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Negocio Jurídico Jorge Raúl

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EL NEGOCIO JURÍDICO

Cátedra

:

Derecho Civil Acto Jurídico

Catedrático Alumnos Ciclo Semestre

: : :
:

Dra.

2012-II

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HUANCAYO – PERÚ 2012

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DEDICATORIA A todas aquellas personas para quienes estudiar, aprender y ser mejores cada día… es satisfacción de toda su vida.

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Conceptos de Negocio Jurídico 2. Revitalización del Negocio Jurídico. INTRODUCCIÓN CAPÍTULO I EL NEGOCIO JURÍDICO 1. El Negocio Jurídico en el Código Civil del Perú de 1984 3. 22 32 05 CAPÍTULO II LA CAUSA DEL NEGOCIO JURÍDICO CAPÍTULO III LA IMPORTANCIA DE LA NOCION DE CAUSA DEL NEGOCIO JURIDICO CAPÍTULO IV TEORIAS SOBRE LA NOCION DE CAUSA CONCLUSIONES RECOMENDACIONES BIBLIOGRAFÍA 51 44 34 4 .INDICE Pg.

al cual el derecho atribuye efectos más conformes a la función económico-social que caracteriza el tipo”. Entonces. al que el derecho atribuye el nacimiento. para esta teoría. 5 . Tales efectos jurídicos se producen en cuanto son dispuestos por normas. El cual es precisamente concebido como acto de autonomía privada. la autonomía privada. es decir. las cuales asumen como presupuesto de hecho el acto de autonomía privada. la modificación y la extinción de relaciones jurídicas entre privado y privado. lo que lo convierte en un tema cuyo conocimiento es indispensable en nuestra formación profesional. El negocio contiene un precepto de autonomía privada que “es destinado a tener eficacia constitutiva. El Alumno.INTRODUCCIÓN El negocio jurídico se define como el “acto que. a él se le vinculan el hecho jurídico hipotético necesario y suficiente”. en abstracto y en general. a desarrollar inmediatamente los efectos correspondientes a la vida en relación” . Como se aprecia el presente tema titulado “Negocio Jurídico”. es una actividad y una potestad de autorregulación de intereses y relaciones propias y es reconocida como presupuesto y fuente generadora de relaciones jurídicas ya reguladas. se sumamente importante pues nos muestra la superación de la Teoría del Negocio Jurídico además de su importancia en nuestro sistema jurídico. por las normas de orden público: “La manifestación principal de esta autonomía es el negocio jurídico. El precepto de la autonomía privada “es inmediatamente operativo de los efectos jurídicos correspondientes a su función económico-social” .

pg. el concepto de un JOSE LUIS DE LOS MOZOS. el voluntarista concepto antropológica). 1987. “El Negocio Jurídico”. el concepto de un acto programático (concepción programática).A. S. el concepto de la norma jurídica privada (concepción normativa). 1 6 . Conceptos de Negocio Jurídico “El negocio jurídico debe ser analizado entre las circunstancias de hecho de la vida y la norma. No cabe mirar al negocio como un dato fuera del derecho ni tampoco como un dato exclusivamente dentro del derecho1. el concepto del acto vinculante de privada reglamentación de intereses (concepción axiológica). el concepto de un sistema móvil o combinatorio (concepción combinatoria). el concepto de la declaración de vigencia (concepción de la validez)..CAPÍTULO I EL NEGOCIO JURÍDICO 1. La inducción y la deducción serán dos actos necesarios para comprender el negocio jurídico. 32. El concepto sobre la o del manifestación (concepción voluntad o (concepción preceptiva). el concepto de la autorreglamentación de intereses declaracionista ordenamiento privado autónomo (concepción institucional). Nombraremos de la algunos.” Los conceptos de negocio jurídico pueden clasificarse de diferentes maneras. Madrid. Editorial Montecorvo.

acto performativo (concepción comunicativa). Joseph Unger dijo: “ambos juntos. una declaración que corresponde a la voluntad. En 1892. el problema de la voluntad y el nexo de ésta con los efectos jurídicos” . designadamente a partir de la «investigación psicológico-jurídica» (18799 de Zitelmann reducen la voluntad a un dato naturalístico-psicológico. El primer concepto de negocio jurídico es entendido como declaración de voluntad (willenserklärung) dirigida a crear. el concepto de un acto complejo de dos libertades (concepción de las libertades) y el concepto de punto de conexión (concepción ecléctica). hoy como hace 300 años. El fundamento de vinculación negocial está en la declaración de voluntad («Willenserklärung») que supone necesariamente la existencia del elemento volitivo concordante con la declaración. o pasando a segundo plano. De la teoría de la voluntad de inspiración ético-filosófica 7 . Este concepto tuvo indudablemente un fundamento ético-filosófico iusnaturalista y kantiano. son los que hacen el negocio jurídico”. Se ha afirmado que “el problema del negocio jurídico sigue siendo. se agregan otros conceptos para definir y estudiar al negocio jurídico como el interés. regular. Como veremos al describir algunos conceptos de negocio jurídico. perdiéndose. de acuerdo con el ambiente positivista de entonces. Para Savigny. la voluntad es omitida por la doctrina ulterior como presupuesto del concepto de negocio jurídico. la referencia directa a la originaria idea de voluntad como modo de realización de la autonomía ética de cada uno. fundado sobre la voluntad común y simultánea de los contratantes”. “la base de toda la declaración de voluntad es la existencia de voluntad”. Kant describió “la estructura del consentimiento contractual como transferencia de un derecho a otra parte. Pero este fundamento se combinó con un fundamento psicológico: “Los representantes de la teoría de la voluntad. una voluntad que es declarada. modificar o extinguir las relaciones jurídicas. Por el contrario.

El negocio como “declaración programa óptimamente las mutaciones de derechos o de otras situaciones jurídicas. Así quien ejercita una opción dicta una ley a sí mismo y también a la contraparte. Autonomía es “el poder de crear una mutación jurídica al interior de aquel ordenamiento” y comporta “ejercicio de un poder normativo. las mutaciones tienen un nombre”. cuyo fundamento será. La “voluntad de quien declara es voluntad de una mutación de relación jurídica. a una teoría de la voluntad psicologizante. El segundo concepto más conocido de negocio es el definido como un acto de autonomía privada en el sentido de actos de 8 .iusracionalista y kantiana. como participación de este programa”. Donde hay una idea consciente y la capacidad de expresar con palabras las abstracciones. La declaración expresa la voluntad de una mutación jurídica”. una voluntad normativa y preceptiva. por tanto. son ideas. no significa «poder normativo sobre la esfera propia»”. e implica una declaración que objetivamente suena como propósito (intento9 de que exista una determinada mutación de una relación jurídica” . esto es. para esta concepción antropológica. luego el concepto voluntarista de negocio jurídico cambió a una visión antropológica. y también son ideas. «el análisis psicológico del proceso de la acción»”. que encontramos también en Savigny e inmediatos sucesores. Sin embargo. El negocio aparece “como declaración. que puede establecer deberes y derechos de otras personas” . el negocio es “una declaración. Como posteriormente se comparará. implica Este un “maravilloso instrumento llamado negocio comportamiento (dominado por la voluntad). Los derechos son creaciones del pensamiento humano. las mutaciones de los derechos son abstracciones de segundo grado. según Zitelmann. No significa reglamentación de relaciones propias. Auto-nomía significa «poder normativo propio». como programa. la concepción antropológica junta parcialmente las concepciones normativa y la programática. En cambio. se pasó.

a desarrollar inmediatamente los efectos correspondientes a la vida en relación”. a fin de dar vida y desarrollo a las relaciones entre ellos: y por tanto permanecen siempre siendo actos de autonomía privada”. la autonomía privada. antes aún de que el acto ascienda a la dignidad de negocio jurídico: es considerado. de sanciones más o menos enérgicas o seguras. sino como un criterio vinculante. El negocio contiene un precepto de autonomía privada que “es destinado a tener eficacia constitutiva. medidas de retorsión y de autotutela). pérdida o disminución del crédito social. es una actividad y una potestad de autorregulación de intereses y relaciones propias y es reconocida como presupuesto y fuente generadora de relaciones jurídicas ya 9 . al cual el derecho atribuye efectos más conformes a la función económico-social que caracteriza el tipo”. La sanción de derecho se presenta como algo añadido y lógicamente posterior: precisamente como un reconocimiento de autonomía. es decir. se acompaña en la vida social. tanto de carácter específico (por ejemplo. para esta teoría. no como programa puro y simple al que las partes quedan libres de cumplir o no (como podría ser un propósito individual formado en el interior de la conciencia). en caso de inobservancia. El negocio jurídico se define como el “acto que. como una regla de conducta que exige ser cumplida y que. En virtud de tal reconocimiento los negocios de la vida privada asumen la dignidad de negocios jurídicos y se convierten en instrumentos que el derecho mismo pone a disposición de los privados para dar orden a sus intereses en la vida de relación. como de carácter genérico (por ejemplo. con la consiguiente imposibilidad o dificultad de celebrar nuevos negocios). Entonces. El precepto de la autonomía privada “es inmediatamente operativo de los efectos jurídicos correspondientes a su función económico-social”.autodeterminación o de autorregulación de los intereses propios entre los mismos interesados: “Autorregulación que en la conciencia social es ya considerada como compromisoria para las partes.

Lima – Perú. Así. le atribuye también efectos jurídicos que corresponden grosso modo a las disposiciones tomadas por las partes. entre la calificación jurídica abstracta del hecho y la realización de los efectos se interpone el reconocimiento de la esencia real del negocio. “El negocio como “manifestación de voluntad” y como “acto de autorregulación o de autonomía” tienen un dato común: el negocio es fuente extra-legislativa.reguladas. 1996. El cual es precisamente concebido como acto de autonomía privada. dado que no recibe de la ley su propia energía creadora. el negocio. a él se le vinculan el hecho jurídico hipotético necesario y suficiente”. la modificación y la extinción de relaciones jurídicas entre privado y privado. no es un hecho jurídico. La diferencia es que uno es un acto de voluntad y el otro es un acto de auto-regulación de interés. Esta concepción preceptiva es desarrollada por otra que concibe al negocio jurídico como acto de autonomía privada jurídicamente relevante: “Sólo adoptando la fórmula propuesta. “LA CAUSA DEL NEGOCIO JURÍDICO”. las cuales asumen como presupuesto de hecho el acto de autonomía privada. por las normas de orden público: “La manifestación principal de esta autonomía es el negocio jurídico. Tales efectos jurídicos se producen en cuanto son dispuestos por normas. en abstracto y en general. de la peculiar naturaleza de ellos”. al que el derecho atribuye el nacimiento. 29. se puede explicar. como acto de autonomía que da razón. Tienen de común que son parte de una realidad extrajurídica. de “reconocimiento en sentido técnico”. Editorial Grijley. 2 10 .2” LIZARDO TABOADA CORDOVA. Aquí. por lo anotado. en efecto. luego de atribuir relevancia jurídica al negocio. en la perspectiva de la voluntad como en aquella de la autonomía. cómo es que el ordenamiento.

analizado dinámica sobre del la propia y naturaleza dinámica y sobre el plano jurídico es contradictorio: “Reconocimiento naturaleza negocio determinación legislativa de los efectos aparecen antitéticos. es contradictorio decir el negocio es una declaración o manifestación de voluntad o es una autorregulación de intereses. portador de una propia lógica y de una intrínseca capacidad reguladora. como medida de poder jurídico. ya que uno reconduce los efectos de aquella naturaleza dinámica que la otra la niega y la excluye”. 11 . apropiación de una regulación de intereses dictada por los individuos en la esfera pre-jurídica. como acto de autonomía privada jurídicamente de la relevante. la otra.La tesis del negocio como realidad extrajurídica. se mantiene y enfrenta con la norma. solamente fuera de él”. que confiere a los individuos una determinada esfera jurídica. La competencia. se convierte en irremediablemente falsa cuando se la confronta con la tesis de la recepción del negocio por parte del ordenamiento jurídico. está concebida solamente dentro del derecho estatal.son fenómenos incompatibles: una designa un orden interno al derecho estatal. que comparten los conceptos voluntarista y preceptivista. También el concepto de negocio jurídico. Ambas tesis son incompatibles: “(…) o el negocio se reduce al hecho jurídico hipotético entre los hechos jurídicos hipotéticos (utilizables por el legislador en la determinación del contenido de los efectos jurídicos). Es decir. o el negocio. bien adhiriéndose o bien contraponiéndose con ella ”. y al mismo tiempo que el negocio es jurídico porque el ordenamiento jurídico recibe la voluntad de querer efectos jurídicos o el precepto de autonomía privada según las normas jurídicas: “Atribución de competencia y reconocimiento de autonomía -donde ella se considera como ejercicio de una potestad no delegada por la ley. la autonomía (en la acepción no romaniana).

no hay duda que la presencia de un programa de efectos (para producirse) es atribuible más fácilmente a la noción de norma que a la del hecho”. los negocios jurídicos son manifestaciones de autonomía privada. ella es la potestad de darse un ordenamiento jurídico y. por eso. indica el carácter propio de un ordenamiento jurídico que individuos o entes se constituyen para sí. como en los contratos.La concepción institucional define a la autonomía en dos niveles: “subjetivamente. normas subordinadas a aquellas estatales y por eso secundarias y complementarias. 12 . pero vinculadas a ellas. pero privadas. El negocio jurídico es fuente normativa porque no es un simple hecho o comportamiento. leyes: leyes. es fuente de normas. normas no autoritativas. en contraposición al carácter de los ordenamientos que para ellos son constituidos por otros” . En efecto. ella lleva de por sí solamente a hipotetizar la naturaleza normativa del negocio. “El negocio antes de ser fuente de derecho subjetivo. en manera independiente de la consideración del rol desarrollado por el negocio en la producción de los efectos. La concepción normativa propone estudiar el negocio jurídico como elemento del proceso productivo del Derecho: “Con la identificación del negocio como norma se explica perfectamente cómo el negocio puede definirse productor de los efectos a diferencia de los actos y de los hechos: éstos últimos en efecto no son normas pero solamente hechos jurídicos hipotéticos [fattispecie]. no públicas”. objetivamente. La construcción del negocio como norma tiene también el mérito de dar cuenta de la relevancia del negocio para la configuración de los efectos: la presencia en él del diseño programático está perfectamente en armonía con su naturaleza normativa: tanto que. sino también es un acto calificativo (además de regulador) de los hechos o comportamientos que deben realizarse. al menos con la aceptación de quienes están involucrados como en los testamentos. Entonces. pero siempre normas y.

si se prefiere. que asume «relevancia» positiva para el ordenamiento estatal cuando los valores de los cuales es portador sean compatibles con los valores expresados por el ordenamiento. expresión del poder (sea originario o derivado) de los privados de crear derecho. o. sino “en ser manifestación de «poder» de los privados. y más precisamente. todas fuentes normativas. la autonomía privada (y así sucesivamente) son. reglas objetivas de conducta. La Constitución. si se aprecia bien.La esencia y el fundamento de la autonomía no es tanto ser manifestación de libertad. Se ha afirmado que la relación entre negocio y ordenamiento estatal. ordenadas según una jerarquía correspondiente a aquellos varios niveles de identidad y a aquellos varios niveles sistemáticos de referencia: “En resumen. del poder de crear. De ahí que el negocio jurídico “es en último análisis. No es equivocado sostener que entre la concepción institucional y la concepción normativa tienen en común que construyen un cosmos de niveles exclusivamente jurídicos a diferencia de los conceptos antinormativistas que proponen una visión del negocio desde una naturaleza psicológica o social. las fuentes comunitarias. El negocio es un: “acto vinculante de regulación privada de intereses. poder que. por definición pluralístico”. regla objetiva. el cual se debe expresar en el ámbito de los límites predeterminados y de los equilibrios que garantizan el funcionamiento de las instituciones”. de este modo. La concepción axiológica establece que el negocio jurídico es un valor contrapuesto a otros valores como aquellos estatales. la ley. afirmar la unidad del ordenamiento y la exigencia del sistema no excluye completamente la consideración de la pluralidad de las fuentes del derecho. al igual que otro poder pone en movimiento la vida de las organizaciones y las relaciones sociales. la pluralidad haya su síntesis en el ordenamiento y en el sistema. en concurrencia con otras fuentes. 13 . normas jurídicas”( ).

sino más bien aquel de constatar el grado de compatibilidad entre el valor expresado en la regla social. declaración de validez. de este modo. profundamente diversas. siendo. por tanto. sino en un análisis ex post de compatibilidad con dichos valores. con aquel expresado por las normas del ordenamiento. El negocio no es un hecho. es decir. sea desde un punto de vista cualitativo como desde el punto de vista cuantitativo”. sistema ordenamiento estatal) que es expresión de una visión general y totalizadora de la realidad social. El negocio jurídico contiene valores propios diferentes a los valores estatales. es decir: un acto que tiene como meta poner en vigor una determinada consecuencia jurídica. donde el negocio se inserta como un mínimo fragmento. 45. 3 14 . Teoría General del Negocio Jurídico. no ya en la adecuación previa de los valores contenidos en el ordenamiento jurídico. por lo tanto.constituye una expresión de la relación entre libertad (representada por el negocio) y autoridad (expresada por el ordenamiento estatal). 1943.3 “ Los negocios jurídicos son hechos que implican ya las consecuencias jurídicas con ellos primariamente coordinadas”: “La declaración de voluntad se traduce. una «declaración de vigencia» (una BETTI. Madrid. y este valor encuentra su eficacia o su validez. valores (el circunscritos personales. de la relación entre un sistema de valores (el negocio) y expresión y un de intereses de específicos. en un acto de «colocar-valer» («in-Geltung-setzen») consecuencias de derecho. Revista de Derecho Privado. “es según su sentido. El sentido del encuentro entre ordenamiento estatal y negocio no es tanto aquel de plegar el valor-negocio a los valores propios del ordenamiento estatal. Emilio. Es la expresión de un autónomo sistema de valores. “La concepción de la validez refiere que la declaración de voluntad jurídico-negocial no contiene únicamente la manifestación de una determinada opinión o intención. es un valor. Las tareas que se imponen ambos sistemas son.

cuyo grado máximo será la declaración sustentada enteramente por la voluntad ponderada y esclarecida (posibilitando una mayor «garantía de justicia» contractual. por no estar en condición de realizar los intereses jurídicos. en presencia de un acto programático: “El negocio jurídico. formando un combinatorio en el cual se conjuga. bien como control aumentado de «equivalencia»”. respecto del acto de la realización. la autonomía privada (autodeterminación). Cuando se verifican todas estas tres condiciones se está. ciertamente. encuentra su segura colocación entre los 15 . sino solamente de hacerlos evidentes y de proyectar su realización. en varias graduaciones posibles.«Geltungserklärung». por tanto. para el surgimiento de una vinculación. la cual sería. que la programación se haga objetivamente evidente mediante un acto diferente del acto de la realización. el elemento de la seguridad del tráfico o de equivalencia. La concepción combinatoria establece que el negocio jurídico solamente puede ser comprendido por la consideración de un conjunto de elementos integrados en un “sistema móvil”. igualmente graduable). para el surgimiento de una vinculación tiene que existir una intensificada protección de la confianza o de la seguridad del tráfico. tanto menos necesario será. La programación es relevante cuando existan tres condiciones: un tiempo de la programación distinto del tiempo de la realización. Disminuido el grado de autodeterminación. la declaración sirve al valor de autodeterminación de la persona”. La concepción programática establece que el negocio jurídico es un acto programático. la protección de la confianza y de la seguridad del tráfico (en sus diversos aspectos) y la justicia o equivalencia contractuales: “Cuando hay más autodeterminación. El «sentido del acto de promesa» estaría constituido por la idea de conferir validez a un conjunto de consecuencias jurídicas. que el derecho contemple y regule distintamente el acto de la programación. Mediante este «acto determinante».

Este trabajo. fue una figura muy relevante en la filosofía del lenguaje durante la primera mitad del siglo XX. creando. en la que estaba trabajando. Austin planteó la existencia de dos tipos de enunciados: constatativos y performativos (de perform. John Austin (1911-1960). verifica afirmaciones ("Es cierto. con los segundos no se constata o describe nada sino que se realiza una acción. diremos que es un acto de derecho privado 16 .actos programáticos. y hace realidad una promesa (el "sí quiero" de las bodas). El performativo es el lenguaje que ejecuta acciones ("Que se haga la luz"). En una fórmula sintética. modificando substancialmente o extinguiendo por medio innovativo situaciones jurídicas de las cuales al menos uno de los sujetos es titular. cumplir). en cuanto negocio jurídico de derecho privado. esto es. La teoría del lenguaje performativo es utilizada en la teoría del negocio jurídico: “En sentido estricto. en la predisposición de los modos y de los medios de realización del interés”. se define como acto de derecho privado que produce efectos jurídicos conforme a su significado. Austin sugirió que existen dos tipos de lenguaje: el descriptivo (o constativo) y el performativo. realizar. que recoge las conferencias que Austin pronunció en el año 1955 en la Universidad de Harvard. constituye la culminación de su teoría de los actos de habla. El punto de partida de Austin es la crítica a los filósofos que erróneamente supusieron que la única relevancia de un enunciado es describir algún estado de cosas o enunciar algún hecho. El concepto de acto performativo tiene antecedentes en la filosofía analítica. Los primeros los utilizamos para describir determinadas cosas. cuya caracterización radica. catedrático de filosofía moral en Oxford de 1952 a 1960. justamente. Su obra más conocida se publicó póstumamente (1962) con el título de How to do things with words (Cómo hacer cosas con palabras). ha muerto"). La concepción comunicativa establece que el negocio jurídico es un acto performativo.

dotado Así, los

de

performatividad, jurídicos

reflexibilidad crean,

y

autosuficiencia o modifican

estructural”. negocios extinguen sustancialmente las situaciones jurídicas, porque su texto dispone de una estructura completa: “El negocio jurídico como acto performativo debe cumplir las siguientes condiciones: “1ª que exista una acción comunicativa, esto es, un hecho humano consciente, informativo y dotado de un mínimo de acontecimiento semántico (sémico); 2ª que esa acción comunicativa se inspire conscientemente en el marco de las relaciones humanas en las que se aplicarán las reglas constitutivas propias de prácticas negociales; 3ª que esa acción comunicativa sea comprendida como una declaración jurídico negocial; 4ª que esa declaración negocial no sea afectada negativamente por ningún fundamento jurídico de invalidez”.
“La concepción de las libertades implica que el negocio jurídico es un acto complejo de dos libertades. En la libertad de celebración, la autonomía privada permite realizar o no realizar el acto y, por tanto, optar por la presencia o por la ausencia de determinados efectos de Derecho, a los asociados. En la libertad de estipulación, la autonomía va mucho más allá: ella permite optar por realizar el acto y, también, seleccionar, más allá de su presencia, el tipo de efectos que producirán. Cuando exista solamente libertad de celebración, se hablan de actos jurídicos en sentido estricto; si hay libertad de celebración jurídico.4” y de estipulación, surge el negocio

La concepción ecléctica implica que el negocio jurídico es un punto de conexión entre los actos lícitos y las consecuencias jurídicas que el ordenamiento jurídico liga a ellas. Esta concepción del negocio
SCIALOJA, V., “La reforma de los códigos de derecho privado en Italia”, en Revista de Derecho Privado, T. X, Madrid, 1923, pg. 56.
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jurídico nos abre los ojos para percibir los aspectos comunes y los aspectos diferentes de los actos humanos lícitos. Luego de haber descrito puramente algunas concepciones del negocio jurídico, es menester mostrar algunos ejemplos de la doctrina extranjera de uniones no claras de las concepciones mencionadas. Ello evidentemente confunde a los operadores jurídicos. Pero también se evidencia que solamente se conocen algunos conceptos y se desconocen la mayoría. Ello cobra mayor realce en la doctrina nacional. Así, unos relacionan el concepto axiológico con el concepto preceptivo. Se expresa que la autonomía se manifiesta mediante una “acción finalista o teleológica. El sujeto, además del fin inmediato, que es la producción de determinado resultado jurídicamente relevante (la producción de efectos protegidos por el Derecho, con intención del sujeto de vincularse), busca también un fin mediato, variable, colocado al servicio de ciertos valores” y el negocio jurídico es “auto-reglamentación”. Algunos combinan “Los los conceptos voluntaristas son actos con los preceptivistas: negocio jurídicos jurídicos

constituidos por una o más declaraciones de voluntad, dirigidas a la realización de ciertos efectos prácticos, con la intención de alcanzarlos mediante la tutela del derecho, determinando el ordenamiento jurídico la producción de los efectos jurídicos conforme a la intención manifestada por el declarante o los declarantes”. Unos consideran que el negocio jurídico es un hecho jurídico y al mismo tiempo un valor, es decir, se juntan los conceptos preceptivo y axiológico. El negocio es una combinación de hecho y de valor. “De ser y deber ser, de ser que debe ser y debe ser que es”. Otros vinculan el concepto institucional con el concepto preceptivo. Por un lado, consideran que la autonomía es el poder de darse un

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ordenamiento y que el negocio jurídico es una auto-regulación de intereses de índole jurídico. En el Perú las confusiones son parte de la breve historia del negocio jurídico sobre todo en la última década. Pero a diferencia de la doctrina citada, la doctrina nacional ha multiplicado las combinaciones de las concepciones sobre el negocio jurídico. El artículo 140 del CC define el concepto voluntarista del negocio jurídico. Una doctrina nacional autorizada y coherente con el concepto preceptivista propone “la supresión de la definición clásica contenida en el artículo 140 del Código, y que se deje en libertad al intérprete de optar por una concepción o por la otra, teniendo en cuenta que se trata de un tema doctrinario, bastante discutido y opinable como todos”. Tal planteamiento ha tenido adhesión en aquella posición que propugna su derogación para dejar a la doctrina la tarea de desarrollar el concepto. Citaremos un sector de la doctrina nacional que es comúnmente citada por la jurisprudencia. Este sector de la doctrina ha mezclado los conceptos voluntaristas, normativos y preceptivos. Se ha definido como “hecho jurídico, voluntario, lícito con manifestación de voluntad y efectos queridos que respondan a la intención del sujeto, de conformidad con el Derecho objetivo” pero se ha afirmado que existe “una delegación del Derecho objetivo en los sujetos que actúan con voluntad privada de la facultad de regulación, o mejor, de autorregularse en sus propios intereses jurídicos, esto es, de permitir a los sujetos que van a constituirse en parte de la relación jurídica, o que ya lo son, la posibilidad de, precisamente, crearla o de regularla, modificarla o extinguirla”. Dentro de la misma confusión de conceptos se ha definido al negocio jurídico “como aquella declaración o declaraciones de voluntad de Derecho privado que, por sí, o en unión de otros hechos, estarán encaminadas a la consecución de un fin práctico, lícito y admitido por el ordenamiento jurídico el cual reconoce a

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Es decir. La relación entre negocio y ordenamiento. Las tareas que se imponen a ambos sistemas son diversas y solo ocasionalmente coinciden”. Otros confunden las concepciones preceptiva. El negocio. Exp. por delegación del ordenamiento”. lo hace más seguro. Por último. es la relación entre sistema de valores específicos y personales y un sistema de valores que expresan una visión totalizadora de la realidad social. preceptivo. 047-2004-AI/TC. al añadirle su propia protección. el vínculo que se deriva de tales negocios. fundamento 44.tales declaraciones como el sustento para producir efectos prácticos queridos y regular relaciones jurídicas de derecho subjetivo. en la que el negocio se inserta. normativa y axiológica: “Los particulares se procuran medios idóneos: los negocios jurídicos mediante los cuales disponen para el futuro una relación vinculante de intereses para cumplir variadas funciones económico-sociales. el Derecho recoge una pretensión social y económica establecida por los agentes y le atribuye. con potestad para crear o incidir en relaciones jurídicas (y subsidiariamente económicas y familiares). luego de merituarla. ha mezclado los conceptos voluntarista. lo refuerza. entre libertad y autoridad. fuera de la injerencia de ningún ordenamiento positivo. El derecho no hace otra cosa que reconocer. asume relevancia para el ordenamiento cuando los valores de los cuales es portador son compatibles con los valores expresados en el ordenamiento. en atención a su función económico-social. como acto vinculante de regulación privada de intereses. normativista y axiológico: “La autonomía de la voluntad se refiere a la capacidad residual que permite a las personas regular sus intereses y relaciones 20 . un valor jurídico” y se añade que se “trata de una declaración de voluntad o de un conjunto de declaraciones preceptivas. el Tribunal Constitucional en el Caso Gobierno Regional de San Martín. según hablemos de negocio unilateral o plurilateral.

las disposiciones constitucionales citadas confirman la tesis de que el contrato también es una fuente de derecho que tiene reconocimiento constitucional. el inciso 3 del artículo 28 de la Constitución dispone que: «La convención colectiva tiene fuerza vinculante en el ámbito de los concertado». El contrato. El inciso 14 del artículo 2 de la Constitución prescribe que toda persona tiene derecho: «A contratar con fines lícitos. admitiendo que la experiencia jurídica no solamente es regida por normas legales de carácter genérico. fundamentos 16 y 17). este colegiado ha señalado: «La noción de contrato en el marco del Estado constitucional de derecho se remite al principio de autonomía de la voluntad. A su turno. literal a de la Constitución el principio de autonomía de la voluntad no debe ser entendido de manera absoluta. Es la expresión de la volición. 21 . previsto en el artículo 2. al expresar la autonomía de la voluntad como fuente de derecho tiene su fundamento en las siguientes disposiciones constitucionales. Exp. N. sino también por normas particulares e individualizadas. sino dentro de los valores y principios constitucionales (Caso Fernando Cantuarias Salaverry. tendente a la creación de una norma jurídica con interés particular. A nivel de la doctrina nacional (Marcial Rubio) como extranjera [Miguel Reale] se ha resaltado la importancia del negocio jurídico como fuerza generadora de normas jurídicas. siempre que no se contravengan leyes de orden público». Por su parte. inciso 24. el artículo 62 de la Constitución establece que: «La libertad de contratar garantiza que las partes pueden pactar válidamente según las normas vigentes al tiempo del contrato. Al respecto. Como puede inferirse. Los términos contractuales no pueden ser modificados por leyes u otras disposiciones de cualquier clase».coexistenciales de conformidad con su propia voluntad.º 6167-2005-PHC/TC.

Declaración de voluntad es manifestación de voluntad calificada. No obstante lo expuesto no estamos negando que se pueden combinar coherentemente algunos conceptos. auto-reglamentando sus intereses. con tanta nitidez. Aquí se confunden los conceptos voluntaristas. fuerza normativa a lo que reglamentan”. y dentro de los límites de la ley. siempre destacado. tienen. dando contenido normativo. la libertad humana como el negocio jurídico. lo que caracteriza a la fuente negocial es la convergencia de los siguientes elementos: a) Manifestación de voluntad de las personas legitimadas para hacerlo. no es incoherente combinar el concepto de acto vinculante de privada reglamentación de intereses a los conceptos de acto programático 22 . preceptivos y normativos como si todos en su conjunto pudieran decirnos un significado claro del negocio jurídico. El Tribunal Constitucional cita la obra de Miguel Reale sin saber que la doctrina brasileña navega en un mar de confusiones en cuanto al concepto de negocio jurídico. Por ejemplo. carácter normativo. solamente. que puede ser unilateral y bilateral. Para muestra una opinión: “Negocio jurídico no es. funcionando como lex privata. b) Forma de querer que no contradiga la exigida por ley”. acto voluntario. “En este sentido.Para Reale. dando sentido concreto (o concretizado. como decimos. a la auto-reglamentación de intereses privados” (…). como merece: él formula reglas de conducta entre los particulares. como prefiere el maestro Miguel Reale) y efectos prácticos a la autonomía de la voluntad. sino acto que expresa declaración de voluntad. A través del negocio jurídico. debemos poner en realce un aspecto fundamental del negocio jurídico. las personas tienen la posibilidad de declarar sus voluntades. análogas a las de la ley. por tanto. Ningún otro instituto jurídico expresa. destinada a producir efectos jurídicos.

2005. 23 . Editorial de la PUCP. Nuevas Perspectivas del Negocio Jurídico. en consecuencia. En un caso. Es decir. por lo que solicitó la nulidad en aplicación del artículo 210 del CC.” En el Perú sucedieron dos casos donde se aplicó analógicamente las normas del Libro II del CC al reconocimiento de un hijo. La Sala Civil Transitoria de la Corte Suprema de Justicia de la República consideró en la Casación Nº 2092-2003-Huara que nadie está obligado a hacerlo que la ley no manda ni impedido de hacer lo que ella no prohíbe. El Negocio Jurídico en el Código Civil del Perú de 1984 “Después de 22 años de vigencia del CC es preciso preguntarse si el ordenamiento jurídico peruano ha regulado el modelo legislativo del negocio jurídico como el Código Civil alemán u otros códigos civiles. pg. si el ordenamiento procesal y sustantivo no prohíbe que el reconociente pueda demandar la invalidez 5 del reconocimiento practicado invocando normas Rómulo Morales Hervias.y de acto performativo y de autosuficiencia estructural. ¿el CC ha regulado el modelo legislativo del negocio jurídico? Parece una pregunta redundante pero en realidad no lo es5. con quién también aquella mantuvo relaciones sexuales desde el año 1995. pero es el caso que sostuvo haber sido engañado dolosamente. Demetrio Blas Tocas Figueroa solicitó que se declare la nulidad del reconocimiento que contenía la partida de nacimiento del menor Rodrigo Sebastián Tocas Reyes. Lima-Perú. 2. por habérselo comunicado así la madre del menor Zonia Delfina Reyes Alarcón. 41. a quien reconoció como hijo suyo en la creencia que sí lo era. Pero combinar los conceptos preceptivo y normativo es un acto de incoherencia lógica. pues la misma madre del menor expresó ante las autoridades que el verdadero padre era el señor César Gallegos Solís. con quien el actor venía manteniendo relaciones extramatrimoniales desde el año 1992. ocurrido el 6 de abril de 1991.

no obstante que desde su nacimiento presentó características psicobiológicas totalmente diferentes a la de sus otros hijos. siendo que el dolo empleado ha sido de tal naturaleza que ha determinado que reconozca la paternidad del menor. Sostuvo que declaró al menor como hijo suyo en la creencia que sí lo era. se trata de un caso justiciable. por lo tanto. Indicó que la conducta dolosa de la demanda consistió en haberle hecho creer que el menor era su hijo. en éstas se estableció que no era el padre biológico del menor. ignorando el actor el panorama de infidelidad. Rosa Elvira Hernández Trujillano.atinentes al “acto” jurídico. siendo que por investigaciones privadas posteriores llegó a determinar que su conviviente y madre del menor. máxime cuando la pretensión contenida en la demanda guarda relación con los hechos invocados por el actor y contiene un petitorio jurídicamente posible. La Sala Civil Transitoria de la Corte Suprema de Justicia de la República determinó reconociente en la Casación y demandar Nº la 2274-2004-Lima no prohíben o invalidez que que los el del ordenamientos procesal sustantivo pueda ineficacia reconocimiento practicado invocando normas atinentes al “acto” jurídico. mantenía relaciones infieles con Pedro Obregón Zambrano. En Italia se ha dicho que la teoría del negocio “no es más el centro del sistema y sobre todo que ella no puede dar cuenta de una 24 . en el extremo que aparece inscrito el reconocimiento de aquél como hijo del recurrente. cuyo rechazo resultaría arbitrario. Otro caso parecido se dio cuando Pompeyo Requejo Mego interpuso demanda para que se declare la anulabilidad de la partida de nacimiento del menor Boris Alberto Sebastián Requejo Hernández. y subsecuentemente se trata de un caso justiciable. así como también. que se reflejaban hasta en el color de la piel. luego de someterse a las pruebas de ADN hasta en dos oportunidades. la pretensión contenida en la demanda tiene un petitorio jurídicamente posible. pues de haber conocido la infidelidad no lo hubiera reconocido.

excluyendo así. negocio unilateral y plurilateral) pero solamente a aquellas intrínsecamente homogéneas. El problema que tienen los italianos con la interpretación del artículo 1324 de su código civil es un problema inaplicable porque no el CC no importó tal norma. más por hábito lingüistico que por convicción conceptual. Pero.realidad económica extremadamente modificada respecto a las ideas ochocentistas. matrimonio y testamento. Otro sector ha manifestado que el concepto de negocio jurídico. los negocios de derecho familiar. más en general. cuando luego la regulación concreta de varios institutos no admite generalizaciones así extensas. de otro lado. con el criterio de la compatibilidad. pero debe entenderse que el legislador había utilizado esta terminología sólo al fin de tomar posición en mérito a la posibilidad de dar vida a la categoría negocial. en sus aplicaciones prácticas. la disciplina del contrato al negocio unilateral inter vivos con contenido patrimonial. dado que la disciplina concreta de los vicios del consentimiento es diferente según se trate de contrato matrimonio o testamento”. es utilizado como un “concepto analógico” y la verdad es que los civilistas italianos hablan actualmente del negocio jurídico. por ejemplo. Se dice por eso que en “doctrina es en efecto mucho más difundida la convicción acerca de la inutilidad de crear conceptos o categorías omnicomprensivas. en verdad. comprensiva del contrato. de acto y no de negocio. Por ello no puede aplicarse a cualquier manifestación de autonomía privada (testamento. copió 25 . contrato. En los ordenamientos jurídicos como el italiano la teoría del negocio jurídico ha disminuido en su importancia. El artículo 1324 habla. Por ejemplo sería del todo inútil elaborar una teoría general de los vicios del consentimiento. matrimonio. el matrimonio y. Acto es por lo tanto sinónimo de negocio unilateral”. que extiende. de un lado al testamento y. En tal sentido decisivo está lo dispuesto en el artículo 1324 .

fragmentariamente. En Alemania se manifiesta que “los partidarios del negocio jurídico tienen que reconocer que el «contrato» es un concepto menos abstracto y menos artificial que el del «negocio jurídico». la nulidad. En Italia se ha expresado con justificación que el negocio jurídico “sobrevive como simple categoría historiográfica: es instrumento útil para reconstruir una fase de la doctrina jurídica italiana” y por eso se ha concluido que “es preferible colocar el negocio en una página de la historia. Haciendo una mirada panorámica de la teoría del negocio jurídico en el CC podemos decir que en realidad ha regulado. El Libro II del CC tiene una gran influencia de 26 . la anulabilidad y la confirmación. del Título II (De los contratos en general) del Libro IV (De las obligaciones) del Código Civil italiano. las modalidades. la interpretación. en términos generales. la simulación. El tema del fraude de los acreedores también es una copia de este código pero está regulado en el Título III (De la responsabilidad patrimonial. y que casi todas las reglas de la teoría del negocio jurídico fueron concebidas en primer plano para regular situaciones contractuales. en los libros sobre el derecho de familia y el derecho de sucesiones hay tantas excepciones a las reglas de la Parte general. Capítulo V (De los medios de conservación de la garantía patrimonial). las normas sobre la forma. Esto se puede ver también en el hecho de que. los vicios de la voluntad. de las causas de prelación y de la conservación de las garantías patrimoniales). y prepararse a construir instrumentos de defensa más modernos y eficaces” . que cabe la pregunta sobre el valor que tiene el establecimiento de reglas generales si ellas luego tienen que ser modificadas cada dos por tres”. Sección II (De la acción revocatoria) del Libro VI (De la tutela de los derechos). la teoría del contrato desde el punto de vista del derecho civil italiano. en el Derecho alemán por ejemplo. la representación.

al matrimonio y al otorgamiento de un testamento. Sin apreciar que el legislador alemán regula los contratos en general. sucesiones). ¿el contrato será la categoría jurídica genérica de regulación jurídica supletoria de otros actos jurídicos en general? Por ejemplo. El capítulo tercero de la Parte general (Allgemeiner Teil) lleva el título “Von den Rechtsgeschäften” (de los negocios jurídicos). De ahí que concordamos con la siguiente afirmación: “El legislador peruano desmembró la «parte general» en sendos libros: el de personas. donde el negocio jurídico fue objeto de inapelable repudio. familia. Este capítulo debe ser visto como el corazón de la Parte general. para citar algunos ejemplos”. de inspiración italiana (sólo que en Italia no se cree en el negocio jurídico) y un libro sobre la prescripción y caducidad incomunicado del resto de las disposiciones generales”. si revisamos las causales de nulidad y anulabilidad del matrimonio (artículos 274 al 286) y del testamento (artículos 808 al 814) y la comparamos con las causales de nulidad y de anulabilidad del “negocio jurídico” (artículos 219 y 221) podemos 27 . sino también a la transmisión de la propiedad de un inmueble.la cultura jurídica italiana pero no ha regulado propiamente una Parte General como el Código Civil alemán: “En el BGB el término “Rechtsgeschäft” [negocio jurídico] recibió un lugar muy preeminente. cosas. el del acto jurídico y el de prescripción y caducidad. un libro sobre el acto jurídico. tenemos una «parte general» –para quien así quiera identificarla– que no tiene ninguna relación con el esquema original alemán: un libro de personas cuyo lugar verdadero lugar es la Constitución. Entonces. paradójicamente. porque es el único capítulo dentro de ella que realmente aspira a contener reglas para todos los cuatro libros de la parte especial (obligaciones. De resultas. en la «parte general» del Código Civil. como es lógico. En consecuencia. las normas sobre el negocio jurídico se aplican no sólo a un contrato de compraventa. se prefirió mantener el esquema del Código italiano.

La definición legal del artículo 140 y algunas instituciones del negocio jurídico reguladas en el CC también podrían hacer pensar que el negocio jurídico ha sido admitido como categoría legislativa. El negocio jurídico. no hay que confundir la categoría lógica del negocio jurídico con su categoría legislativa en un código civil. En efecto. el concepto de negocio es útil para “individualizar y clasificar en una sola categoría los diversos instrumentos de la autonomía negocial. Estas objeciones son infundadas. Por eso. Pero mis argumentos contrarios a la admisión del negocio jurídico pueden ser objetados por tres cosas objetivamente puestas en el CC. En cambio. Así. en los dos casos detallados no se entiende la aplicación de las normas del Libro II del CC al reconocimiento de un hijo. como categoría lógica. El libro II es un libro autónomo y podría ser considerado una parte general.concluir que la teoría del contrato no tiene aplicación en esos temas. es decir los actos con que se ejercita aquella especial libertad de los privados de regular por si mismos sus propios intereses” y “reconocer una cierta homogeneidad de problemas en el campo de los actos de autonomía. 28 . Conforme a ello la teoría del negocio jurídico facilita el estudio y la comprensión de todos los fenómenos que integran el mundo jurídico. y aprovechar la interpretación sistemática y la analogía para resolverlos” . otra cosa es la categoría legislativa del negocio jurídico que es peligrosa “si se intercambia el concepto por un hecho jurídico hipotético [fattispecie] único efectivamente regulado en nuestro derecho y se cree que tiene una regulación rigurosamente unitaria”. así como el sistema normativo e institucional que forman el Derecho privado en general. constituye un concepto general abstracto que abarca en su extensión todos los contratos y todos los negocios jurídicos unilaterales .

Se trata de un proceso analógico. El uso de la analogía exige un juicio de semejanza y de diferencia entre el acto jurídico concreto y el negocio jurídico: “Verificadas las semejanzas y las diferencias. en qué medida se justifica. que presupone discernir la semejanza y la diferencia.Disposiciones reguladoras. el uso de los preceptos legales sobre los negocios jurídicos.A los actos jurídicos lícitos. en lo que corresponda. Grecia (1940). Holanda (1992) y Brasil (2003). Portugal (1966). el negocio jurídico adquiere la calidad de una categoría unitaria como en los códigos civiles de Suecia (1915). entonces se deberá verificar en qué medida existe analogía. China (en 1987 mediante la ley sobre principios generales de derecho civil). El Código Civil de Portugal de 1966 aplica la analogía: “Artículo 295. Existen dos códigos civiles que privilegian la aplicación de las reglas del negocio jurídico a los actos jurídicos unilaterales. En este modelo. El Código de Brasil de 2003 sigue el modelo portugués: “Artículo 185. A los actos jurídicos que no sean negocios jurídicos son aplicables. 29 . Finlandia (1926). y con qué adaptaciones. Islandia (1936). Dinamarca (1917). desde nuestro punto de vista la teoría del negocio jurídico no tiene aplicación legislativa en el CC porque no se legisló según el modelo general del Código Civil alemán. Tailandia (19251935)( ). se aplican..La categoría legislativa del negocio jurídico proviene del modelo del negocio jurídico formulado por el Código Civil alemán de 1900. las disposiciones del Título anterior”. Noruega (1918). las disposiciones del capítulo precedente [Negocio jurídico]”. en la medida que la analogía de las situaciones lo justifique.. En conclusión. con la base de un criterio de negociabilidad que constituirá la premisa latente de la analogía y la ratio de las adaptaciones que serán posiblemente necesarias”( ). que no sean negocios jurídicos.

1541. aval). se hace prometer o se procura para sí o para un tercero. la disolución. 1575 y 1579 del CC). la revocación. Un ejemplo relevante es la importación del remedio de la lesión enorme que se confunde con el de la rescisión (Artículos 1447. la ligereza o la inexperiencia de otro. a cambio de una prestación. unas ventajas patrimoniales que sobrepasen de tal forma el valor de la prestación. endoso. la oposición. que según las circunstancias estén en manifiesta desproporción con dicha prestación” En efecto. que según las circunstancias expresan un manifiesta 30 . la autorización. notificación. El modelo alemán establece como efecto jurídico la nulidad de un negocio jurídico con lesión enorme con características más específicas: “Parágrafo 138 del Código Civil alemán: Un negocio jurídico que atente contra las buenas costumbres es nulo. los actos cambiarios (aceptación. la ratificación. el negocio con lesión enorme es aquel negocio jurídico por el cual alguien. la confirmación.Se ha expresado que una teoría general de los contratos debe tener como complemento una teoría general de los actos jurídicos unilaterales que deberá estudiar algunos actos como la promesa pública. explotando la necesidad. Si no se desarrolla una teoría de los actos jurídicos unilaterales. la resolución. la ligereza o la inexperiencia de otro. el CC tampoco ha importado conceptos e institutos importantes del modelo general del negocio jurídico. se haga prometer o se procure para sí o para un tercero. unas ventajas patrimoniales que sobrepasen de tal forma el valor de la prestación. 1539. Es en especial nulo un negocio jurídico por el cual alguien. Por otro lado. interpelación. es probable que el negocio jurídico pierda su capacidad de aplicación general. 1540. la renuncia. a cambio de una prestación. El CC no sigue el modelo del negocio jurídico como los códigos civiles portugués y brasileño. explotando la necesidad. la representación. entre otros.

Si el negocio jurídico tiene tales características. Acción general de rescisión por lesión. según las circunstancias. El modelo italiano solamente protege a quien sufre un aprovechamiento de un estado de necesidad y de peligro: “Artículo 1447. El juez. debido a necesidad conocida por la contraparte.. Quedan a salvo las disposiciones relativas a la rescisión de la partición hereditaria”. La acción de rescisión no es 31 . de salvarse a sí misma o a otro del peligro inminente de un daño grave a la persona. influenciado por la doctrina escolástica. asignar una compensación equitativa a la otra parte. Artículo 1448. puede. del cual la otra se ha aprovechado para obtener ventaja. La solución propuesta da realce a la intrínseca inmoralidad del desproporcionado aprovechamiento. La acción no es admisible si la lesión no excede de la mitad del valor que la prestación realizada o prometida por la parte damnificada tenía al momento del contrato. El modelo italiano.desproporción con dicha prestación. No pueden rescindirse por causa de lesión los contratos aleatorios. definió al contrato rescindible según el cual una parte asume obligaciones bajo condiciones inicuas. puede ser rescindido mediante demanda de la parte que se ha obligado. es nulo porque viola las normas de buenas costumbres. de salvarse a sí misma o a otro del peligro inminente de un daño grave a la persona. debido a necesidad conocida por la contraparte. La lesión debe mantenerse hasta el momento en que la demanda se interpone.. Contrato celebrado en estado de peligro. al dictaminar la rescisión. y si la desproporción ha dependido de la situación de necesidad de una parte. por la obra prestada. la parte damnificada puede demandar la rescisión del contrato.Si existe desproporción entre la prestación de una parte y la de la otra.El contrato con el cual una parte ha asumido obligaciones bajo condiciones inicuas.

dependencia. el modelo portugués privilegia la regulación al abuso de la voluntad y por eso incluye al negocio jurídico con lesión enorme como cuarto vicio de la declaración de voluntad. es decir. estado mental o debilidad del carácter de otro. la promesa o la concesión de beneficios excesivos e injustificados”. debido a un estado de necesidad conocido por la contraparte o a un estado de peligro inminente al cual se encuentra expuesto la propia parte o un tercero. existen tres modelos legislativos sobre el negocio jurídico o el contrato con lesión enorme. obtiene de este. cuando alguien. inexperiencia. el negocio jurídico. “Artículo 282 del Código Civil de Portugal de 1966. Es anulable. obtiene de este. la ventaja obtenida mediante el abuso o la explotación. explotando la situación de necesidad. explotando la situación de necesidad. El modelo portugués establece la anulabilidad del negocio jurídico con lesión enorme por una patología en la voluntad (vicio de la declaración de la voluntad). Entonces. estado mental o debilidad del carácter de otro. por usura. Por el contrario. la promesa o la concesión de beneficios excesivos e injustificados. ligereza. Además del estado de necesidad o del estado de peligro se requiere el aprovechamiento injustificado. ligereza. Entonces. cuando alguien. Y el modelo italiano indica que el contrato con lesión enorme es 32 . El modelo portugués establece que un negocio jurídico es anulable por usura. para si o para tercero. un contrato es rescindible cuando una parte lo celebra bajo condiciones desequilibradas..admisible si la lesión no excede de la mitad del valor que la prestación realizada o prometida por la parte damnificada tenía al momento del contrato. dependencia.Negocios usurarios 1. de sufrir un daño grave. El modelo alemán regula la nulidad del negocio jurídico con lesión enorme por violar las normas de buenas costumbres. inexperiencia. para si o para tercero.

Se ha expresado que “para bien o para mal. El legislador peruano eligió el modelo italiano el cual es el más confuso y fundamentalmente el menos protector. institutos e instituciones. El CC debe tener una lectura dogmática o sistemática por parte de los operadores del Derecho pero la responsabilidad principal recae en la doctrina que debe cumplir una función descriptiva. fundamentalmente. Hay todo un camino por recorrer por parte de todos nosotros para lograr mantener la idea que el Código Civil sigue siendo la base normativa coherente de la convivencia pacífica de los privados siempre y cuando usemos a la dogmática adecuadamente. La voluntad cumple diferentes roles en los tres modelos. el texto del Código Civil italiano de 1942 en materia de Derecho de los contratos. La respuesta a la pregunta inicial es que el CC de 1984 no ha regulado el modelo legislativo del negocio jurídico. El CC se apartó de los modelos alemán y portugués que protegen eficazmente a la parte perjudicada de un negocio jurídico con lesión enorme. De ahí.rescindible. En realidad lo que ha hecho es legislar el texto del Código Civil italiano de 1942 en materia de Derecho de los contratos. Revitalización del Negocio Jurídico. 33 . contamos con mayor legitimidad que los autores italianos y españoles para estudiar el negocio jurídico”. Desde nuestro punto de vista la teoría del negocio jurídico no tiene aplicación legislativa en el CC porque no ha regulado el modelo legislativo del negocio jurídico. El viernes 14 de noviembre de 2006 el CC de 1984 cumplió 22 años desde que entró en vigencia. En realidad lo que ha hecho es importar. de conceptos. reglas. analítica y hermenéutica para la verificación y estabilización de las normas jurídicas. 3. que el CC solamente regula la lesión enorme para el caso de aprovechamiento malintencionado de un estado de necesidad y cuando cumpla con un elemento objetivo.

34 . Ya dejó de vivir en el pensamiento del legislador y es tarea de todos releer creativamente el texto del código para otorgar una respuesta adecuada y clara a los problemas de los particulares otorgando sentido coherente a las normas según su contenido.El CC ha dejado de existir para el legislador y desde el 14 de noviembre de 1984 empezó a existir para los demás.

“El Negocio Jurídico”. sin embargo. Editorial Montecorvo. posiciones doctrinales que afirman que en el fondo la causa se confunde con el propio contenido del negocio o con la misma voluntad negocial. los contratos). suscita. fuera del marco de dichos contratos. elemento esencial de los acuerdos de voluntad con contenido patrimonial (esto es. la causa ha sido objeto de desarrollo en contratos y consecuentemente algunos autores preconizan que. siendo elemento negocial de gran calado. pero serían intrascendentes en el resto de negocios jurídicos. La causa. por lo que resultaría innecesario hablar de la causa como elemento esencial del negocio.A. el por qué y para qué que sirve de base al acto de autonomía privada. Pp. 155 6 35 . Madrid. 1987. legal y doctrinalmente se identifican con la causa del negocio jurídico. Estas razones.CAPÍTULO II LA CAUSA DEL NEGOCIO JURÍDICO Los derechos y obligaciones dimanantes de cualquier negocio jurídico deben de encontrar justificación y fundamento no sólo en la existencia de elementos negociales sino sobre todo en el hecho de que el negocio se celebre por razones que el ordenamiento jurídico considere admisibles y dignas de protección. Por otra parte. deja de tener sentido hablar de causa. pues. S. La causa sería.6 JOSE LUIS DE LOS MOZOS..

en el tiempo y también en importancia hasta hace muy pocos años.Atendiendo a los datos normativos del Código Civil. de generales teorías y y abstractos de la teoría general del negocio jurídico. La doctrina de la causa constituye uno de los aspectos más importantes. “LA CAUSA DEL NEGOCIO JURÍDICO”. pero haciendo abstracción de matices y pequeñas diferencias entre los autores. desde la aparición del Código civil francés. como su nombre lo indica. primeros comentaristas del Código Civil francés. la trascendencia de la causa como elemento esencial habrá de limitarse al ámbito contractual. lugar a la complicados. elaboración cuestionados. que incorporó la causa dentro de los elementos esenciales del contrato. Lima – Perú. habiéndose originado un importante. que ha dado diversidad concepciones en las doctrinas de los diversos sistemas jurídicos causalistas. es la denominada Teoría Clásica de la Causa que. 1996. La primera de ellas. 7 36 . fue obra y creación de los autores clásicos franceses. la doctrina francesa se ha preguntado con insistencia cuál es el significado del elemento contractual denominado “causa” por el legislador francés. y aún no culminado debate entre los autores y especialistas franceses sobre la naturaleza y la función de la causa del contrato. Editorial Grijley. la esencialidad de la causa resulta generalizable y por tanto extensible al conjunto de los negocios jurídicos una vez aceptada la instrumentalidad de la categoría. Dentro de este debate han surgido múltiples orientaciones sobre el significado de la causa del contrato. En efecto. podemos señalar que en la doctrina francesa se han elaborado tres grandes concepciones sobre la causa. de una debatidos. cada una de las cuales se disputa ardorosamente con las demás el mérito de explicar adecuadamente el concepto y la función de la noción de causa en los negocios jurídicos y contratos como actos de la autonomía privada.7 LIZARDO TABOADA CORDOVA. Sin embargo.

completamente distinto de los motivos 'concretos y determinantes que han impulsado y decidido a las partes a celebrar el contrato. han introducido también la causa dentro de los elementos del contrato y que. es la distinción entre la causa de la obligación como elemento del contrato de los motivos que han determinado a las partes a celebrar el contrato y de la noción romana de causa civilis. la causa es el fin inmediato y directo por el cual el deudor contrae su obligación. luego de la promulgación del Código civil italiano de 1942. debido al prestigio de los autores clásicos. podemos decir que de todas las teorías elaboradas sobre la causa del contrato y del negocio jurídico en los diferentes 37 . cediendo paso a las concepciones objetivas de la causa del negocio jurídico. Sin embargo. no sólo en Francia. No obstante esto. denominamos sistemas jurídicos causalistas. que estudiaremos también a partir del cuarto capítulo del presente trabajo. En los demás sistemas jurídicos causalistas. De esta forma. Según la visión clásica. señaladas por los clásicos. y por ende se distingue la causa de la obligación en los contratos sinalagmáticos. sino también en los otros sistemas jurídicos que. debido a la gran importancia y enorme prestigio de la doctrina italiana en la actualidad. como consecuencia lógica. la teoría clásica ha sido prácticamente abandonada. se llega a decir que la causa es el motivo abstracto. La teoría clásica. típico. y por el hecho de haber sido la primera teoría sobre la causa. aunque parcialmente. siguiendo el modelo francés. que estudiaremos a profundidad en el segundo capítulo.El punto de partida de esta concepción clásica. ha tenido una notable influencia. Esta influencia se mantiene aún hoy en Francia. extraído o impuesto por la naturaleza del contrato y. al celebrar un contrato. por obra y gracia de la magnífica y poderosa influencia de la concepción neocausalista. es su carácter abstracto y desvinculado totalmente de la personalidad de las partes contratantes. el común denominador de la causa en las tres categorías contractuales. por ello mismo. en los contratos reales y en los contratos a título gratuito.

son la Teoría Clásica de la Causa y la Teoría de la Función Económico Social del Negocio Jurídico. La causa objetiva la entienden dentro de dicha orientación en los mismos términos que la tesis clásica. La primera de ellas. Esta última es la de mayor aceptación en la actualidad. se plantea en tres formas distintas. mientras que la causa 38 . la concepción neocausalista.sistemas jurídicos causalistas. de acuerdo a lo dispuesto en el mismo Código Civil francés. y que es la predominante actualmente en la doctrina francesa. quinto. es decir. entiende que la causa no se puede entender adecuadamente alejada de los motivos o móviles concretos y determinantes de la celebración de los contratos. como el motivo o móvil abstracto. según el neocausalismo. La aproximación de la causa a los motivos. en la misma doctrina francesa se elaboraron como respuesta dos nuevas concepciones sobre la causa. o típico. A diferencia de la tesis clásica. plantea la necesidad de dos distintos conceptos de causa: la causa objetiva y la causa subjetiva. en cuanto a la influencia que han tenido sobre los autores. y la segunda orientación denominada Concepción anticausalista. Pues bien. que determina al deudor a contraer su obligación. denominada Neocausalista. impuesto por la naturaleza del contrato. que han dado lugar justamente a tres diferentes orientaciones neocausalistas. que no llegó a explicar satisfactoriamente el significado y el rol de la causa en la temática contractual. las más importantes. que prefiriendo desentenderse de los problemas y confusiones que originaba la doctrina clásica. habiendo desplazado desde hace mucho tiempo en importancia a la visión clásica. plantea por el contrario la eliminación de la causa como elemento del contrato en los diferentes sistemas jurídicos causalistas. razón por la cual la trataremos a profundidad en los capítulos cuarto. negando la necesidad de la causa como elemento de existencia del contrato. que plantea y sugiere un nuevo enfoque del tema. como reacción a la teoría clásica de la causa. sexto y octavo del presente trabajo. La primera orientación neocausalista que nosotros denominamos concepción neocausalista dual.

tiene como gran inconveniente el que plantea la existencia de dos nociones distintas de causa. al señalar que la causa es un motivo abstracto. por lo general común a las dos partes contratantes que han decidido la celebración del contrato. con el fin precisamente de poder sancionar con nulidad los supuestos de causa ilícita y permitir la aplicación de las normas del Código civil francés sobre esta materia. Por su parte. lo cual resultaba imposible con la teoría clásica que. aun cuando resulta cómoda en su aplicación. permite. la tercera orientación que nosotros denominamos Concepción neocausalista integral. impulsivo y determinante. presentando y elaborando otras dos versiones neocausalistas. señala que la causa es siempre el motivo abstracto y típico pero que. Esta concepción neocausalista dual. a diferencia del neocausalismo dual. determinaba prácticamente la imposibilidad de encontrar supuestos de causa ilícita y por ende la no aplicación de las normas del Código Civil francés sobre causa ilícita. y que es la que menos seguidores ha tenido no sólo en Francia. una fundamental importancia y enorme aceptación. desvinculado de la personalidad de las partes contratantes. el neocausalismo integral ha tenido. Sin embargo. pero no como teoría que debe explicar en su totalidad el fenómeno causalista en contratos y negocios 39 . y tiene ahora aún más. la incorporación de los motivos concretos y determinantes de las partes contratantes. La segunda orientación neocausalista es la que nosotros denominamos Concepción neocausalista pura. de forma tal que se pueda llegar a sancionar con nulidad los contratos que tengan una causa ilícita. sin embargo. en algunos supuestos. la concepción integral ha tenido bastante éxito también. A pesar que en Francia la concepción neocausalista predominante es la dual. sino en los demás sistemas causalistas. sugiere la idea que la causa debe identificarse plenamente con el motivo impulsivo y determinante de la celebración del contrato.subjetiva es concebida como el motivo con reto. razón por la cual muchos autores franceses la han rechazado. en los demás sistemas jurídicos causalistas.

se reconoce por todos que el gran mérito de la misma ha sido justamente el contribuir decididamente al progresivo 40 . Como reacción a la teoría clásica. que la causa.jurídicos. De las tres concepciones neocausalistas la que menor éxito ha tenido es sin duda el neocausalismo puro. Esta concepción anticausalista tuvo éxito únicamente respecto de la teoría clásica de la causa. De esta forma. sino también como el propósito práctico de alcanzar u obtener dicha función social o jurídica. y es por ello que en la actualidad se consideran como doctrinas completamente superadas y sin ningún valor respecto del fenómeno causalista. ha perdido totalmente vigencia frente a las concepciones objetivas de la causa del negocio jurídico. han decidido en gran número y cada vez con más fuerza. no sólo debe ser entendida como la función económico social o función jurídica del negocio. No obstante lo cual. sino como concepción que permite entender satisfactoriamente y a cabalidad el aspecto subjetivo de la causa. sino que surgió también la concepción o doctrina anticausalista. que estudiaremos a profundidad en el capítulo sétimo del presente trabajo. los autores que se adhieren a las concepciones objetivas como la de la función económico social y la de la función jurídica. sino porque hace imposible la aplicación de las normas sobre la ausencia de causa. Sin embargo. que una visión totalmente objetiva de la causa del negocio jurídico y del contrato no permite una visión total y adecuada del fenómeno causalista. su origen fue justamente el combatir la noción clásica de causa de la obligación como elemento del contrato. pues se entiende por todos los autores que en todo contrato o negocio jurídico habrá siempre un motivo concreto y determinante de la celebración de los mismos. Más aún. no sólo por identificar totalmente la causa con los motivos. no sólo se elaboraron en Francia las tres orientaciones que conforman la concepción neocausalista. según la cual es preferible desentenderse de la noción de causa como elemento del contrato para evitar confusiones en la disciplina contractual. Se dice por estos autores.

9 SCIALOJA. Así. menor con consiguiente oscurecimiento del panorama doctrinario sobre la causa del contrato y del negocio jurídico. en un momento histórico y político particular. EMILIO BETTI8. En los planteamientos de esta doctrina es imposible decir que todo acuerdo de voluntades es un contrato. el debate entre causalistas clásicos. la difusión de esta doctrina sobre la causa del negocio jurídico.. Según esta doctrina la causa es una noción eminentemente social y se constituye en la razón justificadora del reconocimiento jurídico del negocio. a partir de las ideas de VITTORIO SCIALOJA 9sobre la función socialmente útil del contrato. X. y enorme difusión actual en los diferentes sistemas jurídicos causalistas.abandono de la teoría clásica. Revista de Derecho Privado. Como se podrá ir comprendiendo. de las concepciones objetivas sobre la causa del negocio jurídico. con el consiguiente auge del neocausalismo en su concepción dual e integral. Madrid. 1923. es decir. a la satisfacción de una necesidad general de todos los miembros de una determinada comunidad. anticausalistas y neocausalistas en sus tres direcciones. pudiendo definirse como la función económico social del negocio representada por la síntesis funcional de sus elementos esenciales. T. sistemas el jurídicos causalistas. 8 41 . trascendente. 1943. A esta confusión y encarnizado debate ha contribuido también el nacimiento. en la doctrina francesa dio lugar a que el mismo sea transportado y alcance a la totalidad de las en doctrinas mayor o de los diferentes medida. Teoría General del Negocio Jurídico. Madrid. Función que por ser socialmente útil es recepcionada por el ordenamiento jurídico como causa de los diferentes negocios jurídicos. en Revista de Derecho Privado. que responda a un interés social. V. Como se podrá deducir. “La reforma de los códigos de derecho privado en Italia”. significó asimismo que se acentuara el grado de BETTI. pues se entiende que sólo lo son los que están dirigidos al logro o consecución de una función socialmente relevante. fruto de la doctrina italiana. construyó y consagró definitivamente la noción de causa como función económico social del negocio jurídico. Emilio.

pues se trataba de una noción completamente distinta a las orientaciones francesas. pero dándole un contenido distinto al planteado por dicho autor. Del mismo modo. surgió en la misma doctrina italiana una concepción que señala que se debe mantener la noción de causa como función. es decir. sino que se encontraba en el mismo negocio jurídico como operación económica. pero dejando de lado cualquier significado social de la misma. planteando de esta manera un sistema de control de la autonomía 10 Ob. se siguió hablando de causa como función económico social. que postulaba un control distinto sobre los actos de autonomía privada. La teoría de la función jurídica destaca fundamentalmente la función ordenadora del Derecho en el campo de los negocios jurídicos y contratos. Cit.. que correspondía al aspecto psicológico de los contratantes. y como reacción a esta teoría sobre la causa. para ocuparse única y exclusivamente del aspecto jurídico. Betti 42 . pues además de la licitud. y que entendía que la causa no era un motivo abstracto o concreto. en el sentido que sólo son vinculantes jurídicamente aquellas conductas previstas en el ordenamiento jurídico como tales.confusión y oscurecimiento de la doctrina de la causa dentro del marco de la teoría general del contrato y del negocio jurídico. en un aspecto completamente externo a las motivaciones de los particulares. En este sentido. debía imponerse como límite el de la utilidad social para el reconocimiento jurídico de los mismos. La doctrina italiana posterior a BETII10 recepcionó el concepto de causa como función económico social. de forma tal que se deba entender la causa solamente como la función jurídica. naciendo así la teoría de la función jurídica del negocio jurídico. condenándolos siempre a la búsqueda de fines o funciones socialmente útiles. pero ya no como una función que responda a un interés social. pues se entendió que resultaba muy peligroso hacer de la causa un mecanismo de control de los fines perseguidos por los particulares al celebrar negocios jurídicos y contratos. a un interés general.

y su conocimiento implica conocer a profundidad cada una de las diferentes concepciones sobre la causa que han sido elaboradas. como se podrá apreciar. Adicionalmente. de la permanente comparación de las mismas y de los diferentes matices y 43 . conocer las semejanzas y diferencias entre las mismas y sus puntos débiles y virtudes. Acentuado también por el hecho que entre los mismos autores que siguen las diferentes concepciones objetivas. en el presente trabajo. que han postulado casi siempre una concepción neocausalista de la causa del contrato y del negocio jurídico. A estas tres nuevas concepciones sobre la causa de carácter objetivo. originándose un arduo debate en la doctrina. a través del análisis profundo de las opiniones de los autores más representativos. Esto implica a su vez conocer el exacto sentido de 'las opiniones de los autores cuyas obras han sido la base teórica de cada una de ellas. debe tenerse también en cuenta la doctrina de los Tribunales. de las doctrinas francesas que no plantean en absoluto ningún límite adicional al de la licitud de los contratos. como lo hemos mencionado brevemente en la parte introductoria. hay quienes piensan que la causa debe ser únicamente una noción de carácter objetivo. el panorama doctrinario sobre la causa del negocio jurídico y del contrato es uno sumamente amplio.privada más riguroso que el delineado incluso por la teoría de la función económico social como fue entendida por EMILIO BETII. debatido y confuso. serán analizadas todas y cada una de las diferentes concepciones sobre la causa. Por ello. De esta manera. se suman también las críticas de que han sido objeto las mismas por parte de importantísimos juristas italianos. Se diferenciaban ambas concepciones italianas. que han tenido mucho eco en las doctrinas de los diferentes sistemas jurídicos causalistas. sin ninguna vinculación con los motivos concretos y hay otros que consideran que debe darse cabida a las motivaciones concretas y particulares para entender a cabalidad el fenómeno causalista.

opiniones críticas que se han presentado respecto de ellas en los diferentes sistemas jurídicos causalistas. 44 .

Son muchas las corrientes doctrinarias y opiniones sobre el concepto mismo del negocio jurídico. que es y ha sido sin duda alguna uno de los tema preferidos de la doctrina alemana.CAPÍTULO III LA IMPORTANCIA DE LA NOCION DE CAUSA DEL NEGOCIO JURIDICO Dentro del derecho civil uno de los temas más abstractos y generales. derivada de la doctrina clásica francesa. italiana y española. Sin embargo. Negocio jurídico que en nuestro Código civil actual se encuentra regulado. para otros simplemente práctico y para otros 45 . objeto presente trabajo. y debatidos también. Propósito que para unos debe ser jurídico. en concordancia o correspondencia con el propósito de los sujetos. puede decirse. siendo por ende vinculantes jurídicamente. todas las corrientes doctrinarias sobre el negocio jurídico coinciden en que se trata de los comportamientos o conductas del hombre que son capaces de producir consecuencias jurídicas. que haciendo abstracción de diferentes detalles y matices. lo constituye el referente a la teoría general del negocio jurídico y fundamentalmente el relativo al concepto mismo del negocio jurídico. pues se trata de un tema cuyo contenido es tan confuso y oscuro como el de la causa. pero bajo la denominación francesa de Acto Jurídico.

referido. 46 . Realmente no se puede entender a cabalidad las manifestaciones de la autonomía privada como actos de voluntad jurídica mente vinculantes dentro del campo de las relaciones económico sociales.práctico pero con conciencia de la protección del ordenamiento jurídico. a las motivaciones de los particulares y su respectiva valoración y calificación por parte del sistema jurídico. que es el elemento principal del negocio. En nuestra opinión sin una exacta noción sobre la causa es imposible distinguir el negocio jurídico del acto jurídico en sentido estricto. la importancia de la doctrina de la causa radica fundamentalmente en la íntima vinculación que existe y ha existido siempre entre la noción de causa y la del negocio jurídico y por ende con la del contrato. como consecuencia de la valoración que realiza el ordenamiento jurídico de dichos propósitos. conviene decirlo de inmediato. pues es en base a ese propósito que la norma jurídica atribuye los diferentes efectos jurídicos. además de la declaración o manifestación de voluntad. Pues bien. En otras palabras. señalan que. Esto se debe a que la doctrina de la causa es justamente el tema que se ocupa del análisis de este aspecto fundamental del negocio jurídico dentro del marco de su teoría general. el mismo implica un propósito de lo sujetos que lo celebran. como ya se ha indicado. en concordancia con el resultado práctico buscado por el sujeto o sujetos que lo hubieran celebrado. el negocio jurídico es el comportamiento o conducta del sujeto o sujetos que produce efectos jurídicos. distinción que es de carácter fundamental dentro de la doctrina general del negocio jurídico. Vinculación que se manifiesta necesariamente en el rol fundamental que cumple la causa dentro de la construcción del concepto del negocio jurídico. sin una adecuada concepción sobre la causa. los autores que desarrollan la teoría del negocio jurídico. Desde nuestro punto de vista.

según lo hemos indicado también. Para otro gran sector de tratadistas la causa es un elemento objetivo completamente independiente de los motivos.No se puede dudar que todo acto voluntario del hombre. en el ámbito jurídico o no. y de otro lado. o la función jurídica. la razón de ser. Existen igualmente ciertos autores que consideran que deben haber. la intención practica típica que ha determinado a una persona a celebrar un determinado negocio jurídico. La enorme dificultad que se observa al estudiar el concepto de causa y su función en el negocio jurídico. piensan que la causa es un elemento objetivo que permite la incorporación de determinados motivos de las partes. o que existen dos nociones de causa. o la razón justificadora de la eficacia jurídica de determinados comportamientos de los sujetos. o la función económico social del negocio jurídico. viendo en ella la finalidad típica del negocio. pues se ha entendido desde siempre que no todas las conductas del sujeto en su vida de relación social pueden o merecen producir consecuencias o efectos jurídicos. según se ha visto antes. 47 . ha traído como consecuencia el que la gran mayoría de estudiosos del negocio jurídico y de los contratos hayan preferido desvincular estas materias y desarrollar en forma independiente su noción de negocio jurídico y de contrato. es consecuencia directa de la gran cantidad de teorías que se han elaborado sobre la misma en los diversos sistemas jurídicos causalistas. impulsivo y determinante. algunas de las cuales son relevantes para el ordenamiento jurídico y otras resultan completamente irrelevantes por su intimidad. Desgraciadamente la enorme dificultad teórica que implica el estudio de este aspecto del negocio jurídico. para ciertos especialistas la causa es un motivo abstracto. Así. es siempre determinado por una serie de motivaciones. variedad o intrascendencia. una causa objetiva y una causa subjetiva. Es por ello precisamente que desde el Derecho Romano se ha buscado examinar el origen. su noción de causa. para otros el móvil concreto. Algunos otros por el contrario. el fundamento.

del conjunto de normas dedicadas a la causa en el derecho positivo de los distintos sistemas causalistas. Esto último felizmente no es cierto. complicadísimo. dado que en su gran mayoría estas teorías nos dan una visión incompleta e insuficiente de la causa. hasta llegar a una concepción clara que nos dé una visión completa del rol de la causa en los sistemas jurídicos causalistas. enigmático. se podrá avanzar con pie firme. pues para algunas orientaciones la razón justificadora del carácter vinculante de los mismos se encuentra en las simples declaraciones de voluntad realizadas con propósito jurídico y para otras en el tipo legal. ya que la causa. tal como fue regulada en los códigos civiles de los sistemas causalistas. en la utilidad social. Todo lo expuesto anteriormente. que 48 . De las múltiples teorías elaboradas sobre la noción de causa del negocio jurídico. son muy pocas las que merecen el calificativo de adecuadas. oscuro. o más claro aún. Una vez que esa meta se ha logrado. no es un concepto difícil de entender y comprender. a pesar de la gran dificultad que encierra. Esto significa que si se examina el contenido de cada una de las teorías sobre la causa con sumo cuidado. nos revela también que el estudio de la causa no puede realizarse en forma independiente de la concepción legal sobre la misma. y es precisamente esta misma dificultad la que ha originado el prejuicio de que la causa es un concepto misterioso. se puede observar con tranquilidad que la causa es uno de las nociones más importantes y simples de la doctrina general del negocio jurídico y del contrato. o en el significado social de cada negocio jurídico.Toda esta enorme dificultad teórica es real y debe ser enfrentada al estudiar la noción de causa dentro de la teoría general del negocio jurídico. o la base del reconocimiento jurídico y eficacia jurídica del negocio jurídico. Consecuencia de este interminable debate sobre la misma noción de causa es el hecho que tampoco existe uniformidad sobre el fundamento jurídico. del cual es preferible no hablar para evitar enojosas y absurdas discusiones teóricas. La causa no es pues un concepto puramente teórico.

de la alteración de la relación jurídica negocial. esta equivocada visión está cambiando. Felizmente. sin embargo. no sólo debido a los reducidos esfuerzos de algunos especialistas en nuestra doctrina. para otros constituye uña materia que está íntimamente vinculada no sólo como noción del negocio. se manifiesta también en otras materias del negocio jurídico y de la doctrina general del contrato. que no puede conducir a ninguna solución práctica satisfactoria.deba ser desarrollado con independencia de las normas legales. como consecuencia lógica. es un concepto íntimamente vinculado con el derecho positivo de los diversos sistemas causalistas. fue muy frecuente hasta ese momento el referirse a la causa como un tema muy complicado y sofisticado del cual era preferible no decir prácticamente nada. La mayor parte de estos puntos de vista son exactos. ello no debe hacer perder la perspectiva en el sentido que el rol fundamental de la causa se manifiesta en la construcción del concepto del negocio jurídico y por ende. etc. sino con las teorías de los vicios de la voluntad. En nuestro medio la mayor parte de los especialistas y profesores universitarios de Derecho Civil han preferido desentenderse del tema de la causa. Como consecuencia de ello. de las modalidades. de los negocios anómalos. de la ineficacia funcional. de la interpretación de los actos negociales. ni del contrato. Para algunos estudiosos la causa es únicamente un aspecto de la construcción negocial o contractual. es consecuencia directa de lo confuso y difícil de su panorama doctrinario. Incluso se ha calificado siempre todo intento de estudiar la causa como algo esotérico y excéntrico. sino por el contrario. principalmente en el hecho de que el derogado Código Civil de 1936 no incorporó la causa dentro de los elementos del acto jurídico. y en las aulas 49 . alejado de la realidad. habiendo estado debidamente amparados hasta antes de la vigencia del Código Civil de 1984. Como resulta evidente esta actitud negativa hacia la causa del contrato y del acto jurídico. de la conversión. Un último punto que debe ser destacado es el relativo a la vinculación de la causa con otras materias de la teoría general del negocio jurídico.

vale la pena insistir que con el nuevo Código Civil la situación ha cambiado radicalmente siendo por ello menos importante estudiar la nación de causa del negocio jurídico. que a la fecha no tenemos. que resulta muy interesante y atractivo aclarar. no sólo por su importancia doctrina. sino fundamentalmente por su significado legal. sino fundamentalmente por la circunstancia que el vigente Código Civil ha considerado la causa dentro de los elementos de validez del acto jurídico. pasando de esta manera a ser la causa no sólo un importante aspecto conceptual que debe ser estudiado y definido. aplicable al contrato. que el estudio de la causa es imprescindible en nuestro sistema jurídico desde el momento que el Código Civil vigente ha establecido en su artículo 140 que para la validez del acto jurídico se requiere un fin lícito. La mejor prueba de la gran utilidad práctica de la noción de causa en los diversos sistemas jurídicos causalistas lo constituye el extraordinario desarrollo y aplicación jurisprudencial de este concepto para invalidar negocios jurídicos y contratos por ausencia de causa y 50 .universitarias por las enseñanzas de algunos profesores de Derecho civil. por la simple razón que dicho código no la consideró dentro los elementos de validez del acto jurídico. a fin de poder entender adecuadamente la concepción del acto jurídico dentro de nuestro sistema jurídico y en el entendimiento que la figura regulada es la del negocio jurídico. sino fundamentalmente porque se sabe. el tema de la causa y su construcción doctrinaria es de importancia fundamental en nuestro medio jurídico no sólo por el debate existente. pero que se denomina acto jurídico en respeto a la tradición jurídica nacional. el problema de la causa no se presentó durante la vigencia del Código Civil de 1936. Esto permitirá una aplicación jurisprudencial adecuada. Sin embargo. esto a su vez determinó que nos desentendiéramos del estudio de la misma y en muchos casos de cualquier referencia al tema. sino un aspecto legal cuyo significado y función debe ser aclarado. aunque todavía no se tome conciencia exacta de ello. Por el contrario. En otros términos.

consideramos que el primer gran paso para este desenvolvimiento jurisprudencial es la difusión académica de la doctrina de la causa. Esperamos ue el mismo desarrollo práctico de la causa se produzca en el más breve plazo en nuestra jurisprudencia. En este sentido.fundamentalmente por causa ilícita. 51 . Con nuestro trabajo esperamos contribuir también en alguna forma a este propósito.

shtml 52 . pero de naturaleza abstracta y objetiva. con independencia de la personalidad celebrado11. ésta se encuentra referida a la función jurídica o al tipo legal entendido como el esquema formal de la 11 El Origen de los Negocios Jurídicos en: http://www.com/trabajos12/romandos/romandos. o del contrato.CAPÍTULO IV TEORIAS SOBRE LA NOCION DE CAUSA “Como ya lo hemos advertido.” de los sujetos que los hubieran Para otros. Para algunas orientaciones doctrinales la causa es el motivo concreto para que ha determinado la celebración del negocio o contrato. por el contrario. son muchas las teorías que se han elaborado sobre la causa de los actos de la autonomía privada. Dentro de esta orientación objetiva sobre la causa del negocio jurídico. la causa no tiene nada de subjetiva. pues debe estar referida a la estructura misma del negocio jurídico y estar completamente desligada de las motivaciones y deseos particulares de los sujetos. ya se trate del negocio jurídico. y menos aún puede concebirse como un motivo abstracto o concreto.monografias. de forma tal que en todos los negocios de una misma clase o tipo la causa será siempre la misma. mientras que para otra corriente la causa es un motivo.

siempre idéntico en todos los contratos de una misma naturaleza. pues. Dentro de las orientaciones subjetivas encontramos. para estas concepciones el elemento psicológico que ha determinado al sujeto o sujetos a declarar su voluntad de celebrar un determinado tipo o clase de negocio jurídico o contrato. sino a los sujetos que los han celebrado. sino también objetiva. que será objeto de un estudio profundo y bastante amplio. pues. Teorías subjetivas 2. en el aspecto psicológico de los declarantes o contratantes. La causa es. real. que se ha adherido mayoritariamente a las concepciones unitarias. dejando por ello mismo de ser simples actos del hombre intrascendentes jurídicamente. subjetivo o psicológico. o en un móvil abstracto. o al significado social de las conductas que determinan su valor como negocios jurídicos. cuando no debe olvidarse que según la teoría clásica la causa es el motivo impuesto por la naturaleza del contrato. dada la gran difusión que tuvo desde su creación por los primeros comentaristas del Código Civil francés hasta nuestros días en menor grado en la moderna doctrina española. dominante en la doctrina española tradicional. Teorías objetivas 3. y completamente desaparecida en 53 . dos grandes teorías: la teoría clásica de la causa. Para estos la causa no sólo debe tener aspectos subjetivos. pues será diferente según estemos frente a un contrato sinalagmático. no es algo que pertenezca al mismo negocio jurídico o contrato. Teorías unitarias Para las teorías subjetivas la causa es un elemento o requisito del negocio o contrato. o a título gratuito.operación negocial establecido en la norma jurídica para la validez de determinados negocios jurídicos. Sin embargo haciendo abstracción de puntos de vista accesorios y secundarios podemos agrupar todas las teorías existen en tres grandes grupos: 1. por consiguiente. La causa se ubica. que consiste en un móvil concreto o impulsivo y determinante de la celebración del negocio o contrato.

aunque dominante también en la misma doctrina italiana bajo el imperio de su Código Civil de 1865. se tratará de una simple promesa o declaración de voluntad sin fuerza vinculante.la doctrina italiana posterior al Código Civil de 1942. La concepción neocausalista dual plantea esta aproximación señalando que deben haber dos nociones de causa: la causa objetiva que corresponde al motivo abstracto y la causa subjetiva que corresponde al motivo concreto. conformada por tres diferentes orientaciones o teorías. Si no hay causa no habrá negocio jurídico. La causa ya no se ubica dentro del aspecto psicológico de los sujetos. que se ubica dentro de la propia naturaleza del negocio jurídico y que es completamente distinguible de los motivos personales de las partes. Cada negocio jurídico se distingue de los otros por su respectiva causa. que es la predominante en la moderna doctrina italiana. cuando se constituyan en la razón única y exclusiva de la celebración del contrato. Para todas estas orientaciones. mientras que el neocausalismo integral sostiene la idea que además del motivo abstracto. la causa es algo completamente objetivo. 54 . la concepción neocausalista pura plantea la total identificación entre causa y motivo concreto y determinante. por su parte. que fueron elaboradas por juristas franceses sobre la base de los repertorios de jurisprudencia de ese país. La segunda teoría subjetiva es la denominada concepción neocausalista. sino dentro del mismo negocio jurídico. existirá la posibilidad para su autor de retractarse y de no de verse obligado a cumplir lo prometido. La causa es el elemento del negocio que justifica su naturaleza de acto de voluntad protegido por el Derecho. Al estudiar. la causa debe estar también conformada por los motivos concretos. Las orientaciones neocausalistas tienen como común denominador el plantear una aproximación de la noción de causa del contrato a la noción de motivo concreto y determinante. las concepciones objetivas estudiaremos la teoría de la finalidad típica del negocio o de la función jurídica y la teoría de la función económico social. Por su parte.

Sin embargo. han llevado a algunos autores a pensar en la causa de modo distinto. a tenor de lo dispuesto en el inciso cuarto de su artículo 219. a partir del código civil 55 . hipótesis que sí es explicada satisfactoriamente mediante una concepción objetiva de la causa. principalmente italiana y también española. Estas incongruencias que se traducen en una perspectiva incompleta e inadecuada de la noción la causa desde un punto de vista netamente objetivo o subjetivo. y principalmente por que permiten distinguir nítidamente la causa de los simples motivos. contemplada también en los códigos causalistas como una causal de nulidad del contrato o negocio. Una concepción subjetiva de la causa.no permite por el contrario la configuración adecuada de un supuesto de ausencia de causa. cada vez con más fuerza. debido a que permiten una mejor comprensión de la figura del negocio jurídico. No debe olvidarse que para el Código civil peruano el fin lícito constituye una de las causal es de nulidad del acto jurídico. resultará un supuesto de ausencia de causa. como acto de voluntad valorado por el Derecho. considerados por la unanimidad de los autores como irrelevantes jurídicamente. el elemento que distingue un negocio de otro. ya que al ser la causa. y la causa según su normatividad en los diversos sistemas jurídicos causa listas supone la posibilidad de invalidar un negocio o contrato por ilicitud precisamente en la causa. para esta orientación. Por ello. que puede explicar adecuadamente el supuesto de causa ilícita -al ser dentro de esta orientación la causa precisamente un motivo. en la moderna doctrina se viene señalando. el móvil que ha determinado a un sujeto a declarar su voluntad.Estas concepciones objetivas han merecido mayor atención de la moderna doctrina. cuando el negocio jurídico de que se trate no reúna los elementos o requisitos necesarios para su función. desde hace algún tiempo. no han posibilitado la configuración adecuada del concepto de causa ilícita. que la noción de causa recogida en los códigos civiles. que supone necesariamente la valoración de los móviles ilícitos incorporados a la estructura del negocio o contrato.

56 . de forma tal que el aspecto objetivo posibilite sancionar la ausencia de causa y el aspecto subjetivo la ilicitud de la causa. no puede ser una noción meramente objetiva o subjetiva.francés. sino una que encierre o que involucre estos dos aspectos.

En sentido diverso. Para nosotros el negocio jurídico es un acto que produce. modifica o extingue normas jurídicas (concepción normativa) que constituye un ordenamiento jurídico (concepción institucional).CONCLUSIONES • El negocio jurídico como categoría lógica es un conjunto de conceptos de aplicación general. Pero también es un acto programático (concepción programática) y un acto de comunicación social (concepción performativa). • • El negocio jurídico como categoría legislativa es un conjunto de reglas regulado en una Parte General de un Código Civil. 57 . Es necesario conocer cada uno de los conceptos a fin de utilizarlos coherentemente. asimismo es un acto vinculante de privada reglamentación de intereses (concepción axiológica). • El Libro II del CC es una Parte General para el Derecho de los contratos aplicable a las Partes Especiales de otros contratos y a las legislaciones especiales que regulan otro tipo de contratos. • El CC no ha regulado el negocio jurídico como categoría legislativa aunque contenga un libro autónomo. y. Ello también se aplica a los confusos conceptos mixtos desarrollados por un sector de la doctrina nacional y por el propio Tribunal Constitucional. No basta regular un libro particular porque sus reglas deben tener la fuerza de aplicación general a todos los actos jurídicos. • El concepto de negocio jurídico en el CC no comporta la prohibición de usar otros conceptos. Quizá el negocio jurídico como categoría legislativa se ha convertido en categoría historiográfica porque en la praxis sus normas solamente se aplican al contrato. La historia jurídica dirá la última palabra. el CC ha regulado el contrato como categoría legislativa. El negocio jurídico como categoría legislativa se aplica a las Partes Especiales de un Código Civil en cuanto sea compatible con su naturaleza jurídica.

• El negocio jurídico como categoría lógica es útil para los operadores jurídicos aunque no exista una Parte General de negocio jurídico en el CC. El CC eligió el modelo más confuso y menos protector sobre la lesión enorme. La importación del remedio de la rescisión al CC es una prueba del desconocimiento por parte del legislador peruano de la categoría lógica del negocio jurídico. • Un ejemplo de la utilidad del negocio jurídico como categoría lógica es la regulación de la lesión enorme. 58 .

59 . en la forma mínima de una prestación de asentimiento y/o consentimiento (salvo naturalmente los conocidos límites del orden público y de la buena costumbre)”.RECOMENDACIONES El negocio jurídico puede recuperar su especificidad y autonomía respecto al contrato “si se considera las formas de tutela de los valores e intereses constitucionalmente relevantes” y las “formas de tutela preventiva postulando la necesaria participación del sujeto. En tal sentido se recomienda la adopción de la teoría del negocio jurídico a fin de dar un mejor tratamiento en el Código Civil.

“El Negocio Jurídico”.monografias. BETTI. Lima-Perú. Madrid.BIBLIOGRAFÍA • • • • • JOSE LUIS DE LOS MOZOS. Editorial Montecorvo. Revista de Derecho Privado. 2005. “LA CAUSA DEL NEGOCIO JURÍDICO”. Emilio. 1996. T. V. 1943. 1987.shtml 60 . Rómulo Morales Hervias.A. S. Lima – Perú. X. Editorial Grijley. Teoría General del Negocio Jurídico. Madrid.. Nuevas Perspectivas del Negocio Jurídico. Página de Internet: El Origen de los Negocios Jurídicos en: http://www.com/trabajos12/romandos/romandos. “La reforma de los códigos de derecho privado en Italia”. 1923. LIZARDO TABOADA CORDOVA.. Editorial de la PUCP. en Revista de Derecho Privado. SCIALOJA. Madrid.

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