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COLECCION EL HOMBRE Y SU MUNDO

~

dirigida por Oscar Del Barco

DiagramacÍón tapa

Osear Diae

©by

Buenos Aires _ Argentina

Printed in Argentina Tmpreso en Argentina Hecho el dep68ito que previene la ley 11728

Ediciones CALDEN 1970

\

Jean H i ppolite

1ntroducción a- la

filoso fía de la historia deH egel

ediciones

Calden

e

Título de la obra en francé s :

I n t r od u ct i o n a la Philo s ophi e de l'hi s toire,

ed. Lib. Marcel Riviere y Cie., París,

1948.

(1 OJ; .

4 ~h},v

1t9\fO

F-~

INTRODUCCION

Traductor:

Alb er to Dra e u i

EL IDEALISMO HEGELIANO

Lucien Herr escribía

e

n la Grande

Encyclopédie 1:

"La evolución de Hegel fue autónoma

y totalmente

per-

sonal; habitualmente se lo r e pr e s e nta como continuando y termin ando el pensamiento de Schelling, el cual había con-

tinuado y d e sarrollado

continu ador d e l pensami e nto

tenga un

Puede ser q u e la

la doct r i n a

de Fichie,

a su vez

d e Kant.

conc e pción d e l v alor suc e sivo de e sas doctrinas

valor e sq ue mático; pero lo cierto e s que, en r e alidad,

no e s un a ve rdad histórica". La filiación Kant, Fichte,

Sch e lli n g,

rr es po n d e , i n dudabl e m en t e,

g e l dio d e sí mismo e n s u h istori a

es, co m o se sabe, ta m bi é n un a filosofía;

n e rse al h i storiador

H e g e l, e s muy s e du c tora

para el esp í ritu;

co-

a la i n t e rpretación

que He- la c u al

d e la filosofía,

parece impo-

cua n do s e sabe que Hegel se pre-

s

en tó co r no e l disc í pulo

d e s u amigo Schelli n g

-el

cual

f

u e , [u nto

co n Holde r lin ,

s u c ompa ñe ro

de estudios

en

ü bi n g en

T

~ -

d e sde s u lle g a da

á Je n a en 1801, hasta la

1 Lu c ien Herr , Gra n de E ncy clo p é die , arto Hegel,

2 Sob r e los año s de estudio de Hegel en Tübingen

l a ciones con Schelling

y Holder lin, cf. Hegels

y sus re- T ü binger

Fragment,

von G. Aspelin,

Lund, lG33.

En relación

a los

tr a bajos

de juventud

de He ge l, cf. nuestro

artículo

en la

"Revue de métaphysique

e t de morale",

julio y octubre

de

19

3 5 Les travaux

ges récents.

de [eunesse

de Hegel d'aprés

des ouvra-

7

publicación de la Fenomenología

en 1807. Durante

esos

años en Jena, planetarum los sistemas

al margen Y de su primer

de su disertación:

De orbitis

de

ar-

obra sobre La diferencia

de Fíchte y de Schelling, sólo publica

tículos

en e l periódico

filosófico

de Schelling";

estos

artículos, en particular

el titulado

Fe y Saber, tienen un

que conoce-

y si bien nosotros,

mos el H egel posterior, el de la Fenomenología,

carácter muy personal,

y el H e-

gel anterior,

el de los trabajos de juventud,

podemos des-

cubrir en ellos la originalidad del pensamiento

no, para sus contemporáneos

hegelia-

no debía ser así; y H eqel,

antes de la publicación de la Fenomenología,

aparecer como un discípulo de Schelling,

masiado oscuro que sólo se esforzaba

samiento de Schelling

su tiempo

mejor

lling le debió a su discípulo

mado una conciencia

existían entre su filosofía

de la reflexión

período en el cual Heqel vive a la sombra de Schelling,

de esta filosofía

sólo podía

un discípulo de-

el pen-

de

por situar

en el conjunto

de la filosofía

y de señalar la originalidad

aun que su propio autor. Tal vez el mismo Sche-

y amigo Hegel el haber to-

más exacta de las diferencias

que

de Kant

del Absoluto

11 las filosofías

y de Fichie. Después

de este

viene, po?'último,

Fenomenología,

momento

H eqel, una verdadera

la gran obra filosófica

la

como se sabe, en el

de

de Hegel,

que fue terminada,

de la batalla de Jena, y que es, por parte

toma de conciencia

y una ruptura

bastante

brutal

en el prefacio

de esta

con lucidez

y maestría

obra

de su propia

con Sche-

originalidad

lling. Particularmente

donde Hegel

expone

es

su, propio

tnouo de vista;

enfrenta

de los

tanto el romanticismo y de los Novali,

Jacobi, de los Schleiermacher

como la

filosofía de Kant y de Fichte; pero se opone

también,

con no menos vigor, a la filosofía

del Absoluto

de Sche-

lling, la cual es una filosofía

de la naturalez a

más que

ria de los pueblos -el

gran drama humano-

no tiene

"~;

su verdadero

lugar. Es cierto que en este prefacio

Sche-

lling no es nombrado,

en él ', A partir

pero supo reconocerse

muy

de ese momento

la originalidad

bien

de H e-

gel ya no es discutida. A 1 considerar retrospectivamente el admirable movimiento filosófico que constituye el idea-

como

el filósofo

de dicho

lismo alemán, Hegel pudo considercrse

a sí mismo

que superó todas las adquisiciones

idealismo filosófico, gico, y que expresa,

que las condujo hasta su término

ló-

por así deeirlo, el resultado

dialéc-

tico del mismo. Fichte representaría

el idealismo subje-

 

tivo, la eterna oposición del Yo y del No-Yo,

una oposi-

ción no· resuelta,

pero que sólo debe neaarse,

una filoso-

fía de la acción moral"; Schellinq representaría

el idea-

lismo objetivo, la identidad

de lo Absoluto, una filosofía

del Yo y del No-Yo

dentro

f

de la contemplación

estéti-

ca; y

H eqel el idealismo absoluto, conservando en el seno

mismo

de lo Absoluto la dialé ctica de la reflexión

que es

propia

de Fichte, una filosofía

de la síntesis

concreta 8.

Por lo tanto se puede decir que la visión que H egel pro-

pone de sí mismo es ya una cierta filosofía

de la Historia

de la filosofía,

y que fue el primero

en crear esta repre-

sentación, no obstante demasiado esquemática,

tres formas de idealismo, idealismo subjetivo, idealismo

objetivo e idealismo absoluto. mediante

ces se ha querido definir el heg e lianismo.

de He-

gel, que durante largo tiempo permanecieron

que fueron publicados por primera vez por Nohl en 1907,

de las

la cual tantas ve-

El descubrimiento

de los trabajos juveniles

inéditos

y

~ Fenomenología

del espí1 ' itn, traducción española de Wences,

lao Roces, ed. Fondo de Cultura

Un tomo.

Económica, Méxi c o, 1966.

una filosofía

del espíritu, una filosofía

donde la histo-

a Para

de la filosofía

moral de Fichte,

filo-

 

sofía

una exposición de la acción

donde el Yo y el Universo

se chocan

8

3 Estas

en la edición

Lasson de las obras de Hegel, Ersie Druckechriiten, Leip- zig ' , 1928.

diversas

obras se encuentran

reunidas

siempre,

cf. la traducción

de El

destino

del hombre.

6 La mejor exposición

de conjunto

de e s te idealismo alemán

desde Kant

a Hegel,

nos parece

ser la obra

de Kroner,

Von Kant

bis Hegel, Tübingen,

1921.

9

modificó profundamente esta representación 7. En efec-

que

sólo conocían el H egel de la Lógica o de la Enciclopedia,

y tal vez sorprendiera menos a quienes habían sido sen-

sibles a la rique z a concreta de las lecciones de H egel so-

bre la filosofía

to, estos

trabajos

debieron sorprender

a aquellos

de la historia,

sobre la filosofía

del dere-

cho o sobre la estética y la religión. el estudio de los trabajos juveniles

trar dos aspectos muy descuidados del pensamiento

geliano. Por una parte se descubriría

Y

esto en razón que

de Hegel debía mos-

he-

que el Heqel que

publicó su obra maestra a los 35 años había hecho pre-

por una larga

iniciación, por un amplio camino de cultura, y que en las obras publicadas mientras vivía sólo entregaba el edi- ficio desnudo, despu é s de haber hecho desaparecer todos

ceder su entrada en la escena filosófica

los andamiajes.

Por otra parte debió sorprender

que la

filosofía,

en el sentido

técnico del término,

tuviese tan

poco lugar en esas notas de juventud.

de seminario en Tübingen, los Míos de preceptorado de Berna Y . de Franciort, Heqel se preocupa más de lo!

Durante l08 años

probl e mas propiam e nte

religiosos e históricos

que de los problemas

filosóficos 8 . Inclusive la correspondencia

con Sch e lling lo demuestra. Este último, inmediatamen-

te despu é s

de su partida

de Ti i bing en, abandona

se convierte

los es-

en su pre- el idealismo

tudios teológicos; la metafísica

ocupación exclusiva y trata de profundizar

de Fichte uni é ndose

a Spinoza. Publica El Yo como prin-

cipio de la filosofía, después

las Cartas sobre el Dogma-

tismo yel

Cristianismo, en tanto- que H egel permanece

1

Dilthey fue el primero que utilizó e interpretó

estos tra-

. bajos de juventud.

Luego fueron publicados

por Nohl,

Hegels theologi s che Jugendschriften, Tübingen, 1907. En

 

Francia el libro de J. Wahl, Le malheur de la c08cienc6

dans la philosophie

de Hepel,

(Rieder, 1929), es una inter-

pretación particularIYlente interesante

de dichos trabajos,

la cual ha renov a do el interés francés por la filosofía de

Hegel.

8

Para preci s ar

las ideas damos aquí la cronología

de esta

carrera de juventud de Hegel: Tübingen, 1788-1793; Berna, 1793-1796; Francfort, 1797-1800; Jena, 1801-1807.

10

más cerca de lo concreto; y para é l lo concreto es la vida

de los pueblos, el e spíritu

a Kant

y los filósofos antiguos, para mejor abordar directamen-

te su objeto: la vida humana

en la historia;

mo; sólo utili z a a los filósofos, particularmente

del Judaismo

y del Cristianis-

tal como ella se le presenta

más

aún, las preocupaciones de H e gel son

de orden práctico.

francesa -la

igual que a la mayoría

con reformas concretas destinadas a resucitar institucio-

nes enueiecidas» ,

Bajo la influencia

de la revolución

al

cual, durante

Siempre

un tiempo, lo entusiasmó

de sus contemporáneos-

Hegel parte ,

sueña

tal como le es-

cribió a Schellinq, de las "exigencias

más humildes

del

'~

pensamiento humano". Sólo al llegar aJena adquiere

conciencia de la filosofía como un medio -tal vez más

\

' \

,.

.

propio de nuestra

é poca que la religión-

para expre-

sar el sentido de la vida humana en su historia.

Pero la verdadera filosofía,

como dice Pascal,

se

burla de la filosofía,

tienen el mérito de mostrarnos

nal de la especulación

la influencia de Husserl, la escuela fenomenológica

ma

mano, por ejemplo a una filosofía

y los trabajos de juventud

de Hegel

origi-

e l punto de partida

hegeliana. En nuestra é poca, bajo

ale-

n a

ha querido

sustituir

la de e studios

por estudios

de segunda

directos.

de la ciencia que sólo

La

a las cosas mismas" l0.

era la ciencia

nueva consigna ha sido "regreso

de la ciencia,

Pero es precisamente

jos juveniles

esto lo que caracteriza

los traba-

de H egel, a los cuales se ha denominado,

un poco erTóneamente,

gel se preocupa

historia;

ra caracterizar

a nuestro pensador es descubrir el espíritu

gión o el espíritu de un pueblo , es forjar

ceptos aptos para traducir

su existencia

trabajos

teológicos.

En ellos He-

que de la

pa-

menos de la filosofía

t é cnica

e inclusive la palabra historia es incorrecta

ese tipo de especulación.

Lo que interesa

de u n a reli- nuevos con- d e l hombre,

En

la vida histórica

dentro de un pueblo o de una historia.

9 En relación

Revolución francesa, cf. nuestro

artículo aparecido en la "Revue philo s ophique", número

a Hegel y la

especial de septiembre-diciembre 10 Zu den Sachen selbst.

de 1939.

11

este punto H e g e l e s incomparabl e

Y los trabajos

de ju-

ventud nos mu es tran su esfuerzo directo y aún ing e nuo

para pensar la tarea" 1', escribe;

la vida biológica sino la vida del espíritu que es ins e pa-

la vida humana.

"Pensar

la vida, he aquí

por vida

es nec e sario no entender

rable de la historia.

mo tiempo que H eg e l b u sca la significación qu e ti e n e

Incluso es necesario agregar al mis-

para el espírit u humano e s e t é ?'mino "historia".

Por lo tanto ant e s de comprender

a Hegel como el

sucesor de Ficht e

mente su posición f i losófi c a , puede ser interesante

y d e S c hellinq, y de definir

dial é ctica-

i n v e s-

tigar cuál fue e l pu n to de pa r tida de su pensami en to 1/,

-,

a los trabajos

ellos el carácter f u ndam e ntal

Pued e decirs e que, a partir de Diltneu,

los trabajos d e juventud renovado la i n t e rpretación

descuidar, tal ve ,z: un poco e xcesivamente,

minado. Inclusi ve par ec i e ra

remontando

d e juventud,

descubrir en

d e l idealismo h e geliano.

este estudio

el sistema

de

ha sido llevado muy lejos 11 ha

d e l hegelianismo hasta hacer

ter-

que a veces hay una , e sp e cie

de H egel que s e d e di-

de oposición entr e los intér-pretes

can a s u siste m a, e l d e la En c iclopedia, 11 los qu e p e rma-

//

necen fi e l e s

a las prim e ras

• geliano. En ta n to q ue Kriin e r

e tapas del p e nsamie n to

he-

o Hartmann,

en sus obras

sobre el id e alismo al e m.án, descuidan los trabajos ventud de H e q e l y se esfu e rzan por comprender

filósofo situándolo

d en tro

de la gran corriente

ca de su tiempo, un Ha e rinq

en Francia, s e i n t e r e san particularmente

en Alemania

fenomenológica

del s ist e ma,

dio s tan vivos y a ún tan lJOCO dogmáticos ritu de un pueblo o sob re e l c rietiamismo 12.

d e j u - a e ste filosófi-

y un J. Wahl en la g é n e sis

por ejem.plo en esos e stu-

sobre e l e spí-

12

11 Nohl , citado,

de la

vid a pura s e ría la conciencia de lo que el hombre es".

Esto s primeros trabajos

sar ' en 10 qu e a ctu a lm e nt e

gaard , la filosofía

d.

cre s o hegelian o

C o n -

p . 429. Hegel agrega:

"La conciencia

d e Hegel hacen muchas veces pen-

s e llama,

despué s

de Kierke-

exi s tencial, Sobre Hegel y Kierk e gaard,

del l IIer.

1934.

el estudio

de J . Wahl e n las relaciones

de Roma,

J. C. B., Tübingen,

]2 Cf. la obra esencial de T. Haering,

Hegel, sein Wollen und

.

5 ein We¡ ' k, Teubner,

Leipzig, 1929.

Aquí no queremos

elegir

d e una ma ne ra

ab s oluta

una de esas dos v í as. En

nu e stro s

trabajos

h e gelianos

nos ha interesado particularm e nt e

la Fenomenología,

y

esta obra se sitúa,

precis am e nt e ,

e ntre lo s trabaios

de

juventud,

a los cuales vuelve a p e nsar, y el futuro

siste-

ma que anuncia. En ella s e e ncu e ntra todo el "camino

cultural"

gar a la filosofía,

hacer entrar esta experiencia

dro de una reflexión

si la lógica ha esclerosado

trario, tal como lo queria Hegel, ha p e n e trado

ma lógica. En este sentido

de H egel, el que é l mismo

s iguió ant e s de lle-

del lógico por

dentro

d e l cua-

y el esfu e rzo prodigioso

viviente

estricta. No nos corre s po n d e sabe?'

este cami n o o si p01' el

con-

e n la mi s -

tendre mos

ocasio n . de com-

parar lo que Glockner llama el pantra g icismo

hegeliano

con su panlogismo,

su intu ición

d e la historia

con su

teoría de la contradicción

13

.

Sea corno sea nosotros portiremos d e los trabajos

de [uuentud de Hegel para comprender

cación del sistema hegeliano; no opondremos

mejor la signifi-

lo s prime-

ros al segundo sino que trataremos

de demostrar

que lo

que constituye

la originalidad de H egel -entre

los filó-

sofos del idealismo alemán- se e ncuentra ya e n germen

en lo s trabajos de Tübing e n.

de B e rna

Una r á pida comparación entre Sch e lling

11 d e Franciort .

H egel har é .

y

comprender mejor nuestro pensamiento.

Schelliiu), así como Schiller lo había 1/a hecho fren-

que es un idea-

lismo moral, un idealismo de carácter estético. Para Fich-

te, al menos para el primer

tual es la de la acción mor - al, mediante

libre se

dose al mundo,

te a Kant, opone al idealismo

fichbeano,

Fichte, la intuición

intelec-

la cual e l sujeto de sí, y, oponi é n-

eleva a la más alta , conciencia

lo niega. Es dentro

d e esta tensión

del

1':1 En los dos volúmenes liana (Fr. Fromman s

hege-

Verlag , t . 1, 1929; t . II, 1940) Grock,

que con s agró

a la filosofía

ner opone la visión tr á gica

Hegel, a su panlogismo que constituye

fico".

inspirado

visión trágica del mundo.

del mundo que es primitiva

de nuestro artículo

par t iendo , .

a nte

en

su "destino filosó-

nos hemos

todo,

En la continuación

en esta

distin c ión

de la

13

Yo que se po ne opo n i én do s e , do n de r e sid e la l i bertad práctica, Para Sch e llin g , al co n trario, la i n t ui c i ó n i n te- lectual, tal co m o l a p resen ta al t é rmino d e s u sistema del idealismo trascen d en tal, e s una intuició n est é tica, El

n o alcan z a la l i b e rtad suprema en la lucha sino

de n tro d e u n a a r mon í a ree ncontrada, en la coincid en cia

con e l absol u to d e n t ro d e la creación estética; es el mun- do del mot e q u i en n o s ofr e c e la más alta revelación d e l absol u to 1 4 ,

P e ro e n lo s p ri me r o s trabajos hegelianos no e n con-

artista

tramo s un a f i lo s of í a . del a r te, sino que, por el contrario,

enco n tra m os un a m e d i ta c i ón sobre la v ida de un pueblo, sobre la r e la ci o n v ivi e n t e d e l individuo y de la ciudad tal como ella se m ani f e s t aba en un griego o un roma n o,

encu e ntra a

sí mis m o porque e s su creación, es para H e gel, d e sde sus primeras e tapas, no la naturaleza o el arte sino el espíritu, e nt e ndido como realidad supra-individual, co- mo espírit u d e u n pu e blo, espíritu de una religión. La

Este ob je to, est e e sp e j o donde el sujeto se

exp e riencia d e las tota lidades históricas, esta es sin du- da l a e x p e ri en cia fu n dam e ntal de H egel, la que inte nta- rá i n t e grar al id e alismo al e mán, La teoría kantiana d e

la lib e rtad, desarrollada co n tanta profundidad por Fich-

te, e ra aún un a t e or í a abstracta, El idealismo filosófico

tenía n ecesidad d e p e nsar al hombre en su historia con-

c r eta 1J d e enco n trar en e lla el espíritu, Schiller, Go e the,

y Schelling había n ab ierto el camino, pero ellos pensa- ban e n particular (tal c omo debía hacerlo Goethe) el

problema de las relaciones entre el hombre espiritual y

la naturaleza, s e e l e vaba n inclusive hasta pensar el arte,

pero no hasta un pensamien to de la historia de los pue- blos como ya había entrevisto Herder.

Hegel partió, por el co n trario, de este pensamiento

14 Cf, El sistema del i dealismo trascendental de Schelling,

14

Werke 1958, III. Se encuentra

una concepci ó n

hombre, reconciliación

prelud í a la concepción hegeliana. dicación.

en esta obra, sin embargo,

segunda naturaleza

y la Necesidad,

Pero

sólo es una

d e l que in-

de la

historia,

de la Libertad

de la historia , y es el que vu e lve a e n contrarse en las obras maestras de su carrera filosófica d e sd e la Feno-

en

18 2 1, Por lo tanto el e stud i o d e lo s trabajos d e juven-

t u d de H egel nos conducir á d e sde la intui c i ó n pr i mera

d e l e spíritu de un pueblo (Voll c sg e ist) hasta el proble- ma del desenvolvimiento histórico, por int e rmedio de las nociones de positividad y de destino, V e r e mos de i nme-

menología, en 1807, hasta la Filosofía

del Derecho,

diato d e

qué manera H egel, durant e los años de cultura

propiam e nte filosófica

de J en a, orga n i z ará e stas n ocio-

nes y t r atará de presentar co n cept u alm e nt e , d en tro de una primera filosof í a del der e cho y en un pri me r si s te-

ma ético que perman e ció i n é d i to dura n t e su vida, la in- tuición de la vida orgánica de un pueblo y s u relación co n la historia del espíritu d e l mu n do, En este dominio del espíritu los estudios de H eqel son, como hemos di - cho, de primera mano; en el campo de la filosofía de la . naturaleza, por el contrario , no pi e nsa sobre las cosas directamente; no tiene, como Sch e llino, intuicion e s o simpatías cósmicas, por lo tanto se limita a refl ex ionar sobre lo s conceptos d e la filosof í a d e la n atural ez a qu e toma prestado a su antiguo co n d i scíp u lo. Pi e nsa los con- ceptos que esta filosofía de la natural ez a ya ha elabora- do directame nte de una man e ra parecida a como una filosofía de la ciencia pi e nsa hoy sobr e los conceptos que la ciencia le presenta. N o l e ocurr e lo mismo en e l cam- po de la historia humana, Aquí H eg e l e labora conceptos a partir de su misma fuente, p e ro e sta formación d e los primeros conceptos fundam e ntales de la filosofía hege- liana es capital para comprender dicha filosofía. Por es- ta razón los estudiaremos en su g é nesis dirigi é ndonos, para ello, a los trabajos de juventud,

(~" '- "~,: »

15

Ii

CAPITULO

I

EL ESPIRITU DE UN PUEBLO (Volkgeist)

"Feliz el hombre, escribía Holderlin en Hyperió n ,

que extrae su alegría

y su fuerza

de la prosperidad

de

la patria" 1. Para Hegel el individuo -reducido

mo- sólo es una abstracción.

cual la verdadera unidad orgánica, lo universal concre-

to, será para la producción que concilia inconsciente,

a sí mis-

Esta

es la razón por la

él el pueblo. En tanto que Schelling ve en

de la obra de arte la intuición absoluta, la

10 subjetivo

y lo objetivo, lo consciente y lo

Hegel, al escribir

en J ena el System der

Sittlichkeit, substituye

la obra de arte, como expresión

del absoluto, por el organismo

concreto de la vida de un

será la descrip-

ción de la organización

necesidades concretas de los hombres hasta su culmina-

ción en el Estado y la religión del pueblo, grandeza

piritual

pueblo . Su primer filosofía del espíritu

social desde sus bases en las

y objetiva.

es-

En la

original y, a la vez, subjetiva

1 En Hyperwn

el amigo de H e gel, H ó lderlin,

se representa

a sí mismo y al estado de Alemania

La escena sólo en apariencia

cha contra la dominación turca.

durante esta época.

en lu-

e s la Grecia moderna

,17

idad a la cual se eleva la natura-

"el hombre

ve la carne ,de ~u

familia,

Ieza librada a S.l ~lSrP~~~ esta contemplación, de ,SI mis-

,

la mas ~lta. un

piritual, "es sie mpre

10 haga como debe ser".

como no debe ser para que la moral

Pero Hegel descubre,

más allá

carne

en la mujer

, ~d' tico y diferente,

esta aun afee-

de la moralidad (Mcralitat)

que en Kant y Fichte

ex-

mo en otro, a l~ vez l. e:~tural

La familia

sólo es una

presa

sólo el punto

de vi s ta

del individuo

actuante,

la

tada por una dlfere~~~a

de un 'pueblo y por esta causa

anticipación

Hegel agrega,

ve la

étic? sola;n,ente descub::e ~ e~fa" 2 , Es dentro d~ un pue-

e e blo y sólo en el que la ~oral. es

sólo un

realidad ética

d

del esprri u

a la naturaleza

la mUJ'er

íritu

el hombre el or en

en 1 a

. "Si de acuer o

de su carne

1 en

~ a traves

'd

segun de " su espíritu .

carne

realizada

'ble"

y deja de ser Si se conside-

ca-

d e b er-ser,

ra el espíritu

m

do del mundo, de

se realiza

"un Ideal maccesi mo realidad . espiritual,

de un pue:l~,.co ' a dicho Schelling

h

a la puede y

deci ecirse qu

hablan-

o segunda naturaleza I d

.

e "la razón

erec o,', II es "la presencia

, e, rit

el individuo

del es- no l' sólo .

en el realmente

vlvlen, t" e . ,

bl

En este espirt u

en t

píritu

tiene su d~st' tno, mcl?SO pu: llá del individuo

de decirse que lo ha rea Iza-

puesto que

y en la vida to-

do, el destino no es a mas las a

se encuentra

stumbres

presente

o,

los sabios de . la , anti-

consistían blo 3 .:

en

Por es a razon

1

co,

tal de u~ . pue

güedad

' , de acuerdo VIVIr

bi d ría y la virtud

dijeron que a sa 1 u

so, 1 1 e~ ) . y

a las costumbres bl

de un pue

el ser

o e

de su pue s lo que reconcilia

el d e -

Es una rea lidad 1 histórica que

El espíritu

(

ber-ser

sobrepasa mfmItame~te:'l

mite en~ontrarse a rm~~~od~fJZsPíritu -el ind}viduo

Es, estrictamente, que es un mundo, Kant no en y el de estado Fichte,

pero que le per- forma objetiva,

. 1 individuo, ' una

1

e.

~lce

He el en la Fenomenoloqia=-

He el en la Fenomenoloqia=-
He el en la Fenomenoloqia=-

g

en la filosofía

moral

1 mundo

,

y

de

de para Ideal, los como cua 1 es e

incluso es-

18

2 Hegel, Sustem. del' S t ttltc.

.

. hkeit

et,

d Lasson

Band VII , 1913,

"la intui-

e. de .un oP~iempo

ebld donde

p. 465.

cíón intelectual

real", "entonces

coinciden",

Es sólo en ~a vida

una intuición

devl~ne dall mls,m . tu y los ojos del cuerpo

los OJOS

e espln . ,

.

.

itada

211. El espíritu

3 Fenomenología d~l ~s1?tntu, trad

-realidad

lizada, devenida

supraíndívídual-e-

s er concreto,

es

d e I n I do ' ~~mo la razón rea;

cf. p 259.

realidad viviente de las costumbres

nes (Sittlichkeit).

mino, tien e una significación

corresponde,

individuo

y de las institucio_

La virtud, en el sentido actual del tér-

netamente individualista;

de la oposición

del

lo mismo con la

sustancial" .

que

m á s bi e n, al momento

y de su pueblo. "No ocurría

la cual era una v irtud

virtud antigua,

encontraba

su contenido

en la v ida misma

del pueblo,

Para expresar

tan importante

que hace

Hegel entr e

la diferencia lo s término s

convencionalmente

"Moralitiit"

y "Sittlichkeit"

las expresiones morali-

adoptaremos

dad y mundo ético. La elec c ión de l a palabra "ético" es,

desde luego, bastante arbitraria, de vincularse etimoló g icamente

costumbre, uso, que Hegel considera que tiene su equi-

pero tiene

la ventaja

al término

griego "etos"

valente

bra moralidad

en el término

alemán "Sitte",

Sin duda la pala-

pero esta

se vincula también

a "mores",

etimología inevitable indica bien que la moralidad

en el

sentido kantiano

del término

sólo es un momento

y no

el todo de la vida ética; de la reflexión subjetiva

ciedad diata en y del un pueblo Estado r., y la organización

ella corre s ponde

y se sitúa

entre

sólo al estadio la vida inme-

de la so-

objetiva

Estas observ acione s nos conducirían,

si las desarro-

llamos, más allá de las intuiciones

hasta

Pero nos intere sa

primeras

el sistema

acabado . de su Filosof í a

más bu s car

aquí el origen

de Hegel, del Derecho, de su pen-

• Fenornenología

idem , La v irtud

y el c u r s o del mu ndo.

"La virtud

antigua

tenía una significación

segura

y ~e-

terminada,

pues tenía su fundamento

pleno de c ontenido

en la s ustan ci a

del pu e blo"

p . 229.

5 Sobre

la opo s ición

de Moralitiit

p. 209. En su Filosof í a

y de Sittli c hk e it,

(objetivo),

cf. Fe-

nomenolog ' ía, distingue tlichkeit) subjetiva .

del Derech . n, Hegel

la moralid~d

(Sit,

el derecho (M o ralit a t} ,

abstracto

su unidad

d e nt ro del Est a do

·

g.

 

J

 

L . }

 

, '

- ; • • • •

r

, • •• •

,

.,

.

 

.

 

.

samiento.

No es dudoso que desde sus primeros

trabajos

de juventud Y particularmente

se la vida espíritua'

en Tübingen, Hegel pien-

lo. Los térmi-

no

sentido;

del alma de un pueblo

un pueblo (Genius

orígenes de estas expresiones

po, pero ellas señalan ya netamente

característicos

dividualismo y el cosmopolitismo,

ritu ' concreto como espíritu

ción del espíritu

universal,

es una realidad

ue emp ea en esta época son caractensticos

habla del espíritu

en este

de un pueblo (Vºllisg eist ),

genio de

buscaremos los

de su tiem-

(Seele d~.Qllsª"L J aél

des Volks)( Pr~nto

en la filosofía

hegeliano.

uno de los rasgos

Entre

el in-

el espí-

del pensamiento

Hegel busca

de un pueblo. La encarna-

a la vez individual

Y

en la historia

del mundo sólo se reali-

tal como se presenta

bajo la forma de un pueblo. La humanidad

za dentro de los diversos

nera, la cual es única,

pueblos que expresan

a su

m

su carácter universal~

 

Sin embargo

los primeros

trabajos

de Hegel

ver-

san, en especial,

sobre la religión.

Pero

la religión

es,

precisamente,

uno de los momentos esenciales

del genio

y del espíritu

de un pueblo. Es en tanto

que tal como

Hegel

tratará de considerarla.

Por esta razón

se opon-

drá a la concepción

abstracta

y antihistórica

que el si-

<. glo XVIII

tenía

de ella bajo el nombre

de religión

na-

tural.

Pero tampoco aceptará

-aun

cuando

su evolu-

ción en este

sentido

sea bastante

compleja-

el puro

 

moralismo

de Kant,

quien postula

la religión

a partir

del puro

ideal moral.

Precisamente

es tratando

de si-

tuarse

en el seno de estas

diversas

concepciones

como

Hegel

su propio pensamiento

sobre la re-

ligión

profundizará y, al mismo

tiempo,

su idea, más histórica

que

a Esta es una de las ideas fundamentales

del hegelianismo,

la base de su futura

filosofía de la historia. No aceptaría,

la distinción

de Bergson

entre lo cerrado

y

por lo tanto, lo abierto.

Para

él lo infinito

-lo

abierto-

debe encon-

trarse

en el seno mismo de una

sociedad cerrada.

Sub-

siste, es cierto, una inadecuación,

pero ella sólo tiene por

consecuencia el desenvolvimiento de la historia en la suce-

sión de los pueblos.

20

la , de los filósofos pueblo.

del siglo XVIII,

del espíritu

de un

 

*

 

*

*

Durante

sus años de seminario

en Tübingen

y al

igual que sus condiscípulos

es sensible

ellos la ciudad del mundo-

nía con el todo dentro del cual se integra.

un ideal concreto de la humanidad,

cidentales perdieron

el siglo XVIII,

Schelling y Holderlín, Hegel

clásica : Para

feliz -la

juventud

vive en perfecta

armo-

Allí se realizó

pero los pueblos oc-

en

que no pe- Hegel tam-

de liberación raciona- en

Conoce a los

a la belleza de la antigüedad

griega

es la ciudad

donde el individuo

esa felicidad. El cristianismo,

exterior

sólo es una religión

netra profundamente

bién conoce el gran lista que ha aparecido

Alemania

la vida de las almas.

movimiento

en Francia

y que se propaga

con el nombre

de Auf ' klarung,

filósofos franceses

del siglo

XVIII,

lee con pasión

a

Rousseau y estudia a Montesquieu,

de cuya "obra

in-

mortal""

hablará

más tarde.

Es en esta atmósfera

don-

de se forma

su propio pensamiento,

y ya podemos

tra-

tar de caracterizar,

desde

esta época, el problema

tanto

teórico como práctico

que es el suyo.

 

Se pregunta

ser denominada

en qué condiciones viviente 8 . Distingue

en qué condiciones viviente 8 . Distingue

una religión puede así, inspirándose

una religión puede así, inspirándose

en Rousseau,

tiva La religión subjetiva,

del vicario saboyardo, nalismo seco y abstracto

una religión subjetiva y una religión

que se semeja

se opone tanto de un Voltaire,

obie-

a la religión

a la fe del racío-

como a la teolo-

7 Hegel, ed . Lasson,

8 Se diría que Hegel se propone

VII, p. 411.

el problema que atormen-

tará a tantos espíritus

Comte: cómo volver a encontrar una religión mejor adap-

tada a los pueblos modernos que la cristiana.

es la filosofía

la esencia de la religión

en el siglo XIX , hasta

Augusto

No obstante

la que, al pensar

cristiana,

poco a poco se convertirá

en su preocupación

dominante.

21

~

)

\

11\

gía po s iti v a una religión

rar las má s grandes

lidad . del hombre

objetiva, por el contrario

se deja sistematiz a r, mediante la pal a br a ;

de una religión

del corazón,

ba s ada capaz,

en la autoridad;

e s

"de in s pi-

acciones, pues actú a sobr e la tota-

dice H e g e l,

Y no sólo sobre su razón".

"se deja ordenar

presentar

en un libro,

la religión subjetiva

La reli g ión en la c a b e za, comunicar sólo s e exte-

rioriza

en lo s sentimientos

y los actos" " , Señ a l e mo s

e s ta

última

expr es ión -"la

religión subjetiva se e xt e rioriza

en los actos".

-aquel

para

E s necesario

conocer quien "la verdadera

al Hegel po s t e rior realidad del hombr e

\ es su acción", o aquel para quien "la histori a

para comprend e r

d e l mundo la impor- estudio s al ideal de al hom- de la vida

como

concreto no

es ' el juicio

tanci a

sobre la religión,

la religión

d e l mundo"-

de est a ob servación.

En

los primero s

los cuales deben conducir

de un pu e blo, Hegel quiere encontrar

dema s iado arbitrariamente,

bre concreto en el cual una reflexión negadora

distingue,

la razón Y l a sen s ibilidad.

facultades

Pero el hombre

1\

podría

sus semejantes, y, si es posihle ' h ' a1 5 IaY ásí, - ' d é : - ~ti-am-

hien-te.

ser el hombre

- -es~l

-

P-&

puramente

indlví c fual, aIsladO tic

. --esta' cáus"a-llig-eT""opóne a " l a " - 1~i-

gión privada " la r e ligión

de un pueblo.

Esta

s eg unda

iH)Osici6n- . -e s - - más jm . por.tª-l!1a.~

prec e dente; ella

 

_

 

I

nos muest r a la s ignificación

supra-individual

de los pri-

. A

meros trabajos

hegelianos.

Desde esta época la reli g ión

\J' \

aparece, en Hegel, c?~O una de las manifestacio~e.s,

m á s

. '

rl'

Importantes

del espIrItu

de un pueblo. "La reh g lOn

es

'J'

una de l a s cosas m á s importantes

dentro

 

~ana,

ella encuadra

de la vida hu- "El espíritu

la vida de un pueblo".

de un pueblo, l a historia, la religión, el grado d e liber-

tad polític a

damente , e llos están unidos de una manera indi s olu-

ble" 1 0 . Debe destacarse

de Hegel no van desde la moral a la reli g ión ,

el camino trazado

p1'áctica o en La r e ligión dentro de los l í mit e s d e la s im-

de ese pueblo , no se dejan con s iderar

a i s la-

que las primeras meditaciones

en la Críti c a

si g uiendo de la ra zó n

por Kant

9 N oh l, citado, p. 6.

22

l O ídem, p . 3 Y sig.;

p. 27.

t -

ple ra z ón . Por el contrario,

expresara la vida humana m á s concretamente

estudia

abstracto

la religión

como si a como po- bien, el

dría hacerlo un moraJismo

cristianismo

' 1 , Ahora

es. umLJ:eliz.Í Q .Tl privada, como ya lo había

s'eñ"áTádo Ro~eau;

es una religIOn de ~ª-clÍ! . d_~<1.una_ intuición que el. pu(;!1;>lo

tierre --ue su re~1"@~~ _ ~ . ~soll:!t . a ~ _ " Religioffde· un pueblo y

~a

la r~li~.!.ón antigua, por el . ~ ontrarfo ' ,

se oponen como helenismo y cristianis-

mo, y Hegel se pronuncia,

individualismo

ces, la paternidad

bre los años de Hegel en Tübingen

rir ciertas correspondencias,

ligión privada

del cristianismo.

en primer

término, contra el

a ve-

so- s e h a n podido suge-

la re-

En un estudio

entre

más tarde Mora-

de su tiempo,

al cu a l le atribuye,

por una parte

y lo que Hegel llamará

litat, y por la otra entre

la religión

de un pueblo y la

de un pue-

Sittlichkeit,

blo 12. Al oponer tiva, la religión

gel adopta una cierta actitud

el reino ético o las costumbres

la religión

subjetiva

a la religión

privada,

obje-

de un pueblo a la religión

He-

la cual no

ante la religión,

es propia

cionalismo abstracto de los Aufklarer

de la Aufklarung.

En efecto, mientras

el ra-

disuelve todas las

formas

a una religión natural

Hegel se esfuerza

una de las manifestaciones

p~eblo particular.

ritu de un pueblo esta lIgada,

ceremonias y mitos que el entendimiejjjn

de la vida religiosa

y arriba,

sea a un ateísmo o

concreto,

sin vida y sin contenido

por comprender

una religión

como

del genio de un

primordiales

Po~ esta razón la formación

para

~to

del ~-

él, a su relIgIOn, a

no

podría comll[ender

aislándolos' de su ambient~

van dolos, así, de un sentIdo origmarIO.

una interpretación

AqUl se muestra

distinta

de la religión totalmente

a

.•

11 "En el hombre sensible la re ligión

impulsos religiosos para poder actuar

1 2 "La religión

tambi é n

hacia el bien obrar d e ben s er sen s ibles

es s ensible, los

Nohl, p.5. del hombre in-

como las de un pue-

-asÍ

sobre la s e nsibilidad",

forma la moralidad

pueblo

de un

privada

pero

circunstancias políticas- blo", Nohl, p. 27.

dividual,

la religión

forman el espíritu

23

-.

)

\\\\

la del siglo XVIII,

nes ya en Herder? _"Apropiarse pueblo mediante el entendimiento,

medio para conocerla".

¿ pero no se encontrarían

sus gérme-

de un

de la religión

dice Hegel, no es el

Para

Hegel, por lo tanto, la religión

es un fenóme-

no supra-individual,

c

significa exactamente

trabajos de Hegel? Es difícil darl e una significa c ión

pues pertenece a esta totalidad

úni-

a y singular

que es el espíritu

de un pueblo. Pero ¿ qué

en lo s pr-imeros

muy precisa. 8e0-.

esta expresión

necesario

Hegel defina rigurosamente

tu de un pueblo y considere a la filosofía

como el desenvolvimiento

vés de sus momentos particulares

tus de los pueblos individuales. '

ditaciones se trat cepto bien determinado.

idea de que el todo que constituye

un largo

desarrollo

filosófico antes.--Qe " que lo que entiende

por espíri- de la historia

del mundo a tra-

los espíri-

del espíritu

que serán

Al comienzo de sus me-

que de un con- ser la

Ulla intuición

Lo esencial

nos parece

un pueblo no es el

resultado de un ensamblaje. teles el todo es aquí anterior

Al igual

que para

Ari s tó-

a las partes .

En nue s tros

días se estima

soci e dad;

oponer los conceptos

de com un idad

y de ya e s - he-

ahora bien, esta

oposición se encuentra

bozada desde los primeros estadios del pensamiento

está constituí da por una asociación

geliano. La sociedad de individuos

que se proponen

un fin

particular .

El

agrupamiento

no es su propio fin. Por el contrario,

en

la comunidad

la unidad

de los individuos

es primera;

ella es el telos

inmanente.

Para

Hegel el espíritu

de un

pueblo es más

lo que expresa una comunidad

espiritual

que el resultado

de un contrato

hecho de acuerdo

al mo-

II1 I

delo de los contratos

es por ne un carácter

ya una Idea, en el sentido que más

término .

sí mismo una realidad

civiles. Este espíritu

espiritual

de un pueblo

que tie-

Es

le dará a este

de un pueblo se opone

original

único y, por así decido,

de espíritu

tarde

indivisible.

La noción

así, desde los orígenes

de la especulación

hegeliana,

a

24

las concepciones atomísticas

blo no está constituído por individuos-átomos;

organización

to) que preexiste a sus mie mbros. Finalmente,

idea de juventud

se opone a los espíritus

trario, una armonía necesariamente

ellos. El individuo

participando

a la ve z , en una familia,

d e l sig lo XVIII " ' . Un pue-

es una

sobre este pun-

(Hegel insistirá

con fuerza

en la

de un pueblo no Hay, por el con-

de Hegel el e spíritu

individuales.

preestablecida

entre

no podría realizars e

plenamente sino y lo e x pr e sa e n un p ueblo.

en aquello

que l o sobre p a s a

e n una c ultura,

Sólo así es lib r e.

Es po s ible preguntars e

d e qui é n tomó

Hegel expre- Ante todo se

s

piensa , pn Montesquieu,

ion e s como espíritu

y ge nio de un pu e blo.

a quien Hegel h a bía estudiado

particularmente

y al que se r e fiere

much a s

veces. En

Montesquieu

la búsqueda

de l a s leyes generales

no ex-

cluye el estudio

nes. Buscando el espíritu

re descubrir

de las dife ren c i a s

y de las especificacio-

quie-

las leyes c on el

d e las l e y es Montesquieu

q ue tie n e n

las relaciones

medio

geográfico o con " e l e s píritu

gen e ral

de una na-

ción".

"Las leyes, escribe,

deb e n s er d e tal

m a nera pro-

pias d e l pueblo para

el c ual fuero n

he c ha s,

que es un

azar muy g rande a otra" 14. Pero

como una resultante

si las de una nación pueden convenirle

en él aparece

el e s píritu

de diversa s fuerzas.

d e un pueblo

M á s tarde,

por

el contrario,

para la escuela histórica

e l espíritu

de un

pueblo será como un germen orig inario,

un dato

pri-

l

e Por otra parte

e s ne ces ario

in s i s t i r

s obr e el hecho d e que

en los primeros trab a jos aún como constricción.

nidad que lo expresa, y sólo en ella.

El individuo

d e He g el, el Estado

no a parece

es libre e n la comu-

1 4 El espíritu

de las leye s , cap. III d e l Libro 1, "De l a s leyes

po s itivas". Hegel alabará

s u obra carácter

má s viviente,

ciones particulares

a Montaign e por haber fundado

d e la indi v idu a lidad

y del a la idea

"s obre

l a intui c i ó n

de los pueblos" .

UN o s e ha e l e vado

pero al menos no ha d e ducido

de la así llamada

razón,

las institu- o no las ha

abstraído

de la experien c ia ,

ha tratado

de captar

e l todo

individual,

el espíritu

general

de una nación",

Hegel, ed.

Lasson,

VII,

p. 411.

25

mero. Hegel se eleva, desde ese entonces,

oposición, al definir

mente por sus factores espirituales.

ra filosofía

por sobre esta

el espíritu

de un pueblo principal-

Incluso en su futu-

de la historia,

la cual contiene observacio-

vez, demasiado naturalista

cepción hegeliana .

particularmente, la vida de los pueblos en la historia,

como para inspirar

la con-

y,

Para describir

la vida del espíritu

lIegel se servirá

al comien z o de las metáforas

orgánicas,

nes muy interesantes

sobre la distribución

geográfica de

pero las s ustituirá progres ivamente

por una dialéctica

las civilizaciones,

las fuerzas

naturales

sólo desempe-

que se adapte mejor al de v enir espiritual.

ñarán un papel subordinado;

para la manifestación

te no se trata

sólo serán las condiciones

No obstan-

de un cierto

espíritu.

de que Hegel ignore

el vínculo entre

la

naturaleza

y el espíritu

de un pueblo. En un fragmento

de juventud,

bajo l a forma

de un mito poético, escribe:

"El espíritu

de un

pueblo está ligado a la tierra

por un

lazo sutil pero que resiste,

como por medio de una fuer-

za mágica,

todas las tentativas

por romperlo,

pues está

íntegramente

adherido

a su ser" ' " ,

Cualquiera sea la representación

que Hegel se hace

de lo que Mon-

del espíritu

de un pueblo, ella es diferente

Es necesario,

por último , s eñalar una influencia

que

sin duda fue capital:

la de Rou ss eau.

A primera

vista

esto puede

chas veces proclives

pare c er

paradojal, En Francia

somo s mu-

a interpretar

el "Contrato

social"

como una obra individualista

en ella el Estado

es

considerado como resultante

porque de un contrato

entre par-

ticulares.

Pero de hecho no es el contrato,

como contra-

to, lo que impresionó

sobre todo a Hegel, sino la idea

de voluntad general. Hay una cierta trascendencia

de la

voluntad general sobre las voluntades individuales,

y el

hecho de considerar

al Estado como voluntad

es, para

tesquieu llama el espíritu

general

de una nación;

más

Hegel, el gran descubrimiento

de Rousseau. ¿ Acaso

éste

bien busca captar la originalidad

írreductible

de un es-

no dice que "el acto de asociación

produce un cuerpo

mo-

píritu individual que descubrir componentes mec á nicas Ir

Sobre este punto está m á s próximo

neo y compatriota efecto, es en Herder blos es considerado

histórica". De la misma manera en que Herder le había

de su contemporá-

En

Herder,

que del filósofo francés.

donde el genio primitivo

de los pue-

por primera vez con una "conciencia

ral y colectivo, el cual

recibe por este mismo acto su uni-

dad, su yo común, su vida y su voluntad"?

17. Es Rous-

seau, por último, entre la voluntad

voluntad

sólo mira el interés

quien ha insistido

general

sobre la diferencia

de todos.

"La

común, la otra

y la voluntad

general

no mira sino al interés

privado

y éste sólo es una suma de

hecho descubrir a Goethe las dimensiones

de la historia

voluntades

particulares".

Hegel encontró

en Rousseau

durante

sus entre v istas

de Estras burgo,

haciéndole com-

la idea de la voluntad

general

de un pueblo, a la vez

prender

tanto la poesía primitiva

de los pueblo s como la

ideal para los individuos

y realidad

en el soberano.

"El

Biblia o Shakespeare;

importante sobre Hegel. Hsrder buscaba en tod a s par-

tes, dentro

no la for-

su acción, igualmente,

la energía

viviente,

debió ser

de la historia,

ma invariable

sino el devenir,

el signo de la fuerza

ac-

tuante.

Pero su concepción

del desarrollo

aún era,

tal

i s Nohl, p. 27.

16 La hace espontáneamente,

sin hacer

al comienzo de sus irreductible. He.

trabajos la teoría de esta individualidad

gel siempre busca caracterizar

de una manera original

a

los individuos

en tanto encarnan

un cierto e s píritu,

SÓ-

crates, Cristo, Abraham, Antígona, etc.

26

soberano,

que debe ser" IR . Ademá s

general de un pueblo indiv idual

sólo por aquello que él es, siempre

Rou s seau

es todo lo

ve en la voluntad

una voluntad particular

17 Contrato social, ed , Beauvalon ,

18 Cf . también

p. 141.

todo el libro 11 del Contrat social, y particu-

larmente

el cap. III:

"Sobre si la voluntad

general

puede

errar".

N o podría insistirse demasiado sobre la influencia

de Rousseau

sobre la concepción hegeliana

del· Estado.

Esta influencia

fue en este dominio tan profunda

como la

de Rousseau -pero

un poco diferente-

sobre Kant

y su

moralismo.

27

en relación

por lo tanto,

pio pensamiento.

tante, está manchada de individualismo;

un prejuicio atomístico.

vado a criticarla, bre la idea esencial

las voluntades particulares.

Si bien se pueden sobre la formación

espíritu

embargo, menos original. Así esperamos demostrarlo

lo que sigue de este estudio.

precisarse

con su discusión

tino", nos parece interesante

mienzo de su formación,

Esta idea de Libertad -una cierta relación armoniosa

el ideal hegeliano de Libertad.

con los otros

inspirar

pueblos.

Su concepci ó n

debía.

a Hegel muchos rasgos

de contrato

de su pro-

La noción

social, no obs-

parte

aún de

Hegel será lle-

so-

de

Por esta razón

pero para insistir

más netamente

de la voluntad general, diferente

del primer concepto hsgeliano

captar estas diversas influencias

del

de un pueblo, la concepción hegeliana

el pensamiento

Sin embargo,

hegeliano

sobre

de las ideas de "positividad"

investigar

no es, sin

en

antes de ver la historia, y de "des-

cuál era, al co-

del individuo

y de la Ciudad,

una participación

activa

del hombre

en su ciudad

terrestre-

caracterizará

para

nuestro filósofo el mundo antiguo. Su desaparición

y el

nacimiento de una cierta separación

en dos mundos,

li-

gada al cristianismo, son característicos

de la conciencia

desgraciada 19.

19 Es con el cristianismo que aparece para Hegel la separa- ción de el más acá y el más allá. Anteriormente en la ciu- dad antigua la religión de un pueblo era pura inmanencia. ¡, Cómo volver a encontrar esta inmanencia después de haber atravesado la separación cristiana -la conciencia desgraciada-? . Tal nos parece, desde cierto punto de vista, uno de los problemas esenciales del hegelianismo. Habría por lo tanto un cierto posible retorno al mundo antiguo después del cristianismo .

CAPITULO II

PRIMERA FORMA DE LA CONCIENCIA DESGRACIADA

La libertad en el mundo antiguo y el cristianismo

Dilthey ~ue el primero

en notar la importancia

de

un texto de Juventud

mer .esbozo de lo que más tarde será la "conciencia

graciada".

vamente a la c?nciencia desgraciada en la Fenomenología

como un pri-

de Hegel y señalarIo

des-

que se le concede nue-

Se sabe la importancia

?e

Hegel, y mas tarde en la Filosofía de la religión. Ba-

JO u~a ~orma abstracta la conciencia desgraciada

es la

conCIenCIa de la contradicción

entre

la vida finita

del

hombre y su pensamiento

elevo hasta

S?y, por lo tanto, una conciencia infinita y, al mismo

del infinito. "Pensando

yo me todo lo que es finito,

lo absoluto superando

tlemp?, soy una conciencia

da mi determinación buscan y se huyen -

repr

e

bonexlOn de los términos

c: te ,. no soy uno de los términos

. nfhcto,

de sí finita

y esto según to-

se la y , la

empírica

Los dos términos

la intuici6n

soy el sentimiento

tacíó

e~:n acion

pero

d

· e, ' est~ unidad

y de este ' conflicto

en conflicto

soy ese com-

comprometidos' en el

soy los dos combatientes

y el combate

mismo, soy el fuego Y el agua que entran

Y la unidad

mente" j. La concien c ia desgraciada nolog ía encuentra su encarnación

en contacto

y

el contacto

de aquello que se huye absoluta-

que en la Fenom e -

histórica

en el j udaís-

mo y en una parte

efecto, tanto la conciencia cia de la vida 2 . El hombre

de la edad media

es, en

de la vida como de la desgra- se ha elevado por sobre su

cristiana

condición terrestre

Y mortal;

no es sino el

conflicto de

lo infinito

Y lo finito,

de lo absoluto que ha

situado fue-

ra de la vida, y de su vida reducida

conflicto e s la expresión del romanticismo

fía, inclusive

los momento s esenciales de la filosofía hegeliana,

responde al de s garramiento cede a toda unificación

a la finitud.

Este

Y de la filoso-

d e Fichte, de la tragedia

del Yo. Es uno de

el que

Y a la escisión y el que pre- Y a toda reconciliación.

buscar

en el estudio

Por esta razón es tanto

no com e nzó

del hombre,

pensando

más interesante

la

primer forma de la conciencia desgraciada

de una crisis histórica.

H

bajo su forma g eneral,

lo finito

te

Lo que nos parece notable es que

la conciencia

desgraciada

de lo infinito particularmen- Por el contrario,

Y

e gel

como el conflicto

la que es ilustrada

de citar.

por el texto qu e acabamos

es considerando

una evolución histórica,

el pasaje

del

mundo antiguo

al mundo moderno,

que ha presentado

por primera