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DistintosModosDeEvitarAUnPoeta_poesia Cubana Del Siglo XXI

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Antología de poesía cubana del siglo XXI.
http://poesiacubanasigloxxi.blogspot.com
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08/17/2013

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Distintos  modos  de  evitar  a  un  poeta    
                             

Poesía  cubana  del  siglo  XXI  
Lizabel  Mónica    

 

                                “Distintos  modos  de  evitar  a  un  poeta:  poesía  cubana  del  siglo  XXI”   Lizabel  Mónica   ©  El  Quirófano  Ediciones   Editor:  Augusto  Rodríguez   Foto  de  portada:  Lia  Villares   Foto  de  contraportada:  Luis  Trápaga   revistaelquirofano@hotmail.com   Impresión   Unigraf  Offset   Guayaquil,  Febrero,  2012  

 

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Prólogo  para  una  antología,  epílogo  para  una  década   6   El  cansancio  de  la  poesía   7   Legna  Rodriguez  Iglesias_Tregua  fecunda   9   _Ahora  que  me  lo  dices   9   _Freí  un  pellejo  de  pollo   10   Leymen  Pérez  García_En  un  poema  de  José  Kozer   11   _Traída  de  Rusia   11   Yunier  Riquenes  García_Mientras  llueve  estamos…   12   _Sobre  el  contén  hay  un  hombre…   12   _He  sobrevolado  a  26  mil  pies…   12   Liudmila  Quincoses_Casa  de  agua   13   _Ocaso   13   Nailé  Piñeiro_Trabajos   14   _Asumir   14   Yanier  Hechevarría  Palao_Huérfanos  y  hambrientos:  la  misma  especie  de  hace  siglos   16   _Cadena  alimenticia   16   Luis  Yuseff_Negra  leche  del  alba,  te  bebemos  al  amanecer   17   _(Oración  para  pedir  la  rosa  de  nadie)   17   II   17   III   18   IV   18   V   18   Lizabel  Mónica_Voz   19   _Nudo   20   _Nudo   21   Marcelo  Morales_Materia   22   Michael  H.  Miranda_por  unos  segundos…   23   _(hengelhoef)   23   _aves…   23   Pablo  de  Cuba  Soria_99¢:  Anatomía  del  verano   24   _99¢:  Hospitales  de  champ-­‐pourri   24   _Daguerrotipo  de  cummings  entre  lilas   24   Isbel  González  González_Yo,  Odiseo,  confieso  mi  sino  con  las  manos  manchadas                                                                     por  los  siglos  de  los  siglos   26   _Quién  se  va  a  morir…   26   Daniel  Díaz  Mantilla_El  forraje  y  el  corral   27   _Por  el  filo   27   _Crisis   27   Yansy  Sánchez_(1)   28   _(2)   28   _(3)   28  

_De  varias  patrias  mi  hermana  trae…   _En  el  margen  del  país…   Oscar  Cruz_La  derrota   _La  maestranza   José  Ramón  Sánchez  Leyva_Murciélagos   _Marabú   _El  pozo   Nara  Mansur_En  el  arenero   _Mala  praxis.  El  portero  está  de  duelo   Edwin  Reyes  Zamora_Yoyo   _La  pérdida  del  pan   Sinecio  Verdecia  Díaz_Toque  de  chaveta   _Reeducación   _Descenso   Grisel  Echevarría  del  Valle_Conserva   Jamila  Medina_Primaveras  cortadas   Néstor  Cabrera  Quesada_algo  más…   _contra  la  pared…   _método  de  transición…   Luis  Eligio  Pérez  Cafria_me  iré  de  Santiago   _Un  poema  de  amor  para  Clara   Jeny  Palenzuela  Izquierdo_puerta…   _de…   _EXIT…   Amaury  Pacheco_Máquina  total   _¡En  guardia!          _Distintos  modos  de  izarse  

28   28   30   30   32   32   32   34   35   36   36   38   38   40   40   41   44   45   45   47   49   50   50   51   554   554   54  

 

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Prólogo  para  una  antología,  epílogo  para  una  década  
-­‐Acercamiento  a  la  literatura  cubana  reciente-­‐   Lizabel  Mónica  

Esta antología recoge piezas de los exponentes más notables de entre los poetas jóvenes que comenzaron a publicar a partir del año 2000. Las fechas abarcan desde 1969 hasta 1984 como año de nacimiento de los autores, y desde 1999 hasta 2011 como periodo de creación de las obras seleccionadas1. La circunstancia del arribo de un nuevo milenio, más algunas características generacionales y contextuales que hacen lucir oportuna la denominación, ha hecho popular en el ámbito cubano el término de Generación 0 para catalogar a estos poetas. No es original de la isla esta manera de apreciar la producción reciente desde un marco referencial asociado con la aparición del milenio. En la última década han proliferado diversas antologías en el campo hispanoamericano que hacen uso de dicho criterio. Un ejemplo claro de estas coincidencias es el título de una antología de jóvenes poetas publicada en Perú en el año 2000. Sin embargo, creo que sólo ahora y a posteriori, podemos sacar un balance más o menos acertado de lo que ha representado la década para nuestros respectivos panoramas literarios. En el caso de Cuba, si bien la actual promoción suele definirse de manera negativa con respecto a promociones anteriores, es difícil describirla por lo que realmente es, por lo que acaso podría establecer categóricamente la naturaleza de sus propuestas estéticas. Esto se debe en parte, a que se trata de una generación que utiliza estrategias postmodernas, resistiéndose a clasificaciones, y en parte, a que estamos a las puertas de esa transformación notable que ocurre en el seno de cada uno de los campos de la producción cultural actual, transformación relacionada, sin dudas, con la aparición de los nuevos medios. Las antiguas relaciones entre escritor y mercado, así como entre ambos y el lector, se enfrentan a nuevas dinámicas y a una infraestructura cambiante, que difiere de aquella a la que estábamos acostumbrados hasta la aparición del blog, el e-book, los readers, los tables, el iphone y el ipad. Es cierto que hemos nombrado objetos no del todo habituales en Latinoamérica y muy poco conocidos en Cuba, donde apenas los celulares son de uso común. No obstante, hechos como el flujo de turismo que ha llegado a la isla en los últimos años, el aumento en la frecuencia de las visitas de cubanos emigrados al país, o la existencia del uso generalizado de la antena parabólica para el acceso a canales extranjeros (práctica sumamente difícil de reprimir por parte del gobierno), hace posible afirmar que en los últimos diez años los jóvenes cubanos han estado expuestos a las mismas referencias globales a que han estado expuestos los jóvenes en otros lugares del planeta. Es este un suceso inédito en la historia de una Revolución cubana, caracterizada por el bloqueo constante de información desde y hacia el exterior. Sin embargo, es sólo en la ciudad de La Habana donde este fenómeno es visible, ya que en el resto del país la Internet es escasa y hasta inexistente para algunas regiones. En la capital, mientras tanto, muchos jóvenes compran cuentas ilegales, acuden a embajadas extranjeras o acceden a las cuentas permitidas de conocidos una o dos veces por semana para chequear su email, subir fotos a la Red y actualizar su perfil de Facebook. Los cambios que tienen lugar en el mercado del libro a nivel global, proyectos como GoogleBooks y Amazon, así como la existencia de los blogs y las redes sociales en tanto espacio de autopublicación, autopromoción y autodifusión, son especialmente atractivos para aquellos escritores que aspiran a llegar a un mercado internacional. En Cuba no existe ninguna editorial que sea accesible o tenga presencia fuera de nuestras fronteras geográficas. A esta situación se suma la contundente crisis editorial del país.

                                                                                                                       
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Se han excluido de esta antología poetas cuya fecha de nacimiento coincide con los primeros años del periodo escogido. Se debe a que son autores con una presencia fuerte en el campo literario nacional de los años ´90, y que pertenecen por ende no a la promoción misma estudiada en esta antología, sino a su espectro de influencias.

Sin recibir suficiente atención por parte de productores y críticos, la crisis editorial cubana es uno de los problemas más agudos que enfrenta nuestro ámbito literario. Debido a una miserable situación económica, a causa de la cual se convirtió en política oficial desde los años '90 la limitación del papel para las editoriales, el formato del libro se redujo dramáticamente en la isla. Desde hace dos décadas, el libro cubano tiene un promedio de 50 páginas, tanto para los géneros de cuento, poesía e incluso el de novela. Los concursos, la vía más certera de obtener acceso a la publicación dentro del país, exigen para el género novela, otorgándole a veces la denominación de “noveleta”, un máximo de 50 cuartillas, lo cual coincide con el estimado internacional para el límite del relato largo. Sin dudas esto ha afectado la visión de quienes son tradicionalmente reconocidos como productores de libros: los escritores. Por otro lado, la política cultural gubernamental, contraria a la visión del libro como producto comercial, ha constreñido la labor de los editores a la de meros correctores, de forma que no existe la profesión de ese consejero o experto que suele ser la contraparte del escritor. Otras razones, como la censura, la falta de variedad o de perfil editorial específico para un campo literario demasiado homogéneo, son motivaciones extras que conducen a los escritores cubanos a pensar en los nuevos medios como alternativa.

El cansancio de la poesía
Es mi opinión que hoy en día acontece una convergencia entre literatura cubana y nuevos medios. La aproximación de los escritores a aquellos medios de difusión digitales que sostienen una lógica distinta a la mantenida por los medios tradiciones nos lleva directamente a preguntarnos si está ahí una literatura post-media.2 Medios “viejos” como la prensa, la televisión, la radio, la editorial misma, implican la difusión masiva y la producción de consenso como dos de sus características primordiales. Los escritores recogidos en esta antología han participado no obstante de un intenso tráfico de información digital de mano en mano, método sumamente afortunado dentro de la isla, tan eficiente como para lograr la popularidad arrasadora del dúo de hip hop Los Aldeanos. Estos jóvenes son escuchados por universitarios y por taxistas con un fervor similar hacia las letras contestatarias y reveladoras en torno a la situación del país. Por otro lado, eventos tales como la aparición de revistas digitales alternativas a partir de 1999; la llamada Guerrita de los Emails en 2007 (este, nuestro debate más intenso sobre política cultural en las últimas dos décadas, utilizó el correo electrónico como herramienta); el surgimiento de una blogosfera cubana que ha ido desarrollándose rápidamente dentro de la isla desde el año 2007; la aparición de proyectos como Desliz y El Diletante Digital, también en 2007, ambos activistas en estrechar las relaciones entre literatura y nuevos medios; la publicación del e-book Boring Home, de Orlando Luis Pardo Lazo, en las afueras de la sede del evento oficial de la Feria Internacional del Libro de La Habana de 2009; la celebración del primer evento sobre las relaciones entre Cultura y nuevos medios en 2009; así como el film Memorias del Desarrollo, cuyo director Miguel Coyula se siente cómodo con la autodefinición del director de cine que trabaja como un escritor, son algunos de los ejemplos recientes que evidencian dicha convergencia. Por cuestiones de espacio no nos detendremos en un análisis pormenorizado de este fenómeno. A ello dedico un ensayo en proceso de próxima aparición, en formato página web, más la intervención en un proyecto de colaboración con la universidad norteamericana de Buffalo (The State University of New York). En el segundo caso, desarrollaremos un evento colaborativo entre Desliz (www.desliz.net.tc) y el EPC (Electronic Poetry Center http://epc.buffalo.edu), que privilegiará el intercambio y la discusión en talleres donde se explorarán las relaciones entre literatura y nuevos medios. Recomiendo a los lectores interesados el seguimiento de ambas iniciativas. No obstante, me gustaría dejar, no sólo en calidad de crítica sino también como uno de los autores recogidos en esta antología, algunas líneas descriptivas con respecto a la poesía cubana del siglo XXI.

                                                                                                                       
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«¿Esta ahí una literatura post-nacional?» Es el título del artículo publicado recientemente en Review: Literature and Arts, por Anke Birkenmaier, en el número especial sobre Cuba de este año: Anke Birkenmaier (2011): Is There a Post-Cuban Literature?, Review: Literature and Arts of the Americas, 44:1, 6-11. Mi conclusión es que no sólo tenemos una literatura post-nacional sino también una literatura de características globales que incursiona actualmente en la esfera post-mediática con cierto entusiasmo escéptico y cínico. Ello nace, en parte, de nuestra experiencia histórica reciente y una consecuente sensibilidad post-revolucionaria más o menos generalizada en el contexto del nuevo siglo. Sensibilidad latente, incluso, en las acciones y el discurso del nuevo gobierno de Raúl Castro.

 

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¿Cuáles son las características de una literatura que se acerca a los nuevos medios? Vicente Luis Mora, el escritor al frente del movimiento literario español Los Mutantes, intentó responder esa pregunta en su reciente ponencia «Text and Internext: the literary change to fluid texts and its effect in current narrative.»3 Fluidez, visualidad, intertextualidad dinámica, son los rasgos que destaca el autor español. Dos de ellos homologables a mi modo de ver con un par de los enunciados por Italo Calvino en su famosa charla Seis propuestas para el próximo milenio. Visualidad en Calvino es visibilidad para Mora. Levedad /rapidez/exactitud, son tres de las propuestas de Calvino que considero posible agrupar bajo el término fluidez, de Mora. Consistencia y multiplicidad son las dos propuestas restantes de Calvino. Ambas describen lo que, citando a su autor, informa sobre una literatura que comprende «un lenguaje sin barreras, a una escritura sin trabas, a una gran elipsis que abarque lo bajo y lo alto lo lejano y lo cercano lo cómico y lo serio lo minúsculo y lo inmenso y busque la idea de solidez estructural detrás del movimiento.» Nada más cercano al lenguaje de los nuevos medios que esta descripción. A mi modo de ver, la nueva literatura no sólo ha de ajustar sus premisas a la tecnología, sino también a todos los cambios que ésta trae consigo. Algunos de estos cambios marcan el pulso de la nueva práctica literaria que se gesta, tras las pantallas del computador, en un país tan aislado de la tecnología pero tan occidental y global en su sensibilidad como Cuba. Fragmentariedad, globalidad, hibridez de los géneros literarios como norma, multidisciplinariedad de los autores como tendencia (quedan pocos poetas cubanos que se reconozcan y produzcan únicamente desde la etiqueta poeta), el huir de la alta cultura como concepción preestablecida de valor y de poder (el poder del privilegio de acceso a la información, por citar un ejemplo), la intertextualidad dinámica (léase participativa, abierta a la opinión de otros y a la intervención de los otros en lo creado y en el acto mismo de crear), la intención de trascender la noción de literatura como un acto estético y acercarlo a la noción de acción, en aras de describir un recorrido similar al que hace algún tiempo viene realizando el arte contemporáneo. Es esta una fotografía somera de la cosmovisión que une a estos autores. De todas, se sabe, es la poesía la práctica literaria que quedó más marginada del contacto con las redes sociales en el mundo actual. Para salir de ahí, es necesario salir de la noción misma de poesía. En esta antología el lector encontrará poetas cuyo lenguaje se acerca más al modo y las intenciones tradicionales de la creación poética, y también a autores más cómodos con el uso y las dinámicas que son asociables con los nuevos medios. Considero a ambos grupos como actores de un tránsito en el panorama literario actual: ninguno de estos poetas ha producido aún sus mejores obras y muchos de ellos son acaso el puente entre éstas y otras piezas de mayor calibre.

                                                                                                                       
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Ponencia presentada en el evento Hybrid Storyspaces, celebrado en Cornell University en 2010. Publicada en el blog del autor el viernes 7 de mayo de 2010: http://vicenteluismora.blogspot.com/2010/05/el-concepto-deinternexto.html (Accedida el 7 de noviembre de 2011.)

LEGNA RODRÍGUEZ IGLESIAS (Camagüey, 1984). Poeta y narradora . Ha publicado Querida lluvia (2002), Arroz con mango (2002), Zapatos para no volver (2004), Instalando me (2005), El mundo de Laura (2007), Ciudad de pobres corazones (2008), Los Mágicos (2008) y Ne me quitte pas (2009).

Tregua fecunda Sobre el ataúd de mi grandfather hay flores nacionales ese hombre luchó en una guerra hace más de 60 años una guerra por la libertad liberarse de lo que lo ata es la lucha común. Sabía leer y escribir con cierta facilidad pero no mejor que yo fue una lástima que quien practica la autopsia le dejara el marcapasos en el fondo de su pecho ahora bajo las flores hay un marcapasos vigilándome. ¿qué esperaba mi grandfather de mí? ¿que sembrara una flor nacional en el fondo de mi corazón mangrino? Que en paz descanses, grandfather ya escribí cosas, grandfather y esa es la mejor revolución que haré.

Ahora que me lo dices recuerdo que desde ayer estoy aquí sentada en este taburete con los cinco dedos izquierdos metidos dentro del short acariciándome los cañones con los cinco dedos derechos apretando mi bolígrafo lleno de tinta mirando insistentemente la agenda sobre el escritorio sin escribir ni una sola palabra cero palabra cero pensamiento un escritor me dijo que mi poesía era una fórmula algo parecido a dos más dos

 

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o a tres más tres pero yo tengo la seguridad de que en todo caso es algo parecido a ciento trece más doscientos doce o a doscientos doce menos mil novecientos ochenta y cuatro que es un año muy famoso porque así se llama una novela que no he leído ahora que me lo dices recuerdo que esa novela nunca la he leído.

Freí un pellejo de pollo para comérmelo a oscuras sin que nadie me viera digerirlo y mientras lo freía el pellejo latía no sé escribir con palabras cómo el pellejo latía nadando en el aceite así igual que un puño abriéndose y cerrándose y mientras el pellejo nadaba en el aceite las gavetas de mi escritorio se desplomaban todo lo que había guardado durante años caía al suelo lo peor no fue que cayera al suelo todo lo que había guardado durante años aquello fue solo un estúpido detalle lo peor fue ver al pellejo seguir latiendo hasta que el aceite se endureció.

LEYMEN PÉREZ GARCÍA Matanzas (Cuba, 1976). Poeta. Ha publicado los poemarios: Números del escombro (2002), Pared con grabado de Pollock (2004), Circo artesanal (2005), Hendiduras (2005).

En un poema de José Kozer Introdujiste la mano izquierda en un poema de José Kozer. La poca luz de la lámpara de aceite y la humedad no era suficiente para pensar en los seres y las cosas que el país abandonó. Manchas tenían las manos y los ojos de coleccionar animales extintos. manchas tenían algunos sonidos, algunas costuras. Córtate las manos, decía el poema; ábrele la boca a las cosas que sobreviven dentro de la escritura. La perfección que se alcanza al combinar lo claro con lo oscuro, es como la huella étnica que camina con nosotros durante el desgarramiento del hueso. Córtate las manos, que el poema también sangra por el lado derecho. Traída de Rusia Con el mismo dolor que rozo la madera miro una vieja fotografía/ los ruidos se repiten una y otra vez como nombres que nada significan: Olga, Carmen, Magalys. Mujeres que se hacinan en una isba, abandonan sus casas y juegan sobre la cuerda floja como criaturas chatas que no tienen qué comer, pero comen. Un sitio árido en el horizonte puede ser hermoso con el mismo dolor y la sequedad de los nudos apretándonos el cuello. Miro una vieja fotografía. Se han acumulado demasiados silencios en la madera que rozo, en la ropa traída de Rusia, en la memoria.

 

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YUNIER RIQUENES GARCÍA (Jiguaní, 1982). Ha publicado los libros de cuento La llama en la boca (2004), Quién cuidará los perros (2007), Lo que me ha dado la noche (2007), la novela Los cuernos de la luna (2006) y el poemario Claustrofobias (2009).  

Mientras llueve estamos… Mientras llueve estamos más cerca del mar. Esa agua que se impulsa y esa brisa que nos despeina. No importa si es marzo o diciembre, yo me voy a la mar. Y no me voy a hacer castillos de arena para que la marea los arrastre y se lleve lo que hicimos con las manos, con algo más que las manos. Yo me voy a la mar a buscarte. No me conformo con verte en la foto. Yo me voy a besar la sal, a romper las olas, a subir las rocas, pero a buscarte. Yo sigo acostado en la cama y ellos piensan que ya no tengo memoria, que sólo se me puede botar la leche y el arroz, que puedo contarle a ratos sobre la escapada perfecta. Yo puedo más que eso, puedo regresar al mar a reencontrarnos. Ellos no me convencerán de que no existes. Llueve, y mientras llueve se puede llegar al mar. No importa si es de día o de noche, ¿a qué hora se acaban las horas? Puedo irme solo, no le diré a nadie que me has llamado como en el silbido de una caracola. Sobre el contén hay un hombre… Sobre el contén hay un hombre que ama las manos ajenas, las manos de la madre que juegan a hacer malabares con los cuchillos, las manos del hermano que sostienen el cordel a pesar de las cortaduras, las manos cansadas del abuelo, las manos de párvula fragancia. Hay un hombre en el contén que persigue las coyunturas, la largura de los dedos, inventa para cada uno un orificio. Hay quienes se asustan cuando el hombre les dice son manos preciosas, también les ha dicho que tienen una sonrisa, unos labios hermosos y se alejan despavoridos. Es un miedo que el propio hombre inventa por el miedo de perder el miedo. Alguno podría rebatirlo, mostrarles las indefiniciones de las líneas. Muchas manos escapan, el hombre en el contén no puede alcanzar a verlas todas, no puede alcanzar incluso a ver las suyas. He sobrevolado a 26 mil pies… He sobrevolado a 26 mil pies, surcando las nubes, observando el dorado de la costa, el verdor de las sabanas. A 26 mil pies no se ven las llagas y las supuraciones, los locos y los mendigos que rellenan las ciudades. Desde esta altura eres una postal inmóvil, pero recuerdo la ambigüedad de las postales rusas. A 26 mil pies parece que me perteneces y quiero lanzarme, con los brazos abiertos, para abrazarte completa y romperme la cabeza.

LIUDMILA QUINCOSES (Sancti Spíritus, 1975). Poeta y narradora. Ha publicado, entre otros, los poemarios Donde se cuenta la historia de un hombre… (1991), Un libro raro (1995), En el último sendero el iniciado piensa (1996), Poemas en el último sendero (2002) y El libro de la espera (2008).

Casa de agua Íbamos a la casa de unas costureras, me sorprendía la penumbra de la sala, los adornos de una gastada porcelana, los tesoros de aquellas pobres damas. Nunca las llamaba por su nombre, era como deshacer el milagro, yo no estaba. Recuerdo un tocador inmenso con sus piezas de mármol, una cocina, y un lavabo preso en la madera, como una fuente muerta. Lo más sorprendente era la caja de agua con su piedra blanca y la tinaja misteriosa. ¿Dónde estará la niña?, preguntaban las costureras. Mi juego era sencillo, entraba en aquel mueble, mi cuerpo se ajustaba a la madera, era la misma sensación de estar en un cofre. Durante toda la tarde me escondía, casi sin respirar, para que no me encontraran, sepultada, en la caja de agua.

Ocaso No sé lo que faltaba, había una mesa con cinco candelabros, una mano en la lámpara que encendía el ocaso como si fuera un juego de niños, y la hierba, esa finísima bruja, apuraba la angustia. En la confusión de la tarde faltaba algo, pero no puedo acordarme, era tanto el brillo de las tazas de té, era tan terrible el canto de los lobos. Caía la noche y otra cabeza al cesto, decapitaba el día a su cómplice.

 

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NAILÉ PIÑEIRO (Holguín, 1976). Poeta, fotógrafa y performer. Poemas suyos han aparecido revistas nacionales e internacionales, así como en diversas antologías.

Trabajos Trabajo el desuso terminal, costra hirviente del retorno el mapa de costa a costa trabajo sobrevivir, réquiem hacia las manos, dentro del blanco y negro, aprieto el gris. Gris tarde mortecina Gris tarareo matizado Trabajo el por venir holocausto futurista, velocidad en la cornisa a un marco reiteradamente rectangular. Trabajo la noche que llega al día, la angustia feliz. Cuento las costillas de un cuerpo que adiciona vértebras. Trabajo el sin nombre entre el entusiasmo frenético y la boca batiente, acidulzor continuo. Trabajo el ahora magro, y la espera voluntaria, una vida suicida atiborrada de éticas. Trabajo el rostro plegado, el retorno plausible en relojes cloroformos, digitales, mecánicos, areniscos. Muestro la lengua larga, salivosa, y aviento el pecho

Asumir Asumir la soledad uterina.

Olvido en el decursar del encuentro las empatías. Lo diluido no te alcanza en la extrañeza de la imagen, forma estática de los vasos tortuosamente incomunicables. Asumir la soledad, volver a tu cuerpo, buscarlo y desconocerlo, discurso pasivo en espera, esquinado, ojo revisor. No existe lo otro sino en mí. No existe ella sino en mí. No busques hacia ti.

 

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YANIER HECHAVARRÍA PALAO (Holguín, 1981). Poeta. Publicó en el año 1999 el plegable de poesía Graffiti de mi soledad. En 2000 fue publicado en la revista de poesía española «Arboleda». Tiene publicados los libros: Sombras del solo (2005), Peces en bolsas de nylon (2009) y Música de fondo (2010).

Huérfanos y hambrientos: la misma especie de hace siglos I Todos muestran sus mejores galas. No sueñan, aquí el sueño no existe. Viajan, van formando con ayuda de otros las imágenes del gran circo. Son fuertes, hábiles en su trabajo, bellos, demasiado bellos. En cambio son peces -todos lo son-. Yo tengo cara de anfibio. Un pez tiene su precio; a veces puede costar hasta tu propia existencia. Ya hasta los peces han dejado de ser inofensivos. II Mecido por el compromiso del mar, por el compromiso de una generación líquida, el líquido ha tatuado nuestras pieles, botellas, pequeños pomos guardando el perfume, un perfume más animal. Ríos, risas, trusas que se muestran, aguas impuras, hombres ambiguos. El que escribe estas palabras sabe cómo brilla a lo lejos la posibilidad. La horrible posibilidad de la entrega, la estúpida posibilidad de ser ingenuo. Algunos niños de infancia marcada hacen bolas de arena, las proyectan contra un muro, se desintegran. También vivimos en una esfera. Todavía no nos han devuelto las balsas, aquellos bultos, sus sueños. Duermen, quizá algunos estén haciendo sus palabras, otros cepillan sus dientes –por esta edad no son tan amarillos-. Fuman, dan besos, también se intercambian buches. Ahora sé. Sí que sé. Que ellos han sido, lo fueron, serán valientes. Ahora sé. Que no hay poder en las trusas sin cuerpos, que no hay mar sin ahogados. Yo escribo de estos tiempos, ustedes deambulen. Yo descubro alguna belleza en unos ojos rasgados, hablo. Ustedes entréguense. Amen.

Cadena alimenticia El que trabaja en el Servicentro le vendió gasolina a la víctima; la víctima trasladaba la carne. en el trayecto a la casa del punto, La víctima fue asaltada por el asesino; El asesino mató a la víctima, para poder vender en piezas el motor. El hijo del asesino fue mordido por el perro que vio cuando mataron a la vaca. El asesino duerme en una litera de cemento. El perro está amarrado debajo del algarrobo donde ahorcaron al gato que se tomó la leche del niño. El hijo del asesino suelta espuma por la boca, delira, tiene fiebre. La rabia de todos.

LUIS YUSEFF (Holguín, 1975). Poeta. Ha publicado El traidor a las palomas (2002), Vals de los cuerpos cortados (2004), Yo me llamaba Antonio Boccardo (2004), Esquema de la impura rosa (2004), Golpear las ventanas (2004), Salón de última espera (2007), Los silencios profundos (2009), La rosa en su jaula (2010) y Los frutos de Taormina (2010). Sus poemas han aparecido en antologías, revistas y periódicos de Cuba y otros países.

Negra leche del alba, te bebemos al amanecer (Oración para pedir la rosa de nadie) Negra leche del alba te bebemos al amanecer (oración para pedir la rosa de nadie) I Bebiendo a sorbos de muerte, la negra leche del alba, estaba yo contemplando las rosas que me han tocado en este mundo y por las que Dios viene a la tierra, sin el temor de perder el camino que lo llevará de vuelta a las estancias donde sabe estarse quieto. Allí, a la intemperie, contemplé la rosa suicida de Yukio Mishima, la rosa de oro de Beijing, y la rosa radioactiva del país de los soles rasantes. Junto a los márgenes evidentes de la sobrevida, estaba yo, pidiéndole una rosa verdadera a Santa Teresita de los Cementerios y le pedía, además, que me ayudara a creer siempre en el gran Amor que Dios me tiene, de modo que yo pudiera echar una mirada a mi alrededor con la paz de los vencidos y la fe de encontrar en las rosas que se me mostraban la flor perdida, la innombrada rosa del Poeta muerto. Pero, en su lugar, se me mostraban todas las rosas del mundo, la rosa escrita de Amherst –la rosa de Emily Dickinson– y la rosa de arena, la rosa de Beirut. Abrían también a mis pies, la rosa imperial austríaca; la rosa cruzada, la flor negra y la rosa del Ponto Euxino que alabara Ovidio en su exilio. Otras, en cambio, se negaban a ser miradas, como la rosa hermética de la Cábala y la rosa mágica y secreta de los judíos. Ya me marchaba a las horas brutales de la autocompasión, cuando una rosa, al centro de la noche umbría, se alzó como una estrella de sangre sobre los coágulos de la aurora. Y allí estaba frente a mis ojos, resistiéndose al fuego sobre un montículo de cenizas, la rosa de nadie, que resultó ser nada menos que la rosa de Paul Celan.

II Paul Celan aparta el coágulo de los labios, la rosa de las ruinas; sopla en la jarra donde bebe y su aliento acompaña la mordida al fruto de los mudos, al corazón que mastican sus asesinos, en silencio. Abre las páginas del diario. Apunta: “Una sombra sobre las aguas del Sena es una imagen fácil de retener en el papel callado...” Paul Celan proyecta a la masa líquida el cuerpo de un hombre.

 

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Y ese hombre escribe cantos por doquier. Cómo es posible escribir versos, Dios mío, no antes o después sino durante la concentración de las almas, cuando los días se pegan con un hilo gelatinoso al cráneo. Por último, lee a Hölderlin: “A veces el genio cae en la oscuridad y se hunde en el oscuro pozo de su corazón”.

III Su corazón se hunde. El otoño comienza a dictarle monótonamente una frase: “Tiempo es de que sea tiempo”. Y mira a la tierra con un dolor humano. Es el tiempo en que deben florecer los almendros, las piedras dar fruto suave, conversar y luego escribir un poema, sin levantar sospechas.

IV Cómo escribir un verso. Me aparto el hambre con un golpe de ojos en la garganta y concluyo: “Escribir un poema después de Auschwitz es bárbaro” (Theodor Adorno). Por eso no escribo, dejo gotear la negra leche de los labios negados a beber, sincronizo los relojes, decido por un tiempo que habrá de llegar como un golpe de agua o como el río que devuelve sobre los bancos de arena a sus difuntos.

V Santa Teresita de los Cementerios, pido para nuestros muertos, la rosa que habrá de acompañarlos mientras duren los días de Paul Celan sobre la tierra.

LIZABEL MÓNICA (La Habana, 1981). Escritora, editora y artista multidisciplinaria. Dirige desde 2007 el proyecto multidisciplinario Desliz. Poemas, relatos, ensayos y crítica de su autoría han aparecido en revistas nacionales e internacionales, así como en diversas antologías. Tiene en proceso editorial la novela Tim sin Tina y el poemario Nudos.

Voz

Entrada Hay palabras vulva. Se esconden y se arrastran por los agujeros. De hilo a hilo no va nada, sólo nudos. Amarres productos, amarres dimensionales, amarres bala. La aguja adquiere la relevancia de su paso por los agujeros. La aguja es su paso por los agujeros. La aguja es una historia potencial. Aún antes de horadar espacio alguno. La aguja no es, sino los agujeros.

Aguja Laurie dice: “No mata la bala, es el agujero”. Había un agujero antes de dispararse bala alguna. Hay un agujero. No mata la bala. (No mata el agujero o la bala.) No existe el agujero receptor. El agujero fluye, es una zona cóncava, plana o elástica a conveniencia. No a conveniencia del portador de agujero –un portador de agujero es siempre y antes un portador de aguja(s)–; no a conveniencia del canalizador de bala(s)… A conveniencia de una confluencia dada tal vez, del encuentro acontecido en otra parte (no en el cuerpo del portador de agujero, no en el cuerpo bala), no se sabe bien dónde –no se sabe dónde por lo general–, porque la sustancia del encuentro es siempre el elemento –¿la baraja?– menos visible. No mata el agujero o la bala. Entonces pues, lo que mata es la visita.

 

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Entrada El recorrido. A través de los agujeros. Es lo que irá describiendo direcciones o no, pero que dejará defunciones y/o nacimientos a su paso. A la manera en que cualquier forma de vida describe una trayectoria. Habría que ocuparse pues, de los sucesos, no de la sucesión. Habría que particularizar en los agujeros. Y hay palabras vulva. Diseminadas. Por doquier. Tienen la intuición y la condición del agujero. En este y muchos otros sentidos, se podría convenir con Sartre cuando dice: “Semi-víctimas, semi-cómplices, como todo el mundo”. (Frase colocada por Simone en su libro El segundo sexo. La experiencia vivida). La incisión fría de nuestra lectura –una aguja, cual herramienta usada para el análisis ginecostétrico, es siempre pieza de metal– es llevada a cabo en la segunda zona de la frase: “…como todo el mundo”, dice Simone que Sartre dice. Es nuestro cuerpo, nuestra experiencia, quien se coloca en tela de juicio. Simone habla (de) Simone desde Sartre. Sartre habla (de) Simone desde Sartre. Simone utiliza la referencia para autoenunciarse desde el otro. Hay un juego de máscaras, pero en definitiva, un zurcido. Hay un incidir sobre lo propio con la frialdad aparente y siempre extraña de una tercera mirada. Ni Sartre ni Simone. Tampoco el tercer ojo. Horadar a través de la aguja/ realizar la tensión del hueco produciendo otro hueco: el hilo no es un puente ni es nada. El hilo es la sustancia finita que aparenta sostener la ausencia. El hilo una excusa. Una vestidura para engañar al ojo. Ni siquiera como mapa, el destejido es inútil desde el hilo. Ha sido el hilo, pero han sido también los engañosos nudos, la huída. El empate. La emergencia. Se teje desde una estancia inmóvil pero ilocalizable. Se teje. Allí el tránsito es imprescindible, de hueco a hueco, como a horcajadas: sobre nuestras cabezas, las armas vacilantes de los hombres. Sobre nuestras cabezas. Sobre nuestras cabezas. (Mi cabeza no es la cabeza de más nadie, sin embargo. Pequeñísima cabeza de alfiler.) Es la aguja la visita. (La aguja no arroja líneas, sino cortes.) La aguja, como de hermana a hermana, incita. Las hermanas perdonan, hacen vista gorda. Para las faltas. Ortográficas y silábicas, táctiles y enunciadas. Y la aguja corta entonces. Para terminar ellas mismas, parcas, el destino, otra vez y falazmente. Librarse por un segundo, con un nudo, con un tijeretazo, con un cambio de tela, con el murmullo reconocible y seco de la superposición de texturas, de la incertidumbre. Simone horada el cuerpo femenino de Simone desde la boca (de) Sartre. Y no sabemos bien –¿acaso Simone podía / quería saber?– cuál es la naturaleza de la visita. Sin embargo, la marca ha sido hecha. Otra vez ha sido “hecho”, a través de la aguja y su frialdad convenientemente antiséptica, convenientemente presentable, la reiteración del agujero. Como un antifaz tras el antifaz tras el antifaz, la persistencia de la costura, su obstinación, consiste en salir del encasillamiento de superficie poniendo en práctica la polisemia del encasillamiento. La costura es invisible para el que no ha hecho uso de la aguja sobre las vestiduras. Quedan entre las manos, en el tejido de la piel que hizo contacto con la pequeñísima herramienta metálica, las historias del cosido, las ilaciones abortadas, las rupturas, el entrecruzarse, el azar descrito por los nudos. La aguja calla más que dice. La aguja juega a ocultar. Y sobre todo juega a que desconoce el agujero y sus entradas.

Nudo una mujer una mujer es una mujer es una mujer es un blumer es una sayasosa babosa planta sobre piernas cúbicas y destituidas líneas del frente englobo hinchados poticocos es una baticasa es un campo heredado para cosechas de hijos es una santa es una apalea da da y todo se lo debemos a ella

Nudo Cariño, ¿ya diste de comer a los niños? Cariño, ¿ya diste de comer a los niños? Cariño, ¿ya diste de comer a los niños? Cariño, ¿ya diste de comer a los niños? Cariño, ¿ya diste de comer a los niños? Cariño, ¿ya diste de comer a los niños?

 

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MARCELO MORALES (La Habana, 1977). Ha publicado los libros de poesía Cinema (1997), El mundo como objeto (2006), El Círculo mágico (2007), Materia (2009), y la noveleta La espiral (2006).

Materia Los estados son organizaciones animales, manadas marcando territorios, el comportamiento social del hombre es el de manadas, coherencia entre fuerza e imposición, ayer, en un programa escuché que hay más estrellas que todos los granos de arena de todas las playas, alguien que calcula el universo. Donde se acaba el universo es la nada, ahí donde no hay materia. La materia, prueba en nosotros que puede desarrollar una conciencia. Reunión de la UNEAC: Caso Pavón, imperialismo y Cuba. El miedo al lobo reúne a las ovejas, el perro las guía. Hablan de abolir la censura, de hacerle frente. Abolir censura pero sin libertad de prensa. Democracia, con un solo partido. ●●● Un Matemático amigo me dijo que todos los años tienen al menos un día perdido. Ajuste de segundos, la eternidad tendrá sus siglos. Me pregunto si perdimos algo, me pregunto. El día aquel que te esperaba y afuera sonaron las sirenas. La reja siguió sonando, siguió abriéndose y cerrándose, todavía siento ese dolor. La realidad de mi cerebro. La rectitud del tiempo no me permite regresar. Cuando hablo de dios, la gente puede creer o no creer, pero no saber. Un arrebato es la vida, un arrebato la nada. Tristeza de no verte, de no saber, Tristeza. ●●● Un verdadero escritor conoce su poder. No le importa otra victoria que la interna, otra evolución que la de su espíritu. El verdadero escritor, tendrá siempre su enemigo. Por desgracia, en la vida, para la gente, las ideas que se hacen de las cosas, son más reales que las cosas. Las verdades son claras, una vez vistas, no huyen de la definición. Lo profundo no tiende a ser complejo. ●●● Estaba en el paseo del prado, un festival de poesía, más s2eco que un ladrillo en el verano, recordaba ese poema de Bukowsky. Antes me había levantado, había visto el mar chocando contra el muro. Una taza de café, estaba en el paseo del prado, un festival de poesía, mis amigos, se habían ido todos de la isla, en la punta los leones, y llegaron esos tipos de nuevo a hablar de poesía, mis amigos se habían ido todos de la isla, mis amores. Manda pinga, me dije, yo tenía una tristeza más grande que una mosca. Aunque creo haber visto un gato blanco moverse entre los charcos. La piedra del muro gris estaba fría, estaba negra y mohosa y estaba fría. Afuera los demás hablaban de la forma, el contenido. Gato blanco, gato blanco. Aunque creo haber visto un gato blanco moverse entre los charcos.

MICHAEL H. MIRANDA (Holguín, 1974). Poeta, periodista y editor. Graduado de Comunicación Social en la Universidad de Oriente (Santiago de Cuba). Ha publicado los poemarios Viejas mentiras de otra clase (2000), Las invenciones del dolor (2001) y en óleos de james ensor (2003). Poemas, narraciones y artículos suyos aparecen en antologías, selecciones y publicaciones periódicas en diferentes países. Actualmente reside en Texas, donde cursa estudios de posgrado en la Texas A&M University.  

por unos segundos… por unos segundos el ausente nos habla vimos el rostro de la vagabunda muerta cuando estaba a punto de nevar y aquella bolsa de plástico como banderola eléctrica en el aire

(hengelhoef) 0 peces de algodón, decías salimos hacia el bosque puentes abedules el árabe pisaba el acelerador bajo luna de oro iba el invierno

aves… aves en tránsito hacia el sonido de nieve

 

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PABLO DE CUBA SORIA (Santiago de Cuba, 1980). Poeta y ensayista. Ha publicado los cuadernos de poesía: De Zaratustra y otros equívocos (2003), El libro del Tío Ez (2005), Rizomas (2010), e Inestable (2011). Poemas y ensayos suyos han aparecido en revistas y antologías nacionales e internacionales. Radica en College Station, Texas, donde cursa un doctorado en Hispanic Studies.

99¢: Anatomía del verano Para alistarse en las antípodas de prosa, donde el oído jubila sus nervios antes del paro matronal, es decir, declinaciones previas al homo faber que subsisten en estilo sonoro, unos pasajes del libro habrían de subrayar se para largar los pies. Unas pausas entre tantas andaduras por lengua muerta: se resisten. Vide supra. Eso sí: la templanza justa para circulación de los líquidos, incluyendo lo incorpóreo. La disjecta membra, sin dudas, colisiona la sintaxis que ya de inútil (cuervos) a la intención de las señoras se anticipa. Escribía se a mano (previo a movimientos postales) la extensión del verano.

99¢: Hospitales de champ-pourri En juego de exclusiones, cuando finalmente son clausuradas las puertas que conducen a leprosorio, donde se escuchan enfermos que asisten de lejos, donde longitud del encuadre principia y pierde, tales estructuras de lo amatorio aún subsisten. Una forma de aislar venéreas, ya canjeables por el cine, o correccionales para muchachas en registros inclinadas. Eso es hacer se valer. Caso omiso de los mudos que en lengua raspan hondo. Bajo ruido prolongado de cerdos (a novela corresponden porquerizos) recienllegada sus pechos muestra: una vista de canto hacia poniente. De hecho, aquellos enfermos escucháronle decir: en tales hospitales se amarra blando.

Daguerrotipo de cummings entre lilas las lilas, cómo conjugar un daguerrotipo del camarada cummings, garzas tales abrevando en los canales, y el chirriar de la sierra los metales –como que pides prestado una lengua (garrote) sin aldea ni humareda de labriegos que laboran– aunque, a decir algo, lo más cercano a una aldea resultan esos canales donde garzas abrevan los desechos – lo más que puedas con estos ciegos, la barba que me dejo y que no entiendo– lo más cercano (lindes) que el camarada, cummings si mal no olvido, aspira, en familia –ah la familia: y quedando vas te (mudo), cada vez, frente a ese bulto de lecturas con las que apenas puedes– pero habíamos lo intentado, sin leer apenas: esperando el precio en las subastas, la colisión tonal de lo pensable –que pagases las deudas en debido tiempo– así, y no lo hurtas (no lo puedes no lo quieren) y cuando ellos llaman no respondes, porque no existen, porque jamás los has nombrado –sólo este daguerrotipo (la partitura del padre, casi ciego) como se trasviste un intento, una forma de vida entre las lilas, y te dejas la barba, aunque no entiendas– yo nunca he entendido mucho, verdad Contadina? –yo nunca he entendido mucho y es que te invento– aquel daguerrotipo (otro) sin conjugación posible, sin garzas abrevando, cummings, sin el chirriar de tales máquinas – aquel daguerrotipo donde me dejé (también) crecer la barba– y sin cansancio vuelvo: tales regresos desde hacia para antes una forma de los apartados, solo con las lecturas que imponía el párroco: las declinaciones, un ejemplo de ese martillar de máquinas ocho horas –cummings camarada no lo sabe, y él tampoco– como si las garzas dejaran de abrevar y volaran a otro cuadro –paisaje más frío impersonal, donde envuelto en pieles (apenas un espasmo) cultivas lilas (y las regamos, Contadina, las regamos)– y qué hacer con las sierras, ese chirriar de palabras a las que un sentido habría que inventar le –la verdad que el cummings camarada se pregunta– los labriegos también, laborando en los canales – mas qué remedio, y trasvisto las partes: un paisaje con garzas y con lilas (inflexiones de ese idioma que te prestan, el chirriar de los metales) –o lo que ya es lo mismo, o lo que te has robado: un daguerrotipo de país sin lilas– un

daguerrotipo de garzas que (a trompicones) cambian de paisaje

 

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ISBEL GONZÁLEZ GONZÁLEZ (Sancti Spíritus, 1976). Poeta, narrador y ensayista. Trabaja actualmente como diseñador de la Editorial Luminaria de la provincia de Sancti Spíritus. Ha publicado los poemarios: Los güijes del arco iris (2008), La insoportable liviandad del ser o manual para cazar un homo sapiens (2008). Poemas de su autoría aparecen en diversas antologías. Yo, Odiseo, confieso mi sino con las manos manchadas por los siglos de los siglos A Mildrey Betancourt Por el retorno y su presunta eternidad. Nadie espera por nosotros. Penélope nunca me conoció, no teje apenas. Los barcos se han deshecho. Yo, Odiseo, me entrego a Circe, a la visitación de los demonios. Somos las criaturas de un mundo apenas discernible. Qué de jaurías contra los ciervos del placer. Henos aquí, hijos deI Dios, huérfanos y hambrientos, con una mano en el pecho (no en su invocación, sino abrazados a sus arterias) y otra en la médula, censando los instintos. ¡Silencio! Repiten los cánticos de Sodoma. ¿oicneliS? Me responde la conciencia, mi sospechosa conciencia que se empeña en desandar los argumentos. Y qué si partieron los Aquiles, ya cansados de morir de nimiedades, si son apenas criaturas del olvido, muertos que viven en otros muertos. Somos la misma especie de hace siglos. La que murió sin fuego bajo las garras del tigre. La de Hiroshima. La que algún día llegará a las estrellas, si sobrevive a los tigres que la acechan todavía. Aún necesitamos amuletos e invocamos a los dioses y al olvido. Esta Odisea muere en el simple acto de pensarse, en una esencia diferente. www.odisea... y estamos otra vez frente al ordenador, frente al cielo de Babilonia o la cámara de Auschwitz y me convenzo una vez más que somos las criaturas de siempre, nosotros, los Homo sapiens sapiens. Quizá fui yo quien lanzó la primera piedra. Permítanme recogerla ahora que nadie me ve, hoy que la soberbia está dormida. Carguemos de una vez con nuestras piedras, aquellas que lanzamos también contra la conciencia. Antes que un muro nos aleje de Ítaca para siempre.

Quién se va a morir… Quién se va a morir de amor en estos tiempos en que el transporte está falseado en la estadística estatal. Quién regala no me olvides si las memorias de ocho gigas están inalcanzables. Yo quise a una muchacha de ojos triste y callados, pero lanzaron una bomba en Kandahar y nunca tuve espacio para amarla, y después, para colmo vino lo del ciclón (aún no se sabe la cifra exacta de cadáveres) y el celular que no funciona a esta hora y el satélite que pasa como espantando a Dios (Dios que, por cierto, nunca supo de amor) entonces, cómo amar a la muchacha si ya nadie nos llama homo sapiens, sino señor o compañero o Mister y soy a veces un código numérico. Pero ella tiene su e-mail y su beeper y me espera. penelopetg@hotmail.com, se llama Penélope, creo, debe llamarse así, tal vez mañana trate de contactarla, si tengo tiempo, bueno, si el servidor funciona, o se resuelve el problema del transporte.

DANIEL DÍAZ MANTILLA (La Habana, 1970.) Narrador, poeta y ensayista. Ha publicado Las Palmeras Domésticas (1996), en trance (1997), Templos y Turbulencias (2004), Regreso a Utopía (novela, 2007) y Los senderos despiertos (2010).

El forraje y el corral He visto a los poetas pasarse a la política abrumados de silencio y soledad, antiguos rebeldes reptar y hacer cabriolas por un sitio a la sombra de su antiguo opresor. He visto al ángel alejarse, el ojo ayer agudo ya ciego entre el brillo y la ovación. Hay afortunados que añoran la pobreza de los otros, hay leones que envidian el forraje y el corral.

Por el filo Caminando por el filo del cuchillo me pregunto qué haré cuando llegue a la punta. ¿Saltaré al abismo o volveré sobre mis pasos como si estos no hubiesen tenido otro propósito que hacer una maroma?

Crisis Si miro adelante sin pensar todo lo que me ata, si expongo mi sangre, mi casa, mis obras, si rompo lo que hice por lo que haré, lo que soy por lo que he de ser, entonces, ¿qué seré que perdure, qué palabras diré que alguien crea? Pero si me siento a recordar las veces que arriesgué y perdí, si considero las heridas que guardo, las que ingenuamente causé, si pongo en la balanza mi fe y mi temor, si dudo de lo que quiero y me aferro a carencias parciales, si me niego a soñar lo improbable y me quedo así, mordiéndome los labios, entonces, ¿para qué las palabras?

 

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YANSY SÁNCHEZ (Santiago de Cuba, 1981). Poeta. Licenciado en Filología. Textos suyos aparecen en varias revistas y antologías. Ha publicado los poemarios Maldita Sea (2006) y Té para los bárbaros (2005).

(1) Después del té, el crisantemo no será más una flor luctuosa. Las muchachas buscan encimársele e inundar su matriz con el aroma. Robarle aquello que esconden los muertos, párpado adentro, donde la muerte es otra fiesta porque han cerrado los ojos. Ellas también quisieran atesorar ese valor. Convocar al resto de los hombres matriz abajo donde las lenguas se confunden como en Babel y ellas detienen el tiempo para cerrar los ojos.

(2) Por la armonía con que caminaban intuí que habían estado con los bárbaros. Los bárbaros tienen una forma muy rudimentaria de amar, sin embargo, ellas así lo prefieren. Nadie por más que se esfuerce podrá ser jamás como uno de ellos. Dios destina el nacimiento de los bárbaros y ellas lo examinan con admiración y concluyen que son así para espumearse luego bajo sus fricciones. Aunque después de la experiencia sigan siendo aquellas ordinarias y marchen con el recuerdo a las ciudades, dejando a los bárbaros con su barbarie.

(3)   a N.V. Te diré qué hacer con esos cúmulos que se te juntan ahí en los palmos de tu cuerpo. Tengo mis conclusiones aquí abajo, en este montón de sesos que es mi cabeza, en los impulsos que me repiten: ¡Voy a tocarte! hagámoslo ahora. yo seré el predador y tú serás mi presa. Mira, esto es mi cuerpo represivo, debes hostigarlo hasta el cansancio para que él no te hostigue demasiado pronto. Si estás lista, volvamos al principio: repasemos esas hendiduras de tu cuerpo donde radican los fármacos contra esta esquizofrenia, esos cúmulos que solo son para aliviarme.

De varias patrias mi hermana trae… De varias patrias mi hermana trae las nueces que comemos para hacernos súbditos. Yo que descreí el favor de la humedad y madre la enviaba con sus piernas húmedas a negociar la paz, a ocupar el puesto de varón que nos trajera nueces las reales de cada día y prometidas mil de los nombres que maldigo y madre escupe, porque ésta sale al mundo, y yo vengo a las domésticas con todo atuendo de cocina y puta de reparto, para mimarla luego que regresa humedecida, de varias patrias, con las nueces que comemos de su mano.

En el margen del país…

En el margen del país me han llamado marginal. Esto es un problema histórico o físico de Dios, que trague la luz, y no pueda decir el tono que me define; sino la letra de carnet con que empieza la Noche, el No terrible y todos los Narginales: mis amigos de poste que antes de mi también le hubieron despedido, fueron traídos al no – ser, y me advirtieron antes, que me llamaran con ingrata o no confiable, que este era mi destino: tras la raya o el poste para esquivar la luz, o esconder mis cabezas en el fango.

 

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OSCAR CRUZ (Santiago de Cuba, 1979). Ha publicado los poemarios Los malos inquilinos (2007) y Las posesiones (2009). Co-edita, junto a José Ramón Sánchez, la revista de literatura «La Noria».

La derrota «Uno no se mata por el amor de una mujer»: escribió Césare Pavese en su Diario, a manera de adiós, después de llamar a varias putas. «uno se mata porque un amor, cualquier amor, te revela tu desnudez, tu miseria, y tu nada». horas después se suicidó, en la misma habitación donde lloraba. es esto lo que importa tal vez: ni el mundo, ni las putas, lo recuerdan.

La maestranza como su nombre lo indica Dayana es una puta; pero no una puta cualquiera: domina como nadie el Saxo y cuida con esmero de las niñas. en las tardes de barrio la escuchaba soplar para los hombres que costeaban sus encantos. una noche, cerca de mi casa, y plena del alcohol que bebía los domingos, Dayana me llamó: “oye muchacho, tienes la sonrisa y el descaro de tu padre. tienes el horror de ese gran hijo de puta”. no le respondí. rato después caímos en la cama. sentada ante mis ojos, ponía las piernas en V, y frotaba con clase la ranura. su sexo velludo se abría para mí como una iglesia que empezaba a ser mi fundamento y mi envoltura: “tuyo es el reino: decía, préndelo”. (a pesar de sus 50, Dayana retenía grandes restos de belleza, conservaba entre las piernas el encanto de la ruinas. sus tetas y sus nalgas eran duras como duras

son las nalgas y las tetas de muñecas). penetré en un Buque Escuela que había licenciado a muchos hombres. una Armada que años atrás hacía las delicias de mi padre. “pónmela en el troli: decía, pónmela rápido maldito”. mi cara de primera comunión la desataba. la hacía detonar en ese cuarto, más ruidoso y frecuentado, que una sucia terminal terrestre de provincia. comencé a vivir de sus lecciones. me enseñó ese sol del mundo inmoral, un sol oscuro y destrozado. en sus nalgas yo aprendí el camino recto. me compraba ropas y zapatos y me hablaba como a un jefe. las niñas me decían tío y yo era un no sé qué de 15 años que apenas sabía masturbarse. su tío, el iniciado, las cuidaba para que la madre fuera olorosa hacia el trabajo. pronto me cansé de todo eso. “el cuerpo de una puta está bien para una noche, y si sale ok. también para la otra, pero no la acostumbres. vete lejos”. dijo mi padre. han pasado muchos años. nada queda de sus días. apenas una mueca cada vez que la saludo: “buenas noches belleza”, y me pasa para el cuarto la más joven de las hijas.

 

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JOSÉ RAMÓN SÁNCHEZ LEYVA (Guantánamo, 1972). Autor del poemario Aislada noche (2005). Co-editor junto a Oscar Cruz de «La Noria».

Murciélagos Hay murciélagos. Supuestamente existen: Yo los creo. Giros erráticos. Desligada procedencia los apresura. Baten. Baten las alas y puede tejerse el viento como idea que se inclina a mis espaldas y de pronto volverse perpetuo el deseo de la palabra. Una. Diez vueltas más y no terminan. Cualquier paloma es bella imagen pero ellos siguen. ¿Adónde? De vuelta siempre y cierran un círculo mayor. Están y el aleteo prohíbe el incendio de los sentidos. Enlazar el espacio con el grito que me pertenece. O solamente que mis manos marquen el papel. Marabú Escribo como quien alza hornos de marabú: cada letra una espina pues ya la inocencia me sirve de poco. (Las vacas que se lo comen dan leche buena). El pozo Me ordenaron buscar agua pero no confiaban en mí y decidieron que uno de ellos me acompañaría. El pozo era circular y ancho con el brocal de ladrillos. Tuve que meterme dentro agarrarme del borde inclinarme y sacar el agua con una lata sucia de conservas: hasta que el bidón estuvo lleno. Entonces para divertirse amenazó con tirarme al agua. Paciente y asustado le pedí que me ayudara a salir.

Por fin lo hizo. Me dio la mano y gritó: ¡Sube! Yo moví el torso fingiendo la subida. Era el impulso que necesitaba para enviarlo al fondo. Después le tiré el bidón a la cabeza: a veces tengo buena puntería.

 

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NARA MANSUR (La Habana, 1969). Poeta y dramaturga. Desde 2007 es colaboradora del Estudio Teatral El Cuervo (Buenos Aires). Ha publicado los poemarios Mañana es cuando estoy despierta (2000) y Un ejercicio al aire libre (2004). En 2009 apareció su obra teatral Desdramatizándome. Cuatro poemas para el teatro. Vive entre Cuba y Argentina.

En el arenero Ahora te toca a vos. Y se le llenaron los ojos de lágrimas buscando en los cajoncitos de la abuela el sorete escondido, el resto del sándwich de queso, y es que piensa la engorda, que le sube el azúcar. Ya está y se hace pipi en la cama. No tengo hambre y cierra la boca y hociquea con la guardia en alto, con la frente en alto. Ese mérito no disminuye a un hombre –pienso– y menos a un bebé, a una niña tan pequeña como Emilia. No desmerece servir la mesa ni lavar los platos, ni barrer las sobras ni tratar de ahorrar lo que se pueda. Y sufrir un poco y por los otros te hace más grande, creo. Pero no vayas a medirte a la pared porque la marca puede ser la misma. La misma de la última vez. Qué mansos los besos, qué paseo diferente cada vez aunque vayamos a la misma plaza y veamos a las mismas palomas ¿Las mismas palomas? ¿Los mismos caballos del carrusel? ¿Los mismos autos en la calle? ¿La misma niña y la misma mamá? Ahora le toca a Emilia subir a lo alto del tobogán y decir qué ve. Qué habrá escondido por aquí cerca, qué peligros, qué cosas deliciosas. Qué granos de maíz no encontró aún la paloma marrón que revolotea con hambre desde abajo, en la arena.

Mala praxis. El portero está de duelo Hay un niño muerto que cuida a los otros niños. Hay un bebé ahogado en su cordón y mientras Emilia respira él hace guiños y saca el aire que la puede dañar, la hace eructar y agarrarse las piernas lo más empinadas posible. Y en la coreografía se besan los labios desnudos los dos bebés: el bebé que no está donde lo esperaban, y Emilia. Hay una ceremonia preparada, un ron añejado y herida una corazonada; están los abuelos esperando que les entreguen el cuerpo del santo varón, está el milagro de la felicidad en mi propio cuarto, al lado mío. Pero también el miedo y el ángel con prismáticos que lo ve todo y no perdona las simulaciones ni los accidentes. Entonces Emilia bosteza y se viene todo abajo, donde están las vacas, los elefantes y las ballenas; con una sola vocal los llama y les pasa la lengua deleitada, deleitados, eeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeee. Hay algunas mamás que no llegaron a la hora indicada, no se dieron cuenta o no se asustaron lo suficiente y nos dejan sus historias clínicas como legajos de buena suerte a las otras que pudimos aprender algo en el camino, a las que nos sucedió el milagro y no perdimos el sueño ni nada más preciado. (Algo que no me atrevo a escribir aquí por si creen que me he tomado alguna atribución indebida o una de esas bebidas con las que no pudo celebrar como esperaba la familia de Ramón). Hay un niño muerto que vela el sueño de Emilia y la hace llorar, tener hambre y despertarse. Ella lo mira, le parece hermoso; se refleja en sus pupilas la mirada del otro niño con más pelo y esa especie de limbo de donde viene: el lugar de las aguas que lo inundan todo, frágiles y pequeños los cuerpos a la deriva.

 

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EDWIN REYES ZAMORA (La Habana, 1971). Poeta. En 2004 obtiene el Premio del Primer Concurso de Poesía Experimental (en ocasión del centenario de salvador Dalí, auspiciado por la Embajada de España en Cuba). Ha publicado Catalepsia (2005). Revistas nacionales y extranjeras han recogido textos suyos. Participó en el CD Alamar Express, producido por el colectivo OMNI-ZonaFranca. Yoyo Podrí-a antropofísicamente (hablando), este chirriar pendulatorio producir-te ulceraciones en la cornea. Pero la lengua también colgante, metrónomo invertido, marca el tiempo. Aunque el desprendimiento celular cree círculos y no zanjas en la superficie de la tierra (se respira una parsimonia dulce), por instantes el terror desaparece.

La pérdida del pan ¿De qué modo Piort Alexeievish Kropotkin observaba el cadáver de una ardilla frente al Kremlin? ¿Estilete oxidado en la sien izquierda? ¿Punto neutro

de reposo pendular? porque el discurso político se distiende entre dos puntos y el discurso poético quebranta esa línea ¿asistimos a la anticipación-prolongación del pudridero? Sobreentendida la idea no tuvo otro remedio que levantarse ¿a escasos centímetros del sol-trópico? Por encima de esta esfera ¿se organiza el mundo?, por debajo ¿la refracción del mundo? ¿Arquetipo que también es la copia de la copia del modelo fractal? Mas, en la equidistancia, ¿en la iridiscencia? ¿De qué modo Piort Alexeievish Kropotkin observaba los nuevos brotes primaverales en una cárcel parisina? ¿Esquivando el fondo musical percutivo? ¿Como de maderos contra el cráneo de un recluso?

 

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SINECIO VERDECIA DÍAZ (La Habana,1974). Poeta, compositor y promotor cultural. Trabaja como Especialista Nacional de la Sección de Literatura en la Asociación Hermanos Saíz, Cuba. Fundador del Taller En clave de Haiku. Textos suyos aparecen en diversas revistas nacionales y en antologías extranjeras. Su poemario Barriendo la República será publicado en 2012.

Toque de chaveta Desde sus puestos los tabaqueros percuten en fructíferas jornadas. La hoja torcida divide la galera.

Una voz alterna con el coro y es aroma de rumba y areíto ceniza en la prenda diente de león y choza varaentierra.

Efímero es el tabaco en boca del turista y en manos del vendedor.

Reeducación Congestionado el depósito en los corredores, la presión varía de acuerdo a las causas.

Quien nunca tuvo, asegura su jolongo durmiendo al compañero.

distribuye la cuota del mes o ejerce disciplina.

Litera que cruje, mosquitero teñido

El silencio:

señal de alerta.

 

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GRISEL ECHEVARRÍA DEL VALLE (La Habana, 1971). Poeta y canta-autora. Composiciones suyas son interpretadas, dentro y fuera del país, por diversos solistas y agrupaciones musicales. Sus poemas han aparecido en diferentes publicaciones, nacionales y extranjeras. Participó en el CD Alamar Express, producido por OMNIZonaFranca.

Descenso En suspensión sobre la cuerda (espacio de cima aparente), a - 23 grados de papel, queda lugar para el musgo, el proclive; o en montaña inversa, donde el lenguaje (oscuridad de peldaño) vaga, sin alcanzar la cima de la sima.

Conserva Concedieron a mi padre la distinción de honor que nunca fue imán entongando chatarra ni salvoconducto por cama en sanatorio. ¿Le exigen que abandone la vida con dolor a quien conserva una medalla? Lo enfundamos en bolsa negra.

Concedieron a mi padre la llave de la ley que forcé una mañana. Más oscuro que foso de penitenciaría.

JAMILA MEDINA (Holguín, 1981). Filóloga. Perteneció al grupo Vórtice. Editó y codirigió la revista Upsalón (Facultad de Artes y Letras, Universidad de La Habana). Publicó en 2010 el poemario Huecos de araña (La Habana).

Primaveras cortadas (1936-1972) GRAND PRISMATIC SPRING sobre la enorme primavera del lago en el parque de la piedra amarilla esteras de bacterias entretejen la gran balsa azul de Flora –estéril por la fiebre de un fondo de alta profundidad pero tan maravillosamente multicolor a los lados que las parejas desandan por los senderos de madera apuñaleados en el aire sobre cuatro patíbulos. Salta del géiser (un box spring) el bosque virgen que no quisiste abrir aunque espumaba a rabiar –como un alkazelzer en un vaso– y ella quería contarte lo que acontece antes y después de la muerte (de la noche). La sirena del fango cuya belleza sobrenada en un manto de invertebrados acuáticos (gusanos caracoles cangrejos libélulas… pulsos de mujer) no reina abajo; deja tu inmensa balsa quieta. La primavera es todavía balbuceante pero el verano aquí rompe en humores ácidos (rojo lima) y el invierno la arropará en un verde fronda verde capullo destripado: su huevo en ninfa larva pupa y sola tú podrás al fondo refulgente de la charca dentro del lago cruel: bocas pintadas de polichinelas con hilos de oro como la cara de la princesa Wan Dou sobre una de las jade(antes) 2.600 teselas. Te dejaré que lleves sanguinolento el sexo bajo un abrigo blanco de plumón y la mano enjoyada con alguna otra mano de mujer cortada (quizás Norma J. Baker: con los dientes blanqueados puntualmente en seconal) que se te ajuste suave en la muñeca. Rema y calla rema y calla chupa y rema entre los ojos de buey del camaleón veo un campo de algas trepadoras de pulpos color vino y cabezas con pañuelos que llenan de grafitis la lengua de tu voz alzo esta cas/ja de música hasta la concha de tu oreja escucha, son Les Quartiers de París:

 

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una espiral de alcantarillas circulares donde flotar en la stultifera navis. La piedra de la locura, la piedra lunar, la piedra angular, la piedra filosofal se puede extraer por la nariz y embalsamarte rápido o puedes dejarte podrir emparedada en tu propio cuerpo de junco de molino de trigo de mancuerna de espigas del arroz.

Del lodo una capa infame con incrustaciones de gusanos medallones de almejas crujiente frufrú de cuerpos de libélula: serás de hierro entonces un hierro al rojo vivo que cunda entre los muslos cuando elijas (ser Blanca Buda) hasta que entre el invierno: y seas de un verde ojos dormidos un verde rabia de mujer y un verde uñas de Sally Bowles que en medio de la nieve calado se atraviesa vertical: un árbol en vez de bulbo/a en flor. Sobre el agua del deshielo se podrán rearmar para ti todas las muertes caleidoscopio con los iris arrancados en Yellowstone, THE GRAND PRISMATIC SPRING. En corredores púrpuras y malvas: soberbia pudriendo lento –como crece una alfombra tejida a mano– espinarás primero suave y el oasis irrumpirá violentamente por abril: huertos de lilas todas las lilas vivas y muertas a deshojar

en mayo. Serás podada rigurosamente prýgai, visná (salta, salta, primavera) acorralando el jardín raja en ti.

 

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NÉSTOR CABRERA QUESADA (La Habana, 1976). Poeta, traductor y editor. Ha publicado el poemario Estrofarios (2008) y las traducciones del alemán La política de la forma poética (2005), de Charles Bernstein, y Andando bajo el rumbo de la luz (2009), de Kelly Bancroft y Steven Reese.

algo más… algo más se necesitan dos voces para no tener que disculpar el no poder decir mientras dure el rayo y se ilumine la fibra con el estruendo vacío sosteniendo la distancia una tensa, cuerda el orden del día... y la noche —¿qué tal todo? la nada, oscura-maliciosa qué poesía ni poesía …mira, las personas se cohetean otra alterna, puta, muy... (3.). y bien… que tenga don de lenguas guste de los filos y los cortes atrevida como tantas puntiaguda —¿tienes algún cortaúñas a mano, o una felpa? para las extrañezas (demasiadas) las pálidas los “no me importa” sin tener que asumirla, es más, hablar mal de ella como se acostumbra convertirla en un artículo despreciablemente atrayente que pueda comprarse en un basurero —¿será mucho peso? el interés… otra vez… dale… asumo cuanto pueda arrebatar me es ¿qué fue eso del allá? siempre sorpresas créditos e agradecimientos… tuyos sirvan las notas/las bolas oxigenadas/la proximidad unos sorbos, reír la brisa va en un sentido

y en otro la puya por cierto, ya se capturan los ecos de los que no están

contra la pared… contra la pared Prueba de fe o lo contrario de hablar con propiedad entrega, disolución, unidades ¡Valquiria! Tú y tus niveles --Este es el potenciador del objeto, o sea, este programa sólo corre cuando los códigos son disfuncionales. Los parámetros 1, 2 y 3, nunca son reproducibles una vez que el proceso se desencadena pero siempre se incluyen para mostrar la sucesión lógica y cómo llegar a utilizar de manera práctica el objeto. (No volver a mostrar este diálogo.) ¿Qué tiempo queda? …la práctica del encaje volver_te fijar la superficie blanda, el surtidor en un enlace boreal donde las superficies ya no son barreras ni el silencio, y quedar narcotizado por un perfil radiante ¡Nein! --El director tiene 12 canales de sonido estéreo en uno --Detener este cronómetro al final del latido --Si se desactiva el botón de iniciar/apagar --Si estamos en la fase 7 entonces… --Huir de lo que se acerque demasiado en un marco tan flexible nunca antes había sucedido con un palillo siempre esa hacha adorable --Terminar si --Terminar si --Terminar si es suficiente --La animación se reiniciará en el mismo punto

método de transición… método de transición mascar la soga que una y otra vez roza la superficie, en silencio enquista

 

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se pierde el centro contorno/entorno una fisura profundidad no se vuelve a componer lo que supone estar marcado por lo espontáneo hasta la próxima… ¿acaso eso existe? Nichts ist für dich nichts war für dich nichts bleibt für dich für immer y buscar altitud por si vuelve la anomalía —Qué bola —Jaja, na’ ahí de tan acondicionado, blando ¿cómo podría ser la pieza que se ajuste? tendría que dejarme en paz a mí mismo… pero nada, ni la menor idea

LUIS ELIGIO PÉREZ CAFRIA (La Habana, 1972). Poeta, artista multidisciplinario y activista cultural. Pertenece al colectivo experimental OMNI-ZonaFranca, dedicado a la exploración de los límites de la poesía urbana. Ha publicado en revistas cubanas y extranjeras.

me iré de Santiago   Una ciudad no es un hueco donde uno vive como una araña yo no soy un cachumbambé dime tú articula una palabra que haga viva a la ciudad… “Hombre”. Pero un hombre es el espacio que habita: Amplitud, claridad, mesas con blancos manteles y cubiertos y servilletas y copas y moscas revoloteando un lunes y otro y un domingo y un viernes y un martes solo moscas revoloteando. En el parque los indigentes como moscas revoloteando. Espíritu Santo ¡ilumínanos! LA GENTE EN SUS CASAS HABLA BAJITO… Los más viejos, sin fuerza, dicen: “esta ciudad estaba bacana, nagüe”. bacana bacana bacana bacana bacana bacana bacana “la cuna donde nació la madre está tirada en el patio bajo la lluvia se oxida”. “anda la gente sin dinero”. “…pero bueno, van a subir los salarios; pero igual, na´ ma te cae algo en la mano y es dame 10 dame 20 dame 30 dame 50… hay que pagar la olla, hay que pagar la corriente, hay que pagar el televisor…” Santiago de Cuba, que linda eres Santiago de Cuba, que linda eres Esa nave con caras blancas tirándonos fotos, pasan. bacana bacana bacana bacana bacana bacana bacana Desde el Gran Hotel se ve mejor la ciudad allá: ya usted ve por acá: lo mismo Moscas moscas moscas la gente como moscas sin saber dónde posarse. No hay una piedra que yo pueda poner con la libertad natural- que tengo- de estar vivo. ¡Dime qué ley rige mi sangre y qué ley puede regir mi libertad! “! ...a ver, compadre, qué tú quieres!” “¡Quiero ahora mismo poner un restaurante propiamente propio de mi propiedad, con mesitas: así de gente siempre lleno, y no va a haber moscas ni pingaaaa!”

 

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¡Una metáfora! ¡Ni pingaaaa es una metáfora! Ah pero cómo pongo esto en un poema qué símil me ayudaría a soportar en la hoja semejante realidad Santiago de Cuba que linda eres Mira, allá, al final de calle Enramadas, sobre su silla de ruedas, aquel hombre escribe y escribe y escribe escribo sobre como un gobierno debe comportarse con sus ciudadanos para que los imperialistas no puedan con él. 2 En las noches la juventud anda vacía sentada en las sombras de la oscuridad. 3 Guía de la ciudad. Medio dólar una moto-taxi: solamente para nacionales. Pague antes de concluir el viaje: cuidado, pueden sorprenderlo y la ley no reconoce este servicio. Trabajo de hombres. Miles de motos-taxis-hombres volando sobre la ciudad perforando con sus ruidos la muerte, el olvidado asombro de estar vivos. Una ciudad no es un hueco donde uno vive como una araña un hombre no es un cachumbambé Ciudad-hombre Árbol-Tierra Sol-luz Una ciudad no acaba donde su última piedra ni se vive como piedra inmóvil Un hombre no acaba en el cuerpo no somos esclavo de un sistema todo cambia porque la vida es un movimiento Adentro afuera adentro afuera ¿Por qué este río humano congelado bajo este sol de la vida? Sol sol sol de Santiago Tierra tierra tierra caliente de Santiago escúchame tú escúchame tú sol escúchame tú tierra hombre-sol-tierra son el poema ¿tú me entiendes? ¿entiendes?

Un poema de amor para Clara (Poema Sonoro) Intérprete: Luis Eligio Pérez. Voces acompañantes: Amaury Pacheco y David Escalona Duración: 2:55 MIN. Enlace: http://omniliteratura.blogspot.com/2010/04/un-poema-de-amor-para-clara.html Enlace corto para esta antología: http://goo.gl/jcnnI

 

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JENY PALENZUELA IZQUIERDO (La Habana, 1973). Poeta y performer. Sus poemas han aparecido en antologías nacionales y extranjeras. Ha publicado también varios textos de crítica de arte. Sus performances han sido incluidos en exposiciones personales y colectivas.  

puerta… puerta puerta puerta sala sala sala madera agua madera cavidad cuarto portal cocina

de…

de la primera a la última L O S A no se transfiere

EXIT…

EXIT aparea ROTURA ROTURA trazo

 

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AMAURY PACHECO (Matanzas, 1969). Poeta, performer y activista cultural. Fundador y líder actual del colectivo experimental OMNI-ZonaFranca. Creador y director del festival multidisciplinario Poesía Sin Fin (1999-2009). ( MÁQUINA-TOTAL

Trizas de papel automáticas en la vía autoparlante compre usted los semitonos del transeúnte tropical gritos pasos perdidos sin alba sin ocaso lógico período del samsara. Máquina Motocicleta ural de la 2da guerra con piezas de Harley Davison = A URAL CLÁSICA.

Un poco de Marx para asegurar la infraestructura ritos timba el bélico mulato. CARAMELO Táctica: entre en los semitonos parlantes del transeúnte. Insospechada plaza de antílopes dorados unicornios insectosss a la hora del té en los oídos de los poetas clásicos parnasianos modernistas vanguardistas beat posvanguardistas sin distancia en realidad si mirando una realidad otra por los oblicuos canales tecnológicos colega. te coge el sapping CARAMELO CA-RA-ME-LI-TOOO. el apóstol renovado y

¡Ah!, un sorbo de té exquisito para conectarme con la luna luna que se quiebra sola en el patio sin que tú la vieras

sin que yo la viera sol-aa.

¡EN GUARDIA!

Defensa del tren delantero bajo la ley del triángulo paso alante paso atrás alante atrás atrás línea alante alante 4ta línea atrás RELÁJENSE. La razón dentro de los términos silogistas expuestos por el estagirita es infunsionable en la vía parlante donde 30 mujeres se recogen el pelo al viento Antonio se gana un parles. ¡EN GUARDIA! Tú puedes ser el perro el buey el mulo el sapo la mosca Alien… BAJO estas pieles fondo. 5ta 4ta recta

 

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estar fuera o dentro del poema pero nunca te salvarías del corte en las costillas del corte en las costillas ١۱١۱ ١۱١۱ ١۱١۱ ١۱١۱ . ١۱١۱ ١۱١۱ Péndulo. R e l á j e n s e e e CARAMELO CA-RA-ME-LI-TOO CARAMELOOO. Sin embargo sigue en pie mi propuesta: compre usted los semitonos del transeúnte. Espere: asco nausea vómito. PSSSSS: Facturamos de tal manera que esto podría ser la lucha contra un mosquito. . ﴿ ١۱١۱ ١۱١۱ ١۱١۱ ١۱١۱

Distintos modos de izarse (Intervención poética) Idea original y performer: Amaury Pacheco del Monte Duración: 30 MIN. Tramoya: Roberto Miqueli Fotografía: Gonzalo Vidal

La primera versión de esta intervención ocurrió en febrero del año 2002, durante el Festival de Arte Callejero de Matanzas, en Cuba. El segundo día del festival Amaury Pacheco amaneció colgado del puente más alto de la ciudad, deteniendo el tráfico de autos y transeúntes durante una hora, hasta que las autoridades policiales lo descolgaron. La acción ha sido repetida posteriormente en varias ocasiones en la ciudad dormitorio Alamar, al este de La Habana.

 

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“Varios son los factores que aúnan el discurso de lo que persiste en llamarse Generación 0. Distintos modos de evitar a un poeta es una antología que intenta darle rostro a esa generación.”   Yansy Sánchez, El escritor 0 Diario de Cuba

©  El  Quirófano  Ediciones  

 

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