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Primer¿ edición, 1995 Segundaedición, 1995

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@ARMANDO ROA REBOLLEDO @EDITORIAL AIIDRES BELLO Av. Ricardo Lyon 946, Santiagode Chile RegistroPropiedad Intelectual Inscripción Ne 93.082,año 1995 Santiago- Chile Se terminó de imprimir estasegundaedición de 3.0O0 ejemplaresen el mes de octubre de 1995 IMPRESORES:Alfabeta IMPRESOEN CHILE,/ PRINTED TN CHII^E ISBN 95elll307-3

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A Natalia Roa d¿Subercaseaux

Agradecimientos

Mis agradecimientos a María Isabel Smith, por su esmero en la transcripción del texto. A mis hijos Natalia y Armando, por las valiosasideas que me sugirieron y por su empeño en que esteensayo fuese publicado.

MODERNIDAD . .POSMODERNIDAD POSMODERNIDAD Y TECNOLOGIA EL HORIZONTE DE I/. POSMODERNIDAD . ANGUSTIAYANSIEDAD.INDICE EDAD MEDIAYMODERNIDAD I¿.. I¿. . EPILOGO . . MODERNIDAD Y POSMODERNIDAD .

no se inició súbitamente.de caer en el l :l . era accesible al hombre tal como t'll¿res en sí. a condición de no olvidarnos de nuestra situación cle peregrirros.EDAD ME. capaz. la verdadera salvación. en suma. Había conftanza en que el hombre g-lqba dotado in¡g[gelgy voluntad para conocer este mundo en 9e str verdad íntima y para amarlo y transformarlo. sólo con las relatividadespropias de un conocirnit'nto finito. El hombre medieval creía estar de paso en el mundo a fin de ser probado sobre si era digno o no de merecer la otra vida. Este mundo. como obra de Dios. en su esencia inteligible y en su aspecto st'rrsible. y aun contaminado por el pecado original. en cierto modo ya asoma en los siglosXIVyXV. la posmodernidad es sólo uno de los tantos modos de darse de la modernidad. sólo por venir de aquellas manos. La rc:rlidad. Como se comprende.DIA Y MODERNIDAD Antes de entrar en la gran disputa actual respecto a si la modernidad ha terminado o no y si ella es diversa de la posmodernidad o. si al revés. admirado y cuidado.en consecuencia. vale la pena recordar en qué consistió el comienzo de la última en los albores del siglo XVI. era digno. de ser conocido.

Lo destaca_ <kr cs. podríamos decir que la mptura con la Edad Media la originan ahí dos postulados religiosos capitales: uno. dan cuenta las obras de San Francisco de Asís. sólo se puede inducir a base de experiencia. cono" cimiento que se acrecentaba en forma sucesiva en el curso de los tiempos. quedan separados el reino de Dios para cuya conquista vale la fe pura guardada en lo íntimo de la conciencia. la constituye el nominalismo de Guillermo de Occam.-dada l1 gryg¡rcia eq_l? ?plilud de todos para conocer la realidad. sobre todo en el mir¡rdo his¡riirri<'o. Con tales postulados. t5 . l. Descléede Brouwer. La primera nrptura de esta creencia en que nos es accesible el aspecto externo y la estructura esencial de la realidad íntima. Bilbao. Una fe sin obras era una fe equívoca. Esto se consiclcr:t lroy el inicio de la ciencia experimental moderna y un cambio decisivo frente a lo que era el modo de pensar de la Edad Media. no hubo reparo alguno en coger lo que según ellos había de verdadero en la obra de los antiguos. sobre todo en Platón y Aristóteles. sólo conocemos los seres en su individualidad singular cogida por los sentidos. según Occam. bastando que uno de estos individuos desmienta las conclusiones a que se había llegado. en consecuencia. De gran parte de esa tarea que se propuso la Edad Media. una cita de San pablo del profeta Habacuc. Epístola a los Romanos l. para orientar las investigacionespor otro camino. La fe en la salvación final se mostraba ante los propios ojos adorando a Dios y obrando en bien del prójimo. y tantos otros. t 2 El texto de San Pablo que para él tiene carácter de verdadera revelación es el siguiente: "Pues no me avergüenzo del Evangelio. Dante.l según Occam. etc. Abelardo. deben darse sólo al servicio del mayor bienestar de los hombres en este mundo. que es una fuerza de Dios para la salvación de todo el que cree. t:omo se sabe. y el mundo a cuyo servicio deben estar acciones y obras. 'l'r'rrrlrrt'ci<'rn: Biblia deJerusalén. que los agruparía en especies. Santo Tomás de Aquino. gg-e el juEto vive-y se salva indiüdualrnente sólo p'ñü &-e. Lo último. viendo en qué coinciden en su aspecto sensorial básico grupos de indiüduos tales o cuales. ¿utnclt¿tnclo se le conoce más por Occam. Por otra parte. pero no en la esencia íntima intuida por la razórt. El trabajar en favor de la tarea encomendada por Dios se hacía por medio de la fe y las obras.2el segundo.]aNtt)A¡ ' error. 16 y 17. En dos palabras. eue las obras no esüín a la altura de la majestad de Cristo como para redimir del pecado y. Sin embargo. Ed.t acuerdo con lo dicho por San Pablo en su Epístola a los Romanos. Duns Scoto. porque en él st'revela la justicia de Dios. | 1f7( i. del judío primeramente y también del griego. de fe en fe como dice la Escritura: E/ iuskt viuirá pm la fe".ARMANDO ROA MOI)¡tRNil)At)y ¡'( )sN4( )¡)t.géneros. En su actuar diario el hombre debe preocuparse sólo de si hace o no felices I Su verdadero nombre era Guillermo de Ockham. el acontecimiento estimado por casi todos como punto de partida de la modernidad es la Reforma protestante iniciada en la segunda década del siglo XVI por Martín Lutero.

autoridad alguna.náa. bn un caso por la experiencia a travésde los sentidos/ y en el otro por la voz íntima de la conciencia en contacto directo con la verdad de la palabra bíblica. -. De ahí.rrrl para la verdad más autoridad que la del hombre nrisrrr capaz de autodarsemétodos estrictospara conseguirlir y respecto a las normas de conducta. debidamente meditado en actitud de entrega a Dios.éáue obedecer autoridades humanas. ur{Li. que si se ve en la historia el camino que va recorriendo el hombre hasta descubrir su auténtico destino.sll. el.tR N ). la pro¡ri¿r<lt' l¿r lld:rd Mcdi¿r. t7 .único cuidado que debe tenerse es qqg el texto(sea traducción fiel del texto primitivo .ARMANDO ROA M()l )t.tJói-i"nto y querer de los hombres.acqP!. lt i Desde la partida nace con la pretensi<inrlt.r"ia"ijy que en su aurora en el siglo XV ya r. N i l |.\t ) il . sr.lo que es comprobable.Lo veremos enseguida. la fe absoluta en lo moderno ha experimentado una abrupta crisis.. mostrada ahora desde otras perspectivas. en oposición a la llamacla ontonces por los doctos uia antiqua. en las últimas décadas.. tal r:olno para captar el mundo basta el con <lcir n it'nlo st:nsorial.t R a los hombres acá abajo.iu . _-_i. con lo cual nace la época histórica designadacon el nombre a{ . La conciencia del indiüduo se dispone en lo íntimo a recibir la palabra escrita en los libr os santos. para el conocimiento de cuanto tenga q u e ve r con lo divino sólo sirv e lo c o n c re t o y sensorialmente leíble en la Biblia. Así se'prodnce la separación absoluta del mundo religiosó*y del mundo'feóularj quedando este último entregado al mero .o. no reconociendo tampoco otra autoridad que la de su propia conciencia autónoma.curiosamente. abriendo paso a la querella entre los llamados modernos y posmodernos. Ahora.\t) \' t( )s t\t( )1.\sino rigurosamente '-comG lo señalaba Guillermo de Occam. siempre moderna. siempre nueva.=_-ni del Papa ni de los Concilios{que interpiéié üeidades que la conciencia no vea de suyo claras en la lectura de la Biblia en sí. pero no de obtener con dichas obras merecimicntos para el más allá. también capazde mirar y reflexionar dentro de sí para saber cómo conducirse. la modernidad le parezca a dicho hombre el lapso de su adultez definitiva y por lo mismo el momento en que la historia -entendida esta palabra en su profundo sentidoalcanza su'fin. lo comp ro b a b le p o r la cxpcricncia. no reconocir. ar -. incluida en dicha querella la tesis sobre el fin de la historia. cortto había dich<l Occam -en quien se apoya Lutero-.1¿'auténtico.o^o iu uía moderna de aproximarse a lo real. Sin embargo.(_Ni l"-H:f¡{én la retffEñ.

IAMODER}. Dentro de tal escenario surge también otro debate. sobre si el fin de la historia ha llegado o no.en las c it ' n< ' i i r sy d e m á s d o m i n i o s d e l e s p í r i t u . ahora sin lazos atávicos. de que el Espíritu humano ha terminado de evolucionar desde los estadios ínfimos. como lo ha sido desde el siglo XVII. o si la modernidad se ha agotado. que se ha dado en llamar posmodernidad. explicitada en la primera mitad de este siglo por Alexandre Kojéve y reviüda hoy en Norteamérica por Fukuyama y otros. que es parte del anterior.IIDAD Existe hoy en todo Occidente. entrándose en otra etapa aun no bien definida. una gran disputa respecto a si la historia sigue siendo moderna. hasta los estadios altos en que su inteligencia se enseñorea de todo y sr'rl<r queda como t::reale para el futuro ordenar mejor lirs cstructuras económicas. S e g u i r á Irirlricrrrl<¡ <k:sctrbrimientos. como se acaba de decir. pero no descensos a y rk' por <l<>minaclos el miedo ¡rrr íorkrslrlr':rir'os llarll¿rrit: l1l . Por el fin de la historia se entiende la idea de Hegel. en los cuales üvía inmerso en lo mítico y esclaüzado a la naturaleza. y conlinrrar avanzando. políticas y sociales. acontecimientos y formas rlc virl¡rnnry ¿rlra('tiv:rsvariadas.

ogicirrnente.s. Para asomarnos a tal debate. real es. De ahí la obligación de combatir toda forma de-sujeción a la monarquía absoluta. Como se sabe. de la tradición. de lié¿ho. debiéndose -goqpqc_har do*conocimiento-venido dq ll fe.s_¡¿bietivq.f) hr¡mbre por sobre todos los otros seresde la creación. Real es también la-poesía y el arte en cuanto prodüito de lo imaginario puesto a la vista de todo el mundo.. a las lg 1g.g!LbJ" matemáticas y a las ciencias experimentales. forma parte de la disputa sobre modernidad y posmodernidad.gs desechal>lt' ¡rol rricrro. fo c) El concepto de que lo real no sólo es lo strsct.b) La aspiración a que tales conocimientos se traduzcan en fórmulas de tipo físico-matemático. El concepto de autonomía. para los modernos. no será difícil ¿t r'onclucir' los otros hacia esaaltura. en torno a lo siguiente: a) La creencia absoluta en la exclusividad de la razón para conocer la verdad. lo que ha hecho ihiposible el gozo de la libertad. que cualquit'ra pueda comprender fácilmente y que p()r. La creencia en la superioridad absoluta del . es la posesión de una serie de convicciones que constituyen lo llamado moderno -palabra popularizada por Juan Jacobo Rousseau-.¡r tible de matematizarse. l.las supersticiones Jentre ellas las creencias religiosas-.ARMANDO ROA y el terror. :¿t . poder omníal modo del Estado. .esta discusión acerca de si nos en() ('()lltt':llt)()s no ante el fin de la historia y si terminaron () rl() lorrr)inaron ya los saltosdesde estadiosinferiores de barbarie a los superiores de civilización. la configuración autónoma del propio destino. en cuya atmósfera aún nos movemos. g) gt pensar que la democracia es la forma mejor <lt'<irnstruir una sociedadpara seresde estaclase. sino a aquellos mismos señalados por Hegel -Europa y Norteamérica-. de darse cada hombre sus propias normas éticas. deberemos recordar lo creído por el hombre en los siglos inmediatamente anteriores. sino también de ser comprobable experimentalmente según métodos rigurosos. e) El creer que la infelicidad humana deriva hasta ahora del empañamiento de la razón por. de 1o_ de la mera irituición no_comprobada.r re-alque a su vez es lo común a todos los honrlrlr. Naturalmente este porvenir no ha llegado aun a todos los pueblos. eso misr¡ro marquen el máximo de objetividad. será fundamental. conücciones centradas. d) El postular la libertad incondicionada del hombre para regir su destino. al poder económico de grupos o clases. en cierto modo. lo propio del hombre a partir del siglo diecisiete y más aún del dieciocho. o sea. Nos contentaremos aI respecto con enunciar escuetamente algunos elementos característicos. pero estando t:llos asentadosya en tierra firme. ¡rrrcs :l(I todo lo meramente.

se piensa o se quiere. como se sabe. naturalmente. parece casi absurdo.no obtenidos por genios notables de otras edades.todavía más nuevo'y así hasta el infinito. en ella ningún hombre querrá ser visto como permaneciendo en el ayer. c()ll t'l qrrit:br-cen la rtricrofísica y. llarn¿tdo por eso el siglo de las luces.r ol¡ s< urczt:r. así. st't'iicl principio q u e e n d io s a ráe l siglo XVlll.MO I )l .etc.rl r. y mirar al pasado.¡ . éstc ¡ror' el cubismo. n o s h a n s a c a d o l i s a y -: . deriva de la voz modo. como ya'se dijo. I . o sea.l . Otro ejemplo del adaptarsesin reservas l<¡nll('v() ir es lo ocurrido a comienzos del siglo XX con l:r tr'or'í:r c u án t i c a . a poseer autonomía para decidir sin coacción alguna la conducta personal.conocido por todos. t n rlrir¡ t's l)()r' tanto en el momento presentecomo en el lirtrrro r:rlrr' gozarsecon el asomt¡roconstantede nuevasver<l:r<lt. sobre todo en pintura y literatura. t'rr r'l siglo X V ll. de la mentira.*sino en la avanzadade lo que se estila. Kant dirá que la libertad es autónoma para darse sus imperativos categóricos y sus imperativos hipotéticos.a la tradición. se la llama. por su parte. La palabra moderno. x) r'('n('()nllars(' s anr:rrl'ir<l: r s rr¡lt ' r'iclirí rr. por ejemplo. manifiesta en ese siglo su poder tanto en la físico-matemáticacomo en la biología. desaparecerá cuanto el hombre respete sólo lo mostrado por su razón y su libertad. igualdad y fraternidad. l R N l l ). el lema de la l{t'volut'ión Francesa. será libertad. I rlir:i.s. La existencia en del mal. }:'ará fel\z al hombre. t ¡u c n a d a p u e d e l) r 'sr ':rrtcs (lu l:r tlc r l{r ( 'l{:r r sr '¡r lrrz ¡rrrnr lit t':tz<¡t r c c lc a lg ú n mo d o r r . c o n t ' l ¡ r r i r r c i ¡ r i o < l t : incertidumbre de Heisenberg. Típicas de la modernidad son las vanguardias. A esta época iniciada en el siglo XVII con Galilt'o y Descartes. c o n l a r e l a t i v i d a d .y en épocasmás recientes con el siurrilit'ativoestudio de las leyes de la termodinámica <'rrl:rs vccindadesdel caos.En tal situación. o sea la capacidad de darse y escoger sus propias normas. Pudiéramos decir. La igualdad alude. no a igualdad de constitución biológica ni de ma a po-teer idéntica pgsesión. de la üolencia. el surrealismo. 'l'o<l:rs cstaslr'ol'í¿rs han producido una revolución en lrr r o r r rr ' ¡ r ri r i r r t l t ' l u n i v t ' r s o . que ha hecho Prigogine. a raíz de todo eso.en que_por primera vez en la historia dt. el futurismo. los pueblos se deseaignorar lai tradición de la manera más radical para poner la vista en el futuió. el dadaísmo. recordando a Heidegger. anticuado. y que sólo el ejercicio de esta autonomía. pues consigue conocimientos asombrosos. dcl principio de <':rus¿rlidad mecánica. ya que cll<r infirntilt'scn s<ilotrae el recuerdo de estados mentzrles l os t¡ r r r '. 4e' b-i-e"nes _e-r!let _gil_o 'libertad. Por otra parte. el impresionismo es rápidamente reemplazado por el expresionismo. \ l ) \ ' l \ )s \ l ( )l )l l (N l l | \ l I <llr<ls rasgos recordaAntes dc st:guir('nlnn('r-lrrlrlr¡ lrili¡s tk'l orie t : rt < le la mo d e rn ir e m o s :r ho lrr:rlgrrrros tl:r<. a la espera de la aparición de algo. y modo o moda es lo que está de paso.el creaciollisnlo. que el hombre moderno vive devorado por el afán de novedades.l: r :r lir l r' f vcr '<llr r l s rrlrslilrrirl:r ul('r':rs:u¡l: rs í : rs . o siglo rlt' la iltrstración. época moderna. el porvenir es visto con natural optimismo. La razón.

Icl(. desde las etapas más ínfimas de la üda.dado el envejecimiento de los inclividuos. Si no hrrbicse generaciones. el espíritu objetivo que incluyt: al hombre y a toda la realidad abarcadapor é1. sino hacia el horttbre como ser social que llegará en su etaPaúltima a vivir' en una sociedad perfecta donde habrájusticia. se ha llegadrr hasta el hombre y. l)ll('s n() busca con ellos adaptarsea la naturaleza.//y feli3.. a considerar que el es destino último se juégá y se vive acá abajo y que en última instancia sólo debemos rendir cuentas del empleo de nuestra üda a nosotros mismos o a nuestros contemporáneos. y en c. discípulo de Hegel.o-eada vez"nqás nuevo. cs tln más vigoroso desarrollo de la capacidad de adaptación.(x. él sostiene que desde un cuasi embrión de realidad existente en épocasremotas. de una evolución.\l) \'l'( )\l\l(l|)l l{Nll| \l) l l an amentedr'l lr¡rrr¡rlo Nt' wt o lr(.<¡ l)r.que de hecho es Dios. n (lu c s e v iv í ah a s t a rlc hact' ¡ror'o.ARMANDO ROA M()l)l. l h o mb re po é sc l¡:r :rcorrrod¿rdo rápidamente a estos modos nuevos tl t' ¡ lcrcibir la realidad.el hombre moderno ha procurado explicarse su origen en la tierra como resultado de un proceso natural. con autonomía. deseo sexual.ntir.(. se llega a engendrar en novedosasetapas el espíritu humano individual subjetivo. la teoría de la evolución de Darwin ha cumplido cabalmente con el modo de pensar de la modernidad. El primer intento en grande de formularlo en una teoría filosófica se lo debemos a Hegel. el impulso genésico. igualdad Hegel y Marx han serüdo de paraf-lib. proponiendo otras teorías que igualmente mantienen el ideal utópico de la seguri.o cu¿rl. mostrando con eso una especie de fidelidad natural a su confesada declaración de ser moderno att:: que nada¡de adaptarie de inmediato y con alegría ¡ a lo.depoderes exrraños.y por firr r'l espírituabsoluto. ha provocado no r r i r r grrrr:r rlislor'¡rcirirr rrrt.dad en que habrá un futur. gracias al cual apareccn dichas juega un papel decisivo. decir. r e l c o n t ra rio . Dentro del afán secularista.rrlal.nuevq El afán de valerse por sí mismo. z: '. por la necesidad de ésta de adaptarse cada vez mejor a las condiciones que impuso la naturaleza. en que cada ntleva especie. digma a los hombres modernos. las especiesno progresarían. pues según dicha teoría. Ha sido el modo de pensar de hombres estimados progresistase interesantes.¿5 a .lo cual es particularmente necesario en el hombre por lo complejísimos que son sus dinamismos de adaptación.sino a r¡r r r l' : r ¡ l ¿ r l r r r i t l t ' s ctz r d a p t e é 1 .gf!u-d-q9rñplé-¡as..24 so dialéctico para explicarsela historia dcl ltorrtlrlt' sr' guirá Marx. que es simulráneamente ser y nada.lRNll). ha llevado paso a paso al ise'cularismo. que se han colocado ya a su favor. ya en su contra.sin r. sin auxilio alguno. y cadá nueva generación dentro de ella.pn_sgcuencia loriginal -"--* Eñ un terreno más próximo a la medicina. l. aun cuando no lt¿tlrl:tt:i de etapashacia el Espíritu absoluto. eri el hombre.:En una teoría así. Por ello la necesidad de estar creando constantemente individuos nuevos.¡nll:u'fl(). desde el primitivo hasta el actual. sin e x t ra ñ a r lo s mo d o s anteriores. por saltos dialécticos sucesivosen los que el ser se va enriqueciendo cada vez más y la nada va desapareciendo.

irivt'ttt's por Freud para explicar la I)('r'lx'lu:t. la sádico-anal. t t \ A t i l | t t l t t rl l | \ t I tlt: Esta irltJlol't:tllt'iit l<l scxual para crear generade ttt:is ¡rtrrclives suyo a la innovación cionr:s. habla un rk' l:t irrr¡xr1:rnci:r la tradición. Así Freud. y p()r otra parte no moderno por postular el retorno al pasado. que sería un hombre moderno al proponer la alternativa del Superhombre como algo superior y etapa próxima en la evolución del hombre. Incluso quienes como Nietzscheveían en el hor¡llrlr. la con<'it:ttt'i¿t es creación de los impulsos eróticos. da un rudo golpe a la idea de quc yendo hacia el futuro y no mirando nunca con nostalgia el pasado se va forzosamente hacia lo mejor. con su idea nihilista de que todo esfuerzo acaba en el fondo en la nada. la oral. en eterno retorno.lt. : l { N l l ). pues ningún acontecimiento tiene sentido. y termina en la &énción de la conciencia. las cuales.la fálica edípica y la genital adulta. por la sociedad.pste aParato es la conciencia. el fugar donde nacen y se desennrelven los impülsos'és el Ello inconsciente. la cual a su uet es vigilada por elsiper-yo. todo lo existente termina y vuelve a reiniciar las mismas etapas anteriores en sus más mínimos detalles y así para siempre. <lt:la lltrstración. \ t } \ t . mo. en el siglo XVIII. para cumplirse plenamente.litt' :t¡rtrrvcchada <lt: corrr¡rlt'ii<l¡t<l la psique humana y el origen de la [. cuya conciencia no era un atribrrt< noble y superior sino una fábrica de mentiras. en un momento.ARMANDO ROA M()l )1 . y custodia el paso a 1o genital adulto. dice qrrc llr dc 0321052 . según é1. Además. sin embargo es preciso recordar que Nietzsche. lo que es un truco hábil para incitar a la unión de los sexos. necesitan que la satisfacción de las anteriores no haya sido obstaculizada.astucorr<'it'nt'iit. Este mismo impulso es muy complejo en el hombre y pasa por varias etapas. es una excepción dentro de la modernidad.los impulsos sexuales crean a su vez un aParato de observación que mira hacia afuera y aüsa en caso de peligro de ser sorPrendido en actitudes que la sociedad repudia. Otro ejem¡rlo <lt: lo mismo es que ya antes. igual que Hegel y Marx.r. sádico-analeso edípicas. t:rnlcrtte cargados de libido y su descarga provoca intcnso placer. moderno como Vico. I I realidad originado en un comienzo en un rrrit. según Freud. probaía la idea de notables investigadores de que siem¡rre al lado de lo moderno y a vecesdentro de lo moderno ha habido casi paralelamente un discurso posmoderno o a lo menos un contrapunto con lo moderno. pues abjura de la creencia de que a un futuro cualquiera seguirá siempre un futuro mejor. paralanzar lavieja idea de que el tiempo no es longilíneo yendo siempre del pasado al futuro. un l¡ornlx. que recela de las satisfaccionesorales. Para defenderse de la sociedad y eludir sus castigos.ique es más p-erfecto que el pasadb. a fin de replegarse a tiempo. fiel al ahira de la modernidad. Así ('()lll() ('ll tlt' rlialí'r'lit'() lrt Hegel y en Marx lo era del desarr()ll() :¿(. la mayoría de tales obstáculos son puestos.según é1.por otro lado. centro del Yo. nrlt. Esta contradicción en Nietzsche. un ser ruin y falso.aún más.os impulsos sexualesestán. el atributo superior del hombre. sigue r¡na línea evolgtiva que siempre va a la cazadel futuro. el Superhombre. Si recordamos bien. tenían fr: en la aparición de algo nuevo. sino circular.

es lógicamente la que domina al I cuerpo que es su objeto más próximo de manejo. así separa sujeto y objeto.el manejo total del cuerpo. conciencia e inconsciente. y donde en verdad se proclama su autonomía definitiva. de esfuerzos profirrr<liz.fffi seguida. alma y cuerpo.considerados los de rango máximo' En este esquemaalma+uerpo. sicndo todc¡ a la postre susceptiblctlt: st'l tollot itftr. postula así sus célebresconceptos del "corso y el ricorso". la modernida$ supone que todo lo dado se expresa en una realidad dual. I : En efecto. si se recuerda que estimaron muy en alto el mundo de la poesía. en lo cual fueron fieles a otro de los postulados de dicha modernidad. por tal vía. el alma creadora de dicha fisicomatemática llegará a tener ulg.materialista o espiritualista. para Aristóteles y la Edad"Media cuerpo y alma estaban tan unidos que era indiscernible Ia parte en que terminaba uno y empezaba el otro).ARMANIX) ROA l \ l ( l l ' l ' t { N l l )A l ) \ l ' t )\ l l l t l l l ' l l N l l l A l r historia progresa y progresa pero para volver al final a repetirse. se inicia el Romanticismo. Tal separación dgp¡l Su:rpo como una simple máquina $usceptible de iár conocida y mánejáda'poi lá"físicematemática. casi en los días de la Revolución Francesa. el que cree que lo real se presenta siempre en forma dual en densos planos de profundidad.rt día. típico de la modernidad. según se espera. que revelarían aspectos oscuros de la realidad y casi inalcanzables para la razón. 28 Otro dualismo típico de la modernidad es el clt sujeto-objeto del conocimiento. tendencia que no añora el futuro sino el pasado y da más trascendencia al sentimiento que a la razón. Este se supone a partir de entonces al servicio del alma y desde luego destinado al trab4io.de los cuentos fanrásticos y de los sueños. También en el mismo sentido. sino como algo favorable a ella. Sin embargo. interioridad y exterioridad. pese a eso. La época moderna alirma que el hombre es sujeto y en calidad de titl st enfrenta a la realidad que pasa entonces a scr olrit'lo' . y en ese sentido cumpliría con los postulados que se exige a algo para ser moderno.en este caso. supraestnrctura e infraestructura. ial revés. se aprecia una de sus constantes. cualquiera concepción que se ténga de su esenciá.:tt'iritt' pero con perseverantes Recordemosa estepropósito que la modernitl¿ttlt'rttpiez3 con la separación dual cartesianaFel alma y el t'ttt'tpo.conforme con la veneración de todo lo nuevffil-o por el hecho de ser nuevo' se aspirará a mostrar un cuerpo pennanentementejoven. acontecimiento capital según los modernos para la liberación del hombre. caqazde pro porcionar sin tregua todos los goces de lajuventud y des de luego los sexuales. que el alma. Por lo demás el derecho a soñar y fantasear mundos nuevos formaría parte de lo más esencial de la autonomía humana. la modernidad podría mirar a los románticos no como contrapunto. los goces y los ' L---? placeres.

a una evolución en virtud de la cual pas<i<lt: mero animal a la categoría de animal cultttr:tl. ptt<ltr qttc la haberse liberado de las condiciones adaptativzts naturaleza le pone al conocimiento en los rlclllzisanimales.para sobreüür. que aunque ya surgió en la ri¡ro<'r<lc K:rttl mismo y fue de algún modo aludida :tI . (labe. la imaginación.su ('()r)stilrrlivo básico.¡r primarias de la sensibilidad: espacio y ticrrr¡to. \' l. así.que para sobrevivir el hombre necesite conocer progresivamente las cosasen sí. el sujeto de carne y hueso de que hablaba LJnamuno se ha convertido en un observador abstracto. paradojalmente. se considera ¡rura subjeúvidad. l:r rrzrilr. preguntarse de qué manéra. simultáneamente lo ha empobrecido porque lo ha deshumanizad. su papel de sujeto. El sujeto. si bien la modernidad ha enriquecido al hombre con la conquista de las ciencias. laalta calidad de sujeto la tiene el hombre en cuanto observador. le impone sus condiciones. sólo con tales cettt'¡¡ot el entendimiento hace inteligible la realidacl. cuantificador.tr t. Sin embargo. se le quita al hombre su poder de conocer las cosas tal como solt en sí.ts categoríasdel entendimiento. Quizás sea al revés. se ha considerado de segundo orden para la ciencia y sólo de interés privado para la persona singular y para nadie más. r':rzrin (:n rkr trlr¡rrr':r¡ ()|rit'l<)s conceptosfísico-matemáticos los (lu(' solr v:ilirkrslx)r ser comprobablespor cualquiera. no se ha tenido en cuenta que. es algo que. Es decir. Es una hipótesis distinta rrt rt':rlisrno dogmático. este sujeto-registro no es para la modernidad algo puramente pasivo que capta al objeto tal como es en sí a la manera de una fotografía. pero que se capta o se üvencia fundado crr i¡rtrriciones. algo de rango menor. conoce fenómenos -las cosas ajustadas a las condiciones impuestas por él-. Más tarde. siempre que eluda el peligro de subjetiaizarsu sujetiaidad. lo acomoda a la manera en que él es capazde ser rcccpl()r. para captarlo. o sea lo que constituye la trama viva de la existenciayla vuelve dramática pero que no es matematizable. l'. en casi un aparato de registro. puede saber que lo que conoce es irlgo diverso a dicho ser en sí. impresiones.según los mo(lue se piensacomo el poder r's dern<¡s. si no co¡loce las dpsasen sí. sobre todo después de Darwin. 'f 'r¡rfolo otl'o (luc muestrala realidad de los objetos o rl<' los srrit:tos.ARMANDO ROA En cuanto srrjclo.precisitmente. constitttíill:¡s lot ttr. llamado conocimiento crítico.. las cosastal como son en sí. experimentador.tr consecuencia. y no tal como es en su propia realidad. pero no como ellas son en sí e independientes de la manera peculiar en que se las conoce.o:el amor. usando la clásica terminología kantiana. incluso. teorizador. los sentimientos.o sea. las ambiciones. Con este tipo de conocimiento. dominador y transformador de lo real. el sujeto conoce las cosas adaptándolas a las condiciones que él esrá obligado a ponerles para darles transparencia. los deseos. :t() lo cual para Kant: por ejemplo. En este senti do.emociones o sentimientos rro objetivables en números matemáticos. pero no nóumenos. se dirá que conocemos el mundo según los aspectos que son valiosos para adaptarnos a é1. gracias.

. tendríamos que tener en cuenta que ese ser ahí es por esencia trascendencia.r Í' ras esto hay falsas claridade:\y que'el problern:r üue enlelto en todo ello es mucho más oscuro y profirrr{9r. "El sujeto no pertenece al mundo. El sujeto pensante. Confnmcia sobre ética. l.5.. Trad.Alic l S.t . por eso no es un yo en el sentido de los modernos. como afirman algun_os autores. yo debería referirme en él a mi cuerpo y decir qué miembros¡obedecen a ini'voluntzn{ y cuáles no. llstir rlilt:r'cnciasujeto-objeto. Rev. pues son constitutivas de su ser mismo.-V. l} r uc r ' lor r ¿r . Paidósrzl. agrega "El yo no es un objeto" (7-8-16). sus condicignes a los objetos que conoce.ARMANDO ROA MODIRNil)AI) \' t( )sl\t()t )1. 153 y 15. :l'.l)tirSi5i6Tá3Tá-álánzadoel siglo XX. sino que es un límite del mundo. Si yo escribiera un libro E/ mundo cornoyo lo mcuentro. l \ 4 r r iut f ñ oz <' 1 . s óf ( l ') l 'l l ( ) 1 6 ) .. C. por decirlo así. l. I Wittgcnstein.y en seguida. A. I{<'gt t t ' r ' . aun cuando t:rr liguras del pensamiento tan importantes como Heidegger y Wittgenstein parece desdibujarse y aun anularsc. :J Wittger t s t t ' ir l. Enrir¡rrr "l'icr r r o( lir lv¡ in.días antes ha dicho en ese Diario: "El Yo. 1958.Ed. etc. no nos parecen tampoc() lx)srn()dernos.B. ¡r. M adr id.a L. L.1 . precisamente sólo de él no se podría hablar en este libro.. "Podemos Wittgenstein dice en el Diario Filosófico: llamar Dios al sentido del mundo" (11. pp. lo que ha llevado a algunos investigadores del origen de la posmodernidad a ver allí una fuente de lo llamado posmoderno. I ) iur io liilr t . por la crítica a fondo que le. el sujeto es el "punlr¡ irr extenso al que queda coordinada la realidad". encierraya en cierto modo todas las cosaso esrá por lo menos abierto a ellas. representante.rr al concepto de sujeto. .n r'l Tractatus LogicuPhilosophicus expresa: "yo soy mi mundo" (El microcosmos (5-63)). l .16). TractatusLogico-Philosophicus. pues ('n lir ¡lcls- a Wi ttgenstein.1\rto por eso.típica de la moderni.diri¡4t. 'l 'r : r r l .A. O ccident e. L. trNil )/\t ) por Nietzschr'.l {) f l l l .) ."5 Así. "Hay dos divinidades: el mundo y mi Yo independiente" (8-7-16). Heidegger dice que si usáramos la palabra sujeto para designar el ser ahí.). i^ -* <l:rrl. tanto Heidegger como Wittgenstein se rebelan contra ese sujeto o contra una nítida diüsión suieto-objeto tal como la creía la modernidad/ñátéñllar f. Este sería p-uñrui ur' "tñ-ñai. el ser ahí de Heidegger no es de ninguna manera el sujeto kantiano que impone preüamente. tI.d" sujeto o aún mejor para mostrar que en un sentido importante no hay sujeto.Ed. cuya esencia suponen que está previamente constituidapara recibir objetos.o sea.sin r:nrbargo hasta hoy no ha sido suficien I t:lnt'rrtc i nvt:stigada. L.a esenciadel sujeto üene enteramente velada" (2-S-lti¡. no existe.E.:t Afirma que "ese centro del mundo que llamanrost'l Yrr es el portador de la ética". el Yo es lo más profundamente misterioso" (5-8-16)y "l.

El hombre tiene sin embargo. los mitos.susaspiraciones.así logra manejarlo desde arriba.Au ejemplo en eB3::5J' psicoanáliqüFti gñáiá.t lll fraestructura precapitalistay capitalistaes llatrrittlrt¡r. úftmoderna en el poderdel hombrep?R:3T-__\t .hombrecg-lüs creaciones ¿e fÁentatesy en qp_glglqjc É'3lPg3g1!&InuT lu: poder del mundo de dentro de la I realidad/Sivé áfi "t /mente para dominar el de afuerai. 9ieg4. las religiones.al crrllivo de la b e lle z ay la 'l. los metarrelatos. sienrkr por lo mismo mentirosas en sí. Hitler.del. el que representa al yo individual. racional. En la dupla consciente-inconsciente se muestra de nuevo la capacidad superior del yo consciente.r'r¡r¡lo cr¡irll¿r supraestructura no necesitará ya l ¡ rr r r ti t r . Stalin. en etl?n-if-q11j:.Marx ha supuesto que las producciones espirituales de las sociedades precapitalistas y capitalisras son reflejo de una infraestructura social y económica injusta.se pueden poner a la vista los dudosos deseos inconscientes ocultados por el hombre a lo largo de la historia y escondidos tras las leyendas. investigando.rt Marx el paso de la prehistoria a la historia.ARMANDO ROA rN l l r\l r \ l . verdad. Sabemosde los sufrimientos y millones de muertes que han provocado. En las ideologías políticas se ha creído ciegamente. Esta acción revolucionaria en c()l¡llrt rlr' l. itrli ¡tcstt'll('tllras injustas hastallegar a lo verdaderamenlc irrslo.rli<':r¡'st. Lo importante para el debate que mueve hoy a los hombres es que laficleol6Eiá9 son representantes ' tí¡iicos de los ideales de-lámodernida# Pues mqestralJ ' : -' .1r-r"f *gptgli-s-o ffi el En el célebre binomio infra y supraestructura. :t5 . fe. biarlo todo. de los cuales uno.rrn¡l i l l tl l hfl ül l uno de esos clásicos contrapuntos de la modernidad observablesa lo largo de toda su historia. Del mismo modo.y en fin esa tenden- ffi \' R* .ecttme n te lis ideolo gías. a Lenin. la mayoría ha seguido a sus portavoces. . en el mo.cionada a diücliñtÓ--tddo en pares. se trata de supraeslnlctrlras culturales radicalmente falsas.!:-. _ -f por . acabasubordinando al otro.'-+ --r:---5 -r. por su mera acción. para reducirse al fin a mero polvo.l -/f91 óira vía la. y Mussolini por ejemplo. vuelve a observarseaquí el poder omnímodo del hombre para cambiar radicalmente. consciente y autónomo. En sulltlt. con ello se seculariza el mundo.d'i. intuyéndose que conducirían al paraíso en la tierra si se luchaba por ellas. \F--:-=--¡. para acelerar la evolución de esas ¡rork:r'. siendo valedero para los hombres sólo lo claramente inteligible a la razón.¡ r o r lr':i rlr. sin admitir que aquello fuese sólo un sueño. qu9 se-g. sus disfraces. la que astutamente le permite encontrar vías de acceso a los oscuros lugares del inconsciente y conocer su dinámica. / er consecuencia están al servicio de dicha injusticia. el curso del futuro.

y que en esto se opone al pensar actual de la llamada posmodernidad.En la filosofía. pues -njuiciar si la trascendencia de para crearsemundos autónomos en incesantt:ll6vt'tl:ttl 't'i á. de modo que es posible volverlo a üür novedosamente de nuevo con la misma fiierza y agrado de la primera vez aun cuando la situación quc lo originó en ese entonces ya no exista. su tendencia a explorar la conciencia. póf io rnenos en apárien.Marcel Proust. inventando o creando incesantesrealidades que abarcan lo diurno y lo onírico con una riqueza asombrosa.-ll"_': 'f€ffáunrur. encanto y sentido a la üda. señalando así la fuerza de la j1gl iIL9_1"' i . Por último. ver hasta dónde llega su campo. p"n'*r.rítbad¿ la RMn Pura de Kant.ñFa iillr. L-----*-- conciencia indiüdual para romper el poder aniquilador del tiempo y arrebatarle el pasado para darle tod¿rvía una profundidad ütal que no tuvo cuando lirt' presente. sino que. Ha mostrado así qttt: t'l pretérito no se reduce a meras huellas mnémicas caPaces de ser traídas pálidamente al recuerdo porque cl pretérito habría ya fenecido. fería Féiidencia. su decii i. hasta el extremo de ser la vuelta relrgv:ttl. profundamente reflexiva fiente a cuanto abarca.' \ t corn()al pasar.irrg:rdo un papel relevante en el estudio de hasta dtirrtlt' alcanzael poder de la conciencia cuando ella :tlr<¡rrl¿ los problemas más radicales de lo que es el st:t' y stt azarosojuego con la nada. su fuerza constructiva. lo üven coruextrerna responsabilidadJigmo.J -r ' . ÉI móAó'-d¿ ' -' . Husserl y Heidegger'han. para ensayar los más variados modos de rearmarla o recrearla de otras maneras. De ese modo' Proust revela que el pretérito forma parte del presente y contribuye a darle vida. James Joyce en su obra clásica Ulisesha mostrado la cantidad casi infinita de vivencias que la conciencia de personajes cualesquiera crea y abarca simultáneamente. acechante.l Propio dé h modernidad es.t¡t la conciencia de ese pretérito lo que le da nolllt'z:¡. los poetas.MO I )U R N I I )/ \ l ) \ ' l ( t s l \ l ( )l t l ' l ' lN l l l ' \ l I i Propio de la modernidad es estar siempre en actitud tensa.r. El Capital de Marx.ia.¡. necesitandovarioscienIr¡s dc páginas y un lenguaje a ratos casi hermético ¡r:rnrlogr':rrmostrar lo experimentado por un hombre crr t'l cu¡'so<k' rrrrrlíir.Eñtt absot"ta ae pieiensiones de tras¡¡. la Fmomsnolngía F. todavía. es necesariorecordar qtre l:r Illotlt'l'iii-la i ¡'?áilha sido en general etnocéntri.si del p-esode lo que hacen dependiesecasi el curso de la historia.a europea y norteamericana es la cultura supe-/ las culturas deriva de los postulados anterlola razón y de la libertarl res. cuyo sello la iigglg?a. en el sentido de que todo lo que aquellos hom-bresmodernos realizan. Clásicos han sido los pintores. y veremos que hay argumentos para encontrarjusto lo dicho por algunos que investigan la época.9lO=o -cox:99ue1gi'.. piénseseen el peso de obras como la C.a su vez. puesha 'll r I r'l to a la üsta cómo la conciencia retiene viv:tlttt'tttt' pretérito. al contrario. su en afán de desestructurar la realidad del sentido común. ü^.lclo que ! cult. los novelistas. dicho pretérito se mantiene vivo y entero' tal como cuando fue presente.n uri-iiá. su riqueza íntima.r. Es un pensar que asume un papel graütacional frente al porvenir.spíritude Hedzl gel. ":T iy.

'lr I :tr{ . algunos tienen incluso la audacia de ponerle fecha a dicho término..se busca en el fondo un quehacer más grato y t. dado que la esenciade la modernida{g1 hacia toda nondéstar melta nu.ntrocle lo posible. Sin embargo.fi<':rz <lt. de la atención médica.rtudoÉuolutivo. para connotados investigadores actuales hay serios indicios de que ld modernidad ha termina-) do. f es lógico entonces que todo pueblo rr. ponen en manos del hombre. Contrapuntos dt' t'l dicho tipo serían. eludiendo trabas burocráticas.t vedadfimportantes investigadores r1b aceptan esto últi-oai.\sino . la llamada posmodernidad. después de finalizado el movimiento estudiantil de París en 1968.1 ARMANDO ROA II LA POSMODE. ------------. sin esperasy tr'¿i¡nites innecesarios. más t'xpedita la satisfacciónde las necesidadeshabituales. de la educación.. con la palabra modem.iu h. de las técnicas de todo orden. es porque ahí el hombre ha ) madurado antes. y que alude a aprovechar del mejor mod<r posible los recursos que el avance de la ciencia. de las comunicaciones.que alude a una concepción del hombre y de la historia como la aquí expuesta.t embargo. habría ocurrido en 1970.ización.I{N)AI) se ha considerado esencial parala adultez humana por prirneravez en Luropa. empezando desde ahí una nueva época. incluso algunos dicen que por ser dicha posmodernidad algo nuevo. el romanti<'istrto. y haciendo. en suma.* _. Pero desde luego es necesario decir que no hay acuerdo tanto con respecto a eso como a los caracteres definitorios de la posmodernidad.sino taú transitoria como cualquier otra. en referencia a eso. . también debiera incluirse en la modernidad. como cuando se habla de modernización del Estado. y aseguran Por el contrario que lo posmoderno tiene individualidad propia hasta el extremo de que habría sido el contrapunto de la modernidad a lo largo de toda su historia. la de la imaginación al poder. su paso de la heteronomía a -i¿u la autonomía en el manejo de su conducta. por ejemplo. de que no ha sido una éFttta pTivílégie¿Iá.6 I 6 A veces da lugar a equívocos la confusión de la palabra modzmidad.^di. que sería la última de las utopías modernas.ió.

habría empezado en décadas recientes y no se caracterizaría por ser algo nuevo. por kr t-. ¡ l¡ ¡ ¡ l¡ . t' incluso de la persona. 19 89. t an t í pica de la t t l<l<lt 't t t t t l't r l. similar al dincalgo que vale en la medida que pueda ser c¿Itrrrg'. ¡ t t t t t 't 'l'¡ r lr r 'r l r l a r ealidad.r r l ri r l fn J.el terrorismo.7 tl lt lt I li I 7 Lyotard. pierclc stt 'valor de uso"'. En homenuja u la brevedad. para favorecer la apar icirilr <k' <¡lr<¡s tarrelatos o de nuevas vanguardias me crr r'l :rrt<. lugar de en r 'l l n.. se miraría con escepticismo la fe en la razón. Se habría perdido entoncesel deseo de ahondar en la realidad del hombre como ser indiüdual y social.i ci ó n . dict:: t's antiguo principio de que la adquisición del s¿tlrt'r' indisociable de la formación (Bildung) del espírittr. s. 1. el nazismo. los enumeraremos al itz':tt Ellos son: p¿t¿ida de ügencia de las ideologías' de los ü metarrelatos y de todo interés pbr lo teórico. el'n piadO polotra cosa. L a co n d .vn o d r n r u ' I'l tl . Los términos valor de uso y vrtlor' de cambio son empleados por los posmodernos t'rtsi en el mismo sentido de Marx.rr í:r . Se supone que la posmoclernidad habría aparecido tal vez por fatiga luego de tx's siglos de incesantes transformaciones cada vez más :rcr'lt:r¿rdas sobre todo en unas cienciasy un arte que.T nihilismo nietzscheano.-* . cae y caerátodavía más en tlt:sttso. lo que no cabe en la mentalidad de un moderno.rrl. por lo mismo. ¡ ¡ ¡ ¡ ilr hace un inst ant e. lo en cl linl<lo no han hecho más feliz a nadie ni han mejora<lo la conducta humana como lo muestra la serie de horrorcs sucesivos partir de la Primera Guerra a Mundial. palabra esta última en la cual se pone el acento.lo sr' ¡rr.rlrol'ir ¡ros ib ilic la d e v e r a p e ilrir l:r d It¡ I de cuaut o ( ) ( 't lllt '. il ( lu( '. para la mayoría de los teóricos de la posmodernidad.'ajeno a la utilidad inmediata. el caótico relativismo ético.el estalinismo. cuyo descubrimiento.como señalamos.y no habría. ésta. estos últimos en cuanto no fueron expresión de la libre voluntad de los pueblos o no respetaron la autonomía de las personas. "l"l uno de los estudiososde la posmodernidad.F.sino que fueron coaccionesheterónomas comandadas por ideologizados grypoq de poder. XIX y XX. contemplación y manejo enriquece la vida de los hombres. f'yotrtt'<|. lt "t nas par cialidades I I tampoco despierta interés. apuntarelll()s ('rr s(' guida sólo a algunos caracteresmás o menos dt:lirritr¡ ' rios de la posmodernidad. . a f r n de CO ger la ent cl'it . propia de los siglos XVIII. sería algo completamente distint-o. lG l7.¡¡ r. la cornrpci<in política. voluntad alguna para darse explicaciones sobre la totalirlir<lrk: l¿rrcalidad y su sentido. Al respecto.rs<'olr<'t'¡r<'iones filosóficas.pp. . Deja de ser en sí mismo su propio fin. en cuyo caso sería otra vez modernidad. parzr convertirse en mero valor de cambio. ( l i l r '<l r :r ' l \l .. No obstante. la violt:ncia reinantc en las ciudades. a p('s:u'<lt: positivamenteasombrosode sus resultados. b) La realidad para el posmoderno ha dejado clc ser un valor de uso.

que la vida de un cerdo sano es mucho más respetable que la de un niño con Enfermedad de Down. La ética siempre fue una disciplina ocupada del deber ser.sino más bie¡ b:tjo t'l :ts¡rcr rlt' proporcionar agradosy placergs.lavida ert sí. la ética clásica de Kant. Un investigador de este momento como Singer.-tal ética kantiana.resolver en acuerdo al buen sentido o a la opinión mayoritaria cualquier situación concreta.--_.lAq poltelones { sin necesidad de justificarlas con rigor racional. sino de un relativismo cambiante y sin coherencia en la conducta adoptada para las diferentes situaciones. de aquí el postttlirtkr ético de la calidad de vida defendido por la posm()dernidad. y esto de que el hombre rinda culto al dcbcr por sobre el culto al querer y al poder le llcvó a decir que la belleza del orden moral sólo podía compararse con la del cielo estrellado en una noche serena. Se f) Poco respeto Fgr. I :. En este a spe cto.. por ejemplo. no se trata de un pluralismo en que cada conducta ética buscajustificarseen principios. Hegel o Freud. No interesan ya concepciones globales sobre qué es el hombre o el mundo. ha dicho._--.1 t:t .i'adasa resolver sólo el caso indiüdual.rl r'.rdej. y-a su vez. d ) Bú sq ueda primaria de lo h e d ó n ic o . Sin embargo. sería la que hoy aparece como simplemente anacrónica. propio de la modernidad y de épocas anteriores.ff:g"?*A modo vale incondicionalmente.¿"r.ando lado el aná=l!¡!s $g de principios o teorías. es una especie de paso desde la ética de los deberes ala ética de los derechos en los últimos veinte años. que sería uno de los ejes dinámicos de la modernidad. Entrega abierta pói ló. la del impcrativo categórico. e l v ivir al crédito sustitu y e la a n t e rio r mentalidad moderna de privilegiar el ahorro. y no por respeto al pluralismo. s in sacrificarse en ahondar las situaciones a la üsta y sin considerar las consecuenciasremotas de lo que se hace.tr'. Una actitud que asombra y que sin embargo aparece natural.. La ética del deber fue._ el límite de todo aparece difuminado. ! l l t i l r I I ' r rt ¡| i l l t l l l rl l t t l l c) En la ética. la*qge discernía entre lo que se quiere y-se puede hacer. preocupa sólo la casuística.mi"srno'atrorrsumismo en cuanto entretenida fuente de phiér sin problemas.ARMANDOROA i l .tlr' pero dc rtirrl¡rrrr sólo si tiene calidad d. sólo itrUg_+l*t9 que es más cómodo en cada una de ellas.lgg1gda5. del tipo de las de Leibniz. En otras palabras. e) Percepción de la realidad en superficiei donde \.-_:. sin qudpreocupe demasiado la precisión de áreas de conocimienro.¡nn rl ll mira como sagrada. por ejemplo. que sustituye a la sacralidad de la vida.Ira vida ltttl¡r:nt.¡aLy es cuestión de __p3l-eriera-que-+edo*da ry_erp agrado o de liberalidad decidirsefólGsto6 Élro. lo que cabe hacer sin evadirse de lo correcto. y lo mismo cualquier otro tipo de ética de los deberes. p"ti?á n"niár de "éticas' ad-ií<ililTró". Kant.. de profundización o de acción.8" et. o sea. l¡t rtt. sino porque en cierto modo jg¡.

<irglrrosrlt'l cirrl¿ivt:¡'. derecho al manejo del propio cuerpo. las técnicasmodernas de máquinas -ferrocitrril. como las médicas por ejemplo.r. su triüalización. lo que haría pensar que la ética de los deberes. E Lipovetsky. tl . Así.8que ha tratado esto con detalle.-¡-..- etc. se esfuma: no hay ya un sujeto. sino que.. p e ro la 'fiüsmoaernidad maxirniza los derechojlry en cambio tiene una mirada benévola. El crepúsculodel deber.gn. buena o feliz. Parece curioso sin Tmbargo que la situación engenárada por este paso a la ética del posdeber. sino. Trad.Se podría pensar q u e to d o derecho involucra un d e b e r. el dejar transcurrir el tiempo sin mayores preocupaciones. no haya provocado un caos en la vida social. B ar c c lona.93tro. a base más bien <lc tur mero consenso. B) I-u meta de la existencia no es su realización heroica.'creador y lo influye p-o¡_$. cambian las conductas. de la televisión.nrlt 'losgrandésprincipiosen que se fundanr('nl:r urr.O.. siguiera. Lipovetsky. En efecto. si tros pusiéramos en el punto de vista de la ética de Kant.que algünos autores llaman la etapa de'la eticidad sin tnoralidad.¡. y al contrario de lo que Kant quería.!a aplriclón de la ilfgrmática. h) La clásica diferencia sujeto-objeto.]31:lól. que como observador imparcial estudia su objt' to.ARMANDO ROA .t Al decir de G. Ed. para las evasiones de deberes.rl y se llegaría a un acuerdo en la regul:tt'irirrrlr' l...el supuestoobjeto creado se vuelve sobre el sujeto recreándolo en cierto . típica de la modernidad. Los progresos de la informática. aun sin nombrársela y desde la sombra.rrrr.ellaL cualse dejaríadc l:rrlol. lo modifica y lo cambi¿r. en todas partes se habla de derechos humanos.fu' hg-gl:1i.los li' . . modo. tlt'r't'r'lro < lis p o n c r e lo s a d ¡ (:l(:. ti costumbres y también de las acciones prol'csioturlcs. silenciosa.r. g. problemas.La ética indolora de los n. .e nas.kr t¡ttt' correspondería antiguamente al objeto se vttt:lvt' :t<'tiFln vamente sobre el sujeto.rrto'. G. derecho a gozar cle la inclividrralidaclsexual que se sr'¿r <l rk:ru:cho crear vida a IX)s('('. l l tu r u r n :r r or r'í:rs lrrtillt'i:rlcs.. Anagrama.t rl¡r. conteniendo los desbordesde los derechos dentro de límites aun tolerables. se le estaría dando preferencia en el actuar a los imperativos hipotéticos y no a los categóricos.los modos de pensar. como lo afirma el filósofo norteamericano Rorty.. I Esta etapa en que nos encontraríamos es la.un)ostiemposd¿moctáticos..da la impresión de que una especie de percepción sutil ha detenido esta corriente antes de extremizarse. en las técnicas posmoder\. el invcstigador.. Sc rccl¿ttna se vuluera el si rrr:ispccluciro de los derechos.lu_:_.a esto se lo llama eticidad. ¿tviat'ionel hombre adquiere dominio sobrc la naturaleza y la l ttr r t_ ÉSáA . sobre todo en las tecnociencias. ltolrr<¡ lt<'lt'r'r¡s<'xrr:rl.n cambio. y de hecho suena mal hacerle presente a alguien susdeberes.n'. como sería lo esperado. pese a todo. estaríamosen los tiempos de la ética posdeber. comprensiva. Juana Bignozzi.. 19 9 4 . tan debilitada.

t:jt:rrr¡rlo. al mismo tiempo se üo qge los mundos culturalés europeo_s eran diversos en sus diferentes épocas y con su propio contenido./ef siempre la más novedo¡1 . y así a la fantasía le ha sido más fácil impregnarlo todo. al lado de las cosasdel mundo estudiadaspor la ciencia o utilizadas en la vida diaria. la sociedad industrial avanzada. a perder sus contornos. l{NlIr.. dicha realidad empieza a volatilizarse. por ejemplo. la realidad que manejaba la moñ':sii¿bg de rn idad . ha llevado a debi_ligl la 11ggu_amacicez de lo objetivo y aElminuir al extremo la distancia entre dicha realidad y la realidad fantaseada. o sea. como se ve en los ejemplos citados. -W en ese momento las diversasdisciplinas científicas y el estado cultural histórico de Occidente. resulta difrcilísimo distinguir en un momento dado quien es sujeto y quien es objeto. pese a la masificación de las comunicaciones. suponiéndose etnocéntricamente. otra realidad obra de la pura fantasía y que sin embargo fuera tan recia conl() lir primera para mostrar así su poderío. cn lit ¿rcciírn este mismo sistemanervioso en el modo de rlc r:oncebir la cibernética.. de acuerdo con Lyotard. De ahí que el arte posmoderno. todos ellos igualmente verdaderos y reales.y ello hasta tk'<'orr<'<:bir-al cn cl rn<lrlo lnundo y al hombre mismo. que ésa era la verdad. distorsionar al máximo los objetos de la realidad cotidiana. pues de repente es el sujeto el que cabalga al objeto y lo dirige. típico de la modernidad.la informática. las verdades de otras culturas y de los diversos gmpos étnicos. pues. De ahí que.. El siglo XX ha mostrado sin embargo la relatividad de las creencias de esa cultura.F.-e. una serie de factores. pudiéramos decir que el sujeto se ha hecho inmanente al objeto. Ahora. i) Con la progresiva desaparición del binomio sujeto-objeto.n. algo que al verlo pong?. a diferencia del arte moderno y de todos los anteriores.rse asiste así a una especie de-Fseriza-Eiénide la -: -'-"' * I -*'s'' vidar Por otra parte. t:ll ¡rií'rrscsr'. constituyéndose ello en una de las caracterizacionesde la posmodernidad. cl influjo dc la cibernética ¡rol' crr t'l nlorl<¡rlt: conr:cbir cl sistemanervioso y al revés.cqntactoef á-spqltu áét i -"ióbservadór con las diversas realidades que han cons.--.i\ntes el arte y la poesíalde vanguardia preten4' ^ L-' '.sin que en un cierto instante se pueda decir. En el fondo. para tener el privilegio de crear. \^ poesía. que partía de la base de que el objeto de investigación era una realidad con su propia identidad maciza. mostraron una pluralidad de realidades. incluso en la misma Europa. cuánto pertenece al honrbrt: y crriinto a las tecnologías.\l } \ l'il'¡rrlil| rl lil ¡ll | \lI proyectos. como ya lo dijimos. -!. en cambio. De este modo ' lt. tenga hoy como característica para validarse estéticamente el mostrar en lo íntimo un pluralismo histórico. frente a una mAncr¿rcle ver la realidad. a no distinguirse claramente incluso de las realidades creadaspor la imaginación que son las propias del arte y de la -.mridó loihombres a través del tiempo.ARMANDO ROA M( )l)1. entre otros l:t lísitrt cuántica. siendo difícil distinguir uno y otro. t7 . y de repente es el objeto el que cabalga al sujeto y lo maneja.-_----J dían.

lotttt. hay en el fondo.lfl l1) . historizándose así a fondo y mostrando lo relativo de la verdad de esos estilos o también que en cada uno de ellos -clásico.)slocs ¡nuy n()tori5¡ ren 1¿¿¡qrrifectura posmoderna. . dadaístas o surrealistas.tt¡t. en lo l¡¡ r'rr:rl sc priülegiaflo _es-térieolsobre fundónal y se nrcz<:lan un mismo edificio estilos diversos tanto de en t:¡rocaspasadascomo contemporáneas. l. moderno. recurso usado con cierta frecuencia por los poetas. dos grandes poetas.S. Dante. sino de un romper con la creencia de que lo actual agrega siempre calidad a lo precedente. decía. Pound suponía que lo escrito por un poeta en otras épocas.ttrl vit'i. Ezra Pound y T."mo ayer".ts ha Penderecki dicho que usatllos vanguartlisl:t crear nueva música. es sin embargo una transición a la ¡rostttrr dernidad cuando afirma "que el arte no evoluciona. no pudiendo la nueva configuración sustituir a la anterior. It(¡t t'tt t'l¡'tt cia.ARMANDO ROA l\lr llll ltfrllr \lr I l'l l¡rlt llll i. incluyen en sus poemas versos de poetas de distintas épocas y culturas. barroco. En la poesía. que cambió muchas veces sus propios tt¡ttt¡tl'r artísticos. No se trata aquí de una mera intertextualidad.se expresó una recia concepción del mundo que no es reemplazable ni superable por la otra.Picasso. La posmodernidad procura mostrar así que el ser se configura de infinitas maneras a través del tiempo. y reconslnrir unlr vt'r'<lir<l no lrrorrolíticl. Eliot.rllllll la pintura y solllc torlr¡ lit itrc¡uitectura procuran ahora historizada plural de lo real.-st' traslada. los trovadores medievales. gótico. no se podría escribir mejor hoy y en consecuencia incluía en sus poemas voces como las de Homero. <:onro lo pretendían los clásicos y los lircsen cubistas. pues la anterior puede ser tan perfecta o valiosa como ella. contemporaneidad de todas las edades y la obra de arte puede encontrar un lenguaje común en altura con el de sus predecesores siempre que los presente simultáneamente. junto a la suya propia. v:rrrgrr:rrrlislrrs. es. el arte no va siendo. el áité egipcio es tan iüéu" nóy.

en teorías en envolverlor! ju. Como se sabe. para convertirse en fuente de productiüdad y consumo. eximen de compromisos con verdádesáb solutas. hay interés por la ciencia en cuanto favorece a la técnica. En ese sentido. I-t. en cierta manera. según se cree. y porque. realidad que puede convertirse en otra si dichos sistemascambian. la ciencia no atrapa la realidad en sí." ' \'z K '.qlifiCpciones filosóficas. aunque el fin último de la üda fuese la nada.justifica.. como.. Por lo mismo. l!Y'" .i't \t_ É\ muestra l3r _p-gsmoagrni{1$ un vital interés por la .Irr lt.3[ teófc3s. en cuanto ellas dan origen a bienes que facilitan una vida placentera e intrascendente.. El interés por la tecnología e incluso por la ciencia.POSMODERNII)AI) YTECNOLOGIA .1.1es$. de ser mirada como liberadora del hombre. La ciencia deja.. aliüa cadavez más la carga de la vida y le da un agrado mientras dura.E_cq-o_!gggJgo:@tospragnáti-cos. como ya se dijo. se. lo piensa el nihilismo actual. que es algo preponderante en el posmoderno. sino una realidad mostrada en acuerdo a un sistema conceptual de referencia.'. sin embargo. el posmoderno en ningún caso verá en la 5l . con metarrelatos a los cuales de otro modo se estaría obligado a adherir.

también. ¡ I . por ser él mismo el que lo construye. La tecnología. del mundo en que se mueve. y es algo abiertamente diverso de aquella técnica artesanal. sería preciso volver a enraizarse en esa mirada transparente de los presocráI ir'os. toda intuición del ser en cuanto ser. como lo han señalado algunos autores. que de ningún modo ocultaba. de facilitarle por lo tanto su comprensión. quisiera recobrar la límpida visión de la mirada para capturar de frente el antiguo ser con que se encontraba al llegar al mundo. pero antes se trataba de una técnica artesanal. como ocurría-qntes de la era tecnológicu. a ese ente macizo. Nietzsche. tiene la ventaja. ¡rlir<'r'rt'r': (-)rriziis vlrlglr l:r si <le ¡x'rr:r l)r'('fllurt:rrsc dónde vien(' ('ri:l scrlrrct'i<ilr rlt:l llr¡¡lrbrc por la técnica. y que si el hombre. e llo re s u lt ó lo suficientemente costoso como para que se dieran la serie de interpretacionesque configuran las numerosas escuelasfilosóficaspropuestasa kr largo rlt: lit llistol'i¿r. pero Lal vez porque ello es. La técnica actual. cuando dicc qtrt: la o tecnología es el nuevo modo de mirar l:t rt:¿tlid¿tcl. que ella oculta. litr t:st: sentido. en fin. una recreación h-umána dEl rpundo. debíalntéli$ip. desaparece toda angustia por penetrar un mundo que él no ha hecho. fuente de técni<::rs <'l't'lr<klr':rs rrn:r vi<l:rclr<litvt:z ln¿is atractiva y <k' rI r. tiene razón Heidegger. y de mostrarle hacia adelante perspectivas inacabables de nuev3: c{giLcionescon la esperanza de ser algún día feliz. hasta Kant. está penetrada por la ciencia. a diferencia de ese mundo pétreo. :rlgo titil.ARMANDO ROA ciencia algo redcntor <lt'l llrxnlrrt:. al contrario. El hombre siempre ha sido técnicol ha aprovechado lo que la realidad a la mano le proporciona para élaborarlo=y convertirlo en un útil que le permite manejar mejor dicha realidad. Es cierto que ¡rcrsiste también el interés por la poesía o el arte. enraíza en la ciencia.- cada una de las cuales trata de abarcar lo qtrt: sltl)()rr(' se ha escapado a las anteriores. ) r L desde lo friüal al encantamiento. Hegel. Platón y Aristóteles. como la _técnicp. t! I It l. (:()rllo pcns<iel siglo XIX sirro y en gencr¿rl lorla lir nrrxk'r'ni<lir<1. un poder personal de conducirlo -BJIbq{. de constituir al hombre en el creador de un nuevo mundo. y menos reemplazabao mutaba. su -del pr o p ia r e a lidad j-1á mundo. para descifrar en parte su destino. hasta el ('xtr'('nro<k' ocrrll:rrlc o desinteresarle todo otro tipo de lx'n('lrat:irin hacia la verdad de lo real. que deja de interesar por las razones ya dadas. de la manera que fuese. a ese universo impresionante con que se encuentra el hombre al venir al mundo. una manifesta'¿ión del poder de crear del hombrq. recordemos sólo t'tt O c c id e n t e l a s e r i e d e i d e a s q u e v a n d e s d e l o s presocráticos. en cuant() hace innecesaria. sin poder eütar todavía la angustia de ver que el ser y el destino humano es aun más profundo que las más profundas intelecciones de filósofos y científicos.t el mundo tc'c/iÍólógico/se reemplaza el anterior ihundo ontolrigit:o. Pudiéramos decir que el hombre de otras épocas.fCo. fCo-o él es ahora el dueño del universo que va inuéñlfilo.

lógica. la fertilización asistida.rtruiié con lo más básicode su nada lrr<. Las obras de pensadores que se ocupan de la posmodernidad tratar' de definirla.cosa a la cual no lo llevaba...o.I El hombre tecnolósico no está preocupado en el pensar en sí. como los hippies que eran todavía modernos. la definición venida de ese viejo rnundo ontológico a que hacíamos alusión.:rrse sí mismo.. *t | :. )" -^ . pero no son sus propulsoras tampoco sus creadoras. scgún a él le parece.rstitrr<'iri'lli.sin interés eslorzir<kr por encontrar ideas globales recias respecto al ckrstino último. su clonación y el hecho de que ello 5l-¡ . Los intentos de algunos de derivarla de la filosofía de Nietzsche.') irr - : La posmodernidad es un movimiento surgido al azar espontáneamentey en ningún casoyeqido de grandes teóricos como los propulsores de la modernidad a los que ya hicimos referencia. la manipulación del senoma humano. EL HORIZONT'I.'()s <'.. genoma.sólo como . sin<r que deambulan por las superficies.lo que le hace creer. '- .r. sino <'n cl haceri En este hacer ha llegado (1.r lit ¡rcrfección.(.t. nada me toca.por cierto. n . no pesco nada.] DE LAPOSMODERNIDAI) lr':lsl. no estoy ni ahí!" Problemas bioéticos como el uso de tejidos de embriones. su ('()lr ull¿r rrlczcla de alborozo y miedo. convertirseen algo muy vecino a . de Heidegger y de Wittgenstein son muy discutibles. ni siquiera el de ellos mismos. y que lo situaba en la jerarquía de los seres. Un¿rli'irst' ¡ro¡xrlar que se ha hecho clásica entre nosotros <l:r rrn:r irlc¿r bastante aproximada de lo que pudiera scr lo posmoderno: "¡No estoy ahí con nada.i. que puede '' 2:' . interpretarla. la comunión con la nattraleza o la búsqueda del reino milenario. t. diferenciarla.animal racional". Los posmodernos no andan tras la trascendenciaespiritual...

F. 'tt Ahoiá. sino más bien desengañande la dignidad del hombre defendida antes por la modernidad./ t . como ya dljimos. Aún más. Anagrama. o de un pesimismo como el de Leopardi y Schopenhauer.Por eso' propio de algo posmoderá ñomosexuiles y* no es dar igualduá ¿. al igual de las comidas de los restoranes' en un "sexo ala cartz"' Como el sexo resulta más esplendoroso cuanto más joven y bello es el cuerpQ -en lo cual se coincide curiosamente con la modernidad-. el comercio de embriones y el convertir el cuerpo en mera fuente de órganos para trasplantes. de este modo. desde luego crear a repetición en cualquier laboratorioiya no .y las -"decisione-s toman en acuerdo a lo que convien\. el destino del hombie. privar a alguien de él resulta una discriminación suma.. conternporáneo.r!ay. que no son con cierta frecuencia sentimientos absolutamente perdurables y pueden conducir a nuevos desengaños. que todas las culturas son igualmente valiosas y que de todas se puede aprender. pues se muestra con una evidencia inmediata y no ata a ningún esfuerzo. igual o peor quizás que la discriminación de razas. Lanadelaací o. que era un contrapunto a fondo a la modernidad en auge. pues ahora todo e-sposible. ¿". y no una doctrina filosófica.I ocurrar no provecan una necesidad de definirse ante . uno de los propulsores de la era moderna. De ahí deriva casi naturalmente el que no valga.ñ* --lesbianaspara contraer matrimonio si eso les apetece y brecuyaQgglf-_n_9_131d¡íalapenaproturidl@'. ttn¿r Queda a la vista que. De dicho desengañoviene el mirar con gran recelo el etnocentrismo cultural occidental y el encontrar. se vuelve un producto de desecho como cualquier otro. le da cierta consistencia y atractivo a la üda dentro de su brevedad antes de que se hunda en la nada. I '. el hombre. científicos.tgsgro: íntimos de la razón y la libertad. sino de un simple desengaño respecto a todo el hombre. por vivir con altura. incluso para dejarlo en estado puro se lo desliga del afecto y del amor. en medio de una atmósfera nihilista.. un desencanto con la lrl<> dernidad. así se lo sagrado de la üda humana no aparece por ninguna parte. como lo muestra el aborto. proporciona una autoestima que no concede ningún otro bien espiritual' . Ensayosobr eelindiuidualism o Ed. se hace preciso esmerarse en su cuidado. y en ese sentido tres siglos de denodados esfuerzos filosóficos. siéndo el placer sexual lo que..^óq hecho no han conducido a nada según los posmodernos. Para usar la denominación de Lipovesky. purTüfñi por lo que se resume en la frase ya : "¡fno estoy ni ahí!'iNo se trata de un tedio aperplejantd-ante la éii3iend. artísticos por descubrir los . G . hom.. como el de Baudelaire. (i l-r f t .la pena esfuerzo alguno por conquistar nada difícil. Barcelona. lo único que no pueda desengañar a esa alma sea el placer sexual. en cambio. 1992' :.n se convierte. 5a ed._fo¡lbres .l{neas demarcatorias entre el bien y el maf.r r ) | - gL ipovet sky. un cuerpo joven y hermoso en cuanto fuente irremplazable de placeres. una ideología' un metarrelato. siendo lo posmoderno especie de estado de alma.

. pero que según Berman habría aterrorizado a los modernos. consideren norln:rl la homosexualidad.las quc sc alicncn a lo genérico. a lo más común de los síntomas. en superfiicie . confundiendo así.' . si ello les colrna lo placcntero de la vida.l":. no hay mayor diferencia con la heterosexual. era üsto como un astuto medio que disponía la naturaleza p^rv incitar a la acción y así real\zar a cabalidad la esencia e incluso la indiüdualidad de cada ser. Similares derechos deben tener los travestistas y cuantos desean acomodar su sexo a la satisfacción completa de sus aspiraciones.'. " t ' ¡ í ri-. Esta tendencia a borrar lo individual pnrpio dc c:rda realidad es por lo demás la tendencia rlc ést:r y ()tras clasificacionespsiquiátricas actuales.. pues. pues tóda prohibición ¡brovoca atracción désinbdida sobre lo prohibido. que también es mirada como un puro placer.. En la pérdida de las calidades que indiüdualizan la realidad. a partir ya del DSM III. en cambio el placer en la época moderna. : R N )A l ) \ ' l { )s M( )l )l ' . es útil recordar que es üsto por el posmodernismo como un fin no exigido de mayor explicación. )C t. Se trata pues de un hedonismo que no tiene mucha similitud con el de edades anteriores. . A propósito del placer como delimitador de una auténtica realidad.. incluso en Freud. de ver en su antigua ubicación entre las anormalidades un mero prejuicio sociológico. argumentando que no hay motivo9 para privar de un placer y aún más. y a dice: nosotros nos parece que refleja la visión posmoderna. .Marx ¿Todo lo sólido se desvanece en el aire'l. \ l I ll aun más para adoptar hiios. la frase de.T. los hecho s. DSM IIIR. este hedonismo posmoderno propicia la venta libre de drogas.. . l as r ealidades. sino a esa alma {ropia de la posmodernidad que tiende a abarcar la{ situaciones. y n o c o n la profundidad que exige una verda{era ciencia.De ahí la necesidad de no considerar trastorno patológico a la homosexualidad. ' . pues cualquiera io üve de inmediato y es su testigo.i GU. 1 : -r c.\I{N IA NIX ) R('\ l l \ ' t ()l )1 . . conceptos operativos valiosos para la investigación biológica con . Quizás quepa resumir lo posmoderno en la célebre frase de Marx que recuerda Marshall Berman.¡€ . se llega al extremo de que las nuevas Clasificaciones Americanas de las Enfermedades Mentales.üsta la relación homosexual como un puro placer. 59 !i . en tales clasificacioneñ hmbién en las escalasde síntomas para hacer diagnósticos. celosos de que :uÍt azar disolviera lo ya conseguido mediante el gran poder del hombre.pues ahí se cumple con su ordenacion :rl placer. que es la prohibición la originante de consumos ex-cesivot pSTiS. y DSM fV. sin acotarlo con la peculiaridad con que se da en un cuadro patológico específico. t L ¡' | . En ello no se adaptan a lo exigidoaen rigor por la ciencia y la clínica. en este caso de lo propio y diferente de lo homo y de lo hererosexual.'{'. 1 { Nl ).. 56 ('()n(:opt()s clínicosquc deben apuntar a indivi<lrr:tliz:tl un cuadro patológico tal como se está dando at¡trí y ahora en una persona determinada.

modernidad que a juicio de Max Weber ya habría desencantado a su vez a toda la historia preüa. (iI iülñ.. es muy posible que se apodere de su encomiable espíritu investigador esavirtud primordial. como afirmaba Wittgenstein. La modernidad yahabía llegado a la insólita conclusión de que las decisiones dependen de los valores de cada uno. con la posibilidad incluso de hacer del hombre lo que se quiera a través del manejo del genomz. lo que lleva a cada ltorrrlrrc a realizarselibremente a lo largo de la existencia.u superficiei--fig¡g ia. y sin embargo. Por eso personalidades notables afirman que este último decenio del siglo. al divisar la posibilidad de quedarse abatido en la soledad si todo esto no lo sabe usar con racionalidad ética. El hombre no podría üslumbrar nada más allá de sus propios límites. De ahí que el final del siglo. encontrándolo casi sin recursos éticos para manejarlo. y éstos para la mayoría de los autores son subjetivos y hasta meras emociones. I y llevando adelante todo lo de positivo y creador que en todos los órdenes han tenido la modernidad y la posmodernidad. modernidad y posmoderni dad coinciden en la creencia casi supersticiosa en que el hombre üve en la inmanencia. de autonomía ética que la voluntad humana descubre en el fondo de sí y cuyo ideal de conducta es el mismo para todos.l{Nll) \l) \ l'( )\l\|ill)l l{till | \l I Frente a tal desencantocon lo moderno. idea que comienza con Descartes. sin embargo. guiendo a la posmodernidad. J lfJlts--..ver lo conveniente para uno y para ellas. si. sino de valores con vigencia sólo para la propia persona y por lo tanto en extremo relativos.su último fundamento. ética es el fondo dinámico de la conciencia.dad y de la volatilización en que lo tiene la posmodernidad. exige trascender a las almas ajenas. Es preciso construir. aquello que Aristóteles llamó prudencia y de la cual ha carecido muchas vecesa lo largo de la historia. ayudado por todos los demás hombres.'una imagen humana más censistente y cercana a su realidad. rescatando además . Esto. alcanzaruna imagen auténtica del hombre . ¿qué urge hacer? Los descubrimientos físicos y biológicos del siglo XX han puesto un poder inimaginable en manos del hombre.. Al mirar suslímites. el hombre corre el serio riesgo de triüalizarse y perecer. nos encuentre con un vigoroso desarrollo de la ciencia y de la técnica. sino una realidad. encerrado dentro de sí. al pasar de la modernidad a la posmodernidad.:t titit'lt t's llt dc rligrtifit:at:itin sí y del otro._-- stt it cr¡rrivlrk' t'c(:()nstrttir ittt:tgctrética. en algo arrinconado en s-. como en la época de Kant. Pero hoy ni siquiera se habla. con una escuálida presencia de la ética.La ética tiene que esforzarse entonces por libertar al hombre de las pesadasresponsabilidades que le puso la moderni. l.iáudlLa ri" . incapacitado por sí mismo de trascender a los otros y menos a posiblesseressuPeriorescomo Dios. en circunstancias de que sin una ética a la altura de la ciencia. para que no sea un mero deseo. o es el de la resurrección de la ética o el hombre se conüerte. al darse cuenta de los inmensos poderes que la ciencia y la tecnología ponen en su mano.". por eso. ese es el legado tremendamente urgente que el siglo XX deja a la concepción del hombre.

La angustia le es consubstantiva al hombre y lo ha acompañado vivamente a lo largo de la historia.. en algunos momentos adquiere un aire sagrado. Y no se trata de un problema de interés exclusivamente médico. y la presencia invasora.".AN(}USTIAY ANSIE. de la ansiedad.DAI) Modernidad y Posmodernidad Pasamosahora a ilustrar la importancia del paso de la modernidad ala posmodernidad con un problema antropológico y médico concreto y de ütal importancia: la desaparición de la angustia en el hombre posmoderno. pues toca algo céntrico del ser humano. bb!*-'.- . importa a todo el que quiera comprender el momento histórico. La angustia marca ahí uno de los aconteceresmáximos de la congoja humana. como en el Huerto de los Olivos cuando en el rostro de Cristo brotan gotas de sangre y el alma se le angustia hasta la muerte. Ese hecho nos ahorra enumerzlr' l los múltiples testimonios de situaciones angustios¿rs. en cambio. rompiendo el curso de los tiempos.

que le acompaña en los más variados momentos de prosperidad o fracaso. r _-_ I tsé impotencia. en la modernidad se hizo primariamente presente la Ugf¡s¡ia. en su interesante teoría sobre la relación yo-tú.l. Cuando ella brota frente a la muerte de otro. ellos. de no ser a ratos dueño del gobierno de sí mismo ni de las cosas. A nuestro juicio. es un sentimiento conríátural al hombre. La-angustia. y aceptando tal división. se It' ailora <'¡se le detesta. Angustia y ansiedad son fenómenos casi similares. a veces enceguecedoras..i' ---->1 linqtrietud ínti¡qa\de zozobra. la angustia es un sentimiento que nos . de expectación. En tal sentido. en todo caso angustia la (il-¡ .. o con la inminencia real o imaginada de la propia muerte. convirtiéndolos en yo. Esto ocurre tal vez de una manera aún más fuerte e irrecusable que en la simple irnrpción del rostro ajeno en nuestro yo íntimo. pero muestran ciertas diferencias curiosas. ocurridas en múltiples ocasionesa todos los hombres y en todas las épocas y de las que dan testimonio la literatura y la historia. Los demás sentimientos -alegría.\ l'l r"tlillrl larillrtll veces iluminadoras..vendría saliendo de üna cultura {ue habría estado dinamizada pol aquello llamado espíritu de la modernidad. de salud o enfermedad.-así como en la posmodernidad parece más notoria la 4k siedad.de depender en parte del destino. tristeza. o. llNlll. Al ver el pretérito como algo ido. la angustia nos testimonia. por algo irremediable que ha sucedidoo prr<:dc (i. el filósofo Emmanuel Levinas.l como decíamos. de alerta. por más que nos diga que nosotros persistimos como algo real ahí presente de cuerpo entero. más allá de todas las teorías filosóficas. reconociendo nuevamente que angustia y ansiedad se diferencian apenas por matices. al revés.distinto: la. justo por hacernos vivamente presente lo irreemplazable de cada uno o la mera sustitución mecánica de unos por otros.\1. y estaríaya eñ algo abiertamente. La angustia viene cuando se es embar¡4ad<r srrccrk'r'. tú.De lindiüdualiza e individualiza a los otró's)a los cuales éóhamos de menos. como ocurre con la muerte de un ser muy querido. que hacen que una u otra traduzcan mejor lo íntimo del ser humano en acuerdo a la manera como las tendencias culturales de cada época hacen sensible al hombre a los variados acaeceresque debe enfrentar. miedo. este modo. pero matices que marcan¡xeferencias profundas del alma. La angustia obliga también a tomar conciencia de la temporalidad.l y que de un modo u otro cambia o cambiarii ¡r:rr rr siempre la existencia hasta entonces llevada. como intenta mostrarlo. la individualidad real y autónoma de los demás seres. El hombre de hoy.y que se caractertza por úri -éstad-ódé. cuando nos anuncia la inminencia de la propia muerte. según connotados pensadores. nos hace claro que seremos ahora nosotros los que ya no gozaremos más de la presencia de los otros. aquel a quien queríamos ya no estará más.posmo9eyidlq.en cierto modo desperFrlano masifican a la persona y son menos finos en su capacidad selectivasobre la realidad.y la consistencia tangible de nuestra propia individualidad. situacionesque han sido siempre decisivaspara abrirle una senda al destino.

lo probable es que el grado de exigencia que la persona se hace a sí misma se vea gobernado por la laxitud y se pierda la posibilidad de dar lo mejor. vampiros y otros seres terroríficos. así el niño. y ése. la que nos incita a darlt: t:xistr. --' óo. típicamente moderno.c e r c e n a m i e n t o q u e impondría la ciülización a la atmósfera libre en que le gustaría moverse a esa voluntad de poder. Es la angustia. v e n d r í a d e l a u t o . innecesariasde recordar aquí. pues. también moderna. Si el éxito o el fracaso no angustiasen.Todavía. Heidegger y otros.iáhé.tr. no es objeto de lo aquí tratado. a no perder el tiempo. pero qut' l:r civilización en un momento dado hizo inútiles cn srr volcarse hacia afuera.rnose. a actuar con responsabilidad.x¡rlí< ( .. para siempre en la nada. y la otra posibilidad.la angustia apremia al yo a no distraerse.hac-e. dirigiéndolos entonccs lraci¿r adentro.lr<'i:r it:r t. de su vida cómoda en sociedad.con lo cual el hombre se t i7 . angustia a su vez el presente en cuanto se lo puede estar perdiendo o ganando. por negligencia. esencia de lo humano -según Nietzsche. presentarse a un concurso. (. La relación. todos sienten que la angustia experimentada en ese momento en que el futuro pende de un:hilo-. pero sin seguridad de ser tan dueños de él como para conducirlo sin contratiempos a aquello que se espera. en e l fo n d o . pero cuya posibilidad estuvo a mano. de la angustia con la culpa en cuanto experiencia de dolor íntimo ante cualquier mengua del ser propio. dictar una clase. dc su abandono de la üda heroica. que goza con los cuentos de aparecidos. y que en el fondo le dan individualización y dinámica a la existencia diaria-. pues no da certezaalguna de hasta dónde se dispondrá de é1. la angustia es buscada como un lujo que proporciona sumo atractivo a lo cotidiano. la angustia asoma apenas se diüsa la nada o lo que pudo ser y no fue. y lo que ahora ya será imposible. un tema imp or t a n t e q u e h a n d e s a r r o l l a d o K i e r k e g a a r d . el entregado a los juegos de azar. Más allá de estasangustias connaturales al destino -que el hombre puede ahogar de mil maneras.. Tampoco lo es analizar la diferencia entre ese posible origen del sentimiento de culpa. ia culpa. de su no realizarse a cabalidad combatiendo por adquirir pfedop-ini-g. de la mejor manera a todo aquello de <¡rrt's(fln()\ capacesen el curso de Ia vida según las posibilirl:rrk's propias de cada edad y momento. angustia en extremo. y con una intensidad que no da ninguna otra cosa. gozar e-n--segtrid*-ellaber -salido airoso y continuar siéñdo dueño del propio destino. el corredor de autos y otros deportes en que se expone la vida.ARMANDO ROA imposibilidad de recuperarlo para gozarlo de nuevo o llevarlo por otro camino. el hombre se remuerde aquí de su r:ob¿rrdí¿t. en este sentido. frente a cualquier actividad importante -preparar una tesis.de su blandura. angustia a ratos el futuro. pues lo ntrt'slro posible de realizar y sin embargo no realizado quedar:i.con su clara üsión de nuestrafinitrr<l temporal. de ver ese origen en el volver hacia la interioridad los impulsos agresivos de conquista propios del hombre primitiv<r que luchaba contra enemigos constantes. como dijo Heidegger. és el pensarde*Nieti.

en ciertos equivalentesepilépticos. incluso. o esasvolcánicas angustias esquizofrén ic a s .los acrecentamien¿rlll¿rcr'¡'sc los rt:alt:s. y en relación con la historia de Occidente. da a vecesla impresión de ser sólo un tránsito dentro de dicho proceso que evoluciona desde lo más ínfimo hasta el ser absoluto. que lógicamente se muestran de modo engañoso y solapado. el ablandamiento del sujeto como constructor de la historia. el indiüduo.rla consistencia al ser individual.ARMANDO ROA MO D ! : R N l l r\ l ) \ ' l \ )\ l \ l t )l )l l l N l l t \ l l situaría por debajo de sí mismo. a las otras individualidades y a todo lo existente en general: en tal sentido. en un momento de extremo auge de una modernidad cuyo esmero en marcar la diferencia sujeto-objeto era una de sus aspiraciones máximas. así lo testimonian numerosos investigadores y nosotros mismos ya lo hacíamos notar a comienzos de la década del setenta. es el origen más remoto de las üvencias de yo. llll srull:r. Kierkegaard aparece frente a Hegel.o l¿rsmeras posibilidades perdidas o gana<lirs. como en las neurosis de ansiedad y las obsesivas. y ¿r es rtolol'iirir¡llt:las pi'rdidas. volvicrr<kr l:r :rngustia. pues no cabría angustia ante la posible desaparición de algo o alguien que no importa nada. ello le duele. en cuanto surge ante la expectativa de que uno de esos seres esté presente o ausente. tal diferencia podía aparecer mediatizada por un proceso dialéctico en el cual el sujeto. ella la que. como lo muestra también la casi desaparición de los grandes delirios y de las abigarradas formas de alucinar. Hemos hablado de la angustia normal. ocuparnos de este tipo de ansiedad o angustia. hace patente al amor. el dolor es aquí también la pérdida de la individualidad profunda.Nut:strr¡ problema no es. y que sin embargo es incapaz de despertar angustia alguna al dejar de ser. habiéndose incrementado en cambio las angustias somatiformes.o bien inundándola de repente con una sensación intensa de desagrado e impotencia que expresa en vivencias y conductas peculiares. tít. con Hegel. nosotros. llenándola de temores vanos y estériles. vale la pena recordar que la preocupación por su estudio acabado aparece con Kierkegaard en la primera mitad del siglo XIX. experimentada principalmente como síntoma psíquico a la manera de las neurosis de angustia clásica. Es difícil no ver en esto un influjo de lo histórico cultural en el modo de enfermar. pondría a la vista que tal amor nunca se dio. como ocurre en los cuadros depresivos. como decíamos. estamos acostumbrados a encontrarnos más bien con su patología. en la esquizofrenia. afirmando lo irremplazable del sujeto indiüdual. que no despierta el menor interés. nosotros. y cuando. en cuadros mentales orgánicoso en esa ansiedade inqtrictrrd corJror':rl ( ifl que es propia de cuadros febriles o somáticos. a lo más podríamos decir que la angustia patológica. o c u r r e n c a d a v e z c o n m e n o s f r e c u e n c i a . Retomando nuestro hilo respecto a la trascendencia humana de la angustia normal. La angustia se torna patológica de múltiples maneras. sin embargo. Lo supuestamente amado. Dios. lo es cuando en vez de acrecentar la existencia la ensombrece. gracias a 69 . los psiquiatras.

cumplido su papel. contra lo expresado por 70 Vattimo y otros. y numerosos pensadores. da l"g1l-. a lo largo de la vida. a satisfacersu insaciable afán de novedades. que alguien fuertemente influido por é1. es tal vez el último de los modernos y el que anuncia con más claridad la disolución del hombre. f-a pos--ode¡nidad. y cada una de estas t'xislt:nciases de hecho un "ser-ahí" que se juega su st:r ¡ro<lt'r' individualmente. aquello que su ser más profundo le pedía. por sentir que la nueva era tecnológica nos impedir':i volver alguna vez a rnirar la realidad de dicho ser como lo vieron los presocráticos o aún se diüsa en poetas sumos (como lo son para él Hórderlin o Trakl). a nuestro parecer. no cree ('tr estadivisión sujeto-objeto.derno. Esta circunscribe a cada hombre a sí mismo. al respecto. Según los pósmodernos. entre ellos uno tan significativo como Heidegger. todavía mo. que va gradualmente haciéndose a sí tttisltta y mostrándose a lo largo de las épocas históricas.\l) \ I'D'rl\ll rlrl l{f¡lll \lt que pone de manifiesto la dinámica de la angustia. rlr' un ser sobrenadando en la nada y destinado a la rlittlrt.cada ¡r1-ode los cuales.ttst' f á c il m e n t e u n p o s m o d e r n o .ustia. rnaciza. a saltos entre posibilidades e imposibilidades que lo pueden llevar a crecer o a anularse. Precisamentepara Heidegger. pero sin que se avizore por ningún lado un tránsito dialéctico seguro hacia la existenc\a feliz absoluta a la manera de Hegel o en seguida de Marx (donde lo individual se hunde en medio de la masificación total). Desde fines del siglo XIX. ponernos a la vista que en lo más al recónclito <lc lluestro ser anida la muerte.como Emmanuel Levinas.o lo dijimos. trate todavía de salvar el yo del sujeto con su tesis de la irrupción del rostro ajeno en medio de nuestro yo. sino que sólo concibe cuanto ocurre como una serie de eventos.ARMANDO ROA l{Nllr. como lo prueba el hecho de pasárselo el hombre entregado a vanas habladurías. la arr¡. numerosos escritores y artistas -pienso. lo que obliga al yo a convertirse en tú frente al yo representado por dicho rostro.n! Bróximo. desde luego porque y¿t n() concibe la realidad con una estructura íntima t-cci:I. p o r e l c o l l t l t t i o . esto es. Porque centra la revelación de la verdad del ser en la angustia. conüerten la angustia <:rr lo céntrico de la existencia. nada menos. lo que óiéemos ver del mundo es una sucesirin de escenarios mostrados por la tecnología y que van quedando r:ipidanrr:nte clbsoletosen la medida que el progreso inccsl¡rrlr' lir tót'nicaacostumbrala mirada a esperar <k' 7l . por decirlo así. que Heidegger pttc<litt'ot¡sitlt't. lo posmoderno' Es significativo. no creemos. moviéndose tal hombre. en Strindberg y Edvard Munch-. g93. a salvarseo perderse. por ejemplo. es la que nos aparta de manera radical de aquello que nos pierde en el mundo y nos sumerge en una inautenticidad de espaldasa nosotros mismos. de modo que puede llegar al final de su duración sin advertir que olvidó realizar. y por lo tanto que nuestra duración tiene un plazo a aprovechar. con lo cual la indiüdualidad de cada sujeto queda resguardada dentro de sí misma. a estar pendiente de copiar lo que se dice y lo que se hace. s t t denodado esfuerzopor mostrar los abismosdel st'r.

en consecuencia.títa en su üda diaria apresurado pól-TEñminar lo de ese momento para ' -i . sino que es algo viejo. a fin de abordar la próxima.digno de ser añorado y vivido. por decirlo así. por su singular importancia para la posmodernidad. pero en ningún caso es ya un pasado vivo del cual sigamos dependiendo. pues ya no hay nada que sea por naturaleza único e irrepetible y. innecesaria la angustia en el sentido que le hemos venido dando. sino que apuntan casi a meros cambios de escenariosen el transcurrir de la existencia. no es el proceso que activamente va concibiendo lo nuevo. en el rico sentido que siempre le dimos a tal palabra. Nuestro paso por el mundo es así ir participando en to una serie de euentos qra se suceden unos a otros a lo l a r go d e l tiempo.&Í-eftlo. el momento presente se desea despachar pronto para posesionarse del siguiente. euento un es acontecimiento o suceso imprevisto o de realización incierta o contingente. en suma. y ello en una larga ca+ena. La ansiedad normal es un desasosiegoíntimo ante la necesidad de desprenderse rápidamente de la situación en que se está. que de alguna manera trata de dar a entender con ello que los aconteceres históricos no tienen la profundidad que les atribuíamos en el sentido de significar una transformación en el modo de ser del hombre. anacrónico. desechable. o bien. con la certeza de que será más seductor y que su entretención.A ello se agrega-porque en un mundo de eventos la imagen social que se muestra es decisiva-el ansia por viajar. lo que desaparece en una era tecnológica está bien que desaparezca para abrir espacio a lo siguiente. displacenteros o absurdos. estar en continuada vigencia. l0 Repetimos aquí la palabra evento.Íñbre ar.'será la ansiedad. como sí lo era en el anterior concepto moderno de la historia. además de aliviarnos el trabajo. 72 Se comprende que este insólito modo de pcr<'ilrir el transcurso del tiempo. pero cuyo atractivo. y adquirirá cada vez más predominio. honores y cargos de figuración. Lo que queda atrás no tiene valor histórico. Por el contrario. Como se sabe.emprender rlo que siga. por tener automóvil último lggdrl€t casa en la ciudad y en lugares de agrado. despojado ahora de srr dimensión hacia adentro. El sentimiento que ahora surgirá en el horizonte. ya sea por deber o por novedad. sin que haya verdadero gozo ten retener por un tiempo suficiente el instante <¡rrc vive. durará tanto como la técnica tarde en fabricar algo distinto y todavía más fascinante. que desde el punto de üsta de los afanes cotidianos siempre será mejor. conscientes de que ello origina una reiteración. el deseo vehemente de alcanzar fg9. a lo más cabría retenerlo como pieza de museo y asombrarse al compararlo con lo novedoso del escenario tecnológico. haga. . aunque figaz.y que sólo tienen la delgadez de lo que su nombre dice: son un simple "eüw-[tl. sc t3 . propio de los euentos. uno-de ninguna manera se querría perder. que pueden se r e n t re t e n id o s . nos crea nuevas expectativas de dominio y gozo. pues la técnica.ARMANDO ROA siempre lo que sigue.

todo lo cual se acentúa si más all¿i tlt. no se muestre también en lo psíquico. l¡r tecnología sólo se ve como destino último el hunclirse en la nada. como acabamos de decirlo. etc.por ejemplo. conforme a los nuevos temores y esperanzasque mueven hoy al hombre. que--rla angustia. dolores torácicos. sin embargo. a lo que lo preocupa como destino. junto a sus manifestaciones corpóreas. taquicardia. la ansiedad se eüdenciaríat en cambio. no significa. Esta sutil diferencia. a\¡arre€de la'tecnica y teme . de estados de ansiedad. es lo que cabe como respuesta a esto. como constricción pectoral. de zozobra frente a un peligro posible pero incierto. La ansiedad. y no la angustia. sólo que la angustia se alojaría más en los estratos corporales. Parecería. más bien. presentándose. Suponer que esto sólo se debe a que la palabra ansiedad no alude necesariamente a compromisos somáticos. más en lo psíquico. y que el vocablo angustia se haya ido como eclipsando lentamente.ARMANDOROA MO D I I R N l l )/ \ l l \ ' l ' ( )\ l \ l t .{ ehtonces ser privado de participar en el minuto siguiente en algo que seguirá poniendo en eüdencia el poclerío humano para crear eventos incesantementt: 7l novedosos. como si la incertidumbre por un posible peligro próximo fuese lo peor para un hombre como el posmoderno que espgta-ma¡avillm-de-cada. y en los últimos decenios se hable de neurosis de ansiedad. que al ponerse el acento en la palabra ansiedad se privilegia el hecho de que los pacientes temen por su futuro inmediato. de ataques de pánico. ambas son estados de inquietud. de ahí que el cambio de nombre de los cuadros aquí aludidos se haya deslizado casi imperceptiblemente. 75 . no parece suficiente: en cualquier cuadro ansioso suele haber manifestaciones de ese tipo. llama la atención que lo conocido hasta hace cuarenta años como neurosis de angustia (gran ataque de angustia. como un -sehtimientQ.. angustia somatizada) haya dejado imperceptiblemente el paso a una nueva nomenclatura. Sin embargo. l rl l t N l l | \ l I La psiquiatría clásica casi identifica angustia y ansiedad.

Podría ser de interés señalar otros cambios de la patología que hablan por sí solos de cambio de edad histórica (aunque nosotros no lo haremos).por 'éhcontiáise siempre listó para no perderse al acontecer que se avecina y así sucesivamente a lo largo de la vida. sino que seadistinto del ahorq y por distinto entretenga _sólo o incluso fascine. y lal existir preocupado ry a veces desesperado. en obras discutibk's . el segundo sólo atañe a la viüda fugacidad del tiempo. pues como lo ha mostrado Michel Foucault. aunque para aburrir luego. en el caso del posmoderno. No se busca. mostrando la casi desaparición de un sentimiento tan humano como la angustia y su imperceptible reemplazo por el sentimiento de ansiedad. lo cual es muy significativo.EPILOGO Hemos ejemplarizado en el capítulo precedente el abismo que pareciera separar lo moderno de lo posmoderno. que el acontecer próximo tenga especialg¡asce-nde ncü. asomando entonces otra yez la ansiedad por participar en lo que sigue. pues mientras el primero arranca de la raíz de lo que en el lenguaje clásico se ha llamado el principio de indiuiduación.

Como toda época histórica.orrrorr. Darwin. Hegel.-blc. pueden prolongarse por siglos o ser efímeros. Es imposible predecir si estos tiempos posmodernos. "se superficializa"._ * - .pero que.ncia en el modo de percibi. y actüár sobre la realidad. m á s l i b r e d e r i e s g o s . o sea. sino "más sencillamente" en perseverar en el descubrimiento de nuevas tecnologías. que permitan una existencia cada vez más c ó mo d a . -" +. m á s f á c i l m e n t e predecible.ffir-pasá¡919$más exigidos de estar unosa otros.iga$*o ¡ '+* * . es el que ahora se desdibuja. Leibniz. a partir en especial de la historia de la locura tal como se gesta en esostiempos. la historia de la sexualidad.:R N t¡ t) \' t' (.g1 logros sería lo que hoy designamos todavía /el hornfte. estaría condenado a desaparecer como una huella de agua en la arena. pocas cosas hay tan cruciales como la historia de la clínica. para una perduración de esta nueva época. uno de-_9-yI. el que la famiI lt 7rl 79 .y sobretodo.rsecü. se idure lo posmoderno.^".*n. la impresión que ese constante esiar a la caza de eventos nuevos. el de Descartes.. cómo se ha construido pacientemente a lo largo de los siglos XVII y XVIII lo que llamamos la edad clásica. XVIII y XIX.il para discernir el fondo que marca la diferencia entre las diversas épocas. y ver. Marx. el intento de ver dónde puso esa raya el hombre moderno. Cualquiera sea nuestro juicio sobre las ideas de Foucault y su construcción de la imagen del hombre en los siglos XVII. Kant. no se pensaráque todo vt:rrll<lt'¡'o i cambio histórico en busca de mayor felicidad depcn<lt: f d. fue un acierto de Foucault nunca llegan a tierra firme.¡ . venidos de los extraordinarios avances de la tecnología que le han dado súbitamente al hombre la sensación de tener en sus manos un poder inimagina- n .d{!e r casi un $ios*si le cesi9?d de aggbiarsg-ó-4. agotafa por fin y no condujera a una verdadera paz d. tales tierppos son sólo una pregunta al destino del t^ hombrefDiera. se fascina con la tecnología. por ejemplo. No deja de ser inquietante.-pgflTggdln lo sucesivo. aunque sea.n-eU deln"^*F_*. el hombre de la edad clásica.s M(' t[. es difícil no ver que ese hombre clásico. pues en tal caso surgiría de inmediato la ansiedad ante lo insoportable del aburrimiento.e almaf Por otra parte. nuevas riquezas materiales. Espinosa. con el manejo de sumas increíbles de dinero. extinguida esa edad histórica q"Iió""#"figuró. tambiándójsüecdiénclose de estar.]{ N l l rA l l l r' / / ltt {tt¡ o ¡ pero muy sugerentes. que cuando procura trazar la raya que diferencia lo que ella considera un hombre normal de otro con la mente trastornada.mediante goces cada vez más {supemCñIQ .rnu revolución.V ARMANDO ROA tA M( )l )t. el nihilismo de fondo sólo tranqulizy'mientras no se piense en él y se constituya entonies en serio problema. con su L co. sin embargo. a su vez. mientras ll En ninguna parte una época puede esforzarse más por definir para sí lo que es un hombre. con la explotación de la tierra. y sobre todo la historia de la locura. épistémológicas inacabables-reflexioqeq {ng¡dis."-ente adviniendo sin admitir esperas prolongadas..- -\ --Que constituye. Freud -el hombre de la modernidad-. .

y quizás si toda la historia. institución básica en que se ha fundamentado la historia de Occidente. la actual es otra posible respuesta y su éxito una incógnita. y como ello no se consigue. pdemás.OA lia. perdurar una époci vuelta exclusivamente ha.[ lr l --\ cia lo diferencia radicalmente del animaf Difícil la I li época es un intento db acercarse J respuestaa resolver el misterio del hombre. ¡{(I .ARMANDO R. surgen desde lo profundo nuevos intentos. mundo interior del hombre. un mundo cuya existen. esté en franco quebranto y que la necesidad de acudir a la drogadicción para liberarse de la supuesta ventura de los actuales tiempos sea cada vez más pereplgig_y amenace los cimientos mismos de lo humalo{¡Podrá.cia I l. que deja de lado el mirar también hacia el .t afuera.