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Pronzato, Alessandro - Palabra de Dios (Ciclo a)

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ALESSANDRO PRONZATO

Comentario a las tres lecturas del domingo
Ciclo A

CUARTA EDICIÓN

EDICIONES SIGÚEME SALAMANCA 2007

Cubierta diseñada por Chnstian Hugo Martin Tradujo Germán González Domingo sobre el original italiano Parola di Dio1 Commenti alie 3 Letture della domemea - Ciclo A <ÍJ Alessandro Pronzato, 1989 (') Ediciones Sigúeme S A U, 1992 C/ García Tejado, 23-27 - E-37007 Salamanca / España Tlf (34)923 218 203 Fax (34) 923 270 563 e-mail cdicionesfóJsigueme es www sigúeme es ISBN 978-84-301-1189-3 Deposito legal S 1079-2007 Impreso en hspaña / Union Europea Imprime Gráficas Varona S A Polígono El Montalvo, Salamanca 2007

Al amigo Giuseppe Zois afortunado saqueador de la prodigiosa alforja de fray Corrado. A su lección de seriedad modestia esfuerzo. A su pluma mojada en humanidad, reacia a «bordar bellezas» pero comprometida apasionadamente en explorar con coraje y delicadeza «el planeta de la droga».

PRIMER DOMINGO DE ADVIENTO

Soñar para despertarse
Venid subamos al monte del Seno/ a la casa del Du s de Jeieob El nos mstiiwa en sus caminos (Is 2 1 5) IM noc he esta a\an ada el día se echa encima dejemos las ÜC tmelades de las tinieblas \ peni echémonos con las aunas de la lu (Rom 11 11 14) IM ^ente coima \ bebía \ cuando menos lo espetaban lleco el diluíIO \ se los lle\o a todos (Mt 24 17 44)

De speí tai \ señal de partida «Ya es hora de espabilarse» advierte Pablo escribiendo a los cris tianos de Roma (segunda lectura) «Estad en vela», amonesta seveíamente Cristo (evangelio) «Caminemos a la luz del Señor», exhorta Isaías (pnmeía lee tura) «Que alegna cuando me dieron vamos a la casa del Señor», íepite el salmo responsonal (el 121, uno de los salmos graduales o proce sionales, un pequeño catecismo en el que se expresan de una forma poética los puntos centrales de la fe, para uso de los peregrinos que subían a Jerusalen) Asi pues, el tiempo de adviento, que señala el principio del año litúrgico, se abre con la urgencia de un despertar (ciertamente no con música, como suele haceise ahora) y con una orden de partida no menos apremiante No nos engañemos No estamos esperando a que llegue la na vidad Ni estamos a la espera de que el «ultimo día», otro tema de la htuigia de hoy, nos caiga encima (lo mas tarde posible) Aguardar no significa ponerse a esperar sino «tender hacia» Lo que implica la capacidad y el deseo de despertarse, y la decisión de poneise en camino

La tarea mas miente

sacar de la cama a los cristianos

Ciertamente Pablo no usa un lenguaje diplomático cuando prepara su próximo viaje a Roma No se preocupa de los festejos, ni de la acogida que se reserva a su persona Se interesa por el Remo, por la fe, por la vida cristiana, no por el triunfo piopio Y entonces no duda en asestar golpes, en sacudir bruscamente, en interrumpir el sueño Escribe a una comunidad que no ha fundado el, y a la que nunca ha visto, no la conoce directamente, aunque ha recibido informaciones bastante precisas (tanto que algún exegeta, un poco maliciosamente, sostiene que las informaciones en la Iglesia primitiva funcionaban mucho mejor que hoy, ya que no existían informadores «patentados» con una especie de exclusiva ) Y, sin embargo, afirma, en un tono decididamente brusco, que es hora de espabilarse Parece que a Pablo se le ha metido en la cabeza que la tarea mas urgente consiste en sacar de la cama a los cristianos Dan ganas de preguntarse, con una pizca de impertinencia, si funcionaría el despertador tocado a distancia por el apóstol, si los romanos responderían a esa provocación que venia de quien sabe donde Lo malo es que el asunto no afecta solo a los cristianos de Roma La enfermedad del sueño (alguien insinúa que se trata de una epidemia) afecta a los creyentes de todos los lugares y de todos los tiempos Pablo advierte «La noche esta avanzada, el día se echa encima» Después de casi dos mil años, no parece que haya existido un despertar general Muchos de nosotros continuamos impertérritos, durmiendo, o dormitando, sin caer en la cuenta de que «el día se echa encima» Y hay que preguntarse si es que el despertador no funciona o mas bien es que los duimientes fingen no oírlo Quizas las dos cosas a la vez En efecto, es indiscutible que ciertos sermones, y ciertas «cartas» parecen hechas a posta para acunar mas que para perturbar el sueño y la digestión, para anestesiar las conciencias en vez de sensibilizarlas Y es igualmente evidente que un numero considerable de cristianos, en todos los niveles de responsabilidad o irresponsabilidad, se han provisto de sistemas sabidos para neutralizar toda palabra fastidiosa, toda vo/ inquietante toda intervención profetica que moleste sus placidas costumbres y sus negocios, respecto de los cuales lo menos que se puede decir es que no están llevados «con las armas de la luz» de que habla Pablo (entre las informaciones de primera mano que el

apóstol había recogido respecto de la situación íomana estaría la que denunciaba una preocupante crisis de la única industria bélica com patible con el estatuto cristiano la industria que produce precisamente las «armas de la luz») Es posible dormir v correr Cristo, en el evangelio, precisa que existen diversas maneras de dormir Por lo que uno puede ser victima del sueño estando en plena actividad Es típico el ejemplo ofrecido por los contemporáneos de Noe ante la inminencia del diluvio Comían, bebían, se casaban, en una palabra, se dedicaban a las ocupaciones de siempie, «y cuando menos lo es peraban» fueron tragados por las aguas Luego el síntoma inequívoco de la enfermedad del sueño es no caer en la cuenta {no esperar) lo que esta sucediendo, faltar a las citas de la historia, no captar el significado del tiempo presente, no advertir los signos de la catástrofe que esta a punto de caer encima para llevarse todo y a todos, una catástrofe provocada por los mismos hombres En este sentido, dormir resulta compatible también con una acti vidad frenética Un cierto estilo de eficientismo administrativo, en el que se entrelazan negocios y apostolado poder y religión, búsqueda de éxitos y difusión del reino de Dios, revela, bajo capa de modernidad, que sus protagonistas, siempre en el proscenio, «no caen en la cuenta de nada» Las obras colosales, la gestión competitiva, la mama de calcular para demostrar que se dispone de falanges aguerridas, derrotadoras y desconcertantes, la presencia ruidosa y pendenciera, la ocupación desaprensiva de espacios de poder, en vez de la profecía desarmada, del fermento evangélico subterráneo, denuncian que se esta ausente, extraño, tanto respecto al mundo como respecto al evangelio Una cierta agitación de tipo mundano revela un estado de no vi gilancia Pablo nos pone en guardia frente al peligro del entorpecimiento que se refleja en las «comilonas y borracheras, lujuria y desenfreno», y también frente al peligro representado por las «riñas y pendencias» Son males que, con su virulencia, nunca han perdonado a las comu mdades cristianas Amvismos, particularismos, litigios internos, envidias, contiendas mezquinas, competiciones tontas, son otras tantas formas de sueño, si se tienen en cuenta los verdaderos, importantes problemas de los que tendríamos que hacernos cargo Es el momento de decir thay que despertarse del sueño y dejar de mo\erse a lo loco1

Se trata de «caer en la cuenta» de que el tiempo de Dios se ha metido en el tiempo de los hombres, que este «instante» es un instante cierno Que lo que importa, lo que es decisivo, es el ahoia Que la gian posibilidad, la ocasión que no hay que perder, es la del hoy «Escuchad hoy su voz, no endurezcáis vuestro corazón» (Sal 95, 7-8) Hay que «caer en la cuenta» de que es necesario «dejar las actividades de las tinieblas», también y sobre todo cuando se utih/an abusivamente para la causa de Dios Hay que «caer en la cuenta» de que la vista se nubla cuando se deja captutar por la superficialidad y poi lo efímero, que las manos están vacias cuando se empeñan en acumular y en contar, que el corazón se hace pesado cuando esta lleno de banalidad y de inconsis tencia Urge «caer en la cuenta» de que el mal no esta solamente fuera sino anidado dentro de nosotros Debo «caer en la cuenta» de que mi fe esta amenazada por el sueño Que el nesgo mas grande que COITO es el de una existencia somnohenta, distraída, disipada incapaz de teconocer el tiempo Me urge la obligación, sobre todo, de «caer en la cuenta» del instante No dejarlo pasar, sin antes prestaile atención, sin haberlo escrutado, sin haberle roto, con la ayuda de la fe y de la palabia la costia precaria, para captar en el el anuncio la llamada de Dios, pero al mismo tiempo su juicio sobie mi existencia Fl sueño como dcbei El cuadro presentado por Isaías (primera lectura) parece pertenecer al mundo de los sueños Se piesenta la imagen de una Jerusalen que es «misionera» sin moverse de su sitio No tiene necesidad de ir a buscar a los otros, porque los pueblos son los que, atraídos por su belleza vienen a ella Fsta sobie todo esa visión de un mundo en el que el arte de la guerra sera abolido definitivamente porque ya no hay nadie que quieta practicarla y los instrumentos de muerte se convertirán en recursos de vida Alguno sentirá la tentación de comentar «Demasiado hermoso para ser verdadero» Sin embargo habría que decir «Demasiado hermoso para no sei verdadero» Creo, en efecto, que el creyente tiene que ser como José (Gen 37, 19) un sonadoi Cuando anda Dios de por medio, el sueño se hace una posibilidad concreta, incluso un deber

Para el cieyente, la fidelidad a los sueños constituye el modo más evidente de mostrarse realista Muchos cristianos «duermen» para no tener que afrontar la realidad El sueño les permite aceptar la realidad tal cual es Solamente el sueño permite imaginar una realidad «distinta» y hace sospechar que esa realidad distinta es «demasiado bella para no ser verdadera» y factible Paradójicamente el sueño es el que te despierta, quien te pone en pie Y ya no te deja dormir

SEGUNDO DOMINGO DE ADVIENTO

Sobre un tocón seco florece una declaración de esperanza
Brotaiá un renuevo ¿leí tronco de Jesé, un vastago floree era de su raíz... (Is 1, 11) ...Que entre nuestra paciencia y el consuelo que dan las Escrituras mantengamos la esperanza... (Rom 15, 4-9). . .El áihol que no da buen ¡ruto será talado y echado al fuego... (Mt 3, 1-12)

¿Miedo a sonar? Decíamos el domingo pasado que el creyente es alguien capaz de soñar. Cuando en el mundo sucede algo nuevo, decisivo, esto ocurre gracias a los «soñadores» incurables, que se obstinan en imaginar una realidad, un modo de ser distinto del cuadro que tenían al alcance de los ojos. Para soñar hace falta estar despiertos. Quien se duerme, consigue soñar, como mucho, una reedición del pasado que contempla con sentido nostálgico. Los hebreos, que arrastraban los pies por el camino de una liberación de la que no eran muy entusiastas, se sentían incapaces de soñar la tierra prometida, y preferían dormirse en el recuerdo de la esclavitud de Egipto. Pero quien sueña despierto se pasea por un mundo inédito, donde encuentran espacio cosas «jamás vistas», «jamás oídas», frutos nunca gustados. Freud, a quien le preguntaba, desconcertado, si un hombre era responsable también de sus sueños, respondía tranquilamente: •—¿De qué si no? Algunos se confiesan de haber «tenido sueños feos». Pero no debemos preocuparnos Je estos sueños. La culpa consiste en no saber o no querer tener sueños bonitos

Y con frecuencia la calidad de nuestro vivir resulta deficiente porque tenemos miedo a soñar cosas estupendas, cosas grandes, cosas nuevas Un material abundante para este tipo de sueños nos lo proporciona la palabia de Dios Si, la palabra de Dios nos ayuda, nos invita a soñar Cuando Dios entra en acción, la realidad que esta al alcance de los ojos del hombre parece pertenecer, precisamente, al registro del sueño Es significativa a este respecto la expresión del salmo 125, canto de retorno de los exiliados «Cuando el Señor cambio la suerte de Sion, nos paiecia sonar » (v 1) Con fiecuencia nosotros desteiramos el sueño al mundo de las cosas irrealizables Sin embargo, para el creyente, el sueño es lo que Dios realiza Nuestra fe es la que tantas veces, no tiene el coraje de sonar Mientras que Dios estaría dispuesto a garantizar la legitimidad de los sueños mas audaces, la factibilidad de lo imposible, la cobertura de los proyectos mas «locos» Dios nos entrega sueños Lste es su método inconfundible para mantenemos despiertos, paia evitar que nos durmamos en la resig nación, en el desanimo Soñar, en el lenguaje bíblico, equivale con frecuencia a esperar Nos lo recuerda Pablo (segunda lectura), cuando subraya la función fundamental de la palabra de Dios, como alimentadora de esperanza, o sea, de sueños «Hermanos todas las antiguas Fsuituras se esen bieron para enseñanza nuestra, de modo que entre nuestra paciencia y el consuelo que dan las Lscrituias mantengamos la esperanza» Esperanza quiere decir posibilidad de pioyectai (=soñar) un futuro distinto, sorprendente, garantizado poi la piomesa del Dios fiel Un ejemplo típico de sueño nos lo ofiece hoy también la pagina de Isaías (puniera lectura) Estamos frente a ese estupendo poema mesianico en el que des tacan dos símbolos uno vegetal y otro animal Ante todo la imagen del tionco cortado, seco de cuyas raices despunta, inesperado, un renuevo Dios, para ieahzai su proyecto no íecurre a los fiondosos e mi ponentes cedros del Líbano al contrallo los desga]a (10 33 34) Parte de un aibol tunicado, el tronco de Jese La estirpe de David tiene orígenes humildísimos insignificantes Ll recueido de Jese, en cieitos casos —como en labios de Saúl (1 Sam 20, 30) — llega a tener incluso un sentido despectivo Sin embargo ese tronco, que se ha secado por los muchos pecados e inhdclidades esta alimentado poi una sa\ia peienne la piomesa de

Dios Y el tronco produce un signo inequívoco de vida un renuevo totalmente inesperado, incluso improbable bxistc un nuevo paraíso, o sea un nuevo jardín Existe una so ciedad fundada sobre la justicia y sobre la paz universales Existe ano que gobierna porque ha sido investido por los vientos Estos vientos, provenientes de los cuatro puntos cardinales «se posan» sobre el Se llaman ciencia y discernimiento, consejo y valor, piedad y temoi del Señor Todo esto es «espíritu del Señor» Solamente quien esta dotado de esta plenitud de cansinas, posee el talento paia gobernar

Reconciliación entic los animales La paz conseguida por la sabiduría de gobernai se extiende a los animales El autoi, en h construcción de su sueño paradisiaco junta un animal domestico y un animal salvaie Lobo y coidero panteía con cabrito novillo y león vaca y oso kon y buev Binomios inverosímiles Es ínteiesante notai que entie cada ttes pareas apaiece el hombie mejoi, un niño Los animales mansos y feroces, reconciliados entic si se dejan guiai poi un muchacho Nos podemos picguntar si se debe a que los animales se han amansado, poi lo que basta un niño paia conducirlos O mas bien si scia la piesencia de un muchacho la que logra amansarlos Me parece mas apropiada la segunda peispectiva Y quisicia su biayar el alcance simbólico de la escena descuta Qui/as, para dejarnos guiai, nos confiamos al viejo que ha crecido abusivamente denüo de nosotios (independientemente de la edad), o sea al hombie desencanlado, calculador, escamado Hemos de fiarnos mas bien del nmo, esto es de la ingenuidad, de sus posibilidades de «sonadot» de su capacidad de in\entai la vida de mteipietaila de una manera nue\a, original Fl niño desafia al mal y lo vence con el juego («el nmo jugaia con la huía del áspid la cuatura meterá la mano en el cscondujo de la serpiente») Lo que no significa que haya que jugar con el mal Pero si que la transparencia, la ausencia de cálculos sagaces, la limpieza de lamnada la pureza del cora/on son mas tuertes que la antigua y astuta serpiente La giatuidad es la mas grande amena/a del poder fn la vida las empiesas mas guindes y amesgadas, se icah/an poi quien ha conseivado la capacidad de jugar

¿Acaso la «ciencia del Señor», destinada a «llenar el país», no sera la simplicidad reencontrada después de muchas complicaciones y astucias que han llevado a romper la armonía' Para que la sugestiva visión de Isaías no represente una fácil eva sion de la realidad, sera oportuno recordar que la paz se rige con la ]usticia y no con la injusticia Que la paz no es un producto de la inercia y de la vileza, sino del coraje Finalmente que no hay que confundir el orden (o el equilibrio) querido por los poderosos con la armonía universal El peso del equilibrio con frecuencia esta sostenido por los pobres, por los oprimidos La armonía, por el contrario, so lamente es posible si los débiles son respetados

No ti que dice «so\ cnstiano» es cristiano Cierto, no debe ser fácil conciliar el Dios de la esperanza, de la paciencia de la consolación (de la «paraclesis»), como es presentado por Pablo, con el Mesías, juez severo, que criba inexorablemente su grano desenmascara las hipocresías humanas coita y echa di fuego los arboles que no producen frutos tal como emeige de la piedicacion violenta del Bautista Lo que Lian fustiga es esa falsa segundad que es lo opuesto a la espetanza esa presunción de ser justos que inutiliza la llamada a la conversión Con otras palabras el blanco de la predicación profetica del Bau tistd es la fe orgullosa « Y no os hagáis ilusiones pensando Abiahan es nuestro padre pues os digo que Dios es capaz de sacaí hijos de Abrahan de estas piedras» No el que proclama «soy cristiano» es cristiano No quien declara «no hago nada malo» esta inmune del mal No quien juzga a los otros se libra del inexorable juicio de Dios La consoldcion de Dios no es necesai lamente una caricia Puede ser una palabra que escuece, quema, hieie Para cambiar de piel (conversión es también esto cambiar de piel «¿Puede cambiar un etiope el color de su piel, o un leopardo sus manchas9» Jer H, 23), es necesario dejar a la palabia de Dios que nos arranque jirones de piel La única manera para huu de la ira inminente no es la posibilidad de «decir», sino la voluntad de «dar el fuito que pide Id conversión» Nuestro cristianismo se basa excesivamente en el «decn» es mas, en el «creei que se puede decn» No se puede «decir» impunemente El hacha no perdona las palabias

Solamente se paializa el hacha con los ti utos Para terminar, no se puede separar la palabra de Dios que nos hace soñar (primera lectura), de la que nos consuela y tranquiliza (segunda lectura), pero tampoco de la que nos hace temblar y nos escuece (evangelio) Tenemos necesidad, al mismo tiempo, de soñar, de sentirnos confortados, y de ser sacudidos sin contemplaciones El resultado no en la peispectiva de un fin inminente, como pensaba el Bautista, sino en la de un principio «milagroso» Frente al tronco seco, el cristiano no exclama, asustado «Es el fin», sino que firma una «comprometida» declaración de esperanza

TERCER DOMINGO DE ADVIENTO

Estando en el palacio del rey no se ve (y no se entiende) nada
Salttua (orno un cieno el cojo la lengua del mudo tanta a (Is 3<¡ 1 6 10) Tened paciencia también vosotros manteneos fumes poique la venida del Señor esta cerca No os quejéis hermanos unos de otros (Sant 5 7 10) ¿Que salisteis a contemplar en el deleito una cana sac udida por el viento9 (Mt 11 2 11)

La estación de la paciencia Las lecturas de hoy contienen una invitación perentoria a la pa ciencia Se trata de «fortalecer las manos débiles» de «robustecer las rodillas vacilantes», de animarse, de exorcizar el miedo, de «reanimar el corazón», de soportar contrariedades y retrasos, de no escandalizarse trente a lo imprevisto Bastan estas expresiones para caer en la cuenta de que la paciencia es una virtud activa, y que no tiene nada que ver con la renuncia, la inercia, la indiferencia, la postura derrotista, la abdicación, la des preocupación por los proyectos mas legítimos La paciencia nos pone en pie Robustecer las rodillas vacilantes es lo opuesto a apoltronarse, resignados Fortalecer las manos débiles no encaja ciertamente en una perspectiva de inactividad La paciencia excluye la prisa, no la pasión Me atrevería a decir que puede concillarse incluso con la impaciencia La paciencia presupone no el vacio sino la defensa de los ideales mas queridos Defender un tesoro, proteger una semilla, no es lo mismo que padecer los acontecimientos, que encajar las derrotas que firmar unas rendiciones que imponen la renuncia a cultivar ciertos valores

El labrador es paciente después de haber trabajado como cones ponde Espera el fruto —según las observaciones de Santiago en la segunda lectura— después de haber escardado, sembrado Espera las lluvias del cielo después de haber dejado caer sobre la tierra, gota a gota, el propio sudor Tener paciencia no significa «todo es inútil, no hay nada que hacer», sino «se ha hecho todo, pero siempre queda algo por hacer» No quiere decir «tenia que terminar asi », sino «lo bueno aun tiene que comenzar» El hombre de la paciencia es quien no se rinde, quien no se da por vencido ni siquiera en la derrota Cuando todo parece perdido, el no pierde la paciencia El hombre de la paciencia acepta los retrasos, la oscundad espesa, las contradicciones, los rechazos Pero no los considera como la «ul tima palabra», definitiva como sentencia inapelable Los \e en la perspectiva de la «provisionahdad» Ante cualquier desmentido de la realidad, ante cualquier dcsi lusion, incluso la mas dura ante cualquier incidente desagiadable ante cualquici vigilia inteiminable, el hombre de la paciencia (y de la fe, de la esperanz 0 incrementa el propio capital de paciencia no se lo deja saqueai Invieite todos los recursos y las energías en paciencia Cuando las cosas no van en la dirección ansiada, el paciente las hace ir hacia la realización, tomando el camino mas costoso y largo piecisamente ese de la paciencia Es verdad que para tener paciencia es necesario paradójicamente tenei fuego dentro No una llamarada que dura un instante Sino una llama robusta, resistente tenaz, que dure mucho Para tener paciencia hay que poseer calor suficiente para proteger el brote delicado de la helada que lo agrede El desierto floiece en la paciencia Poi otra paite, si lo pensamos, cada uno de nosotros es fruto de la paciencia de Dios La navidad no inaugura, corno se oye decir, la estación de la paciencia de Dios Porque, desde el momento en que Dios ha pro yectado crear al hombre, para Dios ha comenzado la estación de la paciencia o sea, de la espera Con la navidad, simplemente, Dios decide vivir la paciencia un poco mas de cerca, y un poco mas impacientemente Con la navidad Dios apuesta por esperar al hombre, a cada uno de nosotros («¿ eres tu el que ha de venir7») siendo nuestro compañero de viaje

Pl himno a la alegna se entona

anticipadamente

El fiuto de la paciencia se describe en la primera lectura, la que se denomina «escatologia del deutero Isaías» Una escena mas para sonar Se trata, probablemente, de la vuelta de los exiliados de los campos de concentración de Babilonia Una especie de marcha triunfal (evi dentemente en clave de transfiguración ideal) cantada con ritmos de alegría El tono es mas la comente impetuosa de la alegría, alcanza a todos, pero de un modo particular a los débiles, esos que llevan mu tilaciones en el cuerpo o en el espíritu Es interesante adveitir como el profeta no mete su «himno a la alegría» con ocasión de la llegada a Jerusalen, del asentamiento definitivo en la antigua ciudad El pueblo de los i escatados todavía esta marchando a través del desierto La «gloria» del Señor no esta a la espera en la ciudad santa Se ha hecho desterrada con los depoitados, y ahora los acompaña a lo largo del camino, poco grato, a través de la estepa El desierto sigue siendo desierto, ingrato e inhóspito La meta todavía esta lejos Se tiata de continuar caminando a traves de ese terreno escabroso Pero el futuro ya ha empezado (el jardín ya esta presente en la aridez desoladoia del desierto) El peiegrinar penoso es ya un anticipo de fiesta Los desalentados curaran de su enfeimedad si se exponen al con tagio de la gloria del Señor «Mitad hacia el quedaieis radiantes» (Sal 14, 6) I o malo es que nos obstinamos en mirar a las piedras y a nuestros pies hinchados y desollados, en vez de levantar los ojos hacia el Dios de la alegría Estamos cojos, arrastramos penosamente los pies Y resulta que el nos hace señales para que «saltemos como un ciervo» Estamos mudos, con la boca sellada Y no caemos en la cuenta de que el nos autoriza a gritar

Pitilintarlo

a los sendos

Es extraño, el «mensajero», después que ha preparado el camino a aquel que ha de venir, esta en la cárcel atenazado por las dudas y envía una expedición de sus discípulos como «mensajeros» para pe dirle, de alguna manera, a lesus que manifieste su identidad, que presente los documentos que permitan reconocerle para invitarlo a q le se explique mejor a que aclare determinados equívocos a que

justifique ciertos comportamientos suyos que no encajan en los es quemas tradicionales (« y dichoso el que no se sienta defraudado de mi» la advertencia, que ademas tiene forma de bienaventuranza, se dirige a todos aquellos que pretenden imponer a Dios el propio estilo los propios itinerarios, los propios gustos y las propias repugnancias) No debía dirigirse a Cristo Ciegos, lisiados, leprosos, pobres, sordos, curados de sus muti laciones, muertos vueltos a la vida, teman que haberle tranquilizado También vale para nosotros No preguntemos a los teólogos No consultemos los mapas para averiguar donde llegan los confines del remo de Dios No contemos el numero de las comuniones en la Iglesia No midamos los aplausos en la plaza No leamos las crónicas de los periódicos que cuentan nuestras fiestas Las señales hay que buscarlas en otra parte Hemos de verificar si «la buena noticia» ha entrado en el corazón de los pobres Si se ha hecho justicia a los débiles Si los oprimidos han sido liberados del peso Si se ha dado la palabra a los que no cuentan Si los que viven sin esperanza pueden abrir los ojos a una realidad menos trágica Si los excluidos, los discriminados, son acogidos entre los «núes tros» Si quien sufre encuentra «entrañas de misericordia» Si en ciertos ambientes hay mas humanidad Para ver todo esto es necesario abandonar el palacio del rey El Bautista jamas habito en el palacio del rey (pero ahora, se encuentra en la prisión del rey) Desde ese palacio no se llega a vei bien En aquel palacio se escandaliza uno por lo que esta pasando fuera Porque Cristo tiene un comportamiento por lo menos «discutible» se sienta a comer con los pecadores y otra gente poco recomendable, acoje a las pecadoras sin despreciarlas, se mezcla con los hombres vive la vida de todos no levanta el dedo amenazante hacia nadie lleva un mensaje de fraternidad y de misericordia y habla de sementera y no de catástrofes En una palabra, para saber que es el y no una contrafigura cons truida arbitrariamente, es necesario encontrar el punto exacto de ob servacion, frecuentar los lugares y las personas preferidas por el Y si aun continuamos teniendo dudas, sera el momento de pre sentarnos ante el, en fila con los sordos y con los ciegos, para curarnos Y si no hemos entendido bien, preguntemos a los sordos, y ha gamos que nos lo expliquen los mudos

CUARTO DOMINGO DE ADVIENTO

¿Miedo a creer?
¿No os basta cansa) a los hombics sino que cansáis incluso a Dios' (Is 7 10 14) Poi el hemos i cabillo istc don \ esta misión hacei que tocios ¡os gentiles uspondan a la f( (Rom E 1 7) Porque la cuaima que ha\ en ella sicne del Fspuitu santo (Mt 1 18 24)

El riesgo de apoyar los pies sobre el terreno de la fe Una fe que se hace obediencia Este es el tema central de la liturgia de hoy, ilustrado por Mana de Nazaret, poi José su esposo, y por el apóstol Pablo Pero hay también una ílusttación en negativo Fl íey Acá/ tiene una fe mas bien vacilante Poco antes se le ha anunciado que los ejércitos de Damasco y Samaría, aliados para atacar Jerusalen, han acampado en Efrain La noticia provoca un fenómeno curioso, que la Biblia describe enérgicamente asi «Temblaron el rey y su pueblo, como tiemblan los aiboles del bosque sacudidos por el viento» El íey el pnmeio Poi el miedo Ya antes en otra ocasión, el Señoi le había recomendado, a través de Isaías, que estuviera tranquilo, que no temiera que no se dejaia abatn Exhortaciones mutiles El salmo 27, 3 asegura «No temo, aunque un ejercito acampe contia mi» Pero el corazón de Acaz es como una rama agitada por el viento Y tenemos una segunda intervención de Dios, de nuevo con la mediación de Isaías Se confirman las piomesas Y se le ofrece es pontaneamente un signo, como garantía de la palabra, aunque el rey no lo pide Acaz tiene la posibilidad de elegir el tipo de señal en cualquiei campo Con tal de que deje de temblai y apuntale su fe vacilante

Sin embargo el rey, parapetado tras una religiosidad viciada de hipocresía («no quiero tentar al Señor»), rechaza pedir el signo. Su fe es aparente. Es un calculador que no acepta el riesgo de la fe. En ese período de crisis, irente a sediciones, invasiones, desórdenes, amenazas, ataques traicioneros, Acaz prefiere jugar a base de alianzas, diplomacia, protección de los poderosos de turno. Intenta salvarse con amaños e intrigas, y hasta con acciones infames (como el sacrificio al dios Moloc del propio primogénito, que le hizo quemar vivo en el valle de la Gehenna para propiciarse el éxito en una empresa militar). Desmiente descaradamente el propio nombre que significa, literalmente, «Yahvé toma (de la mano)». El tiende la mano en mil direcciones. Ante la invitación urgente de Dios, asume una postura dilatoria. Tiene miedo al signo. Porque si Dios se manifiesta claramente, entonces no se pueden dar de lado sus exigencias, es necesario fiarse exclusivamente de él. desembarazarse de las otras seguridades, renunciar a contar con las astucias de la política. O sea, es necesario comprometerse decididamente. El rey no tiene miedo sólo a los enemigos. Está aterrorizado ante la perspectiva de verse apoyado únicamente en la fe («si no creéis, no subsistiréis», ls 7. 9b). Le gustaría abandonarse a Dios, tener la palabra de Dios como punto de apoyo, como amén, pero sin verse obligado a soltar los otros apoyos humanos. Acaz querría creer, pero sin correr riesgos, guardándose las espaldas. Resistir, fiándose de la promesa de Dios, pero asegurándose una vía de huida. Todo esto es contradictorio. Porque la fe misma es riesgo. Y entonces Dios lanza el desafío. Y se dará igualmente el signo, a pesar de las dudas, de las resistencias y de los rechazos de los hombres: «La virgen (en hebreo 'alma, mujer joven) está encinta y da a luz un hijo, y le pone por nombre Enmanueí, que significa 'Dioscon-nosotros'». Los seis capítulos de Isaías, del 7 al 12, se llaman significativamente «el libro de Enmanueí» ('imnicinu-'el). El profeta piensa en Ezequías, hijo de Acaz, que aún no ha nacido. Pero el oráculo va más allá de la comprensión de quien lo formula > más tarde será interpretado por la tradición hebrea como anuncio del mesías definitivo. La promesa de Dios se realiza, pero mucho más allá de las esperas inmediatas de los hombres. El Enmanueí se coloca en continuidad con la dinastía de David. Pero la línea de la carne no alcanzará a dar cuenta de su identidad.

La entrega del amor El proyecto divino se realiza. En el evangelio (que se une estrechamente con el oráculo-anuncio de Isaías), en lugar del titubeante y contradictorio Acaz. encontramos dos humildes personajes, cuya fe se convierte en obediencia total. Acaz no quería renunciar a las propias intrigas. María renuncia a pensar en términos de posibilidades humanas, y se confía completamente a la obra del Espíritu santo. Es la entrega de amor a un Amor que supera la comprensión, y los medios, de los hombres. José (en la narración que pertenece al género literario del midrash), renuncia a razonar en términos de tradiciones y derechos sancionados por la ley («José, su esposo, que era bueno y no quería denunciarla, decidió repudiarla en secreto»), renuncia a resolver la situación delicada mediante valoraciones humanas, para entrar en el proyecto misterioso de Dios, como ya lo ha hecho su esposa. Y así la imagen de los contornos inciertos de Ezequías se esfuma para dejar paso, con rasgos bien definidos, a la figura de Jesús. Solamente a través de Jesús de Nazaret. Dios se hace el Enmanuel, el Dios-con-nosotros. La perspectiva de la no-ascensión recorre todo el evangelio de Mateo, de la primera a la última página. Pero fue necesario que María y José renunciaran a su programa de vida familiar, para acoger sin reservas el proyecto y la promesa de Dios. Aquí se da un fenómeno significativo. El hombre renuncia a su propio finura para abrirse al proyecto (adviento) de Dios. Los investigadores, en efecto, distinguen justamente entre las dos perspectivas. El futuro es interpretado y proyectado como simple prolongación (y ojalá mejora) del presente. Es el mañana calcado sobre la imagen del hoy. Al final, el hombre proyecta ahí sus deseos irrealizados, sus exigencias frustradas. El proyecto de Dios contemplado desde la fe (y que en el lenguaje del creyente toma el nombre de reino de Dios) no es una simple proyección del presente, sino que se configura en una dimensión nueva gracias a la irrupción de elementos sorprendentes, inesperados, que determinan un cambio sustancial, cualitativo. El proyecto, pues, está bajo el signo de la plenitud, de lo imposible hecho posible, y no simplemente de la cantidad, de la repetitividad. de las previsiones humanas. Esto se ha hecho posible únicamente a través de la intervención, bajo el signo de la imprevisibilidad, del Espíritu santo. Entonces también la Iglesia vive la fidelidad, no en la simple reproducción del pasado, sino secundando el poder del Espíritu que asegura la continuidad de una manera distinta a la humana, o sea, con

unas lineas «discontinuas», mtioduciendo la novedad la sorpresa lo no piogramable Asi se borra la imagen de la inmutabilidad según los esquemas de los hombres, y adquiere relieve el dinamismo de la promesa de Dios que se realiza en la fidelidad creativa, en la continuidad discontinua La Iglesia se hace signo del poder del Espíritu, que actúa en ella cuando acepta el cambio, lo imprevisible, cuando no tiene la pretensión de encuadrar el juego del Espíritu en los programas y en las tácticas humanas O sea, cuando se hace disponible a la «diversidad» que, al ser provocada por Dios, no esta en la linea de los propios pensamientos La Iglesia es obediente cuando manifiesta el poder «sorprendente» del Espíritu, o sea, cuando, al contrario de Acaz, vive de la fe, ins pirándose en el modelo de Mana y José aceptando el nesgo de lo imprevisible y de las no posibilidades humanas Paradójicamente lo imprevisible, lo inesperado es el puntal que asegura solidez Al servicio de la buena nueva En la linea del sen icio a Cristo Jesús se coloca Pablo en el exordio de la carta dirigida a «todos los de Roma a quienes Dios ama y ha llamado a formar parte de su pueblo santo» El apóstol (apóstol no poi elección personal, sino a través de la obediencia a una llamada imperiosa) se presenta como un «escogido» esto es, separado paia la causa del evangelio Encomiamos el nombre de Jesucristo al puncipio y al final del texto Como indicando que en la vida de Pablo ese nombre es todo En los versículos 2 4 Pablo esboza una breve historia de la salvación que viene a ser una confesión de fe Cristo «nacido, según lo humano (que quiere decir, ateniéndonos a la carne o sea a lo que el hombre puede compiendcr según su punto de vista), de la estirpe de David», Hijo de Dios «según el Fspintu santo» (con otras palabras si se tienen los ojos de la fe) resucitado de entre los muertos fue prometido en on o tiempo por los profetas y anunciado ho) a través de la gracia del apostolado paia llevar a todas las gentes a la obediencia de la fe Asi se indican claiamenté tres tiempos de la historia de la sah ación — la promesa (fase de picparacion, anunciada por los profetas anticipadoies de la buena noticia), — la encamación, — la tiansmision de la buena noticia (protagonista-, los apostóles)

Todavía hay que subrayai que Pablo no dice a «todos los que forman parte del pueblo cristiano», sino «del pueblo santo» No es un simple detalle del lenguaje epistolar El verdadero nombre del cristiano es este «santo» Su vocación irrenunciable es la santidad Si el cristiano sustituye el nombre de «santo» por otro nombre, si da otra identidad, quiere decir que el mensaje, la buena noticia no lo ha alcanzado todavía Finalmente se debe notar como Pablo (v 8) felicita a los lómanos por su íe Lo que no le impide escribir toda una carta orientada al tema de la fe y de la salvación Como si dijese Los creyentes son quienes necesitan urgentemente ser instruidos en la fe

NAVIDAD

Lo que los adultos no deben saber
Un niño nos lia nacido un hije se n >s ha dado (Is 9 2 7) 1 minándonos a lenuneíai a la \¡da sin ¡elisión \ a los deseos mundanos \ a lk\ai \a desde ahoia una \ida sobiia hornada \ ¡chalosa ( i i t 2 11 14) Dio a lu a su hijo pi inui^enite lo emoluo en panales \ lo Oíoslo en un peseble poi cjiíe n tenían süu en leí posada (Le 2 1 14)

Todo a punto pcio ha\ algo que no funciona Se tiene la impresión de que algo no funciona en deteiminadas fiestas o funciona de una manera equivocada La navidad, especialmente presenta síntomas alarmantes de ma lestai una especie de «enfeimedad latente» Existe un fallo secieto, escondido quien sabe donde, que la mayoría finge ignorar (y tienen todo el ínteres en pasado por dito porque de otia manera se obsta culi7di id Id fiesta), pero que no puede escapai a Id observación rigurosa de la fe Piecisamente en el ámbito sagiddo, si se piescinde de una sensación supetficial de «consuelo» gracias al numeio, d las asistencias desa costumbradds, se siente un cierto malestar precisamente poi el tipo de participación, poi la calidad de la fe, o simplemente por la te d secds La maquina colosal, aunque puesta en movimiento de maneía conveniente y que avanza con segundad implacable, no convence demasiado Se tiene la impresión de que existe algún equnoco, que la sahdd no es la establecida, la dirección no es la exacta, que el guia resulta abusivo e incluso peligroso Esta todo, incluso sobreabundantemente, pero falla algo esencial Los picpaiatn os han sido largos, afanosos y colosales Peio falta la ptepuiación Se celebia según Id tiddicion, incluso con algún toque de novedad Pcio apunta la duda de si no se celebid otra cosa

Y alguno llega a proponer que se borre la tiesta del calendario al menos durante algunos anos, de manera que se quite esa especie de vencimiento obligatorio con todo lo que comporta de ficticio de replica resabida, repetitiva, consuetudinaria previsible Algún otro sugiere celebrada en tono penitencial A parte de estos remedios discutibles y de dudosa eficacia es necesario descubrir las causas de la enfermedad latente que ataca sub repticiamente (es un mal elegante, que presenta incluso una «buena cara» religiosa) esta fiesta

Los interesados no sabían Quisiera indicar uno de los males que es causa de otros muchos desajustes lo resabido Nosotros, por desgracia sabemos lo que es la navidad Y sabemos como debe ser Sabemos cuando llega y hasta cuando dura (para dejar sitio a otras cosas que apremian) Sin embargo quien la vivió por primera ve/ tuvo la suerte de no saber de que se trataba, que hacer, y que pasana después Mana y Josc no sabían lo que era la navidad Tampoco los pastotes Y tampoco Herodes El suceso les ha cogido de improviso Han tenido que interrogarse inventar elegir sobre todo improvisar No han sido ellos los que han decidido que es la navidad y como había que \i\ula Otro lo ha decidido Nosotros desgraciadamente ya sabemos todo de antemano Núes tra navidad es una navidad decidida, progíamada fijada por nosotios me atrevería a decir prefabricada En un cajón del armario esta la caja del pesebre Basta con re cuperarla, montar las distintas piezas, poner en su sitio a los personajes añadir como mucho alguna «diablura» tecnológica Lo mismo pasa con el árbol Y todo se coloca de una manera precisa Se pasa poi las tiendas con la lista de la compra el elenco de los regalos Se fija cita con la peluquera Se elige el vestido apropiado Se asegura uno de que en la cocina no falte nada Ademas en el periódico habitual escnbe la «pluma» habitual experta en «bordaí bellezas», que se encarga de facilitarnos los sen timientos que debemos tener ese día Por fin, naturalmente, se hace también una escapadita a la iglesia para la misa de media noche A la vuelta, antes de los rituales descorches del espumante se oyen las notas lánguidas emanadas del carillón o del tocadiscos La navidad funciona, como estaba pievisto

Esto es, no funciona Esta estropeada Se trata de una navidad decrepita, aunque tenida de modernidad sin sorpresas Recitada mas que vivida No repitamos la historia Preparémonos ¿Cuando se decidirán los adultos a creer en Jesús niño9 Intentemos imaginar que pasaría si no encontrai amos el pesebre Si hubiesen desaparecido las figuras de los pastores con el cordenllo caigado sobre los hombros Si el buey y el asno se hubieran escapado para ponerse a salvo en algún parque protegido (protegido de la banalidad) Si José no estuviese disponible, porque esta lejos trabajando Si María no tuviese tiempo Si los angelitos estuviesen afectados por una ronquera Si Herodes se encontrase de vacaciones o con el compromiso de una cumbre de los «grandes» Si hubiéramos roto la llave del cofre donde están las joyas Si hubiese desapaiecido el abrigo de pieles o el gabán elegante Si los comeicios estuviesen cerrados Si se hubieran agotado los regalos en el mercado Si la pluma del periodista especialista en <boidar bellezas» se hubiese bloqueado por los calambres Si, que suerte si desapareciese «nuestra» navidad esa navidad dis puesta y aprobada por nosotros Que ganancia si se nos hubiese olvidado como se festeja la navidad y consiguientemente nos viésemos obligados a descubrida, teniendo la sobria pagina del evangelio de Lucas como único punto de íeterencia Se dice que los pequeños salvo alguna i ara excepción ya no creen en el niño Jesús, o en los reyes magos Ya «saben» que son los padres quienes ponen los regalos Peio el verdadero problema es como hacer que no sepan los padres Quitarles la experiencia Volverles a dar el sentido de la matavilla Hacerles disponibles a la soipiesa Hacerles sospechar que Jesús niño es otro Que ia navidad es otia Los adultos son los que no deben saber Precisamente porque saben no entienden nada, han peidido el significado Son los llamados adultos quienes deben decidirse a creer que existe el niño Jesús |Y que el niño Jesús no son ellos' Que el protagonista de la navidad es otio

¿Que hemos puesto en luqar del nina' «No tenían sitio en la posada » No nos pieguntamos que significa paia el e\ angelista la posada Se han ocupado ya de ello los estudiosos y siguen ocupándose del tema

El se ha conformado con un pesebie Pero nosotros le hemos echado también de ahí Hemos usurpado su puesto Hemos quitado la pa]a verdadera paia poner la doiada Hemos construido el pesebre refinado, colocando dentio nuestras vanidades y tonterías Dios queda excluido cuando fingimos acogerlo Dios es un extraño, sobre todo cuando nos hacernos la ilusión de «tenerlo» en casa Hay algo peor que no dejarle sitio Es colocarlo según nuestros gustos Si el se presentase de verdad en nuestra casa Si el llegase de veidad, a lo mejor bajo el disfraz de un emigrante, de un refugiado de un anciano del cercano asilo de un excarcelado para participai en nuestra fiesta, juraría que la navidad se nos atra gantana Reconozcámoslo un nacimiento, que no sea el que tenemos guar dado en el armario, sino el que habría que preparar abriendo de par en par las puertas de nuestra personahsima «posada» al desconocido, nos da miedo Un ano piobe a sustituir al niño en la cuna de una capilla No me gustaba aquella especie de muñeco un poco defectuoso empachado a base de papillas piefabncadas, con las mejillas mofletudas encendidas de color de rosa, los pequeños pies que parecían almohadillas mullidas, el tupe rubio acicalado quizas por la respnacion caliente del buey la camisilla celeste boidada en oí o y ubeteada de encaje Puse tn su lugar una imagen mas parecida a la de un niño palestino (natuí alíñente pobie) Después de dos años, las cosas volvieron a las andadas El ex penmento no funciono «Este inspira poca devoción», fue la piadosa lustificacion, que me dieion Si, un Dios que se hace niño miserable, que nace en tieira extiana, piofugo maiginado no satisface el sentimentalismo devocional No es tranquilizador No esta pievisto Molesta a «nuestra» navidad No se acomoda a nuestras ceremonias Para no apaitai se demasiado de la pattituia 01 iginal I a liturgia de la misa de media noche nos ofrece diveisos elementos que nos pueden ayudar a interpretar la fiesta de una maneía no de masiado destasada íespecto al acontecimiento 1 Isaías (primera lectuia) habla de luz en las tinieblas, de alegría por la siega y poi el botín Es una lu/ milagiosa como una nueva creación

Hemos hecho una siega inesperada Pero lo que tenemos cntic las manos —no lo olvidemos— es un «bien común» Ha terminado la opresión Si quciemos, podemos ser libres Y estara bien preguntarse cuales son las esclavitudes a las que nos hemos sometido libremente Y todo gi acias al don de un niño «Porque un niño nos ha nacido, un hijo se nos ha dado» Fl nacimiento de un niño constituye la señal de una posibilidad ofrecida al hombre Dios es nuestio futuro Son un poco singulaies los nombres y títulos atribuidos al recién nacido Explica san Bernardo «Admirable en el nacimiento, consejero en la predicación, Dios en el perdón, fuerte en la pasión, padre de la era futura en la resurrección, principe de la paz en la felicidad eterna» 2 Pablo precisa que se celebra la navidad íeahzando un gesto de ruptura con el pasado Se trata de «renunciai a la vida sin religión y a los deseos mundanos» y de llevar «una vida sobria, honrada y religiosa» El ejemplo se califica como un «sin Dios» Podemos ser «impíos» sobre todo fuera de la iglesia O sea, no aceptando el Dios-con nosotios en casa, en los negocios, en la política, a lo largo del camino Si la navidad no nos trae algo decidida y detinitivamente nuevo si no nos lleva a plantear de otra manera nuestia vida y las relaciones con los otios ademas de las relaciones con Dios es una navidad vieja, inseivible 3 Los angeles en el anuncio a los pastores, ponen en evidencia el motivo de fondo de la alegna que debe caracterizar la navidad « En la tierra paz a los hombres que Dios ama» Entonces, 6cual es la causa veidadera de nuestra alegría7 6Quien de nosotros tiene el coiaje de afirmar que, hoy, se vuelve loco de alegría solo con pensai que es amado por Dios juntamente con todos los demás7 Y, sin embaigo la esencia de la navidad esta piecisamente aquí con-celebiamos el descubrimiento de un Dios que para que estuvie ramos informados con certeza absoluta de que el nos ama, ha venido a decírnoslo personalmente bsta vez nada de papel de jeqalo —6Se lo envuelvo paia regalo ; —me piegunta, «obligadamente» atenta la dependienta— Este año digo que no Nada de papel brillante, nada de flequillos, nada de cintas con nzos elegantes

Al menos una ve/ soy yo quien no quiere ser envuelto en una confección natalicia Pretendo una navidad no organizada no planificada no decorada artificialmente Rechazo sei adornado como un paquete regalo Prefiero quedar al descubierto En la pobreza de mi ser En la verdad de mi decrepitud e insulsez espiritual En mi piel enduiecida por la costumbre Quizas llegue a «no saber» Quizas finalmente el logre pillarme de impioviso Quizas suceda algo nuevo

SAGRADA FAMILIA

En el templo doméstico se celebra la liturgia de lo cotidiano
Hijo mío se contante en honra) a tu puche nc lo abandones mienlias \i\a No l> abochornes uucníias seasjimu (Lelo 3 3 7 14 17) Sea \uestto umfoimr la nnsauoidia cntiunabk la bondad la humildad la dul wa la iomprensum (Col 3 V 21) /ose se le\anto iogu al tuno \ a su madfe de noche se fui a Igipto (Mt 2 13 Is 19 23)

Dios vne en familia Hagamos primeramente algunds reflexiones generales sobre el sen tido de Id fiesta de hoy Una expresión concreta de la encdindcion, y consiguientemente de Id humanidad de Dios, se da por el hecho de que Jesús hd vivido und verdadera vida de fdiniha Su experiencia de nuestrd condición humana alcanza también este edmpo especifico Los treinta años vividos en Nazaret no son simplemente, «pre pdrdtonos» de lo que hdbna que realizar después O sea, algo sustan cialmente insignificante, de maneid que solo sena importante el bieve tiempo, intenso, de su misión publica Los llamados «años oscuros» de Nazaret apaiecen oscuros solo porque mortifican nuestra curiosidad Pero resultan luminosos — mas alia de los poquísimos episodios de los «evangelios de Id infancia» — si sacamos a luz su significado El Hijo de Dios se manifiesta, primeramente, en el contexto de una vida familiar Los gestos, lds palabras, las costumbres mas or dindnas se convierten en irradiación de lo eteino, saciamento de lo divino, signo luminoso del Dtos-con nosotros Jesús fue educado (también en la oración), creció, recibió y dio amor, aprendió, trabajo, adqunio unos valores, en el dmbiente «01 dmdno» de und fdmilid «común»

Jesús fue revelador del rostro del Padre, no solo cuando abandono su pueblo para acercarse a los pecadores, pobres, enfermos, a las multitudes hambrientas de pan y de palabra, gente a la búsqueda de agua y de algo mas, sino, primero, también en el marco modesto de su casa (Jesús tuvo una casa, no lo olvidemos Y el «santuario» donde ha permanecido mas tiempo ha sido el domestico) Jesús se acerco a los hombres compartió su suerte, conoció sus problemas, se puso en sintonía con sus dificultades y sufrimientos, hizo circular en sus existencias la corriente del amor de Dios, no solo cuando «salió» para recorrer los caminos de Palestina, sino también cuando «entro» y permaneció largo tiempo en el cuadro familiar La casa de Nazaret no es, simplemente, la sala de espera antes de la partida decisiva, antes de la gran revelación Y no es tampoco el laboratorio secreto en donde se prepara la «sorpresa» clamorosa La familia de Na/aret es ya «lugai» de la revelación, es encuentro con los hombres, es mensaje universal es realización de la obra de la salvación, es palabra (palabra silenciosa), transñguiación de lo humano A fuerza de «abrir la familia se teimina pot vacia) la Entonces podemos inmediatamente constatar una lección impor tan te Hoy se habla con machacona insistencia de «familia abierta» La formula, bajo el aspecto religioso, es aceptable y se da por descontada, si se refiere a la exigencia de no permanecer aprisionados en un bie nestar egoísta, preocupados exclusivamente de los propios problemas, en una palabra, cerrados en un cerco «privado», confoitable, que excluye del propio horizonte a los otros y anula el sentido de responsabilidad y de solidaridad frente al mundo Hecha esta obligada precisión, me parece un deber denunciar un equivoco muy frecuente Cuando se habla de oración, se hace referencia a la oración en la propia iglesia o en el grupo o en el cenáculo No se nos ocurre que la casa es el primer, insustituible «lugar de oración» Cuando se habla de candad, nos acordamos inmediatamente de los ancianos, de los marginados Por eso, para ejercitar la candad es necesario «salir» de casa Ni por asomo sospechamos que el primer irrenunciable territorio en donde manifestar la candad, la paciencia, la comprensión, la generosidad, la delicadeza, la fantasía del amor, el aguante sereno de los defectos ajenos, el respeto, es el familiar

Es verdad que ahí esta el reclamo necesario, ineludible, del prójimo Pero el prójimo, a quien prestar atención es, antes que cualquier otro, el que esta al lado, y que puede sufrir de soledad, y puede sentirse marginado por tu indiferencia, grosería, prisa, cerrazón, repugnancia a comunicarte Podemos y debemos dedicarnos a los «últimos» Pero estando atentos a no trasformar en «últimos», marginados, excluidos (de quie nes no queremos ocuparnos), a los de casa Personalmente conozco a ciertos cristianos, «sensibles y abiertos a las instancias sociales», con el corazón que parece latir —como ellos dicen— «al compás de las dimensiones del vasto mundo», que no caen en la cuenta de haber creado en su propia familia un trocito de «tercer mundo» (mas grande o mas pequeño, según los puntos de vista), bajo el signo del olvido, porque el corazón esta completamente empeñado en latir en otra parte Individuos que ganan títulos de generosidad, bondad, desinterés, y hasta heíoismo, capacidad de escucha, ternura, delicadeza, estando siempre «de viaje» (el viaje rinde mas, es mas gratificante, permite acumular emociones) Para los de casa no queda nada ni las migajas Falta de atención, negligencia, frialdad, indiferencia, impaciencia «Ahora no tengo tiempo de escucharte » «De esto hablaiemos en otra ocasión » «Pero cuantas historias, cuantas tonterías, con todos los problemas de los que tengo que ocuparme » ¿Y si intentáramos repiesentar un poco menos el papel de héroes «fuera», y ser menos heroicamente, pero mas utilmente, buenos, pa cientes, sonrientes, disponibles atentos «dentro» de casa9 Sena una ganancia para los de dentro y para los de fueía Cuando se habla de cristianos «comprometidos», me gustaría pen sar en individuos comprometidos en el anuncio, en el servicio, en la oración, en la escucha, en la manifestación de la misericordia de Dios y de la candad de Cristo también dentro de ios muros domésticos La fiesta de la sagrada familia nos recuerda, oportunamente, que en el espacio de la familia se celebia esa estupenda e insusti tuible «liturgia de lo cotidiano», hecha de acogida reciproca, per don, pequeños gestos, palabias simples, de compartn las humildes realidades de la vida de cada día, paz reconstruida después de los inevitables roces, armonía reencontrada después de las incomprensiones, compromiso de amor redoblado, caricias distribuidas sobre las pequeñas heridas del otro, ternura manifestada sin falsos pu dores, gratitud («sed agradecidos», recomienda Pablo) por los sa crificios y el trabajo callado, repetitivo, del que esta cerca de nosotros La fiesta de la sagiada familia nos recueida que cada familia núes tra, compuesta de bautizados, debe ser una < sagiada familia»

Cada familia cristiana debería dedicarse a cultivar, a instancias de Nazaret, ese producto indispensable para la sobrevivencia que es la santidad Entre el rechazo > la imitación Teniendo en cuenta las tres lecturas que se nos proponen hoy en la liturgia, es necesario evitar dos extremos El primero es el rechazo, provocado por el fastidio, porque se ti ata de realidades «caducadas», que no se pueden aplicar a las situaciones a las mentalidades y a las crisis de hoy El segundo consiste en querer tiasfenr literalmente esos modelos ai presente Trasplantarlos tal cual como remedio de todos los males que afligen a la familia ya «en ruinas», según el diagnostico fúnebre de algunos Ni rechazo indiscriminado, ni imitación pura y simple Es verdad que las recomendaciones del Eclesiástico se dingen a un tipo de familia de corte patriarcal, casi desaparecida Sin embargo algunos elementos siguen siendo validos a pesar del marco tan distinto Pensemos solo en la recuperación del valor del «respeto» a la persona Respeto no determinado poi consideraciones de buena educación o de temor jerárquico, sino ligado al sentido de la dignidad, de la sacralidad de cada individuo, independientemente del papel que ocupa de la ancianidad, de la plena eficacia de su lisico o de su celebro («aunque flaquee su mente, ten indulgencia no lo abochornes») En cuanto a las normas dictadas por Pablo, manifiestan una men tahdad basada en la dialéctica autoridad (e incluso autoritarismo) subordinación, que hoy la matizai íamos mucho mas (tengase en cuenta por ejemplo la emancipación de la mujer, por otra parte, el mismo Pablo tiene alusiones profeticas en otros escritos como cuando afirma que, colocándose en la perspectiva de Cristo, ya no hay hombre ni mujer) Y se pueden también captai algunas vetas, y no muy escon didas, de machismo A pesar de todo, el programa trazado, que contempla el uso de materiales simples que están a disposición de todos, y hoy desgra ciadamente poco utilizados (y las consecuencias se \en, cuando se posa la polvareda levantada por las palabras y por las formulas ele gantes que pretenden sustituir los vocablos ordinarios usados por Pablo misericordia, bondad, humildad, dulzura, comprensión perdón ), conserva intacta su validez para toda comunidad cristiana y familiar i Estamos de verdad seguros de que la exhortación «Y por encima de todo esto, el amor, que es el ceñidor de la unidad consumada» esta < superada» por la situación actual ?

¿ Y estamos seguros de que no se hace necesaria alguna advertencia de lo alto (como para José, el «custodio» de los tesoros mas preciosos) para hacernos conscientes de que hay alguien (el Heredes mas peligroso es el que ha aprendido las formas corteses, y pretende regalarte una vida feliz a buen precio), quizas escondido en un nncon de la casa, que amenaza nuestra familia7 Es terrible, porque no te vacia la caja fuerte (en todo caso la incrementa ), pero malversa los valores mas sagrados y mas fragües Piecisamente esos que no están cerrados en la caja fuerte

OCTAVA DE NAVIDAD SOLEMNIDAD DE SANTA MARÍA, MADRE DE DIOS

El retorno de los rostros y el reencuentro de los nombres

El Seno/ ilumine su tostio sobtt ti \ t( conceda su fax OÍ el Senoi se fije en ti v te conceda la pa (Num 6 22 27) Asi que \a no ais ¿stla\o sino hijo (Gal 4 4 7) Y le pusieion pot nombie Jesús ([ c 2 ÍO 9 !)

Dejemos que Dios nos felicite el nuevo año Hoy se intercambian felicitaciones Es lo mas natural Por otra parte, no cuesta mucho decir «feliz año» a las personas que encontramos Pero seria interesante comprobar como nos las arreglaríamos y que dinamos si uno de esos individuos, un día cualquiera, nos viniese diciendo que las felicitaciones no han funcionado, que el año se ha puesto mal para el y que tendí la necesidad de que nosotros le ofreciéramos algo concreto para enderezar la situación y lograr que el año se haga pasablemente «bueno» Prefiramos que sea Dios quien nos desee «feliz año» El es, antes que nadie, quien hoy nos manda las felicidades regalándonos el nuevo año El nuevo año nos lo da el, no el calendario La felicitación de parte de Dios se llama bendición La bendición es algo mas que una vaga felicitación Esas palabras no son simples palabras Contienen una fuerza, son portadoras de una energía, producen lo que expresan La bendición es eficaz, poderosa, creadora Dios, que es la fuente de la vida, al bendecirnos nos comunica vida

Renovar el rostro de Dios Hoy la liturgia no habla de números, de cifras de cuentas, sino de rostros y nombres Sera oportuno, al menos en esta ocasión, «renovar» el rostro de
Dios

Quizas la imagen a que vinculamos nuestra fe y nuestra piedad se ha cubierto de la patina gris de la costumbre, que ha quitado esplendor, belleza, encanto a ese rostro La distracción, el descuido le han vuelto descolorido, privado de expresividad Renovamos el mobiliario de la casa, la cocina, la vajilla, los mué bles Y no nos preocupamos de aquella imagen descolorida, siempie la misma, privada de vida, chata, apagada Puede incluso suceder que aquel rostro, retocado burdamente asu nía los rasgos deformados de un juez severo, de un trio legislador, de un «recaudador de impuestos» inhumano La estupenda bendición contenida en la piimera lectura nos ayuda oportunamente a «renovar» este rostro de Dios que hemos descuidado durante mucho tiempo hasta hacerlo meconocible (si lo comparamos con ese, original, que aparece en las paginas de la Biblia) Es un rostió bañado de luz y que nos inunda de luz («el Señoi ilumine su rostro sobre ti y te conceda su favor» Y en el salmo responsorial, invocamos «El Señor nos bendiga, ilumine su rostió sobie nosotios») Es un rostro «propicio», o sea, que nos es favorable nos manifiesta benevolencia, protección Dios se ha «vuelto» de nuestra parte No es amenazador, sino que nos comunica paz, serenidad, tranquilidad ¿Queiemos decir que es un rostro somiente1? Si hoy nos adentra mos por el camino del nuevo año con la conciencia de que este camino esta iluminado por la sonrisa de Dios Y también la imagen de la Madre de Dios, de quien hoy celebramos la tiesta (a los ocho días del nacimiento del Hijo, cae el onomástico de la madre, poique el verdadero nombre de Mana es «madie») es sin duda una imagen bajo la enseña de la sonrisa La Virgen que lleva en los brazos «el fruto de su vientre» no puede ser una madre lastimera doliente, lacrimógena La madie sonríe al HIJO y a los hijos El descubrimiento del nombre Para legitimar ese rostro benévolo de Dios esta el descubrimiento del nombre Dios quiere ser llamado por su verdadero nombre del que es celoso

Nosotros no hemos inventado este nombie Nos ha sido revelado por Cristo («les he dado a conocer tu nombre», Jn 17, 26), y es «gritado» —como nos informa Pablo en la segunda lectura— en núes tros corazones, por el Espíritu santo Este nombre es «Padre», mas aun Abba, papa querido padre mío Decir que Dios es padre significa afirmar que Dios esta de parte de la vida, comunica la vida, es amante de la vida, quiere la felicidad de sus hijos Decir que Dios es «papa» sugiere que la relación que debemos establecer con el no esta bajo el signo del miedo y de la sumisión sino de la familiaridad, espontaneidad confianza intimidad ademas de la docilidad Pero hoy el evangelio nos recuerda también la imposición del nombre al HIJO de Dios venido a asumir la condición humana «Le pusieron poi nombie lesus como lo había llamado el ángel antes de su concepción» Ahora ese nombre coincide perfectamente con el «ser» del HIJO cxpiesa a la letra el sentido de su misión lesus en efecto significa «Dios salva», o también < Yahve es generoso» Jesús es portador no de las amenazas o de los castigos del Padie sino de su \oluntad de salvación y de sus dones Jesús se ha hecho nuestro hermano para hacemos sabei que el Padie nos busca, busca lo que estaba perdido No para pedirnos cuen tas sino para ennqueccinos Y que nosotros tenemos necesidad de peidon de liberación de renovación Jesús ha venido a mlormainos de que hay una mano extendida hacia nosotros paia sacamos fuera de nuestias esclavitudes denuestios miedos de nuestras miserias, y llevarnos hacia la luz, la paz, el amor Que hay una piesencia que nos hace salir de una vida desvaida e insulsa pai a hacernos experimentar la plenitud Paia una ncupciación de mi lostio Descubrir el nombie y el rostro de Dios quieie decir poi consí guíente recuperai nuestio rostro y nuestio nombre Somos hijos, no esclavos Hemos sido liberados de las cadenas de la ley para movernos en el espacio y según el código del amoi Ser hijos comporta una mentalidad de hombres libres Y esto implica un rostro que manifieste nuestra condición En el nuevo ano debemos comprometemos sobre todo a «renovar», ademas del íostio de Dios nuestro íostio Cada uno de nosotros lo quiera o no es responsable del propio rostro

No se nos ha asignado sin mas, un rostro que simplemente de bemos llevar, nos guste o no Se nos ofrece, mas bien, la posibilidad de tener un rostro El rostro lo construimos, lo merecemos, no lo heredamos Es tonto decir «No puedo hacer nada, esta es mi cara» La cara depende de ti es responsabilidad tuya eres tu su aitihce No es cuestión de disfraz, ni tampoco de cirugía plástica El lostio se forma desde dentro Muchos rostros no son verdaderos, han quedado mal hechos, poi que se fabricaron o se rehicieron desde fuera El íostro autentico, mi íostro, se forma desde dentro Paia una recuperación del rostro del otro Peí o el cristiano es un rostro que busca otros rostros Los encuentros que cuentan son los que se dan entre íostios Ciertas personas, que a lo mejor están a cuarenta centímetros de distancia, resultan inalcanzables No arriesgan el rostro No se ex ponen con el rostro Es demasiado comprometido El rostro esta «enmascarado», defendido, protegido, sustraído a la mirada, escondido quien sabe donde Se comunica con cualquier otra cosa, no con el rostió Y cuando no esta de por medio el rostro, no existe comunicación, sino engaño, desconfianza, instinto de defensa El cara a cara es muy embaí azoso, comprometedor, costoso Sin el rostro, se evita al otro, se le escamotea En mi horizonte debe aparecer el rostro del otro Un rostro —según la formula de I Mancim — «que hay que mirar, respetar acariciar» El mismo filosofo dice «La gran moralidad de mi estar entre los rostros se puede expresar por esa simple postura del 'aquí estoy', 'heme aquí', una disposición que quita al yo la nota de protagonista» y lo hace disponible, sin pretender reciprocidad O sea, ofrecimiento desinteresado de lo que soy en la verdad de mi ser despojado del yo prepotente y prevaricador Debo «responder» (responsabilidad deriva precisamente de res pondere) al otro y del otro, aceptando el «cara a cara» Se dice que solo se puede disparar a un hombre cerrando los ojos, evitando mirarle a la cara Creo que es verdad (aunque me queda la sospecha atormentadora de que no faltan excepciones Existen individuos infames que llegan a la violencia contra un niño sin ser disua didos, parados por su íostro, por su mnada) Es cierto, de todos modos que para hacer cálculos, para decidir en base a las trias normas de un código debo quitar los ojos del rostro del hermano

Con la indiferencia borro el íostro del otro Con la avidez y la codicia lo hago objeto, mercancía de consumo Con los ojos inyectados con el veneno del desprecio suprimo al otro Es necesario desmantelar mi rostro agresivo, hostil contra el otro Es urgente libelarlo de todo instinto de dominio, posesión, utilitarismo Restituirle transparencia, simplicidad, acogida Si, es necesario que deje sitio al rostro del hemiario, en un doble movimiento de vaciamiento de mi mismo y de abandono Un futuro de paz no puede ser mas que una «comunión de rostros»

SEGUNDO DOMINGO DESPUÉS DE NAVIDAD

La sabiduría, o sea, cuando el corazón ilumina los ojos
El Cieadoi de! um\aso me eideno el Ciíadoi esta blecio mi motada tclie iaice\ en un pueblo ^lonoso (Fc!o 24 ] 4 12 16) A jin dt que ilumine los ojos de Mustio eoia on para quí compunción cual e s la espcian a a la que >s llama (111 1 6 11 18) Y la Palabia se hi o cal ni \ acampo t/uie IK \c (le s (Jn 1 1 18)

Lna doble

ciudadanía

Hablemos de sabiduría Pero de una sabiduría que viene de lejos Que existía «antes de los siglos desde el principio» Que viene de Dios y no del hombre Que es antenoi a la cieacion de las cosas Es mas, que ha hecho posible la creación de todo lo que existe, habiendo desairollado la función de «aiquilecto» Una sabiduna que resulta inseparable del sentido del misterio (quien posee esta sabiduría no se convieite en el «aparejador de Dios» y tampoco en «el abogado de Dios», sino en aquel que custodia el misteno y en el misterio cncuentia su noche luminosa) Una sabiduría que presupone la fe (toda reflexión sobie Dios y sobre el hombie se hace legitima no por la fuerza de las argumenta cíones filosóficas, sino a través de aquel tipo de conocimiento que es pecuhai de la fe) El Eclesiástico habla de la creación de la sabiduría y de la sabiduría en la cieacion La piesenta como una persona que no abandona nunca la compañía de Dios En el texto propuesto poi la liturgia de hoy se dina que se revela la doble ciudadanía de la sabiduna

Una habitación celeste «En las alturas puse mi morada, mi trono era columna de nube» Y un domicilio en la tierra «El Creador del universo me ordeno, el Creador del universo estableció mi morada Habita en Jacob En la ciudad escogida me hizo descansar» Asi Israel se convierte en el pueblo de la sabiduría Se podría afirmar que es, indistintamente, propiedad de Dios y posesión de la sabiduría La sabiduría sale «de la boca del Altísimo» como un soplo, como un aliento de vida Y le ha sido confiada precisamente la misión de envolver el universo con un velo de vapoi fecundo, para comunicarle calor y despeitarlo a la vida Hemos dicho que la sabiduría habita en las altas esferas Pero parece que no se contente con permanecer alia arriba y des ai rollar misiones sacerdotales en la casa del Padre («en la santa morada, en su piesencia oficci culto ) Desea ejercitar su poder extendei su tuerza de uiadiacion sobie la tieua Y es licito suponer que no se limite al territorio de Israel Se sentina incomoda poi la estreche/ Un solo pueblo no le basta Su alegtia es estar con los hijos de Adán También porque paicce que estos tienen urgente necesidad de ella (y esto se demuestia por el hecho de que no caen en la cuenta) Es significativa la expresión «Eche íaices en un pueblo glorioso» La sabiduna no queda distante, no se posa no roza la superficie «Se arraiga» Parece que su pio>ecto es suscitar un nuevo jaidin de bden donde los colores mas vivos se mezclan con los peifumes donde corren aguas limpias, donde surgen arboles cargados de frutos sabrosos pero no envenenados (y si hoy observamos a que estado «inmundo» hemos reducido la tietia caemos en la cuenta de que nuestio pecado capital ha sido el de «etiadicar» la sabiduría) ¿ Queremos entonces dejar sitio a la sabiduría que viene de Dios y que ciertamente no sale de los laboratorios de los científicos> ¿ que remos ofrecerle —como ella desea— una patna en nuestro mundo y en nuestio coiazon? Con frecuencia en la Biblia, a la sabiduría se la descube como una mujer Pero precisémoslo no una soltera agria, quejumbrosa, lastimera gruñona con mal olor y con algún pelo bajo la nariz Por el contrano es una miqer agiadable fascinante, atriyente Es mas según el libro de los Proverbios (8 31) es una jovencita a quien gusta jugar Asi pues su compañía es preciosa no tediosa Geneíosa y exigente al mismo tiempo

Jovencita, esposa y madre a la vez Los hijos que tiae al mundo y que educa, instruye, son «semejantes» al Padre amantes del bien, de la verdad, de la belleza Como subraya el padre Bonnard, los niños nacen al mismo tiempo con una pizca de necedad (Prov 22, 15) y con una pizca de sabiduría Y esta no pide otra cosa sino desarrollarse Sin un poco de locura, el mundo correría el nesgo del achata miento Sin la sabiduría volvería al caos primordial Es difícil de todos modos, definir la sabiduría Algunos autores (como L Monloubou y F M Du Biuit) sugieren que es la posibilidad de captar «algo» del misterio de Dios y vivirlo Dios, el universo, la vida El hombie no puede aspirar a entender todo Para vivir, especialmente para dar un significado a la propia existencia, es suficiente con que agarre «algo», recoja un fragmento de verdad, levante un minúsculo borde del misterio Este «algo», esta esqunla, este ventanuco, este jirón, se llama sabiduría La sabidwia se hace (ame Si bien Juan, en su evangelio, nunca usa la palabra sabiduría, es evidente que establece un paralelo muy acentuado entre la Palabra y la Sabiduna Esto aparece evidente sobre todo en el prologo (por esto en la htuigia de hoy se propone su lectura, con referencia al texto del Eclesiástico) Como dice también el padre Bonnard, la estructura misma de las estrofas que componen el prologo recalcan el mismo movimiento que caracteriza los poemas sapienciales el Verbo (o la Sabiduría) se pre senta en sus relaciones con Dios, en su preexistencia respecto a la creación, en su participación en la obra creadora, en su misión junto a los hombres, en su venida y su generosidad para todos aquellos que están dispuestos a acogerlo No es posible evidentemente, ni este es el lugar desarrollar ade cuadamente estos paralelismos Quisiera solamente subrayar que también la Palabra, como la Sa biduna, acampo entre los hombres (v 14) Detengámonos, pues, un instante en este aspecto de la encamación La Palabra que pone su tienda, o sea para usar el lenguaje de los beduinos, su «casa de piel» junto a la tuya Y asi puede ser que venga a verte Cuando menos lo esperes En una casa cualquieía

No te preocupes Entre vecinos de tienda es una cosa normal Viene el recuerdo del zapatero remendón del barrio mas miserable de Caguán que, un día, vio llegar a su cuchitril a Pablo VI No encuentia mejor cosa que tartamudear —¿ Santidad necesita algo7 ¿ quiere tomar un cafe7 El papa se sienta en una silla desvencijada, limpiada aprisa con el delantal, y que por poco no se rompe No te preocupes Puedes continuar también con tu trabajo A lo mejor el cafe lo prepara el Y si tienes algo de que lamentarte, este es el momento Si tienes que dar puñetazos sobre la mesa, no pierdas la ocasión El no te dará una respuesta vagamente consoladora, no te echara un sermón sobre la paciencia Descubrirás con sorpresa que el mismo tiene motivos para lamen tarse y protestar, como y mas que tu Referirá alia arriba, en las alturas de donde ha venido, que la vida aquí abajo es triste, que es difícil ser hombies, la soledad pesa, la injusticia es tan difícil de digerir como una piedra, la oscuridad no es una situación confortable, la traición de los amigos no es una bagatela ciertas heridas no se cicatrizan jamas, ciertos golpes duelen a distancia de años, ciertas desilusiones no se absorben con una invocación pía dosa, la sonrisa con mucha frecuencia no encuentra paso para salir fuera Dirá al Padie la fatiga de vivir, el desgarro del dolor imposible, el piecio de la fidelidad, la prueba ardua de la esperanza, el dolor de la separación, la angustia de la muerte, los muchos tiagos amargos que hay que tomar, la tortura de la espera Contara todo con exactitud, informara con abundancia de deta lies Porque el no ha venido a investigar Sabe Ha piobado Ha ex penmentado todo Giacias a la «complicidad» de la carne Gracias a la tienda que se comunica con todas las demás No ha venido a reahzai un viaje tnunfal Sino a plantar su tienda (me atrevería a decn con las raices que se confunden con las nuestras) En la tienda no hay una catedia Todos se sientan en circulo Se habla, se comenta, se cuenta, se confian a la memoria los hechos, se miran unos a otios a los ojos en silencio En la tienda se hace pasar un plato común No hay platos reservados Dua al Padre lo que había, lo que hay, en ese plato

La sabiduría i,e hace palabia La sabiduría se hace palabra reveladora, ademas de creadora Esa palabra que se oye hoy, en la asamblea eucanstica y que nos revela el proyecto de Dios respecto al hombre, tal como lo esboza a grandes lineas Pablo en el exordio de la Carta a los eíesios (segunda lectura) Se captan algunas resonancias típicas del prologo de Juan También aquí se habla de «algo» que existía «antes de la creación del mundo» Pero esta vez se trata de nosotros De como Dios nos eligió antes de la creación del mundo Si Dios nos ha dado en Cristo su bendición, su gracia su amor, también nos ha dado —en el— la posibilidad de conocer el misteuo de su voluntad Pablo ora intensamente para que Dios nos de un «espíritu de sa biduria y levelacion para conocerlo» No se trata de un conocimiento de tipo intelectual, sino de ese conocimiento experiencia, que implica a toda la persona solamente posible a través de la fe y del amoi Y añade «E ilumine los ojos de vuestro corazón, paia que coni prendáis cual es la espeían/a a li que os llama» Por consiguiente, para compiender el proyecto de Dios respecto a nuestra vida (o sea la espeíanza a los que os ha llamado, nuestia \ocacion en efecto es una vocación a la esperan/a) tenemos necesidad de «ojos iluminados del coia/on» El cristiano gracias a un cora/on lleno de amor y que late al ritmo de la te es un «vidente» Quizas es piecisamcnte este el secreto ultimo de la sabiduría poseer O]os penetiados poi la luz que viene del coiazon

FPIFAMA

Dejar el viejo balandrán y ponerse el vestido de luz
¡Ltxantüíí del SÍ/WI
SÉ me dio

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Alquicn tiene miedo Se da poi supuesto que hoy es la tiesta de la luz, poique la «ma infestación del Señoi» (epifanía) resulta inseparable de la luz Pero ahí esta la verdadera piegunta ¿ que lu/? Poique hay diveisos tipos de luz (con razón los orientales hablan de «luces») Y sobre todo ( que postura asumen los hombres ante la luz' Cuando Dios se manifiesta, hay quien íesponde quien se pone en camino busca y hay quien se esconde y camufla La pagina del evangelio nos onece un reta/o significativo de esta doble y contrapuesta postura adoptada por los hombres fíente al mismo acontecimiento Fos magos explican «Hemos visto saín su estrella y venimos a adoiailo» Y, mas taide, se piecisa «Al vei la estrella, se llenaron de inmensa alegría» En la vertiente opuesta, «el rey Heíodes se sobiesaito y todo Je uisalen con el» Alguno traduce «se asusto» En cuanto a la indicación «todo Jerusalen» pienso que se debe entendei la lerusalen del poder y del saber Son los sumos sacerdotes y los escribas, convocados por el rey paia una reunión de emergencia (|Como si se ti atase de un peligro publico amenazador 1 ) los que tienen motivo paia compaitir su inquietud y desconfianza El pueblo como mucho puede habei tenido una reacción de curiosidad, de agitación sin ningún tecelo especial

Los poderosos son los que se sienten inquietos se muestran sus picaces, preocupados Y es significativo el hecho de que la aparición de «la bondad de Dios, nuestro salvador, y su amor a los hombres» (Tit 3, 4) suscite turbación, temor, preocupación en los que tienen autoridad La presencia de un Dios que se manifiesta en la debilidad se siente como un peligro, una amenaza para el orden constituido, para las posiciones consolidadas El estabhshmcnt tiembla siente crujn desde sus cimientos, los propios entarimados Sospecha que puedan tambalearse las i elaciones que las jerarquías tengan que dejai el puesto a otras, que se cambien las reglas del juego, que se arranquen las máscalas, que se quiten los velos de las apariencias Todo un mundo, apuntalado de disfraces amenaza ruina Basta un niño Frente al niño el rey se da cuenta que esta desnudo Y tiene miedo Miedo de si mismo, sobre todo Pero quizas la postula de Herodes y de su entontare contiene un elemento positivo Nos advieite piecisamente que no se puede estar tianquilos No se puede fingn nada Continuar como si no hubiera pasado nada Todo eso es imposible d i s t o constituye una «amenaza» para nuestio trono pnvado Pone en discusión nuestros equilibrios cansados Nos deja al desnudo rt velándonos sin piedad lo que somos Mejor la turbación incluso el miedo, que la índifeiencia Mejor la hostilidad que la neutiahdad Mejoi el rechazo que la ambigüedad

Es netesano

un coiazon capa? de asombiaisc

\

cmanihaisc

El comportamiento de Heíodes y de los conséjelos de la corona desmiente clamorosamente la escena descrita poi el tnto Isaías (pn meia lectura) e mtioducida en uno de los poemas mas bellos de todo el libio Se ti ata de un triunfo fantástico de la luz, presentado con imágenes de íara belleza La luz, que al puncipio baña la ciudad, desboida pronto y muy ampliamente los confines de Jeiusalen La ciudad, que ha sido hu millada y saqueada ahora se convierte en meta de pueblos que vienen a rendirle homenaje y a enuquecerla con sus dones El texto que nos interesa tiene este desanollo progiesivo Comienza a amanecei (v 1-2) Los pueblos, todavía envueltos en la oscuridad de la noche universal se ponen en camino al reclamo de esa luz que rompe de ím pio\iso (\ 3)

En Jerusalen se asiste a una increíble invasión de camellos y dromedarios Las caiavanas compuestas por extranjeros traen a los judíos dispersos y trasportan tesoros como tributos a entregar en la «ciudad de la luz», donde resplandece la gloria del Señor (v 4 6) Se tiene la impresión de que la señal lanzada por el centinela es acogida con una alegría contagiosa Todos se dejan envolver poi la luz y por aquel movimiento desacostumbrado atizado por ella Herodes y ios suyos, al lado opuesto, se sustraen al anuncio gozoso Intentan administrarlo, vigilarlo, tenerlo bajo control, ponerlo en un aislamiento prudencial Los sabios, en vez de revestirse de luz, se ponen sus viejos y raidos balandranes, se calan los anteojos (es una manera de hablar) prole sionales, y consultan ceñudos sus textos sagrados llenos de polvo E inmediatamente emiten, con giavedad, la sentencia si, efectivamente, como esta escrito, debena tratarse pero Pero el resto (que es lo mas importante) no les atecta La búsqueda acaba en la biblioteca de palacio El camino no es asunto suyo La gloria del Señor no puede bullai sobre ellos porque aquellas cabezas están excesivamente llenas de su «saber» Hay una frase en Isaías que lo explica todo «Tu corazón se asombrara y se ensanchara» I a novedad desconcertante, la veidad puede sei acogida únicamente en un coiazon de carne capaz de asom biaise y sobie todo de ensancharse El coiazon de los magos y antes el de los pastores y el corazón de todos los apasionados buscadoies es capaz precisamente de exultar y ensancharse hasta albeigat el misterio El de los detentadores del poder y del sabei por el contrario, es un coiazon ando, mezquino, que no tiasparenta la mínima vibiacion en clave de humanidad, de espontaneidad Ellos acumulan infoimaciones pero estas no producen en pro fundidad, ninguna emoción verdadera Su luz es una luz sin calor sin paiticipacion Y a falta de calor la luz mas que aumentar, se debilita Pero en cieito sentido los magos fueion afortunados Al menos pudieion leempiender el camino llevaí hasta el fondo su búsqueda llegai al descubnmiento final «Vieron al mno con Mana su madre, y cayendo de rodillas lo adoraion» En otras situaciones históricas su aventuia podía habei tenido un resultado bien distinto Alguno después de haberles obligado a en tregai los tesoros se habna encaigado de adoctrinarlos enseñándoles todo lo que debían sabei, y dispensándoles del viaje hasta Belén o incluso prohibiéndoselo Piobablemente se les hubieía tenido poi gente de poca confianza o perseguidos como visionanos poitadorcs de novedades peligrosas

Y en medio

tanta oscuridad

Suposiciones aparte, pongamos en evidencia un detalle que sirve para despojar la aventura de los magos de cualquier excrecencia mi lagrosa Se dio una señal inicial («hemos visto salir su estrella») poco mas que un relámpago La misma señal ha sellado la conclusión de la búsqueda («la estrella que habían visto salir comenzó a guiarlos hasta que vino a pararse encima de donde estaba el niño») Entre el relámpago de la partida y el acompañamiento en el ultimo trecho, se extiende un largo camino, interminable, un camino duro, ciertamente salpicado de dudas, cansancios perdidas desilusiones, esperanzas La mayor parte del itinerario lo realizaron, por decirlo de alguna manera, a oscuras Tuvieron que buscar, preguntar, informarse La estrella, después de haber hecho saltar una chispa dentro, después de haber encendido un deseo, solo vuelve a aparecer al final La búsqueda no es nunca una marcha triunfal Implica numerosas partidas Y no hay por que esperar una sene de manifestaciones espectaculares Lo que cuenta es la perseverancia, la capacidad de no desistir, de no ceder al desaliento y de no desviarse hacia cómodos refugios ni considerarse satisfechos por conquistas provisionales Lo que cuenta es la obstinación para caminar también cuando todo parece inútil, absurdo, imposible Antes de llegar a ver a reconocer, a adorar, es necesario soportar la oscuridad, la soledad, la ausencia, el silencio, el cansancio, el hielo También nosotros, como los magos, podemos ser hijos de la es ti c lia Sobre todo cuando desaparece de nuestro horizonte después de haber avivado en nosotros un deseo de luz y caemos en la cuenta de que, a lo largo del camino que parece interminable, Dios se manifiesta escondiéndose, se hace cercano alejándose, aparece desapareciendo Podemos ser «hijos de la estrella» especialmente cuando algún experto nos habla de el poniéndose no el habito de la luz, sino el mugriento, helador e insoportable balandrán del «oficio» Y usa los anteojos del sabei para cerrar los ojos frente a los signos

¿Jomada

misionaa'?

No he entendido nunca por que no se celebra hoy el día mundial de las misiones La perspectiva de las tres lecturas, y la de Pablo especialmente que subraya la llamada de todos los pueblos a ser «coherederos, miem

bros del mismo cueipo y paiticipes de la piomesa en Jesucristo poi ti evangelio», ofrecen indicaciones muy precisas y abundantes en este \entido Es verdad que tendría que ser una ]ornada misionera con caiac tensticas especiales Se trataría de acoger de dejarse interpelai, de hacerse despcrtai y posiblemente «turbal» por esos que vienen de lejos Ellos son los que tienen informaciones preciosas que damos, va lores que comunicarnos (¡este debetia sei el óbolo del que san Pedio no podna prescindir') Ademas nace la sospecha de que son ellos los que tienen que evangelizarnos, hacernos descubrn algo vivo, nuevo, que nosotros tenemos congelado desde hace mucho tiempo en los libios, o en el lenguaje, o en las costumbres, o en los ritos En una palabra, una jornada misioneía que, giacias a la invasión de los «transeúntes» desembarcados de quien sabe donde, tendí ía como iin venficar si nuestio corazón esta aun en disposición de «asombrarse v ensancharse»

BAUTISMO DEL SEÑOR

Un hombre en medio de los hombres
Mitad a mi stet\o a quien sostengo ¡m elegido a quien ptefuio No ^titata no ilanuua no xoceata poi las talla (Is 42 1 4 6 7) Acepta a quien lo teme \ puntúa la Justina sea de la nai ion que sea (Hcch 10 3138) Stn \o ti que necesito que tu me batanes /\ tu acudes a mi' (Mt 3 13 17)

Un misterio \ otro misterio Y hay otra epifanía Una nueva propuesta de luz Una nueva invitación a abru los ojos Las manifestaciones del Señor continúan El bautismo de Jesús representa una nueva cita, una ocasión que no hay que peidei, una posibilidad que se nos ofrece Y, como siempie, el desgarrón abierto sobre el misterio de Dios, la revelación de la identidad de Jesús, el descubrimiento del ongen y del significado de su misión se convierten necesanamente en un «desvelar» el hombre a si mismo, el creyente a la piopia conciencia Según uno se va adentiando en la exploi ación del misterio de la persona de Cristo, se abre también un camino —a veces aspeio, dra matico, despiadado— que lleva en dirección a las profundidades del hombre hacia ciertas zonas secietas ]amas violadas antes, de las que ni siquiera el mteiesado sospecha su existencia El hombre delante del Hombie El desvelarse progresivo de Uno, provoca el desvelarse inevitable del otro Y, según se va avanzando, queda por descubrir lo que hay mas alia Puniera confiontacion bastante simple La htuigia de hoy nos ofrece dos posibles contiontaciones La primera es la mas simple, la menos comprometida (si bien es aconsejable que os eche una mano algún estudioso) Basta acercar la

figura del personaje misterioso dibujado poi el deutero-Isaias en el pumei canto del siervo de Yahve (primera lectura), a la de Cristo y verificar las semejanzas e incluso la perfecta coincidencia de algunos rasgos Las afirmaciones que se refieren a la solemne investidura y a la presentación oficial de los dos personaos son casi idénticas «Esto dice el Señor Mirad mi siervo, a quien sostengo mi elegido, a quien piefiero » En la escena del bautismo, la «voz del cielo» garantiza «Este es mi hijo el amado, mi predilecto» En el texto de Isaías «Sobie el he puesto mi espintu» En Mateo se dice que apenas Jesús salió del agua «vio que el Espíritu de Dios bajaba como una paloma y se posaba sobre el» Asi pues, en los dos casos, el Espíritu acompaña y sostiene al sieivo en su empiesa quien se convierte asi en «mediador cansina tico» Si ademas íecorremos las paginas del evangelio, caemos en la cuenta de que la misión de Jesús lecalca a grandes lineas el cuadro presentado por el oráculo piofetico Una misión universal que tiene como tarea manifestar la voluntad de Dios (justicia y armonía entre los hombres) y que se alaiga mas alia de los limites de Israel Sobre todo la empresa no se ieali/a con las armas que uno se esperaría (fuerza poda amenazas miedo castigos) sino con hu mildad dulzuia mansedumbre comprensión El siervo anuncia el perdón y la misericordia y poi eso no tiene necesidad de «gntai» ni de «vocear» Se dirige a las conciencias de las personas y consiguientemente IK se exhibe en las plazas i\o se abie camino aplastando a los seies humanos mas frágiles smo al contrario íespetando al débil al vacilante al que tiene el paso poco reguío No se piescinde de nadie a ninguna persona se despiecia como inútil Incluso los valoies mas desvaidos contusos inciertos flojos insignificantes no son pisoteados biutalmentc despieciadov sino potenciados «La cana cascada no la quebiara» A lo mejor se trata del bastón un poco piecano sobie el que el hombie se apoya confiado 1 I pabilo \acihnte no lo apagara» Puede habei individuos en cusís I a llama no es precisamente esa llama robusta petulante re sistente, que se descaí ía 1 a espeíanza ha quedado reducida a un pabilo que despide un humo desagradable que raspa en la gai santa en vez de sei luz búllante \ sin embargo el pabilo no es aplastado so tocado v h llama 1 imjuida es ptoteaida celosamente v ahnif nuda con atención den< adtza \ paciencia minutas El esDinti en ^.ste caso

no sopla impetuoso Ni tampoco helado Sino que se posa como una caricia suave, para reavivaí Cristo, contra todos los que muestran sus simpatías por los bastones robustos (y hasta nudosos ) y las luces fulgurantes, declarara que ha venido a buscar y a salvar lo que estaba perdido Su cultura se podría definir como la «cultura de la recuperación» En cuanto a la libeiación del hombre de todas las miserias y es clavitudes, tanto físicas como espirituales y moiales («para abnr los ojos a los ciegos, sacar de la cárcel a los cautivos ») Pedro (segunda lectura) recuerda que Cristo paso por la tiena «haciendo el bien y curando a los oprimidos poi el diablo» Como se ve, en el íetrato que se dibuja se cancelan todas las tonalidades triunfalistas ruidosas y clamorosas, y se real/a la imagen de un mesias que esta intimamente ligado a Dios si pero que aparece «hombre entre los hombres», siervo de todos y en particular de los mas débiles, solidario con los últimos Es mas, lo vemos en las riberas del Jordán ponerse en fila con los otros, uno cualquiu i sin reivindicar el pumer puesto, y espeiar silenciosamente su tumo sin refugiarse en la sala especial reseivada a los up como en los aciopuertos Sobre este «ultimo entre los últimos» se posa la palabia solemne de Dios «Este es mi Hijo el amado, mi predilecto Segunda confionlacion \ aquí Un cosas te complican Peio la confiontacion mas difícil es la que se da entre el estilo adoptado por Jesús en el cumplimiento de su misión > nuestro modo de ínlerpretai la \ocacion cristiana (también con ocasión de nuestro bautismo, hubo una «voz» que nos llamo que nos asigno una misión que nos «señalo» delante de todos) Aquí, si sobreponemos las dos imágenes es difícil obtener la coincidencia, ni siquiera poi aproximación Los desajustes aparecen con evidencia las desemejanzas saltan a la vista Nucstia imagen esta deformada caricaturesca aunque en algunos casos sea pretenciosa La operación, de todos modos puede revelarse saludable si al menos nos permite adquirir alguna buzna de humildad y si nos regala algún remordimiento Y podría acompañarse con tres ejercicios de una cierta utilidad 1 Tendel obstinadamente, a pesar de los inevitables desganos a la semejanza respecto al modelo único imposible pero necesario e insustituible Y pioclamar abiertamente, la no semejanza O sea, confesar que aun no lo hemos logrado Que lo intentamos y volvemos a intentar, a pesar de los infortunios que salpican nuestro camino

Reconocei que queremos sei «distintos», pero no nos consideremos de ninguna manera mejores que los otios (haría taita mucha cara dura ,No teniendo un íostro semejante al de Cristo, no se permite sustituido como hoy parece estar de moda en ciertos ambientes eclesiales, con la cara dura') Proclaman que hemos sido aganados por Alguien, peio que nos encontramos muy lejos de el Hemos íespondido Peio vamos con íetiaso (no pocos minutos Una \eintena de siglos ) Nos hemos movido Peto los pasos que tenemos que dar todavía son muchos Se nos ha asignado un nombre Pero debemos ganárnoslo aun Gntar (aquí si que se permite e incluso es un deber gritar) que no somos ni campeones de la fe, ni los piuñeros de la clase, pero que nos esforzamos por aprender (de el, y de todos los demás) Y nos ponemos disciplinadamente en tila, hombres entie los hombies, pecadores con otros pecadotes y espeíamos que Alguien también nos salve a nosotios Quien sabe si no lograiemos incluso convenirnos 2 Piopongo también meditai esta frase de un conocido teólogo contemporáneo «La luz de Dios parece que solo puede quemar en la nena con el aceite de nuestia vida Sobre todo con el aceite de la justicia y del amoi» (E Schillebeeckx) 3 Y si alguien nos pide podei «vei a un cristiano», busquemos con el Es piobable que encontremos cristianos allí donde no lo ha luíamos sospechado Algo parecido le paso a Pedro, cuando entio en la casa de Corneho, un pagano Y no pudo menos que comunicat inmediatamente su des uibnmiento sensacional «Esta claio que Dios no hace distinciones, icepta al que lo teme y practica la justicia, sea de la nación que sea» Quizas «ahoia estamos cayendo en la cuenta» de que sei discípulos no significa jugar el papel de maestros que pretenden adoctnnai a los demás, sino piesentamos como simples escolares en espera impaciente de ser adoctrinados poi Dios, por su palabia, por la histona v poi los otios hombies Ahoia «esta claio» que, si quieto encomiar un cristiano, debo entrar en la casa de otros

PRIMER DOMINGO DE CUARESMA

La historia del «pero»
Pero la serpiente replico a la mujer No montéis (Gen 2 7 9 3 17) .Sin embargo no hay proporción entre la culpa \ el don si por la tulpa de uno murieron lodos mucho mas granas a un solo hombre Jesucristo la benevolencia \ el don de Dios desbordaron sobie todos (Rom S 12 19) Peto el le contesto ditiendo hsta esaito No solo ¿k pan in c el hombie sino di ¡oda palabia que sale de la boca de Dios (Mt 4 111}

La insidia del «peío» Todos los líos han comenzado con un «pero» «Peí o la serpiente replico a la mu]ei » Hay pues otra historia, que comienza con un «pero» Siempre hay una histona alternativa, cuyas vicisitudes, a veces enmarañadas, arrancan de un simple, insidioso «pero» Dios tiene un proyecto Pero este plan suyo viene atravesado, contradicho obstaculizado con un contraproyecto del adversario que «tienta» para hacerlo fracasar Dios, en las primeras paginas de la Biblia aparece bajo la figura de un jardinero Y en su inigualable jardm-paraiso (paiaiso en griego significa literalmente jardín) coloca al hombre Peí o el hombie no resiste mucho en aquella especie de vientre matemo en el que esta al resguardo de cualquier agresión y rodeado de todas las especies de floies y arboles Y prefiere motdei el ñuto envenenado Y asi es expulsado de aquel jardín (vientre materno) y se topa con la jungla En lugar de la ley de Dios esta la ley de la jungla (violencia, injusticia, crueldad) De hecho, fuera del jardín Caín mata a su hermano Abel El Génesis pone como primera etapa de la aventuia humana y de su relativa civilización plantar arboles («el Señor Dios planto un jardín en Edén Hizo brotai del suelo toda clase de arboles hermosos de

ver y buenos de comei ») Peí o el hombre se empeño bien pronto en talar, cortar, derribar ai tancar, desertizar La vocación primordial del hombre consiste en custodiar, proteger («el Señor Dios tomo al hombre y lo puso en el jardín de Edén para que lo cultivara y lo guardara», Gen 2, YS) En hebreo la palabra que nosotros traducimos por jaidin es sinónimo de protección, custodia celosa, segundad (garden en ingles, ganen en alemán, se derivan del trances antiguo gart, del que procede el verbo gaider=conservar) Peto el hombre promovido a jardinero, ha preferido asignarse una vocación que consiste en saquear, estropear el jardín Dios dirige su palabra al hombre, conversa con el Pero escucha la voz de la serpiente, y Adán se deja persuadir por la palabra de Eva Dios establece un limite El limite es lo que diferencia a la criatura del Creador El hombre, aunque grande, no es Dios Pero el hombre no soporta el limite, se considera Dios Instigado por la serpiente, pretende set como Dios Se coloca, en una postura de jactanciosa autosuficiencia como principio absoluto del bien y del mal Adán no cede simplemente, al reclamo de una manzana apetitosa (que ademas LS tal por un ciaso t n o r en la traducción en realidad la Biblia dice ti uto»), sino a un delmo de omnipotencia Paul ( 1 uidcl se hacia esta pregunta «¿Fn que consistió el pecado original > En un acto que cons tituye la pnmeía heie/ia o separación, o sea preferirnos a Dios» Dios dio un solo mandamiento a Adán le impuso una sola pro hibicion Peí o el adversario, con su astucia, hace sospechai que todo esta prohibido que Dios restringe arbitral lamente la libertad del hom hre, que si existe un mandamiento y una prohibición ya no es libre ten una palabra una especie de «esta prohibido prohibir» insinuado mucho tiempo antes que en el fatídico 1968) « 6 Dios ha dicho eso ? 9 « que hay de malo 9 » . ( y entonces El ai te de la sei píente consiste en sugeni < ¿Que hay de malo ? » Cualquiei tentación se abre camino en el coiazon del hombre con un piovocador «¿Que hay de malo '» Asi pues el «pero» es lo que divide separa (la tentación tiene este fin, el tentddoi se fija este objetivo), íecorta otro proyecto difeiente del de Dios mauguia otia histona, diversa a la querida por Dios Quien cede a la tentación, se fia del «pero», pretieie el «pero»

( mío tentado poi ti

pero»

También en las tentaciones del desierto subyace el «pero» Jesús ha venido para hacer la \oluntad del Padre para realizar su plan de salvación siguiendo el camino indicado por aquel que le ha enviado

¡'LIO el tentador le propone unos caminos alternativos calcados en los esquemas y las esperas de un mesianismo tnunfalista-terreno El primero consiste en limitar su misión al campo material con siderando al hombre solo como estomago, y proporcionándole por tanto el pan, asegurando mas que otra cosa el bienestar económico El segundo es un alarde de poder taumatúrgico, apto para impre sionar (hoy podemos decir que es la tentación de la imagen, de la publicidad, de la teatralidad, de la ostentación de la grandiosidad O también el milagnsmo chabacano que lejos de ser expresión de te, se convierte en un fenómeno pseudo-rehgioso, una caricatura de la verdadera relación con Dios) El tercero induce a confiar todo a la fuerza, al poder, a la política a los medios humanos Podemos decir también el primero es la vía de la facilidad, el segundo de la superficialidad y de las apariencias, el tercero de todo aquello que pretende ponerse en lugar del amor y contaminar la ado ración del único Señor con idolatrías vanas Para nosotros la primera tentación afecta al planteamiento de la existencia perseguir fines limitados, reductivos irrisorios respecto a la amplitud de la vocación humana y cristiana La segunda tentación se refiere al ámbito religioso incapacidad de vivir la cotidianidad de la fe y búsqueda de lo prodigioso a cualquier precio (incluido el precio del ridiculo) La ultima tentación se juega esencialmente en lo secreto del ser, aunque sus manifestaciones exteriores después se encuentran hasta demasiado al descubierto hacer cohabitar a Dios con los ídolos (en particular el egoísmo, el orgullo, la ambición la vanidad, el dinero) fingiendo olvidar que el no tolera competencias y usurpadores cuando se trata del espacio sagrado en que pretende sei el umeo e incontrovertible Señor el corazón de su criatura Absolutizar lo que es relativo Y otras cosas

El pecado oiigwal es poco original Poi suerte existe un «pero» de signo opuesto al de la tentación Nos lo recuerda particularmente Pablo en el impenetrable pasaje de la Carta a los romanos (segunda lectura) Existe un Adán desdichado que introduce en el mundo el pecado y la muerte Pero hay un Adán que libera del poder de la muerte y trae aquí abajo la vida Esta la caída Están nuestras innumerables caídas

Peto poi suerte el don de la giacia resulta «sobreabundante» (me atieveria a decir desbordante) respecto a los desastres pro\ocados por la calda Puede ser interesante decir como, lo que en Adán fue una preten sion absurda («ser como Dios») en Cristo se conviene en don ofrecido a todos la filiación divina Falta precisar que el modo en que lee Pablo las dos historias no es de tipo mamqueo Los dos reinos, de Adán (o del pecado) y de Cristo (o de la gracia) no son simétricos El único reino es el de Cristo El único poder es el de la gracia, o sea, del amor La única histona es la conducida poi Dios El pecado original (cualquier pecado) no es muy original La verdadera novedad es la que trae Cristo Tampoco las tentaciones son originales Representan tediosas va naciones sobte poquísimos temas, bastante viejos Desde el origen del mundo hasta hoy Un aburrimiento Las propuestas de Dios resultan muchos mas vanadas y fantásticas Sus «tentaciones» aparecen decididamente mas seductoras que las del adversario (este es astuto, pero repetitivo logra que los hombres hagan siempre, con obtusa regularidad, las mismas tonterías El fruto que presenta es llamativo, pero contiene el inevitable gusano) Basta mirai aquel jardín que ha plantado el Cieador, con la com plicidad del Espintu, sobre la tierra, capaz de producir sin pausa una variedad sorprendente de ese fruto que se llama santidad Los santos son precisamente los que han cedido a las «tentaciones» de Dios Y de su vocabulario ha sido tachada la palabra «pero» Intentemos adivinar con cual la han sustituido

SEGUNDO DOMINGO DE CUARESMA

Levantar los ojos hacia abajo
\bi ahein mal cho e orno le había dicho el Senoi (Gen 12 1 4) Toma parte en los duios ti abajos del esan^eho según las Juei as que Dios te de (2 Tim i 8 10) Al al ai los ojos no )iei >/i a nadie mas que a Jesús solo (Mt 17 1 9)

La fe esta se°wa cuando esta en pnsion Creo que lo primero que tenemos que hacer hoy es encuadrar la frase que Pablo escribe a Timoteo (segunda lectura) «Esa gracia se ha manifestado por medio del evangelio al aparecer nuestro Salvador Jesucristo, que destruyo la muerte y saco a la luz la vida inmortal» No podemos abrir el evangelio mas que para esto buscar en el la vida (es mas, el esplendor de la vida) y descubrir en el nuestra llamada a la inmoitahdad Pero para alcanzar tal meta final de glona es necesario «pasar a través» de pruebas, persecuciones, sufrimientos «Querido hermano Toma parte en los duros ti abajos del evan geho » Y es decisivo ese detalle, que nuestra traducción omite, «conmigo» La exhortación de Pablo es eficaz porque el, el primero, esta demostrando la propia fidelidad al evangelio en la prueba mas duia, encontiandose ademas en la condición de prisionero I a tiansmision del mensaje es una especie de cadena En este caso, se trata de cadenas reales Pablo es guardián del «deposito» de la fe porque la ha puesto a buen recaudo, con el, ,en la prisión1 No demuestra el coraje en la defensa de la verdad denunciando, acusando, haciendo sufnr e incluso torturando a los que yerran (,cosas que ayudan, en la mayor parte de los casos a hacer carrera1) Sino pagando con las cadenas, en la propia carne, el precio de la coherencia Sena interesante poder verificar cuantos jueces de los distintos tribunales de todos los tiempos estarían dispuestos a sufrir, por la fe, las penas que ellos infligían a los otros

El único lugai en que la le se conseiva en toda su integridad, y lecobra toda su fuerza, es la celda de una cárcel Los defensores mas creíbles de la te han sido y serán siempre los mártires i Ay', que los «charlatanes» se asoman a las plazas cuando no hay nada que arnesgai Cuando los testigos dejan apagar el fuego dentro, entonces se encienden las piras Caminal espetando y esperar caminando La vocación de Abrahan (primera lectura) es la de cualquier creyente «Sal de tu tieira y de la casa de tu padie, hacia la tierra que te mostrare» Cuando Dios llama, arranca de todas las segundades precedentes, hace salir de los maicos inmutables en los que colocábamos nuestra identidad, quita los puntos de refeiencia acostumbrados, desaloja de las madrigueras confortables La fe es viaje tiavesia interminable Entre la llamada y la consecución de las promesas se extiende el tenitono interminable de la oscuridad (solamente aclaiado poi alguna llamita con la que Dios íeatirma su fidelidad) de la soledad de la piueba, del aislamiento, de la provisionalidad Abrahan paia establecei un vinculo con Yahve debe realizar una sene ininterrumpida de ruptuias (no solo las iniciales que a pesai de las apariencias, íesultan las mas fáciles sino todas las que vienen después) Dios no hace vivn a Abrahan en la segundad sino en la inseguridad Le quita las segundades una después de otra No lo alimenta de certezas sino de promesas No le ofrece conquistas, sino bendiciones Y la única realidad solida que le presenta, paia apoyai los pies, es un camino que no termina nunca Abrahan aparece, como un nómada, y como un «desarraigado» Sin embaigo, existen creyentes para los que tener fe significa «acampar» (no en el sentido del nomadismo, sino de la sedentanedad y del sueño) Otros que apenas llegados a la fe, levantan el puente levadizo y se «enrocan», asustados y rabiosos, en la posesión definitiva, intocable Y hay otios que interpretan la aventura de la fe como un «protegerse», mas que como un arnesgarse Olvidan que Yahve ha quitado a Abrahan precisamente todas las piotecciones extemas

«Abrahán marchó, como le había dicho el Señor». Es necesario, incesantemente, abandonar las casas maternas y paternas, desenredarse de los rígidos esquemas en los que estamos atados, arrancarse de las tenaces telas de araña de las costumbres (también mentales) en las que hemos sido capturados. Sólo si nuestra vida y nuestra fatigosa búsqueda se convierten —como las de Abrahán— en «bendición» para todas las familias de la tierra, más allá de cualquier particularismo, podemos defender que nos encontramos en la línea de la vocación. Abrahán «no sabe» nada. «El fin del viaje propuesto es un país del que Abrahán sólo sabe esto: que Dios quiere dárselo» (von Rad). Abrahán «no ha encontrado» nada. Ha encontrado una palabra que le hace perder todo lo que tenía... Abrahán —como dice Ruperto— caminó esperando y esperó caminando. Advirtamos por fin, cómo, sorprendentemente, este viajero, modelo de fe obediente, no dice una palabra, no comenta. Parece que su vocabulario sólo tiene un verbo: partir. Cuando hablamos de viaje, no debemos pensar en el que los otros deben emprender, como si el nuestro estuviese ya acabado. El viaje hay que hacerlo cada día juntos. No acepto que alguien me diga: «Dichoso tú, que has llegado a la fe». Un creyente, si es verdaderamente tal, aparece necesariamente un comprometido en una travesía. No sabría decir a nadie dónde he llegado. Sólo puedo advertir que me he ido... Seguir escuchando y escuchar siguiendo El centro de la escena de la transfiguración se encuentra... en dos puntos. La revelación desde lo alto. O sea la voz: «Este es mí Hijo, el amado... Escuchadle». No se le puede escuchar sino siguiéndolo. Es más, la única manera para escucharlo consiste en tenerlo detrás recorriendo el mismo camino. Jesús es un maestro itinerante. No tiene una cátedra fija. Sus lecciones se imparten a lo largo de un itinerario imprevisible y no siempre grato a nuestros pasos. Frecuentar sus cursos significa frecuentar el camino (mejor, su camino). Así pues, toma la cruz (este es el material didáctico fundamental, el libro de texto insustituible) y ven tras de mí.

Camina y aprenderás Camina y veras Camina y descubrirás Si lo escuchas, te pone en camino Y si te pones en camino tienes la posibilidad de escucharlo, de no perder ni siquiera una palabra Pero esta también la respuesta desde abajo «Pedro tomo la palabra y dijo a Jesús Señor, que hermoso es estar aquí» Le exclamación de Pedro se critica normalmente como «mcom prensión» o incluso «tentación» Me parece, por el contrario que es la reacción normal mas que justificada frente a la manifestación de la gloria Si no hubiese dicho, extasiado, «,que hermoso'» si no hubiese manifestado el deseo de < estar» en aquel marco de luz habría demostrado que la cosa no le afectaba (no nos afectaba), que el paraíso no esta hecho para nosotros que la oración la contemplación no es asunto nuestro Es lógico y justo pararse, estar gustdi la belleza del don cuando Dios se asoma a nuestro horizonte gris lo incendia lo tiansfigura nos tiaspasa con su luz Un celebre convertido de nuestio tiempo cuenta que un día entio en una iglesia todavía «sin Dios» lo encontró y saho tiastormado después de diez minutos No me han convencido esos diez minutos Cono/co pobie de mi a muchos cristianos a quienes bastan diez minutos Que son devotos buenos fieles durante diez minutos Que agradecen las predicaciones de diez minutos (incluidos los avisos) Que tienen diez minutos de tiempo no mas para dedicarlos al prójimo Fntcndamonos Dios logra atiapar a una persona en mucho menos de diez minutos Pero es la peisona < fascinada» cegada por la luz la que nene necesidad de muchos mas de diez minutos paia rehacerse paia lecuperaise del estupor para gozar gustai acogci de]ar lugar a la gracia manifestar el propio agradecimiento No hay prisa para ir a escribir un libio que informe a los otros del encuentio (lesus dice a sus amigos que no hav prisa es mas que por ahora no deben hablar del acontecimiento Hay que esperar otro vut]e sobre otio monte el del Calvano desnues que el haya subido a use monte v cuando ellos también hayan estado allí podran ames aarse a contdi ) fcs necesario «peinidnecer» allí el mayor tieniDO posible Hav to da\ia demasiado polvo acumulado excesiva opacidad mucho can sancio mucha rigidez demasiadas mcrustiaciones que deben caei No es cuestión de adqunir un bronceado espiutual sino de dejarse transfigurar La luz para que nos bañe tiene necesidad de tiempo Y nosotros hemos de disponemos a piolongadas «exposiciones» Poi favor no descalifiquemos apresuiadámente Id sdhda de Pedro (lo he hecho también vo en algún escuto v ahora me doy cuenta del en01 y pido perdón)

Por otra parte es raro encontrarse con cristianos que, a la salida de una función, confiesen —Que lastima que se haya terminado Era tan hermoso Nos habríamos quedado allí para siempre Ninguna predicación mía sobre la transfiguración ha provocado jamas en los oyentes un «deseo de tienda» (de diván, si, pero no es lo mismo ) No es frecuente encontrar a alguien que, después de haber escu chado a un predicador de la palabra hablar, transfigurado, del cielo comente «No veo la hora de ir allí» Es licito suponer por el contrario, que el mismo encargado de ilustrar la «felicidad eterna», de informar sobre el mas alia, no ma mfieste un ansia nrefrenable por abandonar lo de aquí abajo para ir a gustar aquella felicidad «que es la única verdadera» Asi pues, demos las gracias a Pedro porque no ha hecho nada para esconder su propia satisfacción se ha declarado pagado mas alia de cualquier espera v ha dejado claramente entender, después de aquella experiencia, que vaha la pena prolongarla Por suerte al menos el no ha tenido prisa por salir, no ha mirado de soslayo el reloj lema que aprender, permaneciendo el mayor tiempo posible en aquel espacio de luz cegadora, a «levantar los ojos» hacia abajo Que siempre es la operación mas difícil

TERCER DOMINGO DE CUARESMA

Tenemos necesidad de... tener necesidad
Golpearas la pena v saldia de ella a^ua para que btba el pueblo (Ex 17 3 7) La prueba de que Dios nos ama es que Cristo siendo nosotros todavía pecadores murió por nosotros (Rom 5 1 2 5 8) Fl agua que yo le daré se convertí/a dentro de el en un surtidor de a^ua (Jn 4 5 42)

Desafio, mas que petic ion El desierto es el país de la sed En el desierto se aprende a tener sed Allí el agua solo se le puede pedir a Dios La actitud mas natural es la descrita en el salmo «Tengo sed de ti como tierra reseca» (142, 6) Un proverbio de los nómadas dice «Pide leche a tu camella un hijo a tu mujer Pero el agua solo a Dios» Los judíos, aparentemente, la han pedido a Dios Pero la han pedido de una manera, en un tono equivocado Protestando, murmuiando, añorando la esclavitud en Egipto arrepintiéndose de estar embarcados en aquel camino de liberación Han tentado, han puesto una prueba a Dios «¿Esta o no esta el Señor en medio de nosotros7» Si hubiesen tenido fe, habrían reaccionado asi «El Señor esta en medio de nosotros Y, por consiguiente, tendrá compasión de nuestra sed» Pero han dicho «Si el Señor esta presente, y se preocupa de nosotros, que nos lo demuestre proveyéndonos de agua con una ín tervencion prodigiosa» Ha sido mas un desafio que una petición Los judíos en el desierto, teman necesidad de agua Pero teman necesidad, sobre todo de otra cosa creer

¿Que necesitas de verdad'' También la samaritana tema necesidad de otra cosa Aunque fingía que no se daba cuenta de ello, y rechazaba confesarlo Llega al pozo con su cubo, cuando mas calor hace Y encuentra allí a un hombre que también tiene sed y esta cansado del camino, tiene hambre, y ni siquiera dispone de un recipiente para sacar agua Pero también Jesús tiene necesidad de otra cosa Tiene sed de quitar la sed Su hambre es de saciar En este encuentro Jesús explica su táctica preferida Llevar a la criatura a tomar conciencia de su verdadera necesidad Hacer brotar un deseo, profundizar una exigencia, hacer caer en la cuenta de lo que no se tiene, poner al descubierto la propia pobreza, hacer brotar una petición — Si conocieras el don de Dios Jesús no se limita a satisfacer las peticiones y las esperas del hombre Las suscita, previamente Hace deslizar la duda sobre el brocal de nuestro pozo — Si supieras lo que necesitas de verdad Y también si supieras de lo que no tienes necesidad, aunque la publicidad y las modas se conjuren para crearte necesidades falsas Si supieses lo que te falta para ser hombre, para tener un rostro mas piesentable de cristiano Desgraciadamente tienes necesidad de un montón de cosas mutiles Tienes necesidad de esas cosas (y todos están dispuestos a ofrecértelas) para esconder tus necesidades reales, para no tomar conciencia de lo importante, de lo esencial Te agarras a lo superfluo, para negarte a lo necesario Tienes necesidad de mi, pero al mismo tiempo tienes miedo de admitirlo Necesitas ternura pero te pones una mascara de dureza Necesitas escuchar, y continuas hablando Necesitas dejarte amar Necesitas dejarte regalar Necesitas la pobreza En una palabra, tienes necesidad de tener necesidad — Señor, dame esa agua asi no tendré mas sed Era lo que Jesús deseaba, lo que esperaba con ansia Llevarla a pedir, a reconocerse necesitada, insatisfecha, y a dejai su postura inicial de descaro y de superioridad Aunque ella pide todavía esta agua, Jesús le da otra agua La que apaga la sed y la alimenta al mismo tiempo — Señor, dame esa agua, paia que tenga aun mayor sed El don de Jesús atenúa la aridez pero despierta estimula acre cienta el deseo

Una vez que hayas gustado esta agua, no te dirigirás mas a otros pozos para apagar tu sed Entenderás que son inadecuados engañosos, insuficientes Jesús ha obligado a la mujer a manifestarse, a expresarse a tor mular sus peticiones Pero después las ha dejado caer, las ha agrandado Ha tomado a la mujer, prisionera de las piopias exigencias hmi tadas para llevarla a otro lugar mas alia de sus esperas La ha hecho pasar de los intereses aparentes a los valores reales También el asegura el agua, como hi70 Dios en el desierto Pero esta vez es el desierto de una persona No se trata, sin embargo, de golpear la roca con el cayado y hacer saltar agua Jesús excava un manantial en el interior de un individuo «El agua que yo le daré se convertirá dentro de el en un surtidor de agua » Es importante destacar el detalle «dentro de el» No algo exterior al hombre La fuente que asegura vida y fecundidad esta abierta dentro de cada uno El creyente no es uno a quien Dios provee —como a Moisés— de una varita mágica No tiene necesidad de ir a buscar o mendigai afuera El pozo esta excavado dentro Nos falta preguntar si a Dios no le sena mas fácil rompeí la roca y hacer brotar el agua que abrir un paso, liberar desbloquear una fuente en el corazón de una cnatura Cada uno de nosotros puede dar la respuesta

Amigos de Dios < endiablados» También Pablo (segunda lectura) habla de una realidad que ha sido metida dentro de nosotros «El amor de Dios derramado en núes tros corazones con el Espíritu santo que se nos ha dado» El apóstol redacta un elenco de dones esenciales concedidos poi
Dios

—El Espíritu santo «que se nos ha dado» —El amoi que ha sido «derramado en nuestios corazones» — La espeíanza El amor de Dios, manifestado en Cristo, es un amor «íegalado» a los pecadores «En el tiempo señalado, Cristo muño por los imp.os» Los errores de los hombres no han llevado a Dios a cambiar la fecha (el tiempo señalado), ni a modificar el programa (el don del Hijo)

Quisiera subrayar todavía la expresión «Ya que hemos recibido la justificación por la fe, estamos en paz con Dios, por medio de nuestro Señor Jesucristo» Temamos necesidad, ademas, de otra agua, de otras ideas, de otros pensamientos en referencia a Dios Cristo ha hecho por proveernos Como dice A Maillot, nuestras viejas imágenes de un Dios se diento de nuestras obras, espía y juez implacable de nuestros errores, que nos exige contribuciones imposibles, han desaparecido La buena noticia es que Dios es «totalmente otio» respecto al que hemos imaginado Y, por consiguiente, cambia el estilo de nuestras relaciones con el Nuestras relaciones con Dios deben ser «pacificas» y «pacifica doras» Como dice Barth, «estar orgulloso de Dios donde nadie puede estar orgulloso de si mismo esta es la ventaja del justo por la fe» Es importante, pues, pensar a Dios en la serenidad, hablar de el y escribir de el con dulzura No es posible «estar en paz con Dios» y lanzar desafíos en todas las direcciones, declarar la guerra a todo y a todos Hay creyentes, enfermos de fanatismo, que, cuando hablan de Dios, parecen «endemoniados» Dios frente a la malicia humana, ha confirmado su amor La colera ha muerto y ha sido sepultada definitivamente sobre el Golgota Probablemente alguno todavía no se ha enterado La cordialidad no la animosidad debe caracterizar nuestras re Liciones con Dios y con aquellos por los que Cristo ha muerto

CUARTO DOMINGO DE CUARESMA

Ni siquiera un milagro logra abrir los ojos a quien no está ciego
Yo lo he dtstmtado La limada dt Dios no ts tomo la muada del liomhii pin \ ti luinlii nina las apunen tías pac ti Saioi nina ti cota on (1 Sam 16 1 6 7 10 M) En otio tiempo eiais ti nubla; aluna sois ¡u en ti Stnoi Caminad timo hijos dt la ht (f 1 i 8 14) Solo se qut \o tra tuyo \ ahoia \tt (Jn 9 141)

Los dcbcits di la escuela no son difíciles Podemos escribir, en una hermosa imagen, cuatro trases y mandaí en este domingo hacer unos deberes «El hombre mira las apariencias pero el Señor mira el coiazon» «Yo soy la luz del mundo» «Despierta tu que duermes y Cristo sera tu luz» «Ahora sois luz en el Señor Caminad como hips de la luz (toda bondad justicia y verdad son fruto de la luz) » Lo pnmero pues, dos manetas de mirar La mirada del hombie se queda en la fachada queda capturada por las apariencias La de Dios penetra hasta sondeai el corazón v descubrirnos lo que esta dentro Jese hace desfilar ante Samuel —examinador poi encargo de Dios— siete de sus hijos, de manera que le petmita obtener la pro moción de uno de estos al cargo de rey Pero Dios advierte al seleccionado! de confianza, ya desde el primer examinado «No mnes su apariencia ni su gran estatura pues yo lo he descartado La mirada de Dios no es como la mirada del hombre » Ninguno de los siete «mejores», «fiables», obtiene la apiobacion decisiva La elección cae en el octavo, sobre el mas pequeño, que esta fueía giididando el rebano y que, por tanto, ni siquiera le han pre sentado al examen Da\id precisamente

Los criterios del juicio de Dios no son los nuestros Sus valoraciones aparecen inevitablemente discordantes respecto a las de los «expertos» Dios ve y aprecia lo que para el hombre carece de importancia Y, al contrario, no ve, y considera despreciable eso que llama la atención y gana las simpatías de los hombies Es verdad que ninguno de nosotros se puede cieer que escruta los corazones Pero no se nos permite limitarnos a inspeccionar con la mirada la superficie, el barniz, el disfraz, el unifoime, las formas exteriores, los carnes Si hoy observamos con ojos desencantados cieitas elecciones, en los campos mas diversos caemos en la cuenta de que el hombre tiene en cuenta, ademas de la apanencia (grave distorsión de la mirada ya anterior a los tiempos de Samuel), la peí tenencia (desfase bastante difundido y relativamente reciente que tiene la ventaja de eliminar sin ni siquiera tomarse la molestia de examinarlos y juzgar su valoi efectivo, a un gran numero de candidatos) Con oüas palabias la fiabihdad se establece en una óptica parcial, miope, interesada A diferencia de lo que hizo Samuel, se descarta a quien esta dando buena piueba de lo que es en el trabajo, y se privilegian los participantes en el destile La mirada alcanza solo la antecámara No llega hasta los campos El tema de la luz El episodio de la cuiacion del ciego de nacimiento se coloca en la perspectiva del evangelio de Juan En el «libro de los signos» (cap 1-12) Jesús se manifiesta como vida y luz Pero la actitud de la mayoi parte de los hombres es el rechazo En los episodios precedentes predomina la dimensión de la vida nuevo nacimiento (Nicodemo), agua viva (la samantana figuia que hemos encontrado el domingo pasado), el pan de vida En esta pagina, en cambio prevalece el tema de la luz Y el centro es la afirmación solemne de Jesús «Soy la luz del mundo» (v 5) Se trata de una de las paginas mas bellas, vivas, «movidas» del cuarto evangelio Dentro, ademas, esta engarzada una pequeña joya de penetración psicológica y es la impugnación, veteada de ironía, de simplicidad y de argucia popular, que un analfabeto, el ex ciego, hace del saber, arrogante y torpe, de los doctos fariseos Después el encuentro de Jesús con el ciego sanado se describe con trazos de rara sugestión, aunque esas lineas descarnadas no conceden nada a la íetonca

Para facilitar la lectura (amigos, os aseguro que vale la pena dedicar media hora de vuestro domingo al repaso personal del texto) será bueno descomponer la narración en siete escenas. Así: 1. 2. 3. 4. 5. 6. 7. Narración del milagro (v. 1-7). El ciego interrogado por la multitud curiosa (8-12). El ciego sometido a interrogatorio por parte de los fariseos (13-17). Investigación realizada por los jueces a sus padres (18-23). Nuevo interrogatorio al ciego por parte de los judíos y expulsión (24-34). Encuentro de Jesús con el ciego y curación «total» (35-38). Choque de Jesús con los fariseos y severo juicio contra ellos (39-41).

El capítulo 9 de san Juan es, ya desde antiguo, una óptima meditación inserta en la liturgia bautismal. Pablo (segunda lectura) nos brinda una reflexión acerca del «paso» fundamental que se da en la inmersión del bautismo: de las tinieblas a la luz. Pero pone en evidencia sobre todo las consecuencias. No basta con haberse convertido en «hijos de la luz». Es necesario comportarse como tales. Hay que producir «el fruto de la luz» (sí, quizás no lo habíamos pensado nunca: existen árboles ornamentales y plantas que dan fruto; pero existe también una luz ornamental, decorativa, y una luz que «da fruto»). En particular: bondad, justicia y verdad. Bondad, justicia y verdad. Todo escrito con minúsculas, y no por casualidad. Empezamos a dar esos frutos «minúsculos». Poco a poco llegaremos (no hay prisa) a usar —¡con mucho pudor!— también las mayúsculas. Y con esto el deber estaría cumplido de una manera decorosa (eso espero, al menos). Pero si nos referimos en particular al episodio movido de la curación del ciego de nacimiento, hay algunas cosas, no demasiado agradables, de las que hay que levantar acta. Aludo a ellas rápidamente. La culpa de «saber» no una teoría, sino un hecho Ante todo hay que decir que el problema grave no es el ciego. Son los otros. Para Jesús, curar al ciego resulta relativamente fácil (un poco de tierra amasada con la propia saliva, seguidamente la orden de irse a lavar a la piscina de Siloé). Desgraciadamente no logra abrir los ojos a los que dicen que ven muy bien y continúan, obstinadamente, teniéndolos cerrados.

Al ciego le basto el milagro Para estos otros el milagro no vale para nada Al menos mientras continúen diciendo «Nosotros vemos» La narración se abre con un solo ciego en escena Y se cierra con el escenario (que ademas es el de la vida ordinaria, también la de hoy) abarrotado de numerosos ciegos incurables (lo hemos dicho Jesús no puede «milagrear» a los que pretenden ver cerrando los ojos a la luz) y culpables (ciegos voluntarios, que tienen la pretensión de iluminar o sea, cegar a los otros) También es ínteiesante notar como de un mismo hecho, que esta a k vista de todos, salgan dos lineas contrapuestas el beneficiado llega progresivamente a la fe, esto es, a la curación completa Los fariseos se van cerrando cada vez mas en su rechazo No se dejan cuestionar por el hecho Puesto que el hecho la novedad, pone en discusión su saber, niegan el hecho, no quieren verlo Siempre pasa lo mismo cuando los principios se tambalean ante la «vida», cuando las teorías son puestas en crisis por los hechos Existen maestros que contunden la verdad con el juicio propio Y si los hechos los contradicen niegan los hechos Seguimos Es verdaderamente paradogica la situación de aquel desgraciado Lleva encima una especie de condena Pnmeíamente una grave enfermedad, contraída ya en el nací miento Una vez curado, sin ni siquiera haberlo pedido se convierte en un caso que provoca discusiones y polémicas infinitas (también los apostóles dejaron de lado a la persona, y se interesaron únicamente por el «caso» en su aspecto teológico «¿Quien peco, este o sus pa dres°») Se diría que a todos les venia mejor que se hubiera quedado como estaba ciego y mendigo La curación desencadena una sene de ín convenientes Es un incidente desagradable El caso se resuelve en un engorro Su presencia resulta fastidiosa, embarazosa, hasta intolerable Jesús cura, libera da vida Y los otros se empeñan en charlotear, discutir, interpretar, indagar piocesar, contestar, presentar objeciones La curación, en efecto, no es reglamentaria, porque ocurrió en sábado, violando una disposición precisa de la ley Jesús ha pretendo el hombre al código, ha privilegiado el bien de una persona sobre la salvaguardia de las instituciones, no se ha dejado llevar por la preocupación jurídica, sino de su humanidad Incluso a los padres ese hijo curado les crea problemas, puede procurarles situaciones desagradables y, por eso, en cierto sentido, se lo «quitan de encima» El ex-ciego se hace incomodo, insoportable, sobre todo trente a los hombres del saber El, un miserable, un analfabeto, un «don na

die», sin títulos, uno que «no sabe» (y lo reconoce), tiene la desfachatez de oponerse con un hecho pequeño, incontestable, poique es fruto de experiencia directa «Yo era ciego y ahoia veo» «Empecatado naciste tu de pies a cabeza, ¿ y nos vas a dar lecciones a nosotros9» Ellos, desgraciadamente, no tienen necesidad de aprender de nadie La verdad ya la tienen escrita en sus papeles Se han apropiado de ella, la han secuestrado y la gestionan según su propio arbitrio Su poder se apuntala en el saber, y ahí ejercitan una especie de monopolio Y pobre de aquel que se arriesga a referir un hecho, un acontecimiento, una experiencia que obligue a revisar sus posiciones Las cavilaciones son su aima El desprecio la postura de fondo Haciéndose la ilusión de que tienen en sus manos, y en sus cerebros áridos, la verdad, terminan por esconderla, manipularla, y presentar únicamente la verdad oficial Y apenas caen en la cuenta (nunca escasean los informadores) de que cncula una verdad libre, simple, trasparente, no oficial no con trolada, que despunta al aire libre, allí donde se vive, donde ha sucedido Alguien que no mira el «caso» sino a la persona (el no ha creado los «casos», ha modelado los rostros), entonces se enfurecen recurren a los insultos, a las excomuniones «Y lo expulsaron » Todo estaba establecido de antemano «Los judíos ya habían acordado excluir de la sinagoga a quien reconociera a lesus por mesias» Precisamente hay que pasar por ellos para que sellen el milagro y hasta paia pedir el milagro, para recibir la íacion de luz segura, paia aprender a ver según su óptica, paia saber como hay que juzgar Si uno intenta abrir los ojos (y si Alguien se los abre), se hace peligroso, se le expulsa Si no estas de acuerdo con nosotros, te pones contra Dios, y debes ser tenido como un miserable pecador Si te obstinas en ver la íealidad tal como es eies un visionario, un idealista un iluso Ellos creen que ven mejor que los otros porque tienen la osadía (y los medios) para deformar la realidad Quien no comparte los prejuicios, las formulas puestas en circulación, las soluciones prefabricadas, quien rechaza el conformismo, quien, teniendo la cabeza sobre los hombros, la usa para hacer algo agradable al Dador se hace subversivo Parece como si el «ver» fuera la enfermedad mas temible, una especie de contagio, que hay que reprimir usando rápidamente los medios mas drásticos Especialmente si es un ver «distinto», nuevo, que pone en discusión posiciones y privilegios adquiridos De hecho

ellos preparan los antídotos ínmunizadores contra este azote, una es pecie de SIDA, que afecta a los ojos abiiendolos peligrosamente Se dice comunmente que el ciego curado es símbolo de la soledad de la fe Me parece verdad solo hasta un cieito punto En realidad el, rechazado con desprecio, discriminado, excluido de la casta, tiene la suerte de encontrarse cara a cara con Cristo, que le sale al encuentro precisamente cuando todos se lo han «quitado de encima» El dialogo es verdaderamente iluminador —¿Crees tu en el Hijo del hombre7 —¿Y quien es 7 —Lo estas viendo el que te esta hablando, ese es —Cieo, Señoi Y se pone de rodillas Ha encontrado en Cristo el nuevo «santuario», donde adorar Solamente ahora puede decirse que la curación ha sido total (,Y el milagro no es «probado» por la ciencia, sino por la fe1) ¿La soledad7 Cristo le ha dado la vista que le permite verlo a el sobie todo Y esto es lo que cuenta Hay que advertir que ciertos maestros están ciegos («no son fiables»), porque no tienen intención alguna de aprender

QUINTO DOMINGO DE CUARESMA

Terminar de morir
Fsío due el Seiwi Yo mismo abure suestios sepuluos \ os haie salo de vuestios sepitlcios (1-7 "Í7 12 14) El que íesueito de tntrt los mueitos a disto Jisus smfuaia también \ucstros tueipos moitaUs poi el mis mo l spiutu que habita en sosotios (Rom 8 8 11) Fl mutuo saho los pies \ las manos atados con i indas \ la (ata emiulla en un stidauo lesus les dijo Desatadlo i di jadío anda/ (Jn 11 1 4S")

Los sepuluos se abicn a pescu de las estadísticas Alguno pues sale de la cegucia Y hay quien incluso sale del sepulcro El domingo pasado Jesús declaiaba «Soy la luz del mundo» Hoy pioclama «Yo soy la resuueccion y la vida» No me interesan las estadísticas «Las estadísticas no deciden la \erdad» (E Schillebeeckx) Ni me dejo unpresionai por esos datos según los cuales solo una miñona de mis semejantes, y hasta de mis hermanos de fe, cree en la íesurreccion de los muertos La animación solemne de disto tiene mas peso que todos los poicentajes expicsados en los sondeos de opinión Los hechos se dice, no tienen que \er con las opiniones Ahora su resurrección es un hecho Lazaio llamado a la vida es un hecho La resuneccion de los muertos es un punto central de la fe Y es algo que tiene un impacto en mi vida Que la tierra sea redonda o tenga la foima de una pera o de un limón, no influye absolutamente sobre mi modo de caminar ni sobre mis itinerarios Pero la fe en la resurrección incide de una maneta determinante en mi camino en la onentacion que tengo que dar a mi existencia, en las opciones que he de tomai

¿La muerte es de verdad el final obligado7 La visión de Ezequiel (primera lectura) donde se presenta el Es pintu que altera la paz de los sepulcros no perdona ni a los huesos calcinados, no se trasñere simplemente al ultimo día Al nuevo pueblo de Dios se le pone en pie, y se le obliga a caminar «Os colocare en vuestra tierra» Si, el Espíritu no deja descansar a los muertos «Y cuando abra vuestros sepulcros sabréis que soy el Señor» Si no aceptamos salir del sepulcro, nunca sabremos que el es el Señor El creyente reconoce el señorío de Dios, no porque debe morir, smo porque esta «llamado» a resucitar Y cada día debe acostumbrarse a reconocer aquella voz que lo pone en pie «Lo digo y lo hago» Aunque nosotros prefiramos fiarnos de las estadísticas El «espíritu que vivifica» aparece también en el texto de la Carta a los romanos (segunda lectura) Este Espíritu «habita en nosotros», «en nuestro cuerpo mortal», nos libera de la caducidad hace pasar por nuestros huesos secos su soplo vital Poco antes Pablo se presenta con un grito terrible «(Desdichado de mi1 ¿ Quien me librara de este cuerpo, que es portador de muerte''» (7, 24) Pero en estas lineas canta una posibilidad inaudita inaugurar en Cristo, gracias al don del Espíritu, una vida nueva a través de una sene de muertes (al pecado, a la ley, a la carne —o sea, a una praxis egocéntrica—, a la desesperación Me atrevería a decir jes necesario, para Pablo, morir a la muerte') El creyente ha de aceptar morir (muchas veces) Y estara bien no olvidar que para llegar a la novedad del Espíritu no existe otra escala que la usada también por Cristo la cruz Que es también «el fin de toda escala» (A Maillot) Pablo no legitima la posición de los que se contentan con decir todo cambiara un día, pero por ahora no hay nada que hacer, todo queda como antes El sostiene que «todo ha cambiado ya», desde el momento en que el Espíritu habita ya dentro de nosotros, desde el momento en que ya ahora debemos agradar a Dios Consiguientemente, ya ahora debemos cambiar las motivaciones de nuestro vivir Resignarnos a la fragilidad, a la debilidad, significa expulsar al Espíritu de nuestra habitación de carne En ese caso y solo en ese caso, no queda sino morir

El verdadero misterio (que les pasa a los supennientcs> ? Alguien manifiesta su curiosidad por saber que le sucedió a Lázaro después Que pensaba, como uso aquel milagroso suplemento de vida que se le concedió Yo, sin embargo, preferiría saber algo de Marta, de Mana de los judíos que estaban ante el sepulcro, cuando el cadáver salió fuera al reclamo de la voz imperiosa de su amigo Jesús Me gustaría estar informado de si, por la tarde, antes de acostarse han sacado esta conclusión «Entonces ha llegado el momento de rehacer todas las cuentas» Una persona me hizo notar, después de haber acompañado hasta el cementerio a una amiga común «Me impresiona siempre el silencio helador que envuelve al grupo de participantes mientias recorren el breve paseo entre la capilla mortuoria y la tumba Solamente se oye el triscar de la grava Pero me gustaría asomarme a los pensamientos de las personas en aquellos instantes » Tanto en el caso de una tumba que se vacia (Betama), como de una que acoge al huésped (para siempre, bajo la tierra), el verdadero problema, el gran misterio son los «supervivientes» ¿Que sera de ellos cuando vuelvan a casa7 ¿Todo vuelve a ser como antes, hasta el próximo triscar de la grava en aquel fatídico paseo9 ¿Habrá alguno dispuesto a poner un poco de orden en la escala de valores, a «tomar finalmente la postura exacta ante las cosas» (D M Turoldo) a desplegar la lista de lo que cuenta' ¿Habrá alguno que se pregunte seriamente sobre el «sentido»> Aunque la sociedad de hoy hace todo lo posible para esconder la muerte, para arrendarla a un mecanismo que la sustrae a nuestros ojos a nuestras manos a nuestras espaldas y, con la pretensión de quitarle toda su fealdad, la hace simplemente anónima y funcional, el creyente debe adiestrarse en convivir con su propia muerte a no ignorarla no profanarla, sino a prestarle atención, me atievena a decir, a plasmarla Sobre todo, cada uno de nosotros debe aprender a convivn, ya aquí abajo, con la resurrección Un poeta contemporáneo (G Caproni) canta amargamente «el na cimiento provisional, la muerte definitiva» Un poeta de la esperanza (D M Turoldo) reconoce, por el con trano, que La muerte es como pasar el umbral y salir al sol Mas piecisamente aun, la muerte es «terminar de morir»

DOMINGO DE RAMOS

¿Pero de verdad siempre ha de terminar así?
Mi Senoi me a\itdaba pot eso no quedaba confundí (Is 50 4 7) Y asi actuando tomo un hoinbie cualqiacta se lebajo hasta sométase incluso a la inucitt ^ una niueitc d¿ (iu Poi eso Dios lo les cinto sobu tod> \ le conceda el \ombu sobie tode nambíe (Hp 2 6 11) Realmente este cía Hijo de Dios (Mi 26 14 27 66) do

Piinapw después de pt inapto Hoy hay que hacer fiesta Y hemos de ponei en juego toda la alegría de que seamos capaces El hecho de que este domingo abia la semana santa alarga inevi tablemente una sombra de melancolía sobie ella (la misma nairacion de la pasión contribuye a acentuar y a espesar esa sombra) Pero sostengo que es necesario recortar un medallón luminoso captando toda la belleza del día independientemente de lo que sucederá mañana Jesús hace la entrada en Jetusalen Algunos abien los ojos se mueven le salen al encuentro, lo aclaman, lo íeconocen como mesias, le reservan una acogida calusoia, se dejan contagiar poi el entusiasmo Sera un triunfo modesto reducido (por otra parte, nadie se ha preocupado por suerte de calculai el numero de los paitiapantes, de medir la duración y la intensidad de los aplausos) Pero aunque limitado, se tiata siempie de un tnunto La cabalgadura no es en absoluto magnifica, «real» Y sin cm bargo, la escena conserva sin duda un tono de solemnidad Una fiesta bajo el signo de la espontaneidad, de la simplicidad Ningún comité (donde están los nombres de todas las personas ím portantes, aquí, por el contrario están todos los que no cuentan, los que no tienen nombre), nada de preparativos colosales, gastos probablemente inexistentes (la fe comporta un costo que no tiene nada que ver con los gastos) La manifestación sustraída al artificio y a la

oficialidad El consenso obviamente no se oigani/a Todo sucede, dina, por inspiración Cierto, esto no tendrá una continuación Mañana sera difícil reclutar a alguien dispuesto a salir todavía al descubierto, a tomar posiciones, a librarse del miedo, a decir no a la conjura, a vigilar durante la noche Pero es importante, estupendo, que haya sucedido lo que ha su cedido No digo que Cristo este satisfecho Pero es piobable que haya quedado contento El sabe muy bien que no nos mantenemos por mucho tiempo Que la coherencia no esta entre los «signos» característicos con que nos dejamos conocei a ciencia cierta Sabe perfectamente que, a pesar de la ramita de olivo que hoy llevamos a casa, mañana encontraremos la manera de andar a la greña con alguien, de irritarnos por tonterías Y sin embargo, esta contento de que hoy no nos hayamos echado itras Nos hemos interesado por su suerte Hemos cultivado por lo menos un pequeño deseo de paz Esta feliz de haber hecho su «entrada» No esperaba otra cosa Se trata de un inicio Ningún inicio es despreciable El no se engaña Nos conoce bien Sabe que con nosotros siempte debe comenzar desde el principio Puncipio después de principio De todos modos, desde nuestro punto de vista, sena útil, al menos una vez, no conocer ya de antemano el final de la historia Debemos actuar como si no estuviéramos informados de la con clusion Quien sabe si un día la aventura no tendrá un final distinto del que solemos darle //fondo Lastima que la lituigia de hoy, ya bastante sobrecargada, y en muchos casos condicionada por la piesencia de huespedes «ocasio nales» y con pnsas, no consienta un comentario profundo de la na nación de la pasión relatada por Mateo De todos modos domina, en el fondo el rostro trágico del «siervo del Señor» esbozado por el deutero Isaías (primera lectura) el rostro de alguien que, aunque humillado, despreciado, torturado de la manera mas vil, esta dispuesto a dirigir una palabra de esperanza a los des confiado i Dejémonos acompañai por el himno que nos ofrece Pablo, que posiblemente lo ha sacado de la misma liturgia de la Iglesia de Filipos,

a quien se dirige (segunda lectura), en la que destaca un doble movimiento, que caracteriza la vida de Cristo y la de todo cristiano abajamiento/alzamiento, humillación/glorificación, oscundad/lumino sidad, despojo/trasfiguracion, perdida del nombre y de los titulos/adquisicion del «Nombre sobre-todo nombre» La trama Recorriendo rápidamente el texto, quisiera aludir ante todo al de talle del discípulo que, para defender a Jesús, desenvaina la espada, cortando una oreja al criado del sumo sacerdote « Envaina la espada» Jamas Jesús se ha encontrado tan indefenso como cuando alguien ha intentado defenderlo de una manera equivocada Quiere vencer únicamente con el amor Cuando se pretende vencer con otras armas (poder, leyes astucias mundanas, diplomacia terrena, finanzas) el sale derrotado (por los amigos, entendámonos, no por los adversarios), y continua repitiendo Depon ese arma Jesús no se deja impresionar por las «espadas y palos» de los enemigos Se alarma por una sola espada empuñada por uno de los suyos Que se convierte en un arma mas, y decisiva, para los enemigos El Maestio prefiere que los amigos —como el ha hecho— maní fiesten un amor mas grande que todo el mal que les acomete La espada no derrota el mal Lo perpetua Algo mas Judas reconoce publicamente ante la autoridad «He pecado, he entregado a la muerte a un inocente» El traidor, al final, no ha querido sacar provecho del dinero em bolsado de aquella manera infame Y hasta se ha «confesado» Ha sido, en el fondo, un acto de fe Es mas una profesión abierta de fe Peio se trata, por desgracia, de una fe sin esperanza Su suerte esta comprometida irremediablemente, no por la gravedad de su delito, y menos por la falta de fe, sino por un vacio de esperanza Los sumos sacerdotes no tienen valor para destinar aquellas mo nedas a la caja del templo Pero las usan igualmente (ty utilmente') para cerrar un negocio la adquisición de un terreno Nunca se ha de rechazar el dinero Siempre existe la pretensión de convertirlo, de hacerlo útil para algo aun cuando de el mane sangie

inocente, también cuando es fruto envenenado de injusticia, o cuando se ha ensuciado con las manos de los mercenarios de la muerte Que no nos averguence nunca, y basta O se contente con aver gonzarnos un poco menos «Sálvate a ti mismo Desciende de la cruz» Pero el amor mantiene la palabra Mas que los clavos le «sostiene» el amor El amor no disminuye ni siquiera en la cruz, cuando esta reducido a la impotencia Si hubiéramos tenido necesidad de una confirmación, esta es la confirmación definitiva Al final morirá dando un gran grito Es cierto, ese grito lacerante expresa la indignación de todos los torturados, de todas las victimas de la injusticia, de la violencia, de los sufrimientos mas absurdos, del abandono Pero es también una declaración ultima de amor Cristo muere «gritando» su amor a todos Y nosotros hemos de dejarnos penetrar por aquel grito y no con formarnos con oírlo «Tu puedes moverte libremente, porque yo permanezco clavado en la cruz Tu puedes existir, porque yo te amo Tu puedes vivir, porque yo, como la semilla, acepto morir» «Mana Magdalena y la otra Mana se quedaron allí sentadas en frente del sepulcro» Si se tratase de una curiosidad banal ya se habrían ido desde el momento que ya no hay nada que saber, nada que ver todo esta terminado Sin embargo cuando se ha visto todo, falta captar el significado La postura de las mujeres es una postura típicamente contempla tiva Una mirada que va mas alia de las apariencias aunque las apa nencias tomen la forma de una gran piedra que sirve para sellar una tumba Quizas es la ilustración, real, de la parábola de las vírgenes sabias, capaces de velar con las lamparas encendidas El esposo puede llegar precisamente ahora Y ya hay un anuncio explícito de la resurrección Lo formulan, paradójicamente, los sumos sacerdotes y los fariseos que piden a Pilato turnos de guardia para vigilar el sepulcro e impedir asi que los discípulos vengan a robar el cadáver de < aquel impostor» y vayan después a contar por ahí «Ha resucitado de entre los muertos»

La profecía de la íesurreccion esta presente en el palacio de Pilato, y la encontramos en los labios de los enemigos (también este es el juego del Espíritu, que sopla donde quiere ) Aunque parezca increíble, ésta, en boca de los responsables de la muerte de Jesús, es la primera fórmula del anuncio de la resurrección Los apostóles, testigos de ese acontecimiento, ya saben desde ahora lo que deben decir

DOMINGO DE PASCUA

Para vivir es necesario resucitar
Peto Dios lo tesucito al teuet día (Hech 10, 34 3743) Poique habéis muerto, v vuestia \ida está con Cítalo escondida en Dios (Col 3, 1-4) El ángel hablo a las imijetes Vosotras no temáis, ya se que buscáis a Jesús el cntcificado No está aquí ha íesucitado, como había dicho Venid a vei el sitio donde yacía e id apnsa a decn a sus discípulos (Mí 28, 1-10)

¡Feliz pase ua! Y así la muerte se ha convertido en una pascua, en un paso. La muerte, que normalmente cierra la estación de la vejez, y ella misma es vieja cuanto el mundo, da a luz, en su vejez milenaria, a la vida. El sepulcro se convierte en una especie de cuna. Y quien —como las mujeres— se dirige a una tumba, es informado de que el muerto está esperando, impaciente, pero en otro lugar, por el camino... Feliz pascua, pues. Decir «feliz pascua» equivale a decir: la pascua es tuya, y para ti. Entra, toma todo lo que es tuyo. Todo, en efecto, se pone a disposición de todos. Celebrar la pascua no significa ser espectadores de este evento inaudito, oír su narración por enésima vez, sino vivirlo juntamente con el protagonista. Festeja la pascua, quien «toma parte». Nos lo recuerda el texto de la Carta a los romanos (6, 3-11) que se lee en la misa que cierra la gran vigilia. Se trata de morir y de ser sepultados con él (el bautismo no es otra cosa).

Si no estamos «unidos» en su muerte, no podemos estarlo en su resurrección El hombre viejo, o sea, el hombre del pecado (el pecado nos envejece, nos entrega inexorablemente a la muerte), esta condenado a la pena de la crucifixión Y la sentencia ya ha sido ejecutada en el Golgota «Porque habéis muerto» (Col 3, 3) La comunicación del nacimiento, para ser valida, va acompañada del anuncio de la muerte La entrada en la vida nueva, el vivir como resucitados, aquí, en esta tierra, solo es posible si hemos hecho nuestros funerales Cristianos, hermanos míos, no nos hagamos ilusiones El territorio de la pascua no es un lugar exótico, acariciado por el sol, donde podemos pasar unas vacaciones felices, y que alcanzamos sin dificultad «sobrevolando» el territorio donde llevamos cansinamente nuestra vida habitual No es cuestión de sobrevolar sino de pasar a traxes de El «paso» no es facultativo, sino obligado Y no podemos cargar con el acostumbrado bagaje de miserias y baratijas, con las dosis acostumbradas de «levadura vieja» (1 Cor 5, 7), con los pesos habituales de las costumbres rancias, las preocu paciones de siempre por «las cosas de aquí abajo» Es necesario hacer desaparecei todo esto, dejarlo atrás, sepultarlo En la nueva creación se entra desnudos (Cristo abandono los ves tidos de la muerte en el sepulcro, se desintereso de ellos La vida no tiene necesidad de reliquias El viviente deja rastros incandescentes en los corazones) para ponerse el vestido de la luz Asi pues, Cristo nos pone a disposición tanto su muerte como su resurrección Pone a nuestra disposición su pascua Los creyentes realizan, juntamente con el, una «travesía» Solamente si «pasamos a través» de todo el misterio pascual, nos hacemos capaces de vivir Ha cambiado el tiempo (y otias cosas ) Mateo es muy preciso cuando cuenta la partida de las mujeres aquella mañana Es un viaje breve, pero que resultara decisivo Llevara al descubrimiento mas increíble que jamas se haya hecho desde el origen del mundo «En la madrugada del sábado, al alborear el primer día de la semana, fueron Mana Magdalena y la otra Mana a ver el sepulcio» La información es completa puntillosa quien donde, cuando y para que

Pero todos estos detalles precisos tienen un vicio de fondo estaban bien hasta ayer Hoy están superados Las mujeres (y con ellas todos los demás) no han advertido el cambio acaecido en el tiempo, y consiguientemente no caen en la cuenta de que su calendario ya no sirve, porque ha caducado El tiempo ya no es aquel, y no puede medirse de la misma manera Ha comenzado un tiempo nuevo, se ha abierto una historia nueva Ese no es, simplemente, el primer día de otra semana (para los judíos, el domingo) Es el primer día de una nueva creación No es la aurora de otro día Es la aurora de un mundo nuevo Todo comienza de nuevo Porque todo ha sido rehecho todo hoy nace nuevo La guardia no ha logrado impedir la verdadera, la gran revolución El universo carcelario, donde todos estábamos encerrados, ha sal tado por el aire, se han abierto de par en par las puertas Es necesario re inventar el calendario Con la navidad, Cristo viene al viejo mundo Y esa fecha entra en la vieja historia de los hombres Es a paitir de la íesurreccion, no de la navidad cuando hay que calcular el tiempo revisar los calendarios El «día hecho por el Señor» es el que se convierte en el primer día dei mundo Las mujeres aun no se han dado cuenta de la revolución del aire nuevo de libertad que respira aquella mañana perfumada de primavera (pero es una primavera que no tiene nada que ver con las precedentes) Se hacen la ilusión de que van a empalmar con ti día anterior con lo que ha sucedido antes (fueron las ultimas que abandonaron el sepulcro, «sabían» porque se habían quedado allí a ver) Pero el hilo se ha roto, el puente ha saltado, se ha cortado el camino Aunque consigan llegar a la tumba, se ha dbierto und grieta se ha excavado un abismo entre los dos mundos («tembló fuertemente la tierra» y se abrió un abismo) Los aromas, las flores se quedan en sus manos Ya no podran llegar a destino Aunque sabían, necesitan ser informadas de la novedad sensacio nal Aunque buscan en un territorio conocido caen en la cuenta dt que están buscando en un lugai equivocado «No esta aquí» Este es el ultimo lugar donde podrías encontrarlo Ya no es posible la continuidad Hay que tomar el tema desde el principio La muerte que dormía tranquila (no tenia necesidad de guardias) ha visto que le han robado a sus ojos su piesa «segura», y se ha encontrado con las manos \ acias No cambia solo el tiempo y la historia

Resulta trastocada también la geografía «Va por delante de vosotros a Galilea» Esa Galilea donde viven codo con codo judíos y paganos Con la pascua nos encontramos en la verdadera tierra prometida, una tierra nueva, anunciada por los profetas (Is 66, 22) El don de Dios es tan grande que solo la tierra entera puede contenerlo Ya no hay limites Y a Cristo habrá que descuburlo cada día En todos los lugares El nos precede, sin falta En las encrucijadas de la vida El centro del mundo se ha movido hacia otro lugar Puede estar en todas partes Allí donde el se manifiesta, donde nos alcanza y se deja alcanzar ese es el centro del mundo Pero no basta encontrarlo La pascua no es completa cuando nos encontramos cara a cara con el Resucitado, cuando se experimenta su presencia La pascua es anuncio, testimonio Pensábamos que temamos que infoimar de su mueite Pero urge detener depnsa los anuncios de muerte Y enviar una comunicación de vida Es necesdiio llevar a los hombres a «ver» Llevar los signos de su presencia Cierto, algo debe cambiar en los «testigos» El «terremoto» no puede menos de provocar un desconcierto en el teintono de su corazón O, al menos, algún sobresalto Si dentro de nosotros no se ha producido nada, si ese «terremoto» no nos ha tocado, entonces no tenemos absolutamente nada que enseñar Decimos «feliz pascua» y sabemos que no ha pasado nada, y no pasara nada Hemos sido sorprendidos y quedamos aprisionados en el «fin» Se nos ha escapado el principio Sentados en aquella piedra dejémonos calentar por el sol Quisiera fijar aquella imagen de tara sugestión «Un ángel del Señor, bajando del cielo y acercándose, coi no la piedra y se sentó encima » (Mt 28, 2) Tenemos que acercarnos también nosotros Pedimos al ángel que nos deje un poco de sitio en aquella piedra enorme Tenemos una cierta experiencia de piedras Llevamos habitualmente dentro una piedra de grandes dimensiones Es el peso, aplastante, de la indecisión, de la oscuridad, de las resignaciones, del egoísmo, del cansancio, de las innumerables esclavitudes

Ni siquiera llegamos a plantearnos la pieocupacion de las mujeres <¿ Quien nos correrá la piedra de la entrada del sepulcro9» Ya nos hemos acostumbrado La llevamos encima como una condena ine \itable Pero, en esta ocasión, si abrimos los ojos y el corazón, caemos en la cuenta de que Alguien esta dispuesto a coner la piedra Es mas )a lo ha previsto Finalmente también nosotros podemos sentarnos encima Y petmanecer allí, en silencio, en una esquina calentándonos al sol También la piedra, como la pascua, esta a nuestra disposición para dejarnos rehacer por la luz Ojala seamos atrapados poi un deseo «pascual» de resurrección Quiero decir que no quede la resurrección postergada para mañana, esperada para dentro de treinta o cuarenta años Hay que anticipar hoy, inmediatamente, nuestra resurrección Después de todo resucitar es la umca manera que tenemos para estar vivos

SEGUNDO DOMINGO DE PASCUA

Alguien permite ver lo invisible, y alguien excesivamente visible, lo esconde...
los humanos etan constantes en cscuchw la ensenan a de los apostóles tn ¡a vida común en la pacaon del pan \ en las onutones (Hech 2 42 47) Lafuei a de Dios os custodia cu la fe para la sah ac ion (1 Pe 1 3 9) Dichosos los que ciean sin haba \isto (ín 20 19 11)

El punto de tefcrencia no puede ser otro Alguien nos prueba Alguien ha entrado en el tiempo nuevo Alguien tiene intención de hacer, antes que escribir, una histona nueva Alguien intenta demostrai que es posible inauguiar, inmediata mente después de la resurrección de Cristo, y del don del Espíritu (que, en la nanacion de Juan, es «alentado» la tarde misma de la pascua), una maneta distinta de vivir Entendámonos La primera comunidad cristiana entrelaza las pro pías laices, en un terreno de común humanidad, con las de todos los otros (la conclusión del texto de los Hechos, «eran bien vistos de todo el pueblo», indica claiamente que se mezclan sin íemilgos con la gente) Y sin embargo, aparece distinta Baste pensar en la especulación decididamente desacostumbrada, que la caracteriza «Lo teman todo en común, vendían posesiones y bienes y lo repartían entre todos, según la necesidad de cada uno» Asi pues, intensas operaciones de venta para ventaja de los otros, especialmente de los mas necesitados El hermano no es solo el que comparte mi misma fe, sino el que participa, tiene libre acceso a mis bienes

Asi pues, desaparición de cualquier discriminación de tipo económico Una praxis del compartir y de la solidaridad sustituye a una lógica patronal y pnvativista La comunión espiritual se expresa, de una manera visible, en el compartir los bienes materiales, donde se privilegian sobre todo las categorías mas débiles Ah, pero se muy bien que Lucas pinta, en el primero de los tres «sumarios» con los que interrumpe la narración de los Hechos para presentar visiones de conjunto, panorámicas, de la vida eclesial, un cuadro con tintes ideales (y hasta idealistas en ciertos casos) Tiene que haber también sombras (de hecho, el episodio del ca pitulo 5 que tiene como protagonistas a Ananías y Safira, representa algo mas que un incidente es signo revelador, quiero decir, profecía, de que el mal no se mantiene prudentemente al margen de la Iglesia, que donde hay hombres, aun investidos por el «soplo», llevan consigo sus pesos y misterios, impulsos de generosidad pero también mezquindad) Pero es importante, aun reduciendo el conjunto a una perspectiva realista, subrayar el empeño, la voluntad de realizai un proyecto distinto, casi loco respecto a los modelos habituales Por eso Lucas usa un verbo griego, proskarteiein que significa Iiteidimente «sei asiduos fieles, perseverantes, determinados en algo» En un palabra, no eran veleidosos No teman, como se dice hoy, «un discuiso que explanar» o «una temática que desanollar» Llevaban adelante, con decisión, un compromiso concreto Producían «signos» visibles y legibles por todos «Hacían muchos prodigios y signos » No se dice que cteyeran en los milagros (Los hacían' Esta perseverancia no afecta solo al ámbito lituigico escucha de la enseñanza de los apostóles (parece que la palabra, entonces, tenia un primado indiscutible, y que el único libro de texto adoptado por la comunidad era el evangelio ), «fracción del pan» (se trata del ágape fraterno al que seguía la eucaristía), oraciones (j«en el templo», juntos con los que no se habían adherido al mensaje de Cristo') Se expresa también en la organización de la comunidad, una organización ciertamente no de coite jurídico, sino la expresada con una palabra significativa fraternidad Y, finalmente, se revela en las relaciones con el mundo exterior Y todo en un clima de simplicidad y alegría Evidentemente, las cosas no correían siempre sin tropiezos Se producirán huidas, distorsiones, yerros bastante llamativos Lo hemos dicho es un proyecto de vida ideal

Pero siempre queda un programa con el que debemos confrontarnos Después de todas las interrupciones, desajustes, e interpretaciones inexactas, la referencia fundamental no puede ser otra

Dos pilares que asegwan la solidez de la construcción Pedro (segunda lectura) subraya con fuerza la dimensión de la fe y de la esperanza y, por supuesto, del amor sobre el que se funda el edificio de la Iglesia y de la vida de cada miembro Los frutos de la esperanza, en particular, maduran también en la estación rígida de las pruebas y sufrimientos inevitables Pedro parece dejar entender que esta estación ingrata es de breve duración « de momento» Probablemente intenta sugerir que es limitada, en relación con la eternidad O quizas hace entender de una manera realista que después de un «momento» de tiempo de dificultades, habrá otro momento de tiempo de otras dificultades, y asi sucesivamente En una palabra, «un mo mentó» de tiempo después de otro Y de esta manera se consolidan la fe y la esperanza, y se prueba el amor Pero también en el rigor de esta estación interminable del dolor luce el sol de un «gozo inefable y transfigurado» Por otra parte Pedro atribuye a la Iglesia una nota «conservadora» La Iglesia posee «una he) encía incorruptible imperecedera» Pero con esta precisión desilusiona amargamente a todos los nostálgicos incurables de una Iglesia inmobilista esta herencia no ha de custodiarse aquí abajo «Os esta íeservada en el cielo» Entonces, como la herencia ha sido transferida alia arnba, y con siguientemente aparece como inexpugnable, la Iglesia puede moverse sobre la tierra con libertad No teniendo nada que defender aquí abajo, nada que conservar sobre la tierra, la Iglesia debe estar siempre en camino Es interesante caer en la cuenta de una observación insólita No sotros, ateniéndonos a la palabra de Pedro, seremos custodiados «en la fe para la salvación» Por tanto, nosotros no somos los que custodiamos la fe Es la fe la que nos guarda Es esencial, pues, dejarse custodiar por la je «para la salvación» Aquí hemos de reconocer humildemente que la Iglesia a veces tiende a olvidar esta indicación del primer papa

Ha habido tiempos, en efecto en los que para custodiar la fe se ha sacrificado literalmente a las personas, se las ha condenado, se las ha hecho desaparecer De todos modos «bendito sea Dios, Padre de nuestro Señor Je sucnsto» que continua usando misericordia con nosotros y asi nos consiente entender y remediar los errores Dichosos aquellos que aun habiendo visto creerán La pagina del evangelio que ya he comentado en otras ocasiones nos presenta una comunidad en crisis Crisis general de miedo, que se resuelve con la presencia y el don de la paz del Resucitado Crisis de un discípulo, Tomas, que no logra creer como se requería, fiado de la palabra de los otros testigos Si no veo no lo creo» Alguno insinúa maliciosamente que Tomas puede considerarse afortunado Si no hubiese intervenido Jesús a tiempo se le hubiera echado de la comunidad por «rebelde» Dejemos a un lado esta hipótesis Lo importante es que apaiece el Resucitado y no le apunta con el dedo amenazador Al contrario, invita provocatonamente al apóstol reacio a meter el dedo en sus heridas O sea, a ver y a tocar los signos de un amoi que se ha manifestado en el Calvario y que no decae, y que se ofrece pacientemente a todos, también a los «rezagados» Y asi nosotros, Iglesia, estamos invitados a preguntarnos ¿cuando alguno no cree nuestra palabra, cuando un hermano se encuentra en dificultad, cuando ciertas rodillas se muestran reacias a doblarse en un gesto de adoración, que tenemos para presentarle (excluida, entiéndase bien, la puerta ) 7 Quiero decir algo que ver, que tocar El dedo amenazador jamas ha salvado a nadie, jamas ha constituido un argumento convincente Me atrevería a decir que hoy el nesgo se ha vuelto del revés Para muchos la dificultad de creer no viene de la invisibilidad del Resucitado La gran dificultad el impedimento, muchas veces, esta en la vi sibihdad de los cristianos, en la excesiva visibilidad de los testigos Si «dichosos los que aun no habiendo visto, creerán» Pero añadamos también «dichosos los que aun habiendo visto, seguirán creyendo »

TERCER DOMINGO DE PASCUA

Suceden cosas increíbles: ¡alguno se convierte después de una predicación!
Vosotios, poi mano de paganos, lo matasteis en una cruz Peto Dios lo lesmitó (Hech 2, 14 22-28) Tomad en seno viiestto piotedei en esta uda (1 Pe 1, 17-21) ¿No aidía nuestio ronrón mienuas nos hablaba poi el camino y nos explicaba las Escritwa*,7 (Le 24, 13-35)

«Paz. a vosotros» no significa «Estad tranquilos...» Hoy. aunque intentes sustraerte, no lograrás escapar a una palabra que te molesta y te alcanza por todas partes. Pasas por la plaza, encuentras personas «exaltadas», e intentas prescindir de aquellos individuos porque los crees unos borrachos; pero oyes que te dicen en la cara: eres corresponsable de un homicidio. La víctima no es un delincuente, sino un hombre enviado por Dios y acreditado a través de signos excepcionales. Te alejas por una calle cualquiera masticando amargura por un asunto que ha terminado mal, y resulta que se te acerca un viajero desconocido, que está a dos velas en este asunto. Lo informas y él como gratitud te llama «necio y torpe para creer...». Finalmente te llega a casa una carta echada hace un montón de tiempo que te recuerda que has sido librado «de un proceder inútil», recibido en herencia y que, por consiguiente, tendrías que actuar de una manera consecuente. ¿Pero la pascua no debía ser un mensaje de paz? Exacto, pero sabiendo que cuando Cristo resucitado desea «paz a vosotros», no pretende decir «estad tranquilos», sino «abrid los ojos,

moveos arreglad las cosas según un orden nuevo no tengáis miedo de vivir rechazando el guión del pasado» Has celebrado la pascua, no si has ido a confesar y comulgar, sino si te encuentras imposibilitado para echar marcha atrás Precisamente como les paso a los judíos el mar Rojo se cerro definitivamente a sus espaldas Una predicación como para doimir a la gente de pie Sin embargo Digamos la verdad La predicación de Pedro en una plaza (su primer gran discurso misionero) se define eufemisticamente por los estudiosos como «bastante compleja» ¿Nos atreveríamos a llamarla decididamente indigesta1? Hoy la mayor parte de los oyentes se dormirían de pie (o usanan los pies para escapar) Hemos de reconocerlo El discurso inaugural del primer papa no es un modelo de simplicidad Por otra parte, el hecho de que Lucas haya metido mano en el, lejos de hacerlo mas sencillo lo complica mas En realidad esa temática, esos argumentos, llenos de citas bíblicas (Joel, Números, textos apocalípticos, salmos 110 y 16), que necesi tañan a su vez ulteriores coméntanos, resultan bastante extraños a nuestra mentalidad Difícil, para uno que frecuente la plaza, para un cristiano cual quiera, aclaiaise en todo ese lio Es imposible seguir a Pedro a lo largo de aquel sendero inaccesible de interpretación del salmo 16, sobre el tema de la resurrección, en donde parece que David habla de si mismo, pero como ya esta muerto y su sepulcro resulta accesible a todos, no podía hablar de si, sino de otro, o sea, del mesias De todos modos, dejándonos ayudaí de los exegetas, podemos dividir la predicación en ties partes (de la que hoy prácticamente solo se lee la segunda, y ademas mutilada) —Interpretación del acontecimiento de pentecostes (v 14 21) — Anuncio cristiano (22 36) En resumen el misterio pascual cumplimiento del plan de Dios Por lo que los hombres, incluso con sus acciones mas infames, no hacen sino realizar aquel designio —Invitación urgente a la conversión (37 39) Lo que llama la atención es el éxito obtenido por este discurso En temimos cristianos el éxito no se mide por los aplausos sino por hecho de que la palabra de en el blanco

Y el signo revelador es uno solo, y se llama conversión Y ahora, el mismo libro de los Hechos nos informa de que «aquel día» la palabra hizo diana en tres mil personas El dato aparece sorprendente, aun admitiendo que no se trate de un fenómeno inmediato, mas bien debe pensarse en una siembra fructuosa, y asi Lucas anticipa lo que iba a ser el final de aquel cambio Y, aun concediendo que los oyentes de Pedro tuvieran mucha mas familiaridad con la Escritura que muchos asiduos de la iglesia, queda sin explicar como un sermón —ademas no adaptado a un auditorio popular— haya tenido una eficacia tal Entonces la explicación hay que buscarla apelando al poder del Espíritu, capaz de dar vida incluso a la palabia mas anda y de llevarla a «herir» los corazones Entonces el hombre ¿,que nos ha onecido } — La franqueza, ante todo O sea el coraje O sea, un lenguaje no diplomático, que va derecho al blanco Pedro no halaga a los oyentes Dice cosas muy distintas a las que les gustaría oír Una palabra profetica no es una palabra que acaricia, que «res ponde a las expectativas» Puede ser una palabra que arranca la piel y defrauda las expectativas Porque obliga a un cambio (ante todo en el modo de valorar los actos) Que es lo ultimo que la gente agradece — Pedro no habla aislado Es portavoz de los apostóles Respal dándole esta el grupo de los testigos que se íeconocen en el Sus palabras no han sido elaboradas por un equipo de especialistas sino que son la expresión de la fe de una comunidad En cierto sentido han sido suscritas por todos —Finalmente, pienso que se verefico, en los oyentes, aquel fe nomeno característico ya experimentado por los dos de Emaus, quienes denuncian asi los síntomas de aquel «malestar» que habían advertido dentro de si mientras escuchaban la piedicacion por el camino « ¿No ardía nuestro corazón mientras nos hablaba por el camino y nos ex pilcaba las Escrituras7 » Este es el gran secreto Las explicaciones mas convincentes no son las que hacen mella en nuestro cerebro sino las que llevan el fuego al corazón Solo puede decirse que la palabra de Dios ha sido escuchada, y que ilumina el camino, cuando logra inflamar un corazón Los oyentes se duermen de pie, o sentados (no hacen siquiera el gesto de irse, que al menos sena un signo de reacción) cuando la palabra que les alcanza ya esta apagada de antemano

Amor v temor En su carta, Pedro subraya ademas dos aspectos de la fe que parecen chocar entre si, pero que son complementarios Se trata de mantener con Dios una relación filial y, al mismo tiempo, de cultivar el temor Este temor no tiene nada que ver con el miedo Hay cristianos que viven su relación con Dios bajo el signo del miedo, jpeio no por eso poseen el don del temor1 Implica la capacidad de organizar la propia vida partiendo de la perspectiva de Dios, de su señorío, y de sus exigencias Un marco de fondo la peregrinación Un peligro de fondo tener una experiencia vacia y sin sentido Y hay una acentuación particular vivir la ferialidad de la fe Finalmente hay un tema de fondo la esperanza que no significa esperar, sino anticipar el futuro con un estilo de vida peculiar En una palabra, se trata de interpretar la propia existencia en términos de conversión permanente, de éxodo Como dice R Fabns «Superación del conformismo mimetico del ambiente que amenaza continuamente con reabsoiber la diversidad de los cristianos, haciéndolos entrar en el standard común» Por tanto vivn la dimensión pascual de la propia existencia de creyentes significa rechazar toda tentación de enfilar un camino de huida tanto hacia el pasado (vacio) como hacia la insignificancia Quien ha sido rescatado «no con bienes efímeros», sino «a precio de la sangre de Ciisto», no puede gastar su vida en realidades írrisonas ¡Que desilusión1 Sobie el episodio de Emaus, quisiera simplemente ofrecer algunos puntos de reflexión —Los dos drscrpulos pueden tomarse como símbolo de todos nosotros, hoy Están informados Saben todo, hasta las ultimisimas noticias Cirs to se presenta «desrnformado», no esta al comente de lo que ha su cedrdo, y ttene necesrdad de ser informado sobre los hechos Pero es el quien debe explicar el sentido de lo que ha pasado Nuestro problema no es el de aumentar las informaciones sino entender, mteipietar captar su signrficado

— Jesús, ciertamente se manifiesta y es íeconocido en el gesto de «partir el pan» Pero antes descubre las Escrituras Y, descubriendo las Escrituras, se revela a si mismo La liturgia de la palabra no es, simplemente, preparatoria de la liturgia eucanstica Las dos son manifestación plena del misterio de Cristo —Es interesante leer como cuentan la historia de Cristo Cleofas y su amigo Todo sustancialmente exacto pero parece una narración en la oscuridad Si, falta la luz Podemos decir la «carrera» de Jesús de Nazaret leída por los hombres al margen de la luz de la resurrección Los acontecimientos ahí están Pero, sin la pascua, esta historia es la historia de una gran ilusión «Lastima que haya terminado asi » —Los dos se alejan de Jerusalen, donde estaba el centro de los acontecimientos, se han separado de la comunidad Jesús, por suerte, nos alcanza, nos encuentra, no solo cuando lo buscamos, sino también cuando huimos — Es solamente una sospecha, pero no logro guardármela solo para
mi

Pienso que Jesús ha probado Eligiendo al azar a aquellos dos Quizas esperaba que apenas recibido el primer anuncio de las mujeres, fueran ya a difundir la noticia, a sembrar esperanza, a llevar los signos Quizas se ha juntado a ellos, como un forastero cualquiera, al oscuro de todo, para oírles anunciar la resurrección Quería probar la emoción de ser uno de los destinatarios de la noticia sensacional que debería correr por el mundo entero Hay gente que no se cuanto daría por asistn a sus funerales, por oír el comentario de los asistentes Jesús prefiere oír el comentario de su evasión del sepulcro Pero ha tenido que oírles hablar únicamente de su muerte Y como todo acababa allí Ni siquiera la sospecha de otra realidad Siempre te toca lidiar asi con nosotros, Señor Cae demasiado rápidamente la oscuridad Y tu tendrás que per manecer largo tiempo con nosotros, hacerte conocer una infinidad de veces, si quieres que dejemos de anunciar solamente tu muerte

CUARTO DOMINGO DE PASCUA

El pastor, o sea, la voz de la libertad
Estas palabras les traspasaron el corazón y pregun taron a Pedro y a los demás apostóles ¿Que tenemos quehacer hermano1:' (Hech 2 14 36 41) Si obrando el bien soportáis el sufrimiento hacéis una cosa hermosa ante Dios (1 Pe 2 20 25) A este le abre el gualda y las ovejas atienden a su voz ) el va llamando por el nombre a sus ovejas y las saca fuera (Jn 10 1 10)

¿Alguien tiene necesidad del especialista del corazón7 Ya no hay dudas El primer discurso misionero de Pedro, que en la última parte ha dejado atrás las complejas argumentaciones, las sutilezas de las interpretaciones escnturísticas, para adoptar un tono directo, acosar de cerca a los creyentes, ponerles entre la espada y la pared, tenerlos a tiro, ha dado en el blanco «Estas palabras les traspasaron el corazón » No ha sido una vaga emoción, y tampoco una fastidiosa irritación cutánea No se si alguna vez habrá sucedido que alguien, después de un discurso del papa o de su párroco, se haya sentido mal del corazón y se haya visto obligado a requerir la intervención de un especialista Los oyentes de Pedro, sí Estos están mal de verdad Y pretenden salir de ese estado —¿,Qué tenemos que hacer, hermanos7 Quitemos de en medio los equívocos No piden una lista de las cosas lícitas, y después de las obligatorias, finalmente de las prohibidas La predicación de Pedro no ha sido moralista, sino de gran alcance teológico, y consiguientemente no podía reducirse a una cuestión banal de imposiciones, prohibiciones y permisos

Era la vida misma la que se planteaba de otra manera, había que revisar radicalmente el modo de ver, juzgar, valorar Pedro no pide simplemente hacer ciertas cosas y evitar otras Exige que se realice una elección distinta de la precedente, que se decida caminar en dirección opuesta No se trata solamente de evitar las cosas malas Sino de evitai cometer clamorosos errores de recoindo, como en el pasado Dos observaciones para nosotros Estemos atentos para no leer las sugerencias de Pedro («convertios y bautizaos todos en nombre de Jesucristo para que se os perdonen los pecados, y recibiréis el Espíritu santo») como realidades superadas, y que por tanto no nos afectan Nosotros ya hemos sido bautizados, hemos recibido el Espíritu santo, hemos sido perdonados quien sabe cuántas veces Es verdad, pero quizás todavía no hemos dado el primer paso arrepentimos, o sea, convertirnos Hemos recibido todo Nos falta solamente la conversión Segunda observación Normalmente, después de haber escuchado la palabra de Dios, cada uno de nosotros sabe perfectamente lo que deben hacer los otros Cuando es así, quiere decir que no nos hemos dejado traspasar el corazón Sólo si comienzo a entendei lo que debo hacer yo (o, al menos, comienzo a entender que sena el momento de hacer algo), puedo afirmar que he acogido la palabra de Dios Es muy fácil comentar «,qué predicación tan estupenda'» Si uno no ha arriesgado el corazón, si no ha puesto en peligro las coronarias, no ha advertido la necesidad de convertirse, ese sermón simplemente ha sido inútil

Heridas que curan y heridas que

hieren

Y de nuevo la palabra de Pedro en la segunda lectura «Si obrando el bien soportáis el sufrimiento, hacéis una cosa hermosa ante Dios» El bien puede tener consecuencias desagradables El creyente resulta agradable a Dios no solo haciendo el bien, sino aceptando serenamente que el bien realizado obtenga como resultado una sene de cruces de todo género Después propone, como modelo de paciencia y mansedumbre en las pruebas, a Cristo mismo «Cuando lo insultaban, no devolvía el insulto en su pasión no profería amenazas» Me atrevo a excluir que el estilo adoptado por Cristo durante la pasión sea el habitual en la comunidad de los creyentes a cualquier nivel

Frases como «estamos profundamente indignados », «se ha superado todo limite y por eso ya no podemos tolerar que », «frente a estas vergonzosas falsedades no hay mas remedio que romper el silencio » resultan difíciles de imaginar en labios de Cristo sobre la cruz Para justificar ciertas polémicas, donde las palabras son de verdad dardos (y ademas envenenados), se habla de «la causa de Dios», «el honor de la Iglesia», «la respetabilidad de las instituciones» Hay que convencerse de que, a imitación de la Victima, la causa de Dios se salva sobre todo con el silencio cargado de amor, y el honor y la respetabilidad están garantizados por la mansedumbre y por nada mas Levantar la voz, enseñar los dientes y las uñas, fruncir el ceño, hacerse temer, usar plumas mojadas en acido corrosivo, significa co locarse fuera del misterio pascual «Las heridas» de Cristo nos han curado Y nosotros por nuestra parte podemos intentar curar a alguien solamente a través de nuestras heridas, no ciertamente infligiéndolas a otros (y mucho menos a los adversarios) La puerta que deja entrar al pastor legitimo La conclusión del texto de la Carta de Pedro nos introduce en el tema central de esta celebración «Andabais descarnados como ovejas, pero ahora habéis vuelto al pastor y guardián de vuestras vidas» Hoy es el «domingo del buen pastor» Considero que es oportuno fijarse en algunos elementos caracte nsticos de la alegoría desarrollada por Juan Ante todo, la puerta Cristo afirma «Yo soy la puerta de las ovejas» Cada puerta tiene un doble movimiento, abrirse y cerrarse En nuestro caso, esa es un&puerta de exclusión para los salteadores y ladrones Y puerta de acceso para los verdaderos pastores Una puerta cerrada para quien busca la propia gloria y el propio ínteres Y abierta para quien únicamente pretenda borrarse, perderse, «darse», para que a las ovejas, o sea, a las personas, se les asegure la vida en abundancia Es la puerta que da acceso a un espacio de libertad y de intimidad Las ovejas se alimentan, ante todo, de libertad Y la relación que las ovejas establecen con el pastor no es esencialmente de tipo jurídico, ni ritual, ni doctrinal, y mucho menos de criado a señor Es una relación vital No basta que el pastor se glorie de la investidura legal Uno puede ser «ladrón y bandido» de una manera invisible, aunque visiblemente este en disposición de exhibir títulos de legitimidad jurídica

El pastor es tal cuando pasa a través de la puerta que es Cristo, o sea, cuando adopta su estilo, sus comportamientos y es «reconocido» por las ovejas Las personas deben poderse reconocer en su pastor Deben poder reconocer en su palabra la Palabra misma de Dios El ser del pastor es lo que atrae, no su función, su cargo Mas aun Lo importante no es el cuadro exterior, la estructura, que pueden ser realidades muy fragües e inconsistentes, y tanto mas precarias cuanto más impositivas pretenden ser Lo que cuenta es el lazo que se establece con las personas, la confianza, la familiaridad, la inmediatez, el intercambio Dice con agudeza G Becquet «Se necesita también una cierta distancia para permitir a cada uno ser lo que es y para que exista un espacio de donde pueda brotar el deseo del otro» Finalmente, el pastor debe garantizar el movimiento de las ovejas en efecto, las lleva fuera, camina delante de ellas, y las ovejas le siguen Hay que subrayar sobre todo el verbo «sacar» o «hacer salir» El primer Pastor de Israel (Sal 80, 2 9 10) ha hecho salir a su pueblo de Egipto y ha permanecido con el en este éxodo Asi pues el verbo «salir» es el veibo típico de la liberación El verdadero pastor asegura a las personas el servicio de la libertad es mas, les precede («camina delante de ellas») en un camino de liberación continua Pero es necesario hacerse sordos a las voces de «extraños» (la diones y bandidos) que intentan, en vez de «sacar», emplazar, oprimir, e,n un sistema rígidamente cenado de dogmas, ritos e ideologías Asi la gre> estaría a buen recaudo Pero la vida se vena comprometida La vida esta segura solo gracias al movimiento

QUINTO DOMINGO DE PASCUA

Quedan muchas cosas por entender
Los de lengua griega se quejaion contra los de lengua hebrea diciendo que en el suministro diario no atendían a sus viudas (Hech 6, 1-7) Aiercandoos al Señor, la piedla viva desechada poi los hombres, peio escogida y preciosa ante Dios, también vosotros, como piedlas vivas, entráis en la construcción del templo del Espuitu (1 Pe 2, 4-9) Señor, muéstranos al Padre v nos basta (Jn 14, 1-12)

Corren votes desagradables... Y surgen las primeras reyertas en las comunidades. Serpentea el descontento, hay quejas, corren rumores de favoritismos Todas las viudas son iguales, pero unas evidentemente son «más iguales» que otras. El trato en la distribución del alimento, más que tener en cuenta la necesidad de los pobres, parece que privilegia su procedencia étnica. No hay que sorprenderse. El hombre no logra jamás arrancar completamente de su piel ciertas incrustaciones de miseria y pequenez. Los apóstoles se hacen cargo de la situación. Hay una reunión «ampliada» al grupo de los discípulos. Discuten juntos y se adopta una solución común. Los problemas no se resuelven haciendo como que no existen. Se llega a una distribución de tareas. Se afirma un doble primado, el de la responsabilidad frente al anuncio y a la oración («nosotros nos dedicaremos a la oración y al servicio de la palabra»). Los diáconos, por el contrario, se ocuparán del «servicio de las mesas»; la comunidad tiene que hacerse cargo de esto (no se trata de un arrendamiento, entiéndase bien ..). Estos siete no son elegidos porque sean unos expertos en negocios, sino en base a estos criterios:

— Hombres de buena íama Lo que quieie decir que no la adquieren automáticamente porque se encarguen de esta tarea La honestidad ya la teman antes — Llenos de Espíritu santo —Provistos abundantemente de sabiduría Sorprende la necesidad del don del Espíritu para individuos que deben ocuparse de cosas materiales En realidad el Espíritu, sin quitar a este oficio la necesaria di mension de concreción, lo levanta mas arriba de las preocupaciones mateiiales, del ínteres pnvado, del partidismo de las discriminaciones mezquinas Poi otra parte el Espíritu impide que los siete «administradores» se conviertan en prisioneros de aquella tarea asistencial De hecho vemos que precisamente el Espíritu «lanza en paracaidas» a Felipe, uno de los siete sobre la calesa del eunuco etiope para hacerle de interprete de una pagina ardua de la Escntura y bautizarlo Evidentemente, en esa ocasión (gracias a la complicidad del Es pintu), Felipe ha invadido el campo de los apostóles (tquien sabe si uno de estos, en esa y en otras circunstancias, no lo habrá sustituido en el servicio de la mesa1) O sea, el servicio practico no es una limitación Ni el apostolado un privilegio exclusivo ¿,Nos arriesgamos a esbozar una tímida conclusión ? Pues si sena necesario que, en la Iglesia, quien esta encargado de tratar asuntos matenales fuese un gran experto en las cosas del Espuitu Y quien se ocupa de la oración y de la pioclamacion de la palabra, poseyese una notable y continua experiencia en el servicio de las mesas Los pumeros, para ser fiables, deben dar prueba de «ingravidez» Los segundos, de concreción Los primeros no deben dejarse atrapar por el oficio Los segundos no deben hacer ascos Me atrevería a decir los «administradores» tienen obligación de no mancharse las manos Los «apostóles» no deben temer manchar selas, al menos un poco Para unos el peligro es la piel dura Para los otros, la piel excesivamente delicada

Un pueblo de constructores Mas alia de los servicios a que están destinados, y de la multiph cidad de las funciones, todos los creyentes participan en una empresa común la construcción de la Iglesia Y cada uno aporta el material necesario la propia persona Nos lo recuerda Pedro (segunda lectura) «También vosotros, como piedras vivas, entráis en la construcción » En este templo, la piedra fundamental, la que sostiene todo el edificio, es Cristo, o sea, la piedra «que desecharon los constructores» En la Iglesia, cuya estructura esencialmente espiritual, todos los bautizados están llamados a ejercitar su sacerdocio especifico (cf Rom 12, 1) y a proclamar al mundo «las obras maravillosas» realizadas por el Señor Pedro por una vez, no escatima los cumplidos «Honor a vosotros que creéis» Sin embargo defiendo que para merecemos las felicitaciones del apóstol, debemos vivir la fe en la dimensión de ser desechados, lo mismo que Cristo Si nuestra piedra no entra en las medidas standard de todos los conformismos Si nuestro modo de pensar no se íntegra en los razonamientos de los sabios de este mundo Si nuestra fidelidad no se acomoda a los respetos formales Si nuestro esfuerzo no es «utilizado» para fachadas llamativas Si nuestra libertad se «resiste» frente a maniobras y operaciones de poder Si nuestra pobreza no esta disponible para proyectos de grandezas pasajeras Si nuestra palabra profetica estorba la realización de los designios de los sagaces y de los poderosos Si no aceptamos las reglas del éxito de la hipocresía, de la ín justicia, de la carrera, de los compromisos Si nuestra mansedumbre no se deja reclutar para empresas bajo el signo de la fuerza Si nos obstinamos en seguir siendo piedras vivas, que piensan y hablan, y no piedras muertas, inertes, cuadradas, «manejables», de corativas Si nos confundimos (y encontramos la alegría en pertenecer a estas categorías) con todos los marginados, los rechazados, los despreciados de la tierra Entonces , Honor a nosotros que creemos' Si, creemos en la posibilidad de construir, ademas de la Iglesia, el mundo, con materiales de desecho, con piedras tiradas, pero «vivas»

Creemos que estamos en nuestro lugar cuando no encontramos lugar en la competición, en la representación, en medio de los doctores, entre la gente importante Una manera de segurr a Cristo que es «camino», ademas de verdad y vida (evangelio), creo que es la de entilar el camino del desecho iBiena\enturados nosotros si aun logramos rea como niños, cuan do poi nuestra pequenez, los llamados grandes no nos tienen en cuenta para sus juegos' La Iglesia de Cristo, y por consiguiente de los desechados, no es una comunidad de descontentos No tenemos un muro frente al que ir a llorar la destrucción del templo Pero siempre que encontramos a un desechado, a un excluido, a un discriminado, a un ofendido, tenemos la soipresa de encontrat a Dios, y de poder re construí!, cada vez, el templo El camino El domingo pasado Cristo en el marco de la Dedicación del tcm pío, se definía como «la puerta» Aquí, en los discursos de despedida se revela como «el camino» No es posible, obviamente, comentar todo el texto Aludamos a algunos puntos La casa se rdentrftca con una persona el Padre También el camino es una persona el Hijo Y el Hijo se identifica con el Padre («quien me ha visto a mi, ha visto al Padre») Tomas piensa que tiene necesidad de indicaciones geográficas pre cisas (<<6iomo podemos sabei el camino'») Felipe, por otra paite, defiende que una visión luminosa resolvería todos los problemas aclarana todo («Señor muestianos al Padre y nos basta») Jesús hace entender a ambos que lo que les falta (y a nosotros) es una mirada iluminada por la fe, lo único que petmiie entrever en el tanto el camino como los rasgos del rostro del Padie Lo que falta a I elipe (y a cada uno de nosotros) es el conocimiento profundo del Maestro («hace tanto tiempo que estoy con vosotios, ¿y no me conoces 7») Lo que necesitamos no son las visiones, sino una fe capa7 de «mostiar» a todos cosas maravillosas («el que cree en mi, también el hará las obias que yo hago, y aun mayoies ») En una palabra, en su testamento Jesús nos «deja» muchas cosas que hemos de entendei

Poniendo juntas las tres lecturas, se pueden identificar tres rasgos esenciales del nuevo pueblo de Dios: — Una Iglesia de la trasparencia (y sin discriminaciones). — Una Iglesia de constructores (con piedras desechadas, pero vivas). — Una Iglesia que intenta entender, para ser capaz de mostrar a los otros el camino. En esta perspectiva, también la Iglesia manifiesta estar en relación estrecha con Cristo «verdad, camino y vida».

SEXTO DOMINGO DE PASCUA

Por una Iglesia del amor
Ixi andad se lleno dt alcana (Htth 8 5 8 14 17) Pata da) ta on de Musita espetan a peto con man sedumbte i ¡espeto (1 Pe 3 15 1S) Al que me ama lo amata tnt Padte \ \o también lo amate \ nu teielate a el (Jn 14 1S 21)

Su único deseo «Si me amáis, guardareis mis mandamientos » Si me amáis No dice si sois valientes si entendéis, si paieceis inteligentes Tampoco dice si sois obedientes Y mucho menos si no queréis ir al infierno Si me amáis El estimulo, la motivación, el estilo de nuestra conducta, no puede ser mas que el amor Si es otia cosa, nuestros comportamientos, si bien irreprensibles desde el punto de vista de la observancia formal de la ley, no son cristianos Jesús, en los discursos de despedida, no nos deja una doctrina, un manual de instrucciones, y muchos menos un código Nos deja un deseo un único deseo Que amemos Si hemos aprendido a amai, hemos aprendido lo fundamental Si hemos entendido el amor, hemos entendido todo lo que había que entendei Si me amáis puedo marchai tranquilo Puedo fiarme de vosotros Porque haréis las cosas como es debido Porque haréis la única cosa agradable a Dios La Iglesia es la Iglesia de disto, no cuando es el lugar de la obediencia de la disciplina, de la oiganizacion perfectamente funcional, de la oitodoxia, de la cultuia, sino cuando es la Iglesia del amoi

Si no es la Iglesia del amor no es ni Iglesia Si me amáis no me avergonzare de vosotros Si me amáis, mi'misión puede considerarse cumplida Jesús, antes de partir, no distribuye ningún diploma, ningún doctorado, ningún certificado de autenticidad cristiana Dado que pueda existir un documento de este tipo, tal certificado no es valido en absoluto Queda condicionado por un «si» Si me amáis Nuestros actos quedan autentificados por su firma «si» están es cntos en la lengua del amor No estamos «sin Padre» Quizas hay que referirse a la pregunta de Felipe a la que hemos aludido el domingo pasado — Señor, muéstranos al Padre y nos basta Felipe sufre de la ausencia del Padre Piensa que una visión re mediana esta falta Jesús le responde que la visión la tiene ya ante los ojos desde hace tiempo y no se ha dado cuenta de nada —Hace tanto que estoy con vosotros ¿y no me conoces 7 Solamente el mundo, que se ha colocado fueía de esta manifestación, no logrando «ver» a Jesús, tampoco «ve» al Padre El discípulo empero, no puede sufrir la falta de esta visión —Quien me ha visto a mi, ha visto al Padre Pero ahora Jesús esta a punto de marchar Y los amigos podrían sufrir de verdad por la ausencia Sin embargo, a través del don del Espíritu, «el otro Defensor» (el primero ha sido Cristo mismo), esta falta no se acusara Porque el Espíritu continua la presencia de Cristo, y consiguientemente la del Padre, en medio de los suyos «No os dejare huérfanos » Se dina que la preocupación dominante de Jesús es la de no de jarnos sin Padre Mientras el estaba sobre esta tierra, no nos faltaba el Padre Ahora que él marcha, nos asegura que el Padre no abandona la tierra, no abandona a los hijos El Padre permanece con nosotros —No os dejare huérfanos El hombre es el «lugar» donde irrumpe el universo celeste El hombre es el «lugar» donde habita algún Otro Se ofrece a los discípulos la mas grande experiencia religiosa posible Pero ellos lograran «ver» al Padre únicamente si aman al Hijo

Rechazando este amor, correrán el nesgo de hacer fracasar la mas inaudita revelación, la más increíble visión Falta precisar que la «visión» de que podrán gozar los discípulos, no es la de Jesús de Nazaret, sino la del Señor resucitado, en el que reconocerán al Padre « Entonces sabréis que yo estoy con mi Padre» Entonces (aquel día) No es un día misterioso, escondido quién sabe donde en el calendario, y que se sorteara en una especie de lotería celeste «Ese día» puede ser hoy, para nosotros, si dejamos de lamentarnos, como Felipe, de la falta, y caemos en la cuenta de la presencia del don que ya se ha ofrecido a nuestros ojos Ese día puede ser este día si cesamos de sentirnos huérfanos El estado de «sin Padre» lo dejamos atrás En cierto sentido, se nace huérfanos y nos convertimos en hijos Nos basta muy poco En el fondo Felipe se contentaba con poco una aparición momentánea y «nos basta» Sm embargo el retorno del Cristo pascual no es cuestión de un momento, sino de permanencia Toda la pedagogía del Maestro consiste en impedir que nos contentemos con poco Tenemos inclinación a decir, también en el campo religioso, «nos basta» Sm embargo él quiere llevarnos a reconocer «No nos basta» Y, de todos modos, nos ofrece continuamente algo mucho más allá de lo que «nos basta» Para nosotros es importante asegurar un espacio En efecto, la experiencia propuesta se coloca en un espacio que esta dentro del hombre El Espíritu, lo asegura Jesús, estará «siempre con vosotros» Y otra fórmula significativa «vosotros conmigo y yo con vosotros» También Pedro (segunda lectura) nos coloca en esta perspectiva «Hermanos glorificad en vuestros corazones a Cristo Señor» Así pues, la experiencia del cielo, se hace posible sm tener que abandonar la tierra («ese día», que podía hacer pensar en la eternidad, se convierte en «este día», y el cielo habita en la tierra Tiempo y geografía íesultan alterados) El creyente no es uno que tenga la obligación de visitar muchos santuarios Porque el santuario que debe frecuentar, para no interrumpir su relación con lo divino, lo tiene dentro

El cristiano no tiene necesidad de ir lejos para «ver» al Señor ni de asistir a alguna manifestación del cielo La verdadera desgracia para nosotros es que estamos dispuesto a lanzarnos muy lejos, pero se dina que tenemos miedo a ir muy cerca, d llegar al centro de nosotros mismos

Una comunidad misionera Por tanto, la Iglesia de la interioridad jamas puede ser una Iglesia que se aisla, replegandose sobre si misma Lo contrario de la interioridad no es solo la exterioridad, sino el mti mismo La pagina de los Hechos (primera lectura) nos presenta una co munidad marcadamente misionera Felipe (de nuevo aparece el diácono que no se limita al «servicio de las mesas») bajo a Samaría a predicar Y su actividad apostólica se convierte en liberación llena de alegría Pedro y Juan, que han tenido noticia de la acogida de la pala bra de Dios por parte de la región «herética» (en aquellos tiempos las relaciones sobre la fe no eran gritos de dolor), corren desde Je rusalén para llevar, a través de la imposición de las manos, el don del
Espíritu

Pero el impulso misionero de la Iglesia, según las preciosas y muy actuales indicaciones señaladas por Pedro en la segunda lectura, va acompañado por un estilo de «mansedumbre y respeto», de sinceridad («en buena conciencia»), de magnanimidad («mejor es padecer haciendo el bien , que padecer haciendo el mal») Cuando se da esta praxis, que es la reprobación clamorosa del fanatismo, de la intolerancia, de la propaganda, de la agresividad, queda uno sereno incluso frente a los ataques y las calumnias de los enemigos (« queden confundidos los que denigran vuestra buena conducta en Cristo») O sea, al Padre se le puede hacer ver solo de la «manera» como le ha manifestado el Hijo Por esto podemos ya completar los rasgos de la Iglesia pascual Ademas de los sugeridos el domingo pasado (trasparencia, compromiso, voluntad de entender), digamos —Iglesia del amor —Iglesia de la interioridad —Iglesia de la liberación (no en la linea de la fuerza, sino de la dulzura, del respeto, de la tolerancia, de la lealtad, de la generosidad)

—Iglesia de la coherencia («siempre prontos para dar razón de vuestra esperanza a todo el que os la pidiere») Y, naturalmente, a quien nos pide dar razón de nuestro amoi La esperanza se hace interesante solo cuando es convincente el amor que manifestamos Aquí «dai razón» no significa simplemente responder, sino dar cuenta presentando hechos concietos Si el lenguaje de la fe resulta incomprensible para muchos, el creyente adopta el lenguaje de la esperanza y del amor La esperanza y el amor no se gritan, y mucho menos se imponen Son una experiencia que contar, en voz baja, estando en medio de los demás, caminando con ellos

ASCENSIÓN DEL SEÑOR

Se trata de una partida (pero no es la suya...)
Lo vieron le\antatse hasta que una nube se lo quito de la \ista (Hcch 1, 1-11) Rematándolo de entre los muertos v sentándolo a su derecha en el cielo (Ef 1, 17 23) Id al mundo entelo (Mt 28, ]1 20)

El no se va Si no tuviéramos a disposición otros textos, resultaría una tarea ardua encontrar en la pluma de Mateo un rastro de la ascensión. Alguno dice que, más que describirla, la sugiere. Quizás la sugiere sólo para quien la conoce ya a través de otras fuentes de información... Mateo permanece fiel a su tema de fondo, anunciado desde el inicio del evangelio: el Dios-con-nosotros. La imposibilidad, de ahora en adelante, de ver a Cristo con nuestros ojos, sustancialmente no cambia nada. Dios permanece con nosotros. No abandona su domicilio terrestre adquirido con la encarnación del
Hijo.

El esquema no es, como para los grandes de la tierra: llegada, permanencia, partida. Sino: venida y presencia continuada (aunque sea en formas diversas). Es cierto, impresiona el cuadro trazado por Mateo. La escena queda muy difuminada. En compensación, adquieren relieve las palabras pronunciadas por el Maestro. Me parece precisa la observación de G Becquet1: «El Jesús presentado no parece tener el papel que manifiesta en el resto del evangelio. Ya no es el Jesús que actúa y anuncia... sino el que pide que se haga y que se anuncie».
1 Ledures d'Eíangiles, atine A, París 1974, 393 del comentario de este autor para el presente capitulo He tomado vanos puntos

Es verdad que se tiene la impresión del volver al principio Aquí hay una escena de adoración («al verlo ellos se postraron »), que remite a la narrada por los evangelios de la infancia a proposito de los magos («postrándose lo adoraron») A José se le anuncio el En manuel, o sea, el Dios con-nosotros Aquí Jesús asegura «Yo estoy con vosotros» Pero sostengo que el elemento caractenzador es el movimiento como signo decisivo de la tarea especifica que deben asumir los dis cipulos «Id», mejor aun, «partid», se convierte asi en la palabra clave Por tanto hoy no se celebra la partida del Maestro, sino la paitida de sus discípulos El «poder» que se le ha dado a Jesús tanto en el cielo como en la tierra, pasa en cierto sentido a los que deberán asegurar su piesencia en el mundo —Haced discípulos de todos los pueblos (mejor que amaestrad a todas las naciones ) Consiguientemente es necesario descubrir itinerarios remventar un modo de vivir encontrai un lenguaje adaptado a este tin Ya no es suficiente decir «Dios con nosotros» Es necesario ir a decir «Dios esta con vosotros» La escena descrita poi Mateo con algún toque del genero apo caliptico (símbolos de la montaña, del cielo y de la tierra intervención de un personaje celeste ) es una escena solemne de investidla a La «alegre noticia» proclamada por Mateo es esta la presencia de Jesús en el mundo a través de la Iglesia

Es una orden pe i entona Hay que tener en cuenta que este no es el esquema de una narración de vocación La reacción de los llamados no interesa Se trata mas bien de una declaración que constituye una orden precisa No son tenidas en cuenta eventuales objeciones, excepciones o peor, defecciones Por otra parte, el programa ya esta fijado Mateo aquí, apatece categonco Ya no hay nada que decir Solo queda hacer Se salta la fase, para nosotros importantísima ((y cómoda, porque difiere') de la discusión, del análisis de la situación Aquí es urgente «partir» El evangelio debe comenzar su aventura en el mundo Queda por subrayar que la relación no es entre el Cristo glorificado e individuos particulares, sino entre el y un grupo de peisonas

Pero es también interesante advertir cómo la ultima palabra de esta solemne investidura no se refiere a la actividad de los discípulos, sino a la parte que desempeña el Señor en esta misión —Yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo Por consiguiente el esfuerzo fundamental de la Iglesia es no banahzar esta presencia eficaz Puede darse una acción que la manifieste, y una acción que la borre, o al menos que la oscurezca Es necesario también subrayar otro término característico pleno Está el todo del señorío de Cristo «Se me ha dado pleno poder» Está un todo geográfico «En el cielo y en la tierra », «Haced discípulos de todos los pueblos» Está el todo, o sea, la integridad del evangelio « Todo lo que os he mandado» Finalmente, está el todo de la historia, considerada hasta su fin ultimo « Todos los días, hasta el fin del mundo» Y todavía más a propósito de la partida La historia de la promesa antigua comenzó con una partida la de Abrahán (Gen 12, 1) Fue después la partida del éxodo (Ex 3, 12), que dio origen al pueblo de la alianza Y este pueblo es reconstruido después de una partida, después de la prueba del exilio (Is 40, 3) Además todo el camino de Jesús estuvo salpicado de continuas partidas (comenzando por la que lo ha llevado, todavía en el seno de su madre, de Nazaret a la casa de Isabel, y después esa que lo ha llevado, recién nacido, a Egipto ) Y ahora la misión de la Iglesia, que tiene la tarea de hacer de todos los pueblos de la tierra el pueblo de Dios, se inicia con una partida No se trata, evidentemente, de una aventura coloreada de exotismo, de un merodeo bajo el signo de la improvisación y del vagabundeo Las finalidades están bien determinadas Los métodos y el tiempo de la enseñanza La tarea específica del cristiano, inserto en la Iglesia, es la de ser signo de la presencia de Dios en el mundo y de hacer nacer en los otros la exigencia de establecer la misma relación con Jesús El verbo matheteuein significa algo distinto y mas que el simple «amaestrar» Se trata de vivir —gestos de acuerdo con las palabrasde tal manera que suscite en los otros el deseo de realizar la misma experiencia Es verdad que el discípulo no puede estar en todas partes Su vida se pone a disposición de todos Cuanto mas se inserta uno autenti-

camente en un ambiente, en un territorio, aunque sea minúsculo, mas supera su mensaje esos confines y adquiere un alcance universal No es posible, ni necesario, llegar a todo y alcanzar a todos Si mi vida, iluminada y trasformada por la presencia del Resucitado, «toca» a alguno, por este mismo hecho se hace significativa en relación a la humanidad entera No es cuestión de multiplicar los viajes o las actividades Sino de dar intensidad y trasparencia evangélica a la propia existencia A propósito de la extensión del círculo de los discípulos más alia de los confines de todas las naciones Dos elementos bautismo y enseñanza El bautismo se confiere en un momento único, determinado Pero la enseñanza, o sea, la penetración de la palabra debe acompañar todo el camino de los bautizados Jamás puede considerarse terminado Y nadie, en ninguna edad, puede considerarse dispensado de esto En una palabra, el verdadero problema es la catequesis continuada Como sugiriendo que jamás se termina de ser discípulos Para derrotar la impaciencia Más alia de todo lo dicho, emerge en los textos litúrgicos de hoy la imagen del Cristo Señor del universo y de la historia La realidad de la entronización de Cristo glorioso a la derecha del Padre, tal como la describe Pablo en la Carta a los efesios (segunda lectura), debe alimentar y sostener la esperanza de la Iglesia entera y de cada uno de los creyentes en la maraña, en las contradicciones y en las opacidades de las vicisitudes terrenas (« para que comprendáis cual es la esperanza a que os llama») Es verdad que el señorío del Resucitado, que gracias al Espíritu se extiende en la historia de los hombres mucho más que en tiempo de la presencia física de Jesús de Nazaret, no es evidente ni reconocido por todos Su autoridad («todo lo puso bajo sus pies») no es aceptada El creyente puede ceder a la impaciencia, o dejarse paralizar poi la duda (« algunos vacilaban») He ahí entonces que la asistencia («yo estoy con vosotros ») se hace necesaria sobre todo para que el pequeño grupo no ceda ni a la impaciencia, a causa del retraso en la manifestación del Señor («6es ahora cuando 7 »), ni al desánimo debido a las propias limitaciones No ha pedido que se le construya una iglesia como tecuerdo «¿Que hacéis ahí plantados mirando al cielo9» (primera lectura) Cuando anda de por medio el Resucitado, es difícil dar con la postura justa

Hay peligro de irlo a buscar a un lugar equivocado «¿Por qué buscáis entre los muertos al que esta vivo9» (Le 24, 5) Hay peligro de que nos fijemos, impresionados, en el cielo, mientras él pretende que miremos, o mejor, que vayamos a otra parte Pero aquí creo que el reproche no se refiere tanto al hecho de que los discípulos dirijan los ojos en dirección del cielo El error denunciado consiste en el quedarse «plantados mirando», en el retrasarse, en el quedarse pasmados, estáticos, mientras que es necesario entrar dentro de sí y partir inmediatamente No se trata de recordar un lugar especial para volver en peregrinación, o para después construir una iglesia, y llevar a los otros Es necesario ir a buscar a los otros Y descubrir, juntos, en un punto cualquiera del mundo, no el lugar donde Jesús fue ascendido al cielo, sino el lugar, la persona, el rostro, donde él está presente en la tierra.

PENTECOSTÉS

Las bromas del viento
Al ou el ruido acudieton en masa, y quedaron desconceitados, poique cada uno los oía hablar en su propio idioma (Hech 2, 1-11) tn cada uno se manifiesta el hspintu paia el bien común (1 Cor 12, 3-7 12 13) Exhalo su aliento sobie ellos v les dijo Recibid el Espmtu santo, a quienes les perdonéis los pecados les quedan peidonados (Jn 20, 19 23)

«De repente un ruido .del cielo como de un viento recio, resonó en toda la casa donde se encontraban. .». Por favor no echemos la llave Al menos una vez, seamos descuidados Dejemos entornadas puertas y ventanas, de manera que el viento las sacuda ruidosamente e irrumpa dentro dejando que organice todos los desastres que quiera. No nos conformemos con que se filtre a través de las rendijas. Dejemos que sople con fuerza, aunque tengamos que echarnos a tierra. Permitámosle que levante los cortinajes solemnes, rompa los velos delicados, haga oscilar peligrosamente las lámparas. Consintámosle que haga volar los sombreros de nuestras cabezas, las cofias, las mitras, pelucas y peluquines, máscaras, gafas, bolsos... Y si arranca alguna página de nuestros códigos, si arrastra lejos las folias de los discursos ya preparados, no corramos tras ellos. El fuego, después, se encargará de quemarlos, y será una gran ganancia para todos. El viento silva rabioso, revuelve, levanta, arrastra, desbarata, bufa, desordena, sacude, arranca de raíz, barre, abofetea (sí, al menos hoy tengamos el coraje de no esquivar esas bofetadas) Es su oficio. Pero es necesario concederle que lo haga hasta el fondo.

Con frecuencia intentamos administrar el Espíritu, dosificarlo, reglamentarlo Nos hacemos la ilusión de hacerlo entrar para garantizar el orden, para avalar las decisiones ya adoptadas, para legitimar las opciones ya hechas, para que desarrolle la función de arbitro en nuestros juegos, con las reglas cuidadosamente fijadas por nosotros Hagamos la prueba, al menos una vez, de acogerlo como elemento de turbación, improvisación, verdadera inspiración, desorden, desbarajuste de todas las reglas prefijadas, desaparición de los programas ya definidos, portador de cosas jamás vistas, jamás oídas, jamás experimentadas antes Recémosle, invoquémosle, supliquémosle Pero, después, por favor, no corramos a refugiarnos, no nos escondamos en los agujeros de siempre «Se llenaron todos de Espíritu santo » Venga, tengamos el coraje, al menos una vez, de dejarnos habitar por el viento «Vieron aparecer unas lenguas, como llamaradas que se repartían posándose encima de cada uno de ellos» Es todavía mas difícil no tener miedo al fuego Este no es un fuego decorativo, una llama pintada No es la tibieza benéfica que emana de nuestra tranquila chimenea privada No decidamos lo que debe ser quemado por el fuego Su acción devastadora no deja nada, ni siquiera nuestros recuerdos más queridos La nueva creación nace de un colosal, incontenible incendio El Espíritu viene a encender una pasión ¿Manos delicadas, estáis dispuestas a manejar el fuego7 ¿Bocas sabias, tenéis alguna duda para dejaros quemar por carbones ardientes7 Funcionarios, burócratas, viejos irreprensibles y sentenciosos, ¿qué diríais si hoy os sorprendierais enamorados, si en vuestros labios exangües florecieran palabras apasionadas7 Jueces con el ceño fruncido, gruñones incorregibles, incurables cómicos, tímidos porteros, comediantes de gestos controlados, criados ceremoniosos, deponed vuestros miedos y vuestras prudencias, y encontrareis al menos hoy un impulso, una vibración, un estremecimiento, una emoción, una conmoción, un gesto espontáneo Topos experimentados, dejad de excavar vuestros innumerables cubículos subterráneos, salid fuera al descubierto, dejaos invadir por la alegría de vivir y de hacer vivir, dejaos embriagar por el perfume, dejaos sorprender por la variedad de los dones que el Fspintu, en su prodigalidad, distribuye por todas partes y a todos, sin pedir previamente vuestra autorización

Individuos severos emparedados en la oficialidad, caed en la cuen ta de que el Espíritu —viento y fuego— juega, se divierte, sirviéndose quizas de vuestros instrumentos de trabajo Hoy puede suceder que no encontréis ya en su lugar vuestros sellos gastados O también que, presionando uno sobre un documento administrativo en vez del lema y del escudo áulico, os quede impreso el rostro de un pobie, o de un muchacho burlón Si, el Espíritu se ne de vuestra seriedad Viento y fuego tienen una caractenstica en común Son mcontro lables, imprevisibles, no programables La Iglesia se muestra fiel al Espíritu en la medida en que no tiene la pretensión de administrarlo Acepta gozosamente que se le escape de las manos <Quedawn desconcertados Enoimemente sot¡vendidos

Soipicndidos (< tucra de si») los espectadoits los oyentes Peí o únicamente poique apaiecian «fueía de si» aquellos hombres que — usando la expresión de Pablo— habían bebido del Espíritu En efecto, el Espíritu, si bien es una realidad inteiior (la nueva alianza profetizada por Jeremías 31, se sella en el interior de los corazones) pone a las personas «fuera de si» Los discípulos el día de pentecostes son tenidos incluso por bo rrachos Individuos reflexivos almidonados, en los que cada gesto, cada adjetivo aparece cuidadosamente \igilado, pesado, calculado previsible, habéis equivocado la fecha de nacimiento ciertamente no habéis nacido el día de pentecostes Mas aun, es como si ni siquiera hubierais nacido La Iglesia puede despertar entusiasmo, únicamente si logra contal «las maravillas de Dios» abandonando un estilo protocolario, distante, frío anónimo, para adoptar otro estilo bajo el signo de la ñescura, de la fantasía de la impertinencia, de la piovocacion Los hombres de pentecostes sorprenden, no porque aparezcan co medidos, discretos, sino porque resultan «excesivos», un poco locos, irregulares No son catalogarles, no respetan las ceremonias Fuera de si Fuera de los esquemas Fuera de casa (es extraño el viento irrumpe en la casa paia echar fuera a los ocupantes )

Nadie puede decir 'Jesús es Señor' si no es bajo la acción del Espíritu» Y no digas que no sabes dónde encontrar al Espíritu Si logras decir una oración, es porque el Espíritu te la ha puesto en el corazón Si, rompiendo el cerco de tus intereses, vas a buscar, sin que nadie te vea, a un pobre hombre devorado por la soledad, es el Espíritu quien te ha empujado Si tienes fuerza para olvidar, para perdonar, es el Espíritu quien se hace sentir Si encuentras a uno que, en lugar de formulas, frases de conveniencia, consejos moralizantes, respuestas prefabricadas, te dirige una palabra viva, eficaz, original, que te calienta e ilumina el corazón, ese ciertamente está «inspirado» Si lees una página resabida del evangelio como si la descubrieses en ese momento, has sido guiado por el Espíritu Si te avergüenzas de tus pecados, y te entran de improviso ganas de nacer (Jesús «exhaló su aliento sobre ellos y les dijo Recibid el Espíritu santo» esta, no puede haber dudas, es una acción creadora, como el primer día ), quiere decir que el Espíritu se interesa por ti, que concentra sobre ti su acción punficadora y fecundadora Jesús (Mt 12, 31-32, Me 3, 28-30) habla de una blasfemia o de un pecado contra el Espíritu que no obtendrá el perdón Este pecado misterioso, sobre el que se devanan los sesos los interpretes, ¿no sera acaso el no aprovecharse del Espíritu, ignorarlo, mantenerse lejos, tener miedo a quemarse con el fuego, oponer el peso abrumador de las costumbres y de los mmobilismos para no dejarse arrastrar por el viento7 ¿Esta blasfemia no consistirá en conceder al soplo «recio» sólo una sutil y vigilada fisura, en lugar de ventanas y puertas abiertas y golpeadas7 ¿Acaso el pecado que no obtiene perdón no será el de estar en casa tintando y pretender calentarse extendiendo las manos sobre una llama pintada en la pared7 ¿La blasfemia irreparable no sera el hablar de coraje cristiano sin haber intentado jamás ofrecerle al menos la mitad del espacio que normalmente asignamos al miedo7 ¿no será quizás hablar de Pentecostés sin haber experimentado nunca su «embriaguez»7

SANTÍSIMA TRINIDAD

No hay que poner el misterio por encima de las nubes
Señor, Dios compasivo \ miscucoidioso, lento a la na y neo en demencia (Ex 34, 4 6 8 9) Animaos, tened un mismo senta \ i ivid en paz Y el Dios de la paz > del amoi eslatü con \osotios (2 Cor 13, 11 13) Tanto amo Dios al mundo que entieso a su Hijo único (Jn 3, 16-18)

La comunidad eclesial, icono de la Trinidad La «Lumen gentium» (n 4), tomando una expresión de Cipriano, afirma que la Iglesia se presenta como «un pueblo reunido en la unidad del Padre, del Hijo y del Espíritu santo». Hay que lamentarse de que, durante mucho tiempo, en occidente, el misterio trinitario ha quedado hipotecado en las especulaciones abstractas de los teólogos, confinado en la atmósfera enrarecida de la metafísica o sepultado bajo la espesa pátina de polvo en las bibliotecas Cuando se trataba de la iglesia, de la comunidad cristiana, a nadie se le ocurría enganchar el tema a la altura de la Trinidad Se prefeiía permanecer con los pies puestos sobre el terreno sólido, seguro de la moral, de la disciplina, del derecho Solamente algún místico «fuera de la realidad concreta» podía soñar en proponer como modelo que imitar a la Trinidad. Sin embargo, la tradición oriental no ha cesado nunca de presentar a la Iglesia como «icono de la Trinidad». Y en aquellas partes la vida comunitaria siempre ha tomado su dinamismo vital de la referencia al misterio trinitario. En nuestros venturosos países, si no hubiese existido tanto miedo a hacer bajar la Trinidad de las nubes de las elucubraciones intelectuales a la vida, de la mente al coiazón, se habrían evitado muchas irregularidades como la preponderancia del aspecto burocratico-ad-

mimstrativo institucional de la Iglesia, la acentuación exasperada del elemento jurídico, la intromisión de los aparatos centrahzadores, la hipertrofia de las estructuras, la atención obsesiva a la ortodoxia doctrinal y la escasa relevancia de la ortopraxis (sobre todo en la linea, fundamental, de la caridad) Sin embargo, dos teólogos ortodoxos, como O Clement y P Evdokimov1 no dudan sostener que «la existencia eclesial, en su profundidad, es una participación real en la existencia trinitaria, fuente de un amor al mismo tiempo ontologico y personal» Y reconocen que precisamente gracias al «tnadocentrismo» (que corrige las desviaciones del «cristocentnsmo»), la ortodoxia logra poner, juntos, en la vida de la Iglesia el absoluto de la persona v el absoluto de la comunión De esta manera quedan superadas las tentaciones opuestas del autoritarismo y de la anarquía (o del sectarismo) Solamente el modelo trinitario permite desarrollar una fecunda dialéctica de la unidad y de la diversidad en la comunidad eclesial Entonces entre el magisterio y el pueblo de Dios se establece una relación de interdependencia, de reciprocidad, al servicio de esa verdad que nos hace libres Y la estructura, necesaria por supuesto, si bien contenida en los limites de lo esencial y limitada a su función de medio, estara al servicio de la circulación de la vida y del amor ((y también de la animación, como advierte Pablo en la segunda lectura de hoy1) Y los aparatos, lejos de ser centrahzadores, aseguran la reciprocidad, el intercambio, la comunión En una palabra solo reproduciendo en su interior el dinamismo vital de la Trinidad, la Iglesia hace vnir Comunicación y comunión Quisiera detenerme sobre todo en dos elementos constitutivos de la comunidad, recortada sobre el modelo trinitario comunicación y comunión 1 La comunidad debe ser el lugar de la transparencia Donde la información llega completa y sincera, y no viene filtrada simple mente a través de notificaciones oficiales En donde la claridad es un valor cultivado asiduamente y custo diado celosamente En donde la limpieza es la otra cara de la castidad 1 n donde el lenguaje es claro, simple No se tiene miedo a la verdad, aunque sea un poco desagiadable
1 Ontnt Oc(ídem dcux passLitn Genc\c 198i 200 201

Donde a cada uno se le reconoce el derecho a expresar libremente su pensamiento Y cada uno tiene el coraje de haceilo En donde las murmuraciones, las maledicencias, las charlatanerías y las murmuraciones quedan suplantadas por un estilo de claridad y de respeto reciproco Donde hay sitio para la docilidad, pero también para el sentido de responsabilidad Para la obediencia y para la propia iniciativa Para la fidelidad y para las ideas Para los aplausos y paia las criticas 2 La comunidad no puede contentarse con ser comunidad, sino que debe llegar a ser comunión («tened un mismo sentir», dice también Pablo) La comunidad, cuando falta la comunión, se reduce a un escuálido marco, a una cascara vacia de sustancia La comunidad no es una simple yuxtaposición de personas, que viven una junto a otra sin establecer profundas relaciones mterper sonales, sin que haya una armonía autentica que es algo que va mucho mas alia del trato formalista («Alegraos vivid en paz saludaos mutuamente con el beso santo»), sin conoceise, sin acogerse de verdad, sin compartir El fin de la comunidad no es el orden, la uniformidad niveladora, y ni siquiera el funcionamiento de las obras (comprendidas las obras de los cumplimientos legales y administrativos), sino la comunión de las personas en el amor (« y el Dios del amor estara con vosotros») El pimnado no es el de la disciplina, de la uniformidad cara al exterior, sino el de la candad La imagen que cualquier comunidad debe ofrecer de si misma no puede ser otra que la de personas «unidas» con la legitima diversidad, entre las que, a imitación de la «familia» trmitaiia, cncula el amoi Una comunidad «funciona» no cuando se multiplican y funcionan las actividades, cuando funciona la organización, sino cuando funciona y es visible la verdadera comunión entre las personas Una comunidad progresa cuando progresa la fraternidad La fraternidad se convierte en el signo del amor del Padre, revelado por el Hijo e infuso en nuestros corazones por el Espíritu Viendo como nos amamos, el mundo debe poder entender que Dios es amor y hace a las personas, que creen en el, capaces de amar La comunidad debe proclamar el nombre de Dios revelado a Moisés « Dios compasivo > misericordioso, lento a la ira y rico en clemencia» (primera lectura) Dios no quiere ser conocido con otro nombre distinto de este Los hombres aprenden sobre Dios observando nuestro comporta miento fraterno El pueblo de Dios es «evangelizado» a través del signo, decisivo, de nuestio amor mutuo

Si la comunidad no refleja el amor trinitario, si no manifiesta el amor de ese Dios que «tanto amo al mundo que entrego a su Hijo» (evangelio de hoy), desaparece su signo especifico que es la candad, se reduce a un espejo que ya no refleja imagen alguna Podemos afirmar que, a imitación de la Trinidad, la comunidad uistiana debe demostrar que no tiene otros inteieses fuera del amor Y solo cuando la comunidad manifiesta este ínteres único, exclusivo, se hace también interesante Afirmar el primado del amor en la comunidad, significa afirmar la centrahdad de la persona El valor supremo, entonces, es el respeto Respeto quiere decir, en último termino, personalizar «Respetar (personalizar) es dejar que uno sea el mismo, piense, juzgue, se exprese, elija, opte y decida por si mismo en libertad personal Personalizo cuando comprendo, acepto, tengo confianza y me abro a los demás cuando acojo y sintonizo afectivamente, cuando dialogo sm imponerme, cuando me abro y me doy al otro sm intentar poseerlo, cuando aprecio sm adular, sirvo sin servilismo y le digo la verdad libre y desinteresadamente, cuando lo estimo y lo admiro sin envidia, cuando lo acepto tal cual es, sin paternalismos y sin rechazos Solamente un trato personal estimula a ser, a crecer, a mejorar, a amar, d actuar, a atreverse, a corregirse, a sentirse seguro» (C Schram) Como se ve, el tema trinitario lleva muy lejos y se hace muy comprometido (mas alia de la dimensión intelectual) Por eso, quizas, tenemos ínteres en que se quede por encima de las nubes El misterio, a veces, puede ser una cómoda coartada o mampara, sobre todo cuando «se revela» peligroso para nuestros equilibrios Si, el misterio es «subversivo» Hermanos de fe, hoy hemos de pedir a nuestros pastores — Habladnos de la Trinidad No os atrincheréis detras de la excusa del misterio Dejad de acudir a los cómodos «omissis» Tenemos derecho a saber Y peor para vosotros si tenéis miedo a las consecuencias

SOLEMNIDAD DEL CORPUS CHRISTI

Un don «excesivo»
Fl hombií wif de todo < ¡tanto sah de la boca d( Dios (Dt 8 2 3 14 16) Fl pan que paítanos no nos une a todos en el cueipo de disto' (1 Cor 10 16 17) Mi carne es \eidadira tonuda \ un san^u es \eidadeta bebida (ín 6 51 59)

Dios toma el camino de los sentidos «Recuerda No sea que te olvides » La pagina del Deuteronomio que abre la liturgia de hoy esta sal picada por estos verbos de la memoria Israel, instalado en la tierra prometida, y que lleva una vida se dentaria no debe olvidar la aventura del desierto Debe recordar sobre todo que Dios le ha liberado, le ha sido cercano, le ha quitado el hambie, lo ha saciado a lo largo de aquel camino interminable e insidioso Hoy es la tiesta de la memoria Memoria de lo que nos hace vivir Del cuerpo que nos alimenta Sera bueno recordar también esto para no caer en abstracciones en el centio esta un Cuerpo Es la fiesta del Cuerpo Nos alegramos, damos gracias, se prepara un cortejo triunfal, precisamente paia el Cuerpo glorioso de Cristo Me gusta mucho la observación de L Evely «Hasta ahora todo era demasiado duro para nosotros demasiado complicado, demasiado abstiacto Existía el nesgo de una religión cerebral Paia pensar en Dios eia necesano poner juntas las ideas, para conocerlo era necesario hacer razonamientos, para creer se necesitaba inventarlo Pero Dios ha querido que la religión fuese una cosa simple Ha puesto la religión a nuestro alcance al alcance de las manos, al alcance de los labios La encarnación no es otra cosa que esto» Sobre todo con la eucaristía Cristo se ha puesto a si mismo, su piopio cuerpo, a nuestra disposición al alcance de orejas, manos, o|os boca Oíd Gustad Tomad Comed Bebed

Dios entra en nosotros a través del camino mas natural, el de los sentidos Precisamente asi Por muy paradogico que pueda parecer, tenemos hnalmente a un Dios a quien escuchar, pero también a quien comer, beber, gustar Si quiero emprender el camino de mi santificación, no debo pensar primeramente en practicas ascéticas Es necesario comer y beber Si quiero comulgar con los otros, realizar con ellos la unidad de un solo cuerpo (según lo que afirma Pablo en la segunda lectura), debo partir el pan y acercar los labios al cahz del vino Es precisamente este realismo, este camino directo tomado por Dios para entrar en nosotros, paia darnos la vida, es mas, para injertar ( n nuestro organismo mortal un germen de inmortalidad («el que come de este pan vivirá para siempre»), lo que rechazaron los judíos con desprecio Si Cristo hubiese añadido algunas disposiciones legales, algunas practicas suplementarias, una media docena de artículos inéditos a su «credo», no habrían rechistado Pero a un Dios que se entrega en una mesa no pueden aceptarlo Cristo, cuya carne «es verdadera comida», y cuya sangre es «ver dadera bebida», produce escándalo Pensar en Dios esta bien, ofrecerle las primicias y los sacnficios virtuosos, también Peio tomarlo en la mano, acercarlo a los labios, vivir de el y en el, es demasiado Alcanzar a Dios con las oraciones, con los cantos o con razo namientos, no ofrece dificultad alguna, es normal Pero un Dios que nos atrae por el hambie, poi la sed, y que llega a nosotros poi un trozo de pan, por un vaso lleno, puede parecer una blasfemia Dios te atrae por el hambre «El (Dios) te afligió haciéndote pasar hambre» Con los judíos fue fácil Sentir los mordiscos del hambre sei quemados por la sed en medio de un desierto inhóspito, es un hecho natural inevitable Y Yahve ha provisto con el mana (figura anticipadora de la eucaristía, o sea, del «pan bajado del cielo» que permite vivir «para siempre») ha remediado con el agua que mana de «una roca de pedernal» Para nosotros es distinto Para muchos de nosotros lo mas difícil (e improbable) es tener hambre Nuestro di ama es que podemos acercarnos a la mesa eucanstica sin sentir nada que se asemeje ni siquiera vagamente al hambre

Una vez asegurada la posibilidad de la comunión fiecuente, se ha dado solo el primer paso El verdadero problema es como provocar el hambre Muchos cristianos antes de aceicarse a la eucaristía, se preocupan (eso espero) de no estar en pecado Pero son pocos (creo) los que se afligen porque se encuentran en estado de inapetencia Se levantan del banco simplemente porque es la hora, porque esa es la costumbre, porque es necesario Cuando era niño nos enseñaban las disposiciones para hacer una «buena comunión» No me consta que entie la condiciones exigidas estuviera la fundamental el hambre, precisamente El hecho es que para vivir tenemos otras cosas, tenemos a dis posición otros alimentos Para vivir tenemos necesidad del automóvil, de los cigarrillos, del periódico, de alcohol, de drogas innumerables, de la moto, de la televisión, del depoite, de las chacharas de las canciones Intentemos, al menos hoy, declarar ante nosotros mismos sin en rojecer para vivir no puedo prescindir de la eucaristía Cuando tengo «el pan bajado del cielo» no tengo necesidad de otra cosa Para seguir adelante me basta con «todo lo que sale de la boca de Dios» La gran tragedia de nuestro tiempo es el hambre al que están condenados centenares de millones de hermanos Pero cuando se trata de la eucaristía, el drama (ignorado) de muchos creyentes, el problema que no se afronta, es la no hambre Hay algo peor que no tener que comer para sobrevivir Y es comer sabiendo que, de todos modos, se puede vivir de otras cosas Dios pone a prueba el corazón « Para ponerte a prueba y conocer tus intenciones» También la eucaristía, y no solo el camino por el desierto, es una prueba para el creyente Una prueba especialmente para el corazón La practica eucanstica debe manifestar lo que uno tiene en el corazón Un corazón ando, vacio frío, sin latidos de humanidad, es la prueba mas evidente del fracaso de la eucaristía Nadie puede sustraerse a esta prueba, a la que Dios mismo nos somete, a la que nos someten los otros La eucaristía es don no premio Un don que te explota dentio, no puedes retenerlo, no logras contenerlo

Dios mío, ¿que me pasa' Este amor es mucho para mi, se me da de una manera excesiva, desproporcionada Debo liberarme de el, difundido, participarlo Mi red privada no puede soportar la carga de esta alta tensión Debo descargarla, trasmitirla Me encuentro investido de una capacidad de ternura, de entrega, de generosidad, que compromete mi equilibrio habitual Y la única salvación para mi consiste no en esconderla, sino en volcarla sobre los otros He sido invadido por un estremecimiento de esperanza tan grande que permite vivir a decenas y decenas de personas Sena absurdo que me quedase con ella, o la tirase El pan que me hace vivir, me hace vivir no solo mas alia de mis posibilidades, sino también de mis necesidades Por eso es natural que a través mío, haga vivir a otras personas Quizas se hace necesario recuperar el sentido del «recogimiento» No solamente yo he de permanecer recogido después de la co munion Los otros, los que se me acercan, son los que han de tecoger después de mi comunión, bondad, esperanza, energía, alegría, com prensión calor luz Quien sabe si alguno, muy ceicano a nosotros, el día en que no participamos de la eucaristía, advierte una falta, siente que se le niega algo, se muestra preocupado porque peligra no tener de que vivir, y quizas hasta se encuentra con animo para decirme —Por favor, mañana no faltes a la cita con el cuerpo del Señor De lo contrario corro el peligro de morir de hambre

SEGUNDO DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO

Es demasiado poco para ti...
Tanto me homo el Stnot \ mi Du s fui nufuír a [qm me dijo) fs poco que seas mi siu\o (Is 49 3 5 6) Al pueblo samo que el llamo \ a todos los demás que en (ualquta lugat tmocan el notnbie de Jesutlisto (1 Coi 1 1 T\ Y i, 11 i inoi la (In I 29 14)

I os confines están un poco mas alia Intentemos «abrir» las tres lecturas de hoy con una única llave que podemos llamar asi acceso a lo desconocido El segundo canto del siervo del Señor tiene una frase característica < Es poco que seas » La vida de este personaje misterioso (individuo o colectividad, este problema tiene una importancia relativa) no puede permanecer con tinada en el «poco» Dios hace penetrar la cuchilla coilante de su llamada entre las valvas ceiradas del caparazón en que uno se coloca, y le obliga a salir del «poco» No puedes contentarte con vivir Debes vi\u para Tengo una misión que confiarte Una tarea en favor de los otros «El Señor, que desde el vientre me tormo siervo suyo para que le trajese a Jacob, para que le reuniese a Isiael » Pero no basta También eso es «poco» En efecto, no es suficiente reunir las tubus de Israel después del exilio La misión del profeta se alarga hasta abrazai un horizonte de una amplitud universal «Te hago luz de las naciones, para que mi salvación alcance hasta el confín de la tierra» Cuando el profeta escribía estas cosas, los confines de la tiena eran los conocidos por el Los confines últimos coincidían con los de los pueblos limítrofes, o poco mas Por supuesto no podía pensar en China en la Tierra del Fuego, en Oceania

Y no podía imaginar que sena Cristo quien realizaría plenamente la figura y la misión del «siervo» La profecía contiene siempre mucho mas de lo que expresa y mas de lo que tiene en la mente quien la formula La palabra de Dios dice siempre mas de lo que dice No puedo vivir los contenidos de ayer de la profecía (ligados necesariamente a una cierta cultura y a una cierta visión limitada de la realidad) Tengo que descubrir en ella contenidos actuales Tengo que pasar de lo conocido (de ayer) a lo desconocido (de hoy) El equivoco de los honores tributados sin reservas a las tumbas de los profetas, y con una dosis notable de hipocresía, no se hasta que punto inconsciente, me parece que precisamente consiste en esto se acepta y se homenajea a una profecía muerta, que se refiere al pasado Ahí se la tiene prisionera —inofensiva— en el sepulcro del «poco» Y asi se la imposibilita para descubrir sus potencialidades para hoy Si se atreviese a poner en discusión el presente, a abrir la boca sobre la actualidad se la sofocaría una vez mas Cada uno de nosotros esta agazapado en el «poco» Aceptar la palabra de Dios significa permitir que se rompa la costra de las costumbres y de lo ya sabido, asomarse mas alia del horizonte domestico Puede existir una fidelidad literal, repetitiva, a la palabra de Dios, que acaba matándola Soy fiel a la palabra de Dios en la medida que intento determinar su alcance profetico, cuando no la cierro, no la momifico en el campo de mi experiencia pasada, sino que me dejo provocar hacia lo que todavía no conozco, hacia lo que no terminare nunca de explorar «Es poco que seas » Amigo que lees No nos contemos patrañas Solo podemos decir que acogemos la palabra de Dios si nos sentimos terriblemente a disgusto en lo «poco» que somos, en lo poco que tenemos, que ha cemos, que vemos O sea, si advertimos, dolorosa y alegremente, el reclamo de lo desconocido que esta fuera de nosotros, pero también dentro de nosotros

¡Que parroquia' Pablo (segunda lectura) escribe «a la Iglesia de Dios en Connto» El conoce bien esta parroquia Se ha aficionado a ella, aunque han correspondido a su amor con tragos amargos y obstáculos de todo genero

Connto era una metrópoli cosmopolita que superaba el medio mi Uon de habitantes Uno de los puertos comerciales mas importantes Albergaba gentes y experiencias religiosas de todo tipo Convivían codo con codo (es un decir) lujo y miseria, neos y esclavos individuos condenados a la «dolce vita» y trabajadores del puerto, refinados y paletos, grandes intelectuales y gente sencilla En una palabra, en aquella ciudad había de todo Y aunque en ella se ha realizado un acontecimiento verdaderamente histórico, o sea, el encuentro entre la cultura helenista y la fe cristiana sin embargo la situación de la Iglesia de Connto repioducia la misma situación de la ciudad desigualdades inaceptables divisiones, desor denes sexuales, fragmentación en grupusculos pendencieros, compa ñias sospechosas, desviaciones doctrinales Y también experiencias cansmaticas, fuertes, inspirados, perfectos y privilegiados (gracias también a practicas esotéricas) que miran a los otros (los llamados «débiles») por encima del hombro Alturas místicas y bajezas morales Un cristianismo entusiasta cufonco hasta exaltado, que se mezclaba con realidades de poca mont i Pablo se ve obligado en no pocas ocasiones, a pasar la bruza y el cepillo sobre la espalda de aquellos parroquianos «consagrados por Jesucristo», que son «pueblo santo que el llamo» y sin embargo se comportan como canallas Si, el conocía la comunidad de Connto, pero ciertamente no podía estar al corriente de nuestios pioblemas Es verdad A pesai de todo, su palabra, si bien en el visor del apóstol estaba aquel blanco bien definido, puede herimos también a nosotros Pablo se dirige, a través de los cristianos < conocidos» de Connto a tantos otros cristianos desconocidos como nosotros Por tanto no nos escondamos detias de la cómoda mampara de frases como «las situaciones son distintas» «los tiempos cambian» «la carta habla de otra época» «entre nosotros y Connto no tenemos nada en común » Cuando hoy oigamos leer el destinatario «a la Iglesia de Dios en Connto» pensemos que los destinatarios somos nosotros Que esa palabra nos afecta Que a nosotros hoy nos interesan esas informa cíones Nosotios, aquí, hoy, pertenecemos «al pueblo santo que el ¡lamo y a todos los demás que en cualquier lugai invocan el nombie de Jesucristo » Si nosotros como los parroquianos de Connto de la parroquia vecina de la parroquia «desconocida» de Paraguay o de la Albufeía Tuertes y débiles enUsit tas y pesimistas aitistas y tribajadoies oscuros vencedores c vleu'ctdos coi medall is \ nob es hombies

portadores de cardenales, fieles y tentados, seguros y dudosos mi serables que se tienen por tales y «perfectos» que todavía no han caído en la cuenta de que son pecadores, todos estamos interpelados por la misma palabra, todos somos llamados incesantemente a ser «consa grados por Jesucristo» Y sobre todos, desde Connto a la mas minúscula parroquia des conocida plantada quien sabe donde, descansa este augurio «La gracia y la paz de parte de Dios, nuestro Padre, y del Señor Jesucristo sean con vosotros» Dejar el disto «conocido» Juan dice, a proposito de Cristo, cordero y siervo (en hebreo los dos términos son sinónimos) «Yo no lo conocía » Sin embargo se compromete a hacerlo conocer Y lo hace conocer, paradogicamente, como «desconocido» precisamente E incluso después que el Bautista ve «al Espíritu que bajaba del cielo y se poso sobre el», Cristo permanece «desconocido» Mas, si cabe Precisamente porque esta investido del Espíritu Y por lo tanto es inasible no programable, no compaginable con las propias previ siones Ciertos maestros resultarían mucho mas interesantes si, en vez de ofrecer sus seguridades, lograsen comunicar el gusto por lo «deseo nocido» Dina que la tarea de cualquier testigo debería ser la de presentar no un Cristo totalmente conocido, definido, colocado, smo un Cristo en gran parte desconocido, aun por descubrir Y sostengo que cada uno de nosotros debe pasar (convertirse) del Señor «conocido» de nuestras devociones, practicas, costumbres, em paquetado en nuestras estructuras, fosilizado en nuestras tradiciones al Cristo desconocido, que solo se encuentra con quien no soporta la prisión confortable del «poco»

TERCER DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO

¿Alguien tiene ganas de ser liberado?
En otro tiempo el Señot hunu'lió el país de Zabulón v el país de Neftalí; ahora ensalzará el camino del mai... (Is 9, 1-4).. ...Me he enterado .. de que ha\ discordias entre vosonos... (1 Cor 1, 10-13.17). ...Seguidme v os haré pescadores de homhtes... (Mt 4, 12-23).

El atlas no es estrictamente necesario Tierra de Zabulón y de Neftalí. Río Jordán. Y después todavía Madián. Galilea y su lago. Para quien tiene entre manos un atlas bíblico, la búsqueda puede ser bastante interesante. De todos modos, aunque no logres encontrar el país de Zabulón, no te preocupes. Es importante saber dónde te encuentras tú. Lo que resulta esencial es mirar en la dirección precisa para captar la ocasión de luz, de alegría, de liberación que se te ofrece. Es cierto que debes desear salir de la jaula en la que bates inútilmente las alas, de la zona de sombra en la que te has colocado. Las tinieblas son símbolo de la nada, del vacío, de la muerte. Y muerte puede ser también el no vivir, o sea, el vivir en el vacío, en la nada, en la inconsistencia. Tienes que darte cuenta del peso insoportable de las cadenas. La liberación está próxima cuando el deseo de la tierra prometida resulte más fuerte que la nostalgia de las cebollas de Egipto que se te ofrecen en todos los mercados. Cuando el aguijón de la esperanza hace más daño que el bastón del verdugo de turno. Estás a salvo en el momento mismo en que te invade el deseo de nacer tú mismo (¿el pecado original no es quizás el hecho de que naces «otro», a imagen y semejanza de otros, condicionado por otros, y eres colocado en un mundo que es el equivocado? A veces se dan

casos de sustitución de recién nacidos El Maligno, con la complicidad de las fuerzas de que dispone, llega incluso a realizar una sustitución de mundos ) En una palabra, el país de Zabulón es aquel del que se quiere salir Según una cierta etimología, Zabulón quiere decir «Dios lo ha hecho presente» (estar presente a ti mismo seria ya un programa es pintual muy a tener en cuenta) Neftalí, por otra paite, quiere decir «ha luchado» Madian es el territorio en que se había refugiado y situado Moisés, y del que Yahve lo hizo salir para que se dedicase a la empresa de la liberación de su pueblo Como se ve, siempre es cuestión de «desplazamientos» decisivos Fl te «rehace» un futuro Y no des pábulo a la imaginación pensando donde esta el reino de los cielos Se ha hecho cercano Te ha alcanzado Esta es la «buena noticia» que se te anuncia Pero es necesario que te convierta, que te cambie la cabeza, el corazón, los pensamientos, que invierta la dirección de tu camino, que abandones los parajes de la muerte Para este remo de los cielos también tu estas alistado, como Pedro y Andrés Santiago y Juan — Seguidme y os haré pescadores de hombres Harás el oficio de antes, peí o de otra manera Tu futuro no podra ser una prolongación del pasado Cuando disto interviene en tu vida, se abre una grieta bajo tus pies Si no realizas a tiempo el salto («inmediatamente dejaron las redes ») coires el peligro de permanecei para siempre en la vieja
i ibera

El Maestro te ofrece la posibilidad inaudita de no depender del pasado, sino del futuro Si, tu «procedes» de lo que seras Padeces el condicionamiento —liberador— del futuro Tu heredad esta constituida por lo que puedes llegar a ser La única experiencia valida es la de las posibilidades aun no apro vechadas Jesús no restaura tu pasado (su especialidad no es la restauración sino la creación) Te rehace un futuro Mucha gente es vieja no poi el pasado sino por el futuro En efecto tiene ante si un futuro ya gastado, apagado, engañoso, marchito antes de florecer consumado antes de ser vivido, sin novedad, muy previsible Jesús te consiente frecuentar un futuro en el que podras reencon trarte a ti mismo nuevo, «nunca visto» antes, en el que deberás aden

trarte como «inespeito» (también los pnmeíos discípulos, aunque pe ritos en el oficio precedente, no tenían experiencia del nuevo oficio, que consistiría en «pescar hombres» las redes, «remendadas», no estaban adaptadas a este nuevo genero de pesca) En una palabra, Cristo no sabe que hacer con tu pasado Necesita tu «ahora mismo» para hacerte marchar y obligarte a explorar un continente que es necesario mventai de nuevo El no tiene necesidad de tu experiencia Como mucho, le sirve la inexperiencia (de hecho no ha ido a ieclutar especialistas en el atrio del templo, sino que ha paseado poi los alrededores de la «vía mans») Para venir a el, no hay que tomar, sino abandonar No te dice «Traeme aquí tus cosas» Sino «deja ahí todo» Si llevas contigo tu barca, las redes y los demás trastos, si te presentas con el equipamiento de la mentalidad y de la contabilidad propias de tu mundo familiar eres «inservible» para el Reino

Cuando ha} muchas iglesias es difícil encontiai la Iglesia Pablo, en su carta teiminados los saludos, se enírenta con el problema mas espinoso de su «parroquia» de Connto, que se piesenta fragmentada en grupusculos en el que cada uno reivindica la propia pertenencia y fidelidad a un jefe (Cefas Apolo, Pablo mismo ), y se pone contia los otros Una comunidad con esos desgaires y divisiones en el propio tejido, coire el peligro de convertirse en una Iglesia «a retazos» Y Pablo lucha para que esto no suceda Cuando se idolotia a un líder cansmatico, y uno se identifica totalmente con el, hay peligro de olvidar la centrahdad de Cristo resucitado Cuando el espíritu de grupo y la mentalidad sectana y exclusivista prevalecen, se compromete la unidad de la Iglesia Existe unajeiga pavada, que esta mas ceica del lenguaje de Babel que del de Pentecostés, y que, sobre todo, no es el mismo del evangelio («os mego estad bien unidos en un mismo pensar» O sea, dejad de hablar «entre vosotros» y contra los demás, y encontiad de nuevo la lengua del único Maestro que ademas es la umea lengua comprensible para todos) Pablo conoce los esloganes que ondean al viento, las etiquetas exhibidas, y las realidades que esconden «Yo soy de Pablo» Y el no se siente en absoluto lisonjeado, todo lo conttano, aparece decididamente contrariado (Ah, si todos los «jetes» íechazasen como Pablo las formas de fanatismos de sus adep tos, los aplausos del clan y, en vez del culto a la peisonahdad, pro-

moviesen la adoración del único Señor, evitando que el incienso vaya en dirección equivocada Si abandonasen el terreno de la popularidad y se pusiesen a vivir como todos entre la gente común ) «Yo soy de Apolo» Probablemente era el partido de los intelectuales, de los que se mantenían de «discursos sabios»», que se les llenaba la boca de cultura en vez de adoptar la locura de la cruz «Yo soy de Pedro » Evidentemente también había un partido de Pedro Y este partido, lejos de ser expresión de fidelidad, podía hacerse peligroso porque les separaba de los otros, y por supuesto de Cristo Pedro es principio de unidad, no de rivalidad Pedro es signo de comunión cuando se coloca por encima de partidismos Pablo echa en cara tanto a sus fanáticos como a los otros «devotos», que él pertenece a otro partido, que piactica otra devoción — ¡Yo soy de Cristo' (La expresión, en efecto, no me parece que indique un cuarto giupo, después de esos que apelaban a Pablo, a Apolo y a Pedro Sino que representa la corrección del apóstol «Yo soy de Cristo», o sea, la umca identidad, la única pertenencia ]ustiñcable es ésta Las otras son abusivas, destructivas en vez de constructivas, disgregadoras en vez de uniñcadoras En una palabra, Pablo grita yo me reconozco en Cristo y en nadie más) «¿Ha muerto Pablo en la cruz por vosotros7» La frase se podría traducir asi, en cuanto al sentido — ¿Quién ha sido vuestro liberador7 Me parece que el problema de fondo es precisamente este ¿por qué sometéis vuestra conciencia a otros7 i por que no tenéis el gusto de la libertad de los hijos de Dios, pagada a precio de sangre sobre el monte de la calavera7 Cristo es el único liberador Solamente la vinculación a el os asegura un espacio de libertad, de movimiento, de originalidad Jesús no quiere tu cabeza, tu conciencia, tu capacidad de juicio El vive en ti, pero no te sustituye A medida que Cristo es el «todo» de tu vida, más debes asumir tus responsabilidades, sin delegarlas en nadie Una ultima observación Si Pablo escribe esas cosas, evidentemente tiene motivo para pensar que su carta no sólo va a ser leída en el ámbito del grupo que se profesa suyo, sino que podrá alcanzar, sin ser censurada por los distintos «responsables» celosos del propio liderazgo, las otras facciones Y precisamente este hecho autoriza a creer que la situación de la Iglesia que está en Connto, aunque grave, no es totalmente comprometida Mientras circule libremente la misma Palabra, que pone a todos en crisis, en Connto como en cualquiei otra «panoquia», existe la esperanza de que se pongan a hablar evangelio

CUARTO DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO

Alistamiento de los inútiles
Dejaif en medio de ti un pueblo pobie v humilde (Sol 2, 3, 3, 12-13) No hay en vucslia asamblea muchos sabios en lo hu mano, ni muchos podeíosos, ni muchos anstociatas (1 Cor 1, 26-31) Dichosos los pobies en el espílltu poique de ellos es el leino de los cielos (Mt 5, 1 12)

Qué pueblo más extraño... Se podría decir: las elecciones extrañas de Dios. Hasta extravagantes, según los criterios comunes de valoración. Cuando se refiere —como afirma la profecía de Sofonías— a su pueblo, pone los ojos, con evidente complacencia, sobre un pequeño resto de Israel, que se caracteriza por la humildad y la pobreza. Así pues, un pueblo «pobre y humilde» y también sincero en el hablar («ni dirá mentiras, ni se hallará en su boca una lengua embustera»). Es inútil decir que este pueblo no es humilde, pobre y sincero por definición (como si esas características tan apreciadas por el Señor fueran una especie de escudo colocado en la bandera, o una etiqueta pegada al tarro independientemente del contenido). No, está compuesto por individuos realmente pobres, humildes, sencillos, que «buscan al Señor», y también la justicia. Qué clase tan rara de comunidad... Cuando Pablo hace el censo de su parroquia de Corinto, advierte que a la llamada no responden intelectuales, poderosos, gente aristocrática. Faltan los títulos académicos y los nobiliarios.

Escasean los personajes ilustres, que ocupan puesto de mando y que han conquistado posiciones sociales de gran prestigio En una palabra, no es una comunidad de vip, sino de personas que no cuentan, es más, despreciables Celso —contra el que polemizaba Orígenes1— describe asi aquella situación poco brillante «Sus disposiciones eran de este tenor 'Man tened lejos al que sea culto, o sabio Pero abrid de par y par y con mucho ánimo las puertas a quien sea estúpido, ignorante, no instruido confiado ' Ellos mismos admiten que esas personas son dignas de su Dios» Lo que en boca de Celso debía constituir una acusación infamante, representa el más halagador elogio para la comunidad cristiana El manifiesto de reclutamiento de Uno que ha sido suspendido en un patíbulo como malhechor, llama necesariamente, bajo la cruz, a personas no cualificadas, es más, decididamente descalificadas a los ojos del mundo ,Para llegar a las alturas de Dios, es necesario colocarse muy abajo' Pablo, lejos de abatirse por la modesta tasa alfabética, por la reducidísima relevancia social, por el escaso peso económico y social de su comunidad, saca de ello motivo de complacencia y de honor en el Señor En Cristo, estos pobres, estos rechazados ya tienen todo Habiendo recibido abundantemente del Señor, no sienten necesidad alguna de recibir de otros Pablo no promete «La situación cambiará Llegaian los ricos, los bienhechores Tendremos el apoyo de los poderosos Entablaremos las relaciones precisas con las personas que interesen Y entonces también nosotros nos convertiremos en una fuerza» Y tampoco «Os haremos estudiar Tendremos asi individuos preparados en los distintos campos del saber» Al contrario, esta convencido de que aquella situación es ideal Dios ha elegido precisamente a esa «gente baja del mundo, lo des preciable», a esos simplones, porque necesita de ellos Porque ellos son los que tienen el encargo de realizar su proyecto «Lo necio del mundo lo ha escogido Dios para humillar a los sabios, y lo débil del mundo lo ha escogido Dios para humillar el poder Aún mas, ha escogido la gente baja del mundo, lo despreciable, lo que no cuenta para anular a lo que cuenta » La debilidad, si quiere tener a raya y avergonzar a la fuerza, debe permanecer debilidad La necedad, para llevar a cabo su encargo de ridiculizar la sabiduría, debe permanecer necedad
1 Contia Ceho III 44

Si se pitiende contestar a quien vive en palacio, es necesario estai muy lc|OS de el Dios no promueve «lo que no cuenta» a la giandeza en un plano humano, no promueve los «nadie» haciéndoles ser «alguien» No garantiza carreras No saca a luz personajes, o primeras figuras que dominen la escena La comunidad no puede convertirse en trampolín de lanzamiento religioso para recuperar, con el apoyo de Dios y las recomendaciones de sus representantes, esas posiciones de prestigio y de dominio que estaban cerradas de antemano a causa de los orígenes oscuros Con otras palabras Cristo no te ofrece, gracias a tu peitenencia a el, posibilidades que te hagan valer en un plano mundano En todo caso te las quita Me parece que este es el punto esencial del equivoco de cierto estilo cristiano de ho} que, con el pretexto de la visibilidad, rechaza la pequenez y la modestia Se equivoca quien cree que para hacer frente a los poderosos tiene que hacerse fuerte Que paia resistir a los sabios, es necesario ponerse a su altura Que para tener influencia sobre las personas es indispensable manejar los hilos de sus vidas Se alimenta asi una especie de carrera, de competición, con las mismas armas, con las mismas reglas de ]uego Pablo, por el contrano insinúa bastante abiertamente que solo la necedad puede poner en jaque al 01 güilo de los doctos de este mundo Únicamente la debilidad puede dar miedo a los fuertes y a los poderosos Nadie puede pretender que, dándose importancia, se le tome en consideración como pertenencia de Cristo Al contrario los ex cluidos, marginados, no reconocidos, los que no son representati vos, ni decorativos para salones o palcos, los que no son útiles o utihzables para proyectos de grandeza mundana, o como puntal para un cieito orden social fundado en el privilegio y en la prepotencia, esos son piecisamente los que llegan a contar en un plano auten ticamente evangélico ¿Es para nosotios una fecha histórica, festiva, el día en que un pobre hombre, un hombre de orígenes inciertos y quizas sin estudios, a lo mejor, el tonto del barrio, pide poder entrar a formar parte de la comunidad? ¿Estamos convencidos de que la verdadera historia que se inicia con la profecía de Sofomas, con la parroquia de Connto, en la montaña sobre la que Cristo ha proclamado su ley hecha de paradojas, es una historia que no se escribe en los documentos oficiales7 Las preferencias extrañas de Dios aparecen con plena evidencia en las bienaventuranzas evangélicas que abren el manifiesto progra matico del Remo

Si bien aquí están en primer plano los pobres (las distintas bienaventuranzas no son mas que una vanante del tema dominante de la pobreza), quienes, aunque se intente «espiritualizar» el discurso, ciertamente no son individuos parapetados en sus posiciones de poder, izados sobre las cátedras de un saber afectado, apoltronados en su bienestar quizas digerido mas fácilmente con algún jugo religioso ¿A alguno le pasa por la cabeza que, cuando Cristo proclama «dichosos los pobres en el espíritu», quiere decir precisamente lo que todos tenemos miedo de entender ?

QUINTO DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO

Una luz hecha en casa (y producida por los trabajadores de la locura)
Fntonces romperá tu luz como la aurora, enseguida te btotaia la carne sana (ís 58, 7-Í0) Cuando vine a vosotros a anuncíalos el testimonio de Dios, no lo hice con sublime elocuencia o sabiduría (1 Cor 2, 1-5) Vosotros sois la sal de la nena Vosotros sois la luz del mundo Vean (los hombies) vuestias buenas oblas
(Mt <¡, 11-16)

Dar luz para hacer luz Y existe también tu luz (el tema de la luz aparece dominante en la liturgia de hoy). Quisiera decir que existe una luz «hecha en casa» Habla de ello el trito-Isaías (primera lectura). Si tu casa constituye el punto de referencia para quien se encuentra en dificultad, para quien no tiene casa, para quien está privado de recursos para procurarse lo necesario para la vida, entonces eres un productor de luz, para ti y para los demás. Si eres un proveedor de esperanza, para quien está desprovisto de ella, se disiparán tus tinieblas («tu oscuridad se volverá mediodía»). Si te preocupas de los males ajenos, «enseguida te brotará la carne sana». Tu pan jamás quedará sentado («correoso», dicen en mi tierra), cuando lo repartas. Las obras indicadas por el trito-Isaías son el equivalente de las «obras buenas» que los discípulos de Jesús han de presentar a los ojos de los hombres para que estos den gloria al Padre que está en los cielos (lo que quiere decir que constituyen el signo necesario a través del cual los hombres descubren su presencia sobre la tierra).

Evidentemente son también validas, actuales, obligatorias, en el nuevo testamento Son siempre una novedad Representan una forma de lengua|e puesto al día, comprensible para todos, para hablar de Dios Entre las obras buenas recomendadas esta también la que consiste en abstenerse del «gesto amenazador» y de la maledicencia Juzgar, chismorrear, o incluso difamar, especializarse en la maledicencia, son obras muy difundidas Pero que se hacen «buenas» solo cuando no se practican Hay que notar también la ligazón con Dios y con el culto La oración solo alcanzara a Dios cuando la candad alcance al prójimo Dios dice «aquí estoy» únicamente a quien responde «heme aquí» cuando alguien llama a su puerta Finalmente no es nada despreciable ese detalle « No te cierres a tu propia carne» También en el evangelio se hace referencia a la vela que se enciende para «que alumbre a todos los de casa» O sea, las «buenas obras» no son un producto destinado exclusí vamente a la exportación Deben ser una mercancía de amplio consumo domestico Evidentemente ya se ve que, desde el tiempo de los profetas, había gente que andaba de un lado para otro, y se marchaba lejos para encender una luz Y dejaba a los «suyos» a oscuras El maestro ha aprendido a no saber nada «Me presente a vosotros débil y temeroso » recuerda Pablo a sus parroquianos de Connto Para mi es una de las declaraciones mas bellas que ha hecho el aposto) Después de la experiencia negativa de Atenas, donde trato con los hombres de la cultura, entendió que tema que cambiar de método y de estilo (a veces los fracasos son mas útiles que los éxitos, siempre que uno tenga la valentía de reconocer los propios errores) Y se presenta en Connto después de dejar de lado la presunción y las palabras elegantes No duda en aparecer como uno que no esta muy seguio de si mismo, sin arrogancia ni jactancia, consciente de las propias limitaciones, respetuoso con los demás En una palabra, todo lo contrano al maestro desenvuelto, al campeón que presume de valiente La luz solo puede ofrecerse a los demás con modestia y delicadeza Si Cnsto sobre la cruz se manifiesta en la debilidad, el aposto! no puede hacer otra cosa sino revestirse de esta debilidad Solamente es posible hablar de la cruz de Cristo en tono humilde, con palabras sencillas

Pablo ya no se apoya en la elocuencia, en la dialéctica no apuesta por discursos efectistas Mas que preocuparse de «dar el golpe» intenta abrirse paso hacia los corazones, por el camino de la disciecion Después del fracaso sufrido en la academia de Atenas ya no se fia de sus argumentos brillantes, e intenta ser únicamente instrumento dócil del Espíritu «Mi palabra y mi predicación no fue con persuasiva sabiduría humana, sino en la manifestación y el poder del Espíritu paia que vuestra fe no se apoye en la sabiduría de los hombres sino en el poder de Dios» En una palabra Pablo ha comprendido que, tratándose de la luz del mensaje evangélico no era el caso de adoptar una actitud de intelectual Ha caído en la cuenta de que para hacer de maestro, tenia que aprender a no sabei nada Por eso ha elegido resueltamente la locura de la ciuz El evangelio confiado a los «locos» Me parece que el tema de la locura puede unirse estrechamente con el de la luz y también con el de la sal de que habla Cristo en su discurso piogramatico del monte Estoy convencido de que la sal que no pierde su sabor y que ademas de dai gusto al mensaje cristiano impide el deterioro la descomposición la corrupción de la tierra es precisamente la de la locuia de las paradojas evangélicas Y de la misma manera estoy convencido de que los cristianos paia ser «luz del mundo» no deben tener la pretensión de brillar Deben olvidaise de la ilusión de dar luz a los otios con la propia inteligencia E intentai destellar la oscuridad y el caos que nos todea con una pizca (abundante) de locura El homo sapiens ha pioducido desasües notables Fs hoia que se aparte puesto que ni siquiera es capaz de íesarcn los danos que ha causado La salvación de la humanidad solo puede lle\aise a efecto con la aparición del homo demcns del cristiano que sale de la cascaia de la racionalidad del calculo de las prudencias tácticas de los cquihbnos de la mesura del justo medio y emprenda decididamente el camino de la (xas>ei ación del exceso de la piovoeacion El mundo no tiene necesidad de beatos de cuello totcido ni de intelectuales i enriados, bien presentados y con la voz empolvada, ni de doctoies que piescnben recetas y pildoras con las dosis apiopiadas (que hagan bien al cuerpo sin acarrear danos al alma) sino de «locos de D os> cc'pa^es de ícahzai gestos insólitos y hasta m poco des

pieocupados (|despreocupados al máximo o sea, hasta del sentido común'), sorprendentes por su fantasía, escandalosos en su libertad, que no dudan en dar puñetazos sobre el estomago para hacer digerir el alimento evangélico mas pesado Personalmente sostengo que las palabras de Cristo solo pueden comprenderse, mteipretarse y traducirse en una dimensión de necedad y hasta de locura Las bienaventuranzas —que se nos propusieron el domingo pasado— son en verdad una desconcertante «sinfonía de los locos»1 Si no recuperamos el valor de la locura evangélica, jamas enten deremos nada del espíritu que penetra el sermón de la montaña Erasmo de Rotterdam se definía «chnstianus ínfirmus» Y sin embargo era un intelectual excelente Pero, en cuanto cristiano, re conocía ser «débil», «sin valor», «inservible» Quizas porque no era suficientemente «mazonable», no suficientemente experto en locura En la tradición rusa fueron canonizados, junto a mártires y con fesores, decenas de locos por Cristo («jurodivyje», un termino que sugiere algo asi como «aborto», «cosa mostruosa») Eran individuos que habían conseguido el diploma de analfabetos, ignorantes, idiotas Pertenecían a la raza no del homo sapiens sino del homo demens en la subespecie del homo ludens Tipos raros, inquietos, turbulentos, muchachos incorregibles que propinaban una somanta de molestias a los grandes, a los prelados y a la gente bien El pueblo les bautizo con el nombre de «niños de Dios» O los declaraba simplemente — ,y significativamente'— «beatos» Se divertían muchísimo perdigoneando a los gallos variopintos izados sobre su personal estercolero (hoy se venan mas pintorescos y cantarines arrellanados en sus divanes de la televisión), que por la mañana gritaban al mundo que eran ellos, con su canto, los que hacían nacer el sol Arrancaban con gusto las mascaras y las plumas a los pavos reales que informaban a la platea extática como su rueda era la que hacia girar la tierra En un clima conformista, opresoí ademas de aburrido, ellos se han sentido despreocupados impertinentes defensores de la libertad interior Tengo la impresión de que hoy mucho cristianismo esta enfermo de rigidez, compostura, aplomo, gravedad (que es lo opuesto a la seriedad, siendo la cosa mas falsa, inautentica, desde un punto de vista evangélico) Quizas hemos olvidado que Cristo no nos ha dicho que hemos de ser embalsamadores (momias que embalsaman a otras momias puede ser el equivalente al ciego que pretende llevar a otro
1 Asi R Petid_,ho y R aventuran/as (Bologni 1987) Fibbn han titulado un comentino suyo sobre las bien

ciego ), sino sal que quema («todos van a ser salados con fuego» Me 9, 49) Si no os hacéis como niños si no os convertís en locos si no tenéis sal en vosotros mismos, jamas gustareis el gozo que invade todo el mensaje de Cristo, y no podréis difundirlo Los locos por Cristo nos recuerdan cual es nuestra vocación es peciñca Nos trasmiten su método para que podamos realizar nuestra tarea de ser sal de la tierra y luz del mundo Nos dicen «Muchos de vosotros os hacéis la ilusión de poseer a Dios con las ideas y de trasmitirlo por medio de las ideas En realidad no hacéis mas que girar en el vacio en torno a una imagen ajada e inocua de Dios Es necesario que os decidáis a dejaros seducir, incendiar por el Porque solo asi lograreis seducir y quemar a los demás con vuestra sal Es necesario que toméis en seno las paradojas evangélicas, y que no os limitéis a bordar pías y doctas consideraciones sobre ese texto El encuentro con el es siempre peligroso Para vosotros y para los demás Dejad de ser insignificantes, tímidos sin tino üanquiluadores No queíais ser decorativos No bailéis el agua a los intelectuales Romped las lineas de la uniformidad del consenso obligado Sed unos irtegulaics Dios no os conquista cuando entra en vuestro ceiebro Dios esta seguro de poseeros, y de llegar a alguien cercano o lejano solo cuando le permitís adueñarse totalmente de vuestro corazón Dios no sabe que hacer con vuestra mente cuando funciona de una manera irreprochable de los pnmeíos de la clase Dios tiene necesidad de vuestro corazón loco » Y también los otros que están a oscuras y que se ven obligados a engullir alimentos insípidos tienen esta misma necesidad

SEXTO DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO

Un maestro «excesivo»
Si quietes, guárdalas sus mandatos, porque es prudencia cumplir su voluntad (Eclo 15, 16 21) Hablamos . una sabiduría que no es de este mundo (1 Cor 2, 6-10) Si no sois mejores que los letrados v fai iseos no en traréis en el reino de los cielos (Mt 5, 17-37)

El fuego y el agua «Si quieres...». El Eclesiástico, en la primera lectura, nos ofrece la clave de interpretación del mensaje de Cristo que nos llega desde las alturas de aquella montaña. Ninguna imposición. «Si quieres...». Se trata de una llamada a la libertad. La ley nueva no se presenta con un perentorio «debes», sino con una serie de invitaciones a la felicidad. «Dichosos... dichosos. . dichosos...». Por tanto, «si quieres...». Podríamos traducirlo también: «Si gustas...». Si no te contentas, si no te resignas, si no te adaptas, si deseas salir fuera de la regularidad, de la vulgaridad, de una existencia incolora e insabora... Entonces, es la hora de decidirse, de elegir. La vida o la muerte. Pero, antes, debes aclarar qué es de verdad vida y en qué condiciones puede decirse que uno vive. El agua o el fuego. Tu querías poner de acuerdo el agua y el fuego. Y hasta inclinarte... por el agua tibia, una solución de compromiso. No, aquí se trata de elegir entre el uno o el otro. Las palabras de Cristo son fuego. Y no puedes acogerlas, si pretendes atenuarlas, echando en ellas cubos de sentido común, reservas mentales, acomodos.

Si quieres, si tienes un deseo intenso, abrasador Eres libre para rechazarlo Pero no te hagas la ilusión de que puedes negociar, obtenei descuentos, minimizar, dulcificar, firmar tu adhesión buscando después escapatorias

Antes de enseñar Quisiera, ante todo, mostrar cómo la temática de Mateo distingue entre fases o etapas, que se han de respetar sucesivamente, estando atentos para no poner antes lo que viene después Se trata, pues, de — Comprender («no creáis que he venido a », o sea, entended bien Pongamos las cosas en claro ) —Platinar u observar («el que se salte uno solo de estos preceptos ») —Enseñar («pero quien los cumpla y enseñe asi a los hombres ») Nuestro instinto (y nuestra costumbre) sería pasar inmediatamente a la enseñanza Por el contrario, antes de enseñar es necesario comprender Y antes de enseñar, también es necesario ptacticaí Si tienes dudas que aclarar, intenta «hacei» Verás que, «haciendo», entenderás mejor Si temes que los otros no te entiendan, explícate mejor con las obras Y después de que hayas enseñado, pieocupate de cerciorarte si has comprendido tú (el entender, el aprender, no constituye solo la condición inicial, sino que representa también la consecuencia tanto del practicar como del enseñar)

El es el mas exigente Y precisemos la postura de Jesús frente a la ley antigua Intentemos fijar algunos puntos 1 No ha venido a aboliría, a declararla en decadencia, sino a «darla plenitud» Podemos decir llevarla hasta las últimas consecuencias No es cuestión, pues, de añadiduras, sino de descubrimiento de la intención de Dios que «da» la ley, y consiguientemente del espíritu de la misma ley Cristo es el más exigente Pero no en el sentido de la cantidad, sino de la radicahdad Ni la aligera ni la hace más pesada Sino que revela las implicaciones profundas de los mandamientos de Dios

2 Jesús evita las deformaciones del legalismo, de la casuística «El cristiano no es el hombre de la minucia, sino de la totalidad» (G Ravasi) 3 El Maestro denuncia sobre todo el equívoco del formalismo No le interesa simplemente la observancia disciplinar, el orden, el funcionamiento, que todo esté en regla El va a la raíz, al centro El sermón de la montaña no produce personas de bien, irreprensibles Crea individuos fieles a través de la adhesión, desde dentro, a la voluntad de Dios La ética de Cristo dirige todo hacia la interioridad A este respecto son típicas las antítesis que se nos proponen en el texto del evangelio de hoy sobre los puntos específicos «no matar», el adulterio, el divorcio y los juramentos Una religión formalista y legalista se preocupa exclusiva y obsesivamente de la buena o mala conducta desde un punto de vista exterior, fijando y multiplicando normas y reglamentos Cristo identifica el pecado, lo desaloja de su escondite más secreto el corazón del hombre La ley imponía no al asesinato Pero yo os digo no a la colera, al odio en el corazón, no al desprecio al otro La ley antigua condenaba el adulterio Pero yo os digo no a la concupiscencia, no a los deseos deshonestos También los deseos ensucian, no sólo las acciones La ley antigua sancionaba el divorcio en determinadas condiciones, respetando ciertos procedimientos Pero yo os digo la entrega al otro debe ser total, mcondicionada, gozosa, sin reservas, sin egoísmos En una palabra, el matrimonio como compromiso seno, fidelidad costosa, signo luminoso del amor mismo de Dios La indisolubilidad, no sancionada por una norma jurídica, sino confiada a un lazo mucho más fuerte el establecido por las motivaciones profundas del corazón de un discípulo «apasionado», dispuesto a ir hasta el fondo La ley antigua tronaba no a los juramentos falsos Pero yo os digo no a los juramentos Un hablar habitual sincero, leal, típico de una persona veraz, es una garantía más que suficiente Decididamente, un Maestro exigente hasta el exceso Y, sin embargo, estamos llamados a elegir —parafraseando la expresión de Pablo en la segunda lectura— entre la moral corriente, dominante («de los príncipes de este mundo»), que conduce a la muerte, y la moral de Cristo, que es la expresión de una sabiduría escondida, no evidente peí o que sólo puede ser acogida por revelación a través

del Espíritu, el único capaz de escrutar las profundidades de Dios, y que conduce a la plenitud de la vida. Sabiduría escondida que nos abre al proyecto de Dios. Sabiduría escondida porque nos deja intuir que ciertas cosas «excesivas», Dios las reserva exclusivamente «para los que lo aman». Así pues, el «pero yo os digo» de Cristo afecta sólo a aquellos a quienes se les concede comprender otro discurso. Un lenguaje secreto. El del amor.

SÉPTIMO DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO

Llamados a realizar cosas extraordinarias, o sea, a no digerir piedras
No odiarás de corazón a tu hermano No te vengarás m guardarás renco) (Lev 19, 1-2 17-18) Que nadie se engañe Si alguno de \os~otios se cree sabio en este mundo, que se haga necio para Uegat a sei sabio (l Cor 3, 16-23) Y si saludáis solo a vuestíos hermanos, ¿que hacéis de extiaordinarw' (Mt 5, 38-48)

¿Sabías que las avestruces son delicadas de estómago? El hecho es que nos tragamos todo, especialmente en la Iglesia. En comparación nuestra, las avestruces, que también ingieren todo lo que encuentran, son seres delicados, un poco remilgados, con dieta especial. Nosotros engullimos sin respirar incluso piedras berroqueñas. Y ni siquiera advertimos un ligero malestar, un leve dolor de estómago. Veamos la liturgia de hoy. Se encajan en ella distintas piedras berroqueñas, y todas de grandes proporciones. Pablo, comenzando por la segunda lectura, nos advierte que somos iglesias vivas («¿no sabéis que sois templos de Dios?»), que en nuestro cuerpo ha puesto su morada el Espíritu («el Espíritu de Dios habita en vosotros»), y que, consiguientemente, todo gesto nuestro es sagrado, cada paso es el de un templo que se mueve (no somos nosotros los que vamos en peregrinación a los santuarios... Nosotros somos «santuarios» itinerantes). Con otras palabras: el templo es lo que vosotros sois. Y nos advierte también que es necesario dimitir del club de los sabios de este mundo y pedir la admisión en el de los necios. Porque Dios juega con la sabiduría, enreda a los sabios en su astucia, les enmaraña en sus sutilezas dialécticas

La sabiduría mundana, aunque progrese, jamas llegara ni siquiera a rozar la sabiduna de Dios Para alcanzarla, debe trasformarse en necedad En una palabra la vocación especifica del cristiano es la de la locura Lo entendió perfectamente Francisco de Asís «Cristo me ha llamado, idiota y sencillo, para que siguiese la locura de la cruz, y me ha dicho 'Quiero que seas un nuevo loco en el mundo, y que con las obras y la palabra prediques la locura de la cruz'» Aun advierte Pablo que nadie se glorie en los hombies, ni siquiera en los propios jefes, promovidos muy facdmente a «grandes» Quien se siente orgulloso del propio líder, quien lo exalta desconsiderada mente, falsea su relación con Cristo Solamente el debe tener peso en la \ ida del creyente Y ademas, vosotros no pertenecéis a los jefes Son ellos los que os pertenecen, dependen de vosotros, están a vuestio servicio Es mas Pablo proclama «Todo es vuestio», si vosotros pertenecéis a Cristo Una piedra de grandes proporciones nos alcanza desde las remotas lejanías del Levitico «Seréis santos, porque \o el Señor vuestio Dios, soy santo» Y una piedra todavía mas imponente se nos viene encima de las laderas de aquella montaña «Sed perfectos como vuestro Padre ce lestial es perfecto» Intentemos ahora íeflexionar un instante ¿Es posible tragar, como si fuese la cosa mas natural del mundo, piedlas tan indigestas' Esta bien, podemos sei carnívoros o vegetarianos Peio parece que nuestio estomago no esta prepaiado para triturar piedras Sobre todo ¿como es posible cargar con estas palabias («sois templos de Dios», «seréis santos, porque yo, el Señor \uestro Dios, soy santo», «sed perfectos como vuestio Padre celestial es perfecto») y después continuar viviendo con el estilo de antes, sm advenir la necesidad de aportar la mas pequeña vanacion en la partituia que interpretamos todos los días 7 ¿Como es posible que escuchemos una música de ese estilo 3 después continuemos con la misma sinfonía9 Sena mas honesto, incluso mas valiente, decir «No, es demasiado Debe haber alguna equivocación No podemos sei nosotros los des tmatanos de esas propuestas puesto que estamos hecho1 de carne (débil) y de huesos (frágiles) Probablemente nos ha llegado por equi vocación una carta que no era para nosotros, y la devolvemos al remitente» Una vez, algunos discípulos, por los alrededores de Cafarnaun tuvieron la lealtad de protestar «Este lenguaje es duro, ¿quien puede soportarlo7» (In 6, 60) O sea «Ahora exagera ¿eomo es posible c c u d i u estas cosas7>

Y abandonaron la sinagoga, porque aquel alimento ofrecido les resultaba indigesto Pero nosotros hemos aprendido buenos modales, no protestamos, no decimos nada, no nos sorprendemos de nada, no dejamos traslucir la más mínima reacción, aceptamos todo Sabemos tanto que todo queda como antes Que no logremos digerir esas piedras, puede ser comprensible (los discípulos tenían la impresión de que no lograrían ni siquiera digerir «el pan bajado del cielo») Pero que no provoquen ni siquiera un rasguño en la piel, que no provoquen ni siquiera un golpe de tos cuando pasan por la garganta, que no nos quiten el aliento ni siquiera un instante, es verdaderamente un milagro Sí, el milagro de los supervivientes Es nuestra especialidad Logramos sobrevivir después de todo eso que nos echa encima la palabra de Dios Desgraciadamente todos somos supervivientes, salvados Tranquilos, en absoluto emocionados Todo regular Tenía que terminar así Ni uno que haya fallado Ni uno que haya logrado no resistir El factor «extraordinario» Si, liberados de lo extraordinario «Y si saludáis sólo a vuestros hermanos, ¿,que hacéis de extraordinario7» La vocación del cristiano, es una vocación a la locura, y también a lo extraordinario Metamos bien en la cabeza esta palabra, clavemos en el corazón esta espina lo que caracteriza al cristiano es lo «extraordinario» (en griego pericón) El factor del cristiano es el factor «e» extraordinario, o sea, lo que es insólito, en absoluto normal, no sale solo, no es natural, no sigue la moda común Es lo que supera abundantemente las medidas del buen sentido, del cálculo juicioso Es lo que va más alia de lo posible Esta, y no otra, es la «justicia mayor», que sobrepasa a la de los escribas y fariseos «Donde no existe este factor singular, extraordinario, no hay nada de cristiano» (D Bonhoeffer) El custiano se hace «visible» sólo con lo extraordma110 No se trata, entiéndase bien, de abandonar el campo de acción común oíd'nana

Sino de insertar en el el elemento excepcional (una excepción que luego es la regla, según el código cristiano) Refiramonos ahora también al saludo (al abrazo) ¿Cuando sucede que un cristiano, que pasa por una ciudad cualquiera, diga «Quiero pararme, porque tengo que ir en busca de un enemigo, tengo que ir a saludar a una persona antipática»"? En la Iglesia se ven personas que, en el momento de la paz, intercambian apretones de manos calurosos, e incluso se besuquean con efusión, pero siempre en el circulo de los «nuestros» El apretón de manos se hace tibio, flojo, cuando se trata de un extiaño Y, naturalmente, antes nos hemos colocado fuera del alcance del ene migo Algo que hacer, después de la explicación Si dejemos que nos expliquen los exegetas el significado y el alcance de la ley del talion la normativa sobie las fianzas, la praxis del embargo o encautacion poi parte de los ocupantes romanos en Palestina, el concepto de prójimo y de enemigo en el antiguo testamento, el insulto representado por la bofetada Pero después, pongámonos a rostió y coiazon descubiertos sin defensas, delante de la pagina del evangelio de hoy, que presenta las ultimas dos «antítesis» Debo caer en la cuenta que es tarea mía limpiar el corazón de la colera del odio, del resentimiento, de la malignidad, de la mezquin dad, del instinto polémico Yo soy quien debo esconder las garras, deponer ia mentalidad represiva Yo soy quien debo peí donar, dar sin cálculos amar a los enemigos, logar por los perseguidores, desear a los malvados todo el bien posible saludar a los que me muestran un rostió feroz o vuelven la cara hacia otia parte, encontrar a los que quisiera esquivar beneficiai a quien no se lo merece o me ha piocuiado muchos líos, amar a los que no aman a nadie y a quien nadie ama Añadiría dos consideiaciones, para impedii que alisemos en de masía las ásperas piedras que Cristo nos ha echado encima 1 Puedo considerarme hijo del Padre celestial, pretendei ser reconocido por el, solo si lo imito en el perdón, y en el amor hacia los enemigos, los malos, los bellacos, que me ofenden Esta es la «perfección» a la que estoy llamado en cuanto «hijo» 2 En el nuevo testamento se habla de enemigos lefinendose exclusivamente a los que están contra ti, los que te tienen odio te hacen mal te íechazan

El enemigo es siempre y sólo el que siente enemistad por ti En efecto, es inconcebible que un cristiano considere a alguien como enemigo No es tenida ni siquiera en cuenta la eventualidad de que un discípulo de Cristo nutra enemistad hacia alguien Y ahora, si tenemos, coraje, hermanos llamados como yo a lo extraordinario, deseémonos, sin que contraigamos una amigdalitis, «buen provecho» No nos preocupemos Si hoy estamos un poco mal, si advertimos un cierto peso, hemos dado el primer paso en el camino de la curación, estamos abandonando el territorio de la «normalidad»

OCTAVO DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO

Quizás la providencia nos da miedo...
Me ha abandonado el Scnoi ¡ni dueño me ha oh ¡da (Is 49 14 1i) fl dummaia lo que esconden las tinieblas ) pondia al descubuito los deuqnios del cota on (1 Cor 4 1 5) Poi tanlo no os agobiéis poi el mañana (Mt 6 24 34) do

La memoria no esta en la cabeza Se ofrecen tres imágenes de Dios Dios como madre (primera lectuia) Dios como padre (e\angeho) Dios como juez (segunda lectura) La duda de Sion, en ciertas circunstancias, puede ser también nuestra duda Y quien sabe cuantas veces lo ha sido «Me ha abandonado el Señoi, mi dueño me ha olvidado » La respuesta intenta alejar cualquier angustia al respecto una mujer no se puede olvidar de su hijo Una madre no pierde jamas la memoria La memoria, para una mujer, mas que un mecanismo mental, íepresenta un fenómeno fisiológico En cierto sentido siempre lleva al hijo en el seno, incluso cuando es adulto, cuando esta lejos Forma una cosa con el La conmoción, el estremecimiento, el sobresalto de las entrañas, es la foima típica de la memoria materna Y lo mismo se puede decir de la memoua de Dios Dios, en efecto, tiene «entiañas de misencordia» « Pues aunque una madie se olvide yo no te olvidare» Sobie todo después de esta frase, nos gusta oír ese final solemne |Palabra de Dios' Dios empeña su palabra para garantizarnos que su memoria no conoce vacíos Incluso cuando lo abandonamos nos alejamos de el nos olvidamos de su amo* no losiamos d'suncidinjs

La separación solo es posible por nuestra parte Por su parte, nunca se da la separación El nos sigue llevando «dentro» Como una madre Asi nos sentimos seguros, mas que en la omnipotencia de Dios, en su debilidad infinita O sea, en su memoria Creer posiblemente sin tenei que experimentar Es conveniente confesarlo Somos los menos indicados para en tender el evangelio de hoy sobre la providencia del Padre Nuestra situación es de no-idoneidad Quizas hasta podemos creerla Pero ciertamente no corremos el nesgo de experimentarla La perspectiva nos daría miedo Sena necesario que existiese alguien que de verdad tuviese hambre, que no supiese como se las iba a arreglar hoy, que no tuviese un vestido de repuesto para sustituir a ese que ya no es un vestido, que no supiese donde ira a dormir esta noche Nosotros, por el contrario, nos preocupamos del alimento Pero por las calorías y las grasas contenidas en ciertos alimentos, que com prometen la dieta que nos hemos impuesto bajo el fantasma de la gordura o del colesterol Nos preocupamos del vestido Porque nos encontramos siempre atormentados con la duda de la elección Y cuando estamos lejos de casa, nos confiamos a las estrellas Que no son las que aparecen ante la vista de los barbudos que duermen bajo los puentes Las estrellas que nos atormentan están pegadas al nombre del hotel Si, el cuadro propuesto por Cristo, no nos afecta Como mucho sobre esas frases podemos bordar consideraciones poéticas y alentar suspiros En realidad somos desafortunados En efecto nos cerramos a la posibilidad de experimentar realmente la solicitud del Padre que esta en los cielos De caer en la cuenta de que el esta De sorprendernos de su premura delicada Teniendo todo, e incluso demasiado, nos pnvamos de esa serenidad de la que puede gozar solo quien se fia total y únicamente de Dios Las explicaciones de los entendidos y la no explicación de la madre abadesa Y hay que estar atentos para no dejarnos tranquilizar en exceso por los interpretes Nos explicaran como Jesús condena el afán, la ansiedad, el tormento, la codicia de acumular, pero no una prudente previsión

Como la fe no excluye una economía realista Como Mamonas pueda entenderse de otra manera y acomodarse con alguna oportuna rociada de agua bendita (¿quien ha dicho que solo los bancos suizos pueden «lavar» el dinero negro7), e incluso ponerse devotamente al servicio de Dios (pero falta demostrar que el Señor agradezca esos servicios Cuando Jesús ha querido explicar que es el servicio, en la ultima cena, ha cogido una toalla no un cheque ) Como, para evitar que el dinero no se convierta en ídolo, es suficiente que no llegue a ocupar el corazón del hombre (pero los neos se contentan con que el dinero este en la caja fuerte, no creen que el corazón sea la sede mas apta para depositarlo) Los entendidos precisaran que el meollo del discurso de Jesús es la elección entre el ser y el tener Que el primado es el del amor y no el de la utilidad Que el hombre es la medida de todas las cosas Y asi van aclarando puntualizando, y escabullendose Si, escuchemos respetuosamente estas interpretaciones Peio no las usemos como tranquilizantes Jesús nos invita a ser «despreocupados», o sea, a un abandono sereno y confiado en las manos del Padre, y no a sentimos seguros con las sutilezas de los comentaristas Si se nos hace arduo comprender la providencia de Dios es porque no tenemos te, no poique ese evangelio sea particularmente difícil Jesús no nos invita a estudiar mas, sino a tener el coraje de arries gar, experimentar, o sea, a fiarse, o sea, a creer La abadesa de un monasterio muy querido para mi, me aseguraba con una sonrisa serena —Para nosotras la providencia es la realidad mas fácil de admitir No se si podemos decir que creemos en ella ¿Es posible creer en algo que vemos todos los días 7 Quizas tiene mas razón la abadesa que los doctores con sus mi mmizaciones No se cree en la providencia Se cree Opero de verdad') en Dios Entonces y solo entonces, la providencia se convierte en una cosa que ves, tocas, pruebas Y asi poi la noche duermes tranquilo —como aquellas monjas— poique no tienes nada, no te queda nada para mañana, pero tienes un Padre Y cuando, por la mañana, oyes Uamai a la pueita, te limitas a comentat —Lo sabia Hay tiempo pai a el juu 10 Pablo reduce el ministerio apostólico a algunas lineas esenciales sei servidores (ministros), administiadores de las riquezas secretas del pioyecto de Dios, mantenerse fieles a la cruz de Cristo (vida humilde v donación sin reservas)

El servidor dice pertenencia y referencia a un amo Por consiguiente su obra nunca puede convertirse en motivo de auto exaltación auto complacencia, o pretexto para reivindicar consensos humanos o ce lebrar éxitos Pablo somete su obra únicamente al juicio de Dios Ni siquiera se ña de la propia conciencia «La conciencia, en verdad no me re muerde, pero tampoco por eso quedo absuelto» Sabe que es fácil confundir la inocencia con la ignorancia Alguien ha dicho que «una buena conciencia es un invento del demonio» Entonces Pablo proclama «Mi juez es el Señor» No quiere decir que el jefe sea incensurable en sus decisiones y en sus comporta mientos, y consiguientemente que no pueda ser sometido a discusión por la comunidad (postura peligrosísima, como es fácil verificar tam bien hoy) El administrador en efecto, tiene que responder tanto ante Dios como ante los beneficiarios En relación a la situación particular de la parroquia de Connto Pablo rechaza con indignación ser juzgado por personas sectarias fanáticas, presuntuosas que examinan y cntiean las posiciones del apóstol dejándose llevar de sus displicentes y presumibles criterios partidistas Se nos ofrece mas bien una recomendación valida para todos «No luzgueis antes de tiempo dejad que venga el Senoi» El único juez es Dios y el único juicio valido es el suyo L os veredictos humanos están «fuera de tiempo» son prematuros, porque anticipan arbitrariamente el día del juicio Las sentencias pronunciadas antes del juicio ultimo, y ademas por jueces no autorizados dellos son los que han inventado ese oficio que llaman servicio1) se convierten inevitablemente en prejuicios «El iluminara lo que esconden las tinieblas y pondrá al descubieito los designios del corazón» Y entonces aparecerán injustificadas hi pocntas y descaradas las autodefensas enardecidas entre las que nos debatimos hoy «Entonces cada uno recibirá de Dios lo que merece» Y se mos traran ridiculas las apreciaciones y las aprobaciones humanas Es improbable que quien busca los aplausos de los hombres y se entusiasma con ellos conserve después el gusto de la alabanza por parte de Dios O quizas se contenta

NOVENO DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO

Cuando el hombre es llamado a elegir...
Muad ho\ os ponqo delante maldición \ bendición (DM1 18 26 28) El homhe es justificado po¡ la fi sin las oblas de la í o (Rom 3 21 23 28) El que escucha estas palabias unas i las pone en piac tica st pcuecc a aquel lionibic piudcntc que edifni su casa sobte loca (Mt 7 21 27)

El camino de la facilidad Ofrecedle dos caminos, y el hombre elegirá indudablemente el mas fácil Fijemos nuestra atención en el caso de los judíos El Deuteronomio (primera lectura) recomendaba meter las palabras de Dios «en el co razón y en el alma» Traducidas en las obras (a esto se refiere la alusión a la muñeca) Hacer de ellas norma de conducta, el criterio de vida, la onentacion para el camino (eso quena decir «la señal en vuestra frente») Y los judíos mas obseivantes han inventado las filactenas (tefü lim), todavía hoy en uso, o sea, estuches de cueio o pergaminos que contienen algunos minúsculos royos en los que estaban escritos textos de la ley, que había que fijar con cordoncillos en la frente y enrollarlos en los brazos No hay nada que decir si uno usa como vestido las filactenas o divisas parecidas Con tal de que quede claro cjue no son mas que «signos» de una realidad profunda que abarca todo el ser y da una impronta a sus comportamientos Lo malo es que, con frecuencia nos contentamos con esos signos externos, somos fieles a ellos, y olvidamos la sustancia Es mas fácil, y mas cómodo, exhibir la ley con una mascara de severidad y tenerla siempre en los labios, que tenerla en el corazón Cuando uno se entiega a las formas, a las palabias, a las cere momas, a las tradiciones, se defiende contra el nesgo de tener que dar cuenta de lo que lleva dentio

Las filactenas y todas las mascaras religiosas que nos ponemos sirven precisamente para esto evitarnos el bochorno de enrojecer Dios propone también la elección entre la bendición y la maldición Nosotros, faltaría mas queremos la bendición, es mas una sene mm terrumpida de bendiciones Pero pretendemos una bendición «no comprometida», cuyo coste no vaya mas alia de una modesta limosna o de una oración, o de alguna practica piadosa No sospechamos que la bendición depende de nosotros, que no sotros somos arbitros de la bendición y de la maldición Que la ben dicion esta en la linea de la obediencia y la maldición en la del rechazo Que la bendición significa adherirse totalmente a Dios, y la maldición consiste en dejarse capturar por lo efímero O sea, se trata de disipar cualquier ilusión y barrer sin piedad todo mercantilismo religioso La relación con Dios implica exigencias con cretas de fidelidad Por lo que el hombre mismo es quien se constituye como bendición o maldición, según lo que hace o lo que es Paradójicamente la observancia exterior un cierto lenguaje reh gioso, la bendición como simple formula ritual están del lado de la facilidad hl cha que provoco una grieta Pablo, en el texto de la Carta a los romanos que ha dado origen a una sene increíble de disputas que aun no están dormidas, coloca el acontecimiento del Golgota como grieta entre el «antes» de la pro mesa testimoniada por la ley y por los profetas y el «ahora» de la presencia continuada de Cristo crucificado que, con su sacrificio de teimina la salvación para todos los que creen 1 a salvación pues no es obra de la ley que puede solamente «testimoniarla», y mucho menos obra del hombre, al que no se le consiente que se haga la ilusión de consegun la propia justicia apo yandose en las prescripciones de la ley sino que se da únicamente poi la fe en Cristo Jesús El hombie no se hace justo con sus observancias Es «hecho» justo por el Crucificado muerto por todos los pecadores La liberación esta bajo el signo de la mas absoluta gratuidad El hombre se encuentra milagrosamente con un pasado «rehe cho», nuevo, y tiene ante si un presente y un futuro para vivir con espíritu de confianza sin angustiosos sentimientos de culpa Todo, pues, se trastueca el viernes santo verdadero Yom Kippur (día de la expiación) El legalismo queda desplazado Nuestra existencia sufre un cambio íadical Desaparece también nuestio personaje construido sobre el

orgullo o sobie la pretensión de aparecer sin pecado («todos pecaron v todos están privados de la gloria de Dios») bn esta perspectiva hay que decir que cuando en la Iglesia afloia una mentalidad legalista, cuando despunta un jundicismo exasperado, se piovoca inevitablemente una vuelta a lo antiguo (o sea ,a antes del Golgota'), y se tiende a ignorar la novedad radical producida aquel viernes santo Hay que notar, finalmente, que Pablo, en el \ersiculo 25 usa con audacia una imagen familiar a los lectores del antiguo testamento El «instrumento de expiación» remite a la tapa que cubría el arca (kap poi eth en hebreo) y a la sangie de la victima inmolada que se echaba sobre el mismo arca para «cubrir» los pecados Ahoia, partiendo del Yom Kippur del Golgota es Jesús quien con su sangre cubre y borra nuestros pecados Prohibido elegir las palabras Frente a la alternativa puesta por Pablo entre el ser justificados poi la fe o mediante las obras de la ley el hombre normalmente elige las palabras Y cree que va a salvarse con las palabras Pero Jesús mismo rompe decididamente este enésimo camino de lo fácil «No todo el que me dice Señor, Señor', entrara en el reino de los cielos, sino el que cumple la voluntad de mi Padre que esta en el cielo > Y, a pesar de todo, nosotros continuamos impetterntos «diciendo» Decimos humildad, obediencia, fe, amor, unidad, paz, dialogo, tolerancia, pluralismo, dignidad de la persona Y no se nos pasa por la cabeza que hace falta ser humildes, obedientes, tener fe, amar concretamente al prójimo, respetar verdadeiamenté al otro Hay quien habla continuamente de Dios, pero después se olvida de hacer su voluntad, de traducir las palabras en obras «Señor Señor, 6 no hemos profetizado en tu nombre, y en tu nombre echado demonios, y no hemos hecho en tu nombre muchos milagros7 » Señor, hemos discutido, programado, debatido, polemizado Hemos defendido tus derechos, combatido contra tus enemigos Hemos llenado las plazas para tu gloria (y también un poco para nuestro legitimo orgullo) Hemos divulgado tu nombre por todas partes, ín cluso en los postes de las autopistas y en las vallas publicitarias Hemos festejado e inventado todas las conmemoraciones posibles «Yo entonces les declarare 'Nunca os he conocido '» No basta decir que se esta de parte de Dios y de la verdad, para estarlo realmente

El Señor no nos reconoce a través de las palabras que le decimos o que decimos sobre él Nos reconoce únicamente si nos manifestamos «practicantes» de su palabra, sobre todo de su mandamiento del amor Dos observaciones 1 Es posible profetizar, exorcizar, hacer milagros, todo «en el nombre del Señor», o sea, apelando a su autoridad, y ser unos «malvados» en su presencia 2 La formula semítica «nunca os he conocido» expresa un rechazo total Lo que significa que esas personas, que se glorían de realizar gestos extraordinarios, y que tienen siempre a Dios en los labios en realidad son írrelevantes, no significan nada para él No tienen valor alguno ante sus ojos No se trata solo de la separación entre Maestro y discípulos (individuos que con gusto toman la actitud de maestros de los otros sin ser, en los hechos, discípulos de Cristo), sino de condenación en el día del juicio «Hacer», un verbo poco grato Y he ahí la última elección Una casa sólida, capaz de resistir todas las tempestades, porque está construida sobre la roca que es Dios, que es su palabra escuchada y puesta en practica Y una casa fabricada sobre la arena inconsistente, fruto de una escucha que jamás llega a ser praxis El hombre prudente apuesta por la primera El necio prefiere la segunda En este sentido uno puede ser también necio si oye con gusto la palabra de Dios, si se entusiasma con ella, si siente con ella un gran gozo espiritual, si la hace objeto de deseos veleidosos Esta última, en el fondo, es la elección de la comodidad Pero la comodidad, en este caso, se paga con la inestabilidad y la ruina (Cuántos riesgos para el cristiano' Se puede oír, y no poner en práctica Se puede practicar, y no ser perseverantes Se puede entender todo el sermón de la montaña Y no comprender que es necesario comenzar inmediatamente con el «hacer» Jesús nos confia sus palabras no para que las usemos a nuestro antojo Si no las usamos de la única manera legítima, que es la del hacer, negamos esas palabras, las profanamos Señor, ¿por que en tu vocabulario faltan palabras como «facilidad», «comodidad», que nos son tan familiares7 Y ¿por qué en tu vocabulario

aparece siempre, molesto, el verbo «hacei», que nosotros quisiéramos esquivar7 ¿Por que cuando hablas no te contentas con que estemos de acuerdo contigo7 ¿Por que nunca nos ofreces discursos que solo haya que escuchar, gustar, aplaudir7 ¿Por que no nos regalas alguna vez palabras que sirvan para deleitarnos, sino que siempre nos las presentas como instrumentos de trabajo} ¿Por que esas palabras, en vez de colocárnoslas en los labios, pues es lo que nos gusta, nos las pones en las manos7

DÉCIMO DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO

Dios no se sienta en el mostrador de los impuestos
Quieto mise}IL01 día y no san ¡fictos, conocimiento de Dios mas que holocaustos (Os 3, 3-6) Abtahan ae}ó, contra toda espeíanzci (Rom 4, 1825) Vio Jesús a un hombre llamado Mateo sentado al mostrador de los impuestos, v le dijo Sigúeme El se levanto y lo siguió (Mt 9, 9-13)

Analfabetos, a pesar de los doctorados... «Andad, aprended lo que significa 'misericordia quiero y no sacrificios'». Podemos saber tantas cosas, incluso en materia religiosa. Y enseñarlas a los otros. Pero mientras no hayamos aprendido la misericordia, debemos convencernos de que no sabemos nada. «Ha realizado sus estudios en la universidad de... en la facultad de... Se ha especializado en... en la academia de... Ha conseguido el diploma en... el doctorado en... Ha adquirido una larga práctica en el campo de...». Y con esto se cree que se puede demostrar que una persona, o un responsable, tiene los papeles en regla para un cierto cargo. No, los papeles, ante Dios y ante su pueblo, están en regla sólo si uno se ha formado en la escuela de la misericordia, si tiene los rasgos de la misericordia grabados en el rostro y en el corazón. Uno está autorizado a hablar en nombre de Dios sólo si se expresa con el lenguaje de la misericordia. Uno es convincente únicamente cuando logra convencer que la voluntad de Dios es la misericordia. Dicho crudamente: ante los ojos de Dios, queda uno como un analfabeto si no aprende a leer, escribir, hablar y actuar en términos de misericordia.

Miles de volúmenes leídos y estudiados no valen nada en com paracion de una simple linea Si, esa linea de Oseas (6, 6) que Jesús cita con predilección «Misericordia quiero y no sacrificios» Esa linea que Jesús echa en caía a los observantes de todas las íeglas religiosas para recordarles que el Padre quiere una sola cosa, que agradece un homenaje que únicamente puede venir del corazón mas aun de las entrañas de una persona

¡Que ambiente' Es necesario tener presente el ambiente «escolástico» en que Jesús explica la lección que los fariseos han olvidado o aun no han aprendido No es una iglesia, y ni siquiera un aula solemne Sino un midoso comedor, y ademas repleto de pecadores, gente de pésima fama En una palabra una compañía poco recomendable según la mentalidad de la gente bien Y, sin embargo, solo en ese contexto, en esa compañía solida rizándose con aquella gente se llega a entender que significa mise ncordia Quiero decu que una Iglesia que no se reconozca pecadoia que cuando habla de pecados se refiera siempre y exclusivamente a los pecados de los demás, jamas a los propios, no aprenderá y no trasmitua la misericordia de Dios Paia saber y enseñai que es la misericordia, es necesario haberla experimentado Y, para experimentarla, hay que admitir que se tiene necesidad de ella Una Iglesia que no sabe (o finge no saber) que es pecadora, que no se confiesa pecadora jamas podra ser la Iglesia de la misericordia

Sembtai en el teneno de la humanidad Alguien ha sido transformado de una manera definitiva Su vida ha cambiado posiblemente gracias a una mirada, a una voz Ha renunciado al viejo oficio de cobrador de impuestos Y también a los otros de la misma ralea les ha pasado algo parecido Y posiblemente Jesús no les ha echado un sermón Quizas no ha dicho nada Simplemente ha comido con ellos Ha permanecido en su com pama durante el tiempo de una comida Sin tomar distancias Sm hacer que se encontraran a disgusto Y sin sentirse el mismo incomodo Pero se ha separado de los «puros», de los justos, ha ignorado su escándalo

Se ha sentado con los que estaban dentro Los ha aceptado tal como son No ha tenido en cuenta su (mala) reputación, su oficio (considerado infamante), su conducta (no irreprensible) Les ofreció su rostro franco, su mirada sin prevenciones, les ha dado la mano sin reservas ni repugnancias Con la máxima naturalidad Probablemente no han caído en la cuenta —pero ciertamente habrán sentido algo dentro— de que el apostaba por lo mejor que hay en cada uno Se habrán limitado a comentar — i Que hombre' Jesús dejo algo de si mismo dentro de aquellos individuos irrecuperables, poco recomendables, detestados por todos Jesús siembra en el terreno de una humanidad común Necesita poco espacio El tiempo de una comida No hay sitio paia el recaudador No quiere a Mateo para sentarlo de nuevo al mostrador y recaude por cuenta del Padre que esta en los cielos No lo transforma en un experto «negociante de Dios» Pedro y Andrés, Santiago y Juan pasan de pescadores de peces a «pescadores de hombres» Pero Mateo no es transformado en recaudador de los impuestos debidos a Dios De ahora en adelante tendrá que aprender a dar, no a recaudar o reivindicar El Reino se ofrece gratuitamente, no hay necesidad de que nadie pague peaje, ni siquiera simbólico, ni que se selle algún docinwento Peí o no es solo Mateo quien es arrancado del mostradoi üe los impuestos Jesús quita al mismo Dios de ese mostrador donde le había colocado (y continua todavía colocándolo) una cierta mentalidad religiosa El significado de la vocación de Mateo es también este Dios no es un cobrador de impuestos No se compra el amor de Dios con dmero o con la ofrenda de dos tórtolas La misericordia exige un corazón transformado, nada mas Ante la sobreabundancia de misericordia, solo podemos ser, felizmente, deudores Nos ponemos al día con Dios, no ofreciendo sacrificios, u otras cosas materiales, o suministrando tributos religiosos vanos, sino recibiendo, volviendo a recibir

No hay impuestos divinos que pagar Hay únicamente que dejarse amar y ser capaces de amar lesus, asi, no solo elimina las barreras que impiden el encuentro entre los hombres, sino que levanta todas las barreras que no permiten acercarse a un Dios de miseiicordia que esta en todas partes, que entra por todos los sitios, que entabla relación con cualquiera Pero jamas se ha sentado tras el mostrador de los impuestos Y tampoco en el templo Las credenciales de Ahiahan El otro tributo que Dios exige, ademas del amor como respuesta a su misericordia, es la fe Lo recuerda Pablo en el texto de la Carta a los romanos (segunda lectura), donde teje un esplendido elogio de Abrahan El patriarca no estaba abonado a practicas cultuales Se contento con pagar en términos de fe Una fe que no ha decaído no ha vacilado incluso cuando la íeahdad paiecia desmentir las promesas divinas Dios ha aceptado, agradecido, este tipo de paga Pablo usa un termino sacado del lenguaje comercial y ritual « Por lo cual le fue computado como justicia» O sea su sacrificio ha sido valido una ofrenda hecha según las prescripciones La fe es el acto de culto perfecto Dios no va a controlar los cepillos de las oñendas Y tampoco se pone contento porque la iglesia este llena Por favor no digamos que el numero de los participantes la ge nerosidad de las ofrendas son una señal de fe Pueden ser signo de fe, solamente cuando la fe existe de verdad Y de todos modos la fe no se mide con ese metió ni con esos criterios Dios «acredita» haciendo otios cálculos Jesús cuando ha puesto los ojos sobre un contable, le ha pedido que dejara el mostradoi en el que estaba acostumbrado a contar el dinero, le ha obligado a olvidar los números Ocuparse de las personas, según el evangelio, significa contagiarlas de la misma «enfermedad» de Abrahan Acostumbrarlas a pagar con la moneda de la fe La única de curso legal en el cielo

UNDÉCIMO DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO

Dios ama a la muchedumbre (pero no la puede soportar)
Seieis mi propiedad peí sonal tntie tod( s los pueblos (Ex 19 2 6) Cuando ciamos enemigos fuimos teconciliados ton Dios po¡ la mueiu dt su Hijo (Rom 5 6 11) Al \a Jtsus a las gentes se compadecía de ellas (Mt 9 36 10 8)

La muc hedumbr e deja el sitio al pueblo Dios ama a la muchedumbre Puede ser un tema interesante para quien mide su popularidad por la gente que logra reunir en una plaza, o en un estadio, o en una sala de conciertos, para quien esta obsesio nado por la audiencia para quien se preocupa de datos estadísticos Hay que piecisar inmediatamente Dios ama a la muchedumbre pero no la puede soportar, o sea, no quiere que quede siempre como muchedumbre, la cura de la enfermedad que la deforma y la hace irreconocible la enfermedad precisamente que la convierte en multi tud Y asi tenemos dos escenas paralelas En las faldas del Sinai se congrega una masa de fugitivos Y Yahve les pone delante lo que ha hecho en favor de ellos «Ya habéis visto lo que he hecho con los egipcios y como a vosotros os he llevado sobie alas de águila y os he traído a mi» Y entonces puede adelantar sus propuestas «Ahora, pues, si de veras escucháis mi voz y guardáis mi alianza vosotros seréis mi pro piedad personal entre todos los pueblos» A través de una decisión libre, aquellos individuos pueden convertirse en la comunidad de Dios, una posesión de la que se muestra celoso, y con quien establece una relación privilegiada de comunión Una comunidad, no replegada sobre si misma, celosa de los propios privilegios, sino encargada de conservar la memoria viva de la libe

iauon obtenida giacias a la intervención jiatuita de Yahve y de testimoniar ante todas las naciones las maravillas realizadas por Dios Asi un batiburrillo de gente recibe la vocación de convertirse en pueblo de Dios «Seréis para mi un reino de sacerdotes y una nación santa» No se trata para Israel, de entrar a formar parte de una estructura prefabricada, rígidamente definida, jurídicamente fijada sino de se/ pueblo o sea organismo vivo sujeto responsable de una historia piotagonista interlocutor de Dios También en el evangelio Jesús se encuentra ante la multitud Y se compacede de ella «porque estaban extenuadas y abandonadas como ovejas que no tienen pastor'» La piedad, mejor la ternuia de Cristo, se debe al hecho de que la multitud es solo multitud Y no admite que se quede en multitud algo amorfo, anónimo, impersonal Números mas que rostios Cantidad mas que personas Objeto mampulable instrumentalizable, susceptible de engaño, mas que sujeto consciente y íesponsable Esa gente aparece cansada extenuada porque vive en un estado de dispersión y de abandono No reconocida, no amada, explotada descatadámente por los mas diversos intereses Jesús expone la situación a sus discípulos, representándola con la imagen de la mies (una imagen de esperan/a, pues) Y les implica en su «compasión» (que hay que entender literal mente, en el sentido de «padecer con») en su proyecto Les contrata como obreros Deberán, lo primero, rezar Lo que implica la necesidad de sin tonizar con la ternura de Dios, de comprometerse con su voluntad de salvación, de levantar acta de su plan a favor de la humanidad Y después deberán partn Jesús les hace apostóles, o sea, enviados, y les confia una misión Se ocuparan de aquellas multitudes transformándolas en el nuevo pueblo de Dios Distantes poi excesivamente cercanos Pero precisemos mejor la distinción entre masa (o multitud) y pueblo (o comunidad) Partimos de la experiencia de cada día Cada uno de nosotros en muchas circunstancias, se encuentra en contacto con la multitud Con frecuencia formamos parte de ella (y no vemos la hora de dejarla recurriendo a todo tipo de estratagemas para saín fuera lo mas pronto posible) cuando hacemos cola ante una

ventanilla cuando estamos como sardinas en un autobús aplastados en la estación del metro, en fila en una autopista durante un atasco maldito, pisados en el supermercado a una hora punta El aspecto mas deprimente de ser multitud es verse rodeado de desconocidos No puedo adivinar los sentimientos, los pensamientos, los proyectos de quien respira sobre mi cuello No se si aquella mujer que me esta dando en las rodillas con la bolsa de la compra vive una situación familiar serena o desesperada Si ese individuo de aire impenetrable va a reservar sus vacaciones o a oír la sentencia de un medico que ha examinado ciertas radiografías Si la muchacha que provoca mi curiosidad divertida por todo ese metal de que esta decorada de la cabeza a los pies, reza o recita solamente canciones locas Si la religiosa con aire inexpresivo ha hecho también voto de amor Si el que ha tomado al vuelo el ascensor ya repleto tiene prisa por llegar a casa porque es esperado con ansia gozosa o si en la familia se comporta como padre amo y señor Cada uno, entre la multitud, lleva escondido el propio misterio las propias penas, los problemas, las dificultades, las esperanzas mas tenaces, los proyectos En la masa la persona queda borrada Su verdadera identidad oculta La multitud, paradogicamente, constituye el refugio secreto donde cada uno puede esconderse, esconder lo que lleva dentro (lo mejor y lo peor y lo mas), sustraerse de los demás, negarse al otro La enfermedad de la multitud es el desconocimiento Cuanto mas cerca estamos, casi pegados unos a otros, me atrevería a decir com penetrados, tanto mas separados estamos No nos comunicamos, nos mantenemos desconocidos Se esta frente a frente, pero son rostros cerrados, impenetrables que se rechazan Miradas apagadas, lejanas, que solo dicen una cosa estoy en otra parte Convertirse en pueblo, en comunidad significa por el contrario conocerse, encontrarse con la mirada, comunicar, hablar, escuchar En una palabra descubrirse exponerse Y significa también dejar circular la vida, la simpatía, el calor humano En una comunidad los individuos no se limitan a estar uno junto al otro, sino que se comprometen a crear comunión Cuando una masa se transforma en pueblo, entonces el otro se hace interesante para ti

No una multitud mas mime)osa sino una multitud muios multitud Si, a los discípulos no se les invita a establecer el orden en la multitud, a ponerla en fila, organizaría, manipularla a placer, juntarla, adoctrinarla, sino a curarla de su resignación a ser solamente multitud, masa inerte Las enfermedades de que se deberán ocupar los apostóles, en esta perspectiva, son sobre todo el anonimato, la soledad, la pasividad, la alienación, el desinterés A los apostóles se les encarga «sacar» personas de la masa, buscar rostros, llamar a cada uno por su nombre Dar a cada uno el sentido de un proyecto divino que lo interpela en primera persona, y del que es corresponsable Acostumbrar a tener ideas propias, a arriesgar el coiazon Hay quien esta mudo porque nadie jamas le ha dado la palabra Quien esta sordo porque nadie le ha enseñado a escuchar a los demás Quien esta ausente porque nadie le ha pedido expiesarse Quien se ha perdido porque siempre le han dicho que tiene que ir donde van todos, hacer lo que hacen todos, no salirse de la fila Quien esta desorientado, confuso, porque vive confundido en me dio de los otros, y nadie jamas le ha revelado su rostro verdadero reflejado en una mirada limpia, nadie le ha hecho descubrir su con ciencia y nadie le ha informado para lo que vale Los amigos de Cristo no son «enviados» a incrementar las filas del nuevo pueblo de Dios, a crear una multitud cada vez mas numerosa (en todo caso a hacerla menos multitud) Su tarea es hacer que las peisonas sean conscientes de esta nueva realidad han sido llamadas a ser pueblo, a reconocerse, a encontrarse, a realizar el mismo proyecto divino, aunque sigan siendo ellas mismas Los «enviados» se manifiestan fieles en la medida en que parten del mismo punto en que se ha situado Cristo la ternura No son portadores de una doctrina sino de un amor Ese amor que ha llevado a Cristo Jesús a morir sobre la cruz por «nosotros pecadores» (como nos recuerda Pablo en la segunda lectura de hoy) Y los mismos apostóles son ex pecadores perdonados, reconciliados a través de la sangre de Cristo Si, ellos son los primeros «reconciliados» con Dios Y consiguien teniente están capacitados para llevar a cada uno un mensaje de re conciliación Como si dijesen a todos los que han sido engullidos, desaparecidos en la masa — Salid fueía No sigáis siendo unos «separados»

DUODÉCIMO DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO

No tengáis miedo: Dios es débil...
Mis amigos acechaban mi traspié (Jer 20 111) No ha\ piopoicion entie la culpa v el don (Rom 5 12 1S) Vosotws hasta los cabellos de la cabera tenéis con fados (Mt 10 26 33)

Dios me da miedo «No temáis» No temáis nada No temáis a nadie Temed a Dios A Dios hay que tenerle miedo Peí o no tanto porque puede perdernos («temed al que puede destruir con el fuego alma y cuerpo ») Me atrevo a decir que cuando uno tiene miedo a Dios por el infierno en el que puede sepultarlo, ya ha «perdido» a Dios, ya se ha separado de el, ha peidido el sentido de la verdadera relación con el, que solo puede caracterizarse por la confianza y el amor Dios no recupera a nadie con el terroi Poi otra parte, se ha preocupado hasta de un solo cabello de mi cabeza (en ese caso, yo tengo que haberle procurado abundantes y justificados motivos de inquietudes ), no puede aceptar por las buenas que yo vaya a terminar en aquella especie de incinerador de las inmundicias de Jerusalén que es la gehenna Y si se preocupa de dos gorriones, no podrá desentenderse de la suerte de un hijo (aunque torpe) No, no es en este sentido como hay que temer a Dios Más bien es necesario tenerle miedo porque te confía una misión que te expone a todos los riesgos, que te sitúa en un estado de conflicto Hay motivo para tener miedo a un Dios que te impone «no temer» peio que, al mismo tiempo, te lanza a unas situaciones en absoluto tranquilizadoras Te dice «No tengáis miedo» Pero después te va metiendo en situaciones paia tener miedo

Ninguna inmunidad contra los peligros Acerquémonos a Jeremías Es un tipo sensible, de animo delicado Vulnerabilísimo Apasionado Temperamento poético Y hasta un po< o sentimental Aficionadísimo a su tierra y en particular a su pueblo Anatot No desea sino vivir tranquilo y mantener relaciones cordiales con todos Sin embargo Yahve le confia una palabra que quema, que corta, que arranca sin piedad seguridades, que echa por tierra previsiones optimistas, denuncia, amenaza Ese mensaje, antes aun de alcanzar a los destinatarios, provoca laceraciones profundas en el animo del mismo profeta Asi Jeremías, muy a pesar suyo, se convierte en un aguafiestas Es considerado como pajaro de mal agüero Objeto, primero de escarnio, después de hostilidad, calumnias, acusaciones infamantes, de nuncias (también de parientes y amigos), persecuciones No se le ha permitido ni siquiera formar una familia Cuando la misión confiada por Dios consiste en molestar la tranquilidad ajena, se hace añicos el sueño de una vida tranquila, regulai s>in sobresaltos, del mensajero Es verdad que el profeta advierte la presencia de Dios que esta a & lado «como fuerte soldado» Pero Dios no interviene para librarlo u de los golpes Parece que tiene las armas descargadas Lo mismo sucede al discípulo de Cristo Esta bajo la protección paterna de Dios Pero queda «expuesto» a todas las pruebas, incluso las mas brutales No se le concede ninguna inmunidad divina contra los peligros Por otra parte, algo parecido le ha sucedido al Maestro El Padre no ha corrido para arrancar al Hijo de la cruz, no ha fulminado a los verdugos Sobre la cruz Dios se hace voluntariamente impotente (impotente en cuanto a la fuerza, a la autoridad, al prestigio, a la venganza, a la justicia punitiva) Impotente para hacerse respetar Y conserva uní camente el poder del amor y del perdón Asi pues, no se trata de tener animo porque Dios interviene, porque He ga en el momento justo (como en algunas películas) para romper el asedio de los enemigos Dios no interviene Y mucho menos desde fuera El nesgo del amor es la debilidad Que comporta también el re chazo La soledad Cuando el amor recurre a la fuerza para hacerse valer, a la ley para tutelar los propios derechos, se pone en contradicción consigo mismo se desmiente I a única razón del amor es el amor Su única fuerza es el no recurso a la fueiza

¡Dios no Lo quiete1 ¿Y entonces donde hay que buscar el motivo por el que no debemos temer, visto que Dios se abstiene de intervenir milagrosamente para evitarnos las dificultades, las incomprensiones y los conflictos7 Me parece que la clave esta escondida en esa frase un poco mis tenosa «(No se venden un par de gorriones por unos cuartos? y sin embargo, ni uno solo cae al suelo sin que lo disponga vuestro Padre» Los entendidos nos explican que el cuarto es en realidad el as o sea, una monedita de cobre, cuyo valor corresponde a la decimosexta parte de la paga diana de un jornalero agrícola Pero esta traducción no me convence Es difícil admitir que el Padre «quiera» que un pajanllo sea herido con perdigones o atrapado en los cepos (aunque en tiempos de Jesús podía ser alimento al alcance de los bolsillos de los pobres) Tampoco me parece correcto atribuirle la culpa de la calvicie («has ta los cabellos de la cabeza tenéis contados») o de cualquier otra catástrofe mucho mas grave El texto griego dice simplemente « sin el Padie» Por tanto me parece que la frase podría leeise correctamente asi «Ni siquiera un gorrión (o un cabello de vuestra cabeza) cae sin el Padre» Lo que quiere decir «Prescindiendo del Padre» «sin que el Padre lo sepa» Dina sin que el Padre este implicado Esto cambia radicalmente todo el significado Por lo que la confianza, la tranquilidad el abandono el coraje del apóstol perseguido, objeto de oposiciones incluso furibundas, se funda en la certeza de que Dios esta implicado Tiene que ver con nuestras dificultades, con los conflictos que encontramos a causa del evangelio (y hay que comprobar que la causa sea de verdad la del evangelio, y no que anden de por medio otros intereses mconfesados o mconfe sables, porque e.n ese caso las persecuciones no son ya «inevitables», sino «obligatorias» ) Nosotros quisiéramos a Dios como escudo, pararrayos, refugio blindado, acolchado religioso encargado de amortiguar los golpes que asi no arañarían nuestra piel Sm embargo Dios esta con nosotros dentio Encaja todos los golpes desde dentro Nosotros pretendíamos una función «impermeabilizadora» de la fe La fe, por el contrario, se expone Juntamente con Dios (en cierto sentido es Dios quien cae con el pajaro que es abatido, junto a la victima que se desploma acabada ba]o las torturas)

La fe deja filtrar el agua mas amenazadoia poi todas partes La fe abre un paso Y por allí se meten las tempestades mas devastadoras Pero, a través de ese paso «piovidencial» pasa una presencia Y eso es lo que mas cuenta Lo que se agota y lo que desborda En esta óptica, adherirse a Cristo (nuevo Adán) para derrotar las fuerzas del mal y de la muerte (simbolizadas en el viejo Adán) según la difícil argumentación de Pablo en la segunda lectura, significa ase gurar el triunfo —que, aunque no es visible, ni evidente , es victorioso— del bien, de la justicia de la verdad, con los mismos medios empleados por Cristo O sea, dejándose crucificar Es decisiva la frase «Sin embargo no hay proporción entre la culpa y el don » Sobre el Calvario solamente hay una cruz Sobre el Golgota se encuentran y se cruzan, en la misma ciuz, el pecado del hombre que mata al Hijo de Dios, y el don de Dios que ofrece a su Hijo La cruz repiesenta el punto álgido de la culpa y el punto álgido del amor Pero mientras el pecado a pesar de la aparente victoria tetmina allí, se agota allí, el amor desde allí, «desborda sobre todos> La culpa, alcanzada aquella altura no puede subir mas La gracia, por el contrario se \ierte desborda sumerge todo y a todos El amoi, aun denotado (es m*, precisamente por estai derrotado), sigue dando todo y siempre

DECIMOTERCER DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO

Un vaso de agua puede bastar
Vamos a pupataile una habitación pequeña cenada en el piso supenoi le ponemos allí uno cama una mesa una silla y un candil y asi cuando \enga a visitarnos se quedata allí (2 Re 4 8 11 14 16) También nosotros andemos en una sida nueva (Rom 6 1 4 8 11) El que os recibe a \osotros me tecibe a mi (Mí 10 37 42)

El precio necesario Quizas lo hemos olvidado Seguir a Cristo comporta desprendimientos renuncias, contrastes luchas Adherirse a el implica la necesidad de realizar opciones de cisivas, no ciertamente fáciles Jesús es exigente Excesivo Sus pretensiones son totalitarias No admite medias tintas, solu cíones de compromiso Declara abiertamente que ha venido a «echar» (o sembrar) sobre la tierra, no la paz, sino la espada (si, a sembrar espadas) O sea, a hacer explotar las contradicciones, a poner en crisis, a producir des conciertos, a provocar laceraciones profundas entre individuos y en el interior de la persona misma No es posible seguirle sino cargando con la cruz Parece como si Jesús te invitase a caminar en su seguimiento después de haberte quitado el terreno sobre el que apoyabas los pies El nesgo que corremos es el de leer estas frases del «discurso misionero» como si fuesen un lenguaje simbólico, como si Jesús ha blase por hablar Ciertamente en tiempos de Mateo, la pertenencia a Jesús deter minaba tensiones rupturas, divisiones, desgarros incurables en el mis mo tejido familiar

Todavía hoy, en ciertos países, el testimonio valiente de la propia fe se paga con la persecución, a veces hasta violenta, y la coherencia cristiana te pone brutalmente fuera de juego, te puede hacer perder el trabajo, te «califica» como huésped —real o potencial— de un hospital psiquiátrico, si no es de la prisión Denunciar la injusticia, te puede proporcionar —como a mi amigo Lele— el cuerpo agujereado por unas sesenta puñaladas, y abandonado en la noche como pasto de los animales de la selva Levantar la voz contra los poderosos para defender a los pequeños, comporta —como en el caso del obispo Romero— la eventualidad de una misa interrumpida por una descarga de metralleta Y en la cabeza no encuentras m siquiera la aureola del martirio, sino la etiqueta de «subversivo» Como diciendo El se lo ha buscado Asi aprenderá a ser mas prudente (pero ya no tiene necesidad de aprender, en todo caso somos nosotros los que tenemos necesidad urgente de aprender el valor profetico de aquella muerte, y de esas otras de tantos como el, a este lado o al otro de todas las coi tinas) Asi apréndela a «sti\ ir» el evangelio con guantes, y no a «tirarlo» como una piedra (el equi valente del «meter» la espada de Cristo) cuando andan de por medio los poderosos y los prepotentes Hay muchos cristianos, obispos, sacerdotes, misioneros, que viven peligrosamente Opor suerte para nosotros1) Pero para muchos de nosotros esas eventualidades —cárcel, torturas, asechanzas, riesgos para la vida y para el pan— aparecen de cididamente remotas Es mas, en ciertos casos, el carnet de cristiano (mas cnstiano que los otros), puede facilitar una carrera, conseguir un puesto (a lo mejor con perjuicio de alguno que tiene mas necesidad y lo merece mas pero que no tiene delante del nombie la palabra «doctor», ni tampoco un certificado de ortodoxia que mostrar), garantizar una promoción, procurar apoyos decisivos Un cristianismo a bajo precio, una fidelidad que asegure privilegios y favores, tiene bien poco que ver con Cristo Uno que mira de donde sopla el viento, y se abandona a la corriente, puede hasta llegar lejos, e incluso muy alto Pero existe un nesgo que se encuentre en la dilección opuesta respecto a Aquel que, fun dador de una raza de desviados, ha sido clavado en una cruz Tenemos todavía la esperanza de ver también hoy, en medio de nosotros, cristianos modestos que llevan silenciosamente su cruz de cada día, que encajan golpes y humillaciones (en casa, en la fabrica, en la oficina) a causa de su obediencia al mensaje de disto, que soportan animosamente situaciones penosas, que son capaces de un heroísmo secreto, que sirven geneíosamente en la sombra

Si sabemos ver y entender, ellos son quienes constituyen la me mona viviente de lo que significa tomar en seno las exigencias de la vocación cristiana La suerte de perder la propia identidad «El que encuentre su vida la perderá, y el que pierda su vida por mi, la encontrara» Tenemos que caer en la cuenta ante todo del significado y del valor de las palabras «Encontrar la vida» quiere decir administrarla juiciosamente, cu rarla, defenderla, gozarla en términos de comodidad, gestionarla según nuestros intereses personales, organizaría según nuestros programas utilitaristas O sea, «reservarse», tomar todas las precauciones, ga rantizarse seguridades, desinteresarse de los demás «Perder la vida», por el contrario, significa jugársela sin dema siados cálculos oportunistas Arriesgar todo Gastarse sin reservas Darse apasionadamente Estar dispuesto a perder todo (,también el tipo') por un valor autentico Es mutil contarnos bobadas La realización de si mismo, según el evangelio, no es otra cosa que perderse Tengo la posibilidad de reencontrarme solo cuando ya no me re conozco El negarse a si mismo, no ser personaje, ponerse contra si mismo, no entrar en esquemas prefabricados, renunciar a programarse según modelos homologados, ignorar los aplausos ajenos, perder los apoyos acostumbrados esta es la única forma de hablar de la identidad cris tiana Encuentra la propia identidad solo si no se preocupa de ella, no la busca, no se la propone obsesiva y ostentosamente Osea si acepta dejársela dar, incrustarse dentro de otro, con la marca de fuego de la cruz Fn el signo de la hospitalidad Y asi el «discurso misionero», que en su comienzo nos presenta temibles lobos al acecho («os mando como ovejas entre lobos»), se cierra con un benéfico «vaso de agua fresca» Me gusta mucho esta conclusión en clave convivial Porque mitiga la impresión de severidad y de dureza de las palabras de Cristo, m troduciendo una nota clara de humanidad Los lazos, que quizas se han roto —incluso en el ámbito familiar— por la adhesión a Cristo y por las rigurosas exigencias de la misión,

se recomponen al final a través de la solidaridad expresada por un vaso de agua fresca (, todavía siento que me quema en la garganta aquel agua de un pozo, que me negaron hace unos años en un monasterio, precisamente en Palestina') El tema de la hospitalidad no es ciertamente secundario en la liturgia de hoy (la primera lectura está dominada por la escena sugestiva que tiene por protagonistas a la mujer de Sunem y a Elíseo) Me limito a notar —Acoger significa también, en cierto sentido, adherirse al mensaje del misionero, tomar en consideración su propuesta —La hospitalidad ofrecida al «profeta como profeta» resulta sin duda la más difícil Porque el profeta, igual que Cristo, nunca aparece demasiado recomendable según una cierta mentalidad Es portador de una palabra tajante, distinta, desconcertante, que trastorna todos los equilibrios La presencia de un profeta en casa esta muy lejos de ser tranquilizadora —Es significativa la calificación de «pobrecillos» El discípulo puede pedir y conseguir hospitalidad solamente si se presenta como pequeño, modesto, miserable, discreto, no entrometido, no estorbo, no importante, no personaje engreído, presumido y pretencioso —Me parece que hay que tener presente también la nota sobreentendida de «nómada» El verdadero misionero no hace de turista, ni busca una cómoda colocación a cuenta de otro Entra de puntillas, preocupado de no ser peso para nadie Se contenta con poco Y está siempre preparado para salir al camino, porque el evangelio lo empuja hacia otra parte Y aunque le gusta la compañía, no duda en aceptar seienamente la soledad ligada estrechamente a su existencia itinerante —Los que ofrecen generosa y prontamente hospitalidad a los discípulos (no parando mientes en otros títulos fuera de ese de siervos del evangelio), participan del mismo premio que los que sirven al evangelio Su servicio es un servicio prestado a Jesús mismo Ciertamente la salvación pasa a través de la cruz Pero pasa también a través de un simple vaso de agua fresca —Finalmente estará bien recordar que el primero que practicó la hospitalidad con nosotros fue Cristo El cual —como nos recuerda Pablo en la segunda lectura— nos ha acogido en el bautismo permitiéndonos participar en su mismo destino (muerte y resurrección) e internándonos en el camino de una «vida nueva»», dejando atrás los espolios del mal antiguo Si podemos considerarnos «vivientes», si no estamos dispersos como desterrados, lo debemos a que el nos ha hecho una señal para que entremos

DECIMOCUARTO DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO

Hay que alquilar un asno
Modesto v cabalgando en un asno (Zac 9, 9 10) Vosotios no estáis en la carne, sino en el espíntu, ya que el Espuitu de Dios habita en vosotros (Rom 8, 9 11 13) . Aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón. (Mt 11, 25 30)

Pero cuando baja del asno... Viene cabalgando en un asno. No es un rey guerrero. Los reyes que hacen ostentación de poder y se imponen con las armas, y hacen entrar en razón (¡qué lenguaje tan extraño!) a los enemigos con el lenguaje de la fuerza, eligen un caballo. El, por el contrario, con pleno respeto a la profecía de Zacarías (primera lectura), se presenta subido en el lomo de un «pollino de borrica». Porque es un rey pacífico, manso, humilde, que para tener razón apunta únicamente a la dulzura. ...Pero después baja del asno y, apenas puestos los pies en tierra, parece olvidar la mansedumbre, queda invadido por una especie de furor sagrado y desencadena un alboroto en el atrio del templo arruinando el mercado, aunque era necesario para los sacrificios, y despachando a los que lo practican. La escena de la violenta confrontación frente a los comerciantes del templo parece contradecir la imagen dulce, tranquilizadora, casi patética, de un Jesús que hace su entrada en Jerusalén de puntillas, sobre las pezuñas trotantes de un pollino. En otras ocasiones Jesús ofrece imágenes suyas en absoluto azucaradas. Usa a veces un lenguaje muy duro, y sus palabras, más que caricias, parecen pedradas. Habla de su misión en términos de espada, fuego, yugo, sal que quema.

Y, sin embargo, este hombre, en absoluto pacifico, que cuando llega el caso saca a relucir tonos polémicos y empuña el látigo (también en sentido real, según la narración de Juan), declara —Aprended de mí, que soy manso y humilde corazón Una de las rarísimas veces en que Jesús se presenta como modelo y pide explícitamente la imitación, lo hace a propósito de la humildad y de la mansedumbre Corno para quedar desconcertados Baja del asno, después de haber dejado intuir que tiene propósitos de paz, e inmediatamente empuña la fusta para descargarla sobre la espalda de ciertos hombres que se han establecido en los alrededores del templo, y hacen allí negocios lucrativos Por tanto deja el látigo y proclama —Imitad mi mansedumbre Pasado el susto, podemos inmediatamente subrayar una cosa importante la dulzura no es, como casi pensaríamos instintivamente, la característica de personas pasivas, sin nervio, sin ánimos, sin pasiones, sin emociones Es posible aparecer mansos aun estando dotados de una robusta espina dorsal, conservando la capacidad de ver y de indignen se frente a situaciones intolerables El manso no es un resignado, un impotente, incapaz de afrontar los problemas más arduos, y de tomar posiciones frente a la injusticia, la mentira, la hipocresía Y tampoco es un débil La mansedumbre no tiene nada que ver con la inercia, la sosera, la insulsez o la flojera Si uno no está dispuesto a bramar, a quemarse por dentro, a albergar en su espíritu una incontenible y gran pasión, jamás podra hablar ni de humildad ni de dulzura La carrera del manso Podemos todavía añadir una segunda corrección a una cierta imagen distorsionada de esta virtud La mansedumbre no es un dato genético, el resultado de una feliz mezcla de cromosonas Reñramonos a un personaje famoso Moisés es presentado como un hombre manso, es mas como «el hombre mas manso y sufrido del mundo» (Núm 12, 3) Pues bien, Moisés había inaugurado su carrera con un homicidio A la vista de un acto de atiopello, se le subió ia sangre a la cabeza, tomó la defensa del débil hasta degollar a su agiesor egipcio, ocultando después su cadáver en la aiena (Ex 2, 11-12)

Por tanto, no hay duda Moisés tenia un temperamento violento fogoso, cargado de agresividad Se hizo manso Y Dios lo eligió como líder de su pueblo precisamente por su mansedumbre (asi pues, un jefe que tiene en un puño la situación, incluso en los momentos dramáticos, con la dulzura) Por eso la mansedumbre no es un punto de partida Se llega a la mansedumbre a través de un trabajo severo, paciente, sobre si mismo Y para alcanzar la mansedumbre, hace falta mucha fuerza No hay dulzura sin fuerza La mansedumbre es una fuerza dominada (mansedumbre se deriva de un verbo latino mansuesco, que significa literalmente acostum brarse, adaptarse a la mano de alguien, o sea, a ser domado), encau zada, bajo control Y esto exige un extremo rigor consigo mismo Alguien ha dicho que la dulzura es una prerrogativa típicamente femenina Estoy de acuerdo, sobre todo porque tengo la convicción de que las mujeres, normalmente, están dotadas de mayor fuerza No nos dejemos deslumhrar Los llamados «hombres de mano dura», que gritan para impresionar o para dar fuerza a sus argumentos vacilantes, que pretenden hacerse respetar recurriendo a la fuerza, que se hacen la ilusión de que confieren eficacia a sus palabras con las voces, en realidad son unos débiles Solamente el manso, el no violento, es fuerte Quien es humilde, modesto, discreto, se impone sin necesidad de forzar, de exasperar los tonos En ciertas polémicas con posiciones rígidamente contiapuestas e inconciliables puede ser difícil establecer quien tiene razón Pero es facilísimo captar inmediatamente quien esta equivocado Quien usa acentos violentos, desfoga peiversidad, rezuma malicia, manifiesta desprecio por el adversario, recurre a la difamación o a las insinuaciones mas mezquinas, adopta un lenguaje y un estilo desa forado, es muy improbable que este del lado de la verdad Mientras que el que mantiene un tono pacifico, se muestra sereno, no agresivo, respetuoso de las opiniones ajenas atento para no herir a nadie al mismo tiempo que manifiesta sus ideas con convicción seiena, quien es paciente, tolerante, siempre dispuesto a escuchar, no digo sin mas que tenga razón (o tenga razón en todo), pero ciertamente su fragmento de verdad resulta mas aceptable y seguí o que el otro Al menos, desde un punto de vista evangélico

La caiga que lc\anta \ el peso que aplasta Sera oportuno recordar 1 Jesús ha formulado una bienaventuranza explícita que S e ffv fiere a la mansedumbre «Dichosos los mansos, porque ellos pose e e la tierra» (Mt 5, 5) ^ A pesar de las apariencias, los no violentos, o sea, los que p 0 la ternura en vez de la fuerza (la palabra griega que traducimos e , l mansedumbre indica algo de ternura), son los verdaderos atrios .^f mundo Ellos son los que reciben como don la plenitud de la v ^ 1 Precisamente esos que no participan en competiciones furiosas^ p que no andan a la greña por tontadas, «herederan» la tierra ' 0$ 2 El Maestro asocia la idea de mansedumbre a esa de su y «llevadero» y de su carga «ligera» §0 Los «cansados y agobiados» invitados a acercarse a el, son que ya no pueden soportar el peso desproporcionado de una w ^ terpretada en clave rigorista, casi inhumana, por los fariseos Arj e 'tu de ser una ley defotmada deforma la imagen de Dios y destig Llr ^s u hombre, lo degrada a esclavo ~mbre, ^ 4J " Jesús se manifiesta exigente sin ser despiadado como ciertos 0 peones de un morahsmo mezquino, sombrío y torvo, que logran ¡jD ^ la vida, la espontaneidad el sentido de la fiesta que hacen sospecj^§<*r no solo el placer sino también la alegría OSQ El peso desproporcionado, impuesto da los otros1) por los le»,, & ls, de todos los tiempos, aplasta td s La carga de Jesús levanta, casi hace volar, hace caminal con ligero, de danza PÍISQ Las «cargas pesadas», encajadas en las espaldas de los pobr e por los maestros judíos, terminan poi opnmii al hombre por t ^Os pegado a la tierra ^e^ Las palabras del evangelio —incluso las mas duras — fstdri baj el signo de la ligereza, constituyen una «fuerza ascensional» ^ o Alguno usa la imagen de un poderoso reactor que hace d e al imponente avión Como contrapunto dina que un tipo de n l 0 pegatproduce el efecto de un carro que se embarra, y quien intenta • '^o r allí esta tan afanado en el esfuerzo que no logia ver el cielo cle Jesús no bloquea, no tortura la conciencia La libera T a SL| elt a Un asno a disposición Para comprender el valor de la mansedumbie h hturo, a b nos ofrece dos indicaciones preciosas ^ e F|0 Ante todo, es necesario inscribirse en la escuela de 1 sencilla» a quien se revelan, con evidente comolacencia dpi n / ^ e n t

Maest^

los secretos más importantes del Reino Esos secretos que, por el contrario, resultan inaccesibles, con la misma complacencia evidente del Maestro, «a los sabios y entendidos» (a no ser que se decidan a bajar un poco la cabeza, a reducir, no digo la estatura, pero sí el orgullo, a humillar la presunción) Finalmente es necesario dejarse invadir totalmente por el Espíritu de Dios de que habla Pablo en el texto de la Carta a los romanos (segunda lectura) En esta perspectiva, la ostentación de poder, la aspereza, los litigios, la rigidez moralista —caricatura de la moral evangélica— indican inequívocamente que estamos todavía viviendo «según la carne», esa carne-pecado, que conduce a la muerte Si, por el contrario, practicamos la mansedumbre, tenemos sentimientos de ternura hacia todos, estamos entonces bajo el dominio del Espíritu que nos hace vivir La mansedumbre puede ser un signo luminoso de resurrección Finalmente, Jesús solo se ha bajado momentáneamente del asno, para liquidar ciertos asuntos con ciertos individuos Mejor aún, se ha bajado de él para dejarlo a disposición Cada uno de nosotros puede alquilar ese asno Sobre aquella cabalgadura modesta esta permitido darse aire de «conquistadores» Porque hemos conquistado la mansedumbre La dulzura es la única conquista de la que es lícito, en campo cristiano, jactarse El único motivo de orgullo compatible con la humildad

DECIMOQUINTO DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO

Muchas palabras inutilizadas
Asi sera mi palahia que sale de mi boia no ^oheia a mi \acia sino que hará mi \oluntad \ cutnphia mi encmgo (Is 55 10 11) La cuation expectante esta agualdando la plena ma infestación di los hijos de Dios (Rom 8 18 2"!) Duhosos luestios ojos poique \tn \ Miestios oídos porque o\cn (Mt Is 1 2^)

Sembrtv en la espeicmza Me perdonaran los lectores, pero hoy no tengo mas remedio que hablar en primera persona La liturgia me interpela en el doble papel de predicador y oyente de la palabra Poi otra parte, son dos dimensiones que jamas logro sepaiai y por supuesto ni lo intento Asi pues, yo sembiador Y. al mismo tiempo, teneno Anunciador del mensaje Y a la vez, destinatario Liquido inmediatamente la primera parte, que es la mas simple La que tiene como punto de ieferencia la paiabola del sembrador, destinada precisamente a los predicadores Yo, hombre de la Palabra debo ser un hombre de esperanza Solo se puede sembrar en la esperanza Si me convierto en hombie de la regañina, del lamento, de las recriminaciones, de la desilusión, del cansancio, de la desconfianza, quiere decir que aun no he entendido mi oficio Que no es el de segai sino el de sembrar Y sembrar con abundancia, generosidad sin cal culos mezquinos, sin exclusiones perjudiciales Debo sentirme atraído también por las piedlas, no tener miedo a desollarme los pies caminando por terrenos ingratos Debo moverme entre espinas, pagando el justo pea]e de las me vitables picaduras (la piel, y también algo que esta bajo la piel lacerada poi los ataña7os he ahí las decoraciones mas gloriosas para un pie dicadoi)

Debo frecuentar la calle y no solo las capillas de los conventos, el bar y no solamente el salón parroquial Interpelar a los desconocidos, a los indiferentes, a los extraños, a los que no se lo esperan, saliendo fuera del cubil confortable de los «nuestros» Es necesario que caiga en la cuenta de que no tengo derecho a seleccionar los terrenos y decir, de antemano, cual es el bueno, el receptivo, el merecedor, el que ofrece «perpectivas alentadoras» Se requiere una mirada previsora para la sementera Para ver las cosechas, para colocar cifras en columna, para interpretar los resultados, no hace falta mucho Bastan incluso los ojos miopes «Los que sembraban con lagrimas, cosechan entre cantares» (Sal 126, 5) Lo malo es que muchas veces no solo siembro en lagrimas sino que también cosecho con lagrimas, porque la recolección es decepcionante Al ir iba lloiando, llevando la semilla, al volver, vuelve cantando, trayendo sus gavillas (v 6) Me gustaría corregii esta imagen Y precisar que sena necesario aprender a «sembrar cantando», echar la simiente con gozo, no con la desconfianza reflejada en un rostro sombrío Tengo la impresión de que ciertos mensajeros de la Palabra están ya descontentos, insatisfechos a pnon Lo absurdo esta precisamente en esto estar desilusionados de antemano Hermano amenazado, como yo, de desanimo, déjame decirte con simplicidad intentemos sembrar, no consolarnos al recolectar La se milla es la que debe llenarnos de consuelo y colmamos de alegría Finalmente me atrevería a afirmar se nos permite estar satisfechos solo cuando tenemos conciencia de haber malgastado la semilla por el camino en medio de las rocas (antes de estar en disposición de mover las montañas, la fe deberid sembrarse en la roca ) en la maraña de las espinas Satisfechos porque no podemos saber cual es el terreno bueno, cuales las circunstancias favorables, el tiempo justo Cuanta serenidad tendríamos si nos sintiéramos animados por el cansancio, por la paciencia, por la soledad, por los números que nos fastidian, por las cuentas que no salen, por las estadísticas deprimentes, por la ausencia de signos positivos, por las previsiones inciertas, por la sensación de que todo es mutil De que paz inalterable de corazón gozaríamos si lográsemos de jarnos tranquilizar por la única perspectiva entusiasmante la de la necesidad de volver a comenzar siempre desde el principio

El tei reno-deposito Pero soy también terreno Terreno predispuesto por él para la acogida de su palabra, y fecundado, regado por su lluvia benéfica ¿Qué tipo de terreno'7 Dina que un poco de todo (camino, piedras, con una exuberante vegetación a base de matas espinosas, y hasta con algún terrón fértil) Y si aún tuviese que expresar mi condición de fondo diría deposito Sí, el mío es un terreno-deposito La palabra de Dios, escuchada centenares, millares de veces, no penetra, no es asimilada, interiorizada, no remueve nada en profundidad (y ni siquiera cambia mi rostro) Simplemente se deposita, se acumula, produce duras estratificaciones Y permanece allí, inutilizada, intacta La semilla caída en el camino, desaparece («viene el Maligno y roba ») Aquí es distinto La palabra no desaparece Sucede algo peor Es mía, pero no me sirvo de ella, no la exploto, no le permito entrar en mi vida Se convierte así en una palabra inútil para mi Es mía, sin que me apropie de ella, sin que la reconozca de verdad, sin que le dedique atención En este caso, el deposito quiere decir necesariamente rechazo Mis innumerables rechazos Los sermones caen sobre mi sin que yo reaccione Los padezco, me quedo con ellos, pero no me dejo influenciar Los llevo a casa como si llevase las fruslenas ganadas en una tómbola benéfica Entran allí, dudando que puedan servir alguna vez para algo Finalmente estoy en disposición de referir lo que he escuchado Pero ciertamente no puedo documentar los cambios provocados Hay quien espera Teniendo presente la primera lectura de hoy, es oportuno llamar la atención sobre algunos puntos esenciales 1 La palabra viene mandada por Dios Consiguientemente es una especie de mensajero celestial (¡ángel1) con un encargo preciso y con un destinatario bien determinado Dios no habla, como hacen tantos grandes de la tierra, porque en ciertas circunstancias esta previsto un discurso Dios habla porque tiene algo que decir, que comunicar Porque quiere hacer saber algunas cosas que le interesan Y tiene en la mente personas precisas Se dirige específicamente a alguien Me interpela

2 Ese mensaje exige una respuesta Debo responder Solamente si respondo, puedo decir que he oído, que he entendido He de confesar que tengo un método un poco personal para juzgar a las personas, especialmente a aquellas que no he tratado mucho, y se declaran amigas Las valoro principalmente a través del buzón de las cartas Un individuo, aunque sea grande, famoso, importante, que no responde a las cartas, es un miserable bellaco, uno que falta vulgarmente al respeto, aunque tenga mil excusas validísimas que alegar Pues bien, si pienso en mis relaciones con Dios, debo reconocer que soy ese miserable mequetrefe En efecto la mayor parte de sus mensajes han ido a parar al montón Todavía no estoy en disposición de contestar Y el montón aumenta de una manera disparatada 3 La respuesta no puede ser evasiva, y tampoco estar en la linea de mis gustos, con grandes posibilidades de elección El efecto de la Palabra no es el establecido por mi, lo fija aquel que me la dirige «La palabra que sale de mi boca no volverá a mi vacia, sino que hará mi voluntad y cumplirá mi encargo» Me hacen reír ciertos predicadores que se preocupan de sugerir, es mas, de decidir los resultados, las consecuencias practicas los propósitos a sacar a continuación de sus sermones Nadie puede prever donde llegara aquella semilla y que esta des tinada a producir Dios hace la programación, y no el que simplemente tiene la tarea de sembrar Y en este caso tengo que admitir que, ademas de no responder muchas veces, en mi vida hay también muchísimas respuestas msu ñcientes, no correspondientes a los deseos de Dios, irrisorias respecto a la amplitud de sus proyectos La palabra de Dios no corre solo el peligro de quedar inutilizada Existe también el peligro de que el evangelio produzca respuestas equivocadas O sea, existe la trágica posibilidad de utilizar la palabra para hacer (,y para hacer hacer') las cosas que yo quiero, y no aquellas para las que Dios la mando Existe una Palabra que puede volver al cielo vacia, sin respuesta, «sin efecto» Pero existe también una palabra que vuelve descorazonada, des pues de haber sido explotada abusivamente para hacer la voluntad de los hombres Si a veces resulta difícil interpretar correctamente el significado de la palabra de Dios, es todavía mas arduo interpretar correctamente lo que viene después del «en consecuencia» 4 «Dichosos vuestros ojos porque ven y vuestros oídos porque oyen»

Si, no basta tener ojos y oídos Los ojos son «dichosos» si ven y los oídos si oyen O sea, si son capaces de estar abiertos Y también nuestro cerebro y nuestro corazón son «dichosos» en el caso que tengan el coraje de comprender, y no prefieran entender otra cosa 5 Y no es solo Dios el que espera También la creación «esta aguardando la plena manifestación de los hijos de Dios» (segunda lectura) Hasta ahora nos hemos manifestado como hijos descuidados, indiferentes, distraídos, desobedientes La creación entera paga trágicamente las consecuencias Los desechos de todo genero que desfiguran la obra maravillosa salida de las manos de Dios, y amenazan hasta su supervivencia, son la materialización de otros desechos Asi los «dolores de parto» parecen prolongarse hasta el infinito, sin que vea la luz un hijo que demuestre que cae en la cuenta de que la palabra de Dios le ha sido dada para «responder» Que un hijo de Dios debe «revelarse», no esconderse

DECIMOSEXTO DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO

El oficio que Dios no nos deja hacer
Tu pode/oso sobeían) ;u t;cis ion moderaium (Sab 12 13 16 19) Fl que escudnna los cora ones sabe cual es el deseo del Fspmtu y que su mtateston poi los sanios es según Dios (Rom 8 26 27) Munlias la ^enli doinua un enemigo fue \ semblo a ana en medio del tm,o \ se maicho (Mt 13 24 43)

Desapaiecer pata dejat vivir Paiece que Dios se ha quedado en la estación de la sementera Que es la estación de la esperanza Que es la estación de la paciencia Mientras nosotros corremos hacia adelante, quemamos las paginas del calendauo y frecuentamos la estación de la impaciencia El Remo es siempre un inicio Un minúsculo, insignificante inicio El Reino comienza en alguna parte Sin que nadie caiga en la cuenta de ello Si no somos capaces de captar señales imperceptibles, sino que esperamos realidades grandiosas, sonidos de charangas, no advertiremos su presencia Dios viene a la tierra como una semilla, un fermento, un minúsculo retoño Jesús es sembrador y semilla al mismo tiempo Un día este pro digioso y obstinado sembrador no dudara convertirse en grano caído en la tierra, en el surco manchado de sangre del Calvario, para morir (Jn 12, 24) Jesús obra silenciosamente, como levadura en la masa, para ofrecer pan a los hombres El transforma la realidad, incluso la mas hostil, desde dentro Los cambios exteriores, aunque llamativos, es mas, especialmente si son llamativos, no le interesan Su fuerza, irresistible pero escondida es la fuerza de la vida Para hacer vivir, es necesario desaparecei

Para hacer fermentar hay que perderse en medio de la masa de la harina La eficacia, la influencia están garantizadas por la pequenez, no por el poder de los medios desplegados, ni por la cantidad, ni por el numero Tampoco el grano de mostaza, que se convierte en árbol, celebra su grandeza Celebra la vida Es importante no porque se haga respetar, porque llame la atención, porque domine a los otros, sino porque hace vivir a los pájaros del cielo Se hace visible, ciertamente Pero su visibilidad no esta destinada a la admiración, sino a la utilidad ajena Se paciente contigo mismo No te fies de la impaciencia Se paciente contigo mismo Como lo es Dios El cuadro que se nos presenta en la puniera lectura del texto de la Sabiduría es de los mas relajantes que yo conozco Dios no despliega la propia omnipotencia Mas que hacerse temei, prefiere hacerse amar Juzga con mansedumbre Nos gobierna «con moderación» Su política es la misericordia Su diplomacia la compasión Si, detenta el poder Pero evita hacerlo sentir es mas se sirve de el «para perdonar a todos» Quiere que sus hijos estén llenos de «dulce esperanza» Incluso cuando cometen tonterías de cualquiei tipo, siempre se les ofrece, generosamente, la posibilidad del «arrepentimiento» Aprende, pues, la delicadeza de Dios, su solicitud, su benevolencia, su angustiosa espera No te exaltes No seas insolente Pero evita también detestarte, desespeiarte por el pasado, estar obsesionado por los errores No cedas a la inquietud No te dejes devorar por la ansiedad No te atormentes Intenta establecer la paz contigo mismo Relaja las tensiones Respeta tu vida, no la sofoques, no la exasperes, ofrécele grandes posibilidades de vida Sea cual sea el momento en que te encuentres, sábete que no es mas que un punto de partida No digo que creas en ti mismo Cree en ese Dios que te hace esperar Acostúmbrate a espeiar en la vida eterna, comenzando por esperar en la vida No cedas a la prisa, no busques la perfección a corto plazo, teme las transformaciones espectaculares y los resultados inmediatos

Dios trabaja con plazos largos Las cosas que dejan una señal profunda, toman siempre el camino de la lentitud Los frutos llegaran, y serán sabrosos, si has aprendido a empuñar la pala, no a asestar golpes de hacha Se paciente con los demás Y no seas impaciente con los otros La parábola de la cizaña es el mas decidido mentís a los integns mos, a los fanatismos, a la intolerancia, a las furias apocalípticas, a las inquisiciones La cizaña entrelaza enmarañadamente sus robustas raices con las del grano Quererla extirpar precipitadamente significa arrancar también el bien (o, al menos, la posibilidad de bien) Hay una manera expedita, intempestiva, brutal, de quitai el mal que termina por matar también los gérmenes del bien Se declara solemnemente que es necesario odiar el pecado y amar (o respetar) a los pecadores Muchos ejemplos de la historia —también de la mas reciente— demuestran que, en la realidad, las cosas no son tan simples Y existe siempre el nesgo de quitar las personas de en medio sin lograr naturalmente eliminar el mal es mas reforzándolo, amphandolo Con la ilusión de impedir el contagio, se propaga Con el pretexto de eliminar las ramas secas, se mata la vida, el desarrollo del árbol Y luego existe la hipocresía mas descarada con el proposito de herir al mal, con frecuencia nos desembarazamos de lo que nos mo lesta nos fastidia, amenaza nuestras ambiciones, hace tambalear núes tíos tronos y nuestras butacas L Hay algo o alguien que no podemos soportar o que compromete nuestra placida digestión1? El truco es tan viejo como el mundo basta con pegar encima la etiqueta de cizaña (con una infinidad de vanantes y subproductos) L Alguien no comparte ciertas falsas seguridades adelanta criticas mas que justificadas, insinúa alguna duda o remordimiento saludable, propone una manera distinta de ver y de hacer las cosas, de interpretar algunos problemas1? Se empuña la guadaña inexorable ese es un sem brador de cizaña Se dice que hace falta tomar posturas netas seleccionar el campo Pero no existe campo alguno que sea solamente grano bueno Y, en cuanto a tomar posiciones antes de haceilo ante los demás, es ne cesano tomarlas de cara a nosotros mismos frente al mal que alber gamos dentro

En el momento mismo en que juzgues, condenes, desprecies a los otros, considerándote «puro», te transformas en cizaña Dan un verdadero escándalo los que pretenden demostrar las propias virtudes denunciando las culpas ajenas Creen que son fieles porque se hacen investigadores (privados o públicos) de las infidelidades del prójimo Los verdaderos «malvados» son aquellos que, en vez de empeñarse en el humilde esfuerzo de la practica del evangelio (Mt 7, 21-23), se arrogan una tarea que es de competencia exclusiva de Dios Los que hacen vacilar la fe son ciertos campeones de una fe arrogante, presuntuosa, afectada, que no aceptan jamás que les discutan, y que incluso están siempre dispuestos a sospechar de los otros ¿Acaso la paciencia —esa paciencia, longanimidad y tolerancia que debemos aprender de Dios mismo— no tiene alguna relación de parentesco con la humildad7 ¿Y no representa también una forma concreta de «defensa de la vida»7 Dios es paciente porque «cuida de todo» El último de los noventa y nueve «bellos nombres de Dios» custodiados por la tradición musulmana es «el Pacientísimo» Creo que un cristiano no se coloca fuera de la ortodoxia — ,al contrario'— si aprende a pronunciar con más frecuencia y convicción este nombre La parábola de la cizaña remite a la cosecha final A nadie es licito anticipar las tareas Aquel día el juez será Jesús O sea, el que ha sembrado el buen grano, y ha muerto por todos Como sugiriendo que, hasta que no hayas dado la vida, no tienes derecho a juzgar a nadie Concretamente la única manera legitima para no hacerse cómplices del mal es la de producir un poco mas de bien Los deseo', malos son los deseos pequeños No te fíes de tus impaciencias Y ni siquiera de tus deseos Dios no desea otra cosa que escucharte en la oración Pero no quiere oír tus deseos minúsculos, insuficientes, mezquinos, limitados, torcidos Dios desea escucharte Pero no puede desear lo que deseas tu Entonces, por eso te regala el Espíritu (segunda lectura), no sólo para remediar la extrema debilidad de tu oración, sino para venir en ayuda de la debilidad, de la fragilidad, de la inconsistencia de tus deseos

Tenemos que admitir « No sabemos pedir lo que nos conviene» Por suerte «el Espíritu mismo intercede por nosotros» Y no lo hace suavemente, sino con «gemidos inefables» Dios no puede resistir, quedar indiferente ante esta suplica intensa y hasta dramática El «escudriña los corazones» Y con mucha frecuencia encuentra una realidad decepcionante, aspiraciones modestas, proyectos ridiculos Sin embargo, en lo profundo de nuestros corazones, esta el Espíritu Y entonces Dios sabe «cuál es el deseo del Espíritu» Y también nosotros debemos saber que es ciertamente el mas ventajoso para nosotros No es que Dios no se fíe de nosotros, no nos de confianza No se fía de nuestra falta de confianza El Espíritu no se nos envía como «moderador», tasador de las peticiones Sino como intérprete esforzado de las exigencias y de los sueños mas audaces y hasta imposibles Nosotros, en efecto, pedimos demasiado poco y mal Dios sueña «cosas grandes», «cosas maravillosas» para sus hijos Defraudamos a Dios no tanto por lo que hacemos por el, sino sobre todo por lo que no le permitimos hacer con nosotros

DECIMOSÉPTIMO DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO

Hay quien hace óptimos negocios hasta en los sueños...
El Senot se apaiecio en suenas a Saloman \ le dijo Pídeme lo que quietas (1 Re 3 5 7 12) A los que aman a Dios iodo les sine pata bien (Rom 8 28 30) Al encomiar una perla de gran \aloi se \a a \ende> todo lo que tiene -\ la compia (Mt 13 44 52)

Durante el sueño es posible pedir sin avergonzarse Me agrada ante todo, la delicadeza de Dios Que usa el recurso de aparecerse a Salomón «en sueños» Si se le hubiese aparecido mientras rezaba, las peticiones que le invitaba a formular hubieran resultado fuertemente condicionadas El novel rey se hubiera visto casi obligado a implorar «cosas espirituales» Durante el sueño es distinto Cuando uno duerme no debe avergonzarse de nada (nos lo aseguran hasta los moralistas mas intransí gentes) Durante el sueño Salomón podía pedir, sin enrojecer, riquezas inmensas, éxitos, gloria, honores y amores continuos un numero desproporcionado de años de vida sin pagar el peaje de la vejez el extermino de los enemigos y hasta de sus sombias Intentemos pensar que no nos atreveríamos a desear durante el sueño Y me gusta Salomón Porque no se hace la ilusión de habei he redado la sabiduría y la inteligencia juntamente con la corona de rey No cree que baste estar sentado en el tiono para ver con justicia No piensa que sea suficiente tener autoridad para tener razón siempre y en cualquier circunstancia No admite que el hecho de estar instalado en el palacio real le confiera automáticamente la capacidad de «dis tinguir el bien del mal» Me gusta la modestia de Salomón Su discreción (¿acaso el discernimiento no se concederá solo a quien tiene la humildad de reconocer que no lo tiene7)

Se declara «un muchacho» Inexperto Desprovisto En una palabra en absoluto se presenta como seguro de si Se puede sospechar legítimamente que la segundad es, la mayor parte de las veces, fruto de la presunción Me gusta, sobre todo, el detalle de que Salomón pida a Dios «un corazón dócil» No pide subditos dóciles Admite que tiene necesidad de docilidad No dice quiero que el pueblo me obedezca sin discutir, que no me cree problemas, que haga lo que yo decido Sino haz que siempre esté dispuesto a obedecerte Deseo que mis subditos hagan exclusivamente lo que te es grato Quizás Salomón había entendido el secreto del «fortalecimiento» de la autoridad Que se obtiene partiendo de la docilidad de aquel que manda También me gustaría a mí conseguir «un corazón sabio e inteligente» como el concedido a Salomón Preferiblemente no durante el sueño Lo que cuenta no es el precio sino el valor Me sorprenden los apóstoles que ante la pregunta del Maestro «¿Entendéis bien todo esto9», responden con serena segundad -Sí Quizás lo han entendido, pero de otra manera Quiero decir, no a nivel intelectual Muchos puntos quedaban oscuros para la mente Quizás ni serían capaces de repetir la lección Pero habían intuido que era precisamente así Y su vida, sus elecciones, su adhesión total al Señor demostrarán que habían captado perfectamente la sustancia del discurso Nosotros, por el contrario, estamos capacitados para mterpretrar correctamente las tres parábolas del tesoro escondido, de la perla de gran valor y de la red que se echa en el mar y que recoge toda clase de peces Pero quizas nuestras vidas no son la ilustración más pertinente y convincente del mensaje de fondo de estas tres parábolas «Un letrado que entiende del reino de los cielos es como un padre de familias que va sacando del arca lo nuevo y lo antiguo» Nosotros, probablemente, hemos llegado a «doctores» sin hacernos discípulos O, mejor, nos hemos hecho la ilusión de que ser doctores (quienes saben todo y están dispuestos a dar lecciones a los demás) nos dispensa del arduo trabajo de ser discípulos y de aprender los secretos del Remo Lo «nuevo» de Cristo queda subordinado a lo «viejo» de nuestras mas rancias tradiciones o, peor, costumbres

Mas que una capacidad de síntesis y de armonización, tenemos una extraordinaria tendencia a la mezcolanza y a la confusión Verdaderos y falsos valores (ahí esta la parábola de la selección de los peces) coexisten en acciones poco claras, en las que mantenemos a distancia la sabiduría o incluso recelamos inmiscuirla Subrayemos pues, los puntos esenciales de la pagina del evangelio — El cristiano es el hombre del descubrimiento gozoso —El valoi que es Cristo y su Reino nos libera de todo lo que satisface muy fácilmente nuestra vida — El seguidor de Cristo no es el hoinbie del desprendimiento, sino de la adhesión No es la criatura de la renuncia sino de la preferencia por Alguien No es un individuo que ha perdido algo Es uno que ha encontrado La renuncia la mortificación, el abandono de algo son el precio que hay que pagar, no el fin de la experiencia cristiana, que es siempre una experiencia gozosa, no «mortificante» El desprendimiento solo representa el primer paso, no el resultado obtenido, la meta alcanzada ¡Que mascaras' Hechas estas aclaraciones de fondo conviene también denunciar dos deformaciones bastante frecuentes La primera es peculiar de quien piensa poseer el «único» tesoro conservando celosamente todas sus bagatelas Se trata de la pretensión absurda de encontiar sin dejar nada, compiar sin pagar precio alguno adhernse sin separarse de lo que enreda ser cliente del Remo sin renunciar al peimiso de permanencia en el territorio enemigo, poner los ojos en «la perla de gran valor» pero sin decidirse a abandonar los puestos mas miserables del mercado lleno de gente, escuchar la palabra del Maestro y dejarse encantar poi la voz de los pregoneros de la
p±aza

La segunda distorsión es la de quien ciertamente ha renunciado, pero parece que ha encontrado la cara de uno que ha hecho un pésimo negocio o incluso que ha sido clamorosamente estafado Y existe finalmente una vanante Observando ciertas posturas y comportamientos, parece que algunas criaturas que «han dejado todo» para seguir a Jesús, intentan hacer pagar a los otros el piecio de lo que han abandonado, vengarse de lo que han encontrado (sena mas exacto decir jde lo que no han encontrado') Dios nos libre de los desafortunados, de los frustrados, de los insatisfechos, que se ensañan haciendo pagar caro a los otros sus pesares secretos por todas las cosas que no han dejado de verdad

Dios nos libre de los pésimos negociantes que, después de haber vendido —dicen— todo, ya no saben indicar donde esta el tesoro, la perla, y se encuentran con las manos ocupadas con muchas cosas y el corazón vacio de amor (Cristo da a entender que es necesario vaciar la caja fuerte, pero no dejar secar el corazón) Dios nos libre de esos pescadores que, después de haber echado de nuevo los peces buenos al mar, quieren convencerte de la bondad de los deteriorados Salomón deseaba «un corazón dócil» El cristiano debería obtener como gracia inestimable un rostro «lleno de gozo» que traicione el secreto Hace falta la dureza de la piedra para hacer saltar la chispa Sigue el capitulo octavo (uno de los puntos mas altos de la «elo cuencia del corazón», según un interprete prestigioso) de la Carta a los romanos Pablo afirma que existe un proyecto de salvación para el mundo Y todos están llamados a colaborar «Escogidos» —con mirada de amor—, predestinados, justificados, todos son «llamados» a participar en este designio (no se trata del proceso de la salvación personal, sino de la dinámica de la glorificación) Pablo presenta una tesis mas bien atrevida «A los que aman a Dios todo les sirve para el bien» Pero sena necesario, como dice K Barth, dai ese paso, superar el punto muerto, y ya no habría necesidad de plantear mas preguntas, de alegar ciertas pretensiones, de inquietarse por nada Se puede incluso no saber nada Encontrarse en la oscuridad, estai envueltos por el silencio Y, sin embargo, estar seguros de que Dios no nos defraudara Entonces la visibilidad —no excesivamente sublime— del mundo, la invisibilidad insoportable de Dios, la plena conciencia de la propia nada, «concurrirán» a crearnos una gran paz La suma de tantas cosas negativas «concurren» para producir una increíble positividad, justificada por el hecho de que Cristo es la resurrección y la vida También la piedra mas dura de la existencia, cuando se encuentra con nuestro espíritu y roza con la piedra de la «docta ignorancia» del amor de Dios, produce esa chispa que enciende el fuego capaz de iluminar y calentar nuestra vida

DECIMOCTAVO DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO

¿Multiplicación de los panes o multiplicación de los hombres?
Escuchadme atentos y cometéis bien (Is 5S 1 3) ¿Quien podía apaitamos del amor de Cinto'' (Rom 8 35 37 39) Dadla \owtios de comei (Mt 14 13 21)

Entre hambrear y saciar Dos tipos de problemas Asegurar el pan a una multitud de gente con hambre Hacer sentir el hambre a una multitud todavía mayor de individuos que ya no pueden vivir por falta, precisamente, de hambre En el segundo caso hace falta un milagro todavía más difícil que el primero Es más fácil, en efecto, dar a quien implora, incluso solamente con los ojos («los ojos de todos te están aguardando, tú les das la comida a su tiempo», Sal 145, 15), que suscitar un deseo profundo, que hacer consciente de una necesidad esencial, que convencer de la necesidad de pedir Agua, pan, vino, leche, alimentos sustanciosos Además de lo que resulta indispensable para la vida Pero el hombre busca lo que no puede satisfacerle, lo que le desilusiona una y otra vez, gasta dinero, es más, gasta la vida entera, en la búsqueda afanosa de cosas fútiles («¿por qué gastáis dinero en lo que no alimenta7 ¿y el salario en lo que no da hartura7») El hombre no pide (pretender lo que no peimite vivir, equivale a ser incapaz de pedir) Entonces Dios mismo pide «Oíd, sedientos todos, acudid por agua » Dios pide al hombre que pida Le imploia que pida, que se dé cuenta de su hambre, de su sed, de su nesgo de morir por no tener hambre y sed

Estar sedientos significa provocar un deseo intenso Gritar con los ojos, porque la garganta esta seca Con frecuencia nuestras miradas están desencantadas, pesadas, de gente saciada, ahita de todo eso que es mutü Solo se puede estar delante de Dios como criaturas de esperanza de deseo Dios asegura lo que es esencial para la vida Y ofrece sus dones bajo el signo de la gratitud («comprad comed sin pagar») Dios es gratuito, pero no superfluo Nosotros, por el contrario, lo consideramos superfluo, decorativo, una cosa mas en nuestra existencia Y lo consideramos «costoso» Y tenemos la pretensión de pagarle, de solventar la deuda con el, en una palabra, de comprar el equipo religioso Con esa sobretasa nuestro viaje resulta mas confortable Recuerdo una función religiosa en un país «de solidas tradiciones cristianas» El cura se presento con la reliquia en la mano en el centro de la nave flanqueado por dos monaguillos provistos de bolsas cogiendo un poco a todos de sorpresa Nadie se movía para el beso devoto Y ciertamente no era por miedo al SIDA Cada uno rebuscaba en sus bolsillos intentando afa nosamente encontrar el monedero El párroco llamaba la atención, pero la fila se resistía a formarse Como era invierno y estaba el impedimento de los gruesos abrigos, en los que todos estaban embutidos, se hacia ardua la exploración de los bolsillos Creo que jamas he sentido una humillación tan fuerte como en ese momento La gente tenia la impresión de que la bendición no era valida si no se propiciaba con la ofrenda reglamentaria «También los que no tenéis dinero » Un Dios gratuito (pero no superfluo) es embarazoso y hasta ín soportable Preferimos arreglar las cuentas con el, regatear Tu me das esto y yo te suministro este determinado tributo Tu me prometes el paraíso, y yo soy bueno Yo voy a la iglesia y tu me concedes las gracias que necesito Enciendo una vela y tu me arreglas ese asunto Una alianza asi corre el peligro de ser interpretada en clave de contrato Dios, por el contrario nos revela nuestra verdadera hambre y sed («oíd ») y nos pide no pedir a otro o a otros lo que únicamente puede darnos el para que nuestro vivir sea una vida («venid a mi») El único precio que hay que pagar es el deseo No nos dice «¿ Que me puedes dar7» Sino «¿Que eres capaz de recibir7»

Lo único que podemos dar a cambio, y que el exige inflexiblemente, es la esperanza El dinero no interesa para nada Dina que debes dirigirte a el cuando no encuentras el dinero cuando descubres que el dinero no te permite vivir Cuando, sintiendo un deseo, una inquietud que te revuelve por dentro caes en la cuenta de que la cartera no sirve que tu vida tiene necesidad de otra cosa, entonces tienes la posibilidad de encaminarte hacia Dios «Escuchadme y viviréis» Multiplicar los corazones «compasivos» Se le llama ordinariamente el milagro de la multiplicación de los panes Pero Jesús, antes, ha intentado realizar el milagro de la multiph cacion de los hombres Quiero decir de los hombres «responsables», solidarios «Dadles vosotros de comer» Los apostóles toman una postura dimisionaria, de no-responsabí hzacion, de no competencia de desinterés, de extrañeza «Es muy tarde, despide a la multitud para que vayan a las aldeas y compren de comer» La predicación quedaba para la intimidad El hambre de la gente no era cosa suya Terminado el discurso, que cada uno se las arregle como pueda, que resuelva sus problemas Pero Jesús antes de multiplicar los panes, quiere multiplicar los corazones para que sientan lo que el siente compasión Intenta muí tiplicar las personas, para que experimenten visceralmente los sufrí mientas (« curo a los enfermos») y el hambre ajena Milagro es dejarse implicar en la situación del otro, conmoverse por el dolor ajeno, sentirse interpelado por sus necesidades, compadecer su miseiid, ser sensible a su situación desesperada Jesús no se compadece de la multitud que lo rodea, que corre a oír sus sermones Siente compasión por la multitud Que es una cosa completamente distinta La multitud no es el marco, no es elemento de su triunfo, de su popularidad La multitud esta en el centro Jesús no se limita a hablar a la multitud Se hace cargo de ella Asume la responsabilidad de todos Se carga con el peso de cada uno «Dadles vosotros de comer» El mismo, antes que el pan, se da literalmente como comida

¿Que orador no ama a la multitud, no desea tener un auditorio cada vez mas numeroso' La cosa esta en ver si quien se entrega con gusto al abrazo, a la admiración, al entusiasmo, a los aplausos de la multitud, esta después dispuesto a responsabilizarse de ella Quiero decir, que pasaría si, terminado el sermón, cada uno se presentase a pedir algo (jsi, por una vez, serian los oyentes los que pasasen con la bolsa a pedir al cura'), a exponer su problema, a abrir la propia herida, a implicar al predicador en las propias dificultades La cosa, es obvio, no afecta solo a los predicadores Cada cristiano es responsable, encargado del hambre del otro (ham bre de pan, de amor, de amistad, de comprensión, de escucha, de justicia) El cristiano es alguien que tiene que ver con todo lo que afecta a todos Para el cristiano jamas suena la hora de «despedir» Es siempre la hora de acoger, de prestar atención, de dejarse implicar, de ponerse a disposición Jesús también hoy intenta realizar el milagro de la multiplicación de los «responsables», de los interesados en las vicisitudes de los hermanos (desgracias y esperanzas, alegrías y lagrimas) Jesús sigue repitiendo a cada uno de nosotros «Tu debes pensar en esto» «Tu mismo da » o mejor «Ofrécete a ti mismo » El equivoco en que han incurrido los apostóles puede repetirse también hoy Piensan que, terminado el discurso, es el momento de «disolver la asamblea», de licenciar, de «despedir» a la gente «Id en paz tEl Señor este con vosotros'» No, terminada la predicación es el momento de la acogida Es el momento de las ofertas La oferta de si mismo «Venid Estoy a vuestra disposición Podéis contar conmigo» Cuando empieza a oscurecer, cuando cae la tarde, es cuando el Señor permanece con los hombres Y la predicación continua con la liturgia de las manos La única manera para no dejarse sorprender por la oscuridad es la de permitn que la palabra encienda el corazón Entonces hay abundancia paia todos El amor de Cristo jamas «aparta» En esta clave podemos leer también el texto de la Carta a los romanos «Hermanos ¿quien podra apartarnos del amor de Cristo7 ¿la aflicción7 ¿la angustia7 ¿la persecución' ¿el hambre7 ¿la desnudez7 ¿el peligro7 ¿la espada7

Podemos invertir la frase de Pablo Si estamos envueltos, ligados al amor de Cristo, esta vinculación es más fuerte que cualquier contrariedad, resiste cualquier intento — aunque sea brutal— de división, y declaramos que nada nos puede separar del amor del prójimo Y cuando un hermano se encuentra en la tribulación, atenazado por la angustia, perseguido, amenazado por el hambre o por la soledad, despojado de su dignidad, nosotros no nos separaremos de él El cristiano nunca es ni un despedido, ni uno que despide Para el cristiano no existe nunca la hora de la «separación» Y cuando oscurece, nos cogemos de la mano Y entonces todos vemos más claro

DECIMONOVENO DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO

Cuando falta el agua bajo los pies...
Y en el terremoto no estaba el Señor (i Re 19 9 11 13) Siento una gian pena y un dolor incesante (Rom 9 1 5) Señoi si eics tu mándame ir hacia ti andando sobre el agua (Mt 14 22 33)

Dios es silencio Llega finalmente el momento en que el profeta, después de haber hablado tanto de Dios, aprende a Dios Hasta ahora Elias había luchado a favor de Dios, había defendido con ahínco su casa, con espíritu de cruzado «Surgió el profeta Elias como un fuego» (Eclo 48, 1) Era un profeta «fogoso» Y su Dios no podía ser sino fuego extermmador Era un profeta batallador Y su Dios no podía ser sino guerrero, y demostrar su superioridad aniquilando a los enemigos Cuatrocientos cincuenta profetas de los ídolos que son bárbaramente degollados hasta hacer enrojecer las aguas del torrente Quisón (1 Re 18, 40) demuestran el triunfo de Dios Cuatrocientos cincuenta trofeos de guerra exhibidos como prueba del Dios invencible Pero es otro Dios El Dios que vence con la espada no es el verdadero Dios En la hora del triunfo, Elias —como cualquier otro— tiene los ojos cegados, la mente aprisionada en los propios esquemas Solamente cuando es perseguido, buscado, el profeta tiene la posibilidad de encontrar a Dios, de descubrir su verdadero rostro Que no es el del monte Carmelo, donde se había desarrollado el cruento desafío entre fanatismos opuestos Y se manifiesta, en el Horeb, de una manera completamente distinta de aquella, gloriosa y terrorífica, experimentada por Moisés

Dios es siempre nuevo, soipréndente No acostumbra a hacer re ediciones del pasado De todos modos Elias ve desaparecer, gracias al terremoto, al viento huracanado, al fuego, su viejo Dios «terrorífico» Una imagen deformada, una reliquia de dudosa autenticidad, a la que estaba tan apegado El silencio le entrega el verdadero Dios No, no es el banal «susurro» de nuestra traducción Fue literalmente «el rumor de un silencio sutil» Turoldo, que pertenece a la raza de los poetas, dice muy bien « Un silencio escalofriante» Dios es silencio Dios es paz, intimidad Dios es presencia serenante Elias sale de allí transformado, transfigurado, y hasta convertido (toda revelación —baste pensar en la vida de Pablo, ,también el un fanático'— provoca necesariamente una conversión) El profeta guerrero ha cumplido su parábola de maduración, y se ha transformado en un ser «pacificado» Ahora puede hablar de Dios Y ya no gritando e invocando el fuego del cielo Sino a voz baja, susurrando palabras suaves, que no profanan el misterio, sino que hacen despedir fragmentos de luz que se sedimentan dentro de la persona Elias cae en la cuenta, finalmente, de que los rayos no iluminan la noche del hombre, al contrario, la hacen todavía mas temible Los relámpagos de la tempestad no trazan los rasgos del rostro de Dios Una llamita delicada es mucho mas útil para adivinar los rasgos de ese rostro luminoso incluso en medio de nuestras tinieblas y de nuestras tormentas, y para señalar el sendero Las aguas rojas de sangre del torrente Quison no podían ciertamente reflejar el verdadero rostro de Dios, sino solamente su trágica caricatura ((diseñada por un amigo, por un fiel') Solo en la calma de un animo sereno es posible vislumbrar, como en un espejo, la imagen de Dios Dios es levedad Dios es paz Pero los apostóles han de atravesar la tempestad Y su frágil em barcauon no parece que pueda soportar la furia de un viento que levanta olas cada vez mas altas El encuentro con Jesús trae la paz (Mateo describe la escena con un esquema que calca el de las apariciones pascuales como una pro

fecía de lo que constituirá la experiencia habitual de la Iglesia y de todos los creyentes no la calma y la segundad por falta de fuerzas contrastantes, sino la paz profunda incluso en medio de las tempestades mas terribles, mediante el «reconocimiento» y el encuentro con el Resucitado Pero antes Pedro ha sido protagonista de un episodio singular Pretendió caminar sobre las aguas, como el Maestro Y corno el peligro de hundirse miserablemente, le falto el agua bajo los pies (hubiéramos visto al primer papa desaparecer durante una travesía en el mar, cosa bastante embarazosa para un pescador profesional) ¿La causa del fallo de Pedro7 Tiene un nombre bien preciso pesadez por el miedo Pedro ha arrastrado tras sí, en vez de la fe, el peso de sí mismo, de la ambición, que le llevaba a sobresalir, a distinguirse de los otros, y ha sido empujado hacia abajo, hasta hundirse Considero que soy el más indicado para entenderlo Porque no sólo no sé caminar sobre el agua (tampoco me he arriesgado), sino que ni siquiera logré aprender a nadar (y ahora ya he renunciado) No logro liberarme de una carga desproporcionada que llevo encima el miedo, precisamente La última vez, dos amigos, incrédulos, han intentado mantenerme flotando, agarrándome uno por los pies y otro por la cabeza Me hundía lo mismo Después de esta prueba todos decidimos que no era el caso de insistir mas Jesús, quizás, pueda enseñarnos el secreto de su ingravidez Se llama oración Oración como derrota del miedo, liberación de todo eso que nos pesa, que nos empuja hacia abajo (preocupaciones obsesivas, comprendida la preocupación obsesiva de si mismo) Oración como elasticidad, espontaneidad de movimientos «Después de despedir a la gente subió al monte a solas para orar Llegada la noche estaba allí solo » Así pues, también Jesús ha «despedido» a la gente Es verdad Pero la ha despedido después de haberla dado de comer (quizás desilusionado porque no le pedían alguna otra cosa) Sin embargo, aunque ha «despedido» a la gente, no se ha separado de ella, de sus problemas, de sus dificultades A través de la oración, Jesús está cerca del Padre, y cerca de los hombres Todo él con el Padre y todo él entre los hombres He ahí el secreto de la ingravidez «Los de la barca se postraron ante él diciendo Realmente eres Hijo de Dios» También nosotros tenemos que aprender esta postura, fundamental, de adoración Nadie nos pide que caminemos sobre las aguas Pero es necesano, obligatorio, que también en medio de las tempestades más furiosas, encontremos la fuerza de doblar las rodillas

(jlas rodillas se pueden doblar por miedo, pero también por coraje') Solamente asi podremos aventurar algún paso por los caminos de los hombres, sin que nos falte la tierra bajo los pies La blasfemia de Pablo El tema del amor que no tolera separaciones, exclusiones, es ilustrado por Pablo (segunda lectura) a través de una confidencia intima la «gran pena» y el «dolor incesante» que siente en su corazón pensando en el destino de Israel, el pueblo del que ha salido y al que siente aun que pertenece «visceralmente», y que ha sido agraciado por Dios con privilegios inestimables (la adopción filial la gloria, las alianzas, la ley, el culto, las promesas, los patriarcas y el nacimiento de Cristo «según lo humano») Pablo llega incluso a proferir una especie de blasfemia «Por el bien de mis hermanos quisiera incluso ser un proscrito lejos de Cristo» Preferiría condenarme si mi sacrificio «absurdo» pudiese ayu dar a mis hermanos y acercarles a Jesús El amor a Cristo y a los propios hermanos alcanza aquí un punto paradójico, incluso paroxistico, escandaloso para cierta mentalidad Hay que destacar que Pablo no desencadena anatemas contra Israel (el fanático, el intolerante ha desaparecido para dejar sitio al apasw nado) Afirma que desearía convertirse en anatema, en maldito Dis puesto a «excomulgarse» a si mismo con tal de salvar a los otros No hay duda de que aquel Dios «bendito por los siglos» celebrado en la doxologia final no solo esta «por encima de todo» sino dentro, en el corazón de cada criatura suya con un mensaje de paz y de amor

VIGÉSIMO DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO

No basta abrir la puerta
Mi casa es casa de oración y asi la llamarán todos los pueblos (Is 56, 1 6-7) Haré honor a mi ministerio, por ver si despierto emulación en los de mi raza y salvo a alguno de ellos (Rom 11, 13 15 29-32) Mujer, que grande es tu fe (Mt 15, 21-28)

Lo malo es que nadie viene gritando detrás de nosotros .. Si fuese solamente cuestión de abrir la puerta de la iglesia a los «extranjeros», de hacerles participar en nuestras peregrinaciones, de admitirlos en nuestras celebraciones... Para el trito-Isaías esa ya era una propuesta revolucionaria, que suscitaba la desconfianza y las resistencias de los ambientes integristas, de los nostálgicos de la pureza de las tradiciones, de los gruñones custodios de la más rígida ortodoxia, de los reaccionarios defensores furiosos de los propios privilegios. Hoy todo esto no basta. El problema ya no es la puerta abierta de par en par a todos (o casi: en todo caso es cuestión de vestimenta, más que de color de la piel; de estabilidad familiar, más que de pasaporte). No, el gran problema es que los «extraños» sientan el deseo de entrar. Encuentren un atractivo. Algo más que la simple curiosidad. Y vengan movidos por intereses que no sean los utilitaristas. O sea, que no vean simplemente en el templo una posibilidad de colocación y de integración. Los apóstoles «interceden» a favor de la mujer pagana porque «viene detrás gritando». Para nosotros lo malo puede ser que nadie venga detrás gritando. Nadie nos pide nada. Todos nos dejan en paz y nos exigen que los dejemos en paz. Sí, el problema no es el de tener abierta la puerta del templo, poner la Biblia a disposición de todos, ofrecer el máximo de comodidad multiplicando el número de misas.

El problema atormentador es como abrir la puerta del deseo, de la exigencia Como suscitar una petición No basta anunciar «Nosotros tenemos las respuestas» Es necesario que alguien nos plantee realmente las preguntas (por el contiano, muchas veces, somos nosotros quienes nos «imaginamos» las preguntas, las inventamos, las atribuí mos a los potenciales interlocutores, partiendo de las respuestas pre fabricadas que poseemos ) Y ademas se pueden abrir las puertas de la Iglesia y dejar cerradas todas las demás La frontera mas difícil de superar es la de nuestra mentalidad Existe siempre el nesgo de llevar tras si, en el encuentro con los «extranjeros» las actitudes de una mal disimulada superioridad y, si no de desprecio, ciertamente de condescencia frente a ellos Ecumemsmo de cumplido En el fondo también Jesús, que por una vez ha traspasado las fronteras de Palestina, internándose en territono pagano (el actual Líbano), manifiesta mentalidad «de privilegio», típica de Israel (a no ser que como creo, en su acercamiento a la mujer cananea, no pretenda sino ridiculizar toda la problemática, las dudas y las cuestiones que se adoptan como piezas de apoyo para justificar los inmobilismos y los integrismos mas obtusos) No basta aventurarse entre los «apartados» Se pueden superar desenvueltamente todas las fronteras y llevar consigo los propios pun tos de vista mezquinos, los particularismos, la cerrazón mental el espíritu partidista, llevarse en el bolsillo el propio campanario como metro para medir Hay gente que \ íaja para juzgar, y hasta para compadecer, mas que para descubrir, para dejarse sorprender, para admirarse, para apre ciar No basta llevar Es necesario saber recibir Jesús, pensándolo bien, regalo el milagro solicitado con obsti nada dulzura por aquella madre pagana Pero, antes, ha recibido de ella la sorpresa, grata, admirable, casi pasmosa, de su fe —Mujer, jque grande es tu fe' Jesús se queda como incrédulo ante tanta fe Aquella extranjera dio una cosa importante tanto a Jesús, como a los discípulos Les ha hecho encontrar algo precioso que ellos no se habían esperado No es una operación correcta abrir las puertas de la iglesia y después pretender imponer a los «distintos» nuestros gustos, nuestros cere moniales hacer el trasplante de nuestros esquemas mentales e incluso de nuestras repugnancias miedos, obsesiones

Acojo de verdad a una persona si intento descubrir también los valores de los que es portadora Después de haber abierto la puerta de par en par (y quizás incluso antes ), debo desclavarme de mis seguridades, aceptar que el otro discuta mi postura Finalmente, estará bien recordar que el universalismo no se practica prioritariamente en casa No es correcto ser ecuménico exclusivamente de cumplido Puede ser hipocnta dialogar en lengua extranjera «más allá de la frontera», y rechazar el diálogo en el dialecto domestico Los racismos, los sectarismos, los impedimentos más temibles y más difíciles de superar, a veces anidan dentro Puede ser fácil tender la mano a los lejanos, a los inalcanzables, y iechazai el saludo, la sonrisa al vecino, muy cercano a nosotros pero que no piensa como nosotros Las discriminaciones más odiosas son las que se dan entre los hermanos de fe Por lo que existen «vecinos» que mantenemos a distancia Existen «iguales» menos iguales que los otros «Todos» encuentran lugar en nuestro corazón, pero hay latidos reservados sólo a quien se los merece Existen «nuestros» un poco mas nuestros, y otros «nuestros» que tienen el inconveniente de no ser de los nuestros No, no es suficiente abrir las puertas de casa Antes es necesario abrir las puertas en casa «Guardad el derecho, practicad la justicia » Comenzando, oportunamente, como campo de entrenamiento, por el patio de casa Intentando aceptar al distinto en el templo Tratando de reconocer al extraño que vive entre nosotros Yendo a buscar a quien nunca se ha alejado (aunque a nosotros nos venga bien considerarlo lejano) Visitando preferentemente, a pesar de la molestia que nos puede acarrear, a quien no está de acuerdo con nosotros Aprendiendo algo, también en materia de fe, de alguien a quien desenvueltamente hemos suspendido en los exámenes La salvación pasa a través del camino de los celos San Pablo considera los celos una virtud Lo que normalmente se tiene como un defecto, puede convertirse en un método apostólico y producir frutos inesperados de bondad La cosa es muy simple Los judíos, destinatarios iniciales y de derecho de la promesa (como reconoce el mismo Cristo en el duro diálogo con la cananea), se han cerrado al mensaje de Cristo Para

vencer su rechazo, su obstinación, hay que dirigirse a otra parte Intentar con los paganos, los increyentes (los llamados «gentiles», un término un poco extraño para nuestro lenguaje) Quién sabe si su acogida del evangelio no provocará precisamente los celos de aquellos a los que debía ir dirigido aquel don, y que lo han rechazado Así Pablo logra ser «abierto», sin cerrarse a nadie Logra ir a otra parte, sin dar la espalda a los de casa. Logra vengarse del rechazo, volviendo a proponer la oferta de otra manera. Considero que el método se podría adoptar también hoy Un eslogan con el que muchos se enjuagan la boca suena más o menos así «Los pueblos del tercer mundo vendrán a evangelizarnos y a convertirnos» La cosa, formulada en estos términos, parece un poco simplista. Me contentaría con decir la frescura, la espontaneidad, la novedad y el sentido de maravilla, incluso la ingenuidad, con que ciertas poblaciones acogen el evangelio, debería suscitar nuestros celos Celos de quien, por el contrario, ha cubierto esa novedad bajo una capa de polvo, de costumbres, de desencanto, de comportamiento bajo la enseña de la rigidez La envidia de quien ha colocado el regalo en el desván, de quien lleva una existencia cristiana banal, desvaída, distraída, cansina Nosotros «vacunados» por la experiencia, tenemos una posibilidad de salvación sentir envidia por los que se han expuesto, sin defensas, gozosamente, al contagio y aún no han descubierto los trucos para defenderse Nosotros, que ya sabemos todo, que hemos experimentado todo, agotado incluso las palabras más grandes, siempre podemos tener celos frente a los descubrimientos de los «extranjeros», frente a las lecciones de los últimos que llegan, frente a las provocaciones de los «inexpertos» Concretando más Sería hermoso si un predicador, de pequeña o gran talla, lograse «encelar» a los oyentes más o menos indiferentes, distraídos, por el hecho de que él, el primero, se ha convertido después de su sermón (Naturalmente abriendo la lista de los predicadores, coloco al que escribe estas páginas Quién sabe, amigos lectores, si lograré encelaros )

VIGESIMOPRIMER DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO

La suerte de olvidar lo que se sabe...
Te echaré de tu puesto, te destituiré de tu cargo (Is 22, 19-23) ¿Quién conoció la mente del Señor7 ¿quién fue su consejero9 (Rom 11, 33-36) ¡Dichoso tu, Simón, hijo de Joñas1, porque eso no te lo ha revelado nadie de carne y hueso, sino mi Padre que está en el cielo (Mt 16, 13-20)

Atentos para no invertir las posiciones Todos tenemos tendencia a preguntar a Dios. Creemos que está ahí para eso, como si su «oficio» consistiese en responder a las cuestiones que nosotros le planteamos. Todos nos sentimos con derecho a someterlo a examen, a obligarle para que nos facilite explicaciones convincentes (por ejemplo respecto al problema del sufrimiento, del mal), para que justifique sus ausencias, retrasos, incumplimientos... En una palabra, tendemos a invertir las posiciones. Y nos hacemos la ilusión de que tener fe significa obligar a Dios a dar cuenta de sí y de sus comportamientos. El evangelio nos recuerda oportunamente que es él quien plantea las preguntas, quien nos somete a examen. Nosotros somos quienes debemos dar cuenta de nuestra fe y de los comportamientos derivados de esa fe. Por otra parte, cultivamos, aunque quizás en secreto, la ambición de ser consejeros de Dios, sus sugeridores, expertos de confianza. Pablo (segunda lectura) nos niega sin piedad esta posibilidad de carrera. Dios no se deja arrancar sus secretos más celosos. Sus proyectos son inaccesibles, su lenguaje indescifrable. Sus caminos imposibles de hallar. La sabiduría de Dios es profunda, o sea, sin fondo, y la cuerda del hombre se queda demasiado corta.

Con otras palabras, la distancia entre Dios y el hombre es infinita, y nadie puede haceise la ilusión de que la va a colmar Asi el hombre es reconducido debidamente al sentido de sus li mites, a la toma de conciencia de su aliento efímero, a la elemental evidencia de que su cavidad craneal es insuficiente para contener a Dios La única postura justa del hombre es la de la modestia, unida al sentido de la sorpresa y de la maravilla Se trata, precisamente, de dejarse «sorprender» y «aturdir» por Dios, mas que pretender conquistarlo, dejarse alcanzar por un relámpago de su gloria, más que posesionarse de ella o, peor, gestionarla Y, sobre todo, es oportuno caer en la cuenta de que el no nos «debe» nada, desde el momento que nos ha dado todo, por iniciativa propia Como no se afronta a Dios para pedirle cuentas, tampoco nos presentamos ante el para cobrar (en todo caso para darle una tímida respuesta y algún minúsculo signo de gratitud) Finalmente, Dios tiene necesidad de los hombres Una frase que repetimos con demasiada desenvoltura y alegre segundad De todos modos, no debemos pasar por alto el hecho de que Dios puede también sustituir, tranquilamente, a los hombres de los que ya no tiene necesidad, o que no corresponden a sus esperanzas El texto de la primera lectura atestigua precisamente uno de estos «cambios en la cumbre» Nadie, ante el, es intocable, y mucho menos insustituible Quien no comprende o no se hace ejecutor de su esuategia de misericordia, quien no es signo transparente de su paternidad, es bo irado por Dios, derribado del trono (aunque continué ocupándolo) Es típico el caso de Sobna, mayordomo de palacio, soberbio, ambicioso, preocupado por construirse un grandioso y costoso mo numento funerano («se esta excavando un sepulcro»), sin tener en cuenta que la gente esta atravesando momentos difíciles Preocupado mas por su nombre que por la glona del Señoi Las llaves, símbolo de poder, pasaran a otro que demuestre sei veidaderamente «siervo» (como también Eliacín fallara, seguirán otros personajes, siempre esperando al siervo verdaderamente fiel) No, Dios no tiene necesidad de los hombres Necesita «siervos» Que no se construyan monumentos, sino que se preocupen de enaltecer a los pequeños, que no defiendan su trono, sino la imagen autentica de Dios que es amor, que consideren el propio cargo siempre como provisional condicionado, subordinado (subordinado a la capacidad de ser fieles) Dios da y Dios quita Aunque parezca que deja

Bien, porque alguien se lo ha sugerido «iDichoso tu, Simón , porque eso no te lo ha revelado nadie de carne y hueso, sino mi Padie que esta en el cielo » Me vienen, en este momento, algunos recuerdos del colegio Cuando un compañero no preparado, durante el examen oral, se quedaba en blanco, siempre había algún generoso «soplón» que m tentaba socorrerlo Pero la cosa funcionaba solo cuando el profesor, por su edad, no podía percibir ciertos murmullos En otros casos, salía de la catedia una pregunta amenazadora —¿ Quien apunta"> Personalmente, en las materias científicas, yo era un desastre Y el desastre alcanzaba proporciones todavía mas catastróficas en tn gonometna (hoy reconozco que mi ministerio, especialmente en el confesonario y entre los viejos del asilo, resultana mucho mas fácil si conociese esa materia ) Una vez, recurriendo a trucos reprensibles presente unos deberes aceptables Pero el maestro no se dejo engañai Sacudió la cabeza, diciendo poi las buenas — Esto no es tuyo Cristo no se ha comportado asi con Simón Al contiano, le ha felicitado calurosamente porque no lo había hecho poi su cuenta, porque había recibido una sugerencia providencial (de lo alto), porque Alguien se lo había apuntado Como si di]ese Esta vez, Simón no tengo mas remedio que apio baite Acepto tu respuesta, es valida, porque no es tuya Me congratulo contigo porque no lo has conseguido con tus fuerzas Has copiado, te has dejado apuntai eres de verdad un estudiante perfecto Magnifico 1 ( no podna desear algo mejor de ti Esperamos que sigas asi dejándote decir las cosas por otro Precisamente asi, sin ironía Por una vez Simón ha conseguido olvidaí lo que sabia Se las ha arreglado paia no estar prepaiado paia contiaise a la ínspnauon Ha sido capaz de recibir, de captar un mensaje que provenía de otro A Pedro le declara dichoso no porque habla, sino porque ha sido capaz de escuchai La fe que Jesús aprecia en Pedro es esa fe que lo hace disponible a la revelación, a la iluminación, a la atención «Conocer a Dios significa estar en silencio adorándole a el que habita una luz inaccesible», puntualiza K Barth comentando el pasaje

de la Carta a los romanos que hemos citado al principio Se trata de la misma postura adoptada por Pedro en esta ocasión, y el creyente debería siempre hacerla propia Un cimiento blando

«Tu eres Pedro » No es este, obviamente, el lugar para afrontar todos los problemas, y peliagudos, planteados en este pasaje Un comentario bíblico y un seno tratado de eclesiología podrán y deberán servir para aclarar las cuestiones suscitadas y que no soportan soluciones simplistas ni por exagerar ni por minimizar Dejemos también en paz las distinciones entre roca (con el signo de la solidez absoluta), y piedra (que puede ser cortada, manipulada y utilizada para una construcción) Importa destacar que Pedro asume un papel umficador (no centrahzador), de consolidación y de base en aquel organismo vivo que es la Iglesia de Cristo Cimiento, sí, pero un cimiento que me atrevería a definir tan blando, que permite advertir y sentir la verdadera roca que sostiene la construcción, y que es Cristo Digo también, con B Maggiom, que «la Iglesia es una casa construida sobre roca, y sin embargo apoyada en la fragilidad de los hombres» En cuanto a las llaves, evidentemente pueden abrir o cerrar Pero Pedro, por supuesto, oyó el juicio severo pronunciado por Cristo «|Ay de vosotros, maestros de la ley y fariseos hipócritas, que cerráis a los demás la puerta del remo de los cielos' Vosotros no entráis, y a los que quieren entrar no les dejáis» (Mt 23, 13) Por lo que hay motivo para sospechar que Pedro habrá formulado el propósito de no imitar la conducta de los escribas y fariseos Se le ha conferido una autoridad, ha recibido el poder de abrir y de cerrar (admitir y excluir), de atar y desatar (separar de la comunidad y perdonar) Pero Pedro ha recibido también el ejemplo de Jesús Y ha visto que el Maestro ha usado las llaves solamente para abrir Para ofrecer a todos la posibilidad de encontrar la puerta abierta

VIGESIMOSEGUNDO DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO

Un programa que tiene el inconveniente de ser poco confortable
Me sedujiste Seño/ y me deje seducir me forzaste y me pudiste (Jer 20 7 9) No os ajustéis a este mundo sino trasfoimaos por la reno\ ación de la mente (Rom 12 12) ¡No lo permita Dios Señor' Eso no puede pasarte (Mt 16 21 27)

¡Qué estúpido1 He perdido la cabeza Un sacerdote en crisis no debería leer las «confesiones» de Jeremías Más bien habría que extender, sobre sus heridas, pomadas consoladoras y pietistas Se le envuelve con patéticas invitaciones a la fidelidad, un poco en linea de chantaje Se le asegura —Reza, verás como pasa Jeremías rechaza las compresas devotas Pone cruelmente al descubierto sus heridas y hunde en ellas el cuchillo de una sinceridad escandalosa No suspira Grita No se resigna, no inventa buenos sentimientos Protesta con violencia inaudita Se desfoga con rabia Reza, es verdad Pero rozando la blasfemia No se siente culpable por su debilidad Acusa a Dios de prepotencia En una palabra, no recita la comedia de la crisis, según un libreto de compostura, bien vigilada por un avisado padre espiritual Jeremías rechaza las ilusiones, las recetas fáciles, los tranquilizantes, los discursos anestesíeos Sabe ya de antemano que no saldrá de la crisis No pasará Formula propósitos Pero al revés «No me acordaré de él, no hablaré más en su nombre»

Ya no quiere tener nada que ver con un Dios que le ha llevado a esta situación extrema Pero exactamente, 6 de que lo acusa*7 «Me sedujiste, Señor » Aquí es necesario quitar a la palabra «seducción» la patina sen timental de que la han cubierto ciertos interpretes misticoides, y restituirle su ruda y hasta brutal evidencia de acción deshonesta, infame La muchacha «seducida» —también en el lenguaje bíblico— es la que ha sido airastrada al mal con lisonjas, halagos, engaños Rodeada de trampas, aprovechándose descaradamente de su ingenuidad Vio lentada por el amante Jeremías no dice «Me has fascinado» Sino Me has engañado, te has aprovechado de mi Has conseguido lo que quenas y después me has abandonado, exponiéndome a la vergüenza y al desprecio de los otros « Me deje seducir» O sea, me he dejado engatusar He sido un tonto He hecho el papel del estúpido Y también De verdad he perdido la cabeza Cusís por exceso de fidelidad Ahora Jeremías se encuentra desilusionado, amargado y deses peíado Objeto de burla y de compasión Hallándose en dificultades y íesistencias tanto internas como externas Una situación nada confortable Y todo por esa misión por esa palabra que el Señor después de habeilo seducido, le ha encajado No podía prever estas consecuencias dramáticas Pensaba que la luna de miel inicial iba a contmuai indefinidamente (« cuando en contraba tus palabras yo las devoiaba tus palabras etan mi delicia \ la alegna de mi corazón » l i 16) Ahora cae en la cuenta de que aquella palabra le obliga a chocaí contra la sordeía ajena (,no hay peor sordo que el que no quieie oír1) Hay que tener en cuenta que Jeremías no pone en duda ni siquiera por un instante la autenticidad de su vocación Y tampoco se tiene por infiel Al contiano se le viene a la cabeza que si hubiese sido menos coherente menos apasionado si se hubiese limitado a la oí diñaría administración, si se hubiese contentado con hacei de funuo nano diligente si hubiese predicado sus ideas y no la palabra del Señor, si hubiese tenido en cuenta los gustos y las alergias de los oyentes no se encontraría en esa situación «insoportable» Jeremías esta en cusís porque vivió hasta las ultimas consecuencias las exigencias implacables de su vocación

¡Esta en crisis por exceso de fidelidad' Ahora le gustaría ponerse las zapatillas y calentarse en la confor table chimenea domestica (de la que el Dios seductor ha excluido a la mujer) Pero se da cuenta de que el sueño es irrealizable No dice «No debo» Sino «No puedo, me supera» Jeremías no puede La señal —cuasi sacramental— de la violencia que Dios ha usado con el, la tiene clavada en la carne «Pero la palabra era en mis entrañas fuego ardiente, encerrado en los huesos, intentaba contenerla, y no podía» No se puede administrar, «contener» el fuego Jeremías ha intentado librarse de Dios Pero se ha dado cuenta de que no podía Dios se había posesionado de su persona tomando la forma de tuego, pasión incontenible, fiebre incontrolable, «vicio» irremediable Entonces adopto la decisión de continuar «liberando» el fuego que tenia dentro, soltarlo en toda su violencia Lo dejaría, se acurrucaría ante la chimenea domestica, pero solo cuando terminase de desfogar su pasión de apagar su fuego (L intuía que no sucedería nunca Desde el pnncipio había en tendido que no saldría de esta situación, que aquella enfermedad con tagiosa no pasaría nunca Que, aunque hubiese conseguido dominar el incendio, después habría padecido el ftio) Jeremías, ayúdanos a comprender que cuando se pierde la cabeza (¡y es necesario perderla de veidad') por alguien, por su palabra, es mejor estar expuestos a la burla que reencontrar la cabeza La des qt acia de pensar como todos Un programa en absoluto confortable es el presentado por Cristo a todos los que intentan seguirle negarse a si mismo, cargar con la cruz perder la vida Tal programa poco lisonjeio se ilustra, para evitar equívocos, con la vida personal del Maestro («tenia que ir a Jerusalen y padecer allí mucho ») Pedro, frente a esa perspectiva, reacciona expresando su desa cuerdo, es mas, oponiendo un neto rechazo «,No lo permita Dios, Señor1 Eso no puede pasarte» Pedro bien pronto ha olvidado dejarse sugerir de lo alto Ha comenzado a «saber» poi su cuenta O sea, ha vuelto a pensar tomo todos «iEsto si que es tuyo, es harina de tu saco1» le dice Jesús

Ha rechazado la revelación (no muy agradable), prefiriendo su programa personal (con tranquilizadoras perspectivas triunfalistas, amplias concesiones a la ambición personal, seducción del poder) Y así sorprendentemente ha bajado de clase de «dichoso» a «Satanás» La piedra que debía asegurar cohesión y solidez a la construcción, se ha convertido en piedra de tropiezo (escándalo) Pedro debe caer en la cuenta de que la construcción no es la soñada por él La muerte violenta de Jesús abre de par en par ante sus ojos una perspectiva que da vértigo Cae en la cuenta, sintiendo los escalofríos que surcan su espalda, de que —según los versos de una poetisa de hoy, André Chadid— Sólo podemos construir adosados a la muerte Pedro, enséñanos a entender que «negarse a sí mismo» quiere decir precisamente negarse a sí mismo Jeremías se proponía —inútilmente— no pensar más en Dios, no hablar mas en su nombre Cristo, por el contrario, exige al discípulo que no piense en sí mismo Para nosotros, el peligro consiste en seguir a Cristo, hablar de él, y continuar pensando en nosotros Pedro, haznos comprender que la manera más segura para seguir al Maestro consiste en no echarse atrás Debemos caer en la cuenta, de una vez, que el medio mas eficaz para no conformarnos con la mentalidad del mundo (según la advertencia de Pablo en la segunda lectura) es hacer la voluntad de Dios Es verdad que es difícil «discernirla» con absoluta claridad, descubrir con exactitud «lo bueno, lo que le agrada, lo perfecto», y consiguientemente ofrecer nuestras personas como «hostia viva» Sm embargo siempre podemos establecer con segundad qué no es voluntad de Dios Jeremías y Pedro nos pueden garantizar que la voluntad de Dios nunca es confortable Si Dios te ofrece las pantuflas para consolarte, y la chimenea para defenderte del fuego, puedes estar seguro de que él no tiene nada que ver con eso

VIGESIMOTERCER DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO

Las deudas de amor
Te he puesto de atalaya en la casa de Israel, cuando escuches palabras de mi boca, les darás la alarma de mi parte (Ez 33, 7-9) A nadie le debáis nada, más que amoi, porque el que ama tiene cumplido el resto de la ley (Rom 13, 8-10) Si tu hermano peca, repréndelo a solas entre los dos Si te hace caso has salvado a tu hermano (Mt 18, 15-20)

El cristiano «debe» amor Hay quien duerme plácidamente, aunque esté cargado de deudas. Y hay quien no logra dormir pensando en las deudas. «No quiero tener deudas con nadie», proclama alguno. Lo malo es que tenemos deudas con todos. Lo dice san Pablo (segunda lectura). «A nadie le debáis nada, más que amor». La frase quiere decir muchas cosas. —Las deudas, en lo que se refiere a dinero, se pagan puntualmente. Quedan satisfechas las exigencias de la justicia. El ser cristiano no dispensa de regular escrupulosamente las cuentas ni de practicar la honestidad. —Pero quedan las deudas de amor. Y éstas jamás quedan satisfechas de una vez por todas. Cuando las has pagado, quedan por pagar... En este campo eres no cumplidor de tus deberes en el momento mismo que crees que has puesto en orden definitivamente todo lo pendiente. Aunque hayas regularizado por la tarde las cuentas, a la mañana siguiente debes ponerte a trabajar para saldar las deudas.

—La candad no es un suplemento que, en su generosidad, sin tener obligación alguna, especifica, ofreces a los otros La candad la «debes» La caridad es un crédito que los otros exhiben ante ti, siempre y en todas partes El amor he ahí lo que el cristiano debe a todos Cuando has amado al prójimo, lo has ayudado, servido, perdonado, dado de comer, curado, protegido, no has hecho nada extraordinario Simplemente has pagado las deudas, según las leyes y costumbres del reino de Dios Mientras vivas, nunca habrás terminado de pagar las deudas Desde esta perspectiva, son ridiculos los monumentos, las lapidas, las ceremonias solemnes que se hacen en honor de los llamados bien hechores ¿Quienes son los «esplendidos bienhecheros»7 Son individuos que han intentado pagar alguna deuda Cuando uno ha amado a sus hermanos, no ha sido un héroe Ha sido un buen ciudadano custiano, observante de la ley La candad, en efecto, «es cumplir la ley entera» Conozco gente que no frecuenta ciertos caminos, para evitar el apuro de cruzarse con individuos con los que tiene asuntos pendientes El cnstiano esta libre de estas preocupaciones No porque se con sidere en regla Al contrario es consciente de no estar en regla con nadie Por cualquier camino, encuentre a quien encuentre, el cristiano sabe que se encuentra con alguien que tiene deiecho a echarle en cara las deudas, y consiguientemente derecho a cobrar No den mu y no dejar dotmir Sobre este fondo de «deber amor» a todos, han de leerse también los otros dos textos de la liturgia de hoy En tiempos de Ezequiel no había radar Sobre los baluartes de la ciudad vigilaban y caminaban los centinelas, encargados de dar la alarma en caso de pehgio El centinela no debe dormir Y, cuando llega el caso, debe impedir dormir El peligro, en efecto, no viene solo de los enemigos exteriores El peligro, el verdadero enemigo, puede ser el sueño del que esta dentro, al seguro El centinela no tiene el simple encargo de no permitir que se moleste la pa? o la digestión del soberano y de los personajes mas importantes de la ciudad Tutela el bien de todos

Cuando hay necesidad, no hay mas remedio que hacer sonar una alarma también en el interior de palacio (dando por descontado que alguno gritara enfadado ) Para que se evite una injusticia, se impida una prepotencia, sea descubierto un engaño que cae sobre las espaldas de un débil, de un indefenso El centinela ha de tener la vista en perfectas condiciones No puede confundir armadas enemigas con simples sombras o fantasmas El peligro ha de ser real, no imaginario El centinela no puede «inventar» los enemigos solo para justificar su paga o para convencer a los otros de la importancia de su papel O para hacer caer en la cuenta que el también existe Conozco periódicos, que, si no tuviesen enemigos contra los que batallar y vocear, polémicas feroces que atizar, presuntos atropellos que denunciar, alarmas apocalípticas que lanzar en todas direcciones (incluso las mas equivocadas), atentados (también los mas inocuos) contra las virtudes, blancos en que dar (aunque a lo mejor inexistentes), lagrimas que derramar y hacer derramar (incluso por lo que merecería, como mucho, una sonrisa), saldrían solo con las notas necrológicas y las paginas de la publicidad de velas y afines, y el horario de misas El centinela debe tener el sentido de la proporción Y no confundir sus miedos o sus obsesiones con tragedias eos micas No confundir el chirrido de una butaca (aunque sea solemne) con un terremoto que amenaza los cimientos mismos de la Iglesia El centinela, ademas, tiene la obligación de denunciar el peligro venga de donde venga Poner en guardia contia los errores, incluso cometidos dentro de las murallas por personajes «que están mas alia de cualquier sospecha», pero muy «por debajo» de su misión La señal de alarma debe ser vigorosa, e igual para todos El alto terminante se da a todo el mundo, sin distinciones, y no debe tras formarse en susurro, en delicados acordes punteados sobre el violin en inclinaciones ceremoniosas, cuando se esta frente a grandes, ricos, poderosos El centinela pide y pretende Ja palabra de orden cristiana y no considera valido, como sustitutivo, el numero de la cuenta bancana, el titulo en la tarjeta de visita, el distintivo en el ojal (o en el centro del pecho), el puesto que ocupa Finalmente el centinela conoce un territorio, los confines que hay que defender, el deposito precioso que hay que tutelar Y, para el cristiano, el deposito mas sagrado e intangible es el de la candad Y entonces surge una pregunta legitima ¿Acaso no hay excesivos centmelas que gritan cuando se ve amenazada la disciplina, o piso teados los limites «infranqueables» de la verdad, y pocos centinelas vigilantes, inexorables, cuando se trata del territorio — sagiado por excelencia— de la candad ?

Algunos centinelas que se transforman en tiradores inexorables cuando están a la vista los enemigos de la ortodoxia, se convierten de improviso en somnolientos (y no disparan ni salvas) cuando se trata de defender la praxis del amor Corresponsabihdad en la Iglesia De todos modos, la figura del centinela no logra dar cuenta totalmente de la tarea del cristiano En efecto, puede hacer pensar en una rígida distribución de encargos Por lo que sería tarea exclusiva del centinela avistar, despertar, advertir, amonestar El evangelio corrige este equívoco, presentando la imagen de la comunidad cristiana bajo el signo de la corresponsabihdad 0 sea, cada uno tiene que responder de su hermano Cada uno es guardián de su hermano Un ejemplo típico de esta corresponsabihdad se da en la práctica de la «corrección fraterna» A propósito de ella me limito a estas observaciones 1 Ser guardián no significa comportarse como espía o policía del otro 2 «Si tu hermano peca » Lo primero es necesario averiguar la culpa Y ver de qué culpa se trata El hermano no peca contra ti por no tener tus mismas ideas, por no compartir tus simpatías o anti patías, porque no se alista en tus causas Al hermano no se le puede reprender por la culpa de ser diferente, de llevar su cara (no parecida a la tuya) 3 Los papeles nunca están definidos, sino que resultan intercambiables Por lo que no puedes reivindicar el deber de criticar al otro, si no le concedes, a su vez, el derecho de criticar tus compor tamientos poco correctos 4 El procedimiento indicado por Mateo no hay que confundirlo con un proceso Se trata más bien de una mano extendida obstinada y delicadamente hacia el otro que amenaza con alejarse, con separarse 5 Antes de hacer entender al hermano que se ha equivocado, es necesario demostrarle y convencerlo de que es amado, a pesar de todo La candad, la paciencia, la misericordia, el respeto, son la luz indispensable a través de la cual el «desviado» puede descubrir su error de ruta Mas que llamarlo al oiden, es necesario llamarlo a dejarse amar

6 La corrección fraterna implica el abandono de cualquier postura de superioridad El pecador debe advertir que quien lo amonesta es pecador tanto o mas que el, uno que comparte su misma fragilidad y miseria No digas «¡Mira lo que has hecho'», sino «Mira lo que somos capaces de hacer » 7 Y también cuando el otro se pone fuera de la comunidad se auto excluye, no por eso has agotado tu tarea Le «debes» aun mas amor

VIGESIMOCUARTO DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO

Pedro, qué desilusión...
Fl fiuo¡ y la colera son odiosos Del vengativo se ven gara el Señor y llexara esíiecha cuenta d¿ sus culpas Perdona la ofensa a tu prójimo (Fclo 27, 31-28, 9) Ninguno de nosotios vive paia si mismo (Rom 14, 7 9) Si mi hermano me ofende ¿cuantas VÉXes le tengo cine peidonat9 ¿hasta siete \eces? (Mt 18, 21-35)

Los verbos equivocados Pedro, me has desilusionado Me esperaba otra cosa de ti No has aprendido a usar los verbos. Sé que no has podido ir a la escuela Tu padre muy pronto ha reclamado tus servicios junto a él y a tu hermano Andrés, y te ha enseñado, a golpe de secos imperativos, el oficio de pescadoi. Pero, con escuela o sin ella, es una cosa muy grave haber equivocado aquellos verbos. Has dicho: «¿Cuántas veces le tengo que perdonar?...». Una desgracia clamorosa. Hubiese sido correcto, justo, hermoso poi tu parte, preguntar. «¿Cuántas veces puedo perdonar?.. ». No ves que el Maestro ha puesto en tus manos las llaves, y te ha confiado la responsabilidad de atar y desatar. Esa era la ocasión para sacar el mayor partido, para obtener los permisos más amplios de alguien que no esperaba otra cosa que concederlos con infinita generosidad Y tú hablas en términos de deber, de obligación, de contribución onerosa, casi de penitencia. Qué deformación profesional, querido Pedro. El perdón no es un apremio, un deber, una imposición, sino una estupenda posibilidad. No un peso, sino una liberación.

No una obligación, sino un gesto gratuito, «loco», fuera de todas las regias Si, el perdón es una increíble posibilidad, ofrecida a los hijos La posibilidad de imitar la misericordia sin límites del Padre, su capacidad de poner a cero las cuentas, de anular las deudas El empleado de la parábola tenía la posibilidad de «repetir» el gesto magnánimo, grandioso, de su rey, que había hecho pedazos el documento que atestiguaba una cifra de vértigo Y se ha dejado escapar la ocasión maravillosa El perdón y la capacidad de olvidar El perdón es la posibilidad de cambiar las reglas del juego, de ese estúpido ping-pong donde la pelota envenenada de la ofensa, de la violencia, del agravio, se echa indefectiblemente en dirección del adversario, con un fuerza acentuada por el odio, por la venganza, por el rencor, por el resentimiento El perdón, Pedro, es la posibilidad de que acontezca en el mundo algo nuevo, algo nunca visto El perdón es un acto creativo, sorprendente, que pone fin a la repetí ti vi dad Rompe el cerco sofocante Dilata los espacios Produce lo insólito Inaugura un nuevo modo de vivir, de mirar al otro, de «resarcirlo» Y tu, con el aire tímido de un escolar que teme recibir del maestro una tarea pesada, unos deberes fastidiosos, preguntas —¿Cuántas veces le tengo "> Sí, cuántas veces tienes que resucitar y hacer resurgir a alguien, salir al sol, al aire libre, para saltar de alegría, para hacerte amigos, para inventar un juego nuevo, después del extenuante ping-pong que envejece a todos Un mal papel con los números Y me has desilusionado todavía más, Pedro Esta vez por los números No, no me sorprende que solo sepas contar hasta siete En tus tiempos se podían alcanzar las máximas cimas de la jerarquía sin doctorados, diplomas, especializaciones En Roma, por otra parte, aun no conociendo las lenguas, te las has arreglado muy bien (y no solo gracias al intérprete fiel) Lo que me sorprende negativamente, Pedro, es tu pretensión de contar Te has empeñado en reglamentar, organizar el perdón Tasarlo Establecer una tarifa Fijar un «techo» Precisar cuál es «la última vez» Trazar un límite infranqueable

Has pretendido introducir números en el registro de la misericordia Establecer fechas en el calendario del amor Tenías miedo a exagerar, a mostrarte excesivamente generoso, «excesivo» en el perdón (la autoridad no puede presentar una imagen de debilidad) Por suerte Cristo ha desbarajustado tus cifras razonables Es más, te ha hecho entender que no es cuestión de cifras Que no existe la última vez Que, en asuntos de perdón, existen sólo límites superables continuamente Que el perdón no se puede contener, siempre ha de tener una continuación Que es hora de dejar concluido el asunto de las cuentas Que en la vida del cristiano ha de entrar el evangelio, no una puntillosa y árida contabilidad de contable frustrado Que es necesano ir más alia de las cifras Que no es cuestión de cálculo, peso, medidas, dosificaciones Cristo te ha hecho entender que se ha terminado el tiempo de las cuentas Que en el calendario del cristiano siempre está el día del amor, y consiguientemente del perdón sm medida ,Esa es la buena noticia' Pedro, siempre podías alegar, ante el Maestro, la excusa de que tu padre te hacía ti abajar desde que eras un muchacho, y por tanto no habías podido aprender a hacer cuentas Por el contrario has querido demostrar que sabías entendértelas con los números Que sabías contar hasta siete Mal papel Peor que el que hiciste con los verbos El perdón en dirección única Y me has desilusionado por tercera vez, querido Pedro «Si mi hermano me ofende, ¿cuántas veces le tengo que perdonar7 » Siempre son los otros los que faltan, los que nos hacen daño, los que tienen algo que hay que perdonar Ni siquiera has sospechado que las posturas pueden invertirse Que también tú puedes ofender, escandalizar, mancharte con alguna culpa frente a tu hermano No se te ha pasado por la cabeza la idea de que alguien tuviese que perdonarte algo Otra deformación profesional, querido Pedro Empezamos mal Antes incluso de ejercer el nuevo oficio, revelas ya todas sus limitaciones

El tuyo (si bien «reglamentado», tasado) es un perdón de superioridad Un perdón en dirección única, desde lo alto hacia abajo Cuesta, Pedro (y a mí contigo), admitir que también los otros pueden alardear de grandes créditos, y que nosotros resultamos «deudores» ante ellos A veces es más fácil perdonar que pedir perdón y dejarse perdonar Pedro, debes aprender (y yo contigo y más que tú) que se puede dar perdón sólo pidiendo perdón Por suerte se dio ese incidente Pedro me has desilusionado Pero te comprendo También yo hubiera hecho lo mismo Y peor aun Y llego a dudar que la parábola te haya servido para comprender los errores (verbos, números, posición equivocada, planteamiento erróneo del problema) No estabas aún en condiciones de comprender No habías tenido todavía la ocasión de probar el experimento como cosa tuya Después, por suerte, llegó aquella «acción abominable» Te salvaron de ella La negación del Maestro, de la que te hiciste protagonista, ha sido la lección insustituible de tu vida Entonces has entendido que el siervo «agraciado», el deudoi insolvente a quien se le había condonado una cifra enorme, eras tú Y que, por tanto, tenías que cambiar de postuia, olvidar ciertos verbos y, sobre todo, desaprender a contar hasta siete (y hasta más) Entonces te has dado cuenta de que el perdón del Señor es una cosa muy grande, no entra en nuestras medidas Por eso no podemos posesionarnos de el, entretenerlo, contenerlo, reservarlo para nosotros El perdón, después que te ha transformado, no puede quedarse allí, inutilizado Hay tanto que puede transformar también a los otros, cambiar el mundo entero Es más, aumenta a medida que se distribuye Se reproduce a medida que se usa El perdón, para ser gustado, hay que compartirlo, participarlo a los otros Como sucede con el pan Pedro, finalmente, has comprendido que es absurdo preguntar «cuántas veces», ya que el perdón no termina nunca, no se interrumpe, nunca se acaba El perdón es una historia estupenda ininterrumpida Pedro, debo confesarte que no me has desilusionado a causa de aquella «acción abominable», cuando te has dejado sorprender por una portera charlata y entremetida

Me has desilusionado antes Cuando te mostrabas tuerte, impecable, seguro de ti y poco seguro de los demás, con el registro y la pluma en la mano De todos modos, te perdono Mejor, te pido perdón Porque eres un «experto» Si, experto en debilidad, y por tanto en misericordia Porque ya no sabes cuántas veces has sido y deberás ser todavía perdonado, y consiguientemente podras perdonar Y disculpa si te hago una pregunta impertinente — Pedro, ¿cuantas veces puedo ser generoso como lo ha sido el con nosotros9

VIGESIMOQUINTO DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO

¿Capaces de perdonar a Dios?
Mis plañe1, no son vuestros planes \ue\tros caminos no son mis (aminos (Is 5 i , 6-9) Pata mi la \ida es Ciisto, \ una ganamia el moni (Flp 1, 20-24 27) ¿Es que no tengo hbeitad pata hace/ lo que quieta en mis asuntos? ¿o vas a tenei tu envidia poique yo so\ bueno' (Mt 20, 1-16)

Todo se jueya en un instante Se pueden llevar a cabo, paralelamente, algunas reflexiones uniendo frases del deutero-Lsaías (primera lectura) y expresiones del evangelio. «Buscad al Señor mientras se le encuentra ..». El dueño de la viña sale varias veces de casa, desde el amanecer hasta mediodía, para contratar jornaleros. A todos repite su propuesta. —Id también vosotros a mi viña. Todo se juega en un instante. Una ocasión que no hay que perder. Si no abres de par en par los ojos, si no te pones en pie, si no respondes, has faltado a la cita decisiva de tu vida. Este es el momento favorable. Ya no habrá otros más favorables. No puedes pedir un tiempo para tomar en consideración la oferta, para valorar atentamente la invitación, para responder la próxima vez. El Señor se deja encontrar hoy, en estas circunstancias. Cualquier hora puede ser «buena» para él. Con tal que sea la hora de tu «sí». «Mis planes no son vuestros planes, vuestros caminos no son mis caminos...». «¿Es que no tengo libertad para hacer lo que quiera en mis asuntos? . Los últimos serán los primeros y los primeros los últimos .. ».

Si, puedes también convertirte (y seria bueno que te decidieses), puedes abandonar tus caminos «malvados», y tus pensamientos «en mínales» (y es urgente que lo hagas) Pero por eso no te hagas la ilusión de que los caminos del Señor coincidan nguiosamente con los tuyos, v que sus pensamientos vayan necesariamente de acuerdo con tus razonamientos Existe siempre una separación una distancia que se mide con la escalera del infinito Tus proyectos, tus honzontes, tus previsiones, tus cuentas aparecen desproporcionadas por defecto rozando el ridiculo (y tanto mas ridiculo cuanto mas pretendas presentar tus datos, como senos, razo nables justos, lógicos) Métetelo bien en la cabeza Dios no se adapta No cabe en tus planes, en tus definiciones en tus conclusiones Si de verdad descubres a Dios, lo que tienes que hacer es desem barazarte de tus pesos, de tus medidas, de tu miserable contabilidad, de tus criterios de juicio Los últimos llegados perciben lo mismo que los primeros que han trabajado desde el amanecer Es mas, los últimos son los primeros y echan atrás a los que se creen con ventaja El «vuelco» es el único criterio que permite al hombre aceicarse al menos un poco a Dios no estar excesivamente «desfasado» respecto de sus planes y sus perspectivas El cielo esta sobre la tierra Y Dios esta «mas alia» Y la pequenez no puede tener la pretensión de contener la grandeza Y nuestras palabras son siempre insuficientes para «decn Dios» Cuando quiero pensar en Dios, pnmero debo renunciar a mis pen samientos sobre el Cuando me convierto, no encuentro automáticamente a Dios (o, al menos, un Dios de quien disponer a mi antojo) Si de verdad encuentro a Dios no puedo sino encontrar un Dios «escondido», y que permanece «escondido» sobre todo después de que se ha dejado encontrar Cuanto mas se revela Dios, tanto mas se hace «misterioso» La deformación de la imagen de Dios es el peligro que corren las personas religiosas, los llamados jornaleros de la primera hora A fuerza de permanecer con el, de conocerlo, llegan a no reco nocerlo La excesiva familiaridad, la desenvoltura con que le tratamos (o nos hacemos la ilusión de tratarlo), nos impide dejarnos sorprender por el Hay algo peor que estar lejos de Dios Y es esta presunta cercanía, medida por nosotros, calculada según nuestros metros, que ya no nos permite caer en la cuenta de la distancia abismal «¿Vas a tenei tu envidia porque yo soy bueno'7»

Todos los tallos vienen de que nuestros ojos están mas cerca del cerebro que del corazón Pero el remedio no esta solo en colocar los ojos mas cerca del corazón (operación posible y hasta obligada) Es necesario que nuestros ojos estén mas cerca del corazón de Dios Solamente entonces comenzaremos a ver un poco mas claro Un Dios que no nos escandaliza no es Dios La parábola del evangelio es compleja, difícil, y hasta un poco indigesta Y hay que dejarla asi ¿Quien ha dicho que es necesario entender todo7 Y si Dios no nos desconcierta, no nos escandaliza, ¿que Dios es 9 De todos modos, señalemos algunos puntos 1 Ante Dios no es cuestión de mentó, ni de cantidad o calidad de trabajo, y mucho menos de premio de producción o antigüedad en el trabajo (los «veinticinco años», los «cincuenta años» y los distintos jubileos parece que no están entre las fiestas programadas en el pa raí so ) Asi como la llamada al trabajo en la viña es gracia, también el premio es don La respuesta, el compromiso personal siguen siendo necesarios Pero la recompensa depende de la giatuidad y de la generosidad de Dios, no del calculo puntilloso de nuestras aportaciones La alegría de Dios es poder dar sin medida Y la recompensa del hombre consiste en «poderse dar» sin reservas y sin pretensiones Es verdad que en la parábola el amo alude a la «paga convenida», al salario «debido» Peio lo hace de mala gana, cuando aquellos envi diosos demuestran que no han entendido el lenguaje de la misericordia Entonces Dios se adapta al lenguaje mezquino de la justicia humana Queda el malentendido de fondo Dios habla de gracia El hombre habla de justicia, con sus códigos, sus clausulas y sus leglas Pero Dios se obstina en hacer entender que su Remo es otra cosa Que sus leyes son distintas «Mis leyes no son vuestras leyes » 2 Sospecho que lo que mas cuesta a ciertas personas religiosas es perdonar a Dios su perdón El paraíso regalado sin consideración al ladrón, o sea, al obrero, no de la ultima hoia, sino del ultimo minuto, es considerado —se

cretamente—, por ciertos sombríos y guiñones jornálelos de las prac ticas religiosas, como un episodio muy poco edificante, y de todos modos escasamente estimulante para la virtud (admitido que alguno tuviese la idea —nunca se sabe, con los tiempos televisivos que co rren— de hacer un spot publicitario sobre el premio concedido a la virtud, no elegiría ciertamente este episodio embarazoso ) Algo asi como una locura una decisión insensata tomada, a punto de morir por un individuo sin entendimiento ni voluntad, que se ha dejado atrapar por un tramposo cazador sin escrúpulos de herencias sudadas y reservadas a los que tienen derecho por méritos adquiridos en el traba]0 Se acepta sin respirar la Trinidad la transustanciacion la resu rreccion de la carne, y todos los demás misterios Pero la generosidad de Dios crea problemas Parece casi que para algunos es un obstáculo para la fe, un peligro para la moral Conozco a individuos que no dudan en atribuir a Dios desenvuel tamente todo el mal, las catástrofes mas terribles, las crueldades mas absurdas del mundo «Hágase tu voluntad » Pero estos mismos encuentran una repugnancia invencible para aceptar con alegría un gesto de misericordia por parte de Dios hacia uno que no se lo merece No logran decir «hágase tu voluntad» cuando Dios tiene una debilidad de corazón jCuantos hijos ha pando Joñas en los doloies de su terrible jaqueca provocada por un Dios que se desdice de la condena' Llegan incluso a resignarse ante el granizo que arrasa su vina Pero la lluvia benéfica que no se para en los confines del campo del justo y llega «impiudentemente» (connivencia con el mal incluso de tipo meteorológico) también al del incrédulo, esto para ellos es intolerable pone en crisis su fe ¿Como es posible creer en un Dios que no tiene en cuenta ciertas cosas7 La severidad de Dios no les asusta La benevolencia es la que les crea pesadillas Dispuestos a íecibir una cantidad menor al dinero pactado Con tal que los otios reciban un poco menos que ellos 3 Quizas —como observa agudamente Maillot— la parábola tiene como blanco también a aquellos individuos que, en la Iglesia viven mas de las glorias y de los méritos del pasado (piopios o de los antepasados) que de su fidelidad actual Lo que cuenta ante Dios es lo que hoy eres La respuesta valida es la que das hoy Mas que la antigüedad de servicio resulta decisiva la novedad, la frescuia en el servicio

4 La parábola no se refiere tanto a los pecadores, cuanto a los «buenos» No tiene como fin justificar los comportamientos de Dios La parábola obliga a los llamados «justos» a preguntarse sobre sus reacciones frente a los comportamientos sorprendentes, escandolosos de Dios Se les somete a prueba Se trata de averiguar si saben alegrarse, sin reivindicar tontas distinciones, por el hecho de que ha llegado el tiempo excepcional de la gracia, y que la misericordia de Dios desbarata todas nuestras cuentas cicateras y petulantes No basta, en efecto, reconocer a regañadientes que los pensamientos y la contabilidad de Dios no son los nuestros Es necesario enloquecer de alegría Frente al ultimo llegado que cobra también su dinero (que por otra parte es «todo» de Dios), el creyente no refunfuña despechado «Muy listo » Exclama, en el colmo de la felicidad — |Es una cosa estupenda' 5 Una interpretación interesante de la parábola es la que nos ofrece Pablo (segunda lectura), quien, frente a la alternativa de continuar viviendo o morir, no calcula los méritos adquiridos No hace cuestión de recompensa ¿Me aseguro mas fácilmente el paraíso con el martirio y con la continuación del apostolado7 Su única preocupación es la de acumular «servicio», o sea, ganancias para los otros

V1GESIMOSEXTO DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO

El sí no es una palabra
Si jecapacila \ st comíate de los delitos cometidos Licitamente \i\ua \ no moni a (E? 18 2*) 28) No obieis poi einidiampoi ostentación dejaos üuiai poi la humildad \ lonstdaad tiemple supenoies a ¡os demás No os eneaieis ai Mustios intaeses (Fip 2 1 ID Quien di los dos hi o lo que quena el padie 21 28 1?) (Mt

El pasado no impoi ta Nadie esta sin futuro Con tal que lo quiera El pasado no es necesariamente un peso, una bola atada al pie que hay que llevar consigo y que condiciona el piesente y pone una gravosa hipoteca al futuro Es posible íomper con el pasado, rompeí la cadena, crearse un presente nuevo, tener a disposición un futuio intacto, rico de posibi hdades Ezequiel después de habei subiayado la sohdandad y la coires ponsabüidad que liga a los miembios de una comunidad entie si, aun reconociendo las inevitables consecuencias de las culpas de los padres y de los abuelos (y mas ) sobie la generación presente (ho), quizas, son las culpas de los hijos las que recaen sobre los padres ), en el capitulo 18 pone en evidencia también el sentido de la responsabilidad individual Poi lo que es posible liberarse de la carga del pasado, tanto de la propia como de la que te han encajado en las espaldas y endilgado tus antepasados Y asi cada uno se hace responsable del presente, dueño del propio destino, artífice del futuro Si eres lo que eies, lo debes a ti mismo Si no eres lo que deberías ser, no es conecto descargar las culpas sobre el aibol genealógico, entre cuyas ramas y hojas alguien debe haber hecho colosales provisiones de frutos prohibidos

Hoy añadiríamos muy cómodo responsabilizar a la sociedad, a las estructuras, al ambiente, al sistema Ezequiel advierte que siempre hay una posibilidad de arrepentimiento, que determina un cambio en la orientación de fondo de la existencia y en el planteamiento de la conducta Hay quien se arrepiente de su pasado poco laudable y toma el camino de la bondad Hay incluso quien se arrepiente de su pasado vivido en la honestidad y se pone a practicar una conducta irresponsable Ezequiel simplifica un poco las cosas, con un fin pedagógico En la realidad, el caso mas frecuente es el de los individuos que no se arrepienten ni del bien ni del mal, y continúan caminando sin preguntarse nunca sobre los contenidos de su vida y en que dirección caminan «Si recapacita y se convierte de los delitos cometidos, ciertamente vivirá y no morirá», asegura Ezequiel Lo malo es que la actividad de recapacitar no figura entre las mas practicadas Y entonces se continúa repitiendo el pasado, tanto positivo como negativo, sm inventarse ni un presente ni un futuro «distintos», bajo el signo de la toma de conciencia El pasado puede resultar un estorbo, como un peso intolerable Pero recapacitar es incomodo, fastidioso, insoportable Y entonces se deja que el pasado decida sobre el presente, que nos quite toda posibilidad cara al futuro Que invada, con su peso embarazoso, el campo del futuro En una palabra, Ezequiel quiere hacer entender que tus acciones no son la consecuencia obligada de los errores y de las culpas de ayer Pueden ser la consecuencia —libre— de una decisión que tomas hoy El no que pronunciaste ayer no te ata manos pies y cerebro Un simple si tiene el poder de borrar todos los no precedentes y hacei desaparecer su rastro Dos hijos «anependidos» en familia ¿Y que piensa un padre que tiene en casa dos hijos «arrepentidos»7 En efecto, la desgracia de un padre puede ser la de tener un hijo que dice si inmediatamente Es una desgracia todavía mas grande que encontrarse frente a otro hijo que te echa en la cara un «no quiero» Los dos se arrepienten El primero se arrepiente del si (« pero no fue») El segundo se arrepiente de la negativa (« peí o después se arrepintió y fue»)

Esta extraña historia esta contenida en la parábola retenda en el evangelio de hoy El Padre no pretende que tu digas si inmediatamente Esta a la espera No, no espera un si «retardado» Espera verte trabajar La viña no se cultiva a fuerza de «si, Señor» Con frecuencia quien tiene el si listo de antemano, tiene todavía mas a punto la justificación cuando se trata de fichar, de presentarse con el mono de trabajo Quien tiene la inclinación fácil, normalmente tiene la espalda mas bien reacia para llevar pesos La parábola nos invita a reflexionar sobre el verdadero sentido de la obediencia En efecto, puede haber gente que se muestra rebelde por amor Y puede haber quien es fiel por desafecto Quien es un poco indisciplinado y descarado, pero sustancialmente obediente, animado por un amor real Y quien cubre, bajo la costra de un respeto formal, de un cumplido superficial y presuntuoso, una realidad profunda mas bien ambigua Quizas, en la Iglesia de hoy, hay que temer mas los no del rechazo que los si del consenso superficial, de la aprobación entusiasta de las declaraciones (que no cuestan nada), de las aclamaciones (que solo comprometen la boca), de los desdenes hipócritas Mucha gente dice si siempre, en cualquier circunstancia y en todas partes Y todo acaba ahí Una obediencia aparatosa con frecuencia es «sospechosa» Surge la duda legitima de si no es un recurso sutil para esquivar las tareas mas ingratas Se proclama a voces la propia fidelidad, y se condenan duramente las infidelidades ajenas (con frecuencia solamente verbales), para ganar una zona franca, un camino de huida, donde, al resguardo de palabras solemnes, se conceden todas las evasiones, se cultiva lo que agrada Los aplausos con frecuencia «cierran» un discurso O también lo interrumpen Pero difícilmente «abren» un compromiso concreto y silencioso Al Padre, después de la confusión de muchos si que son no, y no que son si, y tantos pero, quizas le guste «escuchar» el silencio de un hijo plenamente obediente y apreciar el ruido de los pasos (en dirección a la viña, no a la plaza), y se fia del rumor de la pala que hunde el hierro en el terreno Hacen falta palabras para hacer saber que «no quiero» Pero basta mi espalda doblada para informar que un hijo ha dejado pasar de la boca al corazón la voluntad del Padre

¡Pero como se parece a nosotros la comunidad de tüipos' Y también en la Iglesia de Filipos existían rivalidades, discordias, mentalidad de clan, cultivos intensivos de pequeñas glorias personales y escasez de ese producto llamado humildad, luchas y contiendas para arrebatar el poder, competencias despiadadas para ocupar un puesto Dice, con ironía, A Maillot' «Nosotros, cristianos del siglo XX no hemos inventado absolutamente nada ,No se nos permite ni siquiera enorgullecemos de nuestras miserias'» Alguien nos ha precedido ya desde los inicios De todos modos, Pablo esta desolado Lo que pasa en la sociedad donde cada uno busca el propio ínteres y el propio éxito, pisando a los otros, se reproduce (quizas con correcciones para peor) también en la Iglesia Si, Pablo no sueña una comunidad ideal, desbordante de fe, esperanza, amor Se conforma con que en la Iglesia de Fihpos haya al menos «un poco» de fe, de esperanza y de amor Un poco de concordia Un poco de decencia Con tal de que ese «poco» sea verdadero Exige a sus parroquianos de Filipos que sean al menos «un poco» cristianos Pero que, en relación a ese «poco», lo sean de verdad A veces basta el «poco» para distinguir la Iglesia de los otros grupos humanos Es suficiente ese «poco» para demostrar que la salvación operada por Cristo es algo real, y que el Espíritu santo trabaja Si ese «poco» no se ve, quiere decir que no existe Pablo se contenta con las huellas Aunque débiles, deben señalar el paso de Cristo en la comunidad Si, ese Cristo que ha emprendido una carrera descendente de expoliación, de no prestigio, de humillación, de entrega de servicio, de perdida de si mismo, y que ahora, después de haber tocado el punto limite del abajamiento, ha sido exaltado por Dios y ha recibido de el el «nombre sobre-todo-nombre» ¿Nunca has oído hablar de esa aventura7 Y entonces, ¿es posible vislumbrar al menos alguna huella? A pesar de las declaraciones solemnes que parecen afirmar lo contrario, a la Iglesia le bastan «pocas cosas» para que sea lo que esta llamada a ser y se distinga de los otros Pero esas «pocas cosas» tienen que ser distintas de los discursos y de las proclamas Mil palabras, centenares de documentos o declaraciones solemnes no hacen un si También porque el si no es una palabra
] Atix Phdippicns d üu](mrd huí pagina en sus acudas observ iciones Geneve 1974 43 Me he inspirado para esta

V1GESIM0SEPTTM0 DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO

Echar en cara una canción
Voy a canlai en nombie de mi anu^o un canto de amo a su i ma (ís s 1 7) 1 a pa de Dios ettstodiata stiestios cora ones \ \ucs nos pensamientos (flp 4 6 9) llegado el tiempo de la sendtmia en\io SUS otados a los labtadot es pata poitbtt los putos ( M t ° l ^1 4i)

Un amante bullado Aunque peí fenecemos a otro tipo de civilización se hace fácil imaginar la escena Un juglai de esos que poseen un arte consumada para enganchar al publico, se para en una esquina de la pla/a de un pueblo de agucultores El fragmento elegido tiene efecto seguio Una canción de amor y al mismo tiempo, un canto dt trabajo Se trata de las desgracias de un trabajador amante burlado Cui dados asiduos poi la viña desperdiciados Fatigas de amoi inútiles La viña no ha correspondido a las expectatnas del piopietano pioduciendo solamente unos pocos araños de uva con sabor acido La muchacha no ha estado a la altura del afecto del que ha sido objeto mas alia de toda medida Asi el canto asume la forma de lamento angustiado por una ven dimia uesafoitunada que se convierte en símbolo trasparente de un amoi traicionado Los curiosos no pierden una palabra Las desgiacias ajenas siempre son mas interesantes —~) hasta diveitidas — que los éxitos Pero ese propietano es un tipo decididamente singular Los frutos, tan suspirados después de tanto trabajo, no los esperaba para el Pretendía que go/aian los otios de estos frutos El amante no deseaba tanto ser correspondido, sino que su amor fuese devuelto a favor de otro Los frutos (de justicia, de amor) le venían bien incluso en boca del pro]imo

La canción, en cierto momento, se transforma en áspera denuncia salpicada por una sene apremiante de preguntas El publico se ve implicado directamente, entra en juego, debe emitir un juicio —Sed vosotros jueces entre mi y mi viña No conocemos la reacción del publico Asi el cantor pasa a un tono de amenaza, y sus demandas parecen de la acusación publica la viña, culpable de no haber respondido a las esperas, sera abandonada, dejada sin protección se transformara en yermo, campo abierto a merced de todas las bestias que pasen En una palabra, es un escarnio Después, la ultima amenaza saca a la luz una sospecha inquietante En efecto, ¿quien puede ser ese amante que tiene el poder de dar ordenes a las nubes para que no dejen caer la lluvia allí, si no el Señor' La sospecha se hace cruda evidencia cuando el cantor, con un autentico golpe de teatro, lanza su poema a la cara del publico «La viña del Señor sois vosotros, pueblo de Israel, le habéis desilusionado Habéis producido únicamente uva silvestre, o sea, injusticias, opre siones, atropellos, derramamiento de sangre, en vez de la justicia que el se esperaba después de sus asiduos cuidados y fatigas de amor» Y asi los jueces se convierten de improviso en acusados y con denados Pero el amigo del esposo aun no ha agotado su estupenda y amarga canción de trabajo amor Y si no nos mantenemos a mucha distancia, es muy probable que también hoy ese poema, no digo que resuene en nuestros oídos como algo patético, pero si que nos lo echen en cara, como preciso y do cumentado punto de acusación por nuestras innumerables inobservan cías Si, Dios continua echándonos en cara una canción de amor ¡Que lata, esos frutos1 Bajo el fondo de la pagina estupenda de Isaías se puede leer y comprender la parábola del evangelio, que es una especie de síntesis de la historia de Israel, de sus relaciones, no siempre idílicas, con el esposo y con los criados (o sea, los profetas) invitados a recordar las exigencias de la alianza y el compromiso de producir y entregar los frutos deseados, y que, en vez de uvas, peiciben piedras sepulcrales Resumen puesto al día hasta la venida de Cristo heredero legitimo, echado fuera de su propiedad brutalmente y asesinado Asi la historia, en la parábola, no se refiere solo al pasado, sino que se hace profecía de la muerte de Cristo La lección se presenta trasparente también para los hombres de Iglesia (esto es para todos nosotros) El abuso mas grave denunciado es el de un comportamiento como «propietarios» Se goza de la vina

se acondiciona, se la defiende encarnizadamente de las intromisiones (incluso las mas legitimas), se la exalta, se reivindican derechos y pnvilegios Pero se olvidan de lo esencial no se esta allí para ilustrar, explicar, reglamentar, garantizar el orden, reivindicar la importancia del propio papel, celebrar triunfos, recordar las cosechas gloriosas del pasado, sino para producir frutos Es verdad que existen también las estructuras Y hasta son necesarias En el fondo, también el propietario amante había previsto dotar la viña de una torre para divisar a los enemigos y de un lagar Pero las estructuras están en función de los frutos, y no pueden sustituirlos El lagar no puede ser ornamental No basta con estar en la viña Ni siquiera es suficiente amarla, afirmar solemnemente que no se podría vivir un instante fuera de ella No se demuestra la fidelidad permaneciendo dentro, sino produ ciendo frutos Se trata de dar fruto para Otro o sea para los otros La viña no es nuestra Ni tampoco los frutos son para nuestro beneficio La Iglesia no puede contentarse con «poseer» la verdad, la salvación obras instituciones, llaves, reglamentos, construcciones imponentes mensajes Su quehacer es producir frutos del Reino justicia, libertad, misericordia, fraternidad, perdón de los enemigos, paz Es necesano recordar sobre todo que la viña esta simplemente «en arriendo» Arriendo en vistas de esos frutos que hemos citado Si faltan, el propietario «arrendara la vina a otros labradores que le en tregüen los frutos a sus tiempos» Si, el amor, también el de Dios, puede sufrir las mas quemantes desilusiones Sin embargo sus fatigas nunca quedan desperdiciadas El amor siempre es fecundo Los frutos reclamados inútilmente donde era legitimo espeíarlos, despuntan sorprendentemente en otro lugai No, Jesús no pide nada excepcional «Nos sugiere, a través del Espíritu lo posible que debemos producu y lo imposible que tenemos que esperar del Padre 1 o posible que hay que realizar y lo imposible que hay que recibir» (G Bessiere H Vulliez) Los frutos dispensan de las explicaciones Quisiera añadir algunas provocaciones — Si una decima parte del tiempo que usamos para explicar, de clarar, tomar posición, defendernos de las acusaciones, lo dedicásemos a la producción de frutos, entonces ya no habría nada que explicar —El instinto de apropiación de la viña debería transformaise en capacidad de apropiación de las desilusiones causadas al Destinatario y a los destinatarios de los frutos Esta es la única «exclusiva» concedida

— Cuando algo se destruye en la viña, no es el caso de pensar necesariamente en los enemigos Puede ser «culpable» el mismo Pro pietano —Estara bien recordar que la Iglesia se construyo sobre una piedra «desechada» Su cimiento es un «desechado», uno echado fuera por los expertos oficiales que «sabían» cuales eran las piedras buenas y los bloques defectuosos Y todavía hoy la Iglesia se sostiene sobre esa piedra desechada y sobre tantos otros «desechados» Algunos de estos están fuera, pero muchos pueden también estar escondidos dentro — «Se trata de medir nuestra fe con el hombre de poner todo lo que tenemos (también nuestras liturgias, nuestras teologías, nuestros organismos jurídicos) en confrontación con el hombre paia quien todo esto no significa nada, con el hombre que pasando ante este edificio menea la cabeza porque no siente dentro la respiración de sus espe ranzas» (E Balducci) — Pablo, que esta terminando su carta dirigida a la comunidad de Fihpos, presenta el catalogo de algunos «frutos» ciertamente no des preciables e invita a los cristianos a orientar en esta dirección sus pensamientos Es importante producir algo verdadero noble justo puro, amable, honrado, virtuoso, digno de alabanza Mirándolo bien, se trata de «productos» no específicamente cris tianos Despuntan también en otras viñas (que siempre son viñas del Señor, aunque no tengan la placa oficial puesta sobre la verja de casa) En el caso de que nosotros careciéramos de provisiones, sera oportuno pedir prestados estos frutos, y a lo mejor trasplantarlos a nuestro terreno «sagrado» que ha quedado infecundo Cuando nos encontremos en estado de necesidad, no se trata de angustiarnos Queda siempre la posibilidad de exponer a Dios, en la oración, nuestras peticiones Y Dios, a lo mejor, nos escucha a través de algún otro Y nosotros estaremos en la paz Alguno defiende que Pablo condensa en ese catalogo de frutos los contenidos esenciales de toda la carta Yo sostengo mas bien que la verdadera síntesis («finalmente ») esta en la frase «Lo que aprendisteis, recibisteis, oísteis y visteis en mi ponedlo por obra» Como si dijese Por favor, haced todo lo que os he enseñado Y si no habéis entendido bien, o habéis olvidado alguna lección, no os preocupéis podéis repasarla y profundizarla «viendo» lo que yo hago O sea, siempre existe la posibilidad de escuchar, aprender, recordar y aclarar las posibles dudas con los ojos El libro de texto mas convincente y creíble es la persona del maestro

VIGESIMOCTAVO DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO

Las sorpresas de Dios
Ptepaiata el Señoi pata todos los pueblos un festín de manjaies suculentos, un festín de vinos de soleta (Is 25, 6-10) Todo lo puedo en aquel que me confoita (Fip 4, !214 19-20) El ieino de los cielos se pateee a un te\ que telebtaba la boda de su hijo . Los citados saheton a los láminos v teunieton a todos los que enconliaton, buenos v malos IM sala del banquete se llenó de comensales (Mt 22, 1 14)

Nuestra fantasía no corre lo suficiente Ponte a soñar. Pon juntas las narraciones más fantásticas de todas las fábulas. Y después lee atentamente el «canto del banquete» de Isaías. Y descubrirás que tu fantasía es excesivamente prudente, tímida, no suficientemente desenfrenada. Recuerdo que un director espiritual mío, en el Seminario, me amonestaba severamente: —Tu fantasía corre demasiado de prisa... En realidad, caigo en la cuenta de que, cuando se trata de Dios, corremos demasiado poco con la fantasía, tenemos miedo a separarnos de la tierra, a abandonar nuestros angostos horizontes. Tengo finalmente la impresión de que, cuando se trata de sus dones, la razón no nos ayuda gran cosa a comprender. Solamente la fantasía que despega resultamente de lo real, de lo previsible, de lo posible, logra no ser excesivamente «herética», no demasiado desviada del mundo de Dios. Entendámonos, no es que la imagen ofrecida por Isaías represente una descripción exacta, definitiva, una especie de fotografía real del banquete preparado por Dios.

Me parece que es más bien un indicio, que nos invita a sospechar algo inimaginable Una especie de invitación para atribuir a Dios los proyectos más increíbles, los propósitos más imposibles Abandonémonos también nosotros al sueño Cuando abramos los ojos caeremos en la cuenta de que la realidad divina está infinitamente mucho más lejos que nuestros sueños más audaces y locos ¿Y si un día Dios nos echase en cara que hemos tenido pensamientos excesivamente modestos, mezquinos, respecto a él 7 ¿Y si la desilusión de Dios no se derivase tanto de que hacemos cosas muy pequeñas respecto a nuestra vocación, cuanto de nuestra incapacidad para imaginar las cosas maravillosas que él realiza en nosotros hoy, y que nos prepara para mañana7 Lo que nos lleva al paraíso no es el haber intentado evitar los sueños feos, sino el haber sido capaces de tener sueños imposibles En el filo de la sorpresa El tema del banquete vuelve a aparecer en la parábola del evangelio de hoy Aquí todo se juega en el filo de la sorpresa, es mas en una sene ininterrumpida de sorpresas Primera sorpresa La misma presentación del reino de Dios Quizás nos habíamos esperado un Dios que regula las cuentas, se sienta en un tribunal paia juzgar, convoca a los subditos para la presentación de sus leyes, procede a un riguroso control de los documentos Nada de eso Tenemos, por el contrario, un banquete de bodas, símbolo por excelencia de la alegría, de la conviviahdad, del encuentro, de la comunión y también de la intimidad Segunda sorpresa El rechazo absurdo de los invitados Signo de indiferencia, lejanía, y hasta de fastidio Todos tienen cosas más importantes que hacer Hubiera sido más previsible y comprensible un rechazo contra el propietario que manda trabajar en su viña Y, sin embargo, en la parábola de los obreros reclutados en las distintas horas del día (domingo vigesimoquinto) todos responden a la llamada, sin disculpas La bronca explota, en todo caso, a propósito de la recompensa Aquí, por el contrario, ninguno de los elegidos quiere saber nada de participar en una fiesta de bodas Algunos incluso maltratan y matan a los mensajeros Y asi el absurdo alcanza su culmen Pero hay que tener en cuenta que en la historia de la Iglesia, también reciente, no todos los «enviados» han presentado el mensaje cristiano como una convocatoria a

la fiesta Algunos han sustituido la buena noticia por un recordatorio de un funeral, la invitación de bodas por una orden de emplazamiento para trabajos forzados Y ni siquiera han sido capaces de merecerse unos bastonazos Tercera sorpresa El proyecto de Dios no se interrumpe, a pesar de la falta de adhesión de los invitados privilegiados Dios no suspende su fiesta Vale la ley de la «sustitución», tanto para la parábola de la \ iña, como para el banquete La propuesta, lejos de ser anulada, se dirige ahora a destinatarios inesperados, reclutados en las plazas y en las encrucijadas de los caminos, pobre gente mal vestida, harapientos, desesperados, gente vulgar, de cualquier extracción social Es mas buenos y malos, sin distinción El plan de Dios no fracasa Los invitados pueden fallar La sala queda vacia solo momentáneamente El evangelio, rechazado por unos, encuentra una acogida inesperada en otros corazones ,La sala se llena de «excluidos»' Cuarta soi presa Mas que de sorpresa se ti ata de un giro dramático, siendo piotagomsta aquel hombre descubieito durante la inspección del rey sin «vestirse de fiesta» Dejando a parte todas las cuestiones y dudas respecto a este asunto (el vestido como símbolo de dignidad, de una función o como signo de las cualidades morales de una persona), me paiece que el significado es bastante claro, en relación a la situación particular de la Iglesia pi unitiva Habían abrazado el cristianismo muchos paganos La mesa del banquete se había alargado notablemente para acoger a individuos provenientes de los horizontes mas leíanos Ahora Mateo (porque parece que, según la opinión de muchos estudiosos, el triste final de la parábola es obra suya mas que ougmal de Jesús) recueida a todos como no es suficiente haber entrado La fe debe tener un influjo sobre la vida No es posible ser cristiano y no cambiar la propia conducta Las exigencias eticas cuentan en el reino de Dios Los «malos» deberán empeñarse en convertirse, en ser menos malos Y los «buenos» tendrán que trabajar para ser un poco mas buenos o un poco menos malos La escena trágica final no tiene como fm cortar la digestión a nadie, dejar la amargura en la boca, ni mucho menos aguar la fiesta La llamada a la seriedad del compromiso no esta en contradicción con la atmosfera festiva Pero es la condición para que la fiesta sea verdadera

El tabú del dinero Pablo se ve obligado a hablar del dinero Lo hace con evidente embarazo, como a regañadientes, consciente de que el tema es delicado Cuando interviene el dinero (como sucede hoy en ciertos movimientos exotéricos y en ciertos sectores no demasiado exotéricos del cristianismo), hay peligro de que se falsee la experiencia religiosa en su genuinidad Debemos estar agradecidos a Pablo por esta reticencia, por este pudor, por esta vergüenza que manifiesta Parece que las palabras le queman en la boca, cuando debe tratar cuestiones económicas Pero quizas es en el tema del dinero en el que muchos deberían aparecer, a ejemplo de Pablo, al menos un poco acomplejados, bloqueados por algún tabú providencial Para ventaja de la pureza de la fe En un mundo en donde todos, incluidos los cristianos, hablan sin ningún pudor de la «fuerza del dinero», Pablo revela que encuentia en otra parte la fuerza de que tiene necesidad para el anuncio del evangelio Casi como provocación afirma que tiene muchas posibilidades, es más todas las posibilidades «Todo lo puedo en aquel que me conforta» Asi pues, uno que lo puede todo sin dinero Es más, lo puede todo precisamente porque no tiene dinero «Se vivir en pobreza y en abundancia » He aprendido, sobre todo, el gusto de la libertad

VIGESIMONOVENO DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO

Mis queridos enemigos...
Te di un titulo aunque no me conocías (Is AS 1 4 6) Siempie damos pacías a Dios poi iodos \o\otios (1 TV; 1 1 i ) Los faustos lle^aion a un cuueido pena compio mete i a Jtsus con una piegunta {Mt 22 3 5 21)

Gracias a los enemigos las cosas van bien No se si alguien se arriesgara a escribir una «teología de los enemigos» No en el sentido de los enemigos que hay que amar y por quienes rezar Sino los enemigos que hay que honrar dar gra cías, a los que hay que levantar quizas un monumento en el interior del templo Y en todo caso rogai a Dios que no permita que nos falten, porque la salvación alguna vez puede venimos precisamente de ellos Ciro, con su famoso edicto (538 a C ), representana un capitulo fundamental de esta teología He aquí la paradoja representada por Ciro Dios confiere el titulo de cristo («ungido» = cristo) a uno que ni siquiera lo conocía Intentemos entender un no creyente, uno sin etiquetas religiosas puede ser llamado a realizar las obras de Dios Los judíos habían buscado la segundad estrechando alianzas suscribiendo pactos con los poderosos de turno y olvidando que la segundad estaba garantizada únicamente por la fidelidad a Yahve Y los pactos no han impedido la ruina Es mas, la han causado Duiante el exilio de Babilonia la esperanza se debilita Y si alguno conserva aun un tenue indicio, quien sabe de donde espera la sah ación Por el contrano la salvación llega, inesperada, por el nuevo re> de Persia, uno que no «conoce al Señor», un incrédulo Y gracias a Ciro y a su política «liberal» los judíos, ya resignados y hasta establecidos e integrados en Babilonia, pueden volver a su tierra

Asi un «no creyente» se convierte, sin saberlo, en «siervo del Señor» No siempre sospechamos que los enemigos pueden ser más útiles a la causa de Dios que muchos amigos declarados Que sus intervenciones pueden resultar, a largo plazo, mucho más útiles que tantos favores, acuerdos y privilegios inmediatos Sólo falta preguntar si, en su historia, la Iglesia ha obtenido más provecho (en orden a su misión) de los enemigos que de los aliados Si las así llamadas «pérdidas» no han sido mas ventajosas que ciertas victorias Confieso que me convence más el edicto de Ciro que el edicto de Constantino (y pongamos también junto a él a su compadre Licimo) Algunas veces las donaciones resultan mucho más dañinas que los robos En efecto, los robos con frecuencia quitan sólo lo que es estorbo, accesorio, impedimento, y dejan intacto, es más, ponen en evidencia lo esencial Las donaciones, las concesiones, con frecuencia, sustraen lo esencial, dando a cambio lo que es marginal y hasta peligroso para la autenticidad evangélica Me atrevería a decir que hay que fiarse más de los desaires que de los favores (interesados) Sí, oremos por los enemigos, dejando un poco aparte sin remordimientos a «nuestros bienhechores» Para que el Señor no permita que nos falten Para que se sirva de ellos como de sus instrumentos, ya que nosotros, los amigos, con mucha frecuencia, comprometemos su causa y obstaculizamos su proyecto Sí, oremos por los enemigos O sea, por «nuestros verdaderos bienhechores» Cazadores cazados Ya está bien de repetir la acostumbrada letanía sobre la frase «central» del evangelio que establece un principio clarísimo, que pone una distinción esencial, que resuelve definitivamente una cuestión espinosa sin posibilidad de equívocos Jesús no ha pretendido tanto y, por eso, es inútil atribuirle intenciones que ni siquiera se le han pasado por la cabeza Pretendía simplemente escapar de un trampa Una trampa tanto mas falaz cuanto que andaba de por medio el problema candente del pago de los impuestos En aquel tiempo Israel sufría la ocupación colonial romana, el reconocimiento del poder del emperador —que se consideraba un dios— y de las consiguientes obligaciones

lrente a el se podía consideiar falta de fidelidad al senono absoluto de Dios Jesús escapa de la trampa intentando volverla contra sus ad\er sanos Con aquella frase se libera hábilmente de la situación embarazosa poniendo en apuros a sus astutos interlocutores Y digamos al mismo tiempo, que también a nosotros nos pone en apuros Suena muy bien «separación rígida» de los campos, de los ámbitos, de las competencias, etcétera 6 Pero como se trazan con exactitud esos c o n f i n e s ' ( y en base a que criterios absolutos 7 Basta leer, incluso distraídamente, un libro de historia para caer en la cuenta de como las violaciones de las fronteras, por 1 is dos partes, han sido bastante frecuentes, y todas justificadas por numen s is y validas (al menos en apariencia al menos como pietcxtos) razones de apoyo Y lo mismo las interferencias que las intromisiones Si Cristo hubiese establecido un principio «inequívoco» no hu biese existido tanta confusión en situaciones coinple|as La Iglesia no hubiese sido desgarrada continuamente por tentaciones opuestas la intromisión teocrática y el repliegue espiritualista No hubiesen exis tido tantos cesares que confundían su causa con la de Dios, y no hubiesen existido representantes de Dios que ambicionaban convertirse en cesares (y con frecuencia desgraciadamente lo conseguían) No hubiese existido una autoridad religiosa con pretensiones de podei y un poder c m l que consideraba al cura como un gendaime útil paia garantizar el orden publico v las cajas fuertes privadas Todavía hov la delimitación del terutono espiritual v del tempoial desencadena discusiones \ivas Hacer política en ciertas áreas geográficas significa sobrepasar los limites de la propia misión v en otras zonas (donde el cesar es de un color un poco mas elidiente ) se considera y se alaba como un debei ligado a la propia vocación Esos que en un ambiente se les tacha de infusantes íebeldes sediciosos enemigos de la religión en otio cambiados los pío tagomstas y sus protectores serian venerados como maiüres de la"fe Los mismos comportamientos según los casos son descalificados como desviaciones peligrosas o elogiados como expresión de te va líente «Pues pagadle al Cesar lo que es del Cesar y a Dios lo que es de Dios» Creo que Cristo mas que facilitarnos una respuesta receta nos remite a algo a una luz que ya poseemos y que debería evitarnos reclamar formulas validas para siempre Me reheto a esa riqueza que se llama conciencia v sus consiguientes íesponsabihdades

En todo caso, debemos convencernos de que la adhesión a Cristo, no nos facilita la llave, una especie de milagroso passe partout, que resuelve automáticamente, de una vez para siempre, todos los con flictos Jesús, en vez de evitárnoslos, parece querer meternos aposta en situaciones difíciles Fe y política son dos realidades distintas Pero que, al mismo tiempo, aparecen inseparables A nosotros toca desenredarlas Y cuidado con las formulas, las palabras de orden

Cuando alguien hace su oficio Hoy comienza también la lectura de la pimiera Carta a los tesa lomcenses, que se considera el mas antiguo escrito del nuevo testa mentó En efecto, se remonta al año 51 (o 50) Fn el exordio, Pablo «da gracias» a Dios porque los creyentes de Tesalomcd, capital de Macedonia, llevan una existencia cristiana comprometida y autentica Es importante captar el sentido de esta «gratitud» de Pablo En efecto, el apóstol, dando gracias (eujai istumen) reconoce la iniciativa del Padre y su acción —palabra y Espíritu— que se mam fiesta (|a escondidas') en la maraña y en las contradicciones de las vicisitudes humanas Pero el recuerdo en la oración de esos cristianos lleva a Pablo, en cierto sentido, a darles las gracias también por su fe, esperanza y candad Nada especial, parece Solamente cumplen con su obligación de cristianos Y, en cuanto tales, toman en seno el evangelio Que siempre es una cosa buena Mas bien es necesano subrayar las calificaciones que Pablo añade a las tres virtudes teologales Asi la fe se traduce en un compromiso concreto, se encarna en la vida, o sea, es una realidad dinámica La candad es «esforzada», esto es, concreta, expresada en los hechos Finalmente, la esperanza es «constante», traducida en un hoy no libre de dificultades y contrariedades y salpicado por muchos obsta culos, que parecen cortar el camino hacia el futuro Comenta G Baibagho «Quien espera sostiene sin doblar la rodilla el peso de la historia humana y se bate con cora]e, sin levantar bandera blanca, contia las tuerzas del mal que frenan y mortí fican»

Pablo alaba también a los tesalomcenses porque la palabia de Dios ha pasado por ellos con la «fuerza del Espíritu santo y convicción profunda» Podemos decir que son cristianos maduros, porque están convencidos, porque no han delegado en nadie para que decida por ellos A estos cristianos que creen, practican la candad y esperan según ese estilo especifico, Pablo les regala el apelativo trente al cual pa lidecen todos los otros títulos y las otras calificaciones «Amados de Dios» ¿Nos interesa esto'?

TRIGÉSIMO DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO

Y la suma siempre es dos...
No oprimuas ni vejaiás al foiasteio (Ex 22, 21-27) Vuestra fe en Dios había con ido de boca en boca, de modo que nosotros no temamos necesidad de explttai nada (1 Tes 1, 5 10) ¿Cual es el mandamiento puncipal de la ley1 (Mt 22, 34-40)

¿Pero dónde ha aprendido a hacer las operaciones7 Jesús era un maestro que había puesto a punto un método un poco extraño para hacer las operaciones. Por ejemplo, cuando tenía que multiplicar, dividía (es típico el ejemplo de los panes). Para obtener un resultado mayor, restaba (son típicos los imperativos dirigidos a quien pretende seguirle deja, corta, pierde, quita... Solamente así obtendrás una gran cifra en tu vida) Pero también las sumas resultan sorprendentes. Pensemos. En el judaismo se contaban hasta 613 preceptos (365 comenzaban con el «no», y 248 con un perentorio «debes»). Y luego había centenares y centenares de prescripciones, pedantes hasta el ridículo, que se referían al mandamiento del sábado (considerado por algunos el más grande). Jesús no se pierde en aquella maraña, no se deja aprisionar en aquella vegetación selvática que había crecido en el terreno, llano, de la voluntad de Dios, hasta ocultar el cielo. Provocado por un doctor de la ley, acostumbrado a todas las sutilezas y sofismas, y que se mueve en la completa casuística como pez en el agua, comienza a sumar, a colocar en columna los distintos mandamientos y las diversas normas. Y sumado todo, el resultado es dos. Debe haber comprobado atentamente, no se ha dejado ninguno, están todos (él no ha venido a abolir sino a dar plenitud). Y la suma es precisamente dos. Amor a Dios y amor al prójimo.

Y la operación va a seguir adelante Una ultima suma, simphcisima, poniendo juntos esos dos mandamientos Y el resultado final es uno Amor a Dios y amor al prójimo son la misma cosa, forman un bloque umco Los estudiantes se <ietrasan» Y aquí vemos inmediatamente si nosotros, que pretendemos ser sus alumnos, logramos hacer ese tipo de suma Hemos de reconocer que a nosotros nos viene bien la complejidad, hasta la confusión Nos las arreglamos mejor con los números altos Preferimos la sene interminable de los distintos preceptos, posi blemente todos levueltos, sin una jerarquía precisa No, no todos en el mismo plano Algunos resultan arbitrariamente importantes Otros quien sabe poi que, todavía mas importantes (siempre, naturalmente, atendiendo a su facilidad) Pero no logramos descubrir lo esencial La conclusión nos da miedo v nos mantenemos lo mas lejos posible Y asi nos retrasamos concentramos toda la atención sobre una norma quizas secundaria, sobre un mandamiento Lo discutimos m sistenteniente, lo conveitimos en el centro de todos nuestros intereses, de nuestros tormentos, de nuestros remordimientos, de nuestras acu sauones detalladas e implacables (también frente a los demás) Que remos saber todo acerca de lo licito y de lo prohibido en esa sola mate tía Conseguimos incluso poner en el centro algo que a lo mejor no esta en el evangelio (ni en el centro ni en la periferia) Si, nuestra tendencia es precisamente a retrasamos, pararnos, per demos en minucias, perder de vista el sentido La complejidad y las complicaciones no nos dan miedo, ni siquiera nos asustan los números La suma simplificada nos resulta indigesta No logramos aceptar lo esencial, ni queremos aprenderlo Nos aterroriza ese corte opeíado por Jesús en medio de esa ve getacion espesa y oscura, y que permite descubrir dos rostros El rostro del hermano (tantísimos rostros que forman un solo rostro) y el rostro del Padre Si, porque Jesús, con su sorprendente suma no nos entrega dos numeíos, y menos aun dos preceptos, sino dos rostros, dos presencias, dos relaciones vitales Es mas, un solo rostro que se reñeja en millones de caras y una sola presencia que nos mueve a prestar atención a infinitas presencias Si, es difícil sumar hasta obtener un resultado simplicisimo, re ducido a lo esencial al mismo tiempo que no pasa nada por alto

Es difícil poner juntos números, normas preceptos, mandamientos, hasta obtener los rasgos precisos de dos rostros, que después se sobreponen y forman un único rostro Es difícil, pero necesario Nosotros preferimos entretenernos con los números, a ser posible altos Y Jesús esta impaciente porque quiere que logremos finalmente ver algo, descubrir a alguien Ninguna novedad, a excepción de lo que es nuevo Pero —se objeta ~ no hay nada nuevo Ya en el antiguo testamento existía el mandamiento principal del amor a Dios Es mas, este mandamiento (Dt 6, 4 8) se recitaba como una letanía mañana y tarde, se bordaba en la orla de los vestidos (entonces usaban vestidos «firmados» con la palabra de Dios), estaba grabado sobre las jambas de las puertas Ya en el antiguo testamento la voluntad de Dios se manifiesta en el amor al prójimo El texto del Éxodo de la primera lectura de hoy que peitenece al código de la alianza es bastante significativo a este respecto, empapado como esta de delicada atención hacia los mas débiles (inmigiado, huérfano, viuda, indigente, el que logra mante nerse solo a fuerza de arriesgados prestamos), con la advertencia severa de que Dios es defensoí de aquellos que no gozan de otras piotecciones La novedad de Jesús esta en el hecho de obtener algo nuevo su mando dos preceptos no nuevos en absoluto (Dt 6, 4 8, Lev 19, 18 también aquí andan de por medio los números ) Con mas precisión —Jesús deja entender que el mandamiento mas grande, mas ím portante, «primero», es el que da un significado a los otros Por lo cual todas las practicas, observancias tributos religiosos, sin el mandamiento principal, están privados de sentido, sin valor —El mandamiento es «pnmeio» no porque este a la cabeza de la lista Jesús no lo pone en la cabeza, lo pone en el centro, en el coiazon Fste mandamiento es el centro, el corazón palpitante del que todo debe partir, difundirse, permear todas las cosas Es el centro, el corazón al que todos deben volver, hacer refeiencia medirse El cristiano no puede decir He amado a Dios, he intentado amar al prójimo, y ahora pasemos a otra cosa Toda otra cosa ha de «pasar» necesariamente a través del mandamiento «primero» del amor

Y cuando se presentan dudas sobre la interpretación y el alcance de las otras leyes, entonces las diversas disposiciones se «concentran» en esta doble fidelidad a Dios y al hombre —La novedad de Cristo consiste sobre todo en habei «sumado» dos mandamientos, en haberlos unido estrechamente, soldados para siempre, hasta hacerlos inseparables Por eso, el amor es la medida de la fe (sobre todo el amor al prójimo, porque el amor a Dios es imposible verificarlo, y consiguientemente puede prestarse a ilusiones fatales) Nosotros, por el contrario, tendemos a separar Y desarrollamos una tediosa pioblemática acerca del primado de Dios y la atención al prójimo Pensamos que somos «religiosos» cuando oramos, cuando frecuentamos los sacramentos, cuando entramos por la puerta de la iglesia Y no se nos pasa por la cabeza que somos «religiosos» también cuando luchamos por una sociedad más justa, cuando hacemos un poco de limpieza dentro y fuera de nosotros, cuando nos interesamos por un inmigrante, cuando manifestamos respeto hacia quien es despreciado, cuando pasamos delicadamente el umbral de la soledad de un anciano, cuando nos preocupamos de las dificultades en que esta atrapado un vecino Entonces, ¿que es lo más impoitante, lo esencial7 Jesús no te obliga a mirar un código, a examinar prescripciones minuciosas Al contrario, te arrebata el código de las manos, te lo quita de la vista Te obliga a descubrir un rostro, una sene de rostros Lo esencial no está escrito en las páginas de un texto Lo esencial siempre tiene un rostro Después de haber leído en aquel rostro, en aquellos rostros, podrás también dar un vistazo a las páginas del código Para que caigas en la cuenta de que has dado una interpretación precisa La única posible Esa gente de Tesalomca ei a famosa Y así los cristianos de Tesalomca han logrado hacerse famosos, quién sabe cómo lo han conseguido Están en la boca de todos, quién sabe por que Y Pablo no se lo reprocha, es mas, se complace en ello Porque, gracias a ellos, también él se ha hecho famoso, siendo en cierto sentido la causa primera de su fama

Entonces, ¿como lo han conseguido? Evidentemente no podían recumr a apariciones televisivas quizas reiterativas (entonces no se usaba este medio de consagración y difusión de la fama, sobre todo en el campo religioso) Mas bien parece que vivían escondidos, y no precisamente porque estaban rodeados por los montes de Macedoma y Acaya que les dejaban un poco fuera del mundo Siempre teman a disposición un puerto comercial de primer orden Mas bien quedaban aislados de los demás por su adhesión a Cristo Hoy dinamos que estaban discriminados, que la prensa laicista los boicoteaba, que tergiversaban las noticias referentes a ellos y otras fáciles patrañas El hecho es que poseían algo que no podía tenerse escondido Eran creyentes «Vuestra fe en Dios había corrido de boca en boca » Hay quien se hace famoso por las obras que ha realizado por los libios escritos, por el cargo que ocupa por las fotografías que aparecen en todos los periódicos poi la costumbre de asomarse en palcos y balcones Ellos se han contentado con hacerse famosos a causa de su fe Es mas, ni siquiera se lo han propuesto Y es que la fe, cuando se tiene no puede quedar escondida Hace hablar (a los otios) Que hermosa comunidad la de lesalomca Tenia un modelo que imitar Pablo Quien a su ve/ imitaba a su Senoi Y asi se ha convertido en una comunidad modelo para todos los cieyentes Y paiece que vivían en un ambiente decididamente hostil Los de Tesalonica todos conveitidos Todos han dado la espalda a los ídolos Y tenían la suelte de que aun no había dejado de conveituse

TRIGESIMOPRIMER DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO

Predicación a puertas cerradas (materia escabrosa...)
Y ahoia os toca a \osotios saceidotes (Mal 1 Í4 2 2 8 10) Ti abalando día \ noche pa>a no scilc penoso a nadie piocla/ncinws ame \osotios el cxangclio de Dios

(1 Tes 2 7 9 b )
Haced \ cumplid lo que os digan pe/o no hadáis l que ellos hactn poique ellos no hacen U que dicen

(MUÍ 1 12)

Viejas contiendas Esta debei ia ser una «predicación a puertas cerradas» Acusados sacerdotes, autoridades a todos los niveles, maestros, predicadores responsables de comunidad, guias espirituales, teólogos de piofesion Materia mas bien escabrosa Y por tanto, orden de desalojar el aula (pueden permanecer en la iglesia únicamente las abuelitas tocadas de una sordera comprobada, que recen el rosario por la salvación de los culpables Los niños no Poique estos, antes incluso que a abrir los ojos, a hablar, a caminar, aprenden a entender Poi consiguiente, también estos fuera) Y adelante con las denuncias Comencemos por las mas antiguas formuladas por boca de Malaquias (pnmera lectura) —Escaso ínteres poi la gloria de Dios Evidentemente compensado (por decir algo) con acentuadas preocupaciones poi el propio nombre, la propia gloria, el propio prestigio, y con un cuidado asiduo por la propia imagen ^Queremos rubricar todo en un único punto de acusación} Digamos entonces ambición —ínteres privado a lo mejor bajo la copertura de un culto pom poso, de un ritualismo extenoi, de una ambiguo devocionahsmo

—Enseñanza no ortodoxa, sobre todo por la conducta poco ejemplar, y que se convierte en motivo de escándalo, de tropiezo para los otros, capaz de hacer vacilar hasta la fe mas solida —Funcionarismo desacreditado y negligente —Deslealtad, traición, corrupción, parcialidad Y mas cosas todavía Antes de la sentencia, una amenaza «Os enviare mi maldición » (lo malo es que algunos se encuentran a sus anchas, y se consideran expertos, mas del maldecir que del bendecir, y entonces existe el peligro de que consideren la cosa como un premio) Y después la sentencia «Yo os haré despreciables y viles ante el pueblo» Traducido en términos actuales Habéis perdido credibilidad El texto original contiene aun una punición que la lectura de hoy ha omitido prudentemente (quizas por respeto al sentido común del pudor) «Os echare basura a la cara» Quizas un poco excesivo Para alguno ya es un castigo mas que humillante su propia cara Nuevos capítulos de denuncia Vamos al evangelio Dejemos de lado la acusación de vanidad, ostentación, hacer carrera, mama de grandeza, evidente simpatía por los títulos honoríficos, ya contenida en la primera denuncia formulada por Malaquias — «No hacen lo que dicen » Burda separación entre palabras y obras Los discursos van en una linea, y los hechos en dirección contraria Hablan en nombre de Dios y obran (y llevan sus negocios) en nombre propio —Peor aun dicen y obligan a otros a hacer «Lian fardos pesados e insoportables y se los cargan a la gente en los hombros, pero no están dispuestos a mover un dedo para empujar» Hay quien habla de la pastoral de enfermos y jamas ha intentado cambiar la sabana de uno de ellos Quien discute los problemas de la tercera edad y jamas ha dedicado media hora de su tiempo a escuchar a un viejo (que lo sigue siendo, aunque le hayan promovido a la categoría de la «tercera edad») Quien reprende ásperamente a los padres incapaces de educar a los hijos, y jamas ha tenido en los brazos a un niño Me refiero a tenerlos en brazos durante un par de horas por la noche, porque lloran Los grandes de la política y del espectáculo (que a fin de cuentas es lo mismo) pasan apretando calmosamente las manos, cogiendo de los brazos de las madres a sus pequeños para acariciarles Pero luego los destinatarios de los calurosos apretones de manos se dan cuenta

de que solo pueden contar con sus piopias manos Y los pequeños vuelven a sus madres para que ellas se preocupen de todo lo demás (y no son siempre quehaceres espectaculares) Jesús acusa a los fariseos y escribas de ayer y de hoy porque se muestran severos, «inflexibles» con los otros, y muy comprensivos consigo mismo Porque se hacen culpables de un legahsmo opnmente y autoritario Porque entienden la autoridad como medio para dominar (y por tanto como búsqueda de si) y no como humilde servicio comunitario Porque no son «trasparentes» Porque no saben entender y compartir la debilidad ajena Porque les gusta que les llamen «señor mío» dmonseñor'), maes tro, padre (titulo que pertenece exclusivamente a Dios), y sus com portamientos oscuiecen la imagen del Maestro «manso y humilde de corazón», y del Padre desboidante de misericordia La sentencia es formulada aun antes de la invitación « No hagáis lo que ellos hacen» Escribas y fariseos de ayer y de hoy sufren la condena de sei modelos en negativo Ilustración \iviente de lo que no se debe sei de lo que no hay que hacer De todos modos el castigo mas grave consiste en que Jesús los ha desenmascarado los ha desnudado ha mostrado a todos lo que hay bajo ciertos títulos y distintivos, ha revelado la realidad miserable que esconden las palabras Ha dejado a su cargo solamente la Palabra o sea, algo que no es suyo «Haced y cumplid lo que os digan » Y se nos mete también Pablo La pagina escuta poi Pablo parece tener un tono muy distinto, empapada de ternura, humanidad, dulzura, confianza abandono El apóstol no duda abrn su corazón, manifestai sus sentimientos adoptar un lenguaje intensamente afectivo Se deja llevaí de los re cuerdos Hace una apasionada confesión Con toda simplicidad y hu mildad, se siente orgulloso de haberse ganado la vida con el tiabajo de sus manos para no resultar un peso a la comunidad Puede afumar con absoluta tranquilidad que ha ido a ellos uní camente para dar, sin recibir o pretender nada En una palabra, Pablo presenta la imagen de un padie veidade lamente materno Desea, después de haber dado la Palabra, dai su piopia vida Ademas este estupendo texto autobiográfico (que alguno, injus tamente, define como excesivamente apologético en realidad, Pablo

esboza el retrato del misionero) constituye una patente desautorización del estilo opuesto al de Pablo Aquí no es necesario precisar mas Pues la conclusión aparece evidente e inesperada Intentemos pensar en un hecho significativo Basta que hoy un hombre de Iglesia lleve en el rostro una sonrisa, realice un gesto espontaneo, actué con naturalidad, hable como un hombre, se mezcle como un individuo cualquiera en medio de la gente, se manifieste humano, diga una palabra sincera, se haga entender por todos, no se averguence de tener un corazón y hasta lagrimas, y todos se maravillaran, se entusiasmaran, consideraran esta actitud como un feno meno excepcional Y tendría que ser la praxis habitual Habría que sorprenderse de que no fuera asi La acusación a puertas cerradas ha terminado Salgo del aula del proceso Si alguno me pregunta quien estaba, respondo sinceramente que no se No he tenido la posibilidad de caei en la cuenta de otras presencias, porque andaba demasiado comprometido en tomarme la parte (o el todo) de acusación que se refería a mi directamente No puedo decir si, dentro, había algún otro en el banco de los acusados Yo estaba (Y, obviamente, no presumo de ello)

TRIGESIMOSEGUNDO DOMINGO DEL TIEMPO ORIDINARIO

Dios llega puntual después de interminables retrasos
Radiante e inmat cesible es la sabiduna (Sab 6 13 17) No queiemos que ignoieis la suerte de los difuntos (1 Tes 4 12 17) LÍ s cutio sueno a todas ^ se dunnuion (Mt 25 1 13)

Alguien espera a la puerta de casa Búsqueda de la sabiduría y vigilancia constituyen los dos temas fundamentales de la liturgia de hoy La sabiduría se deja encontrar Pero se deja encontiar (es mas va ella misma a su encuentro) por aquellos que la buscan con asiduidad, que la desean ardientemente, que la aman intensamente «En los caminos se les muestra benévola » A la sabiduría, pues, no se la encuentra solamente en la universidad, en el templo, en los libros Es necesario salir a la calle para encontrarla en lo imprevisible En la calle puedes encontrarte lo mismo con un gian científico que con un analfabeto Cualquier encuentro, con cualquier persona, puede convertirse en escuela de sabiduría «Quien temprano la busca, no se fatigará, pues a su puerta la hallará sentada » O sea, la sabiduría no es simplemente el producto de la búsqueda humana Es ofrecimiento La sabiduría no pide otra cosa que entrar, formar parte de tu vida, ser acogida y custodiada por ti La puedes encontrar por todas partes, todos te la pueden dar, como hemos dicho Pero después debe hacerse «tuya» Y es oportuno que

tu te dirijas a ella constantemente para discernn los tiempos, com prender el valor de las cosas, el significado de los acontecimientos, la orientación de la vida «Pensar en ella es prudencia consumada» Para reflexionar, es necesario pararse estar en casa, garantizarse un espacio de soledad y de silencio Solamente en la paz en una dimensión de interioridad se da esa conjunción entre comprender y amar, entre cerebro y corazón, entre ciencia y conciencia cuyo resultado es precisamente la sabiduría

No esta prohibido dormu En el evangelio, la invitación a la vigilancia, para no dejarse sorprender, se empareja necesariamente con la necesidad de la sabí duna Las doncellas sensatas, en efecto, van provistas de ese aceite que es precisamente la sabiduría Y hay que aclarar que la vigilancia no se puede confundir sim plemente con la capacidad de vencer el sueno Se puede (y hasta se debe) dormir, estando al mismo tiempo vi guantes Precisamente el abandonarse serenamente al sueño, dejando a un lado ansias, preocupaciones, dolores, miedos, puede ser un signo de sabiduría También el cristiano tiene sueño y duerme como todos A las doncellas sensatas les entro sueño igual que a sus compañeras necias Cristo no pide que se renuncie al descanso, sino que se vigile, o sea, que se «rompa» con las actividades de la noche (esto es, del mal), con las obras de las tinieblas Que es algo totalmente distinto Con otras palabras, se trata de «romper» con todo lo que se opone a la vida, a la luz Ademas, vigilancia es capacidad de acogida La espera va orientada hacia alguien Y esta espera se traduce en acogida del presente, de estas horas, de estos días Sin peder de vista el futuro, es necesario estar presentes en el presente La \ u d idei i espcianza no salta por encima ni deja de lado el hoy Tampoco puede contenerse apasionada en el hoy No es posible nutiuse de una esperanza fuera del tiempo, ni tam poco de esperanzas limitadas El creyente no es ajeno al hoy, pero no peimite que la realidad presente lo ciegue respecto al futuro

Se trata, como dice Bonhoetfer de tomar en seno las «íealidades ultimas» y, al mismo tiempo, tomar decididamente posiciones ante las «penúltimas» En una palabra, es cuestión de ser verdaderos hombres y verdaderos creyentes El mejor modo para esperar es vivir en plenitud cada instante No desentenderse de nada, no dejar pasar ni siquiera el mas minúsculo acontecimiento sin prestarle atención y sin asumirlo responsablemente La hora de Cristo la hora de la llegada del esposo noesunahoia especial distinta de las otras Es una hora como esta No se puede improvisar esa hora ni puede aplazaise ni pasai de unas manos a oüas Se piepara dando valor y significado a todas las demás horas No se puede pretendei ser «íeconocidos» por el si no nos pie ocupamos de que su mensa]e y su voz nos sean familiares si no nos comprometemos a traducn su palabra en la vida La extraneza final («no os conozco») no es una casualidad sino que viene determinada quiero decir piogramada por la no acogida actual de su propuesta Quien ha envejecido en la espeta no puede cntiai Se las llama, comunmente «las diez vírgenes» La palabia griega peuthenos significa genéticamente mujer joven La paiabola de todos modos se presta a hablai de la virginidad (con tal que sea expresión v fruto de la sabiduría evangélica) como signo luminoso de la espera vigilante, y como capacidad de «sentm el tiempo que se hace bieve (1 Cor 7 29) También se puede mtroduen en esta reflexión el tema de la ju ventud Dios se retiasa (es su forma caiactenstica de ser puntual) Pero ,ay' si la espera nos debilita nos envejece nos enduiece nos entristece No es posible saber con exactitud cuando llega el esposo Para dojicamente, la única certeza que nos ofrece la parábola en cuanto al tiempo, es la de! retraso La única cosa segura es que «el esposo tai daba» La única información es que no sabemos «el día ni la hora» Dios llega puntual (respecto a su hota), peí o a través de una sucesión interminable de retrasos (en relación a nuestros relojes) Es importante que la espera no se emplee para envejecer Me decía, lamentándose un vivaracho hombic de noventa anos en un asilo — Aquí nos hacen envejecer en vez de hacernos íejuvenccer

Cristo, cuando venga, «conocerá» solamente a las personas jovenes, que no han permitido que los años empañen la frescura inicial, refrenen el empuje, debiliten el deseo La juventud es la única manera sabia de vivir la espera y de prepararse al encuentro Devolver la calma En Tesalonica la espera vigilante de los creyentes asumía a veces exasperaciones apocalípticas dando origen a desviaciones tales como fanatismo, impaciencia, catastrofismo e uracionalidad Aquellos cristianos todavía no se habían picparado a esperar los íestrasos de Cristo Las consecuencias practicas eran peligiosas Había quien se cru zaba de brazos, descuidaba las responsabilidades familiares conta giaba a los otros sus fiebres y sus inquietudes Pablo (quien al menos al principio, no estaba del todo libre de aquellas sacudidas de impaciencia) debe preocuparse de devolver la calma a los inquietos y de reconciliar a los holgazanes con su trabajo Se ve obligado a bloquear todas las escapatorias El acontecimiento central del anuncio cristiano, o sea, Cristo muer to ) resucitado, debe provocar en los creyentes una postura orientada hacia la serenidad, la paz y, sobre todo, la paciencia La esperanza debe convertirse en motivo de tranquilidad (también por lo que se refieie al destino eterno de los que ya han muerto y que, en la visión un poco simplista —ignorante como la define Pablo^ de los tesalonicenses, no pueden salir al encuentro del esposo, cuya He gada esta prevista erróneamente como inmediata, y entrar con el en el Reino) Pablo los conforta Fuera angustias Ni los vivos (incluidos los que están próximos a moni), ni los difuntos faltaran al encuentio con Cristo No hay ninguna distinción entre nosotros, los vivos, «los que aun vivimos», y los que ya se han dormido en la muerte Cuando venga Cristo, todos estaremos vivos Nadie «aventajara» a los otios «Seiemos arrebatados con ellos» y «estaiemos siempre con el Señor» Por la mañana, nosotios como los de Tesalonica, debemos abnr la puerta de casa, no paia atisbar el fin próximo del mundo, sino para acoger la sabiduría «radiante e inmarcesible», que nos permite vi\ir «sin afanes» esta jornada Quizas no sea la ultima Pero ciertamente no se repetirá para los que la han perdido

TRIGESIMOTERCER DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO

El cristiano recurre a los banqueros para salvarse
Una mujei hacendosa ¿quun la hállala* (Prov 31 10 13 19 20 30 31) Fl día del Seno} llegaia tomo un ladion en la noche (1 fes 5 1 6) Debía1* hube) piarlo mi duuio en el banco (Mt 25 14 30)

El inconveniente de ser una «mujei idiab Se ha llamado «canto a la mujer ideal» ¿Quien habla es un mando que apela a su experiencia7 Y, en este caso, ¿de que expenencia se trata7 ¿negativa o positiva7 Con otras palabras ¿es un hombre que se considera afortunado y por eso canta a la compañera que le alegra la vida, o es un individuo desilusionado que se lamenta por sus desengaños y no logra enmascarar la añoranza de un sueño desmentido por la realidad mas moi tincante7 Alguno defiende como mas probable la hipótesis de un maestro de escuela quien, sin propone) necesariamente su experiencia matrimonial mstiuye a los alumnos para que se preparen a formar una familia, y les amonesta a elegir con tino Hoy, si un profesor de instituto se aventuiase a proponer ese retrato de mujer, sena echado ignominiosamente de la clase No por los futuros mandos, sino poi las jóvenes, enfuiecidas, que se negarían con razón a reconocerse en ese modelo Hemos de admitir, en efecto, que la esposa ideal «perfecta», nos deja un poco perplejos Tampoco nos convence la «mujer íueite» de las viejas traducciones No hay ninguna alusión al amor Todo gira en tomo a un marcado espíritu de iniciativa, un efiuentismo un poco sospechoso dentro de las paredes domesticas Paiecen prevalecei las preocupaciones de tipo

económico y comercial, aunque no faltan alusiones a la dimensión religiosa y a la solidaridad La mujer aquí parece mas apreciada por lo que hace y rinde que por lo que es Cuentan los brazos mas que la belleza De todos modos, mas alia del papel de la mujer en un marco anacrónico, es valida la advertencia fundamental de no fiarse de la apariencia extenor Existen valores que cuentan mas que la belleza Hay una riqueza humana que tiene mas importancia que cualquier otra cosa Sobre todo esta esa belleza que no es solamente corporal des tinada inevitablemente a marchitarse esa riqueza, esa armonía interior, que penetra toda la persona y la confiere un encanto y una dignidad que no padecen devaluaciones y que no se marchitan con el paso de los años No a la mujer «perfecta» nadie la puede encontrar Por otra parte, solamente algunos ilusos o locos la buscan Sin embargo es posible encontrar a una mujer «muy superior» a las perlas que lleva encima E incluso por ahí andan mujeres, no ideales pero reales, «muy supeí lores» a las joyas que no tienen /De que talentos se trata7 Un talento equivale a 26 kilos de oío Cinco talentos, puestos a un tipo de ínteres del cien por cien producen 260 kilos de oro No hay nada que decir es una hermosa renta Que enloquece a los inversores Sospecho fundadamente, que Jesús no pretendió ponei los dientes largos a los agentes financieros Ni creo que la paiabóla se preste a una banal utilización pedagógico moral («hay que negociar con los talentos», las dotes, las capacidades la inteligencia y la voluntad, como nos han enseñado durante años) Y entonces digamos inmediatamente que aquí no se tiata de dotes naturales El talento es algo especifico, que nos ha de|ado Cristo «al irse» Los talentos son sus dones Con esto no quiero decn que un artista no deba desarrollar su genio y que cada uno de nosotros no deba hacer funcionar la fantasía y ponei a trabajar las capacidades naturales de las que esta dotado Pero no es necesario referirse a la parábola para llegar a estas conclusiones de sentido común Aquí se trata del hombre nuevo Se trata de la palabra de Dios De la fe De la esperanza De la candad Del Espíritu De la oración Del amor mismo que caracteriza nuestra relación con Cristo

Entonces, ¿que hemos hecho' 6que hacemos? ¿donde hemos sem brado la palabra, a quien hemos contagiado con nuestra íe, a que pesonas hemos puesto en pie con nuestra esperanza, cuanto amor y amistad hemos dado, de que actos de coraje nos hemos hecho protagonistas bajo la fuerza del Espíritu7 Cualquier ambiente puede convertirse en lugar donde «se negó cien» estos talentos Hasta los bancos (en la parábola se dice preci sámente que hay que dirigirse a los banqueros) Si un cristiano puede y debe entrar también en un banco Para difundir la palabra, natural mente No para despositar lingotes de oro No existen situaciones y lugares cerrados a la presencia cristiana El espectáculo mas deprimente es el que ofrece un cristiano que esconde su talento, que enmascara su fe, disimula su pertenencia a Cristo, sepulta la palabra (o la transforma en palabra humana, para la realización de proyectos mezquinos), la sofoca bajo un montón des proporcionado de palabrería no la deja convertirse en vida en grito de justicia en llamada de liberación, la reduce a palabra moralista o la hincha hasta convertirla en celebración triunfalista No hay deformación mas envilecedora que una Iglesia que se aisla para contemplar, satisfecha, o para defender, alarmada, los talentos recibidos Guardar no es lo mismo que sembrar Y ñuctiftcar es distinto a exphcaí No basta demostrar lo precioso que es un lingote de oro La rendición de cuentas ha de hacerse sobre los frutos No es cuestión de una simple, escrupulosa restitución El talento guardado intacto se convierte en motivo de condenación, no en elemento de salvación La Iglesia no puede presentarse ante su Señor y decir como el siervo indolente, definido «negligente y holgazán» «Aquí tienes lo tuyo No lo he tocado para nada No lo he malversado» Tiene que anunciar «Ha cambiado todo gracias a tu talento Lo 'tuyo' se ha hecho nuestro, se ha hecho de todos» La fidelidad en esta perspectiva ¿no consiste quizas en producir cambios7 Y el «esconder tu talento bajo tierra» ¿acaso no es el miedo al nesgo (comenzando por el nesgo de amar)' No se nos permite pleitear, como hizo el siervo «holgazán» diciendo que el amo es muy «exigente» y que pretende segar donde no ha sembrado En realidad, aquel amo pretende segar donde deberíamos haber sembrado O sea, por todas partes Quien ama tiene derecho a exigir mucho Dios tiene derecho a pedir coraje libertad, responsabilidad

La relación con Dios no es una relación servil, reducida a una miserable contabilidad de tanto/cuanto Siendo una relación de amor, la contabilidad exacta puede ser solamente la de la «desproporción» o, si queremos, de lo «no razonable» Y, de nuevo a proposito de Iglesia y de comunidad, ¿estamos del todo seguros de que se aprovechan las cualidades de todos ? ¿y de que las energías se emplean de la mejor manera7 ¿acaso no existen terri tonos amplios y potencialidades casi inutilizadas o utilizadas de manera equivocada, para causas equivocadas7 Pensemos en la mujer, cuyo papel, en ciertos ambientes, se presenta incluso mucho mas restringido que en la primera lectura Atentos para no defraudar al ladrón San Pablo (segunda lectura) presenta la venida del Señor como la de un ladrón Un ladrón que viene a coger lo que es suyo y algo mas, mucho mas Sobre todo el «mucho mas» es suyo Frente a este ladrón, debemos preocuparnos de lo que, desgracia damente, no hay en casa, de lo que nos falta ofrecernos Debemos preocuparnos sobre todo de lo que no puede llevarnos, porque lo hemos escondido Limpiemos el terreno de equívocos Fl ladrón no viene a buscar cosas Reclama la laboi wsidad

TRIGESIMOCUARIO DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO SOLEMNIDAD DE CRISTO REY

Quizás no me he explicado bien o no me habéis entendido
Yo mismo en peisona búscate a mis o\ejas siguiendo su lastio (E? 34 11 12 15 17) Una te aniquilado todo pnntipado podei \ fuetea (1 Cor 15 20 26 28) Tine hambte \ me disteis de comer (Mt 7^ 3146)

Quizas no me he explicado bien O no me habéis entendido No os empeñéis en imaginar lo que sucederá en aquel día fatídico Preferiría que concentrarais el ínteres sobre este día que tenéis la ventura de vivir No el futuro, sino el presente Hoy es cuando tengo hambre, cuando estoy sin tiabajo, cuando me encuentro en la soledad mas depnmente, cuando estoy enfermo Hoy es cuando debéis encontrarme reconocerme, arreglar las cuentas conmigo Tenéis curiosidad por lo que sucera, por lo que haie con vosotros en el ultimo día Pero yo estoy inquieto poi saber lo que me hacéis aquí, ahora Entonces ya no podieis daime nada Ya no habrá nada que hacer Ninguna sorpresa Aquel día ya todo estara decidido Todo se juega en este momento El vencimiento ultimo la cita con lo eterno es hoy Quizas no me he explicado bien O no habéis entendido El juicio no se desarrollara en el cielo entre las nubes rodeados de angeles El juicio se tiene en la tierra Cada día es el día del juicio final Y no os juzgaran de las practicas religiosas (que también son importantes pero no bastan especialmente cuando resultan dema siado difíciles)

No, el juicio no llega después de que cerréis los 0|os El juicio solo se celebra si tenéis los ojos bien abiertos Es mas, la culpa imperdonable sera la de no haber abierto de par en par los ojos Cuando cerréis los ojos seía demasiado tarde para el ]uicio Quizas no me he explicado bien O no habéis entendido Si queréis encontrar a vuestro rey, no debéis buscarme en los triunfos, en las fiestas grandiosas, en las exhibiciones solemnes Mi ausencia en esos acontecimientos esta mas que justificada Los grandes desfiles, los cortejos imponentes no me interesan Hacedlos, si os gustan tanto Os lo concedo Pero sabed que yo estoy en otro lugar ¿No habéis leído a mi amigo EzequieP Me gustan otros desfiles Donde hay alguno perdido, me comprometo a buscarlo Donde hay alguno cansado, desalentado, perdido, yo estoy a su lado Donde hay una oveja enferma o herida, le presto todos los cui dados Por eso no tengo tiempo para participar en vuestros cortejos Donde no hay nadie, allí estoy yo Quizas no me he explicado bien O no habéis entendido El titulo de rey me cae bien Pero no tengo cara de rey Y menos el estilo de vuestros soberanos y grandes de la tierra Tengo el rostro de un pobre hombre, de un hombre de color (de cualquier color ), de un desgraciado, de uno que esta legísimos de vosotros y de uno que esta a vuestro lado Tengo cara de hombre Vuestio rey es acogido o rechazado siempre que un hombre acoge o rechaza a otro hombre Quizas no me he explicado bien O no habéis entendido No habito en un palacio misterioso, vigilado por la guardia Para venu a verme, no tenéis que esperar intimidados ante las puertas de bronce que dan paso a un tribunal No vivo allí Vivo en el hambre la sed, la marginacion, la explotación, la prisión, la chabola, el hospital, la cabana, la desesperación, la soledad, la humanidad sufriente el desarraigo Mi templo, mi palacio real es la miseria de los hombres Y siempre estoy a la espera Espero que los hombres se hagan mas humanos

Quizas no me he explicado bien O no habéis entendido No se trata de adivinar quien soy yo entre los hambrientos Cual es, entre los pobres, el pobre que mas se asemeja a mi Cual es, entre los prisioneros, el «bueno», injustamnte condenado, o que hay que tratar como «arrepentido» Cual, entre los enfermos, merece vuestra atención privilegiada porque esta dispuesto a recibir los sacramentos o a dejaros la herencia No, es cualquier paciente, cualquier hambriento, cualquier nece sitado, cualquier hombre privado de libertad o amenazado en su dig nidad Y en cuanto al «forastero», no os hagáis la ilusión de que estáis en regla porque habéis tomado un inmigrado —hombre o mujer— a vuestro servicio Hablo de hospitalidad Vuestro rey, a quien debéis acoger, reconocer, honrai, no es simplemente mano de obia abundante y barata Quizas no me he explicado bien O no habéis entendido Pensaba, diciendo las cosas referidas por Mateo, que habríais caído en la cuenta de que os facilitaba una serie increíble de ocasiones que no hay que perder, de posibilidades que hay que explotar Temía incluso hacer el juego hasta excesivamente fácil Me hacia la ilusión de que, revelado ese truco, indicados esos disfraces, os habríais precipitado habríais comenzado una competición reñida entre vosotros no os habríais de|ado escapar ninguna opoitu nidad para encontiar y íeconocer a vuestro rey, y consiguientemente no habríais perdido la cita con ninguno de vuestros semejantes que padece hambre subdesarrollo injusticia que se encuentia en estado de necesidad Por el contrario caigo en la cuenta doiorosamente de que cada vez que tropezáis con un miserable que no anda poi la calle con cara de rey, os cuesta enormemente pararos paia interesaros poi el Consideráis el asunto como un contratiempo Encontráis una lepusnancia casi invencible para tratarlo (jpara tratarme1) como rey En la mejor de las hipótesis os dignáis hacerlo con mal disimulada suficiencia, y considerándoos héroes mientras que yo cieía que os sentiríais honrados afortunados, privilegiados Quena facilitaros las cosas Quítalos de encima el miedo al juicio ti nal Os daba, en efecto, la posibilidad de liquidar ese asunto del juicio, que podía parecer desagradable inmediatamente ya aquí en la tierra Y todo dependía de vosotros En una palabra el juicio final si no quedaba abolido lo había reducido a una pura formalidad Se trataba solamente de confirmar lo

que ya había sido comprobado sobie la tierra, durante la instrucción del proceso Y caigo en la cuenta de que vosotros, con mucha frecuencia os dirigís hacia la salvación con el paso de un condenado Quizas no me he explicado bien O no habéis entendido que yo, vuestro rey y juez, os abría todas las puertas, os mostraba todos los caminos, os concedía todas las posibilidades de salir airosos, «por haber cometido el delito » Quizas no me he explicado bien O no habéis entendido Si, soy vuestro rey Pero

LA ASUNCIÓN DE SANTA MARÍA VIRGEN

Danzar con Dios
Una nmjei \istida di \ol (Ap 11 19 12 1 6 10) El ultimo enemigo aniquilado sao la mueitc (1 Coi 15 '0 26) Bendito elf¡uto de tu \ientie (Le l ^9 56)

< Una fusta desafoi rimada / Cae mal la fiesta de hoy La gente esta en otia paite también con el pensamiento Mas que de celebrar a aquella que ha sido «subida a la gloria del cielo en cuerpo y alma» se preocupa de celebrai —a veces con gran esfuerzo— los ritos vacauonales Por otia parte hoy son pocas las fiestas del misterio cristiano que logran sustraerse a un clima de dispeision, atmdimiento colectivo distracción piogramada Peto hay que decir que la solemnidad de hoy, si no quiere reducirse a un irrelevante momento coloreado de devoción e inserto en una coieografia mundana de disipación necesita ser rescatada de la su perficialidad y encontrar de nuevo un terreno propicio para hundir sus raices Se ha definido a Mana, con una expresión típica del lenguaje teológico, como «el icono escatologico de la Iglesia» o sea, la que anticipa lo que sera la condición de todos ¿ Pero quien tiene ganas de levantar la mirada hacia alia arriba7 Al menos durante las vacaciones despejemos la cabeza de los pensamientos habituales dicen muchos Y es precisamente lo que se propone en la fiesta de hoy Ltberaise de los pensamientos habituales (traba)o negocios, preocupaciones económicas, estudio, política, carrera ) y frecuentar pensamientos desatostumbíaclos que casi nunca encuentran hospedaje en el cerebro y en el corazón el significado de la vida el destino ultimo, la presencia del mal fuera, pero también dentro de nosottos, las exigencias de la fe, los ideales que cuentan, la responsabilidad hacia los demás la

oportunidad de dar nuevo empuje a cualquier trabajo de restauración en el sector del espíritu, la reactivación del funcionamiento de la conciencia En una palabra, la condición humana considerada en su totalidad, y no reducida a pequeños segmentos, a veces incluso secundarios La luz que nos viene de la Asunción debería servir para aclararnos un poco en puntos como la contusión del vivir, el embrollo de nuestras ocupaciones, para poner orden en la escala de valores, para apuntalar una construcción que cruje en distintos puntos, para advertir ciertas grietas que se abren, como arrugas inquietantes, bajo el barniz mas vistoso El cielo como «posibilidad» Si, hoy es el día de mantener lejos los «pensamientos habituales» Y dejar espacio para los pensamientos importantes Uno en particular no estamos encaminados hacia la muerte sino hacia la resurrección Pablo (segunda lectura) nos recuerda que hemos recibido de Adán, como herencia, la muerte, pero de Cristo resucitado la vida como don De esta manera, el pensamiento del mas alia no extiende una sombra de tristeza sobre la existencia de aquí abajo, no constituye un atentado a la alegría y a la serenidad «terrenas» Al contrario restituye a la vida su dimensión de plenitud, rescatándola de su precariedad y limitación El cielo no representa una amenaza, y mucho menos un chantaje, sino una posibilidad inaudita una llamada a la libertad Y hoy el creyente, gracias a la complicidad de Mana, pretende extender al menos un trozo de cielo sobre el propio horizonte Abrir en el gris de la propia existencia un desganon de azul que la salve del achatamiento, de la banahzacion de la vulgaridad El gran nesgo que corremos es el de una vida incolora insípida sm perfume La muerte no nos debe dar miedo Sino una vida «reducida», gastada en cosas irrisorias, sofocada por preocupaciones mezquinas, sm ímpetu, sin descubrir nuestras posibilidades, sm incentivarnos por algo grande, bello, distinto Una vida quemada en la «ineñexion» es una no vida Las almas para salvarse necesitan del cuerpo En el fondo se celebra la fiesta del cuerpo Un cuerpo destinado a la inmortalidad Caen los dualismos de signo maniqueo cuerpo y alma, juntos participan de la gloria

Y habrá que recuperar también el sentido del cuerpo en esa ex penencid de cielo en la tierra que es la oración Leí una vez una pagina muy bella e insólita sobre la oración No resisto la tentación de citarla aunque ya no recuerdo el autor Pero estoy seguro que el interesado me perdona el descuido Decía mas o menos que otar significa desátense Y lo explicaba Estamos trabados, enredados, retorcidos, rígidos Tenemos la cabeza vuelta hacia una sola dirección (la racionalidad, el calculo, en lugar de hacia la espera, la maravilla, la esperanza, la gratuidad) Bloqueados por una mascara de seriedad, ya no conseguimos reír Las manos encogidas, en vez de extendidas en el gesto del don Los pies que caminan en todas las direcciones, menos en la del amor, de la amistad, de la paz Hay que rezar O sea, hay que desatarse Una oración que nos mantenga rígidos, endurecidos por la costumbre, enyesados en la inactividad (también religiosa), rígidos en la severidad, con el cuello torcido, no es oración Y he aquí una cita de un fraile carmelita «Si hoy las almas no 'se salvan' no es porque no les dediquemos el máximo de tiempo y de disponibilidad, sino porque no mostramos cuerpos transformados por la palabra del Señor, trasparentes de Dios Basta solamente una persona como Teresa de Calcuta, con unos ojos puestos en el corazón de Dios, para suplir a millares de hombres y mujeres con los ojos pequeños o entreabiertos» (Scapin) Jamas entendí como una persona que ha encontrado a Dios se empeñe en parecerse mas a una momia que a David danzando delante del arca Muchos cristianos no saben rezar con el cuerpo Cuando oran ponen el cuerpo tieso Por eso es justa la protesta de otro monje «Vamos dejad que los ojos se ensanchen como los de las lechuzas, dejad que el rostro se haga risa ante el Señor» (E Bianchi) El libro de los Proverbios (cap 8) presenta la sabiduría que esta junto a Dios en el momento de la creación «como un arquitecto» Pero este «arquitecto divino» explica asi su acción «Jugaba sin cesar en su presencia jugaba con el orbe de la tierra» (v 30 31) Alguno defiende que «jugaba» se podría traducir por «danzaba» Asi la creación sena fruto de una danza maravillosa Nietzsche ha lanzado un desafio «Podre creer solamente en un Dios que sepa danzar»

Le ha respondido un poeta, Sidney Cárter «Danzaba para el escriba y el fariseo pero no han querido ni danzar ni seguirme Danzaba para los pescadores, para Santiago y para Andrés me han seguido y han entrado en la danza Danzaba en día de sábado y cure a un paralitico y los justos han dicho que era una vergüenza Me han azotado y dejado desnudo y me han colgado de una cruz para morir en ella Danzaba el viernes, cuando el cielo se cubrió de tinieblas iOh, que difícil es danzar con el demonio sobre la espalda' Sepultaron mi cuerpo, creyeron que todo había terminado Pero yo soy la danza y dirijo siempre el baile Guiare la danza de todos vosotros en cualquier parte que os encontréis, guiare la danza de todos vosotros Han querido eliminarme, pero he saltado todavía mas arriba, porque yo soy la vida que no puede morir y yo viviré en vosotros y vosotros viviréis en mi porque yo soy —dice Dios— el Señor de la danza» Nietzsche pedia la cosa mas fácil Es mucho mas difícil encontrar creyentes dispuestos a hacer fiesta también con el cuerpo, a danzar por su Dios Y hay que decir que hasta un personaje hirsuto como Juan Bautista, el hombre austero que marcha por el desierto, no puede menos que hacer unas cabriolas de alegría en el seno de su madre, apenas advertida la presencia del misterio escondido en el cuerpo de Mana La peregrina de la fe Me sorprende el hecho de que la liturgia de hoy, debiendo justificar la gloria de la madre de Dios, recurra a la celebre pagina del Apocalipsis en la que resaltan dos imágenes simbólicas la del arca de la alianza y la de la «mujer vestida de sol» Y después, hojeando el evangelio, y buscando en sus paginas la figura real de Mana, encontramos una mujer entre las mujeres en un contexto de vida ordinaria La grandiosa representación cósmica se esfuma en un paisaje montañoso, en el que destaca una muchacha que camina «apnsa»

El arca de la alianza ya no aparece colocada en el marco solemne del templo, rodeada de símbolos mas bien difíciles de descifrar, objeto de ritos solemnes, sino en camino y en forma de criatura de carne que lleva un hijo en el vientre El encuentro, entre dos futuras madres, acontece según ritos es pontáneos, cotidianos, a través de la complicidad de las entrañas Finalmente Dios camina a lo largo de la trama de la historia de los hombres Lo humano se hace portador de lo divino El misterio se manifiesta con gestos y signos que forman parte del lenguaje de los hombres Sagrado y profano se confunden El cuerpo se hace tabernáculo de la divinidad Lo que es material se hace instrumento, transparencia del trascendente Dios tiene prisa por salii al encuentro del hombre, y elige, para acortar el cammo, una vía terrestre, y se hace trasportar por una maravillosa «pelegrina de la fe», desconocida, pobre, humilde, que ha entendido una cosa importante ,Dios tiene prisa por entrar «en casa»1

TODOS LOS SANTOS

El censo imposible
Una muchedumbre inmensa que nadie podi la contal de toda nauon la as pueblos \ lenguas (Ap 7 2 4 9 14) Ahoia somos hijos de Dios- (1 Jn 3 13) tstad alegas y contentos poique uiestia iccomptnsa seia glande en el calo (Mt S 112)

Prime) a sospecha Asi pues, tenemos que vivir esta fiesta de la santidad Y me resuena dentro un verbo que, desgraciadamente, usamos casi exclusivamente en sentido negativo sospechar Si, se trata de sospechar, ante todo que la «muchedumbre inmensa, que nadie podría contar, de toda nación razas pueblos y lenguas» de que habla el Apocalipsis (primera lectura), no entia en nuestra contabilidad, no se puede contener en nuestios caléndanos (que, aun que expurgados de santos dudosos, no consiguen obviamente dejar sitio a los ínnumeiables santos verdadeíos, «producidos» incesante mente por ese Dios que es el único santo, y también creador de santidad) Por tanto no es cuestión de numeio De hecho los números pro puestos en el Apocalipsis son clai amenté simbólicos La cifra de la santidad no se puede encerrar en esos números de los que nos servimos para cuantificar nuestra mercancía hacer nuestros censos y realizar nut_sti<is encuestas Ni números ni nombres Se la ha llamado en efecto «fiesta de la santidad anónima» La definición es exacta Pero hay que piecisar dos cosas —No se trata de una santidad de segundo oiden Como si por una paite estuvieran los «grandes santos», personajes excepcionales, una especie de super-heroes. gigantes insuperables, v por otra, todos los demás de raneo interior

No, todos participan, aunque de una manera distinta de la misma santidad de Dios La santidad verdadera es extraordinaria y normal al mismo tiempo, excepcional y cotidiana —Cuando se afirma que en el curso de milenios se han sucedido en la tierra tantísimos santos «desconocidos», que no han dejado huella alguna, hay que ponerse de acuerdo acerca del significado de las palabras La afirmación me parece aceptable solamente en el sentido de que esos personajes no han pretendido hacer hablar de si mismos, dejar en la memoria empresas clamorosas, ofrecerse como espectáculo, exhibirse en el escenario a la luz de los reflectores Pero las huellas, aunque quizas invisibles las han dejado, y de que manera (el paso de Dios produce una huella imborrable Y la santidad no es otra cosa que el signo inequívoco del paso de Dios en la vida de una persona) Y nosotros respiramos aun aquel aire saludable vivimos gracias a ese aire estamos «atravesados» por aquellas energías benéficas que ellos han difundido por todas partes, nuestras tinieblas se han iluminado con la luz que los llamados «santos desconocidos» han sembrado aquí abajo En esta perspectiva, deteniéndonos en recogimiento junto a las tumbas de nuestros seres queridos, de los amigos, de tantas personas conocidas y desconocidas, es perfectamente legitimo «sospechar» que junto a muchos nombres desprovistos de títulos y no vinculados a empresas sensacionales, salvo esa —siempre notable— de haber vivido, sufrido, amado, luchado, estaría muy bien puesto el apelativo de «santo» Segunda sospecha Pero hoy estamos autorizados a «sospechar» no solo pensando y sintiéndonos en comunión con los de alia arriba, sino también caminando por nuestras calles Se trata de «sospechar» que los santos circulan también por esta tierra, y en nuestro tiempo La Didaje nos anima a descubrirlos «Buscad cada día el rostro de los santos» (que puede ser una manera de «buscar el rostro de Dios», o al menos un reflejo suyo) ¿Que señales tienen para reconocerlos^ San Juan en la segunda lectura de hoy los llama «hijos de Dios» Pero ese «dato de familia» no esta registrado en sus documentos personales Es mutil precisar que no viven en las hornacinas sino en casas comunes, no llevan sobre la cabeza una aureola brillante, sino que

dentro de la cabeza tienen las molestias, los ptoblemas, las preocu paciones de todos, y a veces el mismo dolor de cabeza que tenemos nosotros, habitualmente no flotan en el aire, sino que tienen piernas y pies doloridos como los tenemos nosotros Hay que intuir las señales, adivinarlas, sospecharlas Tres fundamentales 1 Han sido «tocados» por el amor de Dios e intentan responder, en la libertad y en la entrega total, a ese amor Se abandonan a la onda de la gracia, sin oponer resistencias Santidad, en efecto, no significa prestar contribuciones virtuosas sensacionales, sino insertarse en la trayectoria del amor, sin salir de ella jamas 2 Han sido «infectados» de alegría Una alegría que han des cubierto y continúan descubriendo en los dirededores de un monte del que salieron ciertas palabras locas, cuyo eco aun perdura — — — — — — — Dichosos Dichosos Dichosos Dichosos Dichosos Dichosos Dichosos los pobres en el espíritu los sufridos los perseguidos por causa de la justicia los que trabajan por la paz los que no se defienden los misericordiosos vosotros cuando os persigan

Si, los santos se han dejado fascinar por las bienaventuranzas proclamadas por Jesús y no han dudado dar su nota alegre para componer lo que se ha definido (Petraglio-Fabn) la «sinfonía de los locos» 3 Finalmente esta el signo, necesario, de los milagros Uno, fundamental el hecho de existir, de vivir la vida de todos de una manera distinta El milagro, sorprendente, en el panorama de este mundo es que continúen existiendo individuos como esos Hemos de sorprendernos, lo primero, y después dar gracias por este milagro que aquí abajo no falten estas criaturas «ordinarias», contagiadas por el mensaje de Cristo En cuanto a los otros milagros, no son estrictamente necesarios Estos santos que nos rozan, que cruzamos en las aceras, que se mezclan con nosotros en los supermercados, se han especializado, principalmente, en realizar los «no milagios» o sea, en producir un poco de limpieza, honestidad, bondad, perdón, fidelidad cotidiana, olvido de si Después, a lo mejor, hasta llegan a hacer milagros (quiero decir esos otros) Pero no están obligados a comunicarlo Y quizas ni siquiera ellos lo saben

El mundo, en erecto, funciona sobre todo gracias a los «no milagros», que ellos no permiten que falten De todos modos es importante «sospechar» que estos santos no pertenecen a otro mundo Son ciudadanos de este mundo Tercera sospecha Y existe una tercera dimensión del «sospechar», que nos toca de cerca Esa que queremos rechazar Sin embargo se trata precisamente de sospechen que la santidad es algo que nos afecta directamente Que la santidad no es un lujo, sino la condición noimal, obligatoria del cristiano Que los santos no son unos campeones inimitables, solo para admirarlos, paia inscribirlos en el álbum de las glorias de familia o de los recen ds ascéticos fuera de nuestro alcance No, el santo es nuestro verdadero ser que espera impaciente para nacer La santidad, ademas de un don, es una posibilidad ofrecida a todos, no reseivada a unas criaturas privilegiadas Habei sido «llamados» a vivir, significa haber sido «llamados» a la santidad Me atievena a decir que si el santo no es —como hemos dicho— el super-heroe, del mismo modo el no-santo al menos en territorio cnstiano, el que rechaza la vocación a la santidad, constituye una especie de aboito Asi pues, los santos sobre nosotros Los santos alrededor nuestro Y el santo dentio de nosotios Palabra precisamente del veibo «sospechar»

INMACULADA CONCEPCIÓN DE SANTA MARÍA VIRGEN

Ella, sin pecado. Nosotros, pecadores amados
La mujer que me diste poi companeta me oficcto del puto y comí (Gun 3 9 H 20) Con Gusto hemos haedado también nosotros (Ef 1 1 6 11 12) Has encontrado %iaaa ante Dios (Le 1 26 38}

¡Hablemos del petado' «Querido párroco Tengo la impresión de que la fiesta de la In maculada le ponga en apuros, por lo menos en lo que se refiere al sermón Hace dos años, refiriéndose a un suceso de crónica, y polemí zando ásperamente con ciertos periódicos que habían recogido opiniones diversas respecto al asunto, empleo toda la predicación en demostrar que la virginidad es todavía un valor (asunto en el que me encuentra perfectamente de acuerdo, quede claro, pero creo sinceramente que esto no tiene nada que ver con la Inmaculada Concepción) Y el año pasado se desvio llamativamente hacia la preparación de la navidad, cayendo también usted en el tópico de denunciar los males del consumismo (ahora parece que desde todos los pulpitos no se habla de la navidad sin meterse con el consumismo Tengo la impresión que asi se cae —permítaseme el juego de palabras— en el consumismo del consumismo) Este año si me deja, quisiera ofrecerle modestamente algún apunte para la homilía Si tiene algo mejor —pero dentio del tema, por favor— no dude en tirar sin remordimientos estos folios a la papelera Asi pues ¡hablemos del pecado1

¿ Que pecado ' ¿ que Dios ' Usted, hace algún tiempo, se lamentaba de que nadie quiere oír hablar del pecado y de la confesión No este tan seguro, querido párroco Se lo garantizo yo todavía hay muchos interesados por el tema En aquella predicación usted diagnosticaba, con términos alar mistas, la perdida del sentido del pecado, incluso entre los cristianos practicantes Y lo poma con acierto en relación con la perdida del sentido de Dios En esto yo también me encuentro sustancidlmente de acuerdo Si bien Sostengo, en efecto, que ese es el veidadero pioblema ¿que Dios'? ¿El Dios 'legislador' y juez implacable, o el Dios que ha escrito su ley en el corazón del hombre (Jer 31, 32), y que espera del hombre una respuesta a su amor infinito (los padres orientales dicen 'loco'), no sobre el terreno, ando, de la observancia de un código, sino sobre ese otro fértil, del amor7 Perder el sentido del amor significa también peider el sentido del pecado Y recupeiar el sentido del pecado equivale a recuperar la imagen de un Dios que es amor (y, consiguientemente lecuperar la seriedad del amor) La ley —estoy intimamente convencido de ello, aunque no soy teólogo— no esta en condiciones para documentar, dar cuenta, ex presar mi pecado Por eso quisiera, querido párroco, que usted nos ayudase a tomar conciencia de nuestros innumerables pecados, de nuestros infinitos defectos, no en referencia a la ley de Dios ('clara, evidente, inmutable', como le gusta decir) sino en relación al amor de Dios (aun mas claro, evidente, demostrado de mil maneras, sin olvidar ese ultimo, decisivo, del Calvario, y que es lo umeo que de verdad nunca falla) Háganos comprender que pecar es no amar, es pisotear el amor, y no el articulo de un código Solo si llegamos a entender el amor y sus implacables exigencias, podremos descubrir nuestros pecados ¿Donde han ido a para) los confesores? Y después me permita expresarle una minúscula pero angustiosa duda que me ronda desde hace tiempo ¿ Se ha perdido el sentido del pecado o se han perdido los confe sores7 En vuestros libros y en vuestras revistas me parece que estáis discutiendo desde hace tiempo acerca del pecado y de la penitencia

Responsabilidad individual o culpas estructurales Pecado personal y pecado social La confesión que no puede reducirse al 'lavado del alma' El sacerdote que no debe confundir 'sentido del pecado' con 'sentido de culpa' La práctica que ha de rescatarse de la costumbre y del individualismo Discursos ya oídos —si me permite— mil veces, y alguna mas Quién sabe si alguien tendrá el coraje de denunciar, junto a la pérdida del sentido de Dios, y del sentido del pecad», y del sentido del amor, también la pérdida de los confesores Tengo la impresión de que muchos han perdido el camino de los confesionarios porque han tropezado con confesores apresurados o distraídos, implacables mastines, guardianes gruñones y rezongones de la ley o bien con desenvueltos distribuidores de un perdón fácil (estilo 'saldos fin de temporada'), burócratas de la absolución o impacientes funcionarios que no ven la hora de 'marcharse' De acuerdo Se buscan pecadores Pero se buscan también ministros de la penitencia capaces de acoger, escuchar, entender y perdonar Capaces de reprender seriamente a aquellos (o a aquellas), que llevan con una cierta complacencia, pecados equívocos y elegantes Y de caer en la cuenta, por el contrario, del peso de los otros Hay un santuario que me gusta muchísimo la Consolata de Turín (la Cunsulá) Es para mí una parada obligatoria, aunque sea rápida, siempre que paso por aquel lugar Una iglesia que prefiero también por el clima de religiosidad autentica, sobriedad y austeridad que allí se respira Sobre todo hay un espectáculo que me impresiona cada vez que lo observo aquella lucecita encendida sobre la puerta del confesonario La gente va segura hacia la luz roja, segura de que allí hay a disposición un ministro de la paciencia de Cristo Quizas es un detalle sin importancia Pero me obstino en pensar que la pequeña luz roja, que te dispensa hasta del fastidio de tener que llamar, sirve para dar, sino el sentido del pecado, al menos la certeza de que alguien te espera Pero cuando, por el contiano, es difícil encontrar un sacerdote disponible para escuchar, no tiene que sorprendernos si cada vez son más numerosos los que terminan por convivir tranquilamente con los propios pecados y que cuando ya no puedan más, vayan a relajarse, pagando, en un diván del psicoanalista (a lo mejor de cuatro cuartos, pero con tarifas siempre elevadas), o también (si solo tienen dinero para un modesto sello) a confesarse en las paginas de una revista donde está la apropiada, nutrida sección de los pecados (aunque no los llamen así)

Nosotros, pecadores Un ultimo punto, querido párroco Usted, al empezar la misa, invita regularmente a 'reconocer núes tros pecados' Me queda dentro una duda maligna sobre la sinceridad de esa palabra 'nuestros' Porque en sus labios tengo la impresión de que quiera decir 'vuestros' ¿Y entonces, no sena oportuno que alguna vez, nos diese buen ejemplo y nos hablase de sus pecados7 Bastaría con que se acusase de dos o tres Pero 'precisos, claros, documentados' Sena una óptima lección para entendei finalmente que es el pecado Ciertamente no nos escandalizaremos al saber que nuestro cura, ademas de ser experto en pecados ajenos, tiene la humildad y el coraje de confesar sus pecados Sena sobre todo una ocasión estupenda para hacernos descubrir la realidad del 'nosotros, pecadores' Dios no nos ha librado del pecado como hizo con su madre No ha librado a los laicos pero tampoco a los sacerdotes Y tampoco nos libia de la posibilidad de reconocernos, juntos pecadores, y de sentir remordimiento por nutstios pecados y pedir perdón En compensación, nos concede el privilegio sensacional de gustai, juntos la belleza del perdón ¿Acaso, querido párroco, ser perdonados no significa 'descubrirse amados"7 Espero la respuesta en la homilía del ocho de diciembre, con la esperanza de que se olvide de los periódicos y del consumismo, y nos ayude a preparar un nacimiento acogedor, en nuestro corazón, eli minando ante todo la vergüenza de llamar al pecado con el nombre que le corresponde La Inmaculada es sin duda la fiesta que nos llena de alegría gracias a esa mujer que no ha conocido pecado Pero es también la fiesta de nosotros, pecadores perdonados (o sea, amados) Un parroquiano suyo pecador (que ira a confesarse después del sermón)»

ÍNDICE

Primer domingo de ad\ unto Soñar para despeilaisc Secundo dominqo de ad\ lento Sobre un tocón seco florece una declaiacion de esperanza Tercer domingo de ad\icnto Estando en el palacio del ley no se ve (y no se entiende) nada Cuarto domingo de adviento

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23 Na\ idad Lo que los adultos no deben saber Sagrada familia En el templo domestico se celebra la liturgia de lo cotidiano Octava de na\ idad Solemnidad de Santa Mana madre de Dios El retorno de los rostros y el reencuentro de los nombres Segundo domingo después de navidad La sabiduría o sea cuando el corazón ilumina los ojos Epifanía Dejar el viejo balandrán y ponerse el vestido de luz Bautismo del Señor Un hombre en medio de los hombres Primer domingo de cuaiesma La historia del «pero»

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Decimosexto domingo del tiempo oidmaiio El oficio que Dios no nos deja hacer Decimoséptimo domingo del tiempo ordinario Hay quien hace óptimos negocios hasta en los sueños Deeimocteno domingo del tianpo oulinaiio ¿Multiplicación de los panes o multiplicación de los homhi Deeimono\eno domingo del tiempo oidmaiio Cuando falta el agua bajo los pies Vigésimo domingo del tiempo oidinauo No basta abril la puerta Vigtsimopiimei domingo dil tiempo oidincmo La suerte de olvidar lo que se sabe Vigesimosegundo domingo del tiempo oidmano Un programa que tiene el inconveniente de ser poco confortable Vigesimoleicei domingo dd tiempo oidinano Las deudas de amoi Vigesimocuaito domingo del tiempo oidineuio Pedio que desilusión Vigesimoi/uirito domingo del tiempo otelinaiio (Capaces de petdonai a Dios 7 Vigesimosexto domingo del tiempo oí elimino El si no es una palabia Vigesimoseptimo llamingo del tiempo oidinauo Echar en caía una canción Vigestmoeta\o domingo cPI tiempo oí chucuto La soi pi esa de Dios VigesimoiWicno domingo del tiempo oí diñen lo Mis quendos enemigos Tu ge simo domingo del tiempo oí cínica 10 Y la suma siemp'e es dos

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Tngesimoprimer domingo del tiempo ordinario Piedicacion a puertas cerradas (materia escabrosa

)

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Tngesimosegundo domingo del tiempo ordmano Dios llega puntual después de interminables retrasos Tngcsimoteicei domingo del tiempo ordinario El cristiano recurre a los banqueros para salvarse

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Ti igesimocuai to domingo del tiempo ordinal w Solemnidad de Cristo Rey Quizas no me he explicado bien o no me habéis entendido 270 La Asunción de Santa Mana Virgen Danzar con Dios Todos los Santos El censo imposible Inmaculada Concepción de Santa Mana Virgen Ella sin pecado Nosotros pecadores amados

274

279

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