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fundamentos historicos del desarrollo del Derecho Laboral Colectivo

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FUNDAMENTOS HISTORICOS DEL DESARROLLO DEL DERECHO LABORAL COLECTIVO1

1. Resumen En la historia del derecho laboral colectivo se han presentado varias vicisitudes y problemas para la consagración de los derechos a favor del trabajador. No ha sido un camino fácil el que se ha tenido que seguir, ya que ha llevado consigo una serie de actos, luchas y derramamiento de sangre por parte de los trabajadores que cansados de la opresión y los malos tratos han decidido sentar su voz de protesta, y buscar por medio de la asociación y la lucha, la consagración de un régimen de protección a favor de estos. Por otra parte, como la historia depende de diversos factores, ha surgido otra teoría acerca del desarrollo histórico del Derecho Laboral Colectivo, donde no han sido las constantes peticiones de los trabajadores las que han sentado precedente para la instauración de un régimen de derechos, si no que la sociedad misma a través de diversos actores, ha impulsado un régimen de pobreza, en donde para poder dar prerrogativas hacia aquellos que desarrollan las actividades propias para su sustento y contribuyen con la producción de las naciones, se les ha instaurado la maquinaria del clientelismo, y donde se ve al pueblo como una masa electoral, con la cual las elites pueden a través de políticas paternalistas seguir en el manejo del Estado. Para contrarrestar esto, se necesita de un un grupo fuerte, que tenga como base los intereses reales de los trabajadores, este grupo compuesto por los sindicatos, será quien en su momento, luche por unas verdaderas condiciones dignas de vida para los trabajadores.

2. Palabras Clave Movimientos Sindicales, Estado, Paternalismo, Liberalismo, Neoliberalismo, Clientelismo, Sindicato.
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Paulo Esteban Guevara Trujillo y Nora Cristina Guerra Botina, Estudiantes de tercer año de Derechos, Jornada Diurna, Facultad de Derecho y Ciencias Políticas, Universidad de Nariño.

3. Planteamiento del Problema. En el contexto actual, el derecho laboral colectivo es un instrumento para conseguir una armonización de las relaciones que existen entre los trabajadores y los empleadores y de igual forma se constituye en una constante ayuda para la obtención de los diferentes intereses de todo el conglomerado de personas en busca de mayores beneficios en el campo laboral. Pero la legislación laboral en Colombia, no ha sido una constante positiva ya que ha tenido que sufrir varios percances para el alcance que en este momento se encuentra. La protección hacia el trabajador desde los inicios de Colombia como República independiente ha estado permeada de constantes confrontaciones y obstáculos, pero que a fin de cuentas ha logrado llegar a la mayoría de los trabajadores de todo el país. Ahora bien, tal reconocimiento del derecho laboral no tiene una clara distinción de su porvenir, ya que el estudio de la historia no es un camino recto por el cual seguir, si no que más bien, tiene consigo el vaivén de varias teorías que permiten dilucidar acerca del verdadero origen de éste. Teniendo en cuenta lo anterior, es preciso determinar en base a la previa realización de las lecturas, si el Derecho Laboral Colectivo tienes sus raíces en los movimientos sindicales como representación de la comunidad de trabajadores, o si de otra forma se toma una visión paternalista por parte de varios de los actores sociales, que por entregar varias prerrogativas a favor de los trabajadores, han ido dio diseñando políticas que han permitid el desarrollo de esta nueva legislación Laboral Colectiva. 4. Presentación de Tesis que Resuelve el Problema. Con base en lo anterior, es preciso entrar a dilucidar acerca de las teorías más importantes en cuanto al desarrollo del Derecho Laboral Colectivo, y de esta manera tratar de darle un enfoque distinto que permita conocer y juzgar por cuenta propia cual es la teoría valedera. Movimientos Sindicales: Una lucha Constante.

Desde finales del siglo XIII, con la forma rígida de la estructura del Estado, surge el auge del Capitalismo en donde la economía tiene su alza y se da la industrialización de los medios de producción con lo que se da una gran migración hacia los centros urbanos generando una concentración de la población, de igual forma se da el cierre de los pequeños talleres artesanales dando paso a establecimientos industriales ya no dirigidos por maestros si no por representantes del Estado o por sujetos capaces de aportar capital económico imponiéndose sobre el trabajo. Esta situación conlleva a los trabajadores a la forzosa tarea de aceptar empleos con alto nivel de exigencia y desarrollar sus actividades en condiciones extremadamente precarias. Para la efectividad de esta economía de mercado, se hace necesaria una filosofía donde la intervención por parte del Estado sea mínima, con ello se da el desarrollo del pensamiento Liberal que sería un pensamiento caracterizado por negar la intervención del Estado en el sistema económico y específicamente en la problemática del trabajo. Las relaciones del trabajo se encontraban sujetas a las leyes del mercado – donde quienes regulan las condiciones laborales es la oferta y la demanda- fueron generando cada vez mas situaciones desfavorables para los trabajadores como lo fueron: los bajos salarios, las extensas jornadas, la inclusión del trabajo de mujeres y niños en labores pesadas, la falta de seguridad etc. en fin toda clase de condiciones impuestas por los empleadores asegurando así a los trabajadores una de vida de miseria. Pero estas condiciones no son fáciles de soportar y mas con las reivindicaciones que en desde tiempo atrás se fueron consiguiendo como lo es la exaltación de la Dignidad Humana, máxima consigna de la Revolución Francesa – aunque hay que tener en consideración que la revolución francesa introdujo el liberalismo en su máximo esplendor con su característica premisa del “dejar hacer, dejar pasar” y ya se dijo cuales son las consecuencias de la implementación de esta corriente del pensamiento- con lo cual se trato de dignificar la vida del hombre. De igual forma, este tipo de movimientos por la conquista de los derechos en el campo laboral se dieron en países como Estados Unidos y Gran Bretaña. Como lo ocurrido con la Revolución Cartista, revolución cuyo nombre se deriva del requerimiento de que se proclame una carta del pueblo que retome los postulados de la Carta Magna. En este caso,

los industriales manufactureros ingleses como de costumbre en aquella época, tenían a los trabajadores en condiciones paupérrimas por lo cual se realizaron varias huelgas, generándose grandes disturbios por parte del proletariado, que si bien fueron controlados por el uso de la fuerza, lograron su cometido consiguiendo el reconocimiento de la libertad de asociación. Lo mismo ocurrió en los Estados Unidos, el 1 de mayo de 1886 en donde los trabajadores estadounidenses salieron a las calles a pedir por el establecimiento de la jornada de 8 horas de trabajo, que de igual forma termino con el asesinato de varios manifestantes. De igual forma se podría hacer referencia a la Comuna de París, la Revolución Rusa, y varios movimientos sindicales, donde se puede apreciar la lucha del proletariado por la reivindicación de sus derechos, haciendo uso de las vías de hecho para hacer eco de sus proclamas y traspasar las barreras impuestas por el Estado, con la consigna de que la unión hace la fuerza, poco a poco ir consiguiendo mas y mas beneficios para toda la clase trabajadora. En nuestro país, el impulso de los movimientos sindicales ha estado como gran parte de nuestra historia, trastocado por la violencia. Con la evidente distinción de clases existentes, la clase trabajadora que pone el hombro día a día para enfrentar los retos venideros es la gran mayoría de la población en general, y así, como en otras partes del mundo, la desigualdad imperante conlleva a que la explotación este a la orden del día. Pero, a pesar de todo, y aun temiendo las represalias que se pudieran ejecutar, los trabajadores también han salido en voz de reclamar sus derechos, como lo ocurrido en la costa atlántica: “Las huelgas de 1918 en el puerto de Barranquilla primero y después en Cartagena y Santa Marta van a tener eco en sectores obreros e intelectuales del país, al mismo tiempo que incitan a la lucha a otros núcleos de trabajadores” (Romero Silva 2005: p. 53). De igual forma lo ocurrido en la zona bananera del Magdalena, donde en 1928 existía un dominio total por parte de la United Fruit Company, compañía norteamericana que tenia más de 30 años en el país y la cual explotaba de manera indiscriminada a los trabajadores Colombianos por la falta de regulación laboral en ese entonces. En una de las huelgas contra esta empresa norteamericana, y en medio de disturbios se presenta uno de los hechos más oscuros en la historia de este país, la masacre de cientos de trabajadores.

Hechos de esta índole se han presentado en varias ocasiones, en Colombia y en el resto del mundo, con el común denominador de que al parecer para la reivindicación de derechos por parte de los trabajadores primero hay que tener una oleada de violencia, antes de entrar al dialogo para la forja de nuevo principios y derechos.

Teoría Paternalista en la Formación del Derecho Laboral. Por otra parte, la teoría paternalista rescata otra idea, donde se manifiesta que han sido varios los actores sociales que han influido dentro de la construcción del Derecho Laboral Colectivo como lo son: los partidos políticos, la iglesia Católica, los sindicatos y principalmente el Estado. Bajo este entendido se considera que “se hace una lectura de la sociedad como un dato, una estadística, un numero, etc, lo cual no permite trascender a la realidad del hombre en su diario vivir” (Ostau de Lafont de león 2006: p. 322) Las consecuencias que trajo consigo la implementación del sistema capitalista y la doctrina liberal, con su política de no intervención estatal en la economía y más precisamente en la regulación de las relaciones laborales, fueron desencadenando una serie de conflictos, que terminaron afectando a gran parte de la sociedad. De esta manera se pensó que era hora de una restructuración en cuanto a la forma como se estaba procediendo en ciertos aspectos, y se miro que la libertad con tan amplio margen de aplicación, no solo generaba desigualdad entre las personas, si no también generaba dependencia y traía consigo la violación de muchos más derechos los que se pretendía hacer prevalecer. Para dar un giro a esta realidad se cambio la manera de sobrellevar las cosas, cambiando así la filosofía del Estado, pasando de ser liberal a ser un Estado de bienestar, con lo cual se pretende un mayor intervencionismo por parte de este con el desarrollo de políticas públicas para la generación de empleo y satisfacción de necesidades básicas. “Detrás del intervencionismo del Estado, aparece el proteccionismo paternalista, que pretendía un mejor desarrollo productivo generando demanda en la mano de obra, creando políticas de subsidios, control de precios, tasas de cambio diferenciales y fragmentación del mercado, pero al mismo tiempo, se presentan colateralmente con el intervencionismo, el clientelismo y la corrupción, entre otros.”(Ostau de Lafont de Leon, 2006: p. 328)

Además de ello, con el cambio de visión acerca del papel del Estado en cuanto a su injerencia en el desarrollo de las garantías laborales – aunque en el contexto actual ya se hable de un Neoliberalismo que cambia el papel del Estado, y será explicado más adelante – se ve denotado el papel de otros actores sociales en la formación del Derecho Laboral Colectivo, como por ejemplo el papel que cumple la iglesia Católica como mediadora y defensora de la clase asalariada, papel proteccionista reflejado en sus consignas de las encíclicas papales, siendo tal vez la más renombrada por su descontento con las tesis socialistas la encíclica Rerum Novarum donde la iglesia pide al Estado incrementar una prosperidad publica y privada, además de que contribuya en la lucha de la desigualdad orientado a la protección de las clases más humildes. Además de la iglesia encontramos a los partidos políticos y los sindicatos que han jugado un papel importante en la legitimación de derechos hacia los trabajadores, pero teniendo en cuenta que las acciones realizadas por estos sujetos han estado encaminadas mas a conseguir fines electorales y clientelistas permeando la legislación con fines particulares y demostrando que el Estado puede dar una especie de caridad paternalista. Así que podría decirse que los trabajadores han encontrado de manera predilecta en el Estado, una figura paternal, que a través de inversión pública, la apertura comercial, la motivación para la inversión extranjera, la regulación en los temas que tienen que ver con las relaciones laborales, además de los derechos conseguidos por el reconocimiento que hace de estos la Corte Constitucional, han incidido en pro del bienestar de los trabajadores, sin tener en cuenta cuales serian los intereses particulares para propicias el desarrollo de este tipo de actos son los trabajadores los beneficiados, si bien no son excelentes las condiciones en las que se encuentran, ya no estarían a la deriva en el mundo laboral. 5. Presentación de Tesis que se resuelve y Desarrollo Argumentativo. Después de haber abordado de forma breve las teorías que pueden fundamentar el desarrollo histórico del Derecho Laboral Colectivo, corresponde tomar partida en alguna de ellas y entrar a especificar cuál sería la que al parecer constate de una forma más certera la realidad por la cual los trabajadores han conseguido las prerrogativas que en cierta medida han mitigado un poco la desigualdad en las relaciones laborales y han tratado de brindar al trabajador una mejor calidad de vida.

Es preciso anotar y dar reconocimiento a los trabajadores mismos, al establecer que cuando los que detentan el poder no han sabido establecer cuáles son los lineamientos de protección que se deben seguir para evitar toda clase de abusos por parte de los empleadores, han tenido la valentía y el coraje para salir a luchar por sus derechos y en cierto modo elevar su voz a tal punto de hacer retumbar a la estructura del poder – aunque como ya se expreso anteriormente, en la mayoría de casos las luchas autónomas de los trabajadores han sido reprimidas con violencia por parte del Estado - consiguiendo por cuenta propia el establecimiento de derechos en pro de su beneficio y mejoramiento de condiciones de empleo. Pero también es cierto que estas luchas por parte de los trabajadores han sido de alguna forma esporádicas, y que si bien se han logrado con ellas forzar a los empleadores y al mismo Estado para brindar condiciones laborales más favorables, también es cierto que la gran mayoría de garantías laborales les han sido dadas a los trabajadores por parte de éste y conseguido por intervención de otros actores sociales, mas por la concreción de otros intereses particulares, por tratar de dar garantías para evitar las manifestaciones, y como una forma de mantener el poder por las clases dominantes en base al clientelismo, las alianzas entre partidos políticos y sindicatos, y en fin, utilizando a la clase trabajadora como un haz electoral, para afianzar sus relaciones con el poder. Como se puede constatar, la intervención y entrega de estas garantías vienen de mucho tiempo atrás. Como por ejemplo cuando en las Leyes de Indias que vienen a ser el fundamento de la protección del indígena en América, donde se buscaba unas mejores condiciones laborales para que el indígena desempeñara con éxito el total de sus funciones. De igual forma, otro de los actores que por su participación en la historia ha impulsado el desarrollo de garantías laborales ha sido la Iglesia Católica que en el caso de nuestro país estuvo presente desde la formación del estado y tiene una profunda incidencia en el pensamiento político de los partidos. De igual forma ha impulsado a través de las encíclicas, cambios sociales en beneficio de los trabajadores como lo expuesto en la encíclica del papa León XIII “Rerum Novarum” denominada “Carta Magna de los Obreros”, o en disposiciones como la “Quadragessimo Anno” del papa Pio XI, “Mater et Magistra” del papa Juan XXIII y la encíclica del papa Juan Pablo II Excercens. Donde en

cada una se pide a los Estados consideraciones e intervención para apaciguar el sufrimiento de los trabajadores y así, poder realizar la palabra de Dios. Pero la iglesia Católica no ha sido la única interesada en el desarrollo de una legislación laboral, en la base del Estado y tal vez como uno de los principales actores han estado los Partidos Políticos, sin importar cual sea su color, sus políticas son muy similares y como de costumbre, alejada de la realidad en que vive el pueblo Colombiano. Aunque a diferencia de lo que debe entenderse como función de los partidos políticos, con lo que demuestran a la población es que su interés es la persecución del poder, con ello se siguen realizando promesas paternalistas, de igual forma se realiza todo tipo de politiquería con políticas clientelistas. Debido a esto los partidos han perdido su legitimidad y credibilidad ante la sociedad por las tácticas clientelistas, la corrupción, los delitos por lo cual varios de los cuales varios de los “distinguidos” congresistas están con procesos abiertos o incluso encarcelados, por lo cual se está dando paso a que nuevas organizaciones estén tomando la iniciativa para la reivindicación de derechos. De la mano de los partidos políticos en la transformación del mundo laboral por medio de políticas paternalistas están los sindicatos de trabajadores, que en un inicio no han sabido desempeñar bien en realidad sus funciones en pro de los fines para los cuales son creados, como lo es la protección del trabajador, si no que han sido un impulso político para los partidos. Los sindicatos están limitados a la concreción de convenciones empresariales e industriales, pero no han tenido la fuerza suficiente y se han visto debilitados, para impulsar convenciones de carácter territorial o nacional, con las cuales, como representantes de la clase trabajadora, y viviendo en carme propia la realidad del país, sean estos los que se encarguen de impulsar el nuevo desarrollo laboral. Estos sindicato si se quisiere fueran las instituciones destinadas al cambio, ya que cuentan con la autonomía y manejo de su propio patrimonio, pero la realidad socioeconómica que vive actualmente el país, pone en incertidumbre el accionar de este, ya que por el miedo a las represalias – como ya vimos varios movimientos sindicales han sido reprimidos con violencia – los trabajadores piensan dos veces antes de crear un sindicato o pertenecer a uno. Además de este miedo existente en el contexto actual - porque para nadie es un secreto que nuestro país está inmerso en una guerra de más de 50 años, y que todo se maneja por

los medios armados – también influye el que en la actualidad, el Estado de Bienestar, ha pasado a la nueva concepción del Neoliberalismo con la cual se propone la atenuación o disminución de la influencia del Estado en la economía, con la desregulación de los mercados, la reforma de las normas laborales, y donde de nuevo se le dé importancia a la fuerza de la voluntad, pensando que el Estado está bloqueando el desarrollo económico y no deja que se de el libre funcionamiento del mercado. Esta nueva concepción también influye en la normatividad laboral, con la promulgación de nuevas normas que pone difíciles obstáculos para el desarrollo del ejercicio sindical y donde con excusa de un aumento en los niveles de economía, se reducen las garantías conseguidas para los trabajadores. En este punto es donde se requiere un sindicalismo más fuerte, con ansias de progreso donde se busque un garantismo colectivo, para que las propuestas de los sindicatos se escuchen a nivel de toda la comunidad obrera y que las propuestas sean acordes a la realidad económica y social del país, y no bajo la influencia de otros grupos con intereses propios. Para ello se necesita de una nueva oleada de lideres sindicales comprometidos, con una infranqueable determinación de ayudar en el desarrollo de este país. Como se ha visto, la actitud paternalista de los actores sociales que han influido para el desarrollo de la norma laboral, no ha podido mitigar toda la carga negativa que existe en las relaciones laborales. “Por ello, la tarea consiste, entonces, en recuperar el trabajo como un valor de superación y de crecimiento del ser humano, mediante el fortalecimiento del mayor representante de los trabajadores, que es la organización sindical, ya no bajo la idea paternalista – que consideraba a ésta como una menor de edad, por estar conformada por trabajadores indefensos-, sino brindándole autonomía y los elementos necesarios para ejercerla y poder así, en igualdad de condiciones, negociar con el Estado y los empresarios grandes convenciones colectivas que regulen la situación de los trabajadores y eviten, por un lado, la degradación de sus condiciones laborales y, por el otro, la imposición unilateral de estas condiciones por parte de uno u otro de los sujetos del mundo del trabajo.” (Ostau de Lafont de Leon, 2006: p. 353) El sindicalismo fuerte, puede que sea la solución para una nueva política laboral, que en realidad genere estabilidad y buenas condiciones para los trabajadores. La reivindicación de

los derechos depende de nosotros mismos, y de los que en sí, cumplen un papel de representación de intereses como la labor acogida por los sindicatos, el poder es de todos, y la búsqueda de la dignificación de las profesiones y el mejoramiento en la calidad de vida es una lucha constante, porque en definitiva los derechos no se ganan en el paternalismo, si no que se luchan socialmente. 6. Conclusiones.

1. El desarrollo del Derecho Laboral Colectivo ha estado permeado de constantes cambios, lo cual ha generado el surgimiento de nuevas teorías, por lo tanto lleva al lector a tener claras varias realidades y así forjar su propia postura. 2. Las constantes luchas de los trabajadores por la reivindicación de sus derechos, si bien fueron constantemente reprimidas por la violencia, fueron también una demostración de que la unión hace la fuerza, y que con ella se pueden conseguir objetivos claros y justos. 3. El estado y los diversos actores sociales, han diseñado varias pautas para el desarrollo de la legislación laboral, si bien no se han hecho para el reconocimiento de derechos de los trabajadores, si no, más bien para la obtención de intereses particulares, si han dado un paso en cuanto a la protección de estos. 4. Los sindicatos en este momento, no ejercen la protección de la totalidad de los trabajadores, bien porque están desacreditados, o bien porque se teme al ejercicio de la actividad sindical. Pero son llamados a ser la respuesta de los trabajadores, para no caer en las vías de hecho, ni estar subordinados a la caridad paternalista, si no para buscar las soluciones a los conflictos laborales en el contexto de la lucha social.

7. Referencias Silva Romero, Marcel (2005). Flujos y reflujos, Proyección de un Siglo del derecho Laboral e Colombia. Bogotá. Universidad Nacional de Colombia. P. 53 Ostau de Lafont de León, Francisco Rafael (2006). El Discurso Paternalista en la Formación de la Norma Laboral. Bogotá. Universidad Externado de Colombia. p.322.

Ostau de Lafont de León, Francisco Rafael (2006). El Discurso Paternalista en la Formación de la Norma Laboral. Bogotá. Universidad Externado de Colombia. p. 328 Ostau de Lafont de León, Francisco Rafael (2006). El Discurso Paternalista en la Formación de la Norma Laboral. Bogotá. Universidad Externado de Colombia. p.353.

Bibliografía

Silva Romero, Marcel (2005). Flujos y reflujos, Proyección de un Siglo del derecho Laboral en Colombia. Bogotá. Universidad Nacional de Colombia. Ostau de Lafont de León, Francisco Rafael (2006). El Discurso Paternalista en la Formación de la Norma Laboral. Bogotá. Universidad Externado De Colombia. Guerrero Figueroa, Guillermo. Manual de Derecho del Trabajo. Parte general. Derecho Laboral Individual y Colectivo. Bogotá. Editorial Leyer. López fajardo, Alberto (2006). Elementos del Derecho del Trabajo. Tercera edición. Bogotá. Editorial librería del Profesional Borda Villegas, Enrique y Valero Rodríguez, Jorge. Sindicalismo Estatal y Negociación Colectiva. Introducción. Bogotá. Editorial Leyer.

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