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Nostalgia En la soledad de mi habitacin, recuerdo aquellos das de mi niez donde todo era fantstico, donde todo era posible

y lo que no, lo olvidaba pronto. Mi padre me llenaba de juguetes, mi madre de golosinas. Yo fui el rey de mi casa hasta que lleg mi hermanito y se qued con mi trono. A pesar de ello, no me cost mucho compartir a mis padres con l, pues, a pesar de haberme desterrado de mi trono, yo me senta superior ya que yo hablaba, l no; yo poda correr, l no; yo era de Boca, l no. Aun recuerdo como lloraba yo cuando mis padres salan de paseo y no regresaban sino hasta altas horas de la noche. Yo era temeroso, y en mi mente imaginaba tragedias, accidentes y lloraba por ellos. Mas cuando regresaban los saludaba framente queriendo ocultar vergonzosamente mi preocupacin. Ellos eran lo ms importante en mi vida, hasta llegu a jurar a mis ocho aos que jams me casara con nadie y que siempre estara junto a ellos; pero a mis veinticinco aos romp ese juramento y hoy estoy casado y con cuatro hermosos nios. Mi niez fue muy clida. Aun me puedo ver en el piso de la cocina jugando con mis cochecitos, mis soldaditos, y mi pequea ciudad construida a medida con cajones, piedritas, chapitas, palitos. Recuerdo tambin mis lbums de figuritas, tuve muchos; pero pocos completos. Lo que no recuerdo es el da en que dej todo eso, en que cambi mis figuritas por cartas de amor, mi remera de Mickey por la de los Rolling Stone, mis ganas de ir al circo con mis padres por mis ganas de ir a la plaza con mi novia. Hoy quisiera volver al pasado, pero no para cambiar nada, sino para vivir de nuevo esos bellos momentos en que todo era perfecto, fcil, sin problemas ni preocupaciones. Hoy quisiera volver a ser nio. I.O.S.H.