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TITULO DEL TEXTO: La izquierda en México, mitos y realidades AUTOR: Jerónimo Hernández y Mauricio

TITULO DEL TEXTO:

La izquierda en México, mitos y realidades

AUTOR:

Jerónimo Hernández y Mauricio Laguna Berber

TITULO DEL TEXTO: La izquierda en México, mitos y realidades AUTOR: Jerónimo Hernández y Mauricio Laguna

La izquierda en México, mitos y realidades

(01-08-2005) - Escrito por Jerónimo Hernández y Mauricio Laguna Berber - Última modificación ()

Columna: Historia de la Izquierda Mexicana

Es importante destacar cómo el cardenismo fue apoyado y alentado por Partido Comunista de la Unión Soviética, que comandaba un amplio sector del movimiento comunista internacional bajo el liderazgo de José Stalin

A principios de l919 un fantasma recorrió México, el Partido Comunista Mexicano (PCM), y con ello una corriente de

opinión, que planteaba en un sentido claramente progresista las concepciones ideológicas del marxismo–leninismo, bajo la denominación de izquierda. Esta corriente ideológica se abrió camino con hoz y martillo bajo un manto rojo y negro que cubría diversos movimientos populares, campesinos y de obreros. Sus militantes, en un principio, actuaban de manera clandestina y después actuaban abiertamente contra las fuerzas del Estado y la derecha política que buscaba un sistema político socialista. Bajo esa visión, el proletariado era la fuerza motriz de un cambio social, o la vanguardia de una revolución. De acuerdo a sus diversas tendencias la izquierda podía llegar al poder político pues iba en condiciones de tipo civil, obrero–campesino, popular o insurreccional. Años después, a partir de 1980, el gobierno mexicano, frente al auge de los grupos guerrilleros, da una apertura y

reforma el régimen electoral con la Ley de Organizaciones Políticas y Procesos Electorales (LOPPE), y la izquierda “legal” cambia protestas por votos. Ocho años después se desintegra la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS) y se da la caída del muro de Berlín, en los años 90 y con esto la izquierda mexicana se desdibuja, pierde sus banderas y poco a poco se disuelve para posicionarse en una izquierda formal que hoy día cambió los colores púrpura por los amarillos y un discreto tono naranja. Sin embargo, existe otra izquierda todavía marxista, partidos políticos clandestinos radicales en contra del supremo gobierno, quienes pretenden el poder político por la vía armada, con la convicción de construir un régimen democrático–socialista o democrático–comunista, de acuerdo a las tendencias y grupos que se sostienen en esta racionalidad. Para muchos analistas consultados por La Crítica, la izquierda mexicana de hoy, además de obtener gobiernos locales, no tiene una visión sobre la construcción de un sistema político socialista, su fuerza militante se encuentra sólo en algunos movimientos contestatarios, de autodefensa y de reivindicaciones de corto plazo que sólo representan el conseguir del gobierno federal soluciones negociables. Por estas resumidas circunstancias resulta conveniente intentar hacer una aproximación hacia la izquierda mexicana que hoy día no tiene un discurso ideológico, sus militantes ocupan posiciones en el gobierno federal, asesoran a los órganos de seguridad nacional, derechos humanos y los más radicales ocupan puestos de gobernadores, diputados y senadores. Por estas circunstancias es necesario definir los conceptos políticos de izquierda, para no caer en equivocaciones o promover un discurso ambiguo que puede ser entendido, de una u otra manera, según la recepción cultural de cada lector. La historia de los zurdos El concepto izquierda, como se sabe, tiene su origen en la revolución política francesa de 1789. Con este concepto fue conocido el grupo de diputados que promovieron el cambio revolucionario del Estado absoluto al Estado liberal. El político u hombre y mujer de izquierda fueron los que levantaron la bandera de lucha de las libertades fundamentales del hombre burgués, no la libertad de todos los hombres y mujeres. Aunque por este ideal han luchado las masas populares. El poder de la burguesía restringió el concepto de libertad a la de

la clase capitalista. El resto de las clases sociales tuvo que luchar a lo largo del siglo XIX y el XX para que las libertades

individuales y colectivas, es decir, de clase, fuesen aceptadas por la burguesía y sus aliados, que en el origen revolucionario fueron la izquierda. Las luchas populares por un cambio revolucionario, hacia el socialismo o por reformas democráticas dentro de un

proceso con objetivos socialistas, fue conocido como la izquierda, en oposición a la derecha compuesta por el conjunto de organizaciones que luchan por consolidar el poder de la burguesía ante el acoso de la izquierda socialista. Por tanto hubo una mutación, la izquierda original, sus objetivos y sus propuestas fueron la cabeza política en la burguesía contra la clase feudal. Cuando la burguesía consolida su economía, su ideología se transforma en la clase social dominante y su poder se hizo absoluto en el Estado, se transformó en una clase conservadora del sistema capitalista y entonces los dirigentes socialistas y las masas populares se convirtieron en la izquierda, que luchaba tanto por un cambio revolucionario como por reformas sociales. Hubo pues, una nueva izquierda frente a la vieja izquierda que se volvió conservadora y dejó de ser izquierda. Socialismo, otro concepto

El

socialismo es una nueva concepción de la vida del hombre. Concibe a la sociedad radicalmente opuesta a la sociedad

o

modo de producción capitalista, sustentado en la propiedad privada o capitalista, por la apropiación colectiva de los

medios de producción y la distribución social de la riqueza, opuesta a la apropiación particular del capitalismo, con formas

colectivas en el ejercicio del poder. En 1934, el entonces presidente de México, Lázaro Cárdenas del Río, se presenta como una opción política de la clase

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dominante, es decir, de la clase empresarial mexicana, que tuvo su origen en el grupo constitucionalista comandado por Venustiano Carranza y Álvaro Obregón. El cardenismo retomó las banderas del constitucionalismo y optó por la creación de una sociedad capitalista en la que el Estado tuvo una intervención decisiva para proteger a la clase capitalista mexicana de la clase capitalista extranjera, que se había apoderado ya de las ramas de la economía más importantes y que por su poderío económico podía reducir a la nada a la clase empresarial mexicana. El cardenismo es, por tanto, una opción política de la burguesía mexicana, jamás el cardenismo ha sido una opción política socialista, ni siquiera de tipo socialdemócrata. El cardenismo ha sido contrario al socialismo. Son y han sido enemigos en cuanto a sus objetivos históricos, como lo han señalado incluso en diversas entrevistas los descendientes del caudillo de la Revolución Mexicana en su segunda y tercera generación. En cambio el socialismo busca un cambio estructural favorable a los trabajadores, no a favor de la burguesía, como es el objetivo del cardenismo viejo y nuevo. Aclarar ideas En México, como en Europa, el concepto izquierda llegó a ser, a partir de un ideario político nuevo, sinónimo del concepto socialismo. En la historia política de México sólo la izquierda tuvo objetivos socialistas. Izquierda y socialismo fueron conceptos utilizados para indicar que el objetivo político era el cambio comunista en México, colocando los ideales de los trabajadores y del campesinado pobre por encima de los intereses políticos y económicos de la clase empresarial. Al respecto no hubo equivocación alguna entre las organizaciones sociales y políticas, cuyos dirigentes y sus agremiados asumieron la lucha por el socialismo como objetivo de su acción política. El error fundamental que tuvieron los socialistas mexicanos, que desembocó en una conducta política que los llevó al fracaso político como opción socialista y su transformación en opción cardenista, fue la caracterización que hicieron del Estado de la “Revolución Mexicana”. La falsa caracterización de este movimiento armado como revolución, a partir de una sobre–ideologización del papel de las masas y su influencia en la creación de un Estado revolucionario, eludió el papel central que tuvo el grupo constitucionalista en la creación de un nuevo Estado, de un sistema político centralista con régimen presidencial, a partir del cual, y del dominio sobre las masas populares, se emprendería un esfuerzo estatal por apoyar el desarrollo de una burguesía mexicana. Ésta, apoyada en el Estado, tendría que sostener concesiones políticas para las masas populares, pero de ninguna manera era un sistema político de y para las masas, como se desprende de los análisis hechos para justificar la conducta de los socialistas mexicanos para aliarse a la sección más “progresista” de la “Revolución Mexicana”. En este sentido es importante destacar cómo el cardenismo fue apoyado y alentado por Partido Comunista de la Unión Soviética, que comandaba un amplio sector del movimiento comunista internacional bajo el liderazgo de José Stalin. El estalinismo, por tanto, fortaleció esta concepción popular de la “Revolución Mexicana” y con este ideario político se construyó la estrategia central de los comunistas mexicanos para preparar el terreno político e ideológico que condujera a las masas populares al socialismo. El resultado lógico de la acción política de los socialistas mexicanos, producto de su ideario político construido a partir de una equivocada caracterización del Estado en México, fue su alianza permanente con las fuerzas cardenistas que estuvieron tanto dentro como fuera del Estado. Después de la alianza entre el cardenismo de 1934–1940 y la permanente división interna de los comunistas mexicanos, el movimiento estudiantil y popular de 1968 abrió espacios políticos que permitieron el surgimiento de una segunda oleada de tipo cardenista conocida bajo el concepto de nacionalismo revolucionario bajo el mando político del líder electricista Miguel Galván (galvanismo), quien aglutinó amplios contingentes populares con la intención de aliarse con los sectores progresistas o cardenistas del PRI y del Estado. El nacionalismo revolucionario fue el movimiento político más relevante de la primera década de los años 70, sin embargo, fue destruido por los gobiernos de Luis Echeverría (1970–1976) y de José López Portillo (1976–1982) destruyendo las corrientes opositoras que militaban en el sindicalismo universitario que era el sector gremial que apoyó a los electricistas que comandaban el nacionalismo revolucionario. La derrota del nacionalismo revolucionario de la primera mitad de los años 70 dio origen a un frenesí aglutinador de los partidos socialistas por fusionarse y participar en las elecciones con mayores posibilidades de ascender en la preferencia de los electores mexicanos. Se fueron abandonando, no reformando, los principios socialistas que abrían el paso franco hacia la desaparición del socialismo como objetivo de lucha. El producto político más acabado, en cuanto a fusión política se refiere de los socialistas mexicanos, fue la creación, en 1987, del Partido Mexicano Socialista (PMS) para participar en las elecciones federales de 1988 con un candidato propio y con posibilidades de profundizar la influencia electoral de los socialista mexicanos. Otro sector socialista, aunque más pequeño y con posiciones antielectorales, se organizó en la Unión Nacional de Izquierda revolucionaria (UNIR). Ésta era la situación política e ideológica de los socialistas mexicanos, quienes se asumieron como la izquierda mexicana, y así fueron conocidos dentro y fuera del país, cuando llegó la movilización popular en torno al nuevo cardenismo comandado por Cuauhtémoc Cárdenas, el hijo del general Lázaro Cárdenas. El surgimiento del nuevo cardenismo, como un fenómeno electoral, a partir de la movilización y el resurgimiento de las clases populares y medias en al escena electoral con posibilidades de llegar a la Presidencia de la República, a la que se sumaba una tradición política de los socialistas mexicanos favorables al viejo cardenismo, hizo del nuevo cardenismo su receptáculo político lógico.

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Los líderes socialistas de todo tipo asumieron dos conductas políticas concretas: la mayoría, la masa de dirigentes, se sumó al proyecto cardenista de 1989 para crear el Partido de la Revolución Democrática (PRD) en el cual se le dio el tiro de gracia a la ideología socialista que había sido matizada ya en el Partido Mexicano Socialista (PMS). Otro sector de socialistas mexicanos, minoritario, abandonó la lucha política o quedó reducido a pequeñas organizaciones dispersas que desaparecieron del escenario político nacional. La muerte del socialismo en México trajo consigo la muerte del socialismo como opción política para los mexicanos y con esta muerte política llegó el funeral de la izquierda política en México. La asociación de conceptos, como sinónimos, de socialismo con la izquierda política mexicana llegó a su fin con la creación del PRD, y, por tanto, para crear una nueva izquierda y su opción socialista correspondiente habrá que pasar largo tiempo. La polémica actual en torno a si el PRD y sus distintos componentes, o sólo alguno de ellos y no otros, constituyen una opción de izquierda es una confrontación política que nada tiene que ver con la realidad política en que viven las clases populares ni el ideario político, en que se sustenta el PRD, da lugar al surgimiento de bases políticas para pensar que en este partido anida el núcleo de dirigentes socialistas con pensamiento socialista. Así como los liberales europeos, que hicieron la revolución política que eliminó el despotismo y el Estado de tipo feudal, se convirtieron en los grupos políticos conservadores en que se sustenta el sistema capitalista europeo, así también los socialistas mexicanos están en vías de transformarse en los conservadores del sistema capitalista mexicano que, por un acto reflejo, se definen como políticos de izquierda. Los socialistas mexicanos de los 80 abandonaron el socialismo y para ocultar su fracaso y su abandono de esta opción política pretenden adulterar el concepto de izquierda asociándolo con políticas reformistas que ni siquiera pueden compararse con las propuestas del nacionalismo revolucionario de los 70. Han sido las masas populares, con sus luchas populares y su participación en las urnas, las que empujan a los ex socialistas mexicanos a posiciones democráticas con las que ni siquiera están convencidos. La experiencia política que ha vivido el PRD nos demuestra que ni siquiera el proyecto democrático está vivo y con un afán de realizarse. Las experiencias centralistas, en el ejercicio del poder, están en consonancia con los centralismos que dieron origen al PRD. Por una parte está el centralismo presidencial, en el que fueron formados los priístas que llegaron y siguen entrando al PRD. Por la otra vía tenemos el “centralismo democrático” de los socialistas mexicanos, quienes han cancelado una verdadera opción democrática, ya no socialdemócrata, porque esta última contiene reformas estructurales con tendencias socialistas, mientras que la opción democrática contiene opciones materiales de vida dentro y para el sistema capitalista. Primera conclusión, en el PRD anida la opción política cardenista que, a su vez, constituye una opción política del empresariado nacional, no de las masas populares, como quedó apuntado en el comienzo del artículo, al definir los conceptos políticos que contenidos en este trabajo.

Segunda conclusión, en el PRD no existe la opción socialista o popular, que es la base política fundamental para hablar de la existencia de una corriente política de izquierda, tal como ésta fue desarrollada a lo largo del siglo XX, la cual se perdió en 1989 al crearse el sol azteca y ya ni siquiera es un tema de discusión nacional. La izquierda socialista hoy La opción socialista y los grupos políticos que pueden recuperar el concepto de izquierda, asumiéndose como legítimos continuadores del socialismo en México, que rechazaron su integración en el PRD, están en una posición de marginalidad tan extrema que aún no podemos hablar del renacimiento de la opción socialista y de izquierda en México, y lo peor para las masas populares en México es que quizá esta ausencia se prolongue por mucho tiempo. La izquierda mexicana* (cuadro de partidos)

PSM

Partido Socialista Mexicano

1919

PCM

Partido Comunista Mexicano 1919

 

CAPUOCI

Comité de Acción Unificación Obrero–Campesino Independiente

1934

PROC

Partido Revolucionario Obrero Campesino

1937

ASU

Acción Socialista Unificada

1941

LAP

Liga de Acción Política

1942

LCI

Primera Liga Comunista Internacionalista

1942

LSM

Liga Socialista Mexicana

1944

GM

Grupo Morelos

1944

POCM

Partido Obrero Campesino de México

1947

 

MRPC

Movimiento Reivindicador

del Partido Comunista

1948

PP

Partido Popular

1949

FO

Frente Obrero

1949

FPPM

Federación de Partidos del Pueblo Mexicano

¿?

LO

Lucha Obrera

1950

MRM

Movimiento Revolucionario Magisterial

1953

 

POR

Partido Obrero Revolucionario

 

1957

LOM

Liga Obrera Marxista

1959

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PCB

Partido Comunista Bolchevique

1960

PPS

Partido Popular Socialista

1961

MLN

Movimiento de Liberación Nacional

1962

ACG

Asociación Cívica Guerrerense

1963

PPSR

Partido Popular Socialista Revolucionario

1964

FECSM

Federación de Estudiantes Campesinos Socialistas de México

1965

MRP

Primer Movimiento Revolucionario del Pueblo

1965

LLE

Liga Leninista Espartaco

1967

MCI

Movimiento Comunista Internacionalista 1967

 

LCE

Liga Comunista Espartaco

1968

CNH

Consejo Nacional de Huelga 1968

 

PP

Política Popular

1969

ACOMAP

Acción Comunitaria 1969

 

MAUS

Movimiento de Acción y Unidad Socialista

1970

UOI

Unidad Obrera Independiente

 

1971

COCEI

Coalición Obrero Campesino Estudiantil del Istmo 1972

 

OIPUH

Organización Independiente de los Pueblos de la Huasteca 1972

Grupo Nezahualcóyotl

1973

FPI

Frente Popular Independiente

1973

PC

Punto Crítico

1973

TD

Tendencia Democrática del Sindicato Único de Trabajadores Electricistas

1973

ANP–PCM

Asamblea Nacional Permanente del PCM

1974

CND

Comité Nacional de Defensa

1974

CDP

Comité de Defensa Popular

1974

CNAC–CNAO

1974

 

PCM–ML

Comité Nacional de Auscultación y Consulta Partido Comunista Mexicano Marxista Leninista

1974

LOM–FTL

Liga Obrera Marxista Fracción Trotskista Leninista

1974

Estrategia

Grupo Revista

1974

FDOMEZ

Frente Democrático Oriental

de México Emiliano Zapata

1974

LS

Liga Socialista

1975

FPZ

Frente Popular Zacatecas

1975

FPTyL

Frente Popular Tierra y Libertad

1975

PST

Partido Socialista de los Trabajadores

1975

PC

Partido de los Comunistas

1976

GCI

Grupo Comunista Internacionalista

1976

OIRLM

Organización de Izquierda

Revolucionaria–Línea de Masas

1976

GIR

Grupo de Izquierda Revolucionaria

1976

MOS

Movimiento de Organización Socialista

1976

PPS–M

Partido Popular Socialista Mayoritario

1977

GIRE

Grupo de Izquierda Revolucionaria Espartaco

1977

CS

Corriente Socialista 1977

PRT

Partido Revolucionario de los Trabajadores

1977

CNLM

Coordinadora Nacional-Línea de Masas

 

1977

MAP

Movimiento de Acción Popular

1977

UPOME

Unión por la Organización Mexicana de Estudiantes

1977

FNDP

Frente Nacional Democrático Popular

1978

MMLM

Movimiento Marxista-Leninista de México

1981

MCL

Movimiento Comunista Libertario

1982

PSUM

Partido Socialista Unificado de México

1982

PCM

Partido de los Comunistas Mexicanos

1982

POS

Partido Obrero Socialista

1982

MPI

Movimiento Proletario Independiente

1982

 

MCR

Movimiento Comunista Revolucionario

1983

MRP

Movimiento Revolucionario del Pueblo

1983 1983

ULR

Unión de Lucha Revolucionaria

1983

CC7

Convergencia Comunista 7 enero

1983

PSD

Partido Social Demócrata

1983

ACNR

Asociación Cívica Nacional Revolucionaria

1983

CNTE

Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación

1983

 

PRS

Partido de la Revolución Socialista

1984

PPR

Partido Patriótico Revolucionario

1986

MAS

Movimiento al Socialismo

1987

PMS

Partido Mexicano Socialista

1987

PRP

Partido Revolucionario Popular

1988

PT

Partido del Trabajo 1989

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PRD

Partido de la Revolución Democrática

1989

 

PUOI

Partido de la Unidad Obrera Independiente

1990

IR

Izquierda Radical

1993

LTS

Liga de los Trabajadores Socialistas

1995

FPL

Frente de Lucha Popular

1995

UCLAT

Unión de la Clase Trabajadora

1996

FZLN

Frente Zapatista de Liberación Nacional

 

1997

DR

Democracia Radical

1997

LUS

Liga de Unidad Socialista

1997

UNIOS

Unidad Obrero Socialista

1998

IDP

Izquierda Democrática Popular

 

1999

CGH

Consejo General de Huelga

1999

FPL

Frente de Lucha Popular

1999

FAD

Frente Amplio Democrático

2002

MDS

Movimiento Democrático por el Socialismo

2003

CBJ

Colectivo Barricada de Jóvenes

2004

CRI

Coordinadora Revolucionaria de Izquierda

2004

CPUSM Comité Promotor de la Unidad de los Socialistas de Michoacán *Por Mauricio Laguna Berber y Jerónimo Hernández

2005