SUCESION A TITULO PARTICULAR Y SUCESION A TITULO UNIVERSAL La extensión del objeto determina que la sucesión pueda ser particular

o universal. Cuando la trasmisión comprende uno o varios derechos se denomina sucesión particular o a título particular. Es lo que expresa el Último período del art. 3263: Sucesor singular es aquel al cual se trasmite un objeto particular que sale de los bienes de otra persona. Pero es de advertir que no debe tratarse necesariamente de la trasmisión de un objeto corporal con el alcance que le asigna el art. 231 1, sino que la definición comprende también los bienes inmateriales que mienta el art. 2312. El rasgo distintivo de la sucesión a titulo particular está dado por el uti singulis. En cambio, cuando la trasmisión comprende la totalidad de los derechos contenidos en un patrimonio o en una parte alícuota de éste, estamos en presencia de la sucesión universal o a titulo universal. Es la que caracteriza el art. 3281 al expresar: La sucesión a titulo universal es la que tiene por objeto un todo ideal, sin consideración a su contenido especial, ni a los objetos de esos derechos. El concepto sentado por la norma es una reiteración de lo establecido por la primera parte del art. 3263, donde se dice: El sucesor universal, es aquel a quien pasa todo, o una parte alícuota del patrimonio de otra persona. Si es necesario remarcar el concepto buscando su claridad, baste para ello recordar la afirmación formulada por Vélez en la nota al art. 3281, donde escribió que la sucesión universal puede también no abrazar la totalidad, sino una porción determinada de los bienes, porque esta porción tiene por base necesaria el conjunto total, como la fracción a la unidad. Como se ve, la nota esencial que caracteriza al sucesor universal es la recepción del todo o de la parte alícuota del patrimonio. Con referencia a lo primero no se presenta dificultad alguna; sin embargo, ellas aparecen y con gravedad cuando entra a jugar la segunda de las posibilidades. A ello haremos referencia cuando analicemos la caracterización del legatario de cuota. 4.- LOS ELEMENTOS DE LA SUCESION “MORTIS CAUSA” La sucesión mortis causa, ya sea universal o a título particular, se opera por la concurrencia de tres elementos: a) la apertura de la sucesión; b ) la vocación del sucesor; y c) la aceptación. No existe en nuestro derecho la sucesión sin que se opere por parte del sucesor un acto voluntario de aceptación, y sólo después de ese acto de adición se producirá la trasmisión efectiva; hasta que ello ocurra habrá tan sólo un llamado al sucesible. Pero para que el acto de aceptación tenga eficacia es menester que el llamamiento se haya producido, puesto que las herencias futuras no pueden aceptarse ni repudiarse, y si el sucesor presuntivo hubiera aceptado o repudiado la sucesión de una persona viva podrá, sin embargo, aceptarla o repudiarla después de la muerte de esa persona (arts. 331 1 y 3312). La

Sus partidarios sostienen que el sistema sucesorio debe organizarlo el Estado fundándose exclusivamente en principios económicos y políticos. en las consabidas imprecisiones y vaguedades. Y acaso no resulte descaminado sostener que en casi todas ellas puede encontrarse. 5. que no es. Como se advierte. por ejemplo. sabiendo de antemano que la ley ha de interpretar su silencio. en definitiva. Si el causante no lo ha redactado. Contrariamente a la teoría anterior. la ley debe organizar un sistema que responda a la presunción de cuál hubiera sido su voluntad. dado que esta teoría resultaría insuficiente para justificar el llamado de los herederos lejanos. Para ella la sucesión no es más que una consecuencia de seguir el orden natural o biológico. a esa ley fisiológica. todas las teorías que hemos enunciado se resienten de parciales al centrar su bondad en uno solo de los aspectos del problema y resultan insuficientes para explicarlo en su integridad. por tanto. d) Teoría de la copropiedad familiar.apertura de la sucesión coincide con la muerte de una persona o con la declaración de su ausencia con presunción de fallecimiento. También aquí se observan las limitaciones. De tal manera que el sujeto puede omitir la expresión de sus deseos. ya que el derecho del heredero derivaría de su copropiedad sobre el patrimonio que pertenecería a toda la familia. Como se advierte. Las normas sucesorias deben obedecer. la única. la existencia del derecho de propiedad. al carecer de fundamento el dominio privado. f ) Teorías negatorias. No obstante que radica en un principio exacto y es una de las mis difundidas. Para la tesis socialista. Como todo criterio fundado en esa premisa. ésta rechaza la voluntad del autor. Hemos de limitarnos. Parece obvio marcar que todas las teorías anteriores reconocen. FUNDAMENTOS DEL DERECHO SUCESORIO: Como se ha señalado. a la simple enumeración de las respuestas que se han ensayado para justificar la trasmisión hereditaria. y que la . cuando regula el sistema legitimario. presenta los inconvenientes que derivan de la dificultad de definir ese derecho natural y cae. b) Teoría biológica. se resiente de parcialidad en el exagerado respito que otorga a la voluntad individual. c) Teoría del afecto presunto del causante. Es dable observar que ésta se halla restringida por el legislador cuando debe atender a principios superiores. tal. a) Teoría del derecho natural. atendiendo a que la muerte implica la continuidad del individuo a través de sus descendientes. por tanto. que respondan a la forma de organización del gobierno. la explicación no basta. indudablemente. pues no alcanza a satisfacer el fundamento de la trasmisión a los ascendientes o a los parientes lejanos. expresada en su testamento. Como las anteriores. como premisa necesaria. no tiene ninguna validez el reconocimiento del derecho sucesorio. por ende. los fundamentos del derecho sucesorio corresponden al campo de la filosofía jurídica. una razón valedera. e) Teoría utilitaria. Finca su punto de partida en la prevalecencia de la voluntad del difunto. ésta peca de incompleta al atender sólo a una de las fases de la cuestión.

A su vez.explicación total resulte de la síntesis. a la voluntad del causante . donde se establece: La sucesión se llama legítima cuando sólo es deferida por la ley. El concepto es completado por el art. apartándose así de la solución del sistema romano que no admitía la compatibilidad de la sucesión testamentaria conjuntamente con la ab-intestato): que se manifestaba en el conocido aforismo nemo pro parte testatus pro parte intestatus decedere potest. La naturaleza de la fuente del llamamiento puede determinar distintas clases de sucesiones. sin olvidar trascendentes motivaciones político-económicas relativas al movimiento de los bienes y al resguardo de la organización democrática del Estado. La adecuación consecutiva se atiene. la sucesión legitima de la voluntaria. ella está constreñida por razones de orden social y ético que son las que impulsan al legislador para condicionarla. puesto que ella puede manifestarse unilateralmente mediante el acto jurídico del testamento o en forma bilateral por el concurso de dos o más voluntades reguladas contractualmente. En síntesis. DISTISTAS CLASES DE SUCESIÓN “MORTIS CAUSA” LEGÍTIMA. como también simultáneo-consecutiva. la sucesión se presentará como legitima. respondiendo a la tendencia imperante en los ordenamientos modernos. o ambos a la vez. TESTAMENTARIA Y CONTRACTUAL. Conceptualmente corresponde entonces distinguir. testamentaria o mixta. junto al hecho jurídico de la muerte puede operar en forma conjunta o consecutiva el acto jurídico unilateral del testamento. 3280. Ello. en términos generales. Conviene observar que nuestro derecho. permite la coexistencia de la fuente legal y la testamentaria. En cuanto al modo de operar conjunto o consecutivo de ambas fuentes merece recordarse la observación de Rébora. Esta caracterización es la que recoge la primera parte del art. en primer término. y en otra por disposición de la ley. por el sistema argentino. a la persona que sobrevive. en primer término. por voluntad del hombre en una parte. no admitiendo la validez de los pactos sucesorios. 6. y testamentaria cuando lo es por voluntad del hombre manifestada en testamento válido. ya que si bien es cierto que la voluntad del causante tiene un papel importante. ya sea que el título creador de la vocación reconozca su origen en las disposiciones legales o bien en la voluntad del causante. dentro de esta última categoría puede admitirse una subdivisión motivada en la formulación de la voluntad.voluntaria contractual ha sido desechada. Más adelante ha de verse que la posibilidad . y según el uno o el otro. 3279 al expresar: La sucesión es la trasmisión de los derechos activos y pasivos que componen la herencia de una persona muerta. quien precisó que entre la función de la voluntad y la función de la ley ha de haber una adecuación que puede ser consecutiva. Puede también deferirse la herencia de una misma persona. a la cual la ley o el testador llama para recibirla.

O dicho de otra forma. por último. estipulando entre sí en vida del causante. sostiene Guastavino que pacto sucesorio es el contrato cuyo objeto es el todo o la parte de una herencia futura y cuyo contenido concierne a su organización o a un aspecto de esa organización. concurren para la existencia del pacto tres condiciones. al que se lo ha definido como la convención mediante la cual el causante organiza su sucesión de acuerdo con otros interesados. En cambio. y frente a ellos limita la posibilidadtestamentaria. nuestro ordenamiento positivo establece como predominante la función de la ley cuando existen herederos de llamamiento forzoso. Y como tercera. bastando que se aplique a una cosa determinada. el pacto institutivo. La primera es que se celebre en previsión de una herencia futura. que incorporó una minuciosa casuística al Digesto y al Código. Hemos dicho que la sucesión puede obedecer a una fuente voluntaria contractual. esto es. ya que giran en torno de una especulación sobre la muerte y la ventaja queda subordinada a la proximidad del deceso. por el cual el sucesible dispone de la herencia abierta en favor de un tercero. trasfieren o abdican sus derechos. Los motivos que han impulsado a prohibir la vocación contractual en los tiempos clásicos obedecen a un doble orden de razones: se ha aducido. a una res singularis de la herencia. que el pacto se celebre en mérito a un derecho hereditario. por referir a disposición n transferencia de derechos sucesorios eventuales o por referir a reglas de distribución de la herencia o a otras cuestiones sucesorias. aquel por el cual se dispone de la propia herencia para después de la muerte. en los dos primeros la estipulación se anuda entre el de cujus y el sucesible. o éstos. 7. mediante el cual se renuncia a una herencia en vida del causante. Como se observa.manifestada en un acto de última voluntad al cual se le reconoce una eficiencia superior a otros intereses. y no a título de crédito u otra clase. En segundo lugar. La segunda es que el objeto del contrato forme parte de esa sucesión. contempla como primordial el derecho de ciertos herederos. mientras que en el último el contrato vincula a éste con cualquier extraño. Constituye ello el pacto sucesorio. todavía no abierta. Perfilando más estrechamente los conceptos. en primer término. Por último. que caracteriza a nuestro sistema. no siendo necesario que esté referido a toda ella o una parte alícuota. que tales convenciones resultan contrarias a las buenas costumbres e indecentes. En primer lugar. Convendrá advertir que la denominación abarca distintas figuras. es decir. PACTOS SOBRE HERENCIA FUTURA ADMITIDOS EN EL DERECHO EXTRANJERO Y ARGENTINO. el . una función supletoria similar a la de la primera adecuación. La institución del pacto sucesorio no ha contado con las simpatías del legislador. el pacto renunciativo. limitándose la ley a asignarse a sí misma una función supletoria que cobrará eficacia cuando falte el testamento. es decir. la adecuación simultáneo-consecutiva. Con lo surge de las definiciones dadas. el pacto dispositivo. que sólo se expande en su ausencia. en función de una manifestación de voluntad bilateral. lo que provocaría el deseo de ese evento. y la prohibición de tales convenciones se remonta al derecho romano. de tal manera que únicamente cuando éstos faltan se extiende la eficiencia del testamento y se atribuye a la Ley.

No obstante el viejo linaje y el predicamento de la tesis prohibitiva. dado que ordinariamente. art. Mas modernamente se han agregado otras consideraciones. podrá sin embargo aceptarla o repudiarla después de la muerte de esa persona. 1449). 3312 que el heredero presuntivo que hubiera aceptado la sucesión de una persona viva. Sin embargo. el brasileño y el italiano. el peruano. agregándose en el art. 848). en segundo lugar se esgrime la defensa de la libertad de testar. debiéndose formular la opción únicamente después de la apertura. menoscabada al restringirse al causante la facultad de disponer por medio del testamento.votum mortis. el uruguayo. A su vez. 3311 se dispone que las herencias futuras no pueden aceptarse ni repudiarse. ni se admite la cesión de las esperanzas de sucesión (art. no pocas argumentaciones doctrinales en los tiempos modernos han señalado la insuficiencia de sus razones. ni los derechos hereditarios eventuales sobre objetos particulares. 1175 (francés. convenciones que se traducen en una despiadada usura. Concordantemente. que quedaría. en el art. cuyo eje es el art. la tendencia imperante en los códigos es la prohibitiva. aunque se celebre con el consentimiento de la persona de cuya sucesión se trate. . El Código Civil argentino. siguiendo los modelos romano y francés. de esa forma. ha consagrado el régimen prohibitivo en virtud de una serie minuciosa de disposiciones. arguyéndose además que la prohibición tiende a impedir que se altere la igualdad entre los Herederos forzosos mediante convenciones que burlen el principio democrático de la división igualitaria entre los sucesores. por las circunstancias en que se celebran. se aceptar. holandés y napolitano) deben agregarse los dictados con posterioridad. tales como el chileno. y a los citados por Vélez en la nota al. 1175: donde se establece: No puede ser objeto de un contrato la herencia futura. tales como la que dichos pactos resultan perjudiciales y lesivos. no se permite la transacción sobre los derechos eventuales a una sucesión ni sobre la sucesión de una persona viva (art. y esta corriente permisiva se ve robustecida por el acogimiento que al pacto sobre herencia futura han brindado ordenamientos de tanto prestigio corno el Código Civil alemán y el suizo.

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