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Alianza Universidad Textos

BIBLIOTECA

CìùE
3 7290 S. Bartolini, M. Cotta, L. Moruno, A. Panebianco, G. Pasquino,

Manual de ciencia política

Compilación de Gianfranco Pasquino Versión española de Pilar Chávarri, M. a Luz Morán, Miguel A. Ruiz de Azúa

Alianza Editorial

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Título original: Manuale di scienze della politica

Primera edición en «Alianza Universidad Textos»: 1988 Séptima reimpresión en «Alianza Universidad Textos»: 1995

Reservados todos los derechos. De conformidad con lo dispuesto en el art. 534-bis del Código Penal vigente, podrán ser castigados con penas de multa y privación de libertad quienes reprodujeren o plagiaren, en todo o en parte, una obra literaria, artística o científica fijada en cualquier tipo de soporte sin la preceptiva autorización.

© 1986 by Società Editrice II Mulino, Bologna © Ed. cast.: Alianza Editorial, S.A.: Madrid, 1988,1991, 1992,1993,1994,1995 Calle Juan Ignacio Luca de Tena, 15; 28027 Madrid; teléf.: 393 88 88 ISBN: 84-206-8125-3 Depòsito Legal: S. 595-1995 Impreso en Gráficas Varona Polígono «El Montalvo», parcela 49 37008 Salamanca Printed in Spain

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INDICE 5 7290

INTRODUCCIÓN,

de Gianfranco Pasquino

CAPÍTULO

1. NATURALEZA Y EVOLUCION DE LA DISCIPLINA, por Gianfranco Pasquino 1. 2. 3. 4. 5. 6. El nacimiento de la disciplina Easton y el comportamentismo político La situación actual Nuevas vías Ciencia de la política y teoría política .. La utilidad de la ciencia de la política . 15 19 21 24 29 34

Referencias bibliográficas

CAPÍTULO

2. M E T O D O L O G I A DE LA INVESTIGACION POLITICA, por Stefano Bartolini 1. 2. 3. 4. 5. 6. 7. 8. 9. 10. Introducción Selección y formulación de los problemas Las estrategias de la investigación La elección de los casos Formación de conceptos Escala de abstracción Indicadores y definiciones operativas El tratamiento de los conceptos Clasificaciones Tipologías
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39 39 40 43 46 48 50 51 55 56 58

en todo tipo de sistema político y en todo período histórico: en las Iglesias así como en los sindicatos modernos. comprendida el área de las democracias anglosajonas. Dicha afirmación hace imposibles cualquier análisis general del fenómeno y una síntesis de los estudios sobre éste.Capítulo 6 PARTIDOS Y SISTEMAS DE PARTIDOS Stefano Bartolini 1. Los sistemas políticos de nueva formación la han tomado prestada con frecuencia creándose desde lo alto una institución que ha sido concebida como instrumento necesario de modernización política. a casi todas las demás partes del mundo. el énfasis en la competitividad de 217 . como fuerzas ideológicas opuestas a las dominantes. al menos. la exposición hará referencia principalmente a la experiencia de los países de la Europa occidental. Ello obliga a recurrir a una definición mínima que circunscriba la experiencia a un ámbito más restringido y relevante para nuestros problemas actuales. que le dio vida originariamente. se ha hecho referencia al término partido en relación a la vida política de instituciones como el Senado romano. Además. Con este fin limitaremos nuestra atención a los partidos políticos que participan en elecciones competitivas con el fin de hacer acceder a sus candidatos a los cargos públicos representativos. Incluso allí donde regímenes autoritarios de distinta naturaleza la han prohibido y reprimido. Históricamente ello impone el remontarse no más allá de las fases de extensión del sufragio electoral en la segunda mitad del siglo pasado. Por otro lado. En dicho sentido los «partidos» han existido y existieron siempre. las ciudades-estado medievales. Prefacio El concepto de partido político tiene un significado geográfico e histórico muy amplio. la Francia revolucionaria. los parlamentos Tudor y Stewart. Desde el punto de vista histórico. Con una acepción tan amplia el partido termina por definirse como cualquier forma de conformidad y cooperación basada sobre algunas lealtades y / o metas comunes por parte de los individuos implicados o que aspiran a ser implicados en decisiones políticas. etc. la institución del partido político ha sido exportada de la experiencia occidental. se continúa haciendo referencia a los partidos como fuerzas clandestinas o. Desde el punto de vista geográfico.

un partido difiere según sus relaciones con las distintas instituciones del sistema político en su conjunto —leyes electorales. Finalmente. sus perspectivas de desarrollo y las crisis a las que deberán de enfrentarse tratando de dibujar los campos en los cuales ha de orientarse la investigación de un modo más provechoso.218 Stefano Bartolini las elecciones excluye por definición la amplia categoría de los denominados «partidos únicos». el apoyo social. etc. en la sección de las conclusiones se discutirán los problemas actuales de los partidos políticos modernos. su naturaleza ideológica. etc. aquí bastará con subrayar que la existencia de elecciones libres determina una interacción competitiva entre las unidades partidistas de un sistema que influye de una manera decisiva en su naturaleza tanto ideológica como organizativa. 2. las posibles coaliciones gubernamentales. 1972. El presente capítulo se estructura analíticamente según estos distintos aspectos de diferenciación.— y según el tipo y las funciones que desempeña dentro de éste y según la profundidad con la que los desempeña. A continuación. sino como organización política caracterizada por diversas estructuras y tipos de conflictos internos. su fuerza electoral. según los casos. sea cual fuere su naturaleza ideológica y organizativa. parlamentos. por el contrario. Por último. o bien pueden analizarse como interacciones subunitarias entre los grupos y órganos en una organización. Desde este punto de vista los partidos sin interacción competitiva —los partidos únicos de los regímenes autoritarios y totalitarios— son instituciones políticas completamente diferentes. Partiremos del análisis de los sistemas partidistas y de sus procesos interactivos. Existe. . II Mulino. etc. las relaciones con los grupos de presión y los movimientos sociales. En primer lugar. el partido será considerado no como actor unitario. lo que es un partido depende también del nivel en el que se lo estudia. la naturaleza del partido difiere según sean sus relaciones con los demás partidos del sistema partidista. sobre todo el hecho de que un partido sea diferente. En segundo lugar. o bien según el modelo de interacciones competitivas que se establecen entre éste y los demás partidos en base a factores tales como su número. gobiernos. Bolonia. los partidos políticos difieren según sus interacciones* con el ambiente social: las bases de su apoyo electoral. En una segunda parte se discutirán las tipologías de los partidos políticos —en cuanto unidades individuales— basadas en criterios tales como el origen y el desarrollo histórico. etc. Ciertas semejanzas genéticas y organizativas subrayadas en ocasiones no justifican su ambigua diferenciación de los partidos políticos competitivos K En los casos de los partidos únicos. (ed. Definición de los sistemas de partidos Un sistema partidista es el resultado de las interacciones entre las unidades partidistas que lo componen. D.). una dimensión de desarrollo histórico de su vida y naturaleza que hay que tener en cuenta en todos los niveles de análisis posibles. su afinidad ideológica. La justificación de dicha elección requeriría una notable profundización. Partiti e gruppi di pressione. La naturaleza y el papel de los partidos políticos es algo difícil de definir y de describir en términos generales. En tercer lugar. en base a sus relaciones con el ambiente externo. más concretamente es el resultado de las interaccio1 FISICHELLA. su estudio es más fructífero si se lleva a cabo en relación a su rol y posición en el interior del régimen político. Los partidos pueden concebirse como actores unitarios e individuales. por lo tanto. los partidos políticos difieren también según el período histórico. En cuarto lugar.

1980. únicamente la suma de los partidos que lo componen. A Framework ¡or Analyw. Una clasificación de las dimensiones de conflicto en el seno de una fnrmm ion política como el Estado moderno distingue. ligadas sobre todo a los procesos de formación de los estados nacionales.sia •• tihian los conflictos que oponen. comunes a todos los países occidentales. Con este término genérico se entiende.de. 2 SARTORI. En un polo de e. que sientan las condi ciones de base sobre las cuales se basa la competición partidista moderna. Finalmente. sin embaí}1. Un intento de sistematización puede dividir los estudios sobre el tema según el enfoque utilizado y las dimensiones del sistema de partidos tomadas en consideración.Ind. sino algo más complejo que requiere un análisis autónomo. tienen lugar. .iuiu a:. a la periferia o lv< peiiln íii:. La primera es una dimensión territorial. Por lo tanto. . de competición espacial e institucional.. No es. Concluiremos esta parte examinando otras variables que caracterizan la naturaleza del sistema partidista y discutiendo el impacto y la influencia que los distintos tipos de los sistemas partidistas poseen sobre el funcionamiento y el rendimiento del sistema político general.o. la naturaleza del sistema de partidos en el cual éstos actúan. con tiempos y modalidades distintos según los casos en base a un conjunto »le ínu turas político-sociales o líneas de ruptura que surgen de las experiencia. Es. Dicho enfoque analiza los procesos a través de los cuales se desarrollan y cristalizan los sistemas partidistas en una configuración concreta específica.J(t l'iiiiul• »-.. Mi. Si u n sistema partidista es un conjunto.)El sistema de partidos se caracteriza por una serie de propiedades autónomas que no son típicas o propias de las unidades partidistas tomadas aisladamente.Partidos y sistemas de partidos . por lo general. Alianza Editorial. entre otras cosas. ('MIILIIIA^ < MI bridge University Press. hay que insistir en que un partido como unidad individual se encuentra siempre dentro de un sistema que le es preexistente.'. Partidos y Sistema. . dos dimniMnm ¡ huida mentales. interacciones competitivas-entre partidos. en el interior de un estado. 3. por lo tanto. I N!US procesos. el sistema de partidos está influido y determinado por la naturaleza de los partidos que lo componen. 1976. G. En tanto que. es necesario establecer cuáles son los distintos modelos de interacción y las c a r a c t e r í s t i c a ^ Existen distintos modos y enfoques para analizar la naturaleza de los sistemas partidistas competitivos y se han formulado también distintos criterios en referencia a los fines concretos de investigación. trad. Enfoques genéticos Una primera aproximación a los sistemas de partidos es de tipo genético. en el período comprendido on!re la segunda mitad del siglo pasado y la primera guerra mundial y se deriva de los procesos de democratización y de extensión del sufragio. castellana. lógico reflexionar en primer lugar sobre el modo en que sus caracteres están determinados. Parties and Party Systems. Este proceso de estructuración originaria tiene lugar.>!>!> nes que resultan de la competición político-electoral. morfológicos. trataremos sucesivamente de los enfoques genéticos. por lo tanto. de hecho. por lo general. al mismo tiempo el modelo de interacción típica del sistema influye en la naturaleza y el comportamiento de sus'unidades particulares 2 J Con frecuencia se mantiene que las diferencias en el comportamiento de partíaos similares o de los mismos partidos en períodos distintos pueden hacerse depender de las «distintas situaciones». ln:.

en «Comparative Studies in Society and History». trad. ROKKAN. u n carácter funcional y presupone para expresarse u n mínimo de consolidación territorial del estado y de movilización social y comunicación entre los ayuntamientos y las regiones. Cross National Perspectives. 1967. lingüístico y religioso. en el otro. 1970. La segunda fractura se origina. los conflictos sobre los principios morales y sobre las visiones e interpretaciones de la historia. En base a este esquema analítico Stein R o k k a n 3 ha identificado u n a serie de cuatro grandes fracturas históricas en el desarrollo político europeo que han dado origen a la configuración de líneas de ruptura sobre las cuales están estructurados — y todavía hoy siguen estando ampliamente anclados— los sistemas de partidos europeos. En el polo opuesto del eje territorial se sitúan.. inherentes al proceso de formación de los estados nacionales. Se trata de u n a fractura entre centro y periferia que da lugar a conflictos internos y externos a los estados en referencia a las identidades culturales y religiosas de las poblaciones y que opone —sobre todo a partir de la división de la unidad religiosa europea en el período de la reforma y de la contrarreforma— la cultura dominante de las élites políticas de los nuevos estados a la resistencia de grupos particulares periféricos diferentes desde el punto de vista étnico. y ROKKAN. por el contrario. 10. La segunda dimensión de conflicto tiene. 1982. por el contrario. Cittadini. Estos dos tipos de conflictos. En un polo de este eje de conflicto se sitúan los conflictos inherentes a los recursos económicos y a su distribución. S. conflictos que atañían esencialmente a la consolidación de los nuevos estados territoriales y a su identidad cultural y religiosa. Las dos primeras fracturas surgen fundamentalmente del proceso de formación de las naciones. por el contrario. Después de la revolución nacional.). por el contrario. Oslo. los conflictos del centro que se desarrollan dentro de las propias élites nacionales. Esta opone los esfuerzos de estandarización de los nuevos estados nacionales a los tradicionales privilegios de las iglesias — t a n t o la católica como la luterana o la reformada—y da lugar en todas partes a agudos conflictos entre el Estado y la Iglesia(s) que atañen sobre todo al control eclesiástico de la vida social y de la instrucción que se amplía. 173-210. Bolonia.220 Stefano Bartolini del centro de formación nacional. italiano. 1968. mientras que en el segundo estamos frente a conflictos entre grupos cuya solidaridad tiene u n a base m á s difundida y que toman la forma de enfrentamientos entre movimientos de carácter religioso e ideológico. Nueva York. la segunda fase crítica de la historia europea es la revolución industrial del siglo xix. La primera 3 ROKKAN. En los países q u e conquistan bastante pronto u n a independencia nacional dicho período está caracterizado por conflictos con el centro cultural y religioso del catolicismo de Roma. oponen no sólo a las iglesias reformadas nacionales al centro del catolicismo de Roma. Elections. representado p o r las élites de los fundadores del estado y por su aparato político-administrativo. sino también a las élites centrales de los nuevos estados nacionales a los movimientos de resistencia cultural. The Growth and Structuring of Mass Politics in the Smaller European Democracies. en el primer caso estamos frente a conflictos entre grupos de interés específicos. S. En otras palabras. Il Mulino. S. elezioni. en el período de las revoluciones nacionales y de la formación de los estados nacionales en el área postnapoleónica. Party Systems and Voter Alignments. (eds. Citizens. pp. que se movilizan contra los intentos de consolidación territorial y de estandarización cultural que provienen del centro. étnico-lingüística y religiosa.. Parties. M. Universitetsforlaget. S.. partiti. . de la cual emergen otras dos fracturas de gran importancia para la estructuración de los sistemas partidistas. LIPSET. The Free Press.

por el contrario. el con4 ROKKAN. al liberalismo y la defensa de la propiedad y del mercado contra el movimiento sindical. dando lugar a una oposición entre el scclor primurio y el secundario que se expresará principalmente en los problemas de las políticas de aranceles. Citizens. étnico-culturales o los partidos religiosos no han surgido en todas partes. lingüísticos y de protesta religiosa que están presentes en muchos países europeos. sector primario y secundario. sino únicamente en determinadas condiciones. Parties. Fractura que determina una línea de conflicto que todavía hoy fundamenta en muchos países occidentales la clásica distinción entre derecha-izquierda.. Tales fracturas —y los actores principales que se han formado en torno a éstas— se han agregado y combinado con frecuencia entre sí. De los conflictos entre intereses urbanos y agrarios han surgido —sobre todo en la Europa del Norte y del Este antes de la ocupación soviética— los partidos campesinos y de defensa agraria. dan lugar a una serie de líneas de ruptura (fracturas socio-políticas) entre centro y periferia. Finalmente. La segunda fractura propia de la revolución industrial opone a los trabajadores industriales a los ofertores de trabajo-propielarios.los inicíese:. dando lugar a configuraciones de alianzas entre grupos sociales muy diferentes las unas de las otras. Por ejemplo. . y en el contraste entre la ideología del libre comercio y la proleirión de los productos agrícolas. S. religiosa y lingüísticamente diferentes—. De las reacciones de las periferias —es decir. un esquema genérico como el que aquí se ha resumido en grandes líneas no implica que estas fracturas hayan constituido siempre y en todas partes la base suficiente para la formación autónoma de partidos en el momento de la ampliación del sufragio. estado e iglesia. urbanos comerciales e industriales emergentes del desarrollo económico a los inteirse:. Naturalmente. y a la pluralidad y diversidad de los sistemas partidistas europeos. Las configuraciones de base del conflicto se han transformado en sistemas de partidos según alianzas específicas y oposiciones entre los principales grupos influidos por las complejas condiciones nacionales que aquí es imposible reconstruir 4 . de las poblaciones étnica. viéndose sustancialmente en términos de enfrenamiento entre la integración en los estados nacionales frente al apoyo al movimiento revolucionario internacional. Elections. la cooperación. de los modelos culturales y de los estándares impuestos por los centros unificadores del estado han surgido los movimientos y los partidos étnicos. los movimientos obreros. En otros casos estos conflictos han sido absorbidos. la revolución industrial y la revolución internacional.>!>!> opone —en todos los países pero con distinta intensidad. es decir. Los partidos de defensa agraria. determina la fractura entre comunismo y socialismo. Finalmente. La revolución nacional y la formación de los estados nacionales. trabajadores y propietarios. comunismo y socialismo que constituyen la base sobre la cual en el proceso de democratización y extensión del sufragio se constituyen los sistemas de partidos europeos. op. de los conflictos industriales han surgido los partidos y los movimientos obreros divididos sucesivamente en torno al problema de la revolución internacional comunista.Partidos y sistemas de partidos . el conflicto entre intereses urbanos y agrarios ha sido rápidamente absorbido en el del conflicto Iglesia-Estado sobre todo por los grandes partidos católicos que obtienen el apoyo de los campesinos. En otros muchos aspectos. por lo tanto. al inicio de este siglo. la última fase crítica relevante es aquella de la revolución internacional que. cit. Del enfrentamiento Iglesia-Estado sobre el control de la vida social y cultural ha nacido la oposición originaria entre élites liberales y partidos religiosos. agía ríos y campesinos.

politizadas en mayor o menor medida según los países 5 . Con otras palabras. la estructura de las líneas de ruptura preexistentes y su grado de movilización y politización. En parte estas diferencias se deben a factores objetivos. mientras que otras han seguido siendo importantes líneas de división del sistema de partidos incluso mucho tiempo después de que se haya olvidado su razón de ser originaria. pp. estas diferencias se derivan de las circunstancias y del grado en que ciertas líneas de ruptura se han politizado. 8. The Free Press. reduce la posibilidad de alianza de los demás grupos. las étnicas— no existen en algunos países. de hecho. 78-111. en «Rivista italiana di scienza politica». A. El análisis comparado revela claramente que las líneas de ruptura como las de clase o las religiosas están. el enfoque de las líneas de ruptura parte de la individualización de conflictos objetivos potenciales que surgen de ciertas cesuras históricas. por el contrario.. una gran influencia sobre las lealtades políticas del presente y sobre el modo en el que nuevos problemas —en ocasiones no vinculados a aquellos sobre los cuales se crearon las lealtades originarias— se han presentado y se han afrontado. Desde el punto de vista del número y del tipo de líneas de ruptura históricas sobre los cuales se basan los principales alineamientos políticos. Un enfoque genético de los sistemas de partidos basado en el análisis de las líneas de ruptura histórica que éstos representan tienen un gran valor no sólo en el plano de la reconstrucción histórica. classe e preferenze politiche: analisi comparata di quattro paesi. con frecuencia. De hecho.. pero. LIJPHART. Es posible clasificarlos ROSE. Por decirlo de otro modo. Pero. los sistemas de partidos occidentales están extremadamente diversificados. 1974. al hecho de que ciertas líneas de ruptura —por ejemplo. sino también de otras variables de naturaleza sistèmica como. De este modo la historia concreta de los conflictos políticos del pasado ha seguido ejerciendo. A Comparative Handbook. 5 . La existencia de una determinada coalición entre grupo y partido (una determinada línea de ruptura).1978. en cuanto que en todas partes aparecen con éxito partidos obreros. sino también para todos los demás grupos externos. Ello explica por qué ciertas líneas de ruptura y conflictos nunca han sido superados y han salido de la esfera política no ejerciendo ya ninguna influencia. analiza las modalidades por las cuales algunas emergen y otras no en la constelación partidista. Dicha fuerza y profundidad dependen no sólo de datos objetivos inherentes a la estructura social y de la consideración de que ciertas divisiones sociales conllevan de por sí el conflicto político.222 Stefano Bartolini flicto industrial y la fractura de clase tienen un efecto unificador y de estandardización sobre el sistema de partidos europeo. los países europeos difieren notablemente en el carácter y la intensidad de las líneas de ruptura que están en la base del conflicto político organizado. si una línea de ruptura se caracteriza como una coalición a largo plazo entre ciertos sectores de la población y ciertas organizaciones partidistas. religione. Es. Lingua. por lo general. inherentes a la diversidad de las estructuras sociales. un conjunto de líneas de ruptura se convierte en un «sistema» cuando dichas coaliciones poseen importantes consecuencias no sólo para las relaciones entre grupo y partido. R. de hecho. o emergen con más o menos fuerza y profundidad. La influencia y la relevancia de todas las líneas de división política que se encuentran dependen en gran medida de la relevancia en todo sistema de partidos de otras líneas de división. en concreto. bastante más complejo especificar la serie de condiciones que han permitido el éxito de los partidos agrarios o religiosos. Electoral Behavior. es decir. a continuación.

Precisamente porque el sistema de partidos y los partidos son. Las líneas de ruptura fundamentales que hemos señalado se forjan.. En el extremo opuesto tenemos. por lo tanto. En Suiza la situación es todavía más compleja por la presencia de un acentuado localismo. al mismo tiempo. de que los actuales sistemas de partidos estén todavía más o menos estructurados según las líneas fundamentales de conflicto que han surgido a fines de la primera guerra mundial. De este modo. La solidaridad y los vínculos entre ciudadanos y organizaciones políticas creados en el período crucial de su primera movilización político-electoral se han mantenido a lo largo de numerosas generaciones. Naturalmente el número y la naturaleza de las líneas de ruptura que caracterizan a un país tienden. Ello explica su extraordinaria capacidad de permanencia histórica.. no sólo en relación a los condicionamientos específicos de la estructura social y de la cultura. a primera vista extraordinario. Cross National Pers- . un análisis de los sistemas de partidos basado en la estructura de las líneas de ruptura que éstos representan tiene una notable relevancia también para el estudio de la transformación a largo plazo de los sistemas de partidos de la postguerra. pero que también refuerza su naturaleza y fija su identidad. pectives. c i t . a encontrar su expresión en el número y la naturaleza de los partidos políticos existentes y en el tipo de coaliciones que pueden formarse. por lo general. M. a pesar de la impresionante transformación de la estructura social que ha caracterizado a las sociedades de este período. S.Partidos y sistemas de partidos . de forma más compleja. además de revitalización de las líneas de ruptura tradicionales o. En Bélgica se ha sumado a estas dos fracturas una tercera de naturaleza étnico-lingüística. sino en un proceso de interacción entre la estructura social y la organización política (partido o movimiento) e ideológica. En los desarrollos más recientes de los sistemas de partidos europeos ha habido síntomas de todos estos procesos. o p . dicha transformación puede configurarse en términos de atenuación y pérdida de relevancia política de las líneas de ruptura tradicionales y originarias.>!>!> en base a la complejidad de las estructuras de las líneas de ruptura que los caracterizan. de las interacciones entre estos tres procesos. a la más cercana línea de ruptura originada por la revolución industrial se han sumado líneas de ruptura más antiguas que surgieron en la fase del conflicto entre el estado y la iglesia. sistemas partidistas que reflejan una superposición e intersección de numerosas líneas de ruptura. y ROKKAN. De hecho. Esto explicaría el hecho. Pariy Systems and Voter Alignments. de emergencia de nuevas líneas de ruptura. en los Países Bajos. En los países escandinavos permanecen hasta el momento signos profundos de antiguas fracturas políticas entre centro y periferia que mantienen una expresión política institucionalizada en los partidos de origen agrario. se ha podido hablar de una «congelación». Desde otro punto de vista. sobre todo en el continente. Algunos países han asistido a un renacimiento de los conflictos entre el centro y la periferia presentados en ocasiones como sim6 LIPSET. Existen sistemas de partidos —con frecuencia definidos como «homogéneos»— en los cuales desarrollos históricos concretos han hecho que el sistema se estructure sobre la base de una línea de ruptura predominante —normalmente la de origen económico— inherente a los conflictos productivos y de distribución: valga el ejemplo del caso británico. desde este punto de vista. S.. de los sistemas de partidos europeos según líneas de ruptura y líneas de división política que dominaron la competición política en la época del desarrollo del sufragio universal 6 .. algo que emerge de las líneas de fractura histórica. algunas de ellas con un lejano origen preindustrial.

A este modelo. Enfoques morfológicos Otras dimensiones importantes para el análisis y la tipología de los sistemas de partidos son las inherentes a su morfología. en . Sobre esta distinción clásica entre bipartidismo y multipartidismo se han desarrollado modelos caracterizados tanto por intentos descriptivos como normativos.. iobre todo. pero. Por otra parte. Gran Bretaña y España— de manera más profunda y dando lugar a la emergencia de poderosos movimientos autonómicos 7 . a determinar realineamientos si no del tipo de los partidos políticos existentes. subrayando cómo ello favorece al máximo la influencia de los electores en el sentido de su capacidad de determinar directamente por medio del voto quién gobierna. muchos observadores han visto en nuevos movimientos —como los ecologistas y los feministas— o en nuevas instituciones —como el estado del bienestar— la potencialidad de crear nuevas líneas de ruptura destinadas. la capacidad decreciente de agregar identidades políticas de líneas de ruptura tradicionales como la religiosa —minada por la progresiva secularización de la sociedad y la de clase —afectada por profundos procesos de diferenciación socio-profesional que tienden a resquebrajar la identidad de clase. Un sistema partidista caracterizado por la competición entre 7 ALLARDT. se ha contrapuesto otro modelo —el del sistema multipartidista— con connotaciones históricas de signo negativo.yiamente muy importante es el del número de las unidades que interactúan. En otros casos se ha subrayado. por elevadas y realistas expectativas de alternancia—. pp. por el contrario./ 224 Stefano Bartolini pies demandas de autonomías locales y de reconocimiento de identidades étnicoculturales diversas. de penalizar a quien gobierna mal. el bipartidismo proporciona las condiciones para los procesos políticos caracterizados por la alternancia en el gobierno — o . 4. Ello proporciona inmediatamente una información relativa a la concentración-dispersión del poder.1981. por lo general. 11.. E. sistemas bipartidistas y sistemas multipartidistas. por lo tanto. l S í l ^ m í d a d e s . y.interacciones c a m a e á t i m . 91-136. Le minoranze etniche nell'Europa occidentale: «Rivista italiana di scienza politica». indica la mayor o menor complejidad de sus interacciones/Por este motívo'Hesdc los primeros análisis de los sistemas de partidos se fia subrayado la diferencia entre sistemas monopartidistas (de los que no nos ocupamos aquí). al menos en parte. Sj_el sistema de partidos es un sistema de. Finalmente. En otras palabras. valorado generalmente de un modo muy positivo. apta para atraer precisamente al electorado indeciso entre ambos. al menos en las principales dimensiones de conflicto que los oponen. proponiendo del mismo modo mayorías gubernamentales cohesionadas y unitarias y constreñidas a asumir claras responsabilidades políticas para la gestión de la cosa pública. Las mismas posibilidades de poder formar con verosimilitud en un breve plazo un gobierno alternativo actúa sobre el partido de oposición en el sentido de frenar las posiciones más extremas y de empujarlo a una oposición responsable y pragmática. y otras veces —como en Bélgica. El sistema bipartidista y la competición electoral entre dos partidos con ambiciones gubernativas se han considerado como un modelo deseable y eficaz de organización de la vida política democrática de un país.ob. la competición entre dos partidos que tienen posibilidades potenciales gubernativas les debería de empujar a adoptar una línea política realista y moderada. una ricerca comparate. un críterio.

1951. no premia neee:. y. 1981. Por otro lado. Les partis Politiques. | I I elevado número de los partidos en las coaliciones determina también una mayor ineslabi lidad gubernamental y una atribución más difícil por parte de los electores de merecimientos y responsabilidades políticas. FINER. HERMENS. 391-409. A los ojos de los observadores de los acontecimientos políticos de la primera mitad de siglo existía. a coaliciones mulliparti distas extensas y heterogéneas. por otra parte. en «Journal of Politics». Colin. F. Comparative Political Systems. por lo general. G.. ALMOND. alentar la batalla ideológica entre las organizaciones políticas en busca de espacios políticos autónomos 8 .ariamente la moderación y el pragmatismo. FCE. Londres. la posibilidad de recurrir a la categoría teórica del «bipartidismo» está 8 LOWELL. el de la Francia de la II y IV Repúblicas y el de la Alemania de Weimar. El peso de las experiencias históricas de algunos grandes países europeos en la determinación de las características típico-ideales de los sistemas bipartidistas y multipartidistas respectivamente se ha reducido por medio de la profundización del análisis político comparado que ha llevado tanto a una extensión de los casos de sitsemas de partidos de distinto tipo sobre los cuales controlar las generalizaciones inherentes a los dos modelos.. la estabilidad y el desarrollo político sin sacudidas de los bipartidismos anglosajones y. Democracy or Anarchy? A Study of Proportional Representation. la clara antítesis entre los dos modelos. South Bend Ind. A. formulada originariamente sobre todo por autores de la escuela institucionalista. resultado de largas consultas postelectorales y. Por u n lado. pp. al menos. piulo tanto. L.. México. como a u n a nueva reflexión sobre las experiencias más notables. el de la Italia prefascista y postbélica. las convulsiones políticas más o menos dramáticas de los sistemas multipartidistas como el de la II República española.. no determinadas directamente por el voto de los electores. Londres. De este modo. \ Si bien muchas de las características consideradas típicas respectivamente del bipartidismo y del multipartidismo tienen un valor real. Sobre todo el derrumbamiento de la República de Weimar influyó de u n modo muy negativo en la opinión sobre los sistemas multipartidistas y su capacidad de garantizar la estabilidad política. 1896. por último. trad. The Theory and Practice of Modern Government. castellana. DUVERGER. M.Partidos y sistemas de partidos . la compleja dinámica interactiva entre u n elevado número de actores favorece un estilo político esotc rico. Históricamente se la puede hacer remontar a las preocupaciones normativas dominantes entre las dos guerras y al final de la segunda guerra mundial. sino que puede. a la enorme influencia sobre los estudiosos del período de las experiencias políticas de los grandes países occidentales. París. 1956. 18. University of Notre Dame Press. sobre todo. 1941. p o r u n lado. . el modelo del bipartidismo puro se ha mostrado tan excepcional como para poder configurarse más como u n a excepción que como un modelo al que aspirar.>!>!> un elevado número de partidos da lugar. H. por el contrario.. Methuen. Government and Parties in Continental Europe.. Los partidos políticos. es exagerada. no plantea al elector elecciones claras y. 1932. Los modelos prevalecientes n o se han atenido a la verificación comparada o. Longmans. La misma Gran Bretaña —considerada la patria y el prototipo del bipartidismo y de sus características m á s positivas— ha estado siempre caracterizada por la presencia de partidos menores cuyo peso ha sido drásticamente reducido por la ley electoral mayoritaria uninominal. incluso en el caso británico. sus límites se h a n ido ofuscando y ha surgido la exigencia de tomar en consideración otras dimensiones de análisis.

bien en el gobierno o en la oposición. op. los partidos medios —los compañeros de segundo plano que. si el primero de éstos se caracteriza por u n a distribución igual de las fuerzas electorales. ambos cuatridistas. tiene una relevancia sistèmica que le proporciona su vinculación a la función gubernativa. en tanto que basada en partidos en cuanto unidades. el sueco. otros intentos de valorar la fragmentación del sistema partidista teniendo en cuenta en conjunto el número de partidos y su fuerza respectiva. caracterizado por la presencia de cinco o seis partidos con las mismas dimensiones medias. En este sentido es importante la clasificación de Duverger 9 de la fuerza de los partidos en relación a su potencial rol gubernativo. 10 9 . superiores a las que se encuentran entre sistemas bi. que existen entre u n sistema de partidos como. cit. [Entre sistemas de 3 y de 10 partidos las diferencias en las modalidades de competición pueden ser enormes y. Dicha categoría se aplica a tal variedad de casos que impide toda generalización con respecto a su impacto sobre el sistema político en su conjunto. el simple criterio numérico carece de capacidad discriminatoria con respecto a la influencia que tiene sobre la interacción competitiva entre partidos su dimensión electoral D e hecho. 11 LIJPHART. en ocasiones. Duverger ha distinguido los partidos de vocación mayoritaria — q u e tienen una dimensión tal como para poder aspirar legítimamente a obtener una mayoría de escaños (no necesariamente de votos): los partidos grandes— que pueden alcanzar mayorías gubernamentales con algún apoyo externo. op. al segundo partido del primero. S. The Growth and Structuring of Mass Politics in the Smaller European Democracies. 1968. u n sistema. tanto en el gobierno como en la oposición. El uso de u n a categoría indiferenciada de «multipartidismo» se ha revelado todavía más complejo. por el contrario. al tercero del segundo y así sucesivamente. R o k k a n 1 0 h a tratado de clasificar los sistemas de partidos europeos según la distancia media en puntos porcentuales que separa al partido más fuerte de la mayoría absoluta. son bien distintos el funcionamiento y los efectos de dos sistemas.y tripartidistasj Por otro lado. A. es más fuerte que los otros tres tomados en su conjunto. mientras que el segundo se caracteriza por u n partido que. 344. Les partis politiques. p o r el contrario. Más directamente sistémicos son. Typologies of Democratic Systems. y los partidos menores. obteniendo u n a clasificación de los sistemas partidistas en base a algunos índices que proporcionan en su conjunto informaciones numéricas y relativas a la distribución de las fuerzas.. Son evidentes las diferencias en los procesos de formación de coaliciones gubernamentales o en los de competición electoral. pp. Dicha clasificación. M. DUVERGER.226 Stefano Bartolini ligada a la aplicación de reglas de computo de los partidos basadas en su relevancia sustancial y no en su mera existencia y participación en las elecciones. 1. u otros autores que se han propuesto calcular la relación entre el partido m á s grande y los demás. cuyo papel es insignificante. ROKKAN.. Para superar este problema se han refinado los esquemas conceptuales introduciendo criterios de análisis q u e toman en consideración el factor de la distribución de las fuerzas. no pueden situarse como centro de agregación—. La misma lógica ha seguido Lijphart 1 1 en u n intento de clasificación basado en la suma de los votos de los partidos en orden de fuerza decreciente. caracterizado por la presencia de un partido socialdemócrata de vocación mayoritaria y otros cinco partidos medios o pequeños y. en «Comparative Political Studies». cit. como el de la IV República francesa.. él solo. por ejemplo.

Milán. Yale Univcrsity Press.. competición de loa dfimá& ptóidps. debe tomarse necesariamente en consideración en la composición de un sistema en el momento en que se encuentre en la posición de poder determinar. desarrollando un índice d«' fragmentación del sistema que resume en una medida única que vana de l) . M. New Haven. enel. valores iguales o similares del índice pueden derivarse de eom binaciones algo diferentes. En efecto. a ed. no es suficiente. sobre todo en relación al criterio numérico.la. .Partidos y slxtnnuw </r» />tulldon M7 Rae 1 2 ha proporcionado una contribución importante a estos intentos de con figurar los sistemas partidistas bien sea con relación al minino de . puesta en marcha tic cüalqmi^ Por el contrario. etc. La misurazione del mutamento nei sistemi partitici: una critica..partidista de los partidos de carácter gubernamental. No obstante. El índice de jragmentación de Rae posee el valoi l) en la situación en la que todos los escaños parlamentarios (o todos los volos si \e aplica a los resultados electorales) van a un solo partido. Dicho índice representa. G. 14 SARTORI.y multipartidismo ha sido sometida a críticas y revisiones no sólo por su capacidad descriptiva de las distintas configuraciones 12 RAE. pp. 1982.. La segunda regla sugiere que un partido debe ser considerado relevante para losJines^del análisis del sistema cuando sujffeséñcia tiene influencia en las tácticas de..2. formación de las mayorías y gobiernos. Esta segunda regla se refiere de modo particular a los partldoí extremos~~y7° extremistas con frecuencia en una posición antisistema y con poca voluntad o posibilidad de participar de modo realista en las coaliciones gubernamentales.i I estas dos dimensiones. no necesario para la. 8. aunque pequeño. El criterio de la dimensión electoral como base de la valoración de su relevancia. precisamente el hecho de que este índice incorpore indis tintamente los dos criterios del número y de la fuerza electoral lo luí expuesto a numerosas críticas 13 . Sugarlo Co. un partido. la probabilidad de que cada pareja de parlamen taños (o de electores) elegida al azar se encuentre en partidos distintos en cada elección concreta. Sobre todo los pequeños partidos pueden ser relevantes o muy importantes según su situación espacial e ideológica y las características de funcionamiento del sistema partidista. aunque necesario. D. en «Ri vista italiana di scienza politica». es decir.u . sentido de alterar l'a~^irec^a3e. 243-261. 1971. una de las posibles mayorías. Estos esfuerzos de conceptualización y medida han introducido ulteriores dis tinciones en la amplia y heterogénea categoría del multipartidismo distinguiendo en su seno varios posibles niveles de fragmentación y distintas configuraciones de distribución de las fuerzas con profundas implicaciones en la dinámica del sistema de partidos. 13 PEDERSEN. en definitiva. La distinción clásica entre bi. en un cierto momento. W. es decir. dado que los dos criterios pueden variar de modo independiente.1978. se mantiene el problema de cómo contar el número de partidos importantes. The Political Consequences of Electoral Laws. aquellos que poseen un impacto relevante sobre las funciones desempeñadas por el sistema de partidos de encauzamiento electoral. eompo nentes como a la distribución de su fuerza electoral. y posee el valor I si < ada uno de los parlamentarios (o de los electores) representa a un partido distinto. De este modo la fragmentación partidaria se mide de un modo continuo. competición. Sartori 14 ha propuesto en este sentido algunos criterios cualitativos para valorar cuándo los partidos menores pueden considerarse irrelevantes. El primer criterio es q u e j i n j a r t i d o flienorjmede considerarse irrelevante si continúa siendo superfluo á lo largo del tiempo. Sin embargo. Teoría dei partiti e caso italiano.

16 ALMOND. A. por modalidades similares de funcionamiento. por ejemplo. 3.228 Stefano Bartolini de número y de distribución de las fuerzas que caracterizan a los sistemas de partidos. 1955. cit. op. desde el punto de vista de la fragmentación partidista.. parecen similares. Comparative Political Systems.. los Países Bajos y Bélgica. R. por la presencia persistente de aquellas líneas de ruptura histórica preindustriales señaladas con anterioridad En referencia a estos casos se han introducido nuevas dimensiones de análisis que hacen referencia a la capacidad de las élites políticas partidistas de desarrollar actitudes de cooperación. The Politics of Accommodation: Pluralism and Democracy in the Netherlands. los países escandinavos y las democracias suiza y holandesa 15 — ha sacado claramente a la luz q u e no todos los sistemas multipartidistas se caracterizan. Berkeley. al menos en parte. en «Comparative Politics».. el criterio de la homogeneidad de la cultura política difícilmente puede utilizarse en relación a países como Suiza. A. En los primeros la fragmentación del sistema n o crea aquellos efectos negativos de inestabilidad e inmovilismo que se encuentran. 196. The Politics of Compromise. a la extrema fragmentación de los partidos. Ello ha hecho necesario integrar los criterios numéricos con otras dimensiones de análisis para rendir cuenta de las distintas modalidades de funcionamiento de sistemas que. Existían en la propia vieja Europa sistemas de multipartidismo extremo en países cuyo desarrollo político democrático ha sido progresivo sin sacudidas ni caídas y cuya vida política no presenta los rasgos negativos q u e se han atribuido. cit. Princeton University Press. La ampliación de la investigación política comparada a otros países europeos antes ampliamente olvidados —como. de hecho. De hecho están marcados por profundas divisiones subculturales de carácter religioso. V. en estos sistemas caracterizados p o r la etiqueta de democracias consociativas17 la profundidad de ciertas líneas de ruptura tradicionales y la organización y cohesión de las respectivas RUSTOW. en base a las experiencias históricas de los grandes países continentales. pp. 141-175. 15 . dichos países n o poseen culturas políticas homogéneas y secularizadas. Sin embargo. op. compromiso y negociación manteniendo el apoyo de las respectivas subculturas organizadas.. Princeton. mientras que otros estarían caracterizados por profundas fracturas y discontinuidades en la cultura política que ponen precisamente en cuestión la legitimidad fundamental del sistema democrático y de sus reglas de juego. Segmented Pluralism. 1968. Ideological Cleavages and Political Cohesion in the Smaller European Democracies. Aunque considerados «multipartidismos que funcionan». algunos sistemas multipartidistas se fundamentarían sobre culturas políticas homogéneas con respecto a los valores democráticos fundamentales y a las reglas del juego. S.. University of California Press. Entre los distintos sistemas multipartidistas se ha planteado u n a distinción entre los multipartidismos que funcionan (en general las pequeñas democracias europeas) y los inmovilistas (los casos históricos y contemporáneos mencionados con anterioridad). Esta distinción ha sido planteada.. LIJPHART. Typologies of Democratic Systems. por el contrario. en principio. étnico y localista —es decir. en los segundos 1 6 . para tratar de explicar las notables diferencias entre los multipartidismos de las democracias escandinavas y los de países como Francia (IV República) e Italia. LIJPHART. atribuyendo la distinta actuación en términos de funcionamiento democrático al carácter más o menos homogéneo de la cultura política del país. En otras palabras. D. En otras palabras. sino también desde el punto de vista de sus implicaciones sobre el rendimiento y la funcionalidad democrática de estos dos tipos de sistemas. 17 LORWIN.

caracterizados respectivamente por un número medio-bajo de partidos (hasta aproximadamente cinco) y por una escasa distancia ideológica en (re sí en términos de derecha. 207-225. op. (ed. op. Los esfuerzos para construir tipologías de los sistemas de partidos han partido. pp. G. Teoría dei partiti e caso italiano. G. y por u n número elevado de partidos (superior a seis) y u n a fuerte distancia ideológica entre sí. en qué 18 LIJPHART. M. cit. . 21. cit. a su vez. en realidad 2) Inlrs divisiones h a n sido históricamente tan profundas y organizativamenle n u . op. en «World Politics». The Politics of Accommodation: Pluralism and Democracy in the Netherlands. dos tipos de sistemas multipartidistas: el moderado y el polarizado. A. Consociational Democracy. 1969. no sólo en relación a la contribución de Duverger 2 1 . es decir. 1966. sino también en un plano más general.). cit. Parties and Party Systems. en este último caso el criterio numérico pasa a un segundo plano con respecto al de la dimensión electoral. Princeton University Press. aquel en el que un único partido. el polarizado se caracteriza por una competiciorTmultipolar y centrífuga que produce los peores efectos del multipartidismo: coaliciones centristas bloqueadas. Sartori.. J.. Princeton.. se ha reformulado del siguiente modo: ¿ e n qué condiciones. tendencia a un gobierno y una oposición que no se comportan de manera responsable con respecto a los electores.. 19 DAALDER. y a lo largo de u n período de tiempo prolongado (por lo menos cuatro o cinco legislaturas) mantiene una posición de mayoría absoluta de escaños en el sistema. e izquierda. por lo tanto. el sistema de partidos predominante. en cuanto que el sistema de partidos predominante lo es independientemente del número de partidos que lo componen. H.. Sobre la base de la configuración numérico-ideológica. en LA PALOMBARA.uladas y aisladas como para no producir de hecho conílictos y por lo tanto para facilitar la solución consociativa 1 9 . ha propuesto u n a distinción cualitativa en el abigarrado conjunto del multipartidismo basada en la introducción de u n a dimensión diferente: la distancia ideológica que separa a los partidos en competencia Su tipología produce. por lo tanto. LIJPHART. las modalidades de funcionamiento de estos dos tipos resultan extremadamente diferentes. Political Parties and Political Development. cit. M.^Mientras que el pluralismo moderado se asemeja al bipartidismo por su competición partidista bipolar de bloques. op.ip . Por lo tanto. oposiciones bipolares. H. 43-77. en «World Politics». A. SARTORI. 20 SARTORI. 1974. 21 DUVERGER. La pregunta de fondo. en el tema de la relación entre las características de los sistemas de partidos y su rendimiento democrático. 26. Elites. A Framework for Analysis. La descomposición interna de la excesivamente amplia e indistinta categoría del «multipartidismo» efectuada por Sartori en el marco de una tipología más amplia y exhaustiva de los sistemas de partidos constituye un paso adelante de gran importancia. Les partis politiques. cuyo voto no es elástico dadas las profundas divisiones del s i s t e m a j Para acabar con el ámbito del multipartidismo. dificultad de la alternancia gubernamental. y WEINER. and Political Development in Western Europe. Parties.. tendencialmcnte centrípeta y por lo tanto moderadora. páginas 604-621. de simples criterios numéricos para introducir sucesivamente otras dimensiones relevantes. Sartori ha añadido a estos dos tipos u n tercero. por lo tanto. DAALDER. pp. o bien. The Consociational Democracy Theme...1 perder el apoyo de los electores y de los activistas l 8 .Partidos y si stomas dn partition W) subculturas ha sido y / o es tal que: 1) las élites políticas que la repieNenlan pluden desarrollar sin riesgo procedimientos de negociación consensual sin leinui .

los partidos competirán para alcanzar y mantener las posiciones espaciales q u e garantizan el mayor número de votos posible. De este modo. como búsqueda de posiciones de máximo beneficio en términos de votos sobre un continuum q u e representa u n espacio común sobre el que se sitúan tanto los electores. trad. Se" pone el énfasis en la competencia en el mercado político entre los partidos y los líderes que aparecen como empresarios que calculan racionalmente sus estrategias de maximización de los votos escogiendo los programas con este fin. Más concretamente. como los partidos en busca de su apoyo. como aquellos derivados de las adhesiones y de la solidaridad de tipo emotivo. . sino por el riesgo general de ver emerger nuevos partidos sobre u n espacio de preferencias electorales q u e se deja descubierto e insatisfecho. Nueva York. 5. La analogía entre el mercado político } ^ m e r ^ competitiva.. Harper and Row. An Economic Theory of Democracy. Teoría económica de la Democracia. Los electores son los consumidores que — d e un modo igualmente racional— escogen a los partidos por medio del voto. tradicional e ideológico. castellana. Capitalismo. Nueva York. al que se puede captar con pequeños deslizamientos. México. Aguilar. partidistas basados^ en una serie "de temas . Madrid. que se describe por lo general en términos de izquierda-derecha en referencia a la intervención del Estado en la esfera económica. Capitalism. Ello permite representar la competencia partidista en términos espaciales. A. La analogía entre la competencia del mercado y la competencia partidista lleva a un modelo en el que los partidos y los electores se ven privados de todo vínculo extrarracional. entre unidades. trad. 1942. En base a los temas mencionados. estos modelos permiten desarrollar una serie de previsiones e interpretaciones de la dinámica competitiva de u n sistema según la distribución de las posiciones de los electores y del número y 22 SCHUMPETER. 1973. 1957. en todo sistema dado de partidos las tácticas de competición de los partidos dependen de la situación del electorado intermedio. FCE. no sólo por los riesgos de perder el electorado ya captado a causa de estos mismos deslizamientos. 23 DOWNS. Modelos de competencia El enfoque basado en los modelos de competencia espacial tiene su origen en una analogía entre el modelo económico del funcionamiento del mercado y el del sistema de partidos y tiene entre sus principales precursores y exponentes a Schumpeter 2 2 y D o w n s 2 3 no por azar dos economistas. La dimensión espacial asociada con el tema de la racionalidad y de la plena información del elector postula que cada elector votará por el partido que se sitúa más cerca de la propia posición. dada una "cierta curva de distribución de las preferencias de losTelectores. Socialismo y Democracia. valorándose la proximidad a las propias posiciones políticas. J. con sus preferencias individuales.. el elemento dinámico explicativo está constituido por la distribución de las opiniones y de las elecciones de los electores sobre el continuum. Socialism and Democracy. castellana.230 Stefano Bartolini medida y en q u é dirección el número de los partidos en competencia y su distribución de fuerzas influyen en el modo en q u e el sistema de partidos desarrolla sus funciones en u n régimen democrático? Para responder adecuadamente es necesario tomar en consideración otro enfoque de la problemática de los sistemas de partidos: el de los modelos de competencia espacial. En este enfoque.

es decir. Voting and Party Competition. U n a vez establecido que en todo cuerpo electoral existe u n a parte del electorado sólidamente ligada a ciertos partidos y otra parte de los ciudadanos cuyo comportamiento electoral es más elástico y susceptible de modificarse. larelación ••ekctores-partidos está caracterizada ^ i n c o n c r e t a s experienciashistórij^jLflue. D.dinámicas centrípetas . en.y. 1976..). no reduce la utilidad de los modelos espaciales.. 26 BUDGE. En líneas generales se mantiene que si estos sectores de voto elástico están situados en el centro del espacio de competencia "por "el'"contrario. para cada sistema. en este sentido.. 1969. es un instrumento analítico para la construcción de un modelo que sirve de punto de referencia para valorar el grado en que la realidad se aparta de él. se podrán deducir hipótesis sobre cuáles son las tácticas competitivas más beneficiosas para cada partido concreto y. y ^ j s t a ^ s j s i i j d . Una de las distinciones analíticamente más interesantes es la de las . E. P. a pesar de que los electores pueden tener profundas relaciones de lealtad y de identificación con un cierto partido político. 1976. CREWE. op. I. define su posición en relación a la posición que percibe del partido. S. op. . R. «Comparative Political Studies». De hecho.. pp. (eds.^ emotiva . Wiley. y FARLIE. En realidad —como se ha subrayado en el contexto del enfoque genético—. y FARLIE. CREWI.. sino que.. Londres. CONVERSE. la situación de los sectores del electorado de voto elástico es mucho más compleja que en las dos situaciones extremas antes citadas.profundos.. I. responde a cálculos SARTORI. en BUDGE. D.centrífugas. La mayor parte de los electores. desde esta perspectiva es fundamental identificar la situación espacial de estos últimos. en cuanto que las tácticas de competición de los partidos se orientan a su conquista. distinción que se basa en las distintas posiciones de los «clusters» de preferencias electorales que determinarán respectivamente empujes hacia el centro del continuum o empujes hacia los extremos por parte de los partidos en competencia 2 4 . sino más bien hacia una polarización de la competencia. John Wiley. cit. S. INGLEHART. Pero la lógica sigue siendo la misma: dada una situación empírica de distribución de las preferencias electorales totales sobre un espacio y dada u n a cierta situación de las minorías de voto elástico. Dicho aspecto es fundamental en este enfoque. Parties and Party Systems. se identifica y vota 2 6 . si la posición prevaleciente del voto elástico está en los extremos no existirán incentivos en este sentido. no es racional...). con frecuencia desde hace mucho tiempo. Party Identification. (eds. El tema central de este enfoque en su propuesta inicial — l a de la absoluta racionalidad y total información del elector y del partido— se revela en la práctica poco realista. ROBERTSON. En muchos casos se puede mantener que la mayor parte del electorado no define su propia posición en el espacio político en relación a sus preferencias sobre problemas específicos o sobre el conjunto de los problemas —es decir. y KINGEMANN. sobre lo centrífugas o centrípetas que serán las propensiones de la competición en el sistema. Ideological Preference and the Left-Right Dimensión Among Western Mass Publics.Partidos y sistemas de partidos . 243-273.. A Theory of Party Competition.>!>!> la posición de los partidos. en términos independientes al partido al que vota—. I. G. en la realidad. 25 24 . y tampoco está plenamente informado como para poder determinar tanto su propia posición como la del partido. A Framework for Analysis. Londres. Naturalmente. H. cit. Este fenómeno. 139-171.t i e m p o 2 5 . con el cual. en todo electorado existe una cierta parte de los electores cuyo voto es elástico. sin embargo. por consiguiente. Of Time and Partisan Stability.. pp.. 2. D..generan. más bien.

que se plantea una clara distinción entre la multidimensionalidad de los problemas políticos concretos y la unidimensionalidad competitiva del sistema en su conjunto o que. 30 SARTORI. las dimensiones de competición en todo sistema de partidos son plurales 28 . 104-132. Muchos datos parecen sugerir que. 28 BUDGE. Por ejemplo. Sociologists. . por lo tanto. dicho de otro modo. D. en qué medida 27 BARRY. Buenos Aires. G. ed. 1973.partidos. aceptando. el argumento de la unidimensionalidad del espacio político y dejando a la investigación la tarea de mostrar. el laicismo y el clericalismo. los economistas y la democracia. I. 1. Londres. a causa de sus innegables ventajas analíticas. Economists and Democracy. por medio de los resultados así obtenidos. Estas minorías de voto elástico —usando una terminología distinta podemos decir de «votos de opinión»— crean los mismos efectos competitivos en el sistema porque los partidos — a l menos en la medida en que tienden a maximizar los votos— se orientan hacia éstos y responden a sus preferencias en mayor medida de lo que lo hacen a veces con respecto a aquellos electores «identificados». la mayor parte de éstos —como los étnicos. Teoría dei partid e caso italiano. 29 PESONEN. cuya lealtad electoral está asegurada.. los religiosos.. B. a una única dimensión de competencia como quiera que se defina ésta? ¿No sugiere.. P. y FARLIE. finalmente. cit.. Los sociólogos. en efecto. pp.. los lingüísticos— son fundamentalmente dimensiones de identificación más que de competencia efectiva 30 . Un segundo tema del enfoque espacial presenta problemas más graves y está todavía en el centro de un amplio debate: la dimensión única del espacio político. 1970. más bien. En muchos aspectos se puede afrontar el problema desde una perspectiva más instrumental. Voting and Party Competition. John Wiley. el centro y la periferia. ¿En qué medida es realista mantener que las distintas unidades partidistas en un sistema compiten sobre una única dimensión política? Es posible que todos los actores relevantes —electores y partidos— interpreten el espacio político del mismo modo? ¿El espacio político representa un orden. ¿cómo puede reconducirse la existencia de divisiones entre el socialismo y el liberalismo. una alineación que se origina en el pasado y sigue siendo importante en todos los períodos? O. 1977. admitiendo que son significativas o estimables la cantidad y situación espacial de las minorías de voto flexible. Londres. sea cual fuere el número de dimensiones políticas importantes para explicar los alineamientos políticos.232 Stefano Bartolini y valoraciones de los programas de los partidos y de sus políticas y en cuanto tal está sujeto a cambiar en relación a éstos. Dimensiones of Political Cleavage in Multi-party Systems. 1979. Amorrortu. etc. la naturaleza y la dinámica de los sistemas partidistas puede analizarse también con provecho con modelos espaciales. en «European Journal of Political Research». Aunque pequeñas. la existencia de otras dimensiones del sistema de partidos? En general. castellana. es la única significativa para la dinámica del sistema. op. éstas son j a s que determinan la dirección-de la competición electoral en el -sistema-de. aunque en presencia de una radical reducción de la competición partidista que resulta de la inmovilización de amplias franjas electorales en forma de voto y adhesión partidista de identificación. se argumenta que entre las distintas dimensiones una posee un carácter dominante para la competición partidista y. ¿en qué medida dicho espacio puede mantenerse constante en el tiempo? ¿De qué forma los nuevos problemas pueden reducirse y redefinirse en los términos de la situación espacial unidimensional de un sistema? En torno a estos problemas se han desarrollado el reciente debate y la investigación 27 . La misma reflexión sobre las líneas de ruptura genéticas lleva a conclusiones en esta dirección 29 .. Collier.. En conclusión.

o.ctoxales. sigue siendo Inhcrenir . es decir. En otro sentido puede hablarse de patter. los sistemas. reforzamiento electoral de los partidos que se sitúan en posiciones centristas y moderadas. por la frecuencia de partidos que resultan de la fusión de otros partidos o de su división y también de fenómenos de desaparición de determinados partidos —como es el caso del sistema de partidos de la IV y V República francesa.. unidades.11 enfoque espacial una crítica de estaticidad y determinismo en cnanto ijue m» surje ninguna tesis relativa al modo en que los partidos pueden inlluir y manipular las dimensiones de la competición en su favor y en qué medida la emergencia de nuevos problemas y conflictos conduce a transformaciones de la dimensión doini nante de competición. P. Los sistemas de partidos pueden también caracterizarse por la mayor o menor fluidez en la iuerzay la presencilTHelos partidosT aunque "ésta no dé lugar a 11 i n fflnaTendencia precisa en relación. Tendencias temporales importantes paTala caracTerización de un sistema pueden aparecer tanto en la fragmentación del sistema —en el sentido de una tendencia al aumento o a la disminución en el tiempo del número de partidos— como en el sentido de una tendencia a la con centración de los votos en torno a algunos partidos. En efecto. Desde otro punto de vista. y también se analiza desde este segundo punto de vista.Partidos y slstumnti dn partido?) 2:1:1 y en qué casos este tema es realista y útil. por otro. Sage. Western European Party Systems.n irend respecto a la integración del sistema: en los casos en los que los cambios electorales1 adquieren a lo largo del tiempo un sentido en referencia a tendencias hacia la polarización es decir. en DAALDER. Una amplia literatura ha analizado las coaliciones gubernamentales desde el punto 31 PEDERSEN. 1983.tiempo no evidencia ninguna tendencia "o que muestran una gran estabilidad. . ia distribución de" sus fuerzas ele._. Desde el punto de vista de su dinámica electoral se puede distinguir entre los sistemas partidistas que muestran desarrollos caracterizados por una tendencia clara y sistemas^ partidistas cuya_dlnámca_en„ M eL. por la presencia de partidos «flash».. un mecanismo para producir mayorías y para mantener gobiernos. el sistema de partidos es por uhl'áHola expresión y organización de la distribución de las opiniones políticas de los ciudadanos y.. y MAIR.. Por lo general. Kacíá^fó^ que aumentan la fuerza de los partidos extremos y externos— o de integración centrípeta.tmmera de sus. por un elevado nivel de volatilidad electoral 31 . por ejemplo. H. es decir. Para poner un ejemplo pensemos en todo lo que se ha hablado —en verdad despropósitos.aL. 6. Changing Patterns of Electoral Volatility in European Party Systems.en Italia de las tendencias hacia la concentración de los votos en torno a los dos principales partidos: la DC y el PCI.su-mtegración. Frente a sistemas partidistas increíblemente estables en el tiempo —como es el caso. Otros elementos que caracterizan a los sistemas de partidos Los sistemas de partidos pueden también caracterizarse según diferentes cri terios. Londres.. del sistema partidista suizo— existen otros caracterizados por una notable inestabilidad de la fuerza electoral de sus unidades. 19481977: Explorations and Explications. de partidos pueden caracterizarse según tos típQs 1 modalidades dejitnciqnamiento. de las coaliciones gubernamentales y de las mayorías parlamentarias^ qu^ surgen de éstas..

o al menos todos los partidos principales. pp. 1978. Elsevier. 1973.... (Nota del T. Milán. 1968. Se trata de una situación en la que las mayorías gubernamentales se caracterizan por la permanencia continua de algunos partidos —normalmente situados en el centro— y por un recambio de los aliados periféricos q u e determina el cambio de un gobierno a otro. 1978. La Democracia Cristiana ha sido el pivote de todas las mayorías postbélicas que se h a n caracterizado por el recambio de los aliados menores. 1.234 Stefano Bartolini de vista del número de partidos que participan en ellas. L. A. caracterizado por un enfrentamiento entre un bloque electoral de derecha y u n o de izquierda. TAYLOR. pp. democrristiano y liberal.. Angeli. 1973. Coalitions and Government Formation: An Empirically Relvant Theory. Governi e sistemi di partito in dieci piccole democrazie europee. en «British Journal of Political Science». desde los Liberales a los Socialistas. en el cual.. 205-248. PAPPALARDO. Amsterdam. Partiti e governi di coalizione in Europa. las modalidades de formación de las mayorías parlamentarias se basaban sobre una total libertad de coalición de los tres partidos principales: socialista. 1. en «Rivista italiana di scienza politica». Una segunda situación es la del denominado semialternancia *. durante un largo período. 459477. Se trata de una configuración en la cual en lugar de existir una verdadera alternancia de partidos distintos existe un recambio sólo parcial. en «American Political Science Review». 1971. V. Este caso está bien ejemplificado por la Alemania Federal después de la segunda guerra mundial: el sistema de partidos está caracterizado por la presencia de tres partidos y las coaliciones gubernamentales se centran sobre el papel de pivote de los Liberales. Princeton. Este es el caso clásico del sistema de partidos de Bélgica. La primera es aquella bien conocida de la alternancia en el poder entre dos partidos — e n el caso del bipartidismo— o entre dos bloques en relación a las alternancias electorales que determinan cuál de los dos debe formar gobierno.. de su fuerza electoral en su conjunto y de su afinidad programático-ideológica 3 2 . El caso de la Italia republicana es u n buen ejemplo.. del intento de prever qué tipos de coaliciones se darán en una determinada situación y con una cierta distribución de las fuerzas— son i a s j n o d a l i dades de f u n c i o n a m i e n t o ^ mayorías y~coaficiones gubernamentales.) 32 . pueden entrar en coaliciones con cualquiera de los demás partidos sin que existan alineamientos privilegiados y bloqueados. DODD. quienes han participado en coaliciones tanto con los Cristiano-Demócratas como con los Socialdemócratas. 1976. y LAVER. pp.. Coalition Theories and Cabinet Formation. pero está determinada por el cambio de orientación del pequeño partido centrista liberal. Government Coalitions in Western Europe. 65. TAYLOR. Una tercera modalidad es la definida como recambio periférico. pp. A. I. V. H. 171-296. en «European Journal of Political Research». C.. Para la caracterización de los sistemas de partidos. y más recientemente del sistema de partidos francés. Princeton University Press. Esta es la experiencia clásica del bipartidismo inglés. D S d F e s t é ^ p u n t o de vista. más importante que la teoría de las coaliciones en sí —es decir. en los sistemas de partidos occidentales pueden distinguirse algunas situaciones generales. 8..t u r n o v e r » . Party Systems and Government Stability. * E n i n g l é s e n el o r i g i n a l : « s e m i . M. y HERMAN. DAALDER. BUDGE. 28-37. DE SWAAN. M. Un cuarto modelo de coalición es aquel en el que todos los partidos. En realidad la alternancia tiene lugar en cuanto que los primeros y los segundos son los verdaderos partidos importantes en el sistema. y HERMAN. M. Coalitions in Parliamentary Government.

. E n particular. es más fructífero escoger una de las principales perspectivas de análisis y desarrollar a fondo sus implicaciones. en l a F j j r e c c m e s y las tendencias de la competición. en el que se dan coaliciones gubernamentales bastante amplias en cuyo interior la distribución de las fuerzas está determinada en base a acuerdos que dejan lugar a. de hecho. es decir. durante u n breve período. ponen el acento en aspectos fundamentales de la naturaleza y de la dinámica de los sistemas de partidos competitivos. del sistema político suizo. cuando se ha asistido a la formación de gobiernos con la participación parlamentaria do los Comunistas junto a los Democristianos. del italiano. Finalmente. Los distintos criterios de caracterización y clasificación enunciados en esta última parte. Parecidos a este modelo en algunos aspectos. la representación de todas las orientaciones según rígidos criterios proporcionales fijados por una larga tradición de experiencias de negociación y de compromiso. También en el esfuerzo de síntesis tipológica de Sartori basado sobre criterios morfológicos y espaciales es necesario. el enfoque de las líneas de ruptura tiene u n vínculo causal muy fuerte con los otros dos.idemocracia cons^ ha puesto en evidencia c ^ L i m i ^ e m d a ^ í r a g m e n t a c i ó n partidista puede_surgir. Lo que para éstos es un dato de partida —el número y la fuerza electoral de los partidos en competencia o la sedimentación histórica de las preferencias políticas en términos dercchaizquirda— es el punto de llegada del primero. pero en realidad más complejos. la de las coaliciones caracterizadas por una elevadísima fuerza electoral claramenlc superior a la m v e saria para alcanzar la mayoría absoluta. por ejemplo. Los' mo_rfoÍógicós"pHen en relieve í a j m p o r t a n c i a del número de unidades en competición y "dé la^distriBución de sus fuerzas.. s i e m p r e j i n a polarizacjonideológica. Precisamente este es el caso de las alianzas que h a n caracterizado a ciertos períodos de la vida del sistema do partidos alemán. de una variedad de factores causales y n o expresa.Partidos y sistemas de partidos . Esta configuración que ha caracterizado la vida de sistemas de partidos como el irlandés y el sueco— sitúa al partido mayor en una posición particularmente fuerte. Los enfoques genéticos llaman la atención sobre el tipo.. los espaciales ponen el acento. Finalmente podemos considerar u n modelo que se deriva de una situación en la que únicamente un partido está en condiciones de obtener u n a mayoría de los escaños y se encuentra frente a u n grupo de partidos que sólo aliándose todos juntos pueden esperar alcanzar la mayoría. el debate soj?reJa. son los llamados «ajustes proporcionales» típicos. para rendir cuenta de algunos casos desviados. recurrir a especificaciones genéticas. austríaco y también. el número y la intensidad de las prinapales~líñeas de d i m T ó j T ^ el sistema de partidos. dado que la alianza de todos los opositores es difícil y con frecuencia da lugar a alternativas heterogéneas e inestables. de hecho pueden reconducirse en gran medida a las variables fundamentales ya discutidas en el marco de los tres enfoques principales de los sistemas de partidos. El avance del análisis tipológico de los sistemas de partidos en el sentido de valorar su naturaleza. Aunque. Estos. y a los cuales se podrían añadir otros según sus específicos objetivos de análisis. como resulta claro del debate sobre la funcionalidad y el rendimiento democrático de los distintos sistemas de partidos. De hecho. por lo general.>!>!> Otra situación distinta es la de la gran coalición. El análisis de Sartori de las propiedades de funcionamiento de los distintos multipartidismos y de su . su impacto sobre otras instituciones y su funcionamiento pasa por una integración de estos tres enfoques en cuanto que las variables que cada u n o de ellos pone en relieve se influyen respectivamente. es evidente que éstas están estrechamente ligadas entre sí.

Desde u n punto de vista histórico-conflictivo se pone el acento en la formación de divisiones socio-estructurales fundamentales. se basa en la segmentación cultural. Otro tanto sucede con la capacidad de valorar su impacto funcional sobre el sistema político general y. mientras pierde relevancia en aquellos sistemas en los cuales el elevado número de partidos es la expresión de. El recurso a los tres principales enfoques potencia la capacidad de caracterización tipológica de los sistemas de partidos.236 Stefano Bartolini rendimiento se aplica en relación a la fragmentación partidista q u e se origina y se expresa en la distancia y polarización ideológica. p o r lo tanto. 7. Valorar los resultados y los posibles desarrollos de u n sistema de partidos q u e se agrega según modalidades de alternancia en el gobierno de bloques de partidos o de partidos concretos implica. y refleja profundas divisiones históricas. culturales. que pone las condiciones para la disponibilidad de u n amplio mercado electoral y. su rendimiento democrático en base d é ü l g u n o s criterios (por ejemplo. la estabilidad de las mayorías y de los ejecutivos). En la sección precedente ya hemos hecho referencia y hemos anticipado algunas características de los partidos políticos en cuanto unidades al hablar de su fuerza electoral individual y de la naturaleza más o menos homogénea de su apoyo. da lugar a tendencias competitivas con fuertes consecuencias organizativas en los partidos políticos. Los partidos: origen y rol El sistema partidista está compuesto p o r unidades partidistas cuyas formas están determinadas conjuntamente por el sistema y lo determinan. Desde otro punto de vista se ponen en relieve variables fundamentalmente de tipo institucional. por consiguiente. el origen y el desarrollo de los partidos se hace remontar a la ampliación del sufragio. en relación a u n a situación histó- . por lo tanto. la claridad de l a T ^ ' é f n á f i v a s " propuestas al elector. que crea áreas de identidad ampliamente aisladas y no necesariamente en conflicto ideológico. Ahora afrontaremos de u n a manera más completa y sistemática la discusión sobre los tipos y las funciones de los partidos políticos. es decir. según u n a progresión que parte del desarrollo de la representación parlamentaria no distorsionada (voto igual y reducción de los obstáculos institucionales para la transformación de los votos en mandatos parlamentarios) y concluye con el pleno reconocimiento de la responsabilidad parlamentaria del gobierno y la vinculación institucional entre mayoría parlamentaria y poder gubernativo. Por lo que respecta al origen de los partidos modernos pueden distinguirse diversos enfoques que subrayan variables de distinta naturaleza. pero complementarias. la moderación y responsabilidad de la competición. necesariamente. E n primer lugar. en particular las relativas a los procesos de formación del estado y de desarrollo industrial que constituyen la base para la existencia de identidades colectivas y de grupos y movimientos potencialmente en conflicto. religiosas y étnicas. E n segundo lugar están ligadas al desarrollo de las instituciones democrático-representativas y en particular al de los parlamentos. Todo partido nace y se desarrolla. recurrir a u n análisis que relacione conjuntamente las condiciones morfológicas de esta constelación con las que han permitido históricamente la combinación de las distintas líneas de ruptura en una agregación de bloques contrapuestos y con las que permiten el mantenimiento de una situación como esta en la base a una cierta distribución de las preferencias y de las opiniones políticas de los electores.

). tuvieron que recurrir también. M.. en un país en el que —junto a los Estados Unidos— existían las condiciones favorables para su surgimiento... pero no únicamente. es decir. ]. al menos nominalmente. La naturaleza y el rol que los* diversos partidos políticos asumen en las sucesi vas fases históricas están determinados en gran parte por estas condiciones ini ciales. al proceso electoral para defender sus posiciones. y WEINER.). finalmente. En estas situaciones de «difícil entrada» muchos partidos —en especial. Tipología de los partidos políticos Los partidos políticos que aparecen en Europa y en los Estados Unidos en el siglo xix deben sus caracteres distintivos a la fase inicial de su desarrollo. En aquellos países en los que la democracia de masas tiene una evolución gradual en base a sociedades caracterizadas por un elevado nivel preexistente de pluralismo religioso. el desarrollo de formas de organización externas al parlamento se convierte en una exigencia vital y el proceso de formación de los partidos se extiende en un cierto sentido desde las élites existentes en competición hacia la sociedad. 1966. op. en LA PALOMBARA. local o ideológico. en un proceso de búsqueda competitiva de apoyos que deja espacio y permite un fácil reconocimiento y legitimación a las élites de otros y nuevos grupos sociales en expansión y también a las organizaciones. los partidos a los que dieron vida fueron con frecuencia más el síntoma del poder de quienes los habían organizado que su base. H. .la y la organización y la movilización del apoyo— y los outputs institucionales del proceso de democratización política. las «reglas del juego» y las disposiciones institucionales que se elaboran en esta fase como respuesta a las presiones desde abajo hacia la representación política. cit. M. Por el contrario. and Political Development in Western Europe. los de la nueva izquierda de clase— desarrollaron actitudes de oposición total y de rechazo del sistema asumiendo caracteres de oposición ideológica cuyos rasgos extremistas pueden considerarse en su conjunto síntoma y consecuencia de su débil posición y de su ausencia de influencia 33 . Ya en 1742 Hume avanzaba una distinción entre los distintos tipos de partidos —partidos de «interés». Political Parties and Political Development. DAALDER. Las fuerzas tradicionales recurrieron frecuentemente a otras fuerzas e instituciones para contrarrestar el desarrollo de los nuevos partidos e incluso. }. 43-77.q u e determinan las diversas oportunidades para la articulación de las demandas y de la piole:. Cuando nuevos grupos y movimientos comienzan a ejercer presiones para ser representados. de «principio» o de affection—. Princeton University Press. 33 LA PALOMBARA.>!>!> rica de interacción entre una serie de inputs socio-culturales . Princeton. sobre todo en Gran Bretaña. (eds. (eds.. Elites. ¿Pero cuáles son estos tipos de partidos? El análisis tipológico de los partidos políticos tiene ya sus fundadores en el siglo xix. es decir. Political parties and Political Development. los grupos políticos se forman con relativa rapidez y el aumento del poder de las instituciones parlamentarias tiende a aproximarlos a los centros de decisión política.Partidos y sistemas de partidos . pp. regional. y WEINER. El desarrollo de la organización de los partidos y el reconocimiento de su legitimidad encontraron obstáculos político-institucionales muy graves. Parties. el desarrollo de los partidos presentó otras características. en aquellos países europeos en los cuales las formas y regímenes autoritarios prevalecieron durante largo tiempo. 8.

es decir. castellana. 1902.. Al mismo tiempo. Weber subraya por primera vez la importancia de las modalidades de su financiación para comprender la naturaleza de los partidos. Amorrortu. Zur Soziologie des Parteiwesens in der modernen Demokratie. a su juicio. Klinkhart. le parecían incomprensibles y dañinos 3 4 . R. distingue losj<partidos de patronaje »—. M. Los partidos políticos. Ed. que. 1979.238 Stefano Bartolini llegando a u n a conclusión normativa a favor de los primeros. Economía y Sociedad. 35 34 . Buenos Aires.actúan conscientemente en interés de éstos— de los «partidos inspirados en una intuición deTmffilíoT^ hoy en día) —es decir. el debate inglés del período. 2 vols. los fondos provienen de mecenas o de grupos industriales y económicos el partido se presenta como representante de intereses específicos. Naturalmente. los partidos se configuran como plutocracias de los candidatos. 37 WEBER. cit. el segundo el partido socialdemócrata alemán.i?fej ¿ ocupjiij^gQjs^dministe^ — de los «partidos de clase. OSTROGORSKI.C^ebep . eran «comprensibles» y también «razonables». es necesario fijarse en aquellos procesos de democratización institucional y de modernización socio-económica que cristalizan en la segunda mitad del siglo xix para ver surgir una atención más concreta y empírica en el fenómeno partidista y sobre todo en sus formas organizativas. M. es decir. Durante mucho tiempo todavía el debate y la clasificación de los partidos que aquí se exponen seguirá centrado en una concepción del partido como expresión de las luchas políticas y espirituales del período — y con un natural énfasis normativo relativo al rol de dichas formaciones respecto al «bien común». 36 MICHELS. es deck. instrumental con respecto a la de asegurarse el poder. De todos modos. se refiere todavía a partidos que no se diferencian de las facciones políticas del pasado en cuanto que están constituidos por grupos restringidos de élites y privados de toda verdadera organización. Mohr. El primero analiza cuidadosamente los partidos-maquinaria electoral de los Estados Unidos y los partidos ingleses liberal y conservador. 1964.j3. 1911. 1922. trad. Paris. G. Leipzig. Weber 3 7 propone algunas distinciones de tipo ideal destinadas a tener una larga recurrencia y a ser utilizadas en lo sucesivo.. op.. México. mientras que los segundos.. Precisamente son dos obras fundamentales sobre la organización de los partidos — l a de Ostrogorski 3 5 y la de Michels 3 6 — las que inician el estudio tipológico del os partidos en su forma moderna.. Parties and Party Systems. 2 vols. CalmanLevy. o x p m z a d o s j e n J p a s e j t principios abstractos referidos a u n a particular visión del mundo y de su futuro. Hay que subrayar que en ía concepción weberiana todos los tipos de partidos tienen como característica común y esencial la aspiración al poder del o de los jefes. A Framework for Analysis. de.. castellana. Insertando el análisis del partido moderno en la más^ampiia sociología del poder de la típica formación política moderna el Estado—. aquellos que . los candidatos dependerán de los funcionarios del partido. por el contrario. el interés personal por el poder y los cargos. En base a estos estudios. Si los candidatos soportan el mayor peso de los gastos electorales. así como el que se desarrolla en la Francia post-revolucionaria.^tendientes_exchs jjaraju . finalmente. SARTORI.. y q u e la tutela de los intereses del electorado se convierte en u n a función secundaria. si. basados en principios abstractos y especulativos. La démocratie et l'organisation des partis politiques. Tubingia. Wirtschaft und Gesselschaft. FCE.gmpQ-inciaI>>^rr-es decir. el prototipo del partido de masas clasista. si la financiación se obtiene por medio del aparato del partido. trad.

por la extensión del sufragio y por el desarrollo de la política de masas. Weber ve en los partidos de masas otro ejemplo del predominio de los procesos de racionalización y burocratización que caracterizan en su conjunto al desarrollo social y democrático. etc. El partido de notables es. más eficiente y eficaz que los partidos de notables. Por lo tanto. como dice el propio ^ NEUMANN.pQ]ítico mucho. Por el contrario.. por el contrario. Implica n o sólo la financiación directa por medio de la afiliación. asentadas en la sociedad y bien organizadas. convierten en unJtnMrumgjQta. Dicha forma de partido se ve constreñida.ado.. en las categorías de Weber el partido está caracterizado principalmente como fuerza para alcanzar el poder y se concede poca atención a la caracterización del partido en lo que respecta a la función que desempeña con relación a sus miembros y los grupos sociales. Este es típico de u n a sociedad caracterizada por niveles bajos de movilización y participación política y en la cual la política ocupa todavía un espacio limitado. sino de confianza hacia el que la concibe del mismo modo. Como se ve. Bajo el empuje de la competición del partido burocrático de masas. sino también u n a influencia sobre la vida de cada día del militante en cuanto que el conjunto de sus organizaciones y actividades acompaña e implica a sus miembros «desde la cuna a la tumba». Estos últimos están caracterizados por u n a organización fuerte y diferenciada que produce un personal político profesional y a tiempo completo.Partidos y slstemns <ln partidon il39 Tiene incluso más influencia sobre la posterior reflexión la distinción de Weher. . 195b...iormal disciplina y secreto. una especie de asociación basada esencialmente en los estratos burgueses y poseedores en una situación de competición electoral restringida. la contribución de Neumann es más innovadora en el análisis de otros partidos. se dediea a la actividad política en u n cierto sentido gome„actividad secundaria j di aíicio ja. un¥ormida"d. S.. propone otra tipología típico-ideal de los partidos políticos distinguiendo entre partidos de representación individual y partidos de integración.un personal político básicamente djUBQtaUs^^ económica autónoma. Toward a Comparative Study of Political Parties. El partido de integración individual repite los caracteres del de notables de Weber. a modificar su naturaleza en referencia también a nuevos adversarios como los partidos de masas. también los partidos de notables de origen parlamentario deben desarrollar vínculos con organizaciones de interés externas al parlamento. u n a importancia fundamental a este aspecto. Chicago. es decir. El análisis de Sigmund Neumann 3 8 ha otorgado. elaborada con posterioridad. atributos que lo. S„ Modern Political Parties. el partido está organizado estructuralmente en base a comités electorales y la relación entre éste y los restringidos grupos de electores no se basa en mecanismos de delegación. entre partid. La actividad de sus miembros está ampliamente restringida a los períodos electorales y se adormece entre éstos. Approaches to Comparative Politics. en NEUMANN. Los miembros de este tipo de partido se reúnen sólo periódicamente con vistas a las elecciones para preparar las listas electorales y la campana.JerarguizacÍQa. Chicago University Press. los de integración.Por. que extrae su propio mantenimiento de la propia política. en definitiva. El tipo de relación q u e establece este partido con sus miembros es mucho más comprometido. La organización del partido de masas copia la de la burocracia estataLy_presenta si^s mismos atribfoos: rapidez d e decisión. y subdividiendo después esta última categoría en partidos de integración democrática y partidos de integración total (o totalitaria).Q^l£LM.otables y partidos de masas H p r i m e r j j p o de partido está caracterizado-.

ampliando la organización electoral a la sociedad y partidos de origen externo — q u e surgen en el exterior de las instituciones parlamentarias y se organizan en la sociedad para acceder a éstas. En primer lugar. por el contrario. En otras palabras. el partido de integración social se dirige a grupos sociales específicos. en definitiva. jóvenes. M. el partido tiende a transformar al menos tendencialmente a cada elector en afiliado y a cada afiliado en militante. a los que trata de movilizar e incorporar a la vida del partido. En el caso del partido de integración totalitaria esta implica u n a adhesión total e incondicionada que niega toda libertad relativa de elección e implica todos los aspectos de la vida social del miembro y del ciudadano. en lo que respecta al partido de integración democrática.y partidos. sindicalistas. por lo tanto. Su forma organizativa característica es la de las organizaciones dependientes que bajo los auspicios del partido tratan conjuntamente de responder a los intereses y de atraer y vincular al partido categorías específicas de ciudadanos: mujeres. De hecho. Con respecto al criterio de la participación política interna distingue entre partidos de . los partidos bolcheviques y fascistas. y sobre todo los militantes. de la asociación obrera para el cuidado de los niños a la sociedad atea de cremación.240 Stefano Bartolini autor al referirse al partido socialdemócrata alemán. Por ello los principales prototipos para Neumann son. etc. Les partis politiques. una tarea con respecto a la cual los partidos tradicionales de representación individual resultan completamente inadecuados.se mueve-por entero dentro de los partidos de masas. Es decir. op. de masas —distinción bastante similar a la de notables-masa de Weber y a la de representación individüal-integración social democrática de Neumann. distinciones más originales. entre partidos de egructumAitecia. aquellos que buscan formas específicas de recreo.. El partido de masas de estructura 39 DUVERGER. Los miembros son los principales y a veces los únicos que financian el partido y su prensa. . no se refiere al carácter fundamental de la relación del partido con la sociedad. los partidos socialistas y religiosos. en primer lugar. Ellos desempeñan el trabajo de «educación política» del electorado efectivo y potencial del partido. partidos nuevos con respecto a las formaciones surgidas en la fase liberal democrática del sufragio restringido y de la política elitista. que se desarrollan desde el grupo parlamentario hacia abajo. una respuesta político-organizativa al desarrollo de la política de masas q u e conlleva la necesidad de organizar y movilizar a nuevos grupos de electores antes excluidos de la competición política. Distingue. en muchos casos. se comprometen en programas de seguros y en actividades de asistencia y protección legal.cuadros . Desde el punto de vista de la estructura organizativa Duverger propone. La diferencia que Neumann plantea entre integración democrática y totalitaria. cit. en lo que respecta a su origen retoma la distinción entre partidos de origm~intemo —es decir. El partido de integración social es. La clasificación de los tipos de partidos-sé--sistematizó en buena parte tras la segunda guerra mundial en el trabajo d e ^ u v e r g e t ^ u e en muchos aspectos retoma y reutiliza sistematizando las categorías ya elaboradas 3 9 . sino que más bien reside en el nivel de la inclusividad y en la tasa de integración que exigen los dos tipos de partidos. proveen una mano de obra sin costes y. Los principales recursos de este tipo de partido son los afiliados. y por lo que respecta al partido de integración totalitaria.^ distinción.. Duverger desarrolla un análisis profundizado y sistemático de la naturaleza de los partidos políticos y modernos proponiendo varias clasificaciones en base a distintos criterios.

a u n a rescisión de los vínculos institucionales entre los partidos y los grupos socio-profesionales. en muchos casos. Enceste caso la. la célula — e n particular la de la empresa— es un instrumento adaptado para la propaganda y la movilización política con fines revolucionarios de un grupo social homogéneo y cohesionado. La dificultad de contactos verticales que comporta una unidad organizativa de este tipo y la ausencia de contactos horizontales entre sus unidades facilitan un grado notable de control social de los miembros y de disciplina. en el caso de los dos partidos austríacos católico y socialista. Sin embargo. originariamente. noruego y sueco— a pesar de una tendencia general de desarrollo que ha llevado. n o obstante. Esta reposa. finalmente. células o milicias.serie. Históricamente han existido numerosos partidos con estructura indirecta. en u n a base profesional y agrupa a los adherentes del partido en u n mismo lugar de trabajo. por ejemplo. El partido indirecto tiene. Por una parte porque su ámbito de actividad coincide con el de las organizaciones sindicales — c o n las que puede entrar tendencialmente en conflicto—. aunque existan también células locales para agrupar a los trabajadores aislados o a los miembros del partido que no trabajan en colectividad. de hecho. sino el grupo iocial o profesional al que pertenece el individuo. el partido puede poseer u n a naturaleza en parte directa con afiliados individuales y en parte indi recta con afiliados colectivos. le habían dado vida. porque la integración tendencial de los partidos comunistas occidentales en los respectivos sistemas políticos ha puesto en relieve otras nuevas exigencias políticas —como las de la cooperación política con otras formaciones o la apertura a nuevos grupos sociales— que por las propias características de la célula no se prestan ..de. secciones. en los casos en los cuales dichas relaciones ya n o son en la actualidad institucionales. una estructura constituidajgor una. es individual. por lo general. la distinción entre partidos con estructura directa e indirecta tiene. asociaciones.Partidos y sistemas de partidos . A causa de su dimensión restringida y de su cohesión social. Estrictamente hablando el individuo no es el miembro del partido. tal y como se encuentra claramente.>!>!> directa es aquel basado en u n a adhesión individual y directa al partido que eom porta la elección de pagar l a m s c n p c ^ ^ más o menos regularmente en su „ vida interna. Aunque meramente histórica. por lo tanto. En la realidad. sobre todo entre los partidos agrarios. siempre permanece. En este caso la organización del partido coincide. un vínculo tradicional entre ciertos partidos y una serie de organizaciones que.— que están. unidas en una única oiga mzación electoral. es decir. y. es colectiva y a veces obligatoria. católicos y socialistas y algunos de éstos han sobrevivido hasta hoy — c o m o los partidos laboristas británico. La célula constituye históricamente la unidad organizativa de base de los partidos comunistas. cooperativas. porque ciertos desarrollos de la organización del trabajo y del tiempo libre han hecho más importante el lugar de residencia con respecto al del trabajo. por otro. por lo tanto. Igualmente relevante es la distinción que plantea Duverger entre los partidos según los elementos organizativos de base sobre los que se fundamentan y las consecuencias que tienen para su naturaleza: organizaciones partidistas basadas en comités (o caucus en inglés). pueden existir situaciones mixtas. en el desarrollo organizativo de los partidos comunistas occidentales. La adhesión. por el contrario. —como sindicatos.adhesión^no. con la de los grupos q u e lo constituyen. Sin embargo. mutua Ji3aHe^ etc. una notable importancia en cuanto que testimonia u n a mayor o menor dependencia-vínculo entre partidos y grupos sociales específicos. la célula de empresa se h a encontrado con creciente dificultades.

El carácter restringido del comité.. una estructura formal basada en una jerarquía de unidades organizativas. su composición basada sobre la tácita cooptación y su referencia territorial fundamentalmente dirigida a la circunscripción electoral la convierten en una unidad que puede caracterizar tanto a la organización de los partidos de notables del régimen censitario de sufragio restringido como —con algunas diferencias— al tipo muy especial de los partidos estadounidenses. la organización en base a la sección ha sido adoptada progresivamente por todos o casi todos los partidos políticos aunque originariamente haya sido una invención socialista que servía bien para las tareas de educación política. El comité como base organizativa identifica. Por lo demás. en el registro de los partidos. en cuanto que su forma organizativa ha estado fuertemente influida por las leyes que regulan las funciones públicas en el comportamiento de las elecciones primarias. los partidos políticos americanos no tienen. Son alianzas de comités electorales locales y los órganos centrales están interesados en y activados esencialmente para la propaganda electoral y no controlan la maquinaria del partido en su conjunto. L. a dos tipos de partidos con frecuencia distintos en relación a otras características. New Brunswick. Esta organización partidista marca. disciplinada y con frecuencia caracterizada por una simbología de uniformes e insignias. 1980. En efecto.242 Stefano Bartolini a ser afrontadas en su seno. es necesario tener en cuenta —además de sus peculiares orígenes a comienzos del siglo xix— también la fuerte influencia de los factores institucionales. en los Estados Unidos la línea de distinción entre los afiliados y los electores —crucial en las organizaciones partidistas europeas— está completamente borrada por el recurso a procesos electorales abiertos a los simpatizantes (miembros o no del partido) para la elección de delegados o de candidatos. Por consiguiente. La última estructura de base que indica Duverger es la de la milicia. por muchas razones. una diferencia que los hace ser casi un caso aparte. cuyas características. . el punto de ruptura del partido con la acción electoral y 40 EPSTEIN. Históricamente la sección es la unidad de base típica de los partidos socialistas europeos. Political Parties in Western Democracies. en mayorías parlamentarias cohesionadas— y es prácticamente inexistente a nivel local. Transaction Books. El resultado es una disciplina de partido débil en los cuerpos legislativos —disciplina. es decir. reglamentaciones estrictas que no han existido nunca o que se han abandonado hace mucho tiempo en los países europeos 40 . ni han tenido jamás. para Duverger. D. también los principales partidos comunistas europeos han tendido a dar mayor relieve a las secciones como unidades de base de su organización. En este sentido. Para comprender. por lo demás. evidentemente. de ampliación de los efectivos y de reclutamiento político de base en los que confiaban estos partidos. una organización privada de carácter militar. se contraponen a las de la generalidad de los modernos partidos europeos. como el parlamentarismo que prevalece en Europa. De hecho. su naturaleza no expansiva. la naturaleza organizativa de los partidos estadounidenses. no alcanzada por mecanismos institucionales en cuanto que el presidencialismo americano no se basa. Esta tiene una base territorial y tiende a reagrupar a los miembros del partido en un territorio determinado y a ser responsable de la actividad del partido en éste. en sus finanzas y en el acceso al voto por parte de los ciudadanos. por lo tanto. la sección tiene una naturaleza más abierta que la célula y también más heterogénea socialmente.

y POWELL. Boston. el del partido particularista-tradicional. se puede decir que en este caso el programa no es el resultado de la agregación. Al lia cerlo así diferencia los partidos con articulación fuerte o débil. tender a la agregación de varios intereses en algunas alternativas políticas por medio de mecanismos de negociación y conciliación en una atmósfera de compromiso. q u e recuerda. fundamentalmente ÍS^^JLÍÍSHK^ El esfuerzo di. aunque hay q u e subrayar el interés del vínculo establecido por Almond entre este factor y las modalidades de agregación de los intereses. B. En otras palabras. Paidós. Esta clasificación de las bases organizativas fue sucesivamente desarrollada por Duverger examinando la articulación general según la cual estas unidades de base están vinculadas las unas con las otras y con las organizaciones centrales. A estos dos tipos Almond añade un tercero.>!>!> parlamentaria. trad.. castellana. S. sino el punto de partida de ésta. Los distintos intereses en juego se representan en cuanto tales y se combinan pragmáticamente. Por consiguiente. D e hecho.„partidos. 1966. .. este partido infiere sus objetivos de la tradición y del pasado y es típico de situaciones y realidades en las cuales todavía predominan formas de poder tradicionales. El opuesto típico-ideal es el partido Weltanschauung o ideológico. En éste los partidos se ven esencialmente como estructuras que poseen la función de agregar intereses articulados por otros grupos y. 41 ALMOND. ^-Entrenlos esfuerzos posteriores de caracterización es necesario citar el de ( í A l n r n i que ha propuesto u n a clasificación de los partidos políticos claramente vinculada con su enfoque funcional del sistema político. estar orientados a la contratación pragmática. m>'ani/. al concepto weberiano de legitimación tradicional del poder. en ciertos aspectos. los. La parte más interesante de la propuesta de Almond se resumen en una contraposición entre pragmatismo e ideología y. incluso en los movimientos fascistas la milicia no es u n principio organizativo puro. cuyo estilo de agregación está orientado hacia valores absolutos y que tiende a caracterizarse por u n programa político que emerge en forma de consecuencia lógica y racional de una cierta visión del mundo.Partidos y sistemasdepartidos. En cuanto que la?. A ésta se asocian casi siempre otras unida des de base del tipo de la célula o la sección. por lo tanto. Brown and Co.. no es extraño que en el'período de entreguerras hayan sido adoptadas incluso por partidos de izquierdas en función de defensa. En todo caso. Política Comparada: una concepción evolutiva. Little.Duverj-ei sigue siendo todavía el esfuerzo más sistemático para construir una tipología CJMÍII I ri terios organizativos de los partidos. No muchos estudiosos han seguido a Duverger en esta línea de investigación. 1972. Buenos Aires. representa u n instrumento típico tendiente a derrocar a un régimen y su organización interna corresponde a la militar... Comparative Politics: a Developmental Approach. G.. En este caso los intereses más que representados están agregados conforme al programa general que se origina en la Weltanschauung.. como en el caso del partido socialdemócrata alemán y austríaco.pueden. parece reconducir — a pesar de las cambiantes situaciones históricas— a la distinción de H u m e entre partidos de interés y de principio.. se distinguen según el estilo predominante con el que la estructura cumple dicha función de agregación '11. ej^decir. no sólo en la terminología.a ciones militares son sustancialmente una innovación de los movimientos laseisias europeos con la misión de combatir físicamente a los adversarios políticos y cons tituir la masa de maniobra para las manifestaciones multitudinarias.

. al menos en la medida en que éstos aspiran a seguir siendo formaciones políticas relevantes. (Nota del T. D. G. hacia una redimensión del papel de los afiliados y de los activistas. en «Comparative Political Studies». por el contrario. para Kirchheimer.). pp. Estas presiones son válidas no sólo para los tradicionales partidos de integración democrática de carácter confesional o socialista — d e los cuales Kirchheimer parte evidentemente—. u n a influencia directa en la naturaleza ideológicoorganizativa del partido en su conjunto. confiado en la imagen de masas de los líderes y en la política de los medios de comunicación.. más heterogéneo socialmente y abierto a la penetración por parte de los grupos de interés. en «Political Studies».. en SIVINI. En primer lugar hacia u n a atenuación. en cuanto que dicho liderazgo necesita de una creciente autonomía de la organización partidista para aspirar al aumento del apoyo. Cuarto. un partido «atrapatodo». Sociologia dei partiti politici. 1971. 243-268. 1969. Il Mulino. dicha transformación tiene su origen. (ed. en las nuevas condiciones sociales.) . El análisis de Kirchheimer es rico en hipótesis de desarrollo y ha contribuido a estimular la investigación de las transformaciones estructurales y funcionales de los partidos en la segunda mitad de este siglo. cada vez más pragmático. 287-319. los partidos políticos de masas surgidos en la postguerra están sometidos a fuertes presiones hacia una modificación de su carácter ideológico y organizativo. a pesar de que los intentos de someter sus tesis a u n riguroso control empírico han proporcionado con frecuencia resultados engañosos 4 3 . Según Kirchheimer. Finalmente. hacia una tendencia a subrayar menos la relación del partido con una clase específica gardée o con u n a clientela particular en favor de un partido que tiende a reclutar votos en todos los sectores de la población. en la necesidad de u n a organización política de adoptar estándares de selección del propio liderazgo basados cada vez más en la conformidad de sus valores con respecto al sistema de valores de la sociedad en su conjunto y.. de consumo de masas y de desdibujamiento de las líneas de división de clase. En segundo lugar. del tradicional contenido ideológico originario de los partidos. Bolonia. este tipo de partido responde mejor a los imperativos de la competición política actual y la tendencia hacia el partido «atrapatodo» representa una modificación estructural de la forma de partido político. 2. 43 ROSE. R. Persistance and Change in Western Party Systems since 1945.244 Stefano Bartolini Un último análisis tipológico del partido político y de su desarrollo es el planteado por Kirchheimer 4 2 . La tesis de Kirchheimer puede sintetizarse como sigue: en las condiciones contemporáneas de difusión de orientaciones cada vez más laicas. cada vez menos en el sistema de valores predominante en la organización política específica. pp. hacia un posterior reforzamiento de los vértices y de los liderazgos de los partidos. R. Las citadas presiones imponen progresivamente cambios en u n a serie de direcciones. si no un abandono. ROSE. y URWIN. La transformazione dei sistemi partitici dell'Europa occidentale. pero q u e tiene. De hecho. El partido que tendencialmente emerge de estos desarrollos es. En tercer lugar. pp. * «partito pigliatutto» en el original. 7-67. D. en quinto lugar hacia una creciente apertura hacia una gran variedad de grupos de intereses autónomos respecto al partido. Political Parties and Strains in Regimes. Social Cohesion.. y URWIN. 0 .. cuyas tesis sobre el partido moderno atrapatodo * han tenido también un notable impacto en la actual discusión política. 1970. es decir. 42 KIRCHHEIMER. después. sino también para los actuales herederos de los tradicionales partidos burgueses de representación individual. y como consecuencia.

Hoy en día. Las funciones y el rol de los partidos políticos Los partidos difieren entre sí de país a país no sólo por sus características ideológico-organizativas. dichos esfuerzos de tipologización son extremadamente importantes porque ponen en relieve tanto las distintas dimensiones de variación que caracterizan a la naturaleza de un partido —estructura organizativa. los partidos pueden ser más o menos importantes. partidos todavía de «Weltanschauung» religiosa rígida (partidos protestantes holandeses). Una lista completa de las funciones que se supone que desarrollan los partidos políticos. los liberales y los católicos). Aunque es indudable que cada uno lia señalado desarrollos reales e importantes en relación al período en el que escribía. partidos que conservan estructuras indirectas (socialdemocracias sueca y noruega y laborismo inglés). partidos que mantienen hasta el momento fuertes caracteres del partido de integración de masas (los partidos austríacos y el partido comunista italiano). La segunda consideración es que. es decir. sino también por el papel que desempeñan en el más complejo sistema político en relación a las demás instituciones y subsistemas de éste. pudiendo continuar la lista. a pesar de estar frente a una notable estandardización nominal de las organizaciones de los partidos y a una obligación común de buscar el más amplio apoyo electoral. las que están caracterizadas por una mayor multifuncionalidad. a pesar de la crítica antes citada. son. tener una influencia y un rol más o menos profundo con respecto a los demás actores políticos como los grupos de interés. sería realmente larguísima. es igualmente obligatorio señalar que en ninguna de estas fases históricas se ha dado una profunda homogeneización de la naturaleza de los partidos políticos. etc. el giseardismo francés).ani zativa y que todos los demás tipos de partidos deberán adaptarse a este desarrollo so pena de fracasar. o que han desarrollado. Duverger afirma explícitamente »jue el futuro está en las manos de los partidos de masas con fuerte articulación orj'. Es un lugar común subrayar que los partidos políticos desarrollan una gran cantidad de actividades. Es decir. relación con los grupos de presión. Todas las fases han dejado bolsas de resistencia y de rechazo dentro de ellas. etc. partidos organizados internamente según rígidas compartimentalizaciones étnicas (en Bélgica los socialistas.— como el modo en que dichas dimensiones tienden empírica e históricamente a combinarse y ponerse en relación las unas con las otras en la determinación de un tipo de partido específico. como por lo demás es natural dado que el partido político amplía actualmente el radio de su actividad de las raíces sociales de la . encontramos rastros de partidos que son herederos directos de los partidos de notables y de cuadros (por ejemplo. de todas las instituciones políticas. 9. las burocracias públicas. Neumami identifica ciertamente en el partido de integración una nueva forma política más moderna con respecto al partido de representación individual.>!>!> Este rápido análisis de las principales tipologías de los partidos supine dos consideraciones a modo de conclusión. los movimientos de opinión. Kirchheimer cree —y teme— que el partido «atrapatodo» signifique el fin de los partidos de masas y de integración e inaugure mía nueva fase tendiente a su generalización. contribuyendo a hacer cada vez más variado el panorama de los partidos políticos occidentales. La primera es que dentro de las propias clasificaciones la mayor parte de los autores ha entrevisto leyes de desarrollo his tórico a favor de un determinado tipo de partido.Partidos y sistemas de partidos . tensión ideológica. homogeneidad del apoyo electoral.

La capacidad de los partidos políticos para responder a las demandas de los nuevos grupos sociales en búsqueda de u n a representación política ha sido menor en este caso 4 4 . con la excepción parcial de Irlanda. haciendo sentir su presencia en todos los procesos del sistema. En este momento no es posible ni siquiera señalar estos tiempos y modalidades. A. Por una parte existen partidos y sistemas de partidos que bastante precozmente. 1970. Del panorama de los sistemas políticos europeos. trad. los partidos son por defini44 DAALDER. partiti. las burocracias civiles y militares. movilizándose contra sus recursos y oponiendo obstáculos y barreras a su desarrollo. sino también según los distintos partidos. 46 KING. han aumentado sus logros y su penetración en el proceso político y han integrado con éxito tanto a las élites tradicionales como a aquellas de los nuevos grupos que buscaban el acceso político en términos funcionales y territoriales. En este sentido puede decirse que los partidos estructuran el voto o bien que el voto ha sido estructurado según líneas partidistas como consecuencia de sus actividades pasadas y presentes. . en DAHL. El proceso político que en todos los lugares lleva a los partidos políticos primero al logro del derecho a la existencia y. más allá de esta afirmación general sobre su amplio papel. en «Polity». pp. a la responsabilidad de los ejecutivos hacia ellos y. La dirección y los resultados de esta confrontación h a n sido bastante diferentes no sólo según los casos. italiana. 1966. Il Mulino. a la representación en los parlamentos. pero es necesario subrayar este aspecto porque ha tenido y tiene todavía hoy u n a notable influencia en el papel que los partidos han llegado a asumir en cada país y en la medida en q u e han logrado permear los procesos políticos. Political Parties in Western Democracies: Some Sceptical Reflections. S. Elections. Citizens. A. 45 ROKKAN. Sin embargo. y sin encontrar grandes resistencias. En otros casos. 1982. las élites tradicionales. En cuanto instituciones políticas de nuevo tipo. 1969. Political Oppositions in Western Democracies.246 Stefano Bartolini política a los mecanismos de formación y gestión de las políticas. ha sido mucho menos señalado y estudiado el grado en el que efectivamente los partidos desarrollan estas funciones y las diferencias que existen a este respecto entre distintos partidos y distintos países.. finalmente. New Haven. el problema habrá de afrontarse in primis desde u n a perspectiva de desarrollo histórico. Esta permeación partidista se valora actualmente en términos de funciones más o menos amplias y más o menos profundamente desarrolladas 4 6 .. El rol más importante tradicionalmente atribuido a los partidos es el de la estructuración del voto.. al acceso directo a los órganos ejecutivos y hasta a la penetración en las burocracias estatales 4 5 . pp. The Netherlands: Opposition in a Segmented Society. sucesivamente. y es ciertamente aquel en el que los partidos h a n surgido como los verdaderos monopolizadores. elezioni. 188-236. También en este caso. Oslo. es un proceso que se desarrolla con tiempos y modalidades distintas según los casos. Bolonia. Citadini. 11-141. han tenido que ver reconocida su legitimidad y han tenido que luchar contra otras instituciones y grupos —como las monarquías.. han desaparecido casi totalmente los denominados candidatos independientes. R. élites e instituciones tradicionales han permanecido ajenas a los nuevos partidos políticos. Naturalmente. Universitetsforlaget. 2. Las elecciones y las campañas están actualmente controladas por partidos políticos de u n modo casi absoluto. Los partidos n o h a n desempeñado siempre el papel y las funciones que se les reconocen actualmente. Yale University Press. Parties. T. en u n sentido estricto.

en cuanto que se expresa siempre necesariamente a través de los partidos. también pueden señalarse diferencias entre los partidos dentro de un mismo sistema.prevé circunscripciones uninominales. 26.>!>!> ción los actores de la estructuración del voto. I 2 1 CONVERSE. existen también diferencias relevantes en la capacidad de instrumentación del voto entre los países y entre los partidos.. la preferencia personal por un candidato o una personalidad política o la relevancia personal de un problema específico. ni I'UHM A v PASQUINO. En definitiva. En concreto.. 48 PARISI. se estructura también por medio de los candidatos y por medio de los problemas políticos concretos. I a capacidad de esiruc turación del voto del Partido Comunista Italiano no es la misma que la del Partido Liberal por motivos inherentes a la densidad de su organización y presencia sm ial. En estos casos. y para la orientación de muchos electores hacia éstos puede ser más determinante el papel de los medios de comunicación de masas que el del partido.. donde la política local ha estado hasta hace muy poco tiempo. G. E. S. y DUPEUX. el voto. En algunos países la personalidad individual de los candidatos —en tan lo que seleccionados por los partidos— juega un papel mucho mayor que en otros. en «Public Opinion Quarterly». P. Un caso importante de debilidad partidista que perdura en la estructuración del voto es el francés. el porcentaje del electorado no identificado fuertemente con los partidos es tan alto como para obligar a eslos últimos a tomar claramente postura frente a los problemas ante los que este electorado es más sensible. 215-249. A. eli. sobre todo si el sistema electoral —como en Francia y Gran Bretaña. . sobre todo por medio del papel de socialización política de la familia 47 . o p .MM I Mulino I'1 L pp. P. en cuanto que participan en las elecciones. es decir. por ejemplo. pp. lini. por 47 CONVERSE. 1%2. y con frecuencia instrumentalmente vinculado a los partidos y en donde también a nivel nacional la inestabilidad electoral ha sido elevadísima. que vota en base a consideraciones contingentes de elección y la correspondiente composición de estos grupos tiene una notable inílucnua. y PASQUINO.. G. Sin embargo. también en Europa existen diferencias claras según los casos. Aparte del ejemplo de los Estados Unidos. exponiendo a los partidos a victorias inesperadas y a rápidas caídas. Of Time and Partisan Stability. En un sentido más amplio y más relevante lo que cuenta no es tanto que los votos vayan a los partidos y a los candidatos. Politicization of the lleetoratf in l iwu E •///. (eds.. G. Continuità e mutamento elettorale in Italia. lisias identificaciones partidistas tienden a permanecer en lo sustancial estables en el tiempo para un individuo y a transmitirse entre generaciones. todo electorado nacional o de partido puede caracieri/arse por M I composición en términos de electorado de ideutiiieación y de chimado de <>pi nión. En algunos casos. como. donde todavía permanecen los candidatos que no desean asociarse demasiado a las etiquetas de los partidos y situaciones locales de competición no partidista. Relazioni partiti elettori e tipi ili m/e./ ///«• l'mini States. sino que el partido sea el elemento principal y autónomo de orientación de las opiniones en relación a otras potenciales agencias.Partidos y sistemas de partidos . gracias también a la personalización de la competición presidencial. Una gran cantidad de estudios sobre el comportamiento elec toral han mostrado cómo en todos los países occidentales una gran parte del electorado ha desarrollado profundos vínculos de identificación con los partidos políticos y vota sistemáticamente a estos independientemente de otras considera ciones. y sigue estándolo todavía en parte en manos de un personal político sólo débilmente.).

.. Aunque es evidente. Es muy difícil. M. Una segunda función típicamente partidista es la de la integración-movilización-participación como aspectos de un mismo proceso. la capacidad de los partidos políticos por una parte de movilizar por medio de sus militantes a sectores específicos de la población y. K. en particular desde el punto de vista histórico. Elections and Parties. La primera es que no hay que exagerar la novedad de los movimientos y de los grupos de estos años olvidando que la historia del último siglo es rica en ejemplos de grupos y movimientos desarrollados paralelamente y con frecuencia en competencia con los partidos. .. A. la participación de los políticamente activos tiene lugar a través de los partidos.. R. Haciendo referencia. J.. Introduzione alio studio de la partezipazione política. en KAASE. I. The New Politics: Political Change or Sunshine Politics?. por ejemplo.). y KINGEMANN. cuya historia.. por el contrario. la relación entre partidos y nuevos grupos y movimientos espontáneos está destinada a seguir siendo muy difícil. valorar el grado en que en un determinado sistema existe efectivamente una integración de los ciudadanos o de los grupos en el orden político existente. Esta función ha sido descrita por muchos autores de diversas maneras y tiene contornos difusos. ciertamente mucho más difícil que la relación entre partidos y grupos de interés establecidos y consolidados 49 PIZZORNO. S. revela con frecuencia un umbral excepcionalmente bajo para la incorporación con éxito en su seno de grupos de minorías activas e informadas. de ofrecer un acceso y u n a estructura de canalización a la participación de los políticamente activos. Bajo la presión de los fuertes movimientos colectivos —sobre todo juveniles. S. y DALTON. se tiende a exagerar la naturaleza cerrada y oligárquica de los partidos. y es todavía más difícil establecer cuál es el papel de los partidos políticos en este proceso. pp. 15. Cambridge University Press. se ha declarado abierta desde más partes una «nueva política» que. VERBA. A Seven Nation Comparison. y KIM. 1960. en «Quaderni di Sociología». en otras palabras. CREWE. por otra. en BUDGE. Nueva York. Ideological Preference and the Left-Right Dimensión Among Western Mass Publics. N. y VON BAYME. El debate acerca de la relación entre los partidos políticos tradicionales y los grupos y movimientos de la «nueva política» está todavía abierto y es accesible y sólo pueden afirmarse algunas pocas cosas con relativa seguridad. 69-95. siempre en relación a las experiencias del pasado. pp. I.. (eds. la situación no es necesariamente la misma en todos los casos ni en todos los períodos.. HILDEBRANDT. La segunda es que. H. y FARLIE. por el contrario. sobre la autonomía de los partidos en sus elecciones programáticas y de coaliciones. se caracterizará fundamentalmente por el activismo de los nuevos movimientos y grupos espontáneos más aptos que los partidos para satisfacer las exigencias de participación de los ciudadanos 50.. El grado en el que en las democracias modernas la actividad política toma la forma de la actividad partidista o bien. J. frente a la naturaleza oligárquica y burocratizada de muchos partidos existentes. (eds. K. a los procesos de movilización y participación. En tercer lugar. por lo tanto. Political Participation and Political Equality. 265-290. D. pero también obreros— desarrollados a partir del final de los años sesenta. Sage. R. pp.. cit. NIE. op.248 Stefano Bartolini ejemplo. incapaces de ofrecer canales de participación genuinos. Socio-political Change and Participation in the West Germán Federal Elections of 1976.. un problema a afrontar empíricamente caso por caso 49 . 1978. 50 INGLEHART. Party Identification. H..). es. Londres. el problema es más abordable y se resuelve cuando se establece cuál es la importancia de los partidos políticos en la promoción de la actividad y participación políticas. 1978. 243-273.

los administrativos de las empresas económicas y de las bancas nacionalizadas o de interés nacional. la efectiva centralización estatal ha tenido lugar tan tarde (y en ocasiones jamás ha ocurrido) que una burocracia correspondiente al tipo . Para valorar la «presa» de los partidos políticos sobre este personal no basta comprobar en qué medida éste está compuesto por sus miembros. la Alemania prenazi y Dinamarca. electoralmente remunerativa. por ejemplo. como en Francia. o bien si el personal de origen y nombramiento partidista no está compuesto —como sucede en ocasiones en los partidos de cuadros— por exponentes técnicos asociados instrumentalmente a u n a etiqueta de partido. en casi todos los países europeos el desarrollo de las burocracias estatales precede claramente al de los partidos y. de otros sectores como el de las élites económicas. Más complejo es el discurso si se refiere al personal gubernamental. a los grupos. en comparación con los que tienen una distinta proveniencia. dada la baja relación contes-beneficios en términos de acceso privilegiado a la agenda política para las actividades de las minorías críticas implicadas en acciones flamboyantes. sino que también es necesario controlar si y en qué medida dicho personal es escogido por los propios partidos. éstos no son propensos a cambiar dichos beneficios en nombre de la lealtad al partido o del encuadramiento en estrategias de alcance más amplio. al mismo tiempo. la burocracia estatal había desarrollado u n a fuerte independencia y legitimidad que permanecía más allá y por encima de los partidos. por el contrario. garantizándose de este modo ciertamente no su neutralidad. los intentos de estos últimos de asegurarse el control sobre aquéllas ha sido una constante histórica. las élites burocráticas. En otros países. el control partidista del proceso electoral se resuelve en un monopolio. fenómeno ciertamente alentado por las frecuentes alternancias en el poder de los partidos que reducían las ventajas de los intentos de penetración política en la burocracia. sino también en países europeos como Francia y Finlandia. los altos niveles de la burocracia estatal. El grado en que los partidos se adentran con éxito en las estructuras de otras burocracias por medio de la influencia en la selección del personal varía mucho según los casos. entonces la valoración del papel de los partidos en el reclutamiento político se hace todavía más compleja. en distinta medida. los jueces constitucionales y de rango elevado —todas ellas posiciones de gran revelancia política aunque no electivas—. Al contrario que en los Estados Unidos. Si en el proceso de reclutamiento se incluye también la elección de individuos para posiciones políticas n o electivo-representativas. ni. por consiguiente. Por lo que respecta. N o sólo en los Estados Unidos. como en Gran Bretaña. amplificadas por la cobertura de los medios de comunicación. con frecuencia.>!>!> (para n o hablar de las organizaciones dependientes y de los propios partidos). Naturalmente. tales como. Y esto porque los partidos deben necesariamente agregar las demandas además de articularlas. y dadas las posiciones con frecuencia extremas de las «fuerzas» que tratan de ser «articuladas» la tarea de la agregación no es ni fácil ni duradera. los técnicos y los especialistas. el desarrollo de un civil service ha conllevado una fuerte inmunización contra los nombramientos políticos y partidistas y.Partidos y sistemas de partidos . sino que pueden reclutarse. una tradición de servicio leal hacia el gobierno de cada momento. En algunos países. También en otros casos. Una tercera función atribuida tradicionalmente a los partidos modernos es la del reclutamiento del personal político. por los jefes de gobierno o por los presidentes. si por personal político se entiende esencialmente el personal que ocupa posiciones representativas. los ministros no son siempre la expresión de los partidos. sino su autonomía.

Otra modalidad es la italiana del «sotogoverno» como apoyo y premio para los partidos gubernamentales. por otro. los contactos con u n a burocracia cerrada y antipartidista. Bureaucracy and Political Development. Sería tarea de los partidos tomar en consideración y transformar en políticas generales agregadas dichas demandas. En otros países como Austria y Bélgica. 1963. Estas distintas modalidades de relación entre partidos y burocracias públicas están influidas. por u n lado. por el contrario. sin embargo.). Ello ha conllevado u n aumento de la autonomía en el papel de toma de decisiones de los órganos burocráticos. El discurso sobre la capacidad de agregación de los partidos políticos vuelve a plantear su relación 51 LA PALOMBARA. (ed. existen disposiciones proporcionales de división de las esferas de influencia sobre los servicios gubernamentales concretos entre partidos que tradicionalmente tienen el mismo potencial de coalición. J. y los sectores especializados de la burocracia. al mismo tiempo. La teoría democrática presenta a los paridos políticos como la institución que está más capacitada que cualquier otra para desarrollar esta tarea. en los últimos decenios ha tenido lugar un amplio proceso de creación y desarrollo de burocracias gubernativas. paralelo y consiguiente a la extensión de la intervención estatal en todos los campos. por medio de sus relaciones personales. Si todos los partidos tienen u n a misma legitimidad y posibilidad de participar en el gobierno. castellana. trad. los eventuales esfuerzos tendientes a penetrar en los distintos tipos de departamentos dependientes de éste poseen u n a naturaleza y una modalidad distintas respecto a las que se presentan en aquellos sistemas de partidos en los q u e algunos partidos no tienen — p o r distintos motivos— esta expectativa y posibilidad y. o bajo control gubernamental. La expansión de estos últimos amplía el ámbito potencial de intervención de los partidos y les permite distribuir un número mayor de puestos a sus seguidores convirtiéndose en u n a fuente de nuevos recursos para reforzar la organización. Buenos Aires. 1970. a u n desarrollo de la relación partidos-aparatos burocrático-administrativos en ciertos aspectos paradójico y digno de un estudio más profundo. tienden a aproximarse en los campos de toma de decisiones específicos. pero. Burocracia y Desarrollo Político. Princeton University Press.250 Stefano Bartolini ideal weberiano se ha desarrollado únicamente en concomitancia con los procesos de democratización política. Se asiste. Otra importante función atribuida a los partidos políticos es la de la agregación de los intereses y de las demandas que surgen de la sociedad en forma de políticas y programas generales. . por consiguiente. Bélgica y los Países Bajos 51 . muchos procesos de toma de decisiones se escapan al control del gobierno central y a la influencia partidista. Por estos motivos encontramos diversas modalidades en los intentos de los partidos de controlar las burocracias públicas. Es típico el ejemplo francés de la IV República de la institución de los gabinetes ministeriales compuestos por técnicos y expertos de la administración fieles al partido del ministro y que desarrollaban la tarea de facilitar. también p o r las modalidades de funcionamiento gubernativo. en cuanto que su naturaleza expansiva y su dependencia de la competición electoral debería garantizar el máximo de sensibilidad ante las demandas y ante las exigencias de los ciudadanos. los demás controlan las posiciones gubernamentales durante largos períodos de tiempo y sin una verdadera expectativa de ser sustituidos. como en Suiza. además de por el citado desarrollo histórico de la formación de la burocracia central estatal. Paidos. de este modo. En general. Princeton. a pesar de que los grupos de interés.

889-916. Modalità di mediazione degli interessi e mutamento occidentale. En efecto. los que prevalecen actualmente — o que están en vías de prevalecer están caracterizados por intereses organizados en base a comportamientos influidos por cálculos muy específicos. Pero también entre estos últimos 52 SCHMITTER. El resultado tiende hacia una creciente representación organizada colectivamente de intereses muy precisos y restringidos para obtener satisfacciones a demandas sectoriales articuladas autónomamente. esto puede favorecer en el seno de los partidos menos firmemente vinculados a organizaciones sociales el rol autónomo de personalidades y de nuevos grupos de políticos independientes y «aficionados».Partidos y sistemas dñ pnrtldvn 251 con los grupos de interés de distinto tipo. También en este caso algunas diferencias son imputables a factores institucionales y de coaliciones. privados de raíces en la estructura de los grupos sociales. o para tener mejor acceso a las agencias burocráticas que con frecuencia prefieren ofrecer una imagen «neutral».ie caso. el denominado policymaking. También se ha hablado. A su vez. Mientras que los conflictos típicos del período de estructuración de la política de masas tenían lugar fundamentalmente en torno a los bienes colectivos y se basaban en comportamientos políticos determinados oor fuertes identidades colectivas y formas de participación espeeíliea:. en «Il Mulino». Estrechamente ligado al problema de la capacidad de agregación de los partidos está el de su función de formación de las políticas públicas. 25. Los fines de estos grupos lien den a ser demasiado particularistas y las solidaridades colectivas más amplias demasiado débiles para que los partidos se arriesguen a agregarlas con éxito. en e?. P. de una creciente dificultad de los partidos en el cumplimiento de esta m tividad de agregación. incluidos aquellos donde eran más fuertes y profundos los vínculos con los grupos de interés.1976. puede influir profundamente en la naturaleza y el papel de los partidos políticos haciéndoles más difícil toda tarea de agregación e integración política. si bien en diferente medida. empujándoles a preferir vínculos representativos ad hoc en lugar de relaciones orgánicas. los partidos han preferido. La importancia de los partidos en la formación de los programas gubernativos es bien distinta en los sistemas presidenciales o semipresidenciales —donde.. el programa de gobierno es el de un presidente dotado de una legitimidad autónoca— que en los sistemas parlamentarios. o para mejorar su representatividad dañada por una asociación demasiado estrecha con un partido. sociale in Europa . porque estas últimas h a n demostrado ser más provechosas. Esta tendencia que caracteriza. pp. o para tener mayor libertad de recurrir a acciones «directas» en lugar de mediadas por partidos. por su parte.. de hecho. proyectar imágenes más generales y orientadas al electorado global frente a las de defensa de intereses específicos. Las nuevas dificultades surgen de los recientes desarrollos sociales y oigam ativos que han transformado ampliamente la naturaleza del conlliclo político en nuestras sociedades industriales. Por las mismas razones. a todos los tipos de partidos. El problema es valorar la relación existente entre los programas de los partidos y aquellos puestos en marcha por los gobiernos. a partir de la segunda guerra mundial se ha dado un desarrollo masivo de organizaciones de interés especializadas y una tendencia a un relajamiento de los vínculos partidos-grupos de interés en todos los partidos o c c i d e n t a l e s L o s grupos de presión han creído con frecuencia conveniente atenuar los vínculos con los partidos o bien para mantener mejores relaciones con los gobiernos multipartidistas.

F. Princeton. 1979. pp. Political Control of the Economy. de hecho. desde un punto de vista más general. En un sistema como el del gobierno de partido * británico. Princeton University Press. elecciones. 147-183.252 Stefano Bartolini existen obvias diferencias en el grado en que el partido puede influir el programa gubernamental debido a la naturaleza más o menos de coalición de las mayorías. R. 36. el desarrollo paradójico de que al creciente papel de los partidos en el reclutamiento del personal político-administrativo y en la organización de las actividades del gobierno se asocia u n a disminución de su capacidad de influir en las decisiones políticas. en SCHMITTER. ampliamente obligadas en referencia sobre todo a los imperativos funcionales del sistema económico integrado en la competición internacional y que impiden la puesta en marcha coherente de. (ed. 85-131. Por otra parte. P. 70-115. (eds. en otras palabras. 1978. S. The Impact of Parties. G. pp. Sobre este tema se ha desarrollado la reciente literatura sobre el «neocorporativismo» q u e tiene implicaciones relevantes en el papel de los partidos en las democracias contemporáneas 5 5 .).. 1974. aunque se ha señalado que. los programas de coaliciones amplias y heterogéneas llevan menos la impronta de los partidos que participan en éstas y son más bien el resultado de amplias negociaciones entre los principales líderes. el problema de la capacidad de los partidos de influir en el proceso de formación de las políticas públicas (policy-making) va más allá de la relación entre las posiciones programáticas de los partidos concretos y las del gobierno y choca en la base con la capacidad de los primeros de tener algún tipo de influencia sobre el segundo. G. Y ello porque dichas elecciones están cada vez más determinadas por los vínculos de la creciente interdependencia internacional y por influencias económicas a corto plazo. 54 ROKKAN.). A. Londres. Political Oppositions in Western Democracies... programas de medio o largo plazo 5 3 . E n este caso la relación entre los programas de los partidos y los gubernamentales es menos claro y en consecuencia existen frecuentes polémicas entre los miembros de las coaliciones con respecto al programa. dicha situación coincide también con una notable fuerza y autonomía del Premier. fuerza y representatividad de los grupos de interés de carácter particularista como a su relación de mayor o menor independencia y autonomías de los propios partidos políticos. op. E. En otras palabras. LEHMBRUCH. 53 TUFTE. Londres. R. Liberal Corporatism and Party Government. el partido con mayoría absoluta tiene mayor capacidad de influir en las políticas gubernamentales. Se ha señalado. en DAHL. CASTLES. Norway: Numerical Democracy and Corporate Pluralism. en «Review of Politics». G. por norma también el líder del partido de la mayoría. 55 SCHMITTER. Sin embargo. * En inglés en el original: «party-government». al menos en Gran Bretaña.. en el que el gobierno reposa en u n a mayoría monopartidista. Trends Towards Corporatist Intermediation. se trata de u n deslizamiento del proceso de decisión política del canal partidista-electoral al de la red establecida por los burócratas especialistas unidos a los relativos y reconocidos grupos de interés 5 4 . 1982. Al contrario. También en este caso es necesario afrontar empíricamente la especificación de esta presunta tendencia general en cuanto que los distintos países presentan profundas diferencias tanto con respecto a la densidad. y LEHMBRUCH.) . P.. Still the Century of Corporatism?. pp. Sage. cit.. (Nota del T. las políticas de contenido muy especializado estarán cada vez menos sujetas a las decisiones político-parlamentarias en cuanto que están determinadas concretamente p o r el contacto directo entre los intereses particulares y las burocracias especializadas. Sage. como ya se ha indicado..

tanto en la discusión de su naturaleza organizativa como en la de sus funciones. El primero es que para valorar la importancia del papel de los partidos políticos en las democracias modernas de masas es necesario concentrar la atención no tanto en el partido . más o menos implícitamente. es probablemente el resultado de una visión mítica y de una idealización ex-post de la realidad histórica. en el oportunismo y en la falta de diferenciación de sus bases sociales. sino en los procesos y funciones en los cuales está implicado el partido. Esta idea que está en el fondo de muchas de las actuales críticas a los partidos políticos. por lo menos. de estratos y de organismos con frecuencia en una interacción competitiva y conflictiva. la idea de que en un cierto momento del desarrollo político democrático los partidos se habrían presentado como los únicos legítimos portavoces de principios claros y de diferentes grupos sociales que eran capaces de integrar agregando sus demandas en programas coherentes y comprensivos y que en su desarrollo. en otros numerosos casos considerar al partido de este modo es una simplificación que no puede defenderse. El partido como actor no unitario Hasta este momento. hecho de que sobre el funcionamiento y la naturaleza de los partidos en esta supuesta edad de oro sabemos infinitamente menos que sobre su funcionamiento y naturaleza actuales. han degenerado en la burocratización. El segundo pone en guardia contra un enfoque interpretativo que. sobre todo. En segundo lugar se deriva del simple. Sin embargo. concibiendo al partido como un conjunto de grupos políticos. habíamos planteado la hipótesis de que el partido actúa como una unidad cohesionada.>!>!> Para concluir esta discusión acerca del rol de los partidos políticos es necesario subrayar dos «problemas de aproximación» al objeto. El mito de la «edad de oro» puede tener efectos negativos sobre nuestro modo de estudiar los partidos hoy en día. Esta resulta en parte de la ya subrayada sobrevaloración de algunas experiencias importantes pero no muy representativas (socialdemocracia alemana. El estudio de los partidos debe. por consiguiente. función o proceso está influida o controlada por el partido en relación a otras instituciones y grupos. sino que.-puesto que en este caso resultaría que siempre desarrolla una infinidad de actividades importantes para el sistema político—. de cuarenta años de estudios intensivos con instrumentos poderosos. laborismo y conservadurismo inglés) en la formación del arquetipo del partido político de masas en detrimento de un reconocimiento más exacto de la gran variedad de las experiencias de los partidos en los distintos países. 10. adentrarse en los procesos estructurales y de toma de decisiones internos. Sólo de este modo es posible verificar el grado en que una determinada actividad. en la actual fase de discusión sobre las transformaciones en la naturaleza de los partidos y de crítica de su rol. Este punto de vista es útil y necesario para muchos enfoques teóricos y también es válido políticamente en aquellas numerosas circunstancias en las que un partido actúa y se presenta de hecho unitariamente. después. por el contrario. no sólo está viciada por un fuerte énfasis normativo en forma de nostalgia por lo que un partido político debería de ser. sino más bien las líneas internas de conflicto real que deter- . la idea de una cierta edad de oro de los partidos políticos. pero infravalorado. Con respecto a este problema es importante no tanto el modelo organizativo formal del partido. es decir. permite ver.Partidos y sistemas de partidos . que es un actor unitario. sea cual fuere la unidad de medida que se adopte de su actual funcionalidad.

la división en fracciones y la influencia de éstas sobre los procesos de toma de decisiones internos del partido puede. en gran medida. qué respuestas precisas pueden obtenerse para las preguntas antes planteadas únicamente en base a estudios profundos de casos particulares. finalmente. la que opone al partido como organización central al partido como organización local. La primera dimensión tiene un carácter funcional e identifica aquellos procesos y conflictos que se desarrollan a partir de las exigencias. afrontar estos problemas desde un punto de vista general. pero también aquella. dada la profunda informalidad y complejidad que los caracteriza. Por ejemplo. en general.o plurinominales y de los mecanismos de formación de las listas). por otro. de ciudadanos que. caracterizar al partido en todos sus niveles. La segunda dimensión tiene. la mayor o menor autonomía de las instituciones del gobierno local y la naturaleza del sistema electoral (en particular la existencia de circunscripciones uni. factor . por ejemplo. la tercera dimensión secciona a las otras dos. Los procesos internos representan ciertamente un área oscura en la literatura sobre los partidos. con frecuencia contrapuestas. organización «privada» de los afiliados. en definitiva. como la naturaleza federal o no del estado. de hecho. aspiran a influir en las decisiones políticas de la organización de la que forman parte. del doble papel del partido: por un lado fuerza institucional que forma y garantiza mayorías parlamentarias y coaliciones gubernamentales. en un sistema electoral basado en circunscripciones uninominales. Finalmente.254 Stefano Bartolini minan los procesos de decisión y que sólo en parte pueden reconducirse a los modelos organizativos. Estos factores tienden a influir claramente en el papel autónomo del partido local con respecto al centro en la nominación de los candidatos para las elecciones —tanto locales como nacionales— y en la elección de las coaliciones para el gobierno local. subrayando. Las dimensiones a las que aquí nos proponemos hacer referencia son. tales. al menos en su origen. y para clarificarla los estatutos y los estudios organizativos no son de ninguna ayuda. menos importante al margen de algunos casos excepcionales. sin ninguna responsabilidad política. tres: la que opone los modelos del partido en el gobierno al modelo de la democracia del partido. al mismo tiempo. El grado en el que los procesos de toma de decisiones y de nombramiento están más o menos centralizados en los distintos partidos y países depende. una naturaleza jerárquica y opone las exigencias del centro de coordinación de la política con fines nacionales a la de mayor autonomía y cercanía a las condiciones locales de la periferia. de variables institucionales externas al partido. Es necesario. es decir. por lo tanto. la elección de los candidatos puede prescindir menos que en el caso de grandes listas de circunscripciones del agrado y de la notoriedad local del candidato. La dimensión centro-periferia en los procesos internos de los partidos es aquella en un cierto sentido más visible. ¿cómo cambian estos procesos según el papel de gobierno o de oposición del partido? Es extremadamente difícil dar unas respuestas satisfactorias a estas preguntas. Las preguntas esenciales son: ¿quién nombra al liderazgo del partido? ¿Quién nombra a los candidatos a las elecciones? ¿Qué amplitud tiene la libertad de acción de los elegidos? ¿En qué medida son imperativas las decisiones de los congresos? ¿Quién decide y formula los programas políticos? ¿Qué grupos en el partido deciden la formación o el fin de las coaliciones gubernamentales? ¿Cuál es el papel de los afiliados en la toma de decisiones? ¿Existen fracciones? ¿Cuál es la consistencia y la proveniencia de las diversas fuentes de financiación de los partidos? ¿Cuál es la autonomía de los órganos partidistas locales con respecto a los centrales? Y. y la que opone al partido cohesionado al partido fraccionado.

Los parlamentarios deben su mandato constitucional a los electores y no a los afiliados. para los cuales los alineamientos entre los partidos pueden ser distintos y / o mucho más consensuados que los que tienen lugar en el centro en torno a problemas generales privados de carácter territorial. A lo largo de la dimensión centralismo-descentralización existen. .>!>!> del cual. es decir.Partidos y sistemas de partidos . la necesidad de afrontar situaciones cspeci ficas particulares con respecto a las del centro nacional puede llevar a la búsqueda de soluciones de coaliciones opuestas a las perseguidas a nivel ccnlral. incluso para evitar que sus intereses se 56 PANEBIANCO. Bastante más importante y situado tradicionalmente en el centro del debate sobre el partido político es el eje partido en el gobierno-democracia de partido. por lo tanto. con la dualidad entre partido parlamentario de los elegidos y partido organización de los afiliados. El modelo del partido en el ámbito parlamentario y gubernamental implica que los líderes del partido en su cargo y los representantes electos deben gozar de un grado de libertad y de acción relativamente alto en consideración a sus prerrogativas y exigencias político-institucionales. La tradición de los partidos de integración social y de masas implica un control central bastante estrecho sobre la política local del partido. aunque percibido como legítimo por los propios miembros del partido. tienen la responsabilidad de llevar a la práctica sus líneas y políticas decididas en sus congresos. Naturalmente. didemandas y de conflictos hacia y contra el estado central u otros gobiernos locales. en definitiva. nombramiento y apoyo del partido. el partido es el mejor juez. es decir. De heelu). por lo tanto. sin embargo. sobre todo cuando trabajan en coalición con otros partidos y bajo la presión de circunstancias en rápido cambio. Modelli di Partito. y se acrecienta con la progresiva legitimación gubernativa de todos los partidos. Desde un punto de vista opuesto. provoca con frecuencia tensiones internas. Estos problemas son menores en los partidos de representación individual. una gran variedad de casos distintos incluso en el seno del mismo partido de una zona a otra. En el nivel ideológico se presenta en términos de contraposición entre dos modelos de responsabilidad política y de democracia. está bien diferenciar cuándo la autonomía local de u n partido es consecuencia del papel de su organi zación en los procesos políticos locales o de la independencia de los líderes locales dotados de recursos autónomos. deben. el grado de mayor o menor descentralización local de los procesos internos de un partido depende también de su naturaleza organizativa y de su tradición histórica 56 . no tienen derecho a modificar o a comprometer tales políticas sin consultar al partido. control que. Bolonia. no hay que olvidar que en el nivel del gobierno local con frecuencia los proble m a s a afrontar implican cuestiones de «representación externa». ser portadores de claras responsabilidades individuales si el sistema de la representación electoral ha de tener algún valor. el modelo de la democracia partidista implica que los líderes y los electos deben ser responsables ante los órganos del partido y los afiliados. En muchos casos. deben su elección a la selección. El problema nace históricamente con el desarrollo de organizaciones externas al parlamento y. Estos son responsables de la estabilidad y la continuidad del gobierno y del proceso legislativo en nombre del interés general más allá del partidista. a nivel periférico.. Si el gobierno local está dotado con una amplia autonomía. 1982. no pueden reenviar al partido toda decisión a tomar. De hecho. de una posición de carácter notabiliario. Il Mulino. A. en los que los afiliados juegan tradicionalmente un papel menor.

Detrás de estas concepciones opuestas están las tensiones reales q u e pueden oponer a los diversos estratos de los partidos: desde los parlamentario a los líderes de la organización. E. Party Democracy: Politics in a Socialist Federation. Sage. no por ello ha disminuido su potencial intensidad y ciertamente h a n aumentado sus consecuencias político-electorales. finalmente. 1975. Linkage. A Behavioral Analysis. op. BARNES. R. I. ABBOT. (ed. Merril. se asiste también a la reducción de la relevancia funcional de las actividades desempeñadas por los afiliados: movilización de votos. Si ello quizá ha contribuido a hacer menos frecuentes y explosivas las tensiones internas del proceso de toma de decisiones de los partidos. Frente a la penetración de los medios de comunicación de masas. la democracia requiere procedimientos participativos y n o periódicas atribuiciones plebiscitarias de responsabilidad 5 7 . C. Londres. I. hasta el punto en que hoy es imposible distinguir a los dos grupos. Funk and Wagnalls. 57 . Political Parties.256 Stefano Bartolini impongan a los del partido. 0 . En esta contraposición normativa es fácil hallar las huellas. C. op.).. la hostilidad de origen rousseauniano hacia la intermediación y la demanda de u n a democracia más directa basada en la idea de una inevitabilidad de las tendencias oligárgicas de toda organización. 58 WAXMAN. desde los militantes a los electores. al estado de bienestar en gran escala y a la creciente financiación pública de los partidos.. 1968. D. y RAGOWSKY. educación e información política al público. cit. así como de la idea de una irrelevancia de la democracia interna del partido. Organization. Ciertamente en la fase constitutiva de los modernos partidos de masas la participación política en los partidos. S. en cuanto que la esencia de la democracia liberal reside en la interacción competitiva entre los partidos y n o en sus procesos participativos internos. provisión de fondos. por otra parte.). daba origen a fuertes identidades partidistas colectivas de las q u e nació la idea de la sumisión al programa y al partido de los representantes parlamentarios y la misma negación de u n a tensión potencial entre estos niveles en cuanto que la democracia interna era u n eslabón de la cadena de los electores al gobierno. cit. Por otra parte. Zur Soziologie des Parteiwesens in der modernen Demokratie. Comparative Study of Party Organization. Ohio. Los liderazgos parlamentarios tienden a presentar perfiles ideológicos y orientaciones partidistas atenuadas por la necesidad de atraer los votos de los simpaMICHELS. por un lado. (ed. J. Political Parties. Columbia... The Decline of Ideology in Western Political Parties. Los desarrollos de los últimos decenios h a n contribuido a plantear de modo distinto el problema. The End of Ideology Debate. S . THOMAS. del rechazo de origen liberal de toda relación estrecha partido-parlamentario/partidoinscritos —motivado por el hecho de que los partidos tienen u n amplio papel político y gubernamental y no pueden ser responsables sólo e incluso fundamentalmente con respecto a sus miembros—. procurar informaciones sobre el estado de la opinión pública.. Charles E. 1967. Yale University Press.H. Leadership. E. resultado de intensos y prolongados procesos de movilización social colectiva. W. T. New Haven. Nueva York. Por u n a parte se ha asistido a u n a amplia parlamentarización del liderazgo partidista. 1971. ELDERSVELD. Chicago.. Rand McNally. la atenuación de las tensiones ideológicas — e l denominado «fin de las ideologías» 5 9 — ha producido ciertamente fenómenos de reducción cuantitativa y de intensidad de la participación partidista. Es muy difícil generalizar acerca de la intensidad y necesidad de estas tensiones y conflictos en cuanto que los niveles de participación interna de los partidos en condiciones de generarlos y agudizarlos varían según los períodos. 1971. WRIGHT.

con elevados niveles de instrucción. límites administrativos y negociaciones políticas inherentes a las participaciones guberna mentales. la ausencia de una efectiva alternancia gubernamental. del socialismo holandés y de la socialdemocracia alemana 60 . y además sobre la posibilidad de la revocación de los mandatos. y con referencia a un electorado que. en los sistemas de partido predominante y también en los sistemas de coaliciones bloqueadas. Harmondsworth. los militantes y los activistas tienen perfiles ideológicos claramente más marcados y presentan por lo general actitudes menos acomoda ticias. 1977. Además. desde el punto de vista normativo. RASCHKE.>!>!> tizantes no ligados al partido y por las largas experiencias de realismo. negativa tanto para los partidos como para el sistema político. R. con mucha frecuencia funcionarios públicos caracterizados por una notable disponibilidad de tiempo para dedicar al compromiso político y. Esta sesga a las otras dos e interactúa con ellas. pueden influir en la percepción del partido por parte del electorado. Penguin Books. puede determinar la vida de las coaliciones parlamentarias. por un menor arraigo en los grupos y organizaciones sociales tradicionalmente vinculados a los distintos partidos. De este modo. Naturalmente. En esta situación. Por otra parte. además.. Los conflictos de grupo juegan un papel más o menos abierto o nacen en la vida interna —y en ocasiones también externa— de todos los partidos. organización. la de la división interna de un partido en corrientes o fracciones. en su conjunto. El nivel y la naturaleza de estos conflictos de interés influyen enormemente tanto en el partido como en el sistema político en sus distintos niveles. cohesión y continuidad varíen según los casos. y. en relación al pasado. No son infrecuentes los profundos conflictos entre el partido como organización de los miembros y el partido electoral.. reconocer que el conflicto y la interacción competitiva y conflictiva entre los grupos están en la base de la vida de los partidos no equivale a decir que también el surgimiento de fracciones y las corrientes lo estén. The Problem of Party Government. sobre los nombramientos directos de los líderes. los conflictos entre congresos ejecutivos y representaciones parlamentarias sobre la naturaleza imperativa de los programas políticos. aunque su situación. El grado de cohesión ROSE. como testimonian en los últimos años las experiencias del laborismo británico. es posible que un aumento de la participación y del papel de toma de decisiones de la base militante y de los cuadros del partido reduzca la representatividad del partido respecto a su electorado con resultados electorales en ocasiones catastróficos 59 . }. tiene una ideología claramente menos estructurada que la de los militantes partidistas y está también menos interesado en la política. Organisierte Konflikt in westeruropaischen Parteien. es decir. bien entendido. no todos los países y partidos la presentan con la misma intensidad. es ciertamente la más importante y la de mayor relieve en cuanto que atañe a los procesos de toma de decisiones internos a los partidos. Westdcut scher Verlag.Partidos y sistemas de partidos . Opladen. pueden sustituir en parte. Un poco en todos los partidos se ha visto crecer la presencia de grupos sociales de las clases medias. 1974. La tercera y última dimensión. hay que añadir que el descenso de la participación partidisia con respecto al período de postguerra quizá ha acentuado el carácter no-representativo de estos grupos con respecto al electorado en su conjunto. 60 59 . pueden ser la base y el instrumento de la circulación de las élites en el seno del partido. estas últimas se perciben como una degeneración patológica que deteriora y es disfuncional para el primero.

altamente organizadas — e n ocasiones con departamentos. 61 op. En el extremo opuesto. es fruto de u n a socialización política capaz de producir una cultura política que legitima la máxima unidad del partido en función a sus fines— hasta u n a fraccionalización extrema. U n discurso similar vale. y de penetración en los distintos niveles del partido. Bolonia.. Los grupos que se forman en base a las divisiones internas de los partidos están caracterizados. sino con una serie de predisposiciones políticas en u n a cierta dirección. cit.258 Stefano Bartolini de los partidos puede variar desde u n monolitismo privado de cualquier fragmentación — q u e . dada. la distinción fundamental contrapone tradicionalmente las fracciones ideológicas. Por tradición es más fuerte en los partidos programáticos de la izquierda. en referencia a sus objetivos y a u n a serie de características estructurales. BELLONI. orientadas principalmente a la búsqueda del poder por los líderes y de los cargos para sus seguidores. frazioni e fazioni lino. (ed. órganos de prensa y agencias de información y de estudio propias— presentes en todos los procesos partidistas. ROSE. permanentes en el tiempo y que conciernen a un amplio abanico de políticas que si bien encuentra una expresión concreta en algunos momentos de la vida del partido. se identifican como el fenómeno patológico del fraccionalismo son unidades subpartidistas permanentes y relativamente cohesionadas. F. en «Western Political Quarterly». The Problem of Party Government. Correnti. SARTORI. también divididos con frecuencia en torno a las cuestiones de principio inherentes a la naturaleza y a los fines del estado y la política. La distinción analítica se encuentra en la realidad con situaciones mixtas y con fenómenos de camuflaje de los fines.). menos participativos. no tiene una fuerte cohesión y organización. en los que el acento en amplios y no bien especificados fines sociales y económicos. las que. para los partidos religiosos. aunque en u n a medida atenuada. G. 1973.. Desde la perspectiva de la caracterización estructural esta subunidad partidista presenta distintos grados de cohesión entre sus miembros.. nei partiti politici italiani. por lo general. caracterizadas por una orientación política programática y de defensa de ciertas políticas e intereses de grupos externos al partido. de duración temporal. a las fracciones de poder. D. The Study Organizations. la inferior legitimidad pública de los conflictos de poder con respecto a los ideológico-políticos. cuando no es impuesto. incluidos los nombramientos externos. Il Muof Party Factions as Competitive 1976. Con el primer término se indica la existencia de u n conjunto estable de actitudes políticas e ideológicas con frecuencia enraizadas en la tradición histórica del partido. Una tendencia no se corresponde necesariamente con u n grupo de individuos concretos. el énfasis en u n a concepción particpativa de la democracia y la refencia a las teorías generales del desarrollo social h a n abierto históricamente espacios a perennes divisiones sobre los objetivos finales y sobre las estrategias y las tácticas para alcanzarlos. Entre estos dos tipos extremos —al menos en términos de fines. En relación a estas caracterizaciones en los dos extremos de u n continuum podemos tener tendencias o fracciones. Por el contrario. P. por lo general. Con respecto a los objetivos. Political . 4. los partidos de origen «burgués». de fuerza organizativa. cohesión y organización— se sitúa la mayor parte de las fracciones partidistas 6 1 . y BELLER. y en las que las finalidades de poder y de distribución de los escaños prevalecen con respecto a las político-ideológicas q u e h a n dado origen a la fracción. por lo general. C. R. Es relativamente fácil identificar las causas del fraccionamiento ideológico en los partidos políticos.

Hay que subrayar. las Trade ¡Jnions británicas o los sindicatos suecos y noruegos y todos los principales grupos ocupacionales en Austria— están representados más o menos formalmente dentro del partido. además de debilitar en general el liderazgo. Por otra parte. G. Correnti di partito e partito di correnti. Londres. como Italia.. que en ciertos partidos de masas de izquierda o en los católicos. Otra conflictividad ideológica interna puede ciertamente paralizar al partido. resultan más inmunes a la fragmentación ideológica. proporcionar una imagen negativa ante el electorado e incluso reducir la capacidad de movilización político-electoral. Party Factions and Cubinci (onlilions Italy. cotí conseciien cias en la estabilidad del liderazgo y en las eventuales coaliciones gtibernamcn tales. 1975. frazióni e fazioni nei partiti poliíici italiani. Las consecuencias del fraccionamiento político-ideológico son difíciles de identificar en términos generales. dado el éxito que con!i núan teniendo ciertos partidos gubernativos profundamente fraccionado. L%(» SARTORI. por lo general. A pesar de la importancia de los conflictos de naturaleza ideológico-parl¡dista. en ocasiones. las causas y las consecuencias del fraccionamiento extremo han constituido el objeto de estudios específicos 6 2 . L. sobre todo el acceso autónomo de las fracciones a los recursos de financiación provoca fácilmente dej>eiieiaciones clientelares y de corrupción. es decir.. L%F> SERNINI. en ocasiones. donde el fenómeno tiene raíces y ramificaciones profundas. Cintilé. en el hecho de que ciertos grupos sociales —como. en gran parte a causa de los efectos negativos para la vida democrática que se le atribuyen. Political Clíenteles in Power.Partidos y sistemas de partidos . pero con una fuerte caracterización ideológica.>!>!> más individualistas y caracterizados por un menor interés en los grandes objetivos y programas. En otros casos se atribuye al fraccionamiento el deterioro de la capacidad de movilización del propio partido. <>p.). este tipo de conflictos internos se concibe también. En busca de los factores que permiten a los conflictos ideológico-políticos normales en un partido degenerar en luchas de poder personal y de grupo se han subrayado repetidamente aspectos específicos inherentes a los propios partidos —tales como la heterogeneidad del apoyo social. Sin embargo. la penetración partidista en la administración y en el sistema económico que ofrece oportunidades degenerativas a la ambición Jilos líderes. el retraso de ciertas situaciones locales.. como el mejor medio para garantizar la democracia y la participación interna en el partido. M. Milán. Sage. en los estudios sobre los partidos. la atención se ha centrado en el caso del fraccionamiento del poder en su acepción peyorativa. el fraccionamiento ideológico tiene su origen en el representativo. Entre las consecuencias negativas generalmente reconocidas está la disminución de la capacidad de coordinación del partido como actor unitario. el h m cionamiento presenta también ventajas notables en lo que respecta a la m^ani/at M Í U del apoyo electoral y la satisfacción de las ambiciones de los seguidores. D'AMATO. o bien las disposiciones organizativas internas que alientan y pie mian en términos de recompensas la organización de fracciones— o inherentes al sistema político general — c o m o su escasa competitividad. I n particular en aquellos países. Finalmente. es necesario considerar también que. Correnti. Istituto Editoriale Cisalpino. por ejemplo. dando lugar a fracciones de interés.. 62 m . « it ZUCKERMAN. la permanencia en el poder del mismo partido o coalición durante largos períodos de tiempo. (ed. Le correnti nel partito. también. Milán. A.

es muy joven. Si se considera que el último siglo ha estado caracterizado por cambios socio-económicos de un alcance y rapidez impresionantes. 1-64. op. M. Se puede subrayar el enorme éxito de los partidos políticos en moldear y organizar la opinión pública por medio de vínculos ideológicos y organizativos que en gran parte han permanecido inmunes o independientes con respecto a los profundos cambios sociales y culturales de sus bases originarias. M.).. por lo tanto.. pero no menos válido por lo general— de sociedades con unas tasas elevadísimas de cambio socioeconómico-cultural. S. pp. presentar sus reivindicaciones también en términos de enfrentamiento con el centro. Party Systems and Voter Alignments: An Introduction. 11. mientras que no están igualmente preparados para responder a las nuevas necesidades y a los nuevos conflictos que plantea continuamente el rápido cambio. Para la mayor parte de éstos la historia no llega a ser centenaria. Party Systems and Voter Alignments: Cross National Perspectives. y ROKKAN. cit. Desde otro punto de vista puede mantenerse que precisamente estas características les han hecho prisioneros de divisiones y conflictos del pasado que ellos mismos contribuyen a hacer permanecer. . Cleavages Structures. S. Una tesis notable planteada a mediados de los años sesenta subrayaba que en aquel momento las alineaciones y las divisiones partidistas representadas en los países europeos eran sustancialmente iguales a las que se habían ido estructurando en el período de la democratización y extensión del sufragio hasta la primera guerra mundial 63 . En el estudio del cambio progresivo del papel y de la actividad de los partidos y del modo en que éstos se han desarrollado es necesario.260 Stefano Bartolini La complejidad de los procesos políticos internos de los partidos —y también la razón de por qué éstos son menos notorios y estudiados en sus actividades externas— emerge con claridad cuando se considera que las tres dimensiones de los conflictos internos —centro/periferia. partido-gobierno/partido-miembros y fraccionamiento ideológico y fraccionamiento de poder— se entrecruzan en la vida política cotidiana del partido. por lo tanto. y ROKKAN. (eds. Fracciones de distinto tipo pueden tener bases locales específicas y. subrayar el impacto crítico que tienen y tendrán sobre éstos la cristalización de largos períodos de cambios socio-culturales con su influencia sobre las determinaciones de las actitudes y comportamientos políticos del público en las sociedades occidentales: la creciente tendencia a la representación organizada colectivamente de intereses específicos y restringidos.. Conflictos entre el liderazgo político-parlamentario y las organizaciones de los miembros pueden estar incentivados por fracciones externas o poco representadas en el primero. De esta tesis pueden extraerse dos consideraciones opuestas. no se puede dejar de subrayar. S. S. en líneas generales. Esta capacidad les ha puesto en condiciones de construir el mecanismo de estabilización política —ciertamente más o menos satisfactorio según los casos. tendientes a la satisfacción 63 LIPSET. Los retos actuales: ¿mitos o realidad? Los partidos políticos son una institución política que. ambas visiones son válidas y el acento sobre la una o la otra depende en gran medida de la perspectiva de análisis e incluso de la elección de valores del observador.. la extraordinaria capacidad de adaptación y estabilización política de la que han dado prueba los sistemas de partidos occidentales. valorada en términos de tiempos históricos. Paradójicamente. en LIPSET.

).. Rand McNally. Little. (ed. Los sociólogos. S. Unkiw. 195b. y finalmente la tendencia a la erosión de las tradicionales divisiones sociales. Londres. D. G. el creciente conocimiento por parte de amplios sectores del público de que las condiciones de vida de los individuos dependen de las políticas económicas específicas y de bienestar de los gobiernos y de la administración más que de amplios y duraderos conilictos colectivos dirigidos por los partidos. 1979. nuditi ción castellana. que incluyen depresiones y «booms» económicos. Brown and Co. S.. y MAIR. 11. The Study of Party Factions as Competitive Politicai Orna nizations. Iltmlon. ALMOND. a la larga. en «Journal of Politics». 1981.>!>!> de las demandas sectoriales de las que se rechaza la agregación. se reve len más efímeros de lo que se había pensado. F. G. 1966. al menos. pp. H. A. D. sobre todo las de naturaleza religiosa y de clase. Leadership.. 1968. Frank Cass. W. BLONDEL. P. T. Chicago. 1971. castellana.. M >KI vista italiana di scienza politica». 1967. G. s ALFORD. Referencias bibliográficas ABBOT. WO.. Il partito di massa. B.. Collier-Macmillan. Politica Comparada: una concepción evolutiva. pp. BELLONI. Sobre todo es necesario considerar que en estos procesos los partidos políticos serán actores primarios y ampliamente autónomos. pp Y)\ 40l) ALMOND.( MM dian Journal of Political Science». Yiilr llnlvn sity Press. Si se analizan en sí mismos estos fenómenos parecen plantear retos que quiebran la capacidad de los partidos políticos de poder continuar desempeñando su papel histórico de representación y expresión política. no agentes pasivos. 1976. Sin embargo. R.. Buenos Airo. }. Political Parties.. B. y POWELL. y BELLER. BARTOLINI. E. y RAGOWSKY. E. locales u ocasionales. Organization. Party Systems and Patterns of Government in Western Democracies.. Le minoranze etniche nell'Europa occidentale: una ricerca comparate. 1972. revoluciones en los contenidos y en los niveles de instrucción y comunica ción. no se puede olvidar la evidente capacidad de los partidos para gestionar y superar en el pasado una gran cantidad de nuevos problemas y desarrollos. parte de los fenómenos de la «nueva política. BELLIGNI. Milán. enormes cambios demográficos. trad. el desarrollo de nuevas formas de participación política de los grupos espontáneos u organizados en torno a problemas particulares. los economistas y la democracia. BARRY. . New Haven. (ed. 91-136. Chicago.. 18. 1984. Party Politics in Contemporary Western Europe. S. BARNES.). I'd Amo rrortu. Comparative Politicai Systems. NI . 4. Paidós. que rechazan la agregación política de sus demandas y exigen formas no delegadas y directas de democracia planteando problemas nuevos que los partidos con frecuencia encuentran difíciles de incorporar a sus tradicionales perfiles político-ideológicos.. Party and Society: the Anglo-American Democracies. Angeli. 180-203. Buenos Aires. Tampoco se puede omitir la posibilidad de que las líneas de ruptura y divisiones tradicionales vuelvan a adquirir importancia en condiciones cambianlcs y que.. Lumln-». 1963. Party Democracy: Politics in a Socialist Federation. 1975. ALLARDT. Comparative Politics: a Developmental Approach. Rand MI Nnlly. en «Western Political Quarterly»... P. Sociologists Economists and Democracy. C.Partidos y sistemas de partidos . R. 1.

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F. a exten der la mirada en el espacio político contemporáneo para valorar el grado de ale 1 MERMAN.. Merlin. ¿Conviene abarcar con el mismo término realidades tan fuertemente diferenciadas? Para afrontar estos problemas de puesta a punto conceptual conviene partir de un significado «fuerte». Parlamentos y representación democrática En una primera aproximación se advierte que la mayor parte de ios sistemas políticos contemporáneos revela la presencia de una institución que. Parliaments of the World. etc. Consejo. La extensión del fenómeno en el espacio (y esto es lo que más cuenta dentro de la va riedad de las culturas y de los regímenes políticos contemporáneos) y en el tiempo (con los problemas obvios de la transformación de la propia forma de la política) crea. es decir. Estados Generales. Parlamento. de Gruyter. de la segunda mitad de este siglo. Aquí. 265 . Asamblea Nacional. y MENDEL.. después. naturalmente. a grosso modo.) se ha venido definiendo normalmente como parlamento La ausencia total de un parlamento es hoy más excepcional que su presencia. riesgos importantes de «ampliación» y de generalización del concepto del parlamento. Es posible hacerlo comenzando por una identificación de las características fundamentales del fenómeno parlamentario tal y como se presenta en el interior del ámbito histórico y geográfico en el que logró su culmi nación. aunque denominada de forma diferente según los países (Congreso. el ámbito de las democracias liberales occidentales a partir. 1976. las lagunas son más consistentes: son esencialmente los países europeos los que se benefician de una tradición de largo alcance. A Reference Compendium. Si volvemos la mirada detenidamente a otro eje el diaerónico— incluso el pasado revela la presencia significativa de instituciones parlamentarias. V. sin embargo.Capítulo 7 PARLAMENTOS Y REPRESENTACION Maurizio Cotta 1. a retroceder históricamente para tratar de entender hasta qué punto el fenómeno hunde sus raíces en experiencias «parlamentarias» del pasado». A partir de ahí se podrá proceder.