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CÓMO CONVERTIR TU IDEA EN UNA FÁBRICA

DE $$$ DINERO $$$


Fuente: SoyEntrepreneur.com

Algunos inventores generan ideas a gran velocidad, unas tras otra,


pero luego se empantanan al querer ingresar al mercado varias a la
vez. No debe sorprendernos que las ideas erróneas en el enfoque
comercial se debilitan en la etapa de concepción y nunca pueden
aterrizarse en el mercado.

Afortunadamente, ese no ha sido el caso para Randice-Lisa Altschul,


una inventora que a sus 41 años ha creado más de 250 juegos,
juguetes y productos, incluyendo juegos de mesa de altas ventas.
Algunos ejemplos son Los Simpsons, Miami Vice y Las Tortugas Ninja,
así como los juguetes de acción Turbo Fist y Racing Fist.

Creatividad + Comercialización = Ganancias ¿Cómo puedo


convertir mis ideas en fábricas de dinero? Contar con una gran idea
es sólo parte del trabajo. También debes hacer caso a tu intuición,
reconocer cuando una idea tiene potencial real para pegarle al gordo
y tener la habilidad de convertirla de idea a materia. También
necesitará mucha perseverancia y disponibilidad para permitir
que la idea evolucione hasta que esté lista para venderse.

Altschul, a través de su empresa Dieceland Technologies Corp.,


ubicada en New York, está por lanzar su producto más grande hasta
ahora: el PHONE-CARD-PHONE. General Electric será quien maneje su
distribución en Estados Unidos.
El PHONE-CARD-PHONE es un teléfono celular desechable que puede
utilizarse tanto para llamadas de entrada como de salida por un
cierto número de minutos. Altschul prefiere referirse a su producto
como "una tarjeta telefónica mejorada".

Costarán USD$10 para 60 minutos de llamadas locales y USD$16 a


US$18 para una hora para llamadas foráneas. El producto fue
diseñado para reemplazar las tarjetas telefónicas, haciéndolas, como
dice Altschul, "Más sencillas para que las personas hablen por
teléfono. Después de todo, no necesita buscar un teléfono". Sus
clientes metas son "niños que necesiten hablar con sus papás y
personas que desean protección en caso de alguna emergencia".

Después de desarrollar el producto, Altschul descubrió que también


existe un enorme mercado para individuos con incapacidad de
crédito quienes no pueden ser candidatos a un contrato anual por un
proveedor de servicio de telefonía celular.

¿Cómo se le ocurrió la idea? "Un día en 1996, iba manejando y tuve


problemas con mi teléfono y quise tirarlo por la ventana. El teléfono
me costó demasiado como para hacer eso, pero me dio la inspiración
de que un teléfono celular desechable podría ser una gran idea".

Convencida de que esto era una "idea justo en el blanco", decidió


arriesgarlo todo. Al contrario de patentar su idea, decidió desarrollar
el producto ella misma. Patrocinó el desarrollo con sus ahorros de
más de USD$1 millón, además de USD$300 mil dólares en tarjetas de
crédito. Todo marchó bien hasta finales de 1999, cuando se quedó
corta de efectivo.

Afortunadamente para Altschul, en aquel entonces se publicó un


artículo de casi una página sobre el PHONE-CARD-PHONE en el
periódico The New York Times. Eso, más una promoción intensiva,
trajo como resultado inversionistas adicionales así como el contrato
de distribución para Estados Unidos con General Electric.

Trucos del mercado

Aquí una mirada más de cerca a las características que necesitas


para convertir tu idea en ganancias:

La gran idea ¿loca? Algunos años atrás, cuando el otorgamiento de


patentes era lento, Altschul recuerda haber considerado trabajar para
un corporativo. Cuando se acercó a Michael Myers, entonces director
de Investigación y Desarrollo en una de las compañías de Hasbro, le
dijo algo que la hizo cambiar de idea: "Entrar en una compañía te va
a destruir. Tú tienes esa locura, la habilidad de llegar con lo
inesperado. Lo perderías adentro". En otras palabras, a cualquiera
pueden ocurrírsele variaciones en los productos existentes, pero eso
no es por lo que las compañías buscan a los inventores. Ellas desean
un concepto totalmente nuevo como PHONE-CARD-PHONE. Resulta
loco sólo de considerar hacer un teléfono desechable por el precio un
poco mayor al de una tarjeta telefónica. La mayoría de los
corporativos no tomarían este tipo de reto en desarrollo de producto.
Es simplemente, muy loco.

Confíe en su instinto. Altschul busca sólo una reacción cuando ella


elige producir. "Necesito decir esto está bien, esto está padre. Saber,
con mi instinto, qué es lo correcto". En estos días, si ella no tiene esta
reacción, no mueve las cosas. De hecho, esto es lo que la mueve en
todas sus ideas. El lema de Altschul's es: "Concíbelo, Créelo y
Lógralo". Y si le pregunta, ella le dirá que no cree que los inventores
tendrían la perseverancia o pasión que necesitan para vender su idea
a menos que estén convencidos de corazón de que su idea es la
correcta.
Convierta una idea en algo tangible. Cuando a Altschul se le
ocurre una idea, es capaz de visualizar la idea completa. Si piensa
que la idea tiene mérito, contrata a un artista para producir un dibujo
tangible. Un problema que los inventores tienden a tener es que ellos
ven la idea claramente en su cerebro pero nadie más puede verla.
Altschul acepta esta debilidad como un hecho de la vida. Para
contraatacarla, ella trabaja en plasmar la idea en una forma que otras
personas puedan comprender.

Perseverancia. Altschul considera a la invención como una "lección


en la perseverancia". Nos cuenta la historia de su primer éxito, el
juego de mesa Miami Vice, que creó a la edad de 25 años cuando el
show era un éxito. "La compañía de licencias, MCA no quería liberar
los derechos para juegos a nadie o ni siquiera considerar los juegos
de grandes compañías", recuerda, "así que fui en busca del productor
del show, Michael Mann. Me dijo que conociera a su mano derecha,
Don Kart, quien estaba en Miami. Yo volé hasta allá, le mostré el
juego a Don y él y Michael Mann lo aprobaron. Con ello conseguí que
MCA aprobara el juego".

Dejar que la idea evolucione. Como con sus otras ideas, Altschul
permite que la idea de PHONE-CARD-PHONE evolucione mientras
aprende más sobre el mercado y sobre los cliente-objetivo. Como lo
demuestra: "Inició como un reemplazo para el teléfono celular y
terminó como una mejoría en las tarjetas telefónicas". Los inventores
cuyo primer instinto es apegarse al original se beneficiarán de tal
flexibilidad. Debes de dejar tu idea por un tiempo, hacer esto siempre
proporciona una mejor perspectiva.

Enfoque de equipo. Como Altschul ha aprendido de su experiencia


"cualquiera que piense que puede hacer todo está loco. Necesita un
verdadero equipo con las personas correctas para hacer que el
trabajo se realice". Aunque Altschul ha hecho grandes progresos
desarrollando su idea por sí misma, su gran potencial no fue realizado
hasta que se unió al equipo de General Electric. Las grandes ideas
por sí mismas no son suficientes para crear un estilo de vida
confortable. El aprender cómo llevar ideas inteligentes al siguiente
nivel debe ser lo que lo motive. Claro, el registro de éxitos de Altschul
es difícil de superar. Pero su mira bajo el glamour de cualquier
inventor exitoso, encontrará la misma perseverancia y sabiduría
que Altschul posee. Estas herramientas del negocio te ayudarán a
convertir tus grandes (y posiblemente locas) ideas en ganadores del
mercado.