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Psic. Ingrid Zabeta Docente UNEFM Técnicas de Estudio y Documentación Mayo 2012

La Lectura

La lectura para los estudiantes es el principal instrumento de aprendizaje, pues la mayoría de las actividades escolares se basan en la lectura. Leer es uno de los mecanismos más complejos a los que puede llegar una persona a que implica decodificar un sistema de señales y símbolos abstractos. LEER es, basicamente, entender un texto escrito. Esto es, captar su sentido y su cualidad. Su sentido: lo que el texto significa. Su cualidad: en términos generales, el modo como significa y -con ello- su mayor o menor perfección como escrito. Es la operación correlativa a la de escribir. Si en ésta se construye con palabras un todo significativo, en la lectura, a partir de las palabras escritas, hemos de entrar en la comprensión de lo significado.

Tipos de lectura Lectura mecánica: Se limita a identificar palabras prescindiendo del significado de las mismas. Prácticamente no hay comprensión.

Lectura literal: Comprensión superficial del contenido.

Lectura oral: Se produce cuando leemos en voz alta.

Lectura silenciosa: Se capta mentalmente el mensaje escrito sin pronunciar palabras. El lector puede captar ideas principales

Lectura reflexiva: Máximo nivel de comprensión. Se vuelve una y otra vez sobre los contenidos, tratando de interpretarlos. Es la más lenta.

Lectura rápida: Sigue la técnica del "salteo" que consiste en leer a saltos fijándose en lo más relevante. Es una lectura selectiva.

IDEAS PRINCIPALES Y SECUNDARIAS El lector que haya desarrollado su habilidad para descubrir con rapidez la idea central de cada párrafo, y que al mismo tiempo tenga una idea clara de los diversos modos como puede ser ampliada y comentada a través de las distintas frases del párrafo, está en posesión de una de las técnicas más eficaces para realizar el mejor tipo de lectura. Por una parte tendrá asegurada una perfecta comprensión del pensamiento exacto del autor, gracias a su habilidad en reconocer las frases principales. Por otra parte, su lectura podrá ganar en agilidad y en velocidad según sus deseos y la finalidad que pretenda. En efecto, su destreza en advertir el papel que cada frase subordinada desempeña en relación a la idea central le hará comprender con facilidad cuando puede acelerar la rapidez en la lectura de estas frases conformándose con una simple ojeada superficial. Esto lo podrá hacer cada vez con más eficacia en la medida que capte con mayor rapidez la idea central, y que le baste una simple mirada para adivinar en qué sentido amplía esta idea central cada una de las frases secundarias.

Esto, desde luego, exige un entrenamiento metódico y constante. Es preciso ejercitarse en el examen de muchos y diversos párrafos para dominar perfectamente esta técnica.

No hay que desanimarse por el pequeño esfuerzo inicial que esto supone, pues queda ampliamente compensado por el ahorro de tiempo y por el extraordinario aumento de comprensión que este entrenamiento trae consigo.

Psic. Ingrid Zabeta Docente UNEFM Técnicas de Estudio y Documentación Mayo 2012

IDEA PRINCIPAL

La idea principal puede ubicarse en el principio, centro o final del párrafo. La idea principal es la frase o "idea" que no podría suprimirse ya que el párrafo perdería el sentido. La idea principal suele darnos por si sola el argumento del párrafo. Ella, la idea principal se acompaña de sinónimos que suelen reunirse bajo un mismo concepto semántico, formándose así las ideas secundarias. CARACTERÍSTICAS DE LAS IDEAS PRINCIPALES

1. Expresan la afirmación más general, abarcan y dan sentido a los demás contenidos del

párrafo.

2. Afirman lo más importante, lo imprescindible; si se suprime, el párrafo o los párrafos

pierden sentido.

3. En algunos casos el autor destaca cuál es la idea principal con expresiones como :

‘Lo más importante

4. El párrafo que contiene la idea principal (una o más), es el que mejor responde a las

preguntas: ¿De quién estoy hablando?El título, ¿de quién está hablando?Si existe más de una, ¿de quiénes está hablando?

‘Destaquemos

‘Resumiendo

‘Lo fundamental

‘Concluyendo

IDEAS SECUNDARIAS Las ideas secundarias en un párrafo o texto acompañan a las ideas principales con el propósito de apoyar los mensajes claves, explicarlos y reforzando el sentido primordial.

CARACTERÍSTICAS DE LAS IDEAS SECUNDARIAS

1. Explican y desarrollan el contenido de la idea principal.

2. Expresan datos accesorios, detalles, ejemplos, matices, que complementan la idea principal.

3. En sí mismas tienen escaso sentido; para que tengan sentido tiene que existir la idea

principal, dependen de ella.

4. Dan argumentos para afirmar o rechazar la idea principal.

Psic. Ingrid Zabeta Docente UNEFM Técnicas de Estudio y Documentación Mayo 2012

La Historia de Humi Hace muchos años, en la isla de Hokkaido, vivía el joven Humi, que se ganaba el sustento picando piedras. Aunque joven y sano, no estaba contento con su destino, y se quejaba noche y día. Humi, pese

a no conocer bien el Cristianismo sabía que, según su tradición, al menos una vez al año se satisfacían

los deseos de la humanidad. Así, un día de Navidad rezó con mucha fé y para su sorpresa, se le apareció

un ángel.

Tienes salud y toda una vida por delante -le dijo el ángel-. Todos los jóvenes deben empezar a hacer algo. ¿Por qué vives quejándote?.

- Dios ha sido injusto conmigo y no me ha dado la oportunidad de llegar lejos respondió Humi.

Preocupado, el ángel se presentó ante el Señor para pedirle ayuda y que su protegido no terminara por perder su alma.

Que se haga tu voluntad -dijo el señor-. Como es Navidad, todo lo que desee le será concedido. Al día siguiente, Humi estaba picando piedras cuando vió pasar un carruaje que llevaba a un noble cubierto de joyas. Pasándose las manos por el rostro sucio y sudoroso, dijo con amargura:

-¿Por qué no puedo ser noble yo también? ¡Ése es mi destino!

Así sea! -murmuró su ángel con gran alegría.

Y

Humi se convirtió en dueño de un suntuoso palacio y de muchas tierras, rodeado de sirvientes y

caballos. Salía todos los días con su impresionante cortejo y le gustaba ver a sus antiguos compañeros mirándolo con respeto, hasta que una tarde, el calor era insoportable; incluso bajo su parasol dorado, Humi sudaba como en los días en que picaba piedras. Se dió cuenta entonces de que no era tan importante como pensaba: por encima de él había príncipes, emperadores, y más alto todavía estaba el

Sol, que no obedecía a nadie, pues él era el verdadero rey.

- ¡Ángel mío!, ¿por qué no puedo ser el Sol?. ¿Ése debe ser mi destino! se lamentó Humi.

- Que así sea exclamó el ángel, ocultando su tristeza ante tanta ambición.

Y Humi fue el Sol, como era su deseo. Mientras brillaba en el cielo, maravillado con su gigantesco poder para hacer madurar las cosechas o quemarlas a su voluntad, vió un punto negro que comenzaba a avanzar a su encuentro. La mancha oscura fue creciendo y Humi se dió cuenta de que era una nube que se extendía a su alrededor y le impedía ver la Tierra. ¡Ángel mío! -gritó Humi-. ¡La nube es más fuerte que el Sol!, ¡mi destino es ser nube!. Respondió el Ángel -¡Así sea!. Se convirtió en nube y vio realizado su sueño. -¡Soy poderoso! gritaba, oscureciendo al Sol. -¡Soy invencible! tronaba, siguiendo a las olas. Pero en la costa desierta del océano se erguía una inmensa roca de granito, tan vieja como el mundo. Humi pensó que la roca lo desafiaba y desencadenó una tempestad como el mundo no había visto jamás. Las olas, enormes y furiosas, golpeaban la roca

intentando arrancarla del suelo y lanzarla al fondo del mar, pero, firme, la roca continuaba en su sitio.

-¡ Ángel mío ! -sollozaba Humi-. ¡La roca es más fuerte que la nube !, ¡mi destino es ser roca!.

Y Humi se convirtió en roca. -¿Quién podrá vencerme ahora? -se preguntaba-.¡Soy el más poderoso del mundo !.

Y así pasaron varios años, hasta que una mañana, Humi sintió una punzada aguda en sus entrañas de

piedra, seguida de un profundo dolor, como si una parte de su cuerpo de granito estuviese siendo lacerada. Enseguida oyó unos golpes sordos y de nuevo un inmenso dolor. Loco de espanto, gritó:

- ¡Ángel mío, alguien está intentando matarme!. ¡Tiene más poder que yo, quiero ser como él! ¡Así sea! -exclamó el ángel, llorando.

Y así fue como Humi volvió a picar piedras.

Paolo Coello