Está en la página 1de 4

SHELBY DESCUBRE EL PODER DE LAS SOMBRAS

*

“¿Dónde estamos?” Gimió Shelby, cuando ella y Miles salieron expulsados de la Anunciadora en un oscuro y

sofocante callejón. Se escuchaba ridícula música techno que venía de la vuelta de la esquina. El techno siempre ponía a Shelby de mal humor. “Buena pregunta.” Los tenis de Miles resbalaron al salir de un charco, que estaba bajo sus pies, iluminado por la luz de la luna. “Dondequiera que estemos, debemos estar más cerca de Luce de lo que estábamos hace unos minutos cuando salió de su traspatio.” Él levantó la tapa de un bote de basura y escudriño debajo de ella. “¿Luce? ¿Estás ahí?”
~1~

Shelby le lanzó una de sus furiosas miradas. Alguna especie de broma inútil. “¿Esa Anunciadora quería fregarnos o qué?” Ella pateó el basurero con frustración. “Dime tú”, dijo Miles. “Tú la invocaste.” “Sí, bueno, pero recuerda que a ti no te pareció mala idea atravesarla.” “No me culpes. Cuando leí ese libro acerca de las Anunciadoras, yo sólo– Oh, mierda.” Miles giró ojeando el callejón y se dio una palmada en la frente. “Shel, somos tan pero tan estúpidos.” “¿Cómo?” “Escucha, Luce se fue a su pasado. Un pasado al que no pertenecemos. ¿Cómo diablos vamos a encontrarla, si ella se ha ido a un tiempo en el cual ni siquiera habíamos nacido?” Él se paseaba por el callejón, revolviendo su pelo castaño claro. “Fue un gran error. ¿Por qué ninguno de nosotros lo pensó? Simplemente saltamos sin saber a dónde íbamos. ¿Y si estamos atrapados aquí? Esto podría ser malo –” “Lo siento.” La voz de Shelby se quebró cuando menos lo esperaba. Nunca había visto tan molesto a Miles. “Pero la Anunciadora salió de mi sombra. Me llamó. Quizá algo quería que viniera a este preciso momento de mi pasado.”

~2~

Ella notó que Miles se esforzaba por comportarse como de costumbre, tan agradable, tan cortés. “Bueno, um, ¿por qué?” Un lloriqueo al otro lado del callejón los sobresaltó. Más o menos a unos treinta metros de distancia, donde el callejón conectaba con la calle, había una sombra. No era una Anunciadora sino la sombra de un chico. Un chico que Shelby reconoció de inmediato. “Oh Dios mío.” Se acercó a Miles, le agarró por la manga y lo apretó. “Ese chico de allí… Creo que es…” “Sé quién es, Shelby. Baja la voz, a menos que quieras que nos vea.” “Está bien”, susurró ella, agarrando los impresionantes bíceps de Miles que parecían verdadera roca sólida. “Creo que nos hemos transportados hasta esa fiesta a la que fui hace un par de años en Corona” Masculló ella. “Las cosas comienzan a tener sentido.” Un día, en la Escuela de la Costa, Shelby le había contado a Luce acerca de aquella fiesta, de que fue precisamente la primera vez que vio a alguien invocar una Anunciadora. El recuerdo de esta fiesta llevó a Shelby a pensar que podría ayudar a Luce a escudriñar en su pasado a través de las sombras. Porque había visto a un chico–este chico–manipular una de ellas en un callejón cuando abandonaba esa terrible fiesta.

~3~

Ella no le había dicho a Luce que el muchacho en el callejón había sido Cam. Pero ahora, allí estaban, en la escena que Shelby recordaba tan vívidamente de antes. Cam estaba de espaldas a ellos, pero la Anunciadora brillaba tenuemente en sus manos mientras el miraba en su pasado. Estaba llorando, tal como lo recordaba. Miles la miró y ella lo miró a él y supo que estaban pensando exactamente lo mismo. “¿Crees que Luce esté en ese recuerdo?”, dijo él. “Vale la pena averiguarlo”, susurró Shelby maquinando un plan en su cabeza. “En un segundo, Cam se deshará de la Anunciadora. Lo recuerdo, yo tenía catorce años y estaba mirando desde la esquina. Antes de que desaparezca nosotros saltaremos. Claro, si somos capaces de atraparla antes de que se desintegre, y la atravesaremos, podría resultar–” “Tal vez podamos encontrarla.” Miles la tomó de la mano nuevamente. Con su mano entrelazada con la de Miles, Shelby sintió que en su rostro se producía una sonrisa genuina. Una sorpresa tras otra. Lo haló hacia adelante justo en el momento en que Cam se deshacía de la Anunciadora, doblaba la oscura esquina, y se marchaba. *“Shelby’s first glimpse”. Derecho reservados del texto © 2011 por Tinderbox Books y
Lauren Kate. Traducción libre por Jesús Tobar, 2012.

~4~

Intereses relacionados