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Irene Aguilar G.
Ana Maria Catalán L.

Módulo I: Tendencias en Salud Pública: Salud
Familiar y Comunitaria y Promoción, Osorno abril del 2005

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Modulo I: Tendencias en Salud Pública: Salud Familiar y Comunitaria y Promoción
Osorno, marzo - abril del 2005
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INTRODUCCION

Todo individuo está inmerso en un entorno, interactúa con este medio que lo rodea,
generando respuestas y recibiendo estímulos, que es recíproco producto de su
interrelación. El entorno social específicamente, involucra personas, individuos, los cuales
tienen esa capacidad innata de relacionarse, poseen el instinto gregario, propio de todo ser
humano. El o la adolescente como individuo también se relaciona con el medio que lo rodea,
no puede quedar ajeno a su influencia y muchas de sus acciones son el resultado de su
interrelación, sea cual fuere la naturaleza de ésta. Pero, ¿qué sucede con este ser en
relación?, ¿cómo influye el entorno social en él o ella?, el o la adolescente, ¿es capaz de
sobreponerse a las condiciones adversas del medio?, ¿cómo lo hace? ¿Qué herramientas
utiliza para hacer frente a las dificultades que se le presentan? Son algunas interrogantes
que se presentan cada vez que se intenta analizar los factores que influyen en el desarrollo
de las capacidades del o la adolescente. Sin embargo uno de los principales factores que
ejerce influencia sobre éstos es el medio social que lo rodea.

Surge entonces la problemática que envuelve al o la adolescente inmerso en un
entorno social negativo que impide el desarrollo de sus capacidades, ejerciendo influencia
negativa, dificultando por tanto la expresión del joven. A pesar de esto pensamos que el o la
adolescente posee ciertas herramientas que lo hacen “resistente” a estas influencias
negativas, teniendo la capacidad de sobreponerse a las adversidades del medio. La
resiliencia se presenta entonces como esta cualidad que “protege” en cierta forma al o la
adolescente, permitiendo que se desarrolle positivamente a pesar de las difíciles condiciones
de vida. Parece ser que el o la joven cuenta con dos elementos básicos como son la
resistencia frente a la destrucción o la capacidad de proteger la propia integridad a pesar de
la presión y la capacidad de construir o reconstruir su propia vida a pesar de las
circunstancias difíciles. (9)

Para entender en cierta forma la naturaleza de el o la adolescente podemos decir que
viven una etapa caracterizada por rápidos y significativos cambios, lo cual determina una
situación típica: alteración de la personalidad y dificultad en la interrelación con los adultos;
todo esto ha contribuido a la visión comúnmente difundida de esta etapa como crítica o
caótica. (11)
3

En líneas generales se puede decir que la adolescencia es la etapa de la vida en que
se producen los procesos de maduración biológica, psíquica y social de un individuo,
alcanzando así la edad adulta y culminando con su incorporación en forma plena a la
sociedad. En el aspecto biológico el o la joven progresa desde la aparición inicial de las
características sexuales secundarias hasta la madurez sexual. En lo psicológico evoluciona
tanto en sus procesos psicológicos como en las formas de identificación desde los de un
niño a los de un adulto y en el plano social se realiza una transición del estado de
dependencia socioeconómica total a una relativa independencia. (7)

Así, las nuevas características tanto físicas, psicológicas como sociales presentes en
el o la adolescente influyen en el modo de ver y relacionarse con la sociedad, por ejemplo los
cambios físicos acelerados contribuyen a una imagen personal cambiante e inestable y
muchas veces a un físico poco agraciado e incluso a incoordinación motora (crecimiento
desproporcionado), todo lo cual suele crear problemas de auto imagen negativa que afecta
su relación tanto con sus pares como con las demás personas que lo rodean. En el ámbito
psicoafectivo se produce una acentuación general de los impulsos que no están muy
definidos, los que se traducen en una excitabilidad difusa (irritabilidad, cambio de ánimo,
hipersensibilidad), con momentos de actividad alternados con momentos de pasividad e
introversión, muchas veces incomprendidos por quienes lo rodean generando conflictos y
relaciones difíciles. En el área social se produce un quiebre en las relaciones interpersonales
en las diferentes áreas (familia, amistades) con un marcado afán de independencia que
genera conflictos en las relaciones con los padres, presentando además arranques de
independencia y actuaciones infantiles que requieren protección y dependencia. (11). Bajo
este contexto se puede decir que todo lo que rodea a el o la joven, sea la familia, el colegio,
la comunidad, los pares, los medios de comunicación (TV, Internet, medios escritos y otros),
las organizaciones comunitarias (agrupaciones juveniles, centros deportivos y de recreación,
agrupaciones políticas y religiosas) ejercen influencia en éstos y al mismo tiempo se ven
enfrentados a distintos cambios sociales, estímulos y desafíos que generan respuestas
necesarias para su desarrollo personal y social.

De acuerdo a lo expuesto anteriormente el objetivo de este ensayo es analizar la
influencia del entorno social en el desarrollo de las capacidades del o la adolescente,
destacando la resiliencia como factor protector en la expresión de habilidades y destrezas.

Modulo I: Tendencias en Salud Pública: Salud Familiar y Comunitaria y Promoción
Osorno, marzo - abril del 2005
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DISCUSIÓN

El rápido desarrollo de las sociedades junto a la multiplicidad de influencias
interculturales que se han producido, han propiciado una situación de confusión de valores, a
las que los y las adolescentes son especialmente sensibles. Pueden sentirse en ocasiones
escasos de ese marco de referencias que les permita tomar decisiones adecuadas sobre su
propia conducta. La adolescencia es una época en que los individuos se hacen cada vez
más concientes de sí mismo y que forjando su individualidad crean un sistema de valores
aprendiendo del rol personal y social que requieren para la vida adulta. Este proceso de
construcción que señala el tránsito de la infancia al mundo adulto suele ir acompañado de
una situación de desequilibrio e inestabilidad, que perturba al o la adolescente y que también
afecta a la familia. En este momento se habla de una “crisis de adolescencia” la cual varía de
acuerdo al temperamento del o la adolescente, de la personalidad de sus padres, de la
calidad de la familia y de las características del medio. (3)

El proceso de transición física y psicológica que experimenta un o una adolescente lo
expone a riesgos que estarían relacionadas con aquellas conductas que pueden interferir
en el logro de tareas normales del desarrollo. Así, la explotación, los desordenes
emocionales y los comportamientos generadores de riesgo pueden comprometer la salud,
los proyectos de vida y la supervivencia propia y de otros; sin embargo estos
comportamientos pueden tomar algún sentido cuando forman parte de un proceso normal de
adaptación social, a través de los cuales los individuos se ubican en un medio social
determinado. (3)

Según Montenegro (1994) la adolescencia se constituye actualmente en un factor de
riesgo para la adquisición de conductas inadecuadas, porque los y las adolescentes creen
que les permite adquirir una identidad y lo utilizan como recurso de escape a situaciones
estresantes. Así, la tendencia propia del o la adolescente a experimentar varias actitudes y
conductas ligadas al riesgo, desligándose de a poco del control de los padres pueden dar
origen a situaciones riesgosas que impidan un sano crecimiento personal. En Argentina un
informe realizado en Tierra del Fuego sobre “conductas de riesgo en adolescentes“
determinó que el consumo de drogas va en aumento debido al escaso tiempo para
actividades familiares compartidas, lo que crea un estrés en el o la adolescente ya que
5

quedan espacios vacíos poco atractivos y de bajo interés en los y las jóvenes, existiendo una
elevada aceptación social de sustancias ilegales como es el alcohol y tabaco, y facilidad para
obtenerlas en aquellos lugares donde los y las jóvenes se movilizan cotidianamente,
aumentando por tanto el riesgo de adquirir esta conducta de consumo. (6)

Montenegro y Gajardo (1994), muestran estudios realizados en Chile, donde se
observa que los y las adolescentes inician el consumo de drogas alrededor de los 14 a 19
años y los factores que influyen en estos son: un alto grado de conflicto familiar, fracaso
académico, bajo rendimiento escolar, aprobación o uso de drogas entres los amigos e
insatisfacción personal. Todo lo expuesto muestra que los diferentes factores que interactúan
en el entorno social y hereditario del o la adolescente hacen que éstos adopten conductas y
estilos de vida con alto riesgo que pueden impedir el desarrollo de todas sus potencialidades;
por ejemplo un niño que tiene antecedentes familiares de consumo de exceso de alcohol y
otras drogas, podría estar predispuesto a esos comportamientos; al estar en contacto con
modelos desviados, está más expuesto a presentar conductas relacionadas con consumo de
drogas y a delinquir que aquellos niños que no experimentan tales situaciones. (1)

Para explicar las causas de conductas desviadas y delincuencia se pone la mirada en
la familia, pero no se debe asumir la idea que detrás de un o una adolescente delincuente,
hay una familia disfuncional, ya que éste no sólo vive en familia, sino que se relaciona y/o
pertenece a otros grupos o instituciones que también operan como agencias socializadoras.

Sin embargo es indiscutible que dificultades en la familia constituyen factores de
riesgo para la desviación del comportamiento de los y las adolescentes, aunque no es
determinante la familia puede constituir un factor de riesgo a través de la práctica de estilos
y/o pautas educativas inadecuadas, déficit o exceso de disciplina, excesiva implicación o
demasiado autoritarismo. La baja comunicación familiar, la inconsistencia en las normas,
relaciones afectivas inadecuadas, límites poco claros y expectativas poco realistas ponen en
riesgo el desarrollo del o la adolescente. Un problema específico en una familia como o es el
divorcio o separación conyugal provoca en los hijos, mayores problemas académicos y de
rendimiento escolar y un mayor consumo de sustancias químicas. Los y las adolescentes
tienden a presentar tristeza, vergüenza, confusión, angustia y alejamiento de uno o ambos
padres, con consecuencias negativas para su desarrollo. (2)

Modulo I: Tendencias en Salud Pública: Salud Familiar y Comunitaria y Promoción
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Por otro lado, la escuela, como agente socializador, desempeña un papel importante
en la formación de los y las adolescentes. Esta institución escolar posee medios,
procedimientos y métodos para mantener el orden y la disciplina, los cuales son aplicados a
aquellos que violan las normas que rigen el comportamiento escolar (González, 1996). Sin
embargo, y a pesar de la buena influencia del sistema educacional, existe hoy en día gran
deserción, afectando a un 15% del quintil más pobre de la sociedad Chilena. Este estudio dio
a conocer que 43,7% de los varones que desertan lo hacen por desmotivación o flojera,
seguido de la situación económica (31,1%) y el problema en la escuela o mala conducta
(22,1%). Entre las niñas en cambio, es el embarazo (37,7), seguido de la desmotivación o
flojera (23,3%) y la situación económica (20,3%). Finalmente, el informe revela que existe un
alto nivel de niños desertores que confiesan tener una relación regular, mala o muy mala al
interior de los hogares (40,8%), y a su vez el porcentaje de alcoholismo, depresión y
consumo de drogas en los hogares de menores desertores escolares es significativamente
superior que en los alumnos regulares (desde 3 hasta 20 veces más). (Paz Ciudadana,
2002). (10)

El factor económico influye de manera significativa en el desarrollo del o la joven, un
nivel socioeconómico bajo es una de las primeras condicionantes del trabajo infantil, lo que
lleva a un menoscabo de las potencialidades del o la adolescente.

En Chile, el 64% de los niños que trabaja, pertenece a los quintiles de más bajos
ingresos. La presencia de factores negativos de índole social y cultural, generan tensiones al
interior de los hogares, determinando que los niños se vinculen a actividades del ámbito
productivo (mercado) o reproductivo (apoyo a labores domésticas). (10)

Estudios posteriores dejan de manifiesto que en Chile trabajan cerca de 196 mil niños
y niñas adolescentes, de los cuales 107mil lo hacen en condiciones calificadas de
inaceptables, con ocupaciones que vulneran los derechos esenciales, y ponen en riesgo su
normal desarrollo psicológico y social, amenazando su acceso a la educación, descanso y
recreación (Ministerio del trabajo, Instituto Nacional de Estadísticas, SNM, 2004). (10)

Las condiciones de trabajo, la deserción escolar y muchos otros factores en los
cuales tanto la familia como la sociedad inciden, hacen que los y las adolescentes
7

vean cada vez más confuso su proyecto de vida y encuentren un referente o sustituto fuera
del hogar, el riesgo se presenta si este referente es negativo o nocivo para el o la joven, así
lo indican las encuestas realizadas por una revista chilena que dice que el 10% de los
adolescentes manifiesta que la persona que menos admiran es su padre, auque un 77% dice
llevarse bien con éste (Revista Hacer Familia.2003). Esto puede generar un conflicto de roles
dentro de la familia donde el padre o tutor no ejerce influencia ni poder en el joven,
produciéndose una desatada e incontrolada independencia en éste, pudiéndole acarrear
consecuencias negativas para su desarrollo. (10)

Los pares también ejercen influencia en el o la joven, dependiendo del tipo de
elección, estos grupos pueden afectarlo negativamente, incitando y/o reforzando las
conductas de riesgo ya presentes en el o la adolescente.

Si centramos la atención en el sector salud como entorno del y la adolescente se
podría decir que no existen políticas claras y específicas para ellos, nuestra cultura sanitaria
consideraba a los y las adolescentes como personas sanas en el sentido de ausencia de
enfermedad. La impresión de que no se enferman, está dada más bien por el hecho de que
la gente joven no consulta en los servicios de salud clásicos, donde el personal no está
entrenado para su atención, por lo tanto no tienen una acogida adecuada. Por lo mismo
adolescentes han sido discriminados de las acciones de salud, constituyendo una muestra
de evidente inequidad que caracteriza la situación actual de salud y que el Gobierno está
empeñado en superar (5)

El medio geográfico que rodea al joven ejerce influencia directa sobre éste, por
ejemplo las o los jóvenes para los cuales la calle es el espacio de satisfacción de
necesidades importantes se encuentran expuestos a riesgos de todo tipo. Por otro lado la
migración rural-urbana unida a condiciones de extrema pobreza incrementa la exposición a
factores de riesgo. Aunque los habitantes de sectores rurales tienen posibilidades
restringidas en relación con lo que ofrecen las grandes ciudades y por ello, conductas más
predecibles y probablemente con menor influencia foránea, ya que se desarrollan más
apegados a las costumbres de su comunidad, la ruralidad se puede constituir en factor
protector ya que se alejan las dificultades de las grandes urbes como la violencia o
delincuencia, sin embargo existen menos posibilidades reales de acceso al desarrollo
Modulo I: Tendencias en Salud Pública: Salud Familiar y Comunitaria y Promoción
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educativo, redes de apoyo en salud y en otras áreas, pudiendo tal situación constituirse en
un factor de riesgo para el desarrollo del o la adolescente. (5)

Es importante destacar que una situación puede ser de alto riesgo en un momento de
la vida del o la adolescente, y su influencia en éstos va a depender por un lado de los logros
del desarrollo personal del o la joven como la adquisición de capacidades biológicas,
psicológicas y recursos sociales que posea y por otro de las condiciones del entorno de
acuerdo al grado en que sean protectoras, peligrosas, incapacitantes o capacitantes. Su
interacción con las potencialidades y destrezas personales determinará en buena medida la
vulnerabilidad del o la joven, así, las consecuencias destructivas del riesgo variarán en
relación a los procesos de maduración, las condiciones de protección y los recursos
personales para efectuar ajustes o integraciones transformadoras de la situación.

Inevitablemente, en algún momento del desarrollo, crecimiento y socialización todos
se deben enfrentar de algún modo a situaciones dañinas y desconocidas donde no siempre
se cuenta con recursos psicológicos para hacerles frente, sin embargo existen características
individuales que funcionan activamente para promover conductas positivas, a estas
condiciones se les denomina factores protectores, también presentes en los o las
adolescentes.

Si nos referimos a estos factores cabe el concepto de resiliencia que se refiere a la
capacidad del ser humano de recuperarse de la adversidad y más aún, a transformar los
factores adversos en un estímulo y desarrollo. Se trata de la capacidad de afrontar de modo
efectivo eventos adversos, que pueden llegar incluso a ser un factor de recuperación
(Suárez, 1993). (8)

Un o una adolescente que posee esta cualidad tiene la capacidad de transformar un
conflicto en una instancia para el crecimiento y transformación. Es un potencial humano
activado que logra buenos resultados a pesar de estar expuesto a un alto riesgo, mantiene
competencias bajo la amenaza. Poseen la habilidad de convertir un trauma en una
oportunidad para el desarrollo, las crisis son vistas como instancias de crecimiento, implican
el fortalecimiento del potencial, supera dificultades y salen fortalecidos de ellas. (9)

9

Entre los factores que incrementan la resiliencia destaca la exposición previa a
adversidad psicosocial con enfrentamiento exitoso con la tensión y el peligro. Dosis gradual
de enfrentamiento de dificultad pueden operar de modo similar a la inmunización, por el
contrario, cuando la sobre protección y las decisiones están en manos de otros, fomenta un
locus de control externo y el o la joven no consolida su autoestima, por lo cual se siente a
merced de los eventos externos y por otro lado el sometimiento permanente a la adversidad
y al estrés, parece reducir fuertemente el desarrollo de la resiliencia. (8)

Bajo el mismo contexto de la resiliencia y vinculados con ésta se consideran diversos
recursos personales del o la joven como es la posibilidad de establecer una autoestima
positiva, basada en logros, cumplimiento y reconocimiento de responsabilidades,
oportunidades de desarrollar destrezas sociales, cognitivas y emocionales, tomar decisiones
y prever consecuencias, incrementar el locus de control interno (esto es reconocer asimismo
la posibilidad de transformar las circunstancias de modo que respondan a sus necesidades,
preservación y aspiraciones) que pueden ser fomentados para el desarrollo de sus
capacidades. (9)

Un o una adolescente resiliente es capaz de crear significaciones y sentidos, o un
profundo entendimiento, a pesar de las dificultades, de que hay algo positivo en la vida que
es capaz de dar coherencia y orientación a la misma, es un luchador innato, con la
capacidad de construir y reconstruir su propia vida. Son estos jóvenes que por ejemplo,
trabajan y al mismo tiempo estudian, con la visión de optar a nuevas opciones de desarrollo,
no se dejan abatir y viven en una constante búsqueda de oportunidades. Otra característica
del o la joven es la vincularidad, que implica intercomunicación afectiva, crear lazos consigo
mismo, con los otros y con su entorno. También al poseer sentido del humor los hace
capaces de reírse de sus males, teniendo como base el mismo sufrimiento. La gracia suele
implicar el reconocimiento y la ternura ante lo imperfecto, el fracaso, la capacidad de
admiración ante lo inesperado, sobreponiéndose a las dificultades. (9)

Teniendo en cuenta que la resiliencia no es un don totalmente innato, ni totalmente
adquirido existen factores que la incrementan como la exposición previa a situaciones
adversas con resultados exitosos, poseer identidad cultural, capacidad de superar el miedo,
y por otro lado son fuentes de resiliencia un ambiente facilitador (acceso a la salud,
seguridad social), recursos personales (autoestima, autonomía, desarrollo de empatía), y
habilidades sociales. (8)
Modulo I: Tendencias en Salud Pública: Salud Familiar y Comunitaria y Promoción
Osorno, marzo - abril del 2005
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CONCLUSIONES

La modernización ha traído una débil y frecuentemente contradictoria estructuración
de la programación ofrecida al o la joven. En este contexto, lo cotidiano se constituye en un
reto y a la vez en una incertidumbre en medio de la cual los y las jóvenes elaboran su
identidad. Nuestra sociedad, a diferencia de las sociedades primitivas no es clara para
plantear requisitos públicos que incorporen a los o las jóvenes ritualmente como un miembro
de reconocido valor. Por el contrario existen muchos obstáculos, prejuicios y temores
respecto de la capacidad del o la adolescente, donde el entorno que lo rodea más que
facilitarle su desarrollo muchas veces impide su desenvolvimiento, a la vez que le ofrece una
serie de condiciones riesgosas para su salud (medios de comunicación, vida nocturna,
pandillas, etc.). Es posible que los comportamientos nocivos que experimentan sean
resultado de un inconformismo al no encontrar oportunidades para probar su pasaje a la
adultez, mediante la prueba de sus nacientes destrezas ante una sociedad que los acoja,
existiendo vacíos que suelen llenar con acciones riesgosas.

La insatisfacción y preocupación que los y las adolescentes tienen por su rendimiento
personal, la carencia de nutrientes socio afectivo y cognitivos, muestran su necesidad de un
presente que les abra posibilidades de descubrimiento y certeza acerca de sus propias
capacidades y valor.

Bajo el mismo contexto se puede decir que en la actualidad, el que los y las
adolescentes ingresen al mundo de los adultos se hace cada vez más difícil, lo que puede
deberse a las particulares características del momento, cambios demográficos, inestabilidad
de las estructuras familiares, confusión de valores, entre otros, lo que hace que el joven
muestre su rebeldía llevando a cabo acciones riesgosas para su desarrollo. Sin embargo
esta influencia negativa puede presentarse como un reto para aquellos jóvenes resilientes,
capaces de lograr definir su identidad como ser único e independiente del resto, dirigiendo su
interés hacia la realidad, haciéndose más objetivo, logrando superar las adversidades y
obstáculos del entorno, con habilidad para explotar sus capacidades, haciendo frente a las
dificultades del medio, buscando respuestas y oportunidades, desarrollando un aprendizaje
activo como resultado de las experiencias negativas, es decir tener una vida “sana” viviendo
en un medio “insano”.
11

RECOMENDACIONES


De todo lo expuesto podemos recomendar a los equipos de salud trabajar el concepto
de resiliencia, a pesar de que los estudios respecto del tema son más bien recientes. Se
hace necesario activar la Resiliencia, acorde con el paradigma del nuevo milenio, para
ofrecerle a las diferentes áreas del conocimiento otras alternativas de acción y generar
estilos de vida más armónicos con el entorno.

La promoción sugiere que la resiliencia active los mecanismos protectores sobre
eventos críticos y posibilite un equilibrio armónico. Si nos referimos a los y las jóvenes se
hace necesario fortalecer las capacidades de éstos para enfrentar la adversidad e
incorporarlos a los proyectos de vida.

El papel del equipo de salud es como facilitador de procesos de cambio que
dependen de la motivación y expectativas tanto del o la joven, la familia y la comunidad.
Neutralizar los factores de riesgo y a la vez fortalecer los factores protectores, identificando
no sólo aspectos individuales negativos, sino también los rasgos personales, favorecerá la
obtención de logros en el o la joven, desarrollando un auto imagen positiva e integración
afectiva social.

El desafío es identificar aquellos y aquellas jóvenes con ciertas cualidades resilientes
y a la vez capacitarlos para promover la salud en sus diferentes aspectos, actuando como
agentes multiplicadores dada su fuerte interacción con los grupos de pares.

Por otro lado se hace necesario que la familia apoye el crecimiento de los y las
adolescentes, confirme el proceso de individuación, pueda analizar los cambios en la fase
juvenil sin estigmatización, que la dinámica familiar sea afectiva en un marco de aceptación,
que comparta nuevos roles, y que pueda de una manera empática guiar, aconsejar,
colaborar, fortaleciendo los aspectos positivos del joven, dando espacio para el normal
desarrollo.



Modulo I: Tendencias en Salud Pública: Salud Familiar y Comunitaria y Promoción
Osorno, marzo - abril del 2005
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BIBILIOGRAFÍA

1. CRAIG, G. Desarrollo Psicológico. Santiago, Chile. 8ª Edición. 2001.

2. FLORENZANO, U. Familia y Salud de los Jóvenes. Santiago, Chile. Ediciones
Universidad Católica. 1995.

3. FLORENZANO, U. El adolescente y sus Conductas de Riesgo. Santiago. Chile.
Universidad Católica. 1997.

4. KOHLER, R y Col. Ensayo: “Redes Sociales y Adolescencia”. Puerto Montt. 2004.

5. MINISTERIO DE SALUD, “Política Nacional de Salud para Adolescentes y Jóvenes”.
Santiago. Chile. 2000.

6. MONTENEGRO y Guajardo. Psiquiatría del Niño y del Adolescente. Santiago. 1994.

7. OPS/OMS. Promoción y Desarrollo integral de niños y adolescentes. Washington,
EEUU. 2ª Edición. 1999.

8. COMBARIZA H. La Resiliencia. El oculto potencial del ser humano. 2005.
<File://A%20RESILIENCIA.htm>

9. CERISOLA, M. “Concepto de Resiliencia”. Universidad de Salvados. Facultad de
Psicología. 2003.
mailto:karla_2222@hotmail.com

10. Destacado. In: adolescentes trabajan actualmente en Chile. 2003.
http://wwwpariabi.cl/notasdeinfancia/destacadohtm-12k

11. INTERNET. GOOGLE: HARRÉ y Lamb. “ADOLESCENCIA”. Diccionario de la
Psicología Evolutiva y de la Educación. 1990.

individuos. El o la adolescente como individuo también se relaciona con el medio que lo rodea. involucra personas. sea cual fuere la naturaleza de ésta. lo cual determina una situación típica: alteración de la personalidad y dificultad en la interrelación con los adultos. poseen el instinto gregario. el o la adolescente.abril del 2005 . (11) 2 Modulo I: Tendencias en Salud Pública: Salud Familiar y Comunitaria y Promoción Osorno. no puede quedar ajeno a su influencia y muchas de sus acciones son el resultado de su interrelación. generando respuestas y recibiendo estímulos. La resiliencia se presenta entonces como esta cualidad que “protege” en cierta forma al o la adolescente. ¿cómo lo hace? ¿Qué herramientas utiliza para hacer frente a las dificultades que se le presentan? Son algunas interrogantes que se presentan cada vez que se intenta analizar los factores que influyen en el desarrollo de las capacidades del o la adolescente. marzo . Surge entonces la problemática que envuelve al o la adolescente inmerso en un entorno social negativo que impide el desarrollo de sus capacidades. El entorno social específicamente. propio de todo ser humano. los cuales tienen esa capacidad innata de relacionarse. (9) Para entender en cierta forma la naturaleza de el o la adolescente podemos decir que viven una etapa caracterizada por rápidos y significativos cambios. ¿qué sucede con este ser en relación?. Sin embargo uno de los principales factores que ejerce influencia sobre éstos es el medio social que lo rodea. ¿es capaz de sobreponerse a las condiciones adversas del medio?. que es recíproco producto de su interrelación. dificultando por tanto la expresión del joven. A pesar de esto pensamos que el o la adolescente posee ciertas herramientas que lo hacen “resistente” a estas influencias negativas. todo esto ha contribuido a la visión comúnmente difundida de esta etapa como crítica o caótica. teniendo la capacidad de sobreponerse a las adversidades del medio. Parece ser que el o la joven cuenta con dos elementos básicos como son la resistencia frente a la destrucción o la capacidad de proteger la propia integridad a pesar de la presión y la capacidad de construir o reconstruir su propia vida a pesar de las circunstancias difíciles. Pero.INTRODUCCION Todo individuo está inmerso en un entorno. ¿cómo influye el entorno social en él o ella?. interactúa con este medio que lo rodea. permitiendo que se desarrolle positivamente a pesar de las difíciles condiciones de vida. ejerciendo influencia negativa.

los medios de comunicación (TV. En el aspecto biológico el o la joven progresa desde la aparición inicial de las características sexuales secundarias hasta la madurez sexual. Internet. centros deportivos y de recreación. destacando la resiliencia como factor protector en la expresión de habilidades y destrezas. sea la familia. En el área social se produce un quiebre en las relaciones interpersonales en las diferentes áreas (familia. hipersensibilidad). De acuerdo a lo expuesto anteriormente el objetivo de este ensayo es analizar la influencia del entorno social en el desarrollo de las capacidades del o la adolescente. los que se traducen en una excitabilidad difusa (irritabilidad. Bajo este contexto se puede decir que todo lo que rodea a el o la joven. psicológicas como sociales presentes en el o la adolescente influyen en el modo de ver y relacionarse con la sociedad. medios escritos y otros). En lo psicológico evoluciona tanto en sus procesos psicológicos como en las formas de identificación desde los de un niño a los de un adulto y en el plano social se realiza una transición del estado de dependencia socioeconómica total a una relativa independencia. amistades) con un marcado afán de independencia que genera conflictos en las relaciones con los padres. presentando además arranques de independencia y actuaciones infantiles que requieren protección y dependencia. 3 . la comunidad. (7) Así. con momentos de actividad alternados con momentos de pasividad e introversión.En líneas generales se puede decir que la adolescencia es la etapa de la vida en que se producen los procesos de maduración biológica. psíquica y social de un individuo. muchas veces incomprendidos por quienes lo rodean generando conflictos y relaciones difíciles. cambio de ánimo. estímulos y desafíos que generan respuestas necesarias para su desarrollo personal y social. alcanzando así la edad adulta y culminando con su incorporación en forma plena a la sociedad. el colegio. las organizaciones comunitarias (agrupaciones juveniles. los pares. En el ámbito psicoafectivo se produce una acentuación general de los impulsos que no están muy definidos. (11). por ejemplo los cambios físicos acelerados contribuyen a una imagen personal cambiante e inestable y muchas veces a un físico poco agraciado e incluso a incoordinación motora (crecimiento desproporcionado). las nuevas características tanto físicas. todo lo cual suele crear problemas de auto imagen negativa que afecta su relación tanto con sus pares como con las demás personas que lo rodean. agrupaciones políticas y religiosas) ejercen influencia en éstos y al mismo tiempo se ven enfrentados a distintos cambios sociales.

(3) El proceso de transición física y psicológica que experimenta un o una adolescente lo expone a riesgos que estarían relacionadas con aquellas conductas que pueden interferir en el logro de tareas normales del desarrollo. a través de los cuales los individuos se ubican en un medio social determinado. la explotación. desligándose de a poco del control de los padres pueden dar origen a situaciones riesgosas que impidan un sano crecimiento personal. porque los y las adolescentes creen que les permite adquirir una identidad y lo utilizan como recurso de escape a situaciones estresantes. los proyectos de vida y la supervivencia propia y de otros. En este momento se habla de una “crisis de adolescencia” la cual varía de acuerdo al temperamento del o la adolescente. de la calidad de la familia y de las características del medio. (3) Según Montenegro (1994) la adolescencia se constituye actualmente en un factor de riesgo para la adquisición de conductas inadecuadas.DISCUSIÓN El rápido desarrollo de las sociedades junto a la multiplicidad de influencias interculturales que se han producido. han propiciado una situación de confusión de valores. sin embargo estos comportamientos pueden tomar algún sentido cuando forman parte de un proceso normal de adaptación social. lo que crea un estrés en el o la adolescente ya que 4 Modulo I: Tendencias en Salud Pública: Salud Familiar y Comunitaria y Promoción Osorno. la tendencia propia del o la adolescente a experimentar varias actitudes y conductas ligadas al riesgo. Este proceso de construcción que señala el tránsito de la infancia al mundo adulto suele ir acompañado de una situación de desequilibrio e inestabilidad. marzo . Así. a las que los y las adolescentes son especialmente sensibles.abril del 2005 . los desordenes emocionales y los comportamientos generadores de riesgo pueden comprometer la salud. que perturba al o la adolescente y que también afecta a la familia. Así. Pueden sentirse en ocasiones escasos de ese marco de referencias que les permita tomar decisiones adecuadas sobre su propia conducta. La adolescencia es una época en que los individuos se hacen cada vez más concientes de sí mismo y que forjando su individualidad crean un sistema de valores aprendiendo del rol personal y social que requieren para la vida adulta. En Argentina un informe realizado en Tierra del Fuego sobre “conductas de riesgo en adolescentes“ determinó que el consumo de drogas va en aumento debido al escaso tiempo para actividades familiares compartidas. de la personalidad de sus padres.

podría estar predispuesto a esos comportamientos. (6) Montenegro y Gajardo (1994). fracaso académico. aunque no es determinante la familia puede constituir un factor de riesgo a través de la práctica de estilos y/o pautas educativas inadecuadas. excesiva implicación o demasiado autoritarismo. vergüenza. al estar en contacto con modelos desviados. La baja comunicación familiar. confusión. relaciones afectivas inadecuadas. con consecuencias negativas para su desarrollo. Un problema específico en una familia como o es el divorcio o separación conyugal provoca en los hijos. por ejemplo un niño que tiene antecedentes familiares de consumo de exceso de alcohol y otras drogas. déficit o exceso de disciplina. límites poco claros y expectativas poco realistas ponen en riesgo el desarrollo del o la adolescente. Todo lo expuesto muestra que los diferentes factores que interactúan en el entorno social y hereditario del o la adolescente hacen que éstos adopten conductas y estilos de vida con alto riesgo que pueden impedir el desarrollo de todas sus potencialidades. sino que se relaciona y/o pertenece a otros grupos o instituciones que también operan como agencias socializadoras. bajo rendimiento escolar. existiendo una elevada aceptación social de sustancias ilegales como es el alcohol y tabaco. está más expuesto a presentar conductas relacionadas con consumo de drogas y a delinquir que aquellos niños que no experimentan tales situaciones. Sin embargo es indiscutible que dificultades en la familia constituyen factores de riesgo para la desviación del comportamiento de los y las adolescentes. (1) Para explicar las causas de conductas desviadas y delincuencia se pone la mirada en la familia. pero no se debe asumir la idea que detrás de un o una adolescente delincuente.quedan espacios vacíos poco atractivos y de bajo interés en los y las jóvenes. angustia y alejamiento de uno o ambos padres. hay una familia disfuncional. (2) 5 . Los y las adolescentes tienden a presentar tristeza. mayores problemas académicos y de rendimiento escolar y un mayor consumo de sustancias químicas. y facilidad para obtenerlas en aquellos lugares donde los y las jóvenes se movilizan cotidianamente. la inconsistencia en las normas. ya que éste no sólo vive en familia. donde se observa que los y las adolescentes inician el consumo de drogas alrededor de los 14 a 19 años y los factores que influyen en estos son: un alto grado de conflicto familiar. aprobación o uso de drogas entres los amigos e insatisfacción personal. muestran estudios realizados en Chile. aumentando por tanto el riesgo de adquirir esta conducta de consumo.

y a su vez el porcentaje de alcoholismo. Instituto Nacional de Estadísticas. amenazando su acceso a la educación. Este estudio dio a conocer que 43. la escuela.7). desempeña un papel importante en la formación de los y las adolescentes. un nivel socioeconómico bajo es una de las primeras condicionantes del trabajo infantil. mala o muy mala al interior de los hogares (40. Esta institución escolar posee medios. es el embarazo (37.7% de los varones que desertan lo hacen por desmotivación o flojera. (10) Las condiciones de trabajo. marzo . la deserción escolar y muchos otros factores en los cuales tanto la familia como la sociedad inciden. como agente socializador.Por otro lado. lo que lleva a un menoscabo de las potencialidades del o la adolescente.3%). de los cuales 107mil lo hacen en condiciones calificadas de inaceptables.1%) y el problema en la escuela o mala conducta (22. 1996). (10) El factor económico influye de manera significativa en el desarrollo del o la joven. generan tensiones al interior de los hogares. con ocupaciones que vulneran los derechos esenciales. determinando que los niños se vinculen a actividades del ámbito productivo (mercado) o reproductivo (apoyo a labores domésticas). 2002).3%) y la situación económica (20. Finalmente. el informe revela que existe un alto nivel de niños desertores que confiesan tener una relación regular. los cuales son aplicados a aquellos que violan las normas que rigen el comportamiento escolar (González. y a pesar de la buena influencia del sistema educacional. y ponen en riesgo su normal desarrollo psicológico y social. Entre las niñas en cambio. (Paz Ciudadana. el 64% de los niños que trabaja. (10) Estudios posteriores dejan de manifiesto que en Chile trabajan cerca de 196 mil niños y niñas adolescentes. hacen que los y las adolescentes 6 Modulo I: Tendencias en Salud Pública: Salud Familiar y Comunitaria y Promoción Osorno.1%).8%). seguido de la situación económica (31. existe hoy en día gran deserción. La presencia de factores negativos de índole social y cultural. descanso y recreación (Ministerio del trabajo. pertenece a los quintiles de más bajos ingresos. 2004). En Chile. procedimientos y métodos para mantener el orden y la disciplina. seguido de la desmotivación o flojera (23. SNM.abril del 2005 . Sin embargo. depresión y consumo de drogas en los hogares de menores desertores escolares es significativamente superior que en los alumnos regulares (desde 3 hasta 20 veces más). afectando a un 15% del quintil más pobre de la sociedad Chilena.

está dada más bien por el hecho de que la gente joven no consulta en los servicios de salud clásicos. el riesgo se presenta si este referente es negativo o nocivo para el o la joven. produciéndose una desatada e incontrolada independencia en éste. Por lo mismo adolescentes han sido discriminados de las acciones de salud. Si centramos la atención en el sector salud como entorno del y la adolescente se podría decir que no existen políticas claras y específicas para ellos. Esto puede generar un conflicto de roles dentro de la familia donde el padre o tutor no ejerce influencia ni poder en el joven. nuestra cultura sanitaria consideraba a los y las adolescentes como personas sanas en el sentido de ausencia de enfermedad. por lo tanto no tienen una acogida adecuada.2003). Aunque los habitantes de sectores rurales tienen posibilidades restringidas en relación con lo que ofrecen las grandes ciudades y por ello. por ejemplo las o los jóvenes para los cuales la calle es el espacio de satisfacción de necesidades importantes se encuentran expuestos a riesgos de todo tipo. Por otro lado la migración rural-urbana unida a condiciones de extrema pobreza incrementa la exposición a factores de riesgo. pudiéndole acarrear consecuencias negativas para su desarrollo. conductas más predecibles y probablemente con menor influencia foránea. La impresión de que no se enferman. ya que se desarrollan más apegados a las costumbres de su comunidad. dependiendo del tipo de elección. estos grupos pueden afectarlo negativamente. sin embargo existen menos posibilidades reales de acceso al desarrollo 7 . constituyendo una muestra de evidente inequidad que caracteriza la situación actual de salud y que el Gobierno está empeñado en superar (5) El medio geográfico que rodea al joven ejerce influencia directa sobre éste. (10) Los pares también ejercen influencia en el o la joven. auque un 77% dice llevarse bien con éste (Revista Hacer Familia.vean cada vez más confuso su proyecto de vida y encuentren un referente o sustituto fuera del hogar. así lo indican las encuestas realizadas por una revista chilena que dice que el 10% de los adolescentes manifiesta que la persona que menos admiran es su padre. donde el personal no está entrenado para su atención. la ruralidad se puede constituir en factor protector ya que se alejan las dificultades de las grandes urbes como la violencia o delincuencia. incitando y/o reforzando las conductas de riesgo ya presentes en el o la adolescente.

abril del 2005 . Inevitablemente. implican el fortalecimiento del potencial. a estas condiciones se les denomina factores protectores. psicológicas y recursos sociales que posea y por otro de las condiciones del entorno de acuerdo al grado en que sean protectoras. Se trata de la capacidad de afrontar de modo efectivo eventos adversos. (9) 8 Modulo I: Tendencias en Salud Pública: Salud Familiar y Comunitaria y Promoción Osorno. así. 1993). también presentes en los o las adolescentes. las condiciones de protección y los recursos personales para efectuar ajustes o integraciones transformadoras de la situación. redes de apoyo en salud y en otras áreas. incapacitantes o capacitantes. Su interacción con las potencialidades y destrezas personales determinará en buena medida la vulnerabilidad del o la joven. a transformar los factores adversos en un estímulo y desarrollo. Si nos referimos a estos factores cabe el concepto de resiliencia que se refiere a la capacidad del ser humano de recuperarse de la adversidad y más aún. (5) Es importante destacar que una situación puede ser de alto riesgo en un momento de la vida del o la adolescente. que pueden llegar incluso a ser un factor de recuperación (Suárez.educativo. marzo . en algún momento del desarrollo. crecimiento y socialización todos se deben enfrentar de algún modo a situaciones dañinas y desconocidas donde no siempre se cuenta con recursos psicológicos para hacerles frente. las consecuencias destructivas del riesgo variarán en relación a los procesos de maduración. pudiendo tal situación constituirse en un factor de riesgo para el desarrollo del o la adolescente. mantiene competencias bajo la amenaza. supera dificultades y salen fortalecidos de ellas. Poseen la habilidad de convertir un trauma en una oportunidad para el desarrollo. y su influencia en éstos va a depender por un lado de los logros del desarrollo personal del o la joven como la adquisición de capacidades biológicas. Es un potencial humano activado que logra buenos resultados a pesar de estar expuesto a un alto riesgo. peligrosas. sin embargo existen características individuales que funcionan activamente para promover conductas positivas. las crisis son vistas como instancias de crecimiento. (8) Un o una adolescente que posee esta cualidad tiene la capacidad de transformar un conflicto en una instancia para el crecimiento y transformación.

parece reducir fuertemente el desarrollo de la resiliencia. con la visión de optar a nuevas opciones de desarrollo. fomenta un locus de control externo y el o la joven no consolida su autoestima. Otra característica del o la joven es la vincularidad. basada en logros. crear lazos consigo mismo. (8) Bajo el mismo contexto de la resiliencia y vinculados con ésta se consideran diversos recursos personales del o la joven como es la posibilidad de establecer una autoestima positiva. seguridad social). Son estos jóvenes que por ejemplo. También al poseer sentido del humor los hace capaces de reírse de sus males.Entre los factores que incrementan la resiliencia destaca la exposición previa a adversidad psicosocial con enfrentamiento exitoso con la tensión y el peligro. cumplimiento y reconocimiento de responsabilidades. preservación y aspiraciones) que pueden ser fomentados para el desarrollo de sus capacidades. cognitivas y emocionales. es un luchador innato. ni totalmente adquirido existen factores que la incrementan como la exposición previa a situaciones adversas con resultados exitosos. (9) Teniendo en cuenta que la resiliencia no es un don totalmente innato. oportunidades de desarrollar destrezas sociales. tomar decisiones y prever consecuencias. (8) 9 . por el contrario. de que hay algo positivo en la vida que es capaz de dar coherencia y orientación a la misma. con la capacidad de construir y reconstruir su propia vida. La gracia suele implicar el reconocimiento y la ternura ante lo imperfecto. recursos personales (autoestima. por lo cual se siente a merced de los eventos externos y por otro lado el sometimiento permanente a la adversidad y al estrés. que implica intercomunicación afectiva. el fracaso. con los otros y con su entorno. desarrollo de empatía). no se dejan abatir y viven en una constante búsqueda de oportunidades. capacidad de superar el miedo. y habilidades sociales. o un profundo entendimiento. poseer identidad cultural. incrementar el locus de control interno (esto es reconocer asimismo la posibilidad de transformar las circunstancias de modo que respondan a sus necesidades. (9) Un o una adolescente resiliente es capaz de crear significaciones y sentidos. trabajan y al mismo tiempo estudian. Dosis gradual de enfrentamiento de dificultad pueden operar de modo similar a la inmunización. cuando la sobre protección y las decisiones están en manos de otros. sobreponiéndose a las dificultades. la capacidad de admiración ante lo inesperado. teniendo como base el mismo sufrimiento. a pesar de las dificultades. y por otro lado son fuentes de resiliencia un ambiente facilitador (acceso a la salud. autonomía.

pandillas. capaces de lograr definir su identidad como ser único e independiente del resto.). etc.abril del 2005 . mediante la prueba de sus nacientes destrezas ante una sociedad que los acoja. prejuicios y temores respecto de la capacidad del o la adolescente.CONCLUSIONES La modernización ha traído una débil y frecuentemente contradictoria estructuración de la programación ofrecida al o la joven. Por el contrario existen muchos obstáculos. el que los y las adolescentes ingresen al mundo de los adultos se hace cada vez más difícil. muestran su necesidad de un presente que les abra posibilidades de descubrimiento y certeza acerca de sus propias capacidades y valor. es decir tener una vida “sana” viviendo en un medio “insano”. con habilidad para explotar sus capacidades. lo cotidiano se constituye en un reto y a la vez en una incertidumbre en medio de la cual los y las jóvenes elaboran su identidad. Nuestra sociedad. dirigiendo su interés hacia la realidad. entre otros. haciendo frente a las dificultades del medio. haciéndose más objetivo. La insatisfacción y preocupación que los y las adolescentes tienen por su rendimiento personal. logrando superar las adversidades y obstáculos del entorno. buscando respuestas y oportunidades. existiendo vacíos que suelen llenar con acciones riesgosas. Es posible que los comportamientos nocivos que experimentan sean resultado de un inconformismo al no encontrar oportunidades para probar su pasaje a la adultez. inestabilidad de las estructuras familiares. cambios demográficos. 10 Modulo I: Tendencias en Salud Pública: Salud Familiar y Comunitaria y Promoción Osorno. lo que hace que el joven muestre su rebeldía llevando a cabo acciones riesgosas para su desarrollo. a la vez que le ofrece una serie de condiciones riesgosas para su salud (medios de comunicación. En este contexto. lo que puede deberse a las particulares características del momento. vida nocturna. la carencia de nutrientes socio afectivo y cognitivos. donde el entorno que lo rodea más que facilitarle su desarrollo muchas veces impide su desenvolvimiento. Sin embargo esta influencia negativa puede presentarse como un reto para aquellos jóvenes resilientes. marzo . Bajo el mismo contexto se puede decir que en la actualidad. a diferencia de las sociedades primitivas no es clara para plantear requisitos públicos que incorporen a los o las jóvenes ritualmente como un miembro de reconocido valor. confusión de valores. desarrollando un aprendizaje activo como resultado de las experiencias negativas.

acorde con el paradigma del nuevo milenio. identificando no sólo aspectos individuales negativos. La promoción sugiere que la resiliencia active los mecanismos protectores sobre eventos críticos y posibilite un equilibrio armónico. sino también los rasgos personales. aconsejar. colaborar. y que pueda de una manera empática guiar. favorecerá la obtención de logros en el o la joven. pueda analizar los cambios en la fase juvenil sin estigmatización. Por otro lado se hace necesario que la familia apoye el crecimiento de los y las adolescentes. dando espacio para el normal desarrollo. Si nos referimos a los y las jóvenes se hace necesario fortalecer las capacidades de éstos para enfrentar la adversidad e incorporarlos a los proyectos de vida. confirme el proceso de individuación. Neutralizar los factores de riesgo y a la vez fortalecer los factores protectores. que la dinámica familiar sea afectiva en un marco de aceptación. que comparta nuevos roles. desarrollando un auto imagen positiva e integración afectiva social. Se hace necesario activar la Resiliencia. 11 . la familia y la comunidad. a pesar de que los estudios respecto del tema son más bien recientes. actuando como agentes multiplicadores dada su fuerte interacción con los grupos de pares. El desafío es identificar aquellos y aquellas jóvenes con ciertas cualidades resilientes y a la vez capacitarlos para promover la salud en sus diferentes aspectos.RECOMENDACIONES De todo lo expuesto podemos recomendar a los equipos de salud trabajar el concepto de resiliencia. para ofrecerle a las diferentes áreas del conocimiento otras alternativas de acción y generar estilos de vida más armónicos con el entorno. fortaleciendo los aspectos positivos del joven. El papel del equipo de salud es como facilitador de procesos de cambio que dependen de la motivación y expectativas tanto del o la joven.

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