Disfruta de millones de libros electrónicos, audiolibros, revistas y más

A solo $11.99/mes después de la prueba. Puedes cancelar cuando quieras.

La distinción silenciosa

La distinción silenciosa

Leer la vista previa

La distinción silenciosa

Longitud:
226 páginas
2 horas
Publicado:
26 abr 2022
ISBN:
9786123261641
Formato:
Libro

Descripción

Este libro propone una mirada sobre estas y otras prácticas culturales desde un renovado análisis de las clases sociales en el Perú. Lejos de los clásicos enfoques de desigualdad, Rentería y Zárate nos ofrecen un detallado recorrido por las formas materiales y simbólicas que empleamos los peruanos para establecer jerarquías y diferenciarnos.

Publicado:
26 abr 2022
ISBN:
9786123261641
Formato:
Libro

Sobre el autor


Relacionado con La distinción silenciosa

Libros relacionados

Artículos relacionados

Vista previa del libro

La distinción silenciosa - Mauricio Rentería

portadilla

Esta publicación se llevó a cabo con la ayuda de una subvención del Centro Internacional de Investigaciones para el Desarrollo, Canadá, bajo la iniciativa Think Thank. Libro sometido a doble lectura de pares anónimos.

Serie: Perú Problema, 69

© IEP Instituto de Estudios Peruanos

Horacio Urteaga 694, Lima 15072

Telf.: (51-1) 200-8500

www.iep.org.pe

ISBN eBook: 978-612-326-164-1

Primera edición digital: Lima, marzo de 2022

Hecho el depósito legal en la Biblioteca Nacional del Perú: 2022-02459

Registro del proyecto editorial en la Biblioteca Nacional: 31501132200157

Corrección de pruebas: Daniel Soria

Diagramación: Silvana Lizarbe

Diseño de carátula: Apollo Studio

Revisión de arte final de carátula: Gino Becerra

Asistente de edición: Yisleny López

Cuidado de edición: Odín del Pozo

Prohibida la reproducción total o parcial de cualquier parte de este libro sin permiso del Instituto de Estudios Peruanos.

Rentería, Mauricio

La distinción silenciosa: clases sociales y divisiones simbólicas en el Perú / Mauricio Rentería y Patricia Zárate. Lima, IEP, 2022. (Perú Problema, 69)

1. CLASES SOCIALES; 2. DESIGUALDAD; 3. ANÁLISIS SOCIOLÓGICO; 4. CONDICIONES SOCIALES; 5. LIMA; 6. PERÚ

W/02.04.01/P/69

Índice

orla

AGRADECIMIENTOS

INTRODUCCIÓN

Capítulo 1. Los estudios de clases sociales en el Perú

El fenómeno de las nuevas clases medias

Miradas panorámicas a las clases sociales en el Perú

Capítulo 2. Clases y espacio social en el Perú

El retorno a la propuesta bourdieuana de clase

Herramientas para la construcción del espacio social

Clases y fracciones de clase

Clases y algunos indicadores sociodemográficos

Corroboración estadística de las clases

Capítulo 3. Clases y divisiones simbólicas en Lima

Declive y retorno del análisis cultural de clase

Herramientas para la construcción del espacio simbólico

La construcción del espacio simbólico limeño

REFLEXIONES FINALES

ANEXO

BIBLIOGRAFÍA

Dedicado a Ricardo Rentería,

nuestro Rente (1986-2020).

AGRADECIMIENTOS

orla

Queremos agradecer al Instituto de Estudios Peruanos y a todas las personas que, en diferentes mesas verdes y seminarios, nos brindaron comentarios y sugerencias que han contribuido a enriquecer este texto. En particular, queremos expresar nuestra gratitud a Ricardo Cuenca por la apertura a nuevos temas dentro del Programa Institucional del IEP , así como a Marisa Remy por su seguimiento a este y otros estudios en el interior de dicho programa. Finalmente, nuestro agradecimiento a Pámela Cantuarias, Diego Sánchez, Rodrigo Gil, Alvaro Grompone y Luciana Reátegui por su apoyo en la realización de algunas entrevistas y a Carlos Urrutia por su trabajo con el manejo de las estadísticas oficiales. Asimismo nuestra gratitud a Giorgio Madueño por el diseño de los gráficos del análisis de correspondencias múltiples. Por último, agradecemos al Fondo Editorial del IEP, que nos dio sugerencias para mejorar la publicación final.

De te fabula narratur.

Pierre Bourdieu

INTRODUCCIÓN

orla

La clase es uno de esos objetos de estudio que parecen franquear las fronteras entre el sentido común y la producción académica. Basta con prestar atención a su circulación, bajo diferentes ropajes, en nuestro lenguaje cotidiano para reconocer que nos encontramos ante algo que, de diferentes maneras, involucra a todos y sobre lo que nadie está exento de tener una posición. El extendido interés por este fenómeno entre político y sociológico se hace aún más evidente cuando revisamos la prensa y analizamos los contenidos de algunas de las producciones nacionales más populares. ¿Cómo no reconocer diferencias de clase en las acusaciones de caviares o pitucos para quitarle legitimidad a determinados sectores? Como denunció en múltiples ocasiones el diario satírico El Panfleto , ¿no son acaso diferencias de clase las que determinan que algunos periodistas prefieran llamar a unos vecinos y a otros pobladores? ¿Acaso estas diferencias no tienen un rol estelar en algunas de las producciones nacionales más populares, desde Los de arriba y los de abajo hasta Al fondo hay sitio ? No es necesario escarbar mucho para percatarse de la omnipresencia de los marcadores de clase en nuestros repertorios cotidianos y medios de comunicación masiva.

Sin embargo, esta dispersión y dinamismo de las palabras e imágenes que movilizan este tipo de asimetrías no anidan en la atención que las ciencias sociales —en particular las peruanas— le han dedicado. Precisemos un poco: las diferencias de clase suelen aparecer en la literatura especializada sobre el país hasta el punto de que podríamos sostener que, junto con asimetrías de género y diferencias étnico-raciales, se trata de uno de los principales soportes que utilizan los estudiosos para representarse a la sociedad en su conjunto. El problema no es su circulación académica, sino más bien la poca atención que ha recibido analizar este fenómeno de manera sistemática, de modo que las construcciones del sentido común, más o menos especializado, contaminen nuestros análisis.1 Este desinterés explica, en parte, que la clase no concite los niveles de análisis y comunicación entre expertos y legos, algo similar a lo que en las últimas décadas ha ocurrido con otras formas de desigualdad. No es arriesgado afirmar que conceptos como enfoque de género o diversidad sexual han dejado de ser de uso exclusivo de los campos de producción intelectual para ubicarse en el centro del debate político. Algo similar ocurrió cuando la etnicidad desplazó a la raza en el discurso oficial, o con la desaparición de la categoría de indios en favor de indígenas en la segunda mitad del siglo XX. En estos ámbitos, aunque con dosis importantes de conflictos y distorsiones, los campos de producción cultural transformaron la forma en que diferentes segmentos se piensan a sí mismos y su relación con los otros.

En el caso de la clase social, esta relación se encuentra entrecortada. Por un lado, la mayoría de análisis contemporáneos —tanto de raigambre marxista como weberiana— no han logrado actualizarse para traducir las maneras en que las desigualdades se reproducen actualmente, así como los modos en que estas son apercibidas por los individuos. En el caso del marxismo —sin lugar a dudas el más popular y extendido análisis de clase—, este agotamiento se evidencia en el intento por acomodar, sea como fuere, la realidad a sus parámetros económicos clásicos: la clase alta debe aproximarse a la burguesía, la baja al proletariado y las capas medias —con más dificultades— a una especie de pequeña burguesía proletarizada. En estos trabajos, el análisis de clase —y las clases mismas— se encuentran en un congelador desde hace mucho. Por otro lado, como ya señalamos, la clase tiene una vitalidad sorprendente en los modos en que nos relacionamos y en las formas de interactuar e interpretar el mundo. Esta vigencia expresa nuestra necesidad de hacer uso de este léxico que, aunque anticuado e imperfecto, nos permite trazar barreras simbólicas ya sea para actualizarlas, justificarlas o cuestionarlas.

Precisamente, uno de los principales objetivos de esta investigación es contribuir a estrechar esta distancia entre lo percibido y experimentado por los legos y analistas, entre el sentido común y el análisis sociológico. Cabe señalar de entrada que detrás de esta intención no se esconde un falso humanismo académico que busca restituir los derechos cognoscitivos del ciudadano de a pie, haciendo de su experiencia y conocimientos un atajo a la verdad profunda del mundo social. Más bien, lo que sostenemos es que parte crucial del poder de las divisiones de clase se encuentra en su ingreso en la experiencia de los individuos, lo cual se evidencia, por ejemplo, en la forma en que las personas interpretan como signos de clase aquellos vinculados a la apariencia y el comportamiento de los demás. Esta dimensión fenomenológica de las clases se traduce en que, como sostiene Bourdieu, estos agregados tengan una existencia doble: por un lado, en el registro de las distribuciones de propiedades materiales que realiza el analista, y, por el otro, en las representaciones y clasificaciones de los agentes. De forma más concreta, clasificaciones cotidianas como pituco no son sino manifestaciones de una lectura práctica de las dinámicas de clase, una especie de sociología espontánea que resulta fundamental para el analista que busca reconstruir la trama completa de estas relaciones. Incluso podemos ir más allá y sostener que las personas tienen un conocimiento —o reconocimiento— muy detallado de las relaciones de clase porque son constantemente interpelados por estas, a veces como dominantes y otras como dominados.

Esta sociología espontánea permite al lector reconocerse en las representaciones que generan los analistas. Precisamente, esta es la principal ambición del estudio que presentamos en las siguientes páginas. Desde que iniciamos este proyecto, nos propusimos diseñar una propuesta de análisis de clases que resuene en la experiencia de los lectores, y que a través de estas páginas estos puedan situar su propia experiencia dentro de la trama que configura las asimetrías en la sociedad y reconocer los mecanismos por los cuales determinados segmentos gozan de posiciones de privilegio mientras que otros se encuentran relegados a posiciones de subordinación inseparablemente económica y cultural.

Este estudio sigue la senda del programa de investigación de clases en la obra de Pierre Bourdieu, así como algunas de sus aplicaciones contemporáneas en los trabajos de Lennard Rosenlund y Will Atkinson. Llevar a cabo esta empresa nos ha conducido a realizar dos operaciones, las cuales, si bien tuvieron cierta autonomía en el proceso de investigación, se articulan estrechamente en el análisis. Hemos organizado así la exposición para que el lector pueda seguir de cerca estos procedimientos en el orden en que fueron desarrollados.

La primera parte está dedicada a exponer el proceso de construcción del espacio social peruano. Aquí nos interesa aproximar al lector tanto al programa de investigación en el que se inserta este estudio como al proceso de construcción y validación del modelo de clases que proponemos en estas páginas. Esta sección combina la presentación de las bases teóricas y epistemológicas que sustentan la propuesta bourdieuana de clases con una exposición metódica de su puesta en marcha en los procedimientos estadísticos realizados sobre los datos de la Encuesta nacional de hogares (Enaho). Este análisis descansa en un uso exhaustivo del análisis de correspondencias múltiples (ACM), técnica que nos ha permitido no solo confirmar la conveniencia del análisis bourdieuano para el caso peruano, sino también reconocer sus diferencias con otros contextos. Sostenemos que factores como la persistencia de una elevada desigualdad, promedios educativos limitados, así como la presencia de un segmento importante de la población que vive en condiciones de mucha precariedad —principalmente en zonas rurales— hacen que las diferencias horizontales en el espacio social (entre quienes poseen relativamente más capital económico y cultural) aún no se encuentren totalmente desarrolladas.

En la segunda sección nos enfocamos en el caso limeño para estudiar la dimensión simbólica de las clases. Sobre la base del esquema que construimos en la sección anterior y el análisis de los datos de una encuesta que realizamos en 2018, examinamos las maneras en que los estilos de vida y consumo varían con relación a la ubicación en el espacio social. Aquí nos enfocaremos en la forma en que la posición social condiciona tomas de posición éticas y estéticas. Lo que nos muestra esta segunda parte es que la estructura de desigualdad producto de la distribución de los capitales económico y cultural se reduplica simbólicamente en prácticas culturales y gustos. Lo que pone en relación ambas dimensiones sociales, el espacio social y el simbólico, son esquemas cognitivos y comportamentales, formas compartidas de experimentar y actuar en el mundo sedimentadas en el habitus de clase.

Anticipamos que algunas secciones de este texto puedan resultar complicadas para quienes se encuentran fuera del campo de producción sociológica y las ciencias sociales en general. A este lector (pensamos en personas provenientes de campos de producción cultural como periodistas, artistas, comunicadores, publicistas, así como el público en géneral) le recomendamos ir directamente a la última sección, titulada Clases y divisiones simbólicas en Lima. Aquí encontrará una exposición sobre distintos modos en que las divisiones de clase en Lima Metropolitana se manifiestan en estilos de vida, gustos, elecciones y rechazos. De considerar útil nuestra propuesta, le recomendamos completar la lectura de la primera parte del texto, de modo que pueda acceder al proceso de construcción del modelo de clases que subyace a los análisis.

De te fabula narratur. El epígrafe que abre esta introducción figura como advertencia en La distinción, libro que incita la serie de interrogantes que este texto pretende movilizar en clave peruana. Con esta cita de Horacio, y que figura en el prefacio de El capital de Marx, Bourdieu pretende fomentar una lectura reflexiva del texto, que invite al lector a reconocerse en sus páginas, así como en las brechas materiales y simbólicas que lo separan del resto. Tal vez no esté de más señalar que este dictum se aplica también a los autores, con sus privilegios e inclinaciones.


1. Ello se evidencia en la confusión entre los extendidos niveles socioeconómicos ( NSE ) y el concepto de clase social. Mientras que los primeros constituyen un concepto sociológico jerárquico que suele combinar factores como el nivel educativo, empleo y capacidad de gasto, el segundo nos remite a una construcción teórica diseñada para el análisis de la desigualdad y con implicancias económicas, políticas y culturales (Atkinson 2015).

Capítulo 1

LOS ESTUDIOS DE CLASES SOCIALES EN EL PERÚ

orla

El análisis de clases sociales ha sido un tema recurrente en la investigación social en el Perú. Desde que comenzamos a pensar el país, nos ha permitido obtener un panorama amplio del conjunto de la estructura social

Has llegado al final de esta vista previa. ¡Regístrate para leer más!
Página 1 de 1

Reseñas

Lo que piensa la gente sobre La distinción silenciosa

0
0 valoraciones / 0 Reseñas
¿Qué te pareció?
Calificación: 0 de 5 estrellas

Reseñas de lectores