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Economía y sociedad mexicana 1940 - 2020

Economía y sociedad mexicana 1940 - 2020

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Economía y sociedad mexicana 1940 - 2020

Longitud:
611 páginas
7 horas
Publicado:
21 oct 2021
ISBN:
9786075257518
Formato:
Libro

Descripción

El libro que el lector tiene en sus manos es resultado del trabajo de profesores
de la academia de Economía y Sociedad Mexicana que pertenecen a las distintas
escuelas preparatorias de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla,
quienes en reuniones semanales durante algo más de un
Publicado:
21 oct 2021
ISBN:
9786075257518
Formato:
Libro

Sobre el autor

De nacionalidad chilena y radicado en México desde 1978, Jaime Estay Reyno es profesor-investigador de la Facultad de Economía de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (FE-BUAP). Es también Licenciado en Economía por la BUAP, Maestro y Doctor en Economía por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Por la transcendencia de su trabajo ha recibido como reconocimientos: la Me-dalla Gabino Barreda de la UNAM; el Premio Estatal de Ciencia y Tecnología del estado de Puebla; el Premio Jesús Silva-Herzog concedido por el Instituto de Investigaciones Económicas de la UNAM y el Premio Raúl Prebisch por la Asociación de Economistas de América Latina y el Caribe. Es miembro del Sistema Nacional de Investigadores, NIVEL II, coordinador de la red de estudios de la economía mundial que integra alrededor de 50 miembros de diez países. Es autor y coautor de más de sesenta libros y autor de ensayos publicados en revistas nacionales e internacionales.


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Economía y sociedad mexicana 1940 - 2020 - Jaime Estay Reyno

Benemérita Universidad Autónoma de Puebla

Rector: José Alfonso Esparza Ortiz

Secretaria General: José Carlos Bernal Suárez

Vicerrector de Extensión y Difusión de la Cultura: Flavio Guzmán Sánchez

Dirección General de Publicaciones: Hugo Vargas Comsille

Primera edición: 2021

ISBN: 978-607-525-751-8

DR © Benemérita Universidad Autónoma de Puebla

4 sur 104, Col. Centro Histórico, Puebla, Pue. CP 72000

Teléfono: 222 229 55 00

www.buap.mx

DR© Dirección General de Publicaciones

2 norte 1404, Centro Histórico, Puebla, Pue., cp 72000

Tels.: 01 (222) 246 85 59 y 01 (222) 229 55 00, exts. 5768

www.dgp.buap.mx | dgp@correo.buap.mx

publicaciones.buap.mx

Diseño de portada: Francisco Javier González Bernal

Conversión gestionada por:

Sextil Online, S.A. de C.V./ Ink it ® 2021.

+52 (55) 52 54 38 52

contacto@ink-it.ink

www.ink-it.ink

Impreso y hecho en México

Printed and made in Mexico

ÍNDICE

PRÓLOGO

INTRODUCCIÓN

BLOQUE I.

El modelo de Industrialización Sustitutiva de Importaciones en México: desenvolvimiento y crisis (1940-1982)

PRESENTACIÓN

I.1 Establecimiento y desarrollo del modelo isi

I.1.1 Condiciones internacionales e internas que llevaron a implementar el modelo y su sustento teórico

I.1.2 El desarrollo del modelo y sus principales etapas

I.1.2.1 Antecedentes del modelo

I.1.2.2 Primera etapa del modelo: 1940-1955

I.1.2.3 Segunda etapa del modelo: Desarrollo estabilizador, 1955-1970

I.1.2.4 El agotamiento del modelo de crecimiento estabilizador

I.1.2.5 Desarrollo compartido: 1970 a 1976

1.2 la crisis económica y financiera de los años ochenta: el quiebre del modelo isi

I.2.1 Los acuerdos del gobierno con el Fondo Monetario Internacional durante la crisis financiera de 1982

I.3 Principales rasgos del escenario político, social y cultural durante el desenvolvimiento del modelo isi

I.3.1 Contexto internacional

I.3.2 principales rasgos del sistema político mexicano en el periodo

I.3.3 movimientos sociales relevantes del periodo I.4 componente cultural durante el periodo

BLOQUE II.

El Modelo Neoliberal en México: origen, desarrollo y resultados

PRESENTACIÓN

II.1. Condiciones internacionales y nacionales que llevaron a implementar el modelo neoliberal en méxico, sus orígenes y su sustento teórico

II.1.1 Los orígenes del neoliberalismo

II.1.2 El sustento teórico del neoliberalismo

II.1.3 El neoliberalismo en México

II.2 Desenvolvimiento económico del modelo neoliberal en méxico

II.2.1 Las generaciones de reformas estructurales y de políticas económicas

II.2.1.1 La política económica, políticas de estabilización y ajuste estructural en México: 1982-1994

II.2.1.2 Políticas de estabilización macroeconómica en México: 1982-1994

II.2.1.3 Políticas económicas de estabilización y ajuste estructural en México: 1994-2008

II.2.1.4 Políticas económicas de estabilización y ajuste estructural: 2008-2018

II.2.2. Comportamiento y resultados económicos del modelo neoliberal

II.2.2.1 Tendencias económicas en el periodo 1982-1994

II.2.2.2 Tendencias económicas en el periodo 1995-2008

II.2.2.3 Tendencias económicas en el periodo 2009-2018

II.2.3 impactos sociales de las políticas aplicadas y los programas para atenuarlos

II.3 principales rasgos de los escenarios político, social y cultural durante el desenvolvimiento del modelo

II.3.1 Principales rasgos del sistema político mexicano en el periodo

II.3.2 movimientos sociales relevantes del periodo neoliberal

II.3.2.1 Movimientos sociales 1982-1994

II.3.2.2 Movimientos sociales 1994-2008

II.3.2.3 Movimientos sociales 2008-2018

II.3.3 componente cultural durante el periodo

BLOQUE III.

Situación actual: conformación y arranque de la 4T

PRESENTACIÓN

III.1 Contexto histórico y surgimiento del Movimiento de Regeneración Nacional (morena)

III.1.1 Antecedentes

III.1.2 Surgimiento y consolidación de morena

III.1.3 Campaña de 2018 y camino de morena a la presidencia

III.2 comportamiento económico durante el primer tercio

III.2.1 Principales contenidos de la propuesta económica del nuevo gobierno

III.2.2 Componentes relevantes de la política económica aplicada

III.3 principales rasgos del escenario político, social y cultural

III.3.1 El escenario internacional y agotamiento del modelo neoliberal

III.3.2 Los nuevos escenarios de la comunicación (las redes sociales)

III.3.3 La composición del congreso

III.3.4 Las promesas de campaña hechas realidad

III.3.5 Las reformas en la educación y la cultura

III.3.6 La situación más reciente: pandemia y lucha política en México

GLOSARIO DE SIGLAS

ÍNDICE DE IMÁGENES

BIBLIOGRAFÍA

PRÓLOGO

El libro que el lector tiene en sus manos es resultado del trabajo de profesores de la academia de Economía y Sociedad Mexicana que pertenecen a las distintas escuelas preparatorias de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, quienes en reuniones semanales durante algo más de un año, y bajo la coordinación del autor de este prólogo, fueron definiendo los contenidos del texto y discutiendo los avances que se fueron presentando, hasta llegar a la presente versión final de la obra.

El texto está dedicado al análisis del desenvolvimiento de la economía y sociedad mexicana en un lapso largo, que va desde el modelo de Industrialización Sustitutiva de Importaciones (isi), hasta la situación más reciente, de finales del año 2020, identificando la implantación y desarrollo de ese modelo, la vigencia posterior del neoliberalismo y los cambios que se están viviendo desde el año 2018, con la llegada al gobierno de la Cuarta Transformación. Para cada uno de esos tres periodos, se revisa el contexto internacional, el marco teórico referencial de las estrategias gubernamentales aplicadas en México y las principales tendencias del escenario económico y político nacional, así como del ámbito de la cultura.

Con ello se busca ofrecer un panorama, obligadamente breve, de las distintas etapas por las que ha atravesado la sociedad mexicana, que sirva de guía para los alumnos del nivel medio superior, a la vez que oriente la actividad docente de los profesores encargados de impartir el correspondiente tema, si bien el texto creemos que puede interesar y ser útil a lectores externos al ámbito académico, que deseen conocer la síntesis que se desarrolla en la obra respecto del escenario nacional mexicano. Dicha síntesis, por cierto, incluye la perspectiva que los autores y el coordinador del libro comparten, tanto acerca de los problemas, contradicciones y conflictos que han estado presentes en dicho escenario en los distintos periodos que se revisan, como respecto de la urgente necesidad de generar condiciones para hacerles frente y avanzar hacia la superación de las múltiples carencias que han acompañado desde hace mucho al desarrollo nacional.

Ese panorama, que se ofrece a lo largo del libro, incorpora también la situación más reciente por la que ha venido atravesando México, en la cual, durante 2020, al avance de las estrategias y políticas derivadas de la Cuarta Transformación y a las resistencias generadas, se han sumado en México y el resto del mundo tanto la pandemia del coronavirus, como los graves efectos económicos generados por el confinamiento. Se trata, desde luego, de un escenario que está aún en pleno desarrollo y cuyos rumbos no pueden ser identificados en el momento actual, pero resulta evidente que la economía y la sociedad mexicana está atravesando por profundas tensiones, de distinto signo, cuyo seguimiento con seguridad requerirá de esfuerzos permanentes desde el campo del análisis económico y social.

En suma, la obra que aquí se prologa, además de servir para actividades docentes, busca también interesar a un público más amplio, ofreciendo para ello tanto un seguimiento como una mirada crítica de la economía y la sociedad mexicana, todo ello referido no sólo a años y décadas previas sino también a los acontecimientos más recientes que nos está tocando vivir.

Jaime Estay

Coordinador del libro

Profesor de la Facultad de Economía de la buap

INTRODUCCIÓN

Como parte de las actividades para la construcción del Plan 07 para el nivel medio superior de la buap, de 2019 a 2020 se realizó un diplomado por parte de la academia de Economía y Sociedad Mexicana del que resultó el presente libro, bajo la coordinación del Dr. Jaime Estay Reyno, catedrático de la facultad de Economía de la Universidad e investigador del Centro de Estudios del Desarrollo Económico y Social (cedes) de la Facultad de Economía, a quien agradecemos el compromiso académico brindado, pues, además de apoyarnos en la construcción del sustento teórico, nos consolidó en la corrección de los argumentos planteados en los temas presentados por los diferentes autores del presente texto.

Para comprender la situación económica, política y social del México actual, debemos analizar, conocer y comprender los acontecimientos históricos que nuestro país ha vivido desde 1940 hasta 2020, y para cumplir dicho propósito el presente libro se divide en tres periodos.El primero comprende la fase del modelo de Industrialización Sustitución de Importaciones (isi) que abarca de 1940 a 1982, la importancia del sector agropecuario en el proceso del desarrollo industrializador, a partir del periodo del general Lázaro Cárdenas del Río, quien impulso la participación del Estado en la formación del capitalismo en México. El desarrollo industrial trajo consigo la movilidad de la población de la costa al centro del país y de movimientos populares, obreros, campesinos que protagonizaban la restructuración política social.

Se analizarán las políticas económicas que el Estado aplicó en lo fiscal, cambiario y proteccionista para impulsar el sector industrial, siendo el Estado promotor y rector de la economía, a tal punto que bajo su paternidad surgió la clase burguesa mexicana. Así también, conoceremos los movimientos campesinos, ferrocarrileros y estudiantil de 1968; desde luego, sin dejar de lado el papel que juega en este periodo el partido hegemónico en el poder en la parte política.

El desarrollo compartido es una estrategia para mantener el crecimiento económico después que empezaron a generarse síntomas de crisis del modelo isi, lo que solventó a este periodo fueron los descubrimientos de yacimientos de petróleo y los ingresos suficientes de las exportaciones de crudo, donde el precio del petróleo se había incrementado obteniendo los recursos suficientes para considerar el apalancamiento del desarrollo económico antes de 1982, cuando el modelo isi entra en crisis y da lugar a un nuevo modelo económico con políticas neoliberales.

La implantación del modelo neoliberal en México inició tras la crisis económica de 1982 y se desarrolla en las décadas siguientes, con la aplicación de reformas estructurales y las políticas económicas de estabilización y ajuste bajo la vigilancia del Fondo Monetario Internacional, mediante la firma de las cartas de intención y otorgando al mercado un papel fundamental para el funcionamiento de la economía, con una participación mínima del Estado y fomentando la inversión privada mediante la privatización de las empresas que hasta ese entonces el Estado mexicano mantenía bajo su administración. Todo ello, además de trastocar la soberanía nacional, profundizó la dependencia económica con Estados Unidos mediante la firma del tlcan, a lo que se agregó la devaluación de diciembre de 1994, mejor conocida como efecto tequila.

En este periodo las políticas neoliberales generaron un nuevo escenario económico, político y social donde el Estado minimiza sus funciones en sectores educativos, de salud, de empleo, de seguridad y de políticas sociales que impacten al bienestar de la población, generando así millones de gente en la pobreza extrema y desigualdad social.

En 2018, ante un descontento generalizado por la corrupción y violencia en el país, Andrés Manuel López Obrador (amlo) llega a la presidencia de México con una victoria aplastante de trascendencia histórica, que da un giro al sistema político dominante. La victoria de amlo lleva a la dirección del país a un líder de izquierda por primera vez en décadas, una posibilidad que ha embargado de esperanza a millones de mexicanos de la clase media-baja. En su tercer intento por llegar a la presidencia, a los 64 años de edad, ganó en la elección que las autoridades han descrito como las más grandes en la historia de México.

Ello ha provocado un rechazo evidente de las grandes elites, que durante las últimas décadas han definido una visión centralista y un sistema neoliberal que a muchos de los mexicanos no les ha cumplido en lo económico, en lo social, en el bienestar de sus familias.

Es así que este texto pretende analizar el enfoque de la 4T, al cambio que se propone y que se revisa de acuerdo con todas las propuestas de campaña, a los cambios de política económica, a los apoyos sociales y al manejo de recursos del país, ya que es evidente que se debe generar una reflexión de lo que acontece en la economía y sociedad mexicana, ubicándolo en el contexto mundial.

Francisco Javier Bautista Vara

Licenciado en Economía y Maestro en Administración de la buap

I.

EL MODELO DE INDUSTRIALIZACIÓN SUSTITUTIVA DE IMPORTACIONES EN MÉXICO: DESENVOLVIMIENTO Y CRISIS (1940-1982)

presentación

Aicela Fernández Zamora*

En el bloque se aborda el establecimiento y desarrollo del modelo de industrialización por sustitución de importaciones que se lleva a cabo en México de 1940 a 1982. Se parte de observar las condiciones nacionales e internacionales que llevaron a implementar el modelo; se plantea que la Primera y Segunda guerras mundiales fueron parte de los escenarios de la economía mundial. En un primer momento, Estados Unidos se posiciona como la nación que domina los ámbitos económico, político y militar; más adelante, después de la Segunda Guerra Mundial, se desarrolló en Europa una profunda y aguda crisis, que colapsaría a la economía internacional. Para finales de 1960, Estados Unidos ya no tenía una ventaja económica significativa. La base de su hegemonía empezaba a fracturarse. La crisis llevó a la búsqueda de alternativas para atender los efectos de la crisis, recurriendo a estrategias que permitieran lograr crecimiento de la economía y fomentar el empleo, para ello se adoptan políticas de corte keynesiano.

Más adelante se reflexiona sobre el sustento teórico, donde se destaca que la planificación del desarrollo estaba sustentada en un objetivo: la industrialización, es decir, en el paso de una economía eminentemente agraria hacia otra de carácter industrial. En México, fue durante el gobierno cardenista que se sentaron las bases para la implementación del modelo isi. También se aborda el desarrollo del modelo y sus principales etapas reflexionando sobre las políticas económicas y el comportamiento de cada periodo, haciendo énfasis en el desarrollo estabilizador. Se aborda el estallido de la crisis de la deuda externa y el desenvolvimiento de la crisis económica, las políticas que se implementaron para contrarrestar los efectos y los programas de ajuste. Después se analiza la crisis económica y financiera de los años ochenta que influye en el quiebre del modelo isi, asimismo se consideran los efectos inmediatos como la agudización de los desequilibrios macroeconómicos, que modifican el escenario económico de nuestro país.

Con la idea de incorporar al análisis aspectos que se manifiestan a la par del contexto económico se pasa a analizar los principales rasgos del escenario político, social y cultural; se dice que en el sexenio 1934-1940 se consolida el proyecto nacionalista que se desarrolla durante de 1940 a 1982, mismo periodo que dura el modelo de industrialización.

Asimismo, se reflexiona acerca del componente cultural que tiene una gran relevancia en México, la identidad y el consumo de bienes culturales, que refuerzan el nacionalismo revolucionario que promueve la identidad nacional, para ese fin se hace uso del arte, el cine y la música.

Finalmente, se analizan los movimientos sociales ocurridos en México de 1940 a 1970, mismos que tienen como contexto la aplicación de las políticas económicas del modelo isi y las respuestas políticas a los problemas sociales, que dan lugar a una algidez de la lucha de clases en México, principalmente en las décadas de los sesenta y setenta, cuando las masas populares en general levantan demandas que tienen como trasfondo la pobreza.

i.1.1 condiciones internacionales e internas que llevaron a implementar el modelo y su sustento teórico

Omar Ramírez Osorio**

El periodo de 1929-1939, mejor conocido como entre guerras, se caracteriza por la Gran Depresión que comenzó tras el crack de Wall Street de 1929, el cual significó una caída profunda de la bolsa de valores, producida por el sector industrial.

Después de la Primera Guerra Mundial, Estados Unidos se estaba posicionando como la nación que dominaría en lo económico, político, militar y social, ya que los países europeos estaban pasando por un proceso de decadencia Es así que Estados Unidos se convertirá en el máximo proveedor de materias primas, tan sólo de 1913 a 1917 sus exportaciones totales de dichas materias crecieron 260.7%, mientras que en su economía interna la demanda del sector industrial presentaba un auge, principalmente en metales como hierro, acero, y carbón. Está nueva situación le permitió cambiar la condición de país deudor a acreedor (Aparicio, 2013).

Posterior a la Primera Guerra Mundial, el escenario que se desarrolló en Europa fue de una profunda y aguda crisis, que colapsaría a la economía internacional, principalmente por las deudas interaliadas (en el caso de Francia, Reino Unido, Italia, Bélgica, entre otros); finalmente, Alemania llegaría al estrangulamiento debido al Tratado de Versalles (el marco alemán se devalúo hasta en 3 000%, desatando un escenario hiperinflacionario). Como resultado, Estados Unidos pondrá en marcha el Plan Dawes, con la finalidad de llevar a la recuperación a las finanzas internacionales; a diferencia del Tratado de Versalles, el Plan Dawes instituyó claramente las fuentes de financiamiento, para que Alemania superara su estrangulamiento (Aparicio, 2013).

Con la aplicación del Plan Dawes, Estados Unidos comenzó a vivir un auge económico —existe un escenario de excesivo optimismo y confianza en las instituciones—, el cual duraría poco, ya que el sistema financiero será el primero en colapsar dada la política de dinero fácil —la Reserva Federal otorgó préstamos a tasa de interés muy baja, lo que ocasionó una reacción en cadena, fragmentando el sistema bursátil, generando así un ambiente propicio para todo tipo de fraudes—, dando pie a la especulación general y desenfrenada en el mercado de valores.

Por otra parte, la génesis de la crisis económica se ubica en Estados Unidos y poco después se trasladará al resto del mundo. Para esta economía la crisis se caracterizó por la caída del sector industrial (particularmente la producción de maquinaria) y la inversión privada; quebraron 5 096 pequeños bancos regionales y para 1933 la tasa de desempleo era de 27%, afectando a 13 millones de personas. Con ello la deflación se hizo presente: las compras al mayoreo cayeron 28.2%, mientras que los precios de los productos agrícolas cayeron 58.7% (Aparicio, 2013).

Es así como se presentó un efecto dominó, ya que Estados Unidos era el que alentaba el comercio internacional con sus exportaciones de capitales y con los considerables préstamos que otorgó a Alemania para pagar a Francia e Inglaterra —mismos que pagarían a Estados Unidos activando nuevamente el ciclo—, ocasionando que el círculo de pagos colapsara, generando así una caída en el consumo de materias primas. Esto provocó que los países exportadores de América Latina dejaran de demandar productos manufacturados. El sistema monetario se derrumbó en 1933 cuando Reino Unido abandonó el patrón oro, después, todas las monedas importantes lo hicieron —entre ellos Japón y los países escandinavos—; la producción industrial cayó 37%, que representaba 25% del comercio internacional. Para el caso de América Latina (Resico y Gómez, 2009).

Para salir de la crisis se aplicarían una serie de estrategias que fueron adoptadas por el presidente Roosevelt, a lo que llamo nuevo trato (New Deal), mejor conocidas como políticas heterodoxas¹ de corte keynesiano, cuyo objetivo fue crear inflación y reactivar el crecimiento económico vía gasto público, financiado con emisión monetaria.

Dentro de los objetivos que se plantearon fue reformar las prácticas financieras, fomentar el empleo y propiciar la recuperación económica. Las políticas pueden situarse en dos fases: la primera, que va de 1933 a 1934, tuvo como prioridad aliviar las consecuencias de la Gran Depresión y lograr la recuperación económica, buscando estabilizar los precios con la ayuda de obra pública. Para lograrlo, el congreso se reunió en una sesión conocida como los primeros 100 días, lo que dio como resultado la aprobación de numerosas leyes, que en lo general apuntaban a facilitar la recuperación y aumentar las regulaciones a las instituciones financieras. Algunas de las principales medidas por parte del gobierno de Estados Unidos fueron: el abandono del patrón oro, el recorte del salario a los servidores públicos; se otorgaron créditos y garantías a granjeros y propietarios de viviendas; se construyeron represas y obras hidráulicas. Finalmente se observa un apoyo importante al sector agrícola, ya que el presidente Roosevelt pensaba que el auge no podría generarse hasta que los establecimientos agrícolas volvieran a ser prósperos (Resico y Gómez, 2009).

La segunda fase, que va 1935 a 1939, se distingue por la seguridad social para los adultos mayores, enfermos y desempleados; mayores impuestos a personas de altos ingresos; subsidios a la electrificación rural y regulación de los derechos laborales; la ley que causó impacto en el largo plazo fue la de seguridad social, que contenía tres grandes programas (sistema de pensiones universal para los mayores de 65 años, seguro de desempleo y beneficios sociales de distribución local para las familias pobres y los discapacitados). Con estos programas, se da inicio a lo que se ha conocido como Estado de bienestar (Resico y Gómez, 2009).

Las políticas aplicadas por el New Deal lograron amortiguar la crisis mediante la recuperación de la demanda agregada, la cual fue acompañada por un aumento en los precios, que ocasionó una menor recuperación de la producción y el empleo, esto fue así por la aplicación de políticas fiscales y monetarias contractivas antes de tiempo. El New Deal se caracterizó por un exceso de regulación, sobre todo en el control de precios y salarios; fue la primera gran intervención por parte del Estado.

La Segunda Guerra Mundial puede observarse desde distintas aristas, sin embargo, en el ámbito económico, tanto Alemania como Japón vieron en el conflicto bélico una oportunidad para salir de la depresión en la que estaban sumergidos, por lo tanto, fue un acto político deliberado.

Con el aislamiento de Alemania se propició el renacimiento de la teoría de Grossraumwirschaft (Economía de las Grandes Áreas),2 de igual manera se recurrió a la doctrina del Lebensraum (espacio vital), con la que se buscaba anexar a Ucrania y la Unión Soviética, con la finalidad de suministrar materias primas, y así mantener su liderazgo económico en Europa. Con la crisis que se desarrolló de 1929 a 1933, la tesis de la Economía de las Grandes Áreas ponía fin al capitalismo de libre mercado, con lo que la era del Estado nacional se tenía que reemplazar por la era de las grandes áreas geográfico-económicas;³ en esa lógica, Alemania buscaba ser el centro de producción manufacturera y convertirse en la tercera gran área económica, después de Estados Unidos y la Unión Soviética (Aparicio, 2013).

La guerra trajo consigo una serie de efectos negativos para el sistema económico internacional, ejemplo de ello es el daño a la infraestructura, principalmente a los sistemas de transporte, edificios y terrenos de cultivo, lo cual provocó desabasto de materias primas. La impresión de papel moneda que se adoptó como política monetaria expansiva provocó un incremento en la inflación, ya que ambos bandos la utilizaron para financiar los gastos de la guerra; en palabras de Aparicio (2013:112): se estima que tan sólo en Estados Unidos los dólares en circulación habían pasado de 65 a 222.5 mdd entre 1939 y 1946, y, paradójicamente, Europa no podía importar productos estadounidenses por la escasez de dólares.

Por otra parte, con el conflicto bélico también se crearon efectos positivos; por un lado, la urss logró ampliar su territorio y con ello su influencia en Europa y Asia, mientras que Canadá, Oceanía, América Latina y Asia incrementaron la producción de materias primas, alimentos y manufacturas. Se presenta una creciente innovación tecnológica, dando paso a un incremento en la producción de bienes de capital.

Sin embargo, Estados Unidos es el país que más beneficios obtuvo, ya que rápidamente se convirtió en una economía de paz. Mientras que en 1945 la mitad de su capacidad productiva la destinaba para producir armamento bélico, sólo le tomó dos años, una vez culminada la guerra, para transitar a una adecuada planeación estatal, que finalmente desembocaría en la exportación de bienes y servicios. La economía estadounidense también se vio beneficiada por el aumento en el empleo para las mujeres; el incremento en la carrera armamentista contra la urss; el aumento en la productividad, y el desarrollo en ciencia y tecnología.

Al finalizar la Segunda Guerra Mundial, Estados Unidos emerge como un gran Atlante, que asumió de manera definitiva el papel de líder que le correspondía en el nuevo orden mundial: geopolítico, económico y social. Esto significó la aplicación de una nueva política internacionalista, que se plasmó en la conferencia monetaria internacional realizada en Bretton Woods (Nuevo Hampshire, Estados Unidos) en julio de 1944, con la creación de nuevas instituciones encargadas de establecer la reconstrucción y ordenamiento de las relaciones económicas internacionales: el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial.⁴ Una vez finalizada la Segunda Guerra Mundial aparece la preocupación por llevar al desarrollo a todas las economías, es así como en los años cuarenta y cincuenta surge la Economía del Desarrollo, cuya primera fase estará sustentada en la teoría de la modernización,⁵ aunado a este concepto surge el de la difusión, que debe entenderse como la propagación del capital y la tecnología desde los países más avanzados, considerada como la palanca para salir del subdesarrollo.

La concepción del subdesarrollo como un problema de atraso económico tiene su mejor elaboración en la obra de Rostow, en la que postula que una sociedad debe pasar por cinco etapas antes de alcanzar los niveles de las sociedades avanzadas:

La etapa tradicional o prenewtoniana: se trata de sociedades agrícolas, en donde se establecerían las precondiciones para el despegue hacia un crecimiento autosostenido, que impulsaría a las naciones a una madurez tecnológica y, con ello, se generarían las condiciones para un consumo masivo.

La segunda etapa, de las precondiciones para el despegue, es considerada como el periodo durante el cual una sociedad tradicional se moderniza lo suficiente para emprender una fase de iniciativa que apunta a emprender una primera, aunque limitada, fase de iniciativas que, más que ninguna otra, constituyen el sello característico de la modernidad.La tercera etapa, el despegue hacia el crecimiento autosostenido, constituye la pieza central de la teoría rostowniana de las etapas del crecimiento y en ella se da un proceso en el cual se incrementa la inversión provocando un aumento en la producción per cápita, el cual se manifestara en la innovación en las técnicas de producción.

La cuarta etapa, el Impulso hacia el conocimiento tecnológico, se define como un periodo considerablemente más largo que el despegue, durante el cual la economía empieza a absorber y aplicar —de manera más o menos plena— los recursos disponibles en el ancho cauce de la ciencia y la tecnología.

Por último, la era del consumo masivo completa este esquema evolutivo. El liderazgo industrial se traslada a la fabricación de bienes de consumo —con el automóvil como símbolo clave— y al suministro de servicios (Sagasti, 1981: 43-45).

En su libro Las etapas del crecimiento económico, Rostow plantea que la senda del desarrollo es común a todos los países que han de atravesar por las cinco etapas para alcanzar el desarrollo, y que los países que aún no lo han hecho es debido a que encuentran una serie de dificultades en su camino, como lo es la falta de capital.

Estas dificultades ante el desarrollo fueron sistematizadas en la doctrina de los círculos viciosos —a la que contribuyeron autores como G. Myrdal, H. Singer y R. Nurkse—, como menciona Capitán (1996):

El círculo vicioso de la pobreza puede resumirse de la siguiente forma: un país pobre tiene baja renta, y por tanto bajos ingresos, esto origina un nivel de ahorro bastante reducido, que se traduce en una escasa inversión incapaz de generar una renta elevada. Así pues, un país es pobre porque es pobre, y la única forma de salir de ese círculo vicioso es romperlo por alguno de los eslabones, como, por ejemplo, el del ahorro (Capitán 1996: 4). El ahorro puede verse como la inversión que tiene una doble función en el proceso del desarrollo, ya que genera crecimiento económico al ser el punto de arranque de la demanda agregada y dota al país de una mayor capacidad productiva, incrementando así la oferta agregada.

Así, la planificación del desarrollo estaba sustentada en la industrialización, es decir, en el paso de una economía eminentemente agraria hacia otra de carácter industrial. Dicho paso fue sistematizado por A. Lewis en su modelo dual de cambio estructural, según el cual las economías en desarrollo se identificaban por estar formadas por dos sectores, uno tradicional, rural y agrario, y otro moderno, urbano e industrial, entre los cuales se producía una transferencia de mano de obra en función del aumento de los salarios en el segundo sector. Sin embargo, la aplicación de la tesis de la modernización no alcanzó los resultados esperados, este fracaso abrió las puertas para la aplicación de otras teorías del desarrollo (Capitán, 1996).

Una de las teorías que surgirán como alternativa para lograr el desarrollo es el estructuralismo, que hace referencia a la existencia de un conjunto de relaciones económicas y sociales que no son observables, pero cuyos efectos económicos y sociales sí lo son. El punto de partida de esta corriente es la crítica a la teoría neoclásica del comercio internacional plasmada en la teoría de la tendencia al deterioro de los términos de intercambio; esta teoría también es conocida como la tesis Prebisch-Singer, en referencia a los dos autores que por caminos diferentes llegaron a la misma formulación.

Lo fundamental de la propuesta estructuralista de la época ocurrió entre 1948 y 1954, y el estructuralismo siguió desarrollándose durante los años cincuenta y sesenta en el seno de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (cepal), dirigida por Prebisch de 1949 a 1963, donde se hicieron estudios sobre los obstáculos del desarrollo latinoamericano y recomendaciones de política económica para superarlos.

Desde el punto de vista de Prebisch, los elementos más relevantes de la teoría estructuralista de desarrollo son los siguientes:

Distinguen crecimiento y desarrollo económico, y definen el subdesarrollo⁶ y el desarrollo en función de la diferente relevancia de los factores estructurales y del progreso tecnológico.

Las características esenciales del desarrollo económico son una continua expansión del número de sectores que utilizan la tecnología más avanzada y un cambio en la composición final de la producción total.

Una expansión de la producción a partir de actividades que utilizan la tecnología existente sería crecimiento, pero no supondría desarrollo.

Las estructuras existentes en las economías subdesarrolladas han sido históricamente determinadas por la forma en que dichas economías se han insertado en la economía internacional.

La función de estos países en la economía mundial ha sido servir de fuentes de recursos baratos para la industrialización de las economías avanzadas y de mercados para la exportación de los productos de las citadas economías.

De todo ello resultan estructuras económicas duales, con un sector moderno orientado a la exportación de productos primarios y otro tradicional casi a nivel de subsistencia.

La maquinaria, la tecnología y los bienes industriales de consumo son importados de las economías más avanzadas.

Mientras las economías subdesarrolladas no modifiquen esas estructuras serán incapaces de generar su propia dinámica de crecimiento o de alcanzar el desarrollo económico.

Las propias estructuras de los países subdesarrollados explican los desequilibrios macroeconómicos de los mismos.

Sólo una decidida intervención gubernamental que promueva una continua transformación estructural, apoyada en el desarrollo de un sector industrial nacional diversificado, podría solucionar el problema del subdesarrollo.

Las recomendaciones de política económica que se desprendieron de este análisis llevaron a la elaboración de planes de Industrialización por Sustitución de Importaciones, es decir, se busca la transformación de la estructura productiva de los países subdesarrollados por medio de la sustitución de las manufacturas importadas por otras de producción nacional. Como consecuencia se tiene la aplicación de políticas proteccionistas, para permitir el desarrollo de las industrias nacionales sin la competencia de las empresas extranjeras; entre las economías que destacan por la aplicación de dicho modelo se encuentran Argentina, Brasil, Chile y México.

En la teoría de la dependencia existe una suerte de nostalgia del desarrollo capitalista autónomo frustrado; esto es, justamente lo que concede a su discurso un permanente suspiro ideológico nacionalista y estipula que la dependencia se constituya en una dimensión absoluta cuando no es única del análisis. Lo anterior no quiere decir que la teoría haya defendido el desarrollo capitalista autónomo como remedio para los males de las economías subdesarrolladas: de esto devienen dos posturas, la primera se presenta desde la ideología nacionalista reformista, donde este tipo de desarrollo seguía presentándose como el camino más limpio hacia la tierra Prometida —el desarrollo—; por otra parte, la postura nacionalista-revolucionaria ya no representaba más que un paraíso irremediablemente perdido (Ríos, 2015).

El cuestionamiento hacia la teoría desarrollista al iniciar la década de los sesenta estaba en función del desarrollo económico-social acelerado y armónico, ya que se dejaba de lado la esencia de la desigualdad —ésta radicaba en el antagonismo de clase, que culminaba en la explotación de la mano de obra— y reducían la problemática a la del simple desarrollo indeterminado de las fuerzas productivas, imponiendo así una perspectiva economicista, y también porque, de hecho, tal pregunta involucraba la aceptación de que es posible alcanzar un desarrollo de este tipo —equilibrado, armonioso, sin depresiones ni crisis—, bajo el sistema capitalista.

En el caso mexicano fue durante el gobierno cardenista que se sentaron las bases para la implementación del mencionado modelo isi. Este gobierno fue visto como la versión mexicana del New Deal, ya que el modelo aplicado en México rechazaba al liberalismo económico, hacía uso de política fiscal expansiva para promover el consumo y la inversión con la finalidad de expandir la producción, y promovía una política social de corte progresivo a partir de la reforma agraria, la sindicalización y la legislación laboral. El gobierno cardenista manejó, respaldado implícitamente por las ideas keynesianas que sustentaban al New Deal, una política fiscal expansionista con déficits gubernamentales moderados, los cuales nunca rebasaron 1.3% del pib durante la década de 1930. Todo lo anterior activó la demanda interna, logrando un incremento en el producto nacional en términos reales en 30.1 puntos porcentuales, atesorados durante el gobierno cardenista (Schiavon, 2002).

Como es bien sabido, la Gran Depresión provocó una escasez de equipo y bienes industriales provenientes de Estados Unidos, lo que guio a México al inicio de un proceso natural de sustitución de importaciones durante la década de 1930. El sector industrial se convirtió en la punta de lanza del desarrollo económico mexicano durante esa década, ya que contribuyó con poco más de 38% del crecimiento del pib en el periodo, con una participación en la producción de tan sólo 16.7% del total. Es más, la industria manufacturera creció a una tasa promedio de 125% por encima del incremento en el pib global, siendo el segundo sector más dinámico en la economía mexicana después del sector gubernamental. Se incrementó la rentabilidad de la naciente industria nacional y se establecieron las bases para la acumulación de capital productivo mexicano (Schiavon, 2002).

En las siguientes décadas el proceso de sustitución de importaciones se profundizaría mediante políticas gubernamentales deliberadas de protección y se mantendría como eje y motor del desarrollo económico mexicano hasta la década de 1960. Es en este momento donde la economía nacional comienza a mostrar signos de debilitamiento en sus tasas de crecimiento económico, se mantuvieron sin modificaciones relevantes la política comercial, salarial, agropecuaria y de fomento a la inversión extranjera, y se transformó de manera sustancial la política fiscal y monetaria, con el propósito de que el eje de la inversión nacional lo ejerciera el sector público. Ya que con los ingresos de la explotación y producción de los yacimientos petroleros, descubiertos a inicios de la década de los setenta, se buscó financiar la inversión en infraestructura productiva, la creación de plantas productoras de bienes de capital y la ampliación de la cobertura de seguridad social a todo el país, desde luego, todo bajo un esquema salarial que permitiera su crecimiento real.

i.1.2 el desarrollo del modelo y sus principales etapas

Francisco Javier Bautista Vara***

I.1.2.1 Antecedentes del modelo

La política económica está formada por una serie de políticas dirigidas a diversos sectores y con las cuales se busca avanzar a los objetivos generales del desarrollo de la nación.

En México, el modelo agro-minero exportador tiene sus orígenes en la época colonial alcanzando su auge en el periodo porfirista. En ese periodo, insertándose como una economía atrasada en el capitalismo mundial, la estructura económica se caracterizó por un modelo de crecimiento Hacia afuera, en donde el Estado desempeñaba un papel pasivo y la economía se desenvolvía bajo el libre juego de las fuerzas del mercado mundial. El modo de operación de la economía se caracterizaba por la existencia de un sector líder, el primario exportador, bajo el control de grupos extranjeros.

La industrialización se inicia bajo el modelo agrominero exportador, la cual se orienta hacia el mercado interno donde la producción consiste en bienes de tipo tradicional para el mercado nacional. La

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Lo que piensa la gente sobre Economía y sociedad mexicana 1940 - 2020

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