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Prevención y control de enfermedades infecciosas en odontología

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Prevención y control de enfermedades infecciosas en odontología

Longitud:
403 páginas
4 horas
Publicado:
Mar 11, 2021
ISBN:
9786074486643
Formato:
Libro

Descripción

Prevención y control de enfermedades infecciosas en odontología es una guía práctica para todos los integrantes del equipo dental, ya que está minuciosamente actualizada sobre los aspectos prácticos de la prevención y control de infecciones. Detalla paso a paso, cómo llevar a cabo una práctica segura en el consultorio dental, por medio de explicaci
Publicado:
Mar 11, 2021
ISBN:
9786074486643
Formato:
Libro

Sobre el autor

Caroline L. Pankhurst King’s College London Dental Institute Wilson A. Coulter University of Ulster


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Prevención y control de enfermedades infecciosas en odontología - Caroline L. Pankhurst

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Capítulo 1

Fundamentos del control de la infección

Los odontólogos y otros miembros del equipo dental están expuestos a una amplia variedad de microorganismos que pueden ser infecciosos en su ambiente de trabajo clínico. La transmisión de agentes infecciosos de una persona a otra o de objetos inanimados dentro del ambiente clínico que ocasiona una infección se conoce como infección cruzada.

Los protocolos y procedimientos propios de la prevención y control de las infecciones en odontología se enfocan en reducir la probabilidad o riesgo de infección cruzada en la clínica dental, lo que produce un ambiente seguro para los pacientes y el personal. En el Reino Unido, todos los empleadores tienen una obligación legal según el Health and Safety at Work Act 1974 de asegurar que todos sus empleados tienen el entrenamiento apropiado y son competentes en los procedimientos necesarios para trabajar de manera segura. Las Regulaciones de 2002, para Control de Sustancias Peligrosas para la Salud (en inglés COSHH, Control of Substances Hazardous to Health), también los obliga a revisar cualquier procedimiento realizado por sus empleados que implique contacto con una sustancia peligrosa para la salud, incluidos microorganismos patógenos. Los empleadores y sus empleados también son responsables, por ley, de asegurar que cualquier persona en la institución, incluidos pacientes, contratistas y visitantes, no sean expuestos a un riesgo evitable, hasta donde sea razonablemente practicable.

Por tanto, el control de los riesgos relacionados con la infección cruzada es importante en la odontología. No se trata de conceptos absolutos, pero las medidas para controlar la infección se dirigen a reducir hasta un nivel aceptable la probabilidad o posibilidad de transmisión de una infección. Por lo general, esto se mide contra la tasa de infección de de fondo esperada en la población local; es decir, el paciente, estudiante o miembro del equipo se sitúa en un mayor riesgo de infección cuando ingresa al ambiente dental. La guía para control de infecciones usada en la odontología se desarrolló a partir de una valoración de la base de evidencia, la consideración de la mejor práctica clínica y la valoración del riesgo (figura 1-1).

1-1

Figura 1-1. Factores que influyen en el desarrollo de la guía para control de infecciones en la odontología.

El tema de este libro es la forma en que se aplica la prevención de la infección cruzada y el control del riesgo de diseminación de la infección en la clínica dental.

El riesgo tiene muchas definiciones y la percepción del mismo en la profesión dental y en el público general puede ser muy distinta. Esta diferencia en la interpretación puede influir en qué tan seguro percibe el público general el tratamiento en una clínica dental, sobre todo después de los informes sensacionalistas en los medios de comunicación sobre los llamados dentistas sucios, ¡acusados de no esterilizar los instrumentos ni lavarse las manos entre pacientes! Por ejemplo, los riesgos bajo el control de una persona, como el conducir un automóvil, a menudo se perciben como más aceptables que aquellos de un viaje en avión o en un tren, en cuyo caso, el control se delega a otros. Por tanto, el público a menudo percibe de manera equivocada que viajar en un automóvil es más seguro que volar, aunque las estadísticas de accidentes no sustentan esta percepción. Es de esperar que los riesgos inadvertidos como los relacionados con la infección, sobre todo si se relacionan con consecuencias temibles como SIDA o infección por Streptococcus aureus resistente a meticilina (SARM), son más alarmantes para los profesionales y para el público. Los riesgos pueden ser clínicos, ambientales, financieros, económicos o políticos, así como los que afectan la percepción pública y la reputación del dentista o el equipo.

¿Qué hace que un riesgo sea significativo? Existen varios criterios que hacen que los riesgos sean significativos y dignos de preocupación.

• Posibilidad de lesión real para pacientes o el personal.

• Peligro laboral significativo para la salud y la seguridad.

• La posibilidad de daño a la reputación o la confianza del público.

• Posibilidad de demanda legal.

• Incidentes menores que ocurren en grupos y pueden representar tendencias.

Es importante la comprensión de lo que implica el término peligro cuando se considera el control de infecciones. Éste puede definirse como una situación o como una sustancia, incluidos microorganismos, con la capacidad de causar daño. La valoración del riesgo debe tomar en cuenta no sólo la probabilidad de que un peligro particular afecte al paciente o al personal dental, también la gravedad de las consecuencias.

El control del riesgo es función de los administradores de las clínicas dentales. Las Management of Health and Safety at Work Regulations, de 1999 requieren que los empleadores realicen una valoración de riesgo como parte esencial de una estrategia para su control. El control de la infección es una aplicación de la gestión de riesgo en la clínica dental.

El control del riesgo en odontología depende de una estrategia escalonada en la que todos los pacientes son tratados sin discriminar como potencialmente infecciosos. La interpretación práctica de este concepto conocido como Precauciones Estándar para el Control de Infecciones (PECI), considera todos los líquidos corporales, con excepción del sudor, como fuente de infección. Las PECI son un conjunto de medidas y procedimientos diseñados para prevenir la exposición del personal o los pacientes a líquidos y secreciones corporales infectados. En particular, los trabajadores del cuidado de la salud dental (TSD) emplean barreras personales y comportamientos seguros para prevenir el intercambio bilateral de sangre, saliva y secreciones respiratorias entre el paciente y el operador (recuadro 1-1).

Las decisiones que se toman dentro de una organización y en un consultorio deben tomar en cuenta los riesgos potenciales que podrían afectar directa o indirectamente la atención del paciente. Si los riesgos se valoran de manera correcta, el proceso ayuda a todos los organizaciones y profesionales del cuidado de la salud a establecer sus prioridades y a mejorar la toma de decisiones con el fin de alcanzar un balance óptimo del riesgo, costo y beneficio. Si los equipos dentales identifican de manera sistemática, valoran, controlan y aprenden de todos los riesgos e incidentes, serán capaces de reducir los riesgos potenciales y reales, además de identificar oportunidades para mejorar la atención a la salud.

La valoración del riesgo conlleva los siguientes beneficios para la prestación de servicios dentales.

• Busca el balance óptimo del riesgo al enfocarse en la reducción o mitigación del mismo, al tiempo que sustenta y fomenta la innovación, de manera que puedan obtenerse los mayores beneficios con resultados, costos y riesgos aceptables.

• Respalda la toma de mejores decisiones mediante una comprensión sólida de todos los riesgos y su probable impacto.

• Permite que los odontólogos planifiquen ante la incertidumbre, con planes de contingencia bien considerados que afronten el impacto de eventos inesperados y aumentan la confianza del personal, el paciente y el público en la atención que se proporciona.

• Ayuda al odontólogo a cumplir con los estándares y lineamientos publicados.

• Resalta la debilidad y vulnerabilidad de los procedimientos, prácticas y cambios de políticas.

La valoración del riesgo en la práctica dental incluye los siguientes pasos:

1. Identificar los peligros.

2. Decidir quién y cómo podría sufrir un daño.

3. Evaluar los riesgos derivados de los peligros y decidir si las precauciones existentes son suficientes o es necesario hacer más.

4. Registrar los hallazgos, enfocándose en los controles.

5. Revisar la valoración de manera periódica y modificarla, de ser necesario.

Etapa 1: identificar los peligros

• Dividir el trabajo en categorías manejables.

• Concentrarse en los peligros significativos, que podrían causar daño grave o afectar a varias personas.

• Preguntar a los empleados sus puntos de vista, incluir a todo el equipo dental.

• Separar las actividades en etapas operacionales para asegurar que no haya peligros ocultos.

• Utilizar las hojas de cálculo de los fabricantes como ayuda para detectar peligros y poner los riesgos en su perspectiva real.

• Revisar los accidentes pasados y los registros de salud adversos.

Etapa 2: ¿quién podría resultar dañado?

• Identificar a todos los miembros del personal en riesgo por el peligro significativo.

• No olvidar a las personas que entran en contacto con el peligro con poca frecuencia; por ejemplo, contratistas de mantenimiento, visitantes, público general y personas que comparten el sitio de trabajo.

• Resaltar a las personas con un riesgo particular que son más vulnerables; por ejemplo, personal en entrenamiento y estudiantes, mujeres embarazadas, pacientes o personal inmunodeprimidos, personas con discapacidades, trabajadores inexpertos o temporales y trabajadores aislados.

Etapa 3: evaluar el nivel de riesgo

• El objetivo es eliminar o reducir todos los riesgos a un nivel bajo.

• Para cada peligro significativo, determinar si el riesgo remanente, después de tomar todas las precauciones, es alto, medio o bajo.

• Concentrarse primero en los riesgos menores.

• Examinar cómo se realiza en realidad el trabajo e identificar las fallas que deben seguirse en procedimientos o prácticas.

• Necesidad de cumplir con los requerimientos legales y los estándares.

• La ley dice lo que debe hacerse que es razonablemente práctico para mantener seguro el sitio de trabajo.

Puede hacerse una evaluación numérica del riesgo para ayudar a priorizar las acciones necesarias y permitir la comparación del riesgo relativo. El riesgo es igual a la gravedad del peligro multiplicada por la probabilidad de ocurrencia. Asignar una calificación de 1-5 a cada uno; de tal forma que un valor total de 16-25 equivale a un riesgo alto, 9-15 corresponde a un riesgo medio y un valor >8 equivale a un riesgo bajo (figura 1-2).

1-2

Figura 1-2. Cuadrícula que muestra cómo se relacionan con el riesgo la gravedad de los peligros y la probabilidad de ocurrencia.

Etapa 4: registrar los hallazgos

Registrar los hallazgos significativos de la valoración del riesgo e incluir los peligros significativos y las conclusiones importantes. Buscar como pueden modificarse los controles y protocolos actuales para reducir aún más el riesgo. El registro puede hacerse de manera sencilla en una hoja de cálculo o una gráfica. El resultado más importante de cualquier valoración de riesgo son las medidas de control para enfocar los esfuerzos en asegurar que éstas sean utilizadas en la clínica dental para controlar los peligros de infección cruzada y otros aspectos de salud y seguridad sean sensibles y efectivas.

La información que debe registrarse incluye los puntos siguientes.

• Actividades o áreas de trabajo examinadas.

• Peligros identificados.

• Personas expuestas a los peligros.

• Evaluación de riesgos y su priorización.

• Medidas de control existentes y su efectividad.

• Qué precauciones adicionales se requieren, y quién debe realizar acciones y cuándo.

Etapa 5: revisión de la valoración

La valoración de riesgo es un proceso continuo y debe mantenerse actualizada para asegurar que tome en cuenta nuevas actividades y peligros, cambios en los procesos, métodos de trabajo y nuevos empleados.

Deben documentarse los hallazgos, pero no es necesario mostrar cómo se hizo la valoración, siempre que pueda demostrarse que se hizo una verificación apropiada y se haya preguntado quién podría verse afectado, y que se hayan corregido todos los peligros significativos, con consideración del número de personas implicadas; que las precauciones tomadas sean sensibles y razonables; y que el riesgo se mantenga bajo.

Después de una valoración de riesgo, es necesario implementar un plan para controlar el riesgo identificado. El plan de acción debe establecer un orden de prioridades para los controles adicionales necesarios, y enfocarse en reducir los riesgos a un nivel aceptable, además de cumplir con los requerimientos legales relevantes. También debe establecerse una escala temporal para el cumplimiento y decidir quién es responsable de realizar la acción necesaria.

Las opciones de control tienen una jerarquía que puede resumirse de la siguiente manera:

• Eliminación (compra de servicios/bienes).

• Sustitución (usar algo menos peligroso/riesgoso).

• Contención (encerrar para eliminar/controlar los riesgos).

• Guardar/separar (personas/máquinas).

• Sistemas seguros de trabajo (reducir el sistema a un nivel aceptable).

• Los procedimientos escritos conocidos y comprendidos por las personas afectadas.

• Supervisión adecuada.

• Identificación de las necesidades de entrenamiento e implementación.

• Información/instrucción (signos, manuales, políticas).

• Equipo de protección personal (EPP).

Estas medidas de control pueden aplicarse como se juzgue apropiado según los hallazgos de la valoración de riesgo, luego de considerar los requerimientos legales y los estándares, así como la rentabilidad y los puntos de vista del equipo dental.

Las leyes relativas al control de infecciones pueden derivar de actas legales y órdenes del país individual, o como directrices de la Unión Europea. Debe distinguirse entre las Actas del Parlamento, regulaciones, códigos de práctica aprobados y asesoría técnica.

Las regulaciones son leyes aprobadas por el cuerpo legislativo nacional. En el Reino Unido, el Health and Safety at Work Act 1974 y en Inglaterra la Health and Social Care Act 2008 (Regulated activities) Regulations 2014 son los dos principales instrumentos legislativos que abarcan todas las principales regulaciones, directivas de la UE y guía técnica; por ejemplo, COSHH, RIDDOR, HTM01-05 (descontaminación en la atención dental primaria), HTM07-01 (manejo de residuos), etc., que regulan la forma en que se controla la infección y se mantiene la limpieza en la cirugía dental.

El Health and Safety at Work Act y los deberes generales en las regulaciones administrativas están enfocadas en objetivos y otorgan a los empleadores la libertad de decidir cómo controlar los riesgos que identifican. Sin embargo, algunos riesgos son tan grandes o las medidas de control apropiadas son tan costosas que no sería apropiado dejar a criterio del empleador decidir qué hacer para regularlas. El Acta y las Regulaciones identifican esos riesgos y establecen acciones específicas que deben tomarse. A menudo, esos requerimientos son absolutos, para hacer algo sin calificación al decidir si es razonablemente practicable.

Los códigos de práctica aprobados (CPA) ofrecen una interpretación de las regulaciones con ejemplos prácticos de la conducta adecuada. Los CPA proporcionan asesoría sobre cómo cumplir con la ley; por ejemplo, mediante una guía sobre lo que es razonablemente practicable. Si las regulaciones usan términos como adecuado y suficiente, un CPA puede ilustrar a qué se refiere esto en circunstancias particulares. Por lo tanto, si se sigue la guía de los CPA se hará lo suficiente para cumplir con la ley. Los CPA tienen un estado legal especial que emplea una carga inversa de prueba. Si los empleadores son procesados por una violación a la ley de salud y seguridad, y se demuestra que no siguieron las provisiones relevantes del CPA, una corte puede encontrarlos culpables, a menos que demuestren que cumplieron con la ley de alguna otra forma.

Health and Social Care Act 2008 (Regulated Activities) Regulations 2014

El Health and Social Care Act (HSCA) estableció el marco para desarrollar nuevas estructuras organizacionales y medios para comisionar y proporcionar servicios de salud del National Health Services (NHS) en Inglaterra. La Care Quality Commission (CQC) entró en vigor el 1° de abril de 2009 y fue establecida por el HSCA parea regular la calidad de la atención sanitaria y social. El registro e inspección de las clínicas dentales se administra por separado en Gales, Escocia e Irlanda del Norte.

Para los servicios dentales de atención primaria en Inglaterra, es obligatorio registrarse en el CQC como proveedor o administrador desde el 1° de abril de 2011. Es ilegal y por tanto, un crimen, que cualquier servicio dental de atención primaria realice cualquier actividad regulada, a menos que esté registrado en el CQC. Una vez registrados, los proveedores son vigilados por el CQC y deben cumplir con cualquier condición del registro. Las inspecciones del CQC informan si los servicios dentales proporcionados son seguros, efectivos, considerados, receptivo y bien dirigido en relación con un conjunto estándar de líneas clave de investigación (KLOE, key lines of enquiry), que incluyen limpieza y control de infecciones. La referencia del CQC para valorar la limpieza y el control de infecciones es el Código de Práctica Aprobado por el HSCA de 2015 que comprende 10 criterios para mantener el control y prevención de infecciones en toda la atención de salud, incluida la odontología.

Gestión de antimicrobianos en odontología

El criterio 3 del CPA del HSAC se refiere a la gestión de antimicrobianos y la prescripción de antibióticos. La inclusión de este criterio en las medidas de control de infecciones refleja una respuesta expedita al aumento drástico en la resistencia antimicrobiana en todo el mundo en la década pasada, junto con el estancamiento en el desarrollo de nuevos antibióticos para el tratamiento de microorganismos resistentes a los fármacos de primera línea. En el Reino Unido, casi 70% de las prescripciones odontológicas de fármacos es por antibióticos y la investigación muestra que cerca del 50% de los dentistas abusan de éstos o son culpables de prácticas por prescripción deficiente. El recuadro 1-2 describe los principios básicos para establecer la gestión de antimicrobianos en la práctica dental.

Health and Safety at Work Act 1974

En el Reino Unido, el Health and Safety at Work Act (HSWA) requiere un ambiente laboral seguro y establece el precedente del cual derivan todas las otras regulaciones de salud y seguridad. Los empleadores tienen la obligación legal de asegurar en la medida razonablemente practicable la salud, seguridad y bienestar de su personal y miembros del público en su lugar de trabajo. El HSWA se actualiza de manera periódica. Las Management of Health and Safety at Work regulations (MHSWR) 1999 dejaron más en claro lo que los empleadores deben hacer para gestionar la salud y la seguridad. Las MHSWR imponen la responsabilidad legal de la salud y la seguridad sobre todo al empleador. En particular, esta acta requiere que los empleadores busquen los riesgos en su sitio de trabajo y tomen medidas apropiadas para eliminarlos; es decir, que realicen valoraciones de riesgo como las descritas antes. Es obligación del empleador consultar con el personal sobre asuntos que podrían influir en su salud y seguridad en el trabajo, incluidos:

• Cualquier cambio que pudiera tener un efecto sustancial en la salud y la seguridad en el trabajo, como procedimientos, equipo o formas de trabajo.

• Las disposiciones del empleador para obtener personas competentes que les ayuden a cumplir las leyes de salud y seguridad.

• La información que debe recibirse sobre los probables riesgos y peligros derivados del trabajo, las medidas para reducir o eliminar tales riesgos y qué debe hacerse si es preciso enfrentar un riesgo o peligro.

• La planeación de la salud y la seguridad.

• Las consecuencias para la salud y la seguridad por la introducción de nueva tecnología.

Los deberes de los empleadores según esta ley incluyen:

• Hacer que el sitio de trabajo sea seguro y esté libre de riesgos para la salud.

• Asegurar que la planta y la maquinaria sean seguras, y que existan y se sigan los sistemas de seguridad en el trabajo.

• Asegurar que los artículos y sustancias se trasladen, almacenen y usen de manera segura.

• Proporcionar las instalaciones adecuadas para el bienestar.

• Proporcionar la información, instrucción, entrenamiento, así como supervisión necesarios para la salud y seguridad del personal y el público.

Regulaciones para el control de sustancias peligrosas para la salud 2002

La ley requiere que los empleadores controlen la exposición a sustancias peligrosas a fin de prevenir daño a la salud. Deben proteger a sus empleados y a otros que pudieran estar expuestos mediante el cumplimiento de las regulaciones COSHH. COSHH es una herramienta útil para la gestión adecuada que establece medidas básicas, con un sencillo enfoque paso a paso, que los empleadores, y a veces los empleados, deben aplicar y que les ayuda a valorar los riesgos, implementar las medidas necesarias para controlar la exposición y establecer buenas prácticas de trabajo.

Las regulaciones requieren la valoración del riesgo por COSHH respecto a todos los materiales usados en la práctica dental.

Según las regulaciones, cuando no es posible prevenir la exposición a una sustancia peligrosa para la salud mediante su eliminación o sustitución, el riesgo debe controlarse mediante la aplicación de medidas protectoras apropiadas a la actividad y consistentes con la valoración del riesgo. Cuando los miembros del equipo dental o estudiantes tratan a personas con infecciones sospechosas o confirmadas causadas por un microorganismo que se disemina por el aire, las medidas protectoras deben incluir sistemas de ventilación adecuados y la provisión de equipo de protección personal (EPP) apropiado. La legislación requiere que los empleadores proporcionen EPP que brinde una protección adecuada contra los riesgos relacionados con la tarea que se realice. Por el contrario, el COSHH requiere que los empleados usen en verdad el EPP suministrado por los empleadores, ya que deben tomar todas las prevenciones razonables para asegurar que el EPP y cualquier otra medida de control adecuada se apliquen en el consultorio u hospital dental. Las regulaciones requieren una valoración de riesgo a todos los materiales usados en la práctica dental.

Reporte de lesiones, enfermedades e incidentes peligrosos (riddor, reporting of injuries, diseases and dangerous occurrences) 2013

El reporte de accidentes en el trabajo y las enfermedades laborales es una obligación legal. RIDDOR establece las obligaciones para los empleadores, trabajadores independientes y personas que controlan las instalaciones laborales (la Persona Responsable)

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