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Comunicación efectiva y trabajo en equipo. ADGD0208

Comunicación efectiva y trabajo en equipo. ADGD0208


Comunicación efectiva y trabajo en equipo. ADGD0208

Longitud:
296 páginas
2 horas
Editorial:
Publicado:
20 abr 2018
ISBN:
9788491981640
Formato:
Libro

Descripción

Libro especializado que se ajusta al desarrollo de la cualificación profesional y adquisición de certificados de profesionalidad. Manual imprescindible para la formación y la capacitación, que se basa en los principios de la cualificación y dinamización del conocimiento, como premisas para la mejora de la empleabilidad y eficacia para el desempeño del trabajo.
Editorial:
Publicado:
20 abr 2018
ISBN:
9788491981640
Formato:
Libro


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Comunicación efectiva y trabajo en equipo. ADGD0208 - Antonio Manuel Montaño Sobrino

Bibliografía

Capítulo 1

Habilidades personales y sociales

1. Introducción

Ante todo, el hombre es un ser social, es capaz de vivir en sociedad y relacionarse con otras personas, siguiendo unos canales establecidos en función del contexto en el que vive. Para el desarrollo de sus relaciones sociales, la persona, a lo largo de su vida, irá adquiriendo una serie de habilidades que le servirán para que su día a día en comunidad se desarrolle acorde a los reglamentos de conducta establecidos. A estas habilidades se les denominan habilidades sociales y le serán útiles para, entre otras cosas, poder transmitir mensajes en el proceso de comunicación que se llevará a cabo en diferentes ocasiones y lugares y entre diferentes grupos.

Entre las habilidades sociales, existen algunas que son indispensables desarrollar y entender para poder relacionarse con otros grupos, ya sean de iguales o no, y que se verán a lo largo del presente capítulo.

2. Definición de habilidad personal y social

El concepto habilidad, del latín habiĬltas, hace referencia a cada una de las cosas que una persona ejecuta con gracia y destreza. Como ser social, el ser humano necesita de una serie de habilidades que le faculten para crear su propia personalidad, actuar de manera socialmente aceptada, relacionarse y comunicarse entre miembros de una sociedad, etc. Este conjunto de habilidades se irán adquiriendo a lo largo del proceso de socialización del individuo, desde su nacimiento y a lo largo de toda su vida, en el que serán influyentes sus grupos de iguales como compañeros, amigos, así como la familia, los profesores, los jefes, etc.

De este modo, las habilidades personales y sociales se irán adquiriendo en este proceso de creación del ser social, y este las ejecutará, como indica su definición, según la Real Academia de la Lengua Española, con gracia y destreza.

Siguiendo esta definición, se puede afirmar que cuando se habla del término habilidades personales, se está haciendo referencia a las capacidades que posee un individuo que le ayudan en su desarrollo social y en la realización de su carrera profesional dentro de la empresa.

De igual modo, se puede afirmar que, cuando se habla de habilidad social, esta hace referencia a aquellas habilidades que permiten a las personas relacionarse con otras personas e integrase, como ser social, en un determinado grupo.

Existe una gran variedad de autores que han aportado su definición sobre el concepto de habilidad social. Entre las definiciones más completas y actuales, se pueden reseñar:

Es la capacidad que el individuo posee de percibir, entender, descifrar y responder a los estímulos sociales en general, especialmente a aquellos que provienen del comportamiento de los demás.

Comportamientos aprendidos que se manifiestan en situaciones de interacción social, orientados a la obtención de diferentes objetivos, para lo cual han de adecuarse a las exigencias situacionales.

Conductas o destrezas sociales específicas requeridas para ejecutar competentemente una tarea de índole interpersonal. Implica un conjunto de comportamientos adquiridos y no un rasgo de personalidad. Son un conjunto de comportamientos interpersonales complejos que se ponen en juego en la interacción con otras personas.

Con todo esto, cabría preguntar: ¿qué diferencia existe entre habilidades personales y sociales, si las habilidades se van adquiriendo?

Se entiende como habilidades personales aquellas competencias técnicas, psicológicas y sociales que posee un individuo para poder desempeñar una labor con éxito, ya sea en su vida privada o profesional. Y se entiende por habilidades sociales el conjunto de conductas necesarias para interactuar y relacionarse con los demás de forma efectiva y satisfactoria.

2.1. Habilidades innatas

La palabra innato hace referencia, por definición, a rasgos con los que se nace, independientemente de la cultura en el que se forme la personalidad del individuo.

La predisposición de las personas a la realización de ciertas habilidades de manera más fácil o habitual podría ser entendida como un componente innato, aunque su realización dependerá del contexto social en el que se encuentre inmerso y las experiencias adquiridas. A este tipo de rasgos se les denomina habilidades innatas.

Según diversos autores, se puede afirmar que las habilidades innatas se presentan cuando se es pequeño, y van desarrollándose de forma natural a lo largo del aprendizaje vital. Si hace falta mejorar alguna, se puede hacer en cualquier momento.

Así, se pueden diferenciar dos tipos de habilidades en toda persona: habilidades que se presentan desde que son pequeños, a las que se denominan habilidades innatas, y aquellas otras habilidades que se pueden ir mejorando y aprendiendo a lo largo de toda la vida, a lo que se le ha denominado capacidades aprendidas.

Sabía que...

Existen expresiones faciales universales ante diferentes emociones con independencia de la cultura del individuo. Estas expresiones fueron estudiadas por Tomkins (1962), entre otros.

2.2. Conductas aprendidas

Como se hizo referencia en el apartado anterior, las personas, para su correcta relación con su entorno social y laboral y en la realización de sus tareas específicas como trabajador, desarrollan diferentes habilidades y conductas. Todas ellas se podrán adquirir dependiendo de las necesidades del individuo, aunque, en función de sus características personales, posean ciertas habilidades no aprendidas.

A diferencia de las habilidades innatas, las conductas aprendidas son habilidades que pueden ser estudiadas, enseñadas, practicadas y aprendidas, a través de la observación, la práctica, la experiencia y la repetición del individuo.

Aplicación práctica

En el Máster sobre Dirección estratégica de Recursos Humanos de la Escuela de negocios OEI se realiza un role-playing, para poner en práctica lo estudiado, en el que los alumnos han de convencer al resto para que le compren un producto.

Ante la insistencia del profesor, comienza Antonio, un joven con mucho desparpajo en su faceta de vendedor, logrando vender el producto al 70 % de los compañeros. En segundo lugar, Juan, con los mismos conceptos estudiados, logra vender el producto a un 20 % de sus compañeros.

Explique por qué, si ambos han recibido la misma formación, el nivel de convencimiento de los compañeros ha sido menor.

SOLUCIÓN

Como hace mención el caso, las habilidades que se exponen en clase son las mismas para todos. Esto es lo que se conoce como habilidades aprendidas. Son de las que hace uso Juan para conseguir convencer al 20 % de sus compañeros.

El punto diferenciador en este caso estaría en lo que se conoce como habilidades innatas. Antonio aplica las habilidades aprendidas, al igual que Juan, pero posee unas capacidades para hacer llegar su mensaje a la gente que Juan no tiene. Su desparpajo en el caso de tener que vender un producto ha marcado la diferencia con respecto a Juan. Posiblemente en el contexto en el que ha crecido Antonio le han hecho adquirir esas habilidades diferenciadoras para este caso.

Actividades

1. Identifique las diferencias entre habilidades innatas y conductas aprendidas.

3. Habilidades sociales de especial interés en el ámbito laboral

Son muchas las habilidades que se desarrollan y se adquieren a lo largo de la vida de los individuos. Para el caso de la relación laboral, existen habilidades de especial interés, que se ponen en práctica en todas las empresas y son importantes para el correcto desarrollo de la convivencia en las mismas y la consecución de los objetivos perseguidos por estas.

3.1. Iniciativa

Como uno de los conceptos más valorados en el ámbito laboral, se encuentra la iniciativa por parte del trabajador. Atendiendo a las acepciones que ofrece su definición, la iniciativa puede ser entendida como la cualidad personal que se inclina hacia la acción de adelantarse a los demás en hablar u obrar, y esta acción da inicio a algo.

Del mismo modo, por su etimología latina, initium (comienzo interno), hace referencia a un poder o facultad interior de la persona.

Según esta definición, se puede afirmar que la iniciativa incluye:

La capacidad de adelantarse y prepararse frente a acontecimientos que puedan acontecer.

Aptitud para iniciar proyectos y actividades por cuenta propia.

Búsqueda continuada por mejorar personal y profesionalmente.

Ofrecer ideas innovadoras y, en ocasiones, desafiar lo establecido.

Un trabajador que posea estas características es muy valorado en las empresas por el hecho de que, cada vez con más frecuencia, las empresas buscan implicación por parte de sus trabajadores y estos se han de adaptar a las continuas modificaciones que realiza la empresa para adaptarse a los cambios a los que se ve obligada a hacer frente para continuar con su actividad.

La iniciativa va unida a conceptos como la valentía para la toma de decisiones de manera individual en momentos determinados, la creatividad necesaria para dar respuesta a la necesidad intrínseca del individuo para iniciar proyectos y adelantarse a los acontecimientos, así como a la proactividad.

La proactividad es la actitud del individuo que decide controlar su conducta de una manera activa y toma la iniciativa para obtener los resultados que cree que le ayudarán a estar mejor asumiendo, del mismo modo, la responsabilidad de los resultados que obtiene.

Las personas proactivas poseen tres características que dan impulso a la continua superación de retos, como son una actitud positiva, iniciativa y creatividad. Estos conceptos son muy valorados en el mundo laboral actual, que se encuentra en continuo cambio y necesita de trabajadores que se vayan adaptando constantemente a las nuevas situaciones y ayuden a la adaptación de la empresa a estos cambios.

3.2. Comunicación

Otra habilidad importante en la relación laboral es la comunicación, que contribuirá no solo a la transmisión de información entre personas dentro de la empresa, sino que será clave en la transmisión de valores de la empresa, el sentimiento de pertenencia a un proyecto común y la imagen que se dará de la compañía al mundo que le rodea.

Concepto de comunicación

La comunicación es un proceso mediante el cual dos o más personas, a través de unos canales establecidos, transmiten información que puede ser respondida, en caso de existir feedback (retroalimentación) o no respondida.

Según esta definición, se pueden observar varios conceptos claves para que se lleve a cabo el citado proceso:

Comunicación entre personas: es necesaria la existencia de, al menos, dos o más personas. En todo proceso de comunicación ha de existir una persona que genere un mensaje y otra u otras que lo decodifiquen.

Canales establecidos: existen unos canales establecidos en todo proceso de comunicación que se han de dar para que se genere un proceso de comunicación.

Transmiten información: es la clave en todo proceso de comunicación. La emisión de una idea a través de un mensaje codificado dirigido a una o varias personas que lo reciben y dan un mensaje de retorno, como gestos, preguntas o cualquier otra forma de comportamiento que indique la recepción y comprensión del mensaje (feedback) o no.

Elementos de la comunicación

La comunicación está compuesta por una serie de elementos necesarios para que esta se establezca. Estos elementos son de especial importancia, ya que el mensaje a transmitir podría no tener el sentido deseado. De este modo, se pueden observar:

Emisor: persona que genera el mensaje por diferentes vías, escrito, oral o corporal y que lo dota de fuerza y sentido, atendiendo a su interés a transmitir.

Mensaje: es la información que se transmite en el propio proceso de comunicación.

Canal: es el medio a través del cual se transmite el mensaje generado por el emisor. Existen diferentes canales de comunicación en la empresa, que se pueden identificar, siendo los más habituales los medios escritos, a través de correos electrónicos, revistas, anuncios, etc.; y orales, como pueden ser las órdenes directas por la empresa, las videoconferencias, llamadas telefónicas, etc.

Código: consiste en traducir los pensamientos o ideas del emisor a un conjunto de signos o símbolos que representan tales ideas. Los tipos de códigos que se pueden observar en la comunicación son verbales y no verbales, siendo la forma principal de codificación el lenguaje, tanto hablado como escrito, pudiéndose completar este con otros códigos no verbales, como gestos, modos de vestir, expresiones faciales, etc.

Tan importante como codificar el mensaje por parte del emisor es la descodificación por parte del receptor, ya que esta supone la interpretación, por parte del receptor, del mensaje emitido.

Receptor: es la persona que descifra e interpreta el mensaje emitido por el emisor. Dependiendo del código, la relación de conocimiento con el emisor y el canal utilizado pueden generar una interpretación correcta o no del mensaje, según la intencionalidad del emisor.

Ruido: son las perturbaciones que hacen que el mensaje no llegue de manera completa o con algún tipo de perturbación al receptor del mismo. Se pueden dar en cualquier momento de la comunicación.

Actividades

2. Busque información sobre dinámicas de grupo a través de juegos de comunicación, y determine su importancia para establecer una mejor comunicación en la empresa.

Para lograr una comunicación eficaz y que la idea previa del emisor coincida con el mensaje descifrado por el receptor, se deberán tener en cuenta:

Ordenar las ideas para poder emitir el mensaje deseado.

Definir claramente los objetivos de la comunicación.

Adaptar la comunicación al receptor o receptores a los que vaya dirigida la comunicación.

Informar sobre todo lo necesario.

Crear un clima de comunicación propicio.

Procurar información de retorno (feedback).

A la hora de seleccionar un canal, es conveniente que sea:

El más adecuado al grupo al que se dirige.

El más adaptado al objetivo del emisor.

El más adecuado al contenido del mensaje.

El de mayor impacto.

Establecer coherencia entre el mensaje verbal y el no verbal, entre lo que se dice y cómo se dice.

Pedir feedback al receptor para comprobar que ha entendido el mensaje que el emisor ha querido transmitir.

Aplicación práctica

Desde la Dirección de la consultora Diriget se comunica a sus analistas, vía e-mail, como es habitual, el nuevo proceso que se ha de llevar a cabo en las consultorías que desarrollen a partir del mes de enero de 2016. Entre los procesos novedosos que se establecen, está el de enviar un correo al consultor jefe de cualquier incidencia, para que estos puedan analizarlos y, en caso de no poder responder, hacerlo llegar al consultor senior.

Llegado el 2 de

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