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Mantenimiento de sistemas de refrigeración y lubricación de los motores térmicos. TMVG0409

Mantenimiento de sistemas de refrigeración y lubricación de los motores térmicos. TMVG0409

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Mantenimiento de sistemas de refrigeración y lubricación de los motores térmicos. TMVG0409

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4/5 (4 valoraciones)
Longitud:
325 páginas
3 horas
Editorial:
Publicado:
2 oct 2012
ISBN:
9788415670063
Formato:
Libro

Descripción

Identificar los componentes de los sistemas de lubricación y refrigeración. Entender el funcionamiento de ambos sistemas, así como analizar su comportamiento. Diagnosticar las distintas partes de las que se compone el circuito y detectar anomalías. Reparar los defectos encontrados. Conocer la normativa existente, tanto desde el punto de vista analítico como medioambiental.
Editorial:
Publicado:
2 oct 2012
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9788415670063
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Mantenimiento de sistemas de refrigeración y lubricación de los motores térmicos. TMVG0409 - Manuel Ángel Ordoñez Ramírez

1. Introducción

El objetivo de cualquier motor, sea de combustión interna, eléctrico, etc. es producir movimiento mediante el uso de energía externa o combustible.

Debido a su construcción, un motor en funcionamiento implica una gran cantidad de fricción entre sus piezas, lo que provoca un aumento de su temperatura por el rozamiento y la combustión. Además, la fricción puede ocasionar, debido a las dilataciones de las piezas por efecto del calor, el agarrotamien to de los componentes y un rápido desgaste de estos, mientras que el calor residual de la combustión puede elevar tanto la temperatura, que lleguen a fundirse algunos de sus elementos. En ambos supuestos, el resultado es la rotura del motor.

Por muy esmerado y preciso que haya sido el trabajo de acabado y pulido de las superficies de dos piezas metálicas (presentando un aspecto liso) siempre se encuentran enormes irregularidades y asperezas.

Para evitar que el rozamiento entre estas superficies llegue a gripar el motor, es necesario interponer entre las dos piezas una delgada capa (película) de lubricante que reduzca la fricción y que actúe a la vez como refrigerante.

Los lubricantes utilizados en los motores son líquidos, concretamente aceites, pero también existen lubricantes semisólidos, como las grasas, y sólidos como el grafito y el bisulfuro de molibdeno.

2. Los lubricantes, tipos, propiedades, características, clasificación e intervalos de mantenimiento

La lubricación en los motores de combustión tiene objetivos muy marcados, entre los que cabe mencionar:

1.   Reducir el rozamiento y aumentar la durabilidad de las piezas.

2.   Reducir el desgaste.

3.   Reducir el calentamiento de piezas en movimiento.

Colocación de la película de aceite durante la rotación

2.1. Lubricantes, tipos y características

Los aceites más comúnmente empleados para la lubricación de los motores son minerales o sintéticos.

Los aceites minerales se obtienen de la destilación del petróleo mediante diversos procesos de refinado.

Los aceites minerales dan unas prestaciones razonables y suficientes para cumplir con su cometido. Estos son los más utilizados, tanto en automoción, como en la industria en general, salvo en situaciones de alto rendimiento, donde se requiere el uso de otro tipo de lubricantes con mayores prestaciones.

Los aceites semi-sintéticos se obtienen a partir de una mezcla de aceites minerales y aceites sintéticos (generalmente compuestos por un 70 u 80% de aceite mineral y entre el 20 y el 30% de aceite sintético).

La base de los aceites sintéticos es obtenida por medio de reacciones químicas. La composición de este tipo de aceites lubricantes proviene de dos grandes familias de productos:

  Los esteres.

  Los hidrocarburos obtenidos por síntesis, más concretamente, los polialfaoléfinos procesados a partir de etileno.

Estos aceites se consiguen mediante procesos químicos complejos, por lo que su precio es más elevado, pero ofrecen mayor rendimiento. Sus características principales son:

  Índice de viscosidad más alto.

  Mayor resistencia a las altas temperaturas.

  Mejor resistencia a la oxidación de sus compuestos.

Presentan excelentes propiedades físicas y una estabilidad térmica excepcional.

Los aceites sintéticos son más caros pero tienen mejor resistencia a la temperatura y a la oxidación.

2.2. Los aditivos

Los aditivos son un componente de los lubricantes y tienen como misión:

a.   Mejorar algunas de las propiedades del aceite.

b.   Mejorar el índice de viscosidad.

c.   Permitir que el aceite:

  Se mantenga fluido en frío para facilitar el arranque bajando el punto de congelación entre -15 y -45 ºC (según los aceites).

  Se mantenga viscoso en caliente y no se licúe de manera que se evite el contacto directo de las piezas en rozamiento.

Los aditivos constituyen entre un 15% y un 25% de los componentes del aceite.

En cuanto a su composición, estos aditivos son polímeros que permiten mantener la cohesión de sus partículas en caliente. Los más utilizados se desarrollan a partir de las siguientes familias químicas:

  Polimetacrilato (PMA).

  Copolímeros de hidrocarburos etilénicos (OCP).

  Copolímeros mixtos PMAOCB.

  Derivados de isopreno, de isopreno-estireno hidrogenado.

  Derivados de estireno-butadieno hidrogenado.

A continuación, se exponen las clases de aditivos, así como su función principal, el modo de actuación y la composición química.

Aditivos anti-desgaste

  Función: refuerzan la acción anti-desgaste que ejerce el lubricante respecto a los elementos que lubrica.

  Modo de acción: estos aditivos forman una capa protectora que actúa directamente sobre las superficies metálicas.

  Composición: los aditivos anti-desgaste está formados por alquilo-ditiofosfatos de zinc y de gran variedad de derivados fosforados.

Aditivos antioxidantes

  Función: estos aditivos disminuyen o eliminan los fenómenos de oxidación de los compuestos del lubricante. Contribuyen a prolongar su durabilidad y espaciar los intervalos de mantenimiento para un mejor trabajo a altas temperaturas.

  Composición: los ditiofosfatos son substancias anti-desgaste y también excelentes antioxidantes. Otras familias químicas que también se utilizan son fenoles remplazados por aminas aromáticas.

Aditivos detergentes

  Función: evitan la formación de depósitos sobre las partes más calientes del motor, como la garganta del pistón.

  Modo de acción: ejercen la función de detergente, impidiendo que se deposite carbonilla en el interior de los motores procedente de la combustión, o componentes oxidados, evitando así que formen capas de óxido sobre las superficies metálicas.

  Composición: sales metálicas de calcio o de magnesio procedentes de las familias alquilaril-sulfanato, alquilfenato y alquilosalicilato.

Aditivos de basicidad

  Función: neutralizar los residuos ácidos que se producen en la combustión, principalmente en motores diesel con la combustión del gasoil.

  Modo de acción: estos aditivos neutralizan los residuos ácidos a medida que se forman.

  Composición: los fenoles, los sulfanatos y los salicilatos son por naturaleza bases neutralizantes.

Se puede reforzar su efecto neutralizador añadiendo sales básicas (carbonatos o hidróxidos) durante el proceso de fabricación.

Aditivos dispersantes

  Función: consiste en mantener en suspensión las impurezas sólidas que se forman como consecuencia del funcionamiento normal del motor, es decir, materiales que no han entrado en combustión, barnices, cenizas, carbonilla, cúmulos limpiados por los aditivos detergentes, etc.

  Modo de acción: impiden que los residuos sólidos se aglutinen, reduciendo el riesgo de formaciones de grumos en el cárter.

  Composición: generalmente están formados por compuestos polares de las alquenilsuccínioamidas, de los ésteres succínicos y de sus derivados, y polares de las bases Mannich.

Aditivos anticorrosivos

  Función: impedir el óxido de los metales ferrosos debido a la acción conjunta del agua, del oxígeno del aire y de ciertos óxidos formados durante la fase de quemado del combustible.

  Modo de acción: estos aditivos forman una capa protectora en la superficie metálica.

  Composición: principalmente se basa en sulfonatos alcalinos y/o alcalinoterreos, bien sean neutros o básicos (sales de sodio, magnesio, calcio), ácidos o aminas grasas, ácidos alquenilsuccínicos y derivados de estos.

Aditivos anticongelantes

  Función: evitan que el lubricante espese, conservando una buena fluidez a bajas temperaturas (-15 ºC a -45 ºC dependiendo del aceite).

  Modo de acción: actúa sobre la velocidad de cristalización de las parafinas contenidas en los aceites minerales.

  Composición: productos del tipo metacrilato, copolímeros maleatoestireno, las parafinas naftalenas, los poliésteres de tipo acetato de vinilofumarato.

Aditivos anti-espuma

  Causa: la presencia de otros aditivos en el aceite puede provocar la aparición de espuma por efecto de su agitación. Los aditivos detergentes actúan como el jabón o cualquier otro detergente, limpian el motor pero forman espuma. También se puede generar espuma como consecuencia del diseño del circuito de engrase, que provoca turbulencias en el momento de la salida del lubricante, lo que conlleva la formación de burbujas.

  Función: estos aditivos tienen la función de limitar la dispersión de un gran volumen de aire entre el aceite.

  Composición: pueden ser aceites de silicona, o acrilatos de alquilo en muy bajas proporciones.

Aditivos de extrema presión

  Objetivo: su función es reducir el rozamiento y por tanto ahorrar combustible, además de proteger las superficies durante fuertes presiones o cargas.

  Modo de acción: aportan al aceite propiedades de alto deslizamiento, principalmente a engranajes, o cojinetes de fricción que trabajan bañados en el aceite (diferenciales auto-blocantes, cajas de cambios manuales o automáticas, frenos sumergidos, etc.).

  Composición: se están realizando diferentes investigaciones en esta área. Los compuestos más utilizados son los derivados organo-metálicos del molibdeno y ciertos componentes provenientes de ácidos grasos, moléculas fosfo-azufradas, boratos, etc.)

Aceite de base para la grasa

La parte líquida de una grasa lubricante suele representar el 90% de su masa y es un factor vital para determinar el tipo de grasa y su uso. Las características del aceite de base (viscosidad, volatilidad, punto de gota, etc.) tendrán una influencia determinante en las funciones de la grasa.

La selección de uno o varios aceites de base siempre se debe hacer teniendo en cuenta el uso que se va a hacer de la grasa. La mayoría de las veces se utilizan aceites minerales ya que ofrecen unas características razonables a un precio asequible.

También se utilizan aceites sintéticos para las grasas cuando se persiguen condiciones de trabajo específicas, como por ejemplo, la modificación de las zonas de temperatura de utilización (más altas o más bajas). Los aceites vegetales son utilizados también por sus características biodegradables, cuando es necesaria la compatibilidad con el látex o cuando los lubricantes están cerca o en contacto con productos alimenticios.

Espesante para las grasas

Es el elemento de mayor trascendencia en las características de la grasa. Por ello se clasifican las grasas según el tipo de espesante utilizado. Este forma una estructura fibrosa similar a una esponja y que contiene aceite. Hay dos clases principales: los jabones metálicos y los espesantes sin jabón.

Aproximadamente el 90% de las grasas utilizadas están compuestas a base de jabones metálicos. Estos pueden dividirse a su vez en convencionales (litio, calcio, aluminio, sodio) y compuestos, denominados complejos. Los espesantes sin jabón están divididos en diferentes tipos como los espesantes inorgánicos (por ejemplo la arcilla), los polímeros (por ejemplo poliurea), pigmentos/colorantes, geles y ceras.

Los jabones utilizados para hacer grasas se fabrican a través de una operación llamada de saponificación. Para la elaboración de las grasas se provoca la reacción química de materias grasas, aceites vegetales o marinos con metal alcalino. Los metales alcalinos (básicos con respecto a los productos ácidos) suelen ser hidróxidos de litio, calcio, sodio y aluminio. El ácido 12-hidroesteálrico, proveniente del aceite de ricino, es la materia saponificable por excelencia y se encuentra en forma de metiliéster, ácido o glicérido. Esta materia se usa principalmente en grasas, en litio y calcio.

Los aditivos para las grasas

La mayoría de las grasas, aunque no todas, contienen diversos aditivos para mejorar y modificar sus características, tal como ocurre con los aceites. Se utilizan para dotarlas de cualidades antioxidantes, anticorrosivas y de anti-desgaste.

Su nivel de concentración suele ser más elevado que en los aceites y dada la presencia de espesantes la posibilidad de elección es más limitada. Existen aditivos de origen sólido que forman una capa sobre las superficies metálicas para reducir la fricción e impedir contacto entre las superficies, provocando el llamado efecto patín.

2.3. Propiedades de los lubricantes

Entre las propiedades que deben poseer los lubricantes se destacan las siguientes:

Refrigeración

Además de su acción lubricante, el aceite cumple también una función refrigerante en el motor, como sistema complementario a otros sistemas de refrigeración. El calor que se produce en los pistones durante la fase de combustión se transfiere a las camisas del cilindro que se encuentran en contacto con el sistema de refrigeración principal (agua o aire, por lo general), por medio de la capa que forma el aceite entre estos dos elementos.

Función de refrigeración

El aceite de la zona del pistón y de la camisa es raspado por los segmentos y transmite el calor. Como consecuencia de esta parte del ciclo, el aceite necesita resistir altas temperaturas. Es importante, por tanto, que tenga la viscosidad y los aditivos apropiados.

Limpieza y protección

Los restos de la combustión y los posibles residuos de aceite oxidado o quemado pueden formar depósitos, capas o costras. El aceite debe limpiar el motor arrastrando estos residuos e impurezas hasta el filtro donde estas quedarán retenidas.

Función de limpieza

Los aditivos anti-herrumbre y anticorrosivos protegen las superficies metálicas contra las actuaciones de los ácidos que se forman en el proceso de combustión.

Estanqueidad

Esta es una propiedad importante ya que el aceite garantiza esta función. Su misión es cerrar la cámara de combustión, dado que, aunque los segmentos son los encargados de dicha estanqueidad, no son suficientes si tanto el pistón como los

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