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Muerte de Pemex y suicidio de México
Muerte de Pemex y suicidio de México
Muerte de Pemex y suicidio de México
Libro electrónico284 páginas4 horas

Muerte de Pemex y suicidio de México

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La captura del golfo de México, por medio de su bursatilización (vía booking), así como la explotación ominosa del shale gas (esquisto/lutita/grisú) en el noreste del país por las cuatro megapetroleras anglosajonas –ExxonMobil, Chevron, Shell y BP (esta última la superlativa depredadora ambiental en el mismo golfo de marras)–, representan el equiva
IdiomaEspañol
Fecha de lanzamiento11 nov 2020
ISBN9786077521761
Muerte de Pemex y suicidio de México
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Autor

Alfredo Jalife-Rahme

Alfredo Jalife-Rahme. Especialista en neuroendocrinología, egresado del Instituto Nacional de Nutrición y del Instituto Nacional de Neurología y Neurocirugía. En 1997, invitado por la ONU, participó en el “Seminario sobre el Medio Oriente” en Atenas (Grecia) y, posteriormente, seleccionado por la ONU, formó parte de la Misión de Noticias y Hallazgo de Hechos, en Egipto y Jordania. Cofundador de la filial mexicana de la Federación Internacional de Médicos para la Prevención de la Guerra Nuclear (Premio Nobel de la Paz, 1985); forma parte de su cuerpo de gobierno. Miembro de la Academia de Ciencias de Nueva York y de otras instituciones académicas de prestigio mundial. Citado en Marquis Who is Who in the World, ha sido seleccionado para aparecer en “Hombres de Logros” de la Enciclopedia Biográfica de Cambridge (Inglaterra). Profesor universitario en varias casas de estudio nacionales e internacionales. En la Universidad Nacional Autónoma de México, profesor de Posgrado en Geopolítica y Negocios Internacionales de la Facultad de Contaduría y Administración, y miembro del Comité de Árbitros del Instituto de Investigaciones Económicas. Exasesor del Centro de Estudios de Asia y África de El Colegio de México. Asesor de la Comisión Nacional Mexicana de Bioética. En la Universidad Autónoma Metropolitana, Unidad Xochimilco, está a cargo de la Cátedra Alfredo Jalife-Rahme sobre estudios geoestratégicos del Programa Universitario de Ciencias de la Transición. Nombrado como el mejor analista de asuntos internacionales por la revista Líderes Mexicanos. Comentarista y analista de diversos medios de comunicación: periódicos La Jornada, Por Esto! (península de Yucatán) y Horizonte (Monterrey); radio y televisión de la Universidad de Guadalajara, y las televisoras CNN en español, Fox News en español, Telesur, Russia Today, TV Azteca y Proyecto 40. En 2016, el portal francés Réseau Voltaire lo nombra “El máximo experto en geopolítica de Latinoamérica”.

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    Excelente y casi profética visión geopolítica del Doctor Jalife . . .

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Muerte de Pemex y suicidio de México - Alfredo Jalife-Rahme

autor

I. PREÁMBULO

1. FEUDALIZACIÓN DE LOS ENERGÉTICOS DE MÉXICO: HERMENÉUTICA DE UNA PRIVATIZACIÓN ENCUBIERTA

¹

Cualquier debate civilizado sobre el destino de los energéticos en México debe compartir un común léxico universal. El caos deliberado del lenguaje forma parte de la confusión conceptual que favorece la privatización encubierta en beneficio de las trasnacionales anglosajonas.

Los dinosaurios de México, su sector político más atrasado que anhela la privatización encubierta, ignoran la semántica del término moderno que usan en forma desregulada y cuyo significado real es: Que ha sucedido recientemente (Real Academia Española: RAE) y Que pertenece a los tiempos presentes y recientes (The Oxford University Diccionary).

¿Qué ha sucedido recientemente? Pues que las tendencias de la corriente histórica en la década de 2000 es la restatización/ renacionalización, no la privatización, según Carola Hoyos, del mismo The Financial Times (12/03/07).

Así que la privatización encubierta del Pacto por México es antimoderna y retrocede a México a etapas porfirianas con las sucesoras de las mismas trasnacionales liquidadas y, peor, a la feudalización medieval del control financierista por las empresas anglosajonas tanto en las aguas profundas del golfo de México y en las transfronteras como en la explotación telúrica del gas esquisto (shale gas).

La doble derrota militar de Estados Unidos –la otrora superpotencia unipolar– en Afganistán e Irak trastocó la geopolítica energética: hoy las nuevas siete hermanas petroleras/gaseras son estatales y han desbancado a las añejas siete hermanas anglosajonas.

La máxima joya geoestratégica del planeta, los hidrocarburos, no se mueven en reductos cerrados: forman parte sustancial e intrínseca del incipiente nuevo orden multipolar que gestó el advenimiento de las nuevas siete hermanas estatales: Aramco (Arabia Saudita), Gazprom (Rusia), NIOC (Irán), PDVSA (Venezuela), Petrobras (Brasil), CNPC (China) y Petronas (Malasia), sin contar las relevantes estatales INOC (Irak) e Indian Oil, además de Statoil (67 por ciento propiedad de gobierno noruego). Hoy los hidrocarburos no son lo mismo que en la etapa geopolítica bipolar ni la etapa unipolar cuando dominaron las añejas siete hermanas anglosajonas.

Carola Hoyos compara petróleo, gas y finanzas de las nuevas siete hermanas estatales con las añejas siete hermanas trasnacionales anglosajonas (condensadas en dos estadounidenses, ExxonMobil y Chevron, y dos británicas, BP y Shell, esta última con participación holandesa).

Hasta 2005, cuya tendencia se ha acentuado considerablemente ocho años más tarde, tanto las reservas como la producción del petróleo y el gas las controlan apabullantemente las siete nuevas hermanas estatales en detrimento del grave decaimiento de las añejas siete anglosajonas.

Como es de esperarse, las finanzas siguen siendo el reino de las trasnacionales anglosajonas debido a su control de los megabancos de inversiones (que forman parte de su consejo de administración en forma bidireccional), como de la alquimia del mercado de los derivados financieros en las dos mayores plazas financieras del planeta: Wall Street y la City.

Las trasnacionales anglosajonas aplastan literalmente a las nuevas siete hermanas estatales gracias a su alquimia financierista debido a dos factores nodales: 1) el orden financierista global de la dupla anglosajona Estados Unidos/Gran Bretaña y su paraguas nuclear, y 2) el dominio artificial de los megabancos anglosajones mediante la desregulada globalización y sus ominosos derivados financieros: armas financieras de destrucción masiva (Warren Buffett dixit).

Se recomiendan dos libros para elucidar los alcances de la geopolítica del petróleo, la mayor joya geoestratégica del planeta: Las siete hermanas: las magnas trasnacionales del petróleo y el mundo que configuraron (Viking Press, Nueva York, 1975), del británico Anthony Sampson, y Un siglo de guerra: la política petrolera anglo-estadounidense y el nuevo orden mundial, del geopolitólogo alemán William Engdahl (Pluto Press, London, 1992).

Fue Peña quien acudió a las oficinas del Financial Times (FT), y no al revés, con un nutrido séquito de funcionarios encabezados por Videgaray, en donde promete la reforma transformacional (¡supersic!) de Pemex (FT, 17/06/13).

FT, portavoz de la desregulada globalización financierista, informa que Peña se comprometió con una reforma que transforme Pemex para atraer miles de millones de dólares en inversión extranjera (¡supersic!).

FT expone una serie de frases de Peña: liberalización de Pemex acordada en el Pacto por México; propuesta más detallada se entregará en dos o tres meses; existen diferentes opciones, y será transformativa. Todas adornan la histórica frase clave: la reforma energética incluirá cambios constitucionales necesarios para dar certeza jurídica a los inversionistas privados. Según FT, ExxonMobil y Royal Dutch Shell están dispuestos a invertir, si el Congreso aprueba la propuesta: Liberalizar Pemex y posiblemente permitir reparto de ganancias con las trasnacionales (¡supersic!).

Definición de transformar: hacer cambiar de forma a una cosa (RAE), y según el Oxford Universal Dictionary: cambiar de forma; metamorfosis; cambiar en características y condiciones. Ergo, si entendemos la hermenéutica de Peña y la mayéutica del FT (privatización de las aguas profundas/transfronteras/shale gas) por las trasnacionales anglosajonas: Pemex será cambiada a otra cosa y sufrirá una metamorfosis en tierra firme, aguas someras y en la profundidad de los mares.

Por lo visto Peña es candil de la calle (privatización en Gran Bretaña y Wall Street) y oscuridad en la casa: caos semántico cuando privatizar no es privatizar, salpicado de desmentidos aberrantes. Peña ostenta un doble discurso esquizofrénico que ha generado inmensas expectativas en la anglósfera, mientras confunde a la opinión pública de su país <http://www.youtube.com/watch?v=AIKFT2H2kcA>.

De regreso al hogar, donde sus declaraciones provocaron turbulencias, Peña desmiente la privatización de los energéticos con una acrobacia sofista: ampliar Pemex no implica que se vaya a privatizar. Hasta hoy Peña no ha desmentido directamente sus asertos al FT que refutó en México.

Más allá de los juicios perentorios y los malabarismos interesados del FT, las declaraciones esotéricas de Peña –que requieren una hermenéutica neurolingüística sui generis– se deben concatenar con la lectura financiera que hacen al día siguiente The Wall Street Journal (WSJ) y Bloomberg (relevante agencia de noticias financieras de Nueva York).

Según WSJ, Peña quiere permitir a las empresas privadas compartir los riesgos en el desarrollo de las reservas de energía cada vez más complejas. ¿Cuáles?, obvio: aguas profundas/transfronterizas/shale gas; justamente donde las trasnacionales anglosajonas detentan la tecnología que carecen las parasitarias y disfuncionales empresas privadas mexicanas.

La Jornada: Bajo la Lupa, 30 de junio de 2013.

II. REFORMA ENERGÉTICA DE PEÑA/VIDEGARAY/ASPE

1. ¿VIOLENTA ENTREGA DE AGUAS PROFUNDAS Y SHALE GAS DE PEMEX A TRASNACIONALES ANGLOSAJONAS?

¹

Se han despejado los tres sitios estratégicos de la privatización encubierta de los energéticos de Pemex que Peña anhela entregar a las trasnacionales anglosajonas:

1) Aguas profundas: en vísperas de la previa reforma energética, Calderón y dos miembros de su gabinete, Georgina Kessel (profesora del ITAM) y el cabildero de las trasnacionales texanas Jesús Reyes-Heroles González Garza –vinculado al Grupo Tuxpan del cordobista-zedillista Roberto Hernández Ramírez: epítome de Banamex/Citigroup/Televisa con tratativas financieras sulfurosas– manejaron en conjunto que su tesoro oscilaba entre 50 mil y 100 mil millones de barriles (MB).

A 100 dólares el barril arroja una cifra mirífica de entre 5 billones (trillones en anglosajón) y 10 billones de dólares: entre tres y cinco veces el PIB nominal de México, susceptible de ser financiado y apalancado (leveraged) mediante los derivados financieros de los megabancos de inversiones de que carece México debido al desmantelamiento deliberado de su banca nacional por Zedillo y Fox.

Este es el supremo negociazo que buscan Wall Street y la City, interconectados bidireccionalmente con las petroleras de las que forman parte de sus consejos de administración (véase mi libro: Los cinco precios del petróleo, Editorial Cadmo & Europa, Buenos Aires, 2006), para intentar salvarse de su insolvencia financiera.

La entrega subrepticia de Peña se brinca olímpicamente el daño ecológico en el golfo de México por las trasnacionales anglosajonas, como sucede con el caso de BP, que se niega a resarcir los daños causados a México que le entabló juicio por su catástrofe ambiental.

2) Transfronteras: por motivos de seguridad nacional (de Estados Unidos, no del México neoliberal itamita) y del clásico popoteo, se trata de una zona exclusiva del binomio de petroleras/megabancos anglosajones.

3) Shale gas (gas esquisto): México cuenta con la tercera reserva global (detrás de China y Argentina). Sólo Estados Unidos cuenta con la tecnología del vilipendiado fracking (fracturación hidráulica).

A Peña y a su entreguista equipo financierista no les remuerde la conciencia ambiental y se disponen a entregar todo el gas esquisto a las trasnacionales de Estados Unidos para sostener su polémica burbuja financierista, que ha reducido artificialmente el precio del gas mundial, lo que subsidia su consumo energético.

Expuestos los tres sitios estratégicos que serán explotados por el inextricable binomio petroleras/megabancos anglosajones, se ha desatado una avasallante campaña propagandística para convencer sobre las bondades de su privatización encubierta, en la que participan publicaciones de todo género y convenientes think tanks.

La publicación Oil and Gas Journal (24/06/13), portavoz oficioso de las trasnacionales anglosajonas, transmite el mensaje de los expertos del muy influyente Woodrow Wilson Center (WWC), con sede en Washington, que ha tomado alarmante y unilateralmente un papel protagónico –en colusión con el ITAM: templo de la teología neoliberal local– para sentar las bases ideológicas de la privatización subrepticia de la mayor parte de las reservas de los hidrocarburos de México, específicamente en aguas profundas/transfronteras/shale gas: las reformas energéticas de México tendrán que ser audaces (¡supersic!), si espera tener una participación significativa en el petróleo de América del Norte. ¿Cuál es el límite de la audacia neoliberal?

Perturba la definición geográfica de América del Norte, que incluye a Canadá y a México como partes de la esfera geopolítica de influencia de Estados Unidos.

Uno de los tres expertos citados es Ernesto Marcos Giacoman –ex director de Nacional Financiera, miembro del WWC y consultor interesado con su empresa Marcos y Asociados–, quien conjeturó que: Si no hacemos reformas más serias, más compañías mexicanas comenzarán a construir planes en Estados Unidos ya que los precios del gas natural son más bajos, y México va a perder su ventaja competitiva. ¡Aburrida jerigonza neoliberal!

Marcos se ha de referir en forma amañada al gas natural –en manos de las gaseras españolas gracias al entreguismo de la dupla panista Fox/Calderón, en connivencia con Repsol–, porque sobre el shale gas ninguna empresa ibérica ni mexicana ni mundial posee el monopolio tecnológico del polémico fracking estadounidense <http://www.hbo.com/documentaries/gasland/index.html>.

El cacofónico tsunami propagandístico del WWC se generó cuatro días después de la promesa de la entrega por Peña de la mayoría de las reservas de los hidrocarburos de México a las trasnacionales anglosajonas, específicamente a ExxonMobil y a Shell.

WWC exulta que la reforma energética de Peña alterará radicalmente el marco legal para la producción del petróleo en México, quizá incluyendo cambios a la Constitución <http://www.wilsoncenter.org/event/energy-reform-mexico>.

Duncan Wood, director del Instituto México del WWC y anterior profesor de relaciones internacionales del ITAM, parece más bien uno de los portavoces oficiosos del binomio de las petroleras/megabancos anglosajones.

Pero nada se compara con la tóxica temeridad de entonaciones cavernícolas de Juan Pardinas Carpizo, el tercer experto propulsado balísticamente por el WWC, quien funge como director del Instituto Mexicano de la Competitividad (Imco) y exige una reforma energética revolucionaria por el gobierno, que no se debe inhibir pese a las previstas protestas en la calle, incluso, a costa de romper el Pacto por México y de generar un conflicto político (Insurgente Press, 03/07/13). ¡Uf!

El hiperviolento Juan Pardinas Carpizo augura que el proceso no va a ser fácil y habrá conflicto político. El gobierno tiene que abrazar el conflicto porque no puedes cambiar realmente un país como México sin un cierto grado de conflicto político. ¿Quién gradúa la obsesión por el conflicto político de Juan Pardinas Carpizo?

Al conflictivo Juan Pardinas Carpizo no lo detiene nada y hasta alienta la represión. Interpreta subjetivamente El arte de la guerra de Sun Tzu cuando, a su juicio, una de las grandes ventajas del gobierno mexicano es que ya sabe cómo reaccionarán los sindicatos y la izquierda, por lo que puedes llevar lejos tus ambiciones para imponer una reforma radical. ¿Qué tan lejos?

Pardinas Carpizo soslaya la mediocridad de su representatividad cuando el "México neoliberal itamita" ocupa el patético lugar 53 en el ranking mundial, según el Reporte Global de Competitividad, del Foro Económico Mundial de Davos.

A Juan Pardinas Carpizo, cañón suelto del WWC que favorece un exagerado impuesto a la gasolina, no le importa nada al conminar sin sindéresis a que el gobierno debe actuar con contundencia (¡supersic!), por encima de los intereses o de conflictos con la izquierda y los sindicatos.

¿Quiere sangre Juan Pardinas Carpizo, avalado por el WWC?

¿Dónde quedan prudencia, diálogo y democracia, cuando el planeta se está incendiado desde Turquía, pasando por Brasil, hasta Egipto?

2. JP MORGAN CHASE Y EVERCORE PARTNERS, ¿DETRÁS DE LA PRIVATIZACIÓN ENCUBIERTA DE PEMEX?

²

Perturba el injerencismo de influyentes think tanks de Estados Unidos como CSIS y Centro Woodrow Wilson (WWC) para presionar teológicamente la privatización de los hidrocarburos, donde usan las siglas entreguistas de entelequias seudomexicanas como ITAM, CIDAC, Imco y Marcos Asociados, a quienes les conceden un valor político que no tienen para implementar una de las transcendentales decisiones de la historia de México.

Días después del paradigmático 11-S fue publicado el documento histórico Nuevos horizontes <http://csis.org/files/media/csis/pubs/newhorizons%5B1%5D.pdf>, con sus Recomendaciones para los encargados de formular política, bajo la autoría del Consejo Binacional de Estados Unidos-México (con varias firmas incondicionales mexicanas) bajo la égida del influyente Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS, con sede en Washington) y de la Universidad de Austin, y del lado mexicano: ITAM y una quimera bizarra, Centro de Investigación para el Desarrollo, AC (CIDAC), que dirige el cordobista-zedillista Luis Rubio Friedberg, muy solicitado por el WWC.

No fueron consultados universidades (UNAM, UAM, etcétera) e institutos de mayor prestigio y capacidad que el ITAM, quienes reflejan mejor la pluralidad y la diversidad de la sociedad mexicana.

Pese a que no me convencen los parámetros del ranking de universidades de Latinoamérica, la UNAM (lugar 6) y el IPN (lugar 16) superan por mucho al ITAM (lugar 31), a quien prácticamente empatan con la UAM (lugar 33, muy devaluado).

Ahora WWC ha tomado el relevo del CSIS, pero permanece fijo en todas las entregas el ITAM, cuyo presidente del consejo de gobierno es Alberto Bailleres González, tercer hombre más rico de México y selecto miembro del consejo internacional de JP Morgan Chase, principal megabanco del mundo.

La participación aparentemente inocua cuan insólita del ITAM en la privatización de los hidrocarburos de México pudiera tener que ver con sus vínculos con Alberto Bailleres y con Pedro Aspe, fracasado ex secretario de Hacienda con Salinas.

No excavaré en la polémica tesis en el MIT, Respuesta fiscal a los choques petroleros, de Luis Videgaray Caso, egresado del ITAM, que fue supervisada por el latinófobo Rudiger Dornbusch, quien fue coautor de varios libros con Pedro Aspe, muy cercano a Bailleres.

Se devela la suprema conectividad e ingeniería financierista de donde provendrán los grandes capitales anglosajones para la explotación de las aguas profundas/transfronteras/shale gas, que requieren colosales cantidades de dinero dado el volumen pantagruélico de las reservas.

Es probable que el megabanco JP Morgan Chase, el banco favorito de Obama y cuyo director fue Alan Greenspan, sea el que propulse el financiamiento en las aguas profundas de la reforma Peña/Videgaray/Aspe, por lo que resulta conveniente conocer sus alcances geopolíticos que desnuda Andrew Gavin Marshall, director de la división de geopolítica del Instituto Hampton <http://www.occupy.com/article/global-power-project-part-4-banking-influence-jpmorgan-chase>.

Andrew Gavin Marshall comenta que JP Morgan Chase es el mayor banco del mundo, con activos por 4 billones de dólares (trillones en anglosajón) y cuyo polémico mandamás Jamie Dimon ha enfrentado una serie de escándalos por su contabilidad creativa y sus esquemas manipulativos.

Según The New York Times (16/03/13), JP Morgan Chase, el mayor tratante de derivados del mundo, es demasiado grande para regular. Si en Estados Unidos no lo pueden regular, ¿quién del gobierno de Peña lo podrá hacer?

Andrew Gavin Marshall constata que JP Morgan Chase es el banco mejor conectado del mundo, cuyo poder e influencia rebasan los asuntos financieros como una superlativa fuerza política en el mundo.

Marshall examina la anatomía del influyente organigrama de JP Morgan Chase de 55 personajes, de los cuales 13 tienen vínculos con el Consejo de Relaciones Exteriores (CFR, por sus siglas en inglés), el que, por cierto, coedita su pésima publicación en español con el ITAM.

Le sigue la polémica Comisión Trilateral, con cinco miembros. Por cierto, Enrique Krauze Kleinbort, director de Letras Libres y consejero de Televisa, forma parte de la Comisión Trilateral <http://www.trilateral.org/download/file/NA_list_1011(2).pdf>.

Cuenta también con miembros prominentes: el CSIS, el Consejo Nacional del Petróleo, ExxonMobil y Chevron. Preside el consejo internacional de JP Morgan Chase Jacob A. Frenkel –anterior gobernador del banco central de Israel–, junto a Bailleres, Carla Hills (la maga del TLCAN) y Kissinger.

En 2006, el prominente banquero de inversiones estadounidense, ex secretario adjunto del Tesoro y Chicago boy Roger Altman, hoy director de Evercore Partners, compró la empresa Protego del itamita Pedro Aspe, quien fue integrado a sus operaciones.

La publicidad de Evercore Partners alardea de que es el banco de inversiones independiente más activo en Estados Unidos.

El prominente banquero Roger Altman fue obligado a renunciar por sus malos manejos contables como socio de Lehman Brothers, cuya quiebra desató la crisis de 2008. ¿Se puede confiar en alguien así?

Miembro del comité de dirección del esotérico Grupo Bildeberg, Roger Altman supervisó la quiebra de Chrysler y GM, fue asesor de John Kerry y Hillary Clinton y forma parte del polémico Grupo BlackStone, implicado en el fantasmagórico cobro doble de los seguros del WTC el 11-S.

¿Gestará Roger Altman un 11-S financiero para cobrar doble en las aguas profundas y el shale gas del "México neoliberal itamita"?

En sincronía, el sector privado mexicano impone su agenda para la inversión extranjera (El Financiero, 19/06/13): "permitir al sector privado la inversión en refinación, tanto en forma directa como en alianza con Pemex; mayor participación en comercialización, transporte, distribución y almacenamiento de productos refinados y petroquímicos; reformar los artículos 27 y 28 constitucionales

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