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Onirocosmos: Manual para trabajar y explorar el universo de los sueños
Onirocosmos: Manual para trabajar y explorar el universo de los sueños
Onirocosmos: Manual para trabajar y explorar el universo de los sueños
Libro electrónico321 páginas4 horas

Onirocosmos: Manual para trabajar y explorar el universo de los sueños

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Información de este libro electrónico

Este libro plantea —con un lenguaje claro y preciso— una sólida plataforma de despegue para quienes deseen emprender un fascinante viaje al universo de los sueños, los símbolos y el inconsciente. Al recorrer sus páginas, el lector se desplaza a través de los enigmas de la noche, la psique, y la conciencia. Para ello, el autor incorpora a su plantea
IdiomaEspañol
Fecha de lanzamiento17 jul 2020
ISBN9786079888107
Onirocosmos: Manual para trabajar y explorar el universo de los sueños
Autor

Oneiros Speculum

Oneiros Speculum, onironauta, tiene una licenciatura en Filosofía y Humanidades, por parte de la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL), maestría en Filosofía de la Religión, por parte de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), y varios diplomados como Historia y Antropología de las Religiones (ENAH), y Psicología Transpersonal (Instituto Macuil). Realizó una estancia de investigación en Lyon, Francia, para estudiar en el Centre de recherche sur l ́Imaginaire. Ha sido profesor de filosofía en bachillerato y conferencista en distintos congresos con temas sobre lo sagrado, el chamanismo, los estados no-ordinarios de consciencia y los sueños. Imparte talleres en torno a la Psicología Transpersonal y a los Sueños. Participa en el Círculo de Estudios Psiconáuticos de Mindsurf, y es miembro fundador de Vía Synapsis, colectivo interdisciplinario que organiza los congresos sobre “Filosofía y sustancias psicoactivas” dentro de la facultad de filosofía y letras de la UNAM. Trabaja ofreciendo “Consultorías Oníricas”, de trabajo con sueños, y es también psicoterapeuta en la asociación civil Nierika A. C. misma que se dedica a la investigación académica sobre las plantas sagradas y la medicina intercultural.

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    Onirocosmos - Oneiros Speculum

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    Prólogo

    PERSONA 1: A veces me parece extraño que tomemos a los sueños con tanta calma.

    PERSONA 2: ¿Vendrás a cenar?

    PERSONA 1: Sí, pero antes voy a entrar en un estado comatoso durante unas horas, tendré vívidas alucinaciones y quizá sufriré de amnesia acerca de toda la experiencia.

    PERSONA 2: Ok, genial.

    Esta es la traducción de un meme que el psicólogo y onironauta David Jay Brown utiliza para mofarse de lo extraña que resulta la descripción del acto de soñar según la psicología clínica, pero también para destacar el hecho, aún más extraño, de que muchas personas nunca se detienen a pensar en los sueños...

    Así es que permíteme felicitarte por detenerte a pensar en el tema y por haber elegido este manual, escrito por el filósofo y onironauta Mario Alonso Cordero, mejor conocido como Oneiros Speculum, quien te brindará herramientas efectivas para mejorar la calidad de las horas que pasas soñando, y de las de vigilia también.

    Si te gusta mucho leer y tienes tiempo, déjate guiar por el orden propuesto, comenzando por definiciones esenciales que te ayudarán a entrar en la dimensión psicoterapéutica del trabajo con sueños a través de sus diversos sistemas de interpretación. Eventualmente llegarás a la más distintiva y original aportación de Oneiros, su historia filosófica de los sueños, un generoso resumen de la amplia investigación que desarrolló para sustentar su tesis profesional. Mediante el análisis de los diferentes periodos históricos nos muestra de qué manera las relaciones que establecemos entre el sueño y la vigilia, condicionan nuestra forma de ver ambos mundos.

    Contiene todo tipo de recuentos necesarios, importantes y útiles para comprender por qué abandonamos la concepción de que los sueños eran un espacio de comunicación con nuestros antiguos dioses y cómo se llegó al actual enfoque psicoterapéutico que entiende a los sueños como puertas hacia el inconsciente. Las ideas predominantes en cada lugar y en cada época han dictado lo que se supone que debemos hacer o no hacer con nuestros sueños, y por eso resulta fascinante saber cómo han ido evolucionando a lo largo del tiempo.

    ¿Sabías que fue Gustav Carus y no Sigmund Freud quien desarrolló la primera teoría acerca del inconsciente? ¿Y que no fue Jung sino los autores de la época del romanticismo quienes propusieron la existencia del inconsciente colectivo? Si tienes una formación en psicología, quizá te sorprendas como yo al enterarte de que los pioneros del tema onírico en nuestro campo en realidad sólo ampliaron e hicieron populares ideas que ya estaban allí antes que ellos...

    De igual forma te impactará la obra de Macrobio y su aún vigente clasificación de la experiencia onírica, o descubrir que Kant consideraba a los sueños como ficciones involuntarias, postulados que los románticos rescataron del descrédito cuando bajaron a la razón del pedestal en que los modernos la habían colocado.

    Esta necesaria historia filosófica de los sueños contiene varias piezas importantes del rompecabezas de lo que sucede durante el tiempo que pasamos durmiendo y termina haciéndolas encajar dentro del conocimiento científico actual acerca de los sueños lúcidos.

    Estadísticamente, 50% de los habitantes del planeta los han experimentado por lo menos alguna vez en la vida. Aproximadamente, 20% tiene uno al mes, pero sólo entre 1 y 2% los experimentamos más de una vez por semana, ya que ello requiere una inversión importante de tiempo y esfuerzo, según cuenta D. J. Brown. En su opinión, tener sueños lúcidos frecuentes no es como aprender a montar en bicicleta, sino como entrenarse para ser un deportista o un músico dedicado cuya práctica cotidiana nos acerca cada vez más a las metas.

    Onirocosmos nos anima a convertirnos en parte de esa minoría de practicantes del sueño lúcido. Normalmente sólo se habla de sus efectos terapéuticos y de resolución de conflictos, pero este libro destaca y pondera sus usos creativos y recreativos. Además, nos brinda consejos útiles para que nos iniciemos o avancemos en esta otra dimensión del autoconocimiento.

    Una gran virtud de Oneiros, a quien descubrirás poco a poco a través de sus palabras en estas páginas, es que lee mucho y sintetiza lo esencial de la forma más comprensible y útil posible. Gracias a esta virtud podemos entender mejor y más profundamente la parte final del libro, donde nos explica qué es lo que hacen quienes persiguen fines espirituales mediante las prácticas que realizan durante el tiempo que pasan durmiendo. Nos facilita entender conceptos difíciles de asimilar, como los del inframundo de Von Franz, las diferentes compuertas del camino Tolteca y los distintos reinos de la consciencia de acuerdo con el budismo Bön.

    Si tienes poco tiempo para leer o si sufres de un leve Trastorno por Déficit de Atención, te sugiero que vayas directo al capítulo 5 para que no abandones estas páginas sin llevarte la joya más brillante del manual: la aproximación en cuatro pasos, algo que te será de gran utilidad durante el resto de tu vida. Se trata de una técnica de interpretación que culmina con la ritualización del sueño, otra aportación original de nuestro amigo Oneiros.

    Esta herramienta sirve para trabajar con un sueño conflictivo y comunicarnos con el inconsciente a fin de decirle, en su propio lenguaje, que hemos captado el mensaje (simbólicamente encerrado en el conflicto) y que haremos algo al respecto con la intención de solucionarlo (comenzando por una primera acción encaminada a la consecución de un objetivo a largo plazo).

    Con la finalidad de escribir este prólogo desde la práctica y no sólo desde la teoría, analicé el sueño que incubé, siguiendo las instrucciones que Oneiros nos comparte en el quinto capítulo:

    Sueño que estoy viendo en una pantalla varias gráficas comparativas de una investigación estadística. Todas tienen un marco blanco. Después veo una pequeña pantera rosa, me doy cuenta de que las panteras no son rosas en el mundo físico y me doy cuenta de que estoy soñando. La acaricio mientras veo aparecer un monito que estornuda frente a mí. Automáticamente me cubro la cara con la mano temiendo contagiarme, luego recuerdo que en los sueños no traigo puesto el cuerpo físico. Me río de los gérmenes. Me siento feliz de no correr peligro en el mundo onírico. Aparece a mi lado un antiguo amigo. Estamos delante de unas gradas. Me enseña unas hojas con algo que ha escrito, las trae en sus manos, caminamos por una calle en busca de algo para comer y lo pierdo de vista. Pienso que será difícil volver a encontrarlo en el mismo sueño otra vez y decido dirigir mi atención a lo que aparece a mi alrededor en esos momentos. Veo a dos mujeres desconocidas. Les pregunto: ¿Quiénes son? Una de ellas está en una especie de puesto de periódicos y me responde: Yo heredé el puesto y el apellido de mi familia y estoy sufriendo. Le digo: Pues cámbiate de apellido y vete de aquí. Me responde que no y continúa diciendo algo que me suena a justificación, por lo que la dejo hablando sola, pienso que ya está al tanto de lo que debía saber y me dirijo en busca de la otra mujer. Ya no está pero aparece un niño volando y se me antoja hacer lo mismo. Cierro mis ojos oníricos para no preocuparme de cómo despegar y al abrirlos ya estoy volando sobre una carretera rural. Lo disfruto mucho hasta que me topo de frente con un edificio antiguo, está muy cerca y me da miedo estrellarme. Recuerdo que estoy en un sueño y decido atravesar el edificio; la sensación es placentera. Del otro lado hay una especie de cuartel. Desde arriba veo a un hombre desconocido, con barba y uniforme verde olivo. Aterrizo en sus hombros. Ahora es mi novio y eso me gusta, lo beso en cuello y se excita, lo abrazo de frente para que me penetre y tengo un orgasmo instantáneo. Me sorprendo de no haber despertado y seguir lúcida, me pregunto cuál es el significado simbólico de lo ocurrido. Me veo buscando lápices para escribir el sueño, recuerdo que tengo que despertar para realmente poder escribirlo y despierto.

    Según explica Oneiros, para que un análisis sea efectivo, debe aportarte un conocimiento nuevo acerca de la correlación de fuerzas de tus tendencias internas inconscientes, representadas por los personajes que aparecen en las situaciones oníricas conflictivas.

    Dentro de mi sueño el conflicto se muestra cuando una de las mujeres desconocidas no acepta mi consejo y trata de hacerme comprender por qué no quiere seguirlo. Actuando desde mi yo en el sueño (desde el foco de mi consciencia), en vez de escucharla y dialogar con ella (porque representa una tendencia inconsciente que sostiene un punto de vista diferente al mío), me alejo con un pensamiento condescendiente acerca de ella (que ya le dije lo que debía escuchar) y equivocado acerca de mí (que yo sé mejor que ella lo que le conviene).

    Asocié las gráficas comparativas de la primera escena de mi sueño con las de un cuestionario en línea que Oneiros y yo diseñamos hace unos meses para saber más acerca del efecto de diferentes plantas y sustancias psicoactivas sobre el recuerdo de los sueños, su duración, el tipo de contenido, la viveza y luminosidad de las imágenes.

    Debido a estas gráficas oníricas comparativas, mi forma de ritualizar el sueño, utilizando su mismo lenguaje, consistió en diseñar otro cuestionario y ponerlo en línea para detectar si las personas que lo respondan han tenido o no cierto tipo de sueños, llamados sistémicos, en los que recibimos información que previamente no teníamos acerca de un hecho o una dinámica familiar oculta. No es mi intención ocupar este espacio detallando todo mi análisis, sólo quiero poner de manifiesto el poder de la ritualización y para ello voy a compartir algunos datos.

    Comprendí que la mujer desconocida representaba una parte de mí porque manifestó haber vivido cosas que me resultan familiares. Heredé (debido a mi apellido) una beca completa para estudiar en la universidad que fundaron mi abuela y mis tíos. Elegí hacer una licenciatura y una maestría en Psicología sistémica. Allí también me formé como facilitadora de constelaciones familiares y estudié las ideas filosóficas de Bert Hellinger acerca de la existencia de lo que él llama sueños sistémicos.

    En su opinión, este tipo de sueños no tienen que ver directamente con el soñador, sino que describen un problema no resuelto dentro de su familia de origen. Si los confundimos y los tomamos como propios, el asunto se encausa en una dirección errónea, por lo que es importante aprender a distinguirlos. Según Hellinger, sólo tienen este tipo de sueños quienes se encuentran inmersos dentro de un proceso de terapia familiar o de constelaciones familiares. Los sueños sistémicos se caracterizan por su crudeza o su brutalidad, y tratan en la mayoría de los casos de temas importantes, como puede ser un asesinato o un suicidio.

    Pude constatar que algunas personas sí tienen este tipo de sueños cuando trabajé como formadora de otros facilitadores de Constelaciones Familiares (temporalmente tuve un puesto dentro de la escuela de mi familia). Allí desarrollé un módulo de sueños y algunos participantes relataron recuerdos oníricos que sirvieron para evidenciar dinámicas o incluso secretos de familia que no fueron revelados hasta después, como la existencia de muertes de hermanos mayores (que sólo sabían los padres, pero no el soñador) o las causas de muerte de algunos familiares de su linaje (cuya veracidad se pudo corroborarse poco tiempo después).

    Al término de esa formación me puse a trabajar en otras cuestiones con una gratificación más inmediata y dejé de lado el seguimiento al asunto de los sueños sistémicos. Sin embargo, al recapitular esta información tras la lectura del libro que tienes en tus manos, estoy rescatando esta parte de mí que sufre porque no está haciendo algo que quisiera.

    Le estoy dando voz a la mujer desconocida de mi sueño. Le estoy diciendo que ahora la escucho, entiendo sus argumentos y creo que tiene razón; que no debo olvidar lo que aprendí y que puedo continuar investigando más en esa dirección para el beneficio no sólo de otras personas, sino de sus familias. Por eso, como un primer paso, inicié la encuesta en línea para documentar la existencia de los sueños sistémicos, donde solicité a mis alumnos que la respondieran.

    En algún otro punto de este interesante y magnífico manual te encontrarás con una exhortación para participar en la investigación colectiva acerca del contenido de nuestros sueños. Anticipándome un poco y bajo alerta de spoiler, cito aquí sus propias palabras y me sumo a su mensaje:

    La unión entre soñadores puede crear una amplia comunidad, una red de onironautas, que vaya fomentando poco a poco la cultura de compartir las experiencias oníricas, comparar las aventuras nocturnas, mapear las regiones profundas del alma, construir juegos que fomenten la exploración de los sueños y desarrollar técnicas de interpretación, de lucidez y de diversas prácticas oníricas.

    Concretamente a mí me gustaría saber qué tan comunes son los sueños sistémicos, si se pueden incubar o no y cuál es el tipo de beneficio que podrían llegar a tener para quien los sueña y para su familia. Deseo continuar investigando más acerca del inconsciente familiar sistémico, postulado por Hellinger, y la forma en que puede llegar a expresarse a través del mundo de los sueños. He programado un círculo temático acerca de sueños y familia para mis estudiantes. En un futuro no muy lejano me gustaría escribir o hacer un video al respecto. Si has leído esto, te has convertido de alguna forma en mi testigo, lo cual le da más fuerza a la ritualización de mi sueño (lo entenderás mejor en el capítulo 5).

    Y todo esto es por leer a Oneiros, y por ponerlo en práctica, claro, porque si no ritualizas los mensajes extraídos del mundo onírico, no impactarán el mundo de la materia. El análisis se quedaría entonces en pura teoría, y así qué chiste...

    Karina Malpica

    Introducción general

    ESTIMADO SOÑADOR, en tus manos tienes el producto de una amplia exploración del mundo de los sueños y los enigmas de la noche. He decidido escribir este libro como una especie de manual del soñador contemporáneo, ya que el mundo moderno no nos ha preparado para dar la atención suficiente a los sueños. No tenemos aún escuelas de onirología ni socializamos las técnicas para recordar los sueños, trabajar con ellos y darles una interpretación, o usar los sueños lúcidos como herramienta de sanación, creatividad y autoconocimiento. Mi necesidad de integrar la experiencia onírica a la vida ordinaria me ha hecho buscar y aprender de distintas fuentes: desde la neurología, la filosofía, las religiones, la psicología profunda, el ocultismo, las culturas orientales, el arte, la antropología y el chamanismo, entre otras prácticas, teorías y culturas enteras que conceden al sueño un lugar especial. El presente libro es una síntesis de todo lo que he aprendido a lo largo de esta extensiva exploración. A pesar de que mi formación académica está basada en la filosofía y las humanidades, he tratado de que este libro no sea meramente una exposición intelectual acerca del tema, pues, aunque sí he realizado una investigación erudita y formal, he preferido disponer de este material de manera práctica y sencilla, que sea de fácil acceso a una gran mayoría de soñadores ávidos por aprender sobre aquellos misterios que experimentamos durante la noche.

    He dividido el libro en cinco partes, procurando poner la sección más práctica y sencilla al inicio, y la más filosóficamente densa al final. La primera parte, titulada Introducción a la experiencia onírica, sirve para expandir la idea general que tenemos del sueño, ya que en el mundo moderno lo onírico es poco valorado, por lo que propongo un breve panorama sobre lo que el sueño puede ser según distintas perspectivas, no sólo desde el conocimiento científico racional, sino también desde su entendimiento en las culturas y prácticas tradicionales, como el chamanismo y el budismo. Además, dispongo aquí de algunas técnicas para recordar los sueños con el fin de que, a la par de la lectura, el soñador las vaya practicando y así ejercite su capacidad de retener la memoria onírica, de manera que al llegar a la sección de interpretación tenga ya algunos sueños anotados para poder trabajarlos.

    La segunda parte, titulada Interpretación y sentido de los sueños, se propone revisar brevemente las teorías del psicoanálisis y la psicología profunda junguiana, entre otros sistemas que estudian la psique humana, y el papel que juegan los sueños en su desarrollo. Es inevitable comenzar esta sección con una exposición teórica, pues para poder posteriormente aplicar las técnicas y herramientas de interpretación se necesita tener un cierto marco de referencia desde donde se pueda entender el sentido de los sueños. Si bien esta parte está mayormente enfocada al análisis junguiano de los sueños, he agregado también otras teorías y prácticas que pueden usarse de manera complementaria, como la interpretación social no-autoritaria de Montague Ullman o la teoría Gestalt y la representación de los sueños por medio del psicodrama.

    La tercera parte, titulada Historia y filosofías del sueño es quizás la más académica y la más filosóficamente densa, pues era necesario hacer una revisión historiográfica acerca de cómo se ha entendido el sueño en occidente, desde el primer texto escrito que conocemos (La épica de Gilgamesh) hasta los filósofos del romanticismo. Me he detenido en la época romántica porque posterior a ella los estudios sobre el sueño tienen un abordaje médico-neurológico, cuyos descubrimientos más relevantes son tratados en la parte introductoria, además de que estos estudios llevaron a la consecuente aparición del psicoanálisis freudiano y luego junguiano, que también son tratados en la segunda parte.

    La cuarta parte, titulada El sueño lúcido y la consciencia onírica, está dedicada a la capacidad de introducir e intervenir de manera consciente en los sueños: comienza por la incubación, donde uno provoca las temáticas o situaciones con las que quiere soñar, y continúa con el sueño lúcido, es decir, la capacidad de soñar y darse cuenta de ello de manera que uno pueda entonces realizar acciones imposibles en la vigilia, tales como volar, atravesar paredes, visitar personajes famosos o seres queridos que ya han fallecido, etc. Además, propongo en esta parte algunos de los usos que podemos hacer de los sueños lúcidos, como la sanación de problemas psicológicos, el autoconocimiento, la creatividad y el juego.

    La quinta parte, titulada Más allá de los sueños: cosmos y espiritualidad en los sueños, es un intento de expandir nuestra manera de entender el Universo y la realidad a través de las consideraciones que han hecho distintos modelos de pensamiento (como el nahualismo de Castaneda o el Yoga Nidra del budismo tibetano) a través del uso de los sueños. En esta parte también se explora la vida después de la muerte a través de los estudios de sueños en pacientes que han tenido este tipo de experiencias, realizados por la doctora Marie Louise Von-Franz; la imagen del Universo infinito y los usos mágicos que realizan los nahuales toltecas, según lo relata el antropólogo y aprendiz de brujo Carlos Castaneda; así como la cosmovisión budista, su explicación de la realidad y el uso que se le puede dar a los sueños como una vía hacia la iluminación.

    Soy consciente de que uno no puede llegar a ser completamente objetivo y completo, pero he procurado exponer las ideas más destacadas en torno a los sueños, teorías que a veces son incompatibles entre sí, algunas con las cuales personalmente siento mayor resonancia y otras con las que no. En ningún momento afirmo o niego alguna verdad absoluta acerca de lo que los sueños son, sino que procuro proveer al soñador de distintas perspectivas, visiones del mundo, prácticas y doctrinas varias para que el soñador tome lo que resuene mejor con su propia vida onírica y pueda tener elementos con los cuales dar uso y sentido a sus sueños.

    Por último, quisiera hacer notar que esta no es una guía completa o total del mundo de los sueños, pues si bien he realizado una síntesis de muchísimas de las principales teorías y prácticas, hemos de tener en cuenta que el sueño ha sido un fenómeno tan fascinante para el hombre que existen seguramente muchas otras formas de abordarlo que aún no han llegado a mi conocimiento. Sé consciente, mi estimado soñador, que el mundo de los sueños es todavía un terreno misterioso, y que quizás seas tú uno de los pioneros en alguna de las regiones poco exploradas por la humanidad contemporánea. Siéntete libre de tomar este material y adaptarlo a tus propias necesidades, modificar las técnicas, inventar nuevas prácticas y hacer teorías acerca de los enigmas de la noche.

    * * *

    Ahora que conoces un poco sobre el plan de este libro quisiera contarte un poco sobre mí, de modo que sepas las motivaciones internas que hicieron nacer esta obra y para que te enteres de la vida de este soñador que, como tú, comenzó a interesarse por sus sueños y cómo pronto estos transformaron su vida.

    Cuanto tenía 19 años me fui a vivir con mi madre a Nashville, Tennessee, en los Estados Unidos. Debido a que no tenía permiso legal de permanecer en dicho país no podía salir mucho, más que a trabajar (ilegalmente) desde muy temprano y hasta regresar a casa, sin poder hacer mucho más. Durante mis seis meses de estancia el mundo externo perdió mucho valor para mí, y no tenía más que los libros para refugiarme en largos períodos de descanso. Dormía a partir de las 7 de la noche, momento a partir del cual tenía una intensa vida onírica, a la que muy pronto me acostumbré a prestar toda mi atención. Todas las noches experimentaba alrededor de cinco o seis sueños muy claros y vívidos, los cuales recordaba, registraba y anotaba tan pronto como despertaba. Estas vivencias nocturnas despertaron en mí un gran interés por comprender los mecanismos de la mente mientras dormía, y comencé a leer muchos libros sobre psicología y sueños. Particularmente, el libro de Creative Dreaming, de Patricia Garfield, me abrió un nuevo panorama en cuanto a la exploración de los sueños como una vía de desarrollo de las potencialidades humanas, desde el autoconocimiento, la creatividad, la sanación de traumas de infancia y la lúdica exploración de las regiones inconscientes de la psique. Muy pronto comencé a tener hasta ocho sueños lúcidos por semana, a veces dos o tres en una misma noche. Al darme cuenta de que estaba soñando y que podía permanecer en aquel reino onírico experimentaba una libertad radical para transformar la realidad que me rodeaba, para volar y visitar a personajes famosos, dialogar con autores que

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