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Longitud:
1,186 página
12 horas
Publicado:
May 21, 2020
ISBN:
9789874973818
Formato:
Libro

Descripción


PRESENTACIÓN
El «Libro de la Vida» es el más extraordinario compendio de las Enseñanzas dadas por los Elohim, Arcángeles, Dioses Soles, Logos Planetarios, Directores Elementales y Maestros Ascendidos de Shamballa, para la Nueva Era de Acuario, realizado con Sus propias palabras, donde se da a conocer la vida cósmica, solar y planetaria, Sus actividades, Retiros, Siete Rayos de acción, siete cuerpos, la «Chispa Divina Crística» y la Presencia «Yo Soy». Si fuésemos a buscar y ordenar los temas del «Libro de la Vida» en los textos originales de los Maestros, sería un «mare magnum» de nunca acabar, y aquí hay una acertada selección de lo que es necesario saber de cada tema. La mayoría de estos escritos aparecieron originalmente en inglés y, a lo largo de los años, con la colaboración de estudiantes de las enseñanzas espirituales, se han ido traduciendo y publicando hasta poder ofrecer, hoy en día, este maravilloso compendio tematizado. Desde 1984, he estado a la cabeza de conseguir en inglés, mandar a traducir, revisar y editar los originales que componen este libro. En mis andanzas por el mundo, una vez, en la década de los años ochenta, salía de un restaurante campestre en las cercanías del Volcán Misti, en las ciudad de Arequipa, en los Andes peruanos; al sentarme en el asiento delantero del automóvil de unas personas que me habían invitado a comer, tuve que remover una gruesa y pesada carpeta de plástico transparente llena de hojas mecanografiadas, y, al hojearla, me percaté de que se trataba de temas de nuestra «Enseñanza»; era un extraordinaria compilación de las Enseñanzas de los Maestros Ascendidos muy bien ordenada y con los contenidos del «Libro de la Vida». La traducción no era buena, y la mecanografía, pésima. Insistí incansablemente en conseguir los originales en inglés, y así fue como dos años después, en Lima, alguien me los suministró. Gestioné con uno de los estudiantes hacer una buena traducción de este libro y publicarlo para que todos lo tuvieran. Desde la primera traducción al castellano, me he ocupado de su revisión, para que el que lo lea lo comprenda perfectamente, como si hubiese sido escrito en este idioma. En las últimas revisiones de este texto en castellano han trabajado Fernando Candiotto, Anabel Grassi y un servidor. El divino suministro de «Enseñanza» contenido en el «Libro de la Vida» está a la orden de todos los buscadores sinceros. Todo el que lo lea, medite y ponga en práctica podrá saciarse con estos manjares que los Maestros nos dan; lo único que nosotros hacemos es ponerlos a disposición, para que sean consumidos. Realizamos la publicación de este texto, con la intención de que pueda ser un libro de consulta, orientación e inspiración dentro de estos estudios. Con esta obra, nuestros estudiantes tienen en sus manos una fuente inagotable de consulta e investigación sobre nuestros Maestros Ascendidos y sus múltiples funciones en la Tierra.
Publicado:
May 21, 2020
ISBN:
9789874973818
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Libro

Sobre el autor


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Libro de la Vida - Maestros Ascendidos

Bey

PRESENTACIÓN

Por Rubén Cedeño

Buenos Aires, 11-5-09.

El «Libro de la Vida» es el más extraordinario compendio de las Enseñanzas dadas por los Elohim, Arcángeles, Dioses Soles, Logos Planetarios, Directores Elementales y Maestros Ascendidos de Shamballa, para la Nueva Era de Acuario, realizado con Sus propias palabras, donde se da a conocer la vida cósmica, solar y planetaria, Sus actividades, Retiros, Siete Rayos de acción, siete cuerpos, la «Chispa Divina Crística» y la Presencia «Yo Soy».

Si fuésemos a buscar y ordenar los temas del «Libro de la Vida» en los textos originales de los Maestros, sería un «mare magnum» de nunca acabar, y aquí hay una acertada selección de lo que es necesario saber de cada tema. La mayoría de estos escritos aparecieron originalmente en inglés y, a lo largo de los años, con la colaboración de estudiantes de las enseñanzas espirituales, se han ido traduciendo y publicando hasta poder ofrecer, hoy en día, este maravilloso compendio tematizado.

Desde 1984, he estado a la cabeza de conseguir en inglés, mandar a traducir, revisar y editar los originales que componen este libro. En mis andanzas por el mundo, una vez, en la década de los años ochenta, salía de un restaurante campestre en las cercanías del Volcán Misti, en las ciudad de Arequipa, en los Andes peruanos; al sentarme en el asiento delantero del automóvil de unas personas que me habían invitado a comer, tuve que remover una gruesa y pesada carpeta de plástico transparente llena de hojas mecanografiadas, y, al hojearla, me percaté de que se trataba de temas de nuestra «Enseñanza»; era un extraordinaria compilación de las Enseñanzas de los Maestros Ascendidos muy bien ordenada y con los contenidos del «Libro de la Vida». La traducción no era buena, y la mecanografía, pésima. Insistí incansablemente en conseguir los originales en inglés, y así fue como dos años después, en Lima, alguien me los suministró. Gestioné con uno de los estudiantes hacer una buena traducción de este libro y publicarlo para que todos lo tuvieran. Desde la primera traducción al castellano, me he ocupado de su revisión, para que el que lo lea lo comprenda perfectamente, como si hubiese sido escrito en este idioma. En las últimas revisiones de este texto en castellano han trabajado Fernando Candiotto, Anabel Grassi y un servidor.

El divino suministro de «Enseñanza» contenido en el «Libro de la Vida» está a la orden de todos los buscadores sinceros. Todo el que lo lea, medite y ponga en práctica podrá saciarse con estos manjares que los Maestros nos dan; lo único que nosotros hacemos es ponerlos a disposición, para que sean consumidos. Realizamos la publicación de este texto, con la intención de que pueda ser un libro de consulta, orientación e inspiración dentro de estos estudios. Con esta obra, nuestros estudiantes tienen en sus manos una fuente inagotable de consulta e investigación sobre nuestros Maestros Ascendidos y sus múltiples funciones en la Tierra.

1.

AÑO 1952

UN RELÁMPAGO EN UN CIELO DESPEJADO

Un evento inesperado sucedió en el año 1952. De repente y sin aviso previo, como un relámpago en un cielo despejado, de forma tal que hasta la Jerarquía Espiritual del Planeta fue tomada desprevenida para hacerle frente, llegó un «Edicto de la Ley Cósmica» anunciándole a la elite de la Jerarquía Espiritual que había llegado la hora de que nuestro Universo, junto con el resto del Sistema Solar de nuestra Galaxia, avanzara a una esfera superior de Evolución Cósmica, llevando consigo todas las Cadenas Planetarias que calificaran para este avance, y dejando atrás a cualquiera de los planetas que, en la calificación final, fueran encontrados deficientes.

PLAZO PARA LA TIERRA

De los cuarenta y nueve planetas involucrados, la Tierra fue el único encontrado deficiente e incapaz de tomar ventaja de esta oportunidad que ocurre una vez en varios millones de años. Por este motivo, se dio un plazo de veinte años, no solo para que el hombre se mejorara a sí mismo sino también para permitirle a Sanat Kumara que regresara a su propio planeta, Venus, de donde había llegado 4.500.000 años atrás a fin de salvar a la Tierra de su inminente disolución. De encontrarse que, en la crisis actual, la Tierra no estuviera a tono con el Edicto Cósmico, otra «inminente disolución» estaría muy cerca.

Si en los últimos millones de años los esfuerzos de la Jerarquía Espiritual por mejorar a la humanidad recalcitrante habían resultado un fracaso, estos veinte años eran solo una gota en el océano. Temiendo un desenlace infortunado y cayendo en cuenta de que muy poca ayuda, si acaso alguna, emanaría del mundo de los hombres, Ellos orientaron sus pensamientos hacia arriba y, en una ferviente apelación, pidieron ayuda al Cosmos.

EL AMOR ES EL PODER COHESIVO DEL UNIVERSO

El Amor es el poder cohesivo del Universo, y Seres Cósmicos de prácticamente todos los sistemas solares de nuestra galaxia –Alfa y Omega– respondieron a la solicitud de la Jerarquía. Ellos ofrecieron Su Luz, energía y Amor para salvar a la Tierra. En corto tiempo se puso en acción en la Tierra uno de los más grandes movimientos de elevación que jamás se haya intentado en planeta alguno. Dicho movimiento aumentó en ímpetu y poder, y, a medida que pasó el tiempo, comenzó a mostrar evidentes resultados bajo la guía directriz del Maestro Ascendido Saint Germain, Chohán del 7º Rayo, bajo cuya influencia estará este planeta durante los próximos 2000 años.

PLAN DE SALVACIÓN

No se trataba meramente de un «cambio de fachada», sino de una cirugía mayor, la cual requería, según las necesidades de la hora, de un tratamiento sin precedentes. Todo comenzó con innovaciones radicales, tales como: 1º El uso de los Rayos para despertar las conciencias dormidas de muchos de los miembros avanzados de la raza. 2º La cosa no paró allí, sino que fue más adelante, y para ayudar a transmutar las deudas kármicas de la humanidad, se puso en acción la Llama Violeta. 3º Los Retiros de los Maestros, hasta entonces accesibles solo a discípulos aceptados, fueron abiertos de par en par a todos los estudiantes. 4º Una solicitud a la Ley Cósmica permitió muchas otras dispensaciones, siendo una de estas la creación de un pequeño planeta menor, inferior en vibración a la Tierra, adonde los miembros menos evolucionados de la raza pudieran ser transferidos después de desencarnar, para que su presencia no fuera un impedimento al progreso de los demás.

5º Otra de tales dispensaciones que la Ley Cósmica otorgó, y una de las más importantes y significativas, fue la apertura a la gente de la Tierra de «El Libro del Conocimiento», mediante el cual, información que hasta entonces había sido retenida, fue facilitada libremente al mundo. Se dio inicio a esta cuestión con discursos dados por Maestros Ascendidos y Seres Cósmicos a los estudiantes y a todo aquel que quisiera escuchar, en sus cuerpos sutiles, en los Retiros de los Maestros. Pronto la actividad se expandió a publicaciones escritas, en las que solo los Maestros Ascendidos y Seres Cósmicos contribuían, sobre temas concernientes a la Ley de la Vida y a la evolución superior del ser humano. Así, lo que las mentes más agudas de la humanidad, por miles de años, se esforzaron y fallaron en comprender, ahora estaba disponible para todo buscador. Al fin recibió el hombre un auténtico conocimiento Cósmico acerca de su ser, y ahora sabe completa y claramente, y con verificación Divina, de dónde vino, porqué está aquí y cuál será, eventualmente, su destino.

Es nuestro propósito en este libro, darle a los verdaderos buscadores de la Ley, la crema de lo que fue dado, así como todo lo que necesita saber y tener para realizar su propósito de ser en la vida y, eventualmente, alcanzar las puertas de su Ascensión en la Luz. En la ejecución de esto, es posible que, por amor a la Verdad, la Verdad de Dios, muchos de los conceptos sostenidos como sagrados hasta la fecha tengan que ser descartados, y puede que hasta el Libro del Génesis tenga que ser reescrito. En esto, sin embargo, tengamos en cuenta, que en esta cuestión, lo que nos interesa es la VERDAD, y la VERDAD es y será por siempre superior a cualquier palabra hablada o creación aceptada del ser humano, ya que la VERDAD emana del Mismo Dios, y representa su Propia Divinidad.

Aquí está registrado y compilado solo aquello que ha venido directamente de los labios o plumas de Maestros Ascendidos, Seres Cósmicos, Logos Solares y el Creador de la Galaxia en quien «vivimos y tenemos nuestro ser», Alfa y Omega, como ha sido registrado y aceptado por auténticos y reconocidos canales.

A este libro pueden referirse no solamente los aspirantes experimentados y los principiantes para obtener la requerida información de primera mano, sino que también el lector ocasional –urgido ya sea por la curiosidad intelectual o por el interés real en la Sabiduría Antigua, como esta ha sido recientemente dada por Seres Cósmicos– contará con un libro sobre el cual enfocar su atención, con la seguridad plena de encontrar veracidad y exactitud.

2.

RELIGIÓN DEL RAYO CEREMONIAL

Cuando un hombre, urgido por su propio ser interior, reconoce un Poder mayor a sí mismo y comienza a expresar gratitud hacia tal Poder, la religión se vuelve una realidad fundamental en su ser. Sus vehículos inferiores, particularmente el mental y el emocional, son curiosamente afectados por la experiencia, y cambia radicalmente la perspectiva entera de su vida. La humanidad, siendo la suma total de todos los individuos, no puede ser diferente a este respecto, y nunca ha existido época alguna en que los seres humanos, a modo colectivo, habiendo sentido tal experiencia, no hayan reconocido su dependencia en cuanto a dicho Poder superior. Hasta las razas más salvajes reconocen su dependencia, y de acuerdo con la luz de sus consciencias, intentan definir su relación con dicho Poder en términos de miedo, de sacrificio o de complacencia.

Es así que de la oscuridad de los tiempos han emergido las grandes religiones del mundo, las cuales, si bien diferentes en culto, ceremonial y métodos de aplicación de la Verdad, no obstante, están todas unidas en las partes vitales fundamentales: que la vida y la existencia de la humanidad dependen de ese Gran Poder y tienen su fuente en Él; que este Poder lo creó todo, lo visible y lo invisible; y que, como tal, incumbe al ser humano dirigir sus ojos hacia Él y –mediante la súplica, la oración o el decreto– pedir por sus necesidades. Estos han sido los postulados básicos de todas las grandes religiones del pasado, y la nueva religión –la Religión del Culto Ceremonial y la Libertad– no difiere de las primeras.

Las grandes religiones no emergen azarosamente, como tampoco surgen a instancias de los deseos del ser humano. Cada una de estas viene cada 2000 años, siguiendo la secuencia ordenada puesta en marcha por la Ley Cósmica, que se mueve en ciclos gigantescos hasta alcanzar la totalidad de 14.000 años. Este es el tiempo asignado para completar la ronda de los Siete Rayos, cada Rayo comprendiendo 2.000 años, y cada uno –según su influencia– afectando a la humanidad de forma diferente, lo cual vemos ejemplificado en el poderoso influjo ejercido por cada una de las principales religiones.

Vemos así que, con el advenimiento de cada Rayo sobre la Tierra, aparece una nueva religión predominante, evolucionada por las Inteligencias que representan a la Deidad durante dicho período. Esta religión está basada en las tendencias naturales de las corrientes de vida que habrán de ser el punto focal para el establecimiento y mantenimiento de la cultura espiritual de dicha época. Igualmente, el culto religioso está basado sobre la específica efusión beneficiosa que el Director o Chohán del Rayo vigente considera que es mejor para asistir a las inteligencias que evolucionan en dicho período.

Remontándonos solo 4.000 años en la historia, vemos al Judaísmo evolucionando dentro de la influencia del 5º Rayo, mientras que su sucesor, el Cristianismo, al venir bajo el 6º Rayo, retuvo algunas de las cualidades de su predecesor, aunque difería en muchos otros aspectos. De igual forma, la Nueva Religión que está apenas entrando en el 7º Rayo, el Rayo Ceremonial, al tiempo que retiene mucho de las enseñanzas de la Cristiandad, se diferenciará de esta en muchos aspectos. Particularmente en el tipo de culto religioso que se convertirá en la actividad predominante de las masas en el futuro. Esta actividad, al tiempo que avanza con los años, y con la llegada a la Tierra de la gente de la Séptima Raza Raíz –que es altamente evolucionada–, será bien revolucionaria en comparación con sus predecesoras. Atestiguará a la confraternización de hombres, Ángeles y elementales en una cooperación consciente, que mano a mano caminarán juntos a lo largo del sendero de la evolución donde servirán unidos, construirán en cooperación el Reino de los Cielos en la Tierra, y adorarán juntos en Ceremoniales aún desconocidos en este mundo tridimensional.

A los ojos de la humanidad de hoy día, este será un «mundo de sueños», empero será un mundo bien real, siendo descartadas la mayoría de las enseñanzas anteriores. El Libro del Génesis, y todas las subsiguientes erudiciones Bíblicas ya están siendo reescritas; y ahora están siendo escritas no por seres no-ascendidos, propensos a influenciar a otros en dirección a sus ideas preconcebidas, ¡sino por Seres Libres en Dios! Es una Biblia compuesta por las energías de los Arcángeles, los Seres Cósmicos y los Maestros Ascendidos, que prevalecerá para el resto de la civilización que está siendo traída a este planeta Tierra.

En sus comienzos, siendo cada nueva Gran Religión –por decirlo de alguna manera– progenie del Rayo Cósmico bajo cuya influencia habrá de funcionar, comienza muy temprano a verter sus cualidades sobre el mundo de los hombres. Esa influencia es totalmente invisible, pero, al igual que los rayos del sol primaveral, calienta los corazones de los individuos y, en una forma bastante extraña, los encamina hacia ciertas acciones y sentimientos que ellos no pueden explicar. Los primeros cristianos tuvieron una experiencia así, y la Nueva Religión del Séptimo Rayo no será diferente en ese sentido. Por el contrario, su influencia ya es evidente y, al ser la Libertad uno de sus principios fundamentales, no se requiere de mucho discernimiento para ver que, desde su advenimiento, millones de personas que por siglos habían sido mantenidas bajo una comparativa esclavitud han obtenido su independencia política; y que países de los cuales se llegó a pensar que era imposible que se autogobernaran y que se llamaran «naciones», están ya en los mapas como pueblos libres o independientes.

Por otra parte, la rebeldía general que observamos entre la juventud de hoy día puede encontrar su fuente y empuje interno en el estímulo del Séptimo Rayo. Desgraciadamente el ser humano, a causa de su libre albedrío y tendencias malévolas generales, utiliza mal la energía y crea el desorden.

PERÍODO DE TRANSICIÓN

Por el Maestro Saint Germain:

«Ustedes están en un período de transición en este momento; transición en sus vidas personales, transición mundial, y pronto, en unos pocos años, estarán también en un período de transición planetaria. Estos períodos de ‘cambio mundial’ siempre causan sentimientos de desasosiego en los cuerpos emocionales y mentales de las masas, como también una gran sensación de temor en sus cuerpos físicos y en sus conciencias etéricas».

Como ya se ha dicho, la entrada de una nueva religión en la Tierra, de ninguna manera interfiere activamente con las funciones de su predecesora, sino que esta última, por Ley Cósmica, a medida que su Rayo particular se retira y palidece, irá perdiendo eventualmente su asidero y efecto sobre la gente, y con el transcurrir del tiempo, irá decayendo y pasará a la historia. Cabe aclarar, que lleva varios cientos de años hasta que se da el eclipse completo. En el caso del Cristianismo, por razón de una dispensación especial –si es que la podemos llamar así–, no será totalmente borrado, sino que será fusionado con la Nueva Religión del Séptimo Rayo, ambos yendo hacia delante de la mano, pero bajo la dirección del Chohán del Séptimo Rayo, Saint Germain.

Entre las muchas cosas que acontecieron durante la reunión del Tribunal Kármico en el Royal Teton, el 29 de diciembre de 1963, estuvo el reconocimiento oficial de que la Dispensación Cristiana, tal cual la presenta la Ortodoxia, había terminado oficialmente, y que su lugar fue remplazado por la «Nueva Religión del Séptimo Rayo», la Era de la Libertad Espiritual bajo la guía de Saint Germain.

CEREMONIA DE FINALIZACIÓN DE LA DISPENSACIÓN CRISTIANA

Por el Maestro el Morya:

«Con toda la ‘Pompa y Circunstancia’ de una procesión, el Amado Jesús, ataviado con una simple vestidura blanca con una banda de oro en las mangas y la basta, se acercó al altar acompañado por una Escolta Angélica. Se quedaron de pie ante el Señor Gautama, el Amado Sanat Kumara y Lord Divino, mientras aguardaban la llegada del Amado Saint Germain, vestido de blanco, con una capa o manto de color violeta real. Cuando Saint Germain y Su Escolta se pararon al lado del Maestro Jesús, se dio lugar a una ceremonia de gran dignidad y felicidad, cuyo conocimiento es nuestra responsabilidad –y de ustedes también– llevar a la conciencia de la gente de la Tierra. El Amado Jesús, en genuflexión, colocó en las manos del Señor Gautama una Cruz de oro puro. El Amado Gautama, a su vez, le dio la Cruz a Lord Divino para que la colocara en el ‘Depósito Espiritual’, junto con los símbolos de los Rayos precedentes. Gautama, entonces, colocó Su mano derecha sobre la cabeza de Saint Germain y Su mano izquierda sobre la cabeza del Maestro Jesús, al tiempo que Jesús y Saint Germain se tomaban de las manos. Lo significativo de esto yace en la fusión de la ‘Dispensación Cristiana’ dentro de la Era de la Libertad, sin interrupción. Nuestro Amado Regente, Sanat Kumara, le obsequió a Saint Germain una Cruz de Malta de Fuego Violeta que, por supuesto, es el símbolo y talismán de la ‘Era de la Libertad’.

«Esta fue una ocasión de lo más auspiciosa y memorable, ya que es imperativo, como el mismo Amado Jesús les dijo, que dejen ir toda la ortodoxia de la Dispensación Cristiana que ya terminó, y que sigan los preceptos del ‘Séptimo Ciclo’, que está bajo la dirección de nuestro Rey, el Maestro Ascendido Saint Germain».

FIN DE LA DISPENSACIÓN CRISTIANA

Por el Amado Maestro Jesús:

«Tengo mucho que decirles, queridos amigos de Mi corazón, así que les pido su indulgencia para prestar oído por un rato más a lo que tengo que expresar. La Dispensación Cristiana, tal como es presentada por la Ortodoxia, ya terminó. Ahora estamos en la Era de la Libertad Espiritual, bajo la dirección de Nuestro Rey, el Maestro Ascendido Saint Germain. Por favor, guarden esto en sus mentes y corazones. Si han de marchar bajo el Estandarte de Nuestro Amado, es el deber de ustedes exteriorizar y llevar hacia los que todavía están dormidos, el significado y el propósito del Séptimo Rayo...».

Mucho antes de que la nueva Religión haga su aparición en el mundo material bajo un Rayo entrante, tiene su comienzo en las Esferas Internas bajo la dirección de Seres Cósmicos, en particular, el Instructor Cósmico y el Chohán o Director del Rayo particular bajo el cual florecerá dicha religión. Estos dos Seres Cósmicos, con Sus Asistentes, después de tomar en consideración el desarrollo espiritual de la humanidad y sus posibles potencialidades actuales, diseñan y establecen un plan para la enseñanza necesaria, forma de culto, etc., que mejor habrá de servir al mundo por los próximos 2.000 años. No hace falta decir que ellos son muy circunspectos y científicos en esto, ya que de nada servirá si la enseñanza se eleva muy por encima de las capacidades y la evolución espiritual de aquellos a quienes se pretende beneficiar.

Lo primero que el Instructor Cósmico examina es la energía primigenia y radiación del Rayo entrante, tal cual como se hará sentir sobre la Tierra. Entonces, con la cooperación del Chohán de dicho Rayo y Sus Asistentes, examinan el desarrollo espiritual de las almas que encarnarán durante la duración de dicho Rayo, así como su capacidad para absorber sus energías, de manera que estén en línea con el Plan Divino superior. Habiéndose logrado esto, Ellos desarrollan entonces el lado ceremonial, como también los detalles de culto que habrán de reanimar la Luz del Alma y que habrán de promover la evolución espiritual de los hombres durante los siguientes 2000 años.

Esta fue la manera en que se dio la estructura básica del Cristianismo, bajo la guía de Lord Maitreya –el Instructor Cósmico de dicho período– mucho antes de que Jesús encarnara. Igualmente, y de manera similar, se desarrollará y expandirá la Nueva Religión, esta vez bajo los auspicios del Séptimo Rayo y la Dirección de Saint Germain.

Cuando en las Esferas Superiores fue perfeccionado el plan de la Dispensación Cristiana, aconteció allí un Cónclave Cósmico, y el esfuerzo cristiano en su totalidad fue proyectado sobre una pantalla, mostrando su humilde inicio, su desarrollo y su decadencia. Fue entonces que se solicitaron voluntarios para que vinieran y ayudaran en el desarrollo de la nueva religión en el mundo de los hombres. Fue entonces cuando Jesús, la Madre María, José, los Apóstoles y otros ofrecieron sus servicios.

Cuando Lord Maitreya, el Instructor Cósmico, junto con Saint Germain, dieron inicio al plan para la Nueva Religión que habría de seguir al Cristianismo, tuvieron que tomar en consideración que su tarea era muy distinta a la de la Dispensación Cristiana, con problemas totalmente diferentes. Uno de estos problemas, y sin duda el más serio de todos, era el ultimátum dado por la Ley Cósmica a la Jerarquía Espiritual de la Tierra de que a menos que la humanidad se levantara y asumiera sus responsabilidades para con el Universo –como lo estaban haciendo otros planetas–, sufriría las inevitables consecuencias, la eventual disolución de su planeta.

En 1952, la Ley Cósmica, a través del Maestro El Morya –en ese entonces Chohán del Primer Rayo–, informó a la Jerarquía Espiritual de nuestro Planeta Tierra que había llegado el momento para que el Sistema Solar de nuestra Galaxia, Alfa y Omega, avanzara a una evolución superior y que, de todos los planetas involucrados, solo la Tierra se encontraba letárgica e incapaz de seguir.

En vista de que esto impedía el progreso de la Galaxia entera, la cual ya no podía esperar más, se le otorgó una dispensación de 20 años a la Tierra para que mejorara. De fallar, ella sería dejada atrás y abandonada por su Sistema Solar, creando una situación que llevaría eventualmente a su disolución. Esto hubiera dejado a la humanidad, tanto encarnada como desencarnada, sin un hogar en el cual concluir su evolución.

Siendo tan seria la situación, la Jerarquía Espiritual, que conocía la imposibilidad de lograr en 20 años lo que en millones de años se había fracasado en conseguir, lanzó un llamado por ayuda al Cosmos. Seres Cósmicos de la Galaxia entera respondieron, por Amor Divino, y ofrecieron su asistencia. Entonces, el Maestro El Morya apeló personalmente a nuestro Logos Solar, Helios y Vesta, apelación mediante la cual se creó un nuevo Planeta, el planetoide Hercóbulus, rebautizado Excelsior por el mismo El Morya. Aquellos miembros recalcitrantes de la raza humana –tanto encarnados como desencarnados– que por miles de años habían probado ser incapaces de mejorarse a sí mismos, serían transferidos allí, para así permitir que los seres humanos más evolucionados, junto con la Tierra, pudieran seguir su camino con el resto del sistema. Detalles de estas cosas serán dados a medida que procedamos en nuestro estudio.

El otro problema era que las almas humanas, en su presente evolución, absorbieran las enseñanzas avanzadas del Séptimo Rayo.

En su libro «El Séptimo Rayo», el Maestro Saint Germain nos dice: «La actividad del Séptimo Rayo ha sido descrita como ‘Servicio Ordenado’. Debe desarrollar la capacidad, dentro de la corriente de vida, de atraer, enfocar, moldear y proyectar energía conscientemente, lo cual se convierte en el Control Maestro de todas las circunstancias y formas.

«El desarrollo del Culto Ceremonial, mediante el cual los individuos pueden, tanto colectiva como individualmente, ser educados en los métodos de invocar y dirigir las energías espirituales, es una de las más bellas actividades de este Rayo.

«A través de tales Ceremoniales y Rituales evolucionados, todas las energías con las cuales los diversos Chohanes se han esforzado en enriquecer la conciencia y la experiencia de la humanidad, serán transmutadas, sublimadas y purificadas, de manera que los regalos más grandes de cada Rayo puedan fluir a través de aquellos individuos que son las puertas abiertas naturales para su descarga. Así estamos –como quien dice– abriendo las puertas de la conciencia de la raza hacia la perfección de las Siete Esferas, en una de las cuales mora la Presencia de Dios de cada ser humano.

«Como las Huestes Angélica y Dévica y los Reinos Elementales se ocupan de las energías primarias y se desentienden de la forma; y dado que la humanidad se ocupa, primordialmente, de la forma, y parece estar aparentemente ajena al poder contenido dentro de las energías dirigidas; se considera de carácter expedito que la conciencia de los Ángeles, de los hombres y de los Elementales sean conscientemente amalgamadas y mezcladas dentro de un esfuerzo cooperativo, para llevar a cabo la perfecta Era de la Libertad. Esta es otra faceta del establecimiento del Ritual que conformará el culto de las masas en el futuro...».

Las dificultades presentadas en ambos problemas eran de dimensiones aparentemente insuperables, pero fueron eventualmente resueltos a partir del momento en que aquellos de la humanidad actual –tanto encarnados como desencarnados– a quienes nos referimos anteriormente, fueron transferidos al nuevo Planeta especialmente creado para ellos, permitiendo así que encarnaran los miembros de la Séptima Raza, quienes son altamente evolucionados.

3.

CREACIÓN DEL MUNDO

En las páginas precedentes se hizo referencia a que el Libro del Génesis está siendo reescrito una vez más, y esta es la verdad literal. Casi nada de lo que se encuentra allí se mantiene en la Nueva Enseñanza Cósmica, y así todo se reescribe, descartando supuestos previamente aceptados y reemplazándolos con la verificada Verdad de Dios. La historia de la creación del mundo, de la venida del hombre a la Tierra, de su propósito en la vida y de su destino final, está siendo severamente reexaminada y se le está dando de nuevo al mundo, como se debe y como el Creador pretendía que fuera originalmente.

La verdad ha estado oculta por incontables eras, y el ser humano, de pie, con los brazos cruzados y en una ignorancia tremenda, ha aceptado verdades a medias y no-verdades, como palabras de Dios. Hoy en día, de todas partes del mundo se alzan clamores desde los corazones de la gente por la Verdad. El hombre ya no se conforma con ser engañado –ya sea consciente o inconscientemente–, y este deseo por la Verdad, que emana de su corazón, es la puerta abierta que los Seres Cósmicos están usando para verter de vuelta sobre él, Sus conocimientos y la Verdad, dándole a la humanidad toda la asistencia Divina posible para que realice su misión en la Tierra.

Si bien, como hemos aseverado antes, en la Nueva Religión del Séptimo Rayo los grandes principios fundamentales no difieren de los de las otras Grandes Religiones precedentes, no obstante, hay una gran disparidad en la fuente, conocimiento y aplicación de la Verdad. La teología dogmática, promulgada en Concilios humanos, ya no tiene espacio alguno aquí, y el Amor de Dios hacia Sus Creaciones, con los nuevos medios para su salvación, es vigorosamente reiterado. La Nueva Religión mantiene como algo fundamental y afirma con el debido énfasis, que de la gran Fuente original emanan, como rayos de un sol, las Presencias de Dios «YO SOY» individualizadas, cada una de las cuales permanece encima de cada individuo y representa la Divinidad de Dios en el hombre.

Desde el «YO SOY» original se proyecta una corriente de esencia electrónica dentro de la forma física, a través del «Cordón Plateado», el cual, entrando al cuerpo por la coronilla de la cabeza, se ancla en el corazón del individuo. Esta es nuestra propia fuente inmediata de vida, y es el poder que hace palpitar nuestros corazones, que hace respirar a nuestros pulmones, y que nos permite ser lo que somos, seres humanos individuales. Es un pedacito infinitesimal de la Divinidad que, no obstante sus microscópicas dimensiones, nos hace a todos Dioses en embrión, que eventualmente creceremos a la estatura plena.

Estas dimensiones microscópicas, sin embargo, no fueron la dote original del hombre, y sabemos que la Primera, Segunda y Tercera Razas Raíces, cuando vinieron, no solo tuvieron su dote completa sino que, con el transcurrir del tiempo, la misma se expandió y aumentó, dándoles eventualmente la victoria dentro de la Luz, su Ascensión.

Lo mismo le hubiera ocurrido a todas las subsecuentes Razas Raíces, de no haber sido por «La Caída», evento que retrasó el progreso de la humanidad por millones de años.

Cómo fue que eso aconteció es lo que los Seres Cósmicos en estos últimos años han tenido la delicadeza de decirnos. Sin embargo, antes de proceder con estos interesantes e iluminadores detalles, quizás nos sería muy ventajoso, en aras de un mejor entendimiento, regresar al «Génesis que está siendo reescrito» y, con la ayuda del conocimiento que nos dan los Seres Cósmicos, comenzar desde el principio.

CREACIÓN DEL MUNDO

La evolución, como Ley Cósmica que es, no se confina a sí misma al ser humano y su ambiente en la Tierra, sino que va más allá y cubre todos los aspectos del Gran Cosmos.

En los Niveles Internos, el avance se da a través de iniciaciones. El aspirante, independientemente del estadio de su desarrollo, a medida que asciende por la escalera de la evolución, paso a paso, llega a un punto donde es dotado con el Poder Cósmico para crear un sistema de mundos.

Este punto de evolución fue alcanzado hace muchos millones de años por dos Seres Cósmicos, Helios y Vesta (masculino y femenino), quienes, habiendo completado los requisitos Cósmicos, solicitaron a la Gran Causa Primera –la Fuente de toda Creación–, el privilegio de crear un sistema de planetas y de poblarlos con conciencias individualizadas. Esta «fuente» son los dos Seres Cósmicos Alfa y Omega, masculino y femenino, que crearon la Galaxia que lleva Sus nombres.

CREACIÓN DE LA TIERRA Y LOS SERES CÓSMICOS

Por el Maestro Lanto:

«Cuando los Amados Helios y Vesta fueron coronados con la autoridad para crear un Universo, Ellos, al igual que todo padre amoroso, diseñaron dentro de Sus Conciencias el tamaño de esos planetas y su ubicación, así como el número de corrientes de vida que morarían en cada uno. Y así como los seres humanos planearían un hogar, Ellos se lo imaginaron todo y mantuvieron dicha imagen en Sus Mentes y Sentimientos. Helios y Vesta expandieron una gran esfera de influencia desde su Centro-Corazón. La periferia de esa esfera de influencia constituía los límites del Universo dentro del cual habitarían los planetas, las estrellas y todo lo perteneciente a dicho Universo. Con el fiat de «Hágase la luz», Helios y Vesta tejieron de Sus propios Seres esa Sustancia Luz Universal con la que los Elohim crearon los planetas, y de donde han emanado Todas las Formas.

GUARDIANA SILENCIOSA CÓSMICA

«Cuando se completó el diseño, desde el Gran Silencio se convocó a un Ser Poderoso y Majestuoso. A este ser se lo conoce como la Guardiana Silenciosa Cósmica de este Universo. Dentro de su conciencia fue colocado el diseño de todos los planetas que habrían de pertenecer al sistema. Este gran Ser absorbió el plan de los Padres-Dioses, y aceptó la responsabilidad de sostener el Concepto Inmaculado para cada planeta hasta que Helios y Vesta le indicaran que había llegado el Momento Cósmico en el que dicho planeta en particular habría de ser exteriorizado.

GUARDIANA SILENCIOSA PLANETARIA

«A su debido tiempo, se convocó a otro Gran Ser llamado Guar-diana Silenciosa Planetaria, quien recibió a su cuidado, de parte de la Guardiana Silenciosa Cósmica, el plan para el nuevo Planeta Tierra, aceptando a su vez la responsabilidad de sostener el Concepto Inmaculado para la Tierra hasta que el Plan Divino fuera cumplido hasta el último detalle. La Gran Guardiana Silenciosa Cósmica mantiene los siete planetas de este Sistema dentro de Su Corazón, mientras que la Guardiana Silenciosa Planetaria individual mantiene un planeta solamente.

«La Guardiana Silenciosa Planetaria asumió la responsabilidad de sostener el Concepto Inmaculado para la Tierra, con sus ríos, océanos, las grandes montañas y las vastas planicies, poniendo a disposición de los Siete Poderosos Elohim y de los Constructores de la Forma, dicho Patrón, que luego ellos tejieron del Cuerpo de Luz Universal de Helios y Vesta.

«La primera actividad de la Guardiana Silenciosa Planetaria es la de expandir su Cuerpo Causal, el cual se convierte en la cuna sobre la que descansará el planeta; las Siete Grandes Esferas son las siete bandas de color del Cuerpo Causal de la Guardiana Silenciosa Planetaria, a las cuales llegaron los Grandes Espíritus Guardianes, los Grandes Ángeles y Devas Cósmicos, creando los Siete Ámbitos Celestiales de Conciencia para las evoluciones que habrían de ocupar el planeta.

«De la mismísima sustancia y energía de los colores del Cuerpo Causal de la Guardiana Silenciosa Planetaria se tejieron los Templos, la Atmósfera misma de esas Esferas Internas. De la mismísima sustancia de dicho Cuerpo se tejieron los elementos para la Tierra. De las sustancias de Su Cuerpo Causal se tejieron las vestiduras de los Siete Vehículos que viste cada corriente de vida.

«Al fin ha llegado el Momento Cósmico para el nacimiento del Planeta Tierra. La Guardiana Silenciosa de la Tierra está lista y, entonces, se convoca a los Siete Poderosos Elohim, los Constructores Cósmicos de la Forma».

La misma Poderosa Inmaculata nos da aquí un relato de su evolución y del entrenamiento por el cual Ella pasó antes de asumir su actual Exaltado Oficio:

«Brevemente, me gustaría decir que la evolución que al final desencadena en la oportunidad para convertirse en una Guardiana Silenciosa comienza siendo un minúsculo elemental que es entrenado en el Reino de la Naturaleza, bajo la Dirección de la Amada María, la Santa Madre del Amado Jesús. En estos magníficos Reinos, los pequeños elementales son entrenados para darle cuerpo a una forma bajo la supervisión de los Constructores de la Forma. Los elementalitos se juntan y el Constructor de la Forma crea de su Propio Cuerpo de Luz una bella flor o algún diseño que será la lección del día. Todos los pequeños elementales, cuya naturaleza –al igual que los cuerpos etéricos de ustedes– es reflejar lo que ellos observan, inmediatamente toman la forma de la flor. Esto es sencillo, pero cuando el Constructor de la Forma ha transferido el diseño de una flor a los elementales, Él deja la forma y asume la Suya propia como Maestro.

«Entonces, se le requiere al elemental que se concentre en sostener el patrón que es la lección del día. Muchos de ellos, tan pronto como el Constructor de la Forma regresa a Su magnífica vestimenta, inmediatamente se vuelven pequeños Constructores de la Forma ellos mismos y reflejan, instantáneamente, cualquier cambio en el Maestro.

«Ellos son pacientemente entrenados, y esto sigue era tras era, hasta que llegan a ser capaces de retener la forma que el Constructor de la Forma les da, y de quedarse como una flor de manzano, un delicioso durazno o lo que sea, por la duración de la clase. Cuando ellos se convierten en tales diminutos maestros de la mente, están listos para avanzar, tratar de volverse parte de la Gran Corte de Amarillis y traer belleza al mundo de la forma. Esta es la manera en que comienza el entrenamiento de una Guardiana Silenciosa.

«Entonces, ellos vienen y crean algún bello jardín bajo la dirección de un Deva de la Naturaleza; una rosa, un bello lirio. Se van graduando y trepando la escalera de la evolución hasta convertirse, quizás, en un Deva de la Naturaleza o un jardín. Entonces son asignados, quizás, a la Guardiana Silenciosa de un gran hospital, atrayendo corrientes de sanación a sí mismos y proyectándolas hacia abajo en la radiación que bendice a la gente.

«Estos elementales se gradúan a un servicio mayor y se vuelven Devas, como la Amada Columbia y aquellos seres que observan y protegen una nación entera. Se pueden convertir en uno de los grandes Devas raciales, quienes vigilan a las bellas razas que evolucionan, todos sosteniendo el poder de la concentración, subiendo por la escalera, sosteniendo el Patrón Divino de lo Más Alto, para su nación, su raza o su país.

«De todos Estos, uno es escogido para trabajar con el Amado Mahá Chohán, a fin de aprender a atraer esas magníficas corrientes que gobiernan toda la naturaleza, y llegan hasta un punto en que incluso pueden postularse para las posiciones de Elohim, Constructores Mayores de la Forma, de Planetas; y de entre los Elohim son escogidas las Guardianas Silenciosas.

«Ha pasado mucho tiempo desde la última vez que le di cuerpo a una flor y, sin embargo, lo recuerdo bien. Recuerdo aquellos días cuando era una tentación muy grande la de revolotear de pensamiento-forma en pensamiento-forma, y Yo dije: ‘¡Quizás pueda ayudar!’. Y esa es la razón por la que estoy aquí, ya que todos somos servidores: ¡Servidores de la Ley y servidores de toda Vida en ustedes!».

SIETE PODEROSOS ELOHIM

Los Siete Elohim respondieron al llamado de Helios y Vesta y, parándose alrededor de la Guardiana Silenciosa Planetaria, estudiaron asiduamente el Plan mantenido dentro de Su Conciencia para la dulce Tierra, lo cual representaba para Ellos alegría, servicio y oportunidad para traer a la forma. La primera actividad de los Elohim en esta dirección fue la de proyectar los Poderosos Rayos de Luz desde Sus Conciencias combinadas, los cuales formaron la matriz del nuevo planeta.

Cada uno de los Elohim está asociado con una de las Siete Esferas o Rayos, y, por lo tanto, contribuyeron a la Creación con las características o cualidades de Sus Rayos individuales. Los Elohim trabajan junto con Sus correspondientes Complementos Divinos, realizando Su Servicio Cósmico como UNO. El ritmo de la creación se mantuvo de la siguiente manera:

1er RAYO: Hércules y Amazonas: Decisión y Voluntad para llevarlos a la manifestación.

2º RAYO: Casiopea y Minerva: Percepción del Plan y Sabiduría para analizar los métodos de operación.

3º RAYO: Orión y Angélica: Uso de la acción cohesiva del Amor Divino en las actividades de construcción.

4º RAYO: Claridad y Astrea: Mantener la Pureza en las partes componentes de todas las actividades; sostener el Concepto Inmaculado en todas las cosas.

5º RAYO: Vista (Ciclópea) y Cristal: Consagración de toda la energía al Propósito Divino; Consagración del servicio a mano.

6º RAYO: Tranquilidad y Pacífica: Suministro de las necesidades del momento para mantener la Paz en todas las actividades.

7º RAYO: Arcturus y Diana: Ritmo de la Invocación del Fuego Sagrado para mantener el Plan Divino.

Una vez formada la matriz del nuevo planeta, los Elohim convocaron, a su vez, a los Directores de las Fuerzas de los Elementos y a los Constructores Menores de las Formas, los Ángeles Devas y los Espíritus Elementales. Estos Seres procedieron a magnetizar la Sustancia Luz Electrónica, llenando y moldeando el planeta según las instrucciones que les fueran dadas por los Elohim. Así como los constructores regresan al plano diseñado por el arquitecto, de igual manera, los Elohim retornaban una y otra vez a estudiar el Patrón-Luz sostenido en la conciencia de la Guardiana Silenciosa.

La Humanidad no conoce el concepto de fidelidad, consagración y sacrificio de un Ser que elige sostener el Plan y Patrón Divinos, como Guardiana Silenciosa para un Planeta, durante millones de años más de los que fueron originalmente asignados para lograr su perfección. Este Gran Ser es un prisionero por Amor. Esta maravillosa y gran Guardiana Silenciosa de nuestra Tierra ha sostenido el Patrón tal y como fue diseñado en el Corazón de Helios y Vesta. Y también ha sostenido el Patrón de perfección para cada corriente de vida destinada a manifestar la Perfección de Dios, tanto para ustedes como también para aquellos que lo harán en un futuro; el Patrón inalterable que es el Diseño Divino que todos deben exteriorizar algún día.

DIRECTORES DE LAS GRANDES FUERZAS DE LA NATURALEZA

Los Elohim invocaron a los Directores de las Fuerzas de la Naturaleza: la Majestuosa Virgo, de la Tierra; el Poderoso Neptuno, del Agua; y la Amada Aries, del Aire; quienes alegremente respondieron a la convocatoria, agradecidos por la oportunidad de contribuir con los regalos de Sus respectivos elementos –tierra, agua y aire– al bienestar y comodidad de la recién nacida Tierra y Sus futuros habitantes. Helios y Vesta personalmente proveyeron el elemento Fuego.

A continuación, vino la invocación al Espíritu de la Primavera, la Amada Amarillis, para que viniera y estableciera el ritmo de la primavera, con el enriquecimiento, florecimiento y embellecimiento de la Naturaleza. Esta bella Diosa llegó en respuesta al llamado, trayendo consigo sus legiones de Ayudantes Angélicos y Elementales. Sus energías combinadas invistieron a la dulce Tierra en tal belleza y gozo, que Ella se veía cual una hermosa ninfa, luciendo una guirnalda de flores sobre Su cabeza, esperando dar la bienvenida a los Espíritus que iban a hacer de Ella su hogar.

Novecientas primaveras consecutivas vinieron y partieron rítmicamente para hacer a la Tierra más y más hermosa. ¡Vean los lagos y los grandes ríos! ¡Vean las cascadas gigantescas y los mares cristalinos! ¡Vean las montañas apuntando sus dedos hacia Dios! ¡Sientan la Divina e Inmortal Llama Triple pulsando desde el centro de la Tierra, ese Gran Sol Eterno de Presión Equilibrada! Sería imposible pensar ahora que la humanidad a punto de recibir este Planeta como su morada individual, ¡no estuviera destinada para algún propósito!

Los Elementales tejieron las más pequeñas y delicadas flores; los grandes Devas desplegaron las hojas sobre los árboles; los poderosos Espíritus del Aire se pusieron activamente a trabajar en su Propio elemento; ¡toda la naturaleza trabajando junta, en armonía, al compás de la música de la creación!

Mientras que toda esta actividad estaba ocurriendo –mientras el Gran Elohim y los Constructores Menores de la Forma, los Ángeles Devas y los miembros del Reino Elemental estaban creando y embelleciendo el planeta–, Helios y Vesta se ocupaban de sacar del Gran Sol Central, las Chispas Espirituales que habrían de ser los beneficiarios de todos estos preparativos y de todo este amor. Estas chispas descansaron en el seno de Vesta hasta que los Padres-Dioses estuvieron listos para la proyección de los Seres de Fuego Blanco y los Cuerpos Electrónicos, los cuales se convertirían en las vestiduras de dichos Espíritus.

Así, en un Día Cósmico, la tarea de la creación se completó, y los Siete Elohim les anunciaron a los Padres-Dioses que ¡el Planeta Tierra estaba listo para ser habitado!

El Gran Reino Elemental, el cual ha escogido crear para ustedes sus ríos, sus valles, sus colinas y todas las glorias que se encuentran en la naturaleza, está localizado y mantenido dentro de una órbita natural. Algunos de ellos, especialmente los más pequeños y delicados, nunca van más allá de una esfera de algunos metros de diámetro, viviendo sus vidas en el jardín de alguien, donde desarrollan las hierbas y las flores. Otros, los más grandes, quizás viven sus vidas dentro de una montaña o de un lago, pero todos ellos están localizados en un lugar y no viajan. Particularmente desde que la humanidad, a través de la discordia, creó antagonismos entre los dos Reinos, la Ley Cósmica ha ido enfatizando cada vez más la Ley de que estos seres han de permanecer confinados a sus esferas locales, no sea que todos ellos se escapen a las grandes ciudades donde la discordia, la impureza y la imperfección se incrustarían en sus finos cuerpos. La humanidad, sin embargo, encontraría que sin la asistencia del Reino Elemental la vida misma no podría ser sostenida. Pero cuando el Amor generado conscientemente es descargado a través de un cuerpo colectivo de seres no-ascendidos, aun la Ley Cósmica misma baja su Cabeza y no hay esfera de donde estos seres no puedan ser sacados para manifestar las bendiciones de amor.

La humanidad, en su mayoría, no tiene la más mínima idea de que los miembros del Reino Elemental tienen vida; no sabe que le debe su vida al sacrificio de este gran reino invisible, cuyos miembros trabajan sin cesar, día y noche, para evitar que la contaminación del efluvio de la humanidad la asfixie, incluso al punto en que sería imposible inspirar el aliento por las fosas nasales o que este fuese sostenido dentro de la forma. Ojalá hubiera individuos o grupos interesados en bendecir a este Reino, en hacerse amigos del Reino de la Naturaleza. Ustedes deben recordar que ellos tienen una conciencia inocente, como la de niños pequeños en su mayoría, y que ellos desean siempre suministrar un equilibrio para el amor. Humildemente les aseguro que no hay alturas, dentro de las actividades de su trabajo de clase, a las que no puedan llegar, siempre y cuando invoquen la asistencia del Reino Elemental para equilibrar estos extremos que se están manifestando al presente a través de las condiciones atmosféricas. Si en cada continente se pudiese establecer aunque fuera tan solo UNO de estos grupos con el único propósito de amarlos –y no por el servicio que ellos pudieran prestar–, nosotros podríamos mantener el equilibrio de sus actividades, las cuales, de otra manera, traen como resultado los cataclismos.

4.

PROYECCIÓN DE LAS CHISPAS DIVINAS

«Creó pues Dios al hombre a imagen suya; a imagen de Dios lo creó; hombre y mujer los creó». (Génesis 1:26-27)

Cuando se completó la primera etapa de la Creación, el próximo paso era la proyección de «vestiduras» para las Chispas Espirituales que, como ya vimos, habiendo sido extraídas de lo Universal –del Gran Sol Central–, se encontraban temporalmente reposando en el seno de la Diosa Vesta en pos de un desarrollo adicional.

Así como un individuo necesita y usa «vestiduras» para el funcionamiento correcto y bienestar de su forma física, de igual modo, las «Chispas Espirituales» necesitaban cobertura al dejar el seno protector de su Madre-Diosa.

Para adquirir esta vestidura fueron dirigidas por sus Padres-Dioses dentro de la Luz Universal, convirtiéndose allí en las Gloriosas Llamas Triples Inmortales rodeadas de un Gran Ser de Fuego Blanco. Este fue el ser humano individualizado original, que se paró ante Dios, su Creador, en la forma de un perfecto Círculo de Luz. Este Círculo de Luz no era un individuo compacto o «ser de una sola pieza», sino más bien «un par». La mitad del círculo manifestaba la naturaleza masculina de Dios, y la otra mitad, la femenina. Estos son conocidos como Rayos Gemelos o Presencias «YO SOY», en donde cada mitad representa, como se ha dicho, uno de los dos géneros: masculino o femenino.

A continuación, citamos extractos obtenidos de discursos dados por genuinas autoridades en este tema, como lo son el Dios Merú, Manú de la Sexta Raza Raíz; el Maestro Saint Germain, Rey de la Edad Dorada; el Mahá Chohán, representante del Espíritu Santo para la Tierra; Lord Divino, el actual Buddha de la Tierra; y el Maestro El Morya, Director de los Gobiernos del Mundo. Cada uno de Ellos aborda el tema desde un ángulo diferente.

CHISPAS DIVINAS

Por el Dios Merú:

«Estas Chispas Espirituales son dirigidas por el Dios Padre-Madre del Sistema, Helios y Vesta, dentro de la Luz Universal, convirtiéndose en una gloriosa Llama Triple Inmortal. Rodeando a esta Llama se encuentra un gran Ser de Fuego Blanco, del cual son proyectados hacia delante los Dos Complementos Divinos, masculino y femenino, ocurriendo todo esto todavía en el ámbito de la perfección. Estos dos Complementos Divinos, al tiempo que moran en dicho ámbito de perfección, cuentan con libre albedrío y pueden escoger descender a través de la totalidad de las Siete Esferas donde la Perfección existe, permaneciendo el tiempo que quieran en cada una de las esferas, y asimilando tanto de la instrucción como deseen.

«Esto les podrá sonar raro, pero los Dos Complementos Divinos no siempre avanzan juntos a través de las Siete Esferas, porque (debido al libre albedrío) puede que uno se quede un tiempo más en la Primera Esfera, mientras que el otro se mueva hasta la Tercera. De igual manera acontece cuando uno de los dos Complementos Divinos escoge tomar la encarnación».

El Arcángel Zadkiel ha dicho que «por cada Presencia ‘YO SOY’ Individualizada que aceptó la responsabilidad de pasar a través de las Siete Esferas y, eventualmente, descender dentro del mundo de la forma, hubo al menos una docena o más que prefirieron regresar a lo Universal, que era más agradable, en vez de asumir la responsabilidad implicada en la Individualización».

Por otra parte, otros, haciendo uso de su libre albedrío, rehusaron ser divididos en dos Presencias «YO SOY», y prefirieron permanecer como uno, pasando por las Siete Esferas individualmente.

CUERPO DE FUEGO BLANCO

Por el Maestro Saint Germain:

«Ha de considerarse que el hombre individualizado originalmente se paró ante Dios como un Cuerpo de Fuego Blanco, teniendo la forma de un perfecto Círculo de Luz.

«Con la división de la Forma de Fuego Blanco en un par, cada mitad de ese Cuerpo de Fuego Blanco se manifestó como una Presencia «YO SOY» Individualizada en el Corazón del Gran Sol Central. Debe entenderse que el par que originalmente descendió del Cuerpo de Fuego Blanco –conformando así el Círculo entero– son Rayos Gemelos, una parte del complemento manifestando la naturaleza Masculina de la Deidad, y el otro, la Femenina.

«Algunas veces aconteció que uno de estos eligió permanecer en las Octavas Superiores sin descender a través de las esferas densas, mientras que, en muchos casos, ambos descendieron para participar en el ámbito de la experiencia, moviéndose a través de la octava de la conciencia en los actuales momentos. El descenso del Cristo es considerado bíblicamente en la frase: ‘Heme aquí que vengo, según está escrito de mí al principio del libro: ¡para cumplir tu voluntad, oh, Dios!’. (Hebreos 10:7-9). Así, el Inmortal Poder de Vida que desciende desde la Divinidad como el Hombre, la Mónada Individualizada, es poseído con la Santa Intención de realizar el Propósito Divino mediante el Ritual de la Ascensión».

En el «Libro de la Vida» encontramos lo siguiente a este respecto: «Mientras los Siete Poderosos Grandes Elohim estaban sacando el Patrón Divino para la Tierra desde el Corazón de la Guardiana Silenciosa Planetaria, y mientras los Constructores de la Forma y el Reino Elemental estaban preparándola con tal belleza y perfección, los Padres-Dioses, los Amados Helios y Vesta, tomaban del Gran Sol Central las Chispas Espirituales que habrían de ser los beneficiarios de toda esta preparación y amor. Estas chispas descansaron en el seno de Vesta hasta que los Padres-Dioses estuvieron listos para la proyección de los Seres de Fuego Blanco y sus Cuerpos Electrónicos, los cuales se volvieron las vestiduras de dichos Espíritus.

«De la Sustancia-Luz Electrónica, Helios y Vesta moldearon esos bellos Cuerpos Brillantes que son llamados Seres de Fuego Blanco. Estos fueron creados en la forma y diseño de los Padres-Dioses, convergiendo los Poderosos Rayos de Luz desde el interior de sus Corazones y formando focos individuales de la Llama Triple Inmortal de Dios que serían magnetos para la Sustancia Luz Universal. Cuando esto se llevó a cabo, las Chispas Espirituales fueron transferidas desde el Corazón de los Amados Helios y Vesta a la Llama dentro del corazón de los Cuerpos Radiantes preparados para eso. De esta manera, cada Chispa Espiritual se volvió consciente de su propia identidad individual y, a través de las palabras mágicas ‘YO SOY’, encontró en sí misma una Inteligencia viva y aspirante, investida con Vida, Oportunidad y Libre Albedrío; el sendero a través del Universo entero yacía abierto delante de ella para hacer de este lo que escogiera.

«Hecho a imagen y semejanza de Dios, el Ser de Fuego Blanco está modelado en Sustancia Pura de Luz Electrónica, y se encuentra siempre activo como un centro radiante en los Ámbitos Cósmicos, siendo una parte infinitesimal de Sí mismo el poder energizador de los otros cuerpos. Así como los planetas orbitan alrededor de sus Soles individuales, de igual forma los Cuerpos de Fuego Blanco de toda la humanidad participan en el gozo de la Creación Cósmica. Lo primero que hace un Ser de Fuego Blanco es decidir entre funcionar solamente en el Cosmos o proyectar voluntariamente el Aspecto Dual –masculino y femenino– de su Naturaleza Divina a los Ámbitos de los Maestros Ascendidos, a fin de dar una asistencia más concentrada a una evolución en particular. Estos Complementos Divinos son conocidos como las Presencias ‘YO SOY’ Individualizadas.

«La Presencia ‘YO SOY’ es un ser individualizado y viviente con quien uno puede hablar, y que oye cada llamada u oración. Ella conoce solo la perfección de la Deidad, y está continuamente derramándola en el mundo de la forma. La Presencia ‘YO SOY’ es Una con las bases del Universo, y Una con el gran ‘YO SOY’. Los Rayos de Luz o Energía que fluyen al interior del cuerpo físico desde el Cuerpo Electrónico son idénticos a esos Rayos que fluyen desde el Sol para convertirse en Luz, Energía y Vida en todo el planeta. Si la conciencia intelectual pudiera mantener su atención enfocada sobre su Fuente, la Presencia ‘YO SOY’, la Perfección siempre se manifestaría en el mundo del individuo».

Lord Divino nos dice lo siguiente: «Cuando ustedes y cada uno de los seres humanos fueron por primera vez exhalados de los corazones de los Padres-Dioses, tenían una conciencia y una realización de Identidad. Sentían y pensaban ‘YO SOY’. Se descubrieron a ustedes mismos como Seres autoconscientes, y en cada fibra e invocación a su propia Presencia, se daban cuenta de Ser ‘YO SOY’».

El Gran Director Divino, en un discurso dado a los estudiantes hace algunos años, al referirse a las palabras «YO SOY», dijo que estas palabras no son una invención humana reciente, como algunos piensan, sino que se remontan al principio de la venida del hombre a la Tierra. Prueba de ello, agregó, se encuentra en los archivos del Royal Teton donde se han archivado los registros de todas las civilizaciones pasadas, exactamente como fueron originalmente escritos en sus respectivos idiomas; y las palabras «YO SOY» se encuentran allí tal cual se usan hoy día. Añadió que estas dos palabras son el Poder de Dios.

En otra parte de este libro damos un discurso del Logos Solar de nuestra Galaxia, Alfa y Omega. De dicho discurso, con respecto a lo arriba considerado y las palabras «YO SOY», citamos lo siguiente:

«Tal cual hemos declarado, ¡dentro de sus corazones y mentes habremos de escribir Nuestra Ley! La Ley de Dios, la Ley de la Adoración que se refleja en las palabras: ‘YO SOY’ [I am]. ‘YO’ [I] es el Alfa, el UNO que denota la Fuente, el número 1 y la palabra ‘YO’. Omega, Mi Amada, representa el ‘SOY’ [AM], y es llamada, por lo tanto, ‘A-may-ga’. El Principio y el Final».

Lord Divino continúa diciendo: «Al tiempo que servían con tal inocencia, compartiendo la conciencia de Sus Padres, sabían que la Vida Primigenia era de ustedes para usarla según decidieran. Eran los Santos Inocentes, y la Vida Primigenia, exquisita, iridiscente, fluyendo dentro de la Inmortal Llama Triple en su corazón, se convirtió en la posesión de su Existencia. En esta inocencia se refugiaron, y de la Vida Primigenia comenzaron a crear según aquello que veían a su alrededor.

«Ustedes vivían en un ámbito próximo al seno del Eterno, donde no había sino formas exquisitas. Todo era una brillante magnificencia. Esta conciencia de pensamiento comenzó a dibujar lo que veía, y así ustedes empezaron a crear imitando aquello que los rodeaba. Tímidamente al principio, crearon pequeñas y diminutas formas querúbicas, o pequeños templos. Al sentir y gozar de la individualización y del poder de crear, dieron vida a esas diminutas formas, las cuales comenzaron a fluir fuera de ustedes dentro de sus auras y dentro de la esfera en que ustedes moraban. Experimentaron el gozo de la creación individual, escogiendo, por medio del libre albedrío, lo que habrían de diseñar utilizando esta Sustancia-Luz inteligente».

MORADA DE LA PRESENCIA

Por el Mahá Chohán:

«Como se les ha dicho, la Presencia de cada uno mora en una esfera de actividad determinada por la cantidad de Luz que dicha Presencia atrae y dispensa. La demanda es el poder motivador detrás del suministro. Por lo tanto, si los cuatro vehículos inferiores –que representan la conciencia externa– se han ocupado a lo largo de los siglos de una manera tal que, mediante la oración, las buenas acciones e invocaciones, han demandado la descarga de Luz desde la Presencia para sostener sus tareas, entonces esta Luz crecerá en intensidad por razón de la demanda del ser exterior.

«Cuando el ser externo ha absorbido completamente y puesto en práctica toda la perfección en que funciona la Presencia ‘YO SOY’, la Ley Cósmica impele a dicha Presencia hacia una Esfera Superior, en preparación para las nuevas demandas a ser realizadas por el ser externo. Ustedes pueden ver, entonces, que la Presencia ‘YO SOY’ avanza conforme a las piadosas devociones internas hechas sobre ella por el ser humano, y que este glorioso, paciente y siempre-escuchante UNO está muy deseoso de recibir la cooperación del ser externo.

«Cuanto más evolucionado esté el ser personal, tanto más lo estará la Presencia ‘YO SOY’ de tal individuo en la Octava de Perfección. Y por tal razón, esta atrae más de la sustancia de los Niveles Superiores a través de la Luz Electrónica dentro del Santo Ser Crístico contenido en el corazón humano».

INDIVIDUALIDAD

Por El Morya:

«Cuando los Padres-Dioses asumieron la responsabilidad de hacer evolucionar una raza sobre los planetas de nuestro Universo, y cuando atrajeron los miles de millones de Chispas Espirituales desde el Gran Sol Central de nuestro Sistema, les dieron la individualidad a todos y cada uno de ustedes, moldeando cada Arquetipo Divino, los Seres de Fuego Blanco y luego las Presencias Electrónicas, según Su Propia Imagen y Semejanza, y cada una de tales bellas Presencias se convirtió en ¡El Unigénito!

«Algunas de las Divinas Presencias se dividieron y se convirtieron en dos Presencias ‘YO SOY’ perfeccionadas, y enviaron entonces una porción de Sí Mismas dentro del mundo de la forma a fin de expandir su propia Naturaleza Divina y ampliar las fronteras del Reino del Padre. Las Personalidades que conforman los habitantes de la Tierra hoy día, encierran a los Seres proyectados por estas Divinas Presencias ‘YO SOY’, los Santos Seres Crísticos. Las personalidades, desafortunadamente, han olvidado su Propósito Divino y su Identidad Divina».

Cuando la palabra «personalidad» es usada por los Maestros Ascendidos, no se refiere a la Presencia «YO SOY» sino al «alma» como esta ha sido desarrollada por el ser humano en sus múltiples reencarnaciones y como se manifiesta ahora en su totalidad como su «personalidad». Para un mejor entendimiento de esto, debemos tener presente que, en cada encarnación, el hombre crea para sí mismo una «personalidad», la conciencia, que es el resultado de todas las experiencias de dicha vida en particular. El «alma» es la totalidad de la conciencia de todas las reencarnaciones sobre este planeta desde «La Caída del Hombre». Esta «alma», empero, no debe ser confundida con el «YO SOY», que es la verdadera alma del hombre y que le fue dada cuando fue creado, cuando pasó a través de las Siete Esferas, pero que fue retirada más tarde, dejándole solamente una parte «microscópica» de la original, la cual ahora él trata de aumentar por medio de repetidas reencarnaciones.

El Mahá Chohán dice, respecto de las Presencias Electrónicas: «Cuando hablamos de vida, hablamos de lo que el mundo científico llama

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