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valoraciones:
4.5/5 (4 valoraciones)
Longitud:
293 páginas
5 horas
Publicado:
Mar 9, 2020
ISBN:
9788418035166
Formato:
Libro

Descripción

Todas las culturas hablan de dioses que bajan del cielo e interaccionan con los humanos. Si cambiamos la palabra dioses por seres y cielo por espacio, veremos que la frase toma otro sentido. Nos encontramos con que todas las civilizaciones hablan de unos seres que bajan del espacio. Siempre nos han visitado y así ha quedado reflejado en todas las épocas. Pero el peligro de la detonación de bombas atómicas los atrajo y supuso que se vieran más. Tras los avistamientos masivos de Washington de 1952, donde escuadrillas de OVNIS sobrevolaron a placer durante 2 semanas lugares inviolables como la Casa Blanca o el Capitolio, fue nombrado en menos de 6 meses el General Eisenhower Presidente de EE.UU. Este y otros sucesos sobre el tema fue portada de los periódicos y alarmó al pueblo. Se optó entonces por negar la existencia de los OVNIS, pensaron que la humanidad no estaba aún preparada, que se romperían nuestros principios y creencias religiosas pudiendo entrar en caos. Ahora van en otra línea, la de desclasificar los hechos paso a paso de forma controlada para que no se desgobierne la sociedad, preparándonos para lo que se ha ocultado. OVNIS y ALIENS, TODA LA VERDAD; es una obra amena y rigurosa que analiza al completo el fenómeno y no dejará a nadie indiferente.
Publicado:
Mar 9, 2020
ISBN:
9788418035166
Formato:
Libro

Sobre el autor

Ingeniero, investigador, viajero incansable y amante de la literatura. Ha publicado libros y colabora en revistas, periódicos y páginas Web. Su último libro es fruto de años de investigación, para destapar por fin qué hay detrás del fenómeno OVNI & ALIENS.


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Ovnis y Aliens - José Antonio Rodríguez García

1

Introducción

En los albores de la humanidad, desde el mismo momento que se tuvo la suficiente destreza e inteligencia para pintar y tallar, los individuos comenzaron a dejar constancia de lo que veían. Pero, aparte de los animales que les rodeaban, también dibujaron unos insólitos seres todos muy parecidos entre ellos, aunque hablemos de distintos continentes, culturas diferentes y hombres de épocas o razas distintas. Esos extraños representados, son similares a la imagen de lo que entendemos hoy por un alienígena. Y cuando posteriormente dispusimos de la escritura para narrar lo que estábamos viendo, dejamos testimonio sobre el contacto. En todas las religiones se dice que un Dios o dioses bajan del cielo y se relacionan con los humanos. Las distintas religiones hablan de un origen común, de unos dioses que viven en el cielo, descienden, contactan con nosotros y nos legan la escritura, la sabiduría y todo aquello que nos hace humanos. Si cambiamos la palabra dioses por seres y cielo por espacio, veremos que la frase cambia totalmente de sentido. Nos encontraremos que todas las civilizaciones hablan de unos seres que bajan del espacio e interaccionan con nosotros.

Algunos científicos declaran que es imposible que se haya podido evolucionar de simio a humano en tan solo dos millones de años, ya que la evolución es un proceso mucho más lento. Que este progreso genético podría haber sido acelerado por alguien externo llámese dioses o alienígenas. Esta teoría iría a favor de lo que atestiguan distintas religiones, que Dios creó al hombre a su imagen y semejanza. Además, para reafirmarse, alegan que no existe el eslabón perdido, esos fósiles que sean casi como el hombre actual. Pasamos del Homo erectus de hace millón y medio de años al Homo sapiens que surge hace unos doscientos mil años, sin haber hallado restos fosilizados intermedios; esos especímenes que sean casi como el humano del presente. Afirman que sí está el parecido neandertal pero que esa es otra especie coetánea, con la que además, hibridó con descendencia como demuestran las pruebas de ADN de la actualidad; contraviniendo la esterilidad de los híbridos, lo que reafirmaría la hipótesis de la manipulación.

El libro que tiene en sus manos es el resultado de años de investigación. Toda la información que contiene se puede contrastar en fuentes bibliográficas o en páginas serias de Internet. Además, hago las oportunas referencias por si quiere ampliar conocimientos sobre un tema específico. He primado, asimismo, sobre todo la objetividad. Y en este ejemplar no encontrará el lenguaje impenetrable de los expertos para explicar, por ejemplo, los viajes interestelares, todo se narra de forma comprensible.

De siempre me ha atraído la cuestión OVNI porque tuve una experiencia y me quedé fascinado por el fenómeno. Esas luces moviéndose de noche en el cielo que pude incluso filmar.

A menudo, cuando se habla sobre ellos, surge la teoría de la conspiración. Los propios Gobiernos de los Estados las incitan. El fenómeno OVNI debe ser ocultado. Hay multitud de archivos ya desclasificados que así lo corroboran y que se analizarán más adelante. Además, hay innegables avistamientos que fueron portadas en los medios como la llamada «Batalla de los Ángeles», donde un OVNI fue contemplado por miles de testigos, entre ellos, el Ejército de los Estados Unidos que abrió fuego contra él. No pudo ser derribado a pesar de los más de mil cuatrocientos proyectiles antiaéreos que le dispararon. ¿Qué explicación dieron? Que no fue una aeronave, sino un globo. ¿Otro globo como en Roswell? ¿Un globo que no pudo ser derribado por toda la artillería antiaérea de la ciudad disparándole? ¿Y las fotos del OVNI hechas por periodistas siendo objetivo de los disparos y enfocado por haces de luz de los antiaéreos? Esta es la realidad que se oculta desde siempre. Años después, con la Ley de Desclasificación de Archivos, se reconoció que el acontecimiento ocurrió de verdad. En el informe se habló de aeronaves no identificadas sobrevolando la ciudad.

Cerrarse en banda es una constante y un ejemplo que demuestra que los Estados han tratado de ocultar, minimizar o ridiculizar el fenómeno. También eran falsos «Los Hombres de Negro», y resulta que se acepta su existencia décadas después, cuando la CIA desclasifica el 17/01/2017 los 930 000 archivos con doce millones de páginas. Aunque con muchas partes aún ocultas o tachadas, lo que se destapa ahí es oro. ¿No es que eran una ficción? En esa misma desclasificación también hay archivos sobre los OVNIS, casos con alienígenas, el proyecto STARGATE y fenómenos paranormales entre otros. Sí, el propio Gobierno de Estados Unidos lo ha reconocido y está en Internet en su página oficial:

https://www.cia.gov/library/readingroom/collection/crest-25-year-program-archive

Aunque no se han desclasificado todos los archivos, los temas más controvertidos siguen ocultos, pero la verdad se va haciendo pública paso a paso. De lo que sí podemos estar seguros es que los OVNIS son reales y existen. Ahí están esas grabaciones con objetos volando a velocidades inalcanzables para nuestra tecnología, con giros imposibles para la física que conocemos y, con innumerables testigos de todas las épocas de la humanidad. Aunque analizándolos surgen nuevas interrogantes y siempre encuentras la mano intentando obstaculizar el fenómeno, parece que se están dando pasos en la dirección correcta. La mayoría de los Gobiernos del mundo ya están desclasificando sus archivos OVNI. Las mejores imágenes sobre ellos se están mostrando ahora, con videos confirmados como ciertos por la Marina de Estados Unidos, y desde la Estación Espacial Internacional. Ya se está revelando que el agua es común en el universo, que incluso se halla en estado líquido en Marte. Se está revelando que están llegando desde varios puntos del espacio señales de radio desconocidas con un patrón que parece inteligente. La propia NASA ha reconocido que ya se han detectado miles de planetas extrasolares, muchos como la Tierra en la zona habitable, es decir con agua en estado líquido por lo que pueden albergar vida tal y como la conocemos, y algunos relativamente cerca de nosotros.

Asimismo, veremos explicaciones físicas para comprender los viajes en el espacio tiempo y de dónde podrían llegar «nuestros vecinos». Fui profesor durante un periodo de mi vida. Advertí que la mejor manera de aprender sobre alguna cuestión era lanzar la pregunta al aula y que los propios alumnos en debate la respondieran. Así es como he enfocado esta investigación, narrar objetivamente el hecho y llegar lógicamente a la conclusión. Esa que desacreditarán y ridiculizarán los poderes fácticos y del Estado diciendo que es un globo, o que ese piloto de combate con miles de horas de vuelo confundió la luz que perseguía con el planeta Venus.

En definitiva, aquí encontrará toda la verdad sobre los OVNIS y aliens, por el mero hecho de que se indagarán todas las respuestas a ese fenómeno real del que nadie discute. Lo demuestra el hecho de que son investigados por todos los Gobiernos, y que por fin alguno han admitido su existencia.

Hay un relato que parece un cuento para niños de cómo se originan los dioses y las religiones. En la Segunda Guerra Mundial, varias potencias tomaron las islas del Pacífico como un tablero de ajedrez posicionándose para la batalla. Muchos indígenas que habían tenido poco o nulo contacto con la civilización moderna quedaron impresionados por su tecnología. Alucinaban con el tamaño de los portaviones y acorazados comparándolo con el de sus exiguas canoas. Se maravillaban con esos cazas o bombarderos que podían volar, con esos hidroaviones que aterrizaban en el mar. Cuando años después de finalizada la contienda se retornó, se encontraron las pistas de aterrizaje limpias y representaciones de aviones hechas con palmeras. Asimismo, los cánticos y religiones de los aborígenes representaban a aquellos soldados que vieron. Incluso los imitaban desfilando en formación con cañas en vez de fusiles. Habían tomado a esos militares de años anteriores por dioses. ¿No nos pudo pasar lo mismo a nosotros cuando los antiguos vieron a los extraterrestres y sus naves? ¿No fueron tomados también por dioses los españoles en el descubrimiento de América?

Finalizar esta introducción refiriéndonos a una fecha clave, el 18/09/2019. Por fin, Estados Unidos ha confirmado que los OVNIS existen. Ha reconocido como reales vídeos donde aparecen, aunque los llamen fenómenos aéreos inexplicables. Se han desclasificado archivos admitiendo que no tienen respuestas. Confirman que no conocen ningún objeto construido por el hombre que haga esos vuelos, apariciones y desapariciones que se muestran en los videos. Esas piruetas en el aire a esas velocidades rompiendo todas las leyes físicas.

¿Qué más nos hace falta para creer?

2

Confesiones en el lecho de muerte

2.1. Introducción

Quiero comenzar por este capítulo para dar esperanza a los que sufrimos las reiteradas negaciones de los Gobiernos frente al fenómeno OVNI y alienígena. Hay personas que, al sentirse al final de sus días, cuando ya no tienen nada que ganar y sí mucho que perder, no quieren irse con algo que la sociedad debe saber. Desean hacer revelaciones, las he llamado confesiones en el lecho de muerte.

Ellos que se creen casi inmortales cuando están en la cúspide de su carrera, altos cargos con puestos clave de importancia en los Gobiernos sin que puedan tener un momento de debilidad aparente, de fuerte personalidad y una palabra a la que hacer honor, con tanto poder para hacer y deshacer a su antojo que se sienten casi invulnerables. Pero, en el fondo, están atados a un contrato de confidencialidad, por acceder y conocer informaciones sensibles que no deben hacerse públicas. Y si ello no fuera suficiente ahí estaría el Gobierno para recordarle que revelar secretos se paga con fuertes multas, penas de cárcel o algo peor.

Y algunos, cuando sienten llegar el inevitable acto al que todos estamos abocados, cuando ven que no son eternos y la muerte nos iguala a todos, cuando ven escaparse la vida…, no quieren irse con el secreto a la tumba y les entra el arrepentimiento. Tienen principios y piensan que hay cosas que se deben saber, sintiéndose liberados de aquello que los tenía atenazados, pues les queda poco en este mundo. Pierden el miedo a la coacción sintiéndose redimido en el lecho de muerte, de la confidencialidad que tuvo que firmar. Y confiesan una verdad que han ocultado y que, por el mero hecho de decirla justo antes de morir, muchas veces manchando una carrera brillante al final, hace aún más creíble su testimonio.

Es el caso de Walter Haut, oficial de prensa de la base de Roswell. Él escribió la nota de prensa con relación al caso afirmando que habían capturado un OVNI, según las directrices que le transmitió el coronel Blanchard, que no sería muy torpe para confundir un globo con una nave alienígena, pues, posteriormente, fue ascendido a general de cuatro estrellas del ejército. Haut transmitió el artículo de la posesión del OVNI a periódicos y radios. Al día siguiente de hacerse público el Caso Roswell el ejército se retractó. Walter no volvió a hablar más sobre el tema hasta su lecho de muerte, donde reconoció que se ocultaron muchas cosas, que el OVNI era real y que el segundo comunicado sobre que era un globo meteorológico era falso. También dejó testimonio por escrito en 2002, firmando una declaración jurada al respecto cuyo contenido no se hizo público según sus órdenes hasta después de su fallecimiento en 2005. Ahí dejó constancia de lo que hemos pensado siempre. Que la nave capturada no era humana, que fue ocultada y que dentro había seres extraterrestres pequeños del tamaño de niños.

O Gordon Cooper, el astronauta que logró el récord de estar más tiempo en el espacio en solitario en la misión Mercury Atlas 9, y posteriormente también de permanencia acompañado en la misión Gemini 5. Habló ya en su primera misión en 1963, de una nave extraterrestre verde cuando aquello no debía estar en el espacio, pues ahora muchos avistamientos la NASA los achaca a la basura espacial que entonces no había. Y en Nueva York, en una mesa redonda de las Naciones Unidas en 1985 sobre los OVNIS dijo que:

«Estos vehículos extraterrestres y su tripulación visitan este planeta y viajan desde otros planetas más avanzados técnicamente que nosotros».

Gordon Cooper, astronauta de la NASA.

Al final de su vida fue cuando admitió haber ocultado información, pues había visto muchos más OVNIS. Serían muchos los testimonios de compañeros suyos astronautas que también los han observado y que lo reconocen en la vejez. Como la entrevista que concedió el sexto hombre en pisar la Luna en el Apolo 14 a Radio Kerrang:

«Tengo el privilegio de saber que hemos sido visitados en este planeta y que el fenómeno OVNI es real».

Edgar Mitchell, astronauta de la NASA.

Y si nos han parecido increíbles estos testimonios, el próximo es para quedarse petrificado.

2.2. Philip Corso

El coronel Philip Corso hacia el final de su vida en 1997, cuando ya no tenía miedo de las consecuencias que podría acarrear airear su sabiduría en lo que había sido su sensible cargo, publicó su libro El día después de Roswell. En él no solo habla del accidente, sino de cómo trabajan los Gobiernos del mundo. Su historia nos parecerá inverosímil si no conocemos su currículum. Corso va revelando sus conocimientos según iba ascendiendo en el escalafón, accediendo a archivos cada vez más secretos. En un principio, habla de que llegó a ver un alienígena muerto cuando trabajaba de oficial en 1947 en Fort Riley, Kansas. Provenía del accidente de Roswell. A primera vista, según su testimonio, le pareció un niño por el tamaño, pero luego se fijó en sus largos brazos, su cuerpo grisáceo y su extraña cabeza. Era un extraterrestre del tipo gris. Posteriormente, Corso sirvió en la propia Casa Blanca con Eisenhower, siendo nombrado en 1961 jefe del Área de Tecnologías Extranjeras del Pentágono. Hay que aclarar que su sección no estaba para analizar los MIG soviéticos ni los conocimientos de otros países. En el argot de los servicios secretos como él mismo dijo en su libro, extranjero significaba extraterrestre. Y en el cargo heredó informes ultrasecretos como las autopsias de aquellos alienígenas que había visto antes. De ellos narró que no tenían nariz, ni orejas, ni riego sanguíneo, ni sistema digestivo, ni órganos sexuales. Sí tenían cerebro, pero era diferente. Su puesto también era responsable del departamento de tecnología inversa. Para ello aplicaban ingeniería inversa o retroingeniería, que es el proceso de obtener información o un nuevo diseño a partir de un objeto, con el fin de determinar cuáles son sus componentes y cómo interactúan entre sí. En definitiva, analizar un producto y entenderlo para poder copiarlo. En este caso, el producto eran OVNIS de tecnología extraterrestre totalmente desconocida, que venían acompañados de sus pilotos alienígenas que acarreaban aún más interrogantes. Ello lo convertía en el testigo de primer nivel para describir el OVNI de Roswell. Comentó que en la nave no había mandos y la controlaban con el cerebro a través de los cascos que portaban los aliens. La aeronave no tenía motores o sistemas de propulsión conocidos preparados para venir desde grandes distancias, por lo que sería más bien un dispositivo espacio temporal o provenía de una nave nodriza.

De sus estudios se obtuvieron grandes resultados que impulsaron la técnica existente. Dijo que esa tecnología recuperada se pasaba lentamente a las empresas privadas para que la investigasen y desarrollasen. Que así se transmitieron conocimientos extraterrestres que se han ido incorporando a nuestras vidas poco a poco, como los chips integrados, la fibra óptica, los semiconductores, el láser, el kevlar o la visión nocturna. Estas tecnologías eran transmitidas a compañías privadas para saltarse al Congreso y el control parlamentario, además, les dejaban hacer las patentes. A cambio debían devolver esos conocimientos en avances para el ejército y su armamento.

La explicación de las sorprendentes autopsias sería, o que el organismo se halla desarrollado en el ambiente de otro planeta y funciona de manera distinta de lo que conocemos, que sean robots, o híbridos entre ambos. Nosotros mismos, si fuéramos a otro planeta hostil, mandaríamos una avanzadilla de drones para no exponer nuestra vida humana. De la misma manera ellos, en misiones de exploración, podrían efectuarlas con alguna suerte de androide o clones, lo que respondería a la ausencia de sistema digestivo, riego sanguíneo, etc. También podría ser una civilización eusocial considerada el nivel más alto de organización, con distintas castas donde unas son reproductoras, otras exploradoras… En nuestro planeta podríamos poner de ejemplo las hormigas, las abejas, las termitas…, donde las obreras carecen de órganos sexuales, pues no son las dedicadas a la reproducción, sino al trabajo.

Para finalizar, una persona que ha servido toda su vida a su país sin ninguna mancha en su expediente, ganador de medallas al valor en la Segunda Guerra Mundial y Corea con diecinueve condecoraciones, trabajando directamente con el presidente Eisenhower, encargado de los proyectos más secretos y transcendentales; no puede tirarlo todo por la borda al final si no es porque pensaba que debía abrir los ojos a la sociedad sobre la manipulación a la que estaba siendo sometida. Era un ejemplo para sus conciudadanos, por ello causó tanto revuelo sus revelaciones a sus ochenta y dos años poco antes de morir, cuando no ganaba nada con su confesión.

3

Teorías de la conspiración

3.1. Introducción

En los años cuarenta iniciamos nuestra andadura por el mundo nuclear y detonamos bombas atómicas. La cuestión no pasaría inadvertida a

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