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Ciencia que baila: Saltos, piruetas y física para el bailarín científico
Ciencia que baila: Saltos, piruetas y física para el bailarín científico
Ciencia que baila: Saltos, piruetas y física para el bailarín científico
Libro electrónico179 páginas1 hora

Ciencia que baila: Saltos, piruetas y física para el bailarín científico

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Información de este libro electrónico

Los bailarines giran, saltan, hacen piruetas que desafían el equilibrio y la gravedad y, sin saberlo, escriben con sus cuerpos un texto de física en movimiento.

Así como toda acción es seguida de una reacción, toda voltereta danzable tiene sus leyes, sus fórmulas, sus explicaciones que nos pueden hacer disfrutar aún más de las acciones propias o ajenas y, por qué no, prevenir golpes y pasos en falso. Comprender la física del baile, con sus velocidades, sus pausas y sus pesos, sus aceleraciones, sus puntos de apoyo, sus mareos y sus rotaciones nos permitirá admirar todavía más a quienes –en la pista, en el escenario o en el living de sus casas– se hacen uno con la música. Y también, por supuesto, aprender el ABC de la física a partir de una experiencia cotidiana y divertida.

La ciencia baila y el baile se hace ciencia: se sincronizan uno al otro, mueven esqueletos y neuronas. Una vez más los científicos nos ayudan a entender una porción del mundo y de la vida, como las ganas –y las destrezas– de bailar solos, en pareja, con amigos, cantando con un palo de escoba por micrófono, dibujando pasos, ecuaciones y fórmulas infalibles de rock, de vals, de tango.

¡A bailar con la ciencia! Ciencia que baila obtuvo el primer premio del Concurso Ciencia que ladra-La Nación.
IdiomaEspañol
Fecha de lanzamiento20 nov 2019
ISBN9789876296830
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    Ciencia que baila - Jimena Olmos Asar

    Índice

    Tapa

    Índice

    Colección

    Portada

    Copyright

    Sobre el Concurso Ciencia que ladra-La Nación

    Este libro (y esta colección)

    Dedicatoria

    Acerca de los autores

    Agradecimientos

    Se abre el telón

    Breve (brevísima) historia de la danza

    La revolución en el arte de la danza

    Física… ¿de la danza?

    Primer acto. Equilibrio (y otras yerbas)

    1. Una actividad muy física

    ¡Momento! Es hora de hablar del momento…

    Luz, cámara… ¡acción! (y reacción)

    Centro de gravedad (o de cómo hallar el propio centro sin hacer yoga)

    Con los pies en la Tierra

    Porque esa es la ley primera

    Use the Force…

    2. Mantener el equilibrio

    En busca del equilibrio perdido

    ¡Yo quiero girar!

    Un momento de rotación

    La danza de Taz

    En resumen...

    Segundo acto. Bailar solos

    3. ¿Cómo nos movemos?

    Un pequeño paso o un gran salto. Movimiento horizontal y vertical

    Correr es más complicado de lo que parece…

    Y daba vueltas y se sonreía…

    Todo comienza con un salto

    Un momento crítico: el aterrizaje

    Correr, saltar, frenar: conexión entre los movimientos

    ¿Y a la hora de girar?

    ¡A no marearse! Controlar la velocidad de los giros

    4. La sensación de despegar los pies del suelo… ¡y a volar!

    Los primeros giros

    Los 32 giros (continuados) de Pierina

    Una pirueta extrema (para personas extremamente flexibles)

    La ilusión de flotar (porque la física también puede ser aguafiestas)

    5. Girar en las alturas. ¡A volar se ha dicho!

    Saltos y giros en el aire

    El truco del gato en el tejado

    La ilusión de girar en el aire

    Y poco a poco fue ganando altura…

    El que quiere celeste…

    Tercer acto. Bailar de a dos

    6. ¿Bailamos?

    ¿Qué rol asume cada uno? (o el famoso no sos vos, soy yo)

    ¡Pose, pose!

    Acelerar los movimientos

    Pose final ¡y a no caerse!

    7. Cuando de girar se trata

    ¡Y se viene la vueltita!

    Dejalo en mis manos (o guía para confiar en el otro)

    ¡Basta de girar, que me mareo!

    Dame la mano y vamos a darle la vuelta al mundo

    Giro final

    8. Bailar en las alturas

    Cuando salgas a volar… ¡hay un amigo en mí!

    Si el centro no está en el centro

    Atrápame si puedes (y más vale que puedas…)

    9. Cualquiera puede bailar

    ¿Quién dijo que todo está perdido? El efecto de la forma del cuerpo

    Cuando hay que correr algo más que un colectivo. El movimiento horizontal y el cuerpo

    Altura de salto vertical

    Poderoso el chiquitín. Cómo girar si no somos una secadora

    Interacción física entre la pareja (porque no todo se trata de química)

    Cuarto acto. Tango: la física del 2 x 4

    10. Un baile arrabalero

    Entenderse sin hablar

    Ingredientes esenciales: equilibrio, postura… y abrazo

    Seguir tus pasos (la caminata)

    Disociación (o cómo partir el cuerpo en dos sin truco de magia ni motosierra)

    Corte y quebrada (el pasito del indeciso)

    Pivot (atención: no apto para robots)

    Así se baila el tango

    Se cierra el telón

    Glosario

    Bibliografía comentada

    colección

    ciencia que ladra

    Dirigida por Diego Golombek

    Jimena Olmos Asar

    Esteban Franceschini

    CIENCIA QUE BAILA

    Saltos, piruetas y física para el bailarín científico

    Olmos Asar, Jimena

    Ciencia que baila: Saltos, piruetas y física para el bailarín científico // Jimena Olmos Asar y Esteban Franceschini.- 1ª ed.- Buenos Aires: Siglo Veintiuno Editores, 2016.- (Ciencia que ladra… serie Clásica // dirigida por Diego Golombek)

    E-Book.

    ISBN 978-987-629-683-0

    1. Ciencia. 2. Danza. I. Título.

    CDD 500

    © 2016, Siglo Veintiuno Editores Argentina S.A.

    Ilustraciones de portada: Mariana Nemitz

    Diseño de portada: Peter Tjebbes

    Digitalización: Departamento de Producción Editorial de Siglo XXI Editores Argentina

    Primera edición en formato digital: agosto de 2016

    Hecho el depósito que marca la ley 11.723

    ISBN edición digital (ePub): 978-987-629-683-0

    Sobre el Concurso Ciencia que ladra-La Nación

    Este libro obtuvo el primer premio del Concurso Internacional de Divulgación Científica Ciencia que ladra-La Nación 2015 por decisión unánime del jurado, integrado por Diego Golombek, Nora Bär, Valeria Edelsztein y Jorge Volpi.

    El concurso fue organizado por Siglo Veintiuno Editores y el diario La Nación, y el Conicet como organismo invitado.

    Agradecemos especialmente a la Fundación OSDE y a la empresa DOW, que de inmediato se entusiasmaron con este proyecto y decidieron auspiciarlo.

    El editor

    Este libro (y esta colección)

    se confunden, se acoplan, se disgregan,

    se aletargan, fallecen, se reintegran,

    se distienden, se enarcan, se menean,

    se retuercen, se estiran, se caldean.

    Oliverio Girondo, 12

    Y giran, saltan, se agarran, se paran en puntas de pie, se inclinan, juegan con su centro de gravedad, se elevan, se equilibran, se marean, se aceleran, se cortan, se quiebran, se disocian… bailan. En otras palabras: hacen ciencia.

    Porque, ¿qué otra cosa sino una ciencia es el movimiento sincronizado, la mirada atenta, los sistemas motor y sensorial puestos al servicio de los cuerpos? Todos lo hacen… aun los investigadores más solemnes, como los que en 1939, en un congreso de la Asociación Química Americana bailaron como átomos de carbono e hidrógeno, que junto con alcohol etílico se combinaban para formar benceno. Coreografías sobre el infinito, sobre la física cuántica, sobre el big bang, sobre el número de oro son y han sido presentadas en escenarios de todo el mundo. Incluso hay competencias, y quizá la más famosa sea Baila tu doctorado (Dance your PhD), que organiza la revista Science y en la cual los doctorandos deben representar el tema de su tesis con una danza.

    También la tecnología ha dicho presente en el mundo bailarín. Zapatos con sensores que determinan con precisión los movimientos, capturas de imágenes en 3D, estudios sobre las articulaciones e inlcuso imágenes cerebrales del danzante ayudan a comprender mejor de qué se trata esto de mover el esqueleto. Hasta se han identificado las diferencias biomecánicas básicas entre los bailarines y los pataduras.

    Una pregunta nos convoca: ¿por qué nos gusta bailar? (bueno, en este caso debiera decir por qué les gusta bailar) y, sobre todo, ¿por qué podemos (pueden) hacerlo? Algo es seguro: tanto bailando como mirando a quienes bailan se experimenta cierto placer que viene acompañado de la estimulación de las áreas de recompensa del cerebro. Las regiones motoras se activan, así como los circuitos del placer, incluso las neuronas espejo que son sensibles a lo que hace, mueve o siente el otro. Tal vez heredamos con la danza un ritual evolutivamente ancestral de seducción, que se pone en juego en la pista de baile, aun de manera inconsciente.

    Para lo que sea que sirva, vale la pena estudiarlo y entenderlo. Porque no es trivial dar un salto y no caer despatarrados en el piso, o girar y no terminar como en el tango Los mareados. Efectivamente, hay una física de la danza, útil y necesaria para los bailarines, los mirones y los científicos; y este libro nos deleita con un concierto de movimientos, posiciones, fuerzas y velocidades, parejas, solitarios y apasionados (con esa pasión que sólo pueden describir los químicos, como los autores de este texto).

    Ya sea para quienes experimentan el vértigo de los giros y los saltos como para los que nos asombramos con la visión de uno o varios cuerpos acompasados, esta ciencia que baila nos invita a sacudir los huesos y, claro, las neuronas.

    Esta colección de divulgación científica está escrita por científicos que creen que ya es hora de asomar la cabeza por fuera del laboratorio y contar las maravillas, grandezas y miserias de la profesión. Porque de eso se trata: de contar, de compartir un saber que, si sigue encerrado, puede volverse inútil.

    Ciencia que ladra... no muerde, sólo da señales de que cabalga.

    Diego Golombek

    A Fábio, por su confianza, su amor y su compañía en las largas horas de escritura.

    Al brillo en los ojos de los curiosos.

    Jimena

    A mi familia, por todos los sacrificios que hicieron para que yo pudiera estudiar, y especialmente a Eleni, sin ella nada de esto sería posible.

    A todos los que dedican su tiempo para hacer de este mundo un lugar hermoso.

    Esteban

    Acerca de los autores

    Jimena Olmos Asar

    Nació en Córdoba en 1985. Es doctora en Química por la Universidad Nacional de Córdoba, donde se desempeñó como docente durante varios años. Vivió en Trieste, Italia, y actualmente se encuentra en Santo André, Brasil. Su área de investigación científica es en simulaciones computacionales de nanomateriales. Algunas de sus pasiones son escribir, tocar el piano... y danzar. Empezó por el tango, y hoy incursiona en el estudio de otros ritmos, siempre bajo el lema: Persevera y... bailarás.

    Esteban Franceschini

    Nació en Alta Gracia, provincia de Córdoba, en 1985. Es licenciado en Química por la Universidad Nacional de Córdoba y doctor por la Universidad de Buenos Aires. Fue docente en ambas casas de estudio. Es autor de numerosos trabajos de investigación científica en áreas como nanomateriales y energías alternativas. Actualmente se desempeña en el Conicet como investigador asistente en la misma área y realiza sus actividades en la UNC.

    Agradecimientos

    Recibimos la noticia del premio estando a muchos kilómetros el uno del otro. Y sin embargo, sabemos con certeza que las mismas emociones se apoderaron de nosotros. El nerviosismo y la ansiedad al inicio. La alegría y el honor después. Las lágrimas. Las ganas de saltar. Y finalmente, cuando el alma se aquieta, la gratitud. Gratitud que se hace difícil de explicar y de resumir en las palabras que siguen, y que, aunque ocupen tan sólo una página, sueltas no cabrían en el mundo entero.

    Nuestro más sincero agradecimiento:

    A la educación pública argentina, que nos formó desde el jardín de infantes hasta el doctorado... e incluso después.

    A quienes nos enseñaron que la ciencia es mucho más que lo que sucede en el laboratorio y que la divulgación no sólo es parte de la tarea del científico, sino también parte de su formación. Y parte de su vida.

    Al jurado del IV Concurso Internacional de Divulgación Científica Ciencia que ladra-La Nación, por confiar en nuestro trabajo.

    A la editorial Siglo XXI, por darnos un espacio entre sus autores, por el trabajo realizado sobre el manuscrito original y por ayudarnos a hacerlo más interesante y entendible.

    A Fábio y Eleni, por la lectura minuciosa, la paciencia infinita

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