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Las ciencias forenses y los derechos humanos en Argentina

Las ciencias forenses y los derechos humanos en Argentina

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Las ciencias forenses y los derechos humanos en Argentina

Longitud:
963 páginas
6 horas
Publicado:
Dec 1, 2019
ISBN:
9789878321066
Formato:
Libro

Descripción

La autora combina la experiencia propia y ajena de ser sobrevivientes de violencia con el marco teórico de las distintas disciplinas que hacen a la investigación criminal de los Derechos Humanos en Argentina.
Este libro busca promover la organización de los recursos científicos ya existentes, la formación de Institutos de Investigación Pericial que nucleen profesionales, técnicos e idóneos que comprendan y se comprometan con su tarea.
Publicado:
Dec 1, 2019
ISBN:
9789878321066
Formato:
Libro

Sobre el autor


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Las ciencias forenses y los derechos humanos en Argentina - Emma Virginia Créimer

las ciencias forenses y Los

derechos humanos en Argentina

Emma Virginia Créimer

Las ciencias forenses y Los derechos humanos en Argentina

Emma Virginia Créimer

ISBN: 978-987-8321-06-6

Arte de tapa: Mariana Gabor, Se trata de nosotras III Serie Trata 2013-17, 135 x 150 cm acrílico sobre tela

Diagramación: Mariana Cravenna

Corrección: Vanesa García

© Editorial Maipue, 2019

Tel/Fax: 54 (011) 4624-9370 / 4458-0259 / 4623-6226

Zufriategui 1153 (1714) – Ituzaingó

Pcia. de Buenos Aires – República Argentina

Contacto: promocion@maipue.com.ar / ventas@maipue.com.ar

www.maipue.com.ar

Facebook: Editorial Maipue

Queda hecho el depósito que establece la Ley 11.723.

Libro de edición argentina.

No se permite la reproducción parcial o total, el almacenamiento, el alquiler, la transmisión o la transformación de este libro, en cualquier forma o por otro cualquier medio, sea electrónico o mecánico, mediante fotocopias, digitalización u otros métodos, sin el consentimiento previo y escrito del editor. Su infracción está penada por las leyes 11.723 y 25.446.

Índice

Nota a los lectores

Agradecimientos

Prefacio

Sección I

Aspectos teórico-prácticos de las ciencias forenses y la práctica pericial en delitos contra los DDHH

Capítulo 1

Del sujeto peritado al perito sujetado: discusiones éticas sobre la práctica forense

Capítulo 2

La medicina legal, la investigación criminal y las ciencias forenses

Algunos de los hitos de la historia de la medicina legal en el mundo

Historia de la medicina legal en Argentina

Capítulo 3

Los investigadores

Los científicos y sus colaboradores: los peritos

Clasificación de los peritos

Informe pericial

Capítulo 4

El rol de la medicina legal

Capítulo 5

Responsabilidad profesional médica. Deontología y diceología médica

Resultados

Conclusiones

Capítulo 6

Falta de contundencia pericial: ausencia de compromiso como medio de autoprotección

Capítulo 7

Importancia de la documentación médica en las investigaciones por responsabilidad profesional

Resultados

Conclusiones

Nuestra realidad: proyecto de laboratorios forenses de la República Argentina

Emma Virginia Créimer

Coautores: ingeniero Pedro Dilmar Villagrán, doctor Iván Hervoy Krbavcic; Argentina

Creación de Laboratorios Regionales de Investigación Criminal y Ciencias Forenses articulados en red para Argentina

República Argentina

Creación de los Laboratorios Regionales de Investigación Criminal y Ciencias Forenses

Creación de la Red Nacional de Ciencias Forenses de Argentina

La criminalística y la teoría del caso en el sistema acusatorio adversarial

Doctor Juan Fernando González Porras, profesor investigador de la Facultad de Derecho, Ciencias Políticas y Criminología de la Universidad Autónoma de Tlaxcala, México

Objetivos de la criminalística

Fines de la criminalística

Principios de la criminalística

Preguntas de oro de la criminalística

Método científico

Método inductivo

Método científico deductivo

Método científico

Pasos del método científico aplicados en la investigación criminalística

Metodología de la investigación en el lugar de los hechos

Clasificación del lugar de los hechos

Indicio

Valor investigativo de los indicios

Fuentes de indicios

Cadena de custodia

Teoría del caso

Características de la teoría del caso

Elementos de la teoría del caso

Construcción de la teoría del caso

Trazas del crimen: el análisis de ADN como herramienta forense y su utilización en el sistema judicial

Doctor Gabriel Bosselli, Argentina

Nociones básicas de la biología del ADN

La evidencia de ADN

Identificando la evidencia de ADN

Preservar la integridad de la escena del crimen

Contaminación

Cadena de custodia

Transporte y almacenamiento

Breve descripción de los pasos del análisis de ADN

dentro del laboratorio genético

Análisis de ADN. Resultados posibles

Inclusión

Exclusión

Resultados no concluyentes

Análisis especiales de ADN. Marcadores de linaje

Cromosoma Y

ADN mitocondrial

Admisibilidad de la prueba de ADN en el sistema judicial

Conclusión

Introducción a la toxicología forense

Bioquímica María Eugenia Carignano, Argentina

Sistemática analítica toxicológica

¿Qué se investiga?

¿Dónde investigo?

¿Cómo investigo?

Estudios toxicológicos

Embalaje, cadena de custodia, conservación e informe de la muestra a peritar

Embalaje

Cadena de custodia

Conservación

Informe

Sección II

Aspectos teórico-prácticos de la violencia de género

Capítulo 1

Violencia de género y violencia intrafamiliar-feminicidio

Introducción a las categorías género, cuerpo y sexo

Perspectiva de género

Violencia contra la mujer

Caso 1

Caso 2

Caso 3

Los profesionales y la violencia contra la mujer

Los equipos de salud y la violencia contra la mujer

Aborto legal, seguro y gratuito

Violencia obstétrica

Capítulo 2

Implicancias éticas, políticas y sanitarias en la violencia contra la mujer

Protocolo femicidios/feminicidios

Capítulo 3

Violencia sexual contra mujeres en Latinoamérica y el Caribe

Capítulo 4

Guía para la intervención medicolegal en delitos contra la integridad sexual

Examen de la víctima

Etapas del examen

Capítulo 5

Innovación curricular en ciencias de la salud para la prevención de violencia de género

Educación para la salud

Enfoque pedagógico

Generalidades de las TIC

Las TIC y los programas de formación

Las TIC y las ciencias de la salud

Las TIC y el programa de formación en ciencias de la salud para la prevención de violencia de género

Metodología para la implementación del programa de innovación en la enseñanza con perspectiva de género

Prueba piloto: aplicación y generalidades del programa

Opiniones sobre la experiencia del laberinto

Conclusiones

Aspecto infectológico en el abuso sexual

Doctora Rosana Corazza, Argentina

Infecciones de Transmisión Sexual

Chlamydia trachomatis

Infección por gonococo

Sífilis

Trichomonas vaginalis

Hepatitis B

Infección por VIH en circunstancia de abuso sexual

Conducta médica asistencial a seguir a posterioridad de un abuso sexual reciente

Profilaxis posexposición

Profilaxis para Infecciones de Transmisión sexual en Situación de Abuso

Conclusiones

La investigación de los delitos sexuales seriales a través de la perfilación criminal

Licenciado Javier Francisco Chilo, Argentina

Gabinete de Información y Análisis Criminológico

Estudios sobre sistemas extranjeros de administración de la información criminal

El fenómeno del comportamiento criminal serial

En el mundo

En Córdoba

La construcción de una especialidad

Antecedentes de la perfilación criminal

Definiciones conceptuales sobre perfilación criminal

Desarrollo de clasificaciones de agresores seriales utilizadas en la perfilación criminal

Diferencias teóricas entre lugar del hecho organizado frente a desorganizado

Avance en las clasificaciones de agresores seriales

Resultados

Categoría 1°: violador motivado por deseo del poder y control

Categoría 2°: violación motivada por la furia

Algunos resultados obtenidos sobre los sistemas de información criminal

Consideraciones finales

Camino de sobrevivientes: apuntes para cambiar la realidad en la violencia contra la mujer

Presentación del observatorio latinoamericano de justicia en feminicidio

Doctora Cristiane Brandao, Brasil

¿Por qué un observatorio?

¿Por qué un observatorio latinoamericano?

¿Por qué un observatorio latinoamericano de justicia en feminicidio?

Aportes de la anatomía patológica en la investigación criminal

Doctora Verónica Herrero Doucloux, Argentina

Importancia de la histopatología en las autopsias forenses: como rutina o en casos puntuales

Remisión de muestras al laboratorio de histopatología

Recipientes

Fijación

Cadena de custodia y documentación complementaria

Laboratorio de histopatología

Recepción de la muestra en el laboratorio

Toma de muestras

Procesamiento

Observación histológica

Elaboración del informe

Obstáculos que pueden malograr una pericia histopatológica

Sección III

Aspectos teórico-prácticos de las violaciones de los DDHH en la infancia.

Herramientas de investigación. Contexto nacional e internacional

Capítulo 1

Violencia contra la niñez: un flagelo subterráneo contra la humanidad

Metodología de abordaje psicológico

Validación del diagnóstico de abuso sexual

Diagnóstico de abuso sexual: metodología de abordaje físico y fundamentos de su elaboración

Análisis de la realidad de las declaraciones

Criterios fundamentales derivados de declaraciones únicas

Criterios negativos o de control

El derecho internacional en los casos de violencia contra la infancia

Doctora Elva Leonor Cárdenas Miranda, México

Marco jurídico internacional de la violencia contra las niñas, niños y adolescentes

Introducción

Declaración de los Derechos del Niño de 1924

Declaración de Derechos del Niño de 1959

Convención de los Derechos del Niño de 1989

Protocolos facultativos de la Convención sobre los Derechos del Niño

Observaciones Comité de Derechos del Niño

Expresiones de abuso sexual infantil a través de los dibujos

Licenciada Inés Ortalli, Argentina

Herramientas para evitar la revictimización. ¿Quién le teme a la cámara Gesell?

María Beatriz Müller, Argentina

Adolescencia y crimen desde la perspectiva del objeto de desecho

Licenciado Gabriel Letaif, Argentina

Adolescencia y transgresión de la ley penal

El adolescente y resto del Otro

Ficciones carentes de un ordenamiento simbólico que empujan al naufragio de la subjetividad

Acerca de los dispositivos: no retroceder ante la responsabilidad subjetiva

Gonzalo: la sombra del Padre

Pedofilización de la trata y tráfico de personas: la psicoinformática como nueva herramienta investigativa

Emma Virginia Créimer

Colaboradores: Dayer Mohuanna, Mariano Mosca; Argentina

El estudio informático del contenido de los soportes secuestrados

La investigación psicológica del perfil del usuario

La sumatoria de los factores como nueva herramienta investigativa

El burn out como regla: sobrevivir tendiendo puentes

Sobrevivientes de Ecuador

Paola Andrade, Ricardo Vélez; Ecuador

Paola, una niña rebelde

Ricardo y Paola: del silencio a la voz

Ricardo, recuperando su voz

Rompiendo el silencio de los buenos se cambia la historia

El primer reportaje de la campaña

La meta

Los logros más importantes

Una alianza con Unicef

Cambiando leyes

Creando vídeos que cambian la historia

Creando redes para ayudar

Terremoto en la Iglesia católica

Sección IV

Aspectos teórico-prácticos de la violencia institucional: protocolos para su abordaje

Capítulo 1

Trastornos confusionales, palo y a la bolsa

Capítulo 2

Proyecto de creación de un gabinete forense de derechos humanos

Metodología propuesta para la puesta en marcha modulada del proyecto

Objetivos de la intervención

Instructivo

Preguntas básicas que el experto debe realizarse

Consentimiento informado

Examen físico

Examen psicológico

Consideraciones medicolegales: interpretación de los hallazgos

Signos físicos

Signos psicológicos

Conclusiones y recomendaciones

Protocolo de reconocimiento medicolegal

Datos personales

Anamnesis

Exploración física

Aparato cardiovascular

Aparato respiratorio

Consideraciones preliminares de importancia medicolegal

Consentimiento informado de examen médico y exposición fotográfica

Protocolo de obducción

Oficio tipo para enviar a las unidades fiscales de investigación

Muerte en custodia: una mirada medicolegal

Profesor doctor Oscar Lossetti, Argentina

Concepciones preliminares

Marco definitorio conceptual

Aspectos medicolegales a tener en consideración

Escena del hecho

Maniobras y medios de contención y reducción física

Testimonios sobre los puntos 1 y 2

Intervención médica: documental médica

Autopsia – Minnesota: manual procedimientos

Tortura: Protocolo de Estambul

Sección A

Sección B

Sección C

Sección D

Incidencia de alcohol y drogas de abuso

Comentarios finales

Tortura, proceso judicial y negación. La pericial médica forense un arma eficaz para deconstruir los procesos de negación estatal

Gabriel Ganón, Argentina

La tortura a través de la historia

El proceso judicial y la tortura

El caso argentino: los procesos de negación durante la dictadura

Tortura y ciudadanía

Fetichismo legal: la oscura realidad de la dualidad del Derecho

Prevención de la tortura. Entre la negación, el estado de Derecho y el estado de excepción

Las distintas formas de negación

La prevención de la tortura en concreto

Importancia de las pericias médico-forenses para provocar la ruptura de los distintos procesos de negación que con cobertura institucional se despliegan y poder desentrañar la realidad de los hechos. Un ejemplo paradigmático: La desaparición forzada seguida de muerte de Franco Casco en Rosario

Las seis desapariciones forzadas en Santa Fe desde 2009 a 2016

Conclusiones

La investigación penal de la violencia institucional

Doctor Juan Patricio Murray, Argentina

La justicia durante el terrorismo de Estado. Pronunciamientos judiciales e institucionalización de la impunidad

La cosa juzgada irrita

Violación de la regla constitucional de competencia federal

Prueba absurdamente valorada

La no aplicación del nen bis in idem a casos no juzgados

La cosa juzgada. Regla y excepciones

La cosa juzgada y la Constitución Nacional

La cosa juzgada y el ne bis in idem

Determinación del riesgo de condena como momento a partir del cual opera la garantía

Casos en que se revirtieron afirmaciones basadas en la cosa juzgada írrita. Importancia de las pericias médico-forenses para desentrañar la realidad de los hechos

Caso Cambiaso/Pereyra Rossi

Masacre de calle Juan B. Justo

Conclusiones

Los medios de comunicación y su influencia sobre la investigación criminal

Periodista Horacio Cecchi, Argentina

Mensajeros y policiales

Matar al mensajero

Salud y torturas

Emma Virginia Créimer

Colaboradoras: fotógrafa pericial María Rodríguez Créimer, abogada María Virginia Sáez De Guinoa; Argentina

Metodología de trabajo en terreno

Salud y torturas en la provincia de Santa Fe de la Vera Cruz

Cárcel de mujeres

Alcaidía de mujeres

Unidad carcelaria de Piñero

Melincué

Apéndice

Camino de los sobrevivientes: tratos crueles, degradantes e inhumanos

Presentación de casos problema

1) Presentación de casos en violencia de género

2) Presentación de caso problema: abusador sexual serial

3) Presentación de caso problema en violencia institucional

4) Presentación de caso problema en violencia institucional

Anexo I

Encuesta realizada y gráficos de tortas

Anexo II

Presentación fotográfica del programa de formación

La caja y el laberinto

Bibliografía

Nota a los lectores

Varias décadas dedicadas a las ciencias forenses, la investigación de casos mediáticos y silenciosos, narcotráfico, pornografía infantil, corrupción judicial, violencia institucional (torturas, vejaciones, muertes en custodia), abusos sexuales, desapariciones forzadas, homicidios, suicidios, muertes por falta de la correcta asistencia médica, me han llevado a dedicar prácticamente toda mi vida a mi trabajo, con el compromiso que varias generaciones de mujeres, mi bisabuela Emma, mi abuela Matilde y mi madre Diana, me han dejado como legado.

Me he visto en las alturas sin marearme, creando los Laboratorios Regionales de Ciencias Forenses de la República Argentina y la Red Nacional de Ciencias Forenses, que dirigí durante sus primeros dos años de vida.

Me he visto en las profundidades y en la oscuridad, cuando luego de varias amenazas dejaron un cuchillo ensangrentado en pleno día en la cerradura de mi casa estando mi hija adolescente sola en su interior, sin saber si era su sangre la que el cuchillo esgrimía.

Me he llegado a dar por vencida.

Sin embargo, en las alturas y en las profundidades, siempre tuve la posibilidad de verme en el reflejo que proyectaban los ojos de mis hijos y mi marido, acompañándome sin importar qué, cuándo o dónde, pero sabiendo muy bien el por qué.

Este manual viene a dar respuesta a sus ojos, a los ojos de mis alumnos y de mis compañeros de batallas quijotescas.

Aun así, no puedo dejar de mencionar que el contacto histórico con los sobrevivientes de delitos contra las personas me ha liberado el espíritu literario de la sensación de que nunca estaría a la altura de las circunstancias para volcar los conocimientos científicos o las historias vitales o fatales que me han atravesado.

Fue el redescubrimiento en la fuerza de los sobrevivientes quien me terminó indicando que este es el momento y que, con todo respeto y humildad, esta será la forma de transmitir lo acopiado en este camino.

Y fue la lucha por los Derechos Humanos en Argentina la que fundó siempre mi trabajo y las historias y los caminos de quienes sobrevivían, que me mantuvieron fuerte a pesar de tantos golpes.

Será entonces esta la combinación de factores que regirán el contenido de este libro.

Me acompañan ilustres catedráticos nacionales y extranjeros, quienes con total gentileza se sumaron a este desafío, pero han sido seleccionados por su compromiso y constancia en la defensa de los Derechos Humanos (DDHH), más que por el peso de los papeles que constituyen sus frondosos currículums.

En estas líneas, encontrarán la introducción teórica a las distintas disciplinas que hacen a la investigación criminal de los DDHH en Argentina, entrelazados en espiral, con la experiencia propia y ajena de ser sobrevivientes.

Creo que las palabras de María, son la mejor presentación de esta historia conjunta:

Domingo 6 de septiembre, 8:22 horas.

Salto de la cama y ya caigo corriendo hacia el baño. Las ganas de vomitar son inminentes.

Ayer nos dejaron un cuchillo en la puerta. Uno de carnicero. Un cuchillo con sangre.

Mi cuerpo hace con todas sus fuerzas, el intento de sacar algo que traigo dentro.

Mamá últimamente la pasó mal, y con ella, todos nos volvimos de acero para sostenerla.

Mamá se siente cansada de luchar.

Las arcadas me dan ganas de llorar. Sé bien lo que mi cuerpo ya no tolera.

Mis hermanos se ríen del suceso del cuchillo. Estamos acostumbrados a las amenazas.

El Estado, para el que mamá dedicó su vida, carrera y militancia no hizo todo lo posible por protegernos.

Mamá nos dijo que no podemos hablar.

Que es peligroso.

Voy a vomitarlo. Mi cuerpo se estremece.

Pienso en todos los pibes que nos mataron, que mamá defendió.

En las chicas que nos violaron y dejaron tiradas como un desecho.

En todos los pobres que nos mató la policía.

Mamá dice que si no nos callamos, nos van a matar.

Vomité.

Lloro.

Mi corazón ahora, toma el lugar. Se estremece.

Pienso en todas las madres que temieron por sus hijos, todas esas madres por las que mi vieja luchó sin titubear.

El Estado hipócrita y mentiroso, le soltó la mano una vez más. Mamá no solo tiene que luchar contra el enemigo, pues quien tuviera que defenderla por su arriesgado trabajo, no lo hace.

Hecha un nudo lloro en el piso frío.

Y de pronto pienso, me cansé.

Me cansé de que le suelten la mano.

Pero me levanto.

Mamá nos enseñó dos cosas: a no traicionar nuestros principios ni venderlos, y a levantarnos.

Me levanto cien veces.

Me levanto porque mi mamá va a salir a luchar otra vez.

Limpio un poco.

Me lavo la cara.

Sin dejar de llorar, noto que ya no tengo miedo.

Aunque nunca nadie lo sepa.

Aunque nunca nadie nos proteja.

Aunque nunca nadie se lo agradezca.

Aunque la maten haciéndolo.

Mamá va a pelear por todos.

Y nosotros vamos a pelear por ella.

Por Cambiaso y Pereyra Rossi.

Por Arruga.

Por Garrido.

Por Ferrón, Bina y Forza.

Por Mara Matheu.

Por Cristian López Toledo.

Por las madres y abuelas de la Plaza.

Por las madres y los padres de hierro.

Por cada pibe y piba, en cada cárcel del país.

Por cada hombre y mujer que suicida la policía.

Por cada niño y niña víctima de abuso sexual.

Así nos callen, así nos suelten la mano.

Así nos sigan llamando para decirnos que nos van a matar.

Así nos rompan los autos, nos descuarticen a los perros.

Así nos maten.

¡Ni un paso atrás!

¡Te amo, Mamá!

María Rodríguez Créimer (mi primer retoño)

Agradecimientos

Dejo este libro como manifiesto de amor a: María, Julieta y Ezequiel, quienes entregaron valientes y convencidos, pero no indolentes, las horas que su madre dedicó a cuidar a los hijos de otros. Aquellos que me acompañaron en esta lucha; quienes me abandonaron, quienes siguen dando lucha día a día desde el anonimato; y quienes, por supuesto, quisieron verme vencida. Y a Matilde Alba Swann, quien cerca hoy de su dios, espero me vea digna, y se ría orgullosa de estas humildes palabras.

Mi agradecimiento a Pato Roma y Maru R. C. por el soporte espiritual durante la construcción de la sección de Aspectos teórico-prácticos de la violencia de género.

También, brindo mi homenaje a la silenciosa maestra, doctora Mónica Pilar Méndez quien, en forma incansable ha dejado parte de su vida para crear un centro de asistencia a las víctimas de delitos contra la integridad sexual donde prime la dignidad, el respeto y la profesionalidad.

Prefacio

La medicina no solo debe curar enfermos sino enseñar al pueblo a vivir, a vivir en salud y tratar que la vida se prolongue y sea digna de ser vivida.

Ramón Carrillo

La situación y coyuntura actual de la República Argentina ha demostrado que resulta de una necedad infranqueable pretender que los operadores judiciales, los fiscales, los defensores oficiales, los jueces y los operadores de DDHH, sin distinguir género, intervengan dando respuestas adecuadas a las alambicadas redes criminales instauradas tanto en estructuras estatales como particulares.

En el presente, no existe en el mundo una estructura de investigación criminal que funcione aislada de la experticia de distintos profesionales, preparados y capacitados en el uso de la ciencia y la tecnología como herramientas de alto valor indiciario y, en ocasiones, probatorio.

La omisión de capacitación en los fundamentos básicos sobre la relevancia de la medicina legal, la investigación criminal y las ciencias forenses para aquellos egresados de las facultades de abogacía y ciencias sociales, medicina, psicología, trabajo social y otras especialidades emparentadas con la investigación de delitos, que ejercerán su profesión en forma responsable a través de distintos posicionamientos en el área penal, debería rozar la mala praxis.

La experiencia demuestra que la investigación criminal de la comisión de un delito no debe ser librada a la erudición individual y que el trabajo de equipos interdisciplinarios redunda en resultados concretos, inmediatos y trascendentes, así como en un enriquecimiento global en calidad y en precisión de los distintos partícipes del proceso investigativo.

En este camino, podemos decir que la enseñanza formal utilizada hasta el presente ha promovido un perfil de profesional destinado únicamente a cubrir una vacante laboral, es decir, solo se ha basado en la empleabilidad del profesional, abocándose únicamente a la base cultural y/o de contenidos teóricos del futuro recurso humano, deshumanizando su función.

Sin embargo, el rol de estos profesionales en una coyuntura de rápida metamorfosis, ha tomado un nuevo rumbo y una nueva responsabilidad social, dando un giro copernicano en la forma de abordar su función frente a la comisión de hechos delictuales, con una realidad de violencia y criminalidad rápidamente cambiante.

Por ello, el nacimiento del presente libro no pretende otra cosa más que, mediante el estudio de los modelos nacionales e internacionales y la experiencia propia, promover la organización de los recursos científicos ya existentes, la formación de Institutos de Investigación Pericial que nucleen profesionales, técnicos e idóneos que comprendan y se comprometan acabadamente con su tarea, trabajando desde su génesis en forma interdisciplinaria y proactiva junto a todos los operadores responsables, sin dejar en un plano secundario la necesaria articulación de estos Institutos con los Laboratorios Regionales de Ciencias Forenses de la Red Nacional de Ciencias Forenses de la República Argentina.

Sección I

Aspectos teórico-prácticos de las ciencias forenses y la práctica pericial en delitos contra los DDHH

Capítulo 1

Del sujeto peritado al perito sujetado: discusiones éticas sobre la práctica forense

El profesional que desarrolla la actividad forense, desde todas sus áreas y disciplinas, se enfrenta a diario con el sector más doliente de la sociedad, representado por aquel ser humano que ha cometido un delito emparentado con aquel otro que ha sido víctima de él.

Témporo-espacialmente juntos, histórica y emocionalmente encadenados a un momento crítico en sus vidas, se presentan en busca de Justicia ante un Poder Judicial profundamente heterogéneo, donde en una hoguera de vanidades se mezclan los dogmas arcaicos y los cambios de paradigmas, en un choque tan titánico como desconcertante.

Si bien esta circunstancia se extiende a todos los delitos, existen algunos de tan profunda atrocidad, que su análisis representa un desafío permanente para el profesional que analiza desde el punto de vista técnico, no-jurídico, cada caso en particular.

Sin hesitar, desde la experiencia personal, existen tres delitos que quiebran con paradigmas científicos y morales, ya por lo aberrantes ya por lo subterráneos; estos son los casos de lesiones, vejámenes, torturas y muertes en custodia, la violencia de género hasta el feminicidio y los casos de Abuso Sexual Infantil (ASI), que no por casualidad cito enlazados en este texto.

La sola selección del perfil del profesional que trabajará con estos delitos implica el primer escollo.

A pesar de la experiencia en su disciplina, de la fortaleza teórica que lo sustente, de los años y/o la intensidad de trabajo de campo que haya acopiado, en la evaluación de los profesionales que deberán enfrentarse a delitos contra los DDHH, e incluyo deliberadamente el ASI dentro de esta categoría, solo puede aproximarse pero no delimitarse taxativamente en entrevistas previas a su ingreso su capacidad para desempeñarse en el cargo que se le ofrece, toda vez que, humanamente, no puede preverse la reacción al miedo ni al dolor (propio y ajeno), ni siquiera de los más experimentados profesionales.

Resulta claro que hay un conjunto de componentes inalienables y básicos en el perfil de estos profesionales: la convicción, el compromiso y la ética.

Surge del Código de Ética Médico enunciado en el Decreto Ley 5413/58 Capítulo I Artículo 3°:

En toda actuación el profesional cuidará a sus enfermos, ateniéndose a su condición humana (...) El personal de salud, especialmente los médicos, encargados de la atención médica de personas presas o detenidas, tienen el deber de brindar protección física y mental de dichas personas y de tratar sus enfermedades en el mismo nivel de calidad que brindan a las personas que no están presas o detenidas...

Sin duda alguna, las víctimas en ambos delitos son seleccionadas por su extrema vulnerabilidad y por la relación asimétrica que se plantea entre el ofensor y la víctima.

Hemos elaborado y reelaborado cientos de miles de páginas y protocolos para la evaluación e investigación científica en estos casos.

Sabemos, en relación con el ASI, que existe una transferencia unidireccional de consignas por parte del adulto abusador que no posibilita un aprendizaje interactivo y, que necesariamente deriva en la programación psíquica a través de la que se transmiten los comportamientos que aparecen como pertenecientes al menor víctima, como explica Reynaldo Perrone.¹

Esta transferencia es responsable de las retracciones, del silencio, de la aparente complicidad, de la excitación sensorial del menor, de las paradojas y contradicciones pasibles de manifestarse.

Desde el punto de vista interdisciplinario psicológico y médico forense, reiteramos hasta la exasperación en los fueros, que aplicamos normas nacionales e internacionales para la evaluación de las víctimas; para revelar la incidencia emocional del delito, la ponderación de esta incidencia en el comportamiento; registramos signo-sintomatología específica, evidencia biológica (cuando existe) y escrutamos su repercusión en los planos psicológicos y psicosexuales.

En delitos tan extremos y aparentemente dispares como los que se traen a colación, podemos aplicar conceptos de Perrone: ... El secreto supone la condición de que las vivencias en cuestión son incomunicables. Entre las personas involucradas nace entonces un vínculo de facto, sin alternativas.... ... El abusador manipula el poder y carga a la víctima con la responsabilidad del secreto....

La aplicación de los códigos de ética de cada profesión, convenciones y pactos internacionales, reglamentaciones internas de cada país, en relación con el cuidado y la no violación de los DDHH, no es redundante sino reafirmante del ejercicio pleno del respeto del otro como sujeto.

La incorporación de la bioética, definida como el estudio sistemático de la conducta humana en el campo de las ciencias de la vida y la atención de la salud, en tanto que dicha conducta es examinada a la luz de los principios y valores morales en la Encyclopedia of bioethics de Reich,² avizora la complejidad y extensión de la disciplina y abre el camino para el fundamental diálogo y la construcción interdisciplinaria.

Históricamente, en nombre de la ciencia y la justicia, se han violado sistemáticamente tanto la dignidad de la persona como sus derechos fundamentales.

Pero deberíamos preguntarnos qué fibras mueve en los magistrados y funcionarios la exposición de estos delitos que intentan mantenerse subterráneos.

Para los casos de lesiones, vejámenes, torturas y muertes en custodia en particular y los tratos inhumanos y degradantes a las personas, especialmente aquellas que se encuentran bajo la tutela del Estado, sobreabundan leyes, publicaciones, reflexiones desde lo médico, psicológico, lo filosófico y lo ético; con el objeto de defender, por sobre todo, la dignidad y la vida humana como bienes capitales. Exactamente, lo mismo ocurre con los casos de ASI y de violencia de género.

Sin embargo, su visibilización sigue promoviendo posiciones encontradas a nivel popular, donde se enfrentan en el campo de las interpretaciones, sentimientos vindicativos, autoritarismo, orden y justicia y una profunda negación.

Vale preguntarnos qué rol cumple el profesional auxiliar de la Justicia cuando se desata este enfrentamiento.

Estimo que es el conocimiento y el bagaje científico de cada disciplina el que, regido por un alto concepto ético, debe dar respuesta a este interrogante.

Médicos, psicólogos, asistentes sociales y demás operadores técnicos que colaboran en la investigación de estas temáticas, que desempeñan su práctica en el foro deben proceder ceñidos a su ciencia, realizar un diagnóstico y luego defenderlo en el marco que la función impone.

En palabras de Diego Gracia, Detrás de todo saber existe siempre poder,³ que enlazados íntimamente generan un potencial creativo que no deja de caminar en la delgada cornisa de las decisiones adecuadas donde, según para donde se incline el caminante, puede desarrollarse un avance social, tecnológico y jurídico altamente positivo o, en su defecto, un daño irreparable. Es entonces cuando a esta dupla de saber-poder se le impone una instancia moral de equilibrio representada en el deber.

Los dictámenes periciales deben poseer la claridad y el equilibrio necesarios para ilustrar al magistrado. Los peritos médicos, psicólogos, asistentes sociales, etc., no pueden permitirse (en palabras de Simonin)⁴ ostentar taras psiquiátricas o morales como el orgullo, la ignorancia y/o la deshonestidad, ya que estas atentan no solo contra su función, sino también contra la administración de justicia y la defensa de los derechos humanos.

Habitualmente, surgen de los exámenes médicos y psicológicos forenses de los lugares de detención, condiciones de vida infrahumanas, donde el castigo es la norma y no la excepción y donde la naturalización de la tortura entierra las estadísticas bajo las carnes golpeadas de los justiciables.

Por lo general de las entrevistas médico-forenses y psicológicas de los niños abusados surgen realidades dolorosas, que un lego difícilmente podría poner en palabras pero que un perito debe reflejar ajustado a su ciencia y a los protocolos acordes y vigentes con la contundencia que impone tan importante función social, no solo judicial. Es éticamente inadmisible que dichas circunstancias no consten en los dictámenes periciales.

La cotidianeidad renueva a Foucault: Hay en la justicia moderna, y en aquellos que la administran, una vergüenza de castigar que no siempre excluye el celo y crece sin cesar: sobre esta herida, el psicólogo pulula como un modesto funcionario de la ortopedia moral.

Sin perjuicio de ello, no es posible permitir que se arroje al perito al vacío de las omisiones ajenas, como a un justiciable más en las arenas de un circo romano. Todos los deberes que éticamente se le imponen deben ir igualmente acompañados de derechos.

Las entrevistas con personas que han sufrido torturas implican un posicionamiento que supera cualquier preparación académica previa y eso no debe ser soslayado. Las horas que conlleva el examen pericial en el cual el otro sufriente evoca el más profundo dolor, terror y vulnerabilidad padecidos, no resultan gratuitas en el operador que, además de recibir la transferencia de ese quantum emocional, debe procesarlo y confrontarlo con cuestiones ajenas a la víctima y que, en reiteradas ocasiones, se acompañan de la entrevista al presunto torturador ofensor.

La protección de los operadores del sistema que se enfrentan a estos procedimientos debe implicar también una posición ética, siendo responsabilidad de los Sistemas de Justicia administrar los medios para su contención psíquica y física.

La realidad transpira cárceles y comisarías atestadas de hombres y mujeres sometidos a malos tratos por acción y por omisión, condenados a la enfermedad, con estructuras de salud insuficientes e ineficaces, donde los médicos y psicólogos sucumben al orden general impuesto o, en el mejor de los casos, denuncian y/o renuncian.

Los pasillos tribunalicios se ven atravesados por pequeñas figuras, cuerpos y mentes que no llegaron a abrirse al mundo merecido porque les coartaron la posibilidad de ser y creer. Diminutos rostros con expresiones de soledad e indefensión que esperan del símbolo de suprema de autoridad, muchas veces encarnada en un extraño apoltronado en un estrado con el ceño fruncido y la palabra difícil, que representa la reparación de lo irreparable, la restitución de la confianza en el poseedor de la autoridad.

Las víctimas de violencia de género cargan con su dolor hecho vergüenza frente a la descreída mirada de funcionarios policiales y judiciales que les vomitan multiplicidad de culpas: Vos qué le hiciste, Volvé que ya se le va a pasar, ¿Otra vez denunciando?, ¿Por qué no te vas y dejás de venir a molestar si después vas a volver?

La ética es el único vector que nos separará del encubrimiento y la complicidad, cada vez que asumamos el compromiso con el otro, como sujeto.

Finalmente, la función del perito no se limita al cumplimiento de un horario, ni a un dictamen poco y confuso.

Que conozca entonces el Sistema, desde estas letras y con humildad, que cuando nos sentamos en un juicio oral a defender lo dictaminado lo hacemos a conciencia y con la ciencia, sobre el sujeto peritado, conociendo los riesgos que estas conductas ofrecen y asumiéndolas con la templanza y el honor de ser fieles a nosotros mismos y que, a pesar de la exactitud de las reflexiones de Gregorio Marañón⁶ cuando expresa que: aunque la verdad resplandezca, siempre se batirán los hombres en la trinchera sutil de las interpretaciones, eso no nos convierte, ni nos convertirá, en peritos sujetados a intereses particulares.

¹ Perrone, R.; Nannini, M. Violencia y abusos sexuales en la familia. Un abordaje sistémico y comunicacional, Buenos Aires: Paidós, 2006.

² Reich, WT. (1978) Encyclopedia of bioethics, Nueva York: Free Press.

³ Gracia, D. (1989) Fundamentos de Bioética, Madrid: Eudema.

⁴ Simonin, C. (1962) Medicina legal judicial, Barcelona: Jims.

⁵ Foucault, M. Vigilar y castigar, Argentina: Siglo XXI, 2008.

⁶ Gregorio Marañón (1887-1960): pensador español, científico y médico endocrinólogo del Hospital Central de Madrid.

Capítulo 2

La medicina legal, la investigación criminal y las ciencias forenses

Distintas definiciones se remiten a las ciencias y procedimientos en estudio. Sin duda, el fundamento científico es el que le otorga validez a las mismas.

La medicina legal puede definirse como la disciplina que efectúa el estudio teórico y práctico de los conocimientos médicos y biológicos necesarios para la resolución de problemas jurídicos, administrativos, canónicos, militares o previsionales, con utilitaria aplicación propedéutica a estas cuestiones.

También, se la puede definir como la especialidad médica que reúne los conocimientos de la medicina que son útiles para la administración de justicia o la aplicación de los conocimientos médicos a los problemas legales o derivados del legislar.

La expresión de mayor importancia de la medicina legal se manifiesta en los informes medicolegales o peritaciones, que se defienden académicamente en los juicios orales y/o declaraciones testimoniales.

Estos informes se basan en la experiencia y conocimiento del perito, ajustándose a protocolos y bibliografía nacional e internacional y siguiendo el método científico.

Podemos dividirla en a) las ramas que la constituyen y b) las especialidades que de alguna forma han evolucionado desde ella o profesiones que resultan fundamentales para el trabajo interdisciplinario en la sustanciación de una investigación criminal:

a) Ramas que la constituyen

Jurisprudencia médica: conjunto heterogéneo de aspectos disciplinarios vinculados con el derecho de los médicos (ejercicio de la medicina, responsabilidad profesional, secreto médico, certificados u honorarios médicos, etc.).

Traumatología medicolegal: estudia las lesiones y muertes violentas.

Medicina legal del trabajo, de la seguridad social y del deporte: realiza el estudio de los infortunios propios de estos aspectos.

Tanatología: contempla todo lo relacionado con la muerte y el cadáver.

Agonología: estudio de la agonía.

Asfixiología: que analiza las formas de muerte violenta por asfixia.

Sexología medicolegal: que estudia los sexos (normales o patológicos) y los estados intersexuales, cuando plantean cuestiones jurídicas.

Tocoginecología medicolegal: aborda cuestiones jurídicas del aborto, embarazo, parto, puerperio y de los atentados sexuales de toda índole que dejan huellas en el organismo.

b) Especialidades que han evolucionado desde la medicina legal y/o profesiones que resultan fundamentales para el trabajo interdisciplinario

Criminalística: contempla procedimientos de identificación de personas, hechos o cosas.

Criminología: estudia las conductas humanas peligrosas.

Psiquiatríaforense: aplicando conceptos de la psicopatología, analiza la responsabilidad y la capacidad mental de las personas en relación con el derecho legislado.

Algunos de los hitos de la historia de la medicina legal en el mundo

El primer experto medicolegal fue Imhotep (Egipto, 3000 años a. C.), la más alta autoridad judicial del rey Zoser; en esta época, se castigaban los errores profesionales severamente.

El Código de Justiniano (529-564 d. C.), en Roma, regulaba la práctica de la medicina, cirugía y obstetricia, e imponía penas por mala práctica. En Roma, la Ley Aquilia (siglo III a. C.) establecía normas sobre la responsabilidad profesional, la Ley de las Doce Tablas (siglo IV a. C.) sobre la capacidad civil y estado mental de las personas y la Ley Cornelia (siglo I a. C.) sobre abortos criminales, envenenamientos y negligencia profesional.

Galeno (103-210 d. C.) establece la docimasia, prueba a la cual se somete un órgano para saber si ha funcionado o en qué estado de función estaba antes de la muerte.

Numa Pompilio (753-674 a. C.) ordenaba a los médicos hacer examen de las mujeres que morían.

El Hsi Yuan Lu (siglo XIII), documento escrito por un juez chino, clasificaba las lesiones de acuerdo con el instrumento que las causaba y su gravedad. El primer libro de medicina legal fue escrito en China en 1248, por Hsi Yuan Lu. Constaba de tres tomos: el primero sobre abortos, el segundo sobre golpes y lesiones, y el tercero sobre estrangulación y otras asfixias.

En 1209, el Papa Inocencio III expidió un decreto en el que se les exigía a los médicos visitar a los heridos por orden judicial para evaluar las lesiones y su evolución.

En el siglo XIV, Carlomagno legisla en capitulares: los jueces deben apoyarse en informes médicos. En París, en 1311, el rey Felipe establece la medicina legal como organización, y la Facultad de Medicina de Montpellier obtiene permiso para realizar necropsias.

Durante el siglo XV, se comienzan a hacer peritajes medicolegales en caso de aborto, homicidio, infanticidio, etcétera.

En el siglo XVI, podemos encontrar la implantación de la pericia médica en la Constitutio Criminalis Carolina. En 1537, Carlos V promulga el Código Carolino, donde se establece la obligación del médico de auxiliar a los jueces. Ambroise Paré, precursor de la medicina legal moderna, da el nombre de medicina forense a la especialidad, y establece la metodología para los informes medicolegales y para descubrir enfermedades simuladas. En 1575, publica la primera obra de medicina legal, De los informes y de los medios de embalsamar los cadáveres. También, escribió sobre asfixias, heridas, virginidad, brujería y embarazos múltiples.

En el siglo XVII, el edicto de Enrique IV impone los cuerpos médicos con labor forense. Paulo Zacchia (1651) reconocido como precursor de la medicina legal moderna por su obra Questiones medicolegales. La obra de Zacchia trataba sobre muerte, impotencia, milagros, etcétera.

En el siglo XVIII, se observa el gran desarrollo de la investigación científica, de la medicina y por consiguiente de la medicina legal. El nacimiento, la muerte, los fenómenos cadavéricos, etc. van dejando de lado algunos de los prejuicios de épocas anteriores.

Historia de la medicina legal en Argentina

Si bien resulta fascinante el desarrollo de la medicina legal como especialidad desde la colonia hasta 1810, su desarrollo excede al presente capítulo. Sin embargo, vale remarcar que es a Juan de Castilla (1406-1454) a quien se le honra por haber promulgado una Real Cédula mediante la cual el Protomedicato de España debía intervenir en los delitos y transgresiones que cometiesen los médicos, licenciados o cirujanos en el desempeño de sus funciones, según relata Emilio Federico Pablo Bonnet.

Debieron transcurrir muchos años para que, en 1798, el rey Carlos IV reconociera el Protomedicato del Río de La Plata, destinando al protomédico don Miguel Gorman para que dictara medicina y al Licenciado Agustín Eusebio Fabre para que hiciera lo propio con la cirugía.

Ya en aquella época, a través del Tribunal del Protomedicato del Virreinato del Río de La Plata se imponía la necesidad de aconsejar las medidas a tomar respecto de los presos enfermos y asesorar a la justicia en el orden medicolegal.

A partir de allí, se sucedieron hechos históricos para la medicina legal, como la creación de la Facultad Médico Quirúrgica y el Instituto Médico Militar luego de la Revolución de Mayo; la creación de la Universidad de Buenos Aires, en agosto de 1821. Este hecho coincide con la supresión del Instituto Médico Militar y el Tribunal del Protomedicato, para dar nacimiento al Arreglo de la Universidad –creando el Departamento de Medicina– y posteriormente el Arreglo de la Medicina, constituído por 98 artículos en los que se volvería a remarcar la importancia de asegurar un científico y eficiente asesoramiento medicolegal a los magistrados judiciales y la necesidad de desenvolver una política médico-penitenciaria, dentro de los medios a su alcance.

Muchos fueron los avatares que se debieron sortear hasta superar los distintos Arreglos (tecnicismo de la época) para reglamentar la Facultad de Medicina en 1853, cuando apareció por primera vez la asignatura Medicina Legal e Historia de la Medicina.

Han iluminado con su trayectoria en el ejercicio de esta especialidad especialistas prolíficos como Francisco Cosme Argerich, Nicanor Albarellos, Eduardo Wilde, Eduardo Pérez, Francisco Veyga, José Ingenieros, Domingo Sáenz Cavia, Nerio Rojas, Juan Ramón Beltrán, Luis Felipe Cia, José Belbey y Emilio Federico Pablo Bonnet, entre otros.

No se pretende omitir en este recordatorio a los contemporáneos, como Osvaldo Raffo, José Ángel Patitó, Héctor Osvaldo Vázquez Fanego, Miguel Ángel Maldonado, Carlos Navari y Oscar Lossetti, entre otros, quienes, desde sus obras, orales o escritas, produjeron y/o siguen produciendo acaloradamente para el avance de la medicina legal.

⁷ Bonnet, EFP. Medicina Legal, Buenos Aires: López Libreros, 1980.

Capítulo 3

Los investigadores

Los científicos y sus colaboradores: los peritos

Sin perjuicio de las definiciones que se exponen a continuación, debemos tener en cuenta que en el juicio oral comparecen "juntos, pero no unidos, por carencia de una elemental affectio societatis" en palabras de Elías Neumann las partes enfrentadas en el litigio, y aunque el único, honesto y real objetivo sea conocer la verdad, los seres humanos allí presentes al momento de ingresar al recinto han construido una verdad que no siempre se expresa de la misma forma.

Los peritos son personas con determinada formación o aptitudes en una ciencia, técnica, industria, arte o profesión, que están en condiciones de brindar asesoramiento al magistrado sobre determinada rama del conocimiento. Del latín peritus, significa docto, experimentado, práctico en un arte o ciencia. En esta descripción, pueden incluirse profesionales, técnicos, artistas, y también aquellas personas que en el desarrollo de un oficio tengan los conocimientos suficientes como para dar respuesta a los interrogantes jurídicos.

El caso que presentamos habitualmente es el de las averiguaciones de causales de muerte en custodia donde se utilizan armas tumberas cuya construcción se realiza en base a elementos obtenidos del socavamiento de pisos y paredes, como hierros, caños, mampostería.

Si bien para el análisis del uso de las armas se pensaría en convocar a un especialista en balística, hay casos en los cuales un plomero o gasista puede tener mayor experiencia en la articulación de los elementos utilizados para la conformación del arma que pudiera haber provocado la muerte de una persona.

Según distintos autores, las características que debe poseer un perito se ven expresados en el Decálogo medicolegal de Nerio Rojas:

1. El perito debe actuar con la ciencia del médico, la veracidad del testigo y la ecuanimidad del juez.

2. Es necesario abrir los ojos y cerrar los oídos.

3. La excepción puede ser de tanto valor como la regla.

4. Desconfiar de los signos patognomónicos.

5. Seguir el método cartesiano.

6. No fiarse de la memoria.

7. Una autopsia no puede rehacerse.

8. Pensar con claridad para escribir con precisión.

9. El arte de las conclusiones consiste en la medida.

10. La ventaja de la medicina legal está en no formar una inteligencia exclusiva y estrechamente especializada.

Más allá de la indiscutible actualidad de los conceptos de Nerio Rojas en su decálogo, me permito disentir parcialmente en el punto 7, toda vez que si nos referimos en la literalidad de que no puede rehacerse lo que ya está hecho, la experiencia de la suscripta muestra que en reiteradas ocasiones, frente a la inoperancia, por acción u omisión de los peritos intervinientes en la primera autopsia, la cual no resulta completa, metódica, sistemática ni ilustrativa, se impone una reautopsia.

Durante años, también se ha establecido desde los ámbitos periciales que una vez iniciado el proceso de putrefacción las autopsias son fútiles. Sin embargo, la experiencia de la suscripta demuestra que meses e incluso años después (caso concreto Luciano Arruga, desaparición forzada y probables torturas seguidas de muerte, cinco años después se halló y exhumó su cuerpo, en el que se encontraron numerosas lesiones no descritas en la primera autopsia) se pueden encontrar datos invalorables para la sustanciación de la causa. Situaciones similares se han repetido en numerosos casos de muertes en custodia, feminicidios e infanticidios (etimológicamente hablando).

Según Lacassagne,tres características perfilan al médico legista: técnica, sabiduría, arte.

Para Gisbert Calabuig,¹⁰ el buen perito debe poseer la concurrencia de un conjunto de cualidades:

1. Posesión de condiciones científico-éticas.

2. Formación especializada, teórica y práctica del vasto campo de la medicina legal.

3. Objetividad para la interpretación de las pruebas materiales.

4. Reflexión y sentido común para reducir cualquier problema, aún el más complicado a sus términos más simples.

5. Juicio para jerarquizar los hechos, subordinar lo secundario a lo principal y correlacionarlos entre sí.

6. Prudencia en la elaboración de los dictámenes y, sobre todo en la elaboración de las conclusiones.

7. Imparcialidad derivada de su formación científica, que debe traducirse en el contenido de sus informes.

8. Veracidad.

Mata¹¹ agrega a las aseveraciones previas: diligencia, entereza, franqueza, moderación, consideración e inclinación al bien.

No resulta menos importante remarcar las taras psíquicas incompatibles con el accionar pericial a las que hace referencia Simonin:

1. El orgullo que ciega.

2. La ignorancia que hace no dudar de nada.

3. La deshonestidad que envilece y degrada.

Clasificación de los peritos

1. Según la amplitud conocimientos del perito:

Generales

Especiales

2. Según el ámbito o institución que representan:

Oficiales:

- Médicos forenses o médicos de tribunales (pertenecen al foro)

- Médicos legistas de las fuerzas de seguridad

No oficiales:

- Médicos legistas

- Profesores titulares de medicina legal

- Profesores adjuntos de medicina legal

- Especiales: profesores titulares o adjuntos de las distintas disciplinas

3. Según la fuente proponente:

De oficio (fuero penal)

De parte (fuero penal)

Consultores técnicos (fuero civil)

Informe pericial

Según Gisbert Calabuig, la aplicación del método, como procedimiento que se utiliza en la ciencia para hallar la verdad y enseñarla, encuentra su traducción en la medicina legal

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