Encuentra tu próximo/a libro favorito/a

Conviértase en miembro hoy y lea gratis durante 30 días
Insumisas: Poesía crítica de mujeres

Insumisas: Poesía crítica de mujeres

Leer la vista previa

Insumisas: Poesía crítica de mujeres

valoraciones:
5/5 (1 clasificación)
Longitud:
347 página
2 horas
Editorial:
Publicado:
Oct 23, 2019
ISBN:
9788417263676
Formato:
Libro

Descripción

Insumisas es una antología de poemas críticos de mujeres poetas con un espectro amplio de voces y matices, diversa estéticamente, plural en su composición; siempre beligerante e inconformista. Agrupa poemas de cuestionamiento, de impugnación, de denuncia, que miran de frente los mecanismos, causas y consecuencias de la desigualdad social de un sistema ideológico y económico excluyente, ecocida y heteropatriarcal. Sin pretender acotar ningún terreno, subraya la existencia y el vigor de unas posiciones políticas y poéticas relevantes, que abren e impulsan vías para la reflexión, el debate y la puesta en marcha de prácticas para la emancipación con sus versos. Aspira a ser un punto de partida, un refuerzo y un impulso; una obra que aporte y que refleje la fortaleza de la poesía crítica escrita por mujeres en castellano en el Estado español en la actualidad. Y que pueda servir, si es necesario, como documento de trabajo y como acompañamiento. Que sea, en definitiva, una herramienta más en una lucha con distintos frentes que no podemos eludir.
Autoras de la antología:
Begoña Abad / Rosana Acquaroni / Pilar Adón / Gracia Aguilar Almendros / Mada AldereteVincent / Maribel Andrés Llamero / Pilar Astray Boadicea / Martha Asunción Alonso /Vanessa Basurto / Carmen Beltrán Falces / Carmen Ruth Boillos / Beatrice Borgia / Paloma Camacho Arístegui / Montserrat Cano / Laura Casielles / Sofía Castañón / María Castrejón / Olalla Castro Hernández / Nieves Chillón / Bibiana Collado Cabrera / Isla Correyero / María Eloy-García / Eva Gallud / Ana Gálvez / Esther Garboni / Ariadna G. García /Txus García / Berta García Faet / Belén García Nieto / María García Zambrano / Diana García-Bujarrabal / Laura Giordani /Alba González Sanz / Sara Herrera Peralta / Milagros López / Laia López Manrique / Inma Luna / María Ángeles Maeso / Juana Marín / Ana Belén MartínVázquez / Alicia Es. Martínez / Erika Martínez / Ángela Martínez Fernández / Marián Martínez-Osorio / Andrea Mazas / Elena Medel / Isabel Miguel / María Monjas Carro / Nares Montero / Ángeles Mora / Cristina Morano / Esther Muntañola / Marta Navarro / Patricia Olascoaga / Leire Olmeda /Arantxa Oteo / Julia Otxoa / Katy Parra / María José Pastor / Ana Pérez Cañamares / María Ángeles Pérez López / Isabel Pérez Montalbán / Inés Ramón / Miriam Reyes / Ana Rosetti / Nuria Ruiz DeViñaspre / Regina Salcedo / Milagros Salvador / Sonia San Román / Marifé Santiago Bolaños / Marta Sanz / Ana Tapia / Ruth Toledano / Julieta Valero / Eva Vaz / Raquel Vázquez / AnaVega / AnaVidal Egea.
Selección y edición de Alberto García-Teresa
Editorial:
Publicado:
Oct 23, 2019
ISBN:
9788417263676
Formato:
Libro

Sobre el autor


Relacionado con Insumisas

Libros relacionados

Artículos relacionados

Vista previa del libro

Insumisas - Varias Autoras

Insumisas

Poesía crítica contemporánea de mujeres

Selección y edición de

Alberto García-Teresa

Begoña Abad

(Villanasur del Río Oca, Burgos, 1952)

obra poética:

Begoña en ciernes (4 de agosto, Logroño, 2006); La medida de mi madre (Olifante, Zaragoza, 2008); Cómo aprender a volar (Olifante, Zaragoza, 2012); Musarañas azules en Babilonia (Babilonia, Navarrés, 2012); Palabras de amor para esta guerra (Baile del Sol, Tenerife, 2013); A la izquierda del padre (La Baragaña, Palma de Mallorca, 2014); Estoy poeta (o diferentes maneras de estar sobre la Tierra) (Pregunta, Zaragoza, 2015); El hijo muerto (Babilonia, Navarrés, 2016); Diez años de sol y edad. Antología 2006-2016 (Pregunta, Zaragoza, 2016); El techo de los árboles (Pregunta, Zaragoza, 2018).

Si algún día vienes a mi vida,

tendré que explicarte que eres una diosa.

Que nadie tiene derecho a olvidarlo.

Que nadie tiene permiso

para tratarte como otra cosa.

Te enseñarán a leer, a escribir.

Aprenderás a contar, a manejar los cubiertos,

a vestirte, a caminar,

pero todo deberás hacerlo

sin olvidar que eres una diosa única,

irrepetible, valiosa

y que sólo saber eso te hace libre.

No necesitas sino de ti, para aprenderlo,

pero yo te lo repetiré cada noche

para que no lo olvides,

porque quizás un día

un príncipe azul te quiera para él

y entonces tendrás que saber

que los príncipes azules no existen

y que las diosas no tiene dueño.

(De Cómo aprender a volar; 2012)

Bajo qué bandera tendré que esconderme

cuando te mire muerto,

cuando tenga que sujetar tu cuerpo

el resto de los días de mi vida,

que sólo serán tu ausencia.

Con qué uniforme abrigaré mi pena

que me justifique

el absurdo ciclo de haberte parido,

para entregarte luego a una causa perdida.

Qué ejército, de qué lugar,

defenderá mi miedo a seguir viva,

la angustia de mirar a otras madres,

la procesión insufrible de ataúdes,

la indecente firma de otras paces

que construyan sobre nuestros huesos

un futuro en el que no cabemos.

(De La medida de mi madre; 2008)

Escucho a un político explicar

cómo cerrará una empresa

y dejará a mil doscientas personas en la calle.

Sus palabras hábiles, elegidas, complicadas y equívocas,

me hacen dudar sobre si cerrará la empresa

o nos está salvando la vida.

Pienso si yo seré capaz de decir a mis hijos,

con la misma habilidad,

que esta noche ya no hay nada que cenar

y que mañana se me termina el paro.

(De Palabras de amor para esta guerra; 2013)

En la fila de hormigas

el único horizonte posible

es la hormiga que camina delante.

(De Palabras de amor para esta guerra; 2013)

Estudia, estudia

o terminarás fregando escaleras.

Desde niña la amenaza, el miedo.

Ahora, que sí friego escaleras

porque lo elegí, parece,

miro alrededor y veo

a muchos de los que entonces estudiaron

en qué vertederos andan metidos.

Otros aparecen en la prensa salmón,

es cierto, es cierto,

pero no sé cuál de las dos cosas

me parece más triste.

En las escaleras que friego

me puedo mirar la cara.

(De Estoy poeta (o diferentes maneras de estar sobre la tierra); 2015)

Rosana Acquaroni

(Madrid, 1964)

obra poética:

Del mar bajo los puentes (Rialp, Madrid, 1988); El jardín navegable (Torremozas, Madrid, 1990; Reed, 2017); Cartografía sin mundo (Ayuntamiento de Cáceres, Cáceres, 1994); Lámparas de arena (Comunidad de Madrid, Madrid, 2000); Discordia de los dóciles (Olifante, Zaragoza, 2011); La casa grande (Bartleby, Madrid, 2018).

LOS MUERTOS PREMATUROS

Vosotros

que vivís sosegados,

que regresáis a casas

iluminadas y humeantes,

que fingís inquietud ante el fracaso,

anclados a la duda razonable.

Vosotros

que sois depositarios del ciego bienestar

y surcáis cada noche

los océanos blancos

en barcos de pereza.

Vosotros

vientres acorazados,

contemplad este fango que corrompe,

el sórdido aleteo que profana.

Hincad el corazón,

asomaos a la vida,

y veréis todo aquello que se esconde

bajo esa claridad amontonada

que cubre vuestro mundo.

(De Discordia de los dóciles; 2011)

DESAPARECIDOS, 2

Tras los muros de esta ciudad insomne

se ocultan unos cuerpos

unos nombres

que no sobrevivieron

a alguna despedida.

Bajo la piedra

se esconde un cauce oculto

un manantial de cal itinerante,

un corazón talado

que sangra todavía.

(De Discordia de los dóciles; 2011)

Fue el año en que los dóciles

conciliaban el sueño acariciando

sus mantas de penuria.

Había mercaderes

que expoliaban la ruta de los sueños.

Se secaba la lengua de los hombres.

Se inauguraban centros comerciales,

fugaces paraísos

para la sedación y la codicia.

Escaseaba el encuentro entre los dóciles,

esos seres que fueron clausurados,

demolidos,

que solían apagar sus soledades

girando para siempre

entre franquicias,

en grandes delfinarios,

o en pequeñas cabinas

donde apenas sí cabe un solo hombre.

(De Discordia de los dóciles; 2011)

CON DISTINTOS COLLARES

Una vez que ha cesado la tormenta,

el rebaño se aquieta

y los perros

reagrupan a los corderos rezagados.

Lejos de las cañadas,

en las hondas pedrizas,

queda un cordero blanco,

que come en la maleza.

Prefiere magullarse

andar sobre los riscos

–abriendo nuevas sendas–,

antes que diluirse entre el ganado.

Sus guardianes vigilan la distancia.

Cuando rompa la noche

soltarán a los perros.

Hurgarán las heridas.

Someterán su cuerpo a los alambres.

Su áspero balido

rasgará cada cielo

de la aldea global.

Vertedero de ángeles:

diréis que no escarmienta todavía.

Tropas del exterminio

con distintos collares.

(De Discordia de los dóciles; 2011)

DÓNDE QUEDÓ TU SEXO

desleído derramado en qué cóncavo silencio en qué pozo anegado

por la lluvia sobre qué urna dormido incandescente

dónde quedó tu sexo floreciendo en qué bandeja de canapés variados

en qué concilio bajo qué lavatorio en qué bidé sonámbulo

tapiado por la seda de la consolación.

Corsés y limaduras brotando como hímenes.

Cautiva y desarmada

una vagina envuelta en un sudario blanco.

Doméstica y pequeña

confinada al fantasma de la aurora.

Cancelación de un cuerpo

libertario.

Todo llega por qué

todo se en

cien

de

(De La casa grande; 2018)

Pilar Adón

(Madrid, 1971)

obra poética:

Con nubes y animales y fantasmas (EH Editores, Jerez, 2006); De la mano iremos al bosque (4 de agosto, Logroño, 2010); La hija del cazador (La Bella Varsovia, Madrid, 2011); Mente animal (La Bella Varsovia, Madrid, 2014); Las órdenes (La Bella Varsovia, Madrid, 2018).

Ellos no lo advierten

pero arrastramos un rencor en los genes

heredado de cada mujer.

Su hacha clavada en el cuerpo,

integrada en él. Donde persiste.

Observadoras y observadas.

Actuando a solas y ante el mundo.

Ansiando un descanso

sin saber descansar.

Acusando un odio que no se cura

por palabras que no tendrían que existir

Sin responder tal sin comportarnos cual,

aprovechando más.

Sin enfrentarnos a.

(De Las órdenes; 2018)

Regalarlo todo. Cada prenda. Cada adorno.

Con mentalidad de pobre. Los dedos de harina

calentando el mismo tazón

y la sonrisa rota hacia la mesa

sin frutas ni flores en la fuente.

Sin estrenar nada, sin ambición de refugio.

Habiendo perdido la energía

y el asombro.

Queriendo decir: «¿Por qué no vuelves a casa?»

Cuando lo sabe. Que volver a casa es el miedo.

Que la huida del día es el miedo.

La tapia de ladrillo y la llamada al timbre sin prever

si podrá entrar.

Cada mirada de hembra.

Cada preñez. El miedo.

El cuerpo que no se acostumbra

y que, lejos de aumentar,

reduce su tamaño y se parte en dos.

(De Las órdenes; 2018)

LIGADURAS

El afán de cuidar. Lo irremediable de cuidar.

En el tiempo de cada mujer que se apresura.

Que no descansa, que lo hace todo.

Ahogándose en sí misma.

Que se levanta cuando los otros se agitan en su espacio

y enflaquece cuando los otros dejan de comer.

Cada paso adiós, cada separación,

un desamparo que niega el reposo.

Que se aplasta contra el esternón y se sostiene

en los años pasados y en la incertidumbre: ¿habrá más?

La piel pálida como madera de puerta

y las manos en asfixia

mientras cortan la carne.

(De Las órdenes; 2018)

No descuido la escritura,

sino a mí misma

(Ingeborg Bachmann)

¿Quién me va a cuidar cuando sea vieja?

¿Quién me va a esperar, feliz de verme?

Cabello de nudos. Sin cepillados nocturnos.

Peines y espejos de plata.

Sola en mi sillón. Harta del cansancio y los sermones.

Sin hijos que me bañen,

me cocinen asado con puré,

me traigan jerséis de talla grande,

me laven los pies y las axilas

cuando queden ya pocos motivos para existir.

Vencida por los razonamientos

sobre aquello de recoger lo que se ha sembrado.

Celebraciones, cumpleaños y fiestas

en perspectiva de una soledad redonda.

¿Quién va a venir a verme

los fines de semana?

Si no soy madre.

Si vivo sin reconocer la devoción, el auxilio.

La ternura. Las visitas a los amigos dolientes.

Entre evasivas, papeles y libros,

alejada del sentimiento original.

Escapando de la llamada primera.

Sin saber qué es la entrega.

Qué la piedad. Qué la delicadeza

de los niños fotocopia. Su mente dulce y sencilla

como trozos de manzana asada. Como bolsas de osos Haribo.

¿Quién va a abrazarme cuando sea vieja?

Y esté sola. Y no haya quien quiera hablarme. Y las cortinas se prendan fuego

y las llamas asciendan hacia el techo. Y nadie pueda acercarse

al teléfono. Para llamar al servicio de extinción de incendios.

(De Las órdenes; 2018)

Gracia Aguilar Almendros

(Albacete, 1982)

obra poética:

Libérame, Domine (Pre-Textos, Valencia, 2018).

Di adiós al sudor por estrés de nivea

Hace meses que huelo a miedo,

ácida, corrosiva.

Nivea puede hacer que cambie,

puede ponerme

una máscara aséptica

de risas rubias

y blancas sábanas.

Nivea sabe

que si salgo a la calle

reconozco por el olor,

como los animales,

a toda una generación.

Somos Hansel y Gretel

perdidos en el bosque.

Nivea sabe

que el mundo es más real,

sucio y oscuro, ahora.

Sabe de mi asustado cuerpo.

Pero no sabe

que me voy a quedar aquí,

muy lejos del decoro,

a levantar mi casa

en esta tierra negra

repleta de lombrices.

(De Libérame, Domine; 2018)

CAPITALISMO

Masa, relleno, masa,

masa, relleno, masa.

Ciento ochenta rollitos

de primavera.

Un día entero de trabajo,

a cuatro con cincuenta euros la hora.

Reservas de rollitos

artesanales

para semanas.

Masa, relleno, masa,

masa, relleno, masa,

ritmo, obsesiones.

Y los versos salvándome,

los poemas que acuden

a mi cabeza,

la palabra árbol

pájaro, luz, azul.

Otra cadencia,

saber que existe,

respirar hondo

y pasar al siguiente.

(De Libérame, Domine; 2018)

Mada Alderete Vincent

(Madrid, 1959)

obra poética:

La ciega tiene boca (Crecida, Ayamonte, 1997); La casa de la llave (Poemas de la educadora) (Baile del Sol, Tenerife, 2007); La hembra te da permiso (Baile del Sol, Tenerife, 2010).

en mi primer día

del trabajo nuevo

me han colgado un puñado de llaves del cuello

y me han dejado sola

tengo encerradas a seis mujeres

a sus hijas y a sus hijos

no es una cárcel

solo cuido de que sus amantes

no las quieran demasiado

(De La casa de la llave; 2007)

LA MUÑECA RUSA (2) LA LISTA MACABRA (1)

se sienta a mi lado

para hacer la entrevista

«en profundidad»

que tiene también una larga

y macabra lista

de posibilidades

patadas

mordiscos

empujones

bofetadas

estrangulamientos

puñaladas

violaciones

...

ella me va diciendo sí o no

con la cabeza agachada

dice casi todo sí

(De La casa de la llave; 2007)

cuando algún ex

hace de las suyas

las demás son una

Has llegado al final de esta vista previa. ¡Regístrate para leer más!
Página 1 de 1

Reseñas

Lo que piensa la gente sobre Insumisas

5.0
1 valoraciones / 0 Reseñas
¿Qué te pareció?
Calificación: 0 de 5 estrellas

Reseñas de lectores