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Manual del discipulado: Creciendo y ayudando a otros a crecer
Manual del discipulado: Creciendo y ayudando a otros a crecer
Manual del discipulado: Creciendo y ayudando a otros a crecer
Libro electrónico345 páginas5 horas

Manual del discipulado: Creciendo y ayudando a otros a crecer

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Información de este libro electrónico

El Manual del discipulado puede usarse en un variado número de contextos (estudio personal, dos personas, tres personas, diez personas), pero sea cual sea el contexto, la persona clave es aquella que enseña. Las herramientas no son las que hacen a los discípulos. Dios obra a través de sus discípulos para que los que necesitan madurar tengan un modelo de lo que es la vida en Cristo. Los estudios más recientes en el campo de la enseñanza secular revelan que la presencia de un modelo sigue siendo la dinámica de aprendizaje más importante. En el desarrollo de la conducta humana, "la motivación de parecerse a una persona que admiramos" está por encima de la coacción y la recompensa. El nivel más bajo de aprendizaje es el de la sumisión o conformidad, cuando una persona controla a la otra. El segundo nivel es la identificación. Puede haber influencia porque existe el deseo de que la relación sea satisfactoria. El tercer nivel y el más alto es el de la interiorización, porque la conducta deseada se ha convertido de forma intrínseca en algo gratificante. Cuando se ofrece un modelo se crea un ambiente que afectará a los valores, las actitudes y la conducta. El Manual del discipulado está diseñado para ayudarle a influir en otros de la forma en que Jesús lo hizo: invirtiendo en unos pocos. Este manual ya se ha estado usando con mucho éxito en cientos de iglesias, beneficiando a multitud de personas.
IdiomaEspañol
Fecha de lanzamiento20 nov 2017
ISBN9788482676722
Manual del discipulado: Creciendo y ayudando a otros a crecer

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    Manual del discipulado - Gregory J.Ogden

    29.

    Primera parte

    Creciendo en Cristo

    Bienvenido a esta aventura. Esto no es solo un curso de discipulado, sino que es una relación con los demás miembros del grupo y un peregrinaje que haréis juntos para crecer en Cristo. Esta experiencia une tres ingredientes que el Espíritu Santo usará para que Cristo sea formado en ti: la vulnerabilidad, la verdad, y la supervisión. Somos vulnerables cuando abrimos nuestras vidas a otros creyentes, dando permiso al Espíritu a que obre en nosotros. Cuanto más honestos y transparentes seamos con los demás, más estaremos confiando nuestra vida al Señor. La verdad de la Escritura es el motor del crecimiento. Dado que el material de este estudio está organizado de forma secuencial y sistemática, disfrutarás al ver cómo la verdad toma forma ante tus ojos. Finalmente, la supervisión nace de un pacto que se establece entre los participantes para que todos puedan tener la autoridad de llamar la atención a los demás si estos no están cumpliendo los compromisos que habían adquirido en un comienzo. La combinación de estos tres elementos sirve como el molde que Dios usa para ser formado en nosotros, para que nuestras vidas reflejen cada vez más a Cristo.

    Hacer discípulos es el tema del capítulo uno. Vas a dar a tu vida un fundamento sólido, y parte de la madurez espiritual es el deseo de transmitir a otros la fe que ha dado sentido a tu vida. Que Dios te tome y te capacite para que puedas invertir en otras personas y hacer que eso sea un compromiso de por vida.

    Ser un discípulo (capítulo dos) es algo muy serio. La única forma de ser la persona que Dios quiere que seas es negarte a ti mismo y obedecer a Cristo.

    Los capítulos del tres al seis se centran en las disciplinas de la fe, lo que Dios usa en nuestras vidas para ayudarnos a parecernos más a Cristo. La palabra disciplina conlleva a veces connotaciones de mucha sobriedad y rigidez, pero la idea de disciplina en este libro es la que aparece en el libro Celebration of Discipline de Richard Foster. Según él, las disciplinas espirituales son aquellas prácticas que nos llevan a la presencia de Dios: aquélla en la que podemos tener una relación íntima con él.

    El tiempo devocional es el tema del capítulo tres, y nos introduce en la práctica de nuestra actividad diaria de encontrarnos con nuestro Señor. El tiempo devocional puede convertirse en un lugar de refugio donde experimentar al Señor como tu fortaleza y protector, y también como tu mejor amigo. Puede ser el momento del día en el que abres tu corazón y te expresas con plena libertad, y en el que Dios te contesta a través de su Palabra y su Espíritu.

    El estudio bíblico es un ingrediente clave del tiempo devocional. Este libro propone el método inductivo, un estudio de investigación en el que descubres el significado del texto bíblico a través de una serie de preguntas. Éste será el método utilizado en estos estudios para desenterrar la verdad de Dios.

    La oración es otro ingrediente clave de nuestro tiempo devocional. En el capítulo 5 aparece una sencilla guía para darle una estructura al diálogo de la oración.

    Finalmente, en el capítulo seis nos centraremos en la adoración. Ya sea conjunta, o en privado, la adoración es la actividad que caracterizará nuestra eternidad, y ahora ya podemos experimentar parte de la maravilla que eso significará.

    Preparándonos para la tarea que tenemos por delante

    La mejor forma de prepararte para los encuentros es dedicar un tiempo cada día para hacer las tareas que se os asignan cada semana. Es mejor dedicar veinte minutos cada día que hacerlas todas de forma seguida el día antes del encuentro.

    La disciplina requiere práctica; si no, difícilmente podremos incorporarla en nuestra vida diaria. Se ha demostrado que normalmente tardamos tres semanas en sentirnos cómodos con los nuevos hábitos, y tres semanas más para que se conviertan en parte de nuestro comportamiento habitual. Oremos para que estas disciplinas se conviertan en algo natural en nuestras vidas y en las vidas de los miembros de nuestro grupo de discipulado.

    Tienes por delante una aventura maravillosa, pero también dolorosa y desafiante. Que Dios te bendiga en tu crecimiento espiritual.

    1/ Hacer discípulos

    VERSÍCULO PARA MEMORIZAR: Mateo 28:18-20

    ESTUDIO BÍBLICO: Lucas 6:12-16; 9:1-6, 10

    LECTURA: El llamamiento bíblico a hacer discípulos

    Enseñanza principal

    ¿Qué es el discipulado?

    El discipulado es una relación cuya intención es caminar con otros discípulos para animarnos, equiparnos y retarnos en amor a crecer hacia la madurez en Cristo. Esto incluye preparar al discípulo a enseñar a otros.

    1. Identifica palabras clave o expresiones clave en la pregunta y la respuesta, y explica en tus propias palabras lo que significa.

    2. Reescribe esta verdad con tus propias palabras.

    3. ¿Qué preguntas o temas te vienen a la mente al pensar en esta verdad?

    Estudio del versículo para memorizar

    La Declaración de Misión que Jesús dejó para su Iglesia es: Id y haced discípulos. Estos versículos tan importantes son conocidos como la Gran Comisión.

    1. Veamos el contexto: Lee Mateo 28. ¿Qué sucesos tienen lugar antes de que Jesús pronunciara la Gran Comisión, y cómo debieron de afectar a los discípulos?

    2. Los versículos para memorizar son Mateo 28:18-20. Cópialos en este espacio.

    3. ¿Qué nos enseñan estos versículos sobre Jesús?

    4. ¿Por qué Jesús hace tanto énfasis en su autoridad (v. 18) y la presenta como telón de fondo de la Gran Comisión?

    5. ¿Cómo debemos hacer discípulos?

    6. ¿Cuándo podemos decir que hemos hecho discípulos?

    7. ¿Qué te han enseñando estos versículos esta semana?

    Estudio bíblico inductivo

    Jesús siempre vivió con la mirada puesta en el fin de su ministerio en la Tierra. Siempre tenía presente la preparación de aquellos hombres que continuarían su ministerio después de que Él ascendiera al Padre. Este estudio se centrará en la forma en la que Jesús preparó a los discípulos que había escogido.

    1. Lee Lucas 6:12-16; 9:1-6, 10. ¿Cuál crees que fue el contenido a la oración de Jesús aquella noche? (Encontrarás algunas ideas en la lectura de la página 32).

    2. ¿Qué puedes aprender del carácter estratégico que hay detrás de la elección que Jesús hace de los doce en 9:1-6?

    3. ¿Qué poder y autoridad les dio a los discípulos? ¿Qué poder y autoridad podemos esperar de Jesús hoy día?

    4. ¿Cuál fue el rol de Jesús cuando los discípulos volvieron (9:10)?

    5. ¿Qué implicaciones tiene para ti la enseñanza de este pasaje?

    6. ¿Qué versículo o versículos te han impactado de forma especial? Escribe los versículos clave con tus propias palabras.

    Lectura: Un llamamiento bíblico a hacer discípulos

    Cuando Jesús ordenó a sus discípulos: Id y haced discípulos de todas las naciones (Mateo 28:19), estaba pronunciando la Declaración de Misión que su Iglesia debía tener. Jesús les dijo a los discípulos que hicieran lo que Él había estado haciendo durante sus tres años de ministerio. Jesús hizo discípulos seleccionando a un número reducido de personas para que pasaran tiempo con Él y aprendieran directamente de Él.

    El método de discipulado de Jesús

    ¿Cuál era la ventaja estratégica de rodearse de doce hombres para que estuvieran con Él (Marcos 3:14)? Hay varias razones detrás de dicha estrategia, pero las dos siguientes son las más importantes:

    Interiorización. Al centrarse en unos pocos Jesús pudo asegurar la continuidad de su misión. Quizá nos preguntemos por qué Jesús eligió de forma pública a doce de entre todos sus discípulos (Lucas 6:13). ¿No podía eso haber creado sentimientos de envidia? ¿Por qué no continuó ampliando su campo de influencia y así crear un movimiento de masas? El apóstol Juan recoge la advertencia que Jesús hace sobre las masas, cuando le estaban aclamando por los milagros que había hecho: Pero Jesús mismo no se fiaba de ellos, porque conocía a todos, y no tenía necesidad de que nadie le diese testimonio del Hombre, pues él sabía lo que había en el Hombre (Juan 2:24-25).

    Aunque Jesús actuó frente a las necesidades de las multitudes, Él sabía que éstas eran inconstantes. Aquellas personas que le habían aclamado diciendo: ¡Hosanna ¡Hosanna! tardarían menos de cinco días en cambiar sus vítores por el grito de ¡Crucifícale! ¡Crucifícale!. Como conocía los caprichos de las multitudes, Jesús construyó su ministerio sobre unos pocos escogidos que formarían la superestructura de su reino futuro. Los discípulos no son producto de una producción en masa, sino de una relación estrecha que requiere tiempo y dedicación. A. B. Bruce resume esta idea de la forma siguiente: Esta cuidadosa formación de los discípulos fue lo que garantizó que la enseñaza del Maestro fuera duradera; que su reino estuviera fundado en unos pocos con convicciones profundas e indestructibles, en lugar de estar fundado en la multitud, cambiante y

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