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Los seguidores de Megan: La Serie Megan, #5

Los seguidores de Megan: La Serie Megan, #5

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Los seguidores de Megan: La Serie Megan, #5

valoraciones:
5/5 (1 clasificación)
Longitud:
82 páginas
1 hora
Publicado:
17 may 2019
ISBN:
9781393543909
Formato:
Libro

Descripción

Un Espíritu Guía, Un Tigre Fantasma y ¡Una Madre que da Miedo!

Megan es una niña de 13 años con poderes sobrenaturales. Algunos de ellos todavía están parcialmente desarrollados y otros están funcionando, pero ella no sabe cómo usarlos todavía.

Sus mayores problemas por el momento es encontrar una maestra que pueda mostrarle cómo manejarlos adecuadamente. Otra es que no conoce a nadie que sepa algo acerca de los poderes sobrenaturales.

De hecho, su madre está violentamente en contra de lo sobrenatural, al igual que su madre antes que ella. Las únicas personas que parecen estar dispuestas a ayudarla están muertas, no es que eso haga una diferencia para Megan.

Ella abraza su ayuda con los brazos abiertos.

Los seguidores de Megan se refieren a sus seguidores en Internet. Desde que acaba de cumplir trece años, sus padres y los sitios multimedia ahora le permiten usarlos, por lo que configura cuentas de Twitter, Facebook y LinkedIn.

Wacinhinsha le enseña acerca de la comunicación y cómo se puede percibir a nivel espiritual.

Publicado:
17 may 2019
ISBN:
9781393543909
Formato:
Libro

Sobre el autor


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Títulos en esta serie (21)

Vista previa del libro

Los seguidores de Megan - Owen Jones

http://meganthemisconception.com

Otras novelas de la misma serie:

La Serie sobre Megan

Un espíritu guía, una tigresa fantasma y ¡una Madre de espanto!

El malentendido

Los trece de Megan

La excursión de Megan

Los exámenes de Megan

Los seguidores de Megan

Megan y el gato perdido

Megan y la Alcaldesa

Megan se enfrenta a las burlas

La visita de los abuelos de Megan

El Padre de Megan se enferma

Megan sale de vacaciones

Megan y el ladrón

Megan y el ciclista

Megan y la anciana

El jardín de Megan

Megan visita el zoológico

Megan hace senderismo

Megan y la competencia gastronómica del Instituto de Mujeres

Megan y la equitación

Megan y el paseo en bote

Megan en el Carnaval

––––––––

DEDICATORIA

Esta edición la dedico a mi amigo Murray Bromely, quien me ayudó a mí y a mi familia tailandesa en 2013, más de lo que se puede imaginar. El Karma le devolverá a cada uno en forma justa.

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ÍNDICE

Reconocimientos

1 La Sorpresa

2 Las Redes Sociales

3 Los Pros y los Contras

4 Jane y Rod

5 Wacinhinsha

Glosario

Los Despreciables

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RECONOCIMIENTOS

Mi sincero agradecimiento a la artista que me dibujó la portada: Jacqueline Chavarria.

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1 LA SORPRESA

Era la mañana del sábado del fin de semana del feriado bancario y Megan despertó de un sueño donde había estado en la playa con su abuelo, el padre de su madre, quien había fallecido antes de que Megan naciera, pero a quien veía con bastante frecuencia, como para estar muerto. Habían viajado a una playa que ya le había mostrado anteriormente, cuando tomó la primera lección, que alguna vez tomó en su vida, sobre cómo volar o realizar viajes astrales, como le decían ellos.

Megan amaba la sensación de libertad que le provocaba y se sentía satisfecha de ahora ser capaz de recordar dónde había estado y con quién, si es que no había viajado sola. La habilidad de poder recordar era un avance relativamente nuevo y que le habían advertido podría esperar conforme se fuera acostumbrando a realizar su nuevo truco mientras lo estuviera pensando, a pesar de que ya le habían dicho en varias ocasiones, que aquello era algo bastante normal que todos podían y, de hecho, hacían con regularidad.  El «truco», si es que lo había, era el poder recordar dónde se había estado y qué se había hecho.

Megan no era el tipo de personas que podía seguir acostada en la cama, en especial cuando el sol atravesaba las cortinas abiertas, así que se levantó, se colocó la bata y se puso las pantuflas, y bajó las escaleras persiguiendo el glorioso aroma del tocino friéndose. En su colegio, durante una de las lecciones, le habían advertido acerca de los peligros de comer demasiada carne y del colesterol, pero un desayuno tradicional con cereal de hojuelas de maíz, seguido de tocino y huevos, pan tostado y té seguía siendo su comida favorita del día.  A Megan le gustaba el aroma del café, pero no le permitirían beberlo sino hasta cumplir los 16, pues su mamá tenía alguna idea de que podía dañar a las personas jóvenes.

No estaba segura de que eso fuera cierto, como tampoco creía que la carne le pudiera hacer daño, sobretodo no cuando eras una joven adolescente, activa y en crecimiento. Algunas veces pensaba que los adultos tenían ciertas ideas bastante extrañas. ¿Acaso no todos habían comido estas cosas durante siglos? Para Megan era obvio que no era el colesterol el causante de que las personas murieran sino la falta de ejercicio, pero no le gustaba hacer comentarios al respecto.  El trabajar detrás de un escritorio no se comparaba en nada con trabajar detrás del arado. A ella le parecía más que obvia la idea.

Abrió la puerta que conducía hacia la sala y vio justo lo que esperaba: a su padre leyendo el periódico en la mesa con el desayuno frente a él y a su madre en la cocina, ocupándose de cocinar la comida y limpiar. 

«Buenos días, papá», lo saludó y «buenos días, mamá», dijo un poco más fuerte para que le pudiera escuchar por encima del ruido del agua que corría del chorro.

«Buenos días, Megan. ¿Dormiste bien?» Era su saludo estándar cuando estaba leyendo el periódico, el cual bajaba por debajo de la línea de sus ojos, solo lo suficiente para alcanzar la mirada de Megan y asentir en su dirección.

«Si, estoy bien, papá. ¿Y tú? Ella no se detenía o esperaba a que él le respondiera, sino que continuaba hacia la cocina. «Buenos días, mamá», repetía.

« ¿Querida, quieres tu desayuno ahora o más tarde?»

«Lo tomaré ahora, por favor, o ¿mejor si te espero a que termines y así nos sentamos juntas a comer? Prepararé una taza de té para cada una.»

«Sí, está bien, como te parezca mejor. Querida, pregúntale a tu papá si quiere que también le sirvas más. ¡Esa es mi chica!»

Megan hizo como le pidieron y llevó las tres tazas de té a la mesa y esperó por su desayuno.

« ¿Algo nuevo que haya sucedido en el mundo y que una chica adolescente deba saber, papá?»

« ¿Perdón?»

Ella repitió la pregunta y él se dio cuenta que ella solo estaba bromeando para molestarlo.

«El dólar subió contra la libra, pero el euro bajó. El gobierno está pensando en cambiar la ley para volver obligatoria la permanencia en el colegio hasta los veintiún años y así frenar las cifras de desempleo»,

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