Comenzar a leer

Cantar del Mío Cid

Calificaciones
139 página1 hora

Resumen

Se abre el cantar con el destierro del Cid por el rey Alfonso VI, tras dar éste crédito a las maledicencias envidiosas vertidas sobre el caballero por un noble, quien le acusa de haberse apropiado de ciertos tributos de un reyezuelo musulmán de Sevilla.Empobrecido y desposeído, el Cid recibe la ayuda de Martín Antolinez; a continuación, sale de Castilla y comienza una vida de continuas luchas: primero contra el gobernador musulmán de Zaragoza y otros moros y, después, también contra nobles cristianos, como el conde de Barcelona (Ramón Berenguer).
Por último conquista Valencia, adonde conduce a su familia. El rey de Marruecos lo ataca, pero el Cid lo vence y requisa su espada, Tizón.
En este periplo, el Cid va favoreciendo al rey con la entrega de los botines de guerra, razón por la cual éste decide llamarlo de nuevo a su vasallaje.
Las hijas del Cid, hombre rico y poderoso, son ambicionadas por los infantes de Carrión, quienes consiguen casarse con ellas. Pero los infantes son finos nobles educados en la Corte, y su cobarde actuación en las batallas y vicisitudes por las que pasan junto a Rodrigo es el hazmerreír de la tropa del Cid. Ofendidos, los infantes deciden desquitarse con gran vileza humillando a sus esposas, a las que llevan al robledo de Corpes, donde las desnudan, las atan a un árbol, las azotan y las abandonan.
Al tener noticia, el Cid pide justicia ante el rey reclamando las espadas de Tizón y Colada que les había dado a los infantes, a los que reta para que se enfrenten a dos de sus caballeros. Los infantes son derrotados y declarados traidores, y las hijas de Cid se comprometen con los infantes de Navarra y Aragón. La doble boda cierra el poema.

Leer en la aplicación Scribd móvil

Descargar la aplicación móvil Scribd gratis para leer en cualquier momento y lugar.