Disfruta de millones de libros electrónicos, audiolibros, revistas y más

A solo $11.99/mes después de la prueba. Puedes cancelar cuando quieras.

Entre Ítaca e Icaria: Reflexiones sobre Cataluña, España y las izquierdas

Entre Ítaca e Icaria: Reflexiones sobre Cataluña, España y las izquierdas

Leer la vista previa

Entre Ítaca e Icaria: Reflexiones sobre Cataluña, España y las izquierdas

Longitud:
276 páginas
4 horas
Editorial:
Publicado:
4 abr 2019
ISBN:
9788417771706
Formato:
Libro

Descripción

Reflexiones sobre Cataluña, España y las izquierdas.

Este libro establece una reflexión sobre la experiencia vivida durante los últimos años de tensión política entre Cataluña y España y el transcurso del catalanismo popular de las izquierdas en tiempos recientes. Se trata, en este sentido de analizar lo que hemos vivido a caballo entre Barcelona y Madrid y establecer los qué posibles futuros podemos vislumbrar y por cuáles vale la pena seguir construyendo.

Biografías:

Xavier Domènech (Sabadell, 2 de diciembre de 1974) es un historiador, activista social y ex político catalán. Es profesor en la Universidad Autónoma de Barcelona. En 2015 lideró la campaña de En Comú Podem en las elecciones generales de España, consiguiendo ser la fuerza más votada en Cataluña. El 4 de septiembre de 2018 anunció que abandonaba la vida política activa.

Joan Tardà (Cornellà de Llobregat, 26 de septiembre de 1953) es un político y profesor de secundaria catalán, militante de ERC. Licenciado en Filosofía y Letras. Diputado por la provincia de Barcelona en las elecciones generales de España de los años 2004, 2008 y 2011. Actualmente es el Portavoz del grupo ERC-RI-CATSÏ en el Congreso de los Diputados.

Àngels Barceló (Barcelona, 7 de septiembre de 1963) es una paeriodista catalana con una amplia trayectoria en medios de comunicación audiovisuales. Su carrera profesional comenzó alos 20 años, trabajando como redactora de informativos de Catalunya Radio. Al año siguiente, y sin dejar la radio, dio el salto a la televisión para presentar las noticias en TVC.

Editorial:
Publicado:
4 abr 2019
ISBN:
9788417771706
Formato:
Libro

Sobre el autor

Xavier Domènech (Sabadell, 2 de desembre de 1974) és un historiador, activista social i polític català. És professor a la Universitat Autònoma de Barcelona. El 2015 va liderar la campanya d'En Comú Podem a les eleccions generals espanyoles de 2015, aconseguint ser la força més votada a Catalunya i obtenint l'acta de diputat. El 4 de setembre de 2018 va anunciar que abandona la vida política activa.


Relacionado con Entre Ítaca e Icaria

Libros relacionados

Artículos relacionados

Vista previa del libro

Entre Ítaca e Icaria - Xavier Domènech

B.

PRIMERA PARTE

¿Qué es el catalanismo?

Àngels Barceló: Nos encontramos los tres el 8 de diciembre de 2018. Pocos días antes, en las elecciones andaluzas, las derechas han superado a las izquierdas y Vox ha conseguido doce diputados. Al mismo tiempo, la cuestión catalana no parece que tenga vías de salida. En este contexto, ¿qué nos mueve a tener esta conversación y a hacer este libro?

Xavier Domènech: En mi caso, una preocupación y la necesidad de poder hablar de qué salidas tenemos en este momento sobre la mesa. Llevo décadas implicado en el activismo social y político. Desde 2015, fui el candidato de un nuevo espacio político, En Comú Podem, que ganó las elecciones generales en Cataluña. Las ganó con un triple mensaje, que era a la vez un mensaje de Cataluña hacia España y una implicación profunda en la transformación también de la misma España. El mensaje, el mandato, era un mandato republicano de libertad, igualdad y fraternidad. Teníamos que acabar con la injusticia social, teníamos que refundar la democracia y debíamos ir hacia un nuevo pacto con España, a partir de un referéndum donde Cataluña pudiera decidir libremente su futuro. Detrás de nosotros, en aquellas elecciones, quedó Esquerra Republicana de Catalunya, con lo que el mensaje republicano y de izquierdas de Cataluña quedaba reforzado. Y es aquí, en la experiencia de los años que vinieron después, donde pude conocer a Joan y también, aunque no con tanta intensidad, a ti misma, Àngels. Han pasado tres años desde entonces y todo ha cambiado. Hemos logrado muchas cosas de lo que nos proponíamos desde el espacio donde yo participaba: acabar con el bipartidismo, consolidar el cambio en muchas capitales, echar, finalmente, al PP del poder. Pero los objetivos últimos no los hemos logrado. Es más, durante estos tres últimos años, la relación entre Cataluña y España ha entrado en una fase mucho más dura, con presos y con políticos que han tenido que marcharse, y con rupturas emocionales durísimas entre Cataluña y España, a la vez que la sociedad catalana y española han vivido un fuerte tensionamiento. Hay mucha fuerza del cambio en juego, desde distintos lugares y con diversas aspiraciones, pero también hay una fuerte reacción, tanto desde los aparatos del Estado como en el campo electoral, donde Vox sería el ejemplo más claro. Esa reacción está poniendo en peligro derechos y libertades tanto en España como en Cataluña. Al mismo tiempo, nos encontramos en un gran compás de espera político tanto en España como en Cataluña, sin rumbo claro, esperando unas sentencias del Tribunal Supremo que probablemente caerán como una losa brutal sobre Cataluña, pero también sobre España. Y creo que vale la pena detenerse a hablar, en Cataluña y en España, entre muchos y muchas, y también entre nosotros tres. Para mí, en ese hablar y pensar hay dos verdades esenciales.

No saldremos del callejón sin salida actual si no entendemos que, por muchas contradicciones que tengamos, incluso rechazos de unos respecto a otros, aquello que afecta a una persona progresista en España, aquello que hace peligrar su realidad y también aquello que anhela, tiene una raíz común con aquello que afecta a una persona progresista de Cataluña, con sus propios anhelos y su propia realidad. Tiene un origen común y solo una posible solución común. Porque la derecha reaccionaria y el fascismo no distinguen entre uno y otro. Y también porque solo asumiendo la realización de los anhelos de cada una de estas dos posibles personas se encontrará la solución. Es una realidad que para mí se superpone a una segunda verdad como catalán. Solo desde el campo del catalanismo progresista, popular y republicano, Cataluña ha encontrado las grandes soluciones para sí misma y para España. Y es en este marco que creo que vale la pena tener esta conversación sobre pasado, presente y futuro, y acerca de Cataluña y España. Una conversación que permita, desde un pequeño instante, pensar también en el día de mañana una vez que todas las losas hayan caído. Porque siempre nos hace falta un mañana, pese a todo lo que nos pueda llegar ahora.

Joan Tardà: Esta conversación que nos propones, en lo que a mí concierne, responde a una voluntad y a una necesidad. A la voluntad de contribuir, desde el debate y desde las diferencias, a superar prejuicios y sectarismos, tan instalados todavía entre las izquierdas, catalanas y españolas. En definitiva, tratar de allanar el camino hacia una mayor unidad de acción, imprescindible para afrontar la amenaza que supone el progresivo desmantelamiento de la democracia a caballo de una derecha cada vez más desacomplejadamente españolista y reaccionaria respecto a derechos sociales y libertades. Dicho de un modo muy sencillo, no necesito, como independentista, coincidir con Xavier en todo para tener claro que es «de los míos»; «míos» porque tengo el convencimiento de que compartimos mucho más de lo que nos diferencia. Y lo mismo siento delante de personas como él, sean catalanas, andaluzas, vascas, castellanas o de cualquier otro lugar del actual Estado español. Y este hecho, que me consta recíproco, tiene que interpelarnos. Y deseo que esta conversación sea útil para nosotros y también para quienes son escépticos o recelan de esta fraternidad tan imprescindible. Pero puesto que me preguntas por las vías de salida al conflicto actual España-Cataluña, que se sepa que responderé como republicano, como republicanos catalanes y de los Países Catalanes, que es lo que somos. No como nacionalista, porque los de Esquerra no lo somos. Lo que sí somos es muy desconocidos en España. Por eso me place recordaros un pensamiento del fundador del partido, Francesc Macià, que dijo en el año 1907 y que sintetiza nuestro ideal y que, en consecuencia, marca nuestra actuación política. La de antes y la de ahora. Decía Macià: «¡Vamos a hacer, con la Cataluña de siempre, una Cataluña de todos! Más que un nombre y una bandera: un amplio hogar de trabajo, cultura y justicia». Palabras que, partiendo de nuestra pequeña nación, tienen a la vez alcance universal. ¡Y actual! Es una idea que es compartida por millones de personas comprometidas con la justicia social de otros pueblos del actual Estado español… y del mundo, en referencia a sus propios territorios. En segundo lugar, hay que tener presente que el problema catalán y por extensión la «cuestión nacional» en el Estado español viene de lejos y todavía está pendiente de resolución. Eso debería obligar a las izquierdas del Estado a preguntarse si conviene trasladar irresponsablemente el problema a las generaciones siguientes. Y, como te decía, también responde a una necesidad: reflexionar sobre los costes que supondría que la izquierda no se implicara en ello. Costes evidentes: sufrimiento para las ciudadanías catalana y española, deterioro progresivo de la calidad de la democracia y ningún tipo de posibilidad de liderar cambios sociales en clave progresista. En definitiva, ceder la hegemonía a la derecha.

Catalanismo, soberanismo e independentismo

À. B.: ¿Por qué creéis que saber qué es el catalanismo tiene que interesar a todo el mundo, dentro y fuera de Cataluña?

J. T.: ¡Sí, por supuesto que tendría que interesar! Porque es evidente que la viabilidad del Estado español como democracia pasa por Cataluña. Es decir, el verdadero dilema de Sánchez no ha sido sacar adelante o no los presupuestos generales del Estado. El verdadero dilema es qué hacer o qué no hacer respecto a Cataluña. Es el dilema de ahora o quizás el de la siguiente legislatura, esté en el poder o en la oposición: cómo y de qué manera se resuelve el conflicto, un contencioso que viene de lejos y que es posible que, si no se sabe afrontar, no solo provocará una agudización de las contradicciones del régimen nacido en 1978, sino que además se cronificará y se colapsará.

À. B.: ¿Y qué solución hay?

J. T.: Solo hay dos opciones para resolver este conflicto. La primera, satisfacer la demanda catalana a partir del principio democrático. Reclamación que en estos momentos es mayoritaria, y hacerlo a través del diálogo y la negociación y aceptando el principio de realidad que constata que, como mínimo, la mitad de los catalanes ya no son autonomistas. La otra opción es mantener la dialéctica de la represión.

À. B.: Históricamente, ha habido conflictos parecidos que se han resuelto sin represión, ¿no?

J. T.: Yo recuerdo que en el año 2016, en el debate de investidura del presidente Rajoy, empecé el discurso con un: «No les tenemos miedo». Y le dije: «Escuche, en el año 1905, los suecos y los noruegos resolvieron su conflicto negociando, y el ejército sueco y la Corona sueca optaron por reprimir al pueblo de Noruega. Y entonces el partido socialdemócrata sueco dijo: No, si reprimimos a los noruegos, nosotros declararemos una huelga general. Y entonces noruegos y suecos pactaron una salida democrática». Eso fue en el año 1905. La culminación de ese camino que comenzaron noruegos y suecos fue el acuerdo de 2012 entre Alex Salmond y David Cameron, cuando el Scottish National Party había conseguido el 40% de los sufragios, solo el 40%. Quiero decir que los independentistas escoceses no llegaron al 50%, pero el partido conservador británico concluyó: «Esto tiene que arreglarse y tiene que arreglarse negociando». Y pactaron un referéndum. Y a la derecha y a la izquierda británica les salió bien, porque en el año 2014 ganaron el referéndum. Yo recuerdo que le dije esto a Rajoy: «Mire, existe esta vía. La otra vía es la respuesta autoritaria, que pasa por la judicialización». Y recuerdo que le dije también: «Si usted hace esto, volverá a haber presos políticos en Cataluña y en España». A nuestro «no les tenemos miedo», él respondió mofándose. Rajoy tenía en el atril lo que allí se llama retranca, y me dijo: «Usted, señor Tardà, usted sí que da miedo». Se ha demostrado que teníamos razón. Es decir, que el dilema ahora para Sánchez y para la izquierda sigue siendo Cataluña. O la vía del diálogo y del pacto, o la de la represión. Si se acepta que este es el dilema, el catalanismo debería interesar a todo el mundo, porque incluso los partidos catalanistas no independentistas piden un nuevo encaje en

Has llegado al final de esta vista previa. ¡Regístrate para leer más!
Página 1 de 1

Reseñas

Lo que piensa la gente sobre Entre Ítaca e Icaria

0
0 valoraciones / 0 Reseñas
¿Qué te pareció?
Calificación: 0 de 5 estrellas

Reseñas de lectores