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Clima, hidrología y meteorología: Para ciencias ambientales e ingeniería

Clima, hidrología y meteorología: Para ciencias ambientales e ingeniería

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Clima, hidrología y meteorología: Para ciencias ambientales e ingeniería

valoraciones:
5/5 (1 clasificación)
Longitud:
621 páginas
5 horas
Publicado:
Jul 31, 2018
ISBN:
9789588957760
Formato:
Libro

Descripción

Clima, hidrología y meteorología combina de manera novedosa, tanto para zonas rurales como urbanas, las siguientes temáticas de estudio: la atmósfera, sus manifestaciones meteorológicas y climáticas, la incidencia de los fenómenos atmosféricos en el ciclo del agua y en la hidrología aplicada a las obras hidráulicas.

Este libro incluye conceptos, análisis y métodos de sencilla comprensión y presenta tanto las hipótesis de cambio climático de origen antrópico impulsadas por el IPCC, como otras más recientes que podrían considerarse contradictorias. Este libro es el resultado de la experiencia científica, profesional y docente del autor, quien ha aprendido, aplicado y transmitido estos conceptos en proyectos de ingeniería y en aulas de clase.
Publicado:
Jul 31, 2018
ISBN:
9789588957760
Formato:
Libro


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Vista previa del libro

Clima, hidrología y meteorología - William Antonio Lozano-Rivas

Lozano-Rivas, William Antonio

Clima, hidrología y meteorología : para ciencias ambientales e ingeniería / William Antonio Lozano Rivas

Bogotá : Universidad Piloto de Colombia, 2018

508 páginas : ilustraciones

Incluye referencias bibliográficas ( páginas 493- 507 )

ISBN :

1. METEOROLOGIA

2. HIDROLOGIA

3. CLIMATOLOGIA

4. CAMBIOS CLIMATICOS

5. HIDROMETEOROLOGIA

6. TEMPERATURA ATMOSFERICA

CDD 551.57

UNIVERSIDAD PILOTO DE COLOMBIA

Presidente

José María Cifuentes Páez

Rectora

Ángela Gabriela Bernal Medina

Director de Publicaciones y Comunicación Gráfica

Rodrigo Lobo-Guerrero Sarmiento

Director de Investigaciones

Mauricio Hernández Tascón

Coordinador General de Publicaciones

Diego Ramírez Bernal

Decana Programa Administración Ambiental

Lina Contanza Franco Pardo

CLIMA, HIDROLOGÍA Y METEOROLOGÍA

PARA CIENCIAS AMBIENTALES E INGENIERÍA

Autor

Ing. William Antonio Lozano-Rivas, M.Sc., Ph.D.

ISBN

Primera edición - 2018

Bogotá, Colombia

Corrección de estilo

Paola Andrea Parada Portilla

Diseño

Daniela Martínez Díaz

Departamento de Publicaciones y Comunicación Gráfica

Desarrollo ePub

Lápiz Blanco S.A.S.

La obra literaria publicada expresa exclusivamente la opinión de sus respectivos autores, de manera que no representan el pensamiento de la Universidad Piloto de Colombia. Cada uno de los autores, suscribió con la Universidad una autorización o contrato de cesión de derechos y una carta de originalidad sobre su aporte, por tanto, los autores asumen la responsabilidad sobre el contenido de esta publicación.

A Lina C. Franco

Amiga, apoyo,

Agua, lluvia y nube.

Que el Señor Jesús la tenga en su gloria.

Es Ingeniero Ambiental y Sanitario, graduado con honores de la Universidad de la Salle. Doctor (Ph.D.) en Biotecnología Avanzada (con énfasis en tratamiento de aguas), con máxima calificación (Sobresaliente Cum Laude) por la Universidad de Andalucía y la Universidad de Málaga, España y con Diploma de Estudios Avanzados en Biotecnología Ambiental, también de la Universidad de Córdoba. En el mismo país obtuvo, también con máxima calificación, el título de Máster en Ingeniería del Agua de la Universidad de Sevilla; es Experto en Tecnología del Agua, por la Universidad de Salamanca, y adicionalmente, obtuvo grado de honor en la Especialización en Creación de Modelos en Ecología y Gestión de los Recursos Naturales de la Universidad Politécnica de Cataluña, España.

Tiene estudios de postgrado en Estadística Descriptiva, Master Class en Aguas Residuales de la Universidad de Delft, en Holanda y en Ciencias Hidrológicas del programa COMET de los Estados Unidos. Es Diplomado en Investigación, Formulación y Evaluación de Proyectos; Diplomado en Dirección de Grupos de Investigación y Epistemología Científica de la Universidad Piloto de Colombia y Diplomado en Estadística del Instituto ALISON de Irlanda.

Ha recibido veinticuatro reconocimientos internacionales y nacionales por su desempeño académico y profesional, entre los cuales se destacan: Premios Latinoamérica Verde (2016) a los mejores 500 proyectos ambientales de Latinoamérica; Premio Innova AQUAE (2015) a los innovadores del agua, en Europa; Premio Cooperación al Desarrollo (2003) otorgado por el Parlamento Europeo, en Bruselas, Bélgica, por la invención de la tecnología de fibrofiltración biológica para la potabilización del agua en favor de la mejora en la salud, el progreso y la disminución de la pobreza en los países menos desarrollados, y la distinción The Outstanding Young Person (2014) de la Junior Chamber International (JCI) al Joven Sobresaliente de Colombia en Ciencia y Desarrollo Tecnológico Tecnología. A nivel nacional, ha sido distinguido con el Premio Nacional al Inventor Colombiano (2013) otorgado por la Asociación Colombiana para el Avance de la Ciencia (ACAC) y la Superintendencia de Industria y Comercio, por una invención en tratamiento de aguas residuales domésticas, y el Premio Nacional de Ingeniería Álvaro Pardo Sánchez (2013) a la ingeniería sanitaria y ambiental, por una innovación para el tratamiento de aguas residuales industriales y lixiviados, usando proteínas esteroidales y glucósidos anfifílicos extraídos de la planta del fique (Furcraea sp.). De igual manera, ha recibido durante dos años consecutivos la distinción a la Docencia de Excelencia José Alberto Alvarado Jiménez (2013 y 2014) y el Premio al Mejor de los Mejores de la Comunidad Académica Piloto (2013), en innovación tecnológica de la Universidad Piloto de Colombia.

Tiene varios años de experiencia en el desarrollo de proyectos hídricos y de saneamiento básico y ambiental para múltiples empresas y entidades públicas y privadas, así como en modelación de vertimientos y tratamiento de agua potable y residual. En el año 2011, fue el coordinador del primer proyecto en Colombia en evaluación de alternativas para la recuperación de ríos urbanos, en la ciudad de Bogotá. Tiene una importante trayectoria como docente de pregrado y postgrado en varias universidades públicas y privadas en Colombia y, como profesor visitante de postgrado, en España, en la Escuela Universitaria Politécnica de la Universidad de Sevilla y tutor del Curso Superior en Modelos de Simulación del prestigioso instituto de investigaciones CSIC, Consejo Superior de Investigaciones Científicas de España. Es miembro de la Asociación Colombiana de Ingeniería Sanitaria y Ambiental (ACODAL) y de la Asociación Colombiana para el Avance de la Ciencia (ACAC).

Es autor de una docena de libros y de una treintena de artículos científicos publicados en prestigiosas revistas nacionales e internacionales, así como autor y coautor de numerosos capítulos de libro. Tiene en su haber seis registros de propiedad intelectual de modelos matemáticos, algoritmos y métodos aplicables en saneamiento básico y una patente de invención para el tratamiento de las aguas residuales. En la actualidad es Docente Titular de la Universidad Piloto de Colombia y tutor del Semillero de Investigación en Gestión y Tecnologías del Agua. Es miembro del Grupo de Investigación en Ambiente y Sostenibilidad, GUIAS, de la misma universidad.

wlozanorivas@gmail.com

williamlozano@hotmail.com

Prefacio

1. Formación de la atmósfera del planeta y la aparición de la vida

1.1. Los inicios de nuestra tierra

1.2. ¿Cambio climático? ¿El clima ha sido alguna vez estático?

2. Conceptos básicos, aplicaciones e historia

2.1. ¿Qué es la hidrología?

2.2. ¿Qué es la meteorología?

2.3. ¿Qué es el clima?

2.4. ¿Qué es la climatología?

2.5. Aplicaciones

2.6. Desarrollo histórico de la meteorología y la hidrología en el mundo

2.7. Historia de la meteorología en Colombia

2.8. Creencias meteorológicas populares

3. El agua en la naturaleza y puntos claves de gestión

3.1. El agua en el mundo

3.2. El agua en Colombia

3.3. Puntos clave de la hidrología en las ciudades

3.4. Puntos clave sobre la escasez del agua y las inundaciones

4. La atmósfera y sus variables

4.1. La atmósfera

4.2. Variables atmosféricas

4.3. Islas de calor

4.4. Inversiones térmicas

4.5. Tipos de nubes

4.6. Altura de mezclado

4.7. Otros factores que condicionan el clima

5. Perturbaciones atmosféricas

5.1. Torbellinos

5.2. Tormentas eléctricas

5.3. Tormentas de granizo

5.4. Tornados y trombas

5.5. Zona de convergencia intertropical

5.6. Tormentas tropicales: tifones, huracanes y ciclones

5.7. Sequías

5.8. Inundaciones, avenidas o riadas

5.9. Fenómeno de el niño

5.10. Fenómeno de la niña

6. Clasificación climática

6.1. Índices de clasificación climática regional

6.2. Clasificaciones climáticas más usadas en Colombia

6.3. Índices de clasificación climática mundial

7. Climogramas

7.1. Diagrama ombrotérmico de Walter-Gaussen

7.2. Análisis de un climograma

8. El ciclo hidrológico y su balance

8.1. El ciclo hidrológico

8.2. El balance hidrológico

9. La cuenca hidrológica

9.1. Divisoria de aguas

9.2. Tiempo de concentración

9.3. Características físicas de la cuenca hidrográfica

10. Precipitación

10.1. Formación de las precipitaciones

10.2. Tipos de precipitación

10.3. Tipos de hidrometeoros

10.4. Unidades de medición

10.5. Aparatos de medida

10.6. Definición de un evento de precipitación

10.7. Red pluviométrica

10.8. Variaciones de la precipitación

10.9. Análisis de datos de precipitación

10.10. Precipitación media sobre una cuenca

11. Análisis de lluvias intensas, lluvias de diseño

11.1. Precipitación máxima probable, PMP

11.2. Curvas de intensidad-duración-frecuencia, IDF

11.3. Construcción de las curvas IDF

11.4. Curvas IDF para Colombia – modelo de Vargas y Diaz-Granados

11.5. Periodos de retorno recomendados para diferentes obras de ingeniería

12. Pérdidas previas a la escorrentía – déficit de escorrentía

12.1. Interceptación

12.2. Evaporación y evapotranspiración

12.3. Infiltración

12.4. Almacenamiento en las depresiones del suelo

12.5. El papel del bosque sobre el suelo y sobre el agua

13. Hidrometría

13.1. Condiciones mínimas para la elección de una sección de aforo

13.2. Métodos directos de aforo

14. Escorrentía

14.1. Escorrentía directa, escorrentía base y precipitación efectiva o en exceso

14.2. Factores que influyen en la escorrentía superficial

14.3. Aparatos de medida

14.4. Hidrogramas

14.5. Análisis de hidrogramas

15. Relación lluvia-escorrentía en zonas rurales y urbanas

15.1. Método racional

15.2. Hidrogramas sintéticos

15.3. Caudales máximos esperados

15.4. Cálculo de caudales punta por medios estadísticos

15.5. Control de crecientes e inundaciones, ¿ideas erróneas desde la ingeniería?

15.6. Ideas alternativas para el control de crecientes e inundaciones

16. Tránsito de avenidas

16.1. Métodos hidrológicos

16.2. Métodos hidráulicos

16.3. Método de Muskingum

16.4. Ejemplo de aplicación del método de Muskingum para el cálculo del tránsito de avenidas

16.5. Consideraciones adicionales del método de Muskingum

17. Vertimientos pluviales urbanos – VPU

17.1. Parámetros básicos que deben ser evaluados en los VPU

17.2. Calidad de los VPU

18. Tratamiento y manejo de vertimientos pluviales urbanos – TVPU

18.1. Tratamiento de los VPU en las depuradoras municipales

18.2. Almacenamiento de los VPU en la red de alcantarillado

18.3. Decantadores de VPU

18.4. Mejoras en las redes

18.5. Técnicas alternativas

18.6. Acciones de control adicionales al manejo de aguas de tormenta

19. Aguas subterráneas

19.1. Características hidrogeológicas básicas de las rocas y los suelos

19.2. El agua en el suelo

19.3. El almacenamiento y el flujo de agua en el suelo

Anexo 1. Tabla psicrométrica

Anexo 2. Carta psicrométrica

Anexo 3. Representación gráfica de datos

¿Cómo ajustar los datos a una línea recta de tendencia? El método de los mínimos cuadrados

Anexo 4. Medición manual de áreas y longitudes

Medición de longitudes

Medición de áreas con planímetro

Medición de áreas con papel milimetrado

Medición de áreas con red de puntos

Referencias bibliográficas

El agua es, desde la antigüedad, un símbolo de la vida. El desconocimiento de su valor y su dinámica ha derivado en el deterioro y déficit hídrico que padecen la mayoría de los países del mundo. Parte de la gestión de este recurso se fundamenta en la comprensión del ciclo hidrológico; ciclo que es enseñado desde la escuela y que se aprende como un sencillo y sucinto relato, desligado de la vida y sin dar mayor importancia a su intrincada e interesante dinámica de orden cinético, mecánico, energético y fisicoquímico; lo más grave es que se soslaya su valor, obviando su significado socio-ecológico y subestimando su repercusión económica en la historia del hombre en el planeta.

Este libro titulado Clima, Hidrología y Meteorología resulta novedoso frente a otras obras disponibles en bibliotecas y librerías latinoamericanas, al mezclar de manera articulada los temas referidos al estudio de la atmósfera, sus manifestaciones meteorológicas y climáticas, así como la incidencia de estos fenómenos en el ciclo del agua y, consecuentemente, en la hidrología aplicada a las obras hidráulicas. De esta manera, espero que este trabajo culminado logre convertirse en libro de consulta técnica y teórica, así como en una guía fundamental en el quehacer de los expertos en ciencias ambientales y los profesionales del agua.

Otro aspecto destacable de esta obra es la facilidad y sencillez con la que se presentan los contenidos y, también, la inclusión de algunos aspectos de la administración del agua en las ciudades. No es un secreto que buena parte de las ciencias hidrológicas y meteorológicas se apoya en la probabilidad, la estadística, las matemáticas y otras disciplinas afines que usualmente atemorizan a muchos estudiantes y profesionales programados negativamente para no entenderlas; en otras palabras, predispuestos a comprenderla poco y a mecanizar los procedimientos sin lograr el entendimiento de su lógica y funcionamiento. Este libro es un intento por acercar, de forma amigable, estas herramientas, desechando las disquisiciones y complicaciones, con frecuencia innecesarias, pero manteniendo el rigor conceptual y procedimental que estas ciencias demandan.

Este libro es el resultado de la experiencia científica, investigativa, profesional y docente de más de 12 años en los que el autor ha tenido que aprender, aplicar, reaprender y transmitir estos conceptos y aplicaciones a otros profesionales y estudiantes de varias universidades en Colombia. También es la consecuencia obligada del deseo de los educandos por tener una cátedra que parta de lo sencillo a lo complejo, sin que esto genere confusión y que, por el contrario, logre presentar los temas espinosos de forma comprensible. Inevitablemente, la obra que tiene en sus manos es una recopilación de la vasta información contenida en la bibliografía y las referencias electrónicas que se relacionan al final del texto que, en total, suman casi un centenar.

No debemos olvidar que, finalmente y sin sacrificar el rigor, es evidente que buena parte de la meteorología, la hidrología y la climatología, al igual que muchos temas en ciencias e ingeniería, y muy a pesar de los brillantes esfuerzos de los grandes profesionales, son útiles y funcionales aproximaciones calculadas a partir de estimaciones que, aunadas a los cambios climáticos actuales, se alejarán o aproximarán a la realidad dentro del límite aceptable para fines prácticos, pero siempre con algún nivel de imprecisión. Esta es quizá la tarea más difícil y esquiva del profesional del agua: tener la capacidad de prever la magnitud de los fenómenos para neutralizar sus efectos mediante obras y acciones que los regulen, los mitiguen o los controlen, en un rango aceptable, efectivo y sin que derive en costos excesivos.

Para intentar simplificar estas ciencias, el autor ha optado por concentrarse en la información más relevante y presentar los modelos matemáticos más empleados, obviando intencionadamente las disquisiciones, planteamientos teóricos, fundamentaciones probabilísticas y estadísticas, demostración de ecuaciones y las, usualmente, redundantes complejidades. Se han incluido las metodologías efectivas más simples y se han resumido algunos procedimientos en tablas y gráficas para facilitar su manejo y aplicación. De la misma manera, en varios apartados se mencionan las hipótesis de cambio climático de origen antrópico impulsadas por el IPCC, contrastándolas con las hipótesis más recientes, pero que son generalmente acalladas o ignoradas a pesar del profundo valor científico que entrañan.

Son bienvenidas todas las sugerencias, aclaraciones, correcciones y críticas al presente libro ya que, con toda seguridad, permitirán mejorarlo para una próxima edición.

1.1. Los inicios de nuestra Tierra

El planeta Tierra se forma hace aproximadamente 4 600 millones de años y hace 4 000 millones de años aún no había emergido la vida. Lo que se divisaba en la superficie era un vasto océano color verde, debido al alto contenido de hierro, salpicado de algunas pequeñas islas volcánicas. La atmósfera estaba compuesta principalmente por dióxido de carbono (CO2), lo que le confería un característico color rojizo al paisaje. La densidad de estos gases generaba presiones tan altas como para aplastar a un ser humano, así como temperaturas sofocantes cercanas a los 100 °C dadas también por un albedo menor (es decir, una capacidad menor de reflejar la radiación solar) en razón de una mayor superficie oceánica (la cual absorbe grandes cantidades de energía calórica) y de la existencia de pocas nubes. En definitiva, era un ambiente altamente hostil y tóxico para la mayor parte de las formas de vida actuales.

Aunque no se tiene certeza del mecanismo exacto que permitió el desarrollo y mezcla química de la vida¹, en este nocivo océano se dieron las primeras combinaciones moleculares, conocidas hoy como aminoácidos, las cuales, a su vez, derivaron en proteínas² y en la aparición de los ácidos nucleicos que son la base del código genético de la vida terrestre. De esta manera, hace unos 3 000 millones de años emergen bacterias anaerobias (que no requieren de oxígeno para vivir) y que, probablemente, transformaban el agua y el dióxido de carbono en formaldehído (o metanal), liberando oxígeno, así:

También se especula que la aparición del oxígeno pudo darse a través de un mecanismo químico de fotodisociación del agua, por efecto de la radiación ultravioleta (UV), así:

Uno de los primeros ecosistemas en aparecer pudo estar basado en la oxidación del hierro ferroso disuelto en los océanos. También emergieron poblaciones de microorganismos fotótrofos anoxigénicos que, en presencia de la radiación solar, usaban el ácido sulfhídrico (H2S) para convertir el sulfuro en sulfato y además aprovechaban el CO2 para generar biomasa celular, pero sin liberar el oxígeno. Estas comunidades de fotótrofos anoxigénicos cuya actividad es la oxidación del sulfuro hidrotermal de los manantiales, aún pueden encontrarse en actividad en lugares como el Parque Nacional Yellowstone (Figura 1), Islandia o la Isla Norte de Nueva Zelanda (Canfield, 2015).

No obstante, para el florecimiento de la vida, tal cual la conocemos en la actualidad, era necesaria la aparición del oxígeno libre. Unos 1 000 millones de años atrás, quizás como una evolución de las primeras bacterias anaerobias, aparecen en escena las algas verdeazuladas o cianobacterias que, gracias a su actividad fotosintética, empezaron a consumir rápidamente el carbono del CO2, liberando el oxígeno y constituyéndose en las arquitectas de la atmósfera terrestre, al llenar de grandes cantidades de O2 el agua y el aire. Una vez que el contenido de oxígeno fue considerable en el planeta, empezó a disociarse por acción de los rayos UV del sol y, con la ayuda de microorganismos, se dio lugar a la formación de ozono, así:

Figura 1.  El mundialmente famoso Gran Prismatic Spring en el Parque Nacional de Yellowstone.

Fuente: nurturingwellbeing. (2014). Sin título. Recuperado, 04 de abril de 2018, de https://pixabay.com/en/morning-glory-pool-363989/

Primeramente y durante el periodo conocido como el Precámbrico³, la vida en la tierra fue floreciendo a través de organismos simples, unicelulares, los cuales fueron cambiando poco a poco la química atmosférica, dando lugar al desarrollo de formas de vida mucho más complejas. Sin embargo, 700 millones de años atrás, la posición del único supercontinente existente, denominado Rodinia, bloqueaba la circulación de las aguas cálidas desde el ecuador, hacia los polos, provocando un enfriamiento global sin precedentes. La temperatura de la superficie era de unos –40 °C y los océanos estaban cubiertos por una capa de más de 1 km de espesor; la mayor parte de los organismos vivos murieron y otros sobrevivieron bajo el hielo marino en completa oscuridad. No obstante, la actividad tectónica y las explosiones volcánicas que la acompañaban, empezaron a liberar grandes cantidades de energía, rompiendo el supercontinente, calentando la superficie y la atmósfera, y liberando al planeta del dominio del hielo⁴. Se formaron grandes extensiones oceánicas de baja profundidad y el oxígeno empezó a saturar el agua. Así, hace unos 550 millones de años se presenta la famosa explosión del Cámbrico⁵. En esta interesante etapa, emergen especies de plantas y animales altamente complejos y especializados⁶; y, en general, el mayor número de especies que jamás se haya visto en la historia de la tierra. La evolución de la vida, había dado su primer gran paso (Figura 2).

Figura 2.  Trilobite fosilizado. El artrópodo más representativo del cámbrico.

Fuente: adolfo-atm. (2016). Sin título. Recuperado, 04 de abril de 2018, de https://pixabay.com/es/fosil-trilobites-coleccionismo-1191738/

1.2. ¿Cambio climático? ¿El clima ha sido alguna vez estático?

Es un hecho indiscutible que el clima estático que imaginamos ha presentado, a lo largo de la historia, variaciones bruscas de temperatura (Veizer y otros, 1999). La posición de los polos ha cambiado y las masas continentales están en permanente transformación; también se presentan desviaciones del eje de la tierra, cambios en la órbita alrededor de sol entre circulares y elípticas, así como cambios drásticos en la actividad solar. Todas estas variaciones han derivado en numerosas y prolongadas edades de hielo que suman millones de años dominados por fríos extremos (Figura 3).

Figura 3.  Variaciones históricas de la temperatura, respecto a la actual. Ajuste polinómico a partir de los datos de Veizer

Fuente: elaborado por el autor

Ante la pregunta sobre qué factores son los desencadenantes de estas edades de hielo, el ingeniero, matemático, astrónomo y geofísico yugoslavo, Milutin Milanković⁸ propuso una muy interesante explicación conocida hoy en día como los ciclos de Milanković. Este científico explica la llegada de periodos glaciares como consecuencia de las variaciones orbitales; encontró que la excentricidad⁹, la inclinación axial¹⁰ y la precesión de la órbita terrestre¹¹ han ido variando en el tiempo, desencadenando las glaciaciones del Cuaternario cada 100 000 años. Además, el eje terrestre completa su ciclo de precesión cada 25 800 años, al mismo tiempo que el eje mayor de la órbita de la Tierra gira cada 22 000 años.

Incluso los recurrentes argumentos que esgrimen ininterrumpidamente algunas organizaciones aparentemente serias y que repiten los medios de comunicación, relacionados con las insólitas variaciones del estado del tiempo y el incremento de las temperaturas actuales, son posturas sesgadas que desconocen nuestro más cercano pasado. Durante el siglo XVII, gran parte del planeta empezó a sufrir la llamada pequeña edad de hielo, cuyas frías consecuencias quedaron plasmadas en las obras de John Evelyn¹² o William Shakespeare¹³. Allí se relatan historias de sequías extremas en 1681 y de leche recién ordeñada que se congelaba mientras era transportada de un lugar a otro. Las obras de arte de la época retrataban las Frost Fair (Ferias del Hielo) en las que los londinenses organizaban carpas con ventas, juegos y espectáculos, sobre las duras y congeladas aguas del río Támesis. Esta era se prolongó y el frío reinante en Europa llevó a Napoleón a sufrir una cruel derrota en territorio ruso durante el año de 1812; los caballos morían a causa de la escasa vegetación incapaz de prosperar en esas condiciones invernales, los hombres se vieron obligados a continuar a pie y morían de hipotermia. De los 700 000 hombres, sobrevivieron menos de 60 000; casi el 90% de las tropas francesas fallecieron¹⁴.

Todavía en 1843 los crueles inviernos que emblanquecían los paisajes ingleses inspiraron a Charles Dickens¹⁵ a escribir su famosa obra A Christmas Carol, conocida en español como Canción de Navidad, Un Cuento de Navidad o Los Fantasmas de Scrooge, y llevada a la pantalla grande por Walt Disney Pictures. El coletazo de la pequeña edad de hielo se extendió hasta 1910, año después del cual empezaron a elevarse nuevamente las temperaturas, dando lugar a la bonanza agrícola de la primera mitad del siglo XX. Así, lo que algunos climatólogos pretenden desconocer es que lo que ocurrió con las temperaturas, aparentemente usuales, entre 1910 y 1998, no fueron años de normalidad climática, sino un largo cierre de un periodo anterior excepcionalmente frío que, como es lógico, dejó como recuerdo grandes masas glaciares y picos nevados que han ido perdiendo sus nieves desde que salimos de esa cruenta pequeña edad de hielo.

De esta manera, mientras la institiucionalidad oficial del clima insiste en culpar a los gases de efecto invernadero –de origen antrópico– como los responsables del actual cambio climático o calentamiento global¹⁶, otros prestigiosos científicos ponen sobre la mesa contraargumentos basados en la actividad del sol, en las interacciones entre la radiación cósmica y el viento solar, en la variación de los campos magnéticos terrestres o actividad geomagnética y, más recientemente, en el megasistema de flujo geológico del océano profundo (MSFGOP)¹⁷, a través del cual se previó con varios meses de antelación, la llegada del fuerte fenómeno de El Niño que azotó varios países durante los años 2015 y 2016 (Kamis, Plate Climatology Theory, 2015).

2.1. ¿Qué es la hidrología?

El Diccionario de la lengua española define la hidrología como la disciplina de las ciencias naturales que trata de las aguas (DRAE, 2014); de otra parte, la Gran enciclopedia ESPASA expone que es la ciencia que estudia las aguas continentales, tanto sus propiedades físicas, químicas y mecánicas, como sus movimientos y ciclos (ESPASA, 2005).

El autor, por su parte, la entiende como la rama de la ingeniería y la ciencia que versa sobre las propiedades físicas, existencia, cantidad, disponibilidad, distribución, movimiento y circulación del agua en la atmósfera, en la superficie y en el interior de la corteza de la tierra.

Aunque estas definiciones, incluyendo la del autor, podrían parecer lacónicas en extremo, lo que sí resulta muy cierto es que la escasez del agua, o mejor, la decreciente disponibilidad de fuentes hídricas que satisfagan la demanda de los ecosistemas naturales y suplan las necesidades de los intervenidos por el hombre, obligan a efectuar un avance conceptual de la hidrología en la modernidad. Así, esta ciencia no puede restringirse a ser aquella atinente a las propiedades del agua, a su cantidad o su distribución a nivel continental, sino que debe adquirir una función social y ecológica en la medida en que incluya su valor y su influencia en cada territorio en particular, enmarcada por su relación con el ecosistema y con el hombre.

En el cuerpo conceptual de la hidrología, inevitable y tácitamente se encuentran otras ramas del conocimiento que aparecieron a principios del siglo pasado y que durante las últimas décadas se han fortalecido y subespecializado, al punto de ser hoy reconocidas como nuevas ciencias. Este es el caso de la meteorología, como estudio de las aguas en la atmósfera; de la oceanografía, dedicada a las aguas oceánicas; de la hidrogeología, que analiza las aguas subterráneas, y muchas otras similares. De esta manera, estas nuevas ciencias se complementan e, incluso, en ocasiones se traslapan en virtud de que sus límites no son fácilmente identificables. De hecho, establecer fronteras entre hidrología, meteorología, oceanografía e hidrogeología, entre otras ciencias, no sólo es prácticamente imposible, sino que carece de interés práctico. Lo relevante es comprender su complementariedad y la sinergia que puede desarrollarse en los estudios relacionados con el recurso hídrico.

A pesar de que la hidrología lleva varias décadas estudiando la dinámica de las aguas en el planeta y se han logrado notables avances en los planteamientos teórico-prácticos que procuran describir y predecir con modelos tales fenómenos, la naturaleza estocástica del sistema hidrosférico deriva en que estos modelos sean inciertos, exitosos sólo parcialmente y que las consecuencias estimadas sólo sean buenas aproximaciones empíricas. Es por esta razón que el profesional del agua desempeña un papel fundamental en la reducción del sesgo entre lo esperado y lo que ocurre en realidad, y debe apoyarse sobre el

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Lo que piensa la gente sobre Clima, hidrología y meteorología

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