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Pequeñas Historias De Una Revolución Chucuta (1998 – 2005): La Terrible Realidad De Venezuela Desnudada Por Doce Víctimas De Persecución Política En El Exilio

Pequeñas Historias De Una Revolución Chucuta (1998 – 2005): La Terrible Realidad De Venezuela Desnudada Por Doce Víctimas De Persecución Política En El Exilio

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Pequeñas Historias De Una Revolución Chucuta (1998 – 2005): La Terrible Realidad De Venezuela Desnudada Por Doce Víctimas De Persecución Política En El Exilio

Longitud:
220 páginas
3 horas
Editorial:
Publicado:
26 jun 2012
ISBN:
9781463327729
Formato:
Libro

Descripción

Elio C. Aponte, nacido en Caracas. Cum Laude, Ingeniero Aeroespacial, Universidad de Mchigan, 1984. Presidente y Fundador de ORVEX - Organizacin de Venezolanos en el Exilio (abril, 2005), en Miami. Ha escuchado, transcrito y traducido al ingls testimonios de persecucin de ms de quinientos venezolanos en diez aos. Ha promovido la proteccin migratoria de los venezolanos exiliados as como la lucha noviolenta en su pas. Testigo experto sobre Venezuela en Tribunales de Inmigracin de Estados Unidos, ayudando a detener la deportacin de sus compatriotas. Creador de las pginas web www.orvex.org y www.ruedalo.org, esta ltima un medio de comunicacin alternativo por la que el gobierno de Venezuela lo considera TERRORISTA, acusndolo de trabajar para el derrocamiento violento del gobierno de Chvez y ejecutar el magnicidio con grandes ayudas financieras del Departamento de Estado de EE.UU. y la C.I.A., cargos muy graves pero infundados porque todas sus acciones han sido, son y sern siempre noviolentas. Productor y conductor del programa dominical de TV por internet ALO RESISTENTE. Su trabajo ha sido reconocido por organizaciones defensoras de derechos humanos de varios pases. Creador del canal ORVEX en YouTube que cuenta con ms de 1400 videos que han sido vistos ms de 20 millones de veces. Entrevistado por medios de comunicacin masivos como UNIVISION, TELEMUNDO, CNN EN ESPAOL, LA VOZ DE AMERICA y NTN 24 HORAS, entre otros, dado su amplio conocimiento y anlisis acerca de la realidad venezolana. Actualmente se encuentra en el exilio.
Editorial:
Publicado:
26 jun 2012
ISBN:
9781463327729
Formato:
Libro

Sobre el autor

Elio C. Aponte, nacido en Caracas. Cum Laude, Ingeniero Aeroespacial, Universidad de Míchigan, 1984. Presidente y Fundador de ORVEX - Organización de Venezolanos en el Exilio (abril, 2005), en Miami. Ha escuchado, transcrito y traducido al inglés testimonios de persecución de más de quinientos venezolanos en diez años. Ha promovido la protección migratoria de los venezolanos exiliados así como la lucha noviolenta en su país. Testigo experto sobre Venezuela en Tribunales de Inmigración de Estados Unidos, ayudando a detener la deportación de sus compatriotas. Creador de las páginas web www.orvex.org y www.ruedalo.org, esta última un medio de comunicación alternativo por la que el gobierno de Venezuela lo considera TERRORISTA, acusándolo de trabajar para el derrocamiento violento del gobierno de Chávez y ejecutar el magnicidio con grandes ayudas financieras del Departamento de Estado de EE.UU. y la C.I.A., cargos muy graves pero infundados porque todas sus acciones han sido, son y serán siempre noviolentas. Productor y conductor del programa dominical de TV por internet “ALO RESISTENTE”. Su trabajo ha sido reconocido por organizaciones defensoras de derechos humanos de varios países. Creador del canal ORVEX en YouTube que cuenta con más de 1400 videos que han sido vistos más de 20 millones de veces. Entrevistado por medios de comunicación masivos como UNIVISION, TELEMUNDO, CNN EN ESPAÑOL, LA VOZ DE AMERICA y NTN 24 HORAS, entre otros, dado su amplio conocimiento y análisis acerca de la realidad venezolana. Actualmente se encuentra en el exilio.


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Pequeñas Historias De Una Revolución Chucuta (1998 – 2005) - Elio C. Aponte

Pequeñas Historias  

 de una  

 Revolución  

 Chucuta  

 (1998 – 2005)

La terrible realidad de Venezuela  

 desnudada por doce víctimas de  

 persecución política en el exilio

Por

Elio C. Aponte

Organización de Venezolanos en el Exilio

ORVEX

Copyright © 2012 por Elio C. Aponte.

Todos los derechos reservados. Ninguna parte de este libro puede ser reproducida o transmitida de cualquier forma o por cualquier medio, electrónico o mecánico, incluyendo fotocopia, grabación, o por cualquier sistema de almacenamiento y recuperación, sin permiso escrito del propietario del copyright.

Las opiniones expresadas en este trabajo son exclusivas del autor y no reflejan necesariamente las opiniones del editor. La editorial se exime de cualquier responsabilidad derivada de las mismas.

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406122

INDICE

INTRODUCCION DEL AUTOR

CONTRATISTA DE OBRAS CIVILES PERSEGUIDO POR PERTENECER A LA CUARTA REPÚBLICA

MADRE SOLTERA PERSEGUIDA

FISCAL DEL MINISTERIO PUBLICO, PERSEGUIDO POR NO SER ROJO-ROJITO

JOVEN MUJER PROFESIONAL Y SU AMIGA, AMBAS DEL ESTADO ZULIA, PERSEGUIDAS POR GRUPOS VIOLENTOS CHAVISTAS

MILITAR PERSEGUIDO POR  

 NEGARSE A PERTENECER A UNA MILICIA A FAVOR DE UN PROYECTO POLITICO PERSONAL

A PESAR DE SER UNA SEXAGENARIA OPOSITORA, EL GOBIERNO DE  

 HUGO CHAVEZ LA PERSIGUIÓ

UN ADOLESCENTE QUE SOLO  

 QUERIA IR A LA UNIVERSIDAD Y JUGAR BASQUETBOL

LA CHUCUTA POLITICA CHAVISTA SOBRE LA TENENCIA DE LA TIERRA

MUJER DIVORCIADA,  

 MADRE Y DUEÑA DE BOUTIQUE, PERSEGUIDA POR EL CHAVISMO

INGENIERA EXPULSADA DE PDVSA POR NO SER ROJA-ROJITA

EMPRESARIO, DUEÑO DE UNA LINEA DE TAXIS, PERSEGUIDO  

 POR OPOSITOR

ANALISTA DE SISTEMAS Y MIEMBRO DE ONG PERSEGUIDO POR OPONERSE A LA REVOLUCION CHAVISTA

SOBRE EL AUTOR

A la memoria de mi padre

Elio Francisco Aponte González,

perseguido político y exiliado

de la dictadura del

General Marcos Pérez Jiménez

Y al bravo pueblo de Venezuela

INTRODUCCION DEL AUTOR

Esta edición de Pequeñas Historias de una Revolución Chucuta (1998-2005) desnuda la terrible realidad venezolana contada por sus propios protagonistas desde que Chávez ganó las elecciones en diciembre de 1998 hasta un año después del Referéndum Revocatorio del 15 de agosto de 2004.

Esta obra, basada en testimonios de la vida real, busca motivar al pueblo de Venezuela a participar activamente en el movimiento de resistencia noviolenta que se está organizando en el país, para impedir que cualquiera de las historias aquí narradas llegue a ser la suya, o la de un familiar, la de un amigo, un vecino o un conocido.

Para más información de cómo ser parte de este movimiento de resistencia noviolenta organizada, se recomienda visitar la página de internet www.ruedalo.org.

Todos los nombres que se presentan, así como algunas fechas y lugares han sido cambiados a fin de proteger la identidad de los protagonistas, y hacer imposible su identificación, garantizando de esta manera la confidencialidad de quienes las narran así como la de sus familiares, amigos y vecinos que aún se encuentran en Venezuela.

Esta obra también busca desmantelar el mito de que Hugo Chávez es un demócrata al desnudar el carácter dictatorial, asesino y criminal de un régimen que lucha por perpetuarse en el poder mediante el uso o la amenaza de uso de la violencia contra objetivos civiles, utilizando los recursos del estado y el empleo de grupos de civiles armados violentos, con la esperanza de que tarde o temprano, los responsables de estos crímenes contra los derechos humanos no queden impunes. No es cuestión de venganza, ni de retaliación, ni de odio, sino que es cuestión de justicia.

Por medio del relato de doce historias, se demuestra que las víctimas de persecución chavista no necesariamente son personas públicas, ampliamente conocidas por los medios de comunicación, o que han ocupado altos cargos en el gobierno, o que salen del país para huir de la cárcel, sino que son ciudadanos comunes y corrientes los que han sufrido los embates de un proceso de destrucción sistemático de una nación, sin distingo de edad, sexo, profesión, o condición social, por el simple hecho de manifestar de manera abierta su opinión política contraria a la de quienes gobiernan a Venezuela.

Entre los años 1998 y 2005, las condiciones de derechos humanos en Venezuela fueron empeorando. Desde cambiar el nombre del país, su Constitución, instituciones y objetivos, pasando a muchos conflictos y protestas que desencadenaron la salida de Hugo Chávez del poder por tres días, así como ataques armados a manifestantes pacíficos que pedían a gritos un cambio, pasando por el despido masivo de más de 20.000 trabajadores de la industria petrolera venezolana, hasta la creación e implantación de la nefasta LISTA TASCON, hoy conocida como LISTA MAISANTA, con los datos de las personas que deseaban la activación de un Referéndum Revocatorio Presidencial para sacar a Chávez del poder con las herramientas que ofrece la Constitución; lista nefasta que ha creado un apartheid político sin precedentes en la historia de nuestro país contra más de 3.5 millones de venezolanos.

Las historias que aquí se cuentan son de exiliados que pudieron escapar a tiempo de las garras de la represión y persecución política brutales vividas en Venezuela entre 1998 y 2005. Lamentablemente, jamás conoceremos las de aquellos que no lograron escapar a tiempo y que engrosan las estadísticas de asesinatos por hampa común que manipula el gobierno chavista para maquillar su verdadera condición y tapar la verdadera tragedia venezolana.

Venezuela no es víctima de un mal gobierno, sino de una pandilla de criminales que siguen los lineamientos de una nación extranjera, Cuba, la cual tiene un proyecto de expansión de vieja data que ahora ha descubierto que mediante la explotación del descontento popular ante el desgaste y corrupción de partidos políticos tradicionales, haciendo promesas incumplibles, y tomando el disfraz de partido político democrático, se puede obtener el poder mediante la vía electoral, para luego cambiar la Constitución, secuestrar las instituciones, crear un aparataje represivo disfrazado de hampa común, amordazar con leyes y amenazas a los medios de comunicación independientes, establecer la reelección indefinida, crear milicias paralelas para defender al dictador, y mantener un fraude electoral continuado con la colaboración de algunos políticos inescrupulosos de oficio, logrando así perpetuarse en el poder con barniz de legitimidad.

Elio C. Aponte

11 de abril de 2012

CONTRATISTA DE OBRAS CIVILES PERSEGUIDO POR PERTENECER A LA CUARTA REPÚBLICA

En el año 1999, culminé varios proyectos que tenía con el Gobierno de Venezuela por medio de mi empresa de ingeniería, la cual ya había obtenido varios contratos de obras civiles con el gobierno venezolano desde 1994.

Diez años antes, había comenzado a ser colaborador activo de un partido político que hoy el chavismo llama DE LA CUARTA REPÚBLICA, y lo hice porque tenía familiares que pertenecían a dicha organización, y además porque me gustaba la ideología básica de este partido la cual estaba basada en ayudar a los sectores más necesitados de la población con énfasis en las personas que vivían en las áreas rurales del país mediante el diseño y desarrollo de políticas que modernizaran y descentralizaran nuestro país. Y debido a esos vínculos familiares con el partido, obtuve varios contratos de construcción en 1984.

Asimismo, a partir de 1984, comencé a colaborar activamente con el partido al darle de mi tiempo, conocimiento y experticia en ingeniería en donde el partido lo necesitara, sin cobrarle ningún dinero por ello. A cambio, obtuve contratos de trabajo por parte del gobierno. Además, fui contratado en varias ocasiones para ocupar diferentes cargos de la administración pública.

Mi participación en mi partido político me dio grandes satisfacciones personales. Puse mis conocimientos de Ingeniería por medio de mi empresa así como mi experiencia personal en los cargos públicos que ocupé para el bienestar de los sectores más necesitados de la población de mi país.

Durante el año 2000, el nuevo gobierno del Presidente Hugo Chávez también le dio contratos de construcción a mi empresa debido a que la misma ya había obtenido una buena reputación a nivel de gobierno por su buen trabajo de ingeniería. Al mismo tiempo, y durante el año 2000, continué brindando colaboración activa a mi partido político.

En el mes de febrero del 2001, mi empresa obtuvo un contrato de construcción multimillonario con el Ministerio de Infraestructura del Gobierno del Presidente Hugo Chávez luego de haber competido en buena lid con otras empresas de ingeniería venezolanas.

Mis problemas comenzaron en noviembre del año 2001, cuando un grupo de unos diez (10) simpatizantes del Presidente Hugo Chávez se apersonaron al sitio en donde mi empresa estaba realizando el antes citado proyecto de construcción multimillonario. Esas personas estaban gritando a viva voz, vociferando que mi empresa pertenecía a LA CUARTA REPÚBLICA y que ellos no iban a permitir que ninguna empresa que no perteneciera a la Revolución Bolivariana obtuviera contratos de trabajo con el gobierno.

LA CUARTA REPÚBLICA la denominan los chavistas a los cuarenta años que transcurrieron entre la caída de la dictadura del General Marcos Pérez Jiménez en 1958 hasta que Chávez ganó las elecciones en 1998.

Aun cuando aquellas personas no se identificaron, dos de ellos tenían boinas rojas, un signo inequívoco, como parte de un uniforme, utilizado por los miembros de los Círculos Bolivarianos del Presidente Hugo Chávez.

Por otro lado, a finales de noviembre del año 2001, una huelga general de 12 horas fue convocada para el 10 de diciembre de ese año por la Federación de Cámaras de Comercio e Industrias de Venezuela, FEDECAMARAS, y por la Confederación de Trabajadores de Venezuela, CTV, para protestar en contra de 49 leyes-decreto firmadas por el Presidente Chávez. A raíz de la convocatoria a huelga, comencé a recibir amenazas telefónicas en mi oficina de Caracas, en las que se me dijo que colaborara con la Revolución, y que si no colaboraba con ella, no iban a permitir que mi empresa ejecutara más contratos de trabajo para el Gobierno. En esas llamadas, ellos requerían colaboración con el Gobierno pero nunca decían como.

A pesar de estas llamadas que recibía, para el 10 de diciembre del 2001 ordené paralizar el proyecto de construcción multimillonario así como otros proyectos de construcción que estaba realizando para el Gobierno de Venezuela, para unirme a la huelga ya que estaba de acuerdo de que esas 49 leyes decretos eran medidas antidemocráticas que ponían limites a la libertad con la que nosotros los venezolanos habíamos estado acostumbrados a vivir. Por ejemplo, la Ley de Tierras ponía límites a la propiedad privada. Esas 49 leyes decreto, a mi juicio, estaban llevando a mi país, Venezuela, hacia un comunismo disfrazado de democracia.

Me mantuve recibiendo llamadas telefónicas, de la misma manera, hasta el mes de marzo del año 2002.

Además, recibí varias cartas del Ministerio de Infraestructura en la que se me invitaba a asistir a varias reuniones con oficiales del gobierno en las que me decían que yo no podía parar los proyectos de construcción que tenía con el Gobierno Nacional; o que de lo contrario, ellos tomarían medidas de retaliación en contra de mi empresa y de mi persona. Durante esas reuniones, sin embargo, ellos nunca me dijeron de manera directa acerca de como ellos tomarían tales medidas, sino que disfrazaban su objetivo; específicamente, que yo formara parte y que estuviera de acuerdo con su Revolución, con aspectos legales de mi contratación con el Gobierno a fin de persuadirme a hacer lo que ellos querían.

Durante el inicio del año 2002, una persona que había conocido aproximadamente en octubre del 2001, llamada Enrique Hernández, vino a mi oficina para decirme que el Gobierno Nacional estaba buscando una firma de ingeniería sólida y de buena reputación para realizar un contrato de varios millones de dólares en uno de los estados de Venezuela. Un amigo mío ya me había dicho que él ya me había recomendado con esa persona, quien podía presentarme a los nuevos oficiales de gobierno a fin de presentarles mi propuesta para el proyecto que ellos necesitaban. Durante el inicio del año 2002, esa persona me presentó a Freddy Bernal, Alcalde del Municipio Libertador, quien me preguntó si yo conocía a Enrique, y yo dije que sí. Enrique también me presentó a un Diputado de la Asamblea Nacional, Iván Brito. Luego de haber conocido a esas dos personas, Enrique vino a mi oficina de nuevo, y me propuso que a mí me podían otorgar el contrato de varios millones de dólares con el gobierno con la condición de que le diera el 20 % de los ingresos a los Círculos Bolivarianos. Sin ninguna duda, le dije a Enrique que no iba a colaborar con esos Círculos Bolivarianos ya que yo no estaba de acuerdo con los mismos debido a que tales Círculos podían escapársele de las manos al gobierno y convertirse en grupos paramilitares. Enrique me dijo que yo estaba equivocado, diciéndome que esos Círculos eran solo brigadas para defender la Revolución Bolivariana. Sin embargo, le dije con claridad meridiana que yo no iba a colaborar con los Círculos Bolivarianos debido a que yo no compartía los ideales políticos del Presidente que gobernaba el país. Antes de irse, él me dijo que lo pensara, que él me iba a dar tiempo para hacerlo aún cuando yo fui muy claro al decirle que no iba a colaborar con ellos.

No iba a ayudar al gobierno ni a sus Círculos Bolivarianos ya que siempre he colaborado con mi partido político, y porque yo no estaba de acuerdo con la Revolución Bolivariana del Presidente Hugo Chávez.

A principios del mes de abril del 2002, la Federación de Cámaras de Comercio e Industrias de Venezuela, FEDECAMARAS, y la Confederación de Trabajadores de Venezuela, CTV, convocaron a un nuevo paro cívico nacional para apoyar las quejas de los trabajadores petroleros y la falta de diálogo del Gobierno. Decidí unirme a la huelga. Durante esa semana, recibí varias llamadas telefónicas de parte de todas las oficinas del gobierno con las que mi empresa tenía contratos de trabajo, solo para verificar si mi empresa estaba trabajando. Solo les dije que el personal de la empresa no asistió a sus labores durante esos días debido a que no era seguro que ellos salieran a las calles.

Justo después de los eventos del 11 de abril del 2002, en los que hubo casi 20 muertos y más de 100 heridos, y en donde Chávez se ausentó de la Presidencia de la República por solo 48 horas debido a que retomó la presidencia el 14 de abril del 2002, las cosas empeoraron para mí.

Luego del 14 de abril del 2002, el gobierno congeló los pagos a mi empresa por los contratos que tenía, de modo que tuve que parar todo el trabajo que estaba realizando. Por otro lado, comencé a recibir nuevas amenazas telefónicas en mi casa, mi oficina y mi celular casi a diario en las que me insultaban y decían frases como MALDITO OLIGARCA, AMIGO DE POLITICOS CORRUPTOS DE LA CUARTA, VENDE PATRIA, GOLPISTA, y en las que recalcaban que tarde o temprano iba a aprender una lección; todo lo anterior debido a que mi opinión política democrática era contraria a la de la Revolución Bolivariana del Presidente Hugo Chávez.

A principios de julio del año 2002, alrededor de las 2 de la tarde, estaba manejando mi carro, y entré al estacionamiento que estaba en el sótano del edificio en el que estaba ubicada mi oficina, en Caracas. Cuando estacioné mi vehículo, lo cual hice de retroceso, justo antes de que apagara el motor, un Volkswagen negro, modelo Golf, se estacionó justo en frente de mí, y dos hombres se bajaron de dicho vehículo, quienes me apuntaron sus armas cortas mientras me decían que me bajara de mi vehículo. Uno de los sujetos me requisó para verificar que yo no traía un arma de fuego, tomó mi billetera, verificó mis datos de identidad, tomó las llaves de mi carro, y me dijo que tenía que acompañarlos. Le pregunté por qué, pero ese hombre me dijo que no hiciera preguntas ahora ya que luego sabría la respuesta; que si no me ponía con payasadas nada me pasaría, y me ordenó a que me metiera dentro de mi vehículo, al lado del asiento del chofer. Yo le dije a ese hombre que tomara mi camioneta y que se fuera, pero ese hombre me dijo que él no necesitaba mi camioneta, y que después iba a saber qué era lo que ellos querían, y me ordenó de nuevo a que me metiera dentro de mi vehículo. El otro hombre se metió en el carro de ellos, y nos fuimos. El hombre que manejaba mi vehículo comenzó a hablarme, y por su conversación pude inferir que él era policía, y que además del mensaje que él me iba a dar, me dijo que yo necesitaba colaborarle para resolver un problema personal que él estaba teniendo. El manejó por espacio de una hora, y mientras manejaba, él me dijo que sabía de mi empresa, de mi familia y de la empresa que

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