Disfruta de millones de libros electrónicos, audiolibros, revistas y más con una prueba gratuita

A solo $11.99/mes después de la prueba. Puedes cancelar cuando quieras.

Mente cuántica
Mente cuántica
Mente cuántica
Libro electrónico260 páginas5 horas

Mente cuántica

Calificación: 4.5 de 5 estrellas

4.5/5

()

Información de este libro electrónico

Ha oído hablar de la física cuántica? ¿Ha oído o leído que la física cuántica explica o demuestra muchos conceptos de calibre espiritual? ¿O que la ley de la atracción es la física cuántica?

Las conclusiones más asombrosas de la física cuántica se pueden aprender sin necesidad de ser expertos en física, matemáticas o disponer de ningún otro conocimiento especializado. Son conocimientos que tienen un enorme potencial de transformación y que nos permitirán dar un importante giro a nuestra vida.

Este no es un libro de física cuántica en el más puro sentido (no hay fórmulas, matemáticas, etc.). A través de esta obra aprenderá sobre los conceptos más asombrosos que se derivan de la física cuántica de forma clara y, lo más importante, dará un importante giro a su vida al conocer cómo los asombrosos conceptos del mundo cuántico se pueden transportar a nuestro crecimiento personal, en forma de sencillas pero poderosas herramientas, obteniendo un nuevo y positivo enfoque de su propia realidad. ¿Está listo para experimentar un salto cuántico en su vida hacia el éxito y la felicidad?
IdiomaEspañol
EditorialBorealis
Fecha de lanzamiento1 dic 2014
ISBN9788415306566
Mente cuántica
Leer la vista previa
Autor

Félix Torán

Félix Torán, escritor e ingeniero, posee un doctorado en Ingeniería Electrónica por la Universidad de Valencia, con mención Doctor Europeus. Es autor de más de ciento diez publicaciones científico-técnicas. Torán ha recibido varios reconocimientos de carácter internacional por su labor, como el premio internacional Salva i Campillo de telecomunicaciones al proyecto más original, y el premio ESA Awards de la Agencia Espacial Europea, en 2002. Inició su trayectoria investigadora en 1997 y desde el año 2000 trabaja en la Agencia Espacial Europea. En 2013 (a título personal, y sin representar a ninguna agencia espacial) fue presentado como portavoz en España de la Axe Apollo Space Academy (AASA). Es autor de dieciséis libros de crecimiento personal, entre los que se encuentran La respuesta del universo, El tiempo en tus manos, Ecología mental para dummies y Eres talento. Ha escrito asimismo varios libros de crecimiento personal para niños, incluido La varita mágica, que en 2015 llegó a manos de S.A.R. la Princesa Doña Leonor. También es autor de los primeros libros españoles que viajarán al espacio en turismo espacial, acompañando al primer turista espacial español, Eduardo Lurueña. Ha impartido cientos de conferencias en España y Latinoamérica.

Leer más de Félix Torán

Relacionado con Mente cuántica

Libros relacionados

Artículos relacionados

Comentarios para Mente cuántica

Calificación: 4.666666666666667 de 5 estrellas
4.5/5

6 clasificaciones2 comentarios

¿Qué te pareció?

Toca para calificar
  • Calificación: 5 de 5 estrellas
    5/5
    Muy buena forma de abordar el tema de fisica cuántica.muchas gracias
  • Calificación: 3 de 5 estrellas
    3/5
    El tema es muy interesante, definitivamente. Pero el autor se repite mucho en una misma idea, demasiado. Buscaré otros autores sobre el tema porque es apasionante!

    A 1 persona le pareció útil

Vista previa del libro

Mente cuántica - Félix Torán

Torán

Sinopsis

¿Ha oído hablar de la física cuántica? ¿Le parece que se trata de un campo muy complejo e inaccesible? ¿Ha oído o leído que la física cuántica explica o demuestra muchos conceptos de calibre espiritual? ¿O que la ley de la atracción es la física cuántica?

La física cuántica arroja conclusiones tan sorprendentes como desconcertantes. Y, además, fuera de sus dominios, ha permitido derivar importantes consecuencias a nivel filosófico, muy alineadas con conocimientos de calibre espiritual, que se conocen desde mucho antes de la existencia de la ciencia. Estamos ante un terreno realmente apasionante, que tratado de forma correcta, y evitando caer en la falsa ciencia, inspira un acercamiento entre la ciencia y la espiritualidad.

Lo realmente interesante es que los conocimientos de la física cuántica son apasionantes y reveladores, incluso si se enfocan a nivel general, y mucho más a nivel filosófico. Y además, inspiran importantes herramientas para nuestro crecimiento personal. Por ello, las conclusiones más asombrosas de la física cuántica se pueden aprender sin necesidad de ser expertos en física, matemáticas o disponer de ningún otro conocimiento especializado. Son conocimientos que tienen un enorme potencial de transformación, y nos permitirán cambiar de enfoque, dando un importante giro a nuestra vida, con un consiguiente progreso positivo en nuestro crecimiento personal.

Este no es un libro de pseudociencia. Tampoco es un libro de física cuántica en el más puro sentido (no hay fórmulas, matemáticas, etc.). Esta obra sienta a comer a la física cuántica y al crecimiento personal en la misma mesa, pero cada uno en su plato. Aprenderá sobre los conceptos más asombrosos que se derivan de la física cuántica, de forma clara, y accesible a todo lector, sin necesidad de ningún conocimiento especializado, y lejos de la falsa ciencia.

Y lo más importante, dará un importante giro a su vida al conocer cómo los asombrosos conceptos del mundo cuántico se pueden transportar a nuestro crecimiento personal, en forma de sencillas pero poderosas herramientas, obteniendo un nuevo y positivo enfoque de su propia realidad.

¿Está listo para experimentar un salto cuántico en su vida hacia el éxito y la felicidad?

Agradecimientos

Gratitud sincera e infinita a todas las personas que han apor­tado algo a este libro, de forma directa o indirecta, siendo o no conscientes de ello.

Quiero comenzar por un enorme agradecimiento a todos mis lectores y seguidores, quienes me han mostrado en todo momen­to su apoyo, a través de todo el camino recorrido con mis an­teriores libros, conferencias y otros eventos. Gracias por venir a mis presentaciones, compartir sus vivencias, pedir mi consejo, ponerlo en práctica, y compartir sus éxitos conmigo.

Me hace muy feliz recibir miles de mensajes cada año de per­sonas que me cuentan cómo mis libros, audios, conferencias, vi­deos, y otros materiales, han contribuido a una transformación positiva de sus vidas. Gracias a ustedes por transmitir su gratitud y su aprecio sincero. Me hace muy feliz recibir sus mensajes, y me dan una gran motivación para seguir dando lo mejor de mí mismo. Mil gracias a todas las personas que han recorrido gran­des distancias para asistir a mis presentaciones de libro, charlas, conferencias, etc. Para ellos, un sincero agradecimiento.

Al igual que en mis anteriores libros, no me canso de agradecer también infinitamente a los miles de seguidores que han hecho lo mismo por vía electrónica, ya sea vía facebook, a través de mi página Web (http://www.felixtoran.com), etc. Siempre les tengo a todos ustedes muy presentes. ¡Ha sido una experiencia fascinante conectar con ustedes incluso desde el aire!

Un agradecimiento muy especial a toda mi familia, comen­zando por mi esposa Silvia y mis hijos Carla y Adrián, por todo el apoyo que me brindan en todos mis proyectos, que a menudo han requerido importantes sacrificios. Un especial agradecimien­to para mis padres, mis suegros, abuelos, y en general, a toda mi familia, por su gran apoyo.

No deseo terminar esta sección sin expresar un especial agra­decimiento y admiración hacia mi amigo Pedro Riba. Mil gracias, Pedro, por invitarme repetidas veces a tus programas de televisión y radio, y por las interesantes entrevistas que me has realizado. Gracias por la ejemplar labor que realizas, y que llevas haciendo desde hace más de dos décadas por el bien de la humanidad, y enhorabuena por tus maravillosos libros.

Capítulo I 

Introducción

Le doy la más cordial bienvenida. A través de este libro, se dis­pone a emprender un viaje de transformación interior. Un reco­rrido insólito y asombroso, a la vez que positivo y transformador. Es muy probable que le resulte iluminador en su camino de vida. Es también probable que le conduzca hacia un importante giro en la visión de su propia vida. También le ofrecerá nuevos enfoques en los que posiblemente no había reparado antes.

Por tanto, el objetivo principal de esta obra es conducirle ha­cia un importante cambio en su forma de enfocar la realidad. Un cambio de enfoque, que derivará en un importante crecimiento personal. E incluso si ya tiene conocimientos previos en los do­minios de la física cuántica y el crecimiento personal, obtendrá información nueva y más precisa —además de práctica y útil— para continuar andando sobre un maravilloso camino de crecimiento personal.

Ahora supongo que se estará preguntando por qué tiene que adoptar un cambio de paradigma... Y tiene toda la razón en cuestionárselo, porque un cambio de paradigma conlleva cierto tiempo y esfuerzo. Le invito a verlo con mayor claridad en las próximas secciones.

El propósito de esta obra

La principal misión de la obra que tiene en sus manos es co­mún a la gran mayoría de las que he escrito. Se trata de servir como una herramienta capaz de ayudarle a lograr un mayor nivel de éxito, y una mayor conexión con la felicidad.

La forma de abordar tal propósito la encuentro realmente apa­sionante, y de alguna forma, se encuentra en línea con lo que presenté en otro de mis libros, titulado «Autodiseño Personal». En aquella obra, presenté la forma de pensar de un ingeniero en proyectos de alta ingeniería, y cómo se podría transformar lo aprendido en herramientas prácticas de crecimiento personal. Y todo ello a través de un lenguaje accesible a todo lector, sin nece­sidad de poseer conocimientos especializados.

A través de la presente obra, se persigue un doble objetivo si­milar a lo anteriormente descrito. Por un lado, aprenderá acerca de un dominio apasionante y realmente asombroso, que nos ha regalado el trabajo de un buen número de mentes brillantes desde comienzos del siglo XX. Se trata de la física cuántica.

Por otro lado, aprenderá importantes conocimientos y he­rramientas de crecimiento personal, que le conducirán hacia un importante cambio de enfoque que, a su vez, derivará en una importante transformación positiva en su vida, hacia el éxito y la felicidad.

¿Tengo que ser un experto en física para entender este libro?

En absoluto. No se preocupe, puesto que no tiene en sus manos un libro de física cuántica escrito para físicos y tampoco persigue entrar en los complejos dominios matemáticos que son necesarios para explicar el tema en profundidad. Tiene en sus manos un libro de autoayuda, que contiene tintes de divulgación científica pero, ante todo, se enfoca en el crecimiento personal.

Este es un libro orientado hacia un público de carácter general, que se puede aprovechar al completo sin necesidad de ningún conocimiento especializado. Y, por supuesto, no es necesario que sea un experto en física.

Desde luego, la física cuántica es un campo complejo, siem­pre que intentemos estudiarlo en profundidad, como lo hace un físico. En ese caso, sería necesario empezar a hablar en tér­minos de una rigurosa formulación matemática, entrando en complejos temas como los espacios de Hilbert, la ecuación de Schrödinger, etc.

Pero, en la presente obra, no espere ni complejas fórmulas, ni matemáticas, ni el uso de lenguaje científico imposible de entender.

Por supuesto, como ya indicaba en la anterior sección, lo que va a aprender resulta —de por sí— realmente asombroso e inclu­so confuso. Y lo es incluso si se expresa sin fórmulas matemáti­cas, y haciendo un esfuerzo por utilizar palabras lo más tangibles y claras posible. Pero ahí radica precisamente la utilidad de este libro. Ese estado de confusión le servirá como una herramienta para lograr dar un cambio de paradigma, un giro radical en el enfoque que da a su vida y a todo lo que le ocurre. Y con ello logrará un notable crecimiento personal positivo.

Lo que va a encontrar en los próximos capítulos le dotará de un conocimiento general muy completo sobre la física cuántica, a nivel de divulgación. Pero, ante todo, lo que va a aprender le invitará a reflexionar y filosofar. Y permítame insistir una vez más en lo más importante: aprenderá importantes herramientas de crecimiento personal derivadas de todo ello. Al fin y al cabo, el objetivo principal consiste en proporcionarle herramientas para conectar con el éxito y la felicidad.

No hay que mezclar peras con manzanas

Una cosa es la física cuántica, y otra cosa es el crecimiento personal. Sin duda, los conceptos de física cuántica se pueden transportar al dominio de nuestro crecimiento personal, y eso lo va a aprender a través de esta obra. Pero de ahí a decir que el crecimiento personal o la espiritualidad es lo mismo que la físi­ca cuántica, hay una importante diferencia. Quizás encuentre lo anterior completamente obvio, por lo cual me disculpo, pero era necesario decirlo... Y lo tengo que hacer, porque he leído, escu­chado y visto bastantes materiales sobre el tema donde se sugiere lo anterior...

Como se suele decir, no es buena idea mezclar peras con man­zanas. Si hacemos un zumo de peras y manzanas, el resultado será delicioso, pero no resultará fácil separar el sabor de las pe­ras y el de las manzanas. Los sabores se mezclan, y por tanto se confunden uno con el otro. Por otro lado, lo que sí podemos hacer es trocear las peras y las manzanas, y ponerlas juntas en un plato, componiendo una deliciosa ensalada de frutas. Las peras y las manzanas están así en el mismo recipiente, pero sin mezclar, pudiendo distinguir sin problemas lo que es cada cosa. Si toma un trocito de pera, nunca lo confundirá diciendo que es una man­zana, y viceversa.

Hagamos algo así con los temas que aborda este libro. Hacer un zumo de física cuántica y crecimiento personal no es muy bue­na idea. Lamentablemente, existen textos que hacen algo así... Más de los que me gustaría reconocer. El «sabor» de la física cuántica se confunde fácilmente con el del crecimiento personal, y a veces da lugar a resultados confusos. Se toma algo de aquí, algo de allá, se hace una mezcla y se obtiene algo con mucho de cierto y también mucho de falso lo cual, en definitiva, no es correcto. Esa peligrosa mezcla conduce a resultados que rozan —o entran de lleno— en la pseudociencia o falsa ciencia. No quiero decir que dichos libros no funcionen. Sólo digo que algunos enseñan cosas acerca de la física cuántica que no son científicamente ciertas.

En lugar de hacer un zumo, mejor hagamos una ensalada de frutas, poniendo trocitos de física cuántica y de crecimiento per­sonal en el mismo recipiente. El resultado es mucho mejor y, sin duda, no conduce a falsas interpretaciones. Se diferencian bien los trocitos de física cuántica y de crecimiento personal, sin con­fusión alguna, y se pueden saborear por separado. También se puede apreciar lo bueno de un tipo de trocito, y aplicarlo al otro tipo. Y cuando se saborea la mezcla de ambos tipos de trocitos, se sabe bien lo que se está mezclando, sin confusiones. Aunque los dos sabores no se encuentran mezclados, al estar los trocitos juntos en el mismo recipiente, el todo resulta mayor que la suma de las partes.

Esto último resume lo que se aborda en esta obra, y cómo se aborda. Aunque no tiene en sus manos un libro de física cuántica como los que se estudian en las universidades, sin embargo, ad­quirirá un conocimiento general muy completo sobre física cuán­tica. Y, además, aprenderá cómo llevar dichos conocimientos al terreno de su crecimiento personal, creando un importante cambio de paradigma. Pero, eso sí, sin pseudociencia... Sin mezclar peras con manzanas...

Confusión y aprendizaje

La forma de proceder en esta obra comienza por explicar una serie de importantes conceptos de física cuántica, siempre desde un punto de vista superficial, a nivel de divulgación. Están escri­tos para que puedan ser comprendidos sin necesidad de conoci­mientos previos especializados. Sin embargo, podrá apreciar que —incluso explicados de tal forma —los conceptos derivados de la física cuántica son tan asombrosos que nos producen una gran confusión, hasta que logramos asimilarlos.

Esa confusión no es negativa. El aprendizaje incluye a la con­fusión. Cuando nos sentimos confusos al aprender algo nuevo, en realidad, estamos ante algo positivo: es un signo de que estamos aprendiendo. La confusión que nos causan los conceptos de la física cuántica es igualmente positiva. Nos abre la puerta hacia un importante cambio de enfoque, que deriva en un importante crecimiento personal.

Al explorar el mundo macroscópico —en otras palabras, el mundo de los objetos grandes que nos rodea en nuestra vida coti­diana— a través de la física clásica, todo parecía predecible, me­diante fórmulas deterministas. Por ejemplo, podemos describir mediante fórmulas la trayectoria de un objeto (ya sea una piedra lanzada por una persona, un planeta, un cometa, etc.). Incluso predecir dónde se va a encontrar más tarde, gracias a esas fórmu­las. Al estudiar el mundo microscópico, donde reside lo más pe­queño, la física se llevó una sorpresa. Encontró que las fórmulas deterministas de la física clásica no eran aplicables. Dejaban de funcionar. Allí se topó con una serie de conclusiones realmente asombrosas. Allí todo es caótico, discontinuo e impredecible, y ocurren cosas que desconcertaron a los científicos... Sin duda, se avecinaba un increíble cambio de paradigma en la ciencia.

La física se topó allí, al observar lo más pequeño, con con­clusiones científicas asombrosas. Pero no sólo eso: éstas abrían la puerta a conclusiones filosóficas de gran trascendencia, que se

mostraban en línea con temas de orden metafísico, de los que ya se hablaba desde hacía milenios.

Por darle un ejemplo, la física clásica se empeñaba en vernos a nosotros como observadores del universo, completamente sepa­rados del mismo y sin intervenir de ningún modo Se nos consi­deraba observadores perfectos, en el centro de todo, observando al universo que se encontraba en torno a nosotros. Se trataba, obviamente, de una visión egocéntrica. Pero la física cuántica nos dio una lección de humildad, demostrando —entre otras cosas— que nosotros no somos observadores independientes y separados del universo, sino que somos parte íntegra de ese todo. No exis­ten separaciones. Y el hecho de observar, altera los resultados considerablemente. Llegamos al extremo de no poder afirmar nada con precisión al realizar medidas. Por ejemplo, no podemos conocer la trayectoria de una partícula. Al medir, alteramos la trayectoria, así que sólo podemos saber dónde se encuentra la partícula en el momento de medir, pero no tenemos idea de dón­de estaba antes, ni tampoco de dónde se encontrará después. No podemos predecir nada, ni siquiera recordar nada. Sólo sabemos lo que encontramos cuando medimos, y en realidad, lo hemos condicionado nosotros con el mero acto de medir. No conocemos lo que pasó ni lo que pasará, sólo conocemos el presente, y sin precisión... ¿No es asombroso? Y, al mismo tiempo, ¿no es des­concertante?

Desde luego, la física cuántica genera confusión, como podrá apreciar en todo este libro. Tómelo como una de las más impor­tantes herramientas de aprendizaje. Le recomiendo poner todo su empeño en ser consciente de su propia confusión, y tomarlo como un signo motivador, que le indica que el aprendizaje está en curso.

Mirando hacia el exterior y el interior: dos partes esenciales de la verdad

La ciencia siempre ha mirado hacia el exterior, consideran­do al observador y a lo observado como cosas diferentes y bien separadas. De hecho, el observador era algo separado del resto del universo. El método de la ciencia ha sido y es muy útil para observar lo que nos rodea, para mirar hacia fuera. No soy de una opinión que castigue o condene a la ciencia, nada más lejos —cómo podría hacerlo si he dedicado y dedico grandes esfuerzos en campos científico-técnicos—. Se trata de un dominio del sa­ber extremadamente útil y necesario, al que debemos mucho. Y en su vertiente aplicada, ha cambiado nuestras vidas, aportando soluciones que nos resultan imprescindibles en las sociedades de­sarrolladas, pues nos brindan comodidad y seguridad, así como también resuelven importantes problemas y facilitan soluciones. Por supuesto, algunas de esas soluciones también han causado problemas a las personas, al planeta, etc. Pero eso es inevitable, y no invalida la afirmación anterior. Por supuesto, cualquier descu­brimiento de la ciencia u obra de ingeniería, si lo llevamos a los extremos, se puede volver en nuestra contra. Pero eso no quiere decir que la ciencia y la ingeniería sean malas. Su correcto uso brinda buenas soluciones, resuelve problemas, acerca a las per­sonas, evita desastres, y en general, nos hace bien. Desafortu­nadamente, existen usos negativos de la ciencia y la ingeniería, pero por fortuna, hay tantos o más positivos, a los que debemos mucho. Por ello, mi opinión respecto a la ciencia y la ingeniería no podría ser menos que positiva.

Ahora bien, lo que no creo en absoluto es que la ciencia pue­da demostrarlo todo mediante su método. Para tener una visión completa del universo, no basta con mirar hacia el exterior, sino que es necesario mirar también hacia el interior. Y lo realmente asombroso es que, al mirar hacia dentro, se descubre finalmente que no hay diferencia alguna entre el mundo interior y el exte­rior... Lo que encontramos ahí dentro no se puede obtener me­diante el método científico, como comprenderá más adelante en este libro.

Al mirar hacia el interior, llega un punto a partir del cual la ciencia tiene que detenerse. El método científico no nos puede ayudar a comprender nuestro mundo interior, puesto que se nece­sita experimentar la realidad sin separaciones, sin sujeto y objeto —algo imprescindible para dicho método—.

El método de la ciencia nos permite llegar a adquirir importan­tes conocimientos de una forma rigurosa y muy creíble. Permite adquirir mucho conocimiento. Pero no permite conocer toda la verdad del universo. Esa verdad no se puede saber, no es una acumulación de información que se puede expresar en un papel. Esa verdad sólo se puede experimentar. Y para experimentarla, es necesario romper la dualidad entre sujeto y objeto, algo que el método científico necesita.

Afortunadamente, para estudiar lo que reside en nuestro in­terior, se originaron importantes contribuciones en la India hace milenios. Podemos, sin duda, decir, que la tecnología necesaria para observar hacia dentro existe desde hace miles de años, y se llama meditación.

Cuando la física cuántica empezó a abordar el mundo micros­cópico, se encontró con resultados que están en línea con lo que se experimenta cuando se mira hacia el interior —o, al menos, son compatibles a nivel filosófico—. Tales resultados se explican de forma matemática, razonada, pero las conclusiones resultan real­mente asombrosas y hasta confusas, y a veces parecen desafiar a la razón. De alguna forma, parece que hay un acercamiento a ese conocimiento que sobrepasa los límites de la razón, y que forma igualmente parte de la verdad. No olvide que la verdad no sólo se compone de lo que se puede observar. Se compone también de todo lo que no se puede razonar ni observar mediante mediciones objetivas. Al parecer, al observar lo más pequeño, la ciencia parece haberse topado con —o al menos acercado a— ese límite.

Cuando se mira hacia dentro, la razón ya no lo puede todo... En el contexto del budismo zen, cuando se consulta a un maestro, el alumno suele salir más confundido de lo que llegó, y ahí está precisamente la clave. La confusión en ese

¿Disfrutas la vista previa?
Página 1 de 1