Galileo Galilei - Absuelto En El Tribunal De Justicia by don Francesco Cristofaro by don Francesco Cristofaro - Read Online

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Resumen

8 de enero de 1642, hora 14:12: a las afueras de Florencia, en la Villa Il Gioiello, el científico pisano Galileo Galilei le relata a sus hijos los extraños y dolorosos hechos que lo llevaran a ser acusado de herejía, en un primer momento, antes de ser enjuiciado y finalmente obligado a abjurar por los cardenales del Santo Oficio. Diez horas más tarde, a las 00:12, a medida que su respiración comienza a hacerse más lenta y afanosa, Galileo encomienda a la posteridad la validez de sus descubrimientos al no renegarlos por enésima vez, proclamándose un fiel creyente de la fe católica antes de exhalar su último respiro. Un libro, prácticamente un diario autobiográfico, escrito de manera magistral, con un lenguaje simple y directo. Fluye inclusive cuando el autor hace recurre a fechas y eventos históricos con rigurosa autenticidad, extraídos de las cartas del juicio a Galileo conservadas en el Archivo Secreto Vaticano, custodiado con recelo por el prefecto, Monseñor Sergio Pagano. Una obra divulgativa verdaderamente extraordinaria: dejará estupefactos a los apasionados, contentos a los estudiantes, entusiasmados a los amantes de la ciencia y satisfechos a aquellos de la religión, pues la obra concluye con la absolución definitiva que San Juan Pablo II le otorgará el 31 de octubre de 1992, a 350 años de la muerte del matemático pisano
Publicado: StreetLib on
ISBN: 9781507145869
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Galileo Galilei - Absuelto En El Tribunal De Justicia - don Francesco Cristofaro

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collana

Bianco H

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Francesco Cristofaro

Galileo Galilei

Absuelto en el Tribunal de Justicia

Galileo Galilei – Absuelto en el Tribunal de Justicia

es un ensayo de Francesco Cristofaro

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Giugno 2015 ©

Galileo Galilei – Absuelto en el Tribunal de Justicia

Todos los derechos reservados

Editado por Babelcube, Inc.

www.babelcube.com

Traducido por Federico Renzi

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Prefacio

Leyendo la obra de Cristofaro vino a mi mente el prefacio lapidario de Fedro a sus fábulas (): "Duplex libelli dos quod est risum movet / et quod vitam prudentis consilio monet", es decir, el mérito del folleto es doble: suscita una sonrisa y estimula con una sugerencia la vida de aquellos que tienen entendimiento.

El texto ha sido concebido como una verdadera autobiografía. Galileo, de hecho, se describe y nos cuenta toda su historia, desde Alfa hasta Omega.

En cuanto al tono, es suave, irónico, a menudo sarcástico.

Todo esto es muy bueno, claramente, para la caracterización de los personajes, desde los co-protagonistas hasta los extras: todos descritos con despego como si ellos fueran vistos desde el lado del telescopio (cae perfecto) que se reduce. Incluso los malos (desde el cardenal Bellarmino hasta Urbano VIII Barberini, incluyendo a todos los jesuitas del Colegio Romano) no logran verse antipáticos, negativos.

Un estilo moderno que utiliza frases como best seller, demócrata, test, locación, 00:12 horas, periodistas, etc.

Por lo tanto, en mi opinión, es válido el primer acercamiento al gran fabulista latino (despertar la simpatía, la sonrisa). En cuanto al segundo (dar sugerencias para evitar problemas más grandes), El Suertudo (también conocido como Galileo) es bastante convincente. De hecho, le podía ir peor si no se hubiera retractado, ganándose una especie de absolución.

Le podía ir peor, tal vez acabar en la hoguera, como en el caso (indico dos de los miles que estuvieron) de Santa Juana de Arco (1431) y Giordano Bruno (1600).

Me obligaron a abjurar, (en la práctica le regalaron la existencia material) yo lo hice pensando en mis hijos (sin mí no lo hubieran logrado). Mejor un padre presente que un héroe quemado. (p. 100).

La vida es el regalo más importante, de acuerdo, pero moralmente Galileo no se veía muy bien.

Sin embargo, él representa la voz intelectual del siglo XVII (y no sólo de Italia) sedientos de verdad, de novedad, comparado con una tradición clásica todavía lastrada por los conocimientos medievales. La historia de Galileo no es la historia de una vida apartada de un pensador absorto en sus ideas, sino la de un luchador que extiende su influencia sobre toda la Europa culta, que sabe utilizar hábilmente el refinado instrumento de la prosa literaria, del renacentista por la fatiga Atlántica, de tentar crear una hipótesis plausible sobre la estructura del universo, con una síntesis entre conocimientos humanísticos y la nueva ciencia.

Galileo no fue sólo un matemático-astrónomo, además poseía una cultura humanista muy sólida que venía de su primera formación. Es verdad que en la última página, el autor se despide poniendo el adiós justo en la boca de Galileo: "Ahora estoy cerca del último viaje entre las estrellas que tanto admiré desde esta tierra... La Tierra que se mueve alrededor del Sol. Como tengo un pensamiento católico, y estoy por respirar por última vez este aire terrenal, concédeme la posibilidad de decirlo a todo el mundo: El Sol no se mueve, es la Tierra que da vuelta alrededor de él".

En pocas palabras, Cristofaro quiso que su Galileo hablara de la manera que consideraba más coherente con el proyecto, y todavía se une a los cientos de autores que desde hace tres siglos y medio se han interesado sobre este noble señor que vivió su vida principalmente en la villa La Joya de Arcetri, el hogar ancestral de su familia.

Termino con una breve y eficaz reseña de Luigi Russo en un pasaje de la Nueva Ciencia, allá donde Galileo describe el atardecer del aristotelismo:

Él no excluye que los antiguos, afirmando cuanto se lee en sus escritos, no hayan creído decir cosas verdaderas, tanto por su ignorancia, como por su capacidad para inventar y expresarse hiperbólicamente; pero como el sistema para comprobar la tradición existe, se debe observar a la verdad real y sólo se confía en esa... Parece realmente que sea Galileo al hablar el exegeta que ha penetrado en el animus del científico.

Karl Popper dijo: Nosotros [los científicos] buscamos la verdad. La verdad no se predica de los hechos, pero sí de las teorías. Y una teoría es verdadera cuando corresponde a los hechos. Y nosotros, eliminando los errores de las teorías anteriores y sustituyéndolas por las teorías más plausibles, nos acercamos a la verdad. Éste es el progreso de la ciencia: así es como se puede avanzar hacia teorías cada vez más verdaderas, como se hizo desde Copérnico hasta Galileo, desde Kepler hasta Newton, y desde Newton hasta Einstein.

Y esto no termina aquí.

Con valor Padre Francesco, escribes otro libro cuyo número podría ser exactamente aquel de la otra dos libellus de Fedro.

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Su Ecc.zza Rev.ma        + Vincenzo Mons. Bertolone

Arzobispo Metropólita de

Catanzaro - Squillace

Introducción al texto

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En el ensayo resulta evidente en varias partes, el elemento más importante: la búsqueda de la verdad, que motivó a Juan Pablo II, el día 10 de noviembre del año 1979, cuando, por motivo del primer centenario del nacimiento de Albert Einstein, anunció que se había formado un comité de científicos para estudiar la controversia Ptolemaica-Copernicana con el fin de poner fin a la condena de Galileo.

La verdad no está en una sola frase o un solo libro; no está en un evento en lugar de otro. La verdad, es una constante en evolución. La fuente de la verdad es, sin embargo, Dios. El hombre puede y debe hacer uso de su calidad, de sus descubrimientos, sus capacidades, pero la búsqueda de la verdad debe estar siempre al servicio de una verdad más grande. Los conocimientos no deben combatir entre ellos, pero se pueden ayudar.

"Con una más fuerte posición del Consejo -explicó el Papa Wojtyla presentando la comisión de estudio- yo espero que teólogos, científicos e historiadores, animados por un espíritu de cooperación leal, profundicen el examen del caso de Galileo y, en franco reconocimiento de los errores, de cualquiera que éstos sean,