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Los cinco ritos tibetanos de la eterna juventud: El ojo de la revelación
Los cinco ritos tibetanos de la eterna juventud: El ojo de la revelación
Los cinco ritos tibetanos de la eterna juventud: El ojo de la revelación
Libro electrónico72 páginas47 minutos

Los cinco ritos tibetanos de la eterna juventud: El ojo de la revelación

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Información de este libro electrónico

Los Cinco Ritos Tibetanos de la Eterna Juventud constituyen todo un fenómeno en la literatura mundial de autosuperación y rejuvenecimiento. Peter Kelder y la información procedente de su fantástico viaje a los Himalayas, han transformado la vida de millones de personas.
El principal secreto de estos ejercicios o ritos es su gran sencillez y el hecho de que estimulan los siete vórtices o centros de energía que regulan las principales glándulas endocrinas, las cuales, a su vez, controlan la mayoría de las funciones corporales, entre ellas el envejecimiento. La práctica de los Cinco Ritos puede de­sencadenar cambios físicos notables, estimulando la circulación, mejorando el funcionamiento de los órganos internos e induciendo un proceso general de desintoxicación.
Estos efectos, en conjunto, pueden muy bien desencadenar la recuperación y regeneración de los diferentes tejidos y órganos corporales. Los Cinco Ritos Tibetanos de la Eterna Juventud es una traducción de la obra original, tal como fuera inicialmente publicada por Peter Kelder con el título de El ojo de la revelación.
IdiomaEspañol
Fecha de lanzamiento1 feb 2017
ISBN9788478085118
Los cinco ritos tibetanos de la eterna juventud: El ojo de la revelación
Autor

Peter Kelder

Peter Kelder is the author of the original 1939 book, The Eye of Revelation which was updated in 1946. His book tells the story of the discovery of a remove sect of monks in Tibet who had discovered secrets to the fountain of youth. His work is now in the public domain.Antiquarian bookseller and collector Jerry Watt owns a rare First Edition 1939 copy and the only known 1946 Second Revised Edition. Jerry has produced scans of each of these books which you can purchase off his website. He has generously granted co-author Carolinda Witt permission to produce a combination 1939/1946 version of these books which incorporates numerous tips and advice from her 16 years experience in teaching the Rites---called The Five Tibetan Rites: Ancient Anti-Aging Secrets of the Five Tibetan Rites. This book is available for all eBook formats and devices.

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Comentarios para Los cinco ritos tibetanos de la eterna juventud

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  • Calificación: 4 de 5 estrellas
    4/5
    Un libro con un tema interesante y bien llevado, con buenos consejos.
    Sin embargo, sobre el tema de los chacras, especialmente sobre su ubicación, no me pareció muy congruente.
    Y sobre esto no sé qué pensar, está en lo correcto y yo estoy equivocado? o al revés.
    Bueno lo dejamos y el tiempo nos llevara a la verdad, no creen?. Saludos

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Los cinco ritos tibetanos de la eterna juventud - Peter Kelder

Parte

PRIMERA PARTE

Una tarde, entré en el Club de Viajeros para refugiarme de un súbito aguacero. Mientras esperaba a que escampara sentado en un cómodo sillón, entablé conversación con un señor mayor muy interesante, un hombre que, aunque no conocía hasta entonces, estaba destinado a cambiar el curso de mi vida. Lo llamo señor mayor porque eso es lo que era exactamente. Aparentaba tener unos setenta años y, en efecto, esa era su edad. Era delgado y estaba encorvado, y al caminar se apoyaba pesadamente en su bastón.

Resultó ser un oficial retirado del ejército británico, que también había servido en el cuerpo diplomático de la Corona. Existían pocos lugares en el mundo que el coronel Bradford –como lo llamaré desde ahora, aunque ese no es su verdadero nombre– no hubiera visitado una u otra vez en su vida. Animado por la atención que le prestaba, me contó sucesos ocurridos en sus viajes, verdaderamente entretenidos. No es necesario decir que escuchándolo pasé una tarde interesante y provechosa. Esto sucedió hace ya algunos años. Después de ese día, continuamos reuniéndonos a menudo. Nos llevábamos a las mil maravillas. Muchas tardes, ya fuera en su casa o en la mía, solíamos conversar hasta muy entrada la noche.

Fue en una de esas ocasiones cuando experimenté la sensación de que el coronel Bradford quería decirme algo importante. Sin duda albergaba un secreto muy profundo en su corazón que le era difícil exteriorizar. Con todo el tacto y la diplomacia que pude reunir, logré hacerle entender que me complacería mucho ayudarlo de alguna manera y que si quería contarme lo que estaba pensando, yo lo mantendría en la más estricta confidencialidad. Lentamente al principio, y luego con más confianza, comenzó a hablar.

Durante su estancia en la India varios años atrás, el coronel Bradford había tratado con cierta frecuencia con nativos nómadas procedentes de los lugares más remotos del país. Había oído muchos relatos interesantes acerca de la vida y de las costumbres de dichas gentes. Una de esas historias que despertaron en él un extraño interés la escuchó varias veces, pero siempre de boca de los nativos que habitaban en una región particular. Los habitantes de las demás regiones parecían no saber nada de ella.

La historia estaba relacionada con un grupo de lamas o monjes tibetanos que, en apariencia, habían descubierto la «fuente de la juventud». Los nativos hablaban de un anciano que misteriosamente había recobrado la salud y la fuerza, así como el vigor y la virilidad, poco tiempo después de haber ingresado en cierto lamasterio; sin embargo, al parecer nadie conocía la ubicación exacta de dicho lugar.

Como tantos hombres, el coronel Bradford había empezado a envejecer a partir de los cuarenta años, sin haber notado posteriormente ningún signo de rejuvenecimiento. Ahora, cuanto más escuchaba la historia de la «fuente de la juventud», más se convencía de que tal lugar y tales hombres realmente existían. Comenzó a recabar información sobre el tipo de paisaje, el clima y otros datos que pudieran ayudarlo a localizarlos. El deseo de encontrar la «fuente de la juventud» se apoderó de su mente a partir de entonces.

Ese deseo, según me dijo, se había vuelto tan poderoso que finalmente decidió regresar a la India e iniciar en serio la búsqueda del lugar donde se refugiaban esos

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