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Samuel Feijóo. Diccionario de términos y comentarios. Arte. Literatura. Cultura Popular.

Samuel Feijóo. Diccionario de términos y comentarios. Arte. Literatura. Cultura Popular.

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Samuel Feijóo. Diccionario de términos y comentarios. Arte. Literatura. Cultura Popular.

Longitud:
352 páginas
4 horas
Publicado:
Dec 7, 2016
ISBN:
9781370488681
Formato:
Libro

Descripción

El pensamiento de Samuel Feijóo es la preconición del paradigma de sensibilidad antillana, a través de él surge una escuela ideoestética que evoluciona desde la tradición actuante en su compleja transculturación.
El texto Samuel Feijóo. Diccionario de términos y comentarios... es el resultado de un acucioso trabajo de investigación en la búsqueda lexicográfica alrededor de una veintena de libros y sesenta y cinco números de las revistas fundadas y prácticamente hechas todas por este significativo intelectual. Como él mismo dijera cierta vez, deseaba encontrar la «universal justicia sobre las palabras» justicia contra toda forma de violencia, incluso sobre la injusticia que está contenida en el lenguaje como estereotipo, forma de comunicarnos. Su capacidad de innovación lexical trasciende lo acostumbrado, así estaremos enfrentándonos a continuas desconstruciones de significados tradicionales y al hallazgo de término y conceptos apoyados en recreaciones de la lengua que parten de su enorme sabiduría de la cultura popular, de su inquietante violencia verbal, «violencia verde» por su nexo con el paisaje, de un ser «verdividente» como él mismo se nombrara.
Estarán en presencia de una muestra intencional acorde a la larga experiencia que posee la autora en el estudio del tema, donde se ha seleccionado cuanto se entendió pudiera ser útil a nuestro época, pues en el discurso feijoseano además de una conciencia lingüística se encuentra la intencionalidad comunicativa, una didáctica permanente dirigida a su posible lector, al oyente de los consejos del «viejo oidor» de la sabiduría ancestral de los árboles y los animales. en este sentido su enfoque holístico lo hace muy emotivo y contemporáneo.
Queda a disposición del lector un documento inestimable que los guiará de manera precisa en las claves esenciales de la cultura cubana y latinoamericana a través de uno de sus más genuinos pensadores.

Publicado:
Dec 7, 2016
ISBN:
9781370488681
Formato:
Libro

Sobre el autor

SILVIA PADRÓN JOMET (Ranchuelo, Cuba, 1968): Escritora, investigadora, editora, profesora. Graduada de Letras (UCLV, 1991). Diplomada de Antropología (Fundación Fernando Ortiz, La Habana, 2002). Diplomada de Sociología (Prácticas Culturales) (UCLV, 2010). Máster en Estudios Lingüístico-Editoriales Hispánicos (UCLV, 2008). Ha publicado los libros: Gerardo Castellanos, agente secreto de José Martí; Joaquín Díaz-Marrero: un guajiro que pensó en décima (Editorial Capiro, Santa Clara 2002 y 2003, respectivamente), La dimensión cultural de Samuel Feijóo (La Habana, 2005), cuyo proyecto fue premiado en 2001 a través de una beca del Centro de Investigación y Desarrollo de la Cultura Cubana Juan Marinello, Signos, la verdadera historia (Premio Fundación de Santa Clara en testimonio, 2010), Capiro, 2011, El tesoro léxico de Samuel Feijóo (Capiro, 2014), El sentido de la naturaleza (Mecenas, Cienfuegos, 2014) y Diccionario de conceptos y anticonceptos, Ediciones Itinerantes Paradiso, Miami, 2014. Obra suya está incluida en la compilación Pensamiento cubano ante la condición humana, Editorial Ciencias Sociales, La Habana, t. 3, 2014. Obtuvo las becas de creación literaria Ciudad del Che 2006 y 2011 por sus proyectos de libros «Guitarras al centro de la isla» y «Samuel Feijóo y Virgilio Piñera: dos ontopoéticas antillanas», respectivamente. Ha sido merecedora de diversos premios y reconocimientos nacionales e internacionales en eventos de la investigación sociocultural y cuenta con la Medalla por los 30 años de la Academia de Ciencias de Cuba. Sus ensayos y artículos pueden encontrarse en publicaciones impresas o digitales: La Gaceta de Cuba, La Letra del Escriba, Del Caribe, Catauro, La Jiribilla, Umbral, Ariel, Islas, Signos, Río Hondo (México), entre otras. Ha sido profesora universitaria y de la Escuela de Superación para la Cultura. Ha editado más de una docena de libros en todos los géneros literarios. En los últimos años se ha dedicado a la investigación de los estudios de género, especialmente bajo el enfoque del feminismo postcolonial, ha participado en disímiles eventos y tiene varias publicaciones al respecto. En este sentido está escribiendo el libro titulado: Al borde siempre de caer (La mujer cubana a través de su poesía). Tiene inéditos el poemario Cuerpo de una isla y en coautoría: Poéticas visionarias: el Caribe a través de sus conexiones (ensayo) y una antología de la poesía civil cubana contemporánea (español-inglés). Miembro de la sección Cuba de LASA. Silvia Padrón Jomet (Ranchuelo, Cuba, 1968): Writer, researcher, editor and teacher. Graduate of Letters (UCLV, 1991). Diploma of Anthropology (Fundación Fernando Ortiz, the Habana, 2002). Degree in Sociology (UCLV, 2010). Master in Studies Linguistico-Editoriales Hispanic (UCLV, 2008). Has published the books: Gerardo Castellanos, agent secret of José Martí; Joaquín Diaz-Marrero: A guajiro who thought in tenth (Editorial Capiro, Santa Clara 2002 and 2003, respectively), Samuel Feijóo cultural dimension (La Habana, 2005), whose project was awarded in 2001 through a grant from the Center for Research and Development of the Culture Cubana Juan Marinello, signs, the true story (Prize Foundation of Santa Clara in testimony, 2010), Capiro , 2011, The Treasure Lexicon of Samuel Feijóo (Capiro, 2014), the sense of the nature (patron, Cienfuegos, 2014) and Dictionary of Concepts and Anticoncepts, editions itinerant Paradiso, Miami, 2014. His work is included in compilation Thought Cuban to the Human Condition, Ciencias Sociales, La Habana, t. 3, 2014. Obtained them scholarships of creation literary city of the Che 2006 and 2011 by their projects of books «Guitars to the center of the island» and «Samuel Feijóo and Virgilio Piñera: two ontopoeticas Antillean», respectively. It has been awarded various awards and national and International recognitions in the socio-cultural research events and has the Medal for the 30 years of the Academy of Sciences of Cuba. His essays and articles can be found in printed or digital publications: La Gaceta de Cuba, the letter of the scribe, of the Caribbean, Catauro, La Jiribilla, Threshold, Ariel, Islands, Signs, Río Hondo (Mexico), among others. Has been Professor University and of the School of Improvement for the Culture. Has edited more than one dozen of books in all the genres literary. In the last years is has dedicated to the research of them studies of gender, especially low the approach of the feminism postcolonial, has participated in dissimilar events and has several publications to the respect. In this sense, is writing the book entitled: To edge always of falling (the Cuban woman through her poetry). Has unpublished the poems body of an island and in co-authorship: Poetic visionary: the Caribbean through its connections (essay) and an anthology of the poetry civil Cuban contemporary (English-Spanish). Member of the section Cuba of LASA.


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Samuel Feijóo. Diccionario de términos y comentarios. Arte. Literatura. Cultura Popular. - Silvia Padrón Jomet

contenidos

SAMUEL FEIJÓO: buscando el sentido de la naturaleza. invitación a la lectura

PARTE I: TÉRMINOS GENERALES Y DEFINICIONES. (ORDENADO Por orden alfabético)

A...Académico de lo nuevo y lo raro. Adivinanza en Cuba. Africano (lo) en América. Amistad-amigo. Amor. Amor inmenso......

B...Baile. Belleza fisiológica o carnal. Binomio Pobeda-Cucalambé. Burocracia-burrocracia......

C...Cagajón (símbolo). Campesino cubano. Campos-animales. Cantar folklórico. Canturía o parranda. Colonialismo cultural interior. Copla popular......

D...Décima cantada. Décima popular cubana (etapas). Decimistas populares. Desdibujo. Dicharachos. Dinero. Dios......

E...Enseñanza técnica y artística. Entrevistas. Envidia-envidioso. Escritor (Ética del). Escuela rural. Estética-Ser. Estilo (propio). Ética. Etnología. Exotismo......

F...Fe. Felicidad. Fiesta guajira. Filosofía personal. Folklore. Fronteras mentales......

G...Generación Literaria. Gente visceral. Grupo Signos. Grupiños. Guano cana. Guerra. Güije. Güiro. Gusto......

H...Haikú. Héroe(s). Hombrecitos (Mundo de los). Hombre de Hoy-Hombre Natural. Hombre-Patria. Hombre-poeta. Humildad. Humor......

I...Idioma cubano. Iglesia. Imagen lírica. Intrascendencia (pura).

J...Jamis (Fayad). Jesucristo. Juan (Pueblo / sin nada. Símbolo de cultura popular). (Jurados) de poesía.

L...Lector. Lenguaje o habla popular. Lento-Lentitud. Letra. Letrismo gráfico. Libertad. Libro. Libro (de los proverbios). Límite. Literatura. Loco.......

M...Madre pobre. Madres de aguas. Mapa mitológico nacional. Miedo. Mito de Cuba-caimán. Mitología cubana. Mitos americanos. Moderno (lo). Moralina (moral). Muerte. Música de plantaciones......

N...Nadista-nada. Naturaleza benigna. Naturaleza maligna. Navidad. Negros (cultura de razas). Nochebuena. Niño interior. Noche......

O...Objetividad. Obra. Obra verdadera. Ojo. Oportunista. Optimismo. Original. Ornamento. Oro.......

P...Pacifismo. Paisaje antillano. Patria. Pensamiento libre. Pequeñez. Periodismo idiota. Piedad. Pintura antillana. Pobreza grande. Poder. Poesía. Poesía cubana. Poesía negra. Políticos. Profesores verdaderos......

R...Raíz madre. Refrán-Refranero (cubano). Religión verdadera. Renovación. Resistencia-resistir. Ricos. Ritmos negros de Norteamérica. Romances cubanos. Rostro.......

S...Saludos folklóricos. Sátira. Ser Diferente. Ser fiel. Sociedades culturales. Soleares andaluzas. Soledad campera. Soledad (del artista). Son......

T...Técnica en el arte. Temas populares. Tiempo. Tiras cómicas. Trabalenguas. Tradición. Traducciones poéticas. Tristeza pura. Triunfo. Turismo......

U...Unilateral (lo).

V...Vanguardia. Vanguardia cubana. Velorio del campo cubano. Vejez. Verdad. Viaje hacia adentro. Viñeta. Violencia.......

W...Whitman.

Y...Yagua.

Z...Zarapico. Zequeira y Arango (Manuel).

PARTE II: TÉRMINOS CLAVE. DEFINICIONES Y COMENTARIOS

(ORDENADO POR TEMAS)

LA experimentación LÉXICA A PARTIR DE LAs dinámicas socioculturales. a modo de introducción

Religión y fe (Credos. Dogma Dios verdadero. Fe .Fe errante)

Guerra y paz (Guerra. Paz burda y flácida (pacita). Paz verdadera)

Pobreza y riqueza (Pobre verdadero. Ricos)

El ser y su cualidad (Ser diferente. (Ser) lento. (Ser) libre. Ser fiel. (Ser) gran loco)

El hombre y su cualidad ( Hombre girador. (Hombre) héroe. (Hombre pequeño) / Hombrecitos (mundo de los). Hombre poeta)

Poesía y poeta (Poesía. Poesía lenta. Poetas verdaderos)

El arte, el artista y su obra (Arte. Arte descocotado. Arte dirigido. Artista .Obra)

La literatura, los escritores y el libro (Antología. Generación literaria. Grupos (literarios).Grupos «maletas»)

El libro y su cualidad (Libro. Libro ondeante)

La obra: métodos, estilos, motivos (Desdibujo. Gusto. Ornamento)

La palabra: símbolo y su experimentación (Vocablos variadores. Palabras-signos. Técnica. Temas. Palma)

cultura popular (Temas del hombre de pueblo)

APÉNDICE: CRONOLOGÍA DEL AUTOR DURANTE EL PERÍODO GESTOR DE CONCEPTOS CLAVE: 1937-1964

BIBLIOGRAFÍA ACTIVA

BIBLIOGRAFÍA PASIVA

ACERCA DE LA AUTORA

Samuel Feijóo: buscando el sentido de la naturaleza. Invitación a la lectura

Después de un primer análisis lexicográfico con detenimiento en la semántica y pragmática de la prosa de Samuel Feijóo Rodríguez (San Juan de los Yeras 1914-La Habana, 1992, Cuba) me ha sido imprescindible continuar reuniendo entradas para la confección de este diccionario de términos y comentarios sobre la cultura cubana que ahora pongo a disposición del lector.

Más que un sujeto raro (de tal manera se concibió —y lo concibieron— en su época), el Maestro de la Naturaleza Cubana, como ahora lo definiría, significó la precognición de un paradigma antillano, un individuo-escuela que surge justo con la evolución de la herencia actuante de la tradición popular . Siendo uno de los artistas cubanos más polifacéticos del siglo XX nos legó una intensa y extensa obra, tanto individual como colectiva; ambas muy valiosas.

Este poeta-filósofo confiaba en la «universal justicia sobre las palabras», justicia contra toda forma de violencia, incluso sobre la injusticia que está contenida en los estereotipos del lenguaje en los diferentes contextos comunicativos. Su capacidad de innovación lexical trascendió el canon literario, de ahí que nos propusiera atractivas deconstrucciones semánticas que devienen en cubanísimos hallazgo en cuanto a términos y definiciones que no dejan de asombrarnos por su profunda sabiduría, aunque en ocasiones nos hagan sonreír. Todo ello parte de un gran conocimiento de la cultura popular y de una búsqueda autodirigida hacia el ser interior y hacia la naturaleza misma. Muchos han malinterpretado esta violencia discursiva, «violencia verde» de un ser «verdividente» como a sí mismo se nombrara.

Como creador y líder de creadores, Feijóo gozaba de una libertad sin límites por lo que su discurso es muy dinámico y hasta pudiera parecernos en principio desconcertante, de ahí que me fue necesario precisar mejor la terminología y para ello he aprovechado mi larga experiencia de investigación en el tema. En su diario Libreta de pasajero afirmaba: «no estoy seguro de que haya realizado totalmente mi pensamiento, bien porque mi vida no ha llegado a conocer a fondo aún todo cuanto quiero expresar, por parciales impericias, o por torcedura expositiva», y luego: «Siempre he rehusado considerarme prisionero definitivo de los pensamientos que no hayan alcanzado un pensamiento completo, aunque no rehúso admirar y estimular bellos pensamientos en desarrollo».

Los textos del autodenominado Sensible Zarapico poseen un delirio repetitivo, esto ya al final de su vida creadora se hace muy enfático, por lo que me ha sido indispensable salvar esos obstáculos, al menos lo he intentado con la mayor seriedad posible. He seleccionado una muestra intencional de su gran producción con enfoque reflexivo que debí examinar de acuerdo a mi intuición y métodos de análisis de textos, de manera que me apropié de todo cuanto entendí pudiera ser válido al lector contemporáneo pues en la escritura feijoseana además de una conciencia lingüística se encuentra la intencionalidad comunicativa, una didáctica permanente dirigida a su posible receptor, al joven oyente de los consejos del «viejo oidor» entre la voz ancestral de árboles y animales.

La obra del llamado «intelectual-montaña» se caracteriza por una notable amalgama transgenérica, lo cual unido al carácter efímero (por cambiante) a que tendía toda su labor antropológica y artística hicieron más engorrosa la tarea. En muchas ocasiones, hubo que insistir en correcciones a textos que así lo necesitaron.

Entre muchas versiones terminológicas que se me presentaron, he desestimado utilizar solo la última (como prefería este autor en medio de su prisa de hacedor convulso), sino ir en análisis cronológico comparando las diversas posibilidades, pues me pareció que es así cómo resultaría mejor la aprehensión de toda la complejidad del conjunto.

En una primera parte les presento una serie de términos-conceptos clave en la obra de pensamiento, cuyos resultados fueron obtenidos por un análisis cerrado de textos y de corrección estilística. Ahí destaco los más interesantes idiolectos cuya génesis se encuentra en una singular recreación de la dinámica folk e incluyo algunas breves observaciones en negritas. En la segunda parte, consideré la pertinencia de realizar un estudio filológico más profundo y añado una interpretación comentada a cada una de las que catalogué como sus definiciones más trascendentes.

Heredero de Emerson, Thoreau y Gandhi pudiera considerarse Samuel Feijóo un naturalista por excelencia y uno de los más activos practicantes de la desobediencia civil. Queda pues en manos del lector un documento inestimable que los guiará en el conocimiento de lo mejor de la tradición cubana y caribeña.

La autora

PARTE I: TÉRMINOS GENERALES Y DEFINICIONES

(Ordenado por orden alfabético)

A

Académico de lo nuevo y lo raro. Acosta León (Ángel). Adivinanza en Cuba. Africano (lo) en América. Amistad-amigo. Amor. Amor inmenso. Antología. Anuncio. Anuncio (en la calle). Apodo. Aprendiz. Árbol(es), bosques. Armonía. Arte. Arte abstracto. Arte descocotado. Arte «figurado» y «no figurado». Arte libre. Arte Op. Arte Unilateral. Artista.

Académico de lo nuevo y lo raro: El académico, ay, de lo raro y nuevo es más temible que el otro, el tradicionalista oscurecido, porque trae con su presunta novedad una autoridad fresca. (La alcancía del artesano: 21)

Acosta León (Ángel): La obra de un verdadero pintor joven no suele presentar, de golpe, regularmente, una gran parte de las ganancias reales de su experiencia connatural, la que arrancó tanto a su medio como a sus nervios (…) Ha visto Acosta León los carricoches, las viejas guaguas, las aplanadoras, las grúas, los carritos de los heladeros, de los colectores de botellas vacías, las ruinas de los vehículos rodantes. Y con ello creó un universo original y de gran vida plástica, la única vida que cuenta en un pintor. De su afincamiento último en los motivos graciosos y poderosos del mundo de la carricochería (Relativo al término humorístico-despectivo: carricoche) ha madurado una línea cubanísima de la pintura.

Su mural revolucionario, ejecutado en las paredes de una Terminal de rutas de guaguas habaneras, nos da una manera personal de interpretar los grandes motivos y conquistas de la Revolución Cubana, sin dañar el estilo de la expresión plástica digna, la que decide el destino de una pintura. Los elementos que componen su fuerte mural proceden de la ignominiosa guerra mercenaria con que los yanquis ensangrentaron nuestra isla. Los motivos de la guerra, la más horrible de las plagas, aparecen allí sostenidos por un terror humano repeliendo el hecho. El crimen se denuncia y la obra queda salva en la grandeza expresiva del pintor, por sus medios ricos, por su fuerza.

He aquí, pues, un ejemplo, para todos, del arte revolucionario. (Islas 11:177-181)

Adivinanza en Cuba: La forma imaginativa del pueblo, la adivinanza, tiene en los campos cubanos grande cultivo. El hastío nocturno se disipa con ellas; preguntándolas y contestándolas con mucho barullo, sobre todo en los «velorios de santo», donde sirven de tradicional entretenimiento. Una adivinanza fallida por el preguntado se utiliza como motivo de castigo en los «juegos de prendas». Existen verdaderos libros de ellas en la memoria de mucho «adivinancero» de velorio (…). Ello es importante, porque las adivinanzas revelan certeramente el don metafórico del pueblo. También su poder de transformación. En Cuba, adivinanzas venidas desde muy lejos, traídas por la emigración española, haitiana, africana, etc., han cobrado nuevos giros, aciertos y hasta colores: un estilo criollo las ha cogido. (Sabiduría guajira: 8)

Africano (lo) en América: El africano perdió rápidamente su lengua: esta se tornó, con el tiempo, jerigonza, jerga, comicidad, exotismo, en el habla blanca de sus nietos y de sus amos, de mulatos y de criollos, de blancos.

No es el aporte decisivo del negro su cultura artesanal, medicinal, culinaria, costumbrista, etcétera, sino su fabulación ardiente, sus músicas y bailes, su magia religiosa, los artísticos ritos sincréticos, su literatura oral, de la más bella entre los pueblos ágrafos. Pero la mayor esfera de influencia, repetimos, lo es su ritmo musical, utilizado bien para la liturgia, bien para el placer del baile, religioso o profano. Sus músicas, sus cantos y sus bailes colonizaron culturalmente la América, engendraron legítimas formas americanas, nación tras nación del nuevo continente, en forma más o menos vigorosa y ostensible, pero decisiva en la expresión danzaria y musical latinoamericana. En ese aspecto, la influencia africana en Latinoamérica es la misma de los conquistados griegos en relación con Roma y después con toda Europa

(...) La literatura oral influida por el africano se destaca sus mitos religiosos, las hazañas de los héroes de su panteón. Sus cuentos de animales, donde surgen monos y elefantes, y donde alguna vez sale el oso europeo, son cuentos surcados de cánticos rítmicos y de rápidas aventuras, unas veces seguidas de enseñanza moral, otras de pura diversión, el humor alegre y el buen arte de narrar. Así ocurre con sus fábulas sencillas, bien trabadas y atractivas, donde la naturaleza antillana domina.

(...) El negro africano trajo sus cantos al cautiverio. Trajo su acento, su voz, sus palabras. Ello pasó a sus hijos, ya «criollos», se continuó y se fundió con las voces y ritmos de los blancos y mestizos cubanos. Dominantes voces, dominantes ritmos de los africanos y de sus hijos.

El esclavo africano cantaba sus viejos ritmos y creaba otros, ya influenciados por el ambiente general de la Cuba colonial.

Poderosas raíces africanas, afrocubanas, tienen nuestras músicas folklóricas mayores. Los patrones rítmicos del esclavo y sus hijos, cantores y bailadores, dan fuerza, calor, brillo a nuestra música folklórica. (El negro en la literatura folklórica cubana: 11, 21-22, 48)

Amistad-amigo: Mi mejor amigo es aquel que me dice la pura verdad, porque si me critica, es para mejorarme, enmendar mis errores. ¡Cuánto le agradezco! Quien destaca nuestros defectos nos ayuda a mejorarnos. Maravillosa una amistad así. (Signos 33: 190)

Amor: El amor a la madre, al padre, hijo, amigos, mujeres, no renuncia jamás. En las pérdidas, él crea los mitos, las certezas, las mentiras, organiza la imaginación de la piedad. No renuncia. Su persistencia es más conmovedora que las constantes primaveras, las lágrimas de las madres o los gemidos del niño hambriento. (Caminante montés: 107)

Cuanto el amor ama es más amor, más crecimiento, más su naturaleza: cuanto coge lo hace y rehace, porque él escoge lo que le conforma, y perder lo escogido es su muerte propia.

El amor no puede matar en sí, para sobrevivirse, la forma entera de aquello que ama por naturaleza y que ha perdido, para así escapar de sus horribles dolores. (Signos 5: 157)

Amor inmenso: Cuando el amor inmenso ve que la muerte le separa de sí mismo, que ella rompe implacable la forma sin la cual él no sabe existir, el amor inmenso crea, por necesidad de su vida natural, el lazo que le une a su forma separada: crea la mayor belleza en su creación entera, la poesía más hermosa de todos los soles, todas las galaxias, todos los esplendores de la naturaleza y de las artes humanas, crea el encuentro venidero: entra a la resurrección de sus muertos (...).

Por clamor y por viva naturaleza de su ser el inmenso amor que se está firme en mí y sin el cual no puedo ni quiero vivir, creo en los sueños de mi amor inmenso, necesito los sueños de mi amor inmenso, me ligo a todas sus sedes y largas hambres, porque el amor inmenso es mi sostén, cuanto soy y pueda ser vivo.

Mi amor inmenso obra en mi sangre natural, y fuera de él no hay sueño verdadero mío, ni placer mío, ni edificación mía, ni consolación, ni recuento, ni fuerza, porque no sabría hacer nada vivo fuera de él y de sus sueños, todos.

(...) Será esta la locura de mi amor, pero esa locura es la necesidad de su naturaleza en mí. Yo soy mi amor, pero esa locura es la necesidad de su naturaleza en mí. Yo soy mi amor, lo verdadero mío es mi amor, mi amor es mi fuerza mayor, es mi única fuerza verdadera. Yo no puedo estar dividido en mi amor. Yo no puedo estar contra mi amor inmenso.

Si mi amor soy yo, lo cual es mi verdad, la locura de mi amor es la mía. La acepto, la comparto.

Y esto lo entenderá solamente quién sea poseído por un amor inmenso como el mío.

Ese hombre donde el amor inmenso se aposenta, no quiere salvarse para él mismo; no acepta su salvación personal, no le interesa; le aterroriza.

Su salvación es solamente, únicamente, la salvación conjunta con aquellos a quienes ama y sin los cuales no puede vivir sino en grandes tormentos (...).

Si ese hombre de amor inmenso ama a otra persona amorosa, o a muchas, que no profesan religión organizada alguna, que viven sin ritos, sin oraciones, sin obligaciones de iglesia organizada alguna, más y más alegremente las ama, porque él amó sus naturales purezas y bondades a extremo tal que sin esas personas prodigiosas no podrá vivir jamás, no quiere vivir jamás en resurrección alguna (...).

Los hombres y sus poderes pasan y la verdad del amor inmenso continúa en toda su fuerza y su fe libre, y ya queda abierta entera en sus hombres, no cerrada jamás a bando alguno, firme en la inmensa verdad del amor inmenso, abierta como el cielo, y sin bando, como el cielo (...).

Mi amor inmenso rechaza el absurdo. La naturaleza hecha en mi rechaza el absurdo de la crueldad gratuita y la obra bella rota para siempre en la crueldad gratuita. No hablo como cobarde (...).

Mi ser responde a una necesidad del amor que la vida dio, y al sueño natural de esa vida, a su sed desesperada natural: quiere mi ser y sueña la reconciliación de la justicia inocente en que confió su amor inmenso, de sueño inmenso vivo.

Esa es la creencia de mi naturaleza de amor inmenso, y la del amor inmenso en toda naturaleza viva (...).

Para no dañar a nadie, jamás, se realiza así este amor inmenso, este sueño natural del amor inmenso, y así vivirá hasta que la naturaleza lo oscurezca en los días seniles o lo ilumine con su último golpe repentino. (1970. Signos 5: 157-165)

Antología: Lo que me disgusta en una antología, sobre todo en aquellas que el autor se hace, es la entrega de la almendra, la postración de las ramas más lustrosas, en su alta flor. Se me pierde lo otro, lo heroico que da fe (...). Me parece una visión parcial, mutilada, una debilidad (excusable) la presentación de lo óptimo sin el sostén pujante de los otros elementos nobles… (La alcancía del artesano: 24)

Una antología es también, por lo común, por lo que a menudo vemos, una polvareda olorosa. Un poeta se puede hacer, quizás una (...). Allí estará, como lo usual, la ropa de domingo, y las mejores lámparas conseguidas. Pero ese rostro presentado es el de la esmerosa pintura y no el de la poesía total. Esa Antología parcial oculta su vida, su vario valor. No le completa, no le da su tono uno, el alto y el bajo, el regular y el mediocre, ni da el ojo sucio con ojos que brillan. No se ve el árbol muerto en ese bosque (...). La graciosa mentira sea eliminada: que el ser se salve. (Segunda alcancía del artesano: 128)

Anuncio: El anuncio no es solo una forma de dar a conocer productos, fiestas, sucesos, noticias diversas, etc., al que se puede analizar socialmente, sino también, un estilo estético cuando se ha realizado artísticamente (...).

El anuncio ofrece amplia información y útil conocimiento al buen entendedor, desde el punto de vista social, histórico, del ingenio y del sucesivo arte gráfico, desde la bella y bien movida tipografía al texto bien redactado y al dibujo logrado. No es una simple garra publicitaria, pues. Tras él se revelan épocas, costumbres, modas, la truquería comercial, su perfumada mentira, y las elegancias del obrero, ya artista, a su servicio.

Además, resulta un documento social cuando se indagan sus contextos generales, a través de distintas épocas y los cambios políticos y artísticos. (Signos 23: 13, 15-16)

Anuncio (en la calle): Este anuncio abarca desde el pregón callejero y el rótulo del comerciante, del profesional, del artesano, hasta la ostentosa valla, el chillante carro parlante, el anuncio lumínico, el hombre-sándwich, el repartidor de volantes, y el acróbata valiente. (Signos 23: 135)

Apodo: Un estilo mayor del folklore cubano es la grande fantasía: bien se ve en cuentos, mitos, leyendas, décimas, canciones, dibujos, dicharachos y etc. Cabe en ella también la vieja costumbre del apodete, «nombrete» chusco y muchas veces genial (como espejo grotesco del apodado).

En Cuba el apodo (en ocasiones, vicioso hijo de la grosería) puede ser comedia o tragedia popular. Gústenos o no, esa tradición está ahí (...).

A nosotros no nos gustan los apodos. Deseamos que los nombres personales suenen, en su belleza ¿Pero quién impide el puyazo del mote? ¿Quién el apodete que amarga a tantos para siempre? Pensamos que una limpia educación íntima, un desarrollo de la fineza del espíritu corregirá esta tradición hiriente y mordiente. Mientras tal virtud no llegue ¡como corre ese aluvión de fantásticos apodos tantas veces cómicos (para quien no los padece)! (Signos 31: 53-54)

Aprendiz: Feliz aprendiz, fatal e incansable. Cuando algo me aprendo ese algo me lanza al aprendizaje que lo completa y me cifra. Me acerco, aprendo para o mejor y siempre: pueda ser… ¡aprendiz! (Signos 12: 139)

Árbol(es), bosques: Jamás he conocido un árbol, amándolos con mis fuerzas todas, mirándolos ya sin ver. No sé aun lo que es un árbol; no lo entiendo, y tendré la pena rara de morir sin haber conocido el árbol, temblando como él, sintiendo como él, sabiendo sus hojas como él. Nunca he visto verdaderamente a un árbol. (Caminante montés: 132)

Los árboles sisean, siempre lejanos. Jamás los entenderé. He vagado siglos bajo sus rumores, hijo de sus fascinaciones, amante de sus ternuras humanas. Sus bellezas: de mi carne. Se hunde la luz en senderos solitarios, que se enfrían: en la lloviznilla me finge distancias neblinosas donde voy a mi encuentro. Avanzo a lo que soy en mi naturaleza, que tiene tanto de árbol que, oliéndolos, me toman como a otro hermano, que anda verdoso. ¿Cómo puedo ser extranjero aquí o en parte alguna si ellos hablan mi lengua, son de mi familia profunda, mis médicos y hechiceros, mi reposo y mi poesía? ¿Qué lenguas pueden apartarnos? En cuanto les oigo, regreso. (Viaje de siempre: 170)

¡Cuánto admiro a esos maravillosos artistas del verde y a la vez prodigiosos químicos productores de oxígeno, que nos salvan! Repito que los árboles lo dan todo y no piden nada: dan verdores, sombras, músicas, flores, perfumes, frutos y madera para casas, para muebles: para la cuna y el sarcófago. ¡Y nos dan la enseñanza que tanto he aprovechado: la lección de la raíz, que vive en lo oscuro, abajo, ignorada, invisible, fabricando troncos, gajos, hojas, flores, perfumes y frutos, humildísima: jamás ve su obra, pero la crea por el placer de crearla y no para enorgullecerse de ella! (Signos 30: 78)

Los que hemos aprendido a amar los bosques, sus silencios, sus fascinaciones, inefables, sus misteriosos sonidos, sus sombras, sus arroyos, esos pájaros que aún se oyen, los vuelos de sus hojas, la magia en sus errantes voces, jamás estaremos solos. (Signos 31: 206)

Armonía: La armonía digo porque en mi literatura he deseado (sin saber por qué razón, sin obligarme la poesía a ese deseo) realizarme músico, armonioso, sin sombra de academia o de colores fáciles. Esa armonía ha introducido muchas veces el fuego en sus mansiones, creo. Quizás si ello, cuando la llama desesperada estalló violenta, habrá servido para mala templanza, para torcedura, pero, jamás, creo, para traición (...). Por la letra, de musicales bocas, el sueño cruje, silba y vibra, cubriendo con su exigente imagen toda nota extraña. (Libro de Apuntes: 7)

Arte: El arte hace sufrir, la Belleza no. Pero el Arte venturoso da una alegría humana que la Belleza nunca ofrece. La alcancía del artesano: 27)

Grande señor es el Arte, pero la inspiración no desea belleza: desea fuego que nada ve y todo lo muestra (La alcancía del artesano: 39)

El arte no consiste en aplicar un canon de belleza sino en lo que el instinto y el cerebro sean capaces de concebir más allá de cualquier canon. (Segunda alcancía del artesano: 108)

Como un enorme Nilo espiritual, el arte avanza por los siglos, renovándose con las tendencias: entra en los templos, se deja usar —pero domina— entre las retóricas, los sistemas rotantes del estilo, en las modas y en las riesgosas y audaces aventuras y gana, si es arte vivo, y cruza entre las amenazas del ignaro y los reaccionarios alaridos a su paso, en todas las vanguardias, y avanza, y deja a la humanidad culta, asombrada, tesoros que le sabe agradecer. Como un enorme Nilo el arte en los siglos crece, cubre la tierra, se retira, pero deja el limo fecundo, el sedimento vital. (Signos 24: 136)

Arte abstracto: No existe un arte abstracto. Hay que comenzar siempre con algo y después se pueden quitar todas las huellas de realidad. Entonces ya no hay peligro, porque la idea del objeto habrá dejado una marca indeleble. (Segunda alcancía del artesano: 108)

El arte llamado abstracto o non-objetivo, etc., tuvo su época de grande auge. Llegó a todas partes. Como siempre, las objeciones, disputas y telarañas teóricas tejieron numerosa diatriba. El abstraccionismo pasó; se continuaron nuevos estilos. Dejó su huella en la artesanía moderna, y en el diseño en general. Sacudió estilos caducos, dio su limo y pasó. (Signos 18: 190)

Arte descocotado: Descocotado: aquel a quien se le tuerce el cogote o cocote por mal esfuerzo o por enfermedad. Arte descocotado: oficial, del maestraco: periodístico, político, religiosalado: reglado, contencioso. Edita millones de libros, pinta millones de cuadros, levanta millones de edificios… todo para la millonada. Se sabe mucho. Y esto también se sabe, que el otro arte al que no

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Lo que piensa la gente sobre Samuel Feijóo. Diccionario de términos y comentarios. Arte. Literatura. Cultura Popular.

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