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El Viajero del Tiempo
El Viajero del Tiempo
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Libro electrónico266 páginas5 horas

El Viajero del Tiempo

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Información de este libro electrónico

   Por sus habilidades, la CIA secuestró a Lucky Campo, un extraordinario ladrón de joyas que se unió a la agencia. El tiempo pasó y una mañana se despertó encadenado a una cama sin recordar cómo había llegado allí. Después de ser drogado e interrogado, descubrió que sus secuestradores habían recibido información de alto secreto robada de la CIA informando de que Campo era un viajero del tiempo. Sus captores estaban ansiosos por descubrir si la información que habían recibido era cierta y usaron un nuevo tipo de suero para hacer que les desvelara su secreto, el secreto de cómo conseguí viajar en el tiempo.

   Mientras Lucky languidecía en el hospital de la prisión, sus pensamientos volaron al momento en que fue capturado durante un robo y se le dio una oportunidad. Era la cárcel o unirse a la CIA, así que sin otra opción eligió la segunda... pero con la condición de que su compañero Mickey formara parte del trato.

   Pensó en cómo su jefe, Dirk Sommerville intentó asesinarle llenando un edificio con explosivos y preparándolos para que explotaran cuando entrara en él. La explosión casi lo mató. Su cerebro y su vista fueron severamente heridos. Cuando se recuperó, descubró que cuando los doctores operaron su cerebro, sin darse cuenta hicieron algo que le permitía ver unas cortinas de luz, los portales que creaban un agujero de gusano en el tiempo. Recordó cómo los portales le llevaron desde la CIA a las Cruzadas, a los Gladiadores en la antigua Roma, de armas nucleares a pisos francos, hasta que se encontró en la situación en la que estaba ahora.

   Cómo escapa Lucky es sólo el principio de sus aventuras.

IdiomaEspañol
EditorialBadPress
Fecha de lanzamiento17 nov 2016
ISBN9781507161654
El Viajero del Tiempo
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Autor

Joe Corso

I grew up in Queens, New York. I'm a Korean Vet, FDNY Retired and I started writing late in life hoping to help my grandchildren pay for their college education. I found to my surprise that I could tell a good story which resulted in my writing 30 books (so far) while garnering 19 awards and a 4 time top 100 Best Selling Author.

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    El Viajero del Tiempo - Joe Corso

    Traducido por Mary Carmen Olivero

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    ... NOSOTROS LOS CIENTÍFICOS CREEMOS QUE LA SEPARACIÓN ENTRE PASADO, PRESENTE Y FUTURO ES SÓLO UNA ILUSIÓN, AUNQUE UNA MUY CONVINCENTE...

    —Albert Einstein

    PRÓLOGO

    ––––––––

    Vi con satisfacción como la fría puerta de acero se cerró sólidamente, sellando la habitación del pánico y nosotros, tres hombres dentro de ella alejados del ruido y las interferencias del mundo exterior. Esperé un momento más para que los cilindros de acero en la gruesa puerta de acero se cerraran dentro de los receptáculos de titanos construidos en la pared se cerraran del todo, encerrándonos completamente en la habitación, más hermética que la tumba de un faraón. Vi al profesor sentado frente a mí en la mesa abriendo su maletín y sacando una pequeña pieza de arte, una grabadora de voz. La encendió y entonces la colocó en el centro de la mesita de café entre él y yo.

    ¿Cuándo quiere empezar, Lucky?

    Vamos a empezar cuando mi antiguo jefe, Dirk Sommerville, intentó asesinarme. Dirk me dio la dirección de un apartamento en un viejo edificio en la zona alta de Este de Manhattan y me dijo que entrara y fuera directo a la caja fuerte escondida tras un cuadro de la pared del fondo y la abriera. Me dijo que la caja contenía una lista con terroristas y compradores de explosivos. Lo que no sabía era que Dirk había llenado la habitación con explosivos C-4 repartidos por todo el suelo. No tenía idea de que estaba yendo a una trampa. Cuando abrí la ventana junto a la salida de incendios, entré en la habitación, mi pie tocó el cable conectado a los C-4 causando una explosión. Dirk sabía que tenía que entrar en la habitación, así que se aseguró de que el cable estuviera colocado en un lugar frente a la ventana donde no pudiera evitar pisarlo. La explosión me expulsó por la ventana y me hizo caer seis pisos hasta el patio del edificio.

    ¿Qué ocurrió entonces? preguntó el profesor.

    Me libré de todos los pensamientos dolorosos del día, y cuando mis recuerdos comenzaron a unirse, las palabras comenzaron a salir de mi boca casi automáticamente, como si la grabadora estuviera sacando las palabras de mi memoria. Mis pensamientos iban a la deriva por la difícil operación que me habían hecho los doctores de la Central. Recordaba cómo el golpearme con las cuerdas de la ropa, que se interpusieron en mi caída, ayudaron a salvarme mientras caía al suelo. Recordaba haber experimentado una experiencia extrasensorial durante la operación. Me vi a mí mismo muriendo una segunda vez, vi mi muerte sobre mi cuerpo durante la operación. Describiré cómo de alejado estaba de la realidad en ese momento, y cómo durante mi experiencia fuera de mi cuerpo, observaba sin emoción como el Doctor Vigianno trabajaba en mi cerebro durante dos horas, separando cuidadosamente los fragmentos de cráneo de mi cerebro. Cuando me golpeé con el suelo tras ser expulsado al exterior del edificio, un trozo de mi cráneo implosionó enviando fragmentos de hueso al interior de mi cerebro mientras otro trozo de mi cráneo se cortó. Afortunadamente, esa porción de cráneo todavía estaba unida a mi cuero cabelludo permitiendo al cirujano usar todo su entrenamiento y experiencia para volver a colocar correctamente la sección de hueso aferrada a mi cráneo.

    Cuando terminó la operación, me vendaron de la cabeza a los pies, y cuando me llevaron a mi habitación, parecía una momia de las películas de miedo. Recordé la frustrante sensación de picor que sentí durante mi larga convalecencia cuando era incapaz de aliviar el picor. No podía esperar a que me quitaran los vendajes. Una vez que me los quitaron, tenía ganas de recompensarme a mí mismo arrascándome todo el cuerpo.

    Mi cráneo estaba mejorando bien pero cuando los doctores quitaron las vendas y abrí los ojos por primera vez desde mi accidente, experimente un dolor punzante en el cerebro causado por la luz extrema que bombardeaba mis sentidos. La herida de mi cerebro había, de algún modo, herido mis ojos. No podía abrirlos sin experimentar un dolor tremendo. Tenía miedo de que al abrir mis ojos que se recuperaban lentamente, sería como mirar directamente al sol. Y además del intenso dolor que sentía, tenía miedo de que mis ojos se dañaran de forma irreparable. Afortunadamente para mí, un cirujano ocular de renombre mundial, el Doctor Klein, fue uno de los invitados en la conferencia sobre ojo y oído que tuvo lugar en la Central. El Doctor Vigianno quedó con el Doctor Klein y le explicó las muchas heridas de su paciente. El Doctor Vigianno le preguntó si podría encontrar el tiempo para examinarme para ayudar a encontrar una solución para mi severa discapacidad visual. El Doctor Klein estuvo de acuerdo y siguió al Doctor Vigianno hacia mi habitación en el hospital. Tras un cuidadoso examen de mis ojos, el Doctor Klein llamó a su enfermera y le dijo que no volvería en una semana o dos. Le dijo que pasara sus pacientes a su compañero para que pudiera atender a las necesidades de su nuevo paciente. El Doctor Klein revió mi historial médico y decidió operar con el Doctor Vigianno. Mientras examinaba las radiografías, prestó una atención especial a las imágenes de los fragmentos de hueso que todavía estaban incrustados en mi cerebro. Satisfecho con lo que vio en los rayos x y tras entrar en la habitación, el Doctor Klein anunció que iba a apagar las luces y a correr las cortinas del todo. Bajo la seguridad confortante de la oscuridad, comenzó su trabajo. Una vez que el Doctor Klein había quitado todas las vendas que cubrían mis ojos, aunque estaban cerrados, ahora estaban expuestos a la oscuridad y el médico me pidió que abriera lentamente los ojos. La molesta luz blanca ya no estaba, y para mi alivio, ya no sentía más dolor. El Doctor Klein comenzó entonces a probar mis reacciones a la luz con un escudo visual de confrontación. Recordé al Doctor Klein explicando cómo la visión en el cerebro se divide en cuatro cuadrantes por ojo. El doctor explicó las reacciones de las pupilas, el modo en el que se dilatan y contraen como respuesta a la luz, enseñando un montón sobre la salud de los ojos y el cuerpo. Como los nervios que controlan la pupila viajan a través de un largo camino neural en el cuerpo, ciertas reacciones de las pupilas podían revelar problemas neurológicos. El Doctor Klein explicó que hay bastones y conos en el ojo y que los bastones identifican las formas y funcionan mejor con luz oscura. Los colores se identifican con los conos y funcionan mejor con luz clara. Tanto los conos como los bastones envían información al cerebro a través del nervio óptico. Lo que es interesante de todo esto es la imagen que el cerebro recibe está al revés y es trabajo del cerebro darle la vuelta a la imagen para que esté del lado correcto, para saber lo que estás mirando. El cerebro tiene un lugar especial, un tipo de oficina, llamada el córtex visual que es el que se encarga. Me gustaba el modo en el que el doctor me hablaba de mi situación de un modo simple y directo. El Doctor Klein terminó su explicación diciéndome que su trabajo sería intentar y determinar dónde fallaba el proceso. El Doctor Klein revisó de nuevo otra radiografía que había colocado en una bandeja brillante en la pared. Estudió el área que mostraba los fragmentos que habían impactado en los nervios ópticos de Lucky, y entonces asintió para sí mismo. Estaba casi seguro de que había encontrado el diagnóstico correcto de este estado. En su opinión, el haber movido algunos fragmentos del área del nervio óptico había roto una cantidad de bordes de los nervios ópticos y había acortado algunos de los nervios, y así estropeado mi visión. La función de esos nervios permitía a la señal alcanzar el cerebro desde el nervio óptico, que reenviaba la señal al córtex visual. La sección dañada de mi cerebro permitía que una cantidad desproporcionada de luz llegara a lo profundo del cerebro; como resultado, señales anormales se enviaban desde el cerebro a través de los nervios ópticos al córtex visual, impidiendo que la luz entrara como una función normal espectral. El resultado era que mi visión, sospechaba el doctor, nunca volvería a ser normal.

    El Doctor Klein cambió los vendajes después de examinar cuidadosamente a su paciente de nuevo. El doctor se excusó y pasó mucho tiempo haciendo pruebas, estudiando los rayos x, e investigando en la revista médica de la Central. Tras intentarlo con cada prueba conocida en la medicina científica sin obtener una mejora notable en mi estado, el Doctor Klein decidió diseñar un par de gafas experimentales que tenían ranuras para filtros que cubrían cada ojo. Se fabricarían bajo su supervisión en el laboratorio de alta tecnología del hospital del estado. Cuando las gafas estuvieron terminadas, tenía ranuras como parte del diseño, y permitirían ajustes para dar luz u oscuridad a las lentes. Ahora era el momento de probar las gafas experimentales que había diseñado para su paciente.

    Satisfecho con que las gafas estuvieran listas, decidió presentarse con el raro conjunto de gafas inusuales. Se volvió hacia el Doctor Vigianno, que estaba presente en la habitación, y levantó su mano derecha mostrando las gafas.

    Soy optimista con estas gafas. Si estoy en lo cierto, por lo menos el señor Campo será capaz de ver parcialmente de nuevo sin dolor. Vamos, vamos a su habitación y dárselas para que se las pruebe. Estoy ansioso por ver si mis predicciones son correctas.

    El Doctor Klein colocó seis lentes oscuras en cada ranura de las gafas. Cada lente estaba numerada del 1 al 6, siendo 1 el tinte más claro, y 6 el más oscuro. El Doctor Klein quitó con cuidado los vendajes que cubrían mis ojos y me puso las gafas.

    Tras abrir una de las cortinas que cubrían una ventana, comenzó a estudiar mi capacidad para ver imágenes con las gafas colocadas en su posición más oscura.

    Recordé al Doctor Klein poniéndome las gafas y quitándome las vendas de mi cabeza y mis ojos. Cuando el vendaje calló, pude ver imágenes borrosas, pero eso fue todo. Pregunté si eso era lo mejor que podía esperar.

    El Doctor Klein me tranquilizó- Relájese, señor Campo. Acabamos de empezar el proceso. Vamos a ver qué tal le va con la siguiente lente.

    Para cuando el Doctor Klein había colocado el cuarto filtro, mi visión había mejorado dramáticamente. Mis ojos se estaban ajustando a los filtros, y las imágenes se convertían en objetos. Las gafas envolvían confortablemente mis ojos y cubrían mis oídos, y tenían aberturas en el centro sobre cada ojo para colocar los filtros. Habían sido fabricadas de tal modo que ningún tipo de luz era capaz de entrar por ningún lado del dispositivo.

    Mi mundo ahora estaba teñido de verde, como si estuviera mirando a través de un prisma caleidoscópico. Mientras me ajustaba a varios de los filtros, el Doctor Klein iluminó la habitación de golpe, habiendo anticipado tener que añadir uno o dos filtros cuando la llegada de la luz permanecía intacta. Tanto él como el Doctor Klein eran muy positivos acerca de mi progreso.

    Cuando finalmente terminaron los ajustes, di las gracias a su equipo médico. El Doctor Klein dijo que simplemente estaba haciendo su trabajo, aunque estaba igualmente entusiasmado por haber alcanzado ese grado de éxito contra lo que él había sentido que era un reto de los difíciles. El Doctor Vigianno estaba encantado con los resultados, y personalmente agradeció al Doctor Klein por haber resuelto el problema casi imposible de restaurar mi visión al grado que lo había hecho. Sin poder hacer nada más, los doctores me felicitaron y el Doctor Vigianno me dijo que volvería por la noche para ver cómo estaba. Entonces los doctores se fueron y me dejaron solo de nuevo.

    Tras respirar con alivio y feliz, de repente me entró la curiosidad de ver cómo quedaban las gafas en mi cara. Lentamente, me dirigí al espejo del cuarto de baño y quedé en shock por lo que vi.   ¡Guau! grité, casi perdiendo el equilibrio y apoyándome en el fregadero. ¡Hablando de Buck Rogers! Parecía algún tipo de personaje sobrenatural, un cruce entre un invasor del espacio y un piloto de pruebas enloquecido. Así era más o menos como lucía. Genial para el Carnaval o para un video musical de miedo, si pudiera imaginar un disfraz para ello y completar el efecto. Bueno, me dije a mí mismo, no me importa si me parezco al Big Foot; mientras pueda ver de nuevo, la suerte ha regresado al final.

    Imagino que algo bueno llego con mis heridas. Porque al recuperarme, descubrí mi habilidad de viajar en el tiempo. Pero no voy a empezar esa historia todavía. En lugar de eso, voy a contarte la historia de mi reciente secuestro. Cuando termine de contar esa historia, empezaré por el principio y continuaré hasta este momento. Tendrá suficiente información cuando le cuente esta historia, será capaz de escribir toda una colección de libros basados en mis experiencias en los viajes del tiempo, muchas de las cuales Mickey puede atestiguar. Miré a Mickey y recibí una seña de confirmación de mi amigo.

    Bien, dijo el profesor, dándose cuenta de la mirada que nos habíamos echado los dos. Dio una palmada. ¿Comenzamos?

    Sí. Estoy listo.

    OK entonces. Simplemente hable de lo que quiera, y la grabadora recogerá todo lo que diga. No se preocupe por la estructura de las frases o el sonido de las palabras. Me ocuparé de convertir sus palabras en perfecto castellano cuando pase esta sesión a mi ordenador.

    Estuve de acuerdo con la valoración del profesor.

    Comenzaré con mi secuestro y seguiré desde ahí. Cuando esta serie de grabaciones estén completas y haya escrito mi historia en su ordenador, tiene mi permiso para incluir o quitar párrafos y capítulos si cree que será mejor siempre que mantenga la verdad de la historia. OK, ahí voy. Cuando recuperé la consciencia tras ser secuestrado, recuerdo despertar en una pequeña habitación.

    UNO

    ––––––––

    Habitación de hospital – Localización desconocida

    Un pinchazo me sacudió y recuerdo despertar en una habitación austera. Mi cabeza parecía estar hecha de plomo, pero conseguí con esfuerzo levantarla para intentar ver a mi alrededor y determinar dónde estaba. Miré hacia arriba justo para ver a un hombre con una bata blanca saliendo de la habitación hacia otra habitación. Al estudiar la sala, lo que más me llamó la atención fue que la habitación estaba pintada completamente de blanco, con el techo blanco, paredes blancas, e incluso el suelo estaba cubierto de baldosas blancas. Los únicos objetos de la habitación eran la cama, una silla, y una pequeña mesa de acero inoxidable al lado de la cama con instrumental médico. Había una luz en el techo sobre la cama brillando con fuerza sobre mí y entonces me di cuenta de que mis muñecas y piernas estaban atadas a ojales metales en los bordes de la cama. Cualquiera que fuera la inyección que el hombre de blanco acababa de darme estaba funcionando. Sentí sueño y todo en lo que podía pensar era en cerrar mis ojos y descansar durante un rato.

    Dos hombres con batas blancas estaban tras un espejo de doble cara monitorizando y grabando mis constantes mientras dormía usando un sistema de ordenador de nueva generación. Esperaban a ver mi reacción al Ableton X, la droga experimental que el hombre de blanco me acababa de dar.

    Han pasado diez minutos. La droga debería hacer efecto ahora. Voy a entrar en la habitación y a comenzar a interrogarle, así que asegúrate de grabar cada palabra que digamos.

    Mira Karl, yo haré mi trabajo, haz tú el tuyo.

    Esto es importante, Gustav. Nuestro jefe depende de que consigas la información que quiere de Campo.

    Gustav cogió un par de guantes médicos y sonrió confiado a Karl mientras se los ponía.

    No te preocupes Karl, hablará. Con este nuevo suero en su sistema, no tendrá otra opción que contestar a mis preguntas. Este nuevo suero de la verdad Ableton X que los científicos de nuestro jefe crearon está mucho más allá de lo que nosotros y el resto del mundo ha estado usando. El Ableton X siempre ha dado resultados positivos en los sujetos en los que se ha probado. Todo al que pregunté y al que se le había dado este suero contestaba cada pregunta que hacía para mi completa satisfacción, y Lucky Campo no será diferente del resto... él hablará sin problemas.

    Asegúrate de que no quitas las cuerdas de sus manos y piernas.

    ¿Crees que estoy loco? Estudié su historial y por lo que leí, este tipo es un hombre demoledor. Las cuerdas de titanio le mantendrán quieto hasta que nos diga lo que queremos saber y mientras le preguntemos. E incluso después de que hable, no estoy seguro de querer liberarle.

    El hombre con la bata blanca entró en la estéril habitación blanca y caminó hacia mí. Tomó mi muñeca y buscó mi pulso y entonces se dio la vuelta y miró al espejo de dos direcciones.

    Está despertando. Comenzaré a preguntarle en un minuto o dos. Esperó pacientemente hasta que mis ojos parpadearon un par de veces antes de abrirlos. Ahh bien, estás despierto. Voy a hacerte unas preguntas muy fáciles y quiero que las contestes con honestidad. ¿Lo entiendes?

    Sí, contesté como un robot por mi estado inducido por la droga.

    Bien. Ahora, vamos a empezar. ¿Es su nombre Lucky Campo?

    No.

    El hombre con la bata blanca sabía por su archivo que su nombre era Peter Campo y no todo el mundo lo sabía, ni siquiera los amigos más cercanos, ya que desde la niñez todo el mundo le había llamado Lucky.

    ¡Bien! Lucky no es tu nombre de pila pero todo el mundo te llama Lucky... ¿es correcto?

    .

    Bien.

    ¿Está casado?

    Sí.

    El hombre con la bata blanca buscó en el archivo pero no vio ninguna referencia a un matrimonio o una esposa.

    ¿Está casado de verdad?

    Sí. Estoy casado.

    ¿Cuándo se casó?

    Hace dos años.

    ¿Tiene algún hijo?

    Sí... un niño pequeño.

    El doctor buscó de nuevo en los archivos pero no pudo encontrar ninguna referencia a un matrimonio, una esposa, o un niño.

    ¿Vive su mujer con usted?

    ¿Dónde se queda ella cuando usted no está?

    En el castillo.

    ¿Castillo? ¿Qué castillo?

    El castillo del Rey Robert.

    ¿El castillo del Rey Robert? Pero ¿no dijo que estaba en el siglo XII?

    Sí.

    Espere un momento. ¿Está diciendo que está casado con una de las damas de compañía de la Reina?

    No. No estoy diciendo eso. Simplemente... contestando... a sus preguntas.

    Pero si no se casó con una de las damas de compañía de la Reina, ¿con quién se casó?

    A través de mi mente inducida por la droga, pensé en mi hermosa mujer y sonreí.

    Me casé con la Princesa Krystina.

    Está diciendo que está casado con una princesa que lleva muerta siglos. ¿Es eso lo que me está contando?

    No está muerta... Einstein dijo... Pasado, Presente y Futuro... todo está ocurriendo... ahora, balbuceé.

    El hombre con la bata blanca miró hacia su ayudante y como la luz en la sala de ordenadores tras el espejo de dos caras estaba encendida, pudo ver a su socio claramente a través del espejo y recibió una señal de pulgares arriba de él. Así que comenzó a

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