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valoraciones:
4/5 (14 valoraciones)
Longitud:
374 páginas
3 horas
Editorial:
Publicado:
18 jul 2011
ISBN:
9788499101002
Formato:
Libro

Descripción

En este libro se estudian las diferentes estructuras del cuerpo humano que intervienen en la producción de la voz. Para ello, se presentan los conceptos generales de anatomía humana y de la voz para, luego, profundizar en los elementos que integran el aparato vocal y, de modo especial, en su función de fonación. También se explica cómo la acción coordinada de las diferentes estructuras influirá en la emisión y calidad de la voz.
Por último, se desarrollan ejercicios que permiten poner en práctica lo desarrollado en los distintos apartados del libro y que inciden, de modo particular, en el buen uso del cuerpo para producir una voz adecuada.
Begoña Torres Gallardo. Es profesora titular de Anatomía Humana en la Facultad de Medicina de la Universidad de Barcelona, profesora del Curso de Postgrado en Intervención Logopédica en Trastornos de la Voz en la Facultad de Psicología, Ciencias de la Educación y del Deporte de la Universidad Ramon Llull (Barcelona-España), profesora del Curso de Postgrado de Especialización en Rehabilitación de la Voz en el Instituto Superior de Estudios Psicológicos (ISEP, Barcelona-España) y profesora del Curso de Postgrado de Especialización en Terapia Miofuncional en el Instituto Superior de Estudios Psicológicos (ISEP, Barcelona-España). A todo esto hay que añadir su experiencia como cantante.
Ferran Gimeno Pérez. Es profesor de Canto en la Escuela Luthier de Barcelona, profesor de Canto en el Máster en Interpretación musical de la Escuela Luthier y Facultad de Psicología, Ciencias de la Educación y del Deporte de la Universidad Ramon Llull (Barcelona-España).
Editorial:
Publicado:
18 jul 2011
ISBN:
9788499101002
Formato:
Libro

Sobre el autor


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Anatomía de la voz - Begoña Torres Gallardo

ANATOMÍA

DE LA

VOZ

Begoña Torres Gallardo

Ferran Gimeno Pérez

España

Editorial Paidotribo

Les Guixeres

C/ de la Energía, 19-21

08915 Badalona

Tel.: 00 34 93 323 33 11

Fax: 00 34 93 453 50 33

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paidotribo@paidotribo.com

Argentina

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www.paidotribo.com.mx

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Diseño de cubierta: David Carretero

Ilustración: Infografia Digital Edició Multimèdia, S. L.

Fotografías: Ferran Gimeno con autorización de Asociación Prodidac

© 2008, Begoña Torres Gallardo

Ferran Gimeno Pérez

Editorial Paidotribo

Les Guixeres

C/ de la Energía, 19-21

08915 Badalona (España)

Tel.: 93 323 33 11 – Fax: 93 453 50 33

http://www.paidotribo.com

paidotribo@paidotribo.com

Primera edición

ISBN: 978-84-8019-136-4

ISBN EPUB: 978-84-9910-100-2

Fotocomposición: Editor Service, S.L.

Diagonal, 299 – 08013 Barcelona

Quedan rigurosamente prohibidas, sin la autorización escrita de los titulares del copyrightsx, bajo las sanciones establecidas en las leyes, la reproducción parcial o total de esta obra por cualquier medio o procedimiento, comprendidos la reprografía y el tratamiento informático, y la distribución de ejemplares de ella mediante alquiler o préstamo públicos.

Índice

INTRODUCCIÓN

CAPÍTULO 1

CONCEPTOS GENERALES DE ANATOMÍA HUMANA

Huesos

Articulaciones

Músculos

Control del sistema nervioso

CAPÍTULO 2

CONCEPTOS GENERALES SOBRE LA VOZ

¿Qué es la voz?

Tipos y clasificación de las voces

Las tres partes del aparato vocal: el fuelle, el vibrador y los resonadores

Tipos de respiración

Respiración clavicular

Respiración intercostal

Respiración diafragmática

CAPÍTULO 3

CAJA TORÁCICA. LOS ÓRGANOS RESPIRATORIOS

Costillas, esternón y columna vertebral

Costillas

Esternón

Columna vertebral

Movimientos de la caja torácica

Cavidad torácica. Tráquea, árbol bronquial y pulmones

Tráquea y árbol bronquial

Pulmones

CAPÍTULO 4

LA LARINGE. EL VIBRADOR DEL APARATO VOCAL

Anatomía de la laringe

Cartílagos de la laringe

Articulaciones de la laringe

Ligamentos de la laringe

Cavidad de la laringe. Cuerdas vocales

Músculos intrínsecos de la laringe

Nervios de la laringe

Fonación

Cambios en las cuerdas vocales por la acción hormonal a lo largo de la vida

Músculos extrínsecos. Posición de la laringe. La voz de pecho y el pasaje de la voz

Huesos de la cintura escapular

Temporal y mandíbula

Músculos extrínsecos de la laringe

Posición de la laringe. Voz de pecho y pasaje de la voz

CAPÍTULO 5

LA RESPIRACIÓN DIAFRAGMÁTICA. LA MANCHA DEL APARATO VOCAL

Diafragma. El músculo inspirador

Anatomía del diafragma

Acciones del diafragma

Mecánica diafragmática

Músculos abdominales. La espiración controlada

Pelvis. Sacro, cóccix y coxal

Anatomía de los músculos abdominales

Presión intraabdominal

Equilibrio diafragma/musculatura abdominal. El soporte de la voz

CAPÍTULO 6

MÚSCULOS ACCESORIOS DE LA RESPIRACIÓN

Músculos accesorios de la inspiración

Músculos intercostales externos

Músculos elevadores de las costillas (supracostales) largos y cortos

Músculo esternocleidomastoideo

Músculos escalenos

Músculo pectoral mayor

Músculo pectoral menor

Músculo serrato anterior (mayor o lateral)

Músculo dorsal ancho

Músculo serrato posterosuperior

Músculos accesorios de la espiración

Músculos intercostales internos (intermedios)

Músculos intercostales íntimos (internos)

Músculo cuadrado lumbar

Músculo serrato posteroinferior

Músculos subcostales

Músculo transverso del tórax

CAPÍTULO 7

RESONADORES DE LA VOZ

Huesos del cráneo y de la cara

Esfenoides

Frontal

Etmoides

Cornete inferior

Lagrimal o unguis

Vómer

Palatino

Maxilar

Nasal

Faringe

Porción nasal de la faringe o rinofaringe

Porción oral de la faringe u orofaringe

Porción laríngea de la faringe o hipofaringe

Músculos de la faringe

Músculos constrictores de la faringe

Músculos elevadores de la faringe

Acción coordinada de los músculos de la faringe. Deglución

La faringe como caja de resonancia. Voz engolada

Velo del paladar o paladar blando

Boca

Vestíbulo de la boca

Articulación temporomandibular. Músculos de la masticación

Cavidad bucal propiamente dicha

La boca como cavidad de resonancia. Timbre, cobertura y proyección de la voz

Cavidad nasal y senos paranasales

Cavidad nasal y fosas nasales

Senos paranasales

CAPÍTULO 8.

EJERCICIOS PRÁCTICOS

Importancia de la postura

Ejercicios de relajación

Cómo respirar bien

Introducción al trabajo vocal

BIBLIOGRAFÍA

ÍNDICE ALFABÉTICO

Introducción

Este libro es un estudio de las diferentes estructuras del cuerpo humano que intervienen en la producción de la voz. Como veremos, no existe ningún órgano o estructura en el cuerpo humano que tenga como función única ni primera la producción de la voz. El presente estudio se centra en la voz y en cómo las diferentes partes del cuerpo actúan para producirla y modificarla.

Cuando hablamos de voz nos referimos tanto a la voz hablada como a la cantada, porque en la producción de ambas intervienen los mismos elementos. De todos modos, en alguna ocasión hacemos referencia explícita a la voz cantada utilizándola como modelo.

La voz cantada utiliza del modo más óptimo los diferentes mecanismos de la fonación, lo que nos permite estudiar al máximo la acción coordinada de las partes integrantes del aparato vocal. Aunque el nuestro no es un libro de canto, hemos querido mencionar las expresiones que sobre la voz utilizan los cantantes. Básicamente este lenguaje hace referencia a las sensaciones físicas que experimenta el cantante y guardan un estrecho paralelismo con la realidad anatómica.

El texto se inicia con un capítulo de conceptos generales de anatomía humana y de la voz, que permiten establecer un lenguaje que será utilizado a lo largo de todo el libro y que es de uso común entre los diferentes autores. En capítulos sucesivos se estudian separadamente los elementos integrantes del aparato vocal, incidiendo en su función durante la fonación. También hay diversos apartados en los cuales se habla de cómo la acción coordinada de las diferentes estructuras influirá en la emisión y calidad de la voz. Se ha incorporado una capítulo con ejercicios prácticos como resumen funcional de todo lo estudiado a lo largo del libro.

Este libro está dirigido a cualquier persona interesada en la voz y no a personas versadas en anatomía humana. Por esto, a lo largo del texto hemos ido introduciendo todos aquellos conceptos que hemos pensado que es necesario conocer previamente para poder detallar la función de los elementos del aparato fonador. Obviamente, por razones de coherencia, algunos conceptos anatómicos e histológicos no han podido ser explicados en profundidad; por ello, al final del libro, adjuntamos una bibliografía en la cual se citan diversos tratados de anatomía humana e histología. También se incluyen diversos libros de técnica vocal, de fonética y de logopedia, que creemos que pueden ser de utilidad. Siempre que hemos seguido el criterio particular expresado por un autor, por parecernos el más esclarecedor o correcto, hemos referenciado su trabajo en el texto.

Es necesario hacer algunas consideraciones sobre la terminología, tema complejo en todas las disciplinas. Existen actualmente dos nomenclaturas para designar las estructuras de nuestro cuerpo. La nomenclatura internacional (derivada de la Nomina Anatomica), que intenta estandarizar el nombre de todas las estructuras del cuerpo, y la de los libros clásicos, denominada clásica, que no coincide con la nomenclatura internacional. Nosotros, de acuerdo con el criterio que es seguido actualmente por los distintos autores, hemos utilizado lo más fielmente posible la nomenclatura internacional, pero haciendo referencia a los nombres utilizados clásicamente. éstos han sido situados en segundo término o entre paréntesis detrás del término de la Nomina Anatomica. Para consultar los términos de la nomenclatura internacional hemos utilizado básicamente el libro de Feneis (2000), que recoge los términos de la cuarta edición de la Nomina Anatomica traducidos a la lengua vernácula, incorporando, además, algunos de uso común no derivados de esta nomenclatura. A lo largo de nuestra exposición, siempre que nos ha parecido necesario, hemos hecho las consideraciones nomenclaturales oportunas para permitir la mejor comprensión del texto.

Queremos expresar nuestro agradecimiento a nuestras familias por su ánimo e ilusión. A Rut Descals por ayudarnos en los ejercicios de postura y respiración, y a X. Moreno por las fotografías de los mismos.

CAPÍTULO  1

Conceptos generales

de anatomía humana

En todo estudio anatómico, el cuerpo humano se considera situado en la denominada «posición anatómica», que se establece con el individuo situado de pie, con los brazos a los lados y las palmas de las manos dirigidas anteriormente; los ojos, la cabeza y los pies miran hacia delante con las puntas de los pies ligeramente separadas (fig. 1). Por tanto, las palabras anterior, posterior, superior e inferior significan respectivamente por delante, por detrás, por encima y por debajo.

Para poder comprender la posición, la dirección de los órganos aislados y su relación con otras estructuras es preciso estudiar el cuerpo humano siempre situado en la mencionada posición anatómica y establecer una serie de ejes, planos y direcciones que nos permitirán en todo momento hacer la descripción anatómica siguiendo unas coordenadas de referencia.

Figura 1. Posición anatómica.

Como nos hallamos en una disciplina en la que todos los órganos y las estructuras presentan volumen, las descripciones anatómicas se basan en unos planos imaginarios que, siguiendo los ejes del espacio, pasarán por el cuerpo. Hablaremos de un solo plano en cada eje del espacio, pero es preciso señalar que podemos utilizar cualquiera de los infinitos planos paralelos en cada una de las mencionadas direcciones. Los planos de estudio son:

a) Plano sagital. Divide el cuerpo humano en una parte derecha y una parte izquierda (fig. 2 A).

b) Plano transversal u horizontal. Divide el cuerpo en una porción superior o craneal y una porción inferior o caudal (fig. 2 B).

c) Plano frontal. Divide el cuerpo en una parte anterior o ventral y una posterior o dorsal (fig. 2 C).

Figura 2. Planos anatómicos de corte. A: plano sagital; B: plano transversal; C: plano frontal.

Con el establecimiento de estos planos se crean unas direcciones; las más utilizadas son:

a) Dirección anteroposterior.

b) Dirección dorsoventral.

c) Dirección craneocaudal.

Asimismo, se habla de los siguientes ejes:

a) Eje longitudinal.

b) Eje transversal.

c) Eje anteroposterior.

Cuando colocamos un eje en una región concreta nos determina diferentes posiciones. Así, si, por ejemplo, nos fijamos en el eje que pasa por la línea media de la mano, el primer dedo (o pulgar) será lateral externo, el quinto dedo (o meñique) será lateral interno y el tercer dedo (o corazón) será medial.

Frecuentemente se habla de proximal y distal, que, como el nombre nos indica, alude a la proximidad o a la lejanía de un punto de referencia determinado. Así, por ejemplo, respecto a la cabeza, el hombro es proximal y el codo distal; pero respecto a la mano, el codo es proximal y el hombro distal. Este ejemplo sirve para ilustrar la importancia del establecimiento de unas coordenadas claras en toda descripción anatómica, ya que una confusión respecto a la coordenada de referencia puede hacer que nuestro trabajo sea erróneo o lleve a confusión. La mayoría de autores toman como referencia el eje del cuerpo.

Es necesario aclarar que en toda descripción anatómica pueden establecerse unos planos, ejes y direcciones propios, pero, para evitar criterios diversos, la mayoría de los autores utilizan los mencionados.

Una vez establecidas las coordenadas espaciales que iremos utilizando a lo largo de nuestro trabajo, pasaremos al estudio de las estructuras que forman el cuerpo humano.

Huesos

El esqueleto es el lugar de sustentación de nuestro cuerpo. Los huesos que los constituyen son estructuras duras y elásticas. En el ser vivo están inervados y altamente vascularizados, poseyendo arterias y venas que forman redes complejas en su interior. No estudiaremos aquí su estructura histológica ni su proceso de formación o crecimiento, pero no podemos olvidar que los huesos están vivos. En ellos se producen continuos cambios durante unos 20 años, desde su aparición en el segundo mes de vida intrauterina hasta el final del crecimiento.

Los huesos se clasifican atendiendo a diferentes criterios; en nuestro estudio nos fijaremos en aquellas características macroscópicas que posteriormente pueden sernos de utilidad. Así, según su forma, los huesos se clasifican en:

a) Huesos largos. En los que predomina una dimensión sobre las otras. En ellos se distinguen tres partes: una diáfisis o cuerpo y dos epífisis, una proximal y otra distal (fig. 3 A). Son de este tipo el fémur, el húmero o las falanges.

b) Huesos anchos o planos. Dos dimensiones predominan sobre la tercera. Presentan dos caras, una cóncava y otra convexa, y diferentes aristas; muchos de ellos envuelven cavidades (fig. 3 B). La mayoría de los huesos que estudiaremos son de este tipo y presentan una gran variabilidad de forma. Pertenecen a este grupo la escápula, la mandíbula, las costillas, los huesos del cráneo, el coxal y el esternón.

c) Huesos cortos. Las tres dimensiones son parecidas; tienen una forma más o menos cúbica (fig. 3 C). Pertenecen a este grupo los huesos del carpo, del tarso y las vértebras.

Figura 3. Tipos de hueso según su forma. A: hueso largo (húmero); B: hueso ancho (occipital); C: hueso corto (calcáneo). 1: diáfisis; 2: epífisis proximal; 3: epífisis distal.

Articulaciones

Los huesos de nuestro cuerpo se unen dando lugar a las articulaciones. Cuando pensamos en una articulación nos vienen a la cabeza articulaciones móviles, como, por ejemplo, la del codo o de la rodilla, pero es necesario aclarar que una articulación puede presentar movimiento o no presentarlo. Por lo tanto, cuando hablamos de articulación nos referimos al punto de unión de dos huesos, independientemente de su grado de movilidad.

Hablamos de tipos articulares para designar el patrón general que seguirán algunas de las articulaciones de nuestro cuerpo. Hay diversas y extensas clasificaciones de las articulaciones que se basan en el tipo de tejido que une dos huesos adyacentes. En nuestro trabajo nos referiremos únicamente a las denominadas diartrosis o articulaciones sinoviales, que son las que permiten un movimiento libre entre los huesos. Muchas de las articulaciones que estudiaremos posteriormente pertenecen a este grupo, que por otro lado, es el que presenta una estructura más compleja.

Las diartrosis o articulaciones sinoviales reciben este nombre porque contienen en su interior un líquido lubrificante denominado sinovia o líquido sinovial y están recubiertas de una membrana o cápsula sino-vial. En toda diartrosis encontramos las siguientes partes (fig. 4):

a) Unas superficies articulares. Corresponden a las partes óseas que se ponen en relación. El hueso en esta región está cubierto de un cartílago articular de tipo hialino (cartílago de aspecto blanquecino, translúcido, de superficie muy lisa) que lo protege y evita que se produzca un continuo rozamiento entre las dos superficies óseas enfrentadas y puedan lesionarse o incluso llegar a fusionarse (fig. 4 a).

b) La cápsula articular. Envuelve las superficies óseas adhiriéndose habitualmente en el límite del cartílago articular. La cápsula articular es fibrosa y puede estar reforzada por ligamentos (fig. 4 b).

c) La cápsula sinovial. Es la parte interna de la cápsula articular; muy vascularizada, producirá la sinovia o líquido sinovial, que es viscoso y lubrifica las superficies del cartílago articular, hecho que determina que la fricción entre los huesos quede reducida al máximo (fig. 4 c).

Figura 4. Esquema general de una diartrosis o articulación sinovial. a: cartílago articular; b: cápsula articular; c: cápsula sinovial.

Según la forma que tengan las superficies articulares, las diartrosis tienen más o menos movilidad, presentándose articulaciones con uno, dos y tres ejes o grados de movimiento.

Las superficies articulares habitualmente son congruentes entre ellas, pero en determinadas ocasiones esta congruencia no se da y entonces en la cavidad articular pueden encontrarse estructuras de cartílago fibroso o fibrocartílago (presenta caracteres intermedios entre el tejido conjuntivo denso y el cartílago hialino), como los meniscos, que mejoran el contacto entre estas superficies.

Músculos

Existen dos tipos básicos de músculos: los músculos lisos, de contracción involuntaria, y los músculos estriados, de contracción voluntaria. La musculatura estriada es la del aparato locomotor, mientras que la lisa se localiza en vísceras como el intestino.

Para el estudio de la voz debemos conocer unos cuantos músculos estriados de nuestro cuerpo. La forma de estos músculos es muy variada y hay diversas clasificaciones atendiendo a este criterio.

El músculo estriado recibe este nombre por su estructura histológica. Macroscópicamente distinguimos un vientre o cuerpo muscular (fig. 5 a) y dos puntos de inserción (fig. 5 b), la cual se hará por medio de un tendón o directamente por fibras musculares.

El músculo estriado también se denomina músculo esquelético, ya que se inserta en el esqueleto. Se habla de inserción de origen u origen refiriéndonos al punto de inserción más proximal, y de inserción terminal o inserción para

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