Disfruta de millones de libros electrónicos, audiolibros, revistas y más con una prueba gratuita

A solo $11.99/mes después de la prueba. Puedes cancelar cuando quieras.

Decisiones de inversión
Decisiones de inversión
Decisiones de inversión
Libro electrónico1198 páginas11 horas

Decisiones de inversión

Calificación: 4 de 5 estrellas

4/5

()

Información de este libro electrónico

Este libro contiene un número de ejercicios o casos que se puede asignar para trabajarlos en clase o para elaborarlos fuera de ella Al fi nal de cada capítulo se presenta una bibliografía que consta de abundantes títulos de libros y artículos clásicos sobre el tema, de manera que constituye una fuente de información que permite al estudioso profundizar en diferentes aspectos
IdiomaEspañol
Fecha de lanzamiento20 oct 2012
ISBN9789587166620
Decisiones de inversión

Categorías relacionadas

Comentarios para Decisiones de inversión

Calificación: 4 de 5 estrellas
4/5

3 clasificaciones0 comentarios

¿Qué te pareció?

Toca para calificar

    Vista previa del libro

    Decisiones de inversión - Ignacio Vélez Pareja

    ivelez@poligran.edu.co

    1

    LAS DECISIONES DE INVERSIÓN

    EN LA FIRMA

    ¿Qué camino debo seguir? –según a donde quiera llegar– observó el Gato. –Me es absolutamente igual un sitio que otro... –dijo Alicia. –Entonces también da lo mismo un camino que otro –añadió el Gato.

    Lewis Carrol, Alicia en el país de las maravillas

    Este capítulo tiene como objetivo mostrar un contexto general para enmarcar el quehacer del gerente en cuanto a la toma de decisiones de inversión. Utiliza el concepto de modelo como alternativa para visualizar la realidad y hace hincapié en la necesidad de que los modelos construidos reflejen esta realidad, si bien en forma sencilla y sintética, de manera fiel y práctica.

    Se estudian situaciones relacionadas con alternativas cuantificables en términos económicos y a las cuales se les puede asociar una serie de beneficios netos o egresos netos en dinero; estas cantidades de dinero se pueden ubicar en el futuro, lo cual implica que las decisiones tienen un determinado grado de incertidumbre. En algunos casos los resultados asociados a un determinado curso de acción son muy difíciles de evaluar en términos monetarios. Algunas de las consideraciones difíciles de cuantificar son de tipo ético, moral, social, económico, político, estético, etc., y por el hecho de no ser cuantificables no deben ser despreciadas.

    De hecho, muchas decisiones que aparentemente desde el punto de vista económico y financiero son aceptables son rechazadas por los decisores. El analista de proyectos sólo tiene en cuenta los elementos de tipo económico y financiero cuantificables y muchas veces su recomendación no es atendida por la alta dirección; no debe pensarse que la evaluación fue incorrecta o que ella no se tuvo en cuenta. Lo que suele suceder es que quien toma la decisión final involucra más elementos de juicio que no se encuentran en el análisis económico de las alternativas.

    Aquí se estudia una dimensión del problema: la económica; existen aquellos otros elementos de juicio no cuantificables que siempre se deben tener en cuenta para decidir, aunque no haya sido posible expresarlos en términos monetarios. A fin de manejar este tipo de características se presenta una metodología para estos casos. Sin pretender que la realidad es determinística, y sólo para efectos de un adecuado manejo conceptual del problema, durante los primeros capítulos se va a trabajar desde el supuesto de certidumbre total. Al final se elimina este supuesto y se analiza el problema de decisión, suponiendo incertidumbre hacia el futuro.

    Más aún, muchos proyectos fracasan porque para aceptarlos sólo se tienen en cuenta los aspectos financieros. Se pueden considerar algunas causas de fracaso de los proyectos:

    Metodología inadecuada de evaluación (véase Capítulo 6 y Epílogo).

    Falta de seguimiento y control.

    Ausencia de análisis del riesgo, ya sea por medio del análisis de sensibilidad o de consideración y cuantificación explícita del riesgo (véanse capítulos 6 y 9).

    En realidad, no es sólo que se deban hacer otras consideraciones, también debe tenerse presente que el proceso de decisión no está claramente entendido. Aquí se ha supuesto un decisor individual con total racionalidad y, además, racionalidad económica. Esto no siempre es cierto. La realidad es que el decisor, cuando actúa para sí mismo o como un agente (como gerente), no puede dejar de lado sus aprehensiones, temores, odios, amores y debilidades. Es inevitable. Muchas veces este decisor no actúa solo, sino que está obligado a tomar decisiones en grupo, y eso introduce nuevos elementos de análisis. Lo que se pretende es proporcionar unos elementos o instrumentos de ayuda para la toma de decisiones que tienen que complementarse con otras consideraciones.

    1.1 MODELOS

    Para analizar estas situaciones es necesario simplificar la realidad; una manera de hacerlo es representarla por medio de un modelo.

    Cuando se representa una realidad, generalmente se crea un modelo. Esta representación será tan detallada y precisa como se desee y se pueda en términos de recursos. Sobre la necesidad de sintetizar y analizar un problema real, Wilson dice:

    Aun las más restringidas porciones del mundo real son demasiado complejas para ser comprendidas con detalles completos y exactos por el ser humano. Debido a una cosa, que bajo una observación muy refinada se encuentra que es imposible despreciar las interacciones con el resto del Universo. Como consecuencia, es necesario ignorar muchas de las características reales de un evento bajo estudio y hacer abstracción de ciertos aspectos de la situación real, que en conjunto dan una versión idealizada del evento real. Esta idealización, si es exitosa, proporciona una aproximación muy útil de la situación real. (Wilson, 1952, p. 32)

    Existen diversas clases de modelos, de acuerdo con el modo de representar la realidad y de acuerdo con el uso.

    1.1.1 SEGÚN EL MODO DE

    REPRESENTAR LA REALIDAD

    Los modelos se pueden clasificar, en cuanto a la forma como representan la realidad, en:

    Diagramas.

    Caja negra.

    Causa-efecto.

    Modelos físicos.

    Los modelos basados en diagramas son una forma esquemática de presentar una realidad. Indican relaciones, flujos, posiciones, etc. Ejemplos de estos modelos son los organigramas que indican posiciones y eventualmente relaciones entre los miembros de una organización. Al trabajar con movimientos de dinero, en este texto se utilizan diagramas que ilustran los flujos de dinero.

    El modelo de caja negra no explica qué sucede dentro del modelo. Se piensa que el proceso generador interno se desconoce y sólo se sabe qué entra (insumo) y qué sale (producto); por esto se conoce también con el nombre de insumo-producto.

    En los modelos de causa- efecto se sabe cómo se comporta la realidad y se puede establecer una relación de causa y efecto entre variables de entrada y salida. En algunos casos, la forma en que se comporta el modelo se puede expresar en forma matemática. En este texto también se utilizan modelos matemáticos que pueden ser una combinación de los dos últimos.

    Por último, los modelos físicos tratan de representar la realidad, sin llegar a ser tan esquemáticos como los anteriores. Dentro de esta clasificación se pueden incluir las maquetas (tridimensionales) y los mapas y planos (bidimensionales).

    1.1.2 SEGÚN EL USO

    Cuando los modelos se clasifican de acuerdo con el uso que se les da, se pueden encontrar dos grandes categorías: normativos y descriptivos.

    Los modelos normativos son una manera teórica de concebir una realidad: muestran cómo se debe operar. Como su nombre lo indica, establecen unas reglas de funcionamiento. Este tipo de modelo no siempre coincide con la realidad. En un organigrama se muestra que el rector de una universidad es la máxima autoridad; sin embargo, puede existir una estructura informal que no aparece en el modelo, por ejemplo, el vicerrector, la autoridad real dentro de la organización.

    Los modelos descriptivos tratan de representar la realidad tal como la percibe un observador. Por ejemplo, un investigador puede observar el funcionamiento del proceso de decisión de una organización y posteriormente elaborar un modelo que describa lo visto.

    Algunos (Keeny y Raiffa, 1976) piensan que existen, además, modelos prescriptivos, que indican la manera en que un decisor debería enfocar sistemáticamente un problema y tomar decisiones. Estos autores abren la posibilidad de pensar en que realmente la clasificación de acuerdo con el uso no es muy clara y que los modelos no son estrictamente normativos, ni estrictamente descriptivos.

    Como ilustración de un modelo (mapa conceptual) presentamos el mapa conceptual del objeto básico de este libro. Sobre mapas conceptuales y ayudas de estudio hay alguna información en http:// www.poligran.edu.co/decisiones, en la opción Ayudas de estudio.

    ESQUEMA 1.1 Mapa conceptual básico del tema que se va a estudiar en este libro

    1.2 DECISIONES

    En la vida de las organizaciones o del individuo siempre se presentan situaciones por resolver. Las formas de solucionarlas son variadas y, por lo general, con recursos escasos. Esta es la razón por la cual existen la economía y la administración, y su tarea es precisamente la toma de decisiones. Al presentarse diversas alternativas de solución, es razonable pensar en seleccionar la mejor de ellas. Aquí el término mejor puede tener diversos significados, según los objetivos del decisor.

    La función de un gerente es tomar decisiones. Se enfrenta a un problema cuando hay escasez de recursos (restricciones) y varias soluciones. Cuando en la práctica hay exceso o cantidades ilimitadas de recursos, no hay dificultades en la elección. Sin embargo, siempre, aun en la abundancia, habrá que escoger un curso de acción. Un problema tiene seis componentes:

    La persona que lo enfrenta. En general, se llamará el decisor. Éste puede ser o un individuo o una organización.

    Las variables controlables por el decisor. Son aquéllas sobre las cuales un decisor puede influir de manera efectiva.

    Las variables no controlables o del entorno. Son aquéllas sobre las cuales el decisor no tiene influencia alguna.

    Las alternativas. En el proceso de análisis de la situación para hallar una solución se encuentran alternativas que resuelven el problema. Estas alternativas de solución son los diferentes cursos de acción que cumplen las restricciones.

    Las restricciones. Algunas variables o combinaciones de variables pueden tener una o más restricciones que deben satisfacerse. Es preciso recordar que la toma de decisiones no es un ejercicio obvio ni trivial, debido precisamente a la escasez de recursos (léase, restricciones).

    La decisión. Se trata de escoger una alternativa que sea eficiente, que produzca resultados satisfactorios, en relación con lo que el decisor valora o aprecia. Aquí eficiencia se entiende por una alta relación entre los resultados obtenidos y los recursos empleados.

    Entre estas soluciones o alternativas satisfactorias habrá una que es la mejor y se llama óptima. Si se busca la mejor, se está optimizando. Se puede tratar de encontrar una solución o alternativa que produzca resultados satisfactorios y no óptimos. Hay que escoger entre alternativas:

    Cuando hay por lo menos dos cursos de acción posibles.

    Cuando esos cursos de acción tienen por lo menos dos valores diferentes entre sí.

    Cuando los cursos de acción tienen diferente eficiencia y efectividad.

    Ahora bien, se debe precisar que no todo lo que implica escogencia es un problema, pero todo problema sí exige una escogencia.

    1.3 LA SICOLOGÍA Y LA TOMA DE DECISIONES

    Von Neuman y Morgenstern (1947) propusieron en 1944 la llamada teoría de la utilidad y establecieron unos axiomas o supuestos sicológicos para individuos que se enfrentan a situaciones como las mencionadas arriba.

    Se trata de que para que el decisor pueda escoger uno de los diferentes cursos de acción deberá cumplir ciertas condiciones que le permitan elegir entre distintas alternativas. Estas condiciones se pueden identificar como los siguientes supuestos o axiomas:

    1. Preferencia: cuando a un individuo se le presentan dos alternativas, A y B, entonces actuará de una de las maneras siguientes:

    1.1 Es indiferente entre A y B.

    1.2 .Prefiere A.

    1.3 .Prefiere B.

    2. Transitividad: cuando un decisor se enfrenta a tres alternativas, A, B y C, podrá decir lo siguiente:

    2.1 Si es indiferente entre A y B y prefiere B a C, entonces prefiere A a C.

    2.2 Si prefiere A a B y es indiferente entre B y C, entonces prefiere A a C

    2.3 Si es indiferente entre A y B y entre B y C, entonces es indiferente entre A y C.

    3. Preferencia a la recompensa: este supuesto dice que los individuos prefieren más de un bien deseable que menos. Aquí, bien debe entenderse en su forma más amplia, o sea, un individuo al calcular lo que recibe cuando toma una decisión, está teniendo en cuenta bienes no tangibles y tangibles. Esto simplemente significa que un individuo racional prefiere obtener más de un bien deseable que menos. En el contexto de este libro se supone que el dinero es un bien deseable (esto no es siempre cierto y se pueden encontrar múltiples ejemplos que ilustran este hecho).

    Sobre los problemas que existen alrededor de teorías como las de Von Neuman y Morgenstern se recomienda la lectura del trabajo de Heap y otros (1997). En la realidad, el decisor debe ser capaz de leerla desde diversos puntos de vista, a saber¹:

    El nivel científico o técnico. Es decir, todo aquello que se puede medir y representar con un número. Esto es lo más fácil y tiende a responder la pregunta de si es o no viable. La ventaja de este punto de vista es que maneja un lenguaje universal y sin aparente confusión; se supone que es claro y que son modelos normativos que indican si se debe hacer algo o no.

    El nivel organizacional o legal. Esto se refiere a si está o no prohibido por la ley o por normas internas de una organización. Aquí no se trata de valoraciones éticas, sino de las estrictamente legales o culturales. Esto significa que la solución que es válida en un contexto, puede no serlo en otro.

    El nivel de la calidad del comportamiento de las personas que están involucradas en el problema.

    El nivel de las motivaciones, propósitos, implícitos o explícitos de las personas involucradas. Aquí hay que considerar varios tipos de motivaciones: personales, institucionales y altruistas; todas son válidas.

    Aquellos que consideran sólo los dos primeros puntos de vista actúan como unos bárbaros, al desconocer variables que afectan la decisión y lo más seguro es que tomen decisiones erróneas. Los que sólo se concentran en los dos últimos niveles actúan como ingenuos y piensan que están tratando con ángeles; como si la realidad fuera otra. También tomarán decisiones equivocadas. Tanto los unos como los otros destruyen al ser humano, porque de una u otra forma se puede llegar al totalitarismo.

    1.4 MÉTODOS HEURÍSTICOS

    Aunque el propósito es estudiar formas de encontrar soluciones óptimas, a veces esto no es posible y se recurrirá a un método heurístico. Estos son procedimientos sistemáticos y lógicos, no arbitrarios, y tienen un alto grado de intuición y subjetividad. Conviene aclarar que lo subjetivo es diferente de lo arbitrario: lo primero está basado en información recibida de múltiples maneras por el decisor; lo segundo no tiene fundamento y es caprichoso.

    Algunas consideraciones para tener presentes al pensar en trabajar con un modelo heurístico son las siguientes:

    Para diseñar un método heurístico, que no busca soluciones óptimas, es necesario conocer a fondo el problema y poder plantearlo en forma tradicional; hecho esto se pueden visualizar con más facilidad los procedimientos lógicos de un método heurístico.

    Los procedimientos o métodos heurísticos no son reglas caprichosas, ni arbitrarias.

    Los métodos heurísticos requieren de intuición y buen criterio. Estas cualidades no son naturales y se requiere una cierta formación intelectual, que sólo se logra con el rigor del estudio formal y con la experiencia, que requiere algún tiempo.

    La imaginación y la creatividad desempeñan un papel básico y esto sí que es difícil de aprender. Hay que dejar en libertad la mente, explorar, experimentar y nunca perder la capacidad de asombrarse.

    Al hablar de la heurística y la inducción, Gorbaneff (1996) cita el método Bacon-Mill, desarrollado a partir de los planteamientos de Francis Bacon en su Novum Organum. Este método consiste en dos teoremas:

    Si dos o más casos del fenómeno tienen sólo una circunstancia en común, la circunstancia en la que únicamente todos los casos concuerdan, es la causa del fenómeno. Un ejemplo hipotético sería el de analizar la pobreza en las regiones de un país; si en todas las regiones pobres se encuentra que hay un nivel muy bajo de educación, y en el resto no, se puede concluir (heurísticamente) que la falta de educación es unacausa de la pobreza (se hace hincapié en que no debe concluirse que es la causa de la pobreza, porque éste es un fenómeno muy complejo para asignarle una causa única).

    Si un caso en el cual el fenómeno ocurre y otro en el que el fenómeno no ocurre tienen todas las circunstancias en común, salvo una, ésta es la causa [...] del fenómeno. El mismo ejemplo anterior puede servir para ilustrar este teorema; si se analizan dos regiones, una pobre y otra no, se puede asociar a la pobreza (riqueza) el bajo (alto) nivel educativo, si se identifican condiciones comunes, excepto en el nivel de educación.

    1.5 LAS DECISIONES FINANCIERAS EN LA EMPRESA

    La empresa es la unidad básica de la economía, junto con los hogares o unidades familiares; es objeto de estudio de la microeconomía, pero todo el conjunto de acciones y decisiones que se toman en su interior constituyen, de manera agregada, el objeto de estudio de la macroeconomía. Las finanzas de la firma son una extensión operativa de la economía.

    El Esquema 1.2 ilustra lo que se ha llamado el ciclo de los negocios o ciclo del capital. Es en realidad un modelo simple de una economía de libre empresa.

    En este modelo se contemplan dos unidades económicas: los hogares o unidades familiares y las firmas. Estas dos unidades interactúan en el mercado de bienes de consumo y servicios y en el mercado de recursos. Los hogares, poseedores de los recursos, se los venden a las firmas. Los ingresos que reciben a su vez se utilizan para comprar más recursos y servicios a las firmas. Los ingresos que éstas reciben sirven para comprar más recursos de los propietarios de esos recursos.

    En todo este proceso, se debe generar un superávit para que la economía crezca. Si en el proceso no se producen estos excedentes, entonces la economía tenderá a desaparecer. Para que aquello ocurra debe existir ahorro y una capacidad para que el dinero se reproduzca. El ahorro es el excedente de los hogares que pueden entregar a las firmas; la capacidad de reproducción del dinero es precisamente el papel que desempeñan los negocios de las empresas en su quehacer cotidiano y que producen, como resultado, el crecimiento económico.

    ESQUEMA 1.2 El ciclo del capital

    Tomada de: Leftwich (1966).

    1.6 LA RESPONSABILIDAD SOCIAL DE LA EMPRESA

    La responsabilidad social de la empresa, actividad que produce riqueza, es la razón de ser de las firmas en la economía. Su propósito es generar una riqueza que debe ser repartida en forma equitativa entre los diferentes miembros de la sociedad. Este reparto ocurre a través de varios mecanismos: una remuneración justa, que permita una vida digna a los trabajadores; un reparto adecuado de utilidades o dividendos a quienes han aportado el capital; un pago de intereses razonables a quienes han suministrado los fondos adicionales para que la empresa pueda operar, y unas transferencias o redistribuciones que hace el Estado, a través de los impuestos para subsidiar a los pobres, vía el seguro social, organismos de beneficencia, prestación de servicios comunitarios, etc.

    Debe observarse una diferencia, aunque sutil, muy importante: no se trata de producir y acumular la riqueza para después repartirla. Se trata de generarla y, al tiempo, remunerar con equidad a todos los factores o actores que intervienen en esa producción. Es necesario tener en cuenta tanto el interés propio –de los accionistas (stockholders, en inglés)– como el de los otros interesados (stakeholders, en inglés), llámense trabajadores, clientes, acreedores, proveedores, en fin, la sociedad en general, incluidos los pobres.

    Además, debe insistirse en la importancia de incrementar cuanto sea posible los excedentes que produce la firma. En la medida en que ello ocurra, la sociedad, como un todo, se beneficiará, ya que habrá más recursos para repartir. De aquí se concluye que la actividad del gerente es llevar el valor de la firma al máximo.

    La tradicional definición que se usa, en cuanto a que el objetivo de la firma es aumentar el valor de los accionistas, no entra en contradicción con lo dicho atrás. Las empresas deben generar utilidades y aumentar el valor del accionista, sin detrimento de lograr el beneficio de la sociedad como un todo. La generación de utilidades y el llevar el valor al máximo para el accionista debe verse como la consecuencia de haber realizado un buen trabajo para la sociedad.

    Cuando una firma produce utilidades y aumenta el valor de sus accionistas, es porque les ha brindado a todos los interesados, léase a la sociedad, productos y servicios que satisfacen las necesidades reales de los clientes; porque le ha ofrecido condiciones adecuadas y dignas a sus trabajadores y proveedores; porque ha cumplido sus obligaciones con la comunidad pagando impuestos, respetando el medio ambiente y atendiendo a cabalidad su responsabilidad social, más allá de una actividad de relaciones públicas, actuando en forma genuina para servir a la comunidad al desarrollar su objeto social.

    Los diferentes análisis y enfoques que se presentan en este texto están orientados a llevar al máximo el valor de la firma.

    Aquí claramente se intuye un problema ético que tiene que ser resuelto por cada agente (gerente, funcionario, etc.). Es inaceptable que sea sólo el mercado el que regule la economía de una sociedad; se requiere que participen el Estado y la sociedad.

    Aun en los países más capitalistas, el Estado desempeña un papel muy importante: para que una economía de libre mercado funcione bien, es necesario contar con un Estado fuerte que administre justicia entre los asociados. No se trata de un Estado totalitario, ni de un Estado de enormes dimensiones, sino de un árbitro que permita corregir las fallas del mercado y resolver las diferencias entre los miembros de la comunidad. Las decisiones deben tener en cuenta cómo se logra el bienestar de todos los actores del proceso económico. Esto implica que aun aquellas decisiones que en apariencia son evidentes desde el punto de vista estrictamente financiero deben consultar aspectos como los efectos en el medio ambiente, los efectos sociales en los empleados y clientes, los efectos económicos en los proveedores y en quienes suministran servicios a la firma, etc.

    En otras palabras, el gerente (decisor) integral o íntegro debe aceptar el juego del mercado, teniendo en cuenta cuatro aspectos fundamentales:

    Obtener en su proceso de decisiones una mayor productividad y eficacia.

    Tomar decisiones con el mayor grado de equidad posible.

    Preservar el medio ambiente en cada una de sus decisiones.

    Enmarcar todo lo anterior en el contexto internacional, de una economía globalizada.

    Todo esto significa que cuando se toman decisiones, se deben tener en cuenta variables, restricciones y circunstancias que no siempre son medibles. Se debe introducir un elemento de subjetividad inevitable que matizará el resultado de un proceso objetivo de decisión.

    1.6.1 LA TECNOLOGÍA AL SERVICIO DE LA SOCIEDAD

    Es muy interesante encontrar que la tecnología ha abierto posibilidades que antes no existían. La red mundial (www) ha logrado que la gente desarrolle una conciencia de responsabilidad civil muy importante, al punto que ha hecho que paulatinamente el sector privado se comporte con responsabilidad social. Internet ha generado una toma de conciencia sobre el aspecto de la privacidad, pero también esta comunidad ha logrado que se mire con ojos diferentes y escrutadores al comportamiento de las firmas, más allá del efecto que tiene este comportamiento en las finanzas personales de sus accionistas.

    Hoy existen posibilidades de inversión en internet, en lo que se llama la inversión con responsabilidad social (socially responsible investment [SRI]). Se han generado así índices de acciones similares a uno muy conocido, el S&P 500, del cual se excluyen algunas compañías, consideradas perjudiciales para el medio ambiente, desfavorables para los derechos humanos y, en general, contrarias al bienestar de la humanidad. Estos índices se han venido comportando mejor o igual que los tradicionales (véase Gráfica 1.1).

    GRÁFICA 1.1 Rendimiento de un fondo de inversión de con responsabilidad social

    Fuente: los datos para esta gráfica fueron suministrados por Kinder, Lydenberg, Domini and Co., Inc. (KLD), disponible en hhtp://www.kld.com/ wdomi.html.

    A continuación las rentabilidades anuales del fondo Domini Social Equity Fund, comparadas con las del S&P 500. Se incluye el valor de $1 invertido desde 1991 en el fondo y en un fondo hipotético igual a S&P500.

    TABLA 1.1 Rendimiento de un fondo de inversión con responsabilidad social

    Lo que se demuestra con estos datos es que la inversión con responsabilidad social es tan rentable o más que las demás. Esto es una prueba más de que las empresas con buen desempeño social y ético muestran mejores rendimientos económicos que las empresas con desempeño ético censurable. En resumen, que se pueden tener buenas prácticas de ética y de responsabilidad social y ganar dinero. Y esto no debe interpretarse como que ahora está de moda ser ético, porque produce buenos resultados económicos. La rentabilidad financiera es un subproducto del comportamiento responsable.

    Este movimiento sobre la inversión socialmente responsable se inició durante la guerra de Vietnam. Algunos inversionistas no estaban interesados en que sus inversiones apoyaran la guerra, de manera directa o indirecta. Esta idea de ser selectivos en las inversiones se difundió muy rápidamente a medida en que los inversionistas empezaron a verificar el comportamiento de las firmas donde hacían sus inversiones, en temas relacionados con el medio ambiente, operaciones en África del Sur (durante el apartheid) y la forma como las empresas trataban a sus empleados.

    Hasta mediados de los años ochenta la práctica de la inversión socialmente responsable era ridiculizada. Por ejemplo, la revista Fortune la calificaba como inversiones para sentirse bien. Se les podría llamar tranquilizadoras de la conciencia. Hoy se denomina este tipo de comportamiento como políticamente correcto.

    Incluso se encuentran sitios para invertir con responsabilidad social, como:

    http://www.goodmoney.com.

    http://www.greenmoney.com.

    http://socialinvest.org/.

    http://www.kld.com/wdomi.html.

    1.6.2 CRITERIOS DE EXCLUSIÓN

    Existen criterios que utilizan estos fondos para incluir o no a ciertas empresas en los índices y portafolios de inversión. Algunos que excluyen a ciertas compañías corresponden a la actividad o comportamiento de las empresas, por ejemplo:

    Tabaco.

    Alcohol.

    Juegos de azar.

    Armas de destrucción masiva.

    Altos grados de contaminación ambiental.

    Aspectos laborales, como sitios de trabajo inseguros, discriminación racial o étnica y violaciones de los derechos humanos.

    Operaciones en países con problemas de derechos humanos.

    Negocios de pornografía.

    El criterio para incluir o no a una firma en los índices, al final, es subjetivo, y esto encierra algunos peligros. El principal de ellos es el de hacer discriminaciones injustas a algunas firmas y posiblemente desatar un fanatismo tal que permita que se cometan injusticias. Aquí el remedio sería peor que la enfermedad. Sin embargo, los que manejan los índices dicen que tienen especial cuidado al escoger las firmas que entran o que salen del índice.

    Este análisis incluye el comportamiento de las firmas no sólo dentro de Estados Unidos, sino fuera, sobre todo en países en vías de desarrollo. Por ejemplo, se cita el caso² de una conocida firma de calzado deportivo que fue eliminada del índice, porque su comportamiento en países del Tercer Mundo no se ajustaba a los patrones ya indicados.

    Sería muy interesante construir un índice similar en Colombia y examinar si su rentabilidad es mejor o peor que la que se encuentra asociada a los índices tradicionales que hay en el mercado. ¿Cuántas empresas pasarían la prueba de estos criterios? Está abierta la discusión.

    1.7 LA VALIDEZ DE LOS MODELOS

    Coherentes con el modelo presentado páginas atrás, los métodos y aproximaciones para la toma de decisiones financieras están basados en los planteamientos de Modigliani y Miller (1958), desarrollados en la década de los cincuenta. Ellos establecieron que los puntos críticos en el manejo financiero de la firma eran tres:

    Las decisiones de inversión.

    La decisión sobre la estructura de capital.

    La decisión de cómo repartir dividendos o política de dividendos.

    Además, definieron que en un mercado perfecto, el valor de mercado de una firma era independiente de su estructura de capital y de la política de dividendos; de esta manera, el objetivo financiero de la firma era identificar y emprender inversiones cuyos beneficios netos superaran sus costos netos. Más adelante esto se estudia como la escogencia de alternativas de inversión que incrementen al máximo el valor presente neto (VPN).

    Existen muchas críticas acerca del uso de los métodos de análisis que se van a estudiar en este texto. Incluso se citan hallazgos empíricos de una correlación negativa entre el éxito financiero y el uso de estas técnicas. Sin embargo, cabe anotar que su uso ha estado plagado de errores conceptuales en su aplicación y de supuestos completamente falsos que llevan a dudar de la validez de la descalificación de los métodos al compararlos con los resultados obtenidos por las firmas. Esto sin contar con los supuestos restrictivos de la teoría de Modigliani y Miller (1958), basada fundamentalmente en la existencia de mercados eficientes.

    En los capítulos dedicados a los métodos de evaluación de alternativas y a la construcción del flujo de caja de un proyecto se estudian algunos de los supuestos restrictivos que están implícitos en los métodos y que en la práctica no se corrigen.

    Para estudiar sobre este asunto se recomienda la lectura del interesante trabajo de M. Dempsey (2003).

    Como bien lo señala este autor, a pesar de todas las aparentes fallas, los modelos se deben enseñar de todas maneras en los cursos de finanzas, pero cuidando de no convertir estos métodos en dogma, sino entendiendo que tienen como propósito mejorar la comprensión de un fenómeno real. Así mismo, nunca se debe perder de vista que las técnicas y métodos que se van a estudiar en este texto son apoyo para la toma de decisiones y que nunca reemplazarán el buen juicio y el criterio del decisor.

    Más aún, hay que evitar creer que en un mundo incierto, como es la realidad, las cifras puedan generar la ilusión de certeza y de precisión y que, por lo tanto, al utilizar números en el análisis se elimina la incertidumbre; por otro lado, hay que aceptar que para manejar un negocio se deben asumir riesgos. Esta capacidad de tomar decisiones con información incompleta y asumiendo riesgos y acertar muchas veces es la mayor cualidad de un gerente.

    Hay que añadir que los modelos tienden a ser simplificaciones de la realidad. En ese sentido, deben entenderse como agrupados en dos grandes categorías: explicativos y aplicativos. Un modelo explicativo se basa en condiciones ideales, porque busca establecer las relaciones entre las variables. Es una simplificación fuerte de la realidad, pero es una buena forma de tratar de explicar cómo unas variables se explican por otras. Los aplicativos parten de los anteriores y deben incluir el máximo número de condiciones más cercanas a la realidad que se desea estudiar. Los modelos explicativos no deben utilizarse indiscriminadamente para resolver los problemas reales. Deben ser adaptados y modificados. Las falacias que se oyen por doquier acerca de la brecha entre teoría y práctica surgen de esta equivocada aplicación de los modelos. No existe una buena práctica sin una sólida teoría detrás. Cuando los gerentes intentan resolver problemas complejos con modelos simples, o más bien simplistas, se equivocan y acusan a los modelos del fracaso. No. El error no siempre está en el modelo, sino en su inadecuada utilización.

    Las cifras financieras no son suficientes; hay que tener un adecuado conocimiento del negocio de la firma, de las tendencias del mercado, de los cambios tecnológicos y de los posibles movimientos de la competencia. Todo esto se puede asociar a la intuición. Debe observarse, sin embargo, que la intuición no es una flor silvestre; tiene fundamentos no sólo vivenciales y empíricos, sino también de formación académica.

    1.8 EJERCICIOS

    1. ¿Cuál es la diferencia entre un modelo normativo y uno descriptivo? Dé ejemplos de cada uno.

    2. Indique qué tipo de evaluación realizaría usted si fuera nombrado consultor o analista de cada una de las siguientes situaciones, y por cuáles razones lo haría de esa manera.

    2.1 Una ciudad desea extender el servicio de acueducto a los barrios más pobres para proveerlos de agua, a fin de que mejoren sus condiciones de vida aun cuando sólo se les cobre una mínima parte (o nada) de lo que vale el servicio.

    2.2 Una firma desea emprender una campaña para elevar el nivel de educación e instrucción de sus obreros no especializados y de más bajos salarios.

    2.3 El Ministerio de Desarrollo desea repartir un presupuesto de 10.000 millones de pesos entre el fomento de la pequeña industria y el fomento de la gran industria.

    2.4 Una firma manufacturera y distribuidora de electrodomésticos desea reemplazar un taladro antiguo por un nuevo equipo automático para realizar cierto servicio a las distintas líneas de producción de una de sus plantas.

    2.5 Una universidad desea emprender un proyecto de renovación de planta física tanto en oficinas como en aulas y laboratorios.

    2.6 El Ministerio de Educación desea asignar fondos para el fomento de la educación superior a distintas regiones del país.

    La descripción del tipo de evaluación recomendado debe ser breve y precisa, dentro de los términos y marco general presentados: clase de objetivos, medidas de eficiencia o función objetivo, incluidas predicciones, alternativas y tipo de evaluación y resultado buscado. No es posible indicar cifras, por lo tanto, es suficiente indicar lo que se haría y cómo se haría.

    3. ¿Qué es un modelo?

    4. ¿Por qué son convenientes los objetivos explícitos aun cuando sean aproximados? Mencione ventajas y desventajas de la suboptimización. ¿Qué se requiere para lograr una decisión óptima?

    REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

    BOWMAN, E. H. y Fetter, R. B. 1961. Analysis for Production Management, Rev. Ed. Richard D. Irwin, Inc. Homewood, Illinois.

    DEMPSEY, Michael J. 2003. A Multidisciplinary Perspective on the Evolution of Corporate Investment Decision Making, Accounting, Accountability and Performance, vol. 9, No. 1, June [en línea]. Disponible en: http://ssrn.com/abstract=458964.

    DHERSE, Jean Paul. 1996. The Caux Roundtable Principles, conferencia presentada ante la International Association of Jesuit Business Schools, Los Ángeles, julio.

    EASTON, A. 1976. Decision Making: A Short Course in Problem Solving for Professionals, John Wiley and Sons, New York.

    EILON, S. 1969. What is a Decisión, Management Science, vol. 16, No. 4, pp. 172-189.

    GORBANEFF, Yuri. 1996. Papel de la heurística en la negociación diplomática, Revista Consejo Seccional de la Judicatura, Bogotá, No. 1, octubre, pp. 67-80.

    HEAP, S. H.; Hollis, M.; Lyons, B.; Sugden, R., y Weale, A. 1997. The Theory of Choice: A Critical Guide, Blackwell, Oxford.

    KEENY, R. L. y Raiffa, L. 1976. Decisions with Multiple Objectives: Preferences and Value Tradeoffs, John Wiley & Sons, New York.

    KRICK, E. V. 1962. Methods Engineering, John Wiley and Sons, New York.

    LEFTWICH, Richard. 1996. The Price System and Resource Allocation. Third ed., Holt, Rinehart and Winston.

    MARCH, J. G. y Simon, H. A. 1958. Organizations, John Wiley and Sons, New York.

    MODIGLIANI, F. y Merton H. M. 1958. The Cost of Capital, Corporation Finance and the Theory of Investment, American Economic Review, No. 48, junio, pp. 261-297.

    SAPAG, Nassir. 2001. Evaluación de proyectos de inversión en la firma, Prentice Hall, Buenos Aires.

    TADJER, Rivka. 1999. Smart Business Solutions for Financial Management, Microsoft Press, Redmont, Washington.

    VÉLEZ, Ignacio. 1994. Evaluación financiera de proyectos de inversión, Superintendencia de Subsidio Familiar, Bogotá.

    VON NEUMANN, J. y Morgenstern, O. 1947. Theory of Games and Economic , 2nd ed., Princeton University Press, Princeton, N. J.

    WILSON, Bright. 1952. An Introduction to Scientific Research, McGraw Hill, New York.

    Notas

    ¹ Dherse, Jean Paul, The Caux Roundtable Principles, conferencia presentada ante la International Association of Jesuit Business Schools, Los Ángeles, julio de 1996.

    ² En Tadjer (1999, pp. 220-226).

    2

    EL VALOR DEL DINERO

    EN EL TIEMPO

    Me inauguras el día con tus brazos

    que me acogen, me salvan, me consuelan

    del empuje del tiempo velocísimo

    donde somos el mar y el navegante.

    Jorge Guillén. Más tiempo

    Se habla mucho de depositar confianza,

    pero nadie dice qué interés te pagan.

    Quino. Manolito en...y yo digo

    2.1 ANÁLISIS DE RENTABILIDAD

    En este capítulo se estudia el problema que se plantea el decisor al enfrentarse con flujos de dinero que ocurren en diferentes períodos. Para cualquier persona es muy claro, intuitivamente, que tiene preferencia por consumir ahora y no posponer ese consumo; también es muy claro para cualquier individuo que se prefiere tener una suma de dinero hoy y no tener que esperar un cierto tiempo para poder contar con la misma cantidad de dinero ofrecida para hoy. Sobre esta base, se desarrolla lo que se conoce como matemáticas financieras, que bien podría llamarse aritmética financiera. Para el manejo de esta herramienta sólo es necesario aplicar las operaciones básicas de la aritmética, algo de sentido común y cierta capacidad de análisis de situaciones.

    En el estudio de este tema se pueden identificar tres esferas de comprensión:

    Conceptual.

    Operativa o instrumental.

    Situacional.

    La primera esfera se relaciona con el entendimiento de los conceptos básicos de interés, tasa de interés, equivalencia y reglas de decisión de métodos basados en los anteriores conceptos. La segunda tiene que ver con el uso de fórmulas y funciones establecidas, las cuales, por lo general, se encuentran en las hojas de cálculo electrónicas tales como Excel, Lotus, Q-Pro, etc. Por último, está la comprensión situacional, referida a la descripción de la realidad que se desea analizar; por ejemplo, las cláusulas de un contrato o de un pagaré o la descripción de una situación que se desea cambiar y para lo cual se tienen alternativas de solución.

    La experiencia indica que muchos se desaniman ante la dificultad de la tercera esfera de comprensión y asocian esa dificultad con el tema mismo, o sea, con las comprensiones conceptual y operativa. La tercera esfera se domina con la práctica y con el ejercicio de enfrentarse a múltiples situaciones para analizarlas. Es cuestión de tiempo y de paciencia.

    2.2 EL CONCEPTO DE EQUIVALENCIA

    Uno de los fundamentos de la economía es la sicología. El comportamiento del individuo en relación con sus decisiones (consumo y ahorro) es el elemento básico del estudio de la ciencia económica. Por ejemplo, los individuos obtienen satisfacción al consumir –lo antes posible– y pueden cambiar consumo actual por consumo futuro, siempre que la utilidad o satisfacción que obtenga de este último sea al menos equivalente, no necesariamente igual a la del consumo actual. Este es uno de los temas fundamentales de la microeconomía.

    La gente tiene una preferencia subjetiva a consumir hoy, por lo tanto, la postergación de un consumo actual implica la exigencia de una mayor cantidad de consumo futuro, para alcanzar una satisfacción equivalente. Cuando esta necesidad compulsiva de consumir se inhibe, se produce una insatisfacción que de alguna manera debe compensarse. Esa compensación la recibe el individuo al disponer de mayor capacidad de consumo en el futuro. Con ello se llega fácilmente a la conclusión de que ya no se pueden sumar unidades monetarias de diferentes períodos, porque no son iguales.

    Cuando se introduce el concepto de inversión, es decir, un individuo ahorra o invierte $1 para obtener más de $1 al final de un período, se encuentra que invertirá hasta cuando el excedente que le paguen por su dinero no sea menor que el que el individuo asigna al sacrificio de consumo actual, o sea, a la tasa a la cual está dispuesto a cambiar consumo actual por consumo futuro.

    Un modelo matemático que representa estas ideas, consiste en la siguiente ecuación:

    F = P + compensación por aplazar consumo      (2.1)

    Donde:

    F = suma futura poseída al final de n períodos.

    P = suma de capital colocado en el período 0.

    Este modelo y los párrafos anteriores permiten introducir un concepto de mucha importancia: el de equivalencia. Se dice que dos sumas son equivalentes, aunque no iguales, cuando a la persona le es indiferente recibir una suma de dinero hoy (P) y recibir otra diferente (F) mayor al cabo de un (1) período. En microeconomía esta situación se mide con la tasa marginal de sustitución en el consumo. Esta relación es la base de todo lo que se conoce como matemáticas financieras.

    Esta diferencia entre P y F responde por el valor que le asigna el individuo al sacrificio de consumo actual y al riesgo que percibe y asume al posponer el ingreso.

    El concepto de equivalencia implica que el valor del dinero depende del momento en que se considere, esto es, un peso hoy es diferente a un peso dentro de un mes o dentro de un año.

    2.3 INTERÉS Y TASAS DE INTERÉS

    Al hablar de equivalencia se ha involucrado, en forma implícita, un monto de interés que se puede representar como una fracción de la suma en el período inicial (hoy) o como un porcentaje i%, en general, diferente de cero. El concepto de interés, sin ser intuitivo, está profundamente arraigado en la mentalidad de quienes viven en un sistema capitalista. Es un conocimiento nocional, producto de la socialización, por eso no es totalmente intuitivo, es intuición socializada.

    No se necesita formación académica para entender que cuando se recibe dinero en calidad de préstamo, es justo pagar una suma adicional al devolverlo. La aceptación de esta realidad económica es común a todos los estratos socioeconómicos.

    Para mostrar lo popular del concepto, se puede citar a la Enciclopedia Salvat diccionario, que define el concepto de interés así:

    Provecho, ganancia, utilidad [...]. Lucro producido por el capital […] El interés puede definirse, en una primera aproximación a su concepto, como el precio pagado en dinero, por el uso del dinero de otro. En economía, el interés se liga a los conceptos de capital, tiempo y riesgo; desde esta óptica puede ser considerado como la compensación que el poseedor del dinero recibe […] por la cesión a otros, [y] por la utilización [por ese tercero] durante un período de tiempo […] de un capital determinado, empleo que en sí mismo, es siempre arriesgado. (1975, p. 1817)

    También podemos citar el Evangelio de Mateo, la parábola de los talentos que dice:

    En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos esta parábola: un hombre que se iba al extranjero llamó a sus siervos y les encomendó su hacienda: a uno dio cinco talentos, a otro dos y a otro uno, a cada cual según su capacidad; y se ausentó. Enseguida, el que había recibido cinco talentos se puso a negociar con ellos y ganó otros cinco. Igualmente el que había recibido dos ganó otros dos. En cambio el que había recibido uno se fue, cavó un hoyo en tierra y escondió el dinero de su señor. Al cabo de mucho tiempo, vuelve el señor de aquellos siervos y ajusta cuentas con ellos. Llegándose el que había recibido cinco talentos, presentó otros cinco, diciendo: señor, cinco talentos me entregaste; aquí tienes otros cinco que he ganado. Su señor le dijo: ¡bien, siervo bueno y fiel!; en lo poco has sido fiel, al frente de lo mucho te pondré; entra en el gozo de tu Señor. Llegándose también el de los dos talentos dijo: señor, dos talentos me entregaste; aquí tienes otros dos que he ganado. Su señor le dijo: ¡bien, siervo bueno y fiel!; en lo poco has sido fiel, al frente de lo mucho te pondré; entra en el gozo de tu señor. Llegándose también el que había recibido un talento dijo: señor, sé que eres un hombre duro, que cosechas donde no sembraste y recoges donde no esparciste. Por eso me dio miedo, y fui y escondí en tierra tu talento. Mira, aquí tienes lo que es tuyo. Mas su señor le respondió: siervo malo y perezoso, sabías que yo cosecho donde no sembré y recojo donde no esparcí; debías, pues, haber entregado mi dinero a los banqueros, y así, al volver yo, habría cobrado lo mío con los intereses. Quitadle, por tanto, su talento y dádselo al que tiene los diez talentos. Porque a todo el que tiene, se le dará y le sobrará; pero al que no tiene, aun lo que tiene se le quitará. Y a ese siervo inútil, echadle a las tinieblas de fuera. Allí será el llanto y el rechinar de dientes. (Mateo 25, 14-30)

    En otras palabras, el interés (I) es la compensación que reciben los individuos, firmas o personas naturales por el sacrificio en que incurren al ahorrar una suma P. El mercado brinda al individuo (persona o firma) la posibilidad de invertir o la de recibir en préstamo. El hecho de que existan oportunidades de inversión o de financiación hace que exista el interés. Este fenómeno económico real se mide con la tasa de interés (i), la cual, a su vez, se representa por un porcentaje. Este porcentaje se calcula dividiendo el interés I recibido o pagado por período, por el monto inicial (P), de modo que la tasa de interés será:

         (2.2)

    En otras palabras, el interés es la compensación que reciben los individuos, firmas o personas naturales por el sacrificio en que incurren al ahorrar.

    Retomando el concepto de equivalencia, el modelo que lo expresa se puede redefinir así:

    F = P+compensación por aplazar consumo

    F = P+Pi = P(1+i)      (2.3)

    Y se puede generalizar para cualquier número de períodos (n), así:

    F= P (1+i)n      (2.4)

    O también,

         (2.5)

    Esta expresión es fundamental en el análisis de los movimientos de dinero. A partir de esta fórmula se deducen todas las fórmulas de interés que se utilizan para hallar la equivalencia entre sumas de dinero en el tiempo. En realidad, no se necesitaría conocer más que esto. Las fórmulas ya mencionadas son derivaciones de la anterior y su uso y deducción son nada más que buenos ejercicios de aritmética. Se dice, entonces que P es el valor descontado o valor presente de una suma futura (F).

    La tasa de interés que establece esta equivalencia se llama tasa de descuento (discount rate o hurdle rate, en inglés) o tasa de rentabilidad mínima aceptable. Algunos autores prefieren utilizar el nombre de costo o tasa de oportunidad. Más adelante se estudia este punto con detalle y se define la forma de determinarla.

    La tasa de descuento no debe confundirse con el porcentaje de descuento que puede recibir quien compra un producto o quien compra un título valor (bonos, por ejemplo) a descuento. La tasa de descuento se determina considerando el costo del dinero para el que toma decisiones; esto es, lo que paga por recibir dinero prestado o lo que deja de ganar por el dinero que tiene. A este último costo se le denomina costo de oportunidad, y aquí se utilizará el nombre de tasa de descuento. Esta tasa de interés se utiliza para hacer cálculos que permiten evaluar la bondad de una inversión. Este tema se tratará con más detalle en el capítulo 5.

    EJEMPLO 1

    Alguien entrega hoy una suma P por valor de $1.000 a un amigo y al cabo de un año (n) éste le devuelve un valor F de $1.300. Si esta persona no intentaba ganar dinero con el amigo, pero tampoco esperaba perder al prestarle al amigo, y la tenía depositada en una cuenta de ahorros que producía 30%. se dice que es indiferente entre $1.000 hoy y $1.300 después de un año. O sea, estas dos sumas de dinero son equivalentes, porque al año se han recibido 1.000 + i × 1.000 es decir $1.300, dado que la tasa de interés i% a la cual prestó fue del 30%.

    2.3.1 COMPONENTES DE LA TASA DE INTERÉS

    Se puede considerar que la magnitud de la tasa de interés corriente, es decir, la que se encuentra en el mercado (la que usan los bancos o cualquier otra entidad financiera) tiene tres componentes o causas: la inflación, el riesgo y la tasa real de interés. Esta descomposición es muy útil para entender los capítulos 5 a 9 y 11. En el capítulo 8, para entender el elemento riesgo en las diferentes tasas que allí se estudian; en los demás capítulos, para entender las proyecciones de los estados financieros, y en el capítulo 11, para el análisis de proyectos en inflación.

    2.3.1.1 LA INFLACIÓN

    El efecto de la inflación, más precisamente, las expectativas de inflación, es un efecto propio de la economía, donde se presenta el problema de decidir entre alternativas de inversión. La inflación es una medida del aumento general de precios, medido a través de la canasta familiar. Su repercusión se nota en la pérdida del poder adquisitivo de la moneda. Esto significa que cuando hay inflación, cada vez se puede comprar menos con la misma cantidad de dinero. A mayor inflación, mayor tasa de interés.

    Para corroborar la relación entre inflación y tasa de interés corriente se puede citar a Bolten (1981), quien al analizar la relación entre algunos indicadores económicos y las tasas de interés, en particular con la inflación, dice, refiriéndose a Estados Unidos:

    La relación entre la inflación y la tasa de interés parece ser más consistentemente confiable que la de los otros factores de la demanda estudiados hasta aquí, aunque las otras relaciones han sido útiles para construir todo el perfil del mercado. Entre mediados de 1965 y fines de 1966 las crecientes tasas de inflación […] (estuvieron acompañadas) por tasas de interés crecientes […] Cuando las tasas de inflación descendieron a fines de 1970, las tasas de interés disminuyeron de nuevo. El resurgimiento de la rápida inflación de principios a mediados de 1971 y el subsecuente amortiguamiento a fines de ese año se puede localizar en las tasas de interés, que también subieron y luego bajaron de manera notable. En 1973 y 1974 la históricamente elevada inflación dio lugar al rápido aumento de las tasas de interés.

    La relación entre los factores de oferta y demanda y las tasas de interés, así como la confiabilidad de las relaciones esperadas durante el decenio 1965-1974, se resumen a continuación. (Bolten, 1981, pp. 369-371)

    Otra prueba:

    La Fed pondera medio punto. La amenaza de inflación empuja las tasas de interés.

    Las últimas informaciones sobre inflación en Estados Unidos aumentan las posibilidades, si bien no la certeza, de que la Reserva Federal eleve nuevamente las tasas de interés en medio punto porcentual cuando sus autoridades se reúnan...

    […]

    Distintos informes dados a conocer ayer por el gobierno mostraron fuertes alzas durante el primer trimestre, en uno de los índices de precios más importantes para los economistas y en los costos laborales. (Schlesinger, 2000, p. 12A)

    En Colombia, el efecto de la inflación como componente de las tasas de interés se reconoce con la corrección monetaria de la unidad de poder adquisitivo constante (UPAC), hasta 1999. A partir de 2000 esto se reconoce con la unidad de valor real (UVR). Sin embargo, para 1998, la forma de calcular la corrección monetaria –un porcentaje de la DTF (que es la tasa promedio de captación a 90 días de los bancos, corporaciones financieras, corporaciones de ahorro y vivienda y compañías de financiamiento comercial, divulgadas semanalmente por el Banco de la República)– resultó, a veces en una cifra absurda, puesto que la componente inflacionaria terminó siendo mayor que la misma inflación. Esto fue una de las causas de la crisis del sistema UPAC. Una rápida exploración a los valores de las tasas de interés libres de riesgo del mercado de algunos países (en la Tabla 2.1) muestra la influencia de la inflación sobre la tasa de interés.

    TABLA 2.1 Tasas de inflación e interés de algunos países 2005

    *Tasas de interés: de corto plazo. Fuente: The Economist (May 28th-June 3rd, 2005, pp. 100-102).

    La relación que se presenta en la Tabla 2.1 se aprecia en la Gráfica 2.1.

    GRÁFICA 2.1 Tasa de inflación contra tasa de interés de corto plazo

    Debe distinguirse entre inflación, devaluación y depreciación, términos que muchas personas utilizan indistintamente. La inflación, como se dijo, tiene que ver con el cambio en los precios de los artículos que componen una canasta de consumo (canasta familiar). La devaluación se refiere al precio de una divisa extranjera (en Colombia es el dólar de Estados Unidos) y la depreciación es un concepto contable, que trata de medir, entre otras cosas, el desgaste de un bien debido a su uso.

    Tener en cuenta la inflación es muy importante cuando se trata de determinar los índices de las tasas de interés futuras (capítulo 5) y evaluar inversiones en inflación (capítulo 11).

    2.3.1.2 RIESGO

    El efecto del riesgo es intrínseco al negocio o inversión en que se coloca el dinero o capital: a mayor riesgo, mayor tasa de interés. El riesgo es producido por diversos factores: la inflación futura, la inestabilidad económica y política, la proliferación de normas que hacen inestable la situación de los inversionistas, la devaluación, etc. El elemento riesgo en la tasa de interés es muy importante en el reconocimiento de las tasas de interés que esperan obtener los inversionistas (capítulo 8), en la proyección de las tasas de interés cuando se estructura un proyecto o inversión futura (capítulo 5 y 6) y cuando se trata de evaluar el riesgo de una inversión.

    2.3.1.3 TASA DE INTERÉS REAL

    El interés real o la productividad en su uso es un efecto intrínseco del capital, independiente de la existencia de inflación o riesgo. Refleja también la abundancia o escasez de dinero en el mercado (grado de liquidez del mercado) y la preferencia que tengan los ahorradores por la liquidez, o sea, la disponibilidad de dinero en efectivo para consumo.

    La relación de estos componentes para determinar la tasa de interés corriente no es aditiva, sino multiplicativa, es decir, la tasa de interés corriente se puede expresar así:

    Ic=(1+ir) (1+if)(1+ip)-1      (2.6)

    Donde:

    ic = tasa de interés corriente

    ir = tasa de interés real

    if = tasa de inflación

    ip = componente de riesgo

    Esta relación está basada en la propuesta de Irving Fisher, economista de principios del siglo XX, quien propuso la relación entre tasa de interés nominal o corriente, libre de riesgo, tasa de interés real y tasa de inflación. Esta relación está dada por:

    Ic=(1+ir) (1+if)-1      (2.7)

    Hay quienes proponen, al analizar las consecuencias de la utilización del capital en términos de dinero, que se deben reducir las consecuencias a unidades monetarias constantes. Al hacer esto y utilizar, además, una tasa no deflactada de interés se estará teniendo en cuenta dos veces el efecto de la inflación. Esto se estudia con detalle en otro capítulo. Obviamente, como se sugiere en el párrafo anterior, en una economía inflacionaria debe considerarse el precio actual de los activos o capital comprometido.

    Se debe ser muy cuidadoso al establecer tasas de interés corriente, pues no se deben confundir con tasas de interés con subsidio, ni lo contrario, tasas de interés de usura o agio. Ejemplos de las primeras son los créditos de fomento, ejemplo de las segundas son las tasas de interés que muchas veces tienen que pagar las clases menos favorecidas y aun las pequeñas empresas y microempresas, el 5% al 7% mensual. Es posible encontrar situaciones coyunturales en las que la tasa de interés real es negativa, o sea, la tasa de interés corriente es menor que la inflación (véase Tabla 2.2).

    TABLA 2.2 Tasas de inflación e interés corriente y real de algunos países

    *Tasas de interés: de corto plazo.

    ** Cálculos del autor.

    Fuente: The Economist, May 28th-June 3rd 2005, pp 100-102.

    Esta noción de componentes es pertinente para descomponer, más que para componer la tasa de interés comercial (ic). Esto es, a partir de una determinada tasa de interés comercial (ic), conociendo una o dos componentes, se puede determinar la tercera. Por ejemplo, si se conoce la inflación (if) y se tiene una tasa de interés libre de riesgo, se puede determinar el interés real (ir); si se conoce la componente inflacionaria, if, y la tasa de interés real, ir, se puede calcular la magnitud del riesgo, percibido por quien fijó la tasa de interés comercial.

    Sin embargo, cuando se hacen proyecciones para evaluar alternativas de inversión, es recomendable proyectar las componentes (inflación, tasa real y riesgo) para estimar el valor futuro de una tasa de interés. Un caso de composición de la tasa de interés es el de las corporaciones de ahorro y vivienda en Colombia, que cobran y estipulan por separado la corrección monetaria (inflación if ) y el interés real (ir). Se puede considerar que debido a todos los mecanismos de protección –codeudores, seguros e hipotecas–, estas tasas deberían ser libres de riesgo (ip). Por ejemplo, si se utilizan los datos de la Tabla 2.2, se puede estimar el monto de la tasa de interés real en esos países, utilizando la siguiente expresión, que se deduce de la relación entre los componentes, suponiendo que la tasa de corto plazo es prácticamente libre de riesgo, o sea, ip= 0:

    Ic=(1+ir)(1+if)-1      (2.8)

    Entonces,

         (2.9)

    Según la Tabla

    ¿Disfrutas la vista previa?
    Página 1 de 1