La Sucesión Apostólica en las Sagradas Escrituras (DIOS EN SU OBRA DE AMOR no 5) by Fr. Louis George Dupuis - Read Online
La Sucesión Apostólica en las Sagradas Escrituras (DIOS EN SU OBRA DE AMOR no 5)
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Acerca de

Resumen

LA SUCESIÓN APOSTÓLICA EN LAS SAGRADAS ESCRITURAS fue concebido para ayudar a todos los que buscan la verdadera Iglesia fundada por Cristo sobre sus 12 apóstoles. Esta es la doctrina más importante que viene a nosotros a través de los siglos para ayudar a encontrar a la Iglesia con LOS PODERES SACERDOTALES DE CRISTO EN NUESTRA SALVACIÓN. Cristo Jesús fundó una iglesia sacerdotal. Cristo instituyó 7 sacramentos, o 7 signos para el perdón de los pecados. Así, los medios de salvación se encuentran en la Iglesia con LOS PODERES SACERDOTALES DE CRISTO que el mismo Jesús compartió a sus apóstoles en la noche de la ÚLTIMA CENA.
El autor, el Padre Dupuis, es un sacerdote misionero que participa en la organización de las renovaciones de la parroquia. Predica misiones populares, retiros de grupo, especialmente retiros de confirmación. Con treinta años de experiencia en la obra de la evangelización, su preocupación es ayudar a otros a entender la doctrina de Jesús como fue predicada por los Apóstoles y sus sucesores legítimos (1 Cor 15,1-2).

Publicado: Fr. Louis George Dupuis el
ISBN: 9781311075130
Enumerar precios: $0.99
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La Sucesión Apostólica en las Sagradas Escrituras (DIOS EN SU OBRA DE AMOR no 5) - Fr. Louis George Dupuis

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Índice

DEL MISMO AUTOR:

Volumen Uno: DIOS SE NOS HA REVELADO

Volumen Dos: EL PUEBLO DE DIOS EN EL ANTIGUO TESTAMENTO

Volumen Tres: EL PUEBLO DE DIOS SE CONVIERTE EN EL CUERPO DE CRISTO

Volumen Cuatro: LA IGLESIA FUNDADA POR CRISTO JESUS ES SACERDOTAL

Volumen Cinco: LA SUCESIÓN APOSTÓLICA EN LAS SAGRADAS ESCRITURAS

Volumen Seis: LA BIBLIA NO TIENE SU SIGNIFICADO

AL LECTOR:

Este libro sobre la doctrina de la Sucesión Apostólica se ha escrito en forma de preguntas y respuestas por una razón especial. El sistema de cuestionar, es la única manera de expresar claramente la idea o la doctrina discutida, en la respuesta. También le da al lector tiempo para reflexionar entra cada una de las preguntas sin que se pierda la secuencia del proceso del pensamiento. Pero, ante todo, proporciona al lector una manera rápida de referirse a un punto doctrinal, en cualquier lugar del libro de texto, sin necesidad de leer a través de largos capítulos.

Si todos los hijos e hijas de la Iglesia supieran cómo ser misioneros incansables del Evangelio, un nuevo florecimiento de santidad y renovación surgiría en este mundo que tiene sed de amor y de verdad.

Papa Juan Pablo I

PRÓLOGO

La Iglesia, fundada por Cristo sobre los Apóstoles, ha experimentado todo tipo de problemas a lo largo de sus casi dos mil años de historia. Sería preciso decir que, desde la Reforma Protestante en Europa y la Reforma Católica provocada por el Concilio de Trento (1545-1563), la Iglesia de Cristo, la cual San Agustín llama la IGLESIA CATÓLICA, ha pasado por algunas fases únicas de Evangelismo retrógrado. Después del Concilio de Trento, un ambiente desafortunado de vamos a mantener el fuerte atrincheró dentro de la mentalidad católica, y ha persistido hasta hoy. Desde que los católicos dejaron la Iglesia en masa para convertirse en protestantes con Martin Lutero y otros reformadores, no ha sido notable y ni constantes los movimientos evangélicos de la Iglesia para promover la verdadera fe entre nuestros hermanos y hermanas protestantes, por otra parte, en muchos casos, la Iglesia se olvidó de evangelizar a los que ésta misma bautizó y confirmó en la fe católica.

Mientras que es humano a equivocarse, algunos errores no sólo se pueden explicar, sino deberían explicarse a la luz de los hechos los cuales, han cambiado y siguen cambiando a tantas vidas. ¿No deberíamos, como miembros y líderes de la Iglesia, preguntarnos, por qué muchos católicos han dejado la Iglesia para unirse a los Testigos de Jehová, a los mormones, y otras denominaciones protestantes?, ¿Por qué es que tantos jóvenes no piensan en la Iglesia Católica como la Iglesia de Cristo?, ¿Por qué vemos que muchos de ellos acuden a predicadores protestantes para conocer a Jesús y su mensaje?, ¿Por qué muchos de nuestros jóvenes católicos, que se gradúan de escuelas católicas y programas de desarrollo comunitario, abandonan la Iglesia o son creyentes tibios, aceptando el divorcio y otras doctrinas condenadas por la Iglesia? ¿Por qué muchos de los hispanos y otros inmigrantes abandonan su fe católica en nuestra cultura predominantemente protestante?

La respuesta a todas estas preguntas se encuentra en una evangelización sana y adecuada, no basada en actividades escolares o sociales, sino en la verdadera evangelización donde adecuados estudios bíblicos son impartidos por los sacerdotes y sus asistentes. La mayoría de los católicos que abandonan la Iglesia, lo hacen porque nunca se les ha enseñado la doctrina de la SUCESIÓN APOSTÓLICA. La doctrina de la Iglesia sobre la sucesión apostólica es la doctrina perdida de la que nadie habla y la que prácticamente nunca se ve en los libros de texto de enseñanza religiosa. Esta doctrina, es la doctrina católica que marca la diferencia entre la Iglesia fundada por Cristo y las iglesias fundadas por los hombres. Es un hecho triste que la gran mayoría de nuestros estudiantes católicos complementen su educación primaria, sin haber recibido el conocimiento necesario de la fe requerido para IDENTIFICAR a la Iglesia de Cristo en el mundo de hoy. Si nuestros jóvenes católicos pudieran salir de la escuela con un buen conocimiento de la Sucesión Apostólica, sin perjuicio de las excepciones, la gran mayoría de ellos seguirían siendo creyentes convencidos de la fe católica por toda su vida.

Una encuesta de Gallup publicada en octubre de 1981 revela que el 42% de la deserción escolar entre los católicos se debe a la insatisfacción con las doctrinas predicadas desde los púlpitos. Muy a menudo, por desgracia, asuntos financieros son prioridad por encima de la Palabra de Dios, como se informó en la misma encuesta. Los católicos también piden ser evangelizados por los sacerdotes (Hoge p. 168).

La vida de la Iglesia depende de la capacidad de la Iglesia de enseñar la doctrina de Jesús, como fue enseñada por los Apóstoles, y para defenderla cuando es atacada. Una doctrina que la Iglesia ha defendido una y otra vez a lo largo de los siglos, ha sido la apostolicidad de su Sacerdocio. En el Concilio de Trento, el Magisterio de la Iglesia definió de fide que la Iglesia de Cristo ha sido dotada por él mismo, Cristo, con un sacerdocio externo.

Por otra parte, la Sagrada Escritura deja en claro y la tradición de la Iglesia Católica ha enseñado siempre que, este sacerdocio fue instituido por el mismo Señor nuestro Salvador, y que el poder de consagrar, ofrecer y administrar su cuerpo y sangre, así como el poder de perdonar y retener los pecados, fue dado a los Apóstoles y a sus sucesores en el sacerdocio (Concilio de Trento, sesión del 15 de julio de 1563, ch, # 840 [957]).

El mismo Concilio de Trento, en el mismo período de sesiones de julio 15,1563, se definió de fide: Si alguien dice que las órdenes, la santa ordenación, o bien, un sacramento instituido por Cristo nuestro Señor, nos es verdadero, que es una especie de invención humana ideada por los hombres inexpertos en asuntos eclesiásticos, o que es sólo una especie de rito de elección de ministros de la Palabra de Dios y los sacramentos: será anatema (Id ch 3, # 846 [963]).

En los últimos veinte años, hemos sido testigos de una auténtica renovación en la vida cristiana dentro de nuestras comunidades cristianas. Sin embargo es triste admitir que tal renovación ha llevado a muchos fuera de la Iglesia y de su Magisterio. Un cierto disgusto o tal vez un desafío a la autoridad de la Iglesia se ha desarrollado entre muchos católicos. Ellos han llegado a aceptar la creencia de que cada persona forma su propia conciencia, y que la Iglesia no debe imponer su doctrina sobre ellos. Por otra parte, los laicos en la Iglesia han cuestionado enérgicamente el origen divino del sacerdocio ordenado en la Iglesia.

LA SUCESIÓN APOSTÓLICA EN LAS SAGRADAS ESCRITURAS es un intento de llegar a todos aquellos que quieran profundizar sobre el conocimiento de la Iglesia mediante la sucesión apostólica entre nosotros. Se trata también, de un intento especial para llegar a aquellos que han prejuzgado en contra de cualquier autoridad de la Iglesia. No es de ninguna manera un sustituto de la Biblia, sino más bien un texto paralelo para un estudio más profundo de la Escritura, La Iglesia como la sede de la Sucesión Apostólica. Nuestro esfuerzo se ha hecho para reunir los textos bíblicos y poder mostrar la fuente y la autoridad de nuestras creencias estudiadas en éste manual. A pesar de nuestros esfuerzos, por sintetizar y clasificar el contenido de las Sagradas Escrituras en la Sucesión Apostólica, este no es un estudio exhaustivo del Nuevo Testamento sobre esta doctrina. El libro de texto ha sido planeado para ayudar a todos nuestros lectores, y especialmente a nuestros estudiantes católicos, para estudiar La Sucesión Apostólica en la Iglesia. Hemos utilizado meticulosamente el Magisterio de la Iglesia en sus enseñanzas, bajo la dirección de Pedro, Pablo y los demás Apóstoles. Sin embargo, debido a que nuestro trabajo cierra con la Era Apostólica, no hemos traído en el Magisterio de la Iglesia como lo ejerce Lucas, Timoteo, Tito, y sus legítimos sucesores. Además, no se han referido a las controversias o posiciones mantenidas por algunos estudios de la Biblia. Queríamos hacerlo simple para que todos puedan comprender La Sucesión Apostólica como la Iglesia, como una institución constituida en un cuerpo en el cual Cristo es la Cabeza y todos los bautizados sus miembros (Ef 1, 22-23). Cristo dio su Iglesia, su cuerpo, a los Apóstoles para que puedan gobernar, regir, y santificar a sus elegidos (Mt 28,18-20). Nuestro deseo sincero es que LA SUCESIÓN APOSTÓLICA EN LAS SAGRADAS ESCRITURAS ayude decenas de creyentes y no creyentes por igual a IDENTIFICAR a la Iglesia de Cristo en el mundo de hoy.

CAPÍTULO 1

LA IGLESIA EN LA REVELACIÓN DIVINA

1. Pregunta: ¿La Iglesia de Cristo, es el CORAZÓN del Nuevo Testamento?

Respuesta: La Iglesia de Cristo es, ante todo, el núcleo, el corazón del nuevo Ministerio de reconciliación en el Nuevo Testamento. Para todos los propósitos prácticos, no hay Nuevo Testamento sin la Iglesia. Cuando San Pablo predica la Iglesia, predica una sociedad, que por voluntad de Dios ha puesto todas las cosas bajo los pies de Cristo y se ha hecho a él, la cabeza de la Iglesia que es su Cuerpo (Ef 1, 22). Todos los que creen en Cristo y han sido bautizados en su nombre (Hch 2, 38) son miembros de la Iglesia (Ef 1, 18), "miembros del mismo cuerpo y partícipes de la promesa por medio de la predicación del evangelio"(Ef 3, 6).

2. Pregunta: ¿La Iglesia fue infiltrada por falsos predicadores durante los días de los Apóstoles?

Respuesta: Sí, la Iglesia fue atacada por fuerzas del mal en el comienzo de su existencia. La Iglesia, bajo la guía del Espíritu Santo y las enseñanzas de los apóstoles, conservó su unidad profesando un Señor, una Fe, y un Bautismo (Ef 4, 5). Sin embargo, una feroz batalla entre las fuerzas del bien y el mal, probó la recién naciente Iglesia. Los Apóstoles eran conscientes de que las fuerzas del mal estaban trabajando en contra de ellos y de sus seguidores. No dejaban de advertir a los cristianos a no ser sacudidos por todo viento de doctrina, que se origina por el engaño y astucia del hombre para proponer el error (Ef 4, 14).

3. Pregunta: ¿Qué hace la diferencia fundamental entre las diferentes Iglesias?

Respuesta: El credo, o el conjunto de creencias, profesadas por la iglesia y sus seguidores hacen la diferencia esencial entre las diferentes iglesias. Una iglesia es diferente de otra iglesia principalmente y esencialmente a través de su credo. Los apóstoles entendieron muy bien que la unidad en el credo era esencial para preservar la Iglesia como fue fundada por Cristo. Ellos le dijeron a sus seguidores que la doctrina predicada por los Apóstoles es la única que tiene el poder de salvar. Los que aceptan otra doctrina han creído en vano (I Cor 15, 2).

4. Pregunta: ¿Cuál fue el mayor temor de San Pablo, mientras predicaba la nueva vida?

Respuesta: Lo que San Pablo más temía mientras predicaba esta nueva vida (Hch 5, 20) fue a la apostasía entre sus convertidos. A los Corintios anunció su miedo en términos claros. Mi temor es que, así como la serpiente sedujo a Eva con su astucia, sus mentes de ustedes sean desviadas de la sencillez y pureza de la devoción de Cristo. Porque si alguien viene y predica otro Jesús, a quien no hemos predicado, o reciben un espíritu diferente, que no han recibido o aceptan un evangelio distinto, que no han aceptado, bien lo tolerarán (2 Cor 11, 3 -4).

5. Pregunta: ¿Qué significa la apostasía?

Respuesta: La apostasía viene de una palabra griega apostasis, que significa deserción o revuelta. Alguien que deserta de la fe católica para abrazar el credo de otra Iglesia comete una apostasía.

6. Pregunta: Lo que temía tanto San Pablo… ¿sucedió?

Respuesta: Lo que temía tanto San Pablo sucedió. Lutero, Calvin, y otros reformadores de la Iglesia, disgustados con las debilidades humanas dentro de la Iglesia entre otras razones, provocaron la Reforma Protestante la cual dividió la Iglesia de Cristo, poniendo a Cristianos contra Cristianos. En consecuencia, con la Reforma Protestante nació una nueva realidad Cristiana: las religiones protestantes. Desde entonces los cristianos son divididos es dos grandes grupos:

1) El grupo Católico compuesto por aquellos que se mantuvieron en la fe Católica.

2) El segundo grupo tomó el nombre de protestantes; ellos han dejado la Iglesia en protesta, y por distintas razones. Los protestantes a su vez se han dividido en distintas religiones con diferentes Credos.

7. Pregunta: ¿La doctrina que recibimos, es un factor importante en nuestra decisión de elegir una religión sobre las otras?

Respuesta: La Doctrina debe ser el factor principal en la elección de la Iglesia que nos guiará a la felicidad eterna. No se debe escoger una Iglesia por la cantidad de amistades, matrimonios, u otras razones no relacionadas con la doctrina. La doctrina hace una Iglesia que sea lo que es. Porque actuamos de acuerdo a lo que sabemos, cualquiera que sea, la predicación de nuestra Iglesia es lo que nos va a formar en nuestra vida y en nuestra eternidad. Quien esté predicando la Doctrina de Cristo es muy importante para mi salvación. Si el predicador no ha sido encargado por los apóstoles o por sus legítimos sucesores para predicar el Evangelio, esto significa que tal predicador no está de acuerdo con la predicación apostólica y el ministerio como fue impuesto por los Apóstoles y sus sucesores legítimos. Ese predicador se aparta del camino recto y no sigue la tradición que recibisteis de nosotros (2 Ts 3, 6). Nunca debemos confiar nuestra fe a una iglesia que no viene directamente de los Apóstoles mediante la imposición de las manos, así como en su doctrina.

8. Pregunta: ¿Esta claramente identificada la Iglesia de Cristo en la Revelación Divina?

Respuesta: Si, la Iglesia de Cristo está claramente identificada en la Revelación Divina como UNA, SANTA, CATÓLICA y APORTÓLICA. Cristo quiso que su iglesia sea una, rezó para que todos seamos uno. Habrá un solo rebaño, un solo pastor (Jn, 10, 16). Él hizo a Pedro la cabeza visible de la Iglesia (Mt 16, 16-19). Él rezó por su Iglesia para que fuera Santa (Jn 17, 17-19; Mt 7, 21; Mt 28, 19). Él ordenó que su Iglesia fuera católica (Mt 28, 19). Él quiso que su Iglesia fuera apostólica (I Tim 4, 14; 5, 22; 2 Tim 1, 6; Eph 2, 20). Este libro analiza ampliamente, y desarrolla la cuarta marca