Encuentra tu próximo/a libro favorito/a

Conviértase en miembro hoy y lea gratis durante 30 días
Las ventajas de ser invisible

Las ventajas de ser invisible

Leer la vista previa

Las ventajas de ser invisible

valoraciones:
4/5 (77 valoraciones)
Longitud:
271 página
4 horas
Editorial:
Publicado:
Feb 26, 2013
ISBN:
9781476732466
Formato:
Libro

Descripción

EL BESTSELLER #1 DEL NEW YORK TIMES

Vivir al margen ofrece una perspectiva única. Pero siempre llega el momento de entrar en escena y ver el mundo desde dentro.



Vivir al margen ofrece... una perspectiva única. Pero siempre llega el momento de entrar en escena y ver el mundo desde dentro.

Las cartas que escribe Charlie son íntimas y únicas, desternillantes y devastadoras. Puede que no sepamos dónde vive, ni a quién escribe pero, poco a poco, iremos conociendo su mundo a través de ellas: la vida en el instituto, las primeras citas, las cintas de varios, los dramas familiares y los nuevos amigos. Un mundo en el que solo es necesario dar con la canción perfecta mientras conduces para sentirte infinito.
Editorial:
Publicado:
Feb 26, 2013
ISBN:
9781476732466
Formato:
Libro

Sobre el autor

Stephen Chbosky wrote and directed the feature film adaptation of his award-winning novel, The Perks of Being a Wallflower. He has worked in film and television, on projects including the film version of the smash-hit musical Rent; the TV show Jericho; and others. He also edited Pieces, a collection of short stories for Pocket Books. A native of Pittsburgh, Pennsylvania, Chbosky graduated from the University of Southern California’s Filmic Writing Program. His first film, The Four Corners of Nowhere, premiered at Sundance Film Festival. Follow Stephen on Twitter @StephenChbosky.


Relacionado con Las ventajas de ser invisible

Libros relacionados

Vista previa del libro

Las ventajas de ser invisible - Stephen Chbosky

familia

Parte

1

25 de agosto de 1991

Querido amigo:

Te escribo porque ella dijo que escuchas y comprendes y que no intentaste acostarte con aquella persona en esa fiesta aunque hubieras podido hacerlo. Por favor, no intentes descubrir quién es ella porque entonces podrías descubrir quién soy yo, y la verdad es que no quiero que lo hagas. Me referiré a la gente cambiándole el nombre o por nombres comunes porque no quiero que me encuentres. Por la misma razón no he adjuntado una dirección para que me respondas. No pretendo nada malo con esto. En serio.

Solo necesito saber que alguien ahí afuera escucha y comprende y no intenta acostarse con la gente aun pudiendo hacerlo. Necesito saber que existe alguien así.

Creo que tú lo comprenderías mejor que nadie porque creo que eres más consciente que los demás y aprecias lo que la vida significa. Al menos, eso espero, porque hay gente que acude a ti en busca de ánimos y amistad. Por lo menos, eso he oído.

Bueno, esta es mi vida. Y quiero que sepas que estoy al mismo tiempo contento y triste y que todavía intento descubrir cómo eso es posible.

Intento pensar que mi familia es una de las causas de que yo esté así, sobre todo después de que mi amigo Michael dejara de ir al colegio un día la primavera pasada y oyéramos la voz del señor Vaughn por el altavoz:

—Chicos y chicas, lamento informaros de que uno de nuestros estudiantes ha fallecido. Haremos una ceremonia por Michael Dobson en la asamblea escolar de este viernes.

No sé cómo se extienden las noticias por el colegio ni por qué a menudo no se equivocan. Quizá fuera en el comedor. Es difícil de recordar. Pero Dave, el de las gafas raras, nos dijo que Michael se había suicidado. Su madre estaba jugando al bridge con una de las vecinas de Michael y oyeron el disparo.

No me acuerdo demasiado de lo que pasó después de aquello, salvo que mi hermano mayor vino al colegio, al despacho del señor Vaughn, y me dijo que parara de llorar. Luego, me rodeó los hombros con el brazo y me dijo que terminara de desahogarme antes de que papá volviera a casa. Después fuimos a comer patatas fritas a McDonalds y me enseñó a jugar al pinball. Incluso bromeó con que gracias a mí se había librado de las clases de la tarde y me preguntó si quería ayudarlo a arreglar su Chevrolet Camaro. Supongo que yo debía de estar hecho un desastre, porque hasta entonces nunca me había dejado arreglar su Camaro.

En las sesiones de orientación, nos pidieron a los que apreciábamos de verdad a Michael que dijéramos algunas palabras. Creo que temían que algunos intentáramos matarnos o algo así, porque los orientadores parecían muy tensos y uno de ellos no paraba de tocarse la barba.

Bridget, que está loca, dijo que a veces pensaba en el suicidio cuando ponían anuncios en la tele. Lo decía sinceramente, y esto desconcertó a los orientadores. Carl, que es muy amable con todo el mundo, dijo que estaba muy triste, pero que nunca podría suicidarse porque es pecado.

Uno de los orientadores fue pasando por todo el grupo hasta que al final llegó a mí:

—¿Tú qué piensas, Charlie?

Lo extraño de esto era que yo no había visto nunca a este hombre porque era un «especialista», y él sabía mi nombre aunque yo no llevara ninguna tarjeta identificativa, como se hace en las jornadas de puertas abiertas.

—Pues . . . a mí Michael me parecía un chico muy simpático, y no entiendo por qué lo hizo. Por muy triste que me sienta, creo que no saberlo es lo que de verdad me preocupa.

Acabo de releer esto y no parece mi forma de hablar. Y mucho menos en ese despacho, porque todavía seguía llorando. Todavía no había parado de llorar.

El orientador dijo que sospechaba que Michael tenía «problemas en casa» y que creyó que no tenía a nadie con quien hablar. Tal vez por eso se sintió tan solo y se suicidó.

Entonces empecé a gritarle al orientador que Michael podía haber hablado conmigo. Y me puse a llorar con más fuerza todavía. Intentó calmarme diciendo que se refería a algún adulto, como un profesor o un orientador. Pero no funcionó, y al final mi hermano vino a recogerme al colegio con su Camaro.

Durante el resto del curso, los profesores me trataron de forma especial y me pusieron mejores notas, aunque yo no me había vuelto más listo. Si te digo la verdad, creo que los ponía nerviosos.

El funeral de Michael fue raro porque su padre no lloró. Y tres meses después abandonó a la madre de Michael. Al menos, eso nos contó Dave a la hora de comer. A veces pienso en ello. Me pregunto qué pasaba en la casa de Michael cuando se acercaba la hora de la cena y los programas de televisión. Michael no dejó una nota, o al menos sus padres no se la dejaron ver a nadie. Quizá fueran los «problemas en casa». Ojalá lo supiera. Podría hacer que lo echara mejor de menos. Podría darle un triste sentido a lo que hizo.

Lo que sí tengo claro es que esto hace que me pregunte si yo tengo «problemas en casa», pero me parece que un montón de gente lo tiene mucho peor que yo. Como cuando el primer novio de mi hermana empezó a verse con otra chica y mi hermana estuvo llorando durante todo el fin de semana.

Mi padre dijo:

—Hay gente que lo tiene mucho peor.

Y mi madre se quedó callada. Y eso fue todo. Un mes después, mi hermana conoció a otro chico y empezó a poner música alegre otra vez. Y mi padre siguió trabajando. Y mi madre siguió barriendo. Y mi hermano siguió arreglando su Camaro. Bueno, hasta que se fue a la universidad a principios del verano. Juega al fútbol americano en el equipo de Penn State, pero necesitaba subir las notas este verano para poder jugar al fútbol.

No creo que en nuestra familia haya ningún hijo favorito. Somos tres, y yo soy el más pequeño. Mi hermano es el mayor. Es buenísimo jugando al fútbol y le encanta su coche. Mi hermana es muy guapa, es cruel con los chicos, y es la hija mediana. Yo ahora saco sobresaliente en todo como mi hermana y por eso me dejan en paz.

Mi madre llora un montón con los programas de la tele. Mi padre trabaja un montón y es un hombre honrado. Mi tía Helen solía decir que mi padre era demasiado orgulloso como para tener la crisis de los cuarenta. Todavía no comprendo a qué se refería, porque acaba de cumplir los cuarenta y no ha cambiado nada.

Mi tía Helen era mi persona favorita del mundo entero. Era la hermana de mi madre. Sacaba sobresaliente en todo cuando era adolescente, y solía darme libros para leer. Mi padre decía que esos libros eran un poco antiguos para mí, pero me gustaban, así que acababa encogiéndose de hombros y me dejaba leer.

Mi tía Helen estuvo viviendo con nuestra familia durante los últimos años de su vida porque algo muy malo le había ocurrido. Entonces nadie me decía qué había pasado, aunque yo siempre quise saberlo. Cuando tenía más o menos siete años, dejé de preguntar sobre el tema porque un día estuve insistiendo, como siempre hacen los niños, y mi tía Helen se echó a llorar desconsoladamente.

Entonces fue cuando mi padre me dio una bofetada y dijo:

—¡Estás hiriendo los sentimientos de tu tía Helen!

Como no quería hacerlo, paré. La tía Helen le dijo a mi padre que no me pegara delante de ella nunca más, y mi padre repuso que aquella era su casa y que haría lo que le diera la gana, y mi madre se quedó callada y mis hermanos también.

No recuerdo mucho más después de eso porque empecé a llorar a lágrima viva y al cabo de un rato mi padre hizo que mi madre me llevara a mi cuarto. No fue hasta mucho tiempo más tarde que mi madre se tomó unas cuantas copas de vino blanco y me contó lo que le había pasado a su hermana. Algunas personas verdaderamente lo tienen mucho peor que yo. Y tanto que sí.

Creo que ahora debería irme a dormir. Es muy tarde. No sé por qué te he contado todo esto. Te he escrito esta carta porque mañana empiezo el instituto y estoy bastante asustado.

Con mucho cariño,

Charlie

7 de septiembre de 1991

Querido amigo:

No me gusta el instituto. La cafetería se llama «Centro de Nutrición», que ya es raro. Hay una chica en mi clase de Literatura Avanzada que se llama Susan. En el colegio era muy divertido estar con ella. Le gustaban las películas, y su hermano Frank le grababa unas cintas buenísimas de música que compartía con nosotros. Pero este verano le han quitado los braquets y está un poco más alta, más guapa, y le ha crecido el pecho. Ahora se comporta como una tonta por los pasillos, sobre todo cuando hay chicos cerca. Y me da pena, porque Susan no parece tan feliz como antes. Si te digo la verdad, no le gusta reconocer que está en la clase de Literatura Avanzada, y tampoco saludarme por los pasillos.

Cuando Susan estuvo en la reunión de orientación sobre Michael, contó que Michael una vez le dijo que era la chica más guapa del mundo, con braquets y todo. Después, le pidió que «diera una vuelta con él», lo que en cualquier colegio se consideraba como dar un gran paso. En el instituto lo llaman «salir con alguien». Y se besaron y hablaron de películas, y ahora lo echa terriblemente de menos porque era su mejor amigo.

Es curioso, además, porque los chicos y las chicas normalmente no se hacían mejores amigos en mi colegio. Pero Michael y Susan sí. Un poco como yo y mi tía Helen. Perdón. «Mi tía Helen y yo». Es algo que he aprendido esta semana. Eso y a sistematizar mejor las normas de puntuación.

Estoy callado la mayoría del tiempo, y solo un chico llamado Sean pareció fijarse en mí. Me esperó a la salida de la clase de Educación Física y me dijo cosas muy inmaduras como que iba a darme un «remojón», que es cuando alguien te mete la cabeza en el váter y tira de la cadena para hacer que tu pelo dé vueltas. Él también parecía bastante infeliz, y se lo dije. Entonces se enfadó conmigo y empezó a pegarme, y yo me limité a hacer las cosas que me había enseñado mi hermano. Mi hermano es un gran luchador.

—Ve a por las rodillas, la garganta y los ojos.

Y eso hice. Y le hice bastante daño a Sean. Y entonces se echó a llorar. Y mi hermana tuvo que salir de su clase de último curso avanzado y llevarme a casa en coche. Me hicieron ir al despacho del director Small, pero no me castigaron ni nada porque un chico le contó al director Small la verdad sobre la pelea.

—Sean empezó. Fue en defensa propia.

Así fue. Pero no logro comprender por qué Sean quería hacerme daño. Yo no le había hecho nada. Soy muy bajito. Es verdad. Pero supongo que Sean no sabía que podía pelear. La verdad es que podría haberle hecho mucho más daño. Y quizá debería habérselo hecho. Se me ocurrió que tal vez tendría que hacerlo, si Sean persiguiera al chico que le dijo al director Small la verdad, pero Sean nunca fue a por él. Así que todo quedó olvidado.

Algunos chicos me miran raro por los pasillos porque no adorno mi taquilla, y soy el que le dio la paliza a Sean y no pudo parar de llorar después de hacerlo. Supongo que soy bastante sensible.

Me he sentido muy solo últimamente porque mi hermana está ocupada haciendo de la mayor de la familia. Mi hermano está ocupado siendo jugador de fútbol en Penn State. Después del campamento de entrenamiento, su entrenador le dijo que iba a ser suplente y que, cuando empiece a asimilar el sistema, será titular.

Mi padre confía de verdad en que llegue al fútbol profesional y juegue con los Steelers. Mi madre simplemente se alegra de que vaya gratis a la universidad, porque mi hermana no juega al fútbol y no hubiera habido dinero suficiente para enviarlos a los dos. Por eso quiere que yo siga esforzándome mucho, para conseguir una beca.

Así que en eso estoy, hasta que haga algún amigo por aquí. Esperaba que el chico que dijo la verdad pudiera hacerse amigo mío, pero creo que solo lo hizo porque era lo correcto.

Con mucho cariño,

Charlie

11 de septiembre de 1991

Querido amigo:

No tengo mucho tiempo porque mi profesor de Literatura Avanzada nos ha mandado un libro para leer y me gusta leer-me los libros dos veces. Por cierto, el libro es Matar un ruiseñor. Si no lo has leído, creo que deberías hacerlo, porque es muy interesante. El profesor nos ha encargado que leamos solo unos cuantos capítulos de momento, pero no me gusta leer los libros así. Ya voy por la mitad, y eso que acabo de empezar.

De todas formas, la razón por la que te escribo es porque vi a mi hermano por televisión. Normalmente no me interesan demasiado los deportes, pero esta era una ocasión especial. Mi madre empezó a llorar, y mi padre la rodeó con el brazo, y mi hermana sonrió, cosa rara porque mis hermanos siempre se pelean cuando él está por aquí.

Pero mi hermano mayor ha salido en la televisión y, hasta ahora, ha sido lo mejor de las dos semanas que llevo en el instituto. Lo echo de menos muchísimo, lo que es extraño, porque nunca hablábamos demasiado cuando estaba aquí. Tampoco lo hacemos ahora, para serte sincero.

Te diría en qué posición juega, pero como te conté, me gustaría mantenerme en el anonimato contigo. Espero que lo comprendas.

Con mucho cariño,

Charlie

16 de septiembre de 1991

Querido amigo:

He terminado Matar un ruiseñor. Se ha convertido en mi libro favorito del mundo, pero por otro lado, siempre pienso eso hasta que leo el siguiente libro. Mi profesor de Literatura Avanzada me ha pedido que lo llame «Bill» cuando no estemos en clase, y me ha dado otro libro para leer. Dice que tengo una gran habilidad para leer e interpretar el lenguaje, y ha querido que haga una redacción sobre Matar un ruiseñor.

Se lo he mencionado a mi madre y me ha preguntado por qué Bill no había recomendado que pasara mejor a la clase de Literatura de Segundo o de Tercero. Y le conté que Bill dijo que esas eran básicamente las mismas clases aunque con libros más complicados y que aquello no me ayudaría a mejorar. Mi madre dijo que no estaba muy segura de eso, y que ya hablaría con él en la jornada de puertas abiertas. Después, me pidió que la ayudara a fregar los platos, cosa que hice.

Francamente, no me gusta fregar los platos. Me gusta comer con los dedos y sobre servilletas, pero mi hermana dice que es malo para el medio ambiente. Es miembro del club del Día de la Tierra en el instituto, y ahí es donde conoce a los chicos. Todos la tratan muy bien, y no me lo acabo de explicar, salvo quizá por lo guapa que es. Ella se porta muy mal con ellos.

Hay un chico que lo tiene particularmente difícil. No te diré su nombre. Pero te lo contaré todo sobre él. Tiene el pelo castaño muy bonito, y lo lleva largo, recogido con una coleta. Creo que se arrepentirá en el futuro cuando eche la vista atrás. Siempre está grabándole cintas de varios a mi hermana de temas muy específicos. Una se llamaba «Hojas de Otoño». Incluyó muchas canciones de The Smiths. Incluso coloreó a mano la carátula. Después de que terminara la película que había alquilado y de que él se marchara, mi hermana me dio la cinta:

—¿Quieres esto, Charlie?

Tomé la cinta, pero me sentí raro porque él la había hecho para ella. Aunque la escuché. Y me gustó muchísimo. Hay una canción llamada Asleep que me gustaría que escucharas. Le hablé a mi hermana de ella. Y una semana después me dio las gracias porque cuando este chico le preguntó por la cinta, le dijo exactamente lo que yo había dicho sobre la canción Asleep, y a este chico le emocionó mucho cuánto había significado para ella. Espero que esto quiera decir que se me dará bien ligar cuando llegue el momento.

Pero debería ceñirme al tema. Eso es lo que mi profesor Bill me dice que haga, porque escribo más o menos como hablo. Creo que por eso quiere que escriba esa redacción sobre Matar un ruiseñor.

El chico al que le gusta mi hermana siempre es respetuoso con mis padres. Por eso a mi madre le cae muy bien. Mi padre piensa que es un blando. Creo que esa es la causa de que mi hermana haga lo que hace con él.

Una noche le estuvo diciendo cosas muy crueles sobre que él nunca se había enfrentado al matón de la clase cuando tenía quince años, o algo parecido. Para serte sincero, yo estaba viendo la película que él había alquilado, así que no le estaba prestando mucha atención a su pelea. Se pelean todo el rato, por lo que supuse que al menos la película sería diferente, aunque no lo fue porque era una segunda parte.

En todo caso, después de que ella se metiera con él durante más o menos cuatro escenas de la película, que creo que fueron diez minutos o así, él se echó a llorar. A llorar a mares. Entonces volví la cabeza y mi hermana me señaló.

—Para que veas, hasta Charlie le plantó cara al matón de su clase. Ya ves.

Y el chico se puso coloradísimo. Y me miró. Después, la miró a ella. Y levantó la mano y le cruzó la cara con una buena bofetada. Buena de verdad. Me quedé helado, porque no podía creer lo que había hecho. No era propio de él pegar a nadie. Era el chico que grababa cintas temáticas de varios, con las carátulas pintadas a mano, hasta que pegó a mi hermana y paró de llorar.

Lo más raro es que mi hermana no hizo nada. Solo se quedó mirándolo en completo silencio. Fue extrañísimo. Mi hermana se pone como loca si te comes un tipo de atún que no debes, pero aquí estaba este chico pegándole, y ella no dijo ni mu. Solo se volvió más dulce y amable. Y me pidió que me fuera, cosa que hice. Después de que el chico se marchara, mi hermana me dijo que estaban «saliendo», y que no le contara a mamá

Has llegado al final de esta vista previa. ¡Regístrate para leer más!
Página 1 de 1

Reseñas

Lo que piensa la gente sobre Las ventajas de ser invisible

3.8
77 valoraciones / 378 Reseñas
¿Qué te pareció?
Calificación: 0 de 5 estrellas

Reseñas de lectores

  • (4/5)
    Better the second time around.
  • (5/5)
    When I first started The Perks of Being a Wallflower I didn't expect to like it. It's about people in high school and the turmoil of emotions they go though, been there done that, I've moved on. I ended up really enjoying the book because even though I have passed that age I can still remember what it was like from reading the book. I felt I was a lot like Charlie, a lurker/observer watching everyone else live life in high school. I felt Charlie was overly naive but I will give the writer the benefit of a doubt and assume it's a different time period and a different person, maybe some kids were that naive. I liked that the book was written in forms of letters, made it more personal, but it also included actual dialogue so it was a good mixture. I felt I had a good sense of Patrick and Sam from the way Charlie described them and his emotions towards them. The character the reader gets to know the best is of course Charlie. I normally don't like when authors describe their characters by listing what kind of music and books he likes, but it works for The Perks of Being a Wallflower because many teenagers feel that is what defines them. I liked how the beginning of the book did wrap into the end, it made it more of a story because before that happened there didn't really seem to be much of a plot other than seeing Charlie's world from his perspective for a year. With that said I wished that played a bigger role because it wasn't a big part of the plot that popped up here and there and "explains" why Charlie was a wallflower who didn't participate. I did feel that the book tried to be a little too deep with a message. Overall a good book and a fast read that I feel like many people will enjoy even if they aren't high school aged because everyone remembers those times, whether or not you were a wallflower back then there is still something relatable to it. I'm surprised this was turn into a movie, I don't know how well it will transfer over but I do look forward to seeing it.
  • (4/5)
    This is a wonderful story. It is written in the form of letters from the main character to someone he doesn't even know. The letters are incredibly touching and spoken in such a "true" manner. I loved it. Everyone should read this book, and damn all the people screeching for this book to be taken out of high school libraries. This is exactly the kind of book that teenagers need today.
  • (4/5)
    Top three thoughts:
    1. Loved Charlie's narrative voice.
    2. The twist at the end seemed overwrought.
    3. The audiobook narrator sounded like he was about fifty years old, but he nailed the slightly nerdy tone.
  • (5/5)
    This book is simply amazing. The writing is beautiful, and extremely unique. Charlie's thoughts are so innocent, but not naive. More like brutally honest. I can honestly say that this book has changed the way i think, and it made tears stream down my cheeks.
  • (3/5)
    I had to read this book for school as a part of the summer book reading program at my high school. I have to run a group discussion for it tomorrow with a group of 15 students - none of whom I have met. The story itself was up and down for me. I liked the main character as I felt like he was this smart kid who could never figure out how to act socially. The down parts were far too many though. This short book fit in about every teenage issue you could find from drugs, to abortion, to kids being molested, to fathers hitting children, to racist grandfathers, to boyfriends hitting girlfriends, to casual straight and homosexual sex - all of this in a quick 200 pages. I have no issues with any of these things being in the novel, but it was overwhelming and depressing to read them page after page. I am a bit terrified to have a discussion about these issues with teenagers I have never met, so let's hope for the best!
  • (5/5)
    It's been a long time since I've read a book I enjoyed so much and was able to savor so thoroughly. The humanity just oozes from the pages. It was highly refreshing and a soothing salve from the daily onslaught of crap coming from the current presidential race. I'm very sorry that it took me so long to discover it.
  • (4/5)
    A bildungsroman (I can't handle, but will forever remember, this word - thanks Mrs Allen) of high school in the early '90s.So emo, "Just tell me how to be different in a way that makes sense."But perceptive (if not Beatles inspired), "all the books you've read have been read by other people. And all the songs you've loved have been heard by other people. And that girl that's pretty to you is pretty to other people. And you know that if you looked at these facts when you were happy, you would feel great because you are describing 'unity.'It's like when you are excited about a girl and you see a couple holding hands, and you feel so happy for them. And other times you see the same couple, and they make you so mad [sad]. And all you want is to always feel happy for them because you know that if you do, then it means that you're happy, too."States the truth eloquently, "let the quiet put things where they are supposed to be." My quiet is nature, restores sanity - temporarily.And ends with hope, "believe that things are good with me, and even when they're not, they will be soon enough."OMG, this playlist. Spotify Charlie's List.
  • (4/5)
    An epistolary novel, which is uncommon these days, this is the story of Charlie and his freshman year in high school. But more than that it is Charlie's experience of beginning to find himself through experiences that are awkward, difficult, yet sometimes rewarding in unexpected ways. The appeal of Charlie's voice makes this a great coming of age story while the twists and turns of the plot add to the reader's enjoyment, This is a thoroughly thought-provoking book for anyone who was once a young teenager negotiating school, family, friends and life in general.
  • (4/5)
    For some reason I've always thought this was written in the 70's or maybe earlier, so I was surprised to find its set in the 90's & has a modern voice. Its very innocently written, which brought a lot to what was a fairly simple story. I like it when adult authors revisit childhood or the teen years, & manage to fill in the gaps of perspective gleaned only in maturity whilst still retaining the personality & naive voice of the young character. I enjoyed this book a lot, & think its as good a place as any to get into (or continue to enjoy, as in my case) reading coming-of-age stories, which I have a huge soft-spot for.
  • (5/5)
    this book is on my all time favourite book list. it just captures you and you can;t stop reading. love it.
  • (4/5)
    Wanted to read this before the movie comes out, and for banned book week.
    Enjoyed - don't see what the fuss is about re: banning - if you pay attention to your child what they read is not the most formative influence of their lives.
  • (4/5)
    I read this after my brother hinted (very strongly for the millionth time) that I should. I wish I had strong feelings about the book one way or the other, but the truth is when it was over it was just that. I wasn't happy to be done with the book, nor was I sad the book was over. It was a very neutral experience for me.
  • (2/5)
    It is the early 1990s, and Charlie is a socially awkward 15 year old starting high school. For some unexplainable reason, two seniors, Patrick and Sam (who also happen to be brother and sister) take him under their wing. They drive around listening to music and being "infinite." And they go to parties where they drink, do drugs, and have sex.The story is written in a series of letters to someone called "Dear friend." Not sure why that was necessary. I also think this book was written in order to get banned, and therefore sell more copies. All the hot button issues are here--in addition to sex & drugs & rock and roll, there is domestic violence, rape, abortion, and homosexuality. Oh, and Charlie reads Ayn Rand. Please. Like the world needs to publicize her philosophy to more confused teenagers.Rating: Meh. I've seen all these topics done better in other places. 2/5 stars.
  • (5/5)
    I loved this book. It really reminded me of my youth, the anguish and uncertainty that we all go through as teenagers.The book is very well written in the perspective of "Charlie", a 14 year old getting ready to begin high school. The book follows him along on his journey into young adult hood.
  • (5/5)
    I really liked this book. I'm not sure why being the fact that I'm 53 and the book is about a "coming of age" for a 15 yr old boy named Charlie. I find the book well written and really provides the insight into the issues of youth who struggle to find their own identity. I won't go into details of the book as there are so many reviews out there. I picked up the book at a yard sale and just by chance started reading this book for no reason then I see a commercial for a movie about it. I was kind of sad when I was done and really would like to know what happened to Charlie as he continues through young adulthood. A very good read.
  • (5/5)
    A really good coming of age book- I guess I am about the same age as Charlie, so a lot of the songs and the Rocky Horror Picture Show, really brought me back. I really like the format, how Charlie is discribing his life to a secret friend, and you slowly get to know him through his letters. At the same time, I guess Charlie gets to know himself. In a way, it is a book about not belonging, and feeling so much more real than Prep- I guess the difference is that Charlie is really likable and that he is developing. The last chapter really was like the last piece of puzzle that made everything fall into place. What surprised me was that the author has also written Rent, that I thought was the most overrated musical I have ever seen. Maybe I just saw a really bad production??
  • (4/5)
    Written by a high school friend, so I am a bit biased, but I REALLY enjoyed this book even though I read it first when it was released and I was already way past high school at that point. I think I enjoyed it even more when I reread it after the movie was released. I highly recommend this book if you enjoy young adult novels and suggest you watch the movie, too!
  • (5/5)
    This book sat on my to-read pile for months. I picked it up because I planned to watch the movie, but now it's not showing here anymore *cries*The Perks of Being a Wallflower is my first epistolary novel. The letters were written by Charlie to an anonymous "friend" whose identity he hinted at towards the end, but I'm not good with hints. Anyway, in his letters, Charlie talked about every facet of his secluded life and how it slowly changed as he tried to "participate".I think one of the reasons why this book is as known as it is today is because it really hit home for most of its readers. Including me, I admit. While I may not have experienced yet most of what Charlie did - dating, sex, drugs, infinities in a tunnel, and that big shocker in the ending - I still connected with his thoughts, especially on family, friends, and school. I wish I had a Bill, though. That would've made my high school life richer and more fun.One of the best things about this book is the trio of Charlie, Sam, and Patrick. I really liked how open and understanding their friendship was. Another is how real the characters were, major or minor. Chbosky did a very good job of mixing together real individuals and molding them into each of his characters.But, of course, my favorite would have to be Charlie. I've always loved smart characters, and I've read quite a number of books with smart characters, but what made Charlie different was his outstanding introspection. I should try that sometime.I'm writing this review after a reread, and I can't believe how the first time around, I didn't understand the ultimate surprise at the end, because, really, it's there written clearly, staring me straight in the eye. But even if I got it before, I would've read it again still, because The Perks of Being a Wallflower is simply one of those rare books that gives its readers a new experience every time it is opened.MY FAVORITE PART "So, I guess we are who we are for a lot of reasons. And maybe we'll never know most of them. But even if we don't have the power to choose where we come from, we can still choose where we go from there."
  • (4/5)
    A difficult book to read. Charlie lives in a world where his best friend kills himself, where drugs and alcohol are commonly used to deal with the stress of daily life, where Charlie can only seem to communicate honestly by writing anonymous letters to a person he does not know well. Charlie's world, fortunately, also contains a caring teacher who shares favorite books with Charlie and several fellow outcast teens who, sometimes confrontationally, help Charlie survive and begin to thrive. Recommended.
  • (5/5)
    I'm the type of person who has to read books before I see the movie. I don't know why. It's just who I am. And since the trailer for the movie coming out in September caught my attention, I knew I had to read this book. Let me start off by saying that if not for the movie trailer, I doubt I would have purchased this book on my own. The cover does absolutely nothing to sell it. However, having read the book, I now see how fitting it is. This completely unassuming cover hides a coming-of-age story so simple it's practically brilliant. There are no gimmicks here, no trends, just a pure story of one boy's freshman year seen through the eyes of an immensely sympathic and instantly likeable main character. It's definitely a quick read--I read it in one sitting--that pulls you along. Charlie's voice is as captivating as it is simplistic. He tells you a story in a way that begs you to listen. At first he's unsure and tenous and you can sense there's a current running just beneath the surface. You know something will come to light later even if you can never get a grasp on what it will be. He grows and comes into his own in a way that--as an adult reading a YA book--made me proud of him. And even though there is sex and drugs and things that may make parents uncomfortable, they are a normal and almost necessary part of growing up and are handled carefully and honestly. I adored this book. I absolutely could not put it down once I started reading and I recommend it to lovers of contemporary young adult fiction.
  • (3/5)
    Easy to read book about Charlie growing up and the friends he meets at school. OK nothing special though.
  • (4/5)
    In the beginning, it bothered me a bit that Charlie sounded a lot younger than he was. He grew up a lot during the course of the book though, so his writing style became more mature and more enjoyable to read.I really liked the book, but I thought the ending could have been a bit more elaborate. It all happened so fast that I had to reread a bit before I truly knew what was going on.
  • (5/5)
    I am an emotional mess and I am also very happy. I have heard that Stephen Chbosky is an amazing author and this is my first introduction to his work and I am so moved. I feel like he opened up a water fall in me. I immediately went out to get the movie and I am watching it now and balling. This story was an experience for me, not just an amazing read. My only problem is WHY didn't I read this when it came out. It probably would have helped me a lot through high school. "Participate." I like that. I loved how real this novel was. No cookie cutter, easy feelings. It was messy. And I loved every messy bit of it. And the optimism of this book was palpable. I adored Charlie so much. He had it rough and he was always trying to stay happy and hoping for the happiness in others. Ugh. I feel like this is one of those great books that help you in life, that heal you and keep you going.
  • (3/5)
    Definitely a worthwhile read. Charlie has an intriguing voice and his friends are quite interesting. It's a wild insight into the "weird kids" world - only to show that the weird kids aren't even half as weird as we would like to believe. I probably would have loved this when I was a YA myself, but it was still entertaining and I found myself laughing more than once.
  • (4/5)
    It is this years release of the movie based on The Perks of Being a Wallflower that has reignited interest in the novel of the same name. First published 13 years ago, the book unfolds in an epistolary format as Charlie writes letters to an anonymous 'friend' sharing his experience of his first year (10th grade) of high school.Charlie is a bright but sensitive, socially awkward teenager coming of age in the early 1990's. The youngest child of a family that includes a college aged football hero, a rebellious teenage girl and loving but benign parents, there are hints that Charlie's past has been difficult, contributing to his almost childlike approach to life.Shunned by his peer group, but encouraged by his English teacher, Bill, to participate in life Charlie takes a gamble when he strikes up a friendship with step brother and sister, Patrick and Sam, both in their final year of school. Endearingly naive, Charlie becomes a mascot of sorts for their group who are both amused and charmed by his quirks and who take it upon themselves to educate him. Charlie's thoughts and experiences of that time are relayed in the letters to his anonymous 'friend'.With Charlie, Chbosky explores the issues common to teens such as peer acceptance, emerging sexuality and risk taking behaviour as they discover who they are and try to find their place in their world. The Perks of Being a Wallflower can be confronting at times as all the terrors of high school are compressed into the experiences of one small group of students who deal with suicide, bullying, rape, homophobia, drug abuse and more. Charlie's naivete though provides a slightly different perspective on those universal struggles of adolescents as he tries to understand the unwritten code of appropriate social behaviour. Though he is prone to extreme emotional reactions, Charlie relates his experiences, and the experiences of his friends, with a sense of innocent detachment, accepting the mistakes, missteps and strangeness of his journey with remarkable equanimity.The Perks of Being a Wallflower is written for a mature teen audience who will be able to relate to the characters and their anxieties. This is a moving, funny and inspiring novel about growing up and moving on.
  • (4/5)
    A coming of age story. The charactures have many choices to make and sometimes they could be seen as "bad", but I think that there is always a lot to be learned. I am looking forward to the movie. It is a story of real feelings of teens and how they can really screw you up...
  • (5/5)
    I LOVED this book! It's hard for me to explain why I loved it so much... Charlie's character is just so different. The way he views life is extremely unique and intriguing. I never found myself getting bored with this story.
  • (4/5)
    For its small size (7 inches high, 213 pages) this book packs more emotion than you can imagine.Charlie is starting high school and is a very smart, very sensitive, and rather unstable young man. His talent is to observe those around him and keep their secrets. He writes most of his thoughts in letters to a "friend" who remains unknown through the book. What he observes covers most of the spectrum of highschool drama - abuse by one's boyfriend, closet homosexuals, suicide, and more. He observes, absorbs, and records without participating.Amazing book!
  • (4/5)
    "The Perks of Being a Wallflower" was a A quick and enjoyable read for me... Charlie's story is told as a series of letters to an anonymous friend. Charlie is a rather odd high school freshman without friends until he meets two seniors who inexplicably befriend him. Charlie is a smart kid but appears slightly unstable. He is endearing with his faults and foibles and I can see why YA audiences would identify with him.