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Jack Kirby. El cuarto demiurgo

Jack Kirby. El cuarto demiurgo

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Jack Kirby. El cuarto demiurgo

valoraciones:
3/5 (1 clasificación)
Longitud:
265 páginas
4 horas
Editorial:
Publicado:
Dec 16, 2013
ISBN:
9788415988199
Formato:
Libro

Descripción

Jack Kirby creó, junto con Stan Lee, una de las más importantes mitologías populares del pasado siglo: el Universo Marvel. Posteriormente, en solitario, se reinventaría a sí mismo como autor completo en sus creaciones del Cuarto Mundo para DC comics. Su influencia, tanto visual como temática, ha sido enorme en el mundo del comic y de la cultura popular en general.

En este ensayo José Manuel Uría repasa la carrera del «Rey» Kirby centrándose en los aspectos quizá menos tratados de su obra: su labor como creador secundario, como demiurgo, no de uno sino de varios universos y las lecturas metafísicas y mitológicas que se derivan de ello. Con rigor y de forma exhaustiva, se repasan los puntos principales de su carrera y se nos muestran algunas de sus facetas menos conocidas.

Editorial:
Publicado:
Dec 16, 2013
ISBN:
9788415988199
Formato:
Libro

Sobre el autor

Físico de formación, sus obras en torno a la ciencia ficción corresponden en su mayoría al género de la ensayística. Gran admirador de las bibliotecas míticas de Stanislaw Lem y Jorge Luis Borges, ha participado en Akasa-Puspa, de Aguilera y Redal con el interesantísimo artículo «Escatología física en la saga de Akasa-Puspa» y no contento con eso ha vuelto a las creacciones de Aguilera y Redal con «Adversus Techgnosticas Haereses», el pseudo-artículo con el que contribuye a Más allá de Némesis. Jack Kirb: el Cuarto Demiurgo es su primer libro de ensayo y en él repasa la carrera del «Rey» de los comics desde una perspectiva novedosa y nos muesttas algunas de sus influencias menos conocidas


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Jack Kirby. El cuarto demiurgo - José Manuel Uría

PROPIETARIO Rodolfo Martinez Fernandez 2 1 2013-12-15T14:24:00Z 2013-12-15T14:24:00Z 5 62996 346479 Windows XP Titan Ultimate Edition 2887 817 408658 14.0 96 800x600

JACK KIRBY

EL CUARTO DEMIURGO

José Manuel Uría

© 2013, Sportula, por la presente edición

© 2013, José Manuel Uría

Ilustración de portada: © 2013, Felicidad Martínez

Diseño de portada: Felicidad Martínez y Sportula

Revisión de texto: Antonio Rivas

SPORTULA

info@sportularium.com

www.sportula.es

Smashwords Edition

Este libro es para tu disfrute personal. Nada te impide volver a venderlo ni compartirlo con otras personas, por supuesto, y nada podemos hacer para evitarlo. Sin embargo, si el libro te ha gustado, crees que merece la pena y que el autor debe ser compensado recomiéndales a tus amigos que lo compren. Al fin y al cabo, no es que tenga un precio exageradamente alto, ¿verdad?

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CONTENIDO

INTRODUCCIÓN

EL GÉNERO KIRBY

LA GNOSIS DEL UNIVERSO MARVEL

LA CIENCIA FICCIÓN DE LOS 4 FANTÁSTICOS

LA HIPÓTESIS DE LA REALIDAD EXPANDIDA

TODO ESTÁ LLENO DE ENERGÍA CÓSMICA

EVOLUCIÓN Y RAGNARÖK

EL DIBUJANTE DE LO CÓSMICO

EL DEMIURGO DEL CUARTO MUNDO

EL GOLEM SEGÚN JACK KIRBY

OMAC: HOSTIAS Y PROSPECTIVA

GENOCIDIOS Y DESASTRES NATURALES

LA HUESTE DE LOS DIOSES ASTRONAUTAS

EL 2001 DE KIRBY

UN DEMIURGO DESENCANTADOR DE DEMIURGOS

AGRADECIMIENTOS

BIBLIOGRAFÍA

SOBRE EL AUTOR

SPORTULA

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A todos aquellos que buscan la poesía del universo desvelado por la ciencia.

PROPIETARIO Rodolfo Martinez Fernandez 2 1 2013-12-15T14:24:00Z 2013-12-15T14:24:00Z 5 62996 346479 Windows XP Titan Ultimate Edition 2887 817 408658 14.0 96 800x600

INTRODUCCIÓN

¿Por qué es necesario un nuevo ensayo sobre el denominado King Kirby o Rey de los cómics? ¿No han sido analizadas ya en detalle su biografía y sus importantes contribuciones en el desarrollo del cómic de superhéroes por una pléyade de críticos y especialistas? La respuesta es que al menos en lengua castellana aún existen aspectos de la obra de Kirby que no se han tratado con la extensión y el enfoque necesarios. Uno de ellos es el papel que juegan los elementos del ocultismo y lo paranormal que están presentes en su obra. No se puede entender su tratamiento de las temáticas propias de la ciencia ficción sin considerar este enfoque en el análisis de la obra de Kirby, que guarda relación con una de las características más representativas de su obra: el elemento cósmico. Pero ¿qué es realmente lo cósmico según Jack Kirby? A esta pregunta trata de responder este ensayo.

También creo que no sólo es necesario plantear un análisis de este tipo: se precisa una forma particular de abordarlo. En lengua inglesa existen ensayos sobre la importancia de los tópicos del ocultismo en la obra de Jack Kirby. El artista e historiador Christopher Knowles viene a considerar a Kirby como una especie de profeta del gnosticismo pop, y el estudioso de las religiones Jeffrey Kripal también ha escrito sobre el papel de lo paranormal en la obra de Kirby, y fundamentalmente en la génesis del universo superheroico desarrollado por éste junto con Stan Lee. Estos autores lo hacen desde el punto de vista de los creyentes en la realidad de lo paranormal, y sus argumentos son consistentes y están bien fundamentados. Pero la obra de Kirby también admite una lectura desde un punto de vista materialista.

Tanto la lectura materialista como la lectura ocultista de los cómics de Jack Kirby contienen una parte de la verdad, pero cada una de ellas, aisladamente, no puede comprehender en su totalidad una obra tan rica en matices y posibles interpretaciones como la de este autor. Ambas visiones son complementarias, por lo que bien podría aplicarse la filosofía de la complementariedad ideada por el gran físico Niels Bohr como una herramienta conceptual para abordar la obra de Kirby. Al igual que para Bohr la descripción únicamente en términos de ondas o partículas resultaría insuficiente para describir la realidad cuántica, tratar de interpretar la producción artística del Rey de los cómics desde la perspectiva puramente espiritualista o materialista no permitiría penetrar en la verdadera naturaleza de dicha obra.

Continuando con la analogía con el pensamiento de Bohr, otra cuestión importante es la indivisibilidad que se establece entre el sistema físico y el aparato de medida, como un todo indisoluble, lo que en este caso sería la interacción entre el autor y el lector de cómics. Ante un mismo texto pueden producirse diferentes reacciones de los lectores, y diferentes interpretaciones, como bien es sabido en el estudio de la literatura. Pero en un medio como el cómic, donde lo visual y la estética es tan importante, este efecto puede ser mucho mayor. De este modo, lo que un lector puede identificar como una referencia a símbolos cabalísticos otro puede creer que se trata de circuitos electrónicos. Aquí la intención del autor cuando dibujaba no es tan importante como el sistema conjunto autor-lector, y por eso es mi intención hacer énfasis sobre la lectura directa de los cómics de Kirby y la importancia del tipo de enfoque o lectura que se pretenda hacer al analizar éstos.

Esa complementariedad de enfoques de lectura estará presente en todo este ensayo, aunque mi hipótesis de trabajo es que puede ser superada de algún modo, y que lo que realmente tenemos es una dialéctica que enfrentando dos puntos de vista muy diferentes sobre cómo interpretar la naturaleza de la realidad puede dar lugar a una nueva lectura de la obra de Jack Kirby. En esta obra trataré de argumentar que esto es realmente así.

La obra de Kirby no nace de la nada: se nutre de algunos tópicos de la moderna cultura popular norteamericana y de la occidental en general. En la cultura popular moderna hay una profunda huella de las tradiciones gnóstica y hermética, aunque presentada con las formas de la ciencia ficción, pero también es evidente que el desarrollo científico de los dos últimos siglos ha contribuido a que incluso el público lego tenga una visión de la realidad inspirada por el método científico.

Se puede considerar que la obra de Kirby como parte de la cultura popular del siglo XX forma parte de un proceso de desencantamiento de los mitos, como una forma de la pérdida del sentido mágico y encantado éstos. Desde que el sociólogo Max Weber plantease en 1917 (Weber, 1958) que un efecto del conocimiento científico es un desencantamiento del mundo, ha sido un tema de estudio de algunos científicos sociales el análisis de cómo es la concepción de la ciencia por parte de la población. Es decir, determinar si realmente se produce ese desencantamiento del mundo asociado con la visión científica o por el contrario se produce un encantamiento de la propia ciencia, que es interpretada por la mayor parte de la población como una nueva forma de magia. Creo que en contra de lo que a veces se suele afirmar desde ciertos ámbitos, poco a poco la visión mágica del mundo está dando paso a una visión menos encantada de la realidad. Y al contrario de lo que sugieren autores como Kripal o Knowles, la obra de Kirby es una muestra de ello. Lo es precisamente por la presencia de elementos del pensamiento ocultista y por cómo éstos son metamorfoseados en lo más básico respecto a su tratamiento en las fuentes originales, pues no se trata de constatar únicamente que están en la forma sino cuál es fondo que hay tras ellos.

Este ensayo surge de la insistencia del dibujante y guionista Iván Olmedo; conocedor de mi interés por la relación entre la cultura popular y el pensamiento ocultista me hizo ver la importancia del análisis de la obra de Jack Kirby en este contexto. A ello se sumó el interés de Rodolfo Martínez por disponer dentro de su proyecto editorial en Sportula de un ensayo sobre la figura de Jack Kirby. Al insistirme en que profundizase en la obra de éste genial dibujante, ambos eran conscientes de que el enfoque que podría dar al análisis de su obra no sería el habitual que se suele encontrar por parte de la crítica del mundo del cómic. Es fácil dejarse llevar por el vértigo conceptual presente en los cómics del Rey y tratar de buscarle un sentido de gnosis o epifanía, como hacen algunos de los autores que he citado anteriormente. Quizá por eso, una parte de la crítica de cómic en castellano se muestra muy conservadora a la hora de tratar temas como los abordados en este ensayo y se limita a hablar un poco de la faceta cósmica de la producción de King Kirby. Pero cuando se aborda esta cuestión sin prejuicios uno puede encontrarse con algo muy distinto: un autor y dibujante que a pesar de todo no comparte la visión del mundo del ocultismo y que se aproxima mucho más de lo esperado en un principio, con una concepción estética muy particular, a la visión del mundo propia del pensamiento científico.

Este ensayo no pretende abarcar toda la producción de Jack Kirby, por otro lado muy extensa, sino solamente algunas obras que se pueden considerar como representativas y que guardan relación con la temática que aquí abordo. Aún así, constituyen una buena parte de las más conocidas por parte de los aficionados. Del mismo modo, el espacio dedicado a los cómics en cuyo seno Kirby llegó a ser el dibujante de lo cósmico es mayor que el dedicado a su última etapa.

Por otro lado, se trata de realizar un análisis conceptual de la obra de Kirby, por lo que el lector no se encontrará con un gran aparataje gráfico en este texto, como suele ser habitual cuando se analiza a un autor de cómic desde el mundo del cómic. Es fundamental que se analice el mundo del cómic también desde fuera de él y con un lenguaje y método propios del ensayo literario tradicional, lo que demuestra además la importancia del cómic no sólo como arte pictórico sino como narrativa y medio en el que expresar reflexiones filosóficas complejas. Por ello intento presentar un análisis conceptual y temático de la obra de Jack Kirby bastante ambicioso. Que haya cumplido o no con tal objetivo es algo que sólo tú, lector, podrás juzgar tras la atenta lectura de este texto.

PROPIETARIO Rodolfo Martinez Fernandez 2 1 2013-12-15T14:24:00Z 2013-12-15T14:24:00Z 5 62996 346479 Windows XP Titan Ultimate Edition 2887 817 408658 14.0 96 800x600

EL GÉNERO KIRBY

El denominado Rey de los cómics nació como Jacob Kurtzberg en 1917 y murió como Jack Kirby en 1994.[i] Esta americanización de su nombre nos muestra un personaje claramente identificado con la cultura popular americana. Kurtzberg era hijo de inmigrantes judíos de origen centroeuropeo y se crió en el Lower East Side de Nueva York, lo que condicionó tanto su educación como su vida futura. Su infancia fue dura debido a las penurias económicas sufridas por la familia en un barrio habitado por las víctimas de la precariedad laboral y la pobreza, y su adolescencia coincidió con la época de la Gran Depresión, lo que influyó en su devenir personal y profesional. Nunca pudo terminar su estudios de secundaria, y menos aún ingresar en una escuela de arte profesional, por lo que su aprendizaje de los métodos y técnicas artísticas fue puramente autodidacta. Posiblemente de aquí derivase el ávido interés que mostró por las obras de divulgación científica en su edad adulta, así como las de mitología y religión. De esta ansia de conocimiento unida a la identificación con la cultura popular es posible que surgiesen las ideas más alocadas del que más tarde sería apodado por los aficionados como King Kirby, es decir, «el Rey de los cómics». Pero para que el dibujante de cómics Jacob Kurtzberg terminase siendo con el paso de los años Jack Kirby, creador de una nueva mitología contemporánea, tendrían que actuar otros catalizadores.

Un chico del Lower East Side

Cuando uno crecía en un barrio donde las penurias económicas y las peleas en la calle eran algo habitual, sin duda una vía de escape estaba en la imaginación, en la evasión a otros mundos maravillosos, aunque esa evasión habría de ser barata y accesible para sus bolsillos. Y el joven Kurtzberg disponía de dos de tales vías: el cine y las revistas pulp.[ii] De estas últimas, las que más le interesaban eran las de ciencia ficción, en una época en que se estaba desarrollando el moderno género de la ciencia ficción, evolucionado de los antiguos romances a tal como lo entendemos actualmente (Jiménez, 2003ª; Jiménez, 2003b). También era muy aficionado a ese tipo de revistas otro hijo de inmigrantes judíos europeos algo más joven llamado Stanley Lieber, más conocido como Stan Lee, que jugaría un papel relevante en el desarrollo de la carrera artística de nuestro protagonista.

Es obligado hablar de la relación entre la obra de Jack Kirby y la ciencia ficción, pues ésta jugó un papel fundamental en su carrera como dibujante, pero se puede decir que fue un autor que se encontró muy cómodo en todos los géneros populares. De su afición por el cine pudo surgir su interés por los géneros más característicos de la cultura popular. Y lo es cierto es que Kirby se movía como pez en el agua, como dibujante y como narrador, en casi todos los grandes géneros populares. Durante la Edad de Oro de los cómics superheroicos creó, junto con Joe Simon, a un superhéroe patriótico como el Capitán América. También junto a Simon, Kirby creó colecciones de historias románticas, del oeste, de terror y misterio, historias de gangsters y bélicas. Su aportación a las modernas historias de superhéroes en los años sesenta del pasado siglo es conocida hasta por los menos versados en el mundo del cómic. Aunque, en el fondo, su enfoque de lo superheroico siempre estuvo asociado con la ciencia ficción y sus obras más personales pertenecen a este género.

A lo largo de su larga carrera profesional participó en la elaboración de cómics como dibujante pero también como ilustrador. El estilo de dibujo de Kirby es muy característico y su trabajo influyó en muchos dibujantes contemporáneos y posteriores. Como creador de personajes también realizó importantes aportaciones, siendo uno de los grandes pilares en torno al cual se creó el moderno cómic de superhéroes, aunque sus habilidades como guionista estaban más limitadas, tal como sugieren las carencias narrativas presentes en algunas de sus obras en solitario. Lo fundamental es que Jack Kirby desarrolló toda una mitología propia que quería presentar como una moderna visión de los mitos clásicos adaptados a la cultura popular norteamericana. Una mitología con nuevos personajes y un nuevo lenguaje, pero que retomaría algunos de los arquetipos míticos del pasado.

Kirby comenzó a dibujar siendo bastante joven, y ya con 18 años tenía claro que quería trabajar en la industria del cómic. Una de las razones era que consideraba que se trataba de un arte democrático y no académico donde cualquiera con un lápiz podría dibujar.[iii] Aunque comenzó a trabajar en las tiras de prensa, finalmente terminaría por pasarse al ámbito de los comic books, y uno de sus primeros trabajos fue en la editorial que acababan de crear Jerry Iger y Will Eisner. Más adelante conoció al editor Joe Simon, y fruto de la colaboración entre ambos nacería el Capitán América. Nos encontrábamos en el inicio de la Segunda Guerra Mundial y era el momento de los héroes patrióticos y las historias de espías o comandos. El peligro del auge y las victorias militares de los seguidores del nazismo era algo que tenían muy presente muchos guionistas y dibujantes de cómic de origen judío, aún antes de que los Estados Unidos entrasen en guerra, y por tanto era frecuente encontrarse con villanos nazis en sus cómics. Simon y Kirby se encontraban entre ellos y trabajaron en varias de estas colecciones bélicas en National Periodical Publications (la futura editorial DC). Algunas de ellas, como Boy Commandos, fueron un gran éxito de ventas. Posteriormente Kirby sería enrolado y participaría en la contienda en el Frente Occidental con la difícil y muy arriesgada misión de realizar patrullas de inspección y reconocimiento, algo que fue consecuencia de sus habilidades como dibujante.

Después de concluir la guerra, Simon y Kirby seguirían colaborando tras su marcha de DC, y encontraron un filón que les reportó gran éxito: las historias románticas. Los éxitos conseguidos les animaron a crear su propio sello editorial en el cual, además de las citadas historias románticas, hubo espacio para las de gangsters o los westerns, y por supuesto las bélicas. Pero a mediados de los cincuenta, los cómics entraron en crisis, y esto puso fin a la colaboración continuada de Simon y Kirby. En esa etapa de crisis, Kirby encontraría un salvavidas en las historias de misterio, terror y, sobre todo, de ciencia ficción.

Tras una nueva temporada en DC, Kirby terminaría trabajando en el sello editorial de Martin Goodman, lo que más tarde sería Marvel. Ahí encontró un filón para desarrollar todo su talento creativo en las historias de monstruos inspiradas en la ciencia ficción cinematográfica. Aunque no muy entusiasmado al principio por desarrollar historias con monstruos de nombres tontos e impronunciables, encontró finalmente una temática que le permitió tratar con los conceptos propios de ciencia ficción que tanto le gustaban. Además, como dibujante, sin duda fue un estímulo la oportunidad de crear una gran variedad de criaturas y ambientes exóticos, algunos de los cuales pasarían a formar parte del trasfondo de las historias superheroicas dentro del Universo Marvel en años posteriores. A este respecto es importante comentar que ya en aquella época mostraba predilección por ciertos temas que luego desarrollaría en su obra en solitario de los años setenta.

El éxito de esas colecciones de monstruos e historias de ciencia ficción permitió la supervivencia del sello de Goodman. Como consecuencia de ello, el guionista y editor Stan Lee tuvo la libertad suficiente para crear algunos de los que luego serían los personajes superheroicos más famosos de Marvel. Lee y Kirby idearon en 1961 el concepto de la serie que daría lugar a la Edad de Plata de los superhéroes y el comienzo del Universo Marvel: Los 4 Fantásticos. Es la serie más emblemática de los años de la colaboración Lee-Kirby porque ambos dieron lo mejor de sí, Lee como guionista y Kirby como dibujante, y ambos se mostraron como excelentes creadores de historias y personajes. En esta época, Kirby tenía una parte más o menos activa en los procesos de creación de algunos personajes de Marvel, aunque con los que más involucrado estuvo, aparte del cuarteto de superhéroes, fue con Thor y con los Vengadores, y quizás buena parte de la personalidad de Nick Furia deba mucho a la aportación de Kirby. No obstante, siempre ha habido una controversia sobre si el papel de Kirby fue más o menos importante en la creación de los primeros personajes de Marvel (Best, 2011). Quizá con los que estuviese más identificado fuesen los ya citados 4 Fantásticos y Thor; o tal vez, más que con los personajes, con su temática. En el caso de Thor, Lee y Kirby terminarían reescribiendo la mitología nórdica en Los relatos de Asgard.

Tras algunos años en Marvel en los que alcanzó la cumbre de su creatividad artística, Kirby acabaría marchándose debido a desavenencias personales y profesionales con los editores, y recalaría en DC a comienzos de los setenta. Allí realizaría algunas colecciones muy personales en las que tendría todo el poder creativo en la construcción de la ambientación y los personajes, ocupándose tanto de la parte gráfica como de los guiones. Así surgiría El Cuarto Mundo, una especie de trasfondo mitológico en el cual Kirby pretendía establecer un nuevo panteón de dioses acordes con los cánones de la cultura popular norteamericana, en colecciones como Jimmy Olsen, Los Nuevos Dioses, Mr. Miracle y The Forever People. Se trata de la obra más personal y característica de Kirby, una combinación de mitología y ciencia ficción no exenta de un componente superheroico. Para entender a Kirby habremos de desentrañar las claves presentes en El Cuarto Mundo. En DC también trabajaría en otras colecciones como Kamandi, OMAC o Demon.

El fracaso editorial de sus colecciones en DC terminó con la marcha de Kirby, quien finalmente retornó a Marvel para dar lugar a dos colecciones de ciencia ficción donde pudo desarrollar sus ideas sobre la evolución del ser humano: Los eternos y 2001. En la primera desarrolló su propia versión de la hipótesis de los dioses astronautas de Erich von Däniken, y en

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