La Dieta de Jesucristo by Adolfo Sagastume - Read Online
La Dieta de Jesucristo
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Resumen

¿Sabías que Jesús se la pasaba en casa de Marta y María, las hermanas de Lázaro (a quien Jesús resucitó después de cuatro días de totalmente muerto), donde lo único que abundaba era la escasez de comida?
La mujer samaritana, en el antiguo y muy amado pozo de Jacob, al solo verlo se prendó de él y después lo tuvo en su casa por varios días. Si él hubiera sido muy pesado para comer, ¿crees que lo hubiera aguantado tanto? Allí mismo, en ese poblado, la gente lo rodeaba de día y de noche y sus apóstoles, que todos eran unos comelones, se acercaron al Maestro Divino y le dijeron que ya comiera, que no le fuera a hacer daño pasar tanto tiempo sin comer. ¿Y Qué contestó Jesús? Mira lo que les dijo: “Yo tengo una comida que vosotros no sabéis”. ¿Cuál era esa comida? ¿Cuál era su dieta?

Publicado: Adolfo Sagastume el
ISBN: 9781476116778
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La Dieta de Jesucristo - Adolfo Sagastume

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Tabla de Contenidos

Introducción

La Comida en los Tiempos de Jesús

La Comida de Jesús y sus Discípulos

Las Hambrunas del Apóstol Pablo

No Hay Alimentos Prohibidos

La Comunidad de las Catacumbas

La Comida del Profeta Daniel

Los Hebreos Comieron Durante 40 Años Maná del Cielo

¿Cuál fue la Dieta de Jesucristo?

Conclusión

Introducción

¿Qué hubiera pasado en la cruz del Calvario si en vez de crucificar a un joven delgado, como lo era Jesucristo, se hubiera crucificado a un gordito?

¿Cómo le hubiera ido a Jesucristo, en su encuentro personal con Lucifer, cuando este tentó su todopoderosa divinidad y le dijo que ya comiera, que no le diera vueltas al asunto del hambre y que transformara una piedra en pan? Pienso que al diablo le falló, porque el pan es comida para gordos, no es comida para flacos, como Jesús.

¿Sabías tú que Zaqueo, el cobrador de impuestos que tuvo que subirse a un árbol para ver a Jesús pasar, era parco en la comida y fue honrado cuando Jesús le dijo que iba a pasar a descansar y a comer a su casa? ¿Sabías que Jesús se la pasaba en casa de Marta y María, las hermanas de Lázaro (a quien Jesús resucitó después de cuatro días de totalmente muerto), donde lo único que abundaba era la escasez de comida?

La mujer samaritana, en el antiguo y muy amado pozo de Jacob, al solo verlo se prendó de él y después lo tuvo en su casa por varios días. Si él hubiera sido muy pesado para comer, ¿crees que lo hubiera aguantado tanto? Allí mismo, en ese poblado, la gente lo rodeaba de día y de noche y sus apóstoles, que todos eran unos comelones, se acercaron al Maestro Divino y le dijeron que ya comiera, que no le fuera a hacer daño pasar tanto tiempo sin comer. ¿Y Qué contestó Jesús? Mira lo que les dijo: Yo tengo una comida que vosotros no sabéis. ¿Cuál era esa comida? ¿Cuál era su dieta? Aparte de hacer la voluntad del Padre, él era especial para comer.

Cuando Jesús tenía doce años de edad, sus padres subieron a Jerusalén a un Censo de Población. Cuando se fueron de regreso, ya lejos en el camino, al tercer día, descubrieron que Jesús no iba en el grupo de gente. Entonces decidieron ir al templo de regreso para buscarlo. En total no lo vieron por seis días, tres de ida y tres de venida. ¿Te has preguntado qué comió Jesús esos seis días? Jesús tenía un Gran Secreto que estás a punto de descubrir. Te Invito a Conocer La Dieta de Jesucristo.

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La Comida en los Tiempos de Jesús

¿Qué podría haber de comida en un ranchito del desierto de Judea, Galilea, poblado por gente pobre en donde la mayoría de los hombres, como Pedro, Santiago y Juan, eran pescadores?

¡Pescado¡ ¡Bravo, acertaste¡

Pero cómo prepararíamos esos pescados en un lugar en el que para hacer un caldito no tenemos al alcance de nuestras manos las deliciosas calabacitas, el jitomate, los chícharos y el cilantro?

¿Qué le echaríamos a ese caldito? Tal vez algunas raíces, papas y arroz, pero no es mucho lo que podemos escoger a la hora de cocinarlo.

También se puede freír y servirse con pan de trigo que tenía que ser cortado en la misma mesa, pues la empresa Bimbo todavía no había sido inventada.

Era común condimentar los alimentos con especias orientales, para cuyo tráfico los judíos y los árabes en todos los tiempos se han distinguido como grandes mercaderes.

Era común cocinar tortas de harina de trigo, que es lo mismo que ahora nosotros llamamos tortillas de harina.

También se comían mucho los huevos de gallina, sólo recordemos el amor que Jesús tenía por su pueblo cuando les dijo: ¡Oh Jerusalén, cuántas veces quise protegerte con mis alas, como la gallina protege a sus polluelos y no quisiste". Al usar este ejemplo, vemos que Jesús estaba muy familiarizado con las características amorosas y protectoras de las gallinas y, a la