Jenny by Adolfo Sagastume - Read Online
Jenny
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Acerca de

Resumen

Jenny estudiaba en Calexico. Todos los días pasaba de Mexicali al otro lado para ir a su escuela. Pero el día de su graduación desaparece misteriosamente. La búsqueda fue intensa. Todas las corporaciones policiacas de la policía mexicana, la estadounidense y la internacional colaboraron en su búsqueda, pero fracasaron. La solución llegó con El Shinola, un veterano de los bajos mundos de los caza recompensas, venido a menos que, por lo jugoso de la recompensa, deshizo el nudo de este caso terrible que causó terror en la frontera norte de México.

Publicado: Adolfo Sagastume el
ISBN: 9781476005812
Enumerar precios: $4.99
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Jenny - Adolfo Sagastume

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Tabla de Contenidos

Línea Sentri

Graduación de Jenny

La Búsqueda

La Recompensa

Los Medios Informativos

La Manifestación

Terror en Mexicali

El Shinola

La Esposa de Satanás

Conclusión

Línea Sentri

Línea Sentri es el camino para cruzar la caseta de Migración sin ser revisado. Los empresarios, los transportistas, los políticos, los ricos e influyentes de la frontera entre México y los Estados Unidos consiguen el derecho de utilizarla después de un trámite corto y fácil de hacer.

Si tienes hijos estudiando al otro lado, y los llevas diariamente a su escuela, tienes el máximo de posibilidades de que te den la tarjeta que te acredita utilizar diariamente la línea Sentri. Si eres político, si eres policía, bombero, comerciante o conduces un camión de carga, chico o grande (doble semi furgón), el permiso es seguro.

Mauro Negrón ya había perdido la cuenta de tantas veces que había pasado por la línea Sentri. Todos los días, a las 6:00 am, cruzaba desde Mexicali con destino a Calexico, en donde Jenny, su hija, estudiaba la High School.

Comenzó a cruzar a pie por la puerta general, haciendo fila para llevar a su hija a la escuela y así aprovechar una beca que una asociación de beneficencia del Estado de California, Estados Unidos, le había conferido por su alto índice de aprovechamiento y por presentar condiciones socio económicas afines al programa, que muchas familiar mexicalenses aprovechaban.

Al principio no existía la línea Sentri. Todos los que cruzaban la garita tenían que entrar en uno de los carriles generales y esperar a que les dieran el paso. Muchos eran revisados y otros debían hacerlo si el semáforo les marcaba rojo.

Mauro llegó a conocer todos los procedimientos de internación al otro lado. Tenía un alto conocimiento y consciencia de los pormenores y dificultades que podrían presentar. Lo más seguro era que, ahora que usaba la línea Sentri, pasara sin ninguna dificultad ni molestia. Y así lo hizo y lo siguió haciendo. Lo que no sabía era que el FBI lo investigaba en el plan de un procedimiento normal, de oficio. Esto lo hacía con un porcentaje del 10% de todos los transportistas con tarjeta para cruzar por la línea Sentri.

Cada vez que cruzaba la garita lo seguían por territorio californiano y le fueron formando un expediente completo de sus movimientos y contactos en territorio estadounidense. Lo investigaron por tres meses y nunca se le encontró ningún movimiento sospechoso. La mercancía que él transportaba en un tráiler de doble semi furgón siempre era entregada en los almacenes de las distintas ciudades de California.

Hubo viajes en los que llevó verduras de Aguascalientes, carne de Sinaloa, Nopales de Michoacán, papas y papayas de Veracruz, ropa de Moroleón y el escáner de la garita siempre procedió a darle el paso sin ninguna dificultad. El record de Mauro Negrón era simplemente intachable, inmaculado. No había ninguna ilegalidad y tampoco había elementos ni indicios para dudar de él.

Solamente se le investigaba por oficio. Ese era el procedimiento del FBI, no era