Disfruta de millones de libros electrónicos, audiolibros, revistas y más con una prueba gratuita

A solo $11.99/mes después de la prueba. Puedes cancelar cuando quieras.

Forme un equipo triunfador
Forme un equipo triunfador
Forme un equipo triunfador
Libro electrónico101 páginas1 hora

Forme un equipo triunfador

Calificación: 5 de 5 estrellas

5/5

()

Información de este libro electrónico

Este material de lectura rápida es para aprender a maximizar el uso de su equipo y su efectividad. Butterworth analiza las necesidades que sienten los miembros de un equipo, las barreras del trabajo en equipo y las grandes características de los equipos eficientes. Por medio de la narración de historias humorísticas, Butterworth muestra los principios básicos del trabajo en equipo de una manera fácil de entender y de poner en práctica.

IdiomaEspañol
EditorialThomas Nelson
Fecha de lanzamiento30 sept 2007
ISBN9781418588649
Forme un equipo triunfador
Leer la vista previa

Relacionado con Forme un equipo triunfador

Libros electrónicos relacionados

Comentarios para Forme un equipo triunfador

Calificación: 4.75 de 5 estrellas
5/5

4 clasificaciones0 comentarios

¿Qué te pareció?

Toca para calificar

Los comentarios deben tener al menos 10 palabras

    Vista previa del libro

    Forme un equipo triunfador - Bill Butterworth

    FORME

    un EQUIPO

    TRIUNFADOR

    Bill Butterworth

    Forme_un_equipo_triunfador_0005_001

    © 2007 por Grupo Nelson

    Publicado en Nashville, Tennessee, Estados Unidos de América.

    Grupo Nelson, Inc. es una subsidiaria que pertenece

    completamente a Thomas Nelson, Inc.

    Grupo Nelson es una marca de Thomas Nelson, Inc.

    www.gruponelson.com

    Título en inglés: On-The-Fly Guide to Building Successful Teams

    © 2006 por Bill Butterworth

    Publicado por Waterbrook Press

    12265 Oracle Boulevard, Suite 200

    Colorado Springs, Colorado 80921

    Una división de Random House Inc.

    Publicado en conjunto con la agencia literaria de Alive Communications Inc.,

    7680 Goddard Street, Suite 200, Colorado Springs, Colorado 80920

    www.alivecommunications.com.

    Todos los derechos reservados. Ninguna porción de este libro podrá ser reproducida, almacenada en algún sistema de recuperación, o transmitida en cualquier forma o por cualquier medio —mecánicos, fotocopias, grabación u otro— excepto por citas breves en revistas impresas, sin la autorización previa por escrito de la editorial.

    Los detalles de algunas anécdotas se han cambiado para proteger la identidad de las personas involucradas.

    Traducción: Rolando Cartaya

    Tipografía: Grupo Nivel Uno, Inc.

    ISBN-10: 1-60255-010-7

    ISBN-13: 978-1-60255-010-0

    Impreso en Estados Unidos de América

    Para Kathi

    Amor con alas

    CONTENIDO

    Introducción: Todo lo que sé acerca del trabajo en equipo lo aprendí en el Carnegie Hall

    1. Las tres grandes necesidades de los miembros de un equipo

    PRIMERA PARTE

    LAS CUATRO GRANDES BARRERAS AL TRABAJO EN EQUIPO

    2. La barrera de la inseguridad personal

    3. La barrera de una competencia malsana

    4. La barrera de la incomunicación

    5. La barrera del miedo al cambio

    SEGUNDA PARTE

    RASGOS GENERALES DE LOS EQUIPOS EFICACES

    6. Respeto: Somos como una familia

    7. Sacrificio: Somos como un equipo deportivo

    8. Creatividad: Somos como un coro y una orquesta

    9. Unidad: Somos uno solo en nuestro rendimiento

    Notas

    Acerca del autor

    Reconocimientos

    Un libro es siempre un esfuerzo de colaboración. Es por eso que tengo que agradecer a tantos que invirtieron en mi vida. En incontables formas, ellos hicieron una gran contribución a esta obra.

    Don Pape encendió mi fuego creativo con la idea original para una serie titulada On-the-Fly [Al vuelo]. Como mi agente literario y amigo, siempre ha estado dispuesto a escuchar mis discursos. Merece una palmada extra en la espalda por ser tan paciente conmigo. Todos los muchachos de Alive Communications son fantásticos, tengo una deuda especial de gratitud con Lee Hough.

    El equipo de Doubleday se ha portado conmigo maravillosamente. Le debo mucho a Michael Palgon, Roger Scholl y Sarah Rainone por el amor y el cuidado que pusieron en el tratamiento de este proyecto.

    El grupo de WaterBrook Press es asombroso. He pasado bastante tiempo con ellos, ¡y todavía me siguen publicando! Nombraré a algunos: Steve Cobb, Dudley Delffs, Mick Silva, Jessica Barnes, Carol Bartley, Brian McGinley, Ginia Hairston, Jan Walker, Kevin Hallwyler, Lori Addicott, Joel Kneedler, Leah McMahan y Alice Criderare, son miembros de este fantástico equipo.

    Tengo en mi vida magníficos amigos. Me siento muy agradecido a personas como Lee y Leslie Strobel, Joe y Molly Davis, Mike y Marcia Scott, Ron y Kay Nelson, Bob y Barb Ludwig, Gary y Linda Bender, Jim e Ines Franklin, Al y Anita Manley, Val y Linda

    Giannini, Todd y Cheryl Jensen, Rubén y Trish Guzmán, y Ken y Judy Gire por sus valiosas contribuciones.

    Muchos líderes empresariales han creído en mí desde el principio y debo reconocer sus constantes aportes y su aliento. Sé que se me escaparán algunos, pero quiero expresar mi especial agradecimiento a Bill Morton, Mike Sime, Mike Regan, Mark Zoradi, Bill Coyne, Brad Quayle, Dave Nelson, Dee Tolles, Dave Stone, Dan Lungren, Joe Ahern, Bob Buford, John Pearson, Tim Cass, Ralph Jones, Rich Caturano, Jim Gwinn, Keith Harrell, Mark Thomas, Rick Warren, Bob Harron, Bill Hybels, Jon Singley, Ron Whitmill, Joe Belew y Mark Laudeman.

    También quiero dar las gracias a todas las oficinas de promoción de conferencistas que me han representado tan fielmente a través de los años. Tengo una gran deuda con ustedes, no solo profesional, sino también por su amistad.

    Mis hijos (y ahora mis nietos) han estado conmigo en las buenas y en las malas. Ustedes son el mayor de mis tesoros. Gracias por todo lo que me han enseñado.

    Y finalmente, a mi querida esposa Kathi. Tú, de mí, lo sabes todo, y a pesar de eso escogiste vivir conmigo. Muchas, muchas gracias. Eres increíble.

    Introducción

    Todo lo que sé acerca del trabajo en equipo lo aprendí en el Carnegie Hall

    «¡Papá,vamos a cantar en el Carnegie Hall!»

    Así gritaba, corriendo por el pasillo de nuestra casa en California, John, mi hijo de dieciséis años. En el decimoprimer grado, John cantaba en el coro del bachillerato. Habían enviado previamente una cinta de audio de demostración para participar en un gigantesco coro honorífico de quinientas voces, integrado por miembros de varias escuelas, y John se acababa de enterar de que los habían aceptado.

    La mayor parte de la gente que conozco ha escuchado hablar del Carnegie Hall. Pero pocos han estado allí.

    Cuando crucé sus puertas aquella fría tarde invernal de marzo, hice dos descubrimientos: primero, el Carnegie Hall no era tan grande como lo había imaginado. No me malinterprete; es grande, hay por lo menos dos mil butacas. Pero para alguien que ha asistido a demasiados conciertos en coliseos y estadios, parece casi pequeño.

    En segundo lugar, el escenario del Carnegie Hall no tiene telón. Toda la actividad sobre el escenario pasa por unas puertas dobles situadas al lado derecho. Supongo que tiene algo que ver con la perfección acústica del teatro, pero no existe un grande y pesado telón de terciopelo como cabría esperar. Eso no supone un problema estético, con la excepción de que, entre un acto y otro, los que debieran ser movimientos detrás del telón están a la vista.

    El coro del bachillerato era la atracción principal, pero obviamente necesitaba una introducción. Y ¿quién mejor para presentar al coro honorífico de quinientas voces de las escuelas de enseñanza media superior estadounidenses que el coro honorífico de quinientas voces de las escuelas primarias?

    Efectivamente, quinientas escolares de ocho, nueve y diez años se acomodaron en el escenario y procedieron a cantar su propio repertorio. Vi en cada butaca del auditorio padres orgullosos y jubilosos. Muchos lloraban mientras los pequeños cantaban (decida usted por qué el canto de los niños es capaz de derretir a puras lágrimas a un adulto). Me di cuenta enseguida de que ese concierto sería un éxito.

    Todos en la sala tenían cierto parentesco con alguno de los ejecutantes.

    El coro de

    ¿Disfrutas la vista previa?
    Página 1 de 1