Año Cero

FAMILIAS DE ALMAS

ncontrar a nuestra alma gemela puede ser un proceso tan largo como espinoso, pero encontrar a nuestra «familia» de almas puede ser más sencillo y, a la larga, más gratificante. Las aportaciones de la terapeuta canadiense Marie Lise Labonté al respecto pueden sernos de gran (1999) y (2004), donde proponía que existen doce familias principales de almas que han elegido obrar y encarnarse en la Tierra. Animaba a sintonizar con la vibración de nuestra alma y descubrir cuál es la familia más afín a nosotros para curarnos de toda aflicción y, sobre todo, para contribuir a nuestro avance espiritual y a que evolucione el universo de las almas: «Es fundamental que todas las almas sanen las heridas con respecto a su familia terrenal porque, si no, podrían proyectarlas de nuevo sobre su familia espiritual y no es este el objetivo del reencuentro celeste», explicaba. Para establecer una relación más plena con nuestra alma y tener acceso a la información necesaria para dar sentido a la vida, se sugiere realizar el siguiente ejercicio que, al mismo tiempo, podría ayudarnos a encontrar también a nuestra alma gemela en el interior de esa familia de almas. Consiste en lo siguiente:

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