Que leer

SERGIO

DRÁCENA, 230 PP. 15,95 €

Con el tiempo, los humanos convertimos la belleza en una deidad monoteísta y represora, porque la belleza debía, a su vez, ser controlada y simbolizada en una severa unidad. Había que limitarla por peligrosa. Y con ese yugo nos han educado: para controlar, incordiar y manipular

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